null: nullpx

Amamantar en público ya no es un tabú, al menos no en Target

El episodio de ayer en Connecticut, en el que un hombre ataca a una mujer que lacta, recrea el debate que aún se vive en la sociedad frente amamantar en público. Las redes celebran que los representantes de la tienda hayan salido a defender a la madre.
15 Jun 2016 – 1:09 PM EDT

Se imaginan por un instante entrar a un baño en Target bajar la tapa del inodoro, sentarse y comerse ahí un hot dog. Impensable.

Sin embargo, a muchos, como el hombre que atacó ayer a Jessie Maher en Conectticut, les parece apenas obvio que una mamá que tiene que alimentar a su hijo se ausente, vaya al baño y le de ahí a su hijo su banquete de leche.


¿Por qué tienen que esconderse las mujeres para alimentar a sus hijos? ¿por qué los bebés tienen que padecer los peores lugares para poder ser alimentados? ¿por qué tanto escándalo con unos pezones que si están visibles en una modelo o en una vaya publicitaria si son masivamente aceptados?

Los gritos ofensivos del hombre que le exige a la mujer que alimenta en una cafetería a su bebé que se “vaya”, “que deje de ser sucia” y que deje de hacer “algo tan asqueroso”, solo ponen en evidencia que la idea de alimentar en público sigue siendo revolucionaria, incómoda y en general incomprendida. Aunque, el viedo que se ha hecho viral, demuestre también que hay muchas personas dispuestas a defender esta causa y sobretodo muchos establecimientos que comprendieron que tienen que ayudarle a las mujeres a hacer una vida normal durante su periodo de lactancia.

¿Por qué tanto escándalo?

A partir de los años 50, las leches de formula se convirtieron en la manera en la que las mujeres, que entraban masivamente al mercado laboral, pudieran lidiar con largas jornadas de ausencia de sus hijos. Mucho se habló de cómo las mujeres se habían liberado de “la esclavitud” de amamantar con los mágicos tarros de polvo blanco.

Sin embargo, la OMS no tardó en darse cuenta de las nefastas consecuencias que traía para la población infantil mundial que los bebé no fueran alimentados exclusivamente con leche materna al menos durante los primeros seis meses de vida. Desnutrición, diabetes, obesidad empezaron a ser algunos de los males.

Esas alarmantes advertencias sumadas a la necesidad natural de las madres de no perder la conexión especial que se crea con sus hijos cuando los alimentan, llamaron a un clamor colectivo por un cambio.


Las mujeres empezaron a darse cuenta de que si querían ir al trabajo y a la vez alimentar a demanda a su bebé tenían que poder reclamar su derecho de hacerlo en espacios públicos. La lactancia no podía seguir siendo un acto confinado a la casa, si las mujeres querían moverse, ir al trabajo y luego almorzar con sus bebés, debían tener la libertad de amamantar donde pudieran.

Por eso, desde hace unos años y con especial fuerza en 2015 las mujeres empezaron a usar las redes sociales para protestar y postear sus fotos alimentado a sus bebés.


Lo hizo Giselle Bündchen y Natalia Vodianova, lo hicieron actrices en portadas de revistas como Elle y muchos bares y cadenas de mercado se dieron cuenta de que al contrario de oponerse tenían que apoyar el movimiento Free Breastfeeding (libre lactancia) que reclamaba un acto simple y natural, el de amamantar. "Target tiene una política de apoyo a la lactancia en todas las áreas de la tienda, incluyendo los vestidores, las cafeterías y otros espacios", especifica la tienda.

Quizás, al final, la escena sirva justamente para ilustrar el debate en el que aún está la sociedad sobre este tema y todas las voces que están dispuestas a salir a defender a una mujer que sea señalada por alimentar a su bebé.

Lea también:


RELACIONADOS:Estilo de VidaTrendingLocal

Más contenido de tu interés