CHICAGO, Illinois- Dos de las 13 víctimas de la masacre ocurrida en una base militar de Texas eran de Illinois.
Se trata de Francheska Velez, una joven de 21 años de edad cuya familia vive en el barrio puertorriqueño Humboldt Park en Chicago. Velez estaba embarazada y pronto regresaría a casa, según familiares.
La otra víctima es Michael Pearson, de 21 años de edad, según Sheryll Pearson, madre del joven. Pearson era de Bolingbrook, Illinois y se unió al ejército hace poco más de un año.
Quien también pereció durante el incidente es Russell Seager, de 51 años de edad y residente de la ciudad de Racine, en el estado de Wisconsin, ubicada a unas 75 millas de Chicago.
El hombre responsable del ataque es Nidal Malik Hasan, comandante del ejército y psiquiatra.
Hasan, de 39 años, quien fue herido de bala durante el tiroteo que él mismo desató en Fort Hood, tenía a su cargo a soldados que regresaron de misiones en Afganistán o en Irak, y según responsables militares, se sentía acosado por parte de sus camaradas de armas por el hecho de su origen musulmán, según explicó su primo Nader Hasan, y buscaba poder abandonar el ejército.
"El había contratado a un abogado militar para intentar resolver el
problema. Estaba dispuesto a reembolsarle al Estado para poder dejar el
ejército, pero había llegado al límite de sus posibilidades", dijo
Nader Hasan a la cadena de televisión Fox, en momentos en que el
tirador había sido dado por muerto.
Nader
Hasan negó que su primo haya tenido "miedo de ser enviado a Irak para
hacer la guerra", y precisó que nunca había mostrado un caracter
violento. "No era el tipo de persona que frecuenta un campo de tiro, no
tenía ese tipo de estado espiritual", dijo.
Bob Cone, comandante de la unidad militar, en una conferencia de prensa
dijo: "Los informes preliminares indican que hubo un solo atacante",
dijo Cone, quien confirmó la muerte de diez militares y dos civiles,
así como 31 personas heridas. Al referirse a Malik Hasan, Cone señaló
que "su muerte no es inminente".
En
sus fotos oficiales, Nidal Hasan muestra un rostro redondo y sonriente,
con cabeza rapada. El comandante nació en Estados Unidos de padres
palestinos que habían dejado una pequeña ciudad cercana a Jerusalén.
Indagan todas las pistas
"No
sabemos cuál fue el motivo del ataque pero está bajo investigación. De
momento estamos terminando de interrogar a los testigos porque queremos
evacuar la base y mandar a la gente a sus casas", manifestó el teniente
general Cone en una conferencia de prensa.
El FBI descartó el jueves que el ataque se trató de un acto terrorista
y agentes de este organismo de inteligencia e investigación se
encuentran en la base para investigar lo sucedido. Entre tanto, otros
tres soldados que fueron detenidos como sospechosos de haber
participado en el tiroteo fueron liberados tras ser interrogados por
las autoridades de la base.
El
presidente Obama calificó el asalto de "horrendo brote de violencia" y
declaró que si ya era "una tragedia perder soldados en el extranjero,
mucho más horrible era que cayeran bajo el fuego en una base del
Ejército en suelo estadounidense". "Como comandante en jefe me voy a
asegurar de que se obtienen todas las respuestas a este terrible
incidente", afirmó.
Estudió en Virginia TechHasan
creció en Virgina y cursó sus estudios en la Universidad de Virginia
Tech, donde también se registró un tiroteo en 2007, el peor de la
historia de Estados Unidos, con 32 muertos.En Washington, donde
él trabajaba en un hospital militar antes de ser transferido a Texas,
frecuentaba una mezquita al menos una vez por día, siete días a la
semana, según el imán Faizul Khan, quien explicó al Washington Post que el psiquiatra era un "aficionado" y que le hacía muchas preguntas sobre religión."Pero no había nada de extremista en sus preguntas. Nunca demostró alguna frustración ni ansias de venganza", precisó.