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Salud para Todos

Un santuario médico: este doctor de California acepta como pago cebollas, huevos y hasta pollos vivos

Luis Bautista tiene dos consultorios que atienden a unas 30,000 personas cada año en el Valle Central de California, muchas de las cuales son trabajadores agrícolas indocumentados. Este doctor de 64 años asegura que en sus clínicas nunca se les pregunta a los pacientes sobre su estatus migratorio y todos pagan como pueden.
24 May 2019 – 10:02 PM EDT

Los dos consultorios del doctor Luis Bautista se han convertido en un santuario para los inmigrantes indocumentados de California que no cuentan con seguro médico y que temen que su información personal termine en las manos del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE).

Una de sus clínicas está en el centro de Fresno y la otra en la pequeña localidad rural de Sanger. Cuando este médico de 64 años se traslada entre una y otra, en ese tramo de unas 15 millas a menudo observa a las legiones de trabajadores agrícolas que día con día recogen cebollas, melones y tomates en los campos del Valle Central, algo que le recuerda una parte de su infancia.

Cuando era niño él recogía fruta junto a sus padres y sus nueve hermanos en el condado de Ventura. Los ingresos de su familia en ese entonces difícilmente alcanzaban para consultas médicas, es por eso que ahora –junto con su equipo– busca facilitar el acceso a la salud para unas 30,000 personas al año, muchas de las cuales son jornaleros indocumentados.

"En la escuela de Medicina me comprometí a ayudar a las personas en los campos agrícolas. Sé cómo se siente no tener nada, no tener dinero para ver a un médico", explica Bautista. Y el estatus migratorio de los pacientes, agrega, nunca le ha importado. "Nunca les decimos no a los pacientes".

Su pasión por apoyar a los hispanos en estos tiempos difíciles de políticas hostiles hacia los inmigrantes quedó plasmada en un reportaje de Kaiser Health News para la Fundación el Cuidado de la Salud en California (CHCF, por sus siglas en inglés). En la publicación, Bautista enlista algunos de los factores principales por los cuales los trabajadores del campo no buscan atención médica: la falta de transporte, de tiempo y de dinero suelen ser las razones más comunes, pero también el temor a quedar expuestos a las autoridades migratorias.

Y es que a pesar de que California es un estado santuario en el que se limita de manera muy estricta la cooperación de las autoridades locales y estatales con ICE, cada vez hay más ciudades que adoptan posturas antiinmigrantes que buscan soslayar las normas establecidas bajo la ley SB 54. Pero en esta zona del Valle de San Joaquín los dos consultorios del doctor Bautista ofrecen un refugio para los inmigrantes agobiados por estas políticas.

"Muchas personas no saben lo que hará el gobierno. Me dicen que una de las razones por las que no van al médico es por temor a que los denuncien", señala el profesional de salud. En sus clínicas, a los pacientes nunca se les pregunta sobre su estatus migratorio y su personal ha establecido protocolos de acción en caso de que agentes migratorios lleguen a sus instalaciones.

El apoyo que este hijo de inmigrantes ofrece a los jornaleros no es solo médico y moral, sino que también conlleva un impacto económico positivo para ellos. Ante las limitantes monetarias de sus pacientes, Bautista acepta como pago prácticamente lo que puedan ofrecer: cebollas, llaveros hechos a mano, huevos e incluso pollos vivos.

Los consultorios del doctor forman parte de una red de clínicas comunitarias con apoyo federal que brindan atención a casi un millón de trabajadores agrícolas, inmigrantes y estacionales, así como a sus familias en Estados Unidos, según destaca el reportaje. Dos de sus cuatro hijos también son doctores, uno más es asistente médico y el cuarto es el gerente de la clínica. Todos, al igual que él, saben que el temor a la deportación está afectando la salud de los campesinos.

Salud para todos

Desde su primer día en el cargo, el gobernador de California, Gavin Newsom, anunció que una de sus prioridades es expandir el sistema de salud estatal, Medi-Cal, para que todos los californianos tengan seguro médico, incluyendo los indocumentados. Para esto, Newsom propuso revivir la ley que requiere a todas las personas tener cobertura de salud (como lo exigía Obamacare) y darle al estado poder para negociar los precios de los medicamentos.

Entre sus planes está restaurar el mandato individual, al menos en California, pues este fue eliminado en 2017 a nivel federal con la aprobación de la reforma tributaria promovida por el presidente Donald Trump. Con el dinero recaudado de aquellos que se vean obligados a pagar la multa por no tener seguro se subsidiaría en parte la expansión del sistema de salud.

"Cada persona debe tener acceso a salud de calidad y asequible", dijo Newsom en aquel discurso durante su toma de posesión. "Jueces y políticos podrán tratar de retrasar nuestro progreso, pero nunca cederemos en nuestra búsqueda de salud garantizada para todos los californianos", advirtió.

Desde que estaba en campaña, el demócrata abogó por el sistema de salud universal o 'single payer' que garantizaría la salud a cada uno de los residentes de California. Y aunque este no fue justamente lo que anunció, es un primer paso en ese camino.

California es el único estado del país que ofrece cobertura de salud para los menores de 19 años que no tienen papeles, por ejemplo. Y aún así, más de dos millones de residentes viven sin seguro médico, la mayoría por no ser elegibles para Obamacare debido a su estatus migratorio. Esto es lo que quiere cambiar el nuevo gobernador y lograr que todos tengan cobertura, sin importar su edad o estatus migratorio.

Esta es la polémica propuesta de cobertura médica para jóvenes inmigrantes indocumentados de California

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