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Y Mañana Será Otro Día Capítulo 10

Univision19 Sep 2019 – 12:00 AM EDT

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...

locutor: televisa presenta...

mónica: diana.

diana: mónica,

perdóname que te moleste

a esta hora, pero camilo no

llegó anoche a dormir a la casa.

lo estuve llame y llame

hasta que me quedé dormida.

¿tú no sabes dónde puede estar?

mónica: diana.

camilo: mónica.

diana: ¿camilo?

camilo: ¿diana?

>> señor gonzalez.

manuel: sí.

>> adelante, por favor.

manuel: gracias.

gracias.

bueno, pues, ya no vamos

a tener que seguir esperando.

encontramos un bebé

y vengo a que me ayude

con todo el asunto legal.

diana: mi amor, qué bueno

que estás aquí, por un momento

pensé que iba a tener que

ir a buscarte

por todos los hospitales.

camilo: iba a llamarte.

diana: yo sé, mi amor,

me imagino, pero...

ay, después hablamos nosotras.

camilo: espérate.

diana: tienes muy mala cara,

¿te sientes mal?

¿qué te pasó?, ¿estás bien?

camilo: perdón, perdón,

disculpen por esta situación.

mónica: no, no se preocupen,

¿por qué no mejor hablan

ustedes a solas?,

y tú me ayudas con eso.

gimena: sí, yo te ayudo con eso,

con lo que tú quieras.

vamos,

con permisito.

ahora venimos.

diana: [jadea]

estuviste tomando,

camilo sarmiento.

camilo: sí.

diana: ¿por qué?

camilo: para ver si así

se me olvidaba, al menos

por un segundo, este inmenso

dolor que estoy sintiendo,

esto que se me quedó

clavado en el pecho después

de la noticia que me diste.

diana: te necesito fuerte,

mi amor.

camilo: y lo voy a estar,

mi amor, lo voy a estar,

dame tiempo, nada más.

diana: es que eso es lo que

menos tengo.

mónica: ay, qué verguenza,

te juro que me quiero morir.

gimena: ya bájale, tú no tienes

nada que ver en este lío.

mónica: ¿cómo que no?

camilo amaneció mi casa.

gimena: bueno, pero porque eres

una buena samarita y ya,

además diana no tiene por qué

enojarse porque el plan que

ella inventó, está funcionando

a la percepción, ¿o no?

camilo: perdóname, estoy muy

apenado, mira dónde amanecí

en el departamento

de mi secretaria.

mónica: y no sabes lo tranquila

que me quedo sabiendo que mónica

se hizo cargo de ti anoche,

mi amor.

camilo: por qué eres

tan perfecta, es tan difícil

tener secreto contigo.

diana: ¿quisiera tenerlos?

camilo: no, claro que no.

diana: no soy perfecta,

mi amor, tengo mil defectos.

[celular]

camilo: perdóname.

bueno.

ahora bajo, gracias.

llegó mi taxi,

lo pago y me voy contigo a casa.

me quiero dar un baño y

cambiarme de ropa.

mónica: me gustaría

quedarme a hablar con mónica,

quiero agradecerle

todo lo que hizo por ti.

camilo: pero--

diana: mi amor, por favor,

es lo menos que puedo hacer.

soy una esposa muy agradecida

con la secretaría de su marido

y se lo quiero decir.

camilo: por favor, discúlpame,

ayer reaccioné muy mal.

diana: a lo mejor

no eres tan fuerte como yo creí.

mónica: ya se tardaron mucho,

¿no?

gimena: sí.

diana: ¿podemos hablar

un momento, por favor?

manuel: se lo repito,

mi esposa y yo encontramos

a una persona que nos quiere dar

a su hijo.

ella aún no es mayor de edad,

pero para cuando dé a luz,

ya tendrá 18 y lo que quiero es

adelantar todos los trámites

para la adopción.

>> el problema, señor gonzález,

es que las adopciones

no se hacen de ese modo.

hay leyes, requisitos,

procedimientos, usted lo sabe,

se lo expliqué la primera vez

que estuvo aquí con su esposa.

manuel: sí, licenciada,

pero hay una persona que

nos quiere dar a su hijo

y usted ¿me está diciendo que

las leyes no lo permiten?,

¿no le parece absurdo,

¿no le parece injusto?

>> entiendo su posición,

señor gonzález, pero nosotros

velamos por el futuro

de los niños

que entregamos en adopción,

estamos decidiendo

el destino de sus vidas,

no podemos permitirnos error.

manuel: licenciada, yo le juro

que si usted nos autoriza,

no se va a arrepentir.

ese niño va a crecer sano

con cariño, con amor, bueno,

con comodidades.

>> lo único que podemos hacer,

señor gonzález, es seguir

los trámites normalmente.

manuel: sí y seguir esperando

y esperando y esperando...

yo quiero ser padre ahora,

ahora que soy joven y que tengo

energía.

licenciada,

somos buenas personas

>> lo conozco,

conozco sus informes,

pero no olviden

que los únicos intermediarios

válidos legalmente para poner

en contacto a un niño con

sus futuros padres adoptivos,

son las instituciones

autorizadas por el estado.

hacerlo por otra vía, le va

a acarrear problemas legales,

créame, por favor.

manuel: gracias por su tiempo.

gimena: yo me voy.

ambas: adiós.

mónica: bueno...

tú dirás.

diana: tengo clarísimo que estás

haciendo lo que yo te pedí,

clarísimo, pero...

¿qué te costaba llamarme

para avisarme que estaba camilo

aquí, contigo?

mónica: anoche él estaba

muy mal,

nunca lo había visto así,

créeme que lo único que pensé

en ese momento fue tratar

de subirle el ánimo y...

quese olvidara un poco de todo

ese dolor.

no pensé en nada más.

lo siento.

diana: pues no me queda más

de darte las gracias,

estás haciendo muy bien lo que

te pedí.

mónica: bueno, yo hubiera hecho

lo mismo no se aunque tú no

me lo hubieras pedido.

diana: y...¿no pasó nada

entre ustedes?

¿sabes qué?, olvídalo,

olvídalo, estoy muy mal.

es que anoche no dormí nada

y como me tengo que ir

a hacerme análisis y estudios,

ya no sé ni lo que estoy

diciendo, discúlpame, por favor.

mónica: diana--

diana: de verdad,

olvídalo, te pregunté

una estupidez.

gracias,

nos vemos.

bárbara: papá.

camilo: ¿qué?

bárbara: ¿qué haces aquí?

camilo: vengo a cambiarme

de ropa.

bárbara: ¿por qué,no dormiste

aquí o qué?

camilo: no, o sea, no.

¿y tus hermanos?

bárbara: mi mamá los fue a dejar

al colegio la mañana,

¿por qué?

a ver, no dormiste aquí.

camilo: mi amor, estoy atrasado,

me tengo que ir de volada a la

oficina, me voy a cambiar.

bárbara: papá, espérame, favor,

dame un minuto, por favor,

necesito hablar contigo, papá.

camilo: ay, mi amor, mi amor,

dime, ¿qué pasa?

bárbara: espero que

lo que hablamos el domingo

no se te haya olvidado.

papá, hablamos de mauricio,

de su trabajo, del puesto

todo eso.

camilo: ah, sí, ya hablé

con mauricio y hasta donde tengo

entendido, él no tiene ningún

problema con este tema, así que

mejor no te metas en eso.

bárbara: ¿pero cómo no me voy

a meter?

camila: hija, ¿puedes salir

para que me cambié, por favor?

marisol: ay, papá, me chocas

cuando te pones en ese plan.

camilo: estás muy intensa.

gracias. hasta luego.

chabe: ay, me encanta que

me vengas a ver, mi vida,

¿ya desayunaste?

diana: solo vengo de pasadita

a hablar contigo.

chabe: ¿pasa algo?

diana: quiero que me acompañes.

chabe: ¿pero adónde, mi amor?

diana: a la clínica.

hoy tengo que empezar a hacerme

mis exámenes y necesito que

estés a mi lado.

por favor, por favor,

¿puedes venir conmigo?

chabe: por supuesto que sí,

nada más me voy a preparar

el desayuno a tu mamá,

¿me esperas?

diana: no, no, no, no tenemos

que ir ya y no quiero que ella

sepa.

chabe: ¿pero por qué no quieres

que ella sepa?

diana: porque tú sí me das

ánimos, me apoyas

porque tienes vara alta ahí

arriba.

chabe: bueno, pero camilo te va

a alcanzar allá, ¿verdad?

diana: no, tampoco sabe que voy

a ir a los exámenes.

chabe: pero--

diana: lo prefiero, yo no sé si

camilo pueda soportarlo,

es mucho más frágil

de lo que pensé,

es igual a cristóbal y, tal vez,

lo mejor que pueda hacer

es alejarlo de este proceso.

chabe: pero si ese hombre

te adora, mi niña,

no te va a dejar sola.

diana: pues a lo mejor voy

a tener que obligarlo

a que lo haga.

tal vez no me va

a quedar de otra.

vámonos.

chabe: adelántate, ahí voy atrás

de ti.

diana: apúrate.

[música]

[música]

mauricio: te encargo esto,

por favor

mónica: sí--

camilo: buenos días.

mauricio: hola, ¿todo bien?

camilo: perfectamente,

en mi mejor momento,

me traes un café, por favor?¿

mónica: sí, señor, en seguida.

señor,

aquí está su café.

camilo: gracias.

mónica: ¿necesita algo más?

camilo: no.

necesito que te olvides

de lo que pasó anoche.

mónica: pero anoche no pasó

nada, señor.

camilo: cómo que no,

me quedé dormido en tu cama,

en tu casa, ¿te parece poco?

se me cae la cara de verguenza.

mónica: anoche yo lo único que

hice fue ayudarlo, señor,

tuvo un día muy difícil y era

comprensible que--

camilo: eso es justamente lo que

quiero que olvidemos,

no quiero acordarme del día

de ayer.

mónica: lo sé.

camilo: si ya lo tenemos claro,

no quiero que se vuelva a tocar

el tema, ¿puede ser?

mónica: no se preocupe.

camilo: muy bien.

adrián: con que aquí te estabas

escondiendo, en el mismo lugar

donde te dejé el año pasado

mónica: señor, qué gusto verlo.

camilo: lo que me faltaba.

adrián: ¿por qué me recibes así

de serio?, alégrate, hombre,

que ya volví.

diana: ihiciste trampa!

te saltaste un misterio.

chabe: hombre, ya estoy vieja,

ya no caigo tan fácil.

diana: ¿te acuerdas cuando

nos hacías pie de limón

y con laura me turnaba

para decirte que te habías

saltado unos misterios?

chabe: ¿cómo lo voy a olvidar

si me ponía a rezar todas

las santas mañanas, mientras que

ustedes se zampaban

el pie entero.

diana: fue una gran bendición

tenerte con nosotras.

a veces pienso que no te he dado

las gracias lo suficiente

chabe: no te me pongas

sentimental,

todo el agradecimiento que yo

necesito es ver a laura y a ti

contentas

y sanitas, sanitas...

diana: ay, mira, yo traje aquí

pañuelos para las dos...

chabe: ay, entre más años, más

sentimental me pongo,

vine acompañarte para subir

el ánimo.

diana: y de lo agradezco

muchísimo, así es que vamos

a tomarlo con calma.

¿me cargas mi bolsa?

chabe: sí, hija.

diana: ay, todavía me voy

a pasar un buen rato aquí

hasta que terminen de hacerme

todos los estudios.

chabe: andale.

diana: ay, mis hijos...

te juro que eso lo único

que me parte el alma,

dejarlos solos a ellos

y a camilo.

tita: diana

bárbara.

cristóbal.

cristóbal: abuela,

¿qué haces aquí?

tita: estoy toque y toque

y nadie me abre.

¿dónde está tu mamá?

cristóbal: no tengo idea.

tita: supe de tu mamá ya habló

con ustedes y me imagino que

la cosa no debe haber sido

fácil, ¿verdad?

cristóbal: no, pero bueno,

tú sabes que todo siempre

está bajo control

en la casa de los sarmiento.

nos vemos, abuela.

tita: ven, ven acá, hijo,

ve, ven, tranquilo, mi cielo.

cristóbal: [llora]

me quiero ir, abuela, me quiero

ir lejos.

adrián: aunque pongas esa cara

yo sé que te alegra verme.

aunque hayas heredado lo seco

de mi papá y eso te impide

mostrar tus profundos

sentimientos de amor hacia mí.

camilo: perdón, no es que

no me alegre verte, pero hace

más de un año que no sé nada

de ti.

adrián: ¿un año?, cómo pasa

el tiempo.

es que conocí unos argentinos

encantadores que me invitaron

a conocer su hacienda,

una belleza, y ahí conocí

a unos uruguayos que me están

invitando a punta del este

y sería un viaje maravilloso.

camilo: y caro.

adrián: bueno, pues, por eso

me vine para acá, para ver

si consigo algo temporal

para ahorrar lo suficiente

y si tú me ayudas...

camilo: no, no, espérate, no

estoy pasando por un buen

momento.

adrián: no te voy a pedir

dinero, sólo voy a estar

en tu casa una temporada y así

me voy ahorrar lo de la renta.

camilo: a ver, déjame hablar.

tengo una hija de 17 años

que está embarazada y no sabemos

de quién y quiere regalar

a su bebé.

adrián: ¿regina?,

¿está embarazada?

camilo: sí y cristóbal tuvo

un accidente donde casi se mata

porque se estrelló borracho

con mi coche,

también me acabo de llegar que

tuve un hijo

con almudena cervantes.

¿te acuerdas de almudena?

adrián: ¿almundena, de hace

1 millón de años?

camilo: se llama rafael

y me acabo de enterar,

me acabo de enterar

y está con nosotros

hace una semana

y como si fuera poco...

diana tiene cáncer.

adrián: tranquilo, tranquilo,

aquí estoy.

camilo: tiene cáncer,

tiene cáncer.

adrián: ahora más que nunca

me voy a quedar para apoyarte.

no llores, no llores.

[música]

[música]

mónica: gracias.

rafael: ¿y camilo?

mónica: ocupado con su hermano.

rafael: ¿qué?,

¿camilo tiene un hermano?

mónica: sí, es su hermano menor,

se llama adrián,

tienes un tío,

viaja mucho y se ven poco.

no creo que sea bueno

interrumpirlos.

rafael: ah.

¿a ti te gusta la música retro?,

es que anoche fui a una fiesta

a un lugar espectacular,

bailé toda la noche,

¿te gusta la música retro?

mónica: sí.

rafael: bueno, entonces

deberíamos ir a ese lugar,

se ve que eres buena bailando.

mónica: hace 800 años

que no voy a bailar.

rafael: bueno, con mayor razón,

¿qué dices?

mónica: bueno,

después vemos eso, ¿va?

camila: contesta, diana,

constesta.

qué raro.

adrián: mira, si hay algún

problema enyo me quede

con ustedes.

camilo: no, no hay problema,

ya sabes que diana te adora.

adrián: no puedes

tranquilizarse, ¿verdad?

camilo: no.

tita: no

y no discutas más porque no

te voy a dejar sin comer.

chabela.

quédate aquí

y baja las patotas de la mesa.

cristóbal. ¿no tienes una chela?

tita: ¿una qué?

cristóbal chela, cerveza.

tita: ¿pero cómo se te ocurre

que yo te voy a dar una cerveza?

y menos, con el estomago vacío.

chabela,

ay, ya se me desapareció

esta mujer de nuevo.

es una lata, me descuido

un segundito y se va corriendo

a donde se le da la gana.

chabela, chabela, chabela.

[refunfuña]

pero cómo se atreve.

cristóbal: ¿qué pasó?

tita: vámonos, ven conmigo,

acompáñame.

cristóbal tita.

tita: tu madre se fue a hacer

los estudios y no me dijo nada

y se fue con chabela.

vámonos.

diana: todavía falta mucho

para la tomografía.

chave: pero no te preocupes,

estando juntas, se nos va

a pasar rapidito, ya verás.

diana: ¿te acuerdas cuando

me trajiste aquí de chiquita

y tenía apendicitis?

chave: sí, te dio apendicitis

y casi estiro la pata del susto.

diana: mis papás andaban

de viaje, ¿verdad?

chave: te acuerdas cómo

me enojé, te traje con ese

dolor que tenías y qué tal

que el doctor dijo que estabas

haciendo teatro para no ir

a la escuela.

diana: y tú le diste

un cachetazón.

chave: se lo ganó,

nadie trata mi niña

de mentirosa.

diana: tenías toda la razón,

me dolía muchísimo, tú fuiste

la única que me creyó.

ay.

chave: ¿qué, mi vida?

diana: ¿no le dices a nadie?

no me quiero morir.

chave: y no te vas a morir,

ya deja de pensar tonterías,

mi niña.

así como acabó todo

en un santiamén cuando

te operaron de apendicitis,

esto va a terminar y así vas

a estar como nueva, verás.

diana: ¿de verdad lo crees?

chave: por supuesto que sí,

¿qué, algún médico te dijo

lo contrario?, si es así,

dime donde está para ir a darle

sus cachetadas.

>> sí quieres, mañana me quedo

a entrenar contigo.

>> gracias. nos vemos.

>> sí, cuídate.

[bocinazo]

maggy: icuidado!

>> ¿estás bien?

ambas: hola.

regina: oye, ¿vas a venir

por mí todos los días?

maggy: ¿te molesta?

regina: no.

en el colegio nadie sabe nada,

entonces no quiero que

mis amigos empiecen a preguntar

por ti.

maggy: sí, sí, amigos

¿o el amigo?

no me digas que es--

regina: el papá del bebé.

sin preguntas, quedamos en que

la cosa iba a ser sin preguntas.

maggy: okay.

a ti nadie te gana.

ay, ojalá mi bebé herede

tu inteligencia.

bueno, a lo que vine.

regina: ¿y a qué viniste?

maggy: vengo por ti para que

nos vayamos de compras

a comprar todo lo que

nos hace falta para el bebé,

para mi bebé.

¿estás lista?

ambas: hola.

paloma: estoy buscando a...

nora: no me digas, estás

buscando a tu tío.

paloma: no, a él es a quien

estoy buscando, gracias.

mauricio: barbarita, mi amor,

te he dicho mil veces que--

paloma:no soy bárbara.

mauricio: ¿qué haces aquí?

paloma: venía a verte.

mauricio: ¿a mí?

paloma: bueno, anoche dijiste

que conocías gente que podía

vender mi joyería.

mauricio: sí, claro que conozco

mucha gente, pero estoy

trabajando ahorita.

paloma: ¿a poco vine

en un mal momento?

mauricio: ven.

¿luis?

ven, pásale.

paloma: ¿esta es tu oficina?

mauricio: no, cómo crees que va

a ser mi oficina, este es

el lugar del mensajero.

paloma: ¿y por qué no me llevas

tu oficina?

mauricio: bueno, porque

aquí vamos a estar

más tranquilos.

paloma: ¿y me vas a ayudar

a conseguir dinero?

mauricio: ¿para qué quieres

dinero?

paloma: tengo planes.

hablando de planes,

¿ cuándo te casas?

mauricio: bueno--

paloma: a mí no me importa,

me da igual.

nora: gracias por llamar

a medialink, hasta luego.

hola, qué gusto verte.

bárbara: igual,

¿qué te hiciste que te ves

más delgada?

nora: ¿de veras?

bárbara: sí.

nora: es el oscuro.

bárbara: no, yo sé, si te ves

preciosa, te felicito.

oye, ando buscando mauricio,

¿no anda por aquí?

>> señora alcántara,

¿me acompaña, por favor?

chave: bueno, aquí te espero,

mi niña, mucho ánimo.

>> por aquí.

tita: diana.

¿se puede saber qué significa

esto?

¿por qué esta chabela

acompañándote y yo me tengo que

enterar que te estás haciendo

exámenes por un recado que

me dejaste?

nora: no me contesta

en su oficina.

bárbara: ¿no estará con mi papá?

nora: no, debe estar

con tu prima.

bárbara: ¿con mi prima paloma?

nora: sí, hace un rato llego

buscando a mauricio.

oye, ¿has visto a mauricio?

pablo: sí, lo acabo de ver,

hace un rato paso a la oficina.

bárbara: es que lo ando

buscando.

pablo: yo te llevo.

bárbara: es que a ver

si se enoja porque le choca que

venga a verlo, además, que

todo el mundo sepa que lo estoy

buscando, como que no le gusta.

pablo: bueno, échame la culpa

y dile que yo lo estaba

buscando y tú me seguiste.

bárbara: ay, sí, mil gracias.

pablo: no, de qué.

diana: ma, por favor,

no te vayas a enojar con chabe,

yo le pedí que viniera.

tita: ¿y por qué a ella

y no a mí, que soy tu madre?

diana: porque no quería

preocuparte.

tampoco camilo, ni el resto

de mis hijos lo sabían.

tita: hija, a mí no me dejes

fuera de no, por favor,

a mí no.

yo sufro y me pongo peor si no

me incluyes.

quiero estar contigo

en todo este proceso

por cualquier cosa que tú

necesites, hija.

no me vuelvas a hacer unas cosa

así, por favor.

>> lo siento,

nos tenemos que ir.

diana: te amo, mi amor.

cristóbal: tita,

yo las espero afuera.

[música]

[música]

pablo: ¿mauricio, se puede?

maurcio: sí, claro, adelante.

bárbara: bebé, aquí estabas.

¿y tú qué haces aquí?

paloma: hola.

mauricio: vino a buscar una

lista de tiendas de accesorios

que le ofrecí.

bárbara: ¿cómo?

mauricio: tú sabes que paloma

hace joyería,

espantosa, por cierto.

y le ofrecí ponerla en contacto

con algunas tiendas

para ver si se las compran,

un anillo o algo.

bárbara: ¿tú?

ay, bebé, qué lindo.

mauricio: bebé, no, mauricio.

paloma: pablo también ha visto

mi joyería, ¿verdad?

bárbara: eres tan tierno,

tan generoso, por eso te quiero

tanto.

mauricio: sí, bueno,

salgamos de aquí.

bárbara: te quiero platicar algo

que me dijo mi papá.

mauricio: perfecto.

espero que la lista te sirva

y que te compren mucho,

suerte.

con permiso.

¿y qué querías que le dijera

a tu papá, que corriera su hijo?

sólo espero que sí

cumpla su promesa y que ese

imbécil se vaya pronto de aquí.

bárbara: y así será,

te lo aseguro, pero vamos

a tu oficina, tengo que contarte

algo de mi mamá.

mauricio: sí, mi amor, vamos.

oye.

bárbara: ¿sí?

mauricio: te amo tanto.

bárbara: mi amor, yo también.

mauricio: vamos.

diana: ya, por favor, sáquenme

de aquí, ¿sí?

tita: sí, mi amor, ya nos vamos.

maggy: a ver,

ay, me encantan.

¿cuál te gusta, izquierda o

derecha?

regis, planeta tierra llamando,

¿izquierda o derecha?

regina: izquierda.

maggy: ¿esta izquierda o esta?

los llevamos los dos,

¿te parece?

regina: como quieras.

maggy: sabes, estoy pensando que

tenemos que comprar también

juguete, a mí me encantan

los de madera,

cero sofisticación, cero pilas

como en mis épocas.

ah, tú no sabes, eres milenial.

te aburre todo esto

terriblemente, ¿verdad?

regina: sí, un poco, pero

me impresiona lo feliz que eres

en una tienda como en esta.

te cambia la cara.

maggy: ya sé.

regina: esa la mamá que yo

quiero para mi bebé,

no se me ocurre nadie mejor

para hacerse cargo de mi hijo,

nadie.

siento que elegí a los mejores

papás.

bueno, sigue viendo la ropa

y después vamos a ver

los juguetes de madera.

cristóbal: estoy bien,

ya te lo dije.

diana: me di cuenta que

te impresionó estar

en la clínica, mi amor.

cristóbal: ¿podemos dejar

de hablar de eso, por favor?,

ya me tengo que ir.

diana: ok, está bien.

laura: hola.

ay.

vine a ver cómo te sentías,

cómo te fue en los estudios.

diana: bien, me los entregan

hasta dentro de una semana.

no quiero hablar de eso

hasta ese día.

laura: está bien, como quieras.

diana: mejor vamos a criticar

un poco a mi mamá.

laura: ay no,

mejor a la secretaría

de tu marido.

diana: ¿a mónica, por qué?

laura: es una loca y te lo digo

yo.

diana: ¿mónica, qué, la viste

con camilo?

laura: no, por supuesto que no,

aquí la única que se casó

con un infeliz fui yo, no tú.

camilo te adora, sería incapaz

de serte infiel, pero esa

tal...

diana: ¿mónica?

laura: esa...

anda loquita por rafael.

diana: ay, por rafael.

laura: sí, la tienes que ver.

diana: no, seguro te equivocas,

probablemente rafael quiera

con ella y no me extraña

porque mónica es una gran mujer.

laura: ¿no estarás hablando

en serio?

rafael: y en este momento

la cosa se complican

y no por ella, sino por mi papá.

lo encontré abrazado de mónica.

>> tal vez, le tiene cariño.

rafael: sí, puede ser, pero en

este momento, mi papá tiene

que estar más pendiente

de su esposa que nunca

y no darle falsas esperanzas

a mónica.

>> ¿y si no son falsas

esperanzas? si tu papá piensa

que puede quedarse solo, tal vez

está empezando a buscar quien

reemplace a diana en su vida.

camilo: me voy,

¿me bajaste esos artículos que

quería revisar?

mónica: sí, aquí están.

camilo: muy bien.

adrián: ¿sales esta hora

y encima te llevas trabajo

a tu casa?

camilo: algunos trabajamos

para poder vivir.

mónica: no se olvide que tiene

que entregar su artículo

para la revista pulso.

adrián: ¿sigues escribiendo

esas cosas?

¿y ahora de qué vas a hablar?

camilo: del porcentaje de gente

que vive saltando de país

en país con la mochila al hombro

como tú.

adrián: yo que pensé era el

único.

camilo: si llama diana, dile que

voy para la casa.

no sé por qué, pero ha tenido

el celular apagado todo el día.

adrián: hasta pronto,

gusto en verte y sobre todo

tan guapa como siempre.

mónica: gracias. qué cosas dice.

camilo: vamos que quiero llegar

a la casa.

ambos: hasta mañana.

mónica: señor, camilo.

camilo: ya te alcanzo.

mónico: sólo quería decirle que

si necesita ayuda para lo que

sea, me llame, por favor,

para eso estoy.

camilo: lo sé, muchas gracias.

mónica: yo sé está pasando

por momentos terribles,

pero hablando, las cosas se ven

menos terribles.

camilo: sí, así es.

mónica: no lo digo por decir,

señor, a la hora que sea,

cualquier cosa que necesite,

llámeme.

camilo: gracias.

[música]

[música]

pasa, adrián, pasa.

diana, llegué.

imi súper nico!

diana: iadrián, hola!

camilo: mira quién está aquí.

nicolás: el es el tío...

camilo: ¿te acuerdas del tío

adrián?, bueno, se va a quedar

unos días con nosotros.

adrián: mira nada más,

qué grande estás.

supongo que ya te voy a dar algo

que te traje.

diana: un regalo, seguro.

adrián: mira, solo que ten

mucho cuidado porque es un arma

muy poderosa.

nicolás: uy, poderosa.

uy, está muy padre, tío.

camilo: oye, te estuve llamando

todo el día.

diana: tengan cuidado, aquí

en la casa eso puede

ser un poco peligroso.

adrián: cuñada, tú cada día más

guapa.

diana: no sabes el gusto que

me da verte.

camilo: adrián se quiere quedar

unos días aquí y yo le dije que

no hay ningún problema.

diana: claro que no hay ningún

problema.

qué gusto verte de nuevo.

cuidado, eh, no, no, no, no.

no.

camilo: bueno, es tu hijo.

adrián: no, no, no, bueno, sí,

con cuidado.

camilo: ven, nico, ven,

te voy a enseñar.

pásamelo, prefiero que juegues

aquí atrás.

diana: cuéntame qué ha sido

de tu vida.

adrián: pues lo de siempre,

un poco en todas, como...

como un alma errante,

pero no hablemos de mí.

ya estoy enterado de todo,

cuenta conmigo para lo que

necesites.

yo estoy aquí para ayudarte,

todo va salir bien.

diana: gracias.

qué bueno tenerte cerca.

nora: jefa.

mónica: ay, perdón, es que no

te vi entrar, perdón.

nora: sí, ya sé, ya la he visto

que anda bastante distraída.

mónica: ¿por qué lo dices?

nora: no, por nada,

de verdad, gracias.

mónica: nora,

norita, espérate, hombre.

oye, ¿ tienes algo que decirme?

nora: ¿algo como qué?

nada. mejor que nada.

[celular]

mónica: bueno.

hola, gime.

no pasa nada, dime.

es que se me fue el tiempo, pero

ya casi salgo.

te veo en la casa.

bye.

nora: buenas noches.

rafael: adiós.

con cuidado.

¿ma?

ma, bendición.

ma, perdóname por no haberte

llamado estos días,

pero mi vida ha sido una locura

últimamente.

sí, ya lo conocí y tenías razón.

resultó ser un tipazo

y su familia es una familia

muy bonita.

su mujer se llama diana

y es una mujer increíble

también, pero acaban

de enterarse que tiene cáncer.

sí, una noticia muy fuerte

para todos, pero bueno, de ahí

en fuera, todo va bien,

todo está en orden, tranquilo.

sí, ma.

sí, yo te prometo que voy

a tener cuidado,

no te preocupes.

voy a estar pendiente de todo.

a ver,

¿cuándo te he decepcionado?

mauricio: ¿pero qué se trae este

tipo entre manos?

mónica: ay, qué día, qué cosa.

[suspira]

gimena: ay, dios mío,

creo que no vas a cambiar

estas sábanitas en tres años.

mónica: sí se veía muy bonito

aquí, ¿verdad?

bueno, primera y última vez que

duerme en mi cuarto.

gimena: qué necia eres,

cómo me chocas.

mónica: ya no quiero hablar

de eso.

¿ya pediste las pizzas?

gimena: qué pizza ni que nada,

ándale para allá.

mónica: no, ¿qué? no, no, no.

está bien, ya,

mañana las cambio,

te lo prometo.

deja a milo.

deja a milo.

gimena: mi amor, te dejo aquí.

mónica: ya.

deja las sábanas así,

por favor, nada más por hoy.

gimena: sí, nada más hoy.

maggy: oye, ¿te dijeron nada

en tu casa de que te quedes

a cenar con nosotros?

regina: no,

le dije a mi mamá que tenía

que hacer un trabajo y que iba

a llegar tarde, pero obvio

no sabe que estoy contigo.

maggy: bueno, a mí me encanta

pasar tiempo contigo.

manuel: mi cielo,

regis.

maggy: hola, pío.

regina: hola.

manuel: ¿qué onda?

maggy: mira nada más las cositas

hermosas que compramos.

manuel: están increíbles.

mi amor, ¿me cambio de ropa

y vengo?

¿y eso?

maggy: pues es que pasé

por ella al colegio y estuvimos

todo el día juntas.

manuel: ¿de verdad?

eso quiere decir que las cosas

siguen su curso.

maggy: sí.

manuel: qué bueno, al menos

una buena noticia.

maggy: ¿qué pasó, te fue mal?

manuel: no, no, pero tampoco fue

mi mejor día.

maggy: ay, no me digas.

bueno, ve a cambiarte.

ya cenamos.

manuel. ok, cielo.

ahorita te veo, regi.

maggy: mira nada más.

regina: ¿puedo pasar a tu baño

otra vez?, es que éste bebé

me tiene haciendo pipí a cada

cinco minutos, es horrible.

maggy: qué pregunta, adelante,

claro.

cómo me gustaría a mí

tener esos síntomas.

regina: no sabes de lo que

hablas.

camilo: ¿me vas a hacer caso

o no?

diana: claro que sí, sólo voy a

servirle algo de cenar a adrián.

camilo: te estuve llamando todo

el día, ¿se puede saber por qué

tenías el celular apagado?

diana: porque fui a hacerme

los análisis que me pidió juan.

camilo: ¿y por qué

no me dijiste nada?

diana: porque no consideré que

fuera necesario.

camilo: a ver, ¿estás

escuchando lo que acabas

de decirme?, ¿cómo que

no consideraste necesario

decirme que hoy durante todo el

día ibas a estar en la clínica

haciéndote los estudios?,

¿ya se te olvidó que investigué

y sé exactamente lo te hicieron

hoy? yo podría haberte acom--

diana: odias los hospitales,

odias las inyecciones,

no tenía caso que fueras.

camilo: ¿tú sigues enojada

conmigo?

diana: yo no estoy enojada,

pero no me sirves de nada

en un momento como este.

camilo: por favor.

diana: eres igual que cristóbal,

anoche te emborrachaste

como si tuvieras su edad porque

no fuiste capaz de manejar

la presión de que tu esposa

tiene cáncer

y yo no te voy a hacer pasar

por eso.

camilo: soy tu marido y tengo

que estar contigo

en estas cosas.

diana: pues yo prefiero

estar sola, eso es

lo único que quiero.

te pido que respetes

mi decisión.

camilo: no te voy a dejar sola.

diana: a veces, las mujeres

necesitamos un poco

de distancia.

camilo: ¿pero distancia para

qué, mi amor?, ¿tienes que

tomar alguna decisión importante

o qué?

diana: claro que sí,

quiero libertad para planear

lo que me queda de vida

y es sólo quiero hacer sola.

lo quiero hacer sin ti.

[música]

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