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Te Doy La Vida Capítulo 75

24 Jul 2020 – 12:00 AM EDT

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[música]

ernesto: quiero que vengas

a la casa y quiero que le digas

a mi hijo que tú y yo

no tenemos nada que ver.

irene: ¿por qué?

¿está sospechando algo?

ernesto: no, no, no sospecha,

nos vio besándonos.

¿ya se te olvidó?

irene: pues a ver si puedo

porque a mí se me nota

que yo te amo con toda

mi alma, ernesto.

júrame que no me vas a dejar

nunca y hago todo

lo que tú me pidas.

ernesto: no te lo tengo

que jurar, por dios.

tú sabes que estamos juntos

en esto.

irene: bueno, en cuanto salga

voy a tu casa para hablar

con nico.

andrea: ¡descarada!

¡sin vergüenza!

¿cómo te atreviste a meterte

con el marido de tu hermana?

irene: ¡ay, mamá!

andrea: ¡no tienes perdón

de dios!

irene: ¡cálmate, mamá!

¡oíste mal!

andrea: ¡claro que no!

¡escuché perfectamente

cuando dijiste el nombre

de ernesto!

irene: ¡no, mamá!

andrea: ¡ay, no me quieras hacer

creer que estoy loca ni tonta!

¡jamás, jamás te lo voy

a perdonar!

dame mi bolsa, por favor.

>> tranquila, andy, por favor.

irene: ¿qué vas a hacer?

andrea: le voy a hablar

a tu hermana.

irene: pues no te va

a contestar, está detenida.

andrea: ¿cómo?

irene: trató de huir

a los ángeles con nico

y ernesto la descubrió.

>> tranquila, tranquila.

¡está temblando!

irene: ¿qué te pasa?

siéntate, mamá.

>> ven.

irene: ¡voy por alcohol!

>> tranquila, tranquila,

andy, por favor, cálmate.

irene: ¡me quiero morir!

¡me quiero morir!

¡mis hijas!

¡estoy mareada, estoy mareada!

gabriela: mamá, ¿qué, qué pasa?

andrea: es que, es que irene,

irene es amante de, de ernesto.

gabriela: yo ya lo sabía,

lo descubrí hace poco.

andrea: ay, pero qué vergüenza,

qué vergüenza.

y ahora, ahora elena está,

¿está detenida?

gabriela: ¿cómo que detenida?

andrea: sí, sí, ernesto

descubrió que se quería llevar

a nico a los ángeles y,

y la detuvieron.

¡pobre de mi hija!

¡pobrecita!

¡hay que avisarle a tu papá!

¡avísale a tu papá!

horacio: ¿cómo la viste?

pedro: mal.

está desecha.

lo único que le importa

es que nico esté bien.

¿el asunto de la suplantación

de ernesto puede ayudarla

en algo?

rodolfo: ¿qué suplantación?

horacio: mira,

están investigando a ernesto

por suplantación de identidad,

y todo parece indicar

que su verdadero nombre

es miguel hernández.

rodolfo: ahora sí

me sorprendiste.

¿quién lleva el caso?

horacio: el comandante

eduardo robles de la policía

de investigación.

estamos esperando los resultados

de la prueba de adn

para comprobar que no es el hijo

de la señora isabel rioja.

rodolfo: si resulta positivo,

elena se puede liberar de todos

los delitos que se le imputan.

horacio: bueno, déjame pedirle

al comandante robles

que venga ahorita.

[tono de llamada]

robles: don horacio,

buenas tardes.

horacio: comandante,

¿podría venir a la alcaldía

venustiano carranza?

detuvieron a mi hija elena

y ernesto se llevó a mi nieto.

robles: sí, sí, claro que sí.

ahora mismo voy para allá.

horacio: muchas gracias,

gracias.

[exhala]

el comandante ya viene para acá.

[timbre de teléfono]

gabriela, ¿cómo estás?

gabriela: papá, se llevaron

a elena detenida.

es que ernesto se enteró que...

horacio: sí--sí--sí, hija,

ya sé, ya estoy enterado.

el asunto no está fácil

y le pueden dar varios años

de sentencia.

[timbre de teléfono]

ernesto: ¿qué pasó?

¿por qué me colgaste?

irene: es que mi mamá

me descubrió hablando contigo,

y ya sabe que somos amantes.

ernesto: ¡maíz!

bu-bu-bueno, ¿eres tonta

o qué demonios?

¿cómo te dejaste descubrir?

irene: pues se apareció

de sorpresa,

obviamente no sabía que iba

a venir.

ernesto: esto se acabó.

irene: no, no, no me puedes

dejar, ernesto.

además, yo tengo información

suficiente como para

que te metan a la cárcel, ¿eh?

¡y prefiero eso

a que tú me dejes!

ernesto: otra vez el mismo

cuento, hija, ya, cállate.

irene: ¡ah!

horacio: comandante.

gracias por venir.

le presento al licenciado

rodolfo abreu.

a pedro ya lo conoce, ¿no?

robles: pedro, ¿cómo estás?

mucho gusto, licenciado.

bueno, ¿qué fue lo que pasó

con la señora elena?

horacio: ah, trató de llevarse

a nicolás a los ángeles

sin la autorización de ernesto

y ahora está detenida

por sustracción de menores

y falsificación.

robles: pero ¿cómo se

le ocurrió hacer tal cosa?

habíamos quedado que no íbamos

a alertar al señor rioja

en ningún sentido.

a ver, esto que hizo solamente

complica todo.

horacio: sí, sí, ya sé.

fue mi culpa.

es idea mía y,

y como mi hija estaba

tan desesperada,

pues aceptó mi propuesta,

¿qué le digo?

robles: [exhala]

bueno, en fin,

nada sacamos con lamentarnos.

rodolfo: a ver, ¿me puede contar

a groso modo qué es

lo que ha investigado?

robles: todo empezó

con las sospechas de inés,

la persona que cuidaba

a la señora isabel rioja,

supuesta madre de ernesto.

inés se preguntaba

por qué la señora aclamaba tanto

por ver a su hijo

y cuando este aparecía

lo rechazaba.

cabe mencionar que la señora

está perturbada

de sus facultades mentales.

y, bueno, empezamos a investigar

y descubrimos que el verdadero

ernesto rioja se había ido

a canadá y el empleado

de la señora isabel

en esos tiempos,

miguel hernández,

lo había ido a buscar.

lo curioso fue que hernández

nunca volvió de canadá y,

sin embargo, en los registros

de entradas y salidas del país,

aparece el regreso de ernesto

rioja, a partir de ahí dedujimos

que se podría tratar

de una suplantación.

rodolfo: sí, lo entiendo.

robles: bueno, en este momento

estamos a la espera

de los resultados de la prueba

de adn de la señora isabel

y del actual rioja

y eso nos va a revelar

si son consanguíneos.

si esto es nulo,

habremos dado en el clavo.

rodolfo: eso serviría

para la defensa de elena,

quedaría nulo su matrimonio

y hasta la adopción de nicolás.

¿cuándo le entregan

los resultados de la prueba?

robles: en el laboratorio

me dijeron que aún pueden tardar

algunos días.

¿no hay algún otro elemento

que pueda ayudar a sacar

a elena de la cárcel?

rodolfo: no, es que ni siquiera

puede salir bajo fianza.

la suma de la pena

de los delitos no le da derecho.

pedro: ¿no le puede mostrar

al juez la investigación

que hay en contra de ernesto?

robles: no, no, es un arma

de dos filos.

puede llegar a oídos de rioja y,

y no haremos más que alertarlo.

pedro: eso quiere decir

que elena irremediablemente

tendrá que ir a la cárcel.

rodolfo: lamentablemente sí.

gina: [carraspea]

agustín: pásale.

bienvenida.

estás en tu casa, ¿eh?

espero que estés cómoda.

gina: ¿y cuál va a ser

mi cuarto?

agustín: la segunda puerta

del pasillo, a la derecha.

voy a dejar tu maleta.

¿tienes hambre?

gina: sí, algo.

agustín: a ver.

no, no tengo nada.

voy a, a la tienda por algo

de jamón, no sé,

pa' hacer unos sándwiches.

no me tardo.

gina: ¿un sándwich?

[suspira]

hola, ¿qué tal?

buenas noches.

quisiera pedir una pizza

mitad pepperoni y mitad jamón.

andrea: ¿por qué me ocultaron

tantas cosas?

debí saber que elena se iba

a llevar a su hijo

a los estados unidos.

gabriela: ¿a mí qué me reclamas,

mami? no, no me correspondía

decírtelo.

andrea: es que me duele mucho

que elena no me tenga confianza,

ni me lo merezco.

¿cuánto tiempo le estuve dice

y dice y dice que tenía

que quedarse con ernesto?

>> todos nos equivocamos

alguna vez,

no te martirices con eso.

andrea: ¿es que cómo es posible

que yo no me entere

de lo que está pasando

con mi familia?

con irene estoy pagando

todos mis errores.

agustín: ya estoy aquí,

ya llegué.

vamos a hacer los sándwiches

porque me quiero regresar

al hospital, ¿no?

gina: ah, no, ya no

es necesario.

pedí una pizza.

ya no debe de tardar.

agustín: pero ¿por qué hiciste

eso si sabías que fui por jamón?

gina: ay, bueno, ¿qué tiene?

lo guardamos para después.

agustín: es mejor que aclaremos

este punto de una vez.

yo no puedo seguirte el tren

de gastos al que estás

acostumbrada, ¿eh?

ya pagué el taxi,

salí por el jamón,

¿ahora la pizza?

pues voy a reventar.

gina: nadie te está pidiendo

que lo pagues tú.

préstame ahorita

porque no traigo afectivo

y mañana te lo doy.

agustín: pues ¿como cuánto?

gina: 200.

agustín: [exhala]

espero que no me tomes a mal

lo que te dije, pero,

pero si vamos a vivir juntos,

mira, es mejor definir

estas cosas.

no podemos olvidarnos

que con maría vamos a tener

un montón de gastos.

gina: bueno, pero si tú hubieras

hecho algo de despensa,

esto no estaría pasando,

agustín.

agustín: estuve metido

en el hospital,

comía cualquier cosa,

por eso te digo que hay

que organizarnos, no pasa nada,

nada más es ponernos

de acuerdo y ya.

no vamos a discutir

el primer día que te vas

a quedar aquí, ¿no?

gina: nadie está discutiendo.

agustín: bueno, ya me voy,

nos vemos mañana.

gina: ¿no vas a esperar

la pizza?

agustín: no.

ernesto: 4.256.000 dólares.

bueno, no está tan mal.

con esto me alcanza para vivir

bien una temporada.

irene: gracias, tráeme otro.

>> salud.

irene: salud.

>> ¿qué hace una mujer

tan guapa como tú sola?

irene: no sé, tal vez estoy

esperando que se aparezca

alguien interesante

que me acompañe.

>> perfecto.

¿qué celebramos?

irene: celebrar, nada.

más bien vine a prepararme

para un entierro.

>> ¿y a quién quieres enterrar?

irene: [ríe]

un individuo.

>> se me hace increíble

que alguien pueda despreciarte.

eres tan, tan...

irene: ¿tan qué?

>> tan bella y tan sensual.

irene: [ríe]

¡oye, el otro!

la verdad es que ya me pusiste

de muy buen humor.

>> ¿sí?

irene: ¿eres casado?

>> mmm...

irene: ¿sabes qué?

no me digas.

no me importa que lo seas.

mejor vámonos, ¿no?

[ríe]

andrea: ¿es que por qué

no me contesta irene?

estoy pensando lo peor.

gabriela: mamá, no te preocupes,

no va a hacer ninguna tontería.

más bien debe de estar tramando

algo.

no es de la que le gusta perder.

andrea: no, ya sé, tienes razón,

pero no me lo digas.

sea como sea es mi hija.

gabriela: sí, mamá, perdóname.

andrea: ¿y elena?

encerrada entre rejas

y yo sin poderle dar

una sola palabra de apoyo.

gabriela: no me la puedo

imaginar en la cárcel.

andrea: no, es que pienso

en eso y, y me dan ganas

de matar a ernesto,

pero ¿en qué momento permitimos

que entrara a nuestra familia?

gabriela: nos dimos cuenta

muy tarde de quién es realmente.

andrea: nico está en sus manos,

pobrecito, pobrecito

de mi nieto.

gabriela: ernesto es un maldito,

pero nico lo quiere bien.

[discado telefónico]

andrea: otra vez me manda

a buzón.

gabriela: ya, mamita, ya.

déjala y vete a dormir.

descansa.

andrea: sí, sí, mijita, sí.

[exhala]

irene: [ríe]

robles: buenas noches.

inés: ay, comandante,

su abuelo se acaba de ir

a dormir.

hice de cenar enfrijoladas.

¿gusta que le sirva?

robles: gracias, inés.

inés: ¿cómo van las cosas

con rioja?

robles: muy mal.

elena está detenida

y con toda seguridad

la van a mandar a la cárcel.

inés: ¿por qué?

robles: trató de salir

fuera del país con su hijo

y rioja la descubrió.

ahora la van a procesar

por dos delitos,

sustracción de menores

y falsificación de documentos.

inés: ¡válgame dios!

debe de haber estado desesperada

para haber intentado escaparse.

robles: ahora la única manera

que tenemos de sacarla

es presentar las pruebas

que demuestren que rioja

es miguel hernández.

inés: y los resultados

de laboratorio que siguen

sin salir.

robles: inés, la voy a necesitar

más que nunca.

¿no podría suspender su regreso

al convento hasta que todo

esto termine?

además, cualquiera que sea

el resultado es el fruto

de su trabajo,

no se vale que lo abandone

justo ahora.

bueno, por lo menos dígame

que lo va a pensar.

inés: ya, coma, coma,

que se le enfría.

robles: no se salga

por la tangente.

inés: está bien,

lo voy a pensar.

[música]

[música]

pedro: mi amor.

elena: regresaste.

pedro: no me he ido

y aquí me quiero quedar,

así siento que estoy cerca

de ti.

te traje una cobija

para que no pases frío

y algo de cenar.

elena: gracias.

¿sabes algo de nicolás?

pedro: no, nada.

me recomendó abreu

que no intentemos hacer contacto

con él porque si nos descubre

ernesto lo puede usar

en tu contra.

pero yo le pedí a samuel

que se diera una vuelta

por tu casa y vio movimiento,

eso quiere decir que están ahí,

que no se lo ha llevado a ningún

otro lado.

elena: ¿es que cómo fue

a descubrir lo que tenía

planeado?

pedro: debió haberlo sabido

desde que se lo propusiste,

cuando le dijiste lo de cancún

y solamente te siguió el juego

porque tú arresto lo tenía

muy bien planeado, mi amor.

elena: es que qué tonta fui.

¿cómo no me di cuenta?

pedro: tranquila.

elena: es que lo que más

me duele es no ver a nicolás.

no quiero perder a mi hijo.

pedro: lo sé, pero tarde

o temprano ernesto va a caer.

elena: no sé, no sé cuánto

tiempo más voy a aguantar

sin ver a nicolás.

pedro: tienes que ser fuerte,

mi amor, por nico y por mí,

por favor,

no sabes cuánto te necesitamos.

prométemelo.

no sabes cuánto te necesitamos.

irene: buenos días.

¿cómo estás, mi vida?

vine a ver cómo está

mi sobrino precioso.

nicolás: ¿sabías que a mi mamá

se la llevó la policía?

irene: sí, mi amor.

ernesto: mamá les importa,

los dejo.

voy a revisar unas cosas

en la computadora.

irene: claro, no te preocupes.

ernesto: aprovechen para hablar

lo que tengan que hablar.

nicolás: ¿tú sabes cuándo

va a regresar mi mamá?

irene: no creo que sea pronto,

mi amor, es que cometió

un delito muy grave al querer

sacarte fuera del país

sin el permiso de tu papá.

nicolás: pero mi mamá

no es mala.

irene: no, claro que no,

pero cometió un error grave

y yo lamento mucho no haberla

podido frenar a tiempo,

pero jamás me imaginé

que quisiera huir de tu papi,

a mí me dijo que no se quería

divorciar de él.

nicolás: mi papá también me dijo

eso.

irene: ¿ves?

por eso es muy extraño.

a mí se me hace

que lo que quería era

que se fueran con pedro.

nicolás: no, a mí me dijo

que no íbamos a vivir con pedro

si yo no quería.

irene: bueno, a veces

los adultos prometemos cosas

que no podemos cumplir.

nicolás: ¿te vas a quedar

a vivir conmigo y con mi papá

otra vez?

irene: ¿te gustaría?

nicolás: sí, pero ya no quiero

que se besen como novios.

irene: nunca lo he hecho,

mi vida, ¿de dónde sacas

esas ideas?

nicolás: yo los vi cuando

se besaban.

según mi papá no fue en la boca.

irene: pues, no, claro que no.

además, tu papá a la única

mujer que ha amado es a tu mamá.

yo no tengo lugar en su vida,

solo como su amiga.

nicolás: bueno.

irene: ¿quieres que me quede

a jugar un rato?

nicolás: sale.

vamos a mi cuarto.

irene: [suspira]

gina: hola, rené, ¿cómo estás?

bien, tuve una niña.

sí, le avisé al personal

para que empiece a correr

mi permiso de maternidad.

gracias por llamar, rené.

irene: listo.

misión cumplida.

nico quedó convencido

de que tú y yo no somos nada

más que amigos.

ernesto: bien.

irene: dime algo,

¿lo que me dijiste ayer

de que ya no íbamos a seguir

juntos fue un arrebato

o fue en serio?

ernesto: ¿tú qué crees?

irene: pues a juzgar por cómo

te pones cada vez que me acerco,

diría que no puedes vivir

sin mí.

ambos: [ríen]

ernesto: así es.

irene: ¿entonces qué va a pasar

con nosotros ahora que elena

ya no es un estorbo?

ernesto: bueno, hay que esperar

a que le dicten sentencia,

digo, para sentirme un hombre

realmente libre, ¿sabes?

además, que para esas alturas

ya estaré divorciado.

irene: vas a ser todo para mí.

es que yo ya no veo la hora

para poderme ir lejos de aquí

contigo.

ernesto: no comas ansias.

ya llegará el momento.

ahora vete porque no quiero

que nicolás nos encuentre así.

irene: prométeme que vas

a encontrar el modo

de que nos veamos.

ernesto: por supuesto,

pero sin que nicolás

ni tus papis lo sepan.

irene: yo me encargo.

no te preocupes.

ernesto: necesito que averigües

qué van a hacer para ayudar

a elena.

quiero estar preparado

porque no creo que se queden

de brazos cruzados.

irene: voy a ver qué puedo

sacarles.

[ríe]

>> elena villaseñor espinoza,

va a ser trasladada

al centro de reinserción social

santa marta acatitla.

>> un paso al frente.

levante las manos.

[música]

[timbre de teléfono]

ernesto: ¿qué pasó, villalobos?

villalobos: están por trasladar

a la señora elena al reclusorio.

ernesto: ¿cuánto va a tardar

el proceso para que le dicten

sentencia?

villalobos: muy poco,

como se declaró culpable

de todos los cargos,

no hay mucho que pueda hacer

la defensa.

ernesto: de acuerdo.

gracias.

horacio: mi amor, tienes que ser

fuerte.

elena: voy a estar bien, papá.

horacio: te quiero.

elena: yo a ti.

pedro: no me importa

lo que tenga que hacer,

yo te juro que ese infeliz

no se va a salir con la suya,

mi amor.

elena: [llora]

pedro: tranquila.

>> retírese, por favor.

por favor, señor.

pedro: todo va a estar bien,

tranquila.

[sirena]

irene: mamá.

andrea: hija, me tenías

tan preocupada.

pensé lo peor.

¿dónde estabas?

irene: [exhala]

perdóname, por favor.

andrea: ¿por qué lo hiciste,

hija? ¿por qué lo hiciste?

irene: él me engañó, mamá,

me usó, jugó conmigo,

me envolvió.

me hizo creer que me necesitaba

y yo caí como una estúpida.

me enamoré de un mentiroso,

mamá.

perdóname, por favor.

andrea: ya, ya.

ya, hijita, ya pasó, ya pasó.

irene: no sé cómo fui

a enamorarme de él, mamá.

estoy muy arrepentida.

ahora que veo lo que fue capaz

de hacerle a elena,

¿es que cómo pude haberle

creído? es un monstruo.

andrea: te supo engañar.

es muy astuto.

irene: me pedía que lo escuchara

y se quejaba amargamente

de elena y yo me dediqué

a consolarlo, mamá.

de ahí a caer en sus brazos,

pues fue solo un paso.

se me olvidó que era el marido

de mi hermana,

se me olvidaron mis valores,

se me olvidó todo, mamá.

andrea: nos engañó a todos

con su actitud de buena persona.

yo, yo también le creí,

tan estúpida,

¿cuánto tiempo me pasé

defendiéndolo?

irene: pero ya se acabó.

no pienso caer en sus redes

nunca más.

pero ahora lo que no sé

es cómo voy a olvidarlo.

me enamoré como una imbécil.

andrea: no, hija,

eso que sientes por él

es solo una obsesión,

algo de lo que te tienes

que olvidar.

irene: mami, ayúdame.

ayúdame, por favor, mamá, ¿sí?

andrea: sí, mijita,

sí, mi hija hermosa,

sí, mi amor.

[ovación]

>> ¡llegó la nueva!

>> ¡uh!

>> ¿qué hubo, muñequita?

bienvenida al infierno.

>> esta se ve como

de la high society.

yo creo que ni aguanta nada,

¿no, mamita?

>> uy, se ve reteapestada

la güerita,

pero aquí te lo quitamos.

>> elena espinoza villaseñor,

celda 225. adentro.

¡y ustedes cállense!

¡silencio!

>> ta' bueno.

traes puñal.

ta' bueno.

>> la luz se apaga a las 7:00

de la noche.

en cuanto suene la chicharra

tienes cinco minutos

para estar en tu celda,

y no te metas en problemas

porque estás aquí

para tu readaptación.

¿entendiste?

¡no escuché!

elena: sí, entendido.

carmina: no es tan dura

como parece.

si le haces caso y no te metes

en broncas se la lleva

tranquila contigo.

te toca esa cama,

pon tus cosas ahí y relájate

porque aquí lo que sobra

es tiempo.

ya irás conociendo a las demás.

hay unas con las que hay

que tener cuidado.

ya te iremos diciendo

quiénes son.

elena: gracias.

carmina: yo me llamo carmina.

me entambaron por asaltar

un banco.

gloria está aquí porque mató

a su marido.

gloria: presente.

carmina: y a lola la agarraron

vendiendo droga.

¿y tú por qué estás aquí?

elena: me iba a escapar

con mi hijo a los ángeles

sin permiso de su papá.

gloria: [ríe]

carmina: ¿y por qué te dejaste

agarrar?

elena: porque mi marido

me descubrió y llamó

a la policía.

samuel: ¿puedo pasar?

gabriela: sí, adelante.

samuel: ¿sabes algo de elena?

gabriela: mi papá me acaba

de decir que ya la trasladaron

al reclusorio.

samuel: ¿cómo se complicaron

las cosas?

anoche estuve dando una vuelta

por su casa y vi que había

movimiento.

pedro quería darle noticias

de nico a elena.

está muy angustiada por el niño.

¿vas a tratar de acercarte a él?

gabriela: quisiera, pero mejor

no, para que ernesto crea

que ganó y no alertarlo

de la acusación que tienen

preparada en contra de él.

samuel: ¿qué acusación?

gabriela: lo han estado

investigando y encontraron cosas

que pueden servir para que elena

salga libre.

samuel: dile a tu papá

y al licenciado abreu

que en lo que yo pueda servir,

no tienen más que decirme.

gabriela: gracias.

samuel: ¿y tú?

¿cómo estás?

gabriela: tristísima.

no quiero ni imaginarme

a mi hermana metida ahí

en ese lugar.

samuel: si me necesitas,

ya sabes que aquí estoy.

horacio: va a ser muy difícil

liberarla,

cometió dos delitos muy graves

por mi culpa y, aparte,

se declaró culpable.

mónica: ¿y cuántos años creen

que le van a dar?

horacio: uy, muchos, muchos.

la única esperanza que tenemos

es demostrar que ernesto

no es quién dice ser.

mónica: amor, perdón

que te moleste con estas cosas,

pero tienes varios pendientes,

varias firmas pendientes.

¿quieres que te las organice

y te las traigo?

horacio: sí, gracias.

mónica: te amo.

horacio: [solloza]

[música]

carmina: tú no deberías

de estar aquí.

ojalá y tu abogado

pueda hacer algo para demostrar

que todo lo hiciste

por tu chamaco.

elena: pues, sí.

ahora lo único que quisiera

es hablar con él

para tranquilizarlo.

no me puedo quitar de la cabeza

su carita de angustia viendo

cómo me llevaba la policía.

carmina: ya no llores.

al ratito que salgamos al patio

te presto mi tarjeta telefónica

y marcas a tu casa.

igual y corres con suerte.

elena: ¿sí puedo llamar

desde aquí?

carmina: sí, solo hay

que convencer a la juana

que te dé chance.

elena: ¿quién es juana?

carmina: es una de las custodias

que se encarga del patio.

es buena onda,

nada más hay que saberle llegar.

elena: gracias.

carmina: hoy por ti,

mañana por mí.

¿estamos?

ernesto: te tengo que colgar.

dígame.

maru: quería preguntarle

si va a comer aquí, señor.

ernesto: no, voy a salir

con nico.

le encargo,

no le abra la puerta a nadie.

maru: está bien, señor,

con permiso.

ernesto: ándele, adiós.

¿qué haces, hijo?

¿quieres que salgamos a comer?

nicolás: no, soñé con mi mamá.

ernesto: ¿qué soñaste, mi amor?

nicolás: que regresaba a la casa

y nos íbamos al parque.

ernesto: mamá se va a tardar

en regresar, mi amor.

¿qué te parece si tú y yo

nos vamos a pasear?

nicolás: [asiente]

ernesto: ¿sí quieres?

¡ándale, anímate!

luego nos vamos a comer por ahí

y si quieres te compro

un helado.

nicolás: sí.

ernesto: ¿sí?

nicolás: va. vamos.

ernesto: vámonos, mi amor.

¡eso!

nicolás: mejor me compro tres.

ernesto: no, no, ¿cómo tres

helados?

vámonos.

¡eso!

andrea: ¡qué desgracia!

yo creo que dios

nos está castigando.

algo, algo estamos haciendo mal,

algo hicimos mal.

horacio: no sacas nada

con tener esos pensamientos.

tenemos que estar enteros

para poder ayudar a elena, ¿sí?

andrea: tienes razón,

pero yo quiero ir a ver a elena,

llevarle lo que le haga falta

a mi hija.

horacio: yo también quiero

verla.

te aviso cuando le permitan

visitas, ¿sí?

¿dónde está irene?

andrea: en su cuarto,

pero, por favor,

no seas muy duro con ella.

el imbécil de ernesto

la embaucó.

toda la culpa es de ese infeliz.

horacio: no, tal vez,

pero irene tampoco es una niña

y ella sabía muy bien

lo que hacía.

andrea: ¡se enamoró!

eso nos pasa a las mujeres,

nos enamoramos de verdad

y eso la hizo perderse.

horacio: eso no la disculpa

y perdóname, pero no la puedo

considerar una víctima.

carmina: trata de estar

tranquila.

elena: no puedo, está enfermo.

es un niño enfermo,

no lo puedo dejar solo.

carmina: mira.

¿qué hubo, juana?

juana: ¿y ahora qué, carmina?

siempre que te acercas

es para pedir algo.

carmina: ella es elena,

acaba de llegar y cuando

la detuvieron,

pues ni chance le dieron

de hablar con su hijito.

elena: se lo suplico, por favor,

solo quiero saber cómo está,

quiero saber que está bien.

juana: nada más que sea rápido

porque yo tengo que estar

presente.

elena: muchas gracias.

se lo agradezco muchísimo.

nicolás: atento, ¿eh?

ernesto: ¡ah!

nicolás: ¡goool! ¡5-0!

ernesto: ¡no, ya me doy!

¡me doy--me doy--me doy--

me doy--me doy!

nicolás: es que eres muy malo,

no sabes parar.

ernesto: sí, la verdad sí soy

muy malo, pésimo, pésimo,

pero para hacer cosquillas

no me gana nadie,

no me gana nadie.

¡vente para acá!

[ríe]

nicolás: ¡no!

[grita]

ernesto: ¡sí!

[ríe]

vente pa' acá, mijo.

nicolás: te quiero mucho, pa.

ernesto: y yo te amo, mi amor,

¿eh?

nicolás: ¿vamos por mi helado?

ernesto: vamos por tu helado.

véngase.

la pelota esta acá.

ambos: [hablan a la vez]

horacio: [toca la puerta]

¿puedo pasar?

irene: sí, papi, pasa.

papi, por favor, perdóname.

de verdad, no sé cómo pude

meterme con ernesto.

horacio: no, yo tampoco entiendo

cómo te pudiste dejar engañar.

tú eres, tú eres sumamente

inteligente.

irene: papá, me hizo creer

que me necesitaba

y yo caí como una estúpida.

horacio: es el marido

de tu hermana

y tú sabes perfectamente

todo lo que le ha hecho

y no te importó.

¿me puedes explicar por qué?

irene: porque me enamoré, papá.

no supe lo que hacía,

me cegué completamente.

no sé cómo pasó.

horacio: ¿tú crees que eso

te justifica?

si no tomas conciencia

de que estuvo mal

vas a volver a caer.

no es normal hacer

lo que hiciste.

necesitas, necesitas ayuda

de un terapeuta.

irene: sí, yo también creo

que la necesito.

voy a buscar a alguien, papá,

y también quiero ayudar

a elena.

¿qué puedo hacer?

horacio: nada, no se puede

hacer nada.

irene: no puedo creer

que no se esté preparando

una defensa, papá, o algo.

horacio: lo que pasa es que

tu hermana se declaró culpable

y lo único que abreu dice

que se puede hacer es tratar

de reducirle la condena

cuando le dicten sentencia.

irene: qué terrible.

te prometo que en cuanto

la pueda ver voy a ir

a pedirle perdón.

horacio: ¿cuándo vas a ir

a ver lo del terapeuta?

irene: mañana mismo, papá.

horacio: eso espero.

irene: ¡ay, qué drama!

¡ay!

¿en qué estaba?

ah, sí.

maru: ¿casa de la familia rioja?

elena: maru, qué bueno que eres

tú la que contesta.

maru: ¡señora elena!

elena: ¿está nicolás?

necesito hablar con él

sin que ernesto se dé cuenta.

maru: no están, señora,

salieron.

¿qué pasó?

yo los hacía en cancún.

elena: mi intención no era

irme a cancún sino llevarme

a nicolás a los ángeles.

quería huir de mi marido,

pero me descubrió y ahora

estoy en la cárcel.

maru: ¡señora, qué terrible!

elena: lo único que quiero

es hablar con nicolás,

se quedó muy asustado cuando

me detuvieron.

con razón está tan triste.

elena: no sé cuánto tiempo

voy a estar aquí, maru,

te lo encargo mucho,

que se tome sus medicinas

a tiempo, que coma a sus horas,

por favor.

maru: sí, señora,

usted no se preocupe.

elena: no le vayas a decir

al señor que marqué, ¿sí?

maru: ¿a nico sí le puedo decir

que usted le llamó?

elena: no--no--no, mejor no.

ernesto se puede enterar.

yo, yo voy a tratar de volverte

a marcar, ¿va?

maru: está bien, señora,

como usted diga.

elena: debo, debo colgar, maru.

muchísimas gracias.

gabriela: ¿tú qué haces aquí?

¿no te da vergüenza?

irene: sé que no tengo perdón

y me merezco todo

lo que me quieras decir,

pero, por favor, créeme.

estoy muy arrepentida.

gabriela: no te creo nada.

irene: ernesto me embaucó.

no tienes idea lo perverso

que puede llegar a ser

y yo caí en sus redes

como una tonta, gaby.

gabriela: conmigo no tienes

por qué hacerte la víctima, ¿sí?

si mi mamá te quiere perdonar,

allá ella, pero yo no te hubiera

dejado ni entrar a la casa.

irene: gabriela, por favor.

gabriela: ay, ya, ahórrate

ese teatrito,

a mí no me conmueves ¿sí?

irene: merezco, me lo merezco,

me lo merezco.

andrea: ¿qué pasó?

gabriela: nada, solo que a mí

no me pudo convencer

que es una víctima de ernesto

como lo hizo contigo.

entiendo que por ser su mamá

no quieras verla tal cual

como es, pero conmigo no puede.

andrea: hija, estás siendo

muy dura.

tu papá ya habló con ella,

y si bien no podemos perdonar

lo que hizo, por lo menos vamos

a darle un voto de confianza

de que rectifique el camino.

gabriela: ¡qué ilusos son!

de ti lo puedo esperar,

pero ¿de mi papá?

andrea: ¿a dónde vas?

gabriela: ¡a hablar con él!

pedro: pasa.

estoy leyendo sobre las visitas

en los reclusorios.

quiero enterarme qué le puedo

llevar a elena.

samuel: ¿has sabido algo

de ella?

pedro: no, no, no he sabido nada

de ella.

[exhala]

no me puedo ni imaginar

lo que va a ser su vida

allá adentro.

en mis peores pesadillas pensé

que algo así le pudiera pasar.

samuel: gabriela me comentó

que están preparando una demanda

contra ernesto.

¿tú sabes de qué se trata?

pedro: sí.

mira, que no salga de este

cuarto, ¿sí?

por favor.

samuel: cuenta con eso.

si te pregunto es con las ganas

de ayudar si es posible.

pedro: el comandante robles

inició una investigación

en contra de ernesto

por una supuesta suplantación

de identidad.

gabriela: ¿está mi papá?

mónica: sí--sí--sí, mira,

ahí viene.

horacio: hija, ¿qué haces aquí?

gabriela: no, no puedo creer

que te hayas dejado embaucar

por irene.

¿qué--qué--qué no ves

que es una cínica?

ella sabía perfectamente

lo que estaba haciendo, ¿eh?

horacio: ¡a ver, tranquilízate!

estoy de acuerdo que lo que hizo

no tiene perdón,

pero no puedo pedirle

que desaparezca de nuestras

vidas tampoco.

gabriela: de--de--de eso estoy

de acuerdo, pero lo que

me molesta es que te hayas

tragado el cuento de que es

una víctima de ernesto.

horacio: no, no me lo tragué,

pero no le puedo negar

la oportunidad de reivindicarse.

gabriela: ¿por qué te tocas

el corazón?

irene no va a cambiar,

es una hipócrita.

horacio: no sé si sea hipócrita

o no, pero la verdad

es que necesita ayuda.

va a buscar a un terapeuta, ¿sí?

gabriela: ahora resulta

que la van a tratar

como una enferma.

no, pobrecita.

lo que hizo es una inmoralidad

y la cometió con toda

consciencia.

horacio: hija, tranquilízate.

gabriela: ¡no me voy a

tranquilizar!

horacio: ¿qué?

gabriela: ¡se metió con el

marido de elena, papá, por dios!

y ahí anda en la casa

como si nada.

horacio: ¿y qué quieres

que hagamos, que la corramos

de la casa tu mamá y yo?

gabriela: ¡ay, ya, está bien!

lo único que te voy a pedir

es que no se te ocurra

decir nada de la investigación.

podría jurar que va a llegar

a oídos de ernesto en cuanto

salga de tu boca.

horacio: no, no lo voy a hacer.

gabriela: ay, no confíes

en ella, papá, te lo ruego.

seguramente eso de que está

arrepentida es porque algo

está tramando y,

y yo voy a estar sobre ella

para descubrirlo.

horacio: de acuerdo, de acuerdo.

gabriela: espero que no me tomes

a mal el haber venido.

horacio: no, no, claro que no,

me siento regañado,

pero te agradezco tu actitud.

gabriela: te quiero, papá.

horacio: yo también, amor.

gabriela: ay, que tengan

bonita noche.

mónica: gracias, descansa.

horacio: ¿qué?

mónica: ¿qué te digo, amor?

tiene toda la razón.

horacio: [exhala]

nicolás: ¿otro día podemos

volver a jugar fut?

ernesto: claro que sí.

por lo menos debo de meterte

un gol.

nicolás: ¿tú jugabas fut

cuando eras niño?

ernesto: ah, claro,

muchas veces, y, de hecho,

quebré muchas macetas.

nicolás: [ríe]

ernesto: no sabes cómo

me regañaban, ¿eh?

nicolás: cuéntame de cuando

eras niño.

ernesto: no, no me gusta hablar

de mi infancia, hijo.

nicolás: ¿por qué?

ernesto: ay, ya,

muchas preguntas, ¿no?

bueno, yo espero que algún día

te las pueda contestar.

ahora te voy a leer un cuento

para que te duermas.

nicolás: el de pinocho porque

le crece la nariz porque es

un mentiroso.

ernesto: perfecto.

venga.

nicolás: tú no me vas a mentir

como mi mamá, ¿verdad, pa?

ernesto: no, hijo, jamás.

yo te amo por sobre todas

las cosas.

venga.

elena: [solloza]

[música]

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