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Te Doy La Vida Capítulo 42

6 Jun 2020 – 12:00 AM EDT

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cada día que pase

te voy a odiar más.

ernesto: eso no me importa,

porque voy a hacer que ese odio

se transforme en amor.

elena: ah, ¿sí?

cuéntame, ¿cómo le vas a hacer?

ernesto: pues, muy fácil.

mira, primero se van a acabar

los contactos con el piojoso

del mecánico.

y eso incluye a nicolás.

porque muerto el perro

se acaba la rabia, ¿sí?

además, sonríe.

sonríe, yo quiero verte sonreír.

más te vale que quites esa cara.

elena: ¿así?

ernesto: así, mi amor.

eso, ya.

elena: ¿así te gusta?

ernesto: sí, actúa.

elena: pues sí,

me puedes obligar a estar

en el mismo techo que tú,

pero en el fondo sabes

que no soy tuya.

ernesto: eso no me importa,

porque soy paciente

y sé esperar.

bienvenida a tu casa, mi amor.

[suspira]

[música]

[música]

ernesto: ¿estás contento

de haber vuelto a la casa?

nicolás: sí.

ernesto: yo también, amor.

nicolás: ¿no fuiste a trabajar?

ernesto: no, hoy me voy

a quedar contigo, así que...

¿qué vamos a hacer?

nicolás: vamos al acuario.

ernesto: perfecto, claro.

me encanta la idea.

nicolás: mamá, mi papá

nos va a llevar al acuario.

elena: bueno,

entonces vayan ustedes,

porque yo me siento

un poquito mal

y me quiero quedar.

nicolás: ¿por qué, ma?

ernesto: no, ya sé.

vamos otro día

y así no dejamos a la mamá.

es más, ¿por qué

no jugamos en el jardín,

mientras tú descansas?

nicolás: dale.

¿jugamos fútbol?

ernesto: ah, bueno.

entonces, ¿sabes qué?

jugamos fútbol,

pero con la mano.

venga, corre, corre.

nelson: agustín.

agustín: mande.

nelson: a mi oficina.

agustín: ¿qué?

¿para qué soy bueno, jefe?

nelson: cierra la puerta.

siéntate.

¿te dijo algo domingo?

agustín: sí.

me dijo que se lo encontró

con doña esther.

ya ni la muela, jefe.

¿cómo se le ocurre?

nelson: no, no.

no es lo que estás pensando.

el muy idiota de benito

le llevó una carta

que le había escrito,

en la que le hablaba

del amor que sentía por ella.

agustín: ¿se le declaró

por carta?

nelson: no, no.

bueno, yo--yo le escribí

para desahogarme y luego tenía

que quemarla, pero el bruto

de benito la agarró

junto con las facturas

que tenía que entregar y...

agustín: ay, válgame dios.

nelson: y, claro,

esther se enfureció

y me citó en el parque

para decirme hasta del mal

que iba a morir.

agustín: pero ¿quién le manda

a poner los ojos en la mujer

del otro?

nelson: ay, ya, ya.

no estoy para que me sermonees.

a ver, ¿qué fue lo que te dijo

domingo?

¿se dio cuenta de algo?

agustín: sí.

pero ya ve cómo es, jefe,

él sí tiene corazón de pollo.

se siente culpable de haber

pensado mal de usted,

hágame el favor.

bueno, hasta se sintió desleal

por haberse imagino

que usted fuera capaz

de insinuársele a su mujer.

qué ingenuo, ¿no?

nelson: ni me digas,

yo me siento peor.

primero provoqué el lío

de que era gay,

¿y ahora esto?

agustín: lo que usted tiene

que hacer es olvidarse

de lo que siente

por doña esther y punto.

nelson: ¿qué más quisiera?

¿cómo le hago?

si todo esto de la carta

era para eso y no he podido

lograrlo.

agustín: búsquese otra.

dicen que un clavo

saca a otro clavo.

nelson: ah, sí.

cómo no, claro.

mujeres como ella

no se dan en maceta.

agustín: haga la prueba

con el liguer.

a mí no me sirvió,

pero hay mucha gente

que dice que sí funciona.

nelson: ¿liguer?

no me vengas con esas

estupideces, agustín.

agustín: ah, pues es menos

tontería que andar quemando

cartas, ¿no?

además, ¿qué pierde

con intentar, hombre?

así matas dos pájaros

de un tiro.

se da una oportunidad

y acabaría con cualquier

tipo de sospechas

si lo ven con otra mujer.

ahí se lo dejo, de tarea.

lo dejo aquí y me retiro

lentamente.

piénselo.

lentamente.

nelson: "liguer".

>> señora,

le habla su hermana gabriela.

elena: gracias.

>> de nada.

elena: bueno.

gabriela: estoy preocupada

por ti.

¿cómo estás?

elena: mal, fingiendo

que somos la familia feliz.

gabriela: ¿estás con él?

elena: estamos los tres.

gabriela: mientras estés

con nico mejor.

el problema va a ser

cuando te quedes con ese...

idiota.

elena: ni me digas.

no creo poder soportarlo

por mucho tiempo.

gabriela: ¿cómo te puedo ayudar?

elena: no sé, no sé.

pero si se me ocurre algo

te aviso.

gracias por llamar.

ernesto: ¿me das?

oye, yo quería un poquito

de sandía.

elena: no te va a durar

mucho tu juego, ernesto.

ernesto: estás hermosa.

esto no es un juego,

tú sabes que te adoro.

nicolás: ¡papá!

ernesto: sí, mi amor.

te amo.

[celular]

a ver, espérame.

debo tomar esta llamada.

permíteme un segundo, por favor.

elena: yo voy contigo, mi amor.

[ríe]

no, eso es trampa, no.

ernesto: madre refugio.

refugio: solo le llamo para

informarle que ya tomé medidas

para que nadie vuelva

a perturbar a su mamá.

ernesto: ¿cuáles medidas fueron?

refugio: removí de su puesto

a la novicia que la cuidaba.

tiene tendencias a averiguar

más de lo que debe.

ernesto: ya.

refugio: por eso se suscitó

este problema.

ahora será la hermana bernardina

quien se encargue de ella.

ernesto: le advierto

que si se vuelve a presentar

un incidente con este

se van a entender

con mi abogado.

refugio: no va a ser necesario,

se lo aseguro.

ernesto: qué bueno, eso espero.

buena tarde.

bernardina: ¿cómo te fue

con la madre refugio?

¿te puso voto de silencio?

horacio: [silba]

mónica: mira quién vino a verte.

horacio: ay, qué sorpresa,

mi amor.

cuéntame qué haces por acá.

gabriela: tengo una cita

aquí cerca y quise pasar

a saludarte para hablar

de elena.

es que estoy muy preocupada

por ella.

horacio: sí, yo también,

y no sé qué hacer.

quisiera tener vigilado

al ernesto.

gabriela: yo no me puedo quedar

de brazos cruzados.

voy a estar en la casa de elena.

horacio: ¿cómo le vas a hacer?

¿con qué pretexto o qué?

gabriela: voy a hacer

que mi mamá me corra de su casa.

horacio: bueno, tampoco

creo que sea necesario

llegar a ese extremo, ¿no?

gabriela: si ernesto

llama a mi mamá,

le va a decir que efectivamente

me corrió.

horacio: bueno, como sea.

me va a dar mucha mucha

tranquilidad que estés tú ahí.

gabriela: bueno, ya me voy.

no quiero que se me haga tarde.

horacio: bueno, mi amor.

que te vaya muy bien.

gabriela: bye, bye.

horacio: [suspira]

ojalá tuviera algo, lo que sea,

para hundir a ese infeliz.

mónica: a lo mejor

algo encontramos.

hace ratito vino un agente

de la policía a verme.

horacio: ¿y para qué?

mónica: maricruz

no me supo decir,

pero ahorita lo averiguo.

no tardo.

pedro: no pude hacer nada

para evitar que regresara

a su casa.

agustín: el tipo ese lo tenía

todo bien calculado.

pedro: ¿sabes qué es lo peor?

que haya utilizado a nico

para algo tan bajo.

es un imbécil.

agustín: ese es capaz

de utilizar a su madre

para conseguir lo que quiere.

pedro: me siento como un imbécil

que no puede hacer nada

por la mujer que ama.

agustín: tú siquiera sabes

que eres correspondido,

en cambio yo no tengo

ninguna esperanza.

pedro: ya deberías olvidarla.

agustín: ¿qué más quisiera?

pero en el corazón no se manda.

horacio: "comandante

de la división de inteligencia

de la policía federal".

le voy a llamar para preguntarle

a ver qué quiere con ernesto,

¿no?

mónica: no creo que te lo diga

así nada más.

me parece que va a ser mejor

visitarlo personalmente.

horacio: de acuerdo.

hazme una cita, por favor.

mónica: ¿y no será muy obvio

que vayas tú?

déjame hacerlo yo.

creo que puede resultar

más útil.

horacio: tienes razón.

las mujeres siempre saben

cómo sacar información.

mónica: [ríe] tonto.

adiós.

gina: soy yo.

¿pedro está ahí?

rosa: sí.

gina: si ves que se va a ir,

inventa cualquier cosa

para retenerlo, por favor.

rosa: está bien.

pero no te tardes.

jimmy: ya tengo

las cuentas hechas.

nomás falta que nos veamos

para darte tu parte.

ah, y de una vez me traes más

de estas pastillitas

de colores, que es lo que más

me están pidiendo.

>> seguro que sí.

pero esta noche nos vemos

en el antro del pelón,

ahí intercambiamos.

y no se te olvide

que también quiero mi comisión

sobre el lexbutrol.

jimmy: ¿eso por qué?

>> ¿quién te dio la idea?

jimmy: no, pues sí,

pero eso no cuenta.

al que le costó conseguir

la medicina de caballo fue a mí.

>> así es este negocio,

así que te mochas.

jimmy: chale, no la friegues.

apenas lo pude conseguir

con una amiga.

a ver, si al fregado lexbutrol

no lo tienen en cualquier lado,

hombre, ya sabes.

>> ¿y cuánto te dieron

por él?

jimmy: el mentado ese

ernesto rioja es bien agarrado

con la lana.

sí, pues del chantaje

no he podido sacarle

nada todavía.

>> mira, tú sabrás.

te mochas porque te mochas.

jimmy: aguántame aunque sea

que me resulte la jugada, ¿no?

seguro va a aflojar el billete.

digo, a menos que quiera

que le diga a pedro

que con eso drogó a su mujer.

hombre, sí se ve

que el lexbutrol

pega como cañón,

ya se andaba petateando.

>> órale, pues.

nos vemos en la noche.

jimmy: sopas.

ahí nos vemos.

gina: ¡estúpido!

me dijiste que el lexbutrol

era para el caballo de tu tío.

a mí no me interesa

si quieres sacarle dinero

al marido de elena,

ese es tu problema.

lo que no te paso

es que me hayas utilizado

para conseguir el lexbutrol.

jimmy: bájale.

tampoco te pongas en ese plan,

porque al final tú saliste

beneficiada también.

elena regresó con su esposo,

así que tienes el campo libre

con pedro.

¿de qué te quejas?

nadie tiene por qué enterarse

de lo que hicimos.

gina: ¿hicimos?

yo no hice nada.

jimmy: da igual.

y más vale que te quedes

calladita y que estemos

del mismo lado.

porque si pedro se entera

de que tú me conseguiste

el lexbutrol,

ahora sí lo vas a perder

para siempre.

mira, tú decides.

si me echas de cabeza,

yo puedo decir que tú sabías

perfectamente para qué era.

gina: qué imbécil eres.

gabriela: mamá, necesito que me

pagues el dinero que me debes.

andrea: ¿y de dónde quieres

que lo saque?

gabriela: no sé,

pero lo necesito.

tengo que hacer un pago

urgente mañana.

andrea: lo siento mucho,

pero no tengo.

gabriela: tienes el dinero

que te manda mi papá.

andrea: pero yo no me puedo

quedar sin dinero por pagarte.

gabriela: ah, mira qué bonito.

pero yo sí tengo que quedarme

sin un centavo para sacarte

de los separos.

andrea: era tu deber

sacarme de ahí.

y jamás pensé

que me lo fueras a cobrar.

eso no es ser una buena hija.

encima de que te doy techo

y comida, ahora me cobras.

¿dónde se ha visto eso?

gabriela: o sea que porque

vivo aquí me tengo que dar

por pagada.

andrea: sí, sí.

y si no te gusta,

ahí están las puertas

muy bien abiertas.

así que te puedes ir

cuando quieras.

estoy harta de tus majaderías.

gabriela: pues ahora mismo

me voy, faltaba más.

rosa: ¿por qué

te tardaste tanto?

pedro ya se fue.

ve a buscarlo a su casa.

gina: no, ¿cómo crees?

¿cómo voy a hacer la aparecida?

va a ser muy obvio.

no, ni modo.

voy a venir mañana.

oye, ya que me di

la vuelta hasta acá,

¿nos vamos a un café?

rosa: sí, vamos.

[llaman a la puerta]

bernardina: aproveché

que la madre refugio

se fue a atender a unas personas

y vine a saludarte.

aunque la verdad hubiera querido

que me contaras lo que pasó,

pero con eso del voto

de silencio me voy a tener

que quedar con las ganas.

[inés] "tendré voto de silencio,

pero no me prohibieron

escribir".

bernardina: entonces,

cuéntame qué pasó.

[inés] "el comandante robles

fue a visitar al hijo

de la señora isabel

para sacarle información

del otro.

y él se molestó tanto

que le reclamó a la superiora

y la amenazó con mandarle

a su abogado si insiste".

bernardina: ¿y por qué se habrá

molestado?

[inés] "eso es lo que yo digo.

si no hubiera algo oculto,

¿por qué se molesta tanto?".

bernardina: y ahora que voy a

estar cerca de la señora isabel,

¿quieres que investigue algo?

[inés] "sí, pero no solo eso.

tienes que llamarle al

comandante robles y explicarle.

dile que el gato encerrado

ya está empezando a mostrar

sus garras.

él lo va a entender".

bernardina: ok, sí, claro.

yo le digo.

uy, qué interesante

se está poniendo esto.

cuenta conmigo

para lo que necesites.

ser parte de esto

es lo mejor que me ha pasado.

elena: suéltame.

ernesto: no.

no lo hagas, por favor.

por favor.

elena: a ver, ¿no entiendes

que no quiero que me toques?

ernesto: eres mi mujer, elena.

elena: pero solo en papel.

y eso es lo único

que vas a tener de mí.

aunque me tengas aquí

prisionera,

ni mi cuerpo ni mi corazón

te pertenecen.

ernesto: ok.

bueno.

[llaman a la puerta]

pedro: adelante.

samuel: ¿cómo estás?

pedro: mal.

me está matando no poder

hacer nada por elena.

y más sabiendo que está sola

con ese tipo.

samuel: tranquilo.

gabriela se las ingenió

para irse a quedar con ella.

pedro: ¿de verdad?

samuel: sí.

elena no está sola.

tiene a su papá y a gabriela

que la apoya.

y por lo menos esta noche,

duerme tranquilo.

ya sabes que gabriela

está con ella.

pedro: no voy a dormir

tranquilo hasta que se divorcie

de ese tipo.

samuel: buenas noches.

pedro: pero qué bueno

que me avisaste.

gracias, samuel.

samuel: descansa.

pedro: sí, igual, gracias.

gabriela: me peleé con mi mamá.

y me corrió de la casa.

no tengo adónde ir.

¿me puede quedar con ustedes?

elena: claro que sí.

pero, dime,

¿qué fue lo que pasó?

gabriela: se molestó

porque le cobré un dinero

que me debe.

y me sacó en cara

de que me da techo y comida.

y me corrió.

elena: ay.

[música]

irene: ¿gabriela

no va a bajar a cenar?

andrea: no.

se fue de la casa.

irene: ¿cómo?

andrea: la corrí.

se puso tan impertinente

que no me quedó más remedio.

imagínate, quería

que yo le quería

que le pagara el dinero

que puso para sacarme

de los separos.

hazme el favor.

irene: ay, mamá,

pareces una niña.

es su dinero,

a ella le cuesta ganárselo.

no tiene por qué regalártelo.

andrea: soy su madre.

¿cómo se le ocurre cobrármelo?

cuando yo me he desvivido

por ella, me desvelé por ella.

bueno, por todas ustedes.

de veras.

irene: yo también

te hubiera cobrado.

no debiste correrla.

andrea: ah, ahora resulta

que la bruja del cuento soy yo.

irene: ¿adónde se fue?

andrea: no sé.

y no creas que no me preocupa.

irene: seguro se fue

con su amiga perla

o con el novio ese.

andrea: ¿con el hermano

del mecánico?

ay, dios.

ay, dios.

no pude haber sido yo

la que la empujó

a los brazos de ese.

ay, no.

de veras, me voy a pasar

la peor noche de mi vida

sin saber nada de ella.

ay, ¿esta niña adónde está?

irene: ¿quieres un calmante?

andrea: no, está bien.

elena: ahora sí, cuéntame bien.

porque me parece una exageración

que mi mamá te haya corrido

solo porque le cobraste.

gabriela: yo lo provoqué.

la verdad es que lo usé

de pretexto para venirme

para acá.

es que estoy muy preocupada

por ti.

elena: te lo agradezco mucho,

pero no es para tanto.

gabriela: claro que sí.

todos estamos preocupados

de que estés sola con tu marido.

elena: no me va a hacer nada.

espero.

además, ya estoy aquí,

era lo que él quería.

ahora lo único que pretende

es que lo vuelva a querer.

y eso sí va a estar difícil.

bueno, pero igual estoy

más tranquila con estar

aquí contigo.

elena: me va a hacer mucho bien

tenerte conmigo.

y muchas gracias

por pensar en mí.

gabriela: ¿y dónde me quedo?

¿aquí contigo?

elena: esto sería muy obvio.

lo mejor es que te quedes

en el cuarto de huéspedes.

¿ya cenaste?

gabriela: no.

elena: vamos a que te prepare

algo.

gabriela: ¿qué me vas a hacer?

elena: ¿qué quieres?

[celular]

eduardo: ¿bueno?

bernardina: buenas noches,

comandante.

habla la hermana bernardina.

me pidió la hermana inés

que le llamara

porque ella no puede hablar.

le impusieron voto de silencio.

eduardo: ¿voto de silencio?

bernardina: sí, la madre refugio

la castigó porque usted

fue a ver al señor rioja.

y él habló furioso

y le advirtió a la superiora

que si seguía molestando

a su mamá iban a proceder

legalmente contra la orden.

eduardo: dígale a la hermana

inés que lo siento mucho.

ahora me queda claro

que si ernesto rioja

se molestó tanto es por algo.

bernardina: eso mismo piensa

la hermana inés.

y me dijo que le dijera

que el gato ya sacó las garras,

que usted iba a entender.

eduardo: gracias por llamar.

[suspira]

ernesto: voy a salir.

elena: está bien.

gabriela: le cayó en el hígado

que haya venido, ¿verdad?

elena: pues sí, pero ni modo.

gabriela: no me pienso

dar por aludida.

elena: que sepa

que no estoy sola

y que mi familia está

al pendiente de mí.

gabriela: o es muy cínico

o ni cuenta se ha dado

del daño que te está haciendo.

elena: claro que se da cuenta

de lo que hace.

tiene calculado

cada paso que da.

¿mi amor?

¿qué pasó, mi vida?

nicolás: me desperté.

elena: ¿porque soñaste feo?

nicolás: no.

elena: vamos, te acompaño

a tu cuarto, ¿sí?

gabriela: yo levanto

los platos, no te preocupes.

elena: gracias.

vamos.

¡una, dos!

¿se te cayó el agua, mi amor?

nicolás: eh... sí.

elena: no pasa nada.

ahorita cambio las sábanas,

¿va?

te voy a dar tu pijama también

para que te la cambies.

nicolás: ajá.

elena: listo.

ernesto: buenas noches.

tequila blanco doble,

por favor.

>> sí, señor.

ernesto: gracias.

>> ¿me invitas un trago?

ernesto: no.

no estoy buscando compañía.

lo siento.

dame otro, por favor.

elena: dime, mi amor.

¿te preocupa algo?

nicolás: eh... no.

¿mi tía gabriela

se va a quedar con nosotros?

elena: sí,

va a estar unos días.

nicolás: qué bueno.

elena: mejor cierra los ojitos,

que nos tenemos que dormir, ¿sí?

nicolás: sí.

elena: a ver, acomódate.

acomódate.

>> ¿por qué soltaste

a mis canarios?

no porque permita

que vivas aquí vas a hacer

lo que tú quieras.

¡no me mires así,

escuincle malcriado!

¿quién te crees que eres?

la próxima vez

te pongo de patitas en la calle.

a ti y a tu madre.

[música]

domingo: eso de que nelson

se estaba amarrando la agujeta

como que está muy raro, ¿no?

más bien parecía

que se te estaba declarando.

esther: [ríe]

no digas tonterías.

¿cómo se me iba a estar

declarando?

domingo: no, no, oye, en serio.

¿nunca te gustó?

del grupo de amigos era

el que más pegue tenía.

esther: a ver, ¿adónde quieres

llegar con eso, domingo garrido?

domingo: era una pregunta,

nada más.

esther: qué preguntas las tuyas.

domingo: ¿por qué te molestas?

esther: porque me pareció

una tontería.

yo siempre he tenido nada más

que ojos para ti, viejo.

ya vamos a descansar, ándale.

domingo: ok, vamos a descansar.

andrea: ¿no ha llamado gabriela?

irene: no te preocupes,

seguro está bien.

andrea: no, no, llámale,

por favor.

irene: llámale tú.

andrea: ya lo hice,

pero no me contesta.

irene: ay, mamá, ya déjala.

andrea: ay, qué contrariedad,

yo sola siempre

resolviendo todo.

si tu papá estuviera aquí--

irene: a ver, si tanto necesitas

un hombre, ve y búscatelo, mamá.

ya deja de pensar en papá,

eso no tiene vuelta atrás.

mejor tómate un tecito y sí,

ya vete a dormir.

qué lata.

[teléfono]

pedro: mi amor.

elena: necesitaba hablar

contigo.

pedro: ¿qué pasa?

elena: es que nico la está

pasando mal, se hizo pipí

mientras dormía, y eso no es

otra cosa más que angustia.

pedro: no es para menos,

se siente inseguro.

su papá y su mamá

son su pedestal,

y si los ve flaquear, bueno,

él también se desestabiliza.

era raro que no se manifestara

antes.

a ver, mi amor, ¿por qué--

por qué no lo hablas

con tu psicóloga?

elena: eso sí es justo

lo que voy a hacer,

pero me siento muy culpable

de lo que le pasa.

pedro: ¿estás con nico ahora?

elena: no, ya se durmió.

te pude llamar porque ernesto

salió, afortunadamente,

gabriela se vino

a quedar conmigo.

pedro: sí, samuel me lo contó.

elena: ¿y tú cómo estás?

pedro: mal, pensando

que no te puedo ver.

pero mira, voy a buscar un lugar

donde nos podamos encontrar

y nadie nos vea.

elena: me encanta la idea.

pedro: vas a ver que eso nos va

a ayudar para tener la ilusión

que tanto nos hace falta,

ya verás, elena.

elena: tienes toda la razón.

ya estoy ilusionada pensando

cuándo te voy a ver.

pedro: descansa, mi amor.

elena: voy a soñar con ese lugar

que vas a encontrar

para nosotros, te amo.

pedro: yo más, mucho más.

nelson: [carraspea]

ya te hacía dormida.

gina: ay, sí, pero tengo

un antojo de pan tostado

con mermelada

que no lo puedes creer.

¿y tú qué haces?

nelson: yo estaba viendo

unos videos de talleres

en estados unidos.

tienen unas herramientas

increíbles, y para todo, además.

gina: ¿no quieres

que te prepare uno?

nelson: no, no, ya yo cené

un sándwich.

gina: [gime] ay, qué rico.

nelson: hija, ¿tú qué pensarías

si yo decidiera buscarme

una pareja?

gina: no, papá, otra mujer

en esta casa, no.

además, a tu edad lo único

que vas a encontrar

son trepadoras, hombre.

solo les va a interesar

tu dinero.

nelson: ¿tan mal me ves?

gina: no eres el hombre

más guapo del mundo, papito,

ya estás mayorcito.

ve a don arnulfo, se enganchó

con una mujer 20 años menor

que él y le bajó todo su dinero.

nelson: bueno, yo me buscaría

a una de mi rodada.

gina: papá, mira,

para el caso es lo mismo.

deja de pensar en tonterías,

tómate un tecito

y vete a dormir.

buenas noches, pa.

ernesto: [llama a la puerta]

ábreme, elena.

elena: no, ernesto,

no voy a dormir contigo.

ernesto: ¿y dónde quieres

que duerma si tu hermana

está aquí metida?

de metiche.

elena: adonde quieras,

pero en mi cama no, ernesto.

ernesto: [susurra]

gabriela: pepito llega

a la escuela llorando

y la maestra le dice:

"¿qué le pasó, pepito?".

"me asaltaron, maestra".

"dios mío, ¿qué te quitaron?".

pepito contestó: "ay, la tarea".

ambos: [ríen]

nicolás: cuéntame otro, tía.

elena: no, mi amor, no.

gabriela se tiene que ir

a trabajar, tú te tienes

que bañar y vestir, vamos.

nicolás: bye, pa.

ernesto: adiós, mi amor.

te quiero.

nicolás: bye, gaby.

gabriela: adiós, hasta la noche.

elena: vámonos, vámonos.

gabriela: yo también ya me voy

al trabajo.

ernesto: ¿hasta cuándo te vas

a quedar?

gabriela: hasta que encuentre

adónde irme, porque a casa

de mi mamá no pienso volver.

ernesto: te voy a contar

otro chiste.

el muerto y el arrimado,

a los meses apestan.

gabriela: [ríe] no me lo tienes

que decir, hasta luego.

>> tome asiento, en un momento

le hago su orden.

y enseguida lo pasamos.

domingo: gracias, oiga,

¿cuándo estarán los resultados?

>> para mañana por la mañana.

también lo puede bajar

por internet

con el número de orden.

o puede venir personalmente,

como quiera.

domingo: gracias.

[música]

[música]

[llaman a la puerta]

>> muy bien, así es como debe

comportarse.

todavía no puede hablar.

dependiendo de su comportamiento

yo le diré cuándo le retiro

el voto de silencio.

necesito que asista al padre

gonzalo en la misa de seis.

andrea: hola, ernesto,

¿cómo estás, cómo va todo?

ernesto: iba bien hasta que

se apareció gabriela en la casa.

andrea: ¿está en tu casa?

ernesto: tienes que hacer algo

para que vuelva contigo.

perdón, pero es que

¿cómo se te ocurrió correrla?

andrea: bueno, no,

es que tuvimos una discusión

y como un decir le dije

que si no le gustaba,

las puertas de la casa

estaban muy bien abiertas.

pero nunca me imaginé

que me iba a tomar la palabra.

ernesto: mira, la situación

es muy incómoda para mí.

elena y yo estamos intentando

reiniciar nuestra vida

y su presencia estorba.

andrea: sí, lo entiendo,

y me da mucha pena.

pero no sé cómo ayudarte,

porque no me contesta

ni las llamadas.

ernesto: es muy simple,

ofrécele disculpas.

retráctate de todo

lo que dijiste.

mira, el caso es que elena y yo

necesitamos recuperar

nuestro espacio.

andrea: sí, claro.

eso es lo más importante.

veré qué puedo hacer,

aunque no te puedo garantizar

nada, la conozco.

sí, sí, hasta luego.

como si alguna vez la hubiera

podido controlar, no, bueno.

>> señora, le traigo

buenas noticias.

andrea: por fin, dime algo

que me aligere la vida.

>> vendí un pote

de desengrasante.

andrea: ¿uno?

>> ajá, algo es algo.

andrea: bueno, gracias.

>> con permiso.

[celular]

gabriela: ¿qué pasó, mamá?

andrea: ay, hijita, qué lindo

es escuchar tu voz.

ay, cómo te extraño.

gabriela: mamá, por favor,

¿para qué me llamas?

¿ya tienes mi dinero?

andrea: ¿cómo puedes ser

tan materialista?

perdóname si te ofendí.

quiero que te regreses,

porque sin ti,

la casa se siente vacía.

gabriela: ahora resulta.

te escuchas tan falsa

que no te creo ni la mitad

de lo que dices.

así que ahórrate

tanta palabrería,

estoy muy bien donde estoy.

andrea: ese es el problema.

no puedes estar metida en casa

de tu hermana cuando ernesto

y ella lo que necesitan

es reconciliarse.

gabriela: ah, ya salió el peine,

hubieras empezado por ahí.

pero no, no me voy a regresar.

y te dejo, que tengo

muchísimo trabajo.

andrea: ay, qué niñas.

a ver, otra vez, ahí está.

[tono de llamada]

elena.

elena: ¿qué se te ofrece?

andrea: es que no quiero

que sigas enojada conmigo.

elena: no estoy enojada, mamá,

estoy triste y sentida.

te pedí que me apoyaras

y preferiste apoyar a ernesto.

andrea: ernesto solo está

haciendo su mejor esfuerzo.

le molesta mucho la presencia

de gabriela en tu casa.

¿por qué no le pides

que se vaya?

elena: mamá, para ver que sigues

dándole por su lado,

prefiero no escucharte, ¿sí?

andrea: ay, ¿qué hice yo

para merecer estas hijas?

[llaman a la puerta]

>> ¿cómo estás?

me imagino,

con lo parlanchina que eres.

anoche ya no pude avisarte

que hablé con el nieto

de don mariano y le conté

todo lo que me pediste

que le dijera.

>> ¿qué te dijo?

>> lo mismo que me dijiste tú.

que si el señor rioja se había

molestado mucho, es por algo.

>> ¿cuento contigo?

>> hasta la pregunta ofende.

por supuesto que aquí

hay gato encerrado y nos vamos

a encargar de descubrirlo.

>> ¿somos un equipo?

>> como los tres mosqueteros.

>> [ríe]

>> [ríe]

pedro: hablo por lo

del departamento que se renta.

¿puedo verlo tipo ocho

de la noche cuando salga

de trabajar?

ah, muy bien, ahí nos vemos,

muchas gracias, hasta luego.

agustín: pedro.

pedro: acá estoy.

agustín: ¿qué haces?

acá te ando buscando.

pedro: ando consiguiendo depa

para que nos podamos ver

elena y yo.

agustín: órale.

pedro: no vayas a decir nada,

si no, la voy a meter en un lío.

agustín: no te preocupes,

yo soy una tumba.

mira, te venía a buscar

porque quería que me ayudaras

a ver cómo quedó lo del sonido

del coche, que yo creo

que quedó de lujo.

pedro: a ver, vamos a ver.

agustín: venga, venga, venga.

ernesto: adolfo novoa.

¿qué onda, cómo estás?

adolfo: ernesto, ¿y ese milagro?

ernesto: ya ves, hace tiempo

que no nos vemos,

debemos ponernos al día.

adolfo: cuando tú me digas,

yo más que puesto.

ernesto: perfecto.

oye, ¿sigues con tu oficina

de asesoría contable?

adolfo: sí, por supuesto,

¿te puedo ayudar en algo?

ernesto: tengo una buena oferta

para la compra de la ferretera.

pero sí te acuerdas

que tengo un socio, ¿no?

adolfo: sí, claro,

horacio villaseñor.

ernesto: exacto, bien.

además de que ya no tenemos

una buena relación,

no le interesa vender.

así que bueno, hay que sacarlo

de la jugada y hay que fabricar

algunas pruebas en su contra

para señalarlo como que, pues,

hizo un fraude en la empresa,

¿no?

¿tú me puedes ayudar?

[música]

[música]

agustín: no está midiendo bien

la compresión del compresómetro,

hay que comprar otro.

nelson: ¿estás seguro?

si el aparato solo tiene

12 años de uso.

agustín: por eso, ya no sirve.

nelson: está bien, déjalo ahí

en la mesa, busco otro, a ver.

agustín: oiga, ¿y qué, siempre

así se animó con lo del ligue?

nelson: no, no, gina me dijo

algo que me desanimó mucho.

a ver, agustín, ¿tú crees

que alguien me pueda querer

por lo que soy?

agustín: a ver, mire,

no vaya a pensar mal.

pero usted todavía está galán.

nelson: gina dice que estoy

muy viejo.

agustín: para el amor no hay

edad, don nelson, anímese.

mire, total, si conoce alguien

que su intención sea sacarle

dinero, ya se topó con pared.

nelson: ¿por qué dices eso?

agustín: ¿por qué va a ser,

jefe? es más fácil

sacarle un peso al ángel

de la independencia que a usted.

nelson: soy ahorrativo.

agustín: ¿así le decían

en sus tiempos?

mire, a ver, es que el problema,

fíjese: para conquistar

a una mujer hay que gastarle,

hay que invertir.

nelson: sí, eso lo entiendo

perfectamente,

pero solamente lo necesario.

un buen acuerdo puede ser

que cada quién pague lo suyo

y bueno, la propina

sí la puedo asumir yo, eso sí.

agustín: hombre, es usted

bien espléndido.

nelson: sí.

agustín: así no va a conseguir

mucho, don nelson.

nelson: bueno, solo así

voy a saber quién realmente

se interesa por mí

y no por lo que tengo.

ahora, y si encuentro una mujer

económicamente solvente...

mucho mejor.

agustín: ay, patrón, anímese,

hombre, nada pierde con probar.

piénselo.

andrea: a mí nada me resulta

bien, el negocio fue un fracaso,

elena está furiosa conmigo,

gabriela se fue de la casa.

y yo no logro hacerme la idea

de que horacio me haya dejado.

ay, bueno, ya, ¿a ti cómo

te ha ido con las ventas?

>> mal, a la gente no

le interesa para nada que sean

productos ecológicos,

biodegradables.

no, prefieren lo barato.

ay, qué mal ojo tuvimos

para meternos en esto.

andrea: dímelo a mí,

que no solo caí

en la plática de introducción

de las criptomonedas

sino que volví a caer

con el sobrino de clara.

ay, tengo la casa llena

de productos erdume.

te lo pintan tan bonito,

que voy a llegar a rubí,

y luego a esmeralda,

y luego hasta diamante.

y no llego ni a ser

una triste piedra de río.

>> estamos en las mismas.

andrea: anoche irene me dijo

algo, algo que me está dando

vueltas en la cabeza.

>> ¿qué, qué?

andrea: que lo que yo necesito

es un hombre.

¿qué piensas, estoy muy vieja

para conseguir una pareja?

>> no, ¿qué va?

oye, lo que sea de cada quién,

estamos de muy buen ver.

el único problema es encontrar

hombres que estén, pues,

interesados en nosotras.

fíjate, paulina lavalle

se encontró a su actual marido

en un crucero.

juli rioseco se metió a clases

de yoga--ah, bueno,

ahí conoció a david,

está felizmente casada con él.

titi palacios entró a clases

de pintura, ahí conoció

a jimena, están de pareja.

andrea: sí, pero no, ahí sí,

yo paso, las mujeres

no me gustan y no tengo dinero

para irme a un crucero.

y el yoga me da flojera,

estamos en la calle.

>> sí, vamos a un bar.

andrea: no, no,

¿ligarme un borracho? no, no.

>> qué gustazo, no te esperaba.

domingo: vine a invitarte

a comer.

si es que tienes tiempo, claro.

>> claro, perfecto.

no tengo ningún compromiso,

qué amable.

domingo: es lo menos que puedo

hacer después de todo

lo que has hecho por mí.

>> ¿ya te hiciste los análisis?

domingo: sí, hoy en la mañana.

después del susto que me pegué,

lo único que me quedaba

era andar derechito.

>> me da mucho mucho gusto.

solo permíteme unos minutos,

estoy esperando una llamada

de houston, y nos vamos a comer,

¿te parece?

domingo: ajá, ok,

no te preocupes.

>> ¿quieres algo de tomar?

domingo: no, no, gracias.

>> bueno, termino de firmar

estos papeles, la llamada

y nos vamos, ¿va?

[llaman a la puerta]

>> te buscan.

robles: buenos días.

mónica: buenos días, gracias.

robles: ¿en qué puedo servirle?

siéntese, por favor.

mónica: vengo del grupo

comercial ferretero villaseñor.

necesito hablar con usted

sobre ernesto rioja.

robles: lo visité

justamente ayer.

mónica: ¿puedo preguntarle

el motivo?

robles: ¿por qué está usted

interesada?

mónica: porque es socio

de la empresa y está casado

con la hija del socio

mayoritario.

robles: lo visité porque estoy

investigando el paradero

de una persona de servicio

que vivió en la casa del señor

rioja hace algunos años.

mónica: entiendo, pensé que

lo estaba investigando a él.

robles: ¿y por qué habría

de hacerlo?

mónica: porque ernesto no es

una buena persona.

robles: ¿por qué lo dice?

mónica: su esposa quiere

divorciarse y él la está

reteniendo con un chantaje.

robles: ¿qué clase de chantaje?

mónica: la amenazó con quitarle

la custodia de su hijo,

argumentando que tenía problemas

de adicción, y sospechamos

que él le dio esas drogas

sin su conocimiento.

robles: ¿solo es una sospecha

o tiene pruebas?

mónica: lamentablemente

no tenemos nada que pueda

inculparlo, pero nadie

más que él pudo habérselas dado.

robles: sin pruebas, no pueden

proceder en su contra.

mónica: lo sabemos,

por eso estamos buscando

la manera de inculparlo.

y bueno, pensé que su visita

estaba relacionada.

robles: lo lamento, pero no.

si llego a descubrir algo

que le sea de utilidad,

con mucho gusto se lo comunico.

robles: mónica del villar.

asistente de la dirección

general grupo comercial

ferretero.

mónica: así es.

robles: gracias.

mónica: muchas gracias.

con permiso.

robles: propio.

[teléfono]

ernesto: ¿sí?

>> señor, lo busca

la señorita georgina lópez

de la farmacéutica del alto.

ernesto: perdón, pero no

recuerdo ninguna georgina.

¿no le dijo qué se le ofrecía?

>> no, solo me pidió

que la anunciara.

ernesto: bueno, hágala pasar

entonces, gracias.

>> adelante, por favor.

gina: gracias.

ernesto: pasa, pasa, gracias.

¿qué haces aquí?

la vez pasada te dejé muy claro

que no te necesito de aliada.

además, elena está conmigo.

gina: porque la drogaste

con lexbutrol y la amenazaste

con quitarle la custodia

del niño, por eso está contigo.

ernesto: ¿de dónde sacas eso?

por dios.

gina: yo fui la que

le consiguió a jimmy lexbutrol.

supuestamente era

para el caballo de su tío,

pero resultó ser para drogar

a tu mujer, qué chiquito

es el mundo, ¿verdad?

ernesto: ¿qué es lo que quieres?

gina: si quieres que me calle

lo que sé, haz algo definitivo

para que tu mujer deje en paz

a pedro.

ernesto: ¿no te das cuenta?

todo lo que he hecho

es para separarlos, todo.

estamos del mismo lado,

tenemos el mismo objetivo.

así que ni al caso tu chantaje,

eres muy ingenua.

además que no tienes pruebas,

pues, ¿no te diste cuenta

quién soy yo?

mejor ponte las pilas, venga,

hazlo más contundente

para que pedro deje en paz

a mi mujer.

gina: mira, esto es lo más

contundente que he hecho.

por desgracia no me ha servido

de mucho, y todo porque tu mujer

le sigue dando entrada.

yo no hubiera querido

estar metida en esto,

pero ya que me involucraron,

ahora hay que aprovecharlo.

te reitero la complicidad

que te había ofrecido.

ernesto: acepto, acepto.

estaremos en contacto,

si se me ocurre algo

en lo que podamos colaborar

juntos, te aviso, ¿te parece?

gina: gracias.

ernesto: cuida al chamaco,

por favor.

soy un imbécil,

soy un imbécil.

¿cómo voy a arreglar esto?

>> hay un restaurante

maravilloso aquí cerquita.

domingo: ah, donde tú digas.

yo feliz.

>> vamos.

¿gina?

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