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Te Doy La Vida Capítulo 25

16 May 2020 – 12:00 AM EDT

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[música]

gina: [suspira]

no.

no, no puede ser, no puede ser.

yo no voy a tener un hijo

de agustín.

no, no, no me rechaces, tú no.

necesito sentirme amada,

por favor.

no puede ser.

ay, nuestro cuarto.

me encanta.

te amo, mi amor.

hazme el amor.

¿qué te pasa?

hace mucho que no estamos

juntos.

pedro: lo sé,

pero ya tendremos tiempo.

ya tengo que regresar

a trabajar, ¿sí?

gina: no.

no, de agustín no.

este bebé va a ser de pedro.

elena: la verdad, no me esperaba

esto.

tengo todo listo para mañana.

y, además, nico tiene su cita

con el doctor vega.

ernesto: lo sé, mi amor,

y lo siento mucho,

pero que gonzález no esté

y no tengamos un director

para la sucursal es un problema

con el que yo no contaba.

elena: lo entiendo,

pero la decisión de quedarnos

nos involucra a nicolás y a mí.

me hubiera gustado

que me tomaras en cuenta.

ernesto: a mí también, mi amor.

pero esto acaba de suceder

y tuve que tomar una decisión

en el momento.

perdón.

elena: bueno, ¿y mi papá

lo sabe?

ernesto: por supuesto

que lo sabe.

entre los dos lo decidimos.

elena: ¿y cuánto tiempo más

va a ser?

ernesto: yo calculo que tal vez

unos dos meses.

elena: es que no puedo

cancelar la cita de nico.

digo, se ve muy bien,

pero necesita que lo revise

su doctor.

ernesto: no, no, claro,

por supuesto, por supuesto,

solo que yo no podré

acompañarlos.

yo--yo espero que en cuanto

termine la cita con nico

y su médico, pues--

pues te regreses, ¿no?

te extraño mucho.

elena: está bien.

ernesto: por favor.

elena: [ríe]

nicolás: papá.

ernesto: ey.

elena: [ríe]

ernesto: ay, ¿quién es

el mejor de todos?

vamos a lavarnos las manos

y ayudamos a mamá.

elena: muy bien.

ernesto: [tararea]

horacio: cancelé todas

las tarjetas de andrea.

mónica: ¿todas?

horacio: todas.

está haciendo estas compras

absurdas para fastidiarme

y no me voy a dejar.

a ver si así entiende.

mónica: deberías de aprovechar

que está dispuesta a ceder

para que ya por fin

te dé el divorcio.

horacio: no.

ella empezó la guerra,

ahora que se atenga

a las consecuencias.

le tuve que pagar $800.000.

$800.000, y se los voy

a cobrar a mi manera.

mónica: vengándote.

horacio: sí, vengándome.

sí.

que sufra, es lo menos

que se merece.

mónica: conste que yo

no estoy de acuerdo.

de verdad no sé adónde quieres

ir a parar con todo esto.

me preocupan las consecuencias

que vendrán.

y no lo digo solamente por ella,

también por nosotros.

horacio: tranquila.

para nosotros no hay

consecuencias, ¿sí?

mónica: ¿para qué te enganchas

en un pleito absurdo con ella?

¿dónde quedó el horacio sensato?

horacio: aquí está, enterito.

es con ella con quien

voy a cambiar.

me colmó, me colmó.

ahora sí me va a conocer.

benito: ¿qué traes, mi agus?

te ves bien tristón, mano.

agustín: pues, ¿qué quieres?

me batearon.

y feo.

benito: híjole, man.

agustín: por más

que me mandó a volar,

no me la puedo sacar

de la cabeza.

benito: qué calladito

te lo tenías, mano.

¿quién es la afortunada?

agustín: una--una chava

que no conoces.

benito: ¿y cuánto llevabas

con ella?

agustín: no mucho, pero

me la traigo bien clavada.

benito: ánimo, mujeres hay

muchas.

si esta no te aprecia,

ya aparecerá otra

que sí te valore.

por lo pronto, el domingo

van a estar los desniveles

de la cumbia.

se va a poner bien bueno.

¿jalas o qué?

agustín: déjame y lo pienso.

benito: órale, mano.

ahí nos vemos.

[celular]

pedro: ay.

¿qué pasó, gina?

gina: ¿nos podemos

tomar un café mañana

después del trabajo?

me gustaría hablar contigo.

pedro: no tenemos nada

de qué hablar.

se acabó lo nuestro.

¿cómo quieres que te lo diga

para que me entiendas?

gina: no, no es de eso,

es de otra cosa.

pedro: no veo de qué.

así que ya no busques

más pretextos, por favor.

gina: solo te pido

que me escuches.

aunque sea la última vez,

por favor.

¿te recojo en tu taller?

pedro: a ver, que no.

no puedo ni quiero verte, gina,

por favor, entiéndelo.

lo siento.

ernesto: te voy a extrañar

mucho.

nicolás: yo también a ti, pa.

¿por qué no vas con nosotros?

ernesto: pues, por mi trabajo,

hijo.

nada más quisiera

irme con ustedes, pero tengo

muchos pendientes, caray.

nicolás: ¿y nos vas

a encontrar allá?

ernesto: no, de hecho,

ustedes se van a regresar

pronto.

en cuanto te revise el doctor,

se regresan.

nicolás: pero ¿voy a poder ver

a mis abuelos, ma?

elena: claro, mi amor.

y también a irene y a gabriela.

nos van a estar esperando

en el aeropuerto.

nicolás: [festeja]

ya quiero ver a gabriela.

me sé un chiste nuevo.

¿quieres que te lo cuente, pa?

ernesto: sí.

nicolás: mira, había una vez--

elena: mi amor, mi amor,

se lo cuentas mientras vamos

a la sala de abordar

porque ya nos tenemos que ir.

nicolás: vamos.

gina: buenos días.

necesito hacerme

una prueba de embarazo.

>> ¿cuál es su nombre?

gina: georgina lópez--

>> georgina lópez.

gina: ortiz.

>> ortiz.

gina: oiga, una pregunta.

>> dígame.

gina: en el resultado

que me van a dar,

¿aparece el tiempo del embarazo?

>> no, para eso tiene

que hacerse un ultrasonido.

gina: ah, ok.

gracias.

>> ¿quiere o no la prueba?

gina: sí, sí, sí, por favor.

>> perfecto.

son $600 por favor.

gina: aquí tiene.

>> ay, qué bueno que los trae.

gracias.

por favor, pase al cubículo

que está por ese pasillo

para que le tomen

la muestra de sangre,

si es tan amable.

gina: gracias.

¿se lo lleno a esto?

>> sí, por favor.

domingo: [gime]

horacio: buenos días, domingo.

domingo: buenos días.

me ganaste.

madrugaste, ¿no?

horacio: no, no tanto,

estoy empezando.

pero con muchas ganas.

domingo: ahorita me pego

contigo.

síguele, es que no traigo

mucha pila.

horacio: ¿y eso por qué?

domingo: no sé.

a veces me pasa.

horacio: ¿ya te checaste?

domingo: ah, no hace falta,

yo me conozco.

a veces traigo buena energía

y a veces no, y ya.

horacio: bueno, no está

por demás que te echen

una revisada, ¿eh?

yo muchas veces

ya te he visto muy cansado.

domingo: ah, ya estás igual

que mi mujer.

horacio: no, no, no,

eso sí que no.

mira que de mujeres engorrosas

estoy hasta el copete.

domingo: no, no, no,

mi mujer no es así.

la verdad es que ella

tiene razón, y tú también,

me tengo que cuidar.

horacio: bueno, yo le voy

a seguir.

al rato llega mi hija

con mi nieto.

quiero tener tiempo

para saludarlos,

para estar con ellos.

no veo el momento

en el que le dé un abrazo.

no sabes cómo quiero a mi nieto.

domingo: sí, sí, me imagino, sí.

horacio: y tenemos pendiente

el partido, ¿eh?

no creas que se me olvidó de--

de que lo quedamos

de ver juntos, ¿eh?

domingo: sí, sí, sí.

horacio: va, me lo subo, bye.

domingo: sí, bye.

con que nico está de regreso.

ojalá que pedro no se inquiete

otra vez.

anselmo: voy al aeropuerto

a recoger a mi mujer.

sobre el escritorio

dejé el cheque

para la refaccionaria,

quedaron de venirla a recoger.

>> sí, yo se los doy.

anselmo: te lo encargo.

>> sí.

>> ¿el señor anselmo ramírez?

anselmo: sí, ¿qué se le ofrece?

>> vengo en relación

al requerimiento que se le hizo

de la secretaría de hacienda.

anselmo: permítame.

pedro, ¿me podrías hacer

el favor de ir a recoger

a mi esposa al aeropuerto?

llega de los ángeles

en la terminal uno.

más tarde te mando el vuelo

en un mensaje.

llévate mi camioneta.

pedro: no se preocupe.

anselmo: ¿me acompaña

a mi oficina, por favor?

andrea: elena llega

como en un par de horas.

y en lo que tardan

en pasar migración,

recoger la maleta,

llegar a su casa,

pueden pasar unas cuatro horas.

>> pues, sí.

andrea: me da tiempo perfecto

para ir a tamara, ¿me acompañas?

>> ándale, vámonos.

quién quita y hasta yo

compro algo.

andrea: sí, sí.

señor, venga.

vas a ver qué diseños.

carísimos, pero valen la pena.

>> bueno.

>> permíteme.

andrea: cóbrese, porfa.

>> lo siento.

andrea: ¿cómo?

no puede ser.

perdón, ¿eh?

a ver, voy a probar con esta.

>> lo siento, tampoco pasa.

andrea: ay, no.

ay, no, no me diga esto.

>> ¿qué pasó?

andrea: esta tiene que pasar.

esta es--

>> tampoco pasa.

andrea: ay, seguro está

fallando el sistema.

anoche tampoco pude

hacer unas compras por internet.

>> qué raro.

andrea: no traigo nada

de efectivo.

>> no te preocupes, amiga,

yo pago.

andrea: qué pena, yo te invité

y vas a terminar pagando tú.

>> [ríe]

no pasa nada.

a ver, por favor,

se carga el 15.

andrea: ahorita mismo

voy al banco para ver

qué es lo que está pasando.

>> claro.

>> muchas gracias.

fírmeme aquí por favor.

>> con gusto.

gabriela: ay.

irene: ¿nos vamos?

gabriela: ay, no, no voy a ir,

me está doliendo una muela

horrible.

ya le llamé al dentista

y me está--me va a recibir

ahorita.

irene: pues, ni modo.

gabriela: ay, dile a elena

que ahorita los alcanzo.

andrea: ¿cómo es posible

que tenga tres tarjetas, señor,

tres tarjetas y ninguna

funcione?

¿qué clase de banco es este?

>> ¿sus tarjetas

son adicionales

o usted es la titular?

andrea: sí, son adicionales

de la cuenta de mi marido.

>> a ver.

el problema es que las tres

tarjetas fueron canceladas.

andrea: ¿qué?

[ríe]

no puede ser.

claro que no.

bueno, haga algo.

haga algo.

>> lo siento, pero no está

en mis manos.

usted tendría que hablar

con su esposo.

andrea: yo quiero hablar

con su jefe.

¿dónde está?

quiero hablar con él

>> amiga, cálmate,

el banco no tiene nada que ver

con esto.

debe de ser horacio,

él las mandó cancelar.

andrea: claro.

[ríe]

se quiere vengar, ¿verdad?

claro.

eso es lo que pasa.

bueno, pues, vámonos,

vámonos, ya.

>> sus tarjetas.

[música]

nelson: domingo, qué--

qué casualidad.

domingo: sí, nelson.

¿cómo estás?

nelson: me enteré que estabas

haciendo trabajos a domicilio.

domingo: sí, me va muy bien.

nelson: ¿qué necesidad tienes

de andar como judío errante

por toda la ciudad

pudiendo regresar al taller?

te dejé un recado con esther.

domingo: ah, me dijo

que podía regresar a mi trabajo

si te devolvía lo que me dejaste

de liquidación.

nelson: no, no, no, fue--

fue un decir.

olvídalo.

vamos a hablar.

domingo: no me interesa,

así estoy bien.

nelson: si lo que estás

esperando es--es que te dé

una disculpa, pues, te la doy.

no debí mezclar las cosas

de trabajo con las cuestiones

familiares.

hemos sido amigos tantos años...

domingo: pues, sí.

pero te acordaste

demasiado tarde.

con tu actitud, me quedó claro

que no hay amistad que valga.

nelson: discúlpame,

fue un arranque, domingo.

me puede el que ya no estés

conmigo.

domingo: ¿qué te digo?

y ahora discúlpame tú,

me tengo que ir.

buen día.

mónica: la cita con el ingeniero

montalvo es a las cuatro.

luego tienes que ver

a los del grupo comersa,

te esperan en el hotel pinares.

horacio: ¿a qué hora, eh?

mónica: a las seis.

horacio: no, no puede ser,

quiero ir a ver a nico

y a elena.

¿no la puedes cambiar

para mañana?

mónica: no, porque se van

a primera hora de regreso

a hermosillo.

horacio: bueno, ni modo,

tendré que ver a nico

hasta la noche.

andrea: eres un miserable

e infeliz.

me hiciste pasar

la peor vergüenza de mi vida.

¿cómo se te ocurre

cancelar mis tarjetas?

horacio: ¿y a ti cómo

se te ocurre gastar

a lo estúpido?

¿tú crees que el dinero

se da en maceta?

andrea: no pensé que

te pudieran unos cuantos pesos.

horacio: ¿$800.000 te parecen

poca cosa?

andrea: es que no puedes

cancelar así nomás

mis tarjetas.

horacio: ¿quién dice que no?

ya lo hice y no te las voy

a devolver.

andrea: ¿así es como piensas

deshacerte de mí, matándome

de hambre?

horacio: voy a darte

para los gastos

estrictamente necesarios.

y como no sabes administrarte,

el dinero se lo voy a dar

a irene.

andrea: no, no, no,

es que no puedes hacerme esto.

¿cómo se te ocurre

que yo le voy a estar pidiendo

dinero a irene?

por lo menos dame--

dame algo en efectivo.

yo tengo pensado hacerle

una cena de bienvenida

a ernesto y a elena.

horacio: si tuvieras

más comunicación con tu hija,

sabrías que ernesto no viene.

andrea: ¿me vas a dar el dinero

sí o no?

horacio: no.

cuando recuperes la cordura,

volvemos a hablar.

andrea: estúpido.

horacio: bien.

nicolás: ¡pedro!

qué bueno que viniste

por nosotros, qué padre.

yo pensé que ya no me querías.

pedro: eso nunca, nicolás.

no lo digas ni de broma,

por favor.

nicolás: entonces, ¿por qué

no me contestas

cuando te escribo?

irene: nico, elena.

nicolás: tía.

irene: ay, mi vida.

no sabes cuánto te extrañé.

nicolás: yo también.

elena: él es pedro

y ella es mi hermana irene.

pedro: sí, ya--

irene: ¿qué tal?

mucho gusto.

irene.

mónica: ¿qué le dijiste

que salió hecha una furia?

horacio: hasta cachetada me dio.

que no le voy a devolver

las tarjetas y que solo

le voy a dar una mensualidad.

mónica: y, ¿no hablaron

del divorcio?

horacio: no, no, ¿ahorita?

no, no.

de eso que se entiendan

los abogados.

nicolás: la casa de houston

está bien bonita,

tiene muchos cuartos.

pedro: qué padre, campeón.

nicolás: y mi papá me compró

una pista de carreras.

ma, ¿me puedo ir con pedro

en su coche?

pedro: nico, yo no vine

por ustedes, vine por la esposa

de mi jefe.

pero bueno, sabes que siempre

me encanta verte.

nicolás: pero nos vamos a ver,

¿verdad?

ma, ¿lo puedo invitar a la casa?

elena: ahora vemos, mi amor.

vamos llegando.

irene, ¿nos vamos?

nicolás: quiero ir al baño.

¿me llevas?

irene: a ver, yo te llevo.

nicolás: ahorita vengo, pedro.

pedro: sí, campeón, aquí te veo.

puede irse con ellos,

no tiene por qué quedarse

conmigo.

elena: ¿cómo se le ocurre

hacerle algo así a nico?

pedro: ¿así cómo?

¿de qué habla?

elena: lo ilusionó,

le hizo creer que lo quería

para terminar olvidándolo.

¿le parece poco?

pedro: no entiendo a qué viene

tanto reclamo.

si me alejé fue porque usted

me lo pidió.

elena: pero no lastimando

a mi hijo.

nunca lo quiso.

lo único que quería

era engatusarme.

pedro: ¿qué le pasa?

lo único que ha hecho siempre

es ser sincero con ustedes.

el cariño que siento por mi hijo

es tan verdadero que,

aunque usted y su marido

me prohíban verlo,

jamás voy a dejar de quererlo.

elena: si eso fuera cierto,

le hubiera contestado sus mails.

lleva un mes esperando

una respuesta que nunca llegó.

pedro: ¡no lo hice porque usted

me lo prohibió!

¿ya se le olvidó?

elena: jamás hice eso, pedro,

no me venga con tonterías.

pedro: ¿y el correo?

elena: ¿qué correo?

por dios.

pedro: aquí está.

¿lo va a negar?

¿eh?

elena: esto no lo escribí yo.

[música]

pedro: entonces, si usted

no fue, ¿quién lo hizo?

elena: ernesto.

pedro: me lo debí imaginar.

elena: perdóneme, por favor,

lo acusé sin razón,

yo pensé que esto era--

pedro: no, no, no tengo nada

que perdonarle.

lo que me preocupa

es que piense nico

que no lo quiero.

me juré a mí mismo

que jamás lo iba a lastimar

y mira lo que hice.

elena: no, no, no,

usted no tiene la culpa.

si alguien lo lastimó

fue ernesto.

pedro: no se merece

ser el padre de mi hijo.

tampoco su esposo.

>> ¿pedro?

pedro: ¿sí?

¿es la esposa de don anselmo?

anselmo: sí.

mi marido me envió

una foto suya diciéndome

que me iba a recoger.

pedro: sí, yo soy, señora,

yo vengo por usted.

>> ah, muy bien.

[ríe]

pedro: sí, adelante.

con permiso, señora.

benito: mira, mi buen,

jimmy, tu uniforme

para el sábado.

jimmy: o sea, ¿tengo que ir

uniformado? ¿en serio?

benito: simón.

¿sino cómo?

nelson: ¿y eso?

jimmy: es para mi nueva chamba.

nelson: ¿te vas a ir a trabajar

a otro taller o qué?

benito: ah, no, va a "meserear"

el sábado.

jimmy: sí, pues como que

no me quiso dar el puesto

de jefe del taller,

me lo tengo que buscar

por otro lado, ¿sino cómo?

nelson: pero si apenas puedes

con la chamba de mecánico,

¿cómo te la voy a dar

de jefe de taller?

mira.

benito: [ríe]

ay, qué bárbaro.

agustín: ¿le pediste

el puesto de domingo?

jimmy: sí.

¿qué tiene de malo?

además, él ya se había ido.

benito: para llegar a ser

un mecánico como los garrido,

te falta un buen, mano.

mejor "meseréale",

capaz que ahí está tu futuro.

>> sí.

jimmy: pues igual y--

benito: [ríe]

>> joven, una cuba bien servida.

benito: [ríe]

¿cómo ves este de jefe

de mecánico?

ni un tornillo sabe cambiar.

pedro: ¿qué pasó?

>> pues, clausuraron el taller.

quién sabe qué habrá pasado.

nada más nos pidieron

que nos saliéramos

y pusieron los sellos.

pedro: ¿y don anselmo?

>> se fue a ver a su abogado.

dijo que aquí lo esperáramos.

nicolás: ¡abuela!

andrea: hijito mío.

no sabes cuánto te extrañé,

mi amor.

nicolás: yo también.

¿y el abuelo?

andrea: está trabajando, pero--

pero ya lo verás.

bienvenida.

bienvenida, hijita.

qué bueno que ya están aquí.

elena: ay, sí, mamá,

me moría de ganas

de estar en mi casa otra vez.

¿verdad, mi amor?

nicolás: sí.

elena: ¿vamos?

andrea: vamos, vamos.

[celular]

>> es don anselmo.

¿qué pasó, patrón?

uh, qué caray.

sí, patrón, yo les digo.

no, no se preocupe,

aquí hay que jalar parejo.

pedro: ¿qué te dijo?

>> pues que nos vayamos

a nuestras casas.

no sabe cuánto tiempo

se va a llevar arreglar

la bronca.

que él nos avisa

y que no nos preocupemos

por nuestro sueldo,

nos va a pagar la raya

mientras se abre de nuevo

el taller.

pedro: ¿y qué hago

con su camioneta?

>> me pidió

que se la llevara a su casa.

andrea: enloqueció,

me canceló todas mis tarjetas

y nos va a dejar en la calle.

irene: ¿nos?

hace mucho que yo

no dependo de él

ni elena ni gabriela.

si va a recortar gastos,

serán los tuyos.

andrea: ¿y si nos quita la casa?

nos va a dejar en la calle.

elena: mamá, mamá, por favor,

eso no lo va a hacer.

además, ¿por qué te canceló

las tarjetas?

irene: pues, porque compró todo

lo que se le vino en gana.

¿quién sabe de cuánto

habrán llegado esos estados

de cuenta para que mi papá

decidiera quitárselas?

andrea: a ti también

te compré cosas.

elena: mamá, mi papá

nunca ha sido tacaño.

tienes que haber gastado

mucho dinero

para que te las quitara.

andrea: estoy sola

contra el mundo,

nadie me quiere.

ustedes, claro, como siempre,

se pusieron del lado

de su papá.

irene: nadie está

del lado de nadie.

la que está en pie de guerra

contra él eres tú.

elena: a ver, mamá,

voy a hablar con mi papá

a ver qué puedo hacer.

no te aseguro nada.

andrea: ay, gracias, gracias,

hijita, gracias.

aunque sea que me deje

una tarjeta.

me trata como si yo fuera

una niña chiquita.

irene: pues, es como

te comportas, mamá.

andrea: ¿y cómo quieres

que me comporte si después

de 35 años de casados,

mi marido se está divorciando

de mí?

nicolás: ¿te estás divorciando

de mi abuelo?

esther: sí, mañana se los llevo.

muchas gracias, señora.

hasta luego.

pedro: ya llegué.

esther: ¿qué pasó, hijo?

no me dijiste que venías

a comer.

pedro: no, al taller

lo clausuraron.

esther: ¿cómo?

pedro: sí, creo que hubo ahí

una bronca con hacienda, mamá.

oye, pero ¿qué crees?

fui al aeropuerto y me encontré

a nicolás y a la señora elena,

iban ahí llegando.

esther: no me digas...

pedro: sí, fue pura casualidad.

me pidió don anselmo de favor

que fuera por su esposa

y, bueno, fue ahí

que me los encontré.

esther: ¿y lo vas a poder ver

mientras esté en méxico?

pedro: no lo sé,

no hablamos de eso.

esther: ¿y se lo van a volver

a llevar?

pedro: no lo sé, mamá.

me había hecho a la idea de

que ya no lo iba a volver a ver,

pero ahora que lo tuve enfrente

se me rompió el corazón

otra vez.

se ve tan bien, tan repuesto.

y, bueno, la señora elena

se ve tan linda.

esther: hijo, no te vuelvas

a ilusionar, que no se te olvide

que es una mujer casada.

pedro: ya lo tengo presente,

mamá, pero no te puedo mentir.

el encuentro fue muy breve y,

aunque sólo hablamos de nico,

sí me di cuenta

que no he podido olvidarla.

esther: hijo, hay muchas cosas

que los separan,

yo ya te lo había dicho.

pedro: sí, sí, mamá.

yo estoy consciente de eso,

pero lo que siento por ella

sigue vivo.

nicolás: o sea, ¿que mi abuelo

ya no vive contigo, abuela?

andrea: no, mi amor,

ahora él tiene su casa.

pero no importa dónde viva,

nunca va a dejar de ser

tu abuelo ni de quererte.

igual que yo, mi amor.

nicolás: ¿podemos ir a verlo,

mamá?

elena: claro que sí, mi amor.

no sólo eso, te puedes pasar

todo el tiempo

que quieras con él.

nicolás: ¿y por qué se van

a divorciar?

elena: porque a veces

los adultos dejan de entenderse,

dejarles llevarse bien,

se la pasan peleando

se la pasan enojados.

entonces, mejor se separan

y quedan como amiguitos.

nicolás: ah, como los papás

de quique.

andrea: ¿quién es quique?

nicolás: un amigo de la escuela

que ahora tiene dos casas

porque sus papás se divorciaron.

elena: justo así, mi amor.

ahora tú vas a tener dos casas,

la casa de tu abuela

y la casa de tu abuelo.

nicolás: ah, bueno.

¿quieres ver el coche

que me compró mi papá, abuela?

andrea: ay, claro, claro.

enséñamelo, vamos.

nicolás: vamos.

andrea: [susurra] gracias.

agustín: [lee] "pues bien, yo

necesito decirte que te quiero,

decirte que te adoro

con todo el corazón,

que es mucho lo que sufro,

que es mucho lo que lloro,

que ya no puede ni alma

el grito que te imploro--

te imploro y te hablo

en nombre de mi única ilusión.

también quiero que sepas

que ya hace muchos días

que estoy enfermo y pálido

de tanto no dormir"--

nelson: lo único

que me faltaba.

qué manera de perder

el tiempo la tuya.

agustín: pues, ya acabé

lo que tenía que hacer,

ya no hay chamba.

nelson: ¿no hay chamba?

en vez de estar leyendo

tonterías, ponte a recoger

el taller, ponte a limpiar,

a organizar las herramientas.

tantas cosas que hay

que hacer...

busca clientes en la calle,

pero no te pongas a perder

el tiempo leyendo quién sabe

qué tontería.

vamos, haz algo.

ey, ¿ustedes qué?

¿todo este reguero por qué?

¿por qué?

platicando, conversando.

vamos, a hacer, a hacer cosas.

hay que limpiar mucho.

agustín: [lee] "paso mis noches

negras, tan negras y sombrías,

que ya se han muerto

todas las esperanzas mías.

ya no sé ni dónde

quedó mi porvenir".

[música]

elena: estoy tan impactada

de lo que hizo ernesto

que todavía no sé

cómo voy a reaccionar.

irene: no, es que de veras

que no se mide.

¿cómo se atrevió a escribir

un correo en nombre tuyo?

discúlpame que te lo diga,

pero eso es caer muy bajo.

elena: claro, jamás pensé

que pudiera hacer algo así.

lo que hizo estuvo fatal.

irene: yo pensé que era

un hombre recto.

elena: pues, no lo es.

lo que más me duele

es que no le importó

hacer sufrir a nicolás.

tú sabes perfecto

lo que significa para él pedro.

irene: ¿y qué dijo cuando se dio

cuenta que tú no habías mandado

ese mail?

elena: pues, se quedó

tan helado como yo.

es que no deja de sorprenderme

lo bajo que puede caer ernesto.

irene: ¿que sentiste

al ver a pedro?

elena: pues, me quedé pasmada.

lo último que me imaginé

era que me lo iba a encontrar

en el aeropuerto.

irene: ¿sigues pensando en él?

elena: no, no, yo ya estaba

muy tranquila pensando que había

recuperado mi matrimonio,

pero con esto, irene,

me están regresando las dudas.

lo primero es que no me quiero

regresar a houston, no quiero.

[celular]

¿bueno?

ernesto: amor, acabo de terminar

una junta.

perdón, pero estoy extrañado,

no he recibido un mensaje tuyo.

¿llegaron bien?

elena: sí, disculpa,

estaba por llamarte.

ernesto: ¿cómo encontraste todo?

elena: bien.

ernesto: ¿qué tienes?

te escucho distante, seca,

¿estás bien?

elena: ¿por qué tendría

que estar mal?

ernesto: porque tú no eres así.

te siento extraña.

¿estás sola?

elena: no, justo estoy con irene

y, la verdad, me gustaría

atender a mi hermana.

si quieres, luego nos hablamos.

ernesto: ¿y ahora?

irene: ¿cómo se lo vas a decir?

elena: no sé, no sé,

pero lo último que quiero en

este momento es hablar con él.

irene: te dejo,

me voy a la oficina.

bienvenida.

elena: gracias.

[celular]

ernesto: [suspira]

madre refugio, ¿cómo está?

refugio: muy bien, gracias.

le llamo para comentarle

sobre su mamá.

ernesto: dígame,

¿se puso mal otra vez?

refugio: no, afortunadamente

ya no ha tenido crisis,

pero está manifestando

adormecimiento y falta

de fuerza en las piernas

por lo que el doctor

recomendó una terapia física.

quería preguntarle

si nos la autoriza,

ya que tendría un costo extra.

ernesto: no se preocupe por eso,

me lo incluye en la mensualidad.

refugio: muy bien,

muchas gracias.

¿cuándo lo vemos por aquí?

su mamá pregunta mucho

por usted.

ernesto: estoy en houston

en este momento,

pero en cuanto vuelva a méxico

voy a visitarla.

gracias por marcar.

buenas tardes.

refugio: buenas tardes.

ya lo autorizó.

de una vez vaya a decírselo

a roberto que está dándole

terapia a don mariano.

bernardina: sí, madre,

con permiso.

refugio: adelante.

roberto: esto le va a ayudar

a su circulación.

mariano: y ojalá y me devuelva

algo de fuerza las piernas.

me cuesta tanto trabajo

caminar...

bernardina: hola.

¿cómo está, don mariano?

¿cómo me lo trata aquí roberto?

mariano: ah, muy bien.

mire, le presento a mi nieto

eduardo robles.

es un excelente investigador

de la policía.

bernardina: ay, no me diga.

si viera lo que me gustan

las novelas policíacas...

tengo un caso que estoy

investigando.

un día que tenga tiempo

a ver si platicamos.

eduardo: sí, sí, claro,

con mucho gusto.

bernardina: roberto,

venía a hablar contigo

porque la señora isabel

necesita terapia.

a ver si ahorita que terminen

la pasas a ver.

roberto: sí, ¿cómo no?

bernardina: bueno, mucho gusto.

con permiso.

eduardo: encantado.

roberto: ¿seguimos?

mariano: sí.

[jadea]

roberto: perfecto, con cuidado.

[celular]

elena: hola, papá.

horacio: hija, mil perdones.

quedé de hablarte hace rato,

pero ha tenido un día--

bueno, brutal.

¿qué tal? ¿cómo llegaron?

elena: bien, muy bien,

¿tú cómo estás?

horacio: bien.

me imagino que ya estás al tanto

de los pleitos con tu mamá.

elena: ay, papá, ¿no te parece

un poco exagerado

que le hayas cancelado

todas sus tarjetas?

horacio: exagerado

lo que hizo tu mamá.

me llegó un estado de cuenta

por 800 000 pesos.

elena: ¿800 000, papá?

horacio: pero no la voy a dejar

en la calle como dice.

tú sabes que sería incapaz,

¿verdad?

elena: lo suponía.

bueno, te tengo que contar

que nico la escuchó

hablándonos del divorcio.

horacio: ¿cómo lo tomó?

elena: con bastante

tranquilidad, papá.

no deja de sorprenderme

la madurez que tiene

a sus seis añitos.

andrea: hija, ya me voy.

estás hablando con tu papá,

¿verdad?

elena: sí.

andrea: pásamelo.

como me imagino que ya estás

enterado que nico sabe

que estamos separados,

sólo te quiero decir que,

muy a mi pesar, te dejé

muy bien parado frente a él

para que no se le caiga

tu imagen.

pero ahora te tocar a ti decirle

que vives con la fulana esa.

a ver si no se te cae la cara

de vergüenza, ¿eh?

toma, hija.

sigue hablando con él

porque yo no quiero ni oírlo.

adiós, mi cielo.

elena: papá, ¿sigue ahí?

horacio: sí, hija.

la oíste, ¿verdad?

bueno, pues en ese plan

anda todo los días.

elena: ay, ¿qué te digo, papá?

también tengo muchas otras cosas

que contarte, pero no quiero

que sea por teléfono.

horacio: voy a entrar

a un última cita.

en cuanto me desocupe,

me voy para tu casa.

¿te parece?

elena: sí, sí, aquí te espero.

pedro: no, no se preocupe,

don anselmo.

ojalá y todo se arregle pronto.

estamos en contacto, ¿eh?

muchas gracias por avisarme.

hasta luego.

domingo: ¿qué te dijo?

pedro: que no me presenté

a trabajar mañana.

no han quitado los sellos.

domingo: con hacienda

hay que andarse por la derecha.

ah, por cierto, hoy en la mañana

me encontré con nelson.

me ofreció una disculpa

y me pidió que regresara

al taller.

esther: no, ¿no le habrá dicho

que sí?

domingo: no, claro que no.

aunque no niego que extraño

mi trabajo en el taller

y a mi amigo.

esther: pues sí, ¿cómo no?

si fueron muchos años, viejo.

lo que no te hemos contado es

lo de nico y la señora elena.

pedro se los encontró

en el aeropuerto.

domingo: ¿y tú que andabas

haciendo en el aeropuerto?

pedro: fui por la mujer

de don anselmo.

me lo pidió de favor.

fue pura casualidad.

domingo: ah.

pedro: estaba ahí la señora

elena con nicolás.

horacio: ¡nico!

nicolás: ¡abuelo!

horacio: ¿cómo está mi nieto

consentido?

nicolás: si no tienes otro.

horacio: [ríe]

qué bueno que ya estén aquí,

¿eh?

elena: ay, yo también estoy

feliz, papá.

nicolás: ya sé que

te divorciaste de la abuela.

horacio: sí, sí, así es,

pero eso no tiene nada que ver

entre nosotros tres,

métetelo bien en tu cabecita,

¿eh?

nicolás: bueno.

ambos: [ríen]

gabriela: ¿en dónde está

mi sobrino favorito?

nicolás: ¡gabriela!

gabriela: [besa]

¿y cómo estás?

elena: yo, bien.

¿tú cómo vas de la muela?

gabriela: ay, ya me la taparon,

pero no sabes qué dolor.

nicolás: ¿quieres venir

a mi cuarto, tía?

gabriela: por supuesto.

vine a estar con el niño

más lindo del mundo.

te alcanzo, te alcanzo.

horacio: corre, corre, corre.

elena: [ríe]

ay, estos dos.

horacio: ahora sí dime

cómo va todo.

elena: ay, papá, pues,

parecía que muy bien.

estaba muy contenta

porque mi relación con ernesto

se había recuperado.

volvió a ser el hombre que era,

pero--

horacio: pero ¿qué?

elena: llegando al aeropuerto

nos encontramos con pedro

y nico le reclamó

que no le contestaba sus mails.

me enteré que pedro

había recibido un correo

supuestamente mío

en el que le pedía

que se alejara de nico.

horacio: ok.

elena: y que no le contestara

aunque él insistiera

en escribirle.

nico lleva un mes sufriendo

porque cree que pedro

no lo quiere, papá.

horacio: bueno,

¿quién escribió ese correo?

elena: ernesto.

no pudo haber sido nadie más,

papá.

horacio: voy a hablar con él.

elena: no, no, no, a ver,

no, no, espera.

necesito hacerlo yo,

pero ya que ordene mis ideas,

por favor.

horacio: ay, mi hija,

pobrecita, ven acá.

pedro: [lee] "le pido que no

le vuelva a dedicar otro vídeo

ni ya le mande más correos

a nico.

le recuerdo que su estabilidad

emocional va de la mano

con su recuperación.

hablé con él y le dije

que ya no le envíe más correos.

si llega a recibir algunos,

espero que por su bien

no le responda".

con todo eso que me dijo, ¿cómo

no iba a pensar que fue ella?

pero no, no fue.

[ríe]

ay, se veía tan bonita.

nicolás: ¡pedro!

[celular]

[música]

[música]

gina: aquí no hay forma

de que no lo vea.

bernardina: no tenía idea

de que el nieto de don mariano

era policía.

la próxima vez que venga

tengo que platicar con él

para contarle

sobre mi investigación.

>> ¿y has averiguado

algo nuevo?

bernardina: no, y todavía

no logro entender

quién es el otro.

aquí tengo anotado

cuántas veces lo ha mencionado

y curiosamente coincide cuando

viene a visitarla su hijo.

se me hace tan extraño

que se muere por verlo

y, cuando este aparece,

ella se altera.

>> no, pues sí,

esto está muy raro.

bernardina: me dijo la señora

amanda que cuando la trajo

su hijo no paraba de gritarle

que no la dejara aquí,

que lo odiaba,

que era un miserable,

que se quería quedar

con su dinero.

>> ¿y crees que tenía mucho?

bernardina: sí,

me puse a averiguar.

doña isabel estaba casada

con el señor gerardo rioja

con el que tuvo sólo un hijo,

ernesto, el que la viene

a visitar.

>> sí, sí, sí.

bernardina: eran dueños

de una fábrica

de muebles de baño.

don gerardo murió de un infarto

y doña isabel decidió vender

todo por muchos millones.

>> ¿y su hijo no se podía

hacer cargo de ella?

bernardina: parece que era

medio desobligado.

>> pero ¿cómo?

si parece todo un ejecutivo.

bernardina: es que eso es

lo extraño.

a lo mejor su esposa lo hizo

cambiar, ya viste qué señora

tan amable es.

>> ¿y no se te hace raro

que la esposa no conociera

a doña isabel?

bernardina: sí, mucho.

es como si se lo hubieran

prohibido.

>> [asiente]

bernardina: el día que vino

fue porque a él

no lo localizaban.

insisto en que aquí hay gato

encerrado, y yo lo voy

a averiguar.

ya pásame la canela

que se me va a quemar el atole.

gabriela: a ver, es que es

un congreso para médicos.

entonces, yo estaba

pensando hacer--

horacio: buenos días,

mis amores.

gabriela: ay, hola, papá.

horacio: ven acá, mi amor.

irene: ¿qué haces aquí, papá?

horacio: vengo a dejarles

un cheque para cubrir

los gastos de la casa.

como su mamá es

una despilfarradora

no se lo quiero dar a ella.

así que, por favor,

adminístraselo.

irene: está bien.

hubiera preferido

que no nos involucraras,

papá, pero bueno,

si es sólo para administrar

el dinero, lo hago.

horacio: gracias.

¿te parece bien así?

irene: pues sí, sí,

para mantener una casa y los

gastos de mi mamá, hasta sobra.

horacio: ¿y tú no dices nada?

gabriela: ¿qué te digo, papi?

horacio: bueno, muchas gracias

por ayudarme.

tengo mucho trabajo.

bye, amores.

ven acá, ándele.

no me haga esa cara.

irene: ahorita a echarnos

el torito con mi mamá.

va a poner el grito en el cielo.

gabriela: ay, pues ni modo.

bueno, en lo que estábamos.

nelson: [suspira]

[timbre]

domingo.

domingo: ¿puedo pasar?

nelson: bueno, ya estás adentro.

esta es tu casa, pasa, pasa.

domingo: gracias.

nelson: me da mucho gusto verte.

no te esperaba.

domingo: así son las visitas

de los amigos, inesperadas.

nelson: ¿amigos?

¿estás diciendo

que me disculpas?

domingo: el hecho de que esté

trabajando por mi cuenta

no quiere decir que hayamos

dejado de ser amigos.

nelson: ay, domingo,

yo nunca quise--

domingo: ey, ey, ey,

no digas nada y dame un abrazo,

viejo gruñón.

ambos: [ríen]

domingo: no, me vas a romper

una costilla.

eres un salvaje.

nelson: yo también te extrañaba,

¿eh?

estaba por sentarme a comer,

¿gustas?

domingo: sí, ya que uno es

de buen apetito.

nelson: ah, ¿a quién

le pregunto?

vamos, siéntate, a ver.

domingo: [suspira]

oye, ¿estás enfermo?

nelson: ¿yo?

no, hombre, no, para nada.

¿por qué lo preguntas?

domingo: por esto.

nelson: ¿qué?

domingo: de un laboratorio.

nelson: esto no es mío.

gina...

está embarazada.

[celular]

pedro: ¿bueno?

elena: pedro...

pedro: señora elena.

elena: sí, pedro, soy yo.

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