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Sin Tu Mirada Capítulo 81

Univision16 Jul 2019 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

erick: sí, te noto

preocupado, ¿eh?

alberto: pues sí,

porque me llamó el doctor

robledo.

erick: ¿el--el que está

atendiendo al papá de yola?

alberto: así es.

erick: ¿y se confirmaron

tus sospechas?

alberto: sí, lame--

lamentablemente sí.

conozco a margarito y no lo va

a tomar muy bien.

estoy buscando las palabras

para decirle.

erick: yo quisiera ayudarte,

hermano, pero tampoco soy bueno

en eso.

pero ¿tú crees que yola

necesite que yo la apoye,

que esté con ella?

alberto: no así como tú

quieres pero sí, sí.

¿dónde dejé su maldito teléfono?

erick: ¿sabes qué, hermano?

yo me voy a ir a bañar.

alberto: si, ve,

hueles mal.

erick: [mufa]

vanessa: no estoy,

porfa deja tu recado.

bye.

zamudio: ¿ya desayunaste,

hijita, o me acompañas?

lucrecia: sí, ahorita, papi.

zamudio: esa es una

de mis carpetas, ¿no?

lucrecia: ajá,

estoy viendo los milagros

que eres capaz de hacer

con tus cirugías.

no, no, no, no,

a este hombre le reconstruiste

la cara por completo.

zamudio: pobre hombre,

sufrió un terrible accidente,

fue una suerte que se salvara.

no habría podido llevar

una vida normal con el rostro

como le quedó.

lucrecia: es como si

le hubieras regalado una nueva

vida.

no sabes cómo admiro

tu trabajo, papi.

zamudio: es mi pasión, hijita,

es mi vocación y la disfruto

mucho.

lucrecia: mm.

por cierto, ¿te acuerdas del

caso que te comenté?

¿del hombre que estoy tratando

en la clínica?

zamudio: pero ¿cómo no me voy

a acordar si todos los días

me lo dices?

ambos: [ríen]

lucrecia: oye, ¿sabes qué

me contó?

que en realidad arriesgó su vida

para salvar a una muchacha

de un incendio.

zamudio: pues habla muy bien

de él como persona.

lucrecia: pues sí,

yo sólo digo pero--

ni así logro sacarlo

de ese aislamiento.

gran parte de sus problemas

psicológicos vienen de sentirse

así, como un monstruo.

zamudio: y tú quieres que lo vea

para determinar si se puede

hacer algo.

lucrecia: pues no se me había

ocurrido, pero yo creo

que puede ser una buena--

¿por qué te ríes, papá?

iya!

zamudio: "no se me había

ocurrido".

[ríe]

lucrecia: pero puede ser

bueno, ya déjate de reír.

pero no sé, no creo que--

que esté dispuesto a vivir

todo eso.

zamudio: yo puedo revisarlo.

lucrecia: ¿seguro?

zamudio: ajá.

lucrecia: [ríe]

gracias, papá, te quiero,

te quiero.

gracias, por eso te quiero,

te amo tanto.

alberto: lo sabía,

lo sabía,

tenía ese teléfono guardado

por ahí.

a ver.

[tono de llamada]

alberto: con la señora

vanessa de olivares,

por favor.

hilda: ¿de parte?

alberto: de alberto caranza.

hilda: ah, ¿cómo estás, alberto?

soy hilda.

alberto: bien, bien,

señora, es que le estoy marcando

a vanessa pero me--me manda

al buzón.

me quedé preocupado,

¿qué decidieron?

¿vanessa se va a internar

para ese chequeo?

hilda: pues mira,

encontramos una opción

que seguro va a funcionar mejor.

alberto: ¿cómo?

¿cuál opción?

hilda: sí, mira,

el chiste era que la vane

se relajara, ¿no?

pues entonces mi pimpollis

se la está llevando

en este momento a un spa

fuera de la ciudad.

ricardo: la verdad

es que se portó muy bien.

marina: sí.

encarnación: nada más lloró

cuando le echaron el agua.

marina: ya sé, pobrecito,

pero es un angelito.

prudencia: marina.

marina: mamá.

prudencia: para mi nieto.

marina: ¿de verdad?

gracias.

prudencia: ven, mi vida hermosa.

marina: a ver.

ay, mamá,

muchísimas gracias,

está hermosa.

prudencia: qué bueno que

te gustó, mi amor.

marina: gracias.

damiana: mira, yo también

le compré un regalito

a mi nieto.

es una medallita

de san rafael para que lo cuide.

marina: mamá, muchas gracias.

no creo que sea necesario

por todo el amor que lo rodea

pero muchas, muchas gracias.

ana: nosotros nos cooperamos

para comprarle un regalito,

ojalá les guste.

marina: seguro sí.

luis: pues si andan muy

regalones yo traigo la cajuela

de mi carro también llena

de juguetes para mi nieto,

ahora que te voy a dejar

en la vecindad, prudencia,

ahí los echamos, ¿no?

¿aprovechamos el viaje?

paulino: perdón, patrón,

pero a lo mejor se va a sentir

un poco incómodo, ¿no?

ahí en la vecindad, digo,

como que no es su--

luis: mira, paulinito,

siempre que se trate de mi nieto

no hay lugar incómodo para mí.

paulino: claro, claro, sí.

prudencia: marina,

¿te molestaría mucho que

nos acompañara luis?

marina: eh--

no.

no, ¿cómo cree?

luis: no se diga más.

marina: don luis es bienvenido.

luis: no se diga más.

que te lo pague dios.

prudencia: gracias.

ay, mi amor.

mira qué guapura,

ve cómo te portas bien.

isauro: si pudiera acercarme

a ti, marinita.

paulino: ieh!

ahí va otra vez.

ieh!

[gritos]

marina: mira qué bonito.

[ríe]

ay qué bonito.

chole: ¿quieren que vaya

sirviendo las aguas?

paulino: no, no, no se preocupe,

doña chole,

yo le ayudo con eso.

chole: ah.

paulino: no se preocupe.

anita, ¿me acompañas?

marina: si, gracias.

prudencia: ay qué bonito

está todo.

marina: hola, mamá.

prudencia: hola, mi amor.

marina: doña angustias,

señor.

hola.

luis: quedó bonito,

está bien folklórico,

está alegre pues.

damiana: gracias.

luis: ¿y toribio?

no lo veo, en la iglesia

tampoco andaba.

damiana: pues no, se sentía mal

y se quedó baldomero con él.

marina: si, bueno,

yo voy a ver si ya se siente

mejor y avisarles que

ya llegamos a ver si quieren

venir.

mamá, ¿quieres cargar

a mi bebé?

prudencia: ay claro que sí,

mi amor, gracias.

marina: ve con tu abuela.

bueno, esta es su mesa,

pásenle.

gracias, permiso.

prudencia: ay qué bonito,

ay qué bonito.

luis: ¿qué pasó, qué pasó, eh?

prudencia: mi bonito.

luis: es un ocaranza,

es un ocaranza.

vea nomás, ¿eh?

angustias: igualito a la abuela.

prudencia: exacto,

igualito a mí.

luis: vea nomás, vea nomás.

yolanda: don luis,

ahí estamos poniendo los regalos

por si quiere dejar los suyos.

luis: ah, cómo no, cómo no,

no vaya a ser que se me olvide,

¿verdad, yola?

[ríe]

erasmo: oye, yola,

se me hace bien raro ver aquí

al don luis, ¿no?

entre nosotros y toda la cosa

como muy normal.

yolanda: pues así que tú digas

como muy normal--

luis: oye, erasmo,

vente, acompáñame al carro,

vamos por los regalos

de mi nieto.

erasmo: sí, don luis, claro.

luis: [ríe]

es un ocaranza.

venga, con la abuela, eso.

prudencia: ay, mi vida,

mi vida, este gordito.

angustias: mira nomás

qué bonito.

toribio: toribio ya se siente

rete bien, principita.

hasta se bañó y se arregló

para el bailongo.

[ríe]

marina: no hay bailongo,

pero de todas maneras

estás muy guapo.

toribio: ay toribio ya está

sanísimo, principita.

marina: sí, nada más

déjame checarte entonces, ¿no?

ah, o sino, ¿sabes qué?

el doctor bazán está afuera,

él te puede revisar.

toribio: no, él es el doctor

de los ojos.

marina: no importa,

todos los doctores saben qué

hacer con un resfriado.

toribio: [ríe]

la principita se preocupa

por toribio.

gracias, principita.

marina: qué elegante, ¿eh?

luis: mira nomás, juguetes.

¿y ahora?

damiana: ¿qué hace?

luis: mira nomás, ahí estamos.

yolanda: ten, papá.

chola: voy a poner música.

[música]

prudencia: ¿qué haces aquí?

alberto: no sabía que era

el bautizo del bebé de marina.

prudencia: no, no te lo dije

porque ella no quiere que sepas.

aquí estás nomás.

luis: ihijo!

ino sabía que estabas invitado!

alberto: no lo estoy.

ricardo: creo que no te quedó

claro, alberto.

¿cuándo te vas a alejar

de marina?

[música]

[música]

luis: espérate, espérate tú,

hombre, no te pongas

muy salcita,

no seas irrespetuoso, tranquilo.

ricardo: deberías irte,

alberto, a marina no le va

a gustar verte aquí.

luis: ¿y por qué no se

lo preguntamos mejor a ella?

yolanda: ¿y a este quién lo

invitó?

damiana: no sé, como si no

tuviéramos suficiente

con don luis aquí.

margarito: el joven alberto

se ha portado muy bien conmigo,

yo hablo con él.

todos: [hablan a la vez]

alberto: no vine a incomodar

a nadie, y a ti no te tengo

que dar explicaciones de nada.

ricardo: no me obligues

a echarte, alberto.

prudencia: ipor favor, doctor!

no creo que sea necesario.

luis: a ver, nomás te recuerdo

que estamos en el bautizo

de mi nieto, ¿si?

y ese señor es mi hijo

y tiene todo el derecho

de estar aquí.

alberto: no soy tu hijo,

por favor no te metas, luis.

paulino: déjame ver qué está

pasando aquí--

ana: no, no, no, no intervengas.

paulino: anita, ¿primero no se

hace responsable del niño

y luego viene aquí

sin invitación ni nada?

ana: a ver, mírame.

¿de verdad quieres iniciar

un pleito aquí y arruinarle

el festejo a marina?

paulino: no, pues no.

¿entonces ya no estás enojada

conmigo?

ana: yo te quiero, lino,

pero la verdad me duele

que estés pensando en otra.

paulino: ya sé, anita,

eso fue una tontería

de mi parte,

yo también te quiero

y quiero hacerte feliz, ¿mm?

ana: está bien.

paulino: gracias.

angustias: alberto, creo que

lo mejor es que te vayas

por favor.

ricardo: y antes de que

marina te vea por favor.

alberto: en realidad vine

a ver a margarito pero creo que

es mal momento.

margarito: joven, si vino

hasta acá nomás para verme

ha de haber sido por algo, ¿no?

alberto: no, nada,

sigan con su fiesta,

yo me retiro.

margarito: doctor, doctor,

espéreme.

venga a mi vivienda,

aquí platicamos por favor,

no se vaya.

alberto: está bien, está bien,

está bien.

margarito: venga, doctor.

alberto: con permiso.

una disculpa.

margarito: por acá, doctor.

marina: ¿qué hace usted

en mi casa?

alberto: marina, te quiero

pedir una disculpa,

no sabía que--

era el bautizo del bebé.

damiana: sí sabe que usted

no es bienvenido en esta casa,

¿verdad?

margarito: bueno, ya basta,

el doctor me vino a ver a mí,

¿lo dejan?

por favor, doctor, pásale.

alberto: tu hijo está

muy bonito, tiene tus ojos.

marina: tiene todo de mí

y no le hace falta nada.

y si vino a hablar con margarito

hágalo de una buena vez

y luego se va.

luis: oye, mi prude,

se ve que tu hija tiene

otro nuevo admirador, ¿eh?

prudencia: no es su admirador,

el doctor bazán es quien

la operó.

se han hecho muy buenos amigos.

luis: ¿otro doctorcito?

no, no, mi hija tiene mucha

suerte con ellos, ¿eh?

ya me cayó el 20,

él fue el que le dio la chamba

en el hospital.

angustias: creo que el que ahora

anda en drogas es usted.

luis: epale.

angustias: no hay nada entre

ellos.

luis: andale, yo no estoy

diciendo lo contrario.

pero sí se ve hasta las manitas,

¿eh?

por ella, míralo, míralo.

prudencia: bueno, no tendría

nada de malo,

marina es una mujer libre

y tiene todo el derecho

de volverse a enamorar.

luis: y tú tienes toda la boca

llena de razón.

trae acá a mi nieto, tráelo,

tráelo para acá.

venga.

venga, venga, venga.

prudencia: con cuidado que

tiene sueño.

luis: ¿tiene sueño?

¿tiene sueño?

¿tiene sueño?

itiene sueño!

edson: mira, muñequita,

hay "envoltura de chocolate

en pareja", ¿qué tal, eh?

"masaje de piedras negras",

eso ha de ser como una técnica

algo rara, creo.

pues yo creo que deberíamos

de intentar todo, ¿no?

vanessa: ¿intentarlo juntos?

¿no podemos hacerlo solos?

edson: a ver, muñequita,

hay que mentalizarnos,

hay que pensar que estamos

tomándonos nuestra luna de miel.

vanessa: ya, no me toques,

por favor.

edson: ¿qué te pasa, vanessa?

¿no eres feliz?

mira nada más dónde estamos.

vanessa: preferiría estar

en el hospital.

edson: ¿para estar con tu ex?

vanessa: no, para saber

qué tengo, para poder mejorarme.

edson: yo te voy a ayudar

a estar mejor, vanessa.

vanessa: ya, no te soporto,

por favor.

edson: mira, va--

vamos a calmarnos, ¿si?

vamos, nos hacemos el masaje ese

de chocolate y ya que estemos

calmados platicamos, ¿te parece?

pues vamos.

ricardo: no deberías dejar

que te afecte tanto.

marina: no, no, claro que no.

ricardo: ¿por qué no le haces

saber que ya no te interesa?

marina: no es necesario,

ricardo, porque efectivamente

él ya no significa nada para mí.

[música]

[música]

margarito: no me diga eso,

doctor.

si algo me da pánico en esta

vida es que me pasen a cuchillo.

alberto: pues yo lo siento

mucho, pero la articulación

de la rodilla está muy desecha,

hay que intervenir sino

tendremos que operar la otra.

margarito: es que--

yo pensé que con el tratamiento

que usted ordenó y con las cosas

que me estaban haciendo

pues podríamos controlar esto.

alberto: yo se lo dije

desde un principio,

la enfermedad estaba

muy avanzada.

ya cuando supimos de qué trataba

el daño ya estaba hecho,

no nos queda más que hacer

una cirugía.

margarito: y después otra,

y luego otra y conforme

me vayan abriendo

ya que estoy otra, ¿no?

alberto: bueno, el panorama

podría ser mucho peor,

el hierro se podría haber

depositado en los órganos

vitales y ahí sí.

margarito: sí, me queda claro,

doctor.

y lo que va a costar esto.

alberto: no, yo ya hablé

con el doctor robledo

respecto al precio.

luis ocaranza va a pagar,

de eso me encargo yo.

margarito: pero tampoco

me quiero abusar.

alberto: no, es lo menos

que se puede hacer

después de los años de servicio

y lealtad.

margarito: yo lo conozco

desde niño, doctor,

¿le puedo hacer una pregunta

de amigos?

alberto: sí, adelante.

margarito: me voy despidiendo

en volver como caporal algún día

a la añoranza, ¿verdad?

alberto: mira, ahorita

no se me deprima,

necesito que esté positivo,

necesitamos que esté positivo.

si quiere yo hablo con sus hijos

acerca de la situación.

margarito: no, doctor,

prefiero hablar yo con ellos

pero hoy no.

hoy como ve estamos de festejo.

damiana: ibravo, toribio, bravo!

toribio: [jadea]

luis: itoribio!

toribio: [gime]

luis: ¿qué?

¿no me vas a saludar?

toribio: va--va--váyase de aquí,

no se me acerque.

váyase, no lo quiero ver,

no lo quiero ver,

váyase, váyase, váyase.

[llora]

luis: ¿qué te pasa, toribio, eh?

[golpea la mesa]

tú y yo fuimos muy amigos, ¿eh?

toribio: no, no, no--

luis: ¿qué no te acuerdas?

[golpea la mesa]

toribio: [gime]

luis: me llevabas a pasear

por el rancho.

toribio: no, no, no--

luis: me llevabas a montar.

ipam!

itambién a cazar!

toribio: [llora]

mira, mi luis,

es la nueva zona de cultivo,

tu papá la va a ocupar

para sembrar un montón

de árboles de aguacate.

luis: ¿y van a ser muchos?

toribio: uy, muchísimos.

luis: y todo esto algún día

va a ser mío.

toribio: claro que sí,

si tú eres el heredero

de la fortuna de los ocaranza,

¿eh?

bien, mi luis, ¿eh?

sujeta la rienda,

no saques los pies

de los estribos y,

lo más importante,

quiérelo mucho, ¿eh?

y trátalo como te gustaría

que te trataran a ti.

luis: ok, si.

toribio: eso.

¿listo?

luis: sí.

toribio: aquí nomás.

vas, vas.

orale, vamos.

[disparo]

mira cómo le hago, luis.

apunto derechito donde está

la lata.

[disparo]

vamos, te toca.

[dispara]

luis: ile di!

sí le di.

toribio: bien.

luis: ahora si, toribio,

vamos a cazar.

orale, échate a correr

para espantar los patos.

toribio: sí, luis.

orale, vamos.

[disparo]

luis: iyo no fui, toribio,

yo no fui!

yo no fui,

fue el diablo.

toribio, yo no fui.

iyo no fui, toribio,

yo no fui!

ifue el diablo, fue el diablo!

toribio: ime disparaste,

me disparaste,

me querías matar!

ime disparaste, asesino,

me disparaste!

[llora]

me disparaste, me querías matar.

luis: [grita]

[música]

[música]

vanessa: hola.

edson: [ríe]

oye, esto sí está a todo dar,

¿no?

está bien.

ah, gracias.

oye, no, pero al revés, ¿no?

porque pues aquí

pues mi compadre es hombre,

entonces yo con la dama.

vanessa: ya, ok.

>> al revés.

vanessa: creo que sí,

es al revés.

toribio: es el diablo,

me quiere matar.

es el diablo y me quiere matar.

ies el diablo,

es el diablo!

ila--la cabeza!

es el diablo, el diablo

me quiere matar.

ricardo: tranquilo,

tranquilo, ¿qué pasa?

¿qué pasó, toribio?

luis: toribio enloqueció.

toribio: el es el diablo,

tú me quisiste matar.

¿por qué me dejaste?

ieres el diablo!

ieres un asesino!

marina: toribio, ya--

toribio: iun asesino, el diablo!

marina: no digas esas cosas--

toribio: el fue el que

me disparó, tú me disparaste,

tú me quisiste matar,

eres el diablo,

itú quisiste matar a toribio!

edson: oye, esta comida

de plano, ¿qué es esto?

pues me hubiera traído

mis antojitos, una botanita,

algo que conozcamos.

vanessa: bueno, así es

la comida mística.

edson: no sé, yo me voy

a pedir un tequilita.

joven, tequilita, ¿no?

necesito sentir que algo

me cayó a la panza.

vanessa: es que no, no puedes,

no puedes tomar alcohol,

vinimos acá a desintoxicarnos.

edson: no, a ver,

a eso viniste tú,

yo vine a que nos demos

el segundo round de nuestra luna

de miel, muñequita,

y necesito algo que me levante.

vanessa: no me digas que

te vas a emborrachar otra vez.

edson: por dios, vanessa,

me voy a pedir un tequila,

eso no es tomar,

eso no emborracha a nadie.

vanessa: ¿sabes qué?

pide lo que quieras,

ordena lo que quieras,

toma lo que quieras,

yo me voy.

edson: vanessa...

vanessa: adiós.

edson: vanessa.

ivanessa!

luis: ¿cómo dices eso, toribio?

¿cómo te voy a disparar

si somos amigos?

toribio: ino, mentira!

tú me disparaste,

tú me disparaste,

agarraste el rifle

y me disparaste,

tú fuiste, tú quisiste matarme,

asesino, ieres un asesino!

marina: ya, por favor--

ricardo: toribio--

toribio: eres un asesino,

quisiste matarme,

me disparaste la cabeza,

quisiste matarme,

iasesino!

marina: ya, toribio.

toribio: iasesino!

ricardo: ya, tranquilízate.

luis: ahora sí lo perdimos, ¿no?

damiana: su presencia pone

muy nervioso a toribio,

por favor váyase.

luis: cómo no, cómo no.

lo entiendo.

provechito.

paulino: no se preocupe

por doña prudencia,

yo la llevo, patrón.

luis: te espero en la casa,

prudencia.

alberto: margarito,

cualquier cosa me avisa

por favor.

margarito: gracias, doctor.

alberto: hasta luego.

isauro: ¿qué estará haciendo

luis alberto aquí?

[ríe]

¿lo habrá corrido mi bonita?

alberto: ¿qué pasó

ahí adentro, por qué toribio

te dijo esas cosas?

luis: [carraspea]

no lo sé, no lo sé, mi hijo,

yo creo que me tiene mucho

coraje, temor, no sé,

me ve y--

en el hospital justo ayer

pasó exactamente lo mismo que

aquí, me ve y se echa a correr.

alberto: entonces venía

de verte a ti.

porque yo me lo topé

en el pasillo y empezó

a convulsionar,

me lo tuve que llevar

a urgencias.

luis: ay, alberto,

lo lamento, lo lamento mucho,

hombre.

te lo juro, yo no le dije nada

que pudiera alterarlo,

nada más lo saludé,

eso es todo.

tiene muchos problemas, ¿verdad?

yo creo que no le han servido

los medicamentos y la terapia.

alberto: me comentó lucrecia

que fuiste a hablar con ella

sobre él.

luis: sí, le fui a ofrecer

a pagar sus honorarios,

finalmente toribio fue un leal

empleado de mi padre,

lo quise ayudar, eso es todo

pero no tiene remedio,

¿verdad, mi hijo?

porque cada día lo veo peor.

alberto: aunque el daño

es irreversible

lucrecia lo está apoyando

para quitarle todos sus miedos,

sobre todo esas pesadillas

recurrentes.

luis: ya, bueno.

ya sabes, ¿eh?

cualquier cosa cuentas conmigo,

¿se lo dices a toribio, porfa?

alberto: ya que hablamos

de contar con tu apoyo

necesito hablar contigo

sobre margarito.

luis: pues si aceptas tomar

un café en la casa

pues lo platicamos.

alberto: sí, nos vemos allá.

toribio: no digo mentiras,

principita, no, ese hombre

fue el que me disparó,

lo vi clarito,

ya lo recordé, recordé todo.

ricardo: ¿qué fue lo que

recordaste, toribio?

toribio: que cuando trabajaba

en la casa grande,

de lo mucho que yo quería

al niño luis alberto.

andaba yo para arriba

y para abajo con él,

yo le enseñé a montar, a cazar.

alberto: pero, toribio,

tú no sabes cazar,

tú no cazas porque amas

a los animales.

toribio: no, antes era malo,

yo lastimaba, yo los lastimaba.

ricardo: a ver, toribio,

toribio, está bien que estés

recordando, está bien,

pero ¿cómo llegaste

a la conclusión de que el señor

ocaranza fue el que te disparó?

toribio: me acordé del día

del accidente.

el me dijo, "vamos a cazar",

me gritó, "icorre, corre,

toribio, corre para espantar

a los patos", y yo corrí

y el joven luis alberto

me disparó,

y toqué mi cabeza y tenía sangre

en mi cabeza,

y luego caí al suelo y--y--

y oí que me gritaba,

"iyo no fui, fue el diablo,

fue el diablo!".

toqué mi cabeza y estaba llena

de sangre.

marina: toribio,

pero es que yo creo que desde

ayer no estás bien,

a lo mejor te volvió la fiebre,

eso es lo que está pasando.

toribio: no, no, principita,

yo oí el disparo,

no me disparó el diablo,

ifue el joven luis alberto

el que lo hizo, él fue, él fue!

ricardo: toribio,

¿había más personas cazando

en la zona?

toribio: no había nadie más,

sólo éramos él y yo

y estábamos en el llano

y él me disparó,

iél me disparó, principita,

él me disparó!

[llora]

vanessa: señorita,

¿puedo usar su teléfono

por favor?

gracias.

edson: a ver, vanessa,

¿qué estás haciendo?

vanessa: quería hablarle

a alberto.

edson: ya bájale

a tus tarugadas, ¿eh?

vinimos aquí en plan

de reconciliación,

yo no te voy a aguantar

tus berrinchitos

y menos que me quieras humillar,

le estás hablando a tu ex.

vanessa: es que ya me quiero

ir, no me siento bien.

edson: a ver, vanessa,

pero por favor mira dónde

estamos.

>> ¿necesita algo, señorita?

edson: señora, ahí donde la ve

a esta muñeca es mi esposa.

>> ah, perdón.

la idea de que vengan aquí

es que disfruten al máximo

su estancia.

edson: ¿verdad que sí?

es lo que yo le estoy diciendo.

>> por eso les propongo

que les vayan preparando

el jacuzzi con esencias

de lavanda.

edson: andale, eso está

muy bien, pídetelo,

de una vez pero como van,

órale.

¿ves, muñequita?

va a estar rico, vámonos.

vente, vamos a echarnos

al agua, ándale, eso.

[música]

[música]

toribio: el me disparó--

ricardo: tranquilo, tranquilo,

tranquilo.

acabo de pedir una medicina,

ya va a llegar una medicina

para que te tranquilices

y puedas dormir, ¿si?

toribio: sí.

principita, vete a festejar

el bautizo de rafita, vete.

marina: toribio, pero ¿cómo

me voy a ir a festejar

estando tú así?

toribio: voy a estar bien,

no quiero pensar ni acordarme

de nada más.

ricardo: toribio, vas a tener

que hablar con la doctora

zamudio lo antes posible.

sí, tienes que hablar con ella

para que cambien de estrategia.

toribio, ¿me escuchas?

ella--ella te va a ayudar

a olvidar todo lo que te está

pasando y que le de una lógica.

toribio: si, si.

voy a ir a verla

y ustedes vayan a divertirse,

vete, principita, yo--

yo voy a estar bien,

yo voy a estar bien.

marina: ¿si?

bueno, cualquier cosa

vamos a estar acá afuera,

toribio.

toribio: si, si, principita,

vayan, ustedes vayan

a divertirse, vayan, vayan.

toribio: estás preocupada

por él, ¿verdad?

marina: toribio nunca

dice mentiras,

trabajaba para el papá

de don luis pero seguramente

sí le enseñó a hacer

muchas cosas.

ricardo: eso es raro,

¿si había una relación estrecha

y ahora la acuse?

marina: si en verdad

existió esa relación,

¿por qué don luis nunca

se ha hecho cargo de toribio?

baldo me contó que le dieron

una indemnización,

pero lo corrieron del rancho

y nunca más lo dejaron

acercarse.

toribio sólo entraba

a escondidas para llevarse

una fruta, un aguacate

que don margarito le daba,

y siempre creyó que el diablo

rondaba por el rancho.

ricardo: pues está muy bien

que empiece a recordar,

ahora todo debe ser muy confuso

para él así que lo mejor

es que descanse y que tú

te la pases bien en la fiesta.

marina: pues si, ricardo,

tienes razón.

luis: pásale, mi hijo.

ven, nos echamos un tequilita.

alberto: no, gracias.

luis: ¿cómo no, hombre?

alberto: no, no, no,

vamos a tener que operarle

la rodilla a margarito,

quizá las dos.

luis: ¿qué tiene, tú?

alberto: esa enfermedad

avanzó mucho antes

del diagnóstico y,

aunque la medicina está

funcionando, hay que remediar

ese daño.

luis: bueno, pues ya que

le amputen la pata

y le pongan una de palo.

[ríe]

es un chascarrillo, hijo,

chascarrillo.

yo me hago cargo de todos

los gastos.

alberto: no va a poder

regresar a trabajar

ni a corto ni a mediano plazo.

luis: sí, sí, hombre, sí,

tú tranquilo yo nervioso,

mi hijo, ¿eh?

oye, ¿y de apetito cómo andas?

alberto: oye, ¿qué es lo que

tienes, eh?

luis: nada, mi hijo,

¿qué voy a tener?

nada más que esta situación me--

me está enfermando porque

por un lado yo me estaba ganando

a marinita, ¿no?

y por otro lado toribio

está inventando este cuéntate

que yo le disparé,

hazme el favor.

alberto: ¿y qué tan cierto

es lo que dice--?

luis: nada, nada.

alberto: tú me dijiste

que aprendiste a cazar con él,

¿no?

luis: así es, porque mi padre

se lo ordenó.

alberto: yo hablé con él

respecto al accidente

y me dijo que gracias a ti

hoy está vivo.

luis: ahí lo tienes, ¿eh?

las gracias me debería estar

dando ese señor,

no la estaría contando, mi hijo.

¿quieres un tequilita?

alberto: no--¿cómo te

lo encontraste?

luis: el se la pasaba

en el llano.

alberto: ¿cómo te lo encontraste

así de rápido?

luis: este, pues porque oí

el tiro entonces--

alberto: adivinaste, sí--

luis: no, vamos, yo me acerqué,

estaba desangrando, corrí,

le pedí auxilio a mi padre, ¿no?

y pues ya él intervino y,

bueno, hijo--

alberto: a ver, ven, ven,

ven, quiero que me veas

a los ojos, ven por favor,

que me veas a los ojos

y que me digas que no tuviste

nada que ver con ese disparo.

prudencia: mi amor.

no estás disfrutando nada.

marina: no, claro que si,

mamá, no había podido

agradecerte que te hayas hecho

cargo de todo,

todo quedó precioso

y la comida muy rica.

prudencia: no fue nada,

mi amor.

yo la verdad sí quisiera que

me--pues que me dejaras

ayudarte más.

marina: mamá, pero yo

ya tengo lo necesario, ¿eh?

el doctor bazán me paga

muy bien y ya estoy ahorrando

para devolverle

todos los gastos del hospital.

prudencia: bueno, si,

pero yo podría--

marina: ¿qué podrías?

ya lo hemos hablado,

tu cariño, tu compañía

es más que suficiente.

prudencia: está bien,

pero no voy a dejar de insistir.

eres mi hija y siempre

voy a querer darte lo mejor

y todo lo que no pude darte

antes.

marina: ¿por qué no mejor

hablamos de otra cosa?

¿tú--tú sabías que toribio

le había enseñado a don luis

a cazar y a montar?

prudencia: no, no,

¿te lo dijo toribio?

marina: si.

prudencia: no, la verdad es que

luis jamás me dijo nada de eso.

pero ¿no estarás pensando

que luis es capaz?

marina: no sé, dímelo tú,

tú lo conoces mejor que nadie,

mamá, y has convivido con él

todos estos años.

¿crees que don luis sea capaz?

prudencia: no, la verdad

no lo creo.

marina: es que todo es

muy raro, mamá,

toribio nunca ha dicho mentiras

y desde que se lo encontró

ayer en el hospital

ha recordado, no sé,

todos los sucesos

que vivió con don luis.

prudencia: si, si, si,

luis me comentó que toribio

se puso muy mal cuando lo vio,

pero te prometo que ahora

cuando estemos en la casa

le voy a preguntar.

marina: no, no le preguntes

nada.

prudencia: ¿por qué?

marina: porque en tus manos

está la posibilidad

de descubrir la verdad.

luis: a ver, alberto,

fue un accidente,

esas cosas pasan,

se salió el tiro--

alberto: sólo me tienes

que contestar si--

luis: no, no, no, ¿ya?

¿ya?

¿estás tranquilo?

ino!

ese toribio cada vez

se está volviendo más turulaco

de lo que ya está,

ya no sabe distinguir

lo que es la realidad

de la ficción,

ya lo perdimos, adiós.

alberto: espero que haya

una--una razón lógica

para todo esto.

nos vemos,

ya me voy.

luis: a ver, a ver, ven,

hombre, ven.

no te vayas así, tranquilo.

echale ganas, mi hijo.

alberto: ¿a qué?

luis: trae a tu novia,

invítala a cenar, a comer,

no sé, es muy chula

la condenada, tiene un carisma

y un--una vibra muy bonita,

me cae muy bien,

¿qué quieres que te diga?

bueno, a tu mamá también

se la ganó, ¿eh?

es una cosa que...

prudencia: no entiendo.

marina: necesito que hagas

lo que te voy a pedir.

ven, mamá, vamos a hablar

adentro, ven.

luis: orale, échate a correr

para espantar los patos.

orale, vamos.

[disparo]

iyo no fui, toribio,

yo no fui!

iyo no fui, toribio,

yo no fui, fue el diablo!

toribio: el fue el que

me disparó, tú me disparaste,

tú me quisiste matar.

ieres el diablo!

luis: [jadea]

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