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Sin Tu Mirada Capítulo 76

Univision9 Jul 2019 – 12:00 AM EDT

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...

locutor: televisa presenta...

ricardo: ¿no era que ya no te

interesaba?

alberto: bueno, no me voy a

quedar con los brazos cruzados,

y menos ahora que dudan de

su honestidad.

ricardo: alberto, ya no te

metas.

alberto: ya se me había

olvidado que eres el caballero

dorado, el que le resuelve

todos sus problemas.

ricardo: no te lo digo por mí,

te lo digo por ella, tampoco te

diste cuenta ayer en la noche

que a marina no le interesas.

fernando: ricardo, iba a pedir

que te buscaran, pasa, por

favor.

ricardo: mira, no sé qué te

haya dicho el dr. ocaranza.

fernando: me comentó de la

cercanía que tienes con la

recepcionista.

ricardo: fernando, antes que

nada quiero decirte que es una

relación de amistad.

la contraté para ayudarla,

pero quiero seguir de cerca

el proceso de terapia visual

que estamos haciendo.

fernando: es la contratación

más reciente que tenemos en el

hospital.

ricardo: ¿y eso qué, la vuelve

sospechosa automáticamente--?

fernando: hasta ahora son

circunstanciales, el medicamento

que se robaron era precisamente

el que necesitaba el amigo de

marina ríos.

entiende una cosa, no se trata

del medicamento en sí, sino de

toda la operación del hospital,

imagínate si cualquiera pudiera

entrar a la farmacia y sacar lo

que quiera.

ricardo: estoy de acuerdo, hay

que investigar, pero marina no

puede ser responsable, pongo

las manos en el fuego por ella.

fernando: el doctor me dice que

a la hora del robo ella estaba

en un bar contigo.

ricardo: con muchas personas

más dispuestas a testificar.

fernando: quiero que sepas que

pienso investigar a fondo.

y si esta señorita resulta

responsable, lo mejor es que me

lo diga ahora.

de lo contrario va a tener que

enfrentar a las autoridades.

ricardo: fernando, te repito,

es incapaz de hacer una cosa

así.

con permiso.

marina: tengo que hacer mi

trabajo lo mejor posible...

ricardo: bueno, acabo de hablar

con el doctor y no tienes nada

de qué preocuparte.

marina: ay, doctor, es que

tenemos que explicárselo a cada

quien uno por uno.

ricardo: van a hacer una

investigación, mientras tanto

quiero que estés tranquila.

marina: lo que no quiero es que

me traten diferente por los

chismes que andan circulando--

ricardo: eso no te tiene que

preocupar, mientras no haya

resultado de la investigación

nadie te puede mirar feo ni

tratar distinto, sigue haciendo

tu trabajo y recuerda una cosa,

siempre te voy a cuidar.

marina: gracias, gracias.

entonces trato de hacer mi

trabajo...

erick: es que, alberto, nunca

había visto a mi papá tan

preocupado, igual fue mi culpa

por--

alberto: no sé por qué la

agarró contra ella, bueno, sí,

porque ella necesitaba el mismo

medicamento y es nueva,

¿quién le dijo a tu papá?

erick: no sé, está entrevistando

a medio mundo, igual se enteró

por ahí.

alberto: la hubieras visto,

tan angustiada, no se merece

esto.

ella ha luchado diario para

salir adelante y llega tu papá

y la acusa de ladrona así

nada más.

erick: ey, bájale, te escucha

lucrecia--

lucrecia: hola.

erick, qué onda, me acaba de

citar tu papá para preguntarme

del medicamento robado.

erick: ves, te dije, está peor

que lo del fbi.

lucrecia: mi amor, lo siento,

pero me preguntó si se lo

habían recetado a alguien.

le tuve que decir que al amigo

de marina.

amor, te prometo que no sabía

que iban a sospechar de ella.

yo sé que no, pobrecita.

pero así son los chismes, medio

hospital está hablando fatal de

ella.

yo creo que tendría que cambiar

de hospital.

susana: bueno, sí, es que me

agarras entrando, luis.

luis: ay, mi chucha, te voy a

quedar mal, se me presentó una

junta de trabajo.

susana: pero dijiste que íbamos

a comprar muebles nuevos--

luis: sí, pero lo hacemos otro

día, tampoco hay mucha prisa.

susana: claro que la hay,

decidí mudarme hoy mismo porque

no tenía caso quedarme en tu

casa para soportar a angustias.

luis: bueno, está bien.

susana: lo que sí te digo es

que todos estos muebles se van

a la basura, porque son como de

hotel de paso.

luis: está bien, lo que digas.

oye, para compensarte, hace

rato pasé por ahí y te dejé un

regalito.

susana: ¿de veras, dónde está?

luis: en el cajón del mueble

que está en la sala.

susana: ay.

eres un encanto.

luis: ¿verdad?

lo único que tienes que hacer

es firmarla y la puedes usar

cuando quieras.

oyeme, tiene un límite,

no te lo vayas a gastar en

un día.

susana: no te preocupes, me sé

administrar muy bien.

luis: oyeme, si termino mi

junta temprano en una de esas

me ando dando una vueltecita

para que me saques el estrés.

susana: es que no sé si pueda,

voy a ver muebles y luego a

vanessa.

luis: ¿cómo, mi vanessita, por

qué no está de luna de miel?

susana: sigue tan mal del

estómago que se tuvieron que

regresar antes de tiempo.

luis: ay, no, no me digas.

bueno, ni modo, nos pondremos

de acuerdo para vernos.

está bueno, sí, yo también.

oh, que la canción otra vez.

mira.

¿qué pasó, margarito?

por fin, ¿sabes lo que tienes?

yola: alberto consiguió que un

especialista vea a mi papá.

marina: espero no sea grave.

yola: lo que sea de cada quien,

hay que reconocer, se ha

portado muy bien con mi papá.

marina: le tiene mucha estima,

lo importante es que se atienda

lo antes posible.

yola: ¿qué tienes, lloraste?

marina: ay, el director del

hospital cree que soy una

ladrona.

fernando: ante todo quiero

evitar que se haga un escándalo.

así que la investigación debe

conducirse con la máxima

discreción.

en un principio sospeché de

marina ríos, me dicen que

estuvo en otra parte a la hora

del robo, no sé, quizás tuvo

un cómplice.

de cualquier manera no descarte

esa línea de investigación.

y no crea que el dr. erick

muñoz, encargado de la farmacia,

merece trato especial por ser

mi hijo, quiero dar con el

responsable, sea quien sea.

agente: así será, no se

preocupe.

yola: me dejaste helada, quién

iba a pensar que la dra.

zamudio se iba a poner de tu

parte.

marina: es muy buena persona,

yola, además el dr. bazán me

dijo que todo se va a aclarar.

pero mientras siento como que

todo el personal me viera mal.

bueno, antes cuando era ciega

ni siquiera me afectaba cómo

me veían los demás.

yola: vas a ver que todo va a

estar bien, no te dejes afectar

por los chismes.

ya me voy, no quiero dejar solo

a mi papá--

marina: amiga, le das un abrazo

de mi parte y cuando lleguen a

la casa nos platican--

yola: gracias, adiós.

alberto: hablé con el director,

le dije que tú no estabas en la

bodega, porque estabas en otro

lugar.

marina: le pedí que no

interviniera.

alberto: marina, solo quiero

ayudar--

marina: muchas gracias, pero el

dr. bazán ya me está ayudando.

el habló con el director y

aclaró todo, espero con la

investigación salga la verdad.

alberto: adiós.

>> ¿quién?

>> tu nuevo novio.

ey, hola, ¿cómo estás?

pasaba por aquí a dejar las

cosas y tenía que verte y darte

un besito.

hilda: no es necesario, susita,

mi doctor de confianza ya la

revisó, y dijo que lo más

seguro es que le dio un

recargón de panza con cosas

raras que comieron por allá.

susana: bueno, pero le recetó

medicamento.

hilda: sí, un titipuchal,

pero bueno, tú y yo sabemos

cómo se cura un empacho.

vanessa: sí, mamá, no me

quiero retacar de pastillas.

susana: prefiero que sigas

las indicaciones del doctor.

además, discúlpame, pero

¿qué haces aquí?

hilda: ¿cómo que qué?

aquí vivo.

susana: ¿cómo?

yo pensé que vivías por tu

cuenta.

hilda: hasta crees, si mi

pimpollo sería un desastre

viviendo solo.

¿a poco no, mi vanis?

susana: ¿o sea que ellos no van

a tener privacidad o qué?

hilda: no, mira, susita, ni te

preocupes, no soy de esas

suegras metiches como hay

muchas que andan viendo,

al contrario, ay, si tu

vanessita ya es como si fuera

mi hija, ¿verdad, mi vanis?

ay, susita, con tanta cosa no

te he ofrecido nada, ¿qué te

tomas, un tequilita?

susana: no, gracias, vine a

hablar con mi hija.

hilda: bueno, platiquen, hombre.

susana: hilda, a solas.

hilda: haberlo dicho desde un

principio, conper.

mi vanis, si necesitas algo,

sabes, ahí nomás me chiflas.

susana: ¿en qué momento se te

ocurrió hablarle a angustias de

nuestra situación económica?

tu boda resolvió ese problema,

para qué sacarlo a la luz.

vanessa: perdóname, se me salió.

susana: se te salió.

por tu culpa tuve que salir de

la casa de luis.

susana: no podía permitir que

nos pusiera en evidencia frente

a luis.

vanessa: ¿y adónde te fuiste,

rentaste algo--?

susana: un departamento

chiquito, no tengo para más,

así que aplícate con tu esposo

y dile que vas a necesitar una

buena cantidad al mes.

entiende, compré una joya muy

valiosa y me va a costar.

obvio esa mitad de mensualidad

que te dé es para mí.

vanessa: edson y yo estamos

peleados.

susana: ¿cómo es posible?

vanessa: porque se molestó

porque regresamos de la luna--

susana: claro, eres una idiota,

cómo se te ocurre.

vanessa: bueno, ya, cuando se

le pase el coraje puedo hablar

con él.

susana: qué increíble,

te casaste con un hombre que te

adora, por lo menos finge que

eres feliz.

doctor: lo que me dijo muñoz de

baena es que está dispuesto a

llegar a las últimas

consecuencias.

le va a pedir a la seguridad del

hospital que investigue a fondo.

lucrecia: además es muy serio

que desaparezcan medicamentos

de la farmacia.

¿seguro el dr. bazán le dijo

que marina estaba en otro lugar?

doctor: así es, estaba en una

celebración--

lucrecia: ya, claro, ¿y no será

que la está encubriendo?

con eso de que son tan cercanos.

además ya te dije, ricardo está

interesado en ella.

doctor: podría ser una

posibilidad.

lucrecia: ¿y el director no la

piensa correr o suspender?

doctor: no, mientras no existan

pruebas es inocente,

por lo tanto no hay motivo para

correrla.

lucrecia: a lo mejor tiene un

cómplice.

doctor: mira, no tienes de qué

preocuparte, lo único que

hiciste fue recetarle al amigo

de la muchacha.

lucrecia: ay, papá, en los líos

que se mete una por querer

ayudar.

doctor: qué orgulloso me siento

de ti, siempre viendo por los

demás.

lástima que nunca podamos

conocer las verdaderas

intenciones de la gente.

bueno, me voy a trabajar.

lucrecia: beso.

doctor: ah, claro, no, no.

madre: pero cómo puede el

dr. muñoz acusar a marina de

ese robo.

ricardo: ya sabes cómo es,

cuando habla, intimida a la

gente, pero marina no se dejó,

le dijo que no tenía nada que

ver.

madre: claro que no tiene nada

que ver, si estaba con

nosotros, y aunque no fuera así,

sería incapaz de pensar en

hacer algo como eso.

sabes qué creo, que alguien no

la quiere ahí y le tendió una

trampa.

ricardo: pero quién, marina no

tiene enemigos, al contrario.

madre: quién sabe, pero me

huele muy mal.

ricardo: no te hagas películas,

y ándale, te toca.

madre: ay, tu papá decía

lo mismo.

ricardo: ya juega.

alberto: quise decírtelo de

frente porque tenía que abogar

por marina, no iba a permitir

que cometieran una injusticia

en su contra.

lucrecia: sí, alberto, pero

ella ya tenía al dr. bazán que

la defienda, además mi papá me

dijo que le comentó que la

defendió a capa y espada.

alberto: sí, así es.

lucrecia: ¿entonces?

alberto, yo la verdad sí quiero

hablar esto, porque tu

comportamiento me da que

pensar, al principio me dices

que no tienes que ver con

marina, que todo está bien,

alberto: intervine porque siento

que es mi deber.

lucrecia: ¿y por qué es tu

deber?

alberto: porque no supe

responderle cuando me dijo

que estaba embarazada,

por eso.

marina: ¿verdad que tú sabes

que tu mamá no robó nada?

sí, y a mí no tiene por qué

importarme lo que diga la

gente, tengo la conciencia

tranquila.

¿y tú qué, por qué eres tan

bonito?

lucrecia: ¿tuviste un hijo con

marina y no me dijiste nada?

alberto: déjame explicarte,

ella y yo nos casamos,

luego resultó que el acta no

tuvo validez legal, para

entonces no quiso corregirlo

para que siguiéramos siendo

marido y mujer.

bueno, nunca he tenido

la certeza de que es mío.

lucrecia: a ver, no estoy

entendiendo nada, ¿me quieres

decir que te puso el cuerno?

alberto: no, no, no me engañó,

a ver, abusaron de ella.

alberto: después de lo que pasó

quise ayudarla, pero por más

que intenté ya no la podía

ver igual.

oye, sé que la más lastimada

fue ella, pero yo también me

sentía, no sé ni cómo

explicarlo.

lucrecia: sabes, sé por casos

similares que para un hombre es

difícil manejar esa situación,

y más con un embarazo de por

medio.

alberto: y el no saber si era

mío fue, mira, no pude ni

superarlo, no puedo.

lucrecia: no entiendo por qué

no se hizo un examen de adn,

con lo fácil que es hoy en día

saber la paternidad de una

persona.

alberto: yo le insistí, pero se

negó, decía que el niño era

mío, que tenía que creerle.

quise hacerlo, pero no podía

aceptarlo basado en su palabra,

no tengo la seguridad que ella

tiene.

lucrecia: entonces para ella

fuiste tú el que la abandonó.

alberto: a ver, te juro que no

quería, yo buscaba la manera de

apoyarla, pero para ella es

todo o nada.

lucrecia: entiéndela, alberto,

imagínate se hubiera hecho

las pruebas y el niño es del

violador.

nunca lo hubiera querido al

niño ni querido.

sabes lo que siento, que ella

no se hizo las pruebas por

miedo a no querer al bebé,

y sobre todo para no perderte.

alberto: eso no lo había

pensado, ni siquiera sé qué

hubiera pasado si se confirma

que el niño es de ese hombre.

lo que estoy seguro es que

las cosas serían distintas si

yo supiera que el niño sí es

mío.

lucrecia: claro, seguramente

estarías con ella formando una

familia y asumiendo tus

responsabilidades.

alberto: por supuesto, pero

eligió dejarme con la duda,

ella.

lucrecia: sí, pero tú también

elegiste dejar esa vida que te

estaba haciendo daño y--

alberto: sí, quise olvidarla,

por eso me dediqué a mi

trabajo, pero luego te conocí

a ti, una mujer brillante,

maravillosa.

oye, no te merezco.

lucrecia: sabes, me gusta que

seas así conmigo,

que te estés sincerando.

pero sí te voy a pedir algo,

alberto, en serio,

a partir de ahora no me ocultes

nada.

alberto: gracias, ahora que

te lo conté todo me siento

mucho mejor.

lucrecia: liberado.

pues, de eso se trata.

que te sueltes y te quites tus

culpas.

claro, por eso siempre

la quieres proteger, alberto,

y lo único que estás haciendo

es culparte a ti, cuando en

realidad la culpa la tiene ella.

alberto: pues, para casi todos

soy el villano de la historia.

lucrecia: no, para mí no.

¿me das un beso?

luis: prude.

prudencia: adivina.

hortensia me dijo que susana se

fue hoy de la casa.

no entiendo por qué tanta

prisa, le dijimos que se podía

quedar en lo que encontraba

algo a su gusto.

luis: sí, óyeme, prude,

¿no la habremos hecho sentir

como intrusa?

ve tú a saber dónde se habrá

ido.

prudencia: le estaba hablando,

pero no contesta.

luis: seguramente se fue con

mi vanessita y con su chaneque

edson, ¿qué no?

hombre, si ya regresaron de la

luna de miel, me lo dijo mi

vanessita.

oye, qué crees, hablé con el

lic. márquez, mañana la va a

recibir tempranito en el

registro, tempranito,

mi prudencia, tempranito.

>> hoy ha sido un día horrible,

lo de margarito, lo tuyo.

marina: yo que disfrutaba

tanto el hospital y mira ahora.

>> hazle caso al doctor,

no hagas caso a los chismes--

marina: pues, sí, pero de todas

formas se siente horrible que

la gente piense que soy

culpable.

>> bueno, pero vas a ver que

cuando se sepa la verdad de

quién se robó esas medicinas,

todo mundo te va a pedir una

disculpa.

marina: y tú prepárate, porque

mañana te vamos a llevar a

registrar.

edson: mmm, muñequita chula,

qué gusto verte y verte tan

bien.

vanessa: quedé con unas amigas

para jugar tenis.

edson: ah, aguántame tantito

y te acompaño, no se te vaya

a olvidar que tenemos la cena.

vanessa: por cierto, pensaba

comprar un vestido para

la ocasión, ¿cómo le vamos a

hacer?

necesito me deposites una

cantidad cada mes para mis

gastos.

edson: sacamos un adicional

para mi tarjeta y ya está.

vanessa: sí, pero hay cosas que

hay que pagar en efectivo.

edson: me dices y si me parece

bien te suelto la lana.

vanessa: ay, no, quiero mi

propia cuenta de banco con--

edson: a ver, ¿quién es el que

trabaja aquí?

¿y qué vas a hacer para

ganártelo?

vanessa: yo, pues, voy a ser

una esposa linda que te va a

consentir mucho y que te va a

hacer quedar como un rey frente

a tus conocidos.

edson: ¿y qué más?

vanessa: eh, también...

pues, cada cosa a su tiempo.

ahora sí me voy--

edson: no prendas el boiler si

no te vas a meter a bañar.

ya te dije, te doy una tarjeta

y lo demás vamos viendo.

vanessa: ay, es que tengo que

pensar en apoyar a mi mamá.

edson: pero ya tiene harto varo.

vanessa: sí, es que tiene

inversiones a plazo fijo y no

las puede tocar.

además, cuando me hice tu novia

me dijiste que te ibas a hacer

cargo de ella.

edson: la de tarugadas que dice

uno para conquistar una dama.

vanessa: ella se lo tomó en

serio, hasta se mudó de casa y

se fue a vivir a un depa.

ella tiene gastos, edson,

necesito que la ayudes.

edson: a ver, dile que deje de

verme cara de cajero automático.

a ti ve voy a cumplir todos tus

caprichos, y te los mereces,

pero dile a mi suegrita que no

regalo mi dinero, ¿me oíste?

toma esto, me voy a echar un

baño.

marina: y a partir de hoy vas a

ser oficialmente rafael ríos

zepahua.

>> y a mucha honra.

yola: ya llegó lino y doña

prudencia, ¿de veras no quieres

que te acompañe?

marina: no, gracias, linda

y prudencia me van a acompañar.

oye, ma, no sé cuánto me vaya a

tardar, pero en cuanto

terminemos te traigo a mi bebé

para irme a trabajar.

>> aquí te espero.

>> ay, amiga, ¿era necesario

cortar la luna de miel?

vanessa: ay, sabes cómo es

eddie, es un workaholic, y le

salió un negocio buenísimo,

después repondremos el tiempo

que faltó.

vanessa: alberto, hola, guapo--

alberto: vanessa, ¿qué haces

acá?

vanessa: nos vemos luego.

alberto: bye.

había entendido que se iban un

mes completo de luna de miel.

vanessa: pero me enfermé

horrible y tuvimos que cancelar.

la verdad qué bueno, porque

la estaba pasando fatal.

alberto: ¿y eso?

vanessa: a ti no te puedo

mentir.

edson no es para nada el hombre

atento que parecía.

alberto: te dije que te

estabas precipitando--

vanessa: sí, igual que tú con

marina.

alberto, ya sé, es que no sé--

lucrecia: vanessa.

¿y la luna de miel?

vanessa: ya ves, amiga,

un imprevisto--

alberto: bueno, me tengo que

ir, en la noche platicamos bien.

vanessa: no voy a poder, tengo

que ir con mi esposo.

alberto: bueno, las dejo,

te veo al rato.

ah, voy por acá.

lucrecia: pero sí tienes tiempo

para un café--

vanessa: sí, es que edson se

quedó viendo tv, pero vamos.

paulino: no, está bien lleno,

creo que mejor regresamos--

prudencia: bueno, se suponía

que luis iba a mandar al

lic. márquez, pero la verdad no

lo conozco.

luis: es por acá...

epale, cayeron de la cama, qué

bueno ya llegaron.

prudencia: ¿qué haces aquí--?

luis: es que me acordé,

no conocen al lic. márquez.

mi lic., mi señora, mi mujer,

prudencia ocaranza, ella es

la sra. marina ruano.

marina: marina ríos.

constantino: mucho gusto,

constantino márquez, a sus

órdenes.

paulino: yo soy paulino prieto,

mucho gusto.

marina: ¿y sabe cuánto tiempo

nos vamos a tardar?

porque hay gente esperando.

constantino: señora, déjelo en

mis manos, tengo conocidos que

nos están ayudando a darle

celeridad al registro.

lucrecia: lo que le hizo ese

tipo tuvo que haber sido

traumático para ella.

vanessa: no te imaginas, porque

además al tal isauro lo conocía

desde hace años.

yo creo que casi lo veía como

un padre, cuando era ciega le

enseñó braille, todo.

sí, según luis, marina y el

doctor medio andaban, pero yo

la verdad no creo, porque luego

luego se le nota la obsesión,

es un maniático.

lucrecia: ¿qué pasó con él

después que no procedió la

denuncia?

vanessa: no, le perdimos la

pista.

lucrecia: bueno, pero todavía

es posible que sea el padre.

vanessa: sí, obvio, por eso no

quiere que los encuentren,

anda con unas ideas de que

le pertenece, que según él la

salvó de un incendio, quedó

todo así deforme, ya sabes.

luis: mi prude, mira eso,

marinita tenía razón, se parece

a ti, hasta guapo salió.

prudencia: mi vida...

constantino: disculpen, ya nos

van a atener, pero para

acelerar las cosas, si me

pueden dar sus identificaciones,

¿cómo se va a llamar?

marina: se va a llamar rafael

ríos zepahua, con z y h,

por favor.

constantino: nombre de la madre.

marina: marina ríos zepahua.

constantino: nombre del--

marina: déjelo en blanco, por

favor, lo voy a registrar como

madre soltera.

constantino: bien, como

testigos, ¿quiénes tienen?

prudencia: yo, prudencia azuaga

de ocaranza.

luis: perdón, tiempo.

marinita, me gustaría pedir un

favor, me gustaría ser testigo.

marina: pero ya le dije a lino--

luis: yo lo sé, pero este

momento es casi sagrado, y como

no voy a ser padrino, aunque

sea me conformo con poner mi

firma en el acta de nacimiento,

¿puede ser?

paulino: sí, patrón, no pasa

nada, por mí está bien.

luis: bueno, pues, gracias.

espéranos afuera, gracias.

constantino: le entrego.

prudencia: gracias, lino.

constantino: ¿tienen el

documento que le dieron en el

hospital?

perfecto, sería todo por ahora,

los llamo en cuanto esté el

documento listo para la firma.

luis: gracias.

por aquí, por favor, vengan,

me permite...

todos: [hablan a la vez]

lucrecia: entonces el doctor

quedó desfigurado después del

incendio.

vanessa: horrible, usa una

máscara para que no le vean el

rostro derretido.

no sabes el gusto que me da que

alberto te haya contado todo lo

que vivió con marina.

eso significa que está tomando

muy en serio su relación

contigo.

lucrecia: eso espero, aunque no

sé, vanessa.

¿sí te dijo que trabaja en el

mismo hospital que nosotros?

vanessa: ¿qué?

no, ni idea--

lucrecia: el doctor que la

operó para que viera la tiene

de recepcionista.

y no sé si fue un error, porque

ahora sospechan que robó

medicamento de la farmacia del

hospital.

vanessa: no me digas,

cuéntamelo todo.

lucrecia: ¿en serio?

resulta que...

constantino: todo está en

orden, solo falta que firmen.

sí, le indico dónde, aquí,

por favor.

gracias.

don luis, aquí.

señora, por favor.

marina: gracias, mamá.

luis: en esta línea--

marina: no traje mis lentes, me

puede decir--

constantino: por supuesto, esta

línea puntuada, aquí.

marina: a ver.

constantino: solo faltaría

plasmar las huellas del bebé

y listo.

todos: [hablan a la vez]

lucrecia: cómo estarán las

cosas que dicen que entre

marina y el doctor hay algo más

que una simple amistad.

vanessa: bueno, tiene derecho

a rehacer su vida, y en buen

plan, no la creo capaz de

robarse esa medicina por más

que la necesite ese, no creo.

edson: ey, ¿todavía no te bañas?

vanessa: ay, corazón, es que me

encontré con lucrecia, sí te

acuerdas, nos estábamos

poniendo al día, sí te importa

si me quedo un ratito más

con ella.

edson: no estarás hablando mal

de tu macho, ¿verdad?

vanessa: obvio no, al contrario.

ella me puede dar un aventón a

la casa, ¿verdad?

lucrecia: claro, te llevo.

¿no quieres tomar nada?

edson: no, gracias.

ahí te dejo para que te compres

algo lindo para la cena.

ay, chiquita.

lucrecia: ¿todo bien entre

ustedes?

vanessa: sí, obvio.

¿en qué estábamos?

lucrecia: no me queda mucho

tiempo, tengo que pasar por el

hospital y el dispensario.

vanessa: ah, no te preocupes,

te pedí el aventón para ganar

unas horitas para mí, es que

edson es superatento, pero de

repente me urge respirar,

¿sabes?

luis: ay, ya se durmió.

marina: shh, lo va a despertar.

prudencua: no, está bien,

gracias.

constantino: en un momento los

atienden.

bien, en unos días está el

acta, solicité una copia.

prudencia: sí, yo voy a

necesitar una para el bautizo.

marina: entonces cuándo me dice

que podemos pasar a recoger el

acta.

luis: ¿qué pasó?

aquí el licenciado se va a

hacer cargo de todo.

recoges el acta y se la llevas

a la iglesia que disponga.

no tienen que hacer nada,

se encarga mi lic.

oigan, ¿ya tienen fecha de

bautizo?

prudencia: bueno, tentativa.

marina, ¿estás de acuerdo que

el licenciado se encargue de

todo?

marina: sí, sin problema.

bueno, permiso, ya me tengo que

ir, porque llego tarde a

trabajar.

luis: ¿habrá llegado?

[silba]

prudencia: shh, está dormido

el bebé.

luis: ahí viene.

oye, lleva a marinita a su

trabajo, por favor.

yo llevo a mi nieto--

marina: no se preocupe, no,

lo voy a llevar yo, gracias.

luis: bueno, está bien,

paulino, lleva aquí a la señora

y a mi nieto adónde te digan,

¿tú qué, quieres un aventón?

prudencia: sí, claro.

marina: listo, bueno.

muchas gracias, don luis, por

ayudarnos con este trámite

y también por ayudar a

margarito.

luis: no tiene nada que

agradecer, hija, te tocaron

cinco minutos de mala suerte,

y los tenemos todos.

espero que con estas actitudes

me vaya yo sacando la espina.

yo también tengo mi

corazoncito, ¿o no, mi prude?

bueno, mi hija, ándale, hasta

luego.

marina: gracias, licenciado,

adiós mamá.

prudencia: esos papeles son

de...

ricardo: adelante.

marina: ya estoy aquí, doctor.

ricardo: marina, pensé que ibas

a tardar más en el registro.

marina: yo también, pero

la verdad el abogado de don

luis nos ayudó muchísimo,

aunque nunca me imaginé que él

iba a estar ahí.

ricardo: te cuesta perdonarlo,

¿verdad?

marina: sí.

me cuesta cerrar viejas heridas,

pero por mi hijo yo lo voy

a hacer.

ricardo: tal vez en un futuro

puedas darle la oportunidad

de ser el padre--

marina: no, doctor, por favor,

no nos adelantemos.

bueno, solo quería venir

a decirle que estoy aquí,

permiso.

ricardo: propio, marina.

lucrecia: espero que te guste,

a mí me encanta el té chai.

marina: gracias, doctora,

no se hubiera molestado.

lucrecia: no sé por qué, pero

me siento responsable de todo

el lío en que te metieron.

cuando le di la receta,

te prometo en ningún momento

pensé que te acusarían de un

robo.

marina: no se preocupe, van a

investigar y a encontrar al

culpable.

lucrecia: pero no está padre que

estén hablando así de ti, más

una persona tan agradable como

tú, y no solo eso, también

están hablando sobre tu

relación con el dr. bazán.

marina: ¿cuál relación?

lucrecia: ¿no estás saliendo

con él?

porque el dr. muñoz de baena me

dijo que uno de los puntos a tu

favor es que estabas cenando

con él el día del robo.

marina: eso no es cierto,

yo estaba con mi familia

celebrando un cumpleaños,

y el dr. bazán estaba también

como invitado, pero no existe

ningún tipo de relación.

lucrecia: no, qué bueno que me

dices, más que nada para

decirle a todas las enfermeras,

porque son chismosas, no sabes.

marina: ¿qué?

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