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Sin Tu Mirada Capítulo 51

Univision4 Jun 2019 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

damiana: dámelo.

gracias.

marina: [gime]

damiana: ¿en qué te quedaste

pensando?

marina: en que lino

no está aquí en la ciudad

nada más por perseguir

sus sueños y salir adelante, ma.

damiana: ah, ¿no?

marina: [niega]

damiana: ¿y por qué dices eso?

marina: pues porque

lo trajo el amor,

él está aquí por alguien

que es muy distinto a él.

damiana: ¿de verdad?

¿de quién estás hablando?

marina: ay, mamá,

si te contara.

lío se enamoró de vanesa.

damiana: [resuella]

marina: la ex novia

de alberto.

damiana: ¿cómo crees?

marina: ajá, sí.

damiana: ¿y qué,

ella le corresponde?

marina: sí, sí le corresponde

pero--pero ella no quiere

aceptar lo que siente por lio.

aunque, yo,

yo de todo corazón les deseo

que puedan ser felices.

damiana: te pusiste muy triste,

mi hijita.

marina: ay, mamá,

es que uno piensa que ya

encontró al amor de su vida

y pues empieza a construir

una historia en la cabeza de--

de recuerdos, de--

de besos y de cosas lindas,

pero de repente pues todo

se termina.

damiana: algún día lograrás

olvidar, hija.

marina: si, ma,

eso es lo que quiero hacer.

porque a partir de ahora

yo voy a escribir una historia

nueva con este angelito

que llevo dentro.

damiana: así es, hijita.

paulino: vanessa,

déjame explicarte por favor.

vanessa: ¿por qué no me dijiste

la verdad, paulino?

¿por qué me engañaste?

paulino: ¿o sea que te parece

mal, te parece indigno

que cante para ganar unos pesos?

vanessa: sí, a plena calle sí.

paulino: ipues por eso

no te lo dije,

porque sabía que no lo ibas

a entender, por miedo,

porque sabía que te iba

a parecer mal y te ibas a alejar

de mi!

vanessa: me mentiste,

y tengo que colgar.

paulino: vanessa.

vanessa, déjame explicar--

[tono de colgado]

alberto: ay, marina, marina,

¿cómo te olvido?

paulino: mire, doña chole,

puritita familia, ¿eh?

ella es doña damiana,

como mi segunda madre.

y marina, la adoro,

hermosa ella.

>> si, mucho gusto.

¿y no se les hace

que es mucha gente

para dos recámaras?

baldomero: bueno, nosotros

nos acomodamos, señora.

>> ¿y el señor quién es?

baldomero: yo soy baldomero.

toribio: baldomero es amigo

de toribio.

>> ah, mucho gusto.

toribio: y casi casi hermano

de la principita.

>> mucho gusto,

pues bienvenidos,

sólo que se va a tener

que ajustar el precio

de los servicios, ya saben,

la luz, el gas...

marina: ay bueno, no,

no se preocupe, señora,

nosotros somos bien buenos

pagadores.

mucho gusto en conocerla.

>> mucho gusto.

bienvenidos, ¿eh?

bienvenidos.

marina: gracias.

>> pasen, pasen.

paulino: pero vengan, vengan,

vamos, les voy a presumir

la vecindad.

con su permiso, doña chole, ¿eh?

chole: andale.

paulino: vengan, vengan,

vente para acá, marina.

dame tu mano, dame tu mano,

vamos.

aguas con el escalón, escalón,

escalón.

ahí, vamos para arriba.

isauro: señores.

¿alguno de ustedes conoce

a baldomero quesada?

>> sí, aquí trabaja

pero no ha llegado,

no ha de tardar.

vámonos nomás.

[guitarra]

marina: ay ya, lino, lino,

¿qué te pasa?

tranquilo.

¿qué, qué pasa?

cállate.

¿por qué estás así?

paulino: no, por nada, perdón,

es que--

no, si, marina, te lo voy

a contar porque sino siento

que voy a explotar.

marina: ¿por qué, lino?

¿qué pasó?

paulino: mira, resulta que ayer

fui a cantar a un restaurante

de gente ricachona, ¿no?

de esos muy "nice",

y me encontré ahí a alberto

y a vanessa comiendo.

se veían como--

como una pareja muy felices.

prudencia: ¿puedo pasar?

alberto: pásale, mamá.

prudencia: veo que ya te vas.

alberto: no, pero voy

a empezar a llevarme mis cosas.

necesito comprarme

unos muebles también.

con lo que gano lo haré

poco a poco.

prudencia: bueno, pues yo

no quiero que te vayas,

pero si ya lo decidiste.

alberto: será mejor que

me acostumbre a vivir

de mi trabajo.

prudencia: ¿y por qué no

te llevas todo lo de tu cuarto?

alberto: gracias,

te lo agradezco.

prudencia: ven, siéntate

junto a mi, ándale.

ven.

dime la verdad.

¿tu idea es sacar un clavo

con otro clavo?

alberto: ¿a qué te refieres,

mamá?

prudencia: ay ya lo sabes,

a vanessa.

me parece que no está bien

que la engañes,

no quiero que la vuelvas

a lastimar.

alberto: bueno, nada más

estamos saliendo como amigos,

así que no te preocupes.

prudencia: y ella se conforma

con eso.

alberto: sabe que es lo único

que le puedo ofrecer,

una amistad.

prudencia: bueno.

espero que vengas a verme

de vez en cuando.

te quiero.

alberto: siento mucho

que marina no quiera hablar

con nosotros porque a quien

más afecta es a ti.

prudencia: bueno,

no te preocupes,

quedamos de hablarnos,

de estar en contacto.

alberto: te pido por favor

que si te la encuentras

no me lo digas.

prudencia: no te preocupes.

alberto: bueno, voy a llevar

esto al departamento

y de ahí me voy al hospital.

marina: vanessa y alberto

se conocen desde chicos, lino,

ellos pueden seguir siendo

amigos.

paulino: no, no, no, marina,

marina, entiéndeme lo que

te quiero decir.

se veían felices,

como una pareja feliz,

como si lo estuvieran

intentando, como si hubiera algo

otra vez entre ellos dos y--

perdón, ey, marina, no, no, no,

perdón que te esté diciendo esto

tú todavía estás

con lo del niño

y estás casada con él

y es todo un show que la verda--

marina: lino,

ese matrimonio no existe.

paulino: ¿cómo que no existe?

marina: cometieron

un error con mi apellido

en el registro civil,

así que alberto es libre

igual que yo.

luis: bueno, pues a ver.

[murmura] no encontré nada

pero...

qué necio eres.

prefieres vivir en

un departamento de dos por dos

que quedarte aquí en tu casa,

mi hijo.

alberto: oye, después de todo

lo que hiciste para que

mi relación con marina terminara

no tiene sentido

que yo me quede aquí.

luis: alberto, alberto,

tenemos opiniones diferentes

simplemente, hombre.

alberto: yo esperaba

arreglar las cosas y compartir

el departamento con su mamá,

pero creo que no se va a poder.

luis: de corazón deseo

que nunca olvides todos los años

que compartimos,

el cariño que te he dado,

mi hijo.

alberto: esta semana me llevo

todas mis cosas.

aquí está la tarjeta

que me diste.

luis: quédatela, hombre,

la puedes necesitar

para una emergencia, no sé.

alberto: aquí te la dejo

y, bueno, la camioneta

fue un regalo que ustedes

me dieron pero si quieres

te la puedo dejar.

luis: alberto, ya, por favor,

ya quédate, hijo, digo.

alberto: papá, mira,

soy un adulto, papá,

es normal.

me voy a ir al hospital.

luis: ¿me puedes dar un abrazo?

alberto: nos vemos, papá.

paulino: seguro don luis

está detrás de todo esto,

de ese error del juzgado,

no puede ser, marina.

marina: no, no, lino,

ya no importa.

¿sabes qué?

alberto puede estar con quien

quiera y puede estar rodeado

de la gente que siempre

ha querido, ya.

paulino: y vanessa todavía

hablándome para reclamarme.

[ríe]

marina: ¿cómo?

lino, ¿la has estado viendo?

paulino: ay, marina, marina,

es que yo tengo una esperanza

de ponerme a su altura, ¿sabes?

de conseguir un trabajo,

de decirle que todo está bien

y de echarle ganas, pero--

pues ayer me cachó

en el restaurante ese cantando

afuera.

marina: ay, lino,

pero no te pongas así,

eso no tiene nada de malo.

paulino: si hubieras visto

su cara, si hubieras visto

sus ojos,

es la peor humillación

que me han hecho con todos

sus amigos ricachones

ahí cenando y yo afuera

pidiendo limosna.

marina: a ver, lino,

tranquilízate.

tú no estabas haciendo

nada malo, ¿si?

no le estabas robando nada

a nadie, es un trabajo digno,

es un trabajo honrado,

así que no te sientas así.

paulino: yo sé, yo sé, marina,

pero vanessa no piensa igual.

¿si hubieras visto cómo me miró?

nadie me había humillado

de esa manera, marina.

me vio como si--

como si le hubiera dado pena

que estuviera ahí

y a mi más pena cantando

ahí afuera.

susana: ¿cómo, cómo?

¿cómo que alberto se muda

a su departamento?

vanessa: pues si, ya pagó

la mensualidad,

tiene un contrato por un año.

susana: ¿y eso qué?

tú tienes que evitar

que se vaya.

vanessa: pero ¿es que no

entiendes que no quiere depender

de luis?

yo no puedo hacer nada.

susana: esa maldita ciega

nunca va a venir a reclamar

nada.

vanessa: mamá, ya no te pongas

intensa, ¿si?

alberto y yo seguimos saliendo,

¿cuál es el problema?

susana: tic, tac, tic, tac,

tic, tac, tic, tac, tic, tac,

tic, tac, itic, tac!

[celular]

¿no vas a contestar?

vanessa: no, debe ser

alex, seguro quiere saber

qué onda.

holis, no te puedo contestar

pero déjame tu recado.

chau.

paulino: vanessa,

vanessa, soy yo,

márcame cuando escuches esto

por favor.

baldomero: vete por las cubetas,

yo me voy a ir por los cepillos

para limpiar todas las tumbas

de este lado.

toribio: ¿todas?

baldomero: sí, toribio, todas,

todas.

toribio: ah...

baldomero: andale.

toribio: oh...

[música]

[música]

marina: si, don nicanor,

le llamo para avisarle

que ya nos cambiamos de casa

y que ahorita estamos acomodando

todo, por eso nos vamos

a tardar un poquito y vamos

a llegar tarde al puesto.

muchas gracias.

hasta luego.

ay ¿doña chole?

liana: no, soy liana,

soy hija de doña chole.

marina: ah, pues mucho gusto,

soy marina ríos.

acabamos de llegar aquí

a la vecindad.

liana: eh--mucho gusto,

este, soy liana, ya te dije.

marina: si, hola.

liana: si, si, si,

me dijo mi mamá que paulino

había traído a sus parientes.

marina: bueno, espero que

no le incomode que seamos

tantas personas.

liana: no, no, no,

para nada, digo,

sólo que pensé que él iba

a ocupar nada más esta vivienda.

marina: bueno, pues ya te das

cuenta que le cayó la familia

completa.

ambas: [ríen]

liana: ya veo.

marina: bueno, con permiso,

un gusto en conocerte.

liana: igualmente.

te abro la puerta.

marina: ah, gracias,

qué amor.

perdón.

liana: no, no te preocupes.

marina: adiós.

liana: igualmente, mucho gusto,

adiós.

paulino es casado.

>> ¿le regresaste

la tarjeta de crédito a tu papá?

alberto: así es.

>> alberto, te las vas

a ver negras con lo que ganas

aquí.

alberto: voy a tener que

aprender a vivir sin eso.

>> ¿y qué?

¿esa es tu forma de vengarte?

alberto: no, no sé,

a lo mejor.

lo que pasa es que necesito

alejarme un poquito de todo.

>> y también te vas

a alejar de tu familia.

alberto: no podría,

a mi mamá le dolería muchísimo.

>> pues si, bueno,

lo bueno es que tu mamá

te quiere mucho.

por cierto,

¿te acuerdas de--bueno,

la que me presentó vanessa?

alberto: claro.

>> bueno, me preguntó

que qué onda con ustedes

que si habían cortado y,

como no supe qué decirle,

obvio me hiciste loco.

alberto: bueno, lo que pasa

es que vanessa nunca les dijo

que habíamos terminado.

>> pues si,

pero ¿cuándo les van a decir

que se canceló la boda?

alberto: no me gustaría

ponerla en una situación

incómoda.

>> pues si las amigas

de vanessa se enteran

que la cambiaste con alguien

como marina,

se la van a acabar toda la vida.

si, pasa.

alberto: lo que menos quiero

es causarle problemas.

cuando salgo con ella

me siento el chavo de antes,

me hace reír,

me habla--

me habla de todo,

me divierte.

>> ¿no me digas

que estás pensando en regresar

con ella?

¿eh?

ay, alberto, por favor.

susana: ¿y cómo se porta

tu nuevo capataz?

luis: ah, va bien,

nomás se cree que hay que

contratar más gente

para contratar las cercas

que rompieron las vacas

de un vecino.

se me metieron a mi rancho

porque tengo unos toros

que están ahí,

entonces las vacas seguramente

están en celo y pues ya sabes,

se ponen loquitas.

susana: espera, a ver,

¿qué no se encargaba de eso

paulino y su padre?

luis: es que paulino

ya no trabaja en la añoranza,

mi chucha.

susana: ¿desde cuándo?

luis: hace unos días.

me vino a ver aquí a la casa

para explicarme personalmente

sus razones para renunciar.

susana: ajá, ¿y son?

luis: ya sabes, la historia

de siempre, que quiere crecer

en la ciudad,

terminar sus estudios,

de la noche a la mañana

cree encontrar un productor

que lo va a hacer famoso,

ya sabes.

[ríe] imagínate,

el cuento de siempre,

creen que llegando aquí

a la capital se van a hacer

ricos y famosos.

lo siento, chinchin.

chole: ya apúrate, mi hija,

no vayas a llegar tarde

a tu junta.

liana: no, si no hay prisa,

mamá, ya entregué los diseños,

ya nada más falta mandar

a imprimir los folletos y ya.

chole: ah, muy bien.

liana: oye, este,

conocí a marina.

chole: ah, está bonita

la muchacha, ¿verdad?

y no debe faltarle mucho

para que nazca su bebé.

liana: si, si, es muy bonita,

paulino debe estar muy enamorado

de su esposa, ¿no?

chole: ¿no me digas que te gusta

ese muchacho?

liana: pues es guapo, pero--

chole: te gusta, te gusta.

yo también había pensando

que era buen partido para ti,

pero hasta que me enteré

que es un "nini",

ni estudia ni trabaja, mi amor.

yo no sé cómo le va a hacer

para mantener tanta gente.

no, tú te mereces algo mejor,

tú te mereces un cuate

que trabaje,

que sea educado, caballeroso--

liana: mamá, ya.

chole: por lo menos que estudie,

si no te va a dar

que no te quite--

liana: ya, ya, no me gusta.

chole: no sé, algo.

un príncipe azul.

sí, cómo no.

>> otra vez me ganaste

pero por un set nada más.

la próxima vez no te voy

a dar el gusto, ¿eh?

vanessa: si, nunca vas a poder

con mi revés cruzado.

>> ya veremos.

bueno, vámonos a bañar

y al sauna.

vanessa: ay si, porfa,

qué rico.

>> ivane!

vanessa: ahorita te alcanzo,

¿si?

>> chau.

vanessa: hola, ¿cómo están?

>> me da gusto verte.

vanessa: si, igual.

>> qué bueno.

>> oye, luego nos vemos.

vanessa: si, si, si.

ambas: bye.

susana: bye, niñas.

vanessa: hola, ma.

susana: ¿desde cuándo sabes

que ese maldito [...]

está en la ciudad?

vanessa: o sea, mamá,

nos están viendo.

susana: contéstame.

vanessa: o sea, no sé nada

de él.

susana: a mi no me vas a ver

la cara de estúpida.

¿te has estado viendo con ese,

vanessa?

vanessa: que no, mamá.

susana: más te vale que

no me estés engañando.

mírame y dime la verdad.

¿por qué ese tipo está aquí

en la ciudad?

vanessa: ya te dije.

ya, no te empieces a imaginar

cosas que no son,

ni siquiera sabía que paulino

estaba aquí.

susana: pues me extraña,

porque ese infeliz vino

a la ciudad siguiéndote.

escúchame bien, vanessa,

no quiero enterarme que

lo has visto porque no tienes

ni la menor idea

de cómo te va a ir.

vanessa: ya bájale,

ya te dije que no.

paulino: déjenme ayudarlas

con las bolsas.

damiana: por favor, lino,

trajimos todo lo de la comida.

marina: gracias.

damiana: ayúdame con esta.

paulino: claro, claro.

ay pues a ver si marina

cocina una de esas salsitas

que le quedan tan ricas.

[ríe]

marina: pues si,

claro que si.

oye, pero va a ser sorpresa,

¿eh?

así que te vas a tener que

quedar aquí afuera.

paulino: ah, bueno,

pues yo las espero,

ahí están las cosas, ¿eh?

pásenle, pásenle.

marina: gracias.

paulino: ¿quiere que le eche

una mano, doña chole?

chole: no, gracias, paulino,

ya terminé.

paulino: ¿segura?

chole: oye, qué suerte tienes

tú, ¿eh?

de veras.

paulino: ¿por qué?

chole: pues además de que

tu esposa está re chula,

cocina bien.

paulino: a ver, a ver,

¿cuál esposa?

chole: ¿cómo cuál esposa?

marina.

paulino: [ríe]

no, doña chole, marina no es

mi mujer, marina es--

marina es como una hermana

para mi,

nos conocemos desde chiquitos.

chole: ah, mira.

paulino: ¿de dónde sacó eso, eh?

chole: no, pues yo nomás decía,

porque pues como vinieron

juntos.

¿y entonces el papá del niño?

paulino: ah, bueno, pues ahí

está la cosa, no hay papá.

chole: clásico.

pero bueno, pues ella se ve

contenta, ¿no?

paulino: no, pues si marina

le entra a todo,

a toda la situación le entra.

chole: si, pues a mi igual,

yo tuve que aprender a hacer

todo porque--

paulino: luego me cuenta,

doña chole, que tengo que irme

para allá, ¿vale?

permiso.

chole: sí, ándale,

que te vaya bien.

[música]

[música]

toribio: ¿y ahora, baldomero?

¿eh?

baldomero: ¿a poco no se

le vería bien a mi lucero

del amanecer?

toribio: pues toribio

nunca ha visto que damiana use

collares de esos, no.

baldomero: es que a lo mejor

nadie le ha regalado uno.

toribio: ah.

baldomero: y yo quiero ser

el primero.

toribio: [ríe]

qué bonito está--

baldomero: toribio,

no te muevas, toribio.

toribio: ¿eh?

baldomero: ique no te muevas!

toribio: ¿por qué?

baldomero: sh, ahorita

te explico.

nada, es que me pareció ver a--

toribio: ¿a quién?

baldomero: no te preocupes,

no fue nada.

pro si las moscas--

toribio: ¿qué?

baldomero: que por si

las moscas.

toribio: ¿por si las moscas,

qué?

baldomero: vamos a hacer esto.

toribio: ¿qué?

baldomero: tú te vas para allá

y yo me voy para acá.

toribio: ¿y para qué?

baldomero: no preguntes,

toribio, hombre, tú hazlo

y nos vemos en el panteón.

toribio: pero--

baldomero: no preguntes,

tú haz lo que yo te diga, ¿si?

tú te vas para allá,

yo me voy para acá

y nos vemos en el panteón.

toribio: no sé para qué

pero me voy para allá.

liana: ¿se puede?

damiana: sí, pásale, pásale.

liana: con permiso.

damiana: hola, ¿cómo estás?

marina: hola.

liana: te traje unas galletitas

que yo hice.

marina: ah, gracias,

eres liana, ¿verdad?

liana: si.

eh, pues bienvenidas otra vez.

damiana: muchas gracias,

muchas gracias.

a ver cuándo vienen a comer

tú y tu mamá.

liana: si, por supuesto.

bueno, yo le digo a mi mamá,

gracias.

damiana: gracias,

que tengas buen día.

liana: provecho, permiso.

marina: gracias, adiós.

damiana: gracias.

marina: linda, ¿verdad?

damiana: ay si, a ver.

es que trae un plastiquito,

mi hija.

liana: ipaulino!

ya conocí a tus parientes,

bueno, hablé con ellas

un ratito.

paulino: y deja que conozcas

a todos, seguro te haces

muy amiga de marina,

es bien buena gente.

liana: ay ni te imaginas

lo que pensé cuando la vi

por primera vez.

paulino: ya, ya sé,

que era mi esposa, ¿no?

[ríe]

tu mamá creyó lo mismo,

pero ya le expliqué que es

mi hermana del alma,

nos conocemos desde hace años.

liana: qué bueno que ya

no vas a estar solito.

paulino: pues a veces

uno se siente solo a pensar

de que está con gente.

liana: pero ¿por qué

dices eso?

¿qué, dejaste alguna enamorada

en tu pueblo o qué?

paulino: no, no en el pueblo,

la mujer que amo está aquí.

liana: ¿y por qué no estás

con ella?

paulino: la conocí allí

en mi tierra y,

la verdad que si vine aquí

a la capital fue para seguirla.

su familia no me quiere,

es otra clase,

como si vivieran en otro mundo

que--

a veces siento que nunca voy

a alcanzarlo.

liana: ¿y la quieres mucho?

paulino: ay, anita,

la quiero con toda mi alma.

liana: se te van a enfriar

las tortillas.

paulino: si, si.

bueno, permiso.

liana: [suspira] paulino,

no estarás casado

pero tu corazón ya tiene dueña.

marina: como que ya se tardaron

toribio y baldomero, ¿no?

paulino: si, si,

vamos empezando, sino ya va

a ser cena, se va a enfriar.

marina: pues si, si.

[llaman a la puerta]

paulino: yo, yo abro.

ah, hola.

chole: hola.

señora damiana,

le habla el señor baldomero

por teléfono.

damiana: si, gracias.

ahora vengo.

paulino: si.

damiana: ¿qué pasó, baldomero?

los estamos esperando.

paulino: marina, uf,

ya extrañaba esta salsa, ¿eh?

marina: ¿si?

paulino: iqué buen sazón!

marina: gracias.

pica, ¿eh?

paulino: ajá, ajá,

está muy sabrosa, está buena.

damiana: no van a venir.

marina: ¿qué?

damiana: el doctor isauro

los está persiguiendo.

alberto: ahora que llevé

algunas cosas al departamento

lo sentí tan frío, tan triste.

vanessa: ¿y eso?

alberto: cuando lo renté

pensé que sería mi nuevo hogar,

el lugar que compartiría

con marina y con su mamá.

empezar de cero juntos,

ser felices, y ahora--

vanessa: y ahora si quieres

mañana me mudo y tienes

"roomie".

alberto: [ríe]

estás loca, vane, cómo crees.

vanessa: ay yo haría

lo que fuera para que

te sintieras mejor, guapo.

nada más ni se te ocurra

sacarme de tu vida ahora que

eres independiente y vives solo

en tu mega apartamento.

alberto: no, no, por supuesto

que no, ¿cómo crees?

cuando platico contigo

es cuando me siento vivo

otra vez, relajado, y tranquilo.

no sé cómo le haces, ¿eh?

no sé cómo le haces.

vanessa: [ríe]

¿qué quieres?

se me da.

y neta yo me siento igual

contigo.

alberto: ¿ajá?

paulino: ¿cómo le hizo

ese tipo para encontrar

a baldomero o qué?

marina: pues seguramente

está buscando por todas partes.

damiana: no te preocupes,

mi hijita, baldomero y toribio

van a hacer todo para que

no los sigan.

marina: no, no, no, es que

¿por qué no me puede dejar

en paz ese señor?

¿qué no se da cuenta

que ya me hizo suficiente daño?

paulino: no, no, no,

tranquila, tranquila, marina,

que ese tipo no te va a hacer

nada, ¿eh?

si llega a poner un pie aquí ese

tipo yo mismo lo agarro

a golpes.

damiana: no va a ser

necesario, baldomero va a hacer

todo lo posible para evitarlo.

alberto: perdóname, por favor,

vane, por favor,

fue un impulso estúpido.

no sé, a lo mejor por mis ganas

de volver al pasado,

hacer como si nunca hubiera

conocido a marina.

vanessa: no me pidas perdón,

guapo, al contrario,

me encanta saber que todavía

te gusto.

alberto: eres hermosa

en todos los sentidos,

pero lo nuestro ya fue,

después de todo

lo que te hice no--

vanessa: no, no, no,

¿neta crees que te guardo

rencor?

alberto: ¿tú crees que

lo nuestro volvería a funcionar?

¿realmente crees?

vanessa: pues yo creo que

depende de nosotros.

¿qué dices, guapo?

¿lo intentamos?

susana: ¿de verdad no quieres

un mescal?

está delicioso.

prudencia: no, gracias,

no me gusta el mescal.

susana: pues tú te lo pierdes.

vanessa: [ríe]

prudencia: ay, mi amor,

qué bueno que llegas.

vanessa: ¿les dices tú

o les digo yo?

alberto: diles tú.

vanessa: alberto y yo

decidimos volver a ser novios.

[música]

[música]

susana: iay, ay, ay,

pero qué alegría, mi amor!

iyo sabía, yo sabía que

iban a terminar juntos!

luis: felicidades, mi hijo, ¿eh?

vanessita, felicidades,

qué gran noticia nos han dado,

venga.

vanessa: [ríe]

alberto: mamá,

¿no nos dices nada?

prudencia: me parece que

es muy pronto.

vanessa: estoy consciente

de la situación, prudencia,

los dos hemos pasado por tiempos

muy difíciles.

susana: ay ¿a quién le importa

el pasado?

borrón y cuenta nueva.

luis: eso, eso.

oye, ¿cómo se llama nuestra

muchacha esta--?

hijo, ¿cómo se llama--?

alberto: hortensia.

luis: hortensia!

hortensia : voy.

si, mándame, patrón.

luis: oye, vete de volada

a la cava y tráete la champagna,

la que mejor tengamos, vete.

hortensia : si, si, si.

prudencia: yo voy.

alberto: te acompaño, mamá.

ya vengo.

luis: hijo, tú sabes cuál es

la mejor, ¿eh?

esto merece un brindis.

venga.

vanessa: yo voy a conectar

mi cel, se le acabó la pila.

luis: sí, mi hija.

[ríe]

susana: iay lo logramos, luis!

luis: lo logramos.

mi chucha, mi chucha.

estás contenta, ¿verdad?

prudencia: me dijiste que

ibas a tomarlo con calma,

que vanessa y tú solamente

eran amigos, ¿y ahora esto?

alberto: vanessa cree

que podría funcionar.

vanessa: nada funciona

con mentiras, alberto.

alberto: yo no la estoy

engañando,

vanessa sabe perfectamente

lo que yo siento por marina,

ella lo que entiende es que yo

me quiero olvidar de ella.

prudencia: la lastimaste

con tu orgullo

y con tu soberbia,

¿lo vas a volver a hacer

con vanessa como ya lo hiciste

una vez?

alberto: marina es la que

no me quiere a su lado.

prudencia: porque no estuviste

a la altura,

porque no estuviste dispuesto

a asumir la responsabilidad

con el hijo--

alberto: bueno, ¿ya estuvo,

no?

dijiste que no te ibas a meter

en mi vida, mamá.

angustias: a ver, vanessa,

¿a qué está jugando?

vanessa: ¿yo?

no sé de qué hablas.

angustias: esa idea absurda

de regresar con alberto,

fue de su madre, ¿verdad?

ella la está presionando

para que haga algo que usted

no quiere.

vanessa: no, angustias,

la decisión la tomamos

alberto y yo.

angustias: bueno, ¿y paulino?

¿por qué quiere engañar

a alberto haciéndole creer

algo que no es?

vanessa: no.

alberto me necesita para olvidar

a marina y yo a él

para dejar atrás

esas estúpidas ideas que tengo

en la cabeza.

nos tenemos que--

que apoyar para superar

el habernos enamorado

de las personas equivocadas.

angustias: [suspira]

entonces la relación

entre ustedes no va a ser

más que una farsa.

vanessa: juras.

alberto y yo nos queremos,

nos entendemos,

hacemos un gran equipo

y estoy segura que vamos a ser

un gran matrimonio.

angustias: ay ojalá

no te arrepientas

de lo que estás haciendo.

vanessa, eres una linda

mujercita,

y más de acá,

¿mm?

isauro: señor, señor,

venga acá.

necesito que me haga

un favor.

>> dígame.

toribio: ay hasta que llegas,

toribio tiene hambre y quiere

ver a la principita.

baldomero: nos venían siguiendo,

toribio.

toribio: ¿a nosotros quién?

un ratero.

baldomero: no, algo peor.

toribio: ¿peor?

baldomero: el doctor isauro.

toribio: ay, hijo...

isauro: venga.

¿lo vio?

>> allí adentro no hay nadie

que se parezca al tipo

que usted me dijo.

toribio: ¿y ahora qué hacemos?

ya sabe que estamos aquí.

baldomero: pues si, pero

por lo pronto no podemos ir

a la vecindad porque no queremos

que sepa dónde vive marina, ¿no?

toribio: no, bueno, ¿y entonces?

baldomero: no sé,

igual y nos quedamos a dormir

en un hotel y mañana renuncio.

toribio: ¿nos vamos a quedar

sin chamba?

baldomero: pues es que no

tenemos otra, o sea,

no podemos arriesgar a marina

ni a damiana.

toribio: híjole...

isauro: se me escapó.

susana: ay qué rica cena.

luis: [ríe]

susana: y dime, alberto,

¿cuándo se casan?

alberto: es muy pronto

pensar en eso, ¿no?

susana: no, no, yo no veo

porqué, ¿verdad, luis?

luis: no, ¿cómo creen?

no, no, no, nuestro círculo

social están esperando

con ansias su boda, ¿no, prude?

alberto: ¿no brindas

con nosotros, angustias?

angustias: gracias.

susana: salud por los novios.

luis: venga.

[ríe]

salusita, mi hijo.

[música]

[música]

angustias: alberto, ¿de verdad

no te quedas a dormir?

alberto: no, ya me llevaron

al departamento el colchón

que compré y prefiero

dormir allá.

angustias: a ver, mírame.

te digo que me mires.

alberto: sí.

angustias: ¿estás seguro

de lo que haces?

en vanessa no vas a encontrar

lo que buscas.

alberto: ¿y tú cómo sabes

qué es lo que busco?

angustias: ay ¿le preguntas

eso a angustias?

consuelo, olvido,

salida fácil.

alberto: quiero rehacer

mi vida.

ella y yo tenemos mucho

en común, nos llevamos bien,

nos divertimos,

somos grandes amigos--

angustias: ¿amigos?

pero mira con qué estás

saliendo, alberto.

alberto: yo le hice

mucho daño y estoy en deuda

con ella,

voy a ser el mejor novio.

angustias: tú sabes que ese

noviazgo es una perfecta

mentira.

marina: bueno, ya, ya,

voy a estar bien,

vamos a estar bien.

angustias: no hay peor ciego

que el que no quiere ver.

y perdón, pero me dan tanta

pena los dos, ¿y sabes qué?

ya no quiero que me mires.

ipura tontería tengo que estar

oyendo!

ino puede ser!

luis: espérate, espérate, tú,

hombre, ¿qué tienes?

¿estás enojada o qué?

prudencia: ay claro que

estoy enojada.

alberto está cometiendo un error

y mientras marina y su hijo

muriéndose de hambre.

luis: ya deja en paz

ese asunto, prudencia.

oye, te voy a tomar

un lapicito de estos.

marina fue la que no quiso estar

aquí con nosotros, ¿no?

prudencia: ¿sabes qué?

por lo visto a ti lo único que

te importa es que todo vuelva

a ser igual que antes.

luis: bueno, eso sería lo mejor

para todos.

prudencia: claro que no,

susana y tú están equivocados.

esa relación de vanessa

y alberto no es la respuesta,

no es lo correcto,

no está bien--

luis: sí es lo correcto,

nunca debieron romper

su compromiso.

pero qué bueno que se dieron

cuenta y recapacitaron,

y espero que muy pronto

sean marido y mujer.

prudencia: ay, luis, por dios.

luis: ¿qué hombre?

es bonita pareja.

prudencia: no entiendes nada.

susana: tus suegros

ya se fueron a dormir.

ahora dime cómo lo lograste.

vanessa: equis, mamá.

alberto me preguntó si lo quería

volver a intentar y le dije

que sí y ya.

susana: pues no sabes

lo feliz que me haces

y la tranquilidad que me da.

vanessa: ey, ¿no te vas

a quedar?

alberto: no, no, no, me voy.

susana: bueno, los dejo solos,

tortolitos.

buenas noches, yerno.

alberto: buenas noches.

vanessa: ¿por qué te vas?

alberto: porque ya no quiero

escuchar los discursos

de mi mamá o de angustias.

vanessa: preferirían

que te reconciliaras con marina

pero obvio no se dan cuenta

que eso ya fue.

alberto: vane, lo nuestro

tiene que funcionar.

vanessa: eso depende de ti

y de mi, de nadie más.

alberto: espero no volver

a defraudarte.

vanessa: ni yo a ti.

alberto: tú nunca

me has defraudado.

vanessa: es un decir.

alberto: bueno, me voy.

descansa.

vanessa: buenas noches.

alberto: bye, bye.

marina: [llora]

isauro: he esperado mucho

este momento, marina.

marina: no--

isauro: he esperado el momento

de que me correspondas.

marina: isuélteme, doctor--!

isauro: [gime]

quiero tu cuerpo,

tus besos,

tus caricias,

soy tuyo, marina.

marina: le voy a decir

a alberto.

isauro: ¿esto?

estuviste en mi cama.

marina: [jadea]

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