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Sin Tu Mirada Capítulo 48

Univision30 May 2019 – 12:00 AM EDT

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...

locutor: televisa presenta...

[música]

prudencia: tú tienes

una responsabilidad

con ese niño.

marina es tu esposa

y ese hijo legalmente es tuyo.

alberto: ay...

luis: no, señora, no, no, no.

alberto y marina

no están casados.

prudencia: ¿qué?

luis: solicité una copia

del acta de matrimonio

en el registro civil

de valle de bravo.

alberto: ¿y por qué

te la entregaron a ti?

luis: ah, pues tengo

mis conocidos, mi hijo.

además, una persona

que se está encargando

de los trámites para la adopción

me consiguió el acta

de nacimiento de marina.

y fue así como me di cuenta

que los apellidos

están mal escritos

en el acta de matrimonio.

prudencia: no puede ser.

alberto: a ver,

pero yo revisé el acta.

luis: pues es que talvez

en ese momento,

por la calentura o la premura,

pues nadie se dio cuenta, ¿va?

pero pues si no me crees,

yo te puedo mostrar

las actas, mi hijo.

damiana: [arrulla]

marina: [solloza]

damiana: ya, mi hijita, ya.

marina: ay, mamá, ya, calla,

ya no quiero llorar, ya. ya.

ay, yo--

yo tengo muchas razones

para ser feliz.

sí.

yo ya decidí tener este bebé

y aunque estoy segura

que es de alberto

y él no lo quiera reconocer

y él no pueda olvidar

todo lo que me pasó, pues--

pues esa es su decisión.

este bebito va a ser mío

y de nadie más.

mi bebé necesita

una mamá muy fuerte.

bueno, oye, ma,

¿dónde está el estambre

que te encargué?

damiana: lo dejé allá.

¿quieres que te enseñe a tejer?

marina: sí.

le quiero tejer una chambrita

a este angelito.

[suspira]

margarito: ay, damiana,

nunca pensé llegar

a extrañarte tanto.

paulino: ¿por qué

tan pensativo, papá?

margarito: no, hijo, nomás--

recordaba.

recordaba.

paulino: ya.

recordando como cuando

se extraña a la gente

que uno quiere, ¿verdad, papá?

papá...

te quería platicar que,

pues nada, ya le enseñé

a los muchachos, a erasmo

y a todos los demás

a preparar el abono orgánico.

ya lo saben hacer bastante bien.

de hecho, hasta lo aplican

mejor que yo.

margarito: ¿y a qué viene eso,

hijo?

paulino: pues a que ya nomás

hay que esperar a que la planta

madure, dé su fruto

y vean que mi proyecto

funcionó bastante bien.

margarito: bueno, pero eso

lo vas a ver tú, ¿no?

paulino: papá...

si debo de ser honesto,

quiero irme del rancho.

margarito: ¿irte? ¿adónde?

paulino: a la capital.

margarito: ¿a qué?

paulino: pues, a estudiar,

terminar mis estudios,

a hacer algo, qué sé yo.

margarito: oye, hijo, pero,

para eso no te tienes

que ir tan lejos.

aquí en la universidad

del estado puedes terminar

perfectamente tu carrera

de agrónomo.

yo creo que en la capital

no hay ni esa carrera.

paulino: papá, en la capital

hay muchas escuelas,

también se estudia allá.

margarito: ¿qué carambas

te pasa?

yo sé lo que quieres este lugar,

las ganas que le has echado

a tu proyecto,

el amor que le tienes

a los caballos.

¿por qué te quieres ir, hijo?

paulino: ¿sabes?

que también quiero probar suerte

en la cantada, ¿eh?

la música, la guitarra...

canto bien, ¿no?

margarito: hijo,

esas son tarugadas.

por favor.

yo sé que amas este lugar.

estás ligado a esta tierra

como yo.

allá no te vas a hallar

entre los edificios.

es tan difícil encontrar

un pedazo de campo en la ciudad.

paulino: papá, yo quiero

hacer otras cosas.

no quiero quedarme

en este rancho, quiero--

quiero seguir mis sueños,

quiero seguir creciendo.

aquí ya siento que no puedo

ni crecer, no puedo hacer nada.

margarito: hijo,

aquí lo tienes todo.

aquí puedes seguir creciendo.

aquí tienes un trabajo seguro,

tienes un techo.

ni siquiera tienes que soportar

a zacarías, por favor.

paulino: hay algo que me falta

que no tengo aquí, papá.

margarito: ¿qué te falta, hijo?

alberto: pues el apellido

de marina estaba mal escrito.

es con h y no con g.

prudencia: ¿y por eso

se invalidó?

luis: es correcto.

pues sí, porque mira,

aquí el acta dice

que está casado con una mujer

de apellido "zepagua".

y es zepahua.

esa no es marina.

así que pues, a efectos legales,

no son marido y mujer.

prudencia: ¿y qué es

lo que se puede hacer?

luis: pues van a tener

que rectificar los apellidos

ante el registro civil.

alberto: sí, déjame hablar

con marina, papá.

luis: no, no, espérame,

mi hijo, el horno

no está para bollos.

yo me encargo.

déjame hablar con ella, ¿eh?

alberto: sí.

prudencia: ¿para qué?

¿para humillarla?

luis: prude, no me subestimes.

¿qué pasó?

necesito que me firme

unos documentos para basar

en los trámites, eso es todo.

alberto y yo hicimos un trato.

el lo ha cumplido

y yo quiero cumplir

con mi parte.

eso es todo, ¿no, mi hijo?

alberto: así es. me gustaría ser

el que hable con marina.

prudencia: yo lo acompaño.

talvez si sabe que estás

dispuesto a aceptarla,

las cosas entre ustedes

se relajen.

alberto: por favor,

no vayan a tocar el tema

del matrimonio. por favor.

quiero ser yo el que haga eso.

luis: está bueno, está bueno.

paulino: alguien que se fue.

alguien que me robó mi corazón.

margarito: [suspira]

no...

¿todo esto es--

por la señorita vanessa?

paulino: no me hallo

sin ella cerca, papá.

margarito: una muchacha

que ni siquiera te corresponde.

¿y vas a tirar por la borda

tu trabajo, tu casa, tu familia?

ya ni la friegas, hijo.

paulino: papá,

no soy ningún ingrato,

¿pero sabes qué?

tengo un vacío muy grande

aquí en mi alma.

la quiero, la extraño,

la necesito.

me estoy volviendo loco

sin ella, papá.

¿entiendes?

margarito: creo que empiezo

a entenderte, hijo.

paulino: pues es por eso

que te lo quería contar porque--

porque sé que me ibas a entender

de alguna u otra forma.

quiero irme tras ella,

quiero ir con ella,

quiero irme para allá, papá.

margarito: ¿ya hablaste

con el patrón?

paulino: no.

no, pensaba explicárselo

personalmente,

pero me importa más

que tú me des tu autorización.

margarito: [exhala]

¿quién tuviera tu edad

y la forma que tienes tú

para resolver las cosas?

[suspira]

vete, hijo.

aunque me va a doler mucho

separarme de ti...

si eso es lo que quieres,

yo no voy a retenerte.

nomás una cosa.

nunca te olvides de dónde eres

ni cuáles son tus raíces.

y por más lejos

que te aviente la vida,

aquí siempre vas a tener

el cariño y el amor

de tu familia.

y lo más importante,

la bendición de tu madre

desde su tumba.

ambos: [sollozan]

margarito: hijito.

paulino: gracias, papá.

gracias.

alberto: ¿cómo?

no puede ser.

>> señor luis alberto

ocaranza arzuaga,

¿consiente en este acto

contraer matrimonio

con la señorita

marina ríos zepagua?

alberto: sí, consiento.

>> señorita marina ríos zepagua,

¿consiente en este acto

contraer matrimonio con el señor

luis alberto ocaranza arzuaga?

marina: sí, consiento.

>> en virtud de las facultades

que legalmente

me han sido otorgadas,

los declaro desde este momento

marido y mujer.

alberto: ¿cómo se me pudo

olvidar ese detalle?

no, hombre, no puede ser.

[exhala]

[llaman a la puerta]

yolanda: adelante.

paulino: hola.

yolanda: hola, lino,

¿qué crees?

me encontré a tere en la plaza,

me dijo que está bien emocionada

con la idea de salir contigo.

paulino: ya, sí, pero no.

no, hermanita, no.

yolanda: ¿cómo de que no, lino?

no seas gacho.

a tere le gustas mucho.

anímate.

a lo mejor y te vuelves

a enamorar.

paulino: no, hermanita,

de verdad gracias.

yo todavía estoy enamorado

de vanessa.

yolanda: pues sí,

pero esa sangrona

ya se fue a la capital.

¿y tú qué vas a hacer?

¿morirte de pena?

paulino: no,

voy a ir tras ella.

yolanda: [ríe] sí, cómo no.

ya parece que mi papá

te va a dar permiso

de irte así nada más.

paulino: acabo de hablar

con mi papá, hermanita.

y me dio su autorización.

yolanda: ¿cómo?

¿nos vas a dejar?

paulino: lo siento, hermanita,

tengo que hacerlo.

si no me voy tras lo que quiero,

si no voy tras lo que amo,

siento que me muero, hermanita.

así que voy por ella, ¿mm?

angustias: buenos días.

prudencia: buenos días.

gracias por el jugo.

angustias: de nada.

prudencia: ¿le puedes decir

a luis que ahorita bajo?

angustias: ¿don luis?

ay, hace rato que se fue.

prudencia: ¿solo a ver a marina?

pero si habíamos quedado

de ir juntos.

angustias: ¿le diste

la dirección?

prudencia: bueno, sí.

para que no se perdiera.

damiana: ahora sí se nos pegaron

las sábanas, mi hijita.

marina: ay, sí, mamá.

estaba bien cansada.

ni siquiera escuché

a las muchachas de los demás--

[golpean puerta]

damiana: voy, voy.

marina: ¿quién es, ma?

damiana: don luis ocaranza.

luis: ¿puedo pasar?

hola.

[música]

sofía reyes: ♪ porque

en tus besos

descubro matices

que llevan mi cuerpo

a sentir lo más simple

guarda aquí mi corazón

sé el guardián y mi dragón

siempre

sé mi protector

regálame

una vida que se encienda

con tu luz

muéstrame una vida entera

llena de bellos momentos

tómame con mucha fuerza

que confiaré en tus besos

aquí

me quedo para ser

parte de ti

llévame a donde tú quieras

búscame un lugar perfecto

cuida que jamás se rompa

este corazón que entrego

hoy aquí

que desde ahora

es solo para ti

abrázame

sin tu mirada

no podré seguir ♪

marina: no me interesa

hablar con usted.

luis: yo sin embargo

tengo muchas cosas

de qué platicar contigo.

le prometí a mi hijo

que iba a ser justo

y un ocaranza siempre cumple

con su palabra.

damiana, ¿no dejas un--?

damiana: señor, por favor, ¿sí?

estoy aquí afuera, hija.

marina: sí, mamá, gracias.

[suspira]

don luis, por favor, siéntese.

luis: no, no, así estoy bien,

hija, así estoy bien.

muchas gracias.

oye, te voy a confesar algo, tú.

este...

admiro tu actitud, ¿eh?

muy bien.

sí, sí, sí, muy bien.

yo pensé que ibas a salir

corriendo a exigirme

lo que te corresponde.

marina: pues ya ve

que no me conoce bien,

porque a mí no me interesa

nada de usted.

no me interesa su dinero

ni su apellido.

así que mejor dígame de una vez

por todas a qué vino.

luis: para mí lo más importante

en la vida es mi familia.

y desde que tú llegaste,

se rompió toda la paz

que había entre nosotros.

pero bueno,

lo hecho hecho está, ¿va?

aquí el punto es que mi hijo,

alberto, está sufriendo

por tu culpa.

marina: alberto no es su hijo.

luis: ialberto es un ocaranza

te guste o no!

iy está sufriendo por tu culpa,

porque eres más terca

que las mulas!

marina: pues no,

porque yo no le he exigido

nada a alberto,

no le he pedido nada.

luis: ¿no le estás exigiendo

nada? ¿no? ¿no le estás

exigiendo que sea el padre

de tu chilpayate

cuando no lo es?

y tú lo sabes.

por eso no te quieres hacer

esos exámenes, ¿verdad?

porque se te caería

todo el teatrito.

mira, ya.

[exhala]

vamos a tranquilizarnos,

vamos a tranquilizarnos.

yo no quiero pelear.

es más, yo vine a darte

una solución a tus problemas.

marina: ah, ¿sí? y según usted,

¿cuál es esa solución?

luis: que cuando nazca

tu chilpayate, lo regales.

marina: ¿qué?

¿cómo puede decir algo así,

señor?

este hijo es fruto del amor

entre alberto y yo.

luis: la manga del muerto. ¿qué?

si alberto está de acuerdo

conmigo.

erasmo: me cae que esto

no va a ser lo mismo sin ti,

lino.

me estás dejando una chamba

bien choncha.

paulino: no, erasmo,

no te estoy dejando

ninguna chambota.

sabes hacer perfectamente

el trabajo bien.

es más, hasta lo haces

mejor que yo ya.

erasmo: bueno, ¿y qué?

¿sabes adónde vas a llegar?

paulino: pues aún no,

pero tengo un poco de ahorros,

así que seguramente

consigo algo, no te preocupes.

erasmo: no, ¿cómo que no

me preocupe?

mira, esta es la dirección

de una comadre de una tía.

hace un chorro de tiempo

que no la veo, pero pues,

me conoce y yo creo

que te puede echar la mano.

paulino: ¿de verdad?

erasmo: sí, es la única conocida

que tengo allá y estoy seguro

que te va a recibir bien.

nada más dile que vas

de mi parte, obvio.

paulino: sí, sí, gracias.

no, de verdad gracias, erasmo.

me va a ayudar bastante.

erasmo: no, pues espero--

zacarías: oigan, holgazanes,

ia trabajar!

paulino: nomás para decirle

que yo ya me voy, zacarías.

zacarías: ¿te vas?

paulino: sí.

zacarías: caray, ¿te vas

y vas a dejar todo botado?

ni creas que te voy a dar

un peso de liquidación, ¿eh?

paulino: no se la estoy pidiendo

y no le voy a dejar nada botado.

los muchachos saben

perfectamente hacer su trabajo.

erasmo los va a supervisar.

zacarías: ¿ya hablaste

con el patrón?

porque sin su consentimiento

no te vas a ningún lado.

paulino: en su momento

lo voy a hacer.

zacarías: bueno, pues,

por mí mejor--

por mí mejor que te largues.

ahí nos vemos.

erasmo: ay, con este vato

no se puede.

hermano.

suerte, éxito.

paulino: cuídate mucho, ¿eh?

cuídate mucho.

me cuidas aquel changarro,

a mi papá, a mi hermanita,

te portas bien, ¿eh?

cualquier cosa

tienen mi teléfono.

me echas una llamada

y yo vengo rapidísimo, ¿eh?

erasmo: sin cuidado.

vete tranquilo,

yo me hago cargo de--

paulino: ¿de qué?

erasmo: baboso.

susana: pensé que luis

me tenía más confianza.

vanessa: pues ya ves que no.

ni siquiera te dio

la dirección de marina.

susana: y no solo eso.

tampoco me dijo que alberto

fue a buscarla para arreglar

las cosas.

vanessa: es lo que siempre

ha querido prudencia, ma.

susana: pero no es

lo que desea luis.

vanessa: luis desea que alberto

sea el mismo chavo de antes.

susana: ven acá.

vanessa: ay, ma--

susana: iven aquí!

vanessa: ay...

susana: escúchame bien, ¿mm?

ahora más que nunca

vas a tener que acercarte

a luis, ¿me entendiste?

tienes que sacarle la dirección

de la ciega.

invítalo a comer y--

yo te voy a decir

cómo manejar las cosas.

vanessa: ¿a comer?

si ni siquiera tenemos

dónde caernos muertas, ma.

susana: "invítalo a comer"

significa que te pague

la comida.

vanessa: ok.

marina: señor por favor, váyase.

luis: espérate, hombre,

espérate, estamos platicando

muy a gusto, tú.

más sabe el diablo por viejo

que por diablo.

cuando nazca ese chilpayate

se va a interponer

entre ustedes dos.

hazme caso.

marina: este hijo va a nacer

porque yo lo decidí,

y me voy a encargar

de que nada le falte.

si alberto no quiere

compartir conmigo mi alegría,

es su problema.

por favor, señor,

váyase de una vez.

luis: mira, chamaca,

he traído unos documentos

que necesito que firmes

para iniciar el trámite

de adopción.

sí te platicó alberto

de mi propuesta, ¿verdad?

marina: sí y no me interesa.

luis: ah, ¿no te interesa?

marina: no.

luis: esa sería la única

solución para evitar

un escándalo en mi familia.

marina: ¿a qué escándalo

se refiere?

¿a tener una hija ciega?

¿por eso quiere disfrazarlo todo

de generosidad?

no, qué buena persona es usted--

luis: conmigo no te hagas

de la boca, chiquita,

que no te queda.

yo sé perfectamente

cuál es tu plan.

tú quieres que yo te reconozca

como mi hija de sangre.

eso es lo que quieres, ¿verdad?

pero estás operada del cerebro.

eso nunca va a suceder.

marina: y yo nunca

se lo voy a pedir,

porque a mí me da verguenza

ser su hija.

así que por última vez, señor,

le pido que se vaya

y nunca más vuelva por aquí.

váyase.

luis: ¿me vas a firmar

los documentos sí o no?

eso es.

adiós el orgullo, hombre,

no te va a llevar a--

marina: ahora sí

ya se puede ir.

luis: eres igual de terca

y obstinada que--

limpia este cuarto. apesta.

isauro: escúcheme bien,

señorita.

esta es la sexta vez

que me envían

de una oficina a otra.

estoy harto de tanta burocracia.

necesito que me dé ese dato.

pues, ya sé que usted

no me puede dar esa información,

pero dígame dónde me puedo

comunicar para que me digan

dónde trasladaron

a ese empleado, por favor.

por supuesto que tengo

dónde anotar.

dígame.

la escucho.

damiana: ¿pero cómo es posible

que ese señor te haya pedido

que te deshagas de tu hijo?

de verdad ese señor

no va a cambiar nunca.

marina: ya lo sé, mamá.

piensa que puede regalar

a las personas como si fueran

cosas.

damiana: ay, mi hija, tranquila.

tranquila, te va a hacer daño.

marina: ¿sabes qué es

lo que más me duele?

damiana: ¿qué?

marina: que alberto

piensa igual que él.

damiana: ¿cómo?

ramona: ¿pero cómo que se va

a la ciudad, doctor?

isauro: ramona, estoy cansado

de marcar no sé cuántos lugares

y nadie me da una respuesta.

si la única manera

de dar con marina

es ir a la ciudad

a buscar a baldomero,

pues voy a ir.

ramona: ¿y cuándo regresa?

isauro: pues no sé,

qué sé yo, unos días,

hasta que sepa en qué cementerio

trabaja el imbécil de baldomero.

ramona: ¿lleva suéter?

[música]

luis: vengo de hablar

con marina.

alberto: ah, ¿sí?

¿y qué te dijo?

¿te dijo algo sobre

lo de adopción?

luis: no.

no le interesa

nada que venga de mí,

ni mi apellido, ni mi herencia.

y me dejó muy en claro

que ella solita se va

a hacer cargo del chilpayate

que está esperando.

alberto: debiste insistirle.

luis: ¿qué pasó, mi hijo?

a rogarle a los santos

y eso a algunos, ¿mm?

yo todavía le puse

a una persona para que--

para que le leyera

los documentos, ¿no?,

y ella así pudiera

tomar una decisión.

me los rompió en la cara.

alberto: ¿en serio?

luis: sí.

así como veras, mi hijo,

yo ya cumplí.

y si esa chamaca

no quiere ser parte

de mi familia, ese es su--

ese es su--

alberto: problema.

luis: exacto.

alberto: pues yo tengo

que hablar con ella

para que ella sepa

qué es lo mejor.

independientemente

de mi relación con ella,

ella merece esa herencia.

baldomero: qué bueno

que me avisas,

mi lucero de la mañana.

ya ves que habíamos quedado

de vernos en el mercado.

damiana: la verdad,

marina está superafectada.

entre la visita de alberto

anoche y--

baldomero: no. ¿cómo?

damiana: pues sí.

doña prudencia

terminó diciéndole dónde vivimos

y vino anoche a hablar con ella.

la dejó muy apachurrada,

baldomero.

baldomero: no, pues con razón

se sintió mal.

qué bueno que no fueron

a trabajar.

al menos así descansa.

damiana: pues sí.

y además, por si fuera poco,

esta mañana se apareció

don luis ocaranza.

baldomero: ¿pues qué?

¿entonces toda la familia

está enterada o qué?

damiana: así es.

y para desgracia de mi hija,

nomás de nombrarlos

hace unos corajes, baldomero.

baldomero: no te agobies,

no te agobies, mi lucero.

mira...

de hecho yo les tengo

buenas noticias.

prudencia: ¿cómo pudiste

proponerle que dé en adopción

a su hijo?

luis: ¿sabes qué, prude?

ya todos me tienen

hasta la coronilla.

esa chamaca, si quiere

pertenecer a esta familia,

esa va a ser su única condición.

punto.

prudencia: ¿te das cuenta

de lo que le estás obligando

a hacer a alberto?

ies su hijo!

luis: ¿sabes qué va a pasar

cuando nazca ese chilpayate?

va a separar a su madre

de alberto, te lo firmo.

prude, yo ya le di una opción.

yo no le voy a estar

arreglando su vida.

ella va a tener que decidir

qué es lo que quiere.

o quiere a su chilpayate

o quiere a alberto.

así de fácil.

prudencia: estás condenando

a tu hija y a tu nieto

a una vida miserable.

luis: le pasamos

una mensualidad y ya.

prudencia: iay, por dios!

ino todo es dinero

en la vida, luis!

¿y el calor de una familia qué?

luis: y que venga una nieta

y te diga: "hola, abuelita".

¿y no lo es, eh?

¿sabes qué? ya me voy

porque te empiezas a poner

melodramática y me das

mucha flojera.

esa chamaca va a tomar

la mejor decisión.

es muy lista.

zacarías: dichosos los ojos,

chulita, ¿qué se te perdió?

yolanda: nada.

zacarías: ¿ya se fue tu hermano?

yolanda: sí.

zacarías: pues no tenemos

nada que nos estorbe.

yolanda: a ver, suélteme.

o le voy a decir a mi papá.

zacarías: ¿y qué va a hacer?

ya está viejecito

como para ponérseme al brinco,

¿no crees?

yolanda: ultimadamente,

yo no necesito a nadie

que me defienda.

yo solita me basto

para poner en su lugar

a tipos como usted, ¿mm?

zacarías: así me gustan

las mujeres. gritonas.

las escuinclas gritonas como tú.

yolanda: suélteme,

viejo pervertido.

erasmo: hola, mi amor.

¿me estabas buscando?

yolanda: ¿qué?

zacarías: ¿es tu novia?

erasmo: así mero, zacarías.

¿cómo la ves?

zacarías: no, pues--

qué bien.

erasmo: aquí estoy yo

para que la respeten

y para cuidarla.

y no me hagas ir

con doña prudencia

porque mira, le tiene

mucha estima a la yolita--

para decirle que nada más

vienes aquí a quererte

pasar de lanza.

zacarías: no, erasmo.

el que no se va a pasar

de lanza aquí eres tú, ¿estamos?

erasmo: no me digas.

zacarías: ahí nos vemos, yolita.

permiso.

erasmo: propio.

yolanda: erasmo...

¿por qué le dijiste

que somos novios?

erasmo: ¿pues cómo que por qué?

¿qué no viste que luego luego

se echó para atrás?

no, qué muy machito.

para eso me gustaba.

así la va a pensar dos veces

antes de meterse con una mujer

que ya tenga dueño.

yolanda: oyeme, ¿cómo que dueño?

¿qué somos? ¿mascotas o qué?

erasmo: no, pues no.

obviamente para mí no.

pero para zacarías, sí.

mira, tú nada más

sígueme la corriente

para que de verdad crea

que somos novios.

nos tenemos que andar

con mucho cuidado, yola.

[>>] así es, mi "lic".

luis: sí, sí, por el momento

vamos a congelar los trámites

de adopción que le pedí.

sí, hasta nuevo aviso. exacto.

[ríe]

fuerte abrazo, licenciado.

muchas gracias.

[llaman a la puerta]

adelante.

vanessa: hola.

luis: mi vanessita,

¿cómo estás, mi hija?

vanessa: bien.

¿vas a comer aquí

o te regresas a la oficina?

luis: pues no tengo plan, ¿por?

vanessa: te quería invitar

a comer, ¿te late?

luis: ah, pues no se diga más.

vámonos.

¿qué se te antoja?

vanessa: tú escoges.

damiana: mi hijita,

ya vente a comer, por favor.

marina: ay, no, mamá,

tengo el estómago revuelto.

además, yo creo que mejor

más al ratito.

[llaman a la puerta]

damiana: ha de ser baldomero.

quedó de pasar.

ay...

¿qué quiere por aquí, joven?

alberto: vine a hablar

con marina.

damiana: mire, de verdad,

entre la discusión

que tuvo con usted

y la visita de su padre,

mi hija está muy mal--

alberto: señora, no vine

a pelear.

gracias.

marina: si quieres que acepte

la oferta de tu papá,

no lo voy a hacer.

yo no quiero un solo peso

de ese señor, y menos,

voy a regalar a mi hijo.

alberto: ¿eso te propuso?

marina: sí.

sí, él piensa igual que tú.

alberto: yo solo decía

que había opciones.

además, yo no soy nadie

para exigirte nada.

damiana: no, usted no,

pero ella sí.

siguen siendo marido

y mujer, ¿no?

alberto: justo vengo a decirles

que no estamos casados.

marina: ¿qué?

vanessa: por más que quiera

animarlo no se deja.

está obsesionado con encontrar

a marina, esperando tener

noticias de ella.

luis: ay.

vanessa: yo no sé

cómo lo puede tratar así.

el que tanto sufre

y ella ni siquiera

una llamadita para decirle

que está bien.

luis: pero luego luego

se ve qué pan es el que tiene

la mantequilla.

esa chamaca no es como tú

y como yo, vanessita.

vanessa: ¿por qué lo dices?

¿has sabido algo de ella?

luis: pues mira, mi hija,

a ti no te voy a mentir.

hoy en la mañana

estuve con ella.

vanessa: ¿ya le dijiste

a alberto?

luis: no, pues él también

está haciendo su luchita,

pero está terca

montada en su macho.

ella no quiere recibir

ayuda de nadie.

prefiere vivir en un cuartucho

de azotea. sí.

y al chilpayate no le quiere

hacer el examen de paternidad.

vanessa: oye, y...

¿y si me das su dirección

y yo hablo con ella?

luis: ¿a ti, vanessita?

vanessa: pues sí.

o sea, de mujer a mujer,

ya sabes.

igual yo la convenzo

de que se haga los exámenes

y que llegue a un acuerdo

con alberto.

es que a mí me da mucha pena

verlo así, tan angustiado.

yo ya no lo quiero

ver sufrir más.

luis: mi vanessita,

yo siempre lo he dicho,

tú eres la mujer perfecta

para mi hijo.

damiana: qué rápido

se divorció de mi hija.

alberto: no, no hay

ningún divorcio.

lo que pasa es que hubo

un error cuando tomaron

los datos de marina.

marina: ¿qué error?

alberto: escribieron mal

tu apellido.

y en términos legales

eso quiere decir que no hay--

no hay validez en el acta.

tenemos que ir

a valle de bravo

y pedir la aclaración.

marina: ¿entonces--

entonces nuestro matrimonio

no existe?

alberto: eso depende

de nosotros, de que queramos

seguir casados, marina.

marina: ¿pero cómo vamos

a estar casados, alberto,

si ni siquiera nos ponemos

de acuerdo en lo más importante

que es este bebé

que estoy esperando?

alberto: bueno, podemos

buscar a alguien que nos ayude

a resolver nuestras diferencias

como pareja.

no sé, marina.

mira, lo único

de lo que estoy seguro

es que te amo, te adoro.

damiana: joven...

alberto: si quieres,

mañana vamos a rectificar

el acta. ¿sí?

por favor, amor.

piénsalo.

te espero a las 8:00

de la mañana.

con permiso.

marina: [suspira]

damiana: hijita, ¿y ahora?

¿tú crees que este matrimonio

todavía tiene un futuro?

vanessa: te acabo de mandar

la dirección de marina.

[susana] muy bien, mi amor.

te has vuelto muy hábil.

vanessa: solo usé tus palabras.

susana: sabía que diciéndole eso

tendrías a luis

comiendo de tu mano.

te veo cuando regreses de comer.

isauro: quédese con el cambio.

¿bueno?

[susana] le tengo

grandes noticias, doctor.

isauro: ¿se trata de marina?

[susana] así es.

ya tengo la dirección

donde se está escondiendo.

debería de venir inmediatamente

a la ciudad.

isauro: acabo de llegar

a la ciudad.

mándeme la dirección.

no sabe las ganas que tengo

de ver a mi bonita.

susana: espero que esta vez

no meta la pata

y se la lleve muy lejos, doctor.

isauro: no volverán

a saber de ella.

prudencia: con razón no aceptó

ninguna oferta de tu padre.

¿le dijiste del error

en el acta de matrimonio?

alberto: sí, y le pedí

que me acompañara a valle

para aclarar eso.

ambas: ¿y aceptó?

alberto: no me dijo nada.

le dije que la iba a estar

esperando para ir juntos.

ahora todo depende de ella,

la verdad.

isauro: [inhala]

[claxon]

[niños jugando]

paulino: disculpe, señor.

buenas noches.

>> buenas noches.

paulino: este...

busco a doña soledad.

>> ¿para qué la busca?

paulino: pues es que

lo que pasa es que me--

ay, perdón, no, no--

perdón, señora,

yo pensé que era--

>> ¿qué desea?

paulino: bueno, es que un amigo

me pasó la dirección.

estoy buscando un cuarto barato

para pues, para quedarme acá.

>> ¿un cuarto?

paulino: ajá.

>> ¿viene solo?

paulino: sí.

>> ¿casado, soltero o rejuntado?

paulino: ¿por qué

tanta preguntadera?

>> ¿vas a meter a alguien?

paulino: no, no, vengo solo.

yo soy solo.

¿por qué tanta pregunta?

>> porque yo soy doña soledad.

paulino: ah, pues--

mucho gusto.

yo--yo soy paulino prieto, ¿eh?

muy amigo de erasmo,

el sobrino de su comadre,

efigenia.

soledad: andale, el erasmo.

por ahí hubieras empezado.

no, pues el erasmo--

me acuerdo perfecto que--

pues cuando yo empecé

a arreglar las cosas

él me ayudaba.

paulino: sí.

soledad: es muy lindo el erasmo.

paulino: pues--pues mire,

erasmo está trabajando

allá en la añoranza,

en el rancho.

se quedó allá

y yo también estaba allá,

pero pues vine persiguiendo

mis sueños.

soledad: ah, ¿sí?

¿y tienes trabajo?

paulino: todavía así

como que diga trabajo, no.

pero traigo mis ahorros

y le puedo pagar, ¿eh?

por eso no se preocupe.

nomás no me vaya

a cobrar mucho, ¿eh?

soledad: no, bueno, pues--

tengo una vivienda

con dos cuartos,

pero se me hace

que es mucho para ti.

paulino: no, no, no, no.

eso está perfecto para mí.

digo--si no me cobra muy caro,

yo lo tomo.

soledad: oye, ¿qué ha sido

del erasmo?

yo tuve que aprender a hacer--

isauro: [llama a la puerta]

[música]

baldomero: pues este cuarto

está un poquito más chico

que el anterior, pero,

al menos está en planta baja.

toribio: y nosotros

vivimos a la vuelta,

así que te voy a ver

muy seguido, principita.

marina: muchas gracias

por preocuparse por buscar

un lugar para nosotras.

damiana: y por ayudarnos

a traer nuestras cositas,

de verdad.

toribio: no, baldo pagó

por adelantado el primer mes

para que lo apartaran.

marina: ¿qué? ay, no, baldo,

te prometo que te vamos

a devolver ese dinero

en cuanto podamos.

baldomero: ¿cómo crees,

marinita?

es mi regalo

para ese pequeñito.

o pequeñita.

marina: ay, no sabemos.

damiana: pero ahora sí

me queda muy lejos del mercado.

marina: ay, no, mamá,

pero eso es lo de menos.

nada más nos levantamos

tantito más temprano y ya.

baldomero: y en las noches,

toribio y yo podemos pasar

por ustedes para que

no se vengan solas.

toribio: aquí luego luego

se pone un puesto de tamalitos

muy ricos, principita--

marina: ¿en serio?

toribio: ¿vamos?

toribio ya tiene hambre.

damiana: bueno, pues vamos.

marina: yo también por tamales.

toribio: a ver, principita.

marina: ay, esto ya está

más pesado.

vámonos.

toribio: vámonos por acá.

marina: vámonos, vámonos.

mi bolsa, ¿me ayudas?

¿dónde está?

toribio: sí, aquí está--

damiana: tráete tu bolsa, hija.

toribio: aquí está.

ya, ya la tiene.

marina: ahorita voy, ¿eh?

espérenme tantito.

toribio: sí, sí.

marina: ay...

muchas gracias

por mandarnos este angelito

con bien y buscarnos

un nuevo lugar.

también muchas gracias

por darnos estos amigos

tan buenos.

listo.

isauro: ¿y se fueron así nomás?

>> pues sí, don.

agarraron sus chivas

y se las llevaron toditas.

isauro: ¿adónde?

>> no sé, no sé.

isuélteme!

[celular]

vanessa: ima!

[susana] ivoy!

vanessa: ¿bueno?

isauro: mire, señora,

vine a la dirección

que usted me dio

y no está marina

ni hay rastros de ella.

o usted me dio la dirección mal,

o me está tomando el pelo.

vanessa: ya le dije

todo lo que sé.

[desconecta llamada]

bloqueado.

[operadora] por favor,

deje su mensaje

después del tono.

isauro: [protesta]

susana: ¿sonó mi celular?

vanessa: no, ¿por qué?

¿esperas la llamada de alguien?

susana: talvez.

un aviso de que las cosas

van a cambiar.

voy a bajar a cenar.

¿te quieres ir adelantando?

vanessa: sí, yo me adelanto.

susana: [resuella]

ay, no. no, no, no, lo borré,

lo borré, no puede ser.

luis: iepale!

vanessa: [grita]

luis: mi vanessita,

¿bajas a cenar?

vanessa: sí, sí, voy. yo--voy.

luis: te veo ahí al rato.

vanessa: ajá.

luis: no puede ser,

no puede ser, es el colmo.

hacérmelo a mí, pues a mí,

pues se los he probado.

me duplicaron el cargamento

que mandé a japón.

el de los aguacates.

prudencia: ¿y está mal?

luis: ¿cómo que si está mal?

tendrían que haber triplicado,

no duplicado, triplicado.

pero vas a ver que prueben

mis aguacates, los orgánicos.

nos vamos a ir tú y yo

al cielo, vas a ver.

prudencia: ay, pues qué bueno.

me da mucho gusto por ti.

qué bueno que estás

muy contento.

luis: ¿y ahora tú qué te traes?

prudencia: nada.

estaba pensando en marina

y alberto, en su matrimonio.

luis: ¿qué? ¿ya le explicó

lo del error en el acta?

prudencia: sí, se van mañana

temprano a valle.

espero que ese viaje,

aunque sea corto,

sirva para que recuerden

todo lo que se quieren.

luis: lo mejor para todos

es que se vayan olvidando

de vivir juntos.

y más con esa chamaca, ¿eh?

qué orgullosa, qué prepotente,

muy--no sé a quién salió.

no digas nada, te conozco.

y todo eso te lo digo porque

pues no--no quiere hacerse

los exámenes.

¿quién sabe por qué, va?

porque tiene la cola

entre las patas.

o sea, anda con la cabeza

vuelta loca llena de dudas

porque no sabe quién es

el padre.

si el chamuscado o alberto,

alberto o el chamuscado--

prudencia: ay, luis,

su hijo es de alberto.

y además está feliz de tenerlo.

luis: ay, yo creo--

prudencia: mira, la verdad

espero que alberto se olvide

de todo y se haga cargo

de ese hijo.

luis: pues yo espero

todo lo contrario.

[música]

[música]

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