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Sin Tu Mirada Capítulo 34

Univision10 May 2019 – 12:00 AM EDT

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...

locutor: televisa presenta...

>> no importó mi sufrimiento,

marina.

nunca, jamás notaste mi dolor.

y yo lo único que quería

era que sintieras

la verdadera naturaleza

de mi amor, marina.

marina: no, no, no.

por favor, no, no entiendo

de qué hablas.

>> yo jamás-- jamás hice nada

que manchara tu dolor.

nunca me aproveché

de mi experiencia

sobre tu inocencia, marina.

y mira que tuve oportunidad,

dios lo sabe, pero no lo hice.

tuve la delicadeza

de contener mi pasión

y sufrir un tormento.

sufro un tormento por no poder

besarte, por no poder tocarte,

marina.

marina: por favor, doctor,

déjeme.

no me diga eso.

>> he esperado mucho

este momento, marina.

te amo, y ha llegado el momento

de que me correspondas.

marina: suélteme, doctor.

no entiende.

>> ay, marina.

marina.

marina.

prudencia: luis,

este rancho es tan tuyo

como mío, no tenías derecho--

luis: tengo todo el derecho

del mundo, y aquí mando yo,

señora.

por eso la aparté a la camioneta

y me la llevé lejos

de mis tierras.

prudencia: ¿qué dices?

luis: lo que acabas de oír.

en este momento, tu cieguita

está lejos de aquí.

prudencia: luis,

¿a dónde la llevaste?

luis: ¿sabes qué hizo?

se me puso muy salsa

la cieguita esa, tú por tú,

como si fuéramos iguales.

y cada vez que me acuerdo

de todas las cosas que me dijo,

me hierve la sangre.

prudencia: ¿qué cosas?

¿de qué hablas?

¿qué te dijo?

luis: ¿qué te voy a decir a ti?

si tú sabes todo

y me lo ocultas.

seguramente tú sabías que ellos

todavía seguían andando.

>> eres una malagradecida.

yo te salvé la vida,

te cuidé, te protegí,

te di todo lo que necesitabas,

¿y aun así no me puedes amar?

marina: yo a usted lo quiero

como a un padre.

>> eso no me sirve

a mí de nada.

marina: yo amo a alberto.

>> te salvé de morir calcinada.

me debes la vida.

eres mía, marina.

prudencia: ¿estás seguro?

¿cómo te lo podía afirmar?

luis: ¿sabes lo que dijo

tu hijo?

que ellos habían terminado,

sí, cómo no.

prudencia: ¿cuándo te lo dijo?

luis: cuando hablé a la casa

para preguntar cómo estaba

mi familia, y mientras yo

estaba trabajando,

rompiéndome el lomo

por todos ustedes,

¿qué fue lo que hizo mi esposa?

¿qué fue lo que hizo mi esposa?

me dio una puñalada.

eso fue lo que hizo mi familia

por mí.

prudencia: suéltame.

¿a dónde la llevaste?

luis: tengo al enemigo

en mi propia casa.

>> luis, estás fuera de ti,

estás fuera de ti.

¿dónde dejaste a marina?

luis: ¿tu hijo está aquí?

¿está aquí tu hijo?

prudencia: no, está en méxico.

susana y vanessa

se quedaron porque quisieron.

entiendo que estés decepcionado,

pero marina no tiene la culpa.

yo la convencí de que viniera

con su mamá.

si hay un responsable, soy yo.

luis: ya cállate.

susana: luis.

luis, qué sorpresa.

no te esperábamos.

fíjate que al final

no regresé a méxico con alberto.

prudencia: susana, ¿nos puedes

dejar solos, por favor?

susana: ¿pasa algo?

prudencia: necesito estar

con mi marido a solas.

luis: ahora te importa mucho

el qué dirán.

para que lo sepas de una vez,

mi familia y esta señora

que ves ahí, eh,

me traicionaron.

susana: luis, contrólate.

¿qué te alteró tanto?

prudencia: luis encontró a

marina en el rancho y la corrió.

luis: así es.

¿y sabes qué fue

lo que detonó mi furia?

cuando me dijo que se había

casado con mi hijo.

susana: ¿qué?

marina: doctor, yo siempre--

yo siempre le he agradecido

que me haya salvado la vida,

de verdad, yo no sabía que había

sufrido tanto por mí, doctor.

usted no sabe--

>> cállate ya.

por ti me convertí en esto,

en un monstruo que tiene

que utilizar una máscara para

esconderse de todo el mundo.

tócame.

susana: no, no puede ser, luis,

seguramente la ciega te mintió.

luis: me lo gritó en la cara.

prudencia: marina

me lo hubiera dicho.

susana: te lo dijo

para molestarte.

no pudo haberse casado

con alberto,

nos hubiéramos enterado.

prudencia: alberto me dijo que

hasta que no estuviera seguro

iba a tomar esa decisión.

luis: ¿así que ya tenía

toda la intención

de cometer esa estupidez?

y te lo dijo, prudencia,

y también te lo callaste.

mira, cállate, no hables.

cada vez que abres tu bocota

me decepcionas.

prudencia: con tu actitud--

luis: será el sereno, prudencia.

y hazle como quieras,

pero esa cieguita nunca va a

formar parte de mi familia.

prudencia: ¿dónde la dejaste?

luis: en el lugar donde nunca

debió salir, donde pertenece,

señora, donde pertenece.

con los suyos, con su gente.

los changos con los changos.

>> di todo por ti, marina.

estuve dispuesto a dar mi vida

para que tú conservaras

tu hermoso rostro.

¿y ahora soy repugnante para ti?

marina: yo no sabía de verdad

que tenías esas heridas.

si me hubiera dicho

lo que sentía por mí,

yo le hubiera dicho que de veras

no puedo comprometerme

con usted, no puedo

corresponderle con ese amor.

>> marina,

estás a tiempo de amarme.

marina: no, doctor,

yo a usted lo aprendí a querer

de otra forma, entiéndalo,

yo amo alberto,

lo quiero con toda mi alma.

>> no me diga eso.

marina: sí le digo eso.

ya, por favor, suélteme,

déjeme ir.

no me puede obligar

a quedarme aquí.

>> ¿cómo no?

marina: suélteme, suélteme.

>> ¿te vas a ir con otro?

marina: no.

>> el destino te pone

en mi camino de una vez.

tu vida está atada a la vida.

marina: doctor, suélteme.

mi mamá y todos los del rancho

van a preguntar por mí.

>> abre la boca.

abrela.

tranquila.

[chista]

ya, ya, ya.

ya está, tranquila.

tranquila,

ya estás aquí conmigo.

te creí perdida

y ahora estás aquí.

no te voy a dejar ir.

prudencia: ¿dónde está marina?

luis, luis, ábreme.

¿dónde está marina?

luis: cállate.

lárgate, prudencia.

no te quiero ver

y no te quiero escuchar.

me fallaste como esposa,

me traicionaste.

prudencia: yo no te traicioné.

dime dónde está marina.

luis: lárgate, y le dices

a margarito que quiero verlo.

marina: ahora soy su esposa.

>> quiero matarte

yo mismo, marina.

pero no puedo.

no puedo.

[llora]

no puedo.

angustias: ¿de verdad

no quiere que la ayude?

damiana: no, muchas gracias,

estoy bien.

¿no ha llegado marina?

angustias: no.

damiana: qué raro,

ya es muy tarde.

a lo mejor se quedó platicando

con yolanda, no sé.

angustias: son muy amigas,

¿verdad?

damiana: uy, sí,

desde chiquitas.

angustias: estoy tan contenta

de que las cosas estén saliendo

como esperaba, que marina

se haya ganado el corazón

de prudencia.

damiana: yo ya sabía que iba

a ser así cuando la conocí.

angustias: damiana,

no se preocupe.

marina siempre la va a ver

como su madre.

la sangre llama,

y así tiene que ser.

damiana: ojalá que logre ganarse

el corazón de su padre también.

angustias: dejemos que

lo intente en su momento.

todavía falta para

que regrese don luis.

damiana: ella le tiene

muchísimo miedo.

la ha tratado tan mal

desde que la conoció.

angustias: yo no pierdo

la esperanza

de que marina lo haga cambiar.

y ese día, damiana,

podremos decir la verdad

sin temor a la reacción

de don luis,

sin temor a que la rechace.

damiana: ojalá.

>> debo hacerte las mismas

cicatrices que yo tengo

en la cara, bonita.

debo ponerte el rostro como yo.

eso sería lo más justo.

no me costaría ningún trabajo

dejarte irreconocible.

tallar tu rostro.

[música]

[música]

ramona: doctor, ya llegué.

¿está en su cuarto?

>> aquí estoy.

ramona: fíjese que pasé

y le pregunté a doña pancracia

si sabía algo de marina

y de damiana, y me dijo

que hace tiempo que no las ve.

>> ya sé a dónde fueron

marina y su madre.

ramona: ¿de veras?

¿a dónde?

>> a la añoranza.

ramona: ¿pero cómo?

si ahí no las quieren.

>> yo estoy tan sorprendido

como tú, ramona.

me enteré porque don luis

echó a marina de allá.

ella vino corriendo aquí

a buscar mi protección.

ramona: pero qué barbaridad.

>> baja la voz, por favor.

le acabo de dar un calmante

y está descansando

en la habitación.

ramona: ¿y damiana sabe

que está aquí?

>> sí.

ramona: y va a venir por ella.

>> no, no, la convencí

de que es mejor que pase

la noche aquí.

ramona: si ella está de acuerdo.

qué bueno que tengo listo

el cuarto de visitas.

¿quiere que lo ayude?

>> no, no, no.

yo voy a ocupar esa habitación

y ella se va a quedar aquí.

mientras, tú llévate eso

para la concina, llévatelo.

rápido, ramona.

ramona: sí.

>> no hagas ruido.

hortensia: dígame, seño prude.

¿está usted bien?

prudencia: sí.

por favor, busca a margarito

y dile que mi esposo ya llegó

y que quiere hablar con él

urgentemente.

hortensia: sí, doña.

susana: jamás había visto

así a luis.

prudencia: ni yo.

no me quiere ver ni hablar.

cree que lo traicioné

ocultándole la presencia

de marina aquí en la casa.

susana: ¿quieres que trate

de calmarlo?

prudencia: pues, sí.

tal vez a ti te pueda

hacer más caso.

ya me dijo que le dijiste

que alberto y marina

habían terminado.

¿cuándo hablaste con él?

¿por qué no me lo habías dicho?

susana: bueno, es que llamó

de prisa y me preguntó

si sabía algo de la ciega,

y le comenté nuestra sospecha,

eso es todo, no se lo aseguré.

prudencia: de todas formas

ya no espera, ya no--

ya no importa.

susana: voy a tratar

de explicarle que tú no eres

la única responsable.

que todos elegimos callar

y apoyarte.

prudencia: pregúntale mejor

dónde está marina.

es lo único que importa.

vanessa: tía, ¿estás bien?

¿qué te pasa?

prudencia: luis llegó

y encontró a marina aquí.

vanessa: oh.

seguro se puso como pantera,

¿verdad?

prudencia: no tienes idea

cuánto.

reaccionó tan violento

con marina.

vanessa: ¿cómo?

prudencia: se la llevó

a la fuerza del rancho,

no sé a dónde.

margarito: así que ya regresó

el patrón.

hortensia: sí,

y dice mi doña prude

que quiere hablar con usted

urgentemente en el despacho.

margarito: oye, ¿y sabes si ya

doña prudencia habló con él?

hortensia: ¿hablar?

¿cómo de qué o para qué?

margarito: ¿cómo de qué,

hortensia?

de que está damiana y marina

aquí, por favor.

hortensia: pues, a lo mejor

ya hasta las vio.

margarito: no,

que dios me guarde.

ojalá haya hablado con él.

susana: se lo dije a tu esposa,

luis, que tenía que informarte

que había traído a esa ciega

y a su madre a la casa

pero se negó.

luis: claro, porque sabía

perfectamente que yo no iba

a aprobar esa estupidez.

desobedeciste mis ordenes,

prudencia.

susana: yo le advertí

a lo que se arriesgaba,

pero no quiso escucharme.

es más, el mismo día que fue

a pedirle disculpas

a esa muchacha,

ya las teníamos metidas aquí.

luis: me lleva la que me trajo.

aprovechó mi ausencia para hacer

lo que le vino en gana, ¿verdad?

susana: a mí nunca me pareció

el comportamiento correcto

de una esposa que debe respetar

las decisiones de su marido.

por eso quise avisarte,

pero fue imposible localizarte

en tu celular.

¿qué más podía hacer, luis?

luis: tú también me mentiste,

susana.

susana: ¿yo?

¿yo cuándo?

luis: me dijiste que mi hijo

había terminado esa relación,

que esa cieguita

lo había mandado a volar.

susana: porque eso fue lo que

nos hizo creer alberto.

te lo juro, luis,

pero nos engañaron.

todos pensábamos lo mismo.

yo me enteré de la verdad

hasta que prudencia

la trajo a la casa.

¿crees que si yo lo hubiera

sabido me habría quedado

con mi hija aquí en el rancho?

no tienes idea lo que me ha

costado ver su sufrimiento

con esa maldita ciega

metida aquí en la casa

disponiendo de todo

como si fuera suya

y humillando a mi pobre vanessa.

luis: vanessita.

qué pena por ella.

ya sufrió mucho, ¿no?

susana: así es, y yo con ella.

de verdad, luis, en la única

que puedes confiar es en mí,

porque sabes que jamás

te traicionaría

como lo hizo prudencia.

[tocan la puerta]

luis: ¿quién?

margarito: soy yo, señor.

luis: luego tú y yo seguimos

hablando, chucha.

ahora sécate.

luis: cierra la puerta.

te perdoné una vez, margarito.

dos no.

vanessa: angustias, no sabes

lo que acaba de pasar.

angustias: más bajito.

damiana está durmiendo

la siesta.

vanessa: qué bueno que está

dormida para que no se entere

que luis está en la casa.

angustias: ay, en la casa.

¿ellas saben

que está en la casa?

vanessa: no, no sabe todavía,

pero se encontró con marina

y se la llevó,

y no sabemos a dónde.

angustias: ¿el mismo se la llevó

de aquí?

¿pero cómo?

margarito: le comenté

a la señora que lo mejor

era hablar con usted

y pedirle permiso, pero ella

quería conocer a la muchacha.

me dijo que iba a hablar

con usted unos días después

para explicarle.

luis: entonces, por eso te

pasaste del lado de mi mujer

y de esa cieguita, ¿va?

margarito: no, patrón.

yo no puedo discutir

y mucho menos desobedecer

una orden que me de

la dueña del rancho.

luis: aquí el único dueño

del rancho soy yo.

y tú no supiste elegir

tus lealtades.

margarito: pero patrón--

luis: ya te voy

a dejar explicar.

mañana muy temprano

me vas a entregar

la administración del rancho,

y tú y tu prole

se me largan de mis tierras.

ilárgate!

[música]

[música]

>> no quiero odiarte, marina.

pero tampoco voy a desfigurar

tu hermoso rostro.

en tu cuerpo están sus besos

y sus caricias,

pero yo los voy a borrar.

prudencia: tú no tienes

ninguna responsabilidad

de todo esto que pasó.

margarito: no se preocupe, doña.

don luis acaba de correrme

con toda la familia del rancho.

prudencia: no,

no puede hacer eso.

margarito: yo sabía

lo que me jugaba

con lo que me pidió y--

y de todas maneras lo hice.

ojalá y todo esto

sirva para algo.

tengo hasta mañana temprano

para hacerle cuentas a don luis,

si me disculpan.

con permiso.

susana: ya estarás contenta.

también perjudicaste

a ese pobre hombre--

prudencia: ya, por favor,

susana.

necesito saber dónde está

marina, todo lo demás

se puede arreglar.

pero en este momento,

lo único que importa

es saber dónde está marina.

>> ay, papá,

qué bueno que llegas.

lino se fue a buscar a marina

porque-- es que no sabe

lo que pasó con todo esto.

luis: hija, el patrón acaba

de echarnos del rancho.

tenemos hasta mañana

para irnos de esta casa.

>> eres mía.

solo mía, bonita.

no voy a dejar huellas

de nadie sobre tu piel.

>> es que no se vale, papá.

el patrón no puede correrte.

doña prudencia dijo que iba

a dar la cara por ti,

dijo que te iba a defender.

margarito: no ha podido hacerlo,

hija.

ahorita ni cómo hablar con él.

>> seguro se va a ir

en contra de marina.

margarito: mucho me temo que sí,

y contra cualquiera

que se le ponga enfrente.

>> pues, tenemos que ir

a la casa grande a protegerla,

papá.

margarito: espérate.

mira, deja que doña prudencia

y la señora susana

hablen con el patrón.

>> papá, no nos podemos quedar

de brazos cruzados.

margarito: entiende.

nosotros tenemos cosas

más importantes que hacer.

vete empacando lo que puedas.

yo me ocupo de dejarle

las cuentas claras a don luis.

entiéndelo.

>> he esperado tanto

este momento.

tanto, bonita.

qué bueno

que ya te diste cuenta

que nadie podrá darte

lo que yo te puedo ofrecer.

he soñado con este momento

mil veces, marina.

tú en mi cama

entregándote a mí.

te amo.

te amo.

ramona: no puede ser.

no, no, no puede ser.

>> vanessa, ¿qué pasó?

vanessa: ¿no has visto a marina?

>> no, no la he visto.

vanessa: es que tenemos

rato buscándola

por todos los alrededores.

es que luis se puso como loco

cuando se enteró

y se la llevó, y--

ya hemos buscado

por todos lados.

>> espérame aquí,

voy por mi camioneta.

[música]

[música]

>> no puedo.

no puedo.

[llora]

vanessa: párate, párate.

>> ¿qué?

vanessa: se está moviendo

algo ahí, de repente es ella.

>> cuidado, con cuidado.

luis: también debería

echar de aquí a la madre

de esa maldita ciega.

no.

no, no, no,

porque levantaría sospechas.

[tocan la puerta]

luis: ¿me quieres decir

qué demonios quieres?

prudencia: ¿puedo pasar?

luis: habla.

prudencia: entiendo

que te sientes traicionado.

sé que soy tu esposa

y tenía que informarte

de mi necesidad

de acercarme a marina,

de traerla al rancho.

pero lo hecho, hecho está.

luis: prudencia,

todos tus errores,

uno a uno, los voy a corregir.

prudencia: sí.

pero no como lo estás haciendo.

margarito solo me obedeció a mí.

yo le pedí

que no te dijera nada.

y a marina yo fui la que le pedí

que por favor viniera aquí,

a la añoranza.

es la verdad, luis.

ella no quería venir

porque te tiene miedo.

yo fui la que le insistió

que viniera para acá.

está bien.

tienes razón de estar enojado,

pero así no se arreglan

las cosas.

por favor, la única responsable

soy yo.

luis: ¿sabes cómo debería

castigarte para que se te quite

lo estúpida,

para que jamás vuelvas a pasar

encima de mis órdenes?

pidiéndote el divorcio.

>> toribio.

toribio.

toribio: que no me lleven--

>> despierta, toribio, soy yo.

toribio.

toribio: es que toribio

se quedó dormido un ratito.

>> sí, ya nos dimos cuenta,

un ratito, ¿verdad?

¿has visto a marina, toribio?

toribio: no.

la principita está

en la casa grande.

vanessa: no, no está.

por eso la estamos buscando.

¿tú sabes dónde pueda estar?

toribio: no, no.

mi principita no.

se fue al paraje.

>> ¿al paraje?

¿cuál paraje?

¿qué es eso?

toribio: ahí donde se encontraba

con el joven alberto.

es un paraje que toribio

le hizo a su principita.

sí, sí, sí.

vanessa: ¿nos puedes llevar ahí?

toribio: no, no.

toribio no los puede llevar

porque es un lugar secreto

que no puede ir nadie.

vanessa: bueno, está bien,

está bien.

¿por qué no va usted y ve

si está marina ahí?

>> sí, sí, vamos, toribio.

ayúdanos, ayúdanos.

toribio: pero toribio va--

>> tú vas y nosotros

te esperamos aquí.

nos avisas si ves a marina,

¿te parece?

toribio: ustedes

me esperan aquí.

>> corre, toribio, corre.

toribio: sí.

ustedes esperen aquí, yo voy.

luis: si no me importara tanto

lo que piensan los demás,

te dejaría.

pero no quiero escándalos

en la familia.

un ocaranza jamás se divorcia.

pero tampoco se casa

con gentuza.

debo hablar con mi hijo cuando

regrese para que me confirme

si es verdad o mentira

lo que me dijo esa cieguita.

prudencia: te escucho

y no puedo creer que seas

el hombre con el que me casé.

no puedo creer que me quieras

lastimar de esa manera.

creo que lo que pasa

es que estás enojado.

solamente te pido que me digas

dónde está marina.

dímelo por lo menos

para tranquilizar a damiana.

ya la has hecho sufrir mucho,

¿no?

ella-- ella nos dio

la oportunidad de ser padres,

consiguió que tuviéramos

un hijo.

luis: a esa mujer ya se le pagó

por sus servicios,

y tú bien sabes que he sido

bastante generoso con ella.

solo por eso no la he

echado de mis tierras

como lo hice con su hijita.

pero la que le va a decir

que se vaya,

vas a ser tú.

tú la trajiste a mi casa.

pues, ahora tú te vas a encargar

de que se largue.

susana: soy susana balmaceda.

le tengo excelentes noticias.

no, no, no, no,

por teléfono no.

prefiero comentárselas

personalmente.

>> toribio,

¿encontraste a marina?

toribio: no, no.

la principita

no está en el paraje.

toribio también fue

hasta la cascada

y tampoco la encontró ahí.

no está.

>> ok, ok, gracias, toribio.

entonces, nos vamos para valle.

toribio: ¿a dónde van?

toribio no entiende nada.

>> toribio, te explico.

mira, tú sigue buscando

a marina, y si la encuentras

o si sabes algo,

corre con doña angustias

y le avisas, ¿ok?

nosotros vamos a seguir

buscándola, ¿te parece?

ok, a buscar a marina, toribio.

toribio: sí, a buscar a marina.

y toribio-- toribio--

principita,

yo te voy a encontrar,

yo te voy a encontrar.

ya verás, principita.

[música]

[música]

>> ramona,

prepara algo de comer.

ramona: muy mal, doctor.

marina vino buscando su

consuelo y usted se aprovecha.

>> ¿de qué hablas?

ramona: de que yo los oí,

los vi.

¿y sabe qué es lo que

más coraje me da?

que yo creí que era

una buena muchacha,

que quería al joven alberto.

pero me doy cuenta

que es igual que todas.

>> sí, ramona.

lo que pasa es que marina

se dio cuenta que solamente

en mis brazos iba a encontrar

la felicidad, eso es todo.

vino a buscar mi consuelo.

haznos algo de comer.

ramona: que les haga de comer

su abuela.

>> que no son inventos, papá.

hortensia me dijo que escuchó

todo lo que le dijo don luis

desde la cocina.

margarito: pero la están

buscando, hija.

>> ¿qué crees, papá?

yo ya la busqué

por todo el rancho.

le pedí a lino que me ayudara

a buscarla.

no he sabido nada de él.

dios mío, eso quiere decir

que no la encontraron.

debo saber dónde la fue

a aventar.

por favor, papá,

tienes que hacer algo.

margarito: ¿le habrá hecho

algo a damiana?

zacarías: ahora sí dígame,

pero rapidito.

no vaya a ser que margarito

me haya visto

y me venga a fastidiar.

susana: justo de eso se trata.

ya no te tienes

que cuidar de él.

don luis regresó

y decidió correrlo.

mañana él y su familia tendrán

que desocupar la casa

en la que viven.

zacarías: qué buena noticia.

pero todavía falta

por hacer, ¿verdad?

susana: sí, ya sé, ya sé.

quedé contigo que te ayudaría

para que fueras el capataz

de la añoranza.

yo cumplo mis promesas,

zacarías.

espero que tú también.

zacarías: no se preocupe.

hasta ahora me he sabido callar

lo de su hija y el paulino.

susana: y más te vale

que lo sigas callando.

zacarías: doña susana,

por favor.

cuando sea capataz

de la añoranza,

va a ver lo rápido

que se me olvida que los caché

en el meritito arrumaco.

hortensia: sí, don margarito.

a damiana no se le ha acercado.

hasta puedo decir

que le cae bien.

pero la que sí de plano

no traga, es a marina.

margarito: debería decirnos

dónde la metió.

es más, voy a hablar con él.

hortensia: no, no, no.

mejor ni le mueva,

don margarito.

mire, ya bastante tiene

con buscar a donde vivir,

en donde trabajar.

y yo le recomiendo

que a don luis no se le acerque

hasta que se calme.

margarito: tienes razón.

avísale a damiana que esta noche

todavía duermo en la casa,

que me avise o se vaya para allá

si tiene que salir pitando.

y si sabes algo de la niña,

no dejes de avisarme.

hortensia: por supuesto,

don margarito.

lo acompaño,

voy a tirar la basura.

margarito: andale, pues.

damiana: marina.

marina.

marina: doctor.

doctor.

doctor, ábrame.

doctor.

no puede ser, no puede ser.

no, no es cierto.

doctor, doctor.

no es cierto, usted me encerró.

auxilio, ábranme.

por favor,

que alguien me escuche.

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