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Sin Tu Mirada Capítulo 13

Univision5 Abr 2019 – 12:00 AM EDT

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... locutor: televisa presenta...

[música] toribio: principita.

principita. principita, toribio te trajo

una bolsa de dulces y de las grandes.

mira, mira. marina: guárdalos, toribio.

toribio: sí, toribio las guarda, seré su panza

y ya no quiero comer más. ¿sigues chillando

por ese muchacho? marina: sí.

pero ya no quiero llorar más por él.

toribio, ¿por qué no te vas mejor a mi casa

y después ahí te veo, sí? toribio: bueno.

alberto: que mal que pases tu cumpleaños acostada.

prepararon una comida especial para ti.

angustias horneó ese pastel que tanto nos gusta.

vanessa: no te preocupes, podemos partir el pastel aquí.

[llaman a la puerta] hortensia: joven alberto,

disculpe, pero es que aquí afuerita está paulino.

alberto: sí, dile que pase, hortensia, sí.

a ver, vamos a poner esto aquí. lino: [carraspea y llama]

alberto: ¿qué pasó, paulino? lino: disculpe, joven, perdón,

pero no me quisieron vender el medicamento sin receta.

lo siento. alberto: bueno, pues ni hablar.

vanessa: gracias de todas maneras

por preocuparte, paulino. lino: no tiene nada

que agradecer, señorita. alberto: tendremos que aumentar

la dosis del medicamento que ya estás tomando.

lino: con permiso. susana: ¿qué tiene que hacer

un peón en la recámara de mi hija?

no deberías de darle tanta confianza

a los trabajadores, alberto. damiana: hola.

marina: hola, ma. toribio: ¿ya estás de buenas,

principita? marina: sí, toribio.

damiana: vete a lavar las manos, ¿sí, mi hijita?

voy a servir unas quesadillas. cuidado, no te vayas a quemar.

[llaman a la puerta] yola: hola.

damiana: hola. yola: ¿qué creen?

mi hermano ya no se va de la añoranza.

marina: qué buena noticia. oye, pero ¿por qué cambió

de idea? yola: pues no dio explicación,

pero ya se dieron cuenta de que la voluntariosa

es la novia. ¿creen que con todo

y la pata mala salió a caminar? ay, no, y ahora está

que le duele y que le duele y mi hermano ya le fue a buscar

el medicamento. es que el joven alberto

se la vuela, se fue a montar y la dejó sola

en su mero cumpleaños. damiana: [gime]

las quesadillas. ¿quieres una?

yola: ay, sí. gracias.

erasmo: qué bueno que te quedaste, lino.

lino: [ríe] erasmo: eso está muy bien.

ahora nomás te voy a decir una cosa.

compórtate. no vayas a caer en la tentación.

abusado. lino: si me quedo es por ella.

toribio: bicho muerto. bicho muerto.

[llaman a la puerta] baldomero: ¿se puede?

marina: ¿baldo? baldomero: sí.

¿no está tu mamá? marina: no.

salió a llevar un pedido. baldomero: [suspira]

¿le puedes decir que la ando buscando?

y que si, por favor, se puede dar una vuelta

al panteón. tengo algo que comentarle.

marina: sí, claro. yo le digo, no te preocupes.

baldomero: gracias, marina. toribio.

toribio. toribio: ¿eh?

baldomero: ven. necesito pedirte un favor, ven.

vamos, ándale. orale.

toribio: voy. baldomero: gracias, marina.

marina: sí. adiós.

[lino] desde que llegó al rancho no hago otra cosa más que pensar

en usted. sabe que cuando llega la noche,

cuando llega la noche a veces no puedo dormir

por pensar en usted. baldomero: eso estuvo muy mal,

toribio. toribio: y ¿ahora qué hizo

toribio? baldomero: pues se te fue

la lengua con la señora esa que te dio los dulces.

toribio: no, yo nada más dije que--que ella--

que yo había visto la tumba que ella buscaba,

no que tú ponías las hojas para que no la viera.

baldomero: pues cuando te digo que te guardes algo,

te lo guardas, toribio. tuviste suerte

de que el asunto ahora saliera bien, pero ¿luego?

toribio: ¿cuál asunto? ¿eh?

baldomero: olvídalo. después de todo

estuvo mejor que le dijeras. toribio: ¿toribio hizo bien

o hizo mal? baldomero: ya, toribio.

toribio: [gime] alberto: sí, ya le entregué

el anillo. justo, este, nos casamos

el mes que entra. erick: uy, cuánta felicidad,

suenas extremadamente fúnebre. y, bueno, ¿todo esto

es por marina? alberto: sí, sí, sí.

la veo y necesito convencerme de que estoy haciendo

lo correcto, erick. no puedo tener dudas

de este matrimonio. no debo de tenerlas.

marina: [piensa] voy a volver a ser la misma de antes.

a disfrutar de este lugar tan lindo que me hizo toribio.

y ya no voy a pensar más en él. todos: ♪ estas son las mañanitas

que cantaba el rey david a las muchachas bonitas

se las cantamos así despierta

mi vanessita despierta mira que ya amaneció

ya los pajarillos cantan la luna ya se metió ♪

ibravo, bravo! [vitorean]

luis: ieso! [ríe]

vanessa: gracias. luis: muchas felicidades,

vanessita. damiana: bueno, mañana paso

a ver a baldomero al panteón. ¿no te dijo

cuál era la urgencia? marina: no.

solo me dijo que quería hablar contigo.

susana: mi vida, ¿estás bien? vanessa: sí, mami.

ya casi no me duele el tobillo. susana: bueno, pues entonces

que descanses, mi cielo, ¿ok? voy a dejar esto, a ver.

angustias, aquí te lo dejo. angustias: gracias, señora,

gracias. susana: buenas noches, mi cielo.

te amo. vanessa: te amo.

susana: permiso. hortensia: ya está aquí

su tecito para la panza, señorita.

vanessa: qué linda, gracias. hortensia: ojalá que pronto

ya esté sana para que no se pierda

la fiesta del pueblo. viera, va a estar retebuena.

hay puestos de tacos de pan-- angustias: [carraspea]

hortensia: permiso, señorita. angustias: la charola.

hortensia: con permiso, doña aguas.

angustias: ¿se le ofrece algo más, señorita?

vanessa: no, nada, angustias. muchas gracias.

angustias: buenas noches. vanessa: buenas noches.

[suena guitarra en el exterior] angustias: ¿le molesta

la música? cierro la ventana.

vanessa: no. no, es que me gusta dormir

con la ventana abierta. angustias: que descanse,

señorita vanessa. vanessa: gracias.

lino: ♪ coleccionaríamos miradas de nuestros momentos

y es que nada cambiaría entre tú y yo

si no hubiera tiempo [guitarra]

sin secreto correríamos descalzos, sin prisa

sin escondernos mostraríamos al mundo el amor

que nos tenemos te presumiría aquí a mi lado

si no fueras--♪ alberto: qué bonita canción.

lino: joven. gracias.

y ¿la señorita vanessa como está, joven?

alberto: mejorando. me da mucho gusto

que no te hayas ido del rancho. lino: gracias.

alberto: aunque a veces siento que yo debería de irme,

que debería ser yo el que se vaya.

lino: ¿por qué lo dice, joven? alberto: alguna...

¿alguna vez has tenido la necesidad de huir

de un sentimiento? lino: sí.

sé de lo que me habla. [risa de marina]

[risa de marina] alberto: [gime]

marina. ¿qué tengo que hacer

para dejar de pensar en ti? sofía: ♪ porque en tus besos

descubro matices que llevan mi cuerpo

a sentir lo más simple guarda aquí mi corazón

sé el guardián y mi dragón siempre

sé mi protector regálame

una vida que se encienda con tu luz

muéstrame una vida entera llena de bellos momentos

tómame con mucha fuerza que confiaré en tus besos

aquí me quedo para ser

parte de ti llévame a donde tú quieras

búscame un lugar perfecto cuida que jamás se rompa

este corazón que entrego hoy aquí

que desde ahora es solo para... ti

abrázame sin tu mirada

no podré seguir ♪ ¿ya bajó la inflamación?

vanessa: sí, y dormí muy bien. oye, mi amor, me apena mucho

que no voy a poder montar contigo en la procesión.

alberto: no creo que sea buena idea.

lo mejor es que te recuperes al cien.

vanessa: eres el novio más lindo.

gracias por preocuparte por mí. luis: [bosteza]

baldomero: buenos días. luis: buenos días.

baldomero: bienvenidos. luis: este, pues ya hace

muchos años que no vengo por acá.

yo soy-- baldomero: sí, sí, señor,

todos lo conocemos. don luis alberto ocaranza.

yo soy baldomero quesada, el encargado, bienvenidos.

prudencia: gracias. no queremos molestarlo.

baldomero: no, claro que no, señora.

mis muertitos se van a alegar mucho

con tan distinguida presencia. les gusta mucho que los visiten.

angustias: alberto. mira qué rico pan.

¿seguro no quieres desayunar nada?

alberto: no, no, gracias, con mi café tengo.

bueno, voy a montar a caballo aprovechando que vanessa

está dormida. te la encargo.

angustias: alberto. estoy segura

de que tú te traes algo. algo a lo que no le quiero poner

nombre. marina: ¿toribio?

[trino de pájaros] ya llegará.

[risa de bebé] luis: ¿ahora tú qué tienes?

[trino de pájaros] [chasquido de metal]

marina: es él. alberto: espera, espera.

marina: suélteme. usted no tiene nada que hacer

aquí, este lugar es mío. alberto: hay algo...

hay algo que me trae a este lugar una y otra vez,

es algo que es mucho más fuerte que yo.

marina: váyase. váyase.

alberto: perdóname, no te puedo sacar de mi corazón,

no puedo dejar de pensar en ti. te necesito.

[música] marina: no, por favor, no, no,

quítate. alberto: ¿qué hago?

¿qué hago con todo esto que siento por ti?

¿qué hago? oye, me has hecho sentir cosas

que jamás había sentido antes. perdóname, por favor, perdóname.

tenía que decirte esto, perdón. marina: yo lo sabía.

sabía que en ese primer beso habías sentido lo mismo que yo.

[ríe] pero...

pero te vas a casar con otra. alberto: con vanessa

planeé... ella y yo pensábamos--

marina: ¿qué? dilo. alberto: mi papá está esperando

con ansías esta boda y vanessa ha sido

la relación más seria que he tenido hasta ahora.

y luego te conocí a ti, tú viniste a cambiar todo.

marina: sí. sí, tú también

cambiaste mi mundo. yo aquí antes era feliz

aquí en mi pequeño paraíso, pero se derrumbó cuando supe

que me habías engañado. alberto: no, yo no te engañé.

si no te dije nada es porque quería seguir

viéndote. luego me di cuenta

de que te estaba lastimando y por eso, por eso me alejé.

por eso. espera, no podemos seguir así,

no podemos seguir huyendo de lo que sentimos.

no podemos. yo te amo.

te amo. te amo, te amo.

prudencia: nada, es solo que me conmovió mucho

ver esta tumba, no sé por qué. luis: oye, prude, ¿ya viste?

tiene dos veces anotada la misma fecha.

baldomero: es que la señora murió en labor de parto

y luego, luego le siguió su chiquita.

las dos están enterradas ahí, nada más que, pues, la niña

no alcanzó a ser bautizada y no tiene nombre.

luis: no y, además, ¿sabes qué? murieron en la misma fecha

que nació mi hijo. ay, mamacita, vámonos.

prudencia: y ¿por qué no le ponen nombre a la niña?

angela, por ejemplo, sería bonito.

luis: vámonos, vámonos, ya no estés de metiche,

vámonos, vámonos. aquí tienes.

baldomero: gracias. luis: vámonos.

prudencia: gracias. con permiso.

baldomero: qué extraña gente. marina: qué alegría tan grande

saber que los dos sentimos lo mismo.

pero no podemos huir de la realidad, alberto.

yo no tengo nada, soy ciega. alberto: no importa.

marina: ya sé, pero debería importarte.

porque todo esto es como un sueño,

como--como una fantasía que me dijo el doctor isauro.

una fantasía que no puede ser real,

porque--porque no nos conocemos, yo no te conozco.

alberto: conozcámonos así, vamos a seguir viéndonos,

así como lo estamos haciendo. marina: no, ¿a escondidas

de mi mamá, de tu familia y de tu novia?

no, alberto. yo no soy así.

alberto: necesito tiempo. necesito que me des tiempo.

no puedo ir con vanessa así nada más y decirle

que--que ya no quiero, ella ha sido mi novia

por muchos años. marina: no, y yo no te estoy

pidiendo que lo hagas. yo no quiero ser culpable

de las lágrimas de nadie. alberto: debo...

debo ser muy cuidadoso con ella. no la quiero lastimar.

soy un idiota. yo mismo aceleré la boda

pensando que eso me iba a ayudar a dejar de pensar en ti.

soy un idiota, soy un idiota. marina: yo te voy a esperar.

alberto: gracias por entenderme. marina: pero yo no puedo ser

un secreto. así que mientras sigas

con esa relación, no puede haber nada

entre nosotros. alberto: sí, marina.

marina: yo--yo te necesito, pero si este amor

es tan fuerte como creemos lo va a soportar.

tú me diste una esperanza, alberto,

y a ella me voy a aferrar. creo en ti como creo en mí

cuando camino por la calle, por el bosque,

sabiendo que no me voy a perder, ni me voy a caer.

tú... me diste una alegría

y una razón para vivir. te amo, alberto.

te amo. [música]

luis: a ese panteón lo conozco desde que era niño, hombre,

no ha cambiado nada, está horrendo.

oigan, lo que sí me llamó la atención fue...

¿verdad, vieja? la--la tumba esta

de la señora con su hija. pobrecillas,

murieron el mismo día que nació mi hijo alberto.

angustias: no me diga. qué casualidad, ¿verdad?

luis: sí. y echando memoria,

yo me acuerdo de que esa noche yo le dije a margarito

que, pues se jalara allá para el pueblo

a buscar a la partera, ¿no? me dijo que estaba trabajando

con una campesina en una labor de parto.

¿no estaremos hablando de la misma mujer?

prudencia: puede ser. luis: pues sí, ¿verdad?

voy al despacho. [carraspea]

prudencia: ven, ven. ven.

luis me vio llorar frente a la tumba de mi hija.

y el encargado terminó contándole la historia

de esa señora y... su hija.

angustias: al menos ya viste la tumba de tu hija.

por fin vas a poder cerrar esa herida tan grande.

prudencia: pues sí, pero me gustaría mucho

que esa tumba tuviera un nombre.

angela. toribio: [ríe]

marina: el me ama. alberto me ama.

toribio: pero ¿no tiene novia? marina: sí, pero él ya me dijo

que lo va a resolver todo y yo voy a confiar en él.

ambos: [ríen] susana: menos mal

que desayunaste, eso quiere decir

que te sientes mejor. vanessa: ajá.

y no solo estoy mejor del pie, sino de ánimos también.

susana: ¿qué tanto te mensajeas con tus amigas?

vanessa: poniéndolas al tanto, nada más.

[llaman a la puerta] alberto: ¿se puede?

vanessa: claro, guapo, pasa. susana: hasta que te acuerdas

de mi hija, alberto. vanessa: mamá,

hortensia no recogió la charola, ¿será que la puedes llevar

a la cocina, por fis? susana: los dejo

para que platiquen. vanessa: ¿dónde andabas, guapo?

alberto: por ahí, por ahí. vanessa: [ríe]

angustias: vine rápido para darle más dinero.

quiero que se encargue de las dos tumbas.

y, por favor, le pone un nombre a la niña.

angela. baldomero: qué curioso,

lo mismo me sugirió la patrona de la añoranza.

hoy estuvo aquí con su marido. angustias: yo trabajo

para ellos. bueno, llevo prisa.

gracias. y ahí se las encargo.

damiana: ya supe que ha seguido buscando

la tumba de esa criatura, pero no hace falta

que siga dándole lata a baldomero.

el otro día fui al monte a buscar el lugar

en donde la enterré. angustias: no me diga.

y ¿la encontró? damiana: entre lugar y lugar no,

pero sí encontré una cruz que le hice.

angustias: entonces, ¿la enterró allá en el monte?

damiana: cuando quiera vamos juntas al monte

para que lo vea con sus propios ojos.

vanessa: ay, amor, me siento como momia de estar

todo el día aquí acostada. ¿cuándo voy a poder tomar

mis clase de montar otra vez? alberto: tranquila.

bueno, yo me tengo que ir a estudiar,

tengo mucho que estudiar. vanessa: no, mi amor, espera.

es que te tengo que mostrar unas fotos que mi mamá me mandó,

de lugares para la boda. alberto: ahorita quiero

que descanses, si quieres después vemos eso, ¿sí?

vanessa: pero no, ya se nos está viniendo

el tiempo encima. alberto: descansa.

lino: pues si el patrón don luis quiere enseñarle

cómo funciona el rancho a su hijo, yo estoy dispuesto

a ayudarlo en todo lo que sé, jefe, sin problemas.

margarito: platica tu proyecto para la nueva zona de cultivo

con el doctor. oye, hijo, ¿ahora sí me vas

a decir por qué te querías ir y qué fue lo que te hizo

cambiar de opinión? lino: vete a medir el de allá,

erasmo, por fa. eso ya pasó, papá,

ya es asunto olvidado, asunto viejo.

¿por qué no nos concentramos en la fiesta de santa lucía?

le tengo una sorpresita, jefe. [ríe]

margarito: ¿otra? lino: erasmo, te ayudo.

damiana: entonces ¿esa señora vio la tumba de eulalio?

baldomero: sí. y ¿cómo ves que angustias

es su pariente? y trabaja con los ocaranza.

damiana: qué casualidad, ¿verdad?

baldomero: ¿qué te pasa? damiana: no, nada.

solo que me preocupa que vayan a terminar

abriendo esa tumba y luego te vayan a meter a ti

a la cárcel. baldomero: no, no la vueles,

damiana. no, dios quiera que a esa señora

no se le ocurra eso. ya le puse la fecha

y quiere que le ponga el nombre de angela.

pues es otro delito. damiana: no, pero yo creo

que ya no va a hacer nada. ya se quedó tranquila,

no te preocupes. bueno, ya me voy.

gracias. ay, baldomero, te juro

que de esta te salvo. [música]

peón: se lo vine a comentar, patrón, porque me preocupa

que esta disque ideas modernas de paulino vayan a salirle

caras. luis: a mí ese chamaco

todavía no me ha explicado qué demonios quiere hacer.

peón: no, pues para empezar quiere usar

productos disque orgánicos y, pues, a la larga

eso no funciona. luis: orgánicos.

bueno, pues ya que me presente su proyecto y yo,

yo voy a tomar una decisión. peón: nomás le digo, patrón,

tráigalo con la correa corta, es muy voluntarioso.

[latigazo] luis: ish!

a callar. ve.

angustias: mm, a ver, a ver. hola.

peón: hola. [murmullo de peones]

angustias: andas muy trabajador, muchacho.

lino: doña angustias. desde bien temprano.

angustias: y eso que te desvelaste

con esa serenata tan bonita, con esa voz tan hermosa.

lino: y ¿cómo sigue la señorita? angustias: ¿te interesa mucho

su salud? lino: no, lo normal,

sabe que de alguna manera me siento responsable

por lo del accidente y por todo lo que pasó.

angustias: no te molesto, vete a trabajar, ándale.

andale. lino: permiso.

angustias: ey, ey. [ríe]

lino: vamos, erasmo. tráete eso.

damiana: hola. marina: tenías razón, mamá.

damiana: ¿de qué? marina: alberto me ama,

él me ama. damiana: mi hijita,

pero él se va a casar. marina: pero él quiere

romper su compromiso. damiana: y ¿tú le crees?

marina: sí, mamá. ahora mi futuro

está en sus manos. mi amor por él es tan grande

que va a soportar cualquier cosa que venga

cuando su familia se entere de que nos amamos.

damiana: ay, marina. angustias: y según damiana,

encontró la cruz allá en el monte.

prudencia: ¿por qué te habrá dicho eso?

angustias: para confundirme o porque no quería

que yo encontrara la tumba de eulalio.

prudencia: no. todo es muy extraño.

damiana tendría que haberle dicho al enterrador

que pusiera el cuerpo de mi hija junto al de la madre de alberto.

angustias: quién sabe qué tan cercanos sean esa mujer

y el tal baldomero, porque él tampoco ayudó mucho

desde la primera vez que yo le fui a preguntar.

prudencia: lo importante es que ya sabemos

dónde está mi hija enterrada. lino: joven, joven,

¿me permite un momentito? alberto: claro, claro.

lino: gracias, es que quiero presentarle la nueva propuesta

para la zona de cultivo. alberto: pero yo no sé

nada de esto, los que saben son margarito y tú.

lino: no, no, pero igual y usted si lo aprueba,

pues don luis, el patrón, va a ser más fácil

que diga que sí. alberto: lo voy a hablar

personalmente con él. lino: gracias.

damiana: mi hijita. pero mira,

quién sabe cuánto tiempo le va a llevar a ese muchacho

arreglar sus cosas. siéntate.

ya hasta le dio el anillo de compromiso.

¿tú crees que va a ser así de fácil romperlo?

no, hombre. imagínate nada más,

se va a echar a toda la familia encima.

marina: mamá. yo sí confío en él.

a mí ahora solo me queda esperar.

damiana: bueno pues, si su amor es justicia

de alguien de allá del cielo, pues sí está bien

que apuestes por ese amor. marina: y ¿de qué justicia

hablas? damiana: nada, yo me entiendo

sola, mi hijita. oye, no le vayas a decir nada

al doctor. marina: ay, ¿por qué, mamá?

si él debería alegrarse por mí. no, hombre, ahorita

se va a ir de espaldas cuando le diga

que no era ninguna fantasía, porque alberto sí me quiere.

damiana: mi hijita, es muy pronto todavía,

no estás segura de nada. por favor, espérate,

no le digas a nadie, guárdatelo para ti.

marina: uy, pues ya le conté a toribio.

damiana: ay, no, marina. no, bueno, y ahora a ver

cómo le haces para decirle que no le diga a nadie.

todavía tienes muchísimas cosas que enfrentar,

marina. marina: ya sé, mamá.

susana: ¿ya decidieron el lugar del evento?

de las opciones que te di, vanessa.

vanessa: todavía no lo he comentado con él.

susana: y ¿qué esperas? el tiempo apremia, mi amor,

y ninguno de los dos se da cuenta.

no tienes idea de la demanda que hay.

me estoy peleando para que me aparten la fecha

y solo por tratarse de la boda de un ocaranza

con una villoslada me están haciendo un espacio,

pero hay que resolver ya. vanessa: sí, mamá,

esta noche hablo con él y lo defino, ¿está bien?

susana: que no pase de esta noche, vanessa.

damiana: sí, yo creo que te pones este.

te ves tan linda. y así los ocaranza van a ver

que eres una digna novia de su hijo.

marina: ay, mamá. y seguro me vas a pedir

que me ponga los aretes de aguamarina, ¿verdad?

damiana: no. creo que no.

marina: y ¿ahora? si tú me estuviste muele y muele

de que me los pusiera, de que iban a ser mágicos

y que iban a decidir mi futuro. damiana: y son mágicos.

gracias a ellos alberto te declaró su amor, ¿no?

marina: sí. damiana: ahí está.

[llaman a la puerta] marina: voy a abrir, ma.

damiana: no, no, yo voy. usted.

angustias: necesito que me aclare algunas cosas.

marina: y ¿esa voz? ¿quién es?

[llaman a la puerta] alberto: vanessa, hola.

vanessa: hola. alberto: ¿cómo vas

con el tobillo? vanessa: no, ya mucho mejor.

pues ¿sabes qué, guapo? tenemos muchas cosas

que decidir antes de que se nos venga

encima la fecha de la boda. alberto: ok, creo que fue

una tontería pensar que nos podíamos casar

en un mes. vanessa: ¿qué?

¿cómo crees? si mamá ya buscó

unas locaciones espectaculares, mira.

está esta. san agustín, que nos gusta--

alberto: ok, vamos a tomar las cosas con calma, ¿sí?

vanessa: ¿cómo que con calma, guapo?

pues ya mi mamá ha invitado a todo el mundo, ya hasta tiene

las invitaciones de la boda. alberto: vanessa,

creo que debemos de pensar las cosas bien.

damiana: sí, pero vámonos afuera.

angustias: verguenza debería darle por verme la cara.

ya sé dónde está la sepultura de la niña,

vi su tumba en el panteón. nos pudo ahorrar muchas lágrimas

a prudencia y a mí si desde un principio

me hubiera dicho la verdad. damiana: bueno, pues no se notó

que les importara tanto, ni a usted, ni a su patrona.

hasta ahora regresaron. [música]

[música] susana: mm, está delicioso.

tú siempre has tenido buen gusto para todo.

luis: [ríe] susana: platiqué con vane

de las opciones que tienen los muchachos

para casarse. por la presura algunos lugares

me están cobrando más de lo habitual.

luis: ¿qué pasó, mi chucha? que no se note la miseria.

aquí en esta familia el dinero nunca ha sido problema.

más bien, ve tú hablando con mi vanessita,

porque se tiene que poner bien chula ese día.

avísale que la boda va a ser de alcurnia.

susana: ah, sí. es que...

es que precisamente ese es el problema.

los chicos todavía no definen nada

y si no lo toman en serio y lo hacen a la brevedad,

el próximo mes no tendremos boda.

luis: qué piernas. las del vino.

susana: ah. angustias: prudencia no regresó

porque yo lo evité. cada vez que quería venir,

yo le recordaba que se exponía a que su marido

empezara a sospechar. damiana: bueno, ahora ya tiene

una tumba en donde rezar y en donde llorar, ¿no?

así que, por favor, déjenme en paz.

angustias: usted no me perdona que la haya metido en esto,

¿verdad? damiana: hice algo que no debía,

pero mire, como todo, tiene su lado bueno

y su lado malo. ahora dios se encargará

de poner las cosas en su lugar. angustias: ¿qué pretende,

damiana? ¿le piensa seguir sacando dinero

a don luis? damiana: usted sabe

perfectamente bien que yo no le saqué nada,

él fue el que mandó dinero a mi casa.

no se preocupe, yo ya no voy a buscar

a sus patrones. y, por favor,

no regrese a mi casa. ya le dije que no quiero

que sepan dónde vivo. angustias: y ¿cómo voy a creer

en su palabra? damiana: ay, bueno,

si después de todos estos años que guardé su secreto

no ha sido suficiente para que usted me crea

es su decisión. hasta nunca, señora.

vanessa: ok, tienes--tienes toda la razón.

no nos tenemos que apresurar. si no te gustaron las propuestas

yo le puedo decir a mi mamá que busque otras.

y si no puede ser el mes que viene,

entonces el que sigue, ¿va? alberto: te lo agradezco.

vanessa: mi amor, sabes que te adoro

y yo quisiera ser mil veces mejor para ti.

a veces siento que no te merezco.

alberto: a ver. vanessa: buenas noches.

alberto: sí. damiana: te hice chocolatito,

¿te sirvo? marina: ay, sí, ma,

qué rico huele. oye, hace rato estabas hablando

con una mujer, ¿quién era? damiana: no, no era nadie,

eran unas personas que van a ir a la fiesta del pueblo

y, entonces, estaban perdidos y me estaban preguntando.

marina: mm. damiana: toma.

¿quieres pan también? marina: sí, por favor.

bueno, terminamos el chocolate y nos vamos a acostar

porque mañana tenemos un día muy ajetreado.

marina: sí, mamá. luis: como que me está diciendo

susana que tú y vanessita no le están echando los kilos,

mi hijo, pues ¿qué está pasando? alberto: papá, ahorita

me tengo que enfocar en entrar a la especialidad.

luis: ¿qué especialidad? especialidad, ni que nada.

usted primero se casa porque se casa.

alberto: no puedo con las dos cosas, papá.

fue un error pensar que me voy-- luis: pues no sé

cómo le vas a hacer, fíjate, porque yo a mi gente

ya la invité y un ocaranza tiene palabra.

alberto: papá, entiende. luis: no, entiéndeme tú.

fuiste tú quien precipitó la boda, ¿no?

pues ahora te amarras los pantalones

y sostienes tu palabra y no se vale rajarse, mi hijo.

susana: ¿cómo que nada de que lo que les propuse

les gusta? vanessa: sí, ma, nada.

susana: qué ingrata eres. te estoy buscando

las mejores opciones con el poco tiempo

que nos queda para organizarla. vanessa: pues ya no te preocupes

más. yo no me quiero casar

en un jardín, ni en la playa. me quiero casar

en un lugar super-cheek en el centro de la ciudad.

susana: está bien. tu mamá va a conseguir

lo que quieres, pero dile a tu novio

que no por eso vamos a retrasar la boda.

ustedes se casan el próximo mes

porque se casan. luis: epale, épale.

desde que llegamos al rancho es la primera vez que te veo

animada. prudencia: me hizo bien salir,

creo que lo voy a hacer más seguido.

luis: eso. ¿ya nos vamos a dormir?

[ríe] mira, mi hijo, te presento

a mi nueva acompañante a la procesión.

alberto: qué bonito es lo bonito.

me da mucho gusto. luis: voy a hacer

unos pendientes, nos vemos en la sala.

prudencia: ajá. luis: no tarden.

alberto: no. ¿podemos hablar, mamá?

prudencia: ¿qué pasó? alberto: me acabo de dar cuenta

de que no estoy enamorado de vanessa.

el amor verdadero lo conocí con marina.

y la amo.

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