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Silvia Pinal, Frente a Ti Capítulo 3

Univision30 May 2019 – 12:00 AM EDT

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>> silvia pinal.

silvia: un padre que abandona

no es un padre, un padre que

rechaza, que humilla,

que maldice a su hija,

no es un padre.

>> aunque es la primera

vez que hace teatro,

nos tiene impresionados

a todos.

rafael: te estás convirtiendo en

alguien sumamente especial

para mí.

luis: ¿usted sabe qué edad

tiene mi hija?

te lo dije que esto del teatro

no iba a terminar bien.

anda con un maldito teatrero.

silvia: papá.

luis: tú vete a tu cuarto.

vamos, fuera de mi casa, fuera.

rafael: vamos a casarnos.

silvia: a mí lo que más me

interesa ahorita es mi carrera.

rafael me pidió matrimonio.

luis: silvia es una niña.

silvia: digan y piensen lo que

quieran, pero yo me voy a casar

con rafael les guste o no.

rafael: quiero que vivas como

una reina.

silvia: si no nos alcanza el

dinero ni para pagar la boda.

>> don mario moreno cantinflas

como regalo de bodas nos acaba

de regalar 5000 pesos.

silvia: ya me estoy viendo

con vestido blanco, de reina,

una fiesta en un lugar muy chic.

dígale que no quiero nada,

que se guarde su dinero.

>> corte.

¿de veras crees que puedes

convencer a alguien con esa

vocecita de perrita abandonada?

>> créeme cuando te digo que

tienes el don,

no lo desperdicies.

rafael: el matrimonio te está

sentando bastante bien.

doctor: el resultado dio

positivo.

silvia: ¿voy a ser mamá?

luis: ¿qué haces tú aquí?

silvia: es que nos quedamos

sin café.

luis: si me hubieras hecho

caso, ahorita no estuvieras

robando ni pidiendo limosna.

silvia: estoy tan cansada que

no puedo ni respirar.

rafael: el pobre chamaco te va

a salir como un fideo.

silvia: se me rompió la fuente.

y definitivamente el presidente

miguel alemán no se equivocaba

al inaugurar este año el

monumento a la madre,

porque es cierto, todas

las madres nos merecemos

un monumento.

por primera vez en mi cuerpo se

cumplía el milagro increíble

del alumbramiento.

ahí terminaba mi vida

individual y comenzaba el papel

más grande que la vida me ha

dado, y también el más difícil.

comenzaba la gran lucha por ser

madre sin dejar de ser actriz.

huélela, rafael, a que parece

una golosina.

rafael: es la perfección

absoluta.

>> es igualita a ti,

parece un angelito.

silvia: mi papá es tan duro

conmigo que no va a venir

a conocerla.

>> ya sabes como es

tu papá, muy orgulloso,

pero dale tiempo.

silvia: y estricto.

doctor: permiso, buenas.

¿cómo está, cómo se siente?

silvia: como en una nube,

doctor.

doctor: me alegro que se esté

recuperando tan bien.

silvia: estoy tan feliz con mi

niña aquí, pegadita a mí,

ya no me acuerdo si tengo o no

dolores.

doctor: ¿qué nombre le van

a poner?

ambos: livia.

doctor: livia.

livia se apuró mucho a nacer.

silvia: casi que la parí en el

escenario, doctor.

doctor: el caso es que está un

poquito baja de peso y se está

poniendo muy amarilla.

silvia: ¿y eso qué significa,

doctor, está enferma?

doctor: no, no, pero si no

la ponemos inmediatamente,

y varios días, en una

incubadora, podría presentar

ictericia.

llévesela, por favor.

silvia: no, no me la vaya a

despertar.

¿dónde estabas metido, rafael?

me acaban de dar de alta.

vamos a buscar a livia,

¿me ayudas con el cierre?

rafael: silvia, lo que pasa

es que--

silvia: yo voy por la niña en

lo que tú llevas las cosas

al taxi.

rafael: silvia, la niña se

queda en la incubadora,

no te la van a dar.

silvia: ¿por qué?

si ya se le quitó lo amarillo.

rafael: porque no tenemos

suficiente lana para pagar

la cuenta del hospital.

vengo de pelearme con todo

mundo en la administración,

y hasta que no les paguemos el

último peso no nos van a

entregar a nuestra hija livia.

silvia, silvia,

silvia, silvia.

ven, por favor.

silvia: no.

quiero a mi niña ya, ahorita.

rafael: ya sé que es mucho

dinero, yo te lo regreso a

final del mes, te lo juro.

yo trabajo de sol a sol,

ayúdame, por favor.

necesito sacar a mi hija del

hospital.

está bien, te entiendo,

le voy a hablar a él.

voy a hablarle a mi papá.

silvia: tu papá está harto de

prestarte dinero, rafael,

y con razón, te has ido

comiendo todos sus ahorros.

rafael: entonces, ¿qué quieres

que haga?

dime que no sabías que no te

habías casado con un

millonario.

silvia: lo que quiero es que

encuentres una solución para

sacar a mi hija de ese hospital

y que no me lo preguntes a mí.

tienes que hacer algo para

sacar a livia del hospital,

rafael, todo lo que hay en esta

casa lo he comprado yo con mi

esfuerzo.

¿qué esperas, que salga a

romperme el lomo en plena

cuarentena?

rafael: tú no puedes ser tan

ingrata como para no reconocer

que todo lo que tienes me lo

debes a mí.

silvia: no, me lo debo a mí.

tú me enseñaste todo y estoy

agradecida, pero no creas que

voy a vivir eternamente

agradecida y en deuda contigo.

he recibido mucho, pero yo he

dado mucho más.

rafael: está bien, debemos

calmarnos.

no ganamos nada peleando entre

nosotros.

mira, tenemos que encontrar una

solución.

silvia: lo que necesitamos es

dinero, dinero para traer a

nuestra hija a la casa, dinero

para sacarla de ese hospital en

donde está como prenda de

empeño, rafael.

rafael: oye, ¿y si pedimos un

préstamo al sindicato de

actores?

a lo mejor nos pueden ayudar.

silvia: bueno, ¿con quién hay

que hablar?

rafael: es que ahí está el

problema, hay que hablar con el

secretario general, y yo no

tengo muy buena relación con él.

silvia: no es momento para

orgullo, rafael.

>> [canta]

director: corte.

silvia: sr. negrete.

negrete: no firmo autógrafos

cuando como.

silvia: vengo a pedirle ayuda,

no un autógrafo, estoy

desesperada.

negrete: señorita, yo estoy

comiendo.

silvia: tengo a mi hija recién

nacida internada en el hospital.

necesito que usted como

secretario general de

la asociación nacional de

actores que nos ampara me

autorice un préstamo.

soy silvia pinal, soy actriz

profesional, mi esposo es

rafael banquells, también

actor y director.

negrete: ¿va a contarme toda su

vida?

silvia: es que no puedo sacar

a mi bebita del hospital hasta--

negrete: tener un hijo es una

gran responsabilidad, señorita.

silvia: ¿me está tachando de

irresponsable?

¿usted cree que yo podía prever

que mi hija se quedaría

empeñada en el hospital porque

no tengo con qué pagar

la cuenta?

negrete: todos creen que porque

soy jorge negrete tengo la

obligación de resolver

los problemas de todo el mundo,

pero ¿sabe qué?

no, no la tengo, señorita.

silvia: solo le pido que me

agilice un préstamo al cual yo

tengo derecho, no que tenga la

obligación.

señor, le estoy pidiendo un

favor.

negrete: respóndame una

pregunta, ¿qué lugar es este?

aquí, donde estamos ahorita

mismo usted y yo.

silvia: pues, en un set.

negrete: muy bien.

¿y usted piensa que un set es

el lugar adecuado para resolver

cuestiones sindicales?

silvia: entiéndame, estoy

desesperada.

negrete: la entiendo, pero

trate de comprenderme,

tengo una hora para comer

antes de regresar al set, por

eso le pido que vaya

y resuelva sus problemas en

la oficina del anda,

seguramente la van a escuchar

en horario de atención al

público.

>> ¿la señorita lo está

incomodando--?

silvia: no, es la señorita

la que se retira incómoda.

¿para qué nos sirve tener un

sindicato, para qué?

manolo: para muchas cosas menos

para soltar los pesos.

silvia: ¿crees que me puedes

hacer un adelanto?

necesito solo lo justo para

poder sacar a livia del

hospital.

esta es la factura, y cada

día que pasa suma y suma.

pero en cuanto salgo de mi

cuarentena te juro que empiezo

los ensayos rindiendo al triple

si es necesario.

>> no nos alcanza, ¿verdad?

rafael: no, voy a vender mi

reloj también.

>> te voy a dar mis aretes,

mi cadena.

silvia: hola.

rafael: ¿dónde guardaste la

pluma...?

silvia: ¿y para qué quieres esa

pluma?

rafael: porque negaron el

préstamo...

ay, hijita,

mira qué cosa.

¿cómo hiciste para sacarla?

silvia: fábregas me dio un

adelanto.

>> bendito sea dios,

ese hombre se merece un

monumento.

luis: ¿todo está bien?

silvia: está llorando.

ayúdame, papito, dale unos

golpecitos en la espalda para

que repita.

luis: ¿qué hago?

silvia: tómala.

luis: no me llores, angelito.

>> creo que ya nació ese ángel

que va a domar a tu papá.

luis: no me llores, preciosa,

qué carita tan bella...

>> nunca quise engañarte.

perdón, es mi mujer.

silvia: yo sabía que no era

para ti nada más que un objeto,

pensé todos los días,

el cansancio, el desamor,

todo menos esto.

¿qué le pasa a mi niña?

el llanto se oye hasta el

escenario.

>> le traté de dar agua, pero

lo que quiere es su lechita.

silvia: a ver, mamá.

ven, amor, pobre,

la tengo pasando hambre,

ven, amor.

tranquila.

no hay manera, no quiere

pecho, yo sé que lo que tiene

es hambre.

rafael: pasó la noche entera

llorando, ¿no será que está

enferma?

silvia: fiebre no tiene.

trae la valijita.

rafael: manolo fábregas te

habla por teléfono.

te está esperando un periodista

en el teatro.

a ver, pásamela.

doctor: la niña está por debajo

del peso que le corresponde a

su edad.

¿cada cuántas horas la está

amamantando?

silvia: cada vez que tiene

hambre.

rafael: silvia, por favor.

silvia: ¿por favor qué?

bueno, alguna vez ha tenido

que esperar mientras estoy en

el teatro.

doctor: ¿se lleva la niña al

teatro?

rafael: todas las noches,

doctor.

a veces llegamos a la casa de

madrugada, y durante el día

lo mismo--

silvia: prefiero traerle

conmigo a dejarla en la casa.

doctor: mire, su hija tiene que

comer a su hora.

crecer en un ambiente normal,

sano, tranquilo.

esos excesos, ese desorden

que usted tiene en su vida

no le conviene a la criatura.

silvia: yo no puedo dejar de

trabajar, díselo tú, rafael.

doctor: el problema es que no

puede pretender seguir llevando

vida de artista y ser madre al

mismo tiempo.

silvia: ojalá pudiera, doctor,

ojalá.

¿sabes cuándo me costó la leche

de fórmula que le mandó el

médico a livia?

no sabes, porque la pagué yo

con mi trabajo de artista.

porque si por ti fuera la niña

ya tendría pasaporte al paraíso.

rafael: estás insinuando que no

ayudo a mantener esta casa.

silvia: insinuando no,

lo afirmo, rafael, no aportas

ni para un bote de café.

rafael: despilfarras todo

lo que ganas, si ahorraras como

te digo, no estaríamos pasando

por estas.

silvia: no lo despilfarro,

invierto en mi carrera.

rafael: ¿comprando trapos,

cuántos llevas este mes?

eres madre de familia, sería

mejor estés aquí en tu casa, te

la pasas trabajando desde que

amanece hasta que anochece,

y para acabarla de amolar no te

pierdes una sola fiesta.

silvia: tú no me pierdes el

paso, con la diferencia que yo

voy para estar vigente, para

hacer contactos,

y tú para vigilarme.

rafael: te vendría mucho mejor

que no lo hiciera, ¿no?

¿qué es lo que nos está

pasando, me quieres dejar

por otro?

ahora la estrellita no necesita

su maestro, se vale por sí

misma.

¿crees que no me di cuenta que

te molestó que te fuera a

buscar?

¿a cuál de todos los hombres

que te estaban pretendiendo

le hiciste ojitos?

silvia: válgame dios, no se te

cae la cara de verguenza porque

la tienes pegada al cuello.

rafael: tu vanidad nos está

hundiendo.

silvia: es el estreno de mi

película, no pretenderás--

rafael: ¿qué te crees, piensas

que alguien se fija cómo vas

vestida?

silvia: todos en la gala van a

tener los ojos puestos en mí,

soy la revelación--

rafael: hombre, nació otra

maría félix y no me había

enterado.

silvia: mi carrera, con la que

mantengo esta casa y a ti,

está en ascenso, y no vas a ser

tú el que me haga pasar

verguenzas--

rafael: pues, tu ascenso no te

da derecho a humillarme todos

los días por culpa del maldito

dinero.

silvia: entonces deja de

meterte en lo que hago con él,

soy yo la que se lo gana.

>> silvia, abre.

silvia: mamá, mamá.

>> luis, mi amor.

se desmayó...

mi amor, despierta,

aquí estoy yo...

rafael: está muerto.

madre: no me toques.

luis.

silvia: mamita, no te pongas

así, vas a estar mejor en la

casa viviendo con nosotros.

madre: es que no quiero ser un

estorbo--

silvia: ¿cómo vas a ser un

estorbo?

yo te adoro con todo mi corazón.

madre: lo sé, amor, pero

rafael...

silvia: rafael te adora

y lo sabes.

madre: voy a extrañar mucho

a tu papá.

el era muy duro contigo porque

te quería mucho.

silvia: y yo a él, ojalá

hubiera podido decirle cuánta

razón tenía con lo que pensaba

de rafael.

madre: silvia, ustedes se

tienen que arreglar.

silvia: ya he intentado todo.

madre: cuando hay amor, todo se

resuelve.

silvia: ese es el problema,

yo lo quiero, lo veo como un

buen padre, gran maestro al que

le debo todo, pero ya no sé si

lo amo, entre nosotros ya no

hay esa pasión que sé que existe

en las parejas.

madre: ¿qué piensas hacer

entonces?

silvia: no sé, estoy muy

confundida, sinceramente no sé

qué voy a hacer con todo esto.

rafael, apúrate, por dios.

madre: tranquila, silvia,

no debe de tardar.

¿qué estás haciendo?

rafael: ¿qué haces?

te puedes matar y de paso

llevarte a tu madre y tu hija.

¿por qué tanta desesperación?

silvia: quiero que me enseñes

a manejar.

no entiendo por qué si este

coche me lo dejó mi papá tengo

que depender que me lleves a

todas partes.

rafael: no perdamos más

el tiempo--

silvia: te encanta controlarme,

¿verdad?

cada movimiento, cada paso

que doy.

pienso que tengo todo el

derecho a manejar.

rafael: conmigo no cuentes para

aprender, y apúrate, sino vas a

llegar tarde al llamado.

silvia: claro que nunca me iba

a enseñar a manejar, lo que

quería era estar conmigo,

manejar mi vida,

pero estaba decidida a aprender

y no me iba a rendir.

no, hombre--

ramón: derecha, reversa.

silvita, le recuerdo que en

cuanto se ponga en rojo tiene

que frenar.

silvia: qué bárbaro, don ramón,

¿cree que soy tonta?

ramón: no, pero con el volante

y las velocidades parece que va

en otro lado.

silvia: ay, ay, ay, ay.

>> mujer tenía que ser.

silvia: y a mucha honra.

ramón: por poco lo matas--

silvia: no exagere, si voy

retebien.

ramón: si rafael se entera de

esto al que van a matar es a mí.

frene, dé vuelta a la derecha,

reversa--

silvia: a ver, don ramón, doy

vuelta a la derecha, reversa,

póngase de acuerdo.

>> ya está conectado

y funcionando.

con su permiso.

>> pasen, pasen.

está preciosa.

ay, silvia, cuéntanos cómo es

trabajar en tv.

el otro día te vi en un

programa de la lotería y te

veías guapísima.

silvia: gracias, pero no es

fácil, en el cine se puede

repetir, la tv se hace en

vivo, si te equivocas,

lo ve todo el mundo.

>> las cosas que se dicen en el

ambiente artístico no son del

todo buenas.

dejar a la familia para ir a

besuquearse con uno y con el

otro, trabajar de noche.

yo no comulgo con esas cosas.

>> ay, señora, los tiempos

cambian, si se te antoja una,

te puedo decir dónde comprar.

silvia: me daría mucho ilusión,

pero no puedo, ahorita tengo

muchos gastos en mi casa.

>> no creo que te cueste mucho

trabajo conseguir una lanita

extra.

en ese medio hay formas para

ganar dinerito rápido.

vas a estar rodeada de hombres

ricos que seguramente querrán

prestarte ese dinero.

silvia: sabe qué, me voy a

trabajar, porque yo sí me

compro mis cosas con mi dinero

que me pagan de artista, como

usted lo llama.

>> ay, no te puedes ir así--

silvia: no, gracias, vengo otro

día que haya menos gente

fufurufa.

rafael: ¿qué pasó?

silvia: que estoy harta que

todo mundo me cuestione,

creen que soy una zorra por el

mero hecho de ser artista.

harta de que me llamen mala

madre, de no tener un minuto

para mí y mi hija y cuidarla

como quisiera.

rafael: tampoco te pongas así,

lo que pasa es que la gente te

tiene envidia.

silvia: tú tampoco me lo pones

fácil, antes de irme a la

peluquería dejé todo impecable,

en menos de una hora mira este

desorden.

llego muerta de trabajar y el

departamento se me cae encima,

no puedo, rafael, te juro que

no puedo.

rafael: taxi.

silvia: ¿y esto?

rafael: ya ves, tu mamá y la

niña fueron a visitar a tu tía,

van a pasar la noche ahí.

silvia: huele delicioso,

¿lo preparaste tú?

rafael: bueno, la verdad es que

me ayudó tu mamá un poquito.

esto es para ti.

perdóname si he sido

desconsiderado contigo, y no te

achicopales por lo que la gente

diga, tú eres adorable, eres

perfecta.

¿qué pasa, no te gusta?

silvia: claro que me gusta,

es un centenario.

¿qué pasó?

rafael: un apagón, voy por una

vela.

silvia: afuera hay luz, y en

las otras casas también.

¿fuiste a pagar la luz?

no puede ser, te dejé el

dinero, te lo dije mil veces

antes de irme, ¿qué más tengo

que hacer?

rafael: salí a comprarte el

centenario y se me olvidó--

silvia: ya no hay manera

contigo--

rafael: discúlpame,

me equivoqué otra vez, perdón.

no doy una contigo, sé que

estás enojada porque no he

podido conseguir un trabajo.

me la paso tocando puertas y no

pasa nada.

silvia: no puede ser que

alguien con tu talento esté en

esta situación, rafael,

no es posible.

rafael: ¿qué hago, rogarle a

los productores para que me

contraten?

el talento ya no se valora como

antes, ahora ya cualquiera

filma una película--

silvia: perdón, pero yo tengo

trabajo y no soy cualquiera.

rafael: no lo dije en ese

sentido, me hace muy feliz que

tengas trabajo.

silvia: pero no estoy a tu

altura.

rafael: lo que quise decir es

que tal vez los productores

están contratando actores menos

exigentes que yo,

o más baratos, no lo sé.

todo mundo sabe lo profesional

que soy, de dónde vengo, todo

mundo lo sabe.

silvia: entonces tal vez sea

hora que dejes a un lado tus

pretensiones, porque no podemos

seguir así.

y hazme el favor,

devuelve esto.

como tú bien dices, no estamos

para gastos superfluos.

si le digo que son de 24 kilates

es porque lo son.

>> mi obligación es analizar

las piezas, señorita.

>> ay, silvia, ¿no te da pesar

deshacerte de todas estas cosas?

especialmente de la esclava que

te dio tu verdadero padre.

silvia: mi verdadero padre está

en el cielo, y con respeto al

sr. pasquell, pues, a él

tampoco le dio pena negarme.

de todos modos todo lo voy a

recuperar.

joaquín me acaba de ofrecer

nuevo trabajo--

>> ay, felicidades, sabes que

cuentas conmigo para cuidar a

livia--

silvia: no, mamá, no dejo a mi

hija, ustedes se vienen conmigo.

no, rafael se queda, que vea

cómo se las arregla.

>> señorita.

su dinero y su boleta,

vence el 30 del mes.

silvia: antes de esa fecha

vengo a recuperarlas.

mamá, esto no puede volver a

pasar, ya me harté de estar

empeñando mis cosas.

si rafael se molesta, pues,

ya tiene dos trabajos, enojarse

y contentarse, nos vamos y ya.

silvia: me voy de gira con la

compañía de joaquín,

me ofreció la chamba y tengo

ganas de vivir esa experiencia.

aparte que necesitamos el

dinero.

rafael: bueno, no es necesario

que te vayas de gira, estoy

por conseguir trabajo en cine,

no es gran cosa, pero

la necesidad tiene cara de

hereje, como se dice.

silvia: rafael, escúchame,

las cosas entre tú y yo no

están bien, creo que necesitamos

poner distancia entre nosotros.

esta gira no pudo llegar en

mejor momento, los dos

necesitamos pensar.

rafael: yo no soy de aceptar

personajes pequeños, pero por

tratarse de un productor tan

importante como usted,

no tendría inconveniente en

aceptar lo que me ofrezca.

entiendo, gracias,

yo vuelvo a llamar.

silvia: en 1950 se lanzó el...

era el canal cuatro.

un día después se transmitió

por primera vez un informe

presidencial.

tener tv era un lujo,

se veían en las vitrinas

de los comercios para que

la gente los comprara.

en 1951, don emilio azcárraga

vidaurreta inauguró canal 2.

don emilio azcárraga mismo iba

a ser un personaje determinante

en mi vida, y bueno, en mi

carrera también.

madre: ¿y cuáles son tus

propósitos de año nuevo,

mi amor?

silvia: deshacerme de todo

lo que me estorba,

voy a barrer de mi vida lo que

no me sirve.

bueno, voy a ver si despertó

la niña.

madre: ¿te cuesta trabajo

la vida que llevas?

y no me escondas la cara como

si nunca te hubiera visto

llorar.

silvia: nada cambió entre

rafael y yo, ¿qué hago aquí?

disque somos una familia

feliz, ¿también tengo que

actuar en mi casa?

madre: por supuesto que no,

pero no quiero que repitas mi

historia o la de tu abuela,

que nos quedamos solas con

nuestras hijas.

silvia: ¿por eso me tengo que

quedar junto a un hombre por el

que siento cariño y respeto,

pero no amor?

madre: el amor se parece

bastante a la admiración,

yo diría que sin admiración

tampoco hay amor, y yo veo que

no te queda ni una cosa ni la

otra.

rafael es un gran hombre, pero

si no sientes lo que una mujer

debe sentir por el hombre que

tiene a su lado, todo lo que

hagas lo va a lastimar mucho.

y yo creo que ni tú ni él se

merecen eso.

silvia: gracias, mamita, por

comprenderme, no sabes

la falta que me haces.

rafael: vamos, mujeres, ya van

a dar las doce.

está golpeando...

cuatro, tres, dos, uno.

silvia: ¿no te piensas cambiar,

rafael, a qué hora vamos

a salir?

rafael: no tengo ganas de ir.

silvia: no podemos quedar mal

con los balerón.

bueno, ¿a ti ya todo te da

lo mismo?

rafael: tú también deberías

quedarte, mañana se supone que

tienes rodaje.

¿no me estás oyendo?

no vamos a ir a ninguna parte.

silvia: no vamos es mucha

gente, yo voy contigo o sin ti.

ay, rafa, y yo que me había

casado para ser libre.

bueno, ¿quieren saber qué pasó

después?

>> señoras, ahora silvia pinal

nos va a enseñar sus piernas en

la pantalla del cine nacional.

>> ¿de verdad, y qué más vas a

enseñar, todo tu cuerpo?

silvia: no, no se emocionen--

>> ¿y tu esposo no se pone

celoso de que todos te vean las

piernas?

silvia: mi marido es un hombre

muy preparado, moderno,

y además conoce los límites

entre la realidad y la ficción.

>> entonces, ¿por qué no nos

das un adelanto?

miren, miren.

silvia: ey, suéltenme.

todas: [hablan a la vez]

>> que siga la fiesta,

yo invito una ronda.

sonia: silvia, sube, te doy

un aventón.

silvia: no, gracias, ahora tomo

un taxi.

sonia: qué taxi ni qué ocho

cuartos, además está haciendo

mucho frío.

silvia: gracias.

sonia: soy sonia, y de cariño

me dicen la gorda, encantada--

silvia: yo soy--

sonia: silvia pinal, todo mundo

sabe quién eres.

silvia: fuiste muy solidaria

conmigo en la fiesta, sonia,

nunca voy a olvidar ese gesto,

gorda.

sonia: por favor, no tienes

nada que agradecer.

silvia: por mi culpa te estás

perdiendo de la fiesta,

al menos déjame invitarte una

copita de vino.

rafael: perdón, no sabía que

habías regresado acompañada.

silvia: mi amor.

mira, te presento a mi amiga

sonia gascón, me hizo el favor

de traerme.

mi esposo rafael,

mi hija livia.

sonia: buenas noches.

rafael: la niña se despertó

hace horas y ya no sé qué hacer

para dormirla.

sonia: nos tomamos ese vinito

otro día, buenas noches.

adiós.

silvia: gracias.

sonia: hola, silvia, sube.

silvia: te traje unas tortillas

de harina, las hizo mi mamá,

bien norteñas.

sonia: qué delicia, no tenías

que molestarte.

silvia: no es ninguna molestia,

es lo mínimo después del

recibimiento de anoche de mi

marido.

sonia: tranquila, esos son

gajes del oficio.

las mujeres se casan buscando

liberarse de sus padres y

terminan en una cárcel peor con

sus maridos.

silvia: rafael no era así, pero

desde hace un tiempo las cosas

no están bien en mi matrimonio.

yo hago lo posible por salvar a

nuestra familia, por livia,

y te aseguro que rafael

también, pero a fuera ni los

zapatos.

sonia: si necesitas un hombro

para llorar, aquí lo tienes,

considérame tu amiga.

me da pena contigo, pero tengo

que salir.

silvia: ¿adónde vas, quieres

que te dé un aventón?

voy al centro.

sonia: perfecto, también voy

para allá, a telesistema

mexicano.

silvia: ¿trabajas en la tv?

sonia: trabajo para vélez y él

trabaja para los azcárraga,

los dueños de la empresa,

¿los conoces?

silvia: no.

sonia: pues, a eso hay que

ponerle remedio, un día de

estos te los voy a presentar.

al refrigerador, por favor.

silvia: gracias.

rafael: ey, ¿por qué le bajas?

estoy escuchando el programa--

silvia: rafael, tengo que

hablar contigo, las cosas ya no

funcionan entre nosotros,

cualquiera que nos ve se da

cuenta que lo nuestro ya no

tiene dirección.

rafael: el que nos ve ve los

mismos problemas por los que

pasa cualquier matrimonio.

silvia: no niegues la realidad,

nos la pasamos peleando,

ya casi no tenemos intimidad.

rafael: porque siempre estás

cansada.

silvia: cómo no voy a estar

cansada, si trabajo de sol a

sol, ¿te lo tengo que repetir

otra vez?

rafael: ay, no, no, otra vez

con la misma cantaleta no,

por favor.

silvia: rafael, quiero que te

vayas de la casa.

rafael: ¿por qué no te largas

tú?

silvia: está bien, si eso es

lo que quieres, agarro a mi

hija, mi mamá y me voy.

rafael: ¿hay otro hombre?

silvia, tú no me puedes dejar.

prometo no molestarte nunca.

tienes toda la razón,

tú te ganas el dinero,

disfrútalo, haz lo que tú

quieras, puedes ir donde

quieras, con quien tú quieras,

reconozco que soy un loco,

un celoso, peor que tu padre,

como dices, a partir de hoy

cambio, te lo juro, es para

siempre, nunca más te voy a

volver a preguntar nada,

ni cómo, ni dónde, ni cuándo

ni con quién, te lo prometo.

silvia: ¿escuchas lo que estás

diciendo?

yo nunca aceptaría una vida

así, quiero mi libertad

y quiero dártela a ti también,

los dos nos merecemos algo

mejor.

rafael: tengo muchos proyectos

en puerta, vas a ver que en muy

poco tiempo va a mejorar

nuestra situación.

por favor, silvia,

dame otra oportunidad.

silvia: ya escuché tantas veces

eso de mejorar las cosas,

de verdad, rafael, lo único que

te pido es que me des el

divorcio.

rafael: no, yo no me voy a ir

de esta casa, no voy a aceptar

que me alejes de mi hija, de mí

nunca te vas a librar, nunca.

>> todavía no puedo creer que

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