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Ringo Capítulo 75

Univision14 Mar 2020 – 12:00 AM EDT

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[música]

oso: rosa, ¿qué tienes?

rosa: no sé, no tengo fuerza

en los brazos.

carrizo: seguro no calentaste

bien.

rosa: a ver, no es eso,

de verdad me cuesta

mucho trabajo tirar un golpe.

oso: tranquila, tranquila,

vamos a que te revise susana.

carrizo: eh, yo la llevo.

oso: no es momento de pelear,

vamos.

pepe: ¿qué pasa?

oso: no tiene fuerza

en sus brazos.

pepe: ah.

oso: rosa no tiene fuerza

en los brazos.

rosa: ¿qué me pasa, doctora?

susana: tranquila, te voy

a revisar.

déjenme sola con ella por favor.

¿qué fue lo que te pasó?

rosa: estaba entrenando

con carrizo cuando quise pegarle

a las guanteletas, no tenía

nada de fuerza.

susana: a ver, siéntate,

te voy a revisar.

elsa: ¿no vas a bajar

a desayunar?

¿qué te pasa?

brenda: me quiero morir.

perdí a mi bebé, mi marido

no llegó a dormir y ya me dejó.

nadie me quiere.

elsa: brendita, no digas eso,

lo del bebé fue mala suerte,

pero ya vendrá otro.

y si alejo no vino a dormir,

será porque tuvo algo que hacer.

brenda: ay, sí, no me digas

eso, ¿eh?

porque no soy tonta.

no me quiere porque perdí

a mi bebé.

él quería un hijo

y yo no se lo di.

mi bebé, no, mi bebito,

mi bebé, no.

elsa: ay, dios mío,

¿dónde tienes tus pastillas?

brenda: mi bebé...

[solloza]

mi bebito, mi bebito,

mi chiquito.

elsa: tómate tu pastilla

para que te sientas mejor.

brenda: no, no quiero.

elsa: brendita, por favor.

brenda: solo te haces

la que me quieres porque tú

no me quieres.

nadie me quiere,

nadie me quiere.

elsa: tienes que tomártela,

hazme caso.

te vas a sentir mejor.

brenda: no, no, no, no, no.

elsa: tómatela, tómatela,

tómatela.

brenda: [tose]

teresa: ¿qué pasa, guachín

recién casado y ya te andas

peleando con tu mujer?

guachín: pues, es que la luchis

es una manirrota, no se cansa

de pedirme dinero.

ahora me salió con que quiere

un abrigo de "disón".

teresa: será de vison.

guachín: pues, como se diga.

teresa: ¿y como para qué quiere

un abrigo de pieles con el clima

que tenemos aquí?

guachín: pues, no sé si sea

de pieles, pero cuesta

una millonada.

teresa: ¿y cómo no si es

de vison?

brenda: o--oiga, ¿y eso qué es?

teresa: son unos animalitos

que tienen una piel muy bonita

con la que hacen abrigos

para los artistas de hollywood.

pepe: no sé qué le pasa a rosa

que no tiene fuerza

en los brazos.

guachín: no, no la hagas,

voy a verla.

damasio: vamos.

pepe: vamos.

santiago: abuela, vamos a ver

a rosa.

teresa: no, al rato,

luego nos dicen qué pasa,

tú sigue comiendo.

susana: ¿te duele?

rosa: no, nomás no tengo fuerza.

susana: a ver, intenta estirar

los brazos al frente

con las palmas hacia abajo.

ahora haz presión sobre

mis manos, quiero que las bajes.

rosa: no puedo.

¿qué tengo, doctora?

así no voy a poder pelear

contra la japonesa.

susana: tranquila, hay que ver

qué es lo que te está

produciendo la pérdida

de fuerza.

es muy probable que tenga

que ver con el golpe

que recibiste cuando

te atropellaron.

a ver, apriétame lo más fuerte

que puedas.

teresa: ¿qué pasó,

ya saben algo?

oso: no, todavía nada,

sigue con susana.

teresa: voy a verla.

¿cómo sigues, mi hija?

rosa: mal, pues, no salgo

de una para entrar a otra.

teresa: ánimo, vas a estar bien.

guachín: ¿qué tiene rosi?

susana: no puedo dar

un diagnóstico.

intuyo que tiene que ver

con el golpe que recibió

cuando la atropellaron,

pero la tiene que revisar

un especialista.

oso: ¿conoces alguno?

susana: sí, al doctor robledo.

es un ortopedista

extraordinario.

le voy a llamar.

carrizo: no te preocupes,

yo te voy a conseguir al mejor

especialista, ¿ajá?

oso: no le vas a buscar a nadie,

ya me tienes hasta la coronilla.

así que más te vale

que te alejes de rosa.

es más, no te quiero volver

a ver aquí.

carrizo: ¿y quién eres tú

para prohibirme algo?

oso: ¿que quién soy?

nada más y nada menos

que el dueño de este gimnasio.

así que de ahora en adelante

tienes prohibida la entrada.

fuera de aquí.

carrizo: mientras esté rosa

aquí no me voy a ir.

así que sácame, si puedes.

oso: o te vas porque te vas--

todos: [hablan a la vez]

rosa: mira, mejor vete, ¿sí?

por favor, no quiero más

problemas de los que ya tengo,

por favor.

carrizo: está bien, lo hago

porque tú me lo pides, pero

ni creas que esto se va

a quedar así.

susana: mañana te va a recibir

el doctor robledo.

no te puedo acompañar porque

lo más seguro es que operen

a guevara.

damasio: ¿a guevara,

de qué lo van a operar?

susana: tienen un problema

en sus ojos.

¿oso, puedes acompañar tú

a rosa?

oso: por supuesto que sí,

yo la llevo.

rosa: eh, ¿puedo regresarme

ya a trabajar?

susana: sí, sí, sí, ve, rosita.

oso: bueno, vamos, vamos,

todos a trabajar.

a mí sí me vas a decir

la verdad.

susana: lo más probable

es que tenga una lesión

en la cervical.

no sé qué tan grave pueda ser.

mañana nos lo dirá

el ortopedista.

la cita es a las once

de la mañana, acompáñame

al consultorio, te voy a dar

la dirección, ven.

rosa: ¿sabe cómo me siento?

como si todo lo que soy

hubiera estado en la fuerza

de mis brazos.

y como la perdí, pues,

ya no tengo con qué seguir

adelante.

teresa: no digas eso.

siempre has sido muy fuerte

y has salido de situaciones

más difíciles que esta.

esto no te va a vencer.

rosa: no, doña teresa,

esto es como si me hubieran

cortado las alas y no sé

si voy a poder.

no sé, de verdad.

teresa: claro que vas a poder,

y si te fallan las fuerzas,

aquí estamos todos

para apoyarte: el oso, susana,

guachín, damasio, pepe,

juan josé, rafael, yo.

rosa: ¿y si es una señal

para que renuncie a mi sueño

de ser boxeadora y me regrese

a mi pueblo?

teresa: ¿qué señal ni qué señal?

vas a salir adelante.

santiago: rosa, ¿ya estás bien?

teresa: no, pero lo va a estar.

eva: necesito pedirte un favor.

van a venir por estos documentos

y yo tengo que salir.

alejo: ¿a dónde vas?

eva: al doctor.

alejo: ¿te sientes mal,

estás enferma?

eva: no, estoy embarazada.

ambos: [ríen]

alejo: felicidades.

eva: ay, muchas gracias.

¿quién iba a decir que íbamos

a ser papás casi por las mismas

fechas?

alejo: eh, yo ya no.

no va a haber tal bebé.

eva: ¿cómo?

alejo: brenda no estaba

embarazada, se trató

de un embarazo sicológico.

eva: qué pena, estabas

tan ilusionado.

alejo: pues, sí.

eva: ya, vas a ver, ya tendrán

otros hijos, no te aflijas.

alejo: sí, pero no con brenda.

es imposible convivir con ella.

no me digas "te lo dije"

por favor.

eva: no, no voy a decirte nada.

alejo: gracias.

eva: lo siento mucho de verdad.

máximo: [llama a la puerta]

¿lista?

se nos está haciendo tarde.

eva: hasta luego, alejo.

alejo: hasta luego.

[celular]

bueno.

elsa: soy elsa, brendita

está muy mal y no deja

de llorar.

¿podría venir a verla,

por favor?

alejo: voy en cuando pueda.

diego: ¿por qué mandaste

a mercedes de regreso

a la planta?

julia: porque decidí que sandra

va a regresar a su puesto.

quiero que sea mi secretaria.

ella conoce mejor que nadie

el funcionamiento

de esta empresa.

diego: ¿y por qué no me dijiste

nada?

soy el vicepresidente

de la cervecería,

debo estar informado.

julia: no tengo por qué darte

explicaciones.

y siéntate que tenemos

que hablar.

diego: ¿qué sucede?

julia: te agradezco todo

lo que has hecho por la empresa.

es indudable que fuiste

la mano derecha de mi papá

y que entre los dos

la sacaron adelante

con muy buenos resultados,

pero mi papá ya no está

y como tú y yo

ya no somos pareja, no puedo

seguir trabajando contigo.

diego: ¿y por qué no?

podemos tener una relación

estrictamente profesional,

¿no crees?

julia: lo siento, pero no puedo.

necesito poner distancia contigo

es lo más sano para los dos.

quiero que dejes de trabajar

en la empresa.

diego: [ríe]

no lo puedo creer,

¿qué hay detrás

de esta decisión tan absurda?

julia: nada, simplemente

no quiero que sigamos

trabajando juntos.

diego: pues, no, no voy

a renunciar, si quieres córreme,

me liquidas, pero te recuerdo

que tengo muchos años dentro

de la empresa, así que

estamos hablando de mucho

dinero, julia.

julia: ¿y por qué piensas

que la empresa

no te puede pagar?

diego: porque no tiene

cómo hacerlo.

apenas estamos saliendo

de los números rojos y tú

no tienes ninguna experiencia,

me necesitas.

julia: no tendré ninguna

experiencia en cómo administrar

una empresa, pero si funciona

sin la dirección de mi padre,

¿por qué no va a funcionar

sin ti?

diego: está bien, si quieres

que me vaya, liquídame.

[música]

[música]

julia: le pedí a diego que

se vaya de la empresa.

sandra: ahora entiendo la cara

de odio con la que me vio.

julia: pero me amenazó con que

no se va a ir si no lo liquido.

lleva muchos años aquí

con el puesto de vicepresidente

lo cual significa

que la cantidad es muy grande.

él sabe que no tenemos dinero

disponible.

sandra: pues, sí, se robó todo

lo que pudo.

julia: habla a personal para

que hagan un cálculo

de lo que implicaría liquidarlo.

sandra: perfecto, con permiso.

don iván estaría muy orgulloso

de ti.

santiago: mi mamá le dijo

a mi abuela que me quedara aquí,

fue por algo de un trabajo.

ringo: ah, muy bien, y le estás

quitando el tiempo a rosa

para que te ayude con la tarea,

¿verdad?

santiago: no, pero como no puede

entrenar, me está ayudando.

rosa: es que perdí la fuerza

en los brazos.

ringo: ¿cómo?

rosa: sí, susana dice que tiene

que ver con lo del accidente.

pero mañana me va a ver

un ortopedista.

ringo: bueno, pero eso

es momentáneo, ¿no, rosa?

rosa: hasta que no se sepa

bien a bien por qué fue, pues,

no podemos decir nada.

santiago: ya nunca va a poder

volver a boxear.

ringo: no, no, no, no digas eso,

santi.

hay que esperar a ver qué dicen

los especialistas, ¿hm?

rosa: santi tiene razón porque

lo más seguro es que no voy

a poder boxear nunca más.

ringo: no digas nunca.

de peores has salido, tienes

buena madera y te vas

a recuperar, ya lo verás.

no llores, tranquila.

voy con mi mamá.

ya me enteré de lo de rosa.

teresa: pobre muchacha,

le llueve sobre mojado.

[celular]

ringo: ¿sí, bueno?

julia: ya lo hice, le pedí

a diego que se fuera.

ringo: ¿y cómo lo tomó?

julia: mal, por supuesto.

obvio no se quiere ir a menos

que lo liquide y eso significa

mucho dinero con el que no

contamos.

voy a ir con mi tío manuel

a que me aconseje

qué puedo hacer.

¿tú dónde estás?

ringo: aquí en el club.

julia: ¿me puedes acompañar

a verlo?

ringo: por supuesto, avísame

cuando llegues.

susana: me dijeron que mañana

hay espacio en el hospital.

lo estoy esperando para ver

qué me dice.

guachín: ¿quiere que le traiga

el dinero de una vez?

susana: no sé cuánto vaya a ser.

yo te aviso cuando nos entreguen

la cuenta del hospital.

guachín: está bien.

guevara: ah, perdón, no sabía

que estabas dando consulta.

susana: no te preocupes, pasa.

ya terminé.

guachín: muchas gracias,

doctora.

guevara: eres tú, guachín.

¿y qué le pasa a guachín?

susana: nada grave.

guevara: menos mal, me cae bien,

es un buen muchacho.

susana: más de lo que te

imaginas.

muchas gracias,

eres un ángel.

guevara: ¿cómo está eso

de que mañana hay un lugar

para que me operen?

es muy rápido, ya te dije,

yo no tengo el dinero.

susana: por el dinero

no te preocupes, varela

no va a cobrar por aperarte.

guevara: ¿y el hospital qué?

yo tenía mi cinturón, pero

con lo que me dieron por él,

yo no creo que alcance.

susana: el hospital tampoco

va a cobrar nada.

tiene un programa de asistencia

social y entraste dentro

del protocolo.

lo que te dieron del cinturón

guárdalo para los medicamentos.

guevara: pero--

susana: pero nada, nada,

por favor di que sí, o es mañana

o quién sabe para cuándo vuelva

a haber espacio, por favor,

decídete.

tengo que avisarle a varela

y al hospital para que

nos programen la cirugía.

guevara: está bien.

susana: tranquilo, yo voy

a estar contigo.

guevara: no sé ni qué decir,

ni cómo agradecerte.

vas a decir que soy un chillón.

susana: no, no digas nada.

lo importante es que estés bien.

ringo: y esto vas a hacerlo

aparte del mapa de la república.

santiago: ¿y lo vamos

a ir a comprar?

ringo: ajá.

[celular]

¿ya llegaste?

voy para allá.

santiago: ¿y el mapa?

teresa: ¿adónde fue tu papá?

santiago: no sé, íbamos a ir

a comprar el mapa

y salió corriendo.

teresa: ya regresará.

santiago: papá.

ringo: [ríe]

ven para acá, pollo.

saluda a julia.

julia: hola, santi.

ringo: ven, mi hijo.

julia: ¿qué le pasa?

ringo: no lo sé, igual

no se lo esperaba, pero no tiene

por qué ser grosero.

julia: bueno, seas duro,

tal vez debiste hablar

con él antes.

ringo: sí, pero no tiene

por qué ponerse así, julia.

julia: habla con él, yo voy

a estar con mi tío manuel.

ringo: yo te alcanzo.

teresa: ¿qué fue lo que pasó,

por qué estás tan enojado?

santiago: no quiero hablar.

teresa: ¿qué--qué sucedió?

¿tú me lo puedes explicar?

ringo: te cuento ahorita,

déjame hablar con santi

por favor.

¿por qué no saludaste a julia,

eh? fuiste muy grosero con ella.

santiago: porque no me gustó

que se estuvieran besando.

ringo: eso no es asunto tuyo.

julia y yo somos adultos

y sabemos lo que hacemos.

santiago: no me importa,

yo quiero que estés con mi mamá.

ringo: a ver, santi, te lo he

explicado muchas veces.

tu mamá y yo no somos

una pareja, ¿entiendes--?

santiago: que no me importa,

yo quiero que estés con ella

y seamos una familia.

ringo: a ver, yo entiendo

que ese sea tu deseo, pero eso

no va a ser posible.

santiago: ¿por qué no?

ringo: porque yo amo a julia,

mi hijo, no a tu mamá.

santiago: pues, yo no quiero

que la ames, yo quiero que ames

a mi mamá.

ringo: a ver, santi...

santi, ven, santi.

[música]

ringo: ¿qué te pasa?

te pueden atropellar,

¿no te das cuenta?

es peligroso.

santiago: no te oigo,

no te quiero oír.

ringo: vámonos a la casa,

vamos por tus cosas, vámonos.

vámonos ya, ándale.

guevara: ¿y cómo fue que

lograste que no te cobraran

en el hospital?

susana: ay, ya te dije.

guevara: que sí, que sí,

discúlpame es que estoy

muy nervioso, de veras.

susana: ya, tranquilízate.

guevara: ya, ya.

susana: ve a tu casa, date

un buen baño para

que te relajes, cenas ligero,

y yo te recojo mañana temprano.

ah, tienes que estar en ayunas

para la operación.

guevara: sí, está bien, pero,

¿sabes qué?

mejor yo llego al hospital.

dame la dirección.

carrizo: doctor, buenas tardes,

¿cómo está?

habla carrizo.

pues, aquí molestándolo,

fíjese que mi novia es boxeadora

y cuando estábamos entrenando

de la nada perdió la fuerza

en los brazos.

no, no, no, dolor no ha tenido,

solo falta de fuerza y ya.

sí, doctor, ok, se lo agradezco

mucho, gusto en saludarlo,

adiós.

a ver...

>> señor, tiene visita.

carrizo: ¿quién?

>> eh--la señora marlene,

dice que es la mamá de la niña.

carrizo: ¿qué haces aquí?

marlene: vine por mi hija.

carrizo: nos abandonaste,

no sabíamos nada de ti,

¿y ahora te presentas como

si nada y pretendes llevarte

a mi celia?

marlene: ¿de dónde saca

que los abandoné?

si tú bien sabes que tuve

que salir de urgencia porque

mi primo estaba muy grave.

carrizo: ah, te costaba mucho

avisarme.

para eso existen los teléfonos.

marlene: ¿y cómo quería

que te llamara si no había

señal de celular?

carrizo: a esta hora

te apareces, a ver,

¿cuánto tiempo ha pasado

desde que te fuiste?

marlene: no sé, pero si para ti

ha sido mucho, para mí más.

se me venció el pasaporte,

tardé mucho en renovarlo,

regresé a atlanta buscarlo

y ya no estaban.

me costó mucho trabajo dar

con ustedes.

carrizo: ¿y qué querías,

que me quedara esperándote

a que aparecieras?

no, marlene, a ver, así no son

las cosas.

marlene: lo siento mucho,

pero me voy a llevar a mi hija.

no quiero tener problemas

contigo.

carrizo: ¿me estás amenazando?

marlene: no, te estoy diciendo

que si no dejas que me la lleve,

voy a contratar a un abogado.

carrizo: pues, contrátalo,

a ver, yo también

lo puedo hacer.

tengo tanto derecho como tú

para quedarme con celia.

marlene: tú no eres su padre.

carrizo: sí lo soy,

por algo le di mi apellido

y la quiero como si fuera

de mi sangre.

marlene: ¿quién sabe cómo

te las arreglaste para sacarla

de los estados unidos?

pero legalmente no fue

porque yo no la autoricé.

te puedo mandar a la cárcel,

así que más vale que te pongas

mansito.

celia tiene que estar

con su madre.

así que tú decides,

por las buenas o por las malas.

carrizo: mi amor, mi chiquita--

celia: papi.

carrizo: ¿quieres regresarte

con tu mamá o prefieres

quedarte conmigo?

marlene: no manipules a la niña,

ella va a hacer lo que yo diga.

carrizo: ¿no tienes corazón?

marlene: vamos, mi hijita.

vámonos de aquí,

agarre su bolsita.

julia: le dije a diego

que se fuera y no lo aceptó.

me dijo que lo tengo

que liquidar.

manuel: ¿no ibas a esperar

a que la licenciada avendaño

tuviera pruebas para

incriminarlo antes de sacarlo

de la empresa?

julia: pues, sí, pero ya no

puedo seguir viéndolo

como si nada, no puedo.

manuel: lo entiendo, pero

es mejor tener la cabeza fría

para tomar las decisiones

importantes.

eva: bueno, ya, papá,

ya lo hizo, ya no hay nada

que hacer.

manuel: tienes razón, ¿ya qué?

y ahora hay que ver de dónde

vas a sacar el dinero

para liquidarlo.

julia: no tengo modo, no hay

dinero en la empresa

por el desfalco que hizo.

eva: ¿y de cuánto sería

su liquidación?

julia: mucho dinero.

no sé, tal vez tenga que

hipotecar la casa.

manuel: no creo que sea

una buena idea.

si lo que quieres es no verlo

y que no tenga injerencia

en las decisiones de la empresa,

quítale todo el poder.

julia: o sea, ¿que lo congele?

manuel: sí, que siga

en su puesto de vicepresidente,

pero sin que pueda tomar

decisiones ni dar órdenes.

en una de esas sea que renuncia.

julia: pues, es una buena idea,

pero lo voy a seguir viendo.

manuel: no si lo cambias

de oficina, pero tienes

que seguir alerta, no hay

que olvidar que este hombre

es muy astuto, y no vaya

a salirte con quién sabe

qué jugarreta, ¿eh?

[celular]

julia: hola.

ah, no me digas.

sí, sí, mi amor, atiende

lo de santi y aquí te espero.

eva: ¿mi amor?

julia: sí.

me reconcilié con ringo.

manuel: hubieras empezado

por ahí, esa sí que es

una buena noticia.

me alegro mucho.

julia: por eso también apresuré

las cosas con diego.

no quiero andar a escondidas

con ringo.

gloria: qué bueno que ya están

aquí, les tengo

una súper noticia:

ya tengo trabajo.

ringo: qué bueno, me alegro.

gloria: ¿pasó algo?

ringo: que te cuente

lo que hizo, ¿hm?

ya me tengo que ir.

y está castigado, no puede

salir, ¿de acuerdo?

gloria: sí.

¿qué pasó, mi amor, por qué

está tan enojado tu papá?

santiago: me salí corriendo

del club y crucé la calle

sin fijarme.

gloria: ah, pues, eso está

muy mal, ¿por qué lo hiciste?

santiago: porque estaba enojado

porque mi papá se estaba besando

con julia.

gloria: ¿están juntos otra vez?

santiago: sí, pero yo no quiero,

yo quiero que esté contigo.

gloria: julia no es una buena

persona, mi amor.

una mujer con principios

no se mete a destruir

una familia.

santiago: y mi papá dice

que la quiere.

gloria: no te preocupes,

eso solo es un decir porque

ella es una mujer casada

y su marido no la va a soltar

tan fácil.

tenemos que hacer que tu papá

se olvide de ella.

[música]

[música]

oso: ¿cómo te sientes?

rosa: bien, la verdad, e--este

asunto de que casi no tengo

fuerza, pues, no me molesta

para nada, bueno, más que

en eso, que no tengo fuerza.

oso: claro, lo entiendo.

teresa: bueno, los dejo,

me tengo que ir.

hasta mañana.

oso: hasta mañana, hasta mañana.

rosa: hasta mañana.

oso: eh--yo te quería decir

que--que te quedaras en mi casa

para que no estuvieras sola

y así mañana salimos temprano

para la cita con el ortopedista.

rosa: no, gracias, me quiero

ir a mi casa.

bueno, de hecho, ya me iba.

oso: bueno, entonces, permíteme

acompañarte.

rosa: sí, vamos.

ringo: julia, perdóname,

no pude llegar antes.

julia: no te preocupes.

ringo: ¿cómo te fue con manuel?

julia: me dijo que me apresuré

en pedirle a diego que se fuera,

y tiene razón, pero ya no

soportaba verlo.

ringo: ¿y tienes cómo

liquidarlo?

julia: no, no lo voy a sacar

de la empresa, pero le voy

a quitar todo el poder.

ringo: yo quisiera que no

lo volvieras ver.

julia: yo también, pero

no se puede.

¿qué fue lo que pasó con santi?

ringo: está necio en que tengo

que volver con gloria.

no se puede ni hablar con él.

julia: bueno, es natural,

gloria es su mamá.

ringo: sí, es su mamá, pero no

voy a volver con ella nada más

por darle el gusto al niño.

o sea, tiene que entender

también él.

¿puedes creer que salió

corriendo a la calle

sin hacerme caso?

eso está muy mal, julia.

julia: ¿quieres que yo hable

con él?

ringo: no, no, no, igual

más adelante.

¿no te importa si me voy

a la casa?

quiero dejar todo claro

de una vez por todo con gloria

y con él.

por cierto, ¿supiste lo que

le pasó a rosa?

julia: no, ¿qué le pasó?

ringo: parece que no tiene

fuerza en los brazos.

julia: no me digas,

ay, voy a ir a verla.

ringo: luego te llamo.

julia: sí.

[suspira]

rosa: gracias por acompañarme.

oso: prométeme que si se te

ofrece algo, me vas a llamar.

[llaman a la puerta]

rosa: ¿quién?

carrizo: yo, carrizo.

supuse que estarías aquí.

mira, te traje algo de comer.

rosa: ah, gracias, carrizo,

pero no tengo hambre.

carrizo: tienes que echarle

ganas, tú no eres de las que

se da por vencida

tan fácilmente, ¿eh?

rosa: ¿y celia?

carrizo: ya no está conmigo.

rosa: ¿cómo que ya no está

contigo?

carrizo: se la llevó su mamá,

apareció de la nada y me dijo

que si no dejaba

que se la llevara, me iba

a demandar.

rosa: después de que

los abandonó, ¿cómo tiene cara

para aparecerse así nada más?

tienes que hacer algo.

carrizo: no puedo,

me la traje sin su autorización.

rosa: carrizo...

carrizo: ¿y qué hacía?

ni modo de dejar en atlanta,

tenía que regresarme.

rosa: ay--ya--ya, no llores,

mira, con el tiempo las cosas

se pueden arreglar.

carrizo: la voy a extrañar

mucho.

la quiero como si fuera mi hija.

rosa: ¿entonces no es hija tuya?

carrizo: de sangre no, pero

para mí es igual.

rosa: sí, se ve cómo quieres

a celia porque nadie se puede

imaginar que no es tu hija.

carrizo: marlene me gritó

que yo no era su padre,

es una malagradecida.

espero que celia no me extrañe

tanto como yo a ella,

no quiero que sufra.

perdón, rosa, no debí contarte

mis penas y yo vine a ver

cómo estabas,

no a que me consolaras.

rosa: para eso somos amigos,

¿no?

carrizo: qué suerte haberte

encontrado y no te voy a perder,

rosa, a ti no.

rosa: ya no empieces por favor.

carrizo: está bien.

te dejo descansar, ¿eh?

mañana te busco para ver

cómo te fue en el doctor.

rosa: sí, gracias por venir.

gloria: buenas noches, qué bueno

que llegas.

hice enfrijoladas para cenar,

¿te sirvo?

ringo: no tengo hambre, gracias,

¿no ha llegado mi mamá?

gloria: no, debe de andar

con renato.

ringo: mm, ¿y santi?

gloria: en el cuarto.

ringo: voy a hablar con él.

santi, tenemos que hablar.

santiago: si es de julia,

no quiero.

ringo: ¿por qué no quieres?

tienes que entender que ella

es la mujer que amo.

a ver, te caía muy bien antes.

¿qué pasa que ya no la quieres?

santiago: es que lo que

no quiero es que ustedes dos

estén juntos, yo quiero

que estés con mi mamá.

seamos una familia como antes.

ringo: julia, tú y yo vamos

a formar una familia, campeón.

santiago: no, yo no quiero

esa familia, y no me puedes

obligar a quererla.

ringo: no, claro que no,

nadie puede obligar a querer

a nadie, por eso, aunque tú

desees que yo ame a tu mamá,

pues, simplemente no puedo,

mi hijo, dejé de quererla

hace mucho tiempo.

santiago: por culpa de julia.

ringo: no, no, no, fue mucho

antes, y tú sabes muy bien

por qué fue.

no te lo quiero recordar

otra vez.

santiago: mi mamá ya es buena

y te quiere, ya cambió.

ringo: pues, sí, pero yo no.

santiago: pues, yo tampoco voy

a querer a julia.

ringo: no te pongas así,

por favor.

santiago: no quiero.

vete de mi cuarto,

no te quiero ver.

gloria: ¿ya lo tranquilizaste?

ringo: no, y si no nos ponemos

de acuerdo tú y yo, las cosas

no se van a arreglar.

sé que ya te enteraste

de que julia y yo estamos juntos

de nuevo.

gloria: sí, sí, santi

me lo dijo.

yo le dije que si ustedes

se quieren, pues,

hay que aceptarlo.

ringo: ¿segura que eso fue

lo que le dijiste?

gloria: claro, ¿por qué

lo dudas?

ringo: porque me parece

que ha sido todo lo contrario,

gloria, santi está muy

entusiasmado en que volvamos

a ser un familia y eso es porque

tú lo estás manipulando.

gloria: por supuesto que no,

jamás lo manipularía,

pero estoy de acuerdo con él.

los dos queremos que volvamos

a ser la familia que éramos.

ringo: te he dicho mil veces

que las cosas ya así

no pueden ser.

gloria: porque julia se encargó

de meterse entre nosotros.

ringo: bueno, basta ya,

por favor, gloria.

nada tiene que ver con esto

julia.

no quiero volver a recordarte

por qué fue que se nos acabó

el amor, ¿hm?

no voy a permitir que le sigas

haciendo creer a santi

que vamos a formar una familia

feliz como antes porque él

va a terminar pagando

las consecuencias.

así que te voy a rogar

por lo que más quieras

que busques dónde irte,

aquí ya no te puedes quedar.

gloria: ¿cómo, me estás

corriendo?

ringo: tómalo como quieras.

gloria: [solloza]

santiago: ¿qué te pasa, mamá?

gloria: tu papá ya no quiere

que siga aquí, me corrió.

esa mujer lo tiene envenenado.

santiago: yo nunca voy a querer

a julia.

y no voy a dejar que se acerque

a él.

gloria: no sé qué voy a hacer,

no me quiero separar de ti.

santiago: voy a decirle

que no quiero que te vayas.

gloria: no, no, no, espera,

ahora está muy enojado,

no te va a escuchar.

mañana veremos qué podemos

hacer.

[solloza]

[música]

rosa: ¿quién?

julia: yo, rosa, julia.

rosa: doctora, pásele.

julia: me enteré de lo que

te pasó.

¿cómo estás?

rosa: ¿qué le digo?

bien preocupada.

[solloza]

carrizo me estaba ayudando

a entrenar.

julia: ajá.

rosa: y me pedía que le pegara

a las guanteletas.

por más esfuerzo que hacía

apenas si las podía tocar.

no tengo fuerza en los brazos,

doctora.

julia: debe ser las secuelas

del golpe que recibiste

cuando te atropellaron.

rosa: eso mismo me dijo susana

y me consiguió una cita

con el ortopedista mañana

a las once.

julia: yo te acompaño.

rosa: si iba a ir don oso,

pero, la verdad, voy a estar

más a gusto si me acompaña

usted.

le voy a llamar para decirle

que mejor voy a ir con usted.

julia: perfecto, sí.

rosa: doctora, dígame la verdad.

¿usted cree que pueda

recuperarme?

julia: no quiero ser negativa,

pero lo primero es saber qué

es lo que te está causando

la pérdida de fuerza.

sospecho que debes tener

un nervio oprimido

en las cervicales.

en el peor peor de los casos,

te tendrían que operar,

pero esperemos que no sea

necesario y que a base

de terapia y de ejercicio

recuperes la fuerza.

rosa: tengo mucho miedo

de no volver a boxear.

julia: no se vale que tires

la toalla antes de tiempo, ¿hm?

tienes que ser optimista

y pensar que todo va a salir

bien.

mañana paso por ti al club

para irnos al doctor, ¿sí?

ánimo, rosa, vas a estar bien.

rosa: sí.

elsa: bueno.

diego: comunícame con julia,

por favor.

elsa: no está y no sé a qué

horas venga.

diego: ¿y brenda?

elsa: está encerrada

en su cuarto.

la pobre no ha parado de llorar.

diego: ¿qué fue lo que pasó?

elsa: resulta que no estaba

embarazada, todo fue cosa

de su cabeza.

ay, la pobre está que

no la calienta ni el sol.

diego: qué mala noticia.

guachín: luchis.

luchis: hola.

guachín: ¿ya no estás enojada?

luchis: no, la verdad es que

tienes razón, ¿para qué quiero

un abrigo de pieles si aquí

no hace frío?

guachín: pues, cuando haga frío

te compro un suéter

de chiconcuac, y santo remedio.

luchis: sí, verdad, ven,

acompa--

guachín: [exhala]

luchis: ¿podemos hablar

un momento?

guachín: ¿de qué?

luchis: ¿no crees que ya

deberíamos buscar otro lugar

donde vivir?

aquí ya no estoy a gusto.

guachín: pues, ¿qué tiene

de malo?

yo aquí estoy muy a gusto.

luchis: quiero que nos vayamos

a vivir a un departamento.

guachín: luego hablamos de eso,

¿sí?

luchis: ¿eh? no, mientras

no me lleves a vivir

a un departamento olvídate

de que te dé lo que te gusta.

apaga la luz.

teresa: buenas noches, hijo.

ringo: buenas noches, mamá.

te estaba esperando

para platicar.

teresa: dime.

tiene algo que ver con santi,

¿verdad?

ringo: si, así es, lo castigué

porque se salió corriendo

del club, y solo porque me vio

besándome con julia.

teresa: te besaste con

la doctora, eso quiere decir--

ringo: sí, sí, mamá, regresamos,

y santi está encaprichado

en que reconcilie con gloria.

teresa: pero ¿por qué volviste

con la doctora, juan josé?

será muy buena persona, pero

no confía en ti.

ringo: eso no va a volver

a suceder, está muy arrepentida.

teresa: si lo hizo una vez,

lo va a volver a hacer.

ringo: no volverá a desconfiar

de mí, ni yo de ella.

teresa: en mala hora le pedí

que te diera trabajo.

desde que entraste a esa casa

no han sido más que problemas.

tienes un futuro, hijo, el box.

aunque no me gusta te está

dejando dinero.

búscate una mujer

sin tantos líos.

ringo: mamá, amo a julia,

y después de todo lo que pasó

estoy más seguro que nunca

que es la mujer con la que

quiero pasar el resto

de mi vida.

teresa: qué necio eres,

igualito que tu papá.

[llaman a la puerta]

diego: ¿se puede?

brenda: no, no quiero hablar

con nadie.

diego: brenda, lamento mucho

lo que sucedió.

sé lo ilusionada que estabas

con tu embarazo.

vine a ver cómo estás.

brenda: conmigo no vengas

a poner tu carita

de buena gente.

ni siqiuera has podido arreglar

lo de mis tarjetas.

diego: bueno, mi intención

era ayudarte, pero no puedo

hacer nada.

julia me quitó

la vicepresidencia

de la cervecería y me pidió

que renunciara.

brenda: ¿qué?

pero ¿cómo se le ocurre,

quién se cree que es?

ni siquiera me lo consultó

y yo también soy dueña

de la empresa.

diego: pues, así están

las cosas, brenda, si estuviera

en mis manos lo de tus tarjetas,

créeme que ya lo habría

solucionado.

brenda: julia no sabe nada

de nada.

te quiere correr, ja, y luego

dicen que la loca soy yo.

no te preocupes, voy a hablar

con ella.

esto no se puede quedar así.

diego: como tú digas.

lo que ahora importa

es que tú estés bien, brenda.

cualquier cosa que necesites,

no dudes en llamarme.

sabes que cuentas conmigo.

alejo: [carraspea]

¿diego, qué haces aquí?

diego: vine a ver a brenda,

me enteré de lo que pasó.

lo siento mucho.

alejo: gracias.

ya que te veo, aprovecho

para preguntarte, ¿cuándo va

a salir la bolsa de la pelea?

diego: no me han hablado

de la asociación, cuanto tenga

noticias, te aviso.

alejo: ¿y ya has pensado

en quién me puede entrenar?

guevara ya no lo quiere hacer.

diego: voy a hablarle a antúnez

para que me recomiende

a alguien, ¿te parece?

no te preocupes, dedícale

tiempo a brenda, lo necesita.

alejo: brenda.

brenda: vete.

yo no sé con qué cara

te estás presentando si no

estuviste en todo el día.

alejo: estaba trabajando.

además te recuerdo que anoche

me corriste.

brenda: ¿y qué querías, eh?

si crees que soy una ladrona.

todos tienen la razón menos yo

que soy tu esposa.

y te largas todo el día

y te presentas a estas horas

como si nada.

alejo: ya te dije que estaba

trabajando.

brenda: en un trabajo donde

ganas una miseria.

¿cómo pretendes darme la vida

a la que estoy acostumbrada, eh?

alejo: ya, ya, ya basa, ya.

tienes razón, nunca te voy a dar

todo lo que quieres.

es mejor que aquí la dejemos.

brenda: no, no, alejo,

no me puedes dejar.

eres mi marido.

¡alejo, alejo!

julia: ¿brenda, qué está

pasando?

brenda: no es tu asunto,

no te metas.

mejor dime, ¿por qué sacaste

a diego de la empresa, eh?

no tienes derecho

y no te lo voy a permitir.

[música]

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