null: nullpx
Cargando Video...

Por Ella Soy Eva Capítulo 88

Univision14 Dic 2019 – 12:00 AM EST

Comparte

locutor: televisa presenta...

adriano: sí, sí estoy sentido,

¿para qué le digo que no?

me tuvo muy abandonado

todo el fin de semana, ahí el

hablé cantidad de veces y usted

nada, ni me devolvió la llamada.

ya no me quiere.

juan: ¿por qué habla así?

no se me achicopale.

lo que pasa es que la cruda

estuvo tremenda,

ya no soy la misma que

aguantaba las desveladas.

no, ya no.

ya no se me sienta.

¿qué puedo hacer para que no se

me sienta?

adriano: ¿sabe qué puede hacer?

juan: ¿qué?

adriano: los preparativos para

nuestra boda.

juan: no, vámonos, pianito.

antes de eso, estaba pensando

que usted debería hablar con

don modesto y doña eugenia

caballero sobre la investigación

que mandó a hacer.

adriano: ¿qué le pasa?

¿y decirle lo de la cuenta que

abrió juan carlos a nombre de su

madre?

juan: supuesta cuenta.

no tenemos los pelos de la burra

en la mano.

adriano: nada de supuesto,

es un hecho.

no sé para qué quiere que hable

con ellos, yo ya di por cerrado

el asunto.

ya habíamos quedado en eso,

en darle carpetazo.

juan: sí, pero también habíamos

quedado en que si yo encontraba

algún indicio, algo sospechoso

sobre la culpabilidad

del difunto,

usted me iba a apoyar,

¿no quedamos en eso?

adriano: yo creo que lo mejor es

que dejemos eso atrás.

juan carlos ya pasó a mejor

vida,

ya lo enterramos, ya lo

lloramos, ya le rezamos.

claudia: ¿y usted qué lee?

eugenia: una obra de teatro.

"la casa de bernarda alba"

de garcía lorca.

claudia: órale.

¿y de veras usted fue

tan famosa?

si fue tan buena, ¿por qué no

siguió actuando?

se me hace que era medio chafa.

eugenia: no voy a caer en tus

provocaciones, me dijiste que no

iba a notar tu presencia,

cumple tu promesa.

claudia: si usted fue tan famosa

y tan guapa,

¿no pudo evitar que mi papá

volteara a ver a mi mamá?

una simple secretaria.

qué fuerte, ¿no?

eugenia: si lo que quieres

es molestarme,

ya lo conseguiste.

supongo que eso me gané

por permitir que te quedaras

en mi casa.

modesto: ¿qué pasó?

claudia: nada, papá.

te juro que yo no le hice nada.

adriano: ahora usted y yo

debemos de ver hacia adelante.

hacia ese futuro prometedor

que nos está esperando.

juan: me está dando la razón,

grupo imperio es parte

de nuestro futuro.

y hay cosas que debemos aclarar.

y cuantimás ahora, con la

bendita recontratación de

las mujercitas bellas.

por ejemplo,

¿adónde fueron a parar esos tres

millones de dólares?

dígame si se atreve.

los billetes no tienen patitas.

ni modo que lleguen solos

a los lugares adónde van.

adriano: si yo lo supiera,

pero es algo que no hemos

logrado descubrir.

juan: ahí está la cosa,

hable de eso con don modesto

y doña eugenia,

acuérdese que ella es mi amiga

del alma.

yo la estimo mucho y tiene

derecho a saberlo.

adriano: está bien,

ya que insiste.

pero que conste que sólo lo hago

por usted.

voy a pedir que los citen

mañana.

juan: es usted un ángel.

adiós.

santiago: angélica estuvo muele

y muele todo el fin de semana

para que nos fuéramos

a descampar.

o se hace o no entiende que no

tengo ni un clavo.

y que las tarjetas están

saturadas.

nando: la domaste, ¿no?

¿se quedaron en casita haciendo

qué?

cosita, mi santi, está bien.

santiago: no, al final salimos.

un lugar que no era tan caro.

nando: caíste, qué bárbaro.

entiende que tú debes tener

el control, no ella.

tráela con la rienda corta,

se te va a desbocar y ahí sí ya,

no te quejes.

santiago: ¿cómo negarme?

ni modo que la tenga encerrada

todo el día en el departamento.

como me he negado muchas veces,

pensé que a lo mejor era bueno

ceder un poquito.

nando: sí, tú lo has dicho,

un poquito.

no tanto, si no se te va

a trepar.

acuérdate, a las viejas,

ni todo el amor ¿ni todo el qué?

santiago: ¿eh?

nando: el dinero, es un dicho

conocido.

[golpean]

adelante.

>> licenciado escudero,

¿puedo hablar con usted?

santiago: sí.

nando: yo te dejo.

[música]

[música]

claudia: [canta]

modesto: claudia.

claudia, te pido paciencia

y comprensión.

mi mujer acaba de salir

de un tratamiento con delirios.

claudia: ¿está loca?

modesto: no, cada día está

mejor.

pero se altera muy fácil,

no le des motivos.

ya de por sí tu presencia

no ayuda mucho.

claudia: sí, ya sé que soy una

arrimada.

no me lo tienes que restregar

en la cara, y ya debería

de acostumbrarme.

cuando te necesité,

nunca estuviste conmigo.

modesto: no empieces con eso,

no es el momento.

claudia: es la verdad.

cada vez ibas menos a visitarnos

a puebla, porque somos los

apestados, desde niña me hiciste

falta y nunca estuviste.

modesto: todavía eras muy chica

como para que entiendas

mis razones.

pero la enfermedad de mi esposa

no me permitía vistearlos

tan seguido.

y después, la muerte de mi hijo

juan carlos.

claudia: dime la verdad,

¿alguna vez quisiste a mi mamá?

modesto: esas son cosas

personales y no voy

a discutirlas contigo.

[celular]

¿sí?

adriano reyes, qué gusto.

¿qué se te ofrece?

claudia: adriano reyes,

¿qué se te ofrece?

¿qué se te ofrece, papá?

>> bien, licenciado, me apena

notificarle esto, pero los

descuentos que debemos a hacerle

a su sueldo con respecto

a los préstamos que pidió,

lo van a dejar con muy poco

salario.

santiago: ¿este va a ser mi

sueldo mensual?

>> por lo mismos queríamos

proponerle que liquide su deuda

a un plazo más largo.

santiago: si la alargo, esto me

va a esclavizar a seguir

pagando por más años.

>> sí, pero de lo contrario,

su sueldo mensual va a ser esa

cantidad.

santiago: en una de esas debería

de vender más tules y dedicarme

de lleno en mis ratos libres.

nadie puede vivir con esta

cantidad al mes.

helena: y plutarco lo planeó

todo tan bien, que estuvo ahí

lalito, mis papás, adriano, eva.

y en frente de todos,

me pidió que me casara con él.

lucía: no lo puedo creer.

no lo puedo creer,

tú comprometida y yo apenas

me entero.

¿por qué no me avisaste para que

yo estuviera ahí?

helena: ya te dije que fue

sorpresa.

¿qué iba a saber?

sabía que te ibas a poner

contenta.

contenta.

eso, por eso no te lo dije por

teléfono, para...

ver tu sonrisa.

lucía: no es por intrigar,

pero yo no te veo muy

entusiasmada.

cualquiera en tu lugar,

cualquiera no, yo,

estaría ahí en el periférico

bailando de la felicidad,

y tú me lo cuentas como si

estuvieras contando cualquier

cosa, eso que estás haciendo,

seguro es ilegal.

helena: no seas exagerada.

lucía: la vida es injustísima,

de veras.

una aquí martirizando a san

antonio y a san charbel.

y sabrá a cuántos santos,

para agarrar al renato este.

y el muy... no me propone nada.

helena: ya habíamos quedado

que no ibas a soñar despierta

con él hasta que no hubiera algo

en serio.

¿te acuerdas?

lucía: sí, sí me acuerdo.

pero ¿de qué me sirve acordarme?

si es mi último tren.

si no me caso con este,

me quedo a vestir santos, y eso

a mí no se me da.

[golpean]

helena: adelante.

lucía: lo siento.

>> buenos días, licenciada,

traigo estos documentos para

usted.

helena: gracias.

>> y bienvenida, me da mucho

gusto verla recuperada

y muy bien.

lucía: ¿cómo no se va a ver bien

si se va a casar?

y nada más y nada menos que con

el licenciado ramos arrieta.

>> es que una se pone así cuando

se le va a casar la mejor amiga.

lucía: sí.

>> ¿me permite darle un abrazo?

helena: sí.

>> felicidades,

me da mucho gusto verla tan

contenta.

helena: gracias.

lucía: perdónenme pero

de verdad, es la emoción.

así me pongo yo.

¿cuando hablamos de bodas,

cómo me pongo?

helena: así justo.

lucía: me estoy viendo,

imagínate mi boda.

ay, oye los coros celestiales.

[tararea]

y entro.

[tararea]

el velo, ven, jálame la cola.

[tararea]

¿me estás siguiendo?

[tararea]

>> me encantan las bodas,

y este año nos toca de a dos.

la del licenciado reyes

con doña eva.

>> y de la licenciada moreno

con don plutarco.

marcela: sí son muy bonitas

la bodas, las novias radiantes.

rebeca: ¿cómo está eso de que

helena se va a casar

con plutarco?

marcela: sí, es que el

licenciado ramos arrieta ya

pidió la mano de la licenciada

moreno.

rebeca: ¿así que la chiqui

trepadora resultó ser la ultra

mega trepadora.

qué asco.

odio a las arribistas como ella.

marcela: ay, helena no es así.

si aceptó casarse con él,

seguramente estará enamorada.

y él seguramente está enamorado

de ella, porque es una tipaza.

>> y aparte, hacen una pareja

tan bonita.

cindy: yo me los imagino juntos

y se ven muy bien.

rebeca: ¿qué van a saber

ustedes, mugrosas asalariadas?

pareja bonita, la de kate

y el príncipe william.

la tal piraña no sólo es fea,

escuálida y sin chiste,

sino que es una caza-fortunas.

marcela: no seas amargada,

deja que los demás sean felices.

¿a ti qué te va o qué te viene?

yo sinceramente también creo que

hacen una pareja muy bonita.

y si se aman, lo mejor que

podemos hacer es desearles

lo mejor y felicitarlos.

rebeca: no seas cursi,

pero la culpa es mía por

escuchar el chismerío de las

proletarias.

bola de nacas.

marcela: nos saludas a kate y

william.

todas: [ríen]

¿cómo va la canción esta?

"no se puede vivir con tanto..."

todas: ¿"veneno"?

[música]

[música]

rebeca: chula, aquí te traigo

los recortes de prensa de todo

lo que ha salido sobre el

proyecto de playa majagua.

helena: gracias, rebeca.

rebeca: ya oí por ahí que tienes

boda en puerta.

¿quién diría que una madre

soltera iba a tener tan buena

suerte?

y además con el vice presidente

de grupo imperio.

felicidades.

helena: gracias,

¿se te ofrece algo más?

rebeca: ¿sabes qué es lo que me

asombra?

helena: ¿qué?

rebeca: que el licenciado ramos

se olvidó tan pronto de doña

toni.

que en paz descanse.

mi gordita linda, adorada,

idolatrada, besitos allá adónde

estés.

helena: no la olvidó. nada más

decidió rehacer su vida.

y está en todo su derecho, ¿no?

rebeca: bueno, pero pareciera

como si le urgiera casarse otra

vez.

mi toni lleva apenas unos meses

de muerta,

y él decide casarse así como muy

rápido, ¿no crees?

helena: no, yo no lo veo así.

¿se te ofrece algo más?

rebeca: no, ya me voy para

dejarte trabajar,

sólo te paso al costo que,

por ahí dicen las malas lenguas

que plutarco se casó

por puritito interés

con doña antonia.

ya lo habías oído, ¿no?

helena: yo no oigo chismes

y jamás había oído ese.

rebeca: ¿y tampoco habías

escuchado que plutarco nunca

le fue fiel a doña antonia?

nando: sí, te digo que no hay

tos.

yo ya tengo todo,

yo te aviso cuando me digan

que ya salió el pago y listo.

órale, va.

así quedamos.

¿qué pasó, flaquita?

marcela: ¿ya te hablaron del

taller para lo del coche?

nando: sí, ya quedó.

marcela: qué bueno.

¿ya te dijeron de cuánto va

a ser el sablazo?

pagamos micha y micha como

quedamos.

nando: no, nada de eso,

yo tengo unos ahorritos,

y puedo absorber ese gasto,

¿cómo la ves?

marcela: ¿seguro?

nando: segurísimo, flaca.

marcela: ay, me encanta verte

tan concentrado, ya no te

distraigo.

ambos: [beso]

santiago: a lo mejor ya es hora

de que te decidas a estudiar

algo.

algo técnico.

angélica: todavía no sé.

a mí me late eso de los idiomas.

el howard shoes. el wizz.

o las modas.

chance, la yoga.

no, ¿sabes qué?

diseño de interiores.

¿y si les pides dinero a tus

papis, así que te apoyen de

mientras?

santiago: no, es lo mismo que me

pedía patricia y me niego.

angélica: qué afán de

mencionarme a esa fresa

descolorida, seguramente era

oxigenada y hasta usaba

pupilentes.

santiago: no te pongas...

no me grites.

si te vas a poner así,

mejor hablamos en la noche.

adiós, chau.

lucía: santi, ¿todo bien?

helena: no sé porqué dices eso.

rebeca: por que uno de los

deportes favoritos de ese patán

era divertirse con chavas que

tenían novio.

los hacía tronar y luego a ellas

las aventaba como jergas usadas.

helena: yo no me quiero enterar

de chismes, ya te lo dije varias

veces.

rebeca: déjame terminar esto.

las mandaba a la goma y luego

las pobres regresaban con la

cola entre las patas,

suplicándoles a sus novios que

se casaran con ellas.

ojalá no haya sido tu caso.

helena: ya párale, te digo que

no quiero seguir escuchando

chismes.

si tú no tienes nada que hacer,

allá tú, pero yo tengo mucho

trabajo, ya por favor.

rebeca: ay, no te enojes,

acuérdate que el que se enoja

pierde.

con permiso, chulita.

helena: ay.

sí, es cierto, el que se enoja

pierde.

y yo por esta,

no me voy a enojar.

¡ay!

nando: ¡rebequita!

quiero decirte que ahora que se

haga el pago, yo te doy ¿tu qué?

tu comisión.

pero quiero habla contigo

como personas maduras,

yo creo que ya tengo que ganar

un poquito más.

sí, porque el que se está

rifando más, ¿quién es? yo.

rebeca: sí, en esto no hay

discusión.

nando: ¿ah, no?

rebeca: no, y mucho menos aquí,

imbécil.

que la gente puede darse cuenta

que nos traemos algo.

nando: sí, ¿rebequita?

rebeca: anda corriendo el rumor

por los pasillos de que la

chiqui trepadora y el viudo

alegre, o sea tú,

se van a casar.

que pareja más patética.

preferir a una vulgar madre

soltera que a mí.

eres un naco.

plutarco: te puedes ahorrar tus

comentarios.

no me interesa conocer tu

opinión al respecto.

rebeca: ¿y la media empresa?

porque son la comidilla.

andan en boca de todo el mundo.

burlas por aquí,

burlas por allá.

plutarco: la que debe andar

metiendo cizaña eres tú,

si no te conoceré.

pero nada ni nadie

pueden opacar mi felicidad.

rebeca: bueno, pero tanta mala

vibra contra ustedes debe

hacerles mella.

qué horrible que en lugar de

recibir felicitaciones,

reciban pura mala onda.

hasta me pongo chinita nada más

de pensarlo.

plutarco: ahórrate tus malos

deseos porque a helena y a mí

se nos resbalan.

y antes de que se te ocurra,

olvídate de intentar

chantajearme con algo porque

no tienes nada con qué hacerlo.

rebeca: ajá.

plutarco: deberías irte

de rodillas a la villa a dar

gracias de que yo todavía

te permita trabajar en esta

empresa y no te saque a patadas.

como te mereces.

rebeca: qué miedo.

perro que ladra, no muerde.

más bien, tú date de santos

de que estoy de buenas.

qué si no...

plutarco: mejor, desaparécete,

antes de que me agarres

en mis cinco minutos

y te corra de grupo imperio.

lárgate.

rebeca: habla muy mal de ti que

andes con esa asalariada.

pero habla peor de mí que haya

aguantado 10 años a un patán

y cretino como tú.

mamarracho.

[golpea puerta]

plutarco: ¿cómo pude andar tanto

tiempo con esta?

cindy: chicas, oigan, tengo

tiempo libre.

¿qué tal si nos vamos a tomar

un cafecito?

>> no, gracias.

>> ¿qué les pasa?

¿no me digan que hice algo mal?

no, peor, no me digan que don

adriano está enojado conmigo.

>> ay, no, no es eso.

cindy: entonces, ¿qué les pasa?

ya díganme.

>> una tragedia, cindy.

>> es que se nos acabaron

nuestros productos de avon.

juan: buenos días, licenciada.

vine hablar con usted sobre

las constructoras.

¿me permitiría usted unos

minutitos de su tiempo?

claro, si su agenda se lo

permite.

helena: sí, claro, siéntese.

juan: gracias.

ya me senté.

helena: sí, ya la vi.

estaba viendo justamente las

propuestas de las constructoras.

eva, ¿qué le pasa? ¿qué tiene?

juan: ¿qué? ¿qué?

helena: ¿qué le pasa?

juan: la última vez que nos

vimos, usted estaba enojada,

no quería hablar de no sé quién

y quién sabe qué y por quién

sabe cuánto, y por eso me ando

risa y risa.

[ríe]

helena: no estaba enojada,

solamente estaba un poco

molesta, pero ya pasó.

juan: ¿ya pasó?

helena: sí, ya.

juan: perfecto.

entonces, retomemos el tema,

me quedé con la ganas

de decirle...

helena: no quiero hablar

del tema.

quedamos en dejarlo por la paz,

¿de acuerdo?

cindy: yo pensé que don adriano

estaba enojado conmigo,

que la había regado en algo.

>> es que desde que mimí nos

enamoró de sus productos,

ahora no podemos vivir

sin ellos.

cindy: ya sé, miren,

en un tiempecito que tenga,

me voy a dar una escapadita,

y voy a ir con mimí para que me

dé una dotación.

>> ¿en serio?

te lo agradeceríamos mucho.

cindy: [chista]

ustedes me tienen que cubrir.

juan: ¿ya ve como sí está

enojada?

a mí no me engaña ni me miente.

plutarco: mi amor.

helena: hola.

plutarco: qué linda te ves,

¿cómo estás?

juan: [grita]

plutarco: vine a hablar contigo

sobre playa majagua.

en privado.

juan carlos: bueno, siendo

el proyecto más importante

de la empresa, sería bueno

discutirlo los tres.

así que somos todos oídos,

don pluti, hable, diga,

arránquese, aviéntese, pues.

plutarco: es algo privado,

señora.

helena: por favor, eva,

le pido--

juan carlos: no, yo le pido

a usted que no me sobaje

corriéndome de su oficina.

¿sabe qué?

mejor me levanto yo solita,

agarro mis patitas así

y me voy yo solita así.

ya me fui.

[música]

[música]

helena: ya estuve analizando

las propuestas

de las constructoras

que quedaron como finalistas

en el proyecto y, la verdad,

me parece que las tres

son muy buenas.

plutarco: estoy de acuerdo

contigo, pero solo una puede

estar encargada de la obra

y ya tenemos poco tiempo

para tomar esa decisión.

helena: ajá.

pues hay que estudiar

los pros y los contras,

pero en general todas cubren

el perfil que necesitamos.

plutarco: tú tienes

la última palabra.

ahora, si te sirve mi opinión,

para mí, fitza tiene

una gran ventaja,

es la menos cara de las tres.

helena: sí, a mí también

me llamó la atención

su presupuesto.

pero de cualquier manera

quisiera que me dieras

un poco más de tiempo

para hacer un nuevo análisis

y no sé, pues tener más

argumentos antes de decidir.

santiago: la verdad es que no sé

cómo le voy a hacer.

pero ahora más que nunca estoy

decidido a salir adelante solo.

angélica no me entiende,

pero no quiero pedirle ayuda

a mis papás.

lucía: no, ¿sabes qué?

yo sí te entiendo

porque yo desde chiquilla

también empecé a trabajar.

yo me pagué mi carrera, toda.

sí y la verdad me siento

muy orgullosa por eso.

santiago: eso tiene

un gran mérito, lucía.

tienes muchas razones por

las cuales sentirte orgullosa

de lo que has logrado.

lucía: ay, ya, bueno,

tampoco es para tanto, santi.

santiago: ¿cómo no?

ya quisiera yo que angélica

se dedicara a trabajar,

a estudiar o superarse en algo.

lo malo es que yo no sé

cómo animarla.

lucía: oye, ¿por qué no hablas

con alguna de sus amigas?

sí, mira, hay cosas

que las mujeres podemos hablar

mejor con nuestras amigas

que con nuestra pareja.

santiago: pues eso va a estar

un poquito difícil.

porque su única amiga es rebeca,

¿tú crees?

lucía: no, pues así ni cómo

ayudarla, pobrecita de tu mujer.

santiago: no, angélica

lo que necesita son amigas

como tú.

sí, sí.

que la alienten,

que la ayuden a salir--

oye, lucía, ¿no te gustaría

ir los tres a tomar un café

y se conocen?

lucía: ¿eh?

pues sí, claro, sí, estaría--

sí estaría bien.

plutarco: amor, te veo seria,

como molesta.

¿pasa algo?

helena: no, no, es solo que

estaba pensando que ya

estamos comprometidos,

pero sé tan poquito de ti.

plutarco: helena, no me vas

a decir que te arrepentiste,

¿verdad?

helena: no, no, claro que no.

es nada más que me gustaría

saber más cosas.

por ejemplo, cómo era tu vida

antes de entrar a grupo imperio,

dónde trabajabas, qué hacías,

dónde vivías.

plutarco: mira, yo entré

a grupo imperio hace poco

más de diez años.

cuando apenas me gradué

de la carrera.

de hecho, no tenía nada,

ni prestigio ni patrimonio,

nada que no fueran mis estudios.

trabajé muy duro.

luego, me enamoré de antonia,

nos casamos.

y aunque mi vida tuvo algunos

cambios con ella, yo siempre

he estado muy orgulloso

de haber llegado

a la vicepresidencia

por mis propios méritos,

no por ser el esposo de antonia.

de ningún modo me incomoda

contarte esto, pero esto

es tan repentino que ¿puedo

saber a qué se deben

tus preguntas?

helena: a nada.

no, pues solo quería saber

un poco, nada más.

plutarco: tú puedes preguntarme

lo que quieras.

pero te confieso que a mí

el pasado ya no me interesa.

lo que sí me importa eres tú

y la familia que vamos a formar

con lalito.

y eso es lo único

que importa para mí.

rebeca: chula,

ya me estoy cansando

de ser tu paño de lágrimas.

todo el tiempo andas

en el tragedión.

de verdad hartas.

angélica: ay, no seas así, rebe.

yo siempre he sido

bien buena onda contigo,

¿qué te cuesta ser

igual conmigo?

no, estoy atacada porque

santiago me quiere poner

a estudiar y a chambear,

¿tú crees?

y a mí eso no se me da,

ya me conoces.

rebeca: genio y figura

hasta la sepultura.

desde que eras escuincla,

brillabas por tu falta

de interés por todo

lo culto y educado.

nada más eras buena

para el reventón.

angélica: no empieces

con tus perradas.

al menos yo me casé.

tengo un marido, no como otras

que no tienen

ni quién las mantenga

ni quien les haga cuchi cuchi.

rebeca: óyeme, prefiero seguir

soltera que estar casada

con un inútil bueno para nada,

prole y asalariado

como tu santiago.

angélica: no, chula,

a mí no me engañas.

yo sé que te morirías por estar

casada con quien fuera.

lo que pasa es que tu plutarco

no te cumplió y ya estás

muy ruca para conseguirte otro.

rebeca: ¿qué te pasa?

si yo quisiera, me conseguiría

al que fuera.

pero no voy a tirar a la basura

diez años que invertí

con ese infeliz.

todavía no me doy por vencida.

bueno, chulita, te dejo porque

yo sí tengo mucho trabajo.

adiós.

[música]

[música]

plutarco: o sea que a pesar

de la ausencia de helena,

no ha tenido ningún problema

en el lado operativo

de playa majahua, ¿verdad?

renato: así es, licenciado.

como usted podrá ver

en el reporte semanal,

no se registra ningún tropiezo,

así es que todo bajo control.

plutarco: entonces, por cuestión

de tiempo, lo que urge

es definir la constructora

que se encargue del proyecto,

¿no?

renato: exactamente, solamente

es cuestión de que usted

se reúna con don adriano,

con la señora eva

y, por supuesto,

con helena moreno.

y ya, que definan cuál va a ser

la constructora encargada.

plutarco: te felicito.

has hecho un gran trabajo,

tus informes han sido

muy útiles.

ya solo falta que les des

tu opinión a helena

sobre las constructoras

y me imagino que tú también

estarás a favor de fitza, ¿no?

renato: pues para serle sincero,

licenciado, me parece

una buena opción,

pero considero que es

una empresa muy joven

y tal vez esto--

plutarco: no me vayas a salir

con que eres conservador.

yo supongo que tienes ambiciones

dentro de la empresa

y no te gustaría ser

descalificado nada más

por ser joven, ¿verdad?

renato: por supuesto que no,

licenciado.

y de hecho, sí, me siento tan

bien en grupo imperio,

que incluso me gustaría

crecer un poco más.

claro, con la ayuda

de todos ustedes.

plutarco: todo está

en tus manos.

yo tengo mucha influencia

en adriano y dependiendo

de tu labor, puedo conseguirte

un puesto directivo

o ¿quién sabe?

con el tiempo,

la vicepresidencia podría

dividirse de nuevo

y podrías hacerte cargo

de la parte operativa.

renato: licenciado,

ese es el puesto

en el que anteriormente

estaba a cargo

juan carlos caballero.

mimí: quedamos en que no te ibas

a tirar a la depre, mi hijo.

juan carlos: sí, es que a veces

creo que nada tiene sentido,

mimí.

me la paso observando a helena,

buscando alguna señal

que me indique que no ama al--

al buitre ese de plutarco,

que lo que me dijo fue mentira.

pero no encuentro nada.

mimí: no te me agüites

ni te me apachurres, mi chula.

no, nada con eso.

juan carlos: sin el amor

de helena, todo es mucho

más difícil.

me siento vacío,

no hay ninguna motivación,

todo esto parece inútil.

helena: desde que yo entré

a grupo imperio, te quise

preguntar algunas cosas

de juan carlos,

pero por las circunstancias,

nunca se pudo

y ahora lo único que me interesa

saber es una cosa.

santiago: usted dirá,

licenciada.

helena: ¿juan carlos de veras

quería casarse conmigo?

¿sí tenía intenciones

de casarse conmigo?

porque esto, tú como su amigo,

me imagino que debes saberlo.

santiago: ay, licenciada,

perdón que le pregunte,

pero ¿por qué tiene esa duda?

helena: porque rebeca me aseguró

que juan carlos nunca se hubiera

casado conmigo,

que en su opinión, todo eso

del amor que se supone

que me tuvo, también fue parte

de la farsa y no sé

qué tantas cosas más.

santiago: mire, licenciada,

juan carlos pudo haberse

equivocado muchas veces,

pero algo le puedo asegurar.

yo, como su amigo,

como su hermano,

sé que juan carlos estaba

perdidamente enamorado de usted.

yo nunca lo vi hablar antes

de una mujer con el amor

que hablaba de su helena.

y yo fui testigo de que no

quería hacer otra cosa

que corregir sus errores,

casarse con usted

y cuidar a su hijo

como si fuera suyo.

y eso es lo único que yo

puedo decir, licenciada.

helena: si te puse en una

situación incómoda, por favor,

discúlpame, no era mi intención.

y ya, no pienso volver a tocar

este tema, ya.

pero te agradezco tanto

tus palabras.

santiago: mejor me voy

a trabajar,

porque tengo mucho trabajo

y hasta luego.

helena: gracias.

plutarco: amor, quiero cenar

contigo cuando salgamos

del trabajo.

vengo por ti más noche

y me dices adónde quieres

que te lleve, ¿te parece?

helena: ay, gracias, plutarco,

pero es que tengo cosas

que hacer y no quisiera

aplazarlas.

plutarco: bueno, entonces

te acompaño a hacer los trámites

y después--

helena: no, de veras, gracias.

yo preferiría hacer esto sola.

¿va?

[música]

[música]

angélica: de venir un café

a tomarnos algo,

mejor nos hubiéramos ido

a echar unos drinks.

ahorita está la hora feliz

en el bar andaluz.

santiago: no, morenita,

mira, nosotros vinimos aquí

a tomarnos un cafecito

porque se me late que

lucía y tú pueden ser algo

como buenas amigas.

angélica: ¿también te gusta

el chupe?

lucía: no, no.

bueno, muy de vez en cuando.

bueno, casi nunca en realidad,

no.

pero lo que sí me dijo santi

es que estás buscando qué hacer

con tu tiempo libre.

así, si estudiar algo.

y yo te puedo ayudar

a ver en qué quieres trabajar.

¿como qué te gusta?

angélica: pues la neta,

a mí lo que me encanta

es bailar, el reventón,

pues el destrampe,

ponerme bien happy

con unos güiscoles.

lucía: sí, pero yo me refiero

de trabajo,

pues de alguna vocación.

por ejemplo, te gusta

ser secretaria o, no sé,

tratar con gente.

así, como ser recepcionista

de algún lugar, ¿no?

angélica: ay, no, paso sin ver.

me aburro de volada,

no es lo mío.

yo feliz con ser

la señora de escudero

y que me mantenga.

helena: mira nada más

cómo estás.

tantas mujeres que vinieron

a llorarte.

y parece que todas

te han olvidado.

¿y cómo no van a dar ganas

de olvidarte después de tantas

canalladas que nos hiciste?

siempre fuiste una caja

de sorpresas.

y hasta la fecha

lo sigues siendo.

cuando creo que ya estoy

por sacarte de mi mente,

siempre hay alguien

que me hace recordarte.

y yo no puedo evitar sentir

una mezcla de indignación,

de coraje, de decepción

y de tantas cosas que tengo

contra ti.

pero también,

cuando te recuerdo,

siento que se mueve algo

muy adentro de mi corazón

y yo no sé.

no sé cómo matarlo.

lucía: bueno, yo también

quisiera tener a mi marido,

a mi familia y así.

con renato, por supuesto,

me gustaría.

angélica: lo ves, mi amor,

lucía y yo deseamos

lo que todas las chavas.

lucía: sí.

angélica: no hacer nada y que

nuestros maridos nos traten

como las reinitas que somos.

lucía: no, no, no, angélica,

no, no, no, no, no.

angélica, no, ey, angélica.

no, no, no.

yo sí quiero trabajar,

angélica, sí quiero, sí,

sí quiero trabajar.

a lo que me refiero

es que en un futuro,

si tengo hijos,

pues sí me gustaría retirarme

para cuidar a mis hijos

y apapachar a mi esposo.

a renato.

angélica: andamos conectadas

tú y yo perfecto.

lucía: sí, sí.

helena: yo confío en que algún

día te pueda sacar de mi vida

para siempre.

pero ¿sabes?

el problema es que todo

el tiempo siento tu presencia,

siento que estás tan cerca de mí

que casi te puedo tocar.

lo curioso es que creí

que viéndote aquí,

en esta tumba, yo te iba

a sentir más cerca todavía.

pero no, no, es como si no

estuvieras aquí ahorita conmigo.

es como si estuvieras

en otra parte

y a mí me hubieras dejado vacía.

necesito que te mueras

en mi corazón, juan.

pero es que necesito

que te mueras ya, completo,

para siempre.

si no lo haces, no me vas

a dejar seguir viviendo.

jennifer: ya, ya.

fernando: ey, familia.

ya llegué.

¿que no van a ayudar

al hombre de la casa a meter

estas porquerías?

marcela: ¿y eso, fer?

kevin: ¿y todas estas cosas, pa?

fernando: no, pues para ver

los blu-ray con un sistema

de sonido bien acá, mi hijito.

para que vean que su padre

también les compra sus lujos.

no, ahora sí,

encárguense de instalarlo, ¿no?

en mi recámara.

no vamos a discutir, no.

al rato empieza el fut

y quiero que ya se vea

en el high "definichon".

este, ¿tú no sabes instalarla?

alex: sí, señor.

fernando: pues órale,

te quedas viendo.

fernando: no te preocupes.

¿y yo qué dije?

jennifer: high "definichon".

fernando: ¿y cómo es?

jennifer: high definition.

fernando: pues por eso,

high "definichon".

ándale.

¿cómo ves, flaca?

marcela: ¿de dónde sacaste

para comprar eso?

apenas pagaste la compostura

del coche, ¿de dónde sacaste

dinero, fernando?

Cargando Playlist...