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Por Ella Soy Eva Capítulo 79

Univision5 Dic 2019 – 12:00 AM EST

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locutor: televisa presenta...

helena: ahora yo te pido

que me beses.

¿sí?

juan carlos: [llama a la puerta]

helena: ay, eva.

pase.

juan carlos: perdón.

no era mi intención

interrumpir nada.

¿qué--

¿qué está pasando aquí?

helena: pues, está pasando, eva,

que plutarco y yo somos novios.

plutarco: ¿verdad que es

una gran noticia?

nosotros estamos felices

y podríamos hacer

una fiesta ahora mismo.

pero, por el momento,

es algo privado,

así que le pedimos, señora,

que sea discreta.

juan carlos: ¿y desde cuándo

son novios?

helena: desde el último viaje

a playa majahua.

plutarco: un viaje inolvidable.

¿no, mi amor?

helena: sí.

juan carlos: oiga, ¿y--

y qué pasó, don pluti,

con aquella promesa, verdad,

que--que le hizo en el altar

a la señora antonia?

esa de serle fiel

hasta la muerte.

¿ya se le olvidó?

plutarco: eva, a mi queridísima

antonia siempre la voy a llevar

en mi corazón, pero

lamentablemente ella murió.

y cuando me quedé solo,

vi este rostro, estos ojos y

no pude evitar enamorarme

profundamente de helena.

pues, los dos estamos solos y

tenemos derecho a rehacer

nuestras vidas.

¿no le parece, eva?

juan carlos: me siento un poco

mal.

no lo puedo creer.

que se hayan

estado besando.

no puedo creer que sean novios.

no puede ser.

lucía: ay, doña eva.

¿cómo--

ay, ¿se siente mal?

juan carlos: es un dolorcito.

no es nada.

lucía: ¿vi--viene de ver

a helena?

¿sabe si está solita?

juan carlos: no.

digo, sí la vi,

pero está con plutarco.

lucía: ah.

juan carlos: y fíjate

que ya son novios.

lucía: sí.

juan carlos: ¿tú--tú ya

lo sabías?

lucía: ay.

bueno, así, tanto así como

saberlo, saberlo, así de

ay, qué bárbara,

cómo posee información

esta mujer, no, pero--

oye, ¿a poco no hacen

una linda pareja?

ay, sí.

ojalá algo se formalice, ¿no?

ojalá y--y se haga algo más--

más--más--

o sea, ojalá se casen, ¿no?

¿o no?

ojalá, ¿no?

¿no?

yo digo, ¿no?

ojalá.

silvia: doña eva,

¿se siente mal?

juan carlos: sí.

pero del alma, mi querida sil.

y creo que esos dolores

son más fuertes

que los de una enfermedad,

¿verdad?

silvia: ¿don adriano tiene

que ver con ese dolor?

se lo digo porque él vino

a ver a helena ayer y

estaba muy consternado

buscándola a usted.

y pues, nada más con verlo

me di cuenta que

entre ustedes hay algo.

juan carlos: sí.

él quiere algo serio conmigo,

¿verdad?

pero...

bueno, a usted le puedo decir

que tengo muchas dudas, ¿verdad?

es que don adriano es un--

es un buen hombre,

y yo le tengo mucho cariño,

¿verdad?

pero mi corazón, pues,

solo está--

pa--

para mi difunto belisario.

silvia: ay, eva.

a lo mejor, bueno,

yo no soy la más indicada

para dar este tipo de consejos,

pero abra su corazón,

deje que el amor

entre otra vez a su vida.

mi hija y usted

merecen ser felices.

juan carlos: ¿helena y yo,

juntas?

o digo, pues, ¿por qué

la menciona? ¿o qué?

es que no le entendí.

silvia: ah, por nada.

simplemente digo que

hay recuerdos

que se quedan grabados

en la memoria y...

ay, no, mejor olvídelo.

no, no me haga caso.

hay que pensar en el presente.

y así como el de usted

está al lado de don adriano,

el de mi hija está

con don plutarco.

juan carlos: ay.

sí, ¿verdad?

con eso de que andan

muy de noviecitos ellos.

silvia: ay, sí, eva.

[música]

[música]

rebeca: ay, mi celular.

no me digas que lo dejé

en el coche.

renato: rebeca.

¿se te pegaron las sábanas?

bonitas horas.

rebeca: yo no le rindo cuentas

a los arribistas venidos a más.

permiso.

renato: necesito que me des

una lista de proveedores.

rebeca: ¿necesito?

bájale a tus ínfulas

de trepador y mandoncito.

renato: rebeca,

te aclaro que si te pido eso

es porque ahora estoy a cargo

del proyecto de playa majahua,

mientras la licenciada moreno

se recupera.

rebeca: renato, te subes

a un ladrillo y te mareas,

¿verdad?

bájale tantito.

renato: quiero la lista

de proveedores de playa majahua

en la oficina de helena.

gracias.

rebeca: "quiero la lista

de proveedores de playa majahua

en la oficina de helena".

eva, ¿se siente mal?

juan carlos: más o menos,

rebequita, pero todo bien.

rebeca: ¿le puedo ayudar

en algo?

helena: no, qué linda, gracias.

es la gastritis de toda la vida,

pero me tomo un vasito de leche

ahorita y seguro se me pasa.

muchísimas gracias.

rebeca: lo mismo le pasaba

a juan carlos caballero.

juan carlos: me siento

destruido,

traicionado.

si pierdo a helena,

pierdo todo,

y ya no tiene sentido

este maldito disfraz.

¿cuántas veces le pregunté

si ella tenía algo con plutarco?

me lo negó, me mintió

en mi cara, mimí.

hace semanas que son novios,

no lo puedo creer.

mimí: bueno, pero cuando fuiste

como juan carlos,

te dijo que te amaba.

juan carlos: pues, sí,

pero seguramente se lo alucinó.

yo qué sé, porque me lo dijo,

a lo mejor, entresueños,

no se acuerda.

pues, ¿yo qué sé?

mimí: pues, no sé qué decirte.

bueno, sí, te lo dije.

juan carlos: se estaban besando.

sí entiendes, ¿no?

se estaban besando

y me sales con "te lo dije".

¿qué te pasa, hombre?

yo los vi.

mimí: mira, antes que nada,

no vayas a hacer algo

de lo que puedas arrepentirte

después, ¿eh?

porque andas muy agobiadito,

muchas telarañas en tu cabeza.

tranquilo, así no se puede

actuar con sensatez, mi hijo.

¿qué? ¿qué pasa? ¿qué tienes?

juan carlos: es--es que me dio

el ataque de gastritis.

hace mucho que no me daba,

pero me dio ahí.

mimí: a ver, siéntate, siéntate.

juan carlos: espera, espera.

mimí: a ver, ¿quieres que

te traiga un tecito de

manzanilla, un vasito con leche,

un pancito, unas tortillitas?

juan carlos: no, no,

más bien debería cargar

con medicinas yo,

pero es que las dejé

en la pensión.

voy a--voy a revisar

los papeles de la investigación,

de adriano.

y al rato se me pasa,

seguramente.

mimí: no te muevas de aquí, ¿eh?

voy a ver si te consigo

algún remedio.

no te vayas a ir, no me tardo.

santiago: ¿licenciado?

>> señor escudero,

vengo de izquierdo robles

y asociados.

santiago: sí, ¿en qué puedo

servirle?

>> bueno, ya lleva

un mes de retraso,

y como no me ha tomado

las llamadas,

me vi en la necesidad

de buscarlo aquí,

en su trabajo.

santiago: a ver, licenciado,

no sé de qué me habla.

venga por aquí, por favor.

y hable más bajito,

porque todo el mundo

está trabajando.

>> vengo del departamento

de polanco,

el que usted apartó

hace unos meses,

el que fue a ver con su novia.

santiago: ah, ah, sí.

[ríe]

pero mire, es que ese papel

yo lo firmé sin darme cuenta,

y ni siquiera me casé con ella.

¿usted cree?

>> si no cubre la cantidad

de ese mes y el que está

corriendo, nos veremos

en la obligación de demandarlo.

santiago: a ver, a ver,

licenciado, yo nunca habité

ese departamento.

>> ese es su problema, señor.

el inmueble quedó apartado

para usted y su prometida.

usted pagó un depósito

y, además, mandó a hacer

remodelaciones que ya

se hicieron.

santiago: ¡a mí jamás--

jamás me notificaron

que yo tenía que cubrir

esas cuotas.

>> ¿cómo de que no?

le he llamado cientos de veces

a este número

y jamás se dignó a contestarme.

santiago: no, no, licenciado,

este no es mi teléfono.

es de paty bebé, mi ex.

>> ese no es mi problema.

santiago: no, no, a ver,

entonces--

agárrelo del depósito, total,

yo nunca pienso vivir

en ese departamento.

>> le repito,

ese tampoco es mi problema.

si no leyó las cláusulas

del contrato,

el problema es suyo.

santiago: bueno, pues,

entonces dígame cuánto es y

lo liquido ahora mismo.

¿qué?

total, es irrisoria

esa cantidad.

venga, dígame, aquí.

dígame.

faltaba más.

esto es una millonada.

>> sí, lo es.

[música]

[música]

juan carlos: [gime]

rebeca: evita,

me quedé preocupadísima

con lo de su malestar.

juan carlos: ay, qué susto

me diste, rebecuchi.

eres una monada.

igual, no--no te apures

que ya se me está pasando.

rebeca: nada de eso.

me tomé la libertad

de llamarle al doctor,

al que siempre le hablamos

cuando hay algún problema

en la empresa.

juan carlos: ah.

doctor: mucho gusto, señora.

juan carlos: encantada.

eva maría león ja--

[gime]

doctor: siéntese por acá.

permítame.

siéntese, por favor.

juan carlos: pero si estoy

bien, hombre, muchas--

[gime]

gracias, de verdad.

doctor: suba sus piernitas.

juan carlos: bueno, pero nada

más no me toque, porque

luego los doctores,

dizque con el pretexto

de revisarle, meten unas

manoseadas a una.

[gime]

¡no me toque!

¡usted me vuelve a tocar

y se muere! ¡no toque!

[gime]

plutarco: ahí está.

helena: gracias.

plutarco: ¿estás bien, mi amor?

¿te traigo una almohada,

algo más?

helena: no, no, nada.

gracias por tomarte

tantas molestias conmigo.

plutarco: no digas eso.

lo único que quiero

es que tú estés bien.

lalito: mamá.

helena: hola, mi amor, precioso.

ven conmigo.

pero no te me vayas

a echar encima.

ay.

lalito: te extrañé mucho.

helena: ay, y yo a ti, mi cielo.

me moría por verte, ya.

lalito: ¿tú trajiste

a mi mamá, plutarco?

plutarco: así es.

ahora a ti te toca

cuidarla mucho

para que se recupere pronto,

¿de acuerdo?

lalito: sí, señor.

helena: ay, venga, señor

precioso.

plutarco: me voy a la oficina,

pero regreso a la noche

para ver cómo te sientes,

¿está bien?

helena: sí, gracias.

silvia: lo acompaño.

plutarco: gracias.

con permiso.

helena: qué guapo.

te pusiste más guapo

en este tiempo.

doctor: solo la voy

a auscultar, señora.

juan carlos: no sea majadero,

a mí usted no me ausculta nada,

yo ya me siento mejor.

quiero mi tecito,

¡pero nadie me lo trae!

mimí: aquí está, aquí está,

aquí está.

juan carlos: ¿ya conoces

al doctor?

mimí: mucho gusto,

mimí de la rose.

doctor: mucho gusto.

aflójese el cinturón, por favor.

juan carlos: óigame, óigame,

¿cómo afloja?

yo no aflojo, fíjese.

mi prima aflojó

y se multiplicó por diez.

tuvo que mudarse de la casa.

cómo es majadero.

yo tengo mi médico de cabecera,

y está más vivo que usted,

fíjese.

y puedo ir a verlo más tarde,

todo bien.

rebe, llévate al doctor.

¡ah!

no reacciona a nada, hombre.

rebeca: eva, parece una niña

de cinco años.

solamente la van a revisar.

juan carlos: no lo quiero

ofender, doctor.

aunque tiene cara

que tiene quince años,

yo le creo que estudió medicina,

todo bien, pero ¿sabe qué pasa?

yo prefiero los remedios

caseros y naturalitos

de mi pueblo.

mimí: es que allá en culiacán,

hay una hierba milagrosísima,

esas mezcladas con unas raíces

que son de allá, oriundas

de badiraguato

y con la sabia y la fermentada

de guasave.

uh, le quitan a uno

todos los males.

juan carlos: sí, esas hierbitas

dan mucha risa y son buenísimas

para el cutis también.

sí.

es un menjunje que sabe

horripilante, asqueroso,

amargo, pero de que cura, cura.

hasta vomita una.

yo creo que ¿sabes, prima?

por eso te curas,

porque vomitas y sueltas

todo el chamuco, ¿verdad?

rebeca: pero si ya está aquí

el médico, revísela.

juan carlos: que está aquí

el médico, pero es un maniquí,

por favor.

ni siquiera se ríe.

rebeca: estamos en el siglo xxi.

juan carlos: yo soy pueblerina

y provinciana, déjame en paz,

rebe.

prefiero hierbas y tecitos

naturales que drogas,

que se componen de una cosa,

¿y luego qué?

ay, no reacciona.

te descompones, doctor.

rebeca: bueno, qué terca

es usted, eva.

me hizo traer al doctor

en balde.

juan carlos: mil perdones.

ya váyanse, ¿no?

ándele.

rebeca: mira, ya vámonos.

y, de verdad, doctor,

se quedó mudo, en serio.

doctor: con permiso, señora.

mimí: gracias, doctor,

que le vaya bien.

juan carlos: ah, mira, sí habla.

sí habla el doctor, bravo.

escúchalo.

mimí: tranquila, tranquila,

ahora voy a ver,

ahora sí te consigo

una medicina.

no te vayas a mover de aquí.

juan carlos: sí, mimí,

porque de verdad no sabes

cómo me está doliendo.

mimí: no te muevas,

ahorita vengo.

juan carlos: no me puedo mover,

me duele mucho.

mimí: ey, épale, épale.

sube, sube, sube, épale,

espéreme, espere.

vero: yo también, yo también.

mimí: ay, ya no cabemos,

mi hija.

somos muchos, ya no cabemos,

va lleno.

ay.

ay, ya extrañaba

nuestros encontronazos.

que cada vez que vengo,

usted sale o yo entro

o al revés.

ah, lo que es el destino,

¿verdad?

¿sí lo ha notado?

adriano: sí.

mimí: ¿sí?

adriano: pues, mimí,

¿y su primita?

mimí: ahí anda, en su oficina.

pero yo le aconsejaría

que no vaya a verla.

anda un poquito indispuesta.

usted sabe, esas cosas

propias de las mujeres.

no se preocupe.

adriano: mimí, ¿y a usted no--

no le incomoda esta situación?

mimí: pues, a mí no.

¿y a usted?

digo, despacito--

ambos: [gimen]

cindy: bueno.

mimí: ¿qué tal, hija?

cindy: con permiso.

mimí: sí.

adriano: eso de

estar al lado de--

de la mujer cuando

ella ya sabe que usted

siente algo por mí,

de esta parte, y yo por ella,

no sé si--

mimí: ah, mi lic,

la cosa es mucho más complicada

de lo que usted cree.

yo no sé por qué los hombres

tienden a simplificar las cosas.

adriano: ¿será porque--

mimí: quién sabe por qué,

¿verdad?

pero bueno, yo lo veo lueguito

porque tengo que hacer

un mandadito.

estamos muy apechurrados aquí,

luego nos vemos.

ay.

todas: hola.

>> ay, con permiso, con permiso.

lucía: y lo bueno es que

mi amiguis ya se siente

mucho mejor.

lo malo es que no va a poder

venir en toda la semana.

renato: pues, yo creo

que se debería

tomar una semana más, lucía.

ultimadamente, tú y yo

todo los resolvemos muy bien.

lucía: bueno, sí, sí, eso sí,

porque sí hemos resultado ser

así como--como una buena

mancuerna, ¿no?

como--como huarachín

y huarachón,

como la guayaba acostada,

blue demon y el santo--

todas: [hablan a la vez]

cindy: de copas.

jaqueline: y una noche loca.

cindy: una noche de copas.

jaqueline: eso, pero en

la oficina, en la oficina.

todas: [hablan a la vez]

lucía: ¿y ahora estas

qué se traen?

renato: pues, no sé,

ya sabes cómo es

radio pasillo, ¿no?

algún chisme que han

de estar esparciendo por ahí.

sal tú, blue demon,

y espanta a las momias.

[música]

[música]

helena: ¿sabes qué es

lo mejor del mundo de esto

que me pasó a mí?

lalito: ¿qué?

helena: que voy a estar

unos días aquí, contigo,

todo el día.

así que nos vamos a ver más

mientras me recupero,

¿qué te parece?

lalito: me gusta que estés aquí.

helena: ay, sí, mi vida.

a mí también me encanta

verte más tiempo

lalito: oye, mamá,

¿plutarco es tu novio?

[llaman a la puerta]

jaqueline: hola.

¿no está por aquí marce?

fernando: salió.

jaqueline: ay, es que necesito

que me firme estos papeles

que salieron de unos tours.

fernando: ahí échalos,

déjalos por ahí.

jaqueline: lo que sea

de cada quién, ¿no?

la marce es muy gacha

para todo lo que hace.

debes de estar superorgulloso

de ella, ¿cierto?

fernando: sí.

jaqueline: ay, y ya todo

el mundo sabe del tremendo

bono que le dieron.

para que vuela para directiva.

y eso que hace poco

era recepcionista.

fernando: quién lo iba a decir,

¿verdad?

jaqueline: el que lleva mucho

tiempo como coordinador eres tú,

¿cierto?

pero bueno, si así estás bien

y si te gusta...

oye, ¿me acompañas a la terraza

a fumar un cigarrito?

fernando: no fumo.

jaqueline: ay, bueno.

"con per".

fernando: ¿la flaca por las

nubes y yo por dónde?

por los suelos.

helena: y como plutarco

es muy buen hombre,

y además ya ves

que es muy atento

y muy cariñoso con nosotros,

pues cuando me preguntó

que si yo quería ser su novia,

le dije que sí.

lalito: ¿y te vas a casar

con él?

helena: bueno, pues es algo

pronto para pensar en eso.

por el momento, somos novios

y ya luego vemos, ¿va?

¿a ti qué te parece él?

lalito: mm, me cae bien,

es buena gente.

y si estar de novia

te pone feliz,

por mí está bien.

helena: ay, gracias, mi amor.

gracias.

¿sabes qué?

a veces eres muy maduro

para tu edad.

lalito: yo lo único que quiero

es que estés feliz

como cuando vivía juan.

helena: sí, ya sé.

lalito: ¿estás triste?

helena: no.

no, lo que pasa

es que estoy cansada, ¿sabes?

en el hospital no duermes

como en la casa,

te despiertan ahí

todo el tiempo y--

y también me molesta

un poquito la herida.

ah, pero vas a ver, uy,

cuando me alivie,

voy a estar felicísima,

contenta, te voy a hacer

cosquillas, todo eso.

silvia: lalito, ¿no tienes

hambre?

lalito: muchísima.

silvia: pues vete a lavar

las manos.

ándale, apúrate,

ándale, hijo.

mm, qué preguntitas

te hace tu hijo.

helena: híjole.

vero: entonces, luchi,

¿no tienes nada que decirnos?

lucía: pero ¿de qué?

¿de qué hablas?

cindy: ¿cómo de qué?

pues de una tórrida noche

en las oficinas

de grupo imperio.

lucía: [chista]

a ver, las tres, ¿qué les pasa?

si me van a preguntar,

pregúntenmelo mejor directo

porque no estoy entendiendo

nada y ya estoy sintiendo

que todo mundo está hablando

a mis espaldas.

>> bueno, pues que debes

de estar muy enamoradilla

de renato como para haber pasado

su noche de amor en la oficina,

¿no?

lucía: ¿qué?

que--¿de qué hablan?

vero: ay, ¿no te acuerdas

que yo los vi en la oficina

de la licenciada moreno

muy abrazaditos?

lucía: no, no, no--

cindy: y tu galán, tu galán

ha hecho todo, ha dejado

muy en claro que entre ustedes

dos hay algo.

lucía: que--ay--ay--

ay--ya--

helena: no te preocupes, ma.

yo y mi cabeza ya aceptamos

que lo de juan fue cosa

de mi imaginación.

el que no entiende razones

es mi corazón.

silvia: hija, si no te haces a

la idea de que juan está muerto,

va a estar muy difícil

que salgas adelante.

se te nota la tristeza los ojos.

helena: es que de alguna manera

yo ya iba bien,

ya lo estaba superando,

pero esto fue como haber tenido

un sueño muy cruel.

silvia: cuando todo esto pase,

hija, tal vez lo vas a guardar

como un recuerdo muy bonito.

helena: no lo creo, no.

parece que hasta en mis sueños

y en mis alucinaciones

juan siempre termina

rompiéndome el corazón.

juan carlos: gracias, mimí,

muchas gracias.

mimí: no, mi hijo,

deberías de ir a revisarte

con un doctor.

no vaya a ser que esa gastritis

se te vaya a volver úlcera.

no tienes que ir como eva,

puedes ir como juan carlos,

de incógnito,

pero el caso es

que te chequeen bien.

juan carlos: este dolor no tiene

tanto que ver con el estómago.

mimí: ¿ah, no?

juan carlos: tiene mucho

más que ver con el corazón.

mimí: ay, hijo, no seas cursi,

mi chulo melodramático,

trágico, ridículo.

habla bien, como los hombres.

dedícate a revisar

lo del desfalco a ver

si encuentras alguna prueba.

juan carlos: si logro

desentrañar este misterio,

me puedo presentar ante helena

como juan carlos,

o sea, como yo mismo.

mimí: ¿te fijas cómo hablas?

juan carlos: ¿cómo?

estoy hablando como mujer

y las mujeres usamos

estas palabras cómo desentrañar

misterios, es de mujer.

mimí: ah.

juan carlos: ay, ¿cómo?

¿de la tres a la seis?

mimí: ¿qué?

juan carlos: que de la tres

se brinca a la página seis.

le faltan dos páginas

al informe, la cuatro

y la cinco.

mimí: a ver, a ver,

¿cómo está eso?

juan carlos: está así,

de que está uno, dos, tres,

seis, siete.

o sea, falta la cuatro

y la cinco.

mimí: ah.

juan carlos: ¿qué?

mimí: pues, falta la cuatro

y la cinco.

juan carlos: ¿tú crees?

mimí: pues, tú me estás

diciendo.

rebeca: así que adriano mandó

a hacer su propia investigación.

no entiendo...

lo que está claro es

que juan carlos tuvo que usar

otra cuenta para transferir

el dinero de grupo imperio

al extranjero

y en el papel venía el nombre

de eugenia mistral, su mamá.

si usaron a eugenia mistral

para cometer el fraude

y plutarco tenía contacto

con ella, por supuesto

que plutarco también

tuvo algo que ver.

[música]

[música]

mimí: pues, a lo mejor

esos papeles se te cayeron

en la pensión.

juan carlos: no, mimí,

estaban completos

cuando yo salí.

[llaman a la puerta]

adelante.

adriano: eva maría,

convoqué a una pequeña reunión

con plutarco.

nos está esperando.

juan carlos: buenísimo,

jefecito, muy bien.

te encargo mucho las dos hojas.

mimí: tú descuida.

adriano: eva.

juan carlos: primer nombre.

adriano: maría.

juan carlos: segundo, muy bien.

espéreme, ¿sí?

mimí: ve a tu junta,

pero pon buena cara que pareces

res que va al matadero.

adriano: león jaramillo.

juan carlos: es mi apellido.

adriano: viuda de zuluaga.

juan carlos: cómo extraño

a belisario.

adriano: ya vámonos.

helena: ay, mamá,

tú eres mi ejemplo

de que se puede salir

adelante de cualquier cosa

por difícil que sea.

muchas gracias

por estar aquí conmigo.

silvia: no, ni me digas

porque se me cae la cara

de pena contigo.

helena: ¿por qué? ¿qué pasó?

silvia: tú diciendo que yo soy

tu ejemplo y--ay, hijita,

yo no me atreví a decírtelo

antes, pero no pude hacer

el examen de la prepa.

helena: ay, ma,

pero no te pongas así.

a mí no me importa el examen,

a mí me importas tú.

silvia: es que yo ya estaba ahí

y de pronto sentí

que se me doblaban las piernas

y que yo no podía.

no sé, me dio como miedo

a hacer el ridículo

y, pues, me salí.

helena: bueno, pero si quieres

intentarlo, lo puedes

hacer después.

si no, no pasa nada.

plutarco: después de analizar

concienzudamente la situación

llegamos a la conclusión

de que es imposible recontratar

a esas 100 empleadas por ahora.

juan carlos: ah, caray,

¿llegamos?

llegó más bien, ¿verdad?

¿está seguro usted

de que le echaron cacumen,

don pluti?

porque cuando queremos, podemos.

digo, ¿verdad?

si no 100 de golpe y porrazo,

pues de 20 en 20 cada mes,

por ejemplo.

plutarco: créanme, consideramos

todas las formas viables.

en estos momentos no estamos

facultados para hacer eso.

juan carlos: bueno, ustedes

ya "hicieron" su parte

como vicepresidente, ¿verdad?

yo "seguimos" buscando la forma

de recontratar

a esas mujercitas bellas.

plutarco: en primer lugar,

esa no es su área, eva.

en segundo lugar, ya le dije,

en estos momentos no podemos.

¿cree que le miento?

juan carlos: no, creo que no le

echamos las suficientes ganas.

claro, para usted son

simplemente mujeres

de escasos recursos, ¿verdad?

un número más en su nómina,

de ustedes.

en pocas palabras, ¿qué somos?

nada.

plutarco: eva, llevo días,

noches, desvelándome estudiando

la manera de reintegrarlas

a la empresa y es imposible

por el momento, entiéndalo.

juan carlos: ajá...

silvia: yo pienso que necesito

como más tiempo para reponerme.

¿sabes?

estoy yendo a un grupo

y me están ayudando mucho.

se llama codan,

codependientes anónimos.

helena: oye, qué gusto me da

que hayas encontrado

un lugar así, ma.

es lo mejor que te podía pasar.

silvia: ¿sabes?

allá en las juntas me estoy

dando cuenta de que la relación

con tu papá no solamente

fue muy difícil,

sino que me dejó muchas heridas.

pero ahí la llevo, hija.

helena: ya sé, ya sé.

vas a salir adelante.

silvia: sí, yo sé que voy

a salir adelante

y a vivir mejor por mí

y porque yo quiero que tú

te sientas muy orgullosa de mí.

helena: ay, mi reina preciosa,

las dos vamos a dejar

el pasado atrás

y vamos a volver a ser felices.

yo siempre sé que voy estar

orgullosa de ser tu hija

pero y te quiero mucho,

mamá, muchísimo.

silvia: y yo más a ti.

qué linda.

juan carlos: días y noches

desvelándose, dice.

no nos estamos confundiendo,

¿verdad?

no estamos hablando

de su relación con la licenciada

moreno, no, no, no.

estamos hablando

de las empleadas despedidas

injustamente--

plutarco: no meta a helena

en esto que no tiene

nada que ver.

adriano: ya, calma, calma.

juan carlos: ¿ya vio cómo

me habla y me levanta la voz?

adriano: por favor, por favor,

paz, paz,

¿para qué nos alteramos?

¿para qué mezclamos

cosas personales

con asuntos laborales?

si esa es la situación,

ya veremos otra forma

para recontratar

a esas mujeres más adelante.

juan carlos: ay, muy bien.

si eso es todo,

nos vamos a mi oficina, ¿verdad?

porque yo "tenemos"

mucho trabajo.

no como otros, don adri.

con permiso.

ay, qué bárbaro,

qué amables estamos.

plutarco: ¿podemos hablar?

lucía: ¿te acuerdas de eso

que te urgía para la junta?

helena: ah,

ya me habías asustado.

lucía: fíjate, la verdad

no sé si sentirme halagada o no

porque parece que el mismo

renato medio dio a entender

que sí había pasado algo,

pero no sé qué pensar.

helena: lucía, andar en boca

de todos no es chiste

como para que te sientas

muy halagada, ¿eh?

yo creo que tú deberías

de hablar con renato

y que entre los dos aclaren

ese rumor lo más pronto posible.

lucía: [asiente]

o sea, eso es lo mejor,

pero yo aquí hable y hable

y tú no me has dicho

cómo vas ni nada, allá

con plutarco y todo.

helena: ¿sabes qué?

quiero ir a ver a lalito,

entonces mejor luego hablamos,

¿va?

bye, amiga.

plutarco: siempre que puede,

esa viuda me tira indirectas.

adriano: ni tan indirectas,

plutarco.

plutarco: ya sé que no

me traga, pero no quiero

caerle bien.

sólo quiero que no me moleste,

que no se meta conmigo.

adriano: eva maría

tiene un concepto muy alto

de la justicia

y es muy solidaria,

sobre todo con las de su género.

plutarco: perdóname,

pero tú le has dado manga ancha

para que se meta en mi área

y eso es bastante ofensivo.

nunca había pasado esto,

ni siquiera cuando vivía

juan carlos caballero,

que era tu consentido.

adriano: juan carlos no era

un hombre que luchara

por la justicia como eva.

eso sí, era muy profesional,

era un gran elemento.

plutarco: cometió un desfalco

descomunal de tres millones

de dólares.

te robó, traicionó

tu confianza, era un bandido.

adriano, por favor,

te estás dejando influenciar

demasiado por tu novia.

antes no eras así,

pensabas fríamente las cosas,

como se debe hacer

en los negocios.

adriano: velo de esta manera,

plutarco, el amor

me está cambiando,

pero para bien.

me está haciendo

un mejor hombre.

plutarco: el amor también

puede embriagar y hacernos

cometer muchas equivocaciones.

espero que no sea tu caso.

adriano: créeme, yo sé separar

lo amoroso de lo laboral.

además, yo sigo siendo

el accionista principal

del grupo imperio.

mis intereses están aquí,

que no se te olvide.

plutarco: mira, adriano, yo

entiendo que el amor y la pasión

te hagan las cosas de otro modo,

pero no dejes de pisar tierra,

no dejes que el amor te haga

despegar de la realidad.

adriano: ¿a mí?

por favor...

[música]

[música]

renato: y mañana es la junta

con los representantes

de las constructoras,

licenciado.

adriano: no estoy seguro

de que debamos hacer esa junta

sin que esté presente

la licenciada moreno.

renato: bueno, yo sé que ella

es la directora del proyecto

y que, por supuesto,

es irremplazable,

pero sin embargo tengo entendido

que va a estar incapacitado

toda la semana.

adriano: así es,

y urge definir temas

con esos representantes.

renato: bueno, si cancelamos

ahorita, licenciado,

eso puede ser interpretado como

una falta de profesionalismo,

de seriedad de nuestra parte.

mire, si usted me permite,

yo puedo hacer un informe

para la licenciada moreno

donde le comuniquemos

cualquier progreso que tengamos.

adriano: ¿usted se siente

capacitado para liderar

esa reunión tan importante?

renato: desde que fui asignado

al proyecto me he dedicado

a estudiar cada detalle.

si usted me lo permite,

en la ausencia de la licenciada

me puedo hacer cargo

sin problema alguno

del proyecto.

adriano: me gusta su seguridad.

si al principio tuve

mis dudas sobre usted,

ahora me queda más clara

su eficiencia.

siga así, renato, siga así.

rebeca: gracias, licenciado.

¿y se puede saber

a qué se debían sus dudas?

adriano: ya no importa.

váyase a arreglar todo

para la junta de mañana,

ándele.

renato: claro, claro,

gracias, licenciado.

adriano: ¿confío en él o no?

marcela: pedido especial

para los señores contreras.

fernando: te tardaste horas,

flaca, ya tengo un hoyo

en la panza.

hubiera pedido mi torta.

marcela: ya, había mucho tráfico

y había cola en el restaurante

y me entretuve, mi amor.

quítame esto de aquí.

¿no se apareció nada?

fernando: sí, te dejaron

unos papeles ahí

para que los firmes.

no sé qué es.

marcela: ay, ahí voy,

mi amor, dios mío.

fernando: te estoy esperando.

marcela: ya, ya, ya.

en una de esas, si me aplico

bien, el próximo mes

me dan otro bono tan bueno

como el que me acaban de dar.

ojalá, ojalá, ojalá.

juan carlos: por lo menos

el informe se entiende

sin las dos hojas que faltan

o se perdieron, no sé.

a ver si se quedaron

en la pensión.

mimí: ojalá.

juan carlos: ahora lo que

me intriga--otra palabra

que usamos las mujeres,

intrigar y eso, ¿no?

es esto de una supuesta cuenta

a nombre de mi mamá.

mimí: a ver, barájamela

más despacio.

juan carlos: según el reporte

dizque que yo estuve depositando

una cantidad a esa cuenta

que luego se transfirió.

es un estado de cuenta

que demuestra que esa cuenta

bancaria a nombre de mi mamá,

efectivamente existió

y que fui yo quien la tramitó.

mimí: ah, o sea que alguien

lo hizo a tu nombre.

juan carlos: sí, pero

lo más importante es esto:

o sea, por la fecha

en la que se abrió

esa supuesta cuenta de mi mamá,

¿verdad?

mimí: ¿qué?

digo, ¿qué día fue o qué?

juan carlos: voy, voy.

abrieron la cuenta justamente

el día que mi mamá se perdió

y que yo la encontré

en el teatro orión.

mimí: válgame,

tienes memoria de elefante tú.

¿estás segurísimo de eso?

juan carlos: sí, esa fecha

jamás la voy a poder olvidar

porque fue el día que pedí

la mano de helena.

lucía: oye, qué padre que

te haya felicitado don adriano.

digo, así también yo tendría

esa carita de felicidad

que traes ahorita.

que, por cierto,

se te ve tan bien.

renato: lucía, ¿ya vaciaste el

directorio de las constructoras

en el nuevo formato?

lucía: ya.

oye--[duda]

¿tú qué sabes del rumor

este que anda por ahí

de que tú y yo

pasamos la noche juntos

y que no sé qué

y qué se yo y así?

renato: pienso que son

habladurías y yo no hago

caso de chismes.

lucía: ah, no, claro,

yo tampoco, ¿eh?

pero fíjate que por ahí

andan diciendo que tú dijiste

que sí pasó algo entre nosotros

el día que nos quedamos aquí,

¿tú crees?

renato: lucía,

yo soy un caballero.

jamás hablaría de ti.

además, no entiendo por qué

andan diciendo esas tonterías

y tampoco que nosotros perdamos

el tiempo en chismes.

lucía: no, a mí tampoco

me importa, no importa, no.

pero entiende, yo soy una dama

y entonces no quiero que

mi nombre ande por ahí rodando.

sí me explico, ¿no?

renato: a ver, lucía,

dime algo, ¿en verdad

todos estos rumores te afectan

en serio o en realidad

te encantaría

que se volvieran verdad?

lucero: ♪ radical

voy sin frenos al viento

a mi lado

siempre tendrás tu asiento

invencible

un querer tan profundo

que se come de un bocado

este mundo

pescando sueños

pasas cada mañana

me los cuelgas

cerca de mi ventana

insuperable como tú

no existe nadie para amar

me lanzo en tus brazos ♪

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