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Por Ella Soy Eva Capítulo 76

Univision4 Dic 2019 – 12:00 AM EST

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locutor: televisa presente...

plutarco: hazlo de una vez,

por favor.

helena: [resuella]

plutarco: fue lo mejor, helena.

te juro

que no te vas a arrepentir

de haberlo hecho.

helena: ay, m--me siento...

mal,

como que no--no puedo

respirar bien.

[carraspea]

plutarco: es que estuviste

muy tensa,

pero, de ahora en adelante,

todo va a estar bien.

yo te voy a cuidar, vas a ver.

helena: no es eso,

es que me falta el aire

y--me...

ay, me duele--

me duele.

plutarco: a ver, espera.

ven, ven, voy--voy por tu saco

y vamos a caminar un poco.

el aire de la noche

te va a hacer bien.

[sirena]

silvia: nomás pura falsa alarma.

¿ya habrán entrado?

silvia: sepa.

y ¿si nos vacilaron?

silvia: ¿tú crees?

silvia: pues, ¿por qué

no mejor tocamos?

digo, se veían muy sospechosos,

¿no?

igual y en una de esas

que se me hace

que sí eran rateros.

silvia: no.

mejor vamos a dar

otra ronda,

a ver si encontramos

a la doña que nos cabuleó.

silvia: va.

[sirena]

mimí: eh, juan carlos,

es que tú no estás

para saberlo

ni yo para contarlo,

pero la cábula y yo

no nos conocimos

en la pensión.

>> ay, es que ella fue la única

que me echó la mano

cuando salí del bote.

mimí: desde el spa, ¿verdad?

>> yo estaba reteamargada,

pero tú me ensañaste a reír.

mimí: ey,

y a maquillarte, ¿eh?

¿te acuerdas?

parecías muerto fresco.

>> ay, sí, es verdad.

pero ¿sabes qué fue

lo que mejor me enseñaste?

aquello de...

♪ la vida es color de rosa

la vida es felicidad ♪

ambas: [canturrean]

juan carlos: muy interesante,

su plática está

muy interesante.

nada más que tenemos que ver

en una caja fuerte.

>> oye, qué genio

tiene este cuate, ¿eh?

mimí: shh, cállate,

porque se enoja.

>> ah...

juan carlos: achis.

no puede ser.

ahí estaba la caja fuerte.

>> ay, jovenazo,

¿no estará equivocado

y estaba en otra "pader"?

juan carlos: ¿qué p--?

¿por qué habla así?

¿qué--qué le pa--?

no, no estoy equivocado,

no, no, estaba esta "pader".

an--cuando vine,

no estaba este hueco acá,

en vez de este hueco

había una caja fuerte

que ahorita no está.

hay un hueco.

>> qué genio tiene

este cuate, ¿eh?

mimí: shh, cállate,

que se enoja.

juan carlos: quítame la luz

de la cara, por favor.

>> te digo.

plutarco: vamos a caminar

a un parque

que está ahí cerca,

te vas a distraer, vas a tomar--

helena: no, no, no, plutarco,

de verdad me siento muy mal.

muy--muy mal.

plutarco: es normal,

estuviste muy angustiada,

entonces, el cuerpo resiente

el desgaste emocional

y se refleja como un dolor,

pero vas a estar bien,

confía en mí.

helena: no--no,

no es de angustia ni nada.

no, me siento muy mal,

de verdad,

está cada vez peor.

plutarco: estás helada.

voy--voy a llamar

a un doctor.

helena: [gime]

plutarco: helena, helena.

[marca]

señorita,

mande una ambulancia,

tengo una emergencia

en la suite presidencial,

mande un doctor ya, por favor.

helena.

¿qué pasa, helena?

helena.

[música]

[música]

renato: has estado muy callada

todo este rato, lucía.

creo que desde que te conozco,

no habías estado tan silenciosa.

¿te asacaste de onda

con mi pregunta?

lucía: la verdad, sí,

sí, mira,

yo seré muy moderna, liberal

y todo lo que tú

quieras y mandes,

pero--pero es que a mí

sí me gusta el romanticismo,

que te traten bonito,

así como princesa,

que te apapachen

y no que sean así

todos "directotes" como tú.

renato: ok.

pero ¿no ves lo que siempre

termina pasándote

con esos hombres que te laten,

con los que dices

estar enamorada?

lucía: [chista]

óyeme, renato,

¿tú de dónde sacas eso?

yo nunca te he contado--

bueno, no mucho

de--de mis amores.

bue--bueno, más bien casi nada,

más nada.

renato: [chista]

pero yo he estado haciendo

mis pesquisas.

lucía: pues, qué bárbaro,

qué metiche.

¿por qué anduviste

averiguando sobre mí?

ya, dime,

¿por qué, por qué, por qué, mm?

renato: me gusta saber todo

de la gente con la que me rodeo,

con la que trabajo.

y, honestamente,

no tuve mucho que indagar.

lucía: ay, ay.

a ver...

o--o sea, o sea, ¿cómo?

renato: pues, en grupo imperio

se sabe que tú anduviste detrás

de un tal mauricio

de recursos humanos.

y tal parece

que él abrió la boca de más.

lucía: no.

renato: soltó por aquí,

por allá,

todo lo referente

a tus antiguos amoríos.

lucía: ay, ay,

pero si estoy "fúrica",

así como iracunda,

qué chismoso me resultó

el maldito mauricio.

ay, eso me gano

por confiar en los hombres.

renato: no, no, no,

eso te ganas por confiar,

punto.

lucía: ay, sí,

tú no confías en nadie, ¿no?

ay, sí muy desconfiado.

renato: lo suficiente

para no revelar

todo sobre mí.

el que no tiene secretos,

no tiene poder.

juan carlos: [golpea]

[grita] ¿dónde está

la caja fuerte?

>> [ríe]

este cree que si grita,

la caja le va a contestar:

"aquí estoy, aquí estoy".

ambas: [ríen]

juan carlos: fotos de helena.

yo lo sabía,

plutarco está enamorado

de helena, de mi helena.

>> ¿cuál helena, eh?

¿cuál plutarco?

mimí: pues, helena

es el amor de la vida

de él, de juan carlos,

y plutarco,

pues, es un zopilote carroñero,

el dueño de esta casa.

ya serénate, mi hijo,

tranquilo.

juan carlos: ¿cómo

"serénate, tranquilo"?

mira.

lucía: no, no, no, a ver, ya,

deja de darle vueltas

y, dime, ¿no--no soy tu tipo?

o sea, ¿no te gusto nadita

o qué?

porque ¿sabes qué?

ya te caché.

renato: ¿qué?

lucía: con vero,

cindy y jacqueline,

sí eres bien coqueto,

a ver, dime,

¿cuál de las tres te gusta?

ay...

no me digas

que la que te gusta

es rebeca.

claro, claro,

como ella es jefa

de relaciones públicas,

¿verdad?

y yo nada más soy una simple

asistente.

pero no cualquier asistente,

señor.

soy la asistente

de la señora licenciada

helena moreno,

que tiene a cargo

el mejor proyecto

de playa majahua

que tiene grupo imperio.

renato: ya, ya, ya, ya,

párale a tu novela.

ni jacqueline

ni verónica

ni cindy

ni rebeca.

ahorita, cero romances,

punto.

y ya déjame salvar el trabajo,

por favor.

lucía: no, no, no,

ahora me dices.

renato: déjame salvar, hombre.

lucía: pero ya dime,

dime, por favor.

renato: [gime]

lucía: ¿qué?

ay.

renato: lo borraste.

lucía: ¿qué?

renato: el trabajo de horas.

me hiciste presionar otra tecla,

perdimos todo.

lucía: no, no, no,

¿estás segurísimo?

renato: sí, sí,

de nada valieron

todas estas horas, lucía,

por tu culpa.

lucía: [gime]

[teléfono]

eduardo: bueno, ¿quién es?

silvia: eduardo, soy yo,

silvia.

eduardo: ¿qué quieres?

¿ya te arrepentiste

de tu berrinchito?

¿por fin te diste cuenta

de que tu lugar está aquí,

en tu casa

y vas a regresar?

silvia: no llamo

para hablar de nosotros,

eduardo.

helena se puso muy mal

y está en el hospital.

eduardo: ¿qué es lo que tiene?

silvia: no lo sé,

la están revisando,

pero creo que no saben

qué es lo que tiene.

yo estoy saliendo

para el hospital.

eduardo: pero ¿qué le duele?

¿qué tiene?

silvia: no lo sé,

ella estaba afuera

y yo no la he visto.

eduardo: y ¿qué demonios

tenía que hacer

fuera de su casa a estas horas?

¿así es como la cuidas?

¿así quieres que respete--?

silvia: no es momento

de discutir, eduardo.

yo te hablé para informarte

que helena está en el hospital.

tú sabrás

lo que tienes que hacer.

eduardo: no tiene caso

que haga nada,

para mí es como si helena

no existiera.

juan carlos: ¿ves cómo

tenía razón?

ese buitre le echó el ojo

a helena.

mimí: pues sí, sí tenías razón.

pero nada indica

que helena le corresponda,

así que ¿para qué te esponjas?

ella le ha dicho a eva

que nada de nada, ¿no?

juan carlos: pues sí,

pero el maldito de plutarco

no tarda en acorralarla

y clavarle el diente

en la yugular

como el buitre...

[chilla]

...como el buitre que es.

y para rematar

nuestra grandísima suerte

que tenemos,

¿qué crees?

la caja fuerte desapareció,

así o peor.

y todo es tu culpa.

me ibas a cambiar

ese cuadro de tragedia

que se merma como la humedad

a mí y me transmite--

mimí: ey, ey, ey, ya,

tranquilo, tranquilo,

relájate, respira.

mira, fue un revés nada más,

pero las cosas van a salir bien.

vamos a seguir intentando

y lo vamos a lograr.

juan carlos: ay, vamos a seguir

intenta--

¿qué te pasa,

club de los optimistas?

ridícula.

mimí: ¿eh?

juan carlos: [marca]

mimí: ya, ya, ya,

¿a quién le vas a hablar

a estas horas?

juan carlos: no, no, no,

le estoy hablando a helena

y le voy a contar

toda la verdad.

mimí: ey, ¿estás loco tú, eh?

¿cómo crees

que te vas a hacer eso?

mira, si lo haces,

todo el sacrificio

valió gorro,

a ella la matas del susto,

tú te vas al bote

y nada va a poder

demostrar tu inocencia,

y todo lo que hicimos,

entonces, valió gorro

y se va al caño.

te voy a hacer un tecito

para que te relajes.

juan carlos: mi teléfono,

mi teléfono.

mimí: no te lo doy nada

y no te muevas de aquí.

[música]

[música]

silvia: pero, entonces,

¿todavía no se sabe

qué tiene mi hija?

plutarco: no, no,

los médicos ya tienen

más de una hora revisándola,

pero todavía no han dicho nada.

silvia: pero si usted dice

que estaba muy bien

y de repente pasó todo,

no entiendo,

¿qué fue lo que le pudo

hacer daño?

plutarco: yo tampoco tengo idea,

pero tenemos

que tratar de calmarnos

hasta que--

>> ¿familiares de helena moreno?

ambos: sí.

silvia: yo soy su mamá.

¿cómo está mi hija?

¿qué tiene?

>> bueno, tiene

un cuadro fuerte

de intoxicación,

le estamos haciendo

un lavado de estómago.

plutarco: pero ¿va a estar bien,

doctor?

>> bueno, de la intoxicación

se va a recuperar pronto,

pero en los estudios

que le hicimos

para buscar

el origen del dolor,

encontramos algo

que sí me parece preocupante.

silvia: ¿qué le encontró?

eduardo: buenas noches.

soy el padre

de helena moreno.

¿qué tiene mi hija?

mimí: a ver, a ver, mi hijo,

tómese este tecito

para que lo relaje

y deje de andar hacien--

ay, ay,

¿dónde te fuiste,

condenado del mal?

ay, chuchito,

¿dónde se metió este cristiano?

no puede ser, a ver...

[marca]

[celular]

ah, qué bruta,

pues si yo tengo

su teléfono.

sí se pega, sí se pega.

[resopla]

>> y en el ultrasonido

que le practicamos

a la paciente,

encontramos un tumor

en el ovario izquierdo.

silvia: y ¿eso qué quiere decir?

¿que tiene algo grave, doctor?

>> tenemos que hacerle

más estudios

para saber si el tumor

es benigno o maligno.

es la única forma de tener

un diagnóstico seguro.

plutarco: eh, doctor,

haga lo que sea necesario.

lo único que importa

es que helena

reciba toda la atención

que haga falta

para que se sienta mejor.

silvia: eh, sí, sí,

yo también estoy de acuerdo,

pero, por favor, dígame

si está en peligro

la vida de mi hija.

tengo mucho miedo

de que--pues, de que esto

pudiera ser síntoma

de--de algo peor.

>> no quiero

adelantar un diagnóstico,

señora.

en cuanto tenga los resultados,

yo les aviso.

con permiso.

plutarco: eh, doctor,

si hiciera falta

firmar algo, lo que sea, yo...

silvia: helena ha estado

bajo mucha presión

en el trabajo,

muy estresada

y tal vez eso, pues,

le hizo daño o algo, no sé.

eduardo: si quieres llorar

como magdalena, llora,

no va a servir de nada.

pero tampoco se me haría raro

que sea lo único

que se te ocurra hacer.

helena: sí, muy bien.

[ríe]

plutarco: [susurra]

helena: [ríe]

juan carlos: me lleva.

helena con plutarco.

helena: yo quiero mucho

a playa majahua,

aquí nació mi proyecto

y ahora que se está concretando

estoy tan feliz.

plutarco: no, eso debe ser

en parte.

pero a ti te sienta muy bien

el aire de este paraíso,

en serio.

helena: [ríe]

juan carlos: buenos días.

helena: hola, evita.

juan carlos: ay, ¿cómo le va?

helena: ¿cómo está?

¿durmió bien?

juan carlos: ¿sabe qué traje?

helena: ¿qué?

juan carlos: traje tamales.

que de dulce,

que de mole,

que de chile,

que verdes, que rojos--

plutarco: [ríe]

silvia: [ríe]

juan carlos: [piensa] ¿por qué,

helena?

¿por qué?

[música]

[música]

lucía: bueno, menos mal

que no se perdió todo, todo,

así todo lo que se dice todo,

¿no?

porque gracias a dios,

pues, la "compu",

pues, salvó un alguito, ¿no?

renato: el programa

salvó el 20%,

perdimos un 80%,

¿te parece poco?

lucía: ay, ya,

renatito, ya, de verdad,

discúlpame, "porfa".

mira, mira,

te traje un cafecito,

un cafecito

para--para que te despiertes

y un tecito para que te relajes.

dime qué quieres que haga

para que me perdones, ya.

renato: nada, no hay nada

que puedas hacer.

¿por qué no te vas a tu casa?

yo--yo termino todo.

lucía: no, no, no,

¿cómo crees que te voy a dejar

yo aquí con toda la chamba,

así nomás?

no, de ninguna manera,

yo me voy,

me voy hasta que acabemos.

no, si hay que dormir aquí,

aquí nos dormimos, ¿eh?

renato: ay, ¿me dejas

seguir trabajando?

me tengo que concentrar.

lucía: sí, ya, ya, mira...

[chista]

claro, ya, ya, como dicen:

"calladita te ves más bonita",

ya, me voy a callar.

ay, qué barbaridad, de veras,

yo no sé por qué

tuvo que pasarnos esto.

no, de veras y mira,

ni siquiera fue mi intención,

porque yo lo único que--

renato: [chista]

plutarco: lo que no entiendo

es lo de la intoxicación.

¿no hay manera de saber

qué fue lo que la provocó?

yo estuve con ella

todo el tiempo,

no entiendo

qué pudo haber pasado,

los dos cenamos lo mismo.

>> vamos a intentar

detectar la causa.

plutarco: se lo encargo mucho,

por favor.

>> claro, con permiso.

silvia: don plutarco,

¿le dijeron algo?

¿ya se sabe

qué pasó con los estudios?

plutarco: no, no hay nada

todavía.

parece que los resultados

van a estar hasta mañana.

les sugiero

que se vayan a dormir,

yo me quedo a cuidar a helena.

silvia: gracias,

pero yo no me puedo ir.

quiero estar aquí

para cuando despierte helena.

eduardo: en lugar de cuidar

a lalito,

estás aquí de necia.

mientras el pobre muchacho

está solo sin quién vea por él.

eres la misma irresponsable

de siempre.

silvia: [suspira]

lalo no está solo,

lo cuida alguien de confianza.

y en cuanto amanezca,

me voy para que me vea ahí

cuando despierte.

eduardo: pero no tiene caso

que tú quieras estar--

silvia: tú haz lo que quieras,

eduardo.

yo aquí me voy a quedar.

lucía: [gime]

[ríe]

mm...

[timbre]

lidia: van, voy.

juan carlos: buenos días,

eh, ¿se encuentra

la licenciada moreno, por favor?

lidia: ¿de parte de quién?

juan carlos: soy un amigo

de doña eva

y sí me urge

hablar con helena.

lidia: ay, qué caray, joven,

fíjese que anoche

la hospitalizaron.

juan carlos: pe--pero ¿cómo?

¿qué le pasó?

¿en qué hospital está?

lidia: en el hospital central.

juan carlos: gracias.

lidia: oiga, joven, espérese,

pero ¿quién le digo

que vino a buscarla?

¡joven!

[música]

[música]

marcela: fernando, otra vez

está tirando el agua

del fregadero.

fernando: ay, diablos,

pero ¿qué le haces?

marcela: ¿qué le hago yo?

fernando: todo lo descompones.

tienes manitas de hígado,

de verdad.

la última vez que la reparé

quedó perfecto,

le cerraste muy fuerte,

ya te conozco--

marcela: nada de eso,

nada de eso, le cerré normal.

seguramente, la hiciste otra vez

a la ahí se va,

porque eres muy mal hechote.

fernando: ¿qué pasa, flaquita?

si yo soy ¿casi, casi qué?

perfeccionista, tú sabes.

marcela: pues es la tercera vez

que lo reparas y no queda bien.

le voy a tener que llamar

a un plomero.

kevin: ha de ser el empaque

que ya está muy viejo.

fernando: tú no sabes, mi hijo.

marcela: ay, le voy a hablar

a un profesional

y ya, asunto arreglado.

ya está visto que con su padre

nomás no se puede contar.

deja de estar haciendo

cochinadas...

fernando: ya, ya, ya,

algo le hiciste,

no estaba así.

marcela: que no.

no podemos estar desperdiciando

el agua,

sabes que hay colonias--

ambos: [hablan a la vez]

marcela: arréglala.

fernando: es lo que voy a hacer,

flaca, ya.

déjame desayunar.

no me presiones tan temprano.

[murmura]

marcela: nunca le pido nada,

nunca le pido nada.

se lo pido, y todo lo hace mal.

parece que lo hace a propósito.

silvia: [suspira]

lidia.

lidia.

lidia: señora.

silvia: ah, lidia, buenos días.

¿ya se despertó lalito?

lidia: sí, se está bañando.

fíjese que hace rato vino

un joven a buscar

a la señora helena.

silvia: ¿dijo quién era?

lidia: no, solo dijo

que es amigo de doña eva.

silvia: ¿y cómo era?

lidia: pues, no lo vi muy bien.

era alto, traía una gorra negra,

un abrigo, lentes negros,

una bufanda.

no se le veía bien la cara.

silvia: quién habrá sido...

lidia: y en cuanto supo

que la señora helena estaba

en el hospital,

no me dejó ni preguntarle

su nombre.

silvia: a lo mejor, alguien

de su trabajo.

gracias, lidia.

lidia: con permiso, señora.

silvia: sí.

[llaman a la puerta]

mimí: no--

ay, válgame dios.

este juan carlos.

no viniste a dormir.

demonio...

ay, chuchito, párale,

que no la siga metiendo,

por favor.

[celular]

ay, es el de él.

diga.

silvia: ¿doña eva?

eva: eh, no,

aquí mimí de la rose,

pa' servirle a usted, a dios.

¿y allá quién?

silvia: soy silvia,

la mamá de helena.

¿de casualidad no está

doña evita por ahí?

mimí: ah, es que ¿qué cree?

se anda bañando.

silvia: es que no creo que ella

sepa que a mi hija la internaron

en el hospital.

mimí: no me diga.

¿qué le pasó?

silvia: parece que se intoxicó

con algo.

¿y sabe qué?

hace rato vino un joven a buscar

a mi hija.

bueno, yo supongo

que del grupo imperio.

¿usted no sabrá nada?

mimí: ¿cómo era ese joven?

silvia: yo no lo vi,

pero la chica que me ayuda,

dijo que era alto,

que traía una gorra,

unos lentes,

ah, y también una bufanda.

¿tiene idea de quién puede ser?

mimí: juan carlos, juan carlos.

eh, sí, ¿sabe quién era?

el chofer de mi prima la eva.

le había mandado a helenita

para que la recogiera

y la llevara a grupo imperio.

oiga, doñita, ¿y en qué hospital

está su hija?

sí, me ubico muy bien.

muchas gracias, que se mejore.

mimí: seguro juan carlos

anda por allá, el muy bruto,

no, pues,

si pa' eso no se estudia.

plutarco: [suspira]

teniente, gracias.

eduardo: don plutarco,

¿por qué no se va a descansar?

mientras regresa silvia,

yo me puedo quedar.

plutarco: gracias, pero prefiero

esperar hasta que estén listos

los resultados de los estudios.

eduardo: debe estar

muy enamorado de helena

para estar tan al pendiente

de ella.

plutarco: su hija

es lo más importante de mi vida,

don eduardo, se lo dije antes.

yo la quiero de verdad.

lo mío con ella va muy en serio.

eduardo: si de veras la quiere,

entonces aprenda a controlarla.

porque si no lo hace,

un día se le va a ir

por cualquier tontería,

como me lo hizo silvia.

[sirenas]

[llaman a la puerta]

marcela: ¿y estás seguro

que no hay otro empalme

en la otra caja de herramientas

así ya lo cambias de una vez?

fernando: ¿puedes dejar

de dirigirme, flaca, por favor?

me aturdes.

estoy concentrado.

>> mamá, ya se me hizo tarde,

me van a poner doble retardo,

ya.

marcela: ya sé, ya sé.

fernando, ya se está saliendo

también de la otra llave.

tienes que apretar

también de allá.

>> si quieres, nos vamos

en el metro, pero ya avisa, ¿no?

marcela: no, hombre.

fernando: ahí está.

qué húbole.

para que no digas que soy...

¿un qué?

cuachalote.

>> por fin.

fernando: quedó como avión.

marcela: ahí está,

ahí está tu gran reparación.

a ver.

fernando: su mamá me va

a enseñar a mí de plomería.

no, es la supermamá,

la supermujer.

[ríe]

marcela: a ver.

ahí está.

ahora sí.

vámonos, vámonos.

y métanle velocidad

que apenas llegamos.

vámonos.

marcela: ¿vas o te quedas?

fernando: ahí voy, ahí voy.

ahí voy, tranquila.

¿con cuál lo hiciste?

>> ya tengo los resultados

de los estudios

que le practicamos

a la señora moreno.

silvia: ¿qué tiene mi hija,

doctor?

>> el tumor en el ovario,

afortunadamente, no es maligno.

silvia: ay, gracias, dios mío.

>> pero tengo razones para creer

que esto le puede causar

muchos problemas

a corto plazo.

plutarco: ¿entonces sí es grave?

eduardo: ¿la puede matar?

>> el tumor no pone en riesgo

su vida, propiamente.

pero le recomiendo que se opere

ahora en condiciones controladas

antes de que se le presenten

complicaciones severas.

silvia: ¿y cómo es la operación,

doctor?

¿usan anestesia general?

¿va a estar hospitalizada

mucho tiempo--?

eduardo: mujer.

deja que el doctor haga

lo que tiene que hacer

para curar a tu hija.

tú cállate que no dices más

que puras tonterías.

doctor, usted haga lo que haga

falta.

aquí vamos a estar nosotros

para lo que se ofrezca.

¿verdad, plutarco?

plutarco: sí, claro que sí.

>> bien, voy a preparar

a la paciente para la operación.

enseguida viene alguien

para explciarles los trámites

administrativos.

plutarco: yo me voy a encargar

de todo.

>> con permiso.

silvia: eduardo,

nunca en tu vida

me vuelvas a callar,

ni en público ni en privado.

no tienes derecho a hablarme

como lo hiciste.

eduardo: tú no tienes por qué

andarme diciendo--

silvia: soy una persona

con todo el derecho

de preguntar, de decir

y de hacer lo que mejor

me parezca.

y tú no eres nadie

para impedírmelo.

eduardo: mira, silvia--

silvia: escúchame, tenemos

que seguirnos viendo

porque tenemos una hija

y un nieto en común.

y eso, lamentablemente

para mí, ya no tiene remedio.

pero nunca, eduardo, jamás,

te atrevas a callarme.

lucía: [gime]

ay, nos dormimos pegaditos.

>> perdón, no sabía que había

alguien aquí.

nada más vine a dejar

la correspondencia antes

de que llegara

la licenciada moreno.

lucía: ah, sí, gracias.

es que nos quedamos trabajando

muy hasta tarde y entonces

nos agarró sueño.

>> ¿nada más les agarró sueño?

[ríe]

>> voy a entregar

al licenciado reyes

el trabajo que hicimos anoche.

>> ay, cuéntame, ¿qué pasó

entre él y tú?

lucía: ¿cómo te diré?

mira, lo que pasa es que él

y yo--

mira, mi relación es, este--

[celular]

espérame.

¿dónde está?

sí, bueno.

silvia: lucía, ¿cómo estás?

lucía: ay, doña silvia.

buenos días, ¿cómo está?

silvia: te llamo para avisarte

que helena, ay, lucía,

está hospitalizada.

lucía: ¿qué tiene?

silvia: pues, parece que tiene

unn problema en un ovario.

lucía: ay, no puede ser.

>> ¿qué pasó?

juan carlos: enfermera,

¿sabe dónde está

la paciente helena moreno?

¿es este cuarto o este cuarto?

>> ¿usted es el linternista

asignado al doctor arroyo?

juan carlos: exactamente.

me pidió el doctor

que despertara a la paciente.

>> está en esta habitación.

pase, por favor.

juan carlos: gracias.

¿tiene el diagnóstico

del doctor arroyo, por favor?

>> sí, ingresó por dolor

abdominal de origen desconocido.

en estudios exploratorios

se encontró

una intoxicación severa,

que fue tratada con lavado

de estómago.

juan carlos: ¿y la operación

de qué es?

>> de un tumor

en el ovario izquierdo

que le será extirpado.

juan carlos: ah, ¿y a qué hora

entramos en quirófano

para estar listo?

>> de hecho, ya están preparando

todo para llevársela.

juan carlos: muy bien.

>> lo dejo con su paciente.

si necesita algo, avísenos.

juan carlos: sí.

¿me permite, por favor,

la gráfica?

gracias.

>> con permiso.

juan carlos: helena...

mi amor.

[música]

[música]

juan carlos: todo va a salir

bien.

te prometo que no va a pasar

nada malo.

yo voy a estar aquí cuidándote,

pidiéndole a dios por ti.

plutarco: doctor, ¿cómo va todo?

¿ya se la van a llevar

al quirófano?

juan carlos: ajá.

plutarco: doctor, cuídemela.

haga todo

lo que esté en sus manos

para que la operación

salga bien, por favor.

mimí: ¿es usted doña silvia?

silvia: sí.

¿la conozco?

mimí: soy mimí de la rose,

pa' servirle,

la prima de eva,

hablé con usted por teléfono

hace un ratito.

silvia: ah, sí, discúlpeme,

es que con esta mortificación

que traigo,

no tengo cabeza para nada.

mimí: ¿no anda por aquí

mi primita?

silvia: no, no la he visto.

mimí: ah, entonces

no debe tardar en llegar.

silvia: muchas gracias

por venir.

mimí: no se preocupe.

silvia: ¿sabe?

en un rato van a meter

a mi hija al quirófano.

mimí: ¿y eso por qué?

¿que no nada más se había

intoxicado?

¿qué comió?

¿camarones, mariscos, pollo?

porque una vez

yo me comí una jaiba

que estaba en mal estado,

no sabe, me andaba petateando.

casi me voy al otro mundo.

eduardo: señora--

mimí: señorita.

eduardo: como sea.

está usted en un hospital.

guarde la compostura.

silvia: ay, disculpe.

mimí: no, no se preocupe.

ay, ¿dónde andas, canijo?

plutarco: supongo

que de cada paciente

le deben decir lo mismo.

pero cuídemela.

como a su vida.

se la encargo mucho, doctor.

juan carlos: usted no puede

estar aquí, espere afuera.

plutarco: ¿puedo darle un beso?

juan carlos: no,

no puede estar aquí,

¿que no entiende o qué?

plutarco: con permiso.

juan carlos: ay.

canijo.

silvia: ¿entonces no puedo

entrar a verla?

plutarco: no, no por el momento.

yo lo intenté y el doctor

que la está preparando

prácticamente me corrió.

silvia: yo quería estar

un ratito con ella.

plutarco: no se preocupe.

helena está muy bien atendida.

entre más pronto la operen,

más rápido va a estar bien.

silvia: sí, con el favor de dios

mi hija se va a recuperar

muy pronto, va a ver que sí.

plutarco: voy a darme un baño.

regreso de inmediato.

cualquier cosa, por favor,

avísenme.

eduardo: vaya tranquilo.

aquí nos quedamos.

muchas gracias por todo.

plutarco: no tiene nada

que agradecer.

no me tardo.

con permiso.

ahora nada,

dejen todo como está.

déjenme solo.

después vienen a hacer

el cuarto.

vamos, vamos.

hola.

>> ¿qué pasó, mi crew?

¿cómo estuvo tu noche de amor,

pillín, eh?

harta pasión, ya me imagino.

plutarco: helena se intoxicó,

la tuve que llevar al hospital.

necesito pedirte algo,

quiero que pongas

mucha atención.

>> a ver,

ajá.

rebeca: ¿habrá algo aquí

que pueda usar en contra

del infeliz de plutarco?

[ríe] ahorita le deben de estar

haciendo un lavado de estómago.

se lo tiene bien merecido.

>> buenas.

[ríe]

rebeca: ¿qué quieres?

ni se me ofrece nada

ni te hice ningún encargo.

y si lo que quieres

es un permiso para ausentarte,

olvídalo, holgazán.

>> nada de eso, licenciada.

yo nomás vengo a...

¿cómo le platico?

mire, yo no sé a qué fue usted

ayer a la suite de plutarco,

pero ¿qué cree?

le salió el tiro por la culata.

rebeca: ¿de qué hablas?

>> ¿cómo de qué?

le estoy platicando.

su maldad le salió mal,

porque el plutarco anda re bien

así como si nada.

la que resultó envenenada,

fue la licenciada moreno.

hasta cayó en el hospital

la pobrecita.

rebeca: no me digas

que helena se envenenó.

¿le cayó mal el pato

a la naranja, la langosta?

se intoxicó,

porque jamás había probado

una langosta en su vida.

>> [ríe]

no se haga la desentendida,

mi licenciada oropeza.

rebe, rebequita, usted le quiso

sacar un buen susto a plutarco.

ay, si hasta me di cuenta

que lo quiso asustar.

pero ¿qué cree?

el sustito le salió mal.

rebeca: en todo caso,

tú lo has dicho,

un sustito nada más.

¿o qué, tienes pruebas?

no, ¿verdad?

>> [ríe]

pues, pruebas así,

contundencias, no, ninguna.

pero resulta que usted

ya me debe una, dos, tres,

como varias.

ándese con cuidado, mi reinita.

es suyo.

mimí: entonces juan carlos

ha ido pa' allá.

oye, y mi prima la eva

tampoco.

pues, si llegan a aparecer,

me mandas un mensajito

a mi black messenger, ¿eh?

ande, pues, m'hijo.

ahí le encargo el changarro.

adiosito.

qué raro.

[llaman a la puerta]

adelante.

adriano: mimí.

¿ya supo lo de la licenciada

moreno?

mimí: sí, hombre.

qué tragedión, ¿verdad?

adriano: yo acabo de enterarme

porque plutarco me avisó.

está en el hospital.

mimí: uh, desde bien temprano

está allá.

adriano: con razón no me tomó

la llamada.

yo igual pienso ir al hospital,

de seguro allá me lo encuentro.

mimí: segurísimo.

adriano: con permiso.

mimí: oiga, don adri.

eh, ¿me permite unas palabritas?

adriano: a ver.

mientras sean poquitas...

mimí: pues, figúrese que yo

he estado pensando--

adriano: ¿sabe qué?

mejor no.

no le vamos a buscar

tres pies al gato

sabiendo que tiene cuatro.

quiero evitar que usted y yo

estemos a solas.

no quiero que eva maría vaya

a pensar cosas que no son.

mimí: pues, sí, pero yo le tengo

que decir--

adriano: no, mimí,

yo ya le confesé a su prima

lo que usted siente por mí

y espero que no siga molesta

por eso.

voy a ver si me contesta.

con permiso.

mimí: adelante.

[celular]

adriano: ¿usted por qué tiene

el celular de eva?

mimí: ¿yo?

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