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Por Ella Soy Eva Capítulo 62

Univision2 Dic 2019 – 12:00 AM EST

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[música]

marcela: ¡ay, dios mío!

es que te tardas

como si tuvieras pelo, mano.

ya, de veras, parece que eres

tú la señora de la casa.

jennifer: ¡ya sabes!

marcela: ¡ay, mi amor!

¿estás bien?

jennifer: sí, no te preocupes.

marcela: yo te ayudo a recoger.

jennifer: no--no--no--no,

está bien. no, yo--yo recojo.

marcela: espérame, mi vida,

que no me...

¿y esto?

jennifer: nada. es que...

fernando: ¿de quién es ese

condón?

marcela: de--de kevin, mi amor.

es que se le cayó.

helena: pues a mí me parece

muy bien que don adriano

la corteje.

eva: ¡no!

helena: ¿no qué?

eva: a estas alturas de nuestras

vidas, andar con esas cosas

de que nos cortejen.

¡no! ¡no!

helena: yo no le veo nada

de malo.

ah, claro que juan carlos,

su novio el brasileño

no ha de pensar lo mismo.

eva: ¡no!

helena: a lo mejor usted

no quiere aceptar a don adriano

justamente por juan carlos.

eva: ¡oiga, no!

ya párale, por favor.

y no me hable de "joancaninho".

helena: ¿qué--qué--de quién?

eva: de "joancaninho"

porque me da mucha vergüenza.

mire, fue una vez porque,

pues una tiene necesidades,

¿verdad? y--y qué vergüenza.

me ahogo de la vergüenza

que mi belisario me haya visto.

no. ¡ay, no, qué pena!

ya no quiero ni hablar de eso.

helena: bueno, pero, no--no,

ya, no se preocupe. ya.

oiga, ¿y aquél señor montes

ese que usted andaba buscando?

¿se acuerda?

¿era como este "joancaninho"?

eva: ¡no! ¡ay, ya, párele, oiga!

tenga piedad de esta pobre viuda

solitaria que también tiene

su corazoncito

porque así donde me ve, ¿verdad?

grandota y bien guapota,

¿por qué no decirlo?

y tan bien dada,

todavía me sonrojo.

¿sabe cómo me sonrojo?

helena: ¿cómo?

eva: así.

helena: ay, sí. bueno, yo no--ni

la cuestiono ni la juzgo, ¿eh?

lo que sí me gustaría

es que se diera una oportunidad

con don adriano.

eva: ¡no!

helena: yo creo que él tiene muy

buenas intenciones con usted.

eva: ¿qué va a tener buenas

intenciones?

no sea ridícula, por favor.

¿ese sombre sabe cómo me ve?

me ve con pasión. así.

helena: ¡ay!

eva: me mira con lujuria, así.

helena: ¡eva, qué asco!

eva: así le hace él,

pues saca la lengua él.

helena: no, no es cierto.

eva: no lo ha visto usted.

helena: a ver, bueno, ya.

en serio--en serio.

ya, en serio.

en serio.

¿usted nunca se siente sola?

¿no le gustaría tener una pareja

con quien hacer un proyecto

de vida?

¿no extraña a su esposo,

aunque sea a ratitos?

eva: sí.

sí extraño mucho

a mi difunto,

pero aunque él no está,

me dejó su amor.

y yo me quedo con los buenos

recuerdos.

y aunque pase el tiempo,

¿verdad?

yo no lo quiero olvidar.

helena: [carraspea]

eva: bueno, ya dije mucho,

¿verdad?

voy a dejar esto

y al rato la veo, ¿eh?

con permiso.

helena: va.

eva: mire nada más qué regalo

tan baboso.

no hay por donde cargarlo.

me piqué el ojo con él.

ay, le digo, no se puede.

helena: ¿pesa mucho?

eva: y, aparte, el ridículo

le echa agua.

¿quién entrega un arreglo

de flores con agua?

todo el mundo sabe

que se entrega sin agua

pa' que se pueda cargar.

helena: [ríe]

eva: si no, ¿cómo? oiga.

en buena onda.

helena: [ríe]

eva: oiga, ¿qué hace sentada?

convidase, hombre.

pues ¿cómo quiere que abra

la puerta?

¿no ve que estoy cargando la

ridicules esta de don adriano?

no. ¿cree usted que tengo

yo manos de pulpo?

no puedo abrir la puerta.

helena: ya--ya--ya.

ya.

fernando: fíjate, flaca,

yo aquí preocupado

de que no se hiciera hombre

y él por allá,

dándose vuelo con su noviecita.

¡ese es mi hijo!

marcela: ¡ay!

no me cabe en la cabeza

que seas así de macho, fernando.

fernando: ay, bueno, flaquita,

le faltaba dar un paso

muy importante y mi hijo lo dio.

¿cómo lo dio?

pues de un solo brinco, flaca.

marcela: ya, fernando.

por dios, fernando, ya.

ya, mira, ya es muy tarde,

por favor.

luego platicamos.

lo que importa es que por

lo pronto no le vayas a comentar

nada a kevin de que encontraste

el condón.

fernando: ¿por qué, flaquita?

marcela: porque--porque--

porque no es correcto, mi amor.

porque va a pensar que estuviste

esculcándole sus cosas

y se va a sacar de onda y--¿no?

fernando: sí--sí--sí.

tienes razón.

te prometo que no le digo nada,

pero ya vámonos, flaca.

marcela: ¿qué te estoy diciendo?

yo te dije.

fernando: oye, flaquita,

vamos a usar uno.

no--no. espérate, no.

ambos: [hablan a la vez]

[música]

[música]

eva: muy bonito, muy precioso

y muy divino su arreglito,

¿verdad? pero ¡ya basta!

no siga, o si no lo acuso

por acoso sexual.

adriano: eva maría, es solo

un detallito.

los regalos no se desprecian

porque ofenden a quién los dio.

eva: ¡hágase el inocente! ¿eh?

¡por favor!

empieza con florecitas,

¿y al rato qué va a querer?

mis huesitos.

qué digo huesitos, ¡huesotes!

y ni crea que se ya se me pasó

el entripado del yate que pasó

allá en guerrero, ¿eh?

adriano: no me diga que no fue

muy romántico

estar los dos solos en altamar.

eva: ay, ajá.

para aprovecharse de una pobre

mujer indefensa, desvalida,

débil, frágil e indefensa

y viuda como yo.

adriano: lo único que quería

era estar a solas con usted.

dígame, ¿es un crimen?

¿un pecado acaso?

eva: no sea ridículo y enfadoso.

yo conozco muy bien a los tipos

como usted.

yo no soy una jovencita

inexperta como las que usted

acostumbra a engañar, ¿eh?

no--no--no.

así que no vuelva a mandarme

flores porque la próxima vez

le estrello el florero

en la cabeza con todo y agua.

ya me voy.

¡no me vea el trasero!

¡vista al techo!

adriano: ¡qué mujer, dios mío!

¡qué mujer!

¿caerá?

¿no caerá?

¿caerá?

caerá.

rebeca: ¿y tus compañeritos

de trabajo ya conocen

a tu esposa angélica

o todavía no?

santiago: rebe--rebe, no quiero

tocar ese tema aquí todavía,

por favor.

no le vayas a contar a nadie,

por favor. ¿sí? ¿sí? porfa.

rebeca: ¿quién sabe?

lo voy a pensar, ¿eh?

santiago: ¡no--no! ¡rebe-rebe!

¡rebe! ¡hey!

adriano: ¡evita!

aquí.

a un ladito mío, por favor.

por aquí.

con cuidado.

eva: gracias.

adriano: eh, con cuidado.

eva: gracias.

adriano: ¿está bien?

eva: sí, gracias.

adriano: [ríe]

bien, licenciada.

helena: gracias.

gracias a todos por venir.

el motivo de esta reunión

es plantear un viaje a playa

majahua con la junta directiva

y hacer una presentación

a los medios

del plan de desarrollo

en el que se resalte

la participación

de la comunidad.

de este modo se liman asperezas

con el regidor y de una vez

hacemos oficial el acuerdo

para que puedan ir

las constructoras y empezar

las prospecciones

en playa majahua.

si a usted le parece bien,

don adriano.

adriano: leí su propuesta.

no tengo ningún inconveniente.

plutarco: no, yo tampoco.

la apoyo incondicionalmente.

usted lo sabe.

eva: yo también la apoyo

incondicionalmente.

usted lo sabe también eso.

helena: bueno, muy bien.

entonces, no hay más que planear

los detalles.

rebeca: ¿y para cuándo quieren

hacer ese viaje, perdón?

helena: para este fin de semana.

rebeca: ah, no sé por qué

no planean bien las cosas.

si apenas me avisan ahorita

y lo quieren para ya,

yo no garantizo nada.

helena: no te preocupes, rebeca.

renato y yo ya nos encargamos

de avisarle a la gente

de prensa.

rebeca: o sea, que yo estoy

pintada.

don adriano, se pasaron por alto

mi puesto.

eso es desplazamiento

de funciones.

además, es una grosería

de helena.

helena: no--no--no.

yo jamás he sido grosera

contigo.

me permití llamar a la prensa

especializada,

pues para evitar otro error.

¿sí te acuerdas?

de todas maneras te íbamos

a mantener al tanto siempre.

eva: rebecucha querida,

la licenciada moreno,

pues no hizo nada malo,

¿verdad?

a ti nadie te está ninguneando.

simplemente esta forma,

pues fue mucho más fácil.

eso es todo.

adriano: señoras, basta.

bas-basta de discusiones.

¿está bien?

señores, este es un claro

ejemplo de que es cierto

el dicho aquel que reza así:

"mujeres juntas ni difuntas".

todos: [ríen]

eva: qué comentario tan más

manchado, machista de hueso

colorado.

cómo se ve que usted disfruta,

¿verdad?

sobajando y subestimando

a las mujercitas, vea.

muy malo usted, ¿eh?

muy malo usted. no.

adriano: perdóneme, por favor,

eva maría.

perdónenme todas.

no fue mi intención.

solo quería evitar una discusión

inútil, nada más.

eva: no. está muy mal.

le voy a decir, está muy mal.

no puede ser tan machista.

pues ¿qué es eso?

falta de respeto absoluta

y total.

aparte, ¿sabe qué me preocupa?

que lo disfruta.

no lo disfrute.

eso está muy mal, oiga.

macho--macho--macho--macho.

¿qué? macho man.

marcela: no, mijita,

no es que desconfíe de ti,

pero entiéndeme

que si te encuentro condones

en la bolsa, pues es natural

que yo quiera saber

qué está pasando contigo, hija.

por dios.

ya viste que hasta le tuve

que mentir a tu papá y decirle

que el condón era de tu hermano.

jennifer: ya sé, mami.

pero, mira, te juro que eso

nos lo dieron en la clase

de educación sexual.

yo no tengo planeado tener

relaciones ni nada de eso.

marcela: ay, mijita.

digo, está bien que te den

clases, nada más que no te den

ideas, ¿no?

ya con la pre adolescencia

tenemos, de veras.

jennifer: ma, mira, nos dijeron

que lo tenemos que traer

en la bolsa por cualquier cosa.

y la verdad es mejor prevenir

que lamentar.

de todas maneras daniel y yo

no tenemos planeado nada de eso,

mamá.

marcela: sí, mi vida.

yo estoy de acuerdo en eso.

yo sé que la hormona

es muy traicionera, hija.

pero no me queda claro

por qué andas tan prevenida

con un muchacho

con el que apenas estás

saliendo.

jennifer: ma, por favor,

no te enojes conmigo.

te juro que daniel es un amor.

y no va a pasar nada de

lo que tú te estás imaginando.

marcela: ah, pues ojalá, mijita.

pero, bueno, de todos modos

hablamos mejor en la casa, ¿sí?

mucho cuidado, hija, por favor.

nos vemos.

¡ay!

qué difícil la adolescencia,

dios mío.

y uno que cree que cuando son

chiquitos es lo más complicado.

pórtate bien.

[música]

mi primera noche de casada

en mi nueva casa.

la señora de escudero

instaladísima.

rebeca: qué bueno, aunque déjame

decirte que santiago no ha dicho

ni "mu" sobre su boda.

ni de ti. nada de nada.

angélica: bueno, tampoco

lo va a andar publicando.

ya ves, la gente

es muy chismosa.

más que nada se pasa

de envidiosa.

rebeca: pues lo lógico es que

uno presuma que está casado

y él no más no da color.

¿no será que le da como penita

decir que se casó contigo?

juan: estoy seguro de que helena

me extraña, mimí.

le hago falta, y eso quiere

decir que todavía me ama.

mira, hoy la sentí tan cerca.

mimí: ay, yo te entiendo,

mi chulo, pero tampoco

se me hace justo que, digamos,

pa' la pobre de helena,

que esté amarrada al recuerdo

de un muerto porque tú estás

muerto.

juan: ya ni me digas que veo

esta ropa de eva y me dan ganas

de aventar todo y quemarla

para decirle a helena

que aquí estoy, que la adoro,

que la amo.

mimí: no--no--no--no.

quedamos que ni de chiste.

no se te vaya a ocurrir hacer

esa locura, mijo.

juan: ¡yo sé, hombre!

no se me va a ocurrir.

me estoy nada más desahogando

contigo.

nada más que me duele

no poder hacer nada.

eso es todo.

mimí: ya, está bien, pues.

juan: mejor ¿sabes qué?

hay que pensar en qué otra cosa

puedo hacer para demostrar

mi inocencia.

mimí: oye, ¿qué pasó

con los informes financieros

de don pluti?

¿ya terminaste de checarlos?

juan: no, es que todavía

no encuentro nada que me sirva.

además, con todo lo que ha

pasado, no hemos podido planear

lo de la caja fuerte.

mimí: pues es que no,

enchílame otra, mijo.

hay que ver la manera de entrar

sin que nos agarren.

y luego, pues a llevar a alguien

que sepa de cajas fuertes.

juan: ya sé, hombre.

y es que encima con todo

lo de mi mamá que ha pasado,

pues no--no me he podido

concentrar en nada.

al rato voy por ella y--y,

pues hoy terminan de hacerle

los estudios.

chepina: ¿usted cree

que se tarden mucho en hacerle

los estudios a la señora?

eva: ay, no, cetita.

claro que no.

no te apures.

piensa que todo es con tal

de ver a--a doña eugenia

como nueva,

como la que era antes.

chepina: pues usted ni sabía

cómo era antes.

eva: ¿qué?

chepina: no sabía.

eva: ah, sí.

chepina: ¿sí?

eva: ay, doctorcito,

¿ya terminaron? dígame que sí.

doctor: no--no--no.

todavía faltan otros análisis.

¿ustedes saben qué medicamentos

le recetaron a la señora

para su enfermedad?

eva: ay, pues--pues no sé

cómo se llaman, la verdad.

¿tú, chepina?

chepina: pues, no.

ya últimamente la señora nomás

se tomaba sus pastillas

para dormir.

eva: ah.

¿estás segura, chepis?

chepina: bueno, a no ser

que el señor le haya dado

otras, pero no que yo sepa.

eva: ah.

doctor: señora, considero muy

importante que el marido de doña

eugenia esté al tanto

de todo esto.

su esposa se la pasa

mencionándolo.

eva: sí, doctorcito.

como usted diga.

claro que sí.

doctor: me gustaría hablar

con él ya que ha estado

más cerca de la señora mistral

y podría informarme más sobre

su enfermedad.

eva: sí, despreocúpese.

yo me encargo de traerlo.

¿sabe qué? a como dé lugar.

si es de los pelos,

de los pelos será.

[ríe]

no es cierto, hombre.

estoy bromeando, ¿eh?

doctor: sí.

gracias, señora. con permiso.

eva: muy propio.

chepina: pase.

eva: sí.

chepina, tú te quedas aquí

y yo me voy así.

de volada, mija.

chepina: ah.

eva: ay, pon de tu parte.

no te puedo explicar todo,

¿verdad?

chepina: sí, señora.

pase usted.

¡ay, dios mío!

marcela: pues qué bueno que se

vayan a playa majahua, ¿no?

porque así ya no se les junta

la chamba con lo del proyecto

y todo.

renato: eso es lo que yo digo.

lo que pasa es que la licenciada

oropeza anda como muy difícil.

mimí: pero si esa vieja hasta

lo que no come le da diarrea.

yo creo que como que le echa

mucha crema a los tacos, ¿no?

marcela: bueno, a mí no me gusta

hablar mal de nadie, la verdad.

¿no? no--no, yo preferiría

abstenerme.

fernando: ¡santi!

santiago: ¿ah?

fernando: ¿qué húbole?

traes una cara de entierro

que--¿traes broncas, hermano?

no, la verdad.

santiago: ¿yo?

no.

lo que pasa es que han sido

como unos días muy difíciles.

yo creo que es por eso.

marcela: fer, yo creo

que después de lo que acaba

de vivir este pobre hombre

con lo de su "no boda",

es lógico que traiga la cara

así, ¿no?

fernando: sí. sí.

santiago: gracias, marce.

gracias.

mimí: yo digo lo mismo, ¿eh?

la verdad es que este chamacón

anda haciendo milagros al andar

aquí como si nada, después

de lo que le pasó en la iglesia.

la verdad es que pobre.

santiago: no. lo que pasa

es que--a ver, no--no es por eso

que estoy así.

¿cómo--cómo les explico?

lo que pasa es que ahorita...

angélica: ¡ay, santiago!

¡ay! ¡mi vida!

santiago: ¿qué--qué haces aquí?

angélica: ¿cómo que qué hago

aquí? pues vine a verte.

¡ay! ¿ya le contaste a todos

tus amigos que soy tu esposa?

¡ay!

marcela: ¡sagrado corazón

de jesús!

[música]

helena: ¿le parecen bien así

los informes o quiere

que le hagamos algún cambio?

plutarco: no. no--no, ninguno.

están--están perfectos

para la presentación

ante los medios

de lo que será playa majahua.

helena, siempre tan profesional,

tan eficiente.

helena: gracias.

ya faltan muy pocas cosas

por aprobar y,

no sé si sea el momento

adecuado.

yo quisiera pedirle

un--un gran favor.

plutarco: lo que necesite.

por favor, pídamelo.

helena: ¿se acuerda

que le comenté que quería

leer--conocer la tesis

de la señora antonia?

¿usted cree que todavía

me pueda conseguir una copia?

plutarco: sí--sí, claro.

no crea que se me olvida.

lo que pasa es que como están

remodelando mi casa,

todo está un poco de cabeza.

pero solo por curiosidad,

¿qué espera encontrar ahí?

helena: don adriano dijo

que quería dedicar este trabajo

a la memoria de doña antonia

y--y quiero conocerlo mejor,

más a fondo,

para saber qué destacar

cuando llegue el momento.

nada más eso, solamente.

plutarco: ah, vaya.

yo pensé que quería compararlo

con el proyecto que le robó juan

carlos.

helena: bueno, nunca se pudo

comprobar que quien me lo robó,

si es que alguien me lo robó,

haya sido juan carlos.

plutarco: ay, por favor,

helena.

no puede seguir creyendo

que él era inocente.

no se siga lastimando.

juan carlos caballero

era un delincuente consumado.

yo se lo voy a probar.

solo así va a poder olvidarlo.

eva: ay, es que, en serio,

me urge ver al notario.

no sea malita, hombre.

secretaria: ya le dije que está

ocupado y no lo puedo

interrumpir.

pero déjeme sus datos

y yo me comunico con usted.

eva: no, déjelo.

yo vengo después.

gracias.

modesto: ya te he dicho

que no vengas aquí, carmen.

váyanse al hotel

y yo me comunico más tarde.

carmen: es que es el colmo,

modesto.

tenemos mucho de qué hablar.

no basta con una llamada.

modesto: te hablo y te veo

en la noche.

ahora, por favor, váyanse.

carmen: claudia, despídete.

claudia: adiós, papá.

eva: ¿papá?

modesto: te busco al rato.

ya váyanse.

carmen: no hace falta

que me llames, modesto.

te espero en la noche

en el hotel.

hasta luego.

juan: mi mamá tenía razón.

mi papá resultó ser un hipócrita

de lo peor. no puede ser.

sí. sí, ya llegué.

ya--ya llegué.

a ver, permíteme, por favor.

disculpe, disculpe.

¿de casualidad sabe si aquí

es la notaría del licenciado

modesto caballero?

carmen: sí, señora.

eva: ah.

nena, eres idéntica

a tu hermana mayor.

supongo que son las hijas

del notario, ¿verdad?

carmen: la niña es mi hija,

señora.

y el notario no es mi esposo.

eva: ah, ¿es su hija?

no me esté cotorreando.

juraría que son hermanas.

son idénticas, lindísimas

y jovencísimas las dos.

carmen: [ríe]

vámonos porque luego se hace

mucho tráfico hacia el hotel.

claudia: pues vamos a pedir

un taxi.

carmen: ¡no, sale muy caro!

eva: señora, disculpe,

¿en qué hotel se hospeda?

porque si quiere en una de esas,

pues yo la puedo llevar,

¿verdad?

claudia: sí, estamos

en el hotel mallorca.

eva: mallorca.

carmen: ¡claudia!

eva: ese hotel está lejecitos

de aquí, ¿eh?

en microbús se van a tardar

añísimos.

yo tengo un coche precioso.

carmen: no, señora, ¿sabe qué?

gracias.

somos de provincia y sabemos

que aquí la gente tiene muchas

mañas para robar a gente

incauta.

eva: ay, me dijo ratera,

pero no.

[ríe]

juan: hotel mallorca,

hotel mallorca, hotel mallorca.

lucía: o sea, plutarco

se te declaró y yo, o sea,

yo fui la última en enterarme.

¿tú crees que eso se hace?

¡no! no, eso no se hace.

helena: ay, ya, lucía,

perdóname, de verdad.

es que todo fue tan rápido

que no sé,

pues se me fue el tiempo

sin darme cuenta y ni te digo.

lucía: ay, sí, sí.

mira, te perdono de verdad

porque, pues, no me queda

de otra.

helena: qué bueno.

lucía: pero porque también

me vas a decir

todos los detalles.

dime, cuenta, cuenta.

helena: ah, bueno,

tampoco hay mucho que contar.

sobre todo porque estoy

muy confundida

y no supe ni qué contestarle.

lucía: ahora resulta, ¿no?

no hay que ser adivina

para atinarle.

es por juan carlos, ¿verdad?

helena: [chista] sí.

sí, lucía, es por él, sí.

esto yo no te lo había dicho,

ni a ti, ni se lo había dicho

a nadie, pero...

yo siento que juan carlos

está muy cerca de mí.

lucía: ¿cómo?

o sea, ¿en calidad de fantasma

o de alma en pena?

helena: ay, lucía, no.

no, es como si juan carlos

estuviera todo el tiempo

conmigo.

yo siento su...

su calidez, su presencia.

bueno, hasta--

hasta su olor siento cerca.

a veces siento como si--

como si juan carlos

nunca se hubiera muerto.

plutarco: esta es una tesis

sobre ecoturismo.

necesito que la lleves

a que le cambien

todos los datos del autor

para que parezca

la tesis de antonia.

empleado: órale.

y ¿eso para qué tú?

plutarco: no preguntes y hazlo.

toma, ahí están los datos

de la fecha en que se recibió

antonia, el nombre de la tesis

y todos los temas

que tiene que tener

la nueva tesis que consigas.

urge para antes de que me vaya

a playa majahua,

así que movido.

empleado: no, sí, movidito,

oiga, a este ritmo.

oye, pero ¿cómo le vas a hacer

cuando vayas para allá

y aquellos te salgan

con que es la primera vez

que andas por esos rumbos?

plutarco: las únicas

que cuestionaron eso

fueron mi difunta esposa

y rebeca, y como ninguna

de las dos va a ir,

no me preocupa.

empleado: bueno,

pues a este ritmo.

ándale, y ¿si los lugareños

te echan de cabeza?

plutarco: una vez que llegue

a ese pueblucho, ya veré.

ahora aunque me arriesgue,

necesito demostrarle a helena

que juan carlos

era un vil ladrón.

empleado: órale.

y ¿cómo?

plutarco: te pago

para que ejecutes,

no para que andes de preguntón.

así que necesito esa tesis--

[truena dedos] ya.

empleado: no, bueno, perdón.

truenas los dedos

y luego, luego me sale el ritmo.

ahí voy ya.

vamos, mi veloz.

con permisito.

[música]

[mús

santiago: no, lo que pasa

es que todo sucedió muy rápido

y yo apenas, este--

todavía no me cae el veinte

de que estoy casado,

eso es todo, morena.

angélica: ah, no me digas.

pues que te vaya

cayendo el veintecito,

porque, si no, nada más

voy a pensar que me utilizaste

para salir del hoyo

en el que esa güera te dejó.

santiago: ¿cómo piensas eso,

morena?

angélica: ah, pues entonces

si no es así,

hagamos una fiestecita

para que me presentes

a todos tus amigos.

¿me lo prometes?

santiago: sí, claro.

angélica: déjame, me despido.

hasta luego, mucho gusto.

todas: hasta luego.

santiago: elevador.

angélica: encantada, señoritas.

mira qué guapas son.

santiago: ya suéltenlo.

angélica: esos zapatos

están relindos.

ay, mira ese vestido--

ay, perdón, ven,

despídete de mí como se debe.

doctor: y ¿el señor caballero?

juan carlos: usted perdonará,

doctor, verdad, pero ¿sabe qué?

fíjese que no lo encontré,

¿usted cree?

es que es un hombre muy ocupado,

pero no se preocupe,

que en cuanto tenga

los resultados,

lo traigo para acá de volada

para que hable con usted.

doctor: eso espero, señora.

luego la llamo entonces

para darle los resultados.

con permiso, señor.

juan carlos: es propio, pase.

está en su casa.

ay, vayamos a casa,

reina hermosa.

eugenia: ay, sí, claro.

¿podemos ir a dejar a chapina

y usted y yo irnos

a otra parte?

yo ya cumplí con los estudios,

ahora me gustaría darme

un gustito.

juan carlos: ay, pero claro,

doña eugenia, por supuesto.

¿quiere ir al cine?

yo la llevo.

¿quiere ir al teatro?

yo la llevo.

¿quiere ir al parque?

yo la llevo.

eugenia: no, no.

sí, soy aficionada al cine,

al teatro

y a otros placeres.

juan carlos: ah, caray.

como que me saca de onda

un poquito.

eugenia: va a ser una sorpresa.

y yo espero que le guste

a usted también.

juan carlos: ah...

me asusta, pero me gusta.

ambas: [ríen]

eugenia: pues vámonos.

juan carlos: vámonos.

eugenia: vámonos.

fernando: ¿sabes qué es

lo que yo no entiendo, hermano?

¿cómo te fuiste a casar

en las vegas?

no, la neta.

y lo peor es que haya sido,

con todo respeto para tu vieja,

pues con angélica.

acuérdate de lo que nos decía

a mi compadrito y a mí.

que no te casabas con ella

porque eres bien ¿qué?

dilo tú, hermano.

santiago: no, pues ¿qué quieres

que te diga, nando?

estábamos bien borrachos

los dos.

patricia me había dejado

plantado en la iglesia

y se me hizo fácil.

fernando: sí, no, pues ¿cómo

no se te va a hacer fácil?

digo, fácil sí fue.

fue facilísimo, hermano.

mira, yo no quiero echarle

leña al fuego, ¿ok?

pero escúchame una cosa,

hermano, ya te puso el cuerno.

o sea, la tipa de que es fácil

es facilísima.

ahí está, ahí está.

santiago: ya sé por dónde vas,

nando, sí.

ella es muy--

muy--

ella es muy de barrio y--

pero a lo mejor

si ella le echa ganas, sí, ¿no?

fernando: no, pues sí,

las ganas se las vas a tener

que echar tú.

no, en serio, no, no, la verdad.

yo no quisiera

que te arrepientas

de lo que hiciste, la verdad.

santiago: ay, nando, yo creo

que ya la regué, ¿no?

y a esta hora como que ya,

ya a esta altura del juego

ni cómo echarme para atrás.

fernando: ánimo.

ánimo, mi santi.

mira, total, siempre queda

la opción del divorcio, ¿no?

santiago: y ¿así es cómo tratas

de darme ánimos?

qué bueno que eres mi amigo.

[celular]

helena: ¿bueno?

sí, señora directora.

no me diga que le pasó algo

a lalito, ¿qué?

directora: no, señora moreno.

lalito está bien.

disculpe que la moleste,

pero quisiera hablar con usted

en persona.

helena: sí, ¿pasa algo malo?

directora: digamos que hay

un tema que me preocupa

y quiero tratarlo con usted

personalmente.

¿puede venir a mi oficina

media hora antes

de la salida del niño?

helena: sí, sí, claro.

ahí la veo.

sí, allí estaré.

adiós.

fernando: [chista] santi.

ya quita esa cara, hermano.

ya, total, si ya te casaste

con angélica, pues ya, ni modo.

a lo mejor aquí sí aplica

el dicho ese de mejor

mal acompañado que solo,

la verdad.

marcela: ya, sí mejor

no lo ayudes, flaco,

nomás estás empeorando

las cosas.

fernando: flaca, ya me vas

a regañar a mí.

yo estoy tratando

de componer aquí.

no, mira, santi, en serio.

lo que quieras que hagamos

que te haga sentir mejor

lo hacemos, como carnales,

en serio, junto lo hacemos.

santiago: no, nando.

no sé qué hacer.

en buen plan, no tengo ni idea.

marcela: yo, la verdad,

tampoco sé qué decirte, santi.

pero, bueno, como sea,

quiero que sepas

que cuentas con nosotros,

te lo digo de corazón

y tú lo sabes.

fernando: sí, sí.

santiago: bueno, marce, nando,

gracias a los dos.

pero ¿saben qué?

yo no tengo hambre.

coman ustedes y voy a dar

una vuelta y al rato regreso.

con su permiso.

fernando: ándale.

pásale, santi.

pásale, hermano.

marcela: había hecho salpicón.

fernando: sí se ve que anda

arrastrando la cobija, ¿verdad?

marcela: pobrecito.

pues ojalá que las cosas

le salgan bien.

son medio brutos los hombres

a veces.

fernando: ¿qué pasó, flaquita?

marcela: pero él es bueno,

así que yo espero

que le vaya bien.

fernando: es bueno, es bueno.

marcela: ¿vas a querer?

fernando: sí, pero después.

a ver qué tal te quedó.

mm, ajá, ajá.

flaca.

marcela: ¿qué pasa?

fernando: ¿ya les hablaste

a los niños para ver si llegaron

bien a la casa?

marcela: sí.

kevin fue a clases,

jennifer ya se reportó,

pero yo creo que llegando

a la noche sí vamos a tener

que hablar ya con ellos, ¿no?

fernando: ¿de qué o qué?

marcela: ¿cómo que de qué?

de sexo.

fernando: ¿otra vez?

¿ya vas a--?

¿cómo de sexo, flaca?

yo no le veo el caso, la neta.

marcela: ¿cómo que no le ves

el caso? pues hay que ver

qué tan bien informados están.

hay que estar seguros

de que no tienen dudas.

¿te parece poco

lo de haber encontrado

un condón escondido?

fernando: no, está bien, ya,

me convenciste.

ándale, yo hablo con kevin

y tú habla con jennifer.

ya, asunto arreglado.

marcela: no, yo creo

que eso debe ser al revés.

yo hablo con kevin

y tú hablas con jennifer.

fernando: no, hombre,

¿estás loca?

mira si yo voy a hablar

con mi hija de sexo.

¿qué le voy a explicar

de la abejita?

no, hombre.

no, no, yo hablo con mi hijo

y si quieres.

marcela: bueno, ya, ya.

en la casa vemos

quién habla con quién.

a ver si el papá valiente

no sale corriendo.

fernando: ¿qué pasó, qué pasó?

marcela: qué servilletas largas

esas de papel.

fernando: sí, flaca.

[timbre]

kevin: [suspira]

cándida: ¿otra vez tú por acá,

criaturita?

ya habíamos quedado

en que no vendrías a visitarme.

kevin: solo le traigo

un regalo y una carta

que yo le escribí.

cándida: cosita.

a ver.

vamos a ver qué dice por acá.

"querida cándida,

el amor no es fantasía.

el amor es poesía.

y es por eso que le digo--".

kevin: "que yo la amaría

aunque usted no me quisiese".

¿le gustó?

cándida: ternurita.

sí, sí, sí.

está muy lindo,

pero ya te he dicho muchas veces

que no está bien

que un niño de tu edad

se vea con una mujer como yo.

te lo agradezco,

pero que sea la última vez, ¿sí?

kevin: por lo menos

¿podemos ser amigos?

cándida: no estaría bien.

tú debes--

tú debes conseguirte

una muchachita de tu edad,

llevarle flores,

escribirle poemas como este.

y créeme, la harás muy,

pero muy feliz.

kevin: pero es que ninguna niña

de mi edad me gusta.

cándida: porque no has buscado

como debe ser.

abre bien tus ojos.

abre muy bien tu corazón.

y tarde o temprano

encontrarás una chica tan linda

que te quiera tanto

como tú a ella.

kevin: bueno.

por lo menos quédese

con el regalo y la carta.

cándida: sí.

sí, está bien.

bueno, me tengo que ir.

adiós, kevin.

te deseo

lo mejor del mundo.

kevin: oiga, pero por lo menos

¿le puedo enviar mails?

[música]

[mús

eugenia: ah, tráiganos

dos copas de vino,

el mejor vino de la casa.

juan carlos: mi bella dama,

no sé qué tan bueno debe ser

que usted beba alcohol.

eugenia: ah, una copita

no le hace daño a nadie.

ni un purito.

juan carlos: no, no, gracias.

eugenia: son placeres

que en exceso son dañinos,

pero de vez en cuando

son exquisitos.

juan carlos: yo no sabía

que a usted le gustara fumar,

¿verdad?

y mucho menos minipuros.

eugenia: ay, a maría félix

le encantaba.

a la dietrich

y a otras divas también,

solían fumarlos.

salud, querida amiga.

juan carlos: salud, mama--

maravillosa mujer

del firmamento artístico.

eugenia: [ríe]

juan carlos: fíjese

que su hijo juan carlos

nunca me comentó nada

de que usted fuera una sibarita.

eugenia: bueno,

hay muchos detalles

que mi hijo ignora de mí,

cosas a las que tuve

que renunciar por mi marido

y por los prejuicios masculinos.

juan carlos: ah, el machismo

es una cosa horrenda

que nos afecta a todas, ¿verdad?

mire, vea a esos hombres

con sus dobles vidas,

sus infidelidades,

sus casas chicas.

[gime]

eugenia: dígamelo a mí.

juan carlos: no,

pues me imagino, ¿verdad?

su esposo siempre presumía

de una ética intachable

y una moral a prueba de balas,

¿verdad?

ahora entiendo por qué decía

que en esta vida

hay mujeres para todo.

eugenia: eso es lo que siempre

le decíamos modesto, mi hijo.

juan carlos: sí, creo

que alguna vez lo escuché

decir eso a juan carlos.

muy mal, por cierto.

oiga, dígame una cosa,

¿por qué--por qué no dejó

a su marido?

¿hace cuánto se enteró

de que su esposo

tiene otra familia?

eugenia: hará unos cinco años.

juan carlos: y después de eso

justamente usted empezó

con esos problemillas de salud,

¿verdad?

eugenia: mire, amiga querida,

si no dejé a mi esposo

es porque él es lo único

que me queda.

perdí el teatro, el cine,

la televisión y a mi hijo.

juan carlos: qué tierno.

eugenia: bueno, la verdad,

a mi hijo lo tuve siendo niño,

pero después creció

y nos fuimos separando.

él casi no sabe quién soy,

pero a pesar de eso,

lo adoro.

juan carlos: y él a usted.

créame.

eugenia: bueno, después

de esta copa y el purito,

la voy a llevar

a un lugar muy especial.

juan carlos: salud.

eugenia: salud.

recepcionista: sale mañana.

[teléfono]

helena: hasta el rato.

recepcionista: hasta luego,

licenciada.

plutarco: helena.

helena: ¿sí?

plutarco: ¿va a comer sola?

¿la puedo acompañar?

helena: qué pena, plutarco,

pero tengo que ir

a la escuela de lalito.

plutarco: ¿pasa algo con él?

helena: bueno, la directora

me llamó y me citó allí,

para hablar con ella,

pero todavía no sé de qué.

plutarco: bueno, pero entonces

con más razón la acompaño.

por si se ofrece algo, ya sabe.

todo lo que tenga que ver

con lalito a mí me preocupa.

helena: no sabe

cómo se lo agradezco, plutarco.

yo espero que no sea nada grave,

pero yo voy sola

y después le cuento, ¿va?

nos vemos al rato.

gracias.

plutarco: y ¿ahora qué habrá

hecho el renacuajo ese?

mimí: uh, qué buen chisme,

comadrita maxine.

y gracias a mi blackberry

lo puedo retuitear.

adriano: toc, toc, toc.

mimí: ¿qué pasó, mi lic?

adriano: ¿no anda por aquí

su primita eva maría?

mimí: ay, mi lic.

no, tuvo que salir a la calle

a hacer unos mandaditos.

adriano: como que últimamente

se ausenta mucho de la oficina,

¿verdad?

pero, bueno, aprovechando,

me gustaría, mimí,

que me cuente, como usted dice,

"tocho".

mimí: ¿tocho?

adriano: tochísimo.

sobre su prima.

mimí: ah, ¿todo como de qué

o cómo, por qué, por dónde

o cómo, cuándo?

[...]

adriano: usted la conoce

muy bien.

fueron casi hermanas.

anda.

ande, dígame, ¿qué le gusta?

¿qué hobbies tiene?

sus colores favoritos,

qué perfumes usa,

qué equipo le va--

mimí: [ríe]

es que desde vivíamos allá

en culiacán a ahora,

pues ha cambiado mucho,

es otra.

es otra.

adriano: voy a ser sincero

con usted.

con mujeres de la edad

de eva maría, pues yo no tengo

mucha experiencia.

ándele, ¿no?

deme un consejito

de cómo conquistarla.

mimí: pues es que ella

es muy rejega.

ella sigue enamoradísima

del difunto

de belisario zuloaga.

es que la trataba

como una reina.

adriano: ¡ese ya está muerto,

por dios!

ándele.

ayúdeme.

mimí: ay, pues si quiere

yo le digo, pero pues

lo que me gustaría a mí.

adriano: ándele pues.

mimí: a mí me gustaría

que me den detallitos,

que me lleven a cenar

a lugares bonitos,

una serenata de esas así

bien sentidas,

unas chelas bien frías,

un globo grandote, grandote,

que diga: "i love you, mimí".

pero más que eso,

que las trate a uno bien,

con romanticismo, con galanura,

que sean coquetos,

pero que no se pasen.

cariñosos, pero no libidinosos,

porque luego la hacen a uno

sentir mal.

adriano: sí--

eh, a las chamacas

se las conquista muy fácil,

pero a un mujerón no sé,

necesitan técnicas

más sofisticadas.

mimí: pues yo le repito,

mi prima solo ha tenido

y tendrá un amor,

y es su amado belisario zuloaga.

adriano: ¡ese ya está muerto,

por el amor de dios!

mimí: tranquilo, mi lic.

mire, ¿por qué mejor no se fija,

pues, en otra mujer?

hay otras opciones pues.

adriano: no.

mimí: están cerca de usted.

adriano: no.

a eva maría la voy a conquistar

cuésteme lo que me cuésteme.

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