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Por Ella Soy Eva Capítulo 59

Univision2 Dic 2019 – 12:00 AM EST

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juan carlos: me dejó intranquila

con su llamada.

pues, ¿qué es eso tan serio

que quiere usted hablar conmigo?

adriano: ah, pues yo, pues ya--

juan carlos: sí.

adriano: ¿gusta tomar algo,

eva maría?

juan carlos: sí, por favor.

un tequila derecho

con sangrita de la casa.

adriano: [ríe]

juan carlos: a ver, soy toda

oídos, pues.

y dígame, porque si tiene

un ratito, tiene cita

con mi prima mimí, no se haga.

adriano: más bien,

yo quería hablar a solas

con usted.

juan carlos: sí, claro.

aparte me imagino por dónde va.

supongo que usted quiere

información de mi primita,

¿verdad?

mire, ella es una maravilla,

don adri, es un sol.

mire, es el optimismo andando.

te conviene de todas, todas.

adriano: no, no, no, eva maría.

juan carlos: no, sí,

señor mío, sí, yo sé

lo que le digo.

mire, esa mujer es una

castañuela.

racatacata, racatacata.

y muy guapa, no lo niegue.

pero más que nada, ¿sabe qué?

tiene un carácter espléndido,

haría bailar un muerto.

¿qué digo bailarlo?

lo despertaría con las pláticas

que--

adriano: ¡eva maría!

deje a su prima

a un lado por un momento.

juan carlos: sí.

adriano: yo quise hablarle

personalmente porque...

yo estoy enamorado de usted.

juan carlos: "what"?

adriano: la atracción

hacia usted fue como--

como el fuego que va creciendo

día con día, como la humedad,

que se va metiendo

en mi corazón

sin que me diera cuenta.

juan carlos: diosito santo.

me deja muda,

anonadada.

me agarra completamente

en curva.

ay, gracias.

tráigame otro doble

para que no ande dando vueltas.

córrele.

adriano: solo le pido

que se dé una oportunidad

para conocernos mejor.

para mí, esto es algo nuevo.

juan carlos: ah, no,

pues para mí también,

se lo aseguro.

digo, quiero decir que hace años

que no me hacían

una declaración amorosa

de ese tipo.

solamente el amado belisario,

que en gloria lo tenga el señor.

adriano: únicamente quiero

que nos tratemos,

que nos conozcamos,

que veamos qué pasa.

juan carlos: ay.

adriano: ¿cómo la ve?

si me da ese--

juan carlos: gracias, gracias.

ah.

discúlpeme, nos vemos luego.

luego de cenar.

es que de veras que no,

no sé qué decirle.

es que no sé qué decirle.

ay.

una disculpa.

discúlpame.

adriano: [ríe]

eva maría león jaramillo

de reyes.

qué bonito suena.

qué bonito suena.

>> los de la mesa tres

están furiosos.

angélica: no es mi culpa.

¿qué hago?

>> pues que te esmeres

en tu trabajo,

que para eso te pago.

desde que se inventaron

los pretextos,

se acabaron los penitentes.

angélica: [burla]

santi.

¿tú aquí?

santiago: sí.

angélica: pe--pero yo te hacía

casándote o en camino

a tu luna de miel.

santiago: no, no me casé.

angélica: ¿y eso?

no, la volviste a dejar

vestida y alborotada,

y se lo merecía.

santiago: no, no, no,

esta vez fue ella

la que me dejó

en medio de la iglesia.

hizo todo eso que para

vengarse de mí,

que porque--por lo que le hice

la última vez.

angélica: ay, qué mala entraña

la de esa hija de papi.

mira que hacerte eso a ti.

pobrecito.

te debes de sentir

todo apachurrado.

santiago: sí, me siento muy mal,

morena, necesito que

me "apupuchen".

angélica: sí, olvídate de ella,

yo te adoro.

mimí: ay, chulo.

a ver, péguese para acá.

♪ la vida es para gozar

sonriendo disfrutarás

no finjas, quieres gozar

ya no te reprimas más

gozando de la vida

gozando del amor

gozando con la banda

gozando, corazón

gozando de la vida

gozando del amor

gozando con la banda

gozando, corazón

¡venga!

a mí me gusta bailar

gozando hasta amanecer

la fiesta no pare ya

la banda que toque más

gozando de la vida

gozando del amor

gozando con la banda

gozando

de corazón ♪

todos: [vitorean]

mimí: ay, don adri, don adri.

qué bien que vino.

mejor tarde que nunca, ¿verdad?

[ríe]

adriano: sí, ya ve, aquí--

aquí me tiene.

qué--qué lugar tan pintoresco.

mimí: sí, un gustacho

que haya venido.

ay, yo qué tan tonta soy.

siempre ando con mi blackberry

y ahora se me olvidó.

es que ando en la "tuitiza".

¿nos echamos una--una cervecita?

adriano: sí.

nos la echamos, ¿cómo no?

siéntese, por favor.

mimí: gracias.

>> ¿qué les sirvo?

mimí: dos cheves,

cheves bien frías.

adriano: dos cheves.

dos cheves.

[ríe]

mimí: sí, pues ahorita

entrando en calor del ambiente

y pues en el calor

del cuerpo también y,

¿qué le parece si

pues si luego nos echamos

una quebradita?

adriano: la quebradita

no es mi especialidad,

soy más bien cumbiero yo.

mire, no, no, lo que pasa

es que yo quería hablarle de--

de algo que--que me interesa

mucho.

mimí: ajá, usted dígame,

don adri, yo soy todo oídos,

soy todo cuerpo, soy toda manos,

soy todo lo que usted quiera,

don adri, yo lo escucho.

dígame, dígame, dígame.

adriano: yo quisiera

que usted...

mimí: ¿qué?

sí, sí.

adriano: me hablara de su prima

eva.

ya sé que ella es muy sanjona,

que está peluda,

que tiene cintura de voile,

pero tiene un no sé qué

que qué se yo que me tiene

arrebatado el alma,

me tiene los pelos--

mimí: sí, ya veo, ya veo,

ya veo.

adriano: a veces--

hay veces que la sueño.

[balbucea]

si estoy bien o estoy mal.

santiago: eso, morena.

como me dejaron, mi novia,

estoy muy alborotado.

angélica: ya decía yo

que esa patricia

se traía algo entre manos.

santiago: morena,

no hables de ella.

ahora--ahora lo que necesito

es olvidarme de ella

y de todo lo que me hizo.

santiago: ahora lo único

que necesito es estar contigo.

angélica: y yo contigo, ojitos.

santiago: oye, morena,

¿por qué--por qué tú y yo

no nos vamos a las vegas?

angélica: ¿neta?

ay, guau, si yo no he pasado

de calexico.

santiago: ah, si yo--

yo tengo los boletos.

nos podemos ir tú y yo solitos.

pide permiso en el trabajo

y vámonos ya.

angélica: qué permiso ni qué

nada, ahorita los mando a volar

con todo y sus patines.

santiago: morena, ¿no tienes

que pensar nada?

angélica: ¿a qué hora sale

el avión?

santiago: en tres horas.

angélica: ay, las vegas.

[ríe]

santiago: las vegas.

juan carlos: imagínate

cómo estoy yo.

jamás, pero jamás

me esperé algo así, mimí.

yo me quiero morir.

a ver, ¿cómo voy a salir

de esta?

mimí: pues, sí.

y a mí me acaba de caer

el veinte ahorita apenas.

todo este tiempo creí

que él se quería acercar a mí,

que me quería a mí,

cuando en realidad

él quería todo contigo.

bueno, con eva pues.

juan carlos: bueno, ¿y qué

voy a hacer ahora?

él es como mi segundo padre,

y ahora mi segundo padre

está enamorado de eva.

o sea, esto no puede ser.

mimí: pues, no, no puede ser,

está canijo.

muy mala jugada del destino

y no me cae en gracia.

eva ligándose a adriano.

hazme el favor, es el colmo.

juan carlos: a ver, ¿qué te

pasa, hija? ¿cómo eva--

a ver, que te quede claro

que no es eva, pues eva soy yo.

¿cómo crees que eva

se va a ligar a adriano?

fue él solito.

yo no te haría eso.

yo no te haría--

o sea, eva no te lo haría

porque a eva no le gustan

los hombres.

mimí: ya, ya, ya, ya, ya,

olvídalo, ya, no hay fijón,

no pasa nada.

¡cristian, hazme un té

porque me duele la cabeza--

silvia: ¿qué no piensas dormir,

hija?

bastante trabajas en la oficina

para que todavía le sigas aquí.

helena: no pensaba hacer nada,

pero ya que no hubo boda

y desvelada, quise aprovechar

para adelantar algo.

silvia: bueno, pero también

necesitas descansar,

no todo es trabajar nada más.

helena: de veras que hoy

no tengo sueño, ma.

y estaba pensando

que pronto vamos a buscar

otro lugar para cambiarnos.

silvia: ay, no.

pero ¿cómo vas a hacer

tanto gasto?

helena: vamos a estar

mucho mejor en un departamento

más grande, donde tú tengas

tu recámara y estés cómoda

también.

silvia: bueno, en todo caso,

me vas a dejar que yo ayude

con los gastos.

helena: tú no tienes

de qué preocuparte, ma.

mejor concéntrate

en terminar la prepa

y después buscamos algo

que te guste, que te apetezca.

silvia: no, pero no, no,

porque mira, me hace falta

demostrarme a mí misma

que sí puedo conseguir

un trabajo.

es muy importante para mí.

helena: como tú quieras.

y si eso decides, yo lo respeto.

nada más te recuerdo

que si es por los gastos,

no hace falta que lo hagas.

silvia: ay, hija.

helena: y no te había dicho,

pero te traje una

sorpresa.

silvia: ay, ¿y esto?

helena: es un celular, ma,

para que cualquier cosa

que necesites, pues es mejor

que estemos comunicadas siempre.

silvia: hija, qué bonito está.

pero no lo sé usar,

me vas a enseñar, ¿eh?

helena: claro que sí, ma.

silvia: pero te ha de haber

costado un dineral.

helena: no.

además, ¿qué importa?

ahora estoy ganando bien

y nos podemos dar estos lujitos.

silvia: ay.

muchas gracias, mi hijita.

pero me tienes que decir

qué es lo que tengo que hacer.

helena: primero hay que ponerlo

a cargar toda la noche.

con el cargador tiene energía--

silvia: ¿cómo lo conecto?

a ver, vamos a ver.

helena: se lo pones--mira.

aquí tiene la entrada, es esta,

y ahí le conectas el cablecito.

juan carlos: no, hoy no quiero.

me cae que hoy no quiero,

te lo juro.

mimí: [tararea]

buenos días.

¿se puede?

¿cómo va?

juan carlos: buenos días.

oye, mimí, pasé muy mala noche

pensando en todo lo que pasó

ayer y me quedé muy preocupado

de verte enojada, ¿sabes?

mimí: ni me digas nada.

borrón y cuenta nueva.

además, ni eva ni tú

tienen la culpa.

quién se iba a imaginar

que el panzón ese se iba

a fijar, ni más ni menos,

que en eva.

juan carlos: pues, sí,

exactamente.

pues igual, como nunca

te había visto enojada--

mimí: ya, ya, ya se me pasó.

resultaste ser un mujerón,

mi hijito, y ahora estás

cachenteando la banqueta

a mi "lic".

la verdad, me siento halagada

que seas mi prima.

juan carlos: sí, pero pues

igual me quedé preocupado

porque te hice sentir mal.

mimí: tú no hiciste nada,

mi hijo, yo me ofusqué.

pues es que nunca

me esperé algo así.

pero mira, ya soy la mimí

de siempre.

te voy a ayudar a vestirte,

a alistarte, mi reina,

para que te veas bien,

muchachona.

juan carlos: oye, pero es que

hoy amanecí--

pues que no tiene caso

seguir disfrazo de eva,

la verdad.

digo, en todo este tiempo,

no he conseguido

ni una sola prueba.

mimí: no, pues si nadie dijo

que esto iba a ser fácil,

mi hijo.

juan carlos: es que mira,

samantha se fue

y pues obviamente

no la iba a embarrar en esto,

obviamente.

y--y no le puedo demostrar

mi amor a helena.

y, aparte, la puedo perder

en cualquier momento.

y encima--

mimí: oye, oye, oye, oye.

juan carlos: el tipo que yo

considero mi segundo padre,

está enamorado de mí.

o sea, todo está mal.

mimí: [chista]

momento.

de ti no, papacito, de ti no.

de eva, ¿eh?

quién diría que ese

don machote de adriano

se iba a enamorar

de una mujer como tú,

de alguien que no existe.

bueno, sí, pero quién sabe

dónde.

juan carlos: el día que

se entere, si es que se entera,

se va a llevar una sorpresita.

bueno, o, en boca de muchas

mujeres, un sorpresón.

no, no es cierto, no es cierto.

pero se va a querer matar.

mimí: mira, como chiste

es buenísimo y no me digas

que no.

[ríe]

♪ la vida es color de rosa

ambos: la vida es felicidad

llueven flores, llueven flores ♪

helena: cuídate mucho, mi vida.

y te portas bien.

y en la tarde aquí te reciben

tu abuelita y lidia.

lalito: sí.

te cuidas, mamá.

helena: sí, mi amor.

gracias.

dios te bendiga.

vamos, mi amor.

un brinquito.

ahí va, eso.

gracias.

buen día.

adiós, mi amor.

lalito: adiós.

plutarco: buenos días, helena.

helena: hola.

plutarco: parece que llego

justo a tiempo, ¿verdad?

helena: qué sorpresa.

¿qué hace por aquí?

yo ya lo hacía en la oficina.

plutarco: precisamente

a eso vine, para llevarla

a grupo imperio para que

no tenga que tomar taxi.

helena: ah.

plutarco: por favor, permítame.

helena: muchas gracias.

de verdad, no se hubiera

molestado.

plutarco: no, no es ninguna

molestia.

su departamento me queda

de camino al trabajo, así que...

es más, además fue un poquito

de trampa porque le quiero

mostrar unos catálogos

de muebles para remodelar

la casa.

ya sabe, los hombres somos

un poco despistados para eso.

helena: sí, sí, de su casa.

plutarco: esa, exactamente,

exactamente.

quiero que me dé

algunos consejos porque yo no

me doy mucha maña para eso.

por favor.

helena: claro.

sí, con gusto.

y, ya que hablamos de casas,

me da pena con usted,

pero yo creo que pronto

voy a dejar el departamento

de su amigo.

plutarco: ¿y eso por qué?

helena: ahora que mi mamá

ya vive conmigo,

pues tengo que conseguir

un lugar más grande

para los tres.

plutarco: entiendo que ahora

necesite más espacio.

pero ¿sí cree que la decisión

de doña silvia de vivir

con ustedes sea definitiva o

por ahí su padre podría hacerla

cambiar de opinión?

helena: yo lo dudo.

y la verdad espero

que mi mamá se mantenga

en lo dicho y se quede

con nosotros.

plutarco: ¿tan difícil

están las cosas en su casa?

helena: más de lo que usted

se imagina, plutarco.

si quiere, se lo cuento

en el camino.

plutarco: bueno, está bien.

helena: mire, resulta que

mi papá, desde hace muchos años,

tiene un carácter muy,

muy difícil, muy,

y entonces, generalmente--

juan carlos: es que no quiero.

no, no quiero, te juro

que no quiero, hombre.

mimí: ya te lo dije

"un chorrocientas" mil veces,

mi hijo, pero te lo repito.

no te desesperes

porque la cosa va para largo.

juan carlos: pues, sí,

yo creí que todo iba a ser

más pronto, ¿no?

más rápido, pero no,

se va alargando y poster--

estoy harto de la maquillada,

de la depilada,

de los tacones, mimí.

mimí: pues, sí,

pero vele el lado bueno.

juan carlos: no tiene

ningún lado bueno

vestirse de mujer.

mimí: pues, sí, como jc

no podrás hacer mucha cosa

porque se supone

que está muerto,

pero como eva, sí.

y además vas aprendiendo mucho.

juan carlos: bueno, pues, sí.

visto así, está bien, sí.

nada más que la bronca ahora

es cómo librarme de adriano.

nunca, te juro que nunca

había vivido algo así.

mimí: entre que esto

y que lo otro, también va a ser

un aprendizaje.

y vas a ver lo que sentimos

las mujercitas bellas

cuando los hombres

nos acosan para propasarse

con nosotras.

juan carlos: sí.

esa lección me la pude

haber ahorrado, ¿no?

o sea, no la tengo que vivir,

me la platicas y yo la entiendo

y ya.

mimí: no, no, no, no,

la tiene que tomar y vivir

y a ver cómo la libra, ¿eh?

y ahora nada más eso sí,

ponte abusado,

no vayas a hacer tonterías

porque se te dan.

juan carlos: no, pero es que

me aterra entrar a la oficina

y luego me voy a encontrar,

¿y qué si me quiere meter mano

y se quiere propasar?

pues es que no, o sea,

hay que respetar--

todo lo que sabe,

se lo enseñé yo.

todas las técnicas

de seducción, o sea--

mimí: quién te manda.

relájese, ¿eh?

a lo mejor resulta

algo pasajero.

digo, el hombre va a volver

a las andadas, a las morritas,

a las plebitas estas

que le gustan, no te apures.

juan carlos: dios te oiga,

porque sino no sé cómo voy

a librarme.

mejor no voy a la oficina hoy,

a lo mejor y se le quita.

mimí: mejor sí vas.

me lo mandas.

ay, pues no hay que ser adivina

para saber de quién es

ese arreglo.

está preciosísimo.

juan carlos: ya, que es gorda,

¿eh?

mimí: sí, a ver, a ver.

juan carlos: "para una mujer

cuya esencia es pasión

y dulzura al mismo tiempo".

¿qué le pasa? ¿pasión qué?

no ha pasado nada.

¿y dulzura?

parezco liam baker de americano,

por favor.

mimí: pues, ni modo, mi hijo,

vas a tener que aprender

a torearlo y ponerle límites,

¿eh?

nada más para que veas

lo que sentimos las mujercitas.

juan carlos: y dale con eso

de las lecciones, ya, hombre.

mimí: a ver a cuántas

no les habrás hecho

tú lo mismo, ¿eh?

a cuántas no las habrás

acosado, les habrás llenado

de regalitos, de piropos,

le habrás metido mano,

porque lo hiciste,

ahora lo estás pagando.

juan carlos: muchas querían

también, muchas querían.

[llaman a la puerta]

adriano: ohlala.

juan carlos: hola.

adriano: hombre, qué color.

qué bonitas flores, ¿verdad?

mimí: gracias, lic.

adriano: la presencia

de ustedes ilumina esta empresa,

sobre todo, ilumina mi corazón,

mis pupilas.

mimí: ay, qué galante.

juan carlos: ay, qué cursi.

adriano: mimí,

¿me dejaría un instante

con su prima, por favor?

mimí: claro que sí, mi lic.

juan carlos: ¿qué húbole?

¿qué húbole?

no, ¿cómo cree?

mi asistente y yo

tenemos mucho trabajo.

oye, el trabajo está

por encima de todo,

y más en grupo imperio,

así que tú te quedas.

mimí: chi, chi, chi.

adriano: un minuto nada más,

por favor, mimí.

mimí: sí, con mucho gusto.

juan carlos: qué mucho gusto

ni qué, hombre.

aquí y en china,

la chamba es la chamba,

don adriano, por favor.

adriano: mimí, ¿me hace

el favor--

mimí: sí, ay, qué intenso.

adriano: ¿de dejarnos

un minutito solos?

mimí: por supuesto que sí, lic.

permisito, prima, permisito.

juan carlos: es una traidora

y una floja también.

floja y traidora es lo que es.

adriano: eva,

anoche soñé con usted.

juan carlos: ¿eh?

ah.

no.

adriano: [afirma]

[música]

[música]

juan carlos: au.

adriano: ayer se fue

del restaurante y me dejó solo.

juan carlos: au.

adriano: y yo que tenía

tantas ganas de hablar

con usted.

juan carlos: no, hágase

para allá.

respete el espacio vital,

es decir, aquí.

no tenemos nada que hablar.

mire, yo le aclaro

que ante todo,

soy una viuda respetable,

una mujercita bella

y, ante todo eso, una dama.

adriano: una ninfa.

eso es lo que es usted,

eva maría, una ninfa.

juan carlos: no.

adriano: y por lo mismo

quise volver a empezar de cero.

y le envié esas flores,

que espero hayan sido

de su agrado, eva maría.

pero ¿qué pueden decir esas

flores que callen

ante la belleza de esta flor?

juan carlos: ándele.

hágase para allá, hombre.

¿no ve--

sí me doy cuenta de su--

de su gallo, gallina

para acercarse.

no lo haga, ¿eh?

por favor.

mire, yo voy a ser

cien por ciento sincera

con usted.

usted debe de saber que yo,

aunque lleve años de viudez,

sigo, escúcheme bien,

sigo enamoradísima

de mi belisario zuluaga.

adriano: ¡está seis metros

bajo tierra belisario!

juan carlos: no, señor,

está aquí en mi corazón.

adriano: usted se quedó, ¿cómo?

sola, y yo también solo.

por eso sería bueno--

sería bueno--sería bueno

darnos una oportunidad,

eva maría.

juan carlos: no, hágase

para allá, hombre.

espacio vital.

yo no puedo pensar en nadie más,

solo en mi belisario,

que es el amor de mi vida.

adriano: vamos a intentarlo,

eva maría.

esta puede ser

la última voluntad

de una mujer que los dos

quisimos mucho.

juan carlos: ¿qué? ¿qué? "what?"

adriano: a lo mejor,

por eso mi hermana antonia

la hizo socia.

no lo había pensado, eva maría.

porque sabía que usted,

usted, sí, usted, es la mujer

que me conviene.

juan carlos: hágase para allá

con su gallo gallina.

me doy cuenta lo que hace

para acercarse.

además, son figuraciones suyas.

yo no creo que eso

se le hubiera ocurrido

a mi tonita.

ella jamás me haría algo así,

nunca.

no me vea así, ya me intimida.

siento que me desviste

con la mirada.

yo soy muy pudorosa, entiéndalo,

por favor.

adriano: usted me encanta,

me enloquece.

esos ojos, esa mirada,

esos labios carnosos,

perfectamente delineados--

juan carlos: qué enfadoso es.

es increíblemente enfadoso.

¿sabe qué?

voy al baño.

adriano: pero--

juan carlos: no me mire.

adriano: cuando se ponen

rejegas, me vuelven loco.

ambos: [ríen]

helena: sí.

[ríe]

juan carlos: [burla]

mucha risa, mucha risa.

qué ganas de volverle

a pegar esos--

para que entienda

que tiene que dejar en paz

a mi helena.

sí, dije mi helena, ¿y qué?

pero no, no le voy a dar

el gusto de que me haga

quedar mal con mi amor,

así que control, eva.

control.

eva.

control, eva.

plutarco: me fueron muy útiles

sus consejos para

la remodelación de mi casa.

espero que más tarde

me permita agradecerle

invitándola a comer.

helena: sí, mucho gusto,

claro que sí.

sí, sí.

plutarco: perfecto.

hasta el rato, helena.

helena: hasta el rato.

plutarco: adiós.

juan carlos: buenos días.

helena: ¡ay!

qué susto me dio.

¿qué hacía ahí parada?

juan carlos: como quien dice,

estaba nada más aquí parada

y escuchando, ¿verdad?

que sí tiene tiempo

de ir a comer con don pluti

y con evita no.

sabe que hace siglos

que no comemos juntas.

helena: eva.

juan carlos: claro, pero como es

su amigo, ¿verdad?

su cuaderno, su cuartacho

del alma, pues ya se olvida

de una usted.

helena: a ver, a ver,

no me venga con chantajes, eva,

porque usted ya sabe

perfectamente, y se lo he dicho,

que plutarco es tan mi amigo

como usted.

juan carlos: já.

no me haga reír.

¿cómo tan amigo como yo?

¿sabe qué?

me ofende.

¿sabe cómo me ofendo?

así.

helena: no sea ridícula

y no se ofenda, eva.

los dos son mis amigos.

por lo tanto, tiene que entender

que yo voy a salir a comer

con plutarco cuantas veces

me venga en gana

y no tiene nada de malo, ¿sí?

me voy a mi oficina,

con permiso.

juan carlos: qué brusca eres.

adiós, helenita.

me lleva, muy amigo.

amigo mis--

por favor, él quiere otra cosa,

él quiere otra cosa.

lo que quiere es estar

cerca de ti, pero ¿sabes qué?

no lo voy a dejar

que esté cerca de mi helena,

porque eres mía, mía, de mí.

[música]

[música]

renato: ¿qué tal, licenciado?

en un momento le comunico

al personal que ya están

ustedes aquí.

adriano: gracias.

renato: con su permiso.

plutarco: este asistente

de helena es demasiado

servicial, casi un lambiscón

diría yo.

adriano: ¿te parece?

no, no lo creo.

plutarco: cuñado,

aprovechando que estamos solos,

quería comentarte lo de...

lo de las acciones.

adriano: ¿otra vez, plutarco?

plutarco: y de paso decirte que

no eches en saco roto

la idea de retirarte,

de gozar de la vida,

de la empresa nos encargamos

nosotros.

adriano: gracias, plutarco,

pero todavía no es tiempo.

hay algo que me retiene

en grupo imperio.

en cambio, tú podrías tomarte

un año sabático.

hace mucho que no te vas

de vacaciones.

plutarco: no, no, cuñado,

también hay algo muy poderoso

que me retiene en la empresa.

juan carlos: ay, ya.

tápeme.

silvia: buenos días, señor.

>> buenos días.

silvia: vengo por el anuncio

del periódico,

porque como solicitan

una persona para el trabajo...

>> sí, ¿qué experiencia

tiene en el área de ventas?

silvia: bueno, experiencia,

así que digamos, no tengo,

pero yo intentaría--

>> lo siento, pero no cubre

con el perfil que estamos

buscando.

silvia: muchas gracias, señor,

por atenderme.

>> de nada.

silvia: con permiso.

sé que no tengo experiencia,

pero soy una persona honrada.

y bueno, tampoco tengo

cartas de recomendación.

podría hacerme cargo

de su negocio.

>> lo siento mucho,

pero este trabajo

no es para usted, señora.

silvia: ¿por qué?

deme la oportunidad.

mire, pruébeme unos días

si quiere.

>> de veras.

de verdad, no puedo ayudarla.

silvia: ¿por qué no me puede

ayudar?

¿por la falta de experiencia?

>> mire, no le voy a mentir.

a los dueños del negocio

no les gusta contratar

gente de su edad.

silvia: ah.

es por mi edad.

>> puede ser que en otro

lugar encuentre,

pero yo no puedo darle

el trabajo, señora.

que tenga buen día.

silvia: muchas gracias.

ay, dios mío.

¿por qué no me darán trabajo?

¿por qué no me contratarán?

[teléfono]

eduardo: bueno.

¿quién habla?

¿bueno?

si era silvia,

¿por qué no dijo nada?

¿por qué no me habla esta mujer?

silvia: [solloza]

helena: por eso hemos puesto

a concurso las distintas

compañías constructoras

para el desarrollo

de playa majahua.

fernando: ya hay varias

compañías interesadas y, claro,

todas tomando en cuenta

el aspecto, ¿qué?

ambientalista, jefazo.

helena: como exige el proyecto.

así que te pido, rebeca,

que supervises

que la convocatoria

la suban a la página web

y que la comisión de turismo

haga lo mismo.

rebeca: sí, chulita.

claro, no es mi área,

pero no me cuesta nada.

en la comisión tengo muy buenos

conectes, así que despreocúpate.

helena: sí, te lo encargo mucho.

no vaya a pasar

como la vez pasada

con la invitación

a la gente de playa majahua.

rebeca: si me lo piden

por las buenas y, más que nada,

a tiempo, yo siempre

estoy dispuesta a colaborar

por el bien de esta empresa,

que es como mi segunda casa.

juan carlos: ¿usted qué opina,

don pluti?

ey.

[silba]

plutarco: sí.

juan carlos: ¿usted qué opina,

don pluti?

plutarco: pe--perdón, perdón,

estaba pensando en

los estados financieros

de este mes.

juan carlos: muy mal, ¿no?

muy mal.

enfóquese.

concéntrese

en la convocatoria, pues.

helena: [carraspea]

plutarco: eh, sí, sí, claro.

helena, usted sabe más de esto,

así que lo que decida será

lo ideal para el proyecto.

juan carlos: bueno, ¿qué les

parece que mejor empezamos

por leer la carpeta?

que tan amablemente

nos hizo helenita, ¿verdad?

para que todos sepamos--

usted manténgala ahí.

ahí déjela, de ahí no la mueva.

a ver, jefecito, salga,

déjeme ver.

vamos a checar en qué página--

ah, mira, aquí está.

aquí en esta página--

mire, vea aquí, en esta página--

ándele, léale y empápese

de información.

usted también empápese

y enfóquese, porque anda

muy disperso, muy distraído,

muy mal.

todos a leer.

muy bien, muy bien.

silvia: ay, qué hermosas están,

qué guapas.

qué bonito colorido.

pero les hace falta agua

y un poquito de sol.

magdalena: buenas tardes.

silvia: ay, buenas tardes.

magdalena: ¿en qué puedo

ayudarle?

silvia: estaba viendo

sus plantas.

están muy bonitas.

magdalena: ay, muchas gracias,

qué amable.

silvia: a mí me gustan mucho

las plantas, pero ¿sabe?

pues, yo no tengo un jardín,

entonces, pues no tengo

dónde tenerlas.

magdalena: por falta de espacio.

silvia: no, lo que pasa

es que pues a mi marido

no le gustan porque dice

que hacen mucho tiradero

y que la tierra,

y pues no me deja tenerlas.

magdalena: qué lástima,

de veras, porque las plantas

son muy agradecidas.

si usted les da cariño y amor,

ellas le corresponden

con flores y aromas bonitos.

qué pena que su marido

no haya visto eso.

silvia: pues, sí.

pero fíjese, a pesar de no tener

un jardín, yo sé mucho

de plantas y tengo

muy buena mano.

magdalena: ay, qué bien.

silvia: oiga, ¿usted no tendría

un trabajito así que me diera?

yo--yo puedo hacer de todo, ¿eh?

le puedo ayudar en lo que usted

quiera.

magdalena: pues, trabajo sí hay.

estoy necesitando una persona

que me ayude con el trasplante

de las plantas.

silvia: yo lo puedo hacer.

mire, yo puedo hacer

lo que usted quiera.

yo le ayudo en lo que usted

quiera si usted me da

ese trabajo, por favor.

magdalena: pero lo malo

es que no tengo un gran sueldo

que ofrecerle.

silvia: no se preocupe,

eso es lo de menos.

el chiste es que usted

tenga confianza en mí,

y yo soy bien trabajadora.

magdalena: ay, pues no se diga

más.

mi nombre es magdalena gil.

silvia: ay, mucho gusto.

yo soy silvia romero.

muchísimas gracias.

magdalena: pues, mire,

bienvenida a mi vivero.

venga, le voy a enseñar

dónde tengo las semillas

y el abono.

silvia: perfecto, usted me dice

qué hacemos y yo hago todo

lo que usted me diga.

magdalena: claro que sí.

[música]

[música]

eduardo: desde que se fue,

silvia no se ha dignado

a regresar para nada.

para saber si estoy vivo

o muerto si quiera.

>> pues, yo que tú,

ya le hubiera llamado.

eduardo: qué le voy a andar

hablando a la malagradecida esa.

si no quiere volver,

pues que no vuelva y ya.

ni quién la necesite.

>> pero claro que la necesitas.

¿para qué nos hacemos tontos,

eduardo?

tú no sabes estar solo.

eduardo: bueno, hay algunas

cosas para las que sí

me hace falta.

para que me lave

y me planche la ropa,

para que cocine

y limpie la casa.

>> no, bueno, para eso

puedes contratar a una empleada

y ya.

pero lo que realmente

te hace falta no es eso,

eduardo.

lo que necesitas es compañía.

eduardo: qué compañía

ni qué nada.

ni creas que le voy

a andar rogando.

que ni lo sueñe siquiera.

>> pues, yo que tú

le hablaba y le pedía disculpas.

de lo que haya sido, no le hace.

pero me disculpaba

con tal de que volviera.

eduardo: yo primero me dejo

cortar una mano

que ponerme en ridículo

delante de silvia.

eso nada más faltaba.

helena: lo que faltaría

después del concurso,

sería oficializar y legalizar

los acuerdos con la comunidad

de playa majahua.

fernando: eso antes de que

las constructoras

vayan a hacer sus cálculos

y eso, ¿no es así?

helena: sí, así es.

y yo confío en que eso

no nos va a llevar mucho tiempo,

porque la comunidad

está dispuestísima a hacerlo.

plutarco: y si la comunidad

está dispuesta es porque

usted está detrás de todo esto.

helena: así es.

yo confío en ellos y--

y ellos confían en mí.

la confianza mutua

es indispensable.

[teléfono]

renato: perdón.

sí, diga.

es el regidor

de playa majahua.

helena: ah, perfecto.

ponlo en altavoz

para que todos escuchen.

helena: buenas tardes.

habla la licenciada moreno,

regidor.

¿cómo está?

>> licenciada, ¿cómo es posible

que esté aquí gente

de las constructoras?

ustedes y nosotros

no hemos firmado ningún convenio

y ellos ya están aquí.

helena: me extraña muchísimo.

>> a nosotros más.

esa no era la idea.

no abusen de nosotros.

hemos confiado siempre en usted,

pero no nos esperábamos esto.

helena: ¿cómo?

debe haber un error

o una confusión.

>> pues, estoy esperando

esa explicación.

y si no me convence,

vamos a parar las negociaciones.

ambos: [hablan a la vez]

angélica: no, no, no.

santiago: siéntate acá.

angélica: no, me vas a tirar,

me vas--

[ríe]

santiago: nunca la había

pasado así.

bueno, nunca había bebido

tan temprano.

qué buena onda.

[ríe]

angélica: vamos a seguirla.

santiago: no.

angélica: sí, sí, sí, vente.

vente.

ándale.

santiago: ¿adónde?

no, no, espera.

angélica: vamos a seguirla.

santiago: espérate, yo me paro

solo, yo me paro solo.

angélica: te ayudo, te ayudo.

santiago: morena mía,

ya jugamos.

ya, ya te bailé.

[ríe]

y ya estamos "happy".

¿qué más quieres que hagamos?

angélica: vamos a la alberca

y hagamos el amor,

que se ponga bien lacachán.

santiago: ¿quieres hacer algo

bien locochón?

pues se me está ocurriendo algo

bien locochón.

bien lo--

vente.

angélica: locochón.

santiago: locochón.

angélica: locochón.

santiago: bien locochón.

helena: yo le prometo

que voy a solucionar esto.

a mí me sorprende tanto

como a ustedes.

debe haber un malentendido.

>> es que ya van varias cosas,

licenciada.

también supimos que hicieron

un evento al que nunca

nos invitaron.

helena: sí, sí, lo sé,

y me apena muchísimo.

yo le aseguro que todo esto

se va a aclarar.

y ahora mismo detengo

a la gente de las constructoras.

>> eso espero.

helena: le prometo que

nos veremos muy pronto.

sí, en persona.

y yo voy a poner

orden en todo esto.

>> mire, helena,

solo por tratarse de usted

y por los años que llevamos

de conocerla, que así no.

helena: sí, yo--yo se lo

agradezco mucho, señor regidor,

y nos veremos pronto.

muchas gracias.

rebeca: zas.

parece que algo te salió mal,

y esa gente que tanto te quiere,

ya se molestó.

pues, ¿qué pasó, chulita?

helena: no sé, no sé,

no--no lo entiendo.

plutarco: cuente con

mi respaldo, licenciada.

seguramente fue un malentendido

y usted lo sabrá solucionar.

tranquila.

helena: sí, muchas gracias,

plutarco.

rebeca: muy mal, ¿eh?

nada más falta que esos nativos

se alebresten y nos tiren

una inversión millonaria.

helena: yo me voy a hacer cargo,

rebeca, no te preocupes.

y, por favor, no inquietes

a los demás con tus comentarios.

adriano: helena,

quiero que solucione

rápidamente este problema.

el prestigio de grupo imperio

y una gran inversión

están de por medio.

helena: sí, sí, así lo haré,

licenciado reyes.

no se preocupe.

si me permiten,

voy a arreglar esto.

renato, ven conmigo.

vamos a hablar con la gente.

renato: con permiso.

helena: con permiso.

adriano: bueno.

datos puertos ahora mismo.

rebeca: qué patinón

de tu licenciada estrella,

¿verdad?

a ver si no la riega

con lo demás y se lleva

esta empresa a la quiebra,

cachito.

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