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Por Ella Soy Eva Capítulo 56

Univision2 Dic 2019 – 12:00 AM EST

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juan carlos: ay, licenciada,

qué barbaridad.

me agarró en un momento

pues de intimidad.

[habla en otro idioma]

cállate, no seas ridículo,

hombre.

helena: ah, discúlpeme,

después regreso.

o bueno, nos vemos mañana,

eva.

juan carlos: no, no, no,

espérame, ahorita la atiendo,

deme un segundito y ya.

adriano: así que ustedes dos

son de sinaloa.

mimí: sí, así mero.

culiche de culiacán

y chinola de sinaloa.

aunque yo me pasé

mis buenas temporaditas

en mazatlán.

adriano: no me diga.

mimí: ahí hasta fui reina

del carnaval.

adriano: pero ¿cómo?

no, pues--

oiga, ¿y eva maría?

mimí: no, ella no fue reina,

quiso pero nadie votó.

[ríe]

ya vio cómo es ella,

así tan simpática como yo.

y luego quise ser cantante.

adriano: ¿cantante?

mimí: sí, pero es una carrera

muy matada y exige mucho,

por eso medio me retiré.

porque todavía me sigo echando

mis gorgoritos, ¿eh?

adriano: [ríe]

pues qué lástima, ¿verdad?

mimí: ni tanta, porque luego

me dediqué al maquillaje.

adriano: no me diga.

mimí: sí, mire, así.

que mi mamá se dedicaba a eso

y me llevaba con ella,

por eso aprendí.

adriano: ah.

juan carlos: ¿en qué puedo

servirle, licenciada?

helena: qué karma el mío

con los juan carlos, de veras.

juan carlos: ¿cómo dice?

no la entiendo.

helena: el encargado

de la pensión me dijo

que estaba usted con su sobrino

juan carlos.

juan carlos: ah.

sí.

el brasileño este que está

acá adentro.

helena: bueno, solo vengo

a disculparme por lo ruda

que...

fui con usted en la oficina.

oiga, y...

¿y esos pantalones?

juan carlos: ¿qué?

helena: son de...

¿los pantalones?

juan carlos: ah, ah, sí.

permítame un segundito.

ya.

adriano: ¿sabe que me cae bien

usted?

mimí: gracias.

adriano: le ve el lado bueno

a todo, tiene un excelente

sentido del humor.

mimí: gracias.

eso siempre, ¿eh?

y luego, ¿qué cree?

heredé la casa donde vivo.

adriano: no me diga.

mimí: sí, se me hizo fácil

y pues puse mi pensión.

ahora gano mis centavitos,

¿cómo ve?

adriano: vaya, vaya, toda

una historia de superación

personal, debería escribir

un libro, ¿eh?

lo mismo que su prima eva maría.

mimí: sí, hágase de cuenta,

cosa que me da mucho gusto

porque ya verá que una mujercita

con esfuerzo como el de mi prima

le va a servir de mucho

a su empresa, porque mire

lo inteligente que es.

adriano: eh, mire, yo siempre

he pensado que las mujeres

deben de estar en su casa,

o en la cama.

nunca he creído que las mujeres

puedan con puestos

de mucho poder.

mimí: pues qué mal está.

ejemplos de mujeres decididas

y determinadas sobran.

reinas, presidentas, jefas

de estado--

adriano: discúlpeme,

pero no puede comparar

a un gran estadista hombre

con una mujer.

mimí: perdóneme,

pero discúlpeme.

usted piensa como un hombre

del siglo xiv, ¿qué le pasa?

modernícese.

las mujeres y los hombres

somos iguales.

claro, con sus pequeñas

diferencias.

adriano: moderno, aunque no

lo parezca, lo soy.

pero no estoy de acuerdo

con usted.

las mujeres, no sé si lo dijo

un filósofo o lo estoy diciendo

yo, las mujeres nacieron

para embellecer el mundo

y los hombres para gobernarlo.

mimí: pues qué pensamiento

más machista, debería ponerse

un mandil para que vea

cómo se ve de guapo.

adriano: mejor no discutamos.

apresúrece a cenar,

pedimos el postre

y nos vamos.

helena: pues ya me voy,

porque voy a ir por lalito.

juan carlos: entonces a partir

de hoy, ¿el niño ya va a estar

con usted?

helena: sí, usted sabe

cuánto he esperado este día.

ay, por fin voy a tener

a mi hijo conmigo.

juan carlos: ay, felicidades,

helena, porque esa sonrisa

y esa alegría es lo que usted

se merece tener siempre siempre.

por lo mismo, la voy

a acompañar--

helena: no, no, no.

juan carlos: no, no, iba a decir

que la iba a acompañar,

pero que no puedo, porque tengo

otro compromiso que atender.

helena: ah, sí, bueno,

usted vaya con su...

juan carlos--

juan carlos: ah, no diga,

qué verguenza, perdón,

belisario.

helena: ya, ya, yo voy

a disfrutar a mi niño.

gracias por comprenderme.

cuídese, eva.

juan carlos: [suspira]

si tú supieras que el único

juan carlos que está cerca

de ti

soy yo.

fernando: ay, flaquita.

marcela: deberíamos de hacer

lo que hacíamos antes.

así, que nos dábamos

nuestras escapadas románticas,

¿te acuerdas?

fernando: sí, sí, ¿cómo no?

marcela: [ríe]

fernando: ¿y eso a qué viene?

y ahora tú, ¿qué te pasa?

marcela: nada, pues es que me da

risa todo el enredo

que se hizo y que pensaras

que yo tenía un amante.

fernando: ya me hacía yo

durmiendo con el enemigo, flaca.

pues es que entre los celos

y mi imaginación, pues pensé

lo peor, la verdad, flaquita.

marcela: pero yo sería incapaz

de engañarte, fer.

¿qué digo?

ya que estamos en eso, ¿verdad?

tú sí has tenido tus escapadas

por ahí, que a mí me da cierta--

fernando: no, no, no.

yo nunca te he sido infiel,

vieja, ¿eh?

que me parta un rayo ahorita

si miento.

[trueno]

ambos: [ríen]

marcela: no te vayas a enojar.

es que te descubrí una tarjeta

de una...

fernando: ¿qué?

marcela: un tal candy sweet.

no te fuiste con ella, ¿verdad?

fernando: no, para nada, flaca.

es una...

ya sabes, chica buena onda.

pero no era para mí.

[ríe]

era para kevin.

[ríe]

era para el chamaco.

marcela: ¿qué?

fernando contreras, ¿qué?

¿llevaste a mi niño

con una prosti profesional?

fernando: sí, ¿qué tiene?

marcela: no puedo creer

que hayas hecho eso.

fernando: espérate, flaquita.

mimí: pues será muy "machón"

y así lo que tú quieras

y mandas, pero ay, ese adriano

es un macho de lo peor.

todavía cree que las mujeres

somos lavadoras de dos patas.

mira nomás.

juan carlos: mira,

no lo defiendo, ¿no?

pero es que nunca se ha

enamorado, nada más se ha

encaprichado, y por eso

ve a las mujeres como objetos.

como lavadoras con patas.

como lo que son, pues--

mimí: ¡ey!

juan carlos: es bromita,

no aguantas ni una broma ya.

mimí: compórtese.

la próxima vez me acompañas,

porque por lo visto, la única

manera de entendernos él y yo

es cuando estás tú.

claro, hombres habían de ser.

juan carlos: mimí, ustedes dos

son como el agua y el aceite.

de veras, búscate otro,

por tu bien.

mimí: pues a lo mejor,

porque pues aunque está feo,

porque la verdad sí está feo,

pero válgame, tiene

un no sé qué, qué sé yo

que cómo me gusta.

oye, a ti como que ya te cambió

el humor, ¿verdad?

juan carlos: es que hablé

con helena, casi me descubre,

pero por suerte pudimos hablar

y ya quedamos como amiguitas

del alma otra vez.

mimí: ay, muy bien.

a mí se me hace que todo

ese rollo de sepultar, pues,

fue puro alucino tuyo.

el único interés de ese señor

debe ser amistad.

juan carlos: no.

por parte de ella tal vez.

pero él no, él está sobre...

yo conozco a mi raza,

me canso si no.

mimí: pues como sea, tienes

que aprender a confiar

en lo que te dice helena, ¿eh?

y si ella dice que son amigos,

pues son amigos y "sanseacabó".

marcela: ¿en qué cabeza cabe

llevar a mi niño

con una prostituta?

ni siquiera me lo consultaste,

porque claro, sabías

cómo me iba a poner.

fernando: ya cálmate.

marcela: ¿cómo que cálmate?

fernando: no,

es que ultimadamente la vieja

ni siquiera quiso capacitar

a mi hijo, verdad de dios

que no.

marcela: menos mal, menos mal.

lo que me molesta es que tú

lo hayas considerado siquiera

como posibilidad.

entiende, fernando, si a mi niño

no le interesan ahorita

las muchachitas, es normal.

fernando: no, ¿qué va a ser

normal?

a su edad yo ya tenía

hasta tres novias.

marcela: no me importa,

no me importa cómo eras tú.

no me importa.

él es diferente, él es

un chavito sensible, tranquilo.

te lo advierto, fernando,

no quiero que vuelvas a hacer

algo así.

fernando: no exageres--

marcela: ¡no estoy exagerando!

no se te ocurra volver a llevar

a kevin con esa tipa.

yo no pienso educar así

a nuestro hijo.

fernando: es que no es

para tanto.

marcela: ¿cómo no va a ser

para tanto, fernando?

ya estás advertido.

respeta los tiempos

y los sentimientos de mi niño.

[música]

[música]

[timbre]

>> toma, canela,

son para usted.

>> ay, eres una monada.

pero ¿qué haces por aquí?

>> bueno, es que desde

la primera vez que la vi,

no puedo dejar de pensar

en usted.

es que es algo así para mí

como--como...

mi musa.

>> ay, mi vidita.

>> señora, la señora eva llegó.

juan carlos: gracias.

mi bella dama, mire, le traje

unos tulipanes y una caja

de marrón glacé.

eugenia: pero ¿cómo supo que son

mis flores y mi postre favorito?

juan carlos: me lo dijo

un pajarito,

¿sabe cómo me lo dijo?

así.

[silba]

eugenia: [ríe]

sefina, sefina.

>> sí, señora.

eugenia: pon los tulipanes

en un florero, por favor.

juan carlos: oiga,

¿y la champaña a qué se debe

o qué?

eugenia: es que hoy es

un día muy importante para mí.

y se me antojó festejarlo

con usted.

juan carlos: pero si no es

su cumpleaños, digo, creo.

eugenia: no, no, no.

vamos a celebrar

mi aniversario de bodas.

juan carlos: ah, sí, es cierto,

¿verdad?

oiga, ¿y su marido dónde está?

eugenia: mi marido se fue

de viaje.

pues sabe, no es la primera vez

que paso mi aniversario sola.

juan carlos: ay, qué barbaridad,

ese hombre de cromañón,

¿qué no podía planear

sus viajes mejor

para no perderse este día

tan importante?

eugenia: no importa, no importa.

por eso la invité a usted, ¿eh?

juan carlos: igual

que su marido, gracias

por la invitación, pero no

se mide, ¿verdad?

eugenia: salud, querida eva.

juan carlos: salud, mi bella

dama.

>> entonces, ¿ya tienes

empacados tus juguetes,

los balones y todo

lo que necesitas?

lalo: sí, y dejé unos juguetes

aquí para cuando venga

a visitarlos.

>> está muy bien, mi amor.

ya sabes que tu abuelo y yo

te vamos a esperar

con los brazos abiertos.

porque esta siempre va a ser

tu casa y de tu mamá,

que no se te olvide, ¿eh?

helena: revisa que lleves

todos tus útiles en la mochila.

ya voy a pedir un taxi

para que venga por nosotros.

eduardo: no va a ser necesario

que lo pidas.

helena: ¿por qué, papá?

[timbre]

plutarco: teniente, ¿cómo está?

con permiso.

eduardo: usted tan puntual

como siempre, licenciado.

helena: ay, plutarco, no--

no esperaba verlo aquí.

plutarco: perdóname que llegue

sin avisar, pero su señor padre

me llamó para decirme

que se iban en taxi y eso

no lo puedo permitir.

helena: ¿tú le pediste

al licenciado que venga

por nosotros?

plutarco: el teniente

me comentó, pero yo me ofrecí

a venir por ustedes

para llevarlos a su casa.

si usted me lo permite,

por supuesto, helena.

helena: muchas gracias

por sus atenciones, plutarco.

de veras no tengo con qué pagar

lo que hace por nosotros.

plutarco: no se fije, lo hago

con mucho gusto.

teniente, quédese tranquilo

que los voy a dejar instalados.

señora, con su permiso,

¿nos vamos?

helena: sí.

>> que dios y la virgen

vayan contigo, mi vida,

pórtate muy bien con tu mamá

y cuídala mucho, ¿eh?

lalo: sí, te quiero mucho.

>> y yo también.

>> precioso.

helena: adiós, ma.

eduardo: que te vaya bien,

mi hijo, cuídate.

>> yo los acompaño.

helena: ya acomodamos

los juguetes y la ropa

para que lalito ya se instale

en su nueva casa y quede todo

perfecto, ¿verdad, mi vida?

lalo: sí, ¿ya viste mi cuarto?

está bien padre--

plutarco: sí, sí, les quedó

superbién.

y yo te traje un regalito

para que lo estrenes

junto con tu cuarto, tu cama

y todo lo que te compró

tu mamá.

lalo: ¿un regalo?

¿qué es, qué es, qué es?

plutarco: un balón

de colección de los pumas

para que juegue mi amigo

el futbolista.

lalo: está bien padre,

gracias, plutarco, gracias.

plutarco: su hijo es un niño

encantador, helena,

de verdad que se roba

el corazón de la gente

que está a su alrededor.

helena: muchas gracias

por su apoyo incondicional,

plutarco, por todas

sus atenciones con mi hijo

y conmigo.

¿qué más le puedo decir?

gracias por todo, plutarco.

plutarco: no, por nada.

su felicidad me basta a mí

para ser feliz, helena.

bueno, los dejo.

[celular]

ay, perdón.

es adriano.

hasta pronto.

helena: adiós, plutarco,

y gracias, ¿eh?

plutarco: de nada.

helena: oye, pero eso está

impresionante.

lalo: sí, mira.

helena: me encantó, mi vida.

plutarco: jorobas, de veras.

rebeca: últimamente andas

con un genio de los mil

demonios.

te hablaba, cachito,

porque fui a la comisión

de turismo y cuando regresé

me enteré de lo que te hizo eva.

plutarco: ah, no fue para tanto.

rebeca: ¿cómo de que no?

te dio un golpe en los bajos

la muy infeliz.

¿no quieres venir al jacuzzi

a que te haga un masajito?

¿o qué puedo hacer por ti,

cachito?

plutarco: para empezar,

deja de hablarme a cada rato.

te pareces a la difunta

que me enchinchaba todo

el santo día.

rebeca: es la segunda vez

que me comparas

con el cachalote.

te llevo la cuenta, cachito,

y no me gusta nada.

plutarco: bueno, ya estuvo,

¿qué quieres?

rebeca: ya que no tienes

intenciones de venir

para buscar a memo,

te recuerdo que me debes

la garantía que te pedí.

un anillito de compromiso,

fino y carísimo.

plutarco: ah, eso sí.

sí, sí te lo prometo.

"bye".

rebeca: ay, plutarquito,

si te he aguantado todos

estos años, no es

por tu linda carita,

sino por lo que me puedes dar.

pero no me colmes la paciencia,

porque entonces

sí vas a saber quién soy yo.

plutarco: vas a tener

que esperar sentada,

blancanieves, porque yo solo

pienso casarme...

con helena.

helena: ay, mi amor.

ahora sí ya vamos a tener

mucho tiempo para platicar.

y te voy a ver dormir

en las noches, te voy a venir

a despertar en las mañanas

y ya vamos a estar juntitos

siempre.

lalo: te quiero mucho, mamá.

helena: ay, mi amor, hermoso.

[música]

[música]

eugenia: ay, pues sí.

me encantó hacer la película

"memorias del imperio".

también las telenovelas

de época que grabé.

me fascinan, me fascinan

esos vestidos.

juan carlos: y es que además

las historias son

bien románticas, ¿verdad?

eugenia: uh.

juan carlos: y ahora

el romanticismo como que se está

perdiendo, fíjese.

las personas ahora

se conocen, se enamoran

y terminan.

pero todo por internet.

eugenia: [ríe]

sí, desgraciadamente pues,

se ha perdido el calor humano.

juan carlos: oiga, y hablando

de eso precisamente,

¿por qué no está su marido

con usted en esta fecha

tan importante?

eugenia: bueno, porque tenía...

ay, no sé, cosas que hacer.

no habrá podido cambiar

el viaje, supongo.

juan carlos: mire, acerca

de su marido, si me permite

un comentario, con todo respeto,

¿verdad?

pero es que no se vale,

oiga, es que no se mide,

¿cómo va a dejar pasar

una fecha tan importante

con usted y festejar

tantos años de felicidad?

oye, es que es un salvaje,

¿qué le pasa?

eugenia: no, eva, no, eva.

si yo le contara, no.

mi marido...

me alejó de lo que yo más amaba.

juan carlos: sí, pues del cine,

del teatro, la televisión,

¿verdad?

eugenia: sí, sí, sí.

de ese mundo maravilloso,

pero también de mi hijo.

juan carlos: ah, no--no

la entiendo, ¿cómo?

eugenia: mi juan carlos siempre

tuvo una gran sensibilidad.

un gran talento.

desde chiquito,

pero modesto temía que esto

fuera a ablandarlo,

hacerlo femenino.

juan carlos: ay, vaya usted

a creer.

[ríe]

eugenia: y mi hijo,

que heredó mi veta histriónica,

se dedicó al turismo, ¿eh?

en lugar de ser artista.

juan carlos: claro.

y todo por las ideas

retrógradas y absurdas

de su marido, ¿verdad?

eugenia: sí, modesto se encargó

de apartarlo de mí.

de educarlo como un hombre.

juan carlos: no se ponga triste,

doña eugenia.

mire, si esto--esta plática

le causa tristeza, mejor

no hablemos de esto.

hoy es un día para celebrar

y no para estar triste, no, no.

eugenia: ay, gracias,

gracias por su comprensión.

juan carlos: mire, me atrevo

a decirle que esto puede ser

el inicio de una gran amistad,

¿verdad?

y si usted me lo permite,

eso podemos ser.

eugenia: ¿ser?

o no ser.

he ahí el dilema.

juan carlos: "hamlet".

eugenia: sí, shakespeare,

bravo, eva.

plutarco: helena...

rebeca: cachito.

si mahoma no va a la montaña,

la montaña va a mahoma.

¿qué te pasa?

plutarco: es que la casa está

toda patas para arriba,

ya ves que la están remodelando.

rebeca: pues sí.

deshazte de todo

lo que te recuerde al mal.

pero igual déjame quedarme

un ratito.

plutarco: es que te digo

que está hecho todo un chiquero.

es más, me voy a mudar

unos días hasta que termine

la remodelación.

rebeca: entonces vámonos

a mi "depa".

el jacuzzi nos espera.

plutarco: no, no, ya es

muy tarde, estoy muy cansado

y mañana tengo que madrugar.

rebeca: tú decides.

o nos vamos a mi depa

o nos quedamos aquí.

plutarco: no, ni lo uno

ni lo otro, hoy no.

rebeca: ándale, juguemos

a la bella y la bestia.

aquí está tu bella

para despertar la bestia

que hay en ti.

ay, cachito.

juan carlos: y aunque yo

me sentía muy cercano a mi mamá,

ahora me doy cuenta de que hay

muchísimas cosas

que desconocía de ella, mimí.

mimí: ay, mi hijo,

¿y por qué no le dijiste

que tú eres juan carlos?

aparte ella es la única

que cree que estás vivo.

hasta hablaste con ella

por teléfono pues.

juan carlos: no, no, fíjate

que lo he pensado,

pero es que no, no le quiero

provocar más confusiones

porque su mente todavía

divaga mucho entre la realidad

y la fantasía, y...

mimí: pues sí, eso sí.

yo no creo que le caiga

muy en gracia que su muchacho

pues sea ahora eva.

juan carlos: sí, no,

es muy delicado, mimí.

es mejor dejarlo así, mira,

que siga creyendo que estoy

de viaje y ya, ¿no?

mimí: pues sí, tú sabrás

lo que haces, además tú

la conoces mejor que yo.

era nada más una idea mía.

ándale, vamos a dormir

que mañana tenemos chamba.

juan carlos: vamos pues.

mimí: tú solito, mi hijo,

ándele, métase.

juan carlos: oye, necesitamos

ir buscando pruebas, series,

para ver el momento

para poder entrar a la casa

de plutarco.

mimí: oh, sí, mi chulo,

pero sin la tonita,

va a estar medio canijo.

juan carlos: pues sí, caray.

mañana averiguamos qué hay

en este disco y ya.

si yo fuera plutarco,

¿dónde guardaría las cosas

importantes?

a ver.

llave.

¿qué será llave?

mañana en grupo imperio

voy a ver si alguien de cómputo

puede explicarme de qué se trata

este maldito disco.

>> aquí está tu café.

aquí hay pan.

eduardo: gracias por el café.

>> ay, qué grande y qué callada

se siente la casa, ¿no?

eduardo: se me quitó el hambre.

>> mira, se le olvidó

a mi niño.

eduardo: y es uno

de sus favoritos.

>> ánimo, eduardo.

sabemos que los niños,

igual que los hijos,

son prestados.

eduardo: sí.

es la ley de la vida.

>> nosotros disfrutamos

ocho años a lalito

y todavía lo vamos a tener

aquí los fines de semana.

pero tienes que hacerte

a la idea de que él está bien.

que está con su mamá,

como debe ser.

eduardo: voy a la sastrería.

[música]

[música]

lucía: "hello".

oí por ahí que estabas

muy ocupado y me dije:

"lucía, ve a ayudarlo un ratito"

y aquí estoy, ¿en qué te puedo

ayudar?

>> no te molestes, lucía,

gracias.

lucía: ¿cómo no?

¿cómo te voy a dejar

con todo este trabajo

a ti solo?

aparte si te ayudo,

acabas más rápido y si acabas

más rápido, te puedes ir

a comer conmigo.

>> no creo que pueda,

tengo mucho trabajo todavía.

lucía: ay, qué lástima.

porque yo voy a comer

con helena.

y unos ejecutivos

muy importantes de la empresa

que te quería presentar y pues,

ni modo, ya, será para otra.

>> no, no, bueno, igual

me puedo apurar

para acompañarlos.

lucía: no, ¿verdad?

>> estará bien ir conociendo

más la empresa, ¿no?

lucía: pues es lo que te estoy

diciendo, siempre es bueno

tener amigos en todos lados

y si es en el trabajo,

pues mucho mejor.

>> oye, hoy en la mañana

oí a unos compañeros hablando

en el baño y precisamente

hablaban de un amigo

que tenían aquí.

que según entendí, ya se murió.

lucía: achis, ¿quién, quién era?

>> creo que se llamaba

juan carlos caballero,

¿tú lo conociste?

lucía: uy, si ellos te contaran.

>> no, pues cuéntame.

¿sí es cierto eso de que cometió

un fraude y no sé qué tanto

escándalo se armó con él?

lucía: mira, ese cuentote

del fraude yo no te lo manejo

bien, así que no te voy

a inventar.

>> pues como tienes más tiempo

que yo aquí, creí que estabas

enterada.

lucía: pues sí, sí estoy

enterada, pero no me consta.

ni tengo pruebas, ¿eh?

pero lo que sí me consta es

que a mi "amiguis" le robaron

su proyecto de playa majaua,

¿eh?

y todo indica que él fue

el ratero.

>> ¿en serio?

¿él le robó el trabajo

a mi jefa?

lucía: pues, ¿no te estoy

diciendo?

es que juan carlos se portó

muy mal con ella.

la engañó, le vio la cara,

ay, fue bien mala onda,

pero mira, ¿sabes qué?

no me gusta estar hablando

de muertitos.

>> no, pero sí crees que haya

sido él.

lucía: pues...

pues yo creo que sí,

pero ya la verdad la verdad

no creo que se sepa.

mimí: ¿no es mucho riesgo

traer ese disco acá?

juan carlos: pues sí,

pero a lo mejor nada más

se puede leer con el sistema

de cómputo de grupo imperio,

yo qué sé.

mimí: por lo menos disfrázalo

tantito, no seas--

no vaya a ser que alguien

lo reconozca, mira.

mejor en esta cajita,

que no dice nada.

juan carlos: no se entiende

nada.

mimí: ya casi es la junta,

apúrate.

juan carlos: avísales que voy

como diez minutos tarde, mimí,

por favor.

mimí: sí, acuérdate nada más

de no dejar ese disco

por ahí regado.

juan carlos: no, hombre.

¿de qué sirve que lo deje yo

regado si igual no se entiende

nada?

pues, ¿qué es esto, hombre?

¿qué será?

félix: señora león jaramillo,

solo para avisarle

que en estos días voy a estar

haciendo lo que viene siendo

el mantenimiento del sistema.

juan carlos: gracias.

[resuella]

¡félix!

félix: sí, señora.

juan carlos: oiga.

usted se la sabe todas todas,

¿verdad?

en este mundo intrínseco

de la computación,

¿no es cierto?

félix: bueno,

es mi especialidad.

eso fue lo que estudié.

¿por qué, señora?

¿quiere que la ayude?

si usted gusta, yo la ayudo

con lo que quiera.

juan carlos: qué coqueto.

gracias, félix.

félix,

qué lindo nombre.

yo luego te aviso, ¿eh?

con más calmita.

ándale, a trabajar

que hay cosas que hacer, ¿eh?

en esta empresa no se viene

a coquetear, córrele.

ándele, sí.

[música]

[música]

rebeca: cada día plutarco

me trata peor.

todo me está saliendo

exactamente al revés

de lo que yo esperaba.

mi sueños de status

y de poder se están yendo

por un tubo.

ay, pero tengo que pensar

las cosas muy bien

antes de hacer algo.

>> amigucha, no te entiendo

ni jota, yo a estas horas

de la madrugada

nomás no sé ni mi nombre,

es que me acabo de levantar.

rebeca: bueno, angélica,

te la vives en el reventón,

¿o qué?

hay que trabajar.

>> ¿cuál reven?

lo que pasa es que ahora

entré a trabajar a un bar

donde ando hasta en patines,

¿tú crees?

y me tocó para colmo el turno

de la noche.

rebeca: pues ahora te aguantas,

porque yo he oído tus dramas

a todas horas, así que ahora

me oyes.

el caso es que estoy segurísima

de que plutarco se trae algo

con la chiquita trepadora.

>> ay, aguas, amiga.

antes de armar un pancho,

mejor ten los pelos de la burra

en la mano.

no vayas a hacer un oso

de aquellos, no la vayas

a regar, rebeca.

rebeca: puede que tengas razón.

ay, pero tengo que encontrar

algo.

pescarlos in fraganti,

agarrarlos en algún momento,

algo, algo.

helena: ahora que ya conocen

las propuestas de las compañías

constructoras que quieren

participar con nosotros,

solo falta que las estudien

para unificar criterios

y ver cuál es la que más

le conviene al desarrollo

de playa majaua.

juan carlos: qué bárbaro,

helenita, qué clara

su exposición, la felicito.

no cabe duda que cada vez

estamos más cerca

de que playa majaua sea

toda una realidad.

adriano: licenciada moreno,

estoy más que satisfecho

con su presentación.

la felicito.

juan carlos: y lo mejor

está por venir, ¿verdad?

porque lo que vamos a hacer--

adriano: creo que lo que urge

verdaderamente es

la consecución de los permisos

de construcción.

todos: [hablan a la vez]

adriano: hay que estar

muy al pendiente de todo.

juan carlos: también tendríamos

que prestar atención

a la calendarización

de los eventos.

plutarco: porque una vez

que arranquemos con la segunda

fase del desarrollo,

va a haber poco tiempo

para los trámites,

así que hay que apurarse--

fernando: sí, yo estuve viendo

lo de los transportes

y hay mucho que negociar, ¿eh?

sobre todo con las líneas

de autobuses.

helena: a ver, déjenme

decirles--

señores, un momento,

es que la que estaba hablando

es doña eva.

adriano: santiago.

santiago: sí, yo creo

que los presupuestos se pueden

mejorar un poco más a nuestro

favor, ¿eh?

no, no, pero ya estaba--

[golpes]

juan carlos: señores, por favor.

la licenciada moreno y yo

estamos intentando exponer

un punto de vista y ustedes

están platicando

como si estuviéramos

en una tertulia.

claro, cuando un hombre habla,

hay que ponerle toda

la atención, ¿verdad?

pero cuando una mujercita

bella ejerce su derecho

de expresarse, la ningunean.

oigan, pero está mal eso, ¿eh?

está muy mal eso, muy mal.

plutarco: licenciada moreno,

perdón, nos distrajimos.

por favor, tome la palabra,

adelante.

helena: gracias, perdón,

doña eva, lo que quiero

comentarles es acerca

de la falta de contacto,

de cercanía con la gente

de playa majaua.

lamentablemente nuestro

departamento de relaciones

públicas no los invitó

al evento con el que arrancamos

con la segunda fase.

y prácticamente se está

ignorando a las personas

del lugar.

rebeca: o sea que según tú,

la culpable de todo soy yo.

helena: no lo dije yo,

lo dijiste tú.

rebeca: con la pena.

pero a mí no me mandaron

ese memo a tiempo,

¿yo qué ganaría con no invitar

a esas personas a un evento

de la empresa?

helena: no lo sé, el caso

es que la gente que tenía

que estar en el evento

no estuvo.

[música]

[música]

>> te traje el té que te gusta.

eduardo: al rato lo pruebo.

>> te vino a buscar

el capitán torres para ver

lo de unos uniformes de gala.

me dijo que te comunicaras

con él en cuanto puedas.

eduardo: me voy a apurar

para entregarlos mañana.

>> has estado trabajando mucho.

a lo mejor necesitas tomarte

un descanso, eduardo,

yo te veo...

te veo muy decaído--

eduardo: no necesito descanso.

lo que necesito es concentrarme

en el trabajo.

déjame solo.

helena: yo ya te dije

que no estoy buscando culpables.

rebeca: ¿ah, no?

entonces, ¿qué se supone

que estás haciendo?

helena: estoy señalando

el hecho de que relaciones

públicas cometió un error

al no invitar a la gente

de playa majaua, y eso

nos puede causar un problema

muy fuerte con la comunidad.

rebeca: pues yo no voy

a permitir

que me responsabilicen a mí

de un error debido a tu falta

de eficiencia.

helena: no vamos a entrar

en un tema de una discusión

sin fin, eso tendrá

que evaluarse en el momento

y en la forma indicada.

don adriano, ¿podríamos convocar

una junta más adelante

para hablar sobre este tema

en particular, por favor?

adriano: muy bien, licenciada,

muy bien, licenciada.

muy bien.

muy bien.

no hay ningún tema a tratar.

se levanta la sesión.

todos: [hablan a la vez]

helena: todos tienen prisa.

uno es sobre las constructoras,

lo demás es sobre

el presupuesto que estamos

manejando--

santiago: pues no, licenciada,

pues yo tengo dos iguales, ¿eh?

>> ah, una disculpa, santi.

debió haber un error

a la hora del reparto.

juan carlos: oye, niño...

marcela: ahora sí estoy feliz

como lombriz porque este fin

de semana ya me reconcilié

con mi marido.

>> ay, cuéntanos, marce,

queremos saber todos

los detalles.

>> ¿hubo abrazo, beso,

apapacho?

marcela: no, bueno, tantos

detalles no les voy a contar.

esos se los dejo a sus mentes

cochambrosas, su imaginación.

>> marce, no seas así.

estamos en confianza.

[llaman a la puerta]

>> aquí están, las ando

busque y busque.

>> ¿qué pasó, jacky?

>> tienes que llamar

de parte del grupo imperio

para confirmar

lo de la asistencia

de la convención turística

de las vegas.

>> sí.

>> oigan, ¿y quién va a ir

este año?

marcela: pues siempre se lo han

repartido entre los ejecutivos,

ahora a lo mejor va

el licenciado plutarco

o el mismo licenciado reyes.

>> ay, antes siempre iban

juan carlos, santiago

y tu esposo.

este año, pues, a ver

a quién le toca.

marcela: pues sí.

aunque ahora, siendo socia

doña eva, a lo mejor va ella.

>> ay, marce, ¿hasta crees?

dejar ir en su lugar

a una mujer y a las vegas,

uy, ni en sueños.

>> bueno, eso ya lo veremos.

vero, te encargo la llamadita.

es que después me regañan a mí.

marcela: ay, debe ser padre

ir a las vegas, ¿no?

los casinos, los shows.

los artistas que se presentan

allá.

>> sí, oye, marce,

pues dile a tu marido

que no sea malo.

que te lleve ahora que ya

se reconciliaron.

él ya fue muchas veces,

ya te toca a ti, marcela.

marcela: si dependiera de él,

yo creo que sí me llevaba,

pues es que no es cosa de fer.

ya ves que aquí los que mandan

son los señores y ellos son

los que viajan.

pero ya ahorraré.

ya ahorraré y nos vamos todas.

mimí: ¿dónde dejaste ese disco?

no puede ser que lo hayas

perdido, ¿dónde lo dejaste?

eres muy bruto.

juan carlos: es que te juro

que lo tenía en la mano.

lo que no me acuerdo

es si lo guardé antes de ir

a la junta, o si lo puse

en la bolsa, o si--

me lleva, hombre,

¿qué le hice al disco?

mimí: pues, ¿en qué estabas

pensando, mi hijo?

aquí no hay nada.

juan carlos: estaba atento

a la exposición de helena.

está bien bonita, ¿verdad?

mimí: hombre tenías que ser.

ven faldas y se pierden.

juan carlos: es que viste

cómo se veía helena,

se veía hermosa,

y tan elocuente--

mimí: ay, ya, ya, ya, ya.

juan carlos: ¿dónde dejé

el maldito disco, hombre?

mimí: pues dime tú.

juan carlos: es la única prueba

que tengo a mi favor, mimí.

o sea, no se pudo perder.

no se puede perder.

mimí: pues déjame decirte

que algo así como una prueba,

¿quién sabe?

porque tú no tenías ni idea

de lo que podía haber

en ese disco.

es más, nunca lo entendiste.

rebeca: es que estoy

que me lleva el diablo,

angélica, el diablo, ¿me oíste?

es un entripado de esos.

>> ah.

rebeca: y ahora encima tengo

que estar viendo el proyectito

de la "wannabe" esa.

>> oye, amigocha, ¿de veras

no hay trabajo para mí por ahí?

rebeca, ¿me estás oyendo,

rebeca?

rebeca: sí, sí, te oigo.

pero es que estoy viendo un cd

que no lo entiendo nada.

o está dañado o me dieron uno

que no es.

¿sabes qué?

luego te marco.

>> dígame, licenciada oropeza.

rebeca: a ver,

niña cómo te llames,

llama al gato félix,

al de cómputo, que venga

a mi oficina porque o tengo

un virus, o mi computadora

anda fallando, ¿qué sé yo?

ándale, que no sé nada

de computadoras.

juan carlos: ahora sí

estoy en ceros otra vez, mimí.

¿cómo puedo ser tan bruto

de perder ese disco?

me lleva.

mimí: aquí no se desmiente

a nadie, bruto, pero ya

cálmate porque además

no tiene caso que te aceleres.

al final de cuentas

ni siquiera sabíamos

qué había en ese disco.

a lo mejor ni siquiera era

tan importante.

juan carlos: el problema es

que ya no lo vamos a saber.

y sea como sea, era lo único

que había encontrado

para tratar de probar

mi inocencia.

ahora ni eso tengo.

mimí: eso es cierto, pero...

pero todavía podemos buscarle

por otro lado.

para algo entré a trabajar

aquí contigo, ¿no?

a lo mejor me va a tocar

encontrar algo con qué ayudarte.

juan carlos: pues--

[llaman a la puerta]

adriano: eva maría.

juan carlos: jefecito.

adriano: en estos días

vamos a tener una convención

en las vegas.

no es tan grande

como otras ferias de turismo,

pero no por eso deja

de ser importante.

el evento de las vegas

tiene mucha tradición.

grupo imperio siempre ha estado

presente.

hasta el año pasado

el organizador era juan carlos

caballero.

juan carlos: ay, que en paz

descanse, ¿verdad?

por ahí escuché que él iba

a las convenciones cada año

con santiago y fernando,

¿no es cierto?

adriano: así es.

era costumbre que se fueran

los tres.

pero dadas las circunstancias,

este año he decidido

ir personalmente

en representación

de la empresa.

y la verdad,

no quiero ir solo a las vegas.

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