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Por Ella Soy Eva Capítulo 55

Univision2 Dic 2019 – 12:00 AM EST

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lucía: a ver, ya, ya dime.

¿qué hay con don plutarco?

helena: ¿qué de qué?

lucía: ay. ¿cómo qué de qué?,

para mí que él quiere todo

contigo.

helena: lucía, ya, por favor.

lucía: ¿qué?, no te hagas,

,fíjate,

fíjate, que ayuda en todo, todo,

que procura en todo, te lleva

y te trae, ¿quién quita

y este sí es el bueno?

helena: no inventes cosas

donde no las hay.

lucía: no estoy inventando nada,

lo que digo es que a lo mejor

ahora sí encuestras el amor

con este señor que donde quiera

que lo veas, tiene lo suyo.

helena: sabes, tú eres eva dos.

contigo yo no puedo,

me voy a hacer un café.

lucía: no, no huyas cobarde,

platícame, ábreme.

¡ay, híjole!

santiago: oye.

fernando: órale.

perdón, perdón, pues ando

bien cruce, hermano.

santiago: ey, ey, ¿qué haces?

¿por qué te estás metiendo

en la computadora de marcia?

fernando: cómo para qué, para

encontrar pruebas de su cochina

infidelidad, ayúdame.

santiago: no te voy a ayudar,

yo no voy a ser parte

de tus bobadas. ahí te ves.

fernando: como diría

mi compadrito,

que en gloria esté.

ha estado navegando en páginas

de la pareja...

sexo...

ay, hija de--

claro que me está engañando.

helena: bienvenida

al grupo imperio

mimi: muchas gracias,

licenciada, yo encantada

de trabajar aquí con ustedes

y en esta empresa.

eva: sí, claro.

¿cómo le fue ayer, por cierto,

con mario, cómo le fue?

helena: eva, después hablamos.

eva: no, si lo dice por--acá,

mi prima, no se preocupe, ella

está enterada de todo, hombre.

helena: ah,

pues usted va por la vida

contándole a todo el mundo

todos los detalles

de lo que yo hago.

eva: no, claro que no.

es para que sepa que estamos

en confianza.

helena: es que no quiero

cometer la descortesía de

decirle lo que usted se merece

enfrente de su prima, además

hay que preparar un informe

para el licenciado

ramos arrieta,

vamos a ponernos a trabajar.

eva: ya había tardado

en salir don pluti en la--

helena: él merece toda

mi consideración y respeto,

no lo voy a tener esperando

por un informe,

váyase usted también a trabajar.

mimi: sí, usted tiene toda

la razón, con su permiso,

licenciada.

eva: no, porque--

mimi: no seas metiche, qué no

ves que la licenciada

está ocupada--

eva: qué va a estar ocupada--

mimi: vámonos, usted dispense.

mario: por favor,

no voy a interrumpir

mucho, solamente quiero ver

a lalito moreno, de segundo año,

por favor.

maestra: disculpe,

pero no lo conozco,

¿tiene algún parentezco

con el alumno moreno?

mario: maestra, sí, soy su papá.

maestra: disculpe, pero no puedo

traerle al niño hasta que hable

antes con su mamá.

mario: maestra, solo es un

momento, por favor.

lalo: papá.

mario: lalito, hijo.

maestro: espera, no.

mario: hijo.

lalo: ¿qué pasó, viniste

a recogerme?

mario: no,

vine a despedirme de ti,

hoy mismo me regreso

a estados unidos.

marcela: ya está lista

la requisición

pará la lista de los muebles

de playa mahaua.

renato: ya, ya está autorizada,

en cualquier momento deben hacer

la entrega.

helena: bien.

entonces--

[celular]

permítime un momento.

bueno.

>> ¿señora moreno?,

soy la directora del colegio.

helena: ¿qué tal, maestra?,

¿está todo bien con lalito?

>> sí, pero tenemos una

situación que necesito

consultarle. vino un señor a ver

a lalito y dice que es el papá

del niño.

helena: no, no, no,

de ninguna manera

deje salir a mi hijo

de la escuela con él.

no, por supuesto,

yo voy para allá, inmediatamente

salgo para allá.

lalo: ¿pero por qué te vas,

si apenas te conocí?

¿ya no quieres estar conmigo?

mario: no, no digas eso.

claro que quiero estar contigo,

te quiero muchísimo, pero

me si me voy es porque quiero

hacer las cosas bien,

como se debe.

lalo: no entiendo.

mario: sí, yo sé que no es

fácil de explicar tampoco, pero

lo que debes saber que yo quiero

ser el mejor papá

y por eso me voy.

voy a arreglar las cosas así

poder regresar para estar

contigo y ser el papá que tú

te mereces.

lalo: pero yo no quiero que

te vayas.

mario: ¿sabes?, un amigo de tu

mamá habló conmigo y me hizo ver

que tú necesitas más de lo que

yo te puedo dar ahorita, que

yo puedo ser una mejor persona

y creo que tiene toda la razón.

por eso me quiero ir para

arreglar todo y que cuando

vuelva tú te sientas orgulloso

de mí.

lalo: ¿y cuánto vas a tardar

en regresar?

mario: no lo sé,

pero te prometo que

en cuanto pueda voy a volver

y tú y yo nunca nos vamos

a volver a separar.

¿es un trato?

lalo: es un trato.

mario: mira.

dale esto a tu mamá, por favor.

lalo: ¿qué es esto?

mario: dile que es parte

de tu futuro, ella va a saber

qué hacer con esto, no lo vayas

a perder.

lalito, ya me voy.

lalo: te voy a extrañar.

mario: y yo a ti.

yo sé que me acabas de conocer,

pero siento

como si hubieras estado

conmigo toda mi vida.

en estos días te metiste

en mi corazón y de verdad

te quiero mucho.

lalo: yo también te quiero

mucho.

mario: te quiero mucho, cuídate,

por favor, cuídate mucho.

lalo: [llora]

[música]

[música]

marcela: ay.

¿qué haces ahí parado?

¿por qué me ves así?

fernando: te estoy observando

te estoy observando, flaca.

marcela: te ves muy raro,

a lo mejor todavía no se te baja

la borrachera.

vamos a comer, al rato

llegan los niños a la casa.

fernando: ve tú, yo prefiero

comer solo.

marcela: ya, de verdad,

¿qué te traes?

fernando: ¿qué te traes tú?

marcela: ¡ay! ¿yo de qué?

fernando: no, no te hagas que

la virgen te habla, flaquita,

ten los tamaños y confiesa, dime

a ver qué te traes tú.

marcela: quítame eso del ojos,

por favor, quítame eso del ojos,

háblame claro, yo con indirectas

no entiendo.

>> perdón, marce, te están

buscando los de la agencia

de viajes.

marcela: ahí voy para allá,

gracias.

pareces un niño.

fernando: ahora sí ya me cargó

el payaso.

helena: entonces se vino

a despedir.

lalo: me dijo que se iba

a estados unidos, que va

a volver para ser el papá que

yo merezco.

ah y te mandó esto.

helena: ¿esto te lo dio a ti?

lalo: sí me dijo que tú ibas

a saber para qué y para...

mi futuro

silvia: cuánto dinero.

helena: sí, es lo que no

quisimos aceptar ni mi papá

ni yo, pero si él quiere que

sea para lalito, pues le voy

a abrir una cuenta para sus

estudios,

finalmente es su padre.

eduardo: ¿qué más

te dijo ese hombre?

lalo: me dijo que un amigo

de mi mamá le hizo entender que

tenía que ser mejor persona

o algo así.

helena: ¿eso te dijo?

lalo: sí, pero no lo entendí

muy bien.

y no me dijo quién era

ese amigo.

helena: seguramente fue

plutarco.

eduardo: no podría ser

otro, era el único que podía

hacerlo entrar en razón.

helena: ¿y tú cómo te sientes,

mi amor, estás bien?

lalo: triste, ma, pero si él

me dijo que iba a volver,

yo lo voy a esperar.

plutarco: ahora sí, aquí tienes

tu boleto de avión

a los estados unidos

y no estaría de más que llamaras

a helena para decir que vas

de regreso y vas a desaparecer

de su vida. toma.

mario: no, no, no soy plutarco,

soy mario.

helena: ¿qué se te ofrece?

mario: solo quería avisarte que

decidí irme, voy a desaparecer

de tu vida.

y cuando esté preparado

voy a regresar a ver a lalito.

helena: está bien.

mario: sí, se me estaba

olvidando, sólo quiero decirte

que plutarco es un gran tipo

helena: sí.

oye, lalito me dio el sobre--

plutarco: helena, no, no,

todo bien, en un momento más

nos vamos al aeropuerto.

sí, él y yo hablamos

civilizadamente y comprendió que

debe irse.

helena: muchas gracias.

no le diga nada a mario, pero

la verdad es que yo estaba muy

nerviosa con su presencia,

le agradezco mucho todo lo que

ha hecho por nosotros.

plutarco: usted no se preocupe,

es lo menos que podría ser.

quédese tranquila, la veo más

tarde en la oficina, adiós.

ahora sí.

onésimo: ahora sí.

plutarco: no queremos

que el avión vaya a dejar

a nuestro amigo mario, ¿no?

onésimo: no, no queremos.

plutarco: pues entonces vámonos.

onésimo: por eso digo.

>> pues siendo prima de doña

eva, sea bienvenida

cualquier cosita que necesite,

ya sabe, estoy a sus órdenes,

con permiso.

mimi: adelante, adelante.

eva: es medio lame

con los que tienen poder.

mimi: creo que cae re gorda.

[celular]

eva: ay.

qué honor recibir una llamada

de la única y maravillosa actriz

eugenia mistral,

dígame en qué puedo servirle.

eugenia: yo sé que puede ser

algo precipitado,

pero me gustaría invitarla esta

noche a mi casa para celebrar

algo muy especial.

eva: pero por supuesto, ahí

me va a tener.

a poco creía que le iba a decir

que no, ni que fuera loca,

claro que sí.

usted pone la cena y yo le voy

a cebar algo que

le va a encantar.

perfecto, a esa hora la veo,

ándele pues.

chaito.

ah.

ay, dispénseme, no lo vi venir,

es que venía concentradísima

en mis cosas.

plutarco: vieja bruta.

eva: cómo dijo, repítame

lo que me dijo.

plutarco: sí, con gusto,

vieja bruta, fíjese por dónde

camina.

siempre por usted surgen

problemas.

eva: don pluto--

plutarco: y de una vez le digo,

no me diga don pluto,

me reviente que me diga

don plute.

eva: y le va a reventar más que

le diga don pluta, ¿no cree?

plutarco: bruta y estúpida.

eva: ¿cómo dijo?

plutarco: bruta y estúpida,

¿está sorda?

eva: ¿qué húbole?

[música]

[música]

mimi: mi prima la eva me dijo

que le trajera estos documentos,

que porque urge su firma,

es para tramitar unos permisos

de la comisión de turismo, eso

me dijo.

adriano: ah.

mimi: tómese su tiempo,

pero firme.

adriano: sí, cómo no.

mimi: no, no, no, donde dice

su nombre.

oiga, no sé si es mi imagación

pero parece como si me estuviera

deborando con la mirada.

adriano: no.

perdón, lo que pasa es que

esas botas que trae puestas

no van con el uniforme

de esta empresa,

por favor, no las traiga.

mimi:¿no le gustan mis botitas?

adriano: sí, me gustan mucho,

pero aquí no, señora.

mimi: señorita, ¿qué pasó,

en qué quedamos?

está bien, si no le gusta

pues ya no las vuelo a traer.

pero fírmele, fírmele.

¿mis bolitas sí le gustan?

adriano: sí, mucho.

mimi: al centro, y que se pareza

porque si no me las regresan.

ándele, qué tino tiene.

eva: a ver si aprende a respetar

a las mujeres para que no

nos siga diciendo viejas,

somos unas damas, qué damas,

somos unas mujercitas bellas,

eso es lo que somos, claro.

helena: ¿qué pasó aquí?

eva: cómo qué pasó.

>> es que se hicieron de

palabras y doña eva le dio un--

en los--

helena: qué bárbara,

cuando yo pienso que no puede

hacer algo peor, viene

y se encarga de superarlo.

qué le pasa, no se mide,

de verdad.

permítame ayudarle, respire

profundo, sí respire.

sí, así camine en los talones

y respire profundo.

ya se siente mejor, ¿no?

plutarco: sí, ya estoy bien.

no se preocupe.

helena: venga, siéntese.

siéntese ahí,

es que yo todavía no puedo creer

que eva le haya hecho esto

a usted.

plutarco: tal vez yo tuve

la culpa por no saber

tratarla bien,

tal vez sin querer

le dije algo que la ofendió,

no sé, eva impredecible.

helena: lo que pasa es que usted

es demasiado bueno, no trate

de justificarla, esto que

le hizo ya rebasó cualquier

límite y no podemos seguir así.

pltucardo: ya, olvídelo, ya

bastantes problemas tiene usted

como para que ahora se preocupe

por mí.

helena: al contrario,

usted se ha hecho cargo

de muchas cosas mías, ni

siquiera le he podido

agradecer bien lo que hizo

por mí convenciendo

a mario de que se fuera.

plutarco: eso no fue nada, fue

una plática de hombre a hombre,

nada más.

[puerta]

helena: adelante.

eva: don plu-- no, perdón,

don plutarco,

vengo a pedirle

perdón por lo que hice.

yo sé que estuvo mal y si usted

encuentra un lugarcito

en su corazón para disculparme,

se lo voy a agradecer...

por lo que hice, claro.

plutarco: no es tan importante,

ni siquiera me dolió tanto.

lo que pasa es que tampoco puede

es que tampoco puede andar por

la vida golpéando así la gente.

eva: sí, tiene razón, es que

a veces me ganan las ganas de...

helena: es muy importante que

entienda la magnitud de lo que

hizo, así que usted y yo vamos

a aclarar esta situación.

¿plutarco, nos permite?

plutarco: sí, sí, claro.

permiso.

[música]

[música]

eva: y a todo esto,

¿por qué lo defiende tanto,

a santo de quién o qué?

helena: lo defiendo

porque lo quiero.

eva: ah, lo quiere.

helena: sí, lo quiero como

amigo.

eva: ah, lo quiere entonces.

sabe qué, es una tonta por

querer a un hombre con él,

lo siento mucho,

pero es una tonta.

helena: eva.

ya, ya se acabó,

si no hay respeto,

no hay manera de seguir

conviviéndo ni trabajando

juntas.

eva: ¿qué quiere decir con eso?

helena: que usted será muy socia

del grupo imperio, pero a mí

nada me obliga a tener que

soportarla, usted tiene derecho

a meterse en mi vida,

a insultarme, ni a tomarse

ninguna de las atribuciones que

se han tomado conmigo.

eva: entonces qué quiere

que haga.

helena: lo que quiero es

no volver a tener que tratar

con usted,

renato es mi asistente,

así que no tiene ningún sentido

que sigamos trabajando juntas.

como socia que es, yo le voy

a rendir cuentas, pero olvídese

de que alguna vez

fui su amiga.

retírese, por favor.

marcela: ¿tienes el último

presupuesto que nos dio

la constructora del pacífico?

fernando: búscalo,

por ahí debe andar.

marcela: no, es que

no lo encuentro.

te lo dieron a ti para que

lo revisara tu área, por favor,

dime dónde está.

fernando: yo no soy ni tu gato

ni tu secretaria, busca bien y

encuéntralo para eso tienes ojos

y manitas, ¿sino para qué

las tienes?

marcela: estás insoportable.

fernando: y por qué no

te preguntas por qué ando así.

marcela: por qué no mejor

se bajas los pantalones

y me lo dices en mi cara,

ya me estás cansando.

fernando: ¿desde cuándo

te cansaste de mí?,

y por eso me haces

lo que me estás haciendo.

marcela: ¿yo qué te estoy

haciendo?, allá tú si no quieres

hablar claro conmigo,

pero estás hartando

y cuando me harto...ya sabes.

fernando: me paso de buena

gente, me cae.

me duele.

ay.

me duele mucho, flaca.

eva: ahora sí estoy seguro,

helena siente algo por plutarco.

mimí: es que tú también,

le pones todo en charola

de plata, cómo se te ocurre

darle un golpe en sus...

eva: cada vez que trato de hacer

quedar mal a plutarco, me sale

el tiro por la culata.

helena lo quiere,

lo quiere,

ya me llegó la tristeza, es que

no puedo hacer nada y menos

con este disfraz.

estoy atrapado en estos tacones.

mimí: ¿por qué no te tomas

la tarde libre?, ándale,

vete a pensar, a descansar.

eva: sí, a lo mejor, ya no sé,

la verdad.

mimí: además te tienes que

animar porque acuérdate que hoy

vas a cenar con tu mamá.

ándale, yo me quedo aquí

encargada de todo.

si tengo dudas, te marco al

celular o le pido ayuda aquí

a la chamaconas, no te apures,

pero ándale, te estás tardando.

eva: gracias.

santiago: ¡fernando,

estoy trabajando!

fernando: es que no me puedo

concentrar,

ando pensando cosas bien feas.

santiago: olvídate eso, deja eso

pensamientos que sólo son

producto de tu imaginación.

fernando: por cierto, hablando

de mi imaginación, me la imagino

así, pero con su amante.

[llora]

[celular]

¿qué pasó, hijita?

jennifer: hola, pa.

¿sí me das permiso de ir

a la casa de mi amiga maribel?

no, ya sabes que no voy sola,

kevin también va conmigo.

fernando: ¿y ya le pediste

permiso a tu mamá?

jennifer: sí, ya le marqué

y nos dio chance, pero te quería

preguntar a ti.

fernando: ¿dónde anda tu madre?

jennifer: no sé, digo,

si tú no sabes,

yo menos, ¿por qué no le marcas?

muchas gracias, papi,

nos vemos al ratito, bye.

fernando: ahora sí, ahora sí.

ya me cayó...

[llora]

[música]

[música]

eva: ¿qué tienes, santita?

marcela: ay, ya no aguanto.

eva: ¿qué-- no me digas,

soy adivina, te peleaste

con tu esposo, ¿verdad?

marcela: peor que eso,

me está tratando

con la punta del pie,

me está echando unas indirectas

horribles, no quiso venir

a comer conmigo, pero no me dice

por qué anda así.

eva: claro, es típico

de los caballeros,

traen un dolor que los consume

por dentro, pero no lo dicen,

no saben expresar sus

sentimientos.

marcela: pero es que yo así

no entiendo, ¿qué le cuesta

decirme qué le pasa?

eva: no llores, fíjate que yo

ando igual que tú,

traigo mi corazoncito

y la lágrima a punto de brinco

pero no sale

porque me despinto, pero ahí

está queriendo salir

y queriendo salir.

marcela: no, no se despinte,

cualquier cosa que le esté

pasando, mucho ánimo,

usted tiene muy buen carácter,

siempre le encuentra el lado

bueno a las cosas,

le ve lo bonito a todo.

eva: ay, igualmente, pero lo veo

renegrido, renegrido.

es que...

[llora]

helena: lo peor es que me siento

fatal, yo no estoy tan segura

de que eva se mereciera todo

lo que le dije.

lucía: por lo que me dices,

sí fuiste bien gacha con ella.

yo, en tantos años que tengo

de conocerte, nunca te he visto

ni la mitad de enojadade lo que

te pusiste con la pobre

de doña eva.

helena: sí,es muy buena persona,

es muy noble y con un buen

corazón, pero qué caracter

tiene, parece más marginada que

un hombre.

lucía: pero la cortaste así

de plano con ella, o sea,

¿ya ni un cafecito ni nada?

helena: no sé,

no sé, porque aunque sea tan

impulsiva, es una mujer

con muy buenas intenciones.

lucía: sí, es lo que yo te digo,

es como imprudente, sí,

metichona, sí, pero pues

buena gente.

helena: sí, la verdad es que

este tiempo juntas he llegado

a quererla...

mucho.

y no, no me gusta estar peleada

con ella.

¿ahora qué puedo hacer?

eva: muchas gracias

por invitarme.

marcela: no, al contrario,

si es un gustazo.

ya ve, mi marido no vino

a comer, mis hijos andan

de vagos con sus amigos,

así que estuvo perfecto.

eva: bueno, me lavo las manos

y vengo, ¿de acuerdo?

marcela: ¿sabe dónde está?

eva: sí.

bueno, más bien no,

me dice por dónde.

marcela: se va por el pasillo

al fondo a la derecha,

la segunda puerta.

eva: gracias.

marcela: ¿no que no ibas a venir

a comer, mi amor?

fernando: así te quería

encontrar, te agarré,

¿cómo te agarré?

mira, mesa para dos, yo no iba

a venir a comer,

no están los niños.

¿dónde diablos está tu amante?

marcela: fernando.

fernando: hazte, tengo todas

las pruebas, flaca.

marcela: ¿de qué me estás

hablando?

fernando: la lencería,

las velas, chequé tu

computadora, estabas viendo

páginas, páginas de sexo.

marcela: te metiste

a mi computadora, es una falta

de respeto--

fernando: y ahora comida

romántica para dos, dónde está

ese hijo de su madre para

romperle--

eva: ¿ya va a empezar

con la ridiculez de quitarse

el saco?

perdón, oí todo desde el baño

y solo tengo una cosa

que decir, usted es un animal,

una bestia es lo que es.

¿sabes qué, marceluca?, dile

todo, todo lo que este

cavernícola tiene que saber.

fernando: más respeto, señora,

o no responde.

[hablan a la vez]

eva: dile todo lo que hiciste

por él y todo lo que este

no ha hecho por ti en años.

yo los dejo, pero aprovecho,

no te guardes nada

a ver si así aprende,

a ver si así valora,

a ver si así entiende--

marcela: le agradezco,

le agradezco muchísimo

y perdónenme que se va

sin comer, qué vergüenza.

eva: no se preocupe.

mimí: por medio...

de...

la presente...

¿con s o c?

burra, con z.

presente.

adriano: perdón, pensé que

estaba aquí su primita.

mimí: no, no, no, pase, pase,

entre, venga,

ella no está pero dígame en qué

le puedo ayudar.

adriano: es que yo venía

a invitarla a cenar.

mimí: muchas gracias,

¿y a dónde me va invitar?

adriano: no, a usted no,

a ella, a eva maría.

mimí: no, ella no está, pero

aquí estoy yo para sustituirla.

¿qué pero me pone?

adriano: pero...

no, cómo pero, ninguno.

mimí: mire, mi prima y yo somos

casi casi lo mismo, nada más que

yo en simpática.

ambos: [ríen]

mimi: de todas formas, mi prima

no puede, hoy tiene

un compromiso.

yo no tengo compromiso,

estoy libre para lo

que usted quiera y mande.

adriano: quiere ir a cenar

conmigo.

marcela: a veces parece que no

nos damos cuenta, fer, pero

vivimos para el trabajo,

la casa, los niños,

pero tú y yo,

como pareja,

no hablamos, no convivimos,

ni siquiera en la cama

estamos bien.

fernando: ¿por eso andas

buscando por otro lado

porque no quiere nada conmigo?

marcela: fer, si yo hubiera

querido otro, te lo hubiera

dicho de frente y antes de dar

un paso fuera de esta casa.

yo jamás te hubiera engañado,

¿cómo puedes pensar eso?

fernando: entonces ¿para quién

era la lencería, la página

de sexo, las velas,

todo lo que encontré?

marcela: para ti, para quién

más.

hace mucho que entre nosotros

pues...no hay romanticismo,

ya no me buscas

para hacer el amor--

fernando: es que...

marcela: no te justiques.

cuando estás conmigo,

de vez en cuando,

tengo la sensación de que es

por puro trámite,

por eso me compré...

esa cosa ridícula

que me compré

para estar bonita para ti,

pero bueno...

a lo mejor, te caigo bien

como mamá de tus hijos...

pero igual ya no te gusto

o ya no quieres como mujer.

y...

y eso me--

me...me hace sentir muy mal

porque además eso nunca

puedo hablarlo contigo.

fernando: ¿así de plano, flaca?

marcela: flaco, estamos muy mal

y si no hacemos algo para

arreglar las cosas, los dos,

quién sabe qué pase

con nuestro matrimonio.

fernando: sabes qué,

no te muevas, no me tardo.

marcela: ¿a dónde vas?

no me dejes hablando sola.

[música]

[música]

fernando: flaca,

¿estás despierta?

qué bueno porque hace rato

de plano se me cerró el mundo

y no supe qué decirte,

pero ya volví.

no, no, quédate así, flaquita.

cuando te veo a los ojos

luego luego se me va la onda

y... mejor nomás óyeme, luego

me dices hasta de qué me voy

a morir.

yo sé que soy medio bruto,

no siempre se me da explicarlo

con palabras y también sé que no

soy romántico, ni tierno,

ni detallista, ni todas

las cosas que a ti te gustaría

que fuera.

también sé que antes hacía

mi luchita por serlo,

cuando recién nos casamos,

te apachaba más, te traía

flores, te invitaba al cine

y con los años como que me

he vuelto más menso que antes,

pero a pesar de eso, quiero que

sepas que tú eres mucho más

que la mamá de mis hijos,

tú eres la mujer

de la que me enamoré

hace 20 años y a la que quiero,

a la que quiero como el primer

día que te vi, flaquita,

eres la única mujer con la que

quiero estar.

aunque yo sea así de machín,

y de hablador, la verdad es que

desde que nos casamos,

no he hecho el amor con nadie,

nime interesa hacerlo,

no me interesa hacerlo con nadie

nadie que no seas tú.

juan carlos: ¿qué pasó,

algún problema?

mimí: no, nada más hablo

para chismearte.

agárrate.

adriano me invitó a cenar.

juan carlos: ¿hoy?

mimi: mañana la mañana, menso,

eso sería desayuno, hoy.

juan carlos: felicidades, quién

quita y en una de esas...

mimi: ¿y tú en qué andas?

juan carlos: pensando,

en un rato voy a cenar

con mi mamá.

fernando: hace rato que estabas

llorando, no debí haberme ido,

pero quería encontrar algo para

consolarte y para que supieras

que yo seré medio sope

y atarantado y así...

pero también quiero hacerte

sentir cuánto te amo, flaquita.

te amo mucho.

marcela: yo también te amo.

y agárrate, porque triste

triste, pero ya me empecé

a sentir como chinita, chinita.

fernando: esa es la idea,

¿sino por qué crees que mandé

a los chamacos con mis papás?

marcela: mi flaco.

fernando: te amo.

marcela: y yo a ti.

fernando: hazme tuyo.

>> [grita]

helena: buenas noches.

>> buenas, ¿a quién buscaba?

helena: ¿aquí vive la señora

eva maría león jaramillo,

viuda de suluaga?

>> sí, aquí vive.

helena: la puedo ver.

>> claro que sí.

sí, mire, por las escaleras,

después del pasillo, la puerta

de la izquierdam ahí es.

lo que no sé es es si está ella

o su sobrino, juan carlos

o los dos.

helena: juan carlos.

>> sí, juan carlos.

helena: gracias.

muy bien.

[puerta]

helena: ¿eva?

¿eva, está usted allí?

eva, soy helena,

¿no la interrumpo?

[música]

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