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Por Ella Soy Eva Capítulo 50

Univision2 Dic 2019 – 12:00 AM EST

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mimí: ya cálmate,

se te va a derramar la bilis,

mi hijo.

juan carlos: es que plutarco

anda a sobres con helena, mimí,

por favor, está como una fiera

acechando a su presa.

pues claro que me muero

de celos, hombre.

mimí: ultimadamente,

aunque ese señor ande sobres,

a helena no le mueve ni un pelo,

pues, ¿a ti qué?

no te me alteres.

mientras ella no caiga,

tú risa y risa como si nada.

porque la vida es un carnaval.

[tararea]

juan carlos: le llevé flores,

le llevé flores.

mimí: ah, ¿sí?

juan carlos: perdón

la concurrencia, es que ando

un poco alterada.

el problema es que no estoy

tan seguro de que helena

no sienta nada por plutarco

y eventualmente va a caer,

porque pues la está acechando

como una fiera tras su presa.

mimí: pues, ¿qué te digo?

¿qué te digo?

contigo ya se me acabaron

los consejos, tienes la cabeza

dura, tantos pelos no te dejan

pensar.

juan carlos: ah, pues sí.

estoy pensando, fíjate,

hacer una reunioncita

de mujercitas así como una

y ahí a lo mejor le saco

la sopa a helena y de paso

a samantha.

mimí: o con una pijamada,

algo así.

juan carlos: pues sí, nada más

que yo con camisón de abuelita,

porque si no, está cañón, ¿no?

pero mira, entre botanita

y entre trago, se afloja,

se desinhibe, el alcohol

es infalible.

mimí: muy buena idea, mi chulo.

así de helena y samantha

averiguas qué se traen.

juan carlos: claro, desde luego,

es mi idea, se me hace

que la cabeza dura eres tú.

¿traes peluca también?

mimí: ¿esa idea se te ocurrió

a ti solo o a eva?

porque a mí se me hace

que a jc se le está pegando

lo listísima de mi prima eva.

juan carlos: ¿qué te pasa?

mimí: sí--

juan carlos: yo era inteligente

desde antes.

hay pruebas.

adriano: licenciada oropeza,

ya llegaron todos los invitados.

rebeca: casi.

el único que faltó fue diego

fonticoda, pero mandó

un representante

de su aerolínea,

así que prácticamente estamos

completos, licenciado.

adriano: perfecto.

¿lista?

helena: sí.

adriano: no se diga más.

helena: gracias.

rebeca: ¿y qué esperará

la licenciaducha moreno

para empezar con su "speech"?

helena: pues nada,

que no ha llegado nadie

de playa majahua y supuestamente

iba a venir por lo menos

un representante de la comunidad

y no--no los veo.

¿usted no sabe nada de eso?

rebeca: ni idea.

como a mí no me dijeron nada.

helena: yo misma se lo encargué.

y supuestamente el titular

de relaciones públicas debería

de hacer llegar la invitación

a cada uno de los convocados,

¿no?

¿o usted necesita, tal vez,

que yo le diga cómo hacer

su trabajo?

rebeca: mira, licenciadita

de quinta, tú a mí no me vas

a venir a decir cómo hacer nada.

eres una ridícula--

plutarco: licenciada oropeza,

esté usted dispuesta a reconocer

sus errores, al menos tenga

la decencia de no armar

un escándalo.

juan carlos: óigame.

yo no sé en qué haya fallado

rebecucha, pero usted tampoco

tiene el derecho de hablarle así

y "cajaronearla" como lo hizo.

por favor, no se olviden

que todos venimos aquí

como un equipo, representando

a grupo imperio.

luego estas cositas,

ustedes caballeros, lo toman

como que fuéramos

unas conflictivas las mujeres

y no, no, no.

así que ustedes, chicuelas,

¿verdad?

no le den armas a estos machines

para que inventen eso,

por favor, vamos a comportarnos

con mesura.

helena: bueno, pues sí es

una pena que no haya venido

nadie representando

a playa majahua, pero de todas

maneras, el evento tiene

que comenzar, así que deséame

suerte, eva.

juan carlos: ay, usted no sabe

lo bien que le--

sí, permiso.

ustedes no saben--

no, ustedes no, usted.

no sabe lo bien que le va a ir,

le va a ir increíblemente bien.

venga un abrazo para--¿cómo no?

helena: eva, es que--

juan carlos: le va a ir

muy bien, mucha suerte.

helena: gracias, ya.

juan carlos: ¿ya se lo sabe?

a ver--

helena: sí, ya--no, me lo sé,

pero me las voy a llevar.

plutarco: ¿qué te pasa, rebeca?

¿por qué te pones tan gallita

y haces esos numerazos?

ven aquí.

rebeca: ¿y tú qué te traes

que defiendes a la mugrosa

asalariada?

plutarco: es que ella

tenía razón

y la que la regó fuiste tú,

eres una estúpida.

rebeca: ¿por qué me tratas

peor que un perro sarnoso?

encima de esto, hace siglos

que ni una juntita

del corporativo tenemos.

así como--

plutarco: no empices, ¿sí?

rebeca: pensé que muerta

la ballena, tú y yo íbamos

a ser como marido y mujer,

y justamente está siendo

al revés.

plutarco: deja de lloriquear,

ya te dije, tenemos

que permanecer separados

para que nadie sospeche nada.

rebeca: ¿sabes qué?

¡a mí a estas alturas me vale!

plutarco: shh.

rebeca: si me tratas así,

es porque seguro te traes algo

con la piraña.

plutarco: ¿otra vez

con esa cantaleta?

estás loca, y desde ya te digo,

como castigo vamos a dejar

de vernos unos días.

me tienes harto.

rebeca: ni que fueras tan bueno

en la cama, cachito.

helena: y además de agradecerles

su apoyo y confianza

para grupo imperio,

en este evento queremos hacerles

un reconocimiento como la parte

tan importante que han sido

en esta primera fase

de lo que será el desarrollo

más importante de todo méxico.

el proyecto playa majahua.

así que muchas gracias

por acompañarnos.

[aplausos]

juan carlos: ay, qué barbaridad.

qué barbaridad, bravo.

qué bonita ponencia,

llena de elocuencia, bravo,

denme una h.

denme una e.

¿qué no me están oyendo?

¿están sordos?

denme una h dije.

todos: h.

juan carlos: denme una e.

todos: e.

juan carlos: l.

todos: l.

juan carlos: e.

todos: e.

juan carlos: n.

todos: n.

juan carlos: a.

todos: a.

juan carlos: ¿qué dice?

todos: ¡helena!

juan carlos: más fuerte.

todos: ¡helena!

[aplausos]

helena: gracias, gracias

por la porra.

juan carlos: qué bárbaro.

le salió increíble,

qué elocuencia, qué manera

tan directa de decir las cosas,

¿sabe quién debería aprender

de usted?

los políticos, porque hablan

y hablan, ¿y sabe qué?

no dicen nada.

helena: ay, eva, qué cosas

se le ocurren.

juan carlos: es la verdad, jefa,

es la verdad.

>> don adriano.

adriano: licenciado, ¿cómo está?

>> usted como siempre.

llevando al grupo imperio

a lo más grande.

adriano: bueno, no es

por presumir, pero una

de las características

de nuestra empresa,

característica principal,

es siempre estar a la cabeza

de la modernidad.

>> licenciado ramos arrieta,

felicidades por sus grandes

ideas para este proyecto.

plutarco: gracias, gracias.

>> todos sabemos que sin usted,

playa majahua no sería nada.

plutarco: no, por favor.

por favor.

juan carlos: es horrible,

¿verdad?

es horrible hacer caravana

con sombrero ajeno.

eso está mal, ¿eh?

helena: eva, por supuesto

que el crédito es de grupo

imperio, siempre lo ha sido.

juan carlos: ¿ya va usted

también a empezar

de mentirosilla?

no es así, si usted--

la idea del proyecto fue

de usted--

helena: eva, eva, es

de la empresa--

juan carlos: no, es de usted.

>> por cierto, qué buena porra,

madame, la felicito.

juan carlos: me encantan

las porras, ¿cómo se llama

usted?

>> ah, yo soy licenciado

bustamante, a sus órdenes.

juan carlos: fíjese nada más.

denme una b.

todos: b.

juan carlos: denme una u.

todos: u.

juan carlos: y así llegamos.

¡bu!

[ríe]

adriano: por favor--

juan carlos: ya, hombre,

no sea aguafiestas.

ay, está buenísimo.

helena: es que siempre

ella echa porras.

juan carlos: ¿una champañita?

ya llegué.

plutarco: vaya.

adriano: ¿por qué quiso

que nos viéramos tan temprano,

eva?

espero que sea por una buena

razón.

plutarco: ¿ya nos va a explicar

a qué se debe tanto misterio?

juan carlos: don adriano,

gracias por venir.

desde ayer estuve revisando

los estados financieros

de la empresa, ¿verdad?

y quiero decirle

que deseo recontratar

a las 100 empleadas

que grupo imperio despidió

injustificadamente

hace unos meses.

adriano: a ver, a ver,

eva maría, por favor,

eso no puede ser.

si despedimos a esa gente,

no fue por gusto.

en ese momento teníamos

la necesidad de sanear

la economía de la empresa.

por un negocio que se cayó

gracias a juan carlos caballero.

juan carlos: ya no

me lo restriegue, por favor,

que ya me sé la historia.

plutarco: entonces si ya

lo sabe,

debería entender que la empresa

no tiene los recursos

para hacer esa recontratación

que usted está pidiendo.

juan carlos: estuve analizando

los estados financieros,

¿verdad?

y sinceramente no parece

que la empresa esté

en los números rojos

que dice aquí don plutarco.

plutarco: ¿está dudando

de mi palabra, señora?

juan carlos: sí, licenciado.

en mi opinión, usted no ha

estado reportando la realidad

de las finanzas de grupo

imperio.

la pregunta es...

¿por qué?

>> cuidado.

eduardo: ¿ibas a decirme algo?

>> no.

no, ¿encontraste tu medicina?

eduardo: sí, cada día están

más caras, no sé a dónde vamos

a ir a parar.

>> bueno, lo importante es

que te están haciendo bien,

porque yo veo que ya estás

mucho mejor.

eduardo: ni tanto.

y ahora que se lleven a lalo,

¿quién sabe qué me pueda pasar?

luego no te quejes

de que yo te dejo hablando sola,

¿eh?

parece que está uno aquí

pintado, caramba.

>> perdón.

[música]

[músic

adriano: plutarco,

cualquier aclaración

sobre las finanzas

de la empresa nunca salen

sobrando.

estamos esperando

una explicación.

plutarco: es cierto,

grupo imperio se está

recuperando, pero de eso

a que se pueda recontratar

a todas esas mujeres,

por favor.

juan carlos: bueno, es un hecho

que la empresa, ¿verdad?

ya no está al borde

de la quiebra.

si analizamos la situación,

yo creo que sí se pueden abrir

nuevas plazas, ¿no cree?

plutarco: de hecho,

es lo que estamos haciendo.

le recuerdo, acabamos de emplear

a la señora samantha,

a la asistente de la licenciada

moreno, a dos personas más

y hace poco lucía zárate

también regresó.

ella estuvo en esa liquidación

y es el mejor ejemplo

de que estamos haciendo

un esfuerzo.

juan carlos: bueno, un esfuerzo

que no es suficiente, ¿verdad?

plutarco: ¿usted cómo sabe?

discúlpeme que se lo diga,

pero usted no es más

que una asistente,

elevada a accionista

por la voluntad de mi querida

esposa, que en paz descanse.

pero ¿tiene idea

de las variables económicas

de cómo afectó la inflación

a la empresa?

juan carlos: óigame, no soy

estúpida tampoco, ¿eh?

plutarco: entonces no me pida

milagros.

para hacer ese tipo de acciones,

se necesita primero un nuevo

balance dictaminado

de la empresa y todavía

no es el momento de hacerlo.

juan carlos: ay, ¿por qué no?

a ver, dígame y se atreve--

adriano: eva.

juan carlos: ¿qué?

adriano: hasta que no

se resuelva lo que pasó

con el dinero que juan carlos

robó, no podemos tener una idea

clara del estado financiero

real de la empresa.

plutarco: eso sumado

a lo que perdimos cuando se cayó

el negocio con fairbanks

por culpa de juan carlos.

juan carlos: bueno,

pero el proyecto de playa

majahua no puede ir mejor,

¿verdad?

va a pagar con creces

la metidota de pata

del difuntito.

hasta usted le va a quedar

debiendo, don adriano, ¿verdad?

por lo de las acciones

que le iba a vender.

adriano: ¿usted cómo sabe eso?

juan carlos: ¿qué?

adriano: lo de las acciones.

juan carlos: ¿qué?

adriano: esa fue

una conversación que juan carlos

y yo tuvimos a solas,

¿usted cómo lo sabe?

juan carlos: ¿qué?

adriano: ¿cómo lo sabe?

juan carlos: ah.

claro.

es que juan carlos caballero,

¿qué fue lo que hizo, qué?

ah, pues andarlo publicando

por todos lados, ¿verdad?

como estaba tan ilusionado

de que todo se iba a dar,

pobrecito, ¿verdad?

qué indiscreto.

plutarco: juan carlos tenía

tanta fama de mujeriego

que no me extrañaría

que eva...

[ríe]

hubiera sido una

de sus duquesas.

adriano: [ríe]

juan carlos: ¿de qué se ríe?

óigame.

respeto al difunto, ¿eh?

pero también a mí,

porque así como me ve,

yo soy toda una dama.

adriano: eva, por favor,

volvamos al principio,

a la petición, mire,

yo entiendo--

juan carlos: ah.

adriano: pero al menos

por el momento, las empleadas

que despedimos lamentablemente

no las podemos recontratar,

¿está bien?

fernando: fernando contreras

y familia.

como debe de ser, ¿o qué?

santiago: ey, espero que ahora

sí no me vayan a dejar morir

solo, ¿eh?

fernando: no, por favor,

mira, ¿ahora sí te vas a casar?

digo, porque hay algunos

que a la mera hora, se echan

para atrás.

no voy a decir quién

para que no se ofenda.

santiago: no, ya hablando

en serio, la verdad es

que para mí ustedes...

ustedes son una inspiración.

marcela: ay, santiago,

qué lindo.

santiago: ojalá

y que mi matrimonio con patty

dure lo mismo que el de ustedes.

fernando: mira, ya hablando

en serio, tantos años

con mi marcela y se me han

hecho como cinco minutos.

santiago: ay, qué lindo.

fernando: pero bajo el agua.

ambos: [ríe]

fernando: flaca, recárgate,

fue bromita.

helena: ay, qué buen gesto

tuvo usted, eva.

qué lástima que don adriano

no quiso, ¿verdad?

juan carlos: bueno, de todas

maneras, yo no voy a descansar

hasta lograr mi cometido.

si esto de ser accionista

sirve de algo, ¿verdad?

que sea para mejorar

las condiciones de las mujeres

en esta empresa, como usted

me dijo.

helena: admiro tanto

su coraje y sus ganas

para hacer las cosas.

juan carlos: ay, no, hombre.

hago lo que haría cualquier--

lo que haría usted, por ejemplo.

pero ¿sabe qué?

hay algo especial

que sí me gustaría intentar.

helena: ¿qué?

juan carlos: una reunión

con las mujeres que trabajamos

aquí en esta empresa.

helena: ah, muy bien,

buena idea.

juan carlos: así pudiéramos

integrar a las nuevas, ¿verdad?

como samantuca,

o limar asperezas

entre usted y su queridísima

amiga rebeca.

helena: sí, sobre todo

queridísima.

pues podría ser en mi casa.

no cabemos todas,

pero unas cuantitas--

juan carlos: oiga, es

una excelente idea--

samantha: perdón que interrumpa.

es que me dijeron que la podía

encontrar aquí, eva.

juan carlos: claro, samantha.

ven, pásale, pásale.

helena, le presento

a mi nueva asistente.

samantha.

samantha: hola.

helena: mucho gusto,

helena moreno.

samantha: igualmente,

mucho gusto.

esta era la oficina de juan

carlos caballero.

helena: ¿tú lo conociste?

samantha: sí, en una convención.

>> buenos días.

helena: hola.

>> licenciada, yo ya estoy

listo.

usted me dice por dónde quiere

que empecemos a trabajar.

juan carlos: yo te digo.

tráete unos cafecitos, córrele.

>> ¿yo les traigo unos cafés?

helena: sí, tres.

y ya que te desocupes,

me comunicas con la gente

de playa majahua, por favor.

juan carlos: y también

te pegas en el pelo así,

a ver si ese flop

se te baja un poco, por favor.

>> permiso.

helena: entonces tú

lo conociste.

juan carlos: lo más importante,

más que el innombrable, ¿verdad?

es hablar de esa reunioncita

que tenemos--ah, es que es

buenísima idea.

usted también se dispersa

y se va a otras ideas, pero no,

concéntrese conmigo, a ver,

¿es de traje o qué?

¿usted qué va a llevar?

helena: yo creo que podemos--

juan carlos: yo llevo,

¿sabe qué?

unas papitas.

[música]

[música]

>> ay, hola.

¿no han visto de casualidad

a este muchacho,

el nuevo?

el--ay, por dios, el asistente

de--de helena, el nuevo.

todas: [hablan a la vez]

adriano: señoritas, caballeros.

señoras.

convoqué a esta junta

para proponerles

que después del cóctel

de anoche

con los inversionistas, hagamos

una celebración.

una celebración por el cierre

de la primera fase

del proyecto de playa majahua.

[aplausos]

y esta vez, los caballeros

pueden venir acompañados

de todas las empleadas

que quieran.

[ríe]

juan carlos: jefecito santo,

con la pena, pero yo

como nueva socia accionista

de la empresa, organicé

una reunioncita en la casa

de la licenciada moreno.

solo para mujeres.

adriano: ah, caray.

bueno...

de haber sabido.

aunque dudo que las damas

puedan divertirse

sin caballeros.

[ríe]

juan carlos: ¿qué taco

de muñón tiene usted, eh?

mire, usted no está

para saberlo, ni yo

para contarlo, ¿no?

pero entre nosotras,

nos la pasamos bomba,

¿no es cierto, mujercitas

bellas?

todas: ay, sí.

juan carlos: aunque los hombres

son un mal necesario, ¿verdad?

nosotras nos sabemos divertir

solas muy a gusto, fíjese.

¿a poco no, mis niñas, eh?

nos la pasamos risa y risa,

¿verdad?

todas: [ríen]

juan carlos: ¿ya ve, jefecito?

ay, para la otra.

>> qué padre está mi traje,

abuelo, se parece

a uno que tú tienes.

eduardo: qué bueno que te guste.

así cuando ya no estés aquí,

te vas a seguir acordando de mí.

>> aunque yo viva en otra parte,

nunca te voy a olvidar, abuelo.

eduardo: eso espero.

nada más acuérdate

que cuando estés con tu mamá,

tú eres el hombre de la casa.

así que todo lo que ella haga,

quiero que vengas

y me lo cuentes a mí,

para saber que te está cuidando

bien.

¿entendido?

>> sí, señor.

eduardo: eres un buen chamaco.

espero que nunca se te quite.

nunca.

helena: quiero ver tu tarea

antes de regresarme

a la oficina, mi amor.

ay, pero qué bonito traje.

¿ya le diste las gracias

a tu abuelito?

>> ya, ma, ¿verdad que está

muy padre mi traje?

helena: sí, uy, tu abuelito

es un gran sastre.

¿qué tal si te lo quitas

ahí en tu cuarto

con mucho cuidado

y te alcanzo ahí para ver

la tarea, mi vida?

córrele.

juan carlos: [susurra] mimí.

hablo bajito porque no sé

si hay alguien en el baño.

ya está todo listo.

ay, está bien--

ay, samantha, eres tú.

sam--

¿estás llorando?

¿y por qué estás llorando?

ay, qué preguntas las mías.

¿por qué lloramos las mujeres?

pues seguramente por culpa

de un hombre, ¿verdad?

pero escúchame bien, samantuca,

no hay un solo hombre

que valga la pena

para que nosotras, las mujeres,

derramemos una lágrima por él.

samantha: no pasa nada,

seguramente es porque estoy

en esos días difíciles.

me puse un poco sentimental.

pero qué bueno que la encuentro.

quería decirle que seguramente

no voy a poder ir a su reunión

de esta noche, no estoy

de humor.

juan carlos: ¿no?

¿cómo no?

no te acepto un no

como respuesta, no.

si estás achicopalada,

pues vente con nosotras,

a lo mejor te ayuda

a distraerte, pero esta reunión

la hice prácticamente para ti.

para darte la bienvenida

a todo esto, así que no,

no acepto un no, no, no.

samantha: está bien.

ahí estaré.

juan carlos: ay, ay, qué bueno,

porque esta reunión es para ti.

para todo esto.

"urra".

helena: toma, papá.

eduardo: ¿y eso qué es?

helena: es lo último

que me faltaba para terminar

de pagarte lo que te robó

mario, con todo y los intereses.

ya no te debo nada.

eduardo: te tardaste

casi diez años en pagarme.

helena: pero por fin pude

quitarme la deuda de encima,

¿no?

me faltan algunas cuotas

de la hipoteca, pero espero

terminártelo de pagar pronto.

eduardo: y con eso te vas

a sentir libre, ¿no?

porque ya no me debes nada.

helena: al menos vas a tener

algo menos que reclamarme.

con permiso.

plutarco: contigo quería hablar.

te estuve llamando al celular

y no me contestaste.

me urge decirte que es

una locura que estés aquí.

samantha: necesito el trabajo,

plutarco, nada más.

plutarco: ah, has de necesitar

dinero para mantener al vividor

de tu amante, ¿no?

¿ya se gastaron el dineral

que les di?

samantha: qué comentario

tan desagradable.

eres un corriente.

te aclaro que la única razón

por la que estoy aquí

es por mi sueldo.

créeme que no me encanta estar

en la misma empresa

donde trabajó el cretino

de juan carlos caballero,

pero no me queda de otra.

plutarco: pues no se nota.

samantha: para acabar pronto,

a gino y a mí nos urge reunir

fondos para largarnos

de este país.

plutarco: me lo hubieras dicho

antes.

te puedo hacer una oferta

tentadora.

pon un precio, pero lárgate

de aquí.

[música]

[música]

fernando: ven aquí, flaquita,

ven acá, no--no le juegues

a la viva, ¿eh?

no te voy a dejar ir

a tu reunión esa del viejerío

y punto, no vamos a discutir,

ya se acabó.

juan carlos: ¿se puede saber

por qué no, fernando?

marcela: ay, porque mi marido

piensa que cuando las mujeres

nos reunimos, es nada más

para intrigar contra ellos.

juan carlos: ah, con que esas

traemos, don arcaico.

fernando: no--no sea montonera,

no, es que--es que la mera,

¿qué?

la mera verdad,

cuando las viejas se juntan,

nadie las aguanta, pueden hablar

de feminismo y esas caladas,

no está bien, no está bien.

marcelo: fernando, que no es

así, no seas paranoico,

por dios, nadie quiere hablar

de ti.

fernando: ok, flaquita, este...

tú vete con las viejas

y yo me voy con santi

a echar unas qué.

santiago: ¿qué?

fernando: unas copas.

santiago: ¿y yo por qué

o de qué o qué?

fernando: no te hemos celebrado

tu despedida de qué.

de solteros, santi.

adriano: ¿se puede saber

por qué tanta plática,

tan poco ritmo y nada

de trabajo?

juan carlos: ¿cómo ve, jefecito

santo, que aquí este cavernícola

neandertal aquí de fernando

no quiere dejar a marceluca

ir a la fiesta que tendremos

las chicas, cómo la ve?

fernando: no, sí--sí la dejo,

jefe, sí, sí, la dejo.

porque acá el santi y yo

nos vamos a ir a un lugar

donde no dejan entrar qué.

adriano: ¿qué?

fernando: damas.

o sea, o sea...

juan carlos: pues qué divertido,

¿no?

pues--pues todos contentos

y así todos bien, así nosotras

nos vamos a la reunión

de la seño--

de la seño...

de las damas.

nuestra fiesta.

ustedes se van a ese lugar

donde bailan las mujeres.

desnudas.

a despedir a santiago

de la soltería.

adriano: a ver, ¿cómo está eso

de la despedida de soltero?

me interesa, es más,

me apunto.

todos: [hablan a la vez]

>> yo conozco un lugar

donde hay unas morritas

de lujo.

adriano: ¿y este morrito

quién es?

juan carlos: ay, ¿no se acuerda

de este?

este es el bato, hombre.

el nuevo asistente

de la licenciada moreno, jefe.

adriano: ¿y por qué se peina

así?

>> disculpe, señor,

pero le aseguro que es un gusto

trabajar en su empresa

y que pronto le demostraré

que tengo la camiseta

del grupo imperio bien puesta.

adriano: vamos a ver.

santiago, fernando, entonces

ya quedamos.

esta noche nos vemos

en el bar calcuta

para despedir al señor

como solo un hombre

se lo merece.

fernando: ah, pero no baile--

juan carlos: no baile, hombre.

adriano: no baile.

>> híjoles, qué padre,

de veras, esto me recuerda

a las reuniones que hacíamos

cuando todavía marchaba.

helena: ah, nos divertíamos,

¿verdad?

>> uy, ahora va a ser

igual o peor.

qué buen chance para poder

chismear a gusto.

juan carlos: esa es justamente

la idea, hasta podemos jugar

a la botella.

samantha: ay, a prendas.

juan carlos: no.

de prendas no.

no, a la botella de preguntas

para sacar los platitos al sol,

¿verdad?

prendo el lavadero, así, mira.

[timbre]

>> va a echar el "chal".

juan carlos: ¿qué es eso?

>> ay, ahora resulta.

juan carlos: no, sí sé,

es cuando pones un chal

y lo tiras al sofá--

todas: hola.

[hablan a la vez]

adriano: mira nada más

quién llegó, candy, mi amor.

todos: [hablan a la vez]

fernando: jefazo, la verdad

es que nunca me imaginé

estar en--

>> ¡órale!

fernando: nunca me imaginé

estar en un lugar así--

en un lugar así como este

con usted, nunca me imaginé--

adriano: llevamos--llevamos años

trabajando juntos, ya era hora

de que conviviéramos, ¿sí o no?

además olvídense de que soy

su jefe por ahora, diviértanse.

santiago: nando, gracias

por estar aquí.

y "chief", qué detallazo

estar aquí, chief.

adriano: a ver, a ver.

ni chief ni jefazo,

para ustedes por hoy,

y lo aclaro, únicamente

por hoy, soy adriano,

así que a divertirnos.

todos: [hablan a la vez]

>> ¿ustedes aquí?

qué casualidad.

fernando: ¿qué onda, renato?

¿qué haces acá?

santiago: ¿a poco tú vienes

a antros como este?

>> no, no, no, no.

no, bueno, a veces, es que hoy

me dieron ganas de dar el rollo.

todos: [ríen]

adriano: ¿vienes solo?

>> así es, jefe.

adriano: siéntese, siéntese.

>> yo encantado.

todos: [hablan a la vez]

adriano: muy amiga mía.

todos: [ríen]

[hablan a la vez]

[música]

todas: [hablan a la vez]

rebeca: un momento.

a ver, samantha.

cuéntanos cómo te sientes

trabajando en grupo imperio.

samantha: bien.

¿cómo les explico?

es una empresa más dinámica

que taurus.

y con mayores oportunidades

para crecer.

juan carlos: ay, samantuca,

no le hagas caso.

no seas enfadosa, rebecucha.

no venimos a hablar de trabajo,

en buena onda, venimos a hablar,

¿saben qué?

pues a divertirnos, de cosas

más interesantes.

propongo un tópico.

>> ay, ¿cuál, cuál?

juan carlos: los hombres.

todas: [hablan a la vez]

>> yo--yo, a ver, los hombres

son--los hombres son, mira,

traicioneros como los gatos.

infieles como las hienas.

y feos como los sapos.

pero--pero a ver quién puede

vivir sin ellos.

todas: [hablan a la vez]

>> son un mal necesario,

pues para los apapachos

y para aquellito que les conté.

todas: [hablan a la vez]

rebeca: los hombres...

para ellos el sexo es

como un deporte.

>> ay, para nosotras es algo

mucho más intenso.

más profundo.

>> sobre todo profundo.

todas: [hablan a la vez]

marcela: es que nosotras

como que involucramos más

nuestros sentimientos, ¿verdad?

ellos son a veces como animales.

se satisfacen físicamente y ya.

>> ¿qué mejor ejemplo

que juan carlos caballero?

el don juan más mujeriego

de todo méxico.

>> ey, ey, muchachas, ey.

[chista]

>> perdón, licenciada,

de verdad, ahora sí la regué

bien.

helena: no, no importa.

lo que pasó entre él y yo...

es cosa del pasado y...

además ya está muerto.

samantha: ¿o sea que tú también

tuviste tus queveres

con ese cretino?

>> ya, ya.

ya basta de ratonearnos a feo,

mejor vamos a jugarle a la bota

y ya--

todas: [hablan a la vez]

>> ¿por qué?

mejor que cada quien

desembuche lo que quiere y ya.

por ejemplo, ¿quién creen

que me invitó una vez

una noche de copas?

todas: ¿quién?

>> don adriano.

todas: [hablan a la vez]

>> y por ahí dicen que el jefe

es algo así como rápido

y furioso.

todas: [hablan a la vez]

marcela: ya estás como hablando

de eso, una prima de una amiga

mía, una conocida, me contó

que su marido, hagan de cuenta,

en tres minutos hace todo

y ya, y se duerme.

rebeca: ay, la prima

de una amiga, ¿cómo no?

¿y el marido de la prima

de una amiga no se llama

fernando contreras

de casualidad?

todas: [ríen]

marcela: no, no, no.

no, pero les digo, esta chava,

este, la prima de esta persona,

parece que nada más, si bien

le va, lo hace,

cuando el marido llega

hasta las chanclas, y luego

en la mañana, pues, nomás.

>> pues dile a la prima

de tu amiga que siente

al marido y que se pongan

a hablar de sexo.

todas: [hablan a la vez]

marcela: pero es que el esposo

le dice que eso no se platica.

juan carlos: ay, es

un retrógado.

marcela: dijo así directamente,

pues, pero sí como que le da

a entender.

rebeca: ya, ya, ya, chula.

pues ese hombre es

como los perros y como

los políticos, hay

que domesticarlo y si no

entiende, entonces dile

a la amiga de tu prima

que se lo agarre a periodicazos.

todas: [ríen]

juan carlos: ¿cómo?

todos: [hablan a la vez]

fernando: la neta,

a las viejas hay que traérselas

acá, cortitas como potrancas.

no, la verdad, como yo me traigo

a la flaca, bien domadita.

santiago: no es para tanto.

si la traes domadita,

ni hay que te tardas así, ¿eh?

fernando: ah, ¿y tú, serenato,

qué onda?

¿no hay alguna potranquita

que te trae loco?

>> no, no, no ahorita.

digo yo, traigo varias,

traigo varias, yo tengo

corazón--

todos: [hablan a la vez]

adriano: dime de qué presumes

y te diré de qué careces.

todos: [hablan a la vez]

fernando: ¿y tú, mi adriano,

qué onda?

santiago: no seas confianzudo.

fernando: no, él dijo

que le habláramos acá, ¿no?

adriano: solo por hoy.

fernando: ahí está, solo

por hoy, repito, tú, mi adriano,

¿no hay una vieja acá

que te mueve el tapete?

la neta.

suéltate.

adriano: sin presumir,

yo sí he tenido varias.

bastantes.

pero en este momento no sé

si estoy buscando algo

para divertirme o para...

sentar cabeza.

ya por fin, no sé.

santiago: adriano,

no te preocupes, vas a encontrar

una.

adriano: a estas alturas

lo dudo mucho.

fernando: no sea pesimista,

mi adri.

no seas pe--mira, mira,

yo la verdad por eso,

yo digo que a mi flaca

no la suelto.

o sea, se da acá de repente

medio de verdona, pero ojalá

que te encuentres una vieja

como la mía, mi adri.

o sea, modosita, hacendosa

y guapa, la neta, de corazón.

adriano: o sea, a lo mejor

me muero solterón.

fernando: oh, no seas pesimista.

[música]

[música]

rebeca: aunque tengo tipo

de "femme fatale", o sea,

de devoradora de hombres,

para que me entiendan,

pues yo solo tengo un príncipe

azul.

juan carlos: ah, caray.

¿y cómo se llama el interfecto?

¿cómo es el interfecto?

describe al interfecto,

por dios.

rebeca: yo le digo de cariño

pinocho, obvio

porque cuando miente,

pues le crece...

¡la nariz!

todas: [ríen]

juan carlos: qué susto.

rebeca: primero se iba

a divorciar de su mujer

y nada.

y ahora que es libre, pues,

me da largas.

>> ay, típico, así son

los hombres, así se las gastan

todos los hombres,

son unos cuenteros y mentirosos,

y--ay, me chocan.

rebeca: los hombres son

unos ingratos.

malagradecidos, míopes,

miren que no apreciar

a esta princesita como salida

de "las mil y una noches",

¿cómo?

juan carlos: ándale, sí.

bueno, también habría

que incluir, ¿verdad?

a esta lista de defectos

de los hombres, pues que...

son ciegos.

[ríe]

son ciegos, o sea que...

no ven.

no me entienden, ¿verdad?

o sea, yo digo que son ciegos

porque hay que estar ciegos

para no apreciar

unos cuerpecitos tan lindos

como los que tienen todas

ustedes.

por ejemplo, ustedes chicuelas,

son como las chicas

superpoderosas.

[ríe]

no me entienden, ¿verdad?

o sea, que todas están

muy lindas y muy guapas, pues.

todas: [hablan a la vez]

>> ay, ¿saben qué?

yo me quedé pensando

en que la verdad nosotras somos

como muy románticas.

y sí creemos en el amor

verdadero, y yo creo

que por eso estoy sin novio.

marcela: ya aparecerá alguno,

lucía, no hay que desesperarse.

siempre hay un roto

para un descosido, ¿a poco no?

bueno, así dicen en mi colonia.

>> yo ya lo estoy dudando,

es que yo ya siento

así como que se me fue el tren,

como que me voy a quedar sola,

amargada y para vestir santos.

juan carlos: ay, no, no digas

eso, lucía, mira, cuando venga

el indicado, te vas a dar

cuenta, ven a mí, te lo digo

por experiencia y porque soy

la más veterana de todas

ustedes, por poquito, pero soy.

>> pues que san charbe la oiga,

doña eva, porque yo--yo sí

sueño, mire, así con casarme

y tener hijos, y una familia,

así como marcela, así como tú.

juan carlos: ya hablamos todas,

¿verdad?

pero ¿quién no ha hablado?

a ver.

helenita, no se haga, cuéntenos.

¿tiene algún pretendiente?

¿alguien en puerta?

ándele, ábrase con sus amigas.

que nos cuente, que nos cuente.

todas: que nos cuente,

que nos cuente, que nos cuente.

helena: yo sí tuve dos

experiencias muy dolorosas.

pero trato de sacar el lado

bueno y ver lo positivo.

no me puedo quejar de mario,

que fue el primero,

porque él me dejó lo más

maravilloso que tengo

en mi vida, que es mi hijo

lalito.

juan carlos: eso es verdad, ¿eh?

ese niño es un regalo de dios.

les prometo.

marcela: ay, yo la felicito

mucho, helena, porque yo creo

que muchas en su caso

hubieran dudado y tal vez

hubieran preferido abortar

o así.

helena: pues sí.

bueno, finalmente esa es

una decisión de cada mujer

y las circunstancias

en las que vive y pues yo

no soy nadie para juzgarlo.

marcela: no, no, yo tampoco.

tampoco, pero yo que tengo

dos hijos y que los quiero

tanto, no me imagino haciendo

algo así.

>> ay, no, yo tampoco.

ay, yo estaría feliz

con una docena de chamacos.

todas: [ríen]

rebeca: yo ni de relajo

desgraciaría mi cuerpazo

por un bodoque.

>> ay, a poco si te embarazaras,

lo abortarías.

rebeca: pues no sé, chula.

en todo caso, depende

de quién sea el papá.

juan carlos: ay, es que es

muy difícil, ¿no?

y pues a este punto también,

porque en todo caso tendría

que ser una decisión de dos,

¿no?

del papá y de la mamá.

helena: yo creo que es

una situación muy difícil.

y solamente quien haya pasado

por ello puede hablar de eso.

rebeca: yo por suerte no he

tenido que recurrir a eso.

sé cómo cuidarme y a estas

alturas, la que no sabe

cuidarse, perdón, pero es

una bruta.

juan carlos: más que bruta,

es una babosa, hombre.

todas: [hablan a la vez]

samantha: así que ninguna

lo ha hecho.

juan carlos: no.

samantha: pues yo sí.

hace tiempo.

y fue una de las experiencias

más difíciles de mi vida.

juan carlos: ay, válgame

santita, no me imagino.

¿y qué dijo el papá

de la criatura?

samantha: nunca lo supo.

juan carlos: ¿y no crees

que merece saberlo?

a lo mejor el papá es

un inútil, un bueno para nada,

yo qué sé, pero tiene derecho

a saberlo.

samantha: no se lo dije

en su momento y ya no

se lo puedo decir.

el papá de mi bebé

ya está muerto.

juan carlos: ay, jesús, maría

y josé.

qué tragedia.

¿y quién era el susodicho?

samantha: juan carlos caballero.

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