null: nullpx
Cargando Video...

Por Ella Soy Eva Capítulo 49

Univision2 Dic 2019 – 12:00 AM EST

Comparte

rebeca: y ahora andas

dilapidando tu herencia

ayudando a los renacuajos

de las asalariadas

y a mí no eres capaz

de regalarme un anillito

de brillantes.

plutarco: maldita viuda,

me embaucó,

me tendió esa trampa.

rebeca: en lugar de estar

despilfarrando tu dinero,

deberías de buscar la forma

de quitarle a la tarántula

el 20% que te correspondía

a ti, cachito.

plutarco: no seas idiota,

eso ya se formalizó.

no hay forma de quitarle

las acciones a ese esperpento.

maldita sea la hora

en que se volvió amiga

de esa ballena.

rebeca: sí, pero ¿ahora qué

vas a hacer?

¿te vas a quedar con los brazos

cruzados?

ay, cachito, yo te hacía

más inteligente, más ambicioso,

me decepcionas.

plutarco: lo único que me queda

es convencer al insufrible

de adriano que me venda

las acciones que--que habíamos

quedado entre él y yo.

rebeca: ¡uy!

pero para que eso pase

necesita concretarse el proyecto

de playa majahua

y falta un buen.

plutarco: voy a hacer una oferta

que no se va a poder resistir,

solo tengo que crear

las condiciones.

rebeca: ¿qué condiciones?

¿de dónde vas a sacar el dinero

para comprar las acciones?

plutarco: de la herencia

del manatí.

rebeca: ¿tanto te dejó

la ballena?

cachito,

¿me estás ocultando algo?

¿tienes tu guardadito?

plutarco: rebeca, no estoy

para interrogatorios.

¿por qué no en vez

de presionarme te vas a terminar

el evento de los empresarios?

rebeca: sí, señor.

[celular]

plutarco: bueno.

samantha: soy samantha.

¿ya me resolviste mi problema?

a ver, ¿cuándo me vas a dar

trabajo en grupo imperio?

tengo prisa.

helena: ay, ay, yo tengo

la espalda molida.

es que la computadora

me cansa mucho.

eva: y usted la cansa mucho

a ella.

ambas: [ríen]

eva: ¿qué le parece que nos

tomamos un break?

helena: pues, más que eso,

lo que necesito es un asistente

y así podría delegar algunas

responsabilidades y cosas.

eva: sí, ojalá y don adriano

le dé el visto bueno

a su amiga lucía, ¿verdad?

se ve que se entienden re bien

y aunque es pequeñita

la va a ayudar con tanto trabajo

que tiene usted ahorita.

helena: sí.

[llaman a la puerta]

adelante.

>> hola.

helena: hola.

>> el licenciado reyes

me pidió que le trajera

el currículum de su asistente.

helena: gracias.

>> con permiso.

eva: gracias, chula.

>> de nada.

eva: parece que don adriano

ya se decidió.

helena: ay, ojalá sea lucía.

lucía: ay, qué casualidad,

a ti te estaba buscando.

renato: hola, lucía.

¿cómo estás?

lucía: bien.

quería saludarte.

hola.

y también, bueno, pues, como

dijeron que ya habías llegado,

pero no sabía dónde andabas.

renato: no, bueno, lo que pasa

es que estaba--

oye, qué guapa.

te ves muy bien.

lucía: no, no.

no, lo que pasa es que una

como mujer tiene que tomar

atención especial a los detalles

para--para poder poner

un parámetro más, ¿no?

arriba en la gente y--

y algo así, ¿no?

renato: claro, eso es lo que yo

siempre he pensado.

lucía: mira, yo también.

tú y yo pensamos igualito

casi siempre,

pero bueno, ya--ya me voy.

yo me voy a mi lugar

y pues nos vemos al rato.

no sé si para comer podría ser

y--o algo--o algo.

renato: claro, claro.

aquí te espero.

lucía: aquí estaré.

renato: buen día.

lucía: igual. bye.

helena: disculpe, licenciado,

pero yo sí quisiera preguntarle

¿por qué no me permitieron

que la señorita lucía zárate

se quedara como mi asistente

tal como yo lo había solicitado

con anterioridad?

eva: es que es cierto,

licenciado,

porque mire, se pone a pensar

usted, si esta persona

va a ser la licenciada moreno,

lo más prudente, creo yo,

¿verdad?

es que la licenciada moreno,

pues, la elija, ¿no?

digo, no se vale, yo--

adriano: no sé si es mi

imaginación, pero...

¿están cuestionando

mis decisiones?

eva: ay, no sea simple,

qué tonterías dice.

adriano: [ríe]

helena: para nada,

licenciado, lo que pasa

es que la persona que usted

está eligiendo

a penas tiene la experiencia

para trabajar en este proyecto.

eva: además usted pues,

ni nos dijo que estaba llevando

a cabo entrevistas, ¿no?

¿y cómo--cómo decidió?

¿se la recomendaron

bajo qué concepto, pues?

adriano: permítame recordarle,

señora, licenciada.

ambas: sí.

adriano: que el presidente

y socio mayoritario de esta

empresa soy yo.

por lo tanto no tengo por qué

darle explicaciones.

ahora mismo le avisan

a la persona que ha sido

designada para ser la nueva

asistente de la licenciada

moreno para que se presente

en la oficina y ocupe el cargo

correspondiente.

¿algo más que agregar?

helena: no, nada más.

gracias, licenciado.

eva: pues, ¿cómo la eligió

entonces?

¿cuándo fue la entrevista?

helena: vamos.

eva: nada más digo,

porque tengo curiosidad.

helena: perdón, con permiso.

eva: [balbucea]

adriano: hasta las más

guarachudas me quieren taconear.

mira nomás.

>> apúrate con la mesa, hijo,

porque tu papá y yo tenemos

que regresar a la oficina

de volada.

>> sí, ma, ahorita voy

por las servilletas.

>> ay, nomás no vayas a coger

las de florecitas,

porque ahí sí mi abuela.

>> oye, pa, ¿me das para

las clases de aqua?

>> [resuella]

caray, ahora hasta hay que

soltar lana y todo.

pues, a ver, ¿cómo las estabas

pagando antes de que supiéramos

todo?

a ver, mi hijo.

>> pues, con mis domingos,

pero me atrasé y ya le debo

mucho dinero al maestro.

>> uno tiene que desembolsar

para sus gastos, mi hijo.

si no tienes, pues, ¿qué?

dejas las clases y ya,

asunto arreglado, ¿o no,

flaquita?

>> no, mi vida, no te apures.

a mí me dices cuánto te falta

y yo te completo,

para eso trabajo.

>> ok, muchísimas gracias, ma.

>> ¿quieres aguita de lima?

>> sí, poquita.

gracias, ma.

eva: es que usted dese cuenta,

¿lo mandó don pluti

o directamente

los de contabilidad?

>> me los entregó el licenciado

ramos arrieta

para que se los diera.

eva: ah, ya veo, pequeñita

hermosa.

mira, ve a contabilidad

y pídeles todas,

todas las carpetas

de los últimos tres años,

por favor.

>> sí, doña eva.

pero ¿no me voy a meter

en un lío con don plutarco?

¿y si se enoja conmigo?

eva: ay, no, chiquita,

claro que no.

ándale, ve.

yo reviso mientras a este

y tú vas corriendo.

te estoy tomando el tiempo.

todavía no te vas.

¡órale, oye!

>> sí, sí.

lucía: ay, no, no, amiguis,

amiguis, aparte es un tierno,

el hombre, es un tierno.

tú no te imaginas.

es caballeroso, es--es así--

es niño de mamá.

¡es niño de mamá!

o sea, imagínate, adora

a su mamá.

¿quién en estos tiempos adora

a su madre?

yo no.

ay, no, es tan guapo--

helena: lucía, es que--

lucía: no, espérate,

es que no te he dicho, no te he

dicho que somos afines.

somos completamente compatibles,

una cosa.

por ejemplo, por ejemplo,

fíjate, fíjate, fíjate,

le encanta la cocina, ¿eh?

helena: pero a ti no te gusta.

lucía: no, no sé cocinar,

pero ¿qué tal?

me encanta, ah--

helena: lucía, lucía, lucía,

llevas media hora contándome

que estás muy enamorada,

muy contenta y qué bueno,

qué bueno que estés feliz,

pero tienes que poner los pies

en la tierra,

no estamos en un cafecito,

estamos en la oficina.

lucía: sí, mi amiguis,

pero es que cuando me emociono,

mira, ¿quién me agarra?

¿quién me agarra?

helena: lucía, tengo que decirte

algo muy importante.

lucía: ¿qué o qué?

helena: ay, me da mucha pena.

lucía: ¿qué? ¿qué?

helena: no vamos a poder

trabajar juntas porque

don adriano ya le dio el puesto

a alguien más.

lucía: pero ni te mortifiques,

mi amiguis.

qué bueno, porque yo estoy bien

contenta ahí abajo

con mi renato.

¡estoy bien feliz!

[llaman a la puerta]

helena: adelante.

lucía: [balbucea]

helena: sí, jackie.

jackie: licenciada,

don adriano me pidió

que trajera a la persona

que va a ocupar el puesto

de su asistente.

helena: no, gracias, jackie,

que me espere un ratito

ahí afuera.

lucía: no, sí, sí, tráela,

tráela, ándale, ándale.

¡uy, sí, qué bueno!

así ya sirve que la conozco

de una vez, vamos entrando

en confianza.

digo, de todas maneras

me la paso yo aquí todo

el tiempo contigo, mi amigui.

renato: helena.

renato camargo, a sus órdenes.

[música]

[música]

helena: lucía, yo traté

de decírtelo.

yo te juro que no quería

que te enteraras así.

ni renato ni yo decidimos

esta situación y--

lucía: no, claro no,

aquí la única mensa soy yo.

renato: lucía, yo te había

comentado que estar

en lo administrativo

no era lo mío

y yo estaba esperando

una oportunidad como esta.

desde que entré a grupo imperio.

lucía: es que no puede--

no, no puede--no puede ser.

renato: lucía, tú me comentaste

que no te interesaba cambiarte

para acá.

¿tienes algún problema

con que yo tome este puesto?

helena: lucía, tranquila.

si quieres vamos a tomar algo--

lucía: no, ya, ya--

[balbucea]

mejor me--

[balbucea]

adiós.

>> sí, ya le anoté su recado,

claro que sí, hasta luego.

grupo imperio.

sí, ¿quiere hacer una cita?

renato: lucía.

lucía,

ven, por favor.

oye, escúchame.

mira, no te pongas así.

si tienes algún problema,

no sé, o alguna razón de peso

para que yo no ocupe ese puesto,

dímela,

y ya veré qué hago, no sé.

lucía: ¿de verdad serías capaz

de dejar ese puesto por mí?

renato: pues, todo puede ser,

¿no?

lucía: ¿sabes qué?

la verdad a mí, sí--sí me da

mucho gusto que--que tú

te quedes con él, porque--

porque te lo mereces.

porque--porque le has echado

muchas ganas y yo, mira,

lo único--lo único que pasa

es que yo--yo no quería

que estuviéramos en pisos--

renato: lucía,

si lo que te preocupa

es que tú y yo

ya no nos vamos a ver,

eso no va pasar.

no, ¿por qué?

si tú eres la mejor amiga

de mi jefa,

todo va a estar bien.

lucía: sí, sí, ¿verdad?

sí.

seguro, sí.

este--¡elevador!

este, no, pero--pero todo bien.

¡elevador!

[balbucea]

mucha--mucha suerte en tu--

no llega, ¿verdad?

eva: épale, primita.

mimí: [resuella]

eva: te avientas así nada más

como res, pues, no.

mimí: ¿qué?

eva: ok, mimí,

el plan es el siguiente.

tú vas a entrar a ver

si ves a gino y yo me quedo

aquí afuera por si sale,

¿de acuerdo?

mimí: de acuerdísimo.

eva: ¿qué hay?

la primera que lo--

oh, qué la--

él primero que lo vea

le avisa a la otra.

ay, me lleva.

al otro.

mimí: bueno, pero ¿por qué

no entramos juntas?

eh, juntos.

eva: no, ni muerta.

oh, que la--

todo esto es tu culpa,

terminé hablando en femenino.

ni muerto.

ahí dentro hay un policía

que me quiere meter mano.

mimí: mm, y a todo esto,

¿cuando lo veas qué vas a hacer?

digo, te le vas a poner

al brinco, ¿o qué?

eva: no, no, mimí, no.

lo seguimos, vemos dónde vive

y el caso es saber cómo

localizarlo, ¿sabes?

ya después vemos cómo le sacamos

la sopa.

ándale, mi vida.

mimí: bueno, bueno, deséame

suerte y ahorita nos vemos,

mi reina.

eva: ¿qué pasó? ¿qué pasó?

mimí: mi rey.

eva: ah, bueno, ok.

cualquier cosa avísame

al celular.

mimí: sí, mi chula.

eva: ¿qué?

mimí: ¡mi chulo, mi chulo!

helena: lalito estaba un poco

acelerado y le costó

mucho trabajo dormirse,

pero bueno, al final ya cayó

rendido.

>> es que a lo mejor él no sabe

cómo decirlo,

pero él también anda muy

emocionado porque pronto

ya va a estar contigo.

helena: [resuella]

>> por eso se emociona

tanto cuando te ve.

helena: yo ya cuento las horas

para tenerlo en mi casa.

pasado mañana me llevan

su camita y el fin de semana

vengo por él.

por fin voy a poder estar

con mi niño otra vez, ma.

silvia: ay, me da tanto gusto

por ustedes, hija.

yo sé que es un poco tarde

y no quiero entretenerte, hija,

pero hay algo que quiero

comentarte sobre el licenciado

ramos arreta.

helena: ay, plutarco,

¿qué pasa con plutarco?

silvia: es que desde hace días

tengo la impresión de que

a ese señor le interesas, hija,

y yo pienso que sus intenciones

contigo van mucho más allá

que una amistad.

helena: ah, no habíamos tenido

oportunidad de platicar, ma,

pero hay algunas cosas

sobre plutarco que prefiero

contarte de una vez.

eva: ¿qué pasó, mimí?

mimí: pues, ¿qué quieres

que te diga, mi chulo?

que--que el vaquero está

buenísimo,

pero el albañil ni se diga

y el mejor es el policía

que estoy viendo ahorita.

eva: mimí, por el amor de dios,

concéntrate, hija, a lo tuyo.

entonces, ¿ahí está gino?

mimí: claro, acaba de terminar

su show, así que no debe

tardar en salir.

eva: ¿y no tuviste chance

de hablar con él o algo?

mimí: sí, claro que sí,

por supuesto que sí,

si hasta le di su buen biyuyo

para que me bailara,

pero pues yo creo

que se le hicieron muy poca cosa

los 20 pesos que le di.

eva: mimí, supéralo, ya, hombre.

¿y luego?

mimí: ah, traté de sacarle

información, pero pues,

este se siente peor que muchas

divas que conozco

y mira que conozco.

este se siente como bordado

a mano.

y no--no soltó prenda.

eva: ya, ya, ya, mimí,

por favor, concéntrate, hombre.

mantente en el plan.

olvídate del policía, ridícula.

señor montes.

[resuella]

¿samantha y montes?

samanthuca es la amantuca

de montes.

samantha y montes.

[música]

[música]

eva: vámonos.

mimí: permisito, permisito.

¿qué pasó? ¿viste al papucho

del vaquero?

eva: sí, lo vi.

de hecho ya se va, mira,

en ese coche de allá.

mimí: vamos a seguirlo.

eva: no, no tiene caso, mimí,

tranquila.

mimí: ¿cómo que no tiene caso?

eva: no, ya sé cómo lo puedo

encontrar.

vamos a la pensión mejor,

porque tengo que reorganizar

mis pensamientos.

mimí: entonces ¿nada de seguirlo

como en las películas?

pero es que yo ya me imaginaba

el coche, así, el carro

metiendo a toda velocidad

como en las películas

de hollywood.

la primera, la segunda

y vamos a toda velocidad.

eva: primita, primita, primita,

no te vayas--no te vayas

a lastimar.

vámonos, pues, ándale.

ándale.

mimí: no, pero es que así

no era.

yo ya había llenado el tanque

de gasolina.

eva: no, no.

juan: resulta que el tal gino

anda con samantha,

no, con la que yo tuve que ver

hace tiempo.

mimí: bueno, mi hijo,

a ti no se te fue ni una vida,

¿eh?

no dejaste títere con cabeza,

ni una para compadre.

juan: a ver, hagamos

el recuento, ¿qué te parece?

a ver, si samantha anda

con el señor montes,

estoy seguro que samantha

tuvo que ver con el teatrito

que me armaron, ¿o no?

o sea, porque él dijo

que yo le había vendido

información.

mimí: haciéndose pasar

por el venerable maximiliano

montes.

juan: exacto.

lo que no entiendo

es por qué se prestaron a esto.

o sea, pues, samantha y yo

anduvimos un tiempo, sí,

pero--pero no entiendo por qué

me quisiera hacer daño.

mimí: ay, mi hijo,

tú sí que te pasas de inocente,

de veras.

es obvio de aquí a la pared

de enfrente.

una mujer despechada

es capaz de cualquier cosa.

seguro le hiciste cachitos

el corazón y pues, ella decidió

vengarse.

juan: ¿tú crees?

mimí: no.

juan: fue una relación

intrascendente, nada más.

pues, si ni siquiera duramos

tanto, mimí.

mimí: pues, quizás para ti,

pero tal parece que no

para ella.

y pues, para sentirse vengada

se prestó al numerito este, ¿eh?

helena: plutarco ha soltado

ese tipo de comentarios

que te digo y sí sería muy tonto

de mi parte no darme cuenta

que a veces él me mira

con otros ojos, pero--

silvia: pero ¿no ha sido

completamente directo?

helena: sí, creo que sí

se ha acercado a mí con una

intención que va más allá

de la amistad,

pero...

yo sigo pensando que más bien

debe estar como confundido,

¿sabes?

silvia: ¿tú crees?

helena: sí, pues, es que han

sido demasiadas cosas para él.

perdió a la esposa,

no tiene amigos y de alguna

manera yo he estado cerca

de él apoyándolo, ¿no?

tal vez por eso esté confundido.

silvia: hija, con toda

la sinceridad con la que tú

y yo siempre hemos hablado,

¿tú qué sientes por él?

helena: pues, es un gran amigo,

es un gran hombre,

le tengo admiración, gratitud,

cariño sincero, pero nada más.

silvia: ¿segura?

helena: ajá.

y también sé que si yo

pudiera enamorarme de un hombre

como plutarco, pues, lo haría

con los ojos cerrados--

silvia: pero tú no has olvidado

a juan carlos, ¿verdad?

helena: voy a llamar un taxi,

mamá, ya se me hizo un poquito

tarde, ve.

no, ve ya qué hora es

y luego me duermo tan tarde

y estoy toda cansada.

juan: samantha y yo fuimos

amantes, mimí.

o sea, éramos dos adultos

que sabíamos perfectamente bien

lo que hacíamos, ¿eh?

mimí: con chance así empezó,

pero luego ella se prendó de ti

y no te lo dijo.

juan: no, era pura pasión

y ya párale tú, ¿de qué lado

estás también?

mimí: pues, para ti, mi hijo,

pero no todas tus amantes

lo veían así,

tan quitadísimas de la pena

como tú.

no, las damitas nos involucramos

un poco más, las mujeres

somos diferentes.

juan: pues, sí, la verdad

es que nunca me preocupó

mucho el corazón de las mujeres,

¿eh?

no me detuve a pensar

qué pudieran sentir hasta--

pues, hasta que conocí

a helena.

mimí: ay, mi hijo,

se me hace que dejaste

un reguero de corazones rotos

por todas partes.

juan: sí, y ahora me arrepiento

sinceramente de todo eso,

pero--pero yo insisto

que debe de haber algo más

con lo de samantha.

estoy seguro que detrás de ella

y de gino está plutarco.

mimí: pues, yo nomás te digo

que si quieres sacarle

información a la despechada,

usa la astucia de eva.

plutarco: [resuella]

si vamos a dejar que cada quien

haga lo que quiera,

esto va a ser un caos.

mañana grupo imperio es un caos.

adriano: plutarco,

la señora tiene derecho

a contratar a la persona

que más le convenga,

se acabó.

vamos a darle ese privilegio.

rebeca: permisito.

¿los puedo interrumpir

un chiqui segundo?

eva: chiqui sí,

nada más que para la próxima

debes usar tu chiqui mano,

para tocar la chiqui puerta.

[ríe]

adrian: díganos, licenciada.

rebeca: licenciados,

evita querida.

solo pasé para recordarles

que esta noche tenemos el cóctel

para nuestros inversionistas

en el hotel emperador.

eva: ay, claro,

es una de nuestras filiales

en la colonia polanco, ¿verdad?

rebeca: exacto, mi querida eva,

y modestia aparte, pero me lucí

con el festejo,

así que espero que sea

de su agrado, licenciado.

si se les ofrece algo más

estoy en mi oficina ultimando

detalles.

permisito.

eva: chiqui propio.

[ríe]

plutarco: bueno, si no me

necesitan para nada más,

me retiro.

tengo muchos asuntos permisos.

eva: chiqui propio.

[ríe]

ay, jefecito, ¿qué tiene?

lo noto "socabajeado".

adriano: no puedo dejar

de acordarme de mi hermana

antonia.

ella--

perdóneme, ya parezco disco

rayado.

eva: ay, no, no se preocupe.

yo también extraño a mi

mujercita bella,

pero ¿sabe qué?

en vez de ponerme a llorar,

me dibujo una sonrisa

y se la mando donde quiera que

esté.

así, mire.

[resuella]

ahí va la sonrisa, ahí va

la sonrisa.

¿la ve? ¿la ve?

[ríe]

[música]

[música]

helena: entonces ya conoces

bien el proyecto.

renato: claro, ayer me llevé

todo el material referente

a playa majahua, lo estudié,

estoy al corriente.

así es que usted me dice

por donde quiere que empecemos,

licenciada.

eva: [resuella]

helena: bueno, entonces

quiero que me presentes

en gráficas los resultados

del estudio de--

de las actividades comerciales

de la población, por favor.

renato: con mucho gusto,

licenciada.

eva: helenita,

veo que ya está conociendo

y trabajando con su nuevo

asistente.

helena: sí, precisamente iba

a decirle que lo voy a presentar

con fernando y con santiago,

pero qué mejor que lo conozca

usted primero.

renato: mucho gusto.

yo soy renato camargo,

su servidor.

eva: eva maría león jaramillo,

viuda de zuloaga,

su servidora.

¡ay, no!

helena: ¿qué pasó?

eva: nos dimos un toque.

alguien de los dos está

muy corriente y no soy yo.

[ríe]

ándele, véngase.

le presento al equipo, sígame.

renato: con su permiso,

licenciada.

eva: vámonos, pues.

antes que nada le voy a dar

un datito, verdad,

te voy a leer la cartilla

muy claramente.

yo tengo ojos como

de radiografía, ¿sabes cómo?

así.

[ruido]

sí y me conozco muy bien

a los hombres y pues, como tú,

fíjate.

renato: ¿cómo?

eva: ay, ¿cómo cómo?

no te hagas.

galancitos que creen

que se las pueden todas,

¿verdad?

por su cara bonita.

bueno, en tu caso una cara

medio bonita, pero bueno,

el caso es que yo conozco muy

bien a los de tu clase.

renato: ay, señora, usted

me confunde.

eva: no, no te confundo,

yo nomás te digo que

mucho cuidadito

con la licenciada moreno, ¿eh?

esos ojitos pispiretos no pueden

posarse en ella.

quedó claro, ¿verdad?

renato: señora, usted no tiene

ni que amenazarme ni que

regañarme, le aseguro que no soy

quien usted cree.

eva: mm.

ya lo veremos.

nada más te digo

que si te brincas las trancas

aquí estoy yo para domarte.

¿sabes cómo?

a punta de latigazos,

tú sabes cómo, así.

[resuella]

ándale, vamos a presentarte

con fernando.

sígueme.

vamos, sí.

fernando: [resuella]

eva: trabajando como siempre.

fernando: como siempre,

doña eva.

eva: qué bueno.

renato, quiero presentarle

al licenciado contreras

y al licenciado escudero.

o sea, fernando y santiago.

les presento, chicos, a--

a renato que es el nuevo

asistente de la licenciada

moreno.

fernando: encantado.

eva: sí.

una vez que te ubiques

en tu lugar, chato,

te voy a pedir, por favor,

que no pongas calendarios

de viejas encueradas,

pues, aquí no es un taller

mecánico, ¿verdad?

ni tampoco una cancha

de básquetbol.

[ríe]

bueno, sigamos con el tour.

primero las damas, ¿no?

renato: perdón.

con permiso.

fernando: se me hace que ya

apareció el sustituto

de juan carlos caballero,

hermano.

santiago: parece que sí.

eva: ¡óigame!

¿qué le pasa? ¿sabe qué?

nadie va a sustituir

al difuntito, no, no, no,

más respeto a su memoria,

también a usted, ¿no?

santiago: no, no, doña eva,

lo que quiso decir nando

es que puede ser el próximo

galán de la empresa, nada más.

fernando: compadrito.

eva: ¿qué?

¡ah!

fernando: ya llegó tu sucesor,

compadre.

eva: ¿sabe qué?

seguramente sí lo oye,

¿y sabe qué?

seguramente no está de acuerdo.

válgame.

qué vergüenza de ambos, ¿eh?

santiago: ya, nando,

concéntrate.

fernando: ¡me desconcentra la--!

santiago: estás fallando mucho,

estás fallando mucho.

fernando: [balbucea]

>> no manches, amiga,

tu oficina me mola cañón.

está chidísima.

rebeca: y eso que necesito

darle una cheleada.

no sé, renovarlo un poco

para que cuando entre

el peladaje digan:

"guau, con la publirrelacionista

del grupo imperio".

>> peluche.

imagínate ese sofá forrado

de peluche y tú acostada

como toda una reina--

rebeca: a ver, a ver, chulita,

chulita, chulita,

esto es un corporativo

de turismo, no un congal.

>> pues, sí, sí, tienes razón.

ay, bueno, ya,

a lo que te truje.

amiga,

vengo a suplicarte,

a implorarte que, por favor--

rebeca: ¿otra vez quieres

que te preste dinero?

todavía no me pagas el último

préstamo.

>> ay, cómo eres.

no vengo a pedirte dinero,

vengo a pedirte que--

que me des trabajo aquí.

rebeca: [ríe]

pero si por algo no duras

ni dos días en cada trabajo.

eres muy conflictiva.

y la verdad,

¿qué me viste cara de agencia

de colocaciones o qué?

>> cómo eres.

entonces ¿para qué somos amigas?

rebeca: bueno,

a ver qué puedo hacer por ti,

pero no te prometo nada.

>> ay, es que imagínate,

trabajar en una oficina

como esta.

[resuella]

estaría increíble.

por favor, amiga, ayúdame,

te juro que no te voy a fallar,

de veritas, de veritas.

rebeca: desaplástate

de mi lugar.

eres muy confianzuda.

[música]

[música]

eva: no, hombre, aquí hay

unos numeritos que, pues,

no cuadran.

de un semestre al otro,

pues, ¿cómo?

[llaman a la puerta]

[carraspea]

adelante.

>> evita.

eva: sí.

>> disculpe que la interrumpa,

pero la busca la señorita

antuniano.

eva: ay, por dios, que pase.

>> ok.

samantha: hola.

eva: ay, samantha, ¿cómo estás?

samantha: muy bien, ¿usted?

eva: bien, gracias.

por favor, siéntate.

samantha: le agradezco muchísimo

la entrevista de trabajo.

eva: de nada.

antes que nada,

bienvenida.

samantha: gracias.

eva: punto número dos.

¿por qué te saliste

de la agencia taurus?

samantha: bueno, por diferencias

laborales.

la empresa está anquilosada

y tuve una discusión

con el director.

eva: mm, ya veo.

y dime, ¿eres casada, soltera,

rejuntada, divorciada,

poliamorosa?

samantha: no sé a qué viene

esa pregunta, pero--

pero bueno, soy soltera.

eva: y bueno, por ahí debe

de haber algún muchachón

que te da cosquillas,

que anda tras tus huesitos,

tú tan guapota así como eres--

samantha: disculpe, señora,

pero eso es algo de mi vida

privada.

eva: ¡ay, ya sé, hombre!

era para conocer un poquito

más de ti, hombre,

platicando como mujer, ya sabes.

una cosa,

¿te molestaría comenzar

siendo mi asistente?

samantha: eh, no.

bueno, estoy capacitada

para un puesto gerencial,

pero--pero estoy dispuesta.

siempre y cuando me permita

ascender.

eva: ay, pero por supuesto.

es más, quien quita y en una

de esas acabamos siendo íntimas.

samantha: no sé si íntimas,

señora, pero sí con una muy

buena relación laboral.

eva: se supo lo que dije,

hombre.

plutarco: eva.

eva: ay, don pluti,

usted siempre entrando

sin pedir permiso.

¿sabes qué es?

es que de niño no le explicaron

que tiene que tocar la puerta,

esperar a que le digan adelante,

pero todo bien.

¿sabe por qué lo perdono?

porque lo quiero.

le presento a mi nueva

asistente, samantha antuniano.

plutarco: no estaba enterado

que ustedes dos se conocían.

eva: uy, ya ve, don pluti,

el mundo del turismo

es un pañuelo.

y por lo visto ustedes dos

también se conocen, ¿verdad?

¿se puede saber de dónde

si no es indiscreción?

plutarco: del medio, eva.

samantha: sí, del medio.

bueno, y si eso es todo,

yo me despido.

eva: es todo.

te espero mañana a primera hora

para empezar a trabajar, ¿eh?

samantha: aquí estaré, señora.

muchas gracias.

eva: no, hombre, a ti.

samantha: con permiso.

eva: qué cosita bonita

es la flora y los pistilos--

eva: eva, eva, eva,

me parece incorrecto que haya

contratado a esa fulana.

ella trabajó en taurus,

una de nuestras competencias

más fuertes.

eva: bueno, además trabajó,

¿no, don pluti?

del verbo desde antes.

ahora está libre,

del verbo desde hoy.

podríamos aprovechar

su experiencia, hombre.

plutarco: perdón, tengo

entendido que es una mujer

sin escrúpulos.

no tiene ética.

cree que se manda sola.

además su carácter es frío,

calculador.

eva: bueno, ¿y qué tiene?

son los atributos

que en un hombre

serían virtudes.

es lo que admira medio mundo

de un hombre de negocios,

dígame que no.

plutarco: no voy a permitir

que meta esa harpía

en esta empresa.

usted tampoco se manda sola.

tendrá el 20% de las acciones,

pero no es la dueña.

eva: pues, fíjese que con ese

porcentaje me sobra y me basta

para escoger a quien se me dé

la gana como mi asistente

y si no le parece,

vaya a hablar con don adriano

a su oficina porque aquí

no está.

tendría que salir, ir a su

oficina, tocar la puerta,

"don adriano, tengo una queja".

le va a decir él: "¿cuál queja

tiene usted, don pluti?".

usted le va a decir: "doña eva

cree que se manda sola"

y don adriano le va a decir:

"¿sabe qué? también es socia

de la empresa.

usted tranquilo, no se ponga

tan eufórico, porque qué pasa

con la gente que se pone

eufórica--".

angélica: santi.

santiago: angélica, ¿qué haces

aquí?

angélica: vine a buscar chamba,

es que estoy desempleada

y sin un varo.

santiago: pero si tú no sabes

nada de turismo.

angélica: no, pero yo lo que sea

lo aprendo de volada.

te consta.

además sigo los consejos

de rebeca.

santiago: pues, suerte, suerte.

angélica: santi.

santiago: ¿qué?

angélica: te extraño.

santiago: espérate.

ya quedamos que es mejor así.

angélica: pues, sí, ya lo sé,

yo nada más decía.

santiago: bueno, pues,

qué bueno que lo entiendas,

porque yo estoy decidido

a casarme con--

angélica: adiós.

renato: adiós.

santiago: ¡angélica!

angélica: ¿qué, santi?

santiago: nada.

que tengas buen día.

angélica: me salió,

se puso celoso.

eva: hello.

hello.

ay, gracias a dios,

me urge hacer pipí como hombre.

rebeca: es que hoy es el mega

cóctel que le organizamos

a nuestros inversionistas.

el hotel emperador va a estar

a todo lo que da como es mi

estilacho.

>> suena muy bien,

ese hotel es de mucho lujo,

¿no, licenciada?

rebeca: va a estar super

chiquiti guau.

pero ni se emocionen, chulas,

es solo para directivos,

no para el populacho.

>> y seguro después

de la celebración

los meros, meros de la empresa

van ir a un super restaurante

carísimo.

>> y todo por cuenta

de la empresa,

que no se te olvide.

rebeca: ni modo, chulitas,

así es esto.

¿quién las manda a ser

asalariadas?

si no les gusta, ya saben,

ponen su renuncia y goodbye.

>> [resuella]

claro, como esta tiene

un buen puesto disfruta

de los privilegios

y los defiende.

>> oye, yo armen corajes,

aquí siempre ha sido así.

>> ay, no, estelita,

pero no es justo.

sea el negocio que sea,

pues, cuando lo cierran

siempre celebran los hombres.

eva: ¡perdón!

todas: [resuellan]

eva: estuve escuchando todo

y eso está muy mal.

>> ¿verdad que sí?

eva: por supuesto.

esas prácticas machistas

medievales tienen que parar

en esta empresa.

estela: ¿sí, doña eva?

¿usted cree que lo pueda

cambiar?

eva: sí, chicuelas.

por fin llegó la horma

de los zapatos de todas,

un poco grande,

pero llegó.

>> así se habla.

eva: ay, ¿dónde está mi chiquita

hermosa?

no la vayan a pisar, eh,

cuidado.

ah.

[risas]

santiago: o sea, que ya

prácticamente todo está listo

para la boda.

>> ay, sí, pollo, hoy me

entregan las invitaciones.

esas te las doy para que mañana

las lleves a grupo imperio

y se las des a la gente

importante, pollo.

santiago: ok.

>> oye, ¿pediste tus vacaciones

para la luna de miel

en las bahamas?

santiago: ¿bahamas?

¿dijiste bahamas?

>> ay, pollo, tú me dijiste

que yo escogiera la luna de miel

en donde yo quisiera.

no me vayas a hacer cancelar

este viaje, amor.

además, al hotel al que vamos

está increíble

y es tan, tan especial

que ni te lo imaginas.

santiago: ¿un hotel especial?

>> ajá.

es que además la luna de miel

es el inicio de nuestra vida

como pareja.

y tiene que ser igual

de grande que nuestro futuro

y los hijos que vamos a tener

y la familia que vamos a formar

juntos, pollo.

santiago: familia.

una familia.

>> en un hogar perfecto,

mi amor, donde yo voy a ser

tu mujer todos los días

de nuestra vida.

santiago: sí, vas a ser

mi mujer.

"m", "u", "j", "e"--

[resuella]

>> y donde tú vas a ser

mi super esposo siempre,

siempre,

¿verdad, pollo?

santiago: claro, paty.

cada vez estoy más convencido

de que vamos a tener un gran

matrimonio y que vamos a estar

juntos toda la vida.

helena: este es muy lindo,

porque la casa se ve renovada.

ese es el color

que más me gustó.

plutarco: para mí su opinión

es muy importante.

gracias por su apoyo como

siempre y bueno,

por aceptar mi invitación

a comer.

helena: no hay nada que

agradecer, con mucho gusto.

plutarco: esto es lo que me

propone el arquitecto.

estoy consultando,

pero no sé si sea demasiado

moderno, ¿usted qué piensa?

helena: este otro no es tan

moderno y sí le da un toque

diferente a su casa,

¿no le parece?

plutarco: eh, eso era lo que me

hacía falta,

la visión femenina,

delicada, con todo el encanto

de una mujer, porque...

desde que antonia se fue

y me dejó tan solo

todo el espacio me parece

enorme.

el lugar se ve tan vacío.

helena: ánimo, plutarco,

no pierda la fe que el tiempo

lo cura todo.

plutarco: a eso me aferro,

a que voy a salir adelante,

que algún día quizás me dé

la oportunidad de volver a amar.

helena: ya ve que en cuanto

menos se lo espere

se va a recuperar de todo

este dolor que siente

y va a estar bien.

plutarco: ¿de veras usted cree

que uno puede volver

a enamorarse, verdad?

helena: ay, creo que ya traen

nuestra orden, por fin.

plutarco: parece que no viene

para acá, pero si se siguen

tardando voy a empezar

a verle cara de pudín a medio

mundo porque me muero

de hambre.

helena: [ríe]

sí.

creí que yo era la única

que imaginaba esas cosas.

[ríe]

[música]

[música]

todos: [hablan a la vez]

eva: [resuella]

mira nomás, qué bonito, ¿verdad?

y yo buscándola para ver

si íbamos a comer juntas,

pero veo que se me adelantaron,

¿verdad?

fíjese qué bonito y yo aquí

esperándola, ¿verdad?

plutarco: con permiso.

helena: gracias, plutarco.

ay, discúlpeme, eva,

pero yo no sabía

porque no habíamos quedado

en nada y plutarco me invitó

a comer.

¿yo qué voy a saber

que usted me iba a estar

esperando?

plutarco: sí, claro,

no se acuerda que aquí está

su amiguita, ¿verdad?

procurándola, ¿verdad?

llega este señor y se la lleva

así como si nada.

es que no hay derecho.

¿cree que una no tiene qué?

corazón.

¿cree que una no tiene qué?

hambre.

¿cree que una no tiene qué?

dignidad.

helena: a ver, eva, discúlpeme,

pero yo ya se lo he dicho

varias veces,

usted no tiene por qué

hacerme estas escenitas.

plutarco: ah, ¿no?

discúlpeme, ¿verdad?

yo no la quería molestar.

helena: no le tengo por qué

dar santo y seña de todo

lo que hago.

se lo he explicado mucho,

pero usted no me entiende.

eva: ay, ya sé que soy

como una tía molona,

lo entiendo,

pero ¿sabe por qué soy así?

pues, porque me gusta cuidarla

como--como si fuera usted

sangre de mi sangre.

porque la valoro como de mi

familia y usted lo sabe.

porque usted lo sabe

y se aprovecha.

helena: no, no es que me

aproveche.

de veras, ¿sabe qué?

ya váyase a comer,

yo me voy a mi oficina

y ahí la veo después.

vaya, no haga coraje.

eva: no, no es coraje,

es tristeza, no se confunda

y sí, me voy a comer,

sola.

¿por qué se va a comer

con plutarco esta? ¿por qué?

Cargando Playlist...