null: nullpx
Cargando Video...

Por Ella Soy Eva Capítulo 47

Univision2 Dic 2019 – 12:00 AM EST

Comparte

helena: plutarco, ¿tiene algo?

es que lo he sentido un poco

raro conmigo, como distante,

¿hay algún problema?

plutarco: no, nada, helena,

lo que pasa es que me muero

de la pena con usted por lo de

la vez pasada.

no sé en qué estaba pensando,

no sé dónde tenía la cabeza.

lo último que yo quisiera

es incomodarla.

usted es la única amiga que

tengo y no la quiero perder

por este malentendido.

helena: vamos a olvidarlo,

yo creo que en momentos de

desesperación uno dice muchas

cosas sin pensar.

plutarco: helena, usted es tan

buena como mi querida esposa.

helena: yo creo que tenemos

que confiar que ella está

en un lugar mucho mejor

que este.

plutarco: si al menos hubiéramos

tenido hijos, algo de ella

quedaría en mi vida, pero no,

solo me quedan recuerdos.

helena: no se lamente por algo

que no pudo ser, ya pasó.

ánimo, plutarco.

plutarco: usted siempre logra

sacarme de mis más oscuros

pensamientos.

sabe, no hay mejor amiga

que usted.

silvia: sí, con la lic. moreno.

no, sabe qué, mejor le hablo

más tarde, muchas gracias.

no, bastante coraje...

¿dónde hay otras llaves,

dónde están, dónde las dejé?

en la cocina.

ay, bendito...

eduardo: sí, es que tenemos una

emergencia familiar,

por eso vine por lalito,

¿podría traerlo pronto--?

>> claro que sí, sr. moreno,

permítame.

eva: ay, qué pasó, de pronto se

puso como triste.

helena: me acordé de juan,

de un partido de lalito,

fue la última vez que lo vi.

ese día murió en el accidente.

eva: no se me apachurre,

yo la comprendo en lo que usted

ni se imagina,

pero ya sabe, no hay que

llorar, a ver, ¿por qué?

helena: porque la vida es color

de rosa.

eva: [canta]

[canta]

[canta]

sabe qué, le puedo proponer una

idea descabellada.

hemos estado presionados por el

trabajo y es hora de la comida,

¿me permite invitarla a un

lugar muy especial?

helena: ¿adónde?

eva: no sea curiosa.

[canta]

[canta]

[canta]

[canta]

lalito: por qué no me quieres--

eduardo: no hagas preguntas.

silvia: eduardo, no hagas una

locura, por favor.

eduardo: ni tú ni nadie me va

a detener, hazte a un lado.

silvia: lalito, espéranos en

la puerta y no te muevas de

ahí, sabes que los niños no

tienen por qué escuchar

pláticas de grandes.

tu abuelo te va a dejar ir,

espérame, hijo.

ahora sí te lo puedo decir,

sobre mi cadáver te llevas a mi

nieto.

eduardo: dije que no te metas,

lárgate o no respondo.

silvia: no, ahora eres tú quien

tiene que pensar en lalito,

¿adónde lo vas a llevar, cómo

lo vas a mantener?

estás enfermo, no vas a llegar

lejos.

no le arruines la vida a

nuestro nieto.

si te lo llevas vas a hacer que

termine odiándote por alejarlo

de su mamá.

y si eso pasa, vas a tener que

vivir con el odio de los dos,

porque aunque me duela en el

alma, helena te tiene mucho

rencor.

eduardo: no me importa,

y lo que tú digas tampoco,

ninguna de las dos me va a

separar de mi hijo.

silvia: tú no eres su padre,

eres su abuelo, ese es tu lugar.

y no quieras ver en lalito

a aquel hijo que sabemos por

qué nunca pudo nacer.

helena: la verdad me sorprende

me haya traído aquí.

es uno de mis lugares

favoritos, pero está lleno de

recuerdos.

eva: ay, no me diga que

la regué trayéndola aquí,

helenita, porque si quieres

la llevo a xochimilco

y rentamos una trajinera,

pero no se me--

helena: no, está bien,

la última vez que vine fue con

juan.

eva: ya van dos veces que

lo recuerda en el día, oiga.

helena: más, pero solo esas dos

veces se lo he dicho.

a este lugar vengo desde que

estaba en la universidad.

aquí fue donde nació mi

proyecto de playa majaua--

eva: ay, no me diga, yo vine

una vez de vacaciones, estaba

yo así, mire...

en culiacán no teníamos lugares

tan bonitos como este.

que aquí entre nos no es

desierto ni hay leones.

helena: muchas gracias por

traerme, eva, la verdad sí nos

va a hacer bien relajarnos en

un paisaje tan bonito como este

a las dos.

eva: y sabe qué, para que no

estén dando lata, qué le parece

que apagamos los celulares--

helena: sí, no va a pasar nada

si nos desconectamos una horita

o dos.

eva: nada, qué le parece,

una, dos, tres.

eduardo: ya te dije no quiero

hablar de eso, silvia, no

insistas.

silvia: para mí también es

difícil, todos estos años me he

negado a recordarlo, pero ahora

creo que no debimos dejar pasar

tanto sin buscar quién nos ayude

a sacar todo esto.

lo que pasó en nosotros fue muy

duro, y ahí está, eduardo,

un día tarde o temprano vamos a

tener que hablarlo.

pero ahora tenemos que resolver

el presente, tienes que aceptar

que helena es una gran mujer que

sabe tomar las mejores

decisiones.

lalito tiene todo el derecho a

ser feliz con su mamá, y si un

día ella decide escoger una

pareja, él va a poder tener una

familia paterna que lo críe.

eduardo: helena no es capaz de

nada, nunca va a poder tener

una familia como--

silvia: bueno, aún si decidiera

seguir sin pareja,

de todas maneras ella y lalito

juntos ya son una familia

independiente de la nuestra.

y cuando se vayan merecen que

les desees lo mejor.

son tu sangre, tú no les puedes

negar tu bendición.

falta mucho para que salga de

clases, vamos a la casa,

los dos necesitamos descansar.

eva: ay, ¿qué tienes,

por qué se ve como perdida,

qué fue?

helena: estaba pensando

en lo que estoy viviendo,

mi proyecto a pesar de todo

está saliendo de maravilla,

y muy pronto me voy a llevar

a mi hijo--

eva: es que le está saliendo

todo a pedir de boca, verdad,

¿sabe cómo pide la boca?

así, mire.

helena: aunque a veces me

siento muy sola.

y cuando pasa es inevitable que

piense en él, en juan.

eva: yo le aseguro que donde

sea que esté, la extraña igual

o hasta más, créame.

helena: puede ser.

muchas gracias por su amistad,

eva, es usted una gran amiga.

¿qué pasó?

eva: no sé, cómo que me dio

algo...

plutarco: maldición, o está

fuera del área o apagó

el celular.

>> no es por nada, pero como

que se te volvió obsesión lo de

esa nenorra.

plutarco: me vuelve loco.

y ahora que por fin la gorda no

está, puedo tener todo con ella.

la quiero para mí.

>> con razón actúas como

marido celoso, híjole,

qué rica está--

plutarco: luego no quieres que

te llamen naco, no sorbas

la sopa y baja las patas--

>> si no soy animal, no son

patas, son pieces,

piececitos, porque son míos,

y si los subo es porque pensé

que es de gente fina,

es lo que hacen los ricos en

las películas, ¿no?

plutarco: a ver si ahora sí me

contesta.

nando: cómo crees que me siento

de que mi hijo tenga

inclinaciones artísticas.

quiere ser músico,

¿en qué cabeza cabe?

santiago: ya, ya, no es para

tanto, esos prejuicios ya

quedaron en la historia,

que sea lo que quiera ser

mientras esté contento.

nando: pero músico,

al rato me va a salir conque

quiere ser bailarín, y ahí no.

santiago: ella tiene razón, eres

un arcaico, si quiere ser

bailarín, pues--

nando: ya, cállate, me matas.

nomás digo que ojalá se

le pase el gusto y me sales

conque sea bailarín--

santiago: si no se le pasa,

¿qué vas a hacer?

nando: yo quién sabe, pero él

se me va a morir de hambre.

va a acabar tocando en los

micros o en el metro--

santiago: ¿y si es al revés,

si se vuelve todo un rockstar,

alguien como bono

o como sting?

bueno, ya, como los de maná.

imagínate, rodeado de fans,

mujeres por todos lados,

acá, acá, acá.

nando: yo puedo ser su

manager, viajando siempre

en el jet privado,

rodeados de cuerazos,

chiquitas, mis reinas,

bien forradotes de billetes,

nadando en dólares, acá,

y las multitudes gritando

kevin, kevin...

>> ¿ya dejaste de soñar

despierto?

ubícate, kevin apenas es un

adolescentito que está viendo

qué hace con su vida, amor.

santiago: conste que no tuve

nada que ver.

nando: sí, calla boca.

flaca, mi kevin va a ser el

nuevo ídolo de méxico.

qué digo de méxico, del mundo

entero.

hazle conmigo,

kevin, kevin...

ay, tú, ayuda.

kevin, kevin...

todos: [festejan]

plutarco: helena, la estaba

buscando.

helena: es que fuimos a comer

a un lugar muy especial para

nosotras dos.

¿me buscaba por algo--?

plutarco: sí, efectivamente,

para afinar detalles del

evento--

helena: sí, es que se nos olvidó

volver a prender el celular.

eva: ay, sí, sabes qué, es que

decidimos desconectarnos del

ruido de la ciudad, que es

tan molesto, ya sabe cómo son.

plutarco: por otro lado,

helena, le tengo una sorpresa.

¿aceptaría que me viera en

casa de sus papás en un par de

horas?

plutarco: claro, como usted

quiera.

eva: ¿no nos puede adelantar

un poquito eso de nuestra

sorpresa?

plutarco: no.

eva: ay, qué carácter.

además no podemos, helenita,

porque tenemos que ver lo de la

segunda fase del proyecto.

plutarco: como socio

y vicepresidente le puedo dar

la tarde libre a helena.

eva: pues, qué mal está eso,

es tráfico de influencias,

el trabajo es el trabajo, aquí

y en china y en dónde sea,

además si en esta--

plutarco: señora, cuando sea

socia tendrá voz y voto, por

ahora es la asistente de

la licenciada, y las decisiones

las tomo yo.

eva: eso sí, pero cuando sea

socia...

plutarco: al rato paso a su

oficina, con permiso.

helena: ay, eva.

eva: ¿qué?

me cae mal, ¿cómo me dijo,

qué le pasa?

helena: no le conteste, ya.

lucía: porque ya eres parte

del grupo imperio, otro, salud.

renato: la verdad, lucía, moría

por firmar este contrato,

imagínate, apenas terminada

la carrera y entrar a un grupo

de estas dimensiones,

es como un sueño.

bueno, es el primero de mis

sueños, tengo muchos.

lucía: estoy igualito que tú,

con muchísimas ilusiones,

tantos proyectos por hacer,

es que tenemos tanta vida por

delante.

renato: oye, ¿hace cuánto

terminaste la universidad?

lucía: hace, nada, muy poquito.

renato: entonces no te molesta

si te pregunto qué edad tienes--

lucía: no.

igualito que tú.

renato: hasta en eso

coincidimos.

lucía: por eso te digo que otro.

salud.

lalito: qué padre está tu gorra,

abuelo.

eduardo: ya no es mía, es tuya,

ahora que te vayas con tu mamá

vas a ser el nuevo teniente

moreno.

lalito: sí, señor, prometo que

la voy a cuidar mucho--

eduardo: sé que la vas a cuidar.

helena: ay, pero qué guapo mi

niño con esa gorra--

plutarco: mis respetos, ¿qué

tal?

helena: el licenciado ramos

quería pasar a saludarlos--

plutarco: de antemano disculpe

mi atrevimiento por pasar sin

ser invitado.

gracias, señora, le pedí a

helena que me permitiera venir

ahora que la familia está

reunida porque necesito

hacerles un anuncio muy

importante.

eduardo: claro, pero siéntese,

siéntese,

está en su casa.

usted dirá.

plutarco: todos saben cuánto

aprecio esta familia, sé que por

diferentes causas están pasando

una situación tensa,

y les aseguro que mi único fin

es verlos unidos.

eduardo: licenciado, ¿hacia

dónde va?

plutarco: lo que quiero decir

es que como son la familia que

nunca pude tener con mi adorada

antonia, quiero hacerles

un ofrecimiento de todo

corazón, si me lo permiten,

de hoy en adelante y hasta que

termine la universidad, quiero

pagar todos los estudios de

lalito.

helena: tenía razón cuando dijo

que esto sería una sorpresa,

plutarco, yo nunca imaginé su

intención de ofrecernos algo

tan generoso, y se lo agradezco

muchísimo, pero como mamá

y como responsable de sus

estudios, yo no puedo aceptarlo.

plutarco: cómo que no, helena,

no me haga eso, ¿por qué no

puede?

teniente, lo hago con la mejor

intención, usted lo sabe,

¿verdad?

eduardo: sí, y también se

lo agradezco, pero por primera

vez estoy de acuerdo con

helena, es algo que no podemos

aceptarle de ninguna manera.

plutarco: pero si lo único que

quiero es darles mi apoyo,

y a través de esa acción tan

simbólica formar parte de esta

familia tan unida,

tan hermosa.

por favor, no me cierren esa

posibilidad.

mi adorada antonia me dejó una

inmensa fortuna y prefiero

apoyarlos a ustedes antes que

darle el dinero a desconocidos.

helena: usted no tiene que

darnos nada para que tenga

nuestro reconocimiento,

nuestro cariño.

de verdad, el suyo es un gesto

muy generoso, y aún cuando no

puedo aceptarlo

se lo agradezco de todo corazón.

silvia: yo también, licenciado,

se lo agradezco.

helena: mi amor, don plutarco

te quería ofrecer algo muy

grande, así que dale las

gracias, mi vida.

lalito: gracias, señor.

plutarco: cómo así,

ven aquí, dame un abrazo.

campeón.

eva: te estás metiendo con

los míos, plutarco, y no voy a

dejar que los quites, no te lo

voy a permitir.

>> ay, sabes perfecto que no me

gusta andar en la moto,

vamos en mi coche.

santiago: ay, bebé, ¿cuál es el

problema?

como si fuera la primera vez

que te subes.

>> no es la primera, pero ya

fue la última, fíjate que tú

también deberías ir pensando en

comprarte algo más para moverte.

santiago: bebé, pero si sabes

que me encanta andar en moto.

>> sí, pero ya no es lo que te

encante a ti o no,

piensa que es peligroso,

y ahora que nos casemos, pues,

no vas a ser tú solo,

voy a estar yo, la familia que

vamos a formar.

santiago: ¿no te parece que te

estás adelantando un poquito?

>> ¿no es lo que siempre me has

dicho, que tu mayor sueño es

casarte y que formemos una

familia?

santiago: tienes razón,

y te digo una cosa,

me encanta que pienses así,

cada día estoy más convencido

de que contigo voy a ser feliz.

>> no lo dudes,

voy a ser muy feliz.

lucía: [grita]

no, lo que pasa,

no es que se me hayan subido

los tequilas, no,

segura, te voy a explicar,

lo que pasa es que los...

ay, ay,

los tequilas de hoy son más

pesados, mucho más pesados,

no los hacen como antes,

y eso no se vale.

renato: entonces lo que vamos

a hacer es que para la próxima

te voy a pedir algo más ligero,

para que no te me pongas

tan grave.

lucía: ay.

me gusta cómo me cuidas,

cómo me apapachas,

cómo me...

tú dime qué,

¿qué me quieres hacer?

dime, dime, por favor.

renato: lo que quiero es que te

duermas para que mañana estés

como nueva.

lucía: eso va a estar difícil,

te voy a decir la verdad,

no le digas a nadie, pero así

como me ves de fresca como

una lechuza.

renato: como lechuga.

lucía: ¿lechuga quieres?

te doy.

te decía, así como me ves de

fresca, yo no tengo

los treinta, veinte...

¿28 te dije?

no, no tengo 28 años.

no, sí los tengo, más iva.

no te vayas, no estés tan

chiveado, ven.

te voy a contar un...

renato: ¿estás bien?

lucía: vete, vete, huye,

te hablo luego--

renato: ¿necesitas algo?

vas a estar bien, ¿verdad?

juan: ¿y esto?

mimí: es de eva,

la documentación que necesita

para que le den las acciones

de la toñita.

entre que son peras y son

manzanas, pues, yo se lo fui

tramitando a partir de lo que

ya tenía--

juan: ah, tramitando, así de

trámite ilegal.

¿estás consciente que es un

trámite ilegal esto?

mimí: conscientísima,

por eso la decisión es tuya,

vas a aceptar las acciones que

te heredó, ¿sí o no?

nando: fíjate, mi hijito,

ya lo pensé y no es tan mala

idea eso de que estudies música.

mientras sea un hobbie y no te

quite tiempo de la escuela,

está bien, ándale, pues.

kevin: muchísimas gracias.

>> qué bueno que cambiaste

de idea, así el niño va a estar

más tranquilo y nosotros

también, ¿verdad?

nando: ya ven que soy de mente

abierta.

nos va mejor a todos, no,

de verdad, más adelante

imagínense que en una de esas

kevin se convierte en un

superguitarrista de la banda

más famosa de rock.

>> yo le pongo nombre

a la banda, que se llame kevin

y los despeinados.

nando: ya veremos.

no, pero aguas, porque luego

en esas carreras vienen

las malas compañías,

las falsas amistades.

claro que también cuando

las chavas se anden derritiendo

por mi hijo, pues, ahí está

la cosa, necesitas un manager--

kevin: pero yo nunca dije que

fuera a estudiar guitarra.

nando: bueno, bajo.

¿batería?

kevin: no, nada de eso,

lo que yo estudio es arpa.

plutarco: eva, ¿podemos hablar

unos minutitos?

eva: sí, claro, por cierto,

buenos días--

plutarco: vayamos al grano.

usted es una mujer sola,

provinciana, madurita,

que no le quedan muchos años

de vida laboral.

eva: oiga, ¿me está llamando

vieja?

plutarco: usted me entiende.

en resumidas cuentas, ¿cuándo

quiere por renunciar

a las acciones?

con ese dinero se puede

regresar a su pueblo, comprarse

un terreno, construirse su

casita, y en una de esas hasta

se consigue un buen mozo,

que buena falta le hace.

alguien que le dé cariño,

que la cuide,

como usted se merece.

eva: mire, señor mío,

yo no estoy buscando ningún

muchachito para que me atienda,

y mucho menos pagarle.

plutarco: piénselo, así se

ahorra ese problemón de sacar

esos documentos personales,

medite mi oferta, le conviene.

modesto: buenos días.

eva: hola, pa--patrimonio

nacional de la notaría de este

país es usted.

plutarco: licenciado,

no esperaba verlo por aquí.

modesto: vine porque la señora

me llamó.

¿ya tiene los documentos que

necesitamos?

eva: sí, toditos,

aquí están.

modesto: muy bien.

parece que todo está en regla,

usted será una de

las herederas de la sra. reyes

y la futura socia de grupo

imperio, felicidades.

modesto: bien, acreditada como

eva maría león jaramillo,

y habiendo firmado estos

documentos, la señora se

convierte en socia de grupo

imperio con 20% de

participación, así como miembro

del consejo administrativo

de la empresa.

adrián: bienvenida, eva.

a mí no me queda más que darle

la bienvenida a nuestra nueva

socia y flamante accionista de

grupo imperio.

modesto: sin más, yo me retiro

para ver la documentación--

adrián: te acompaño, modesto.

no, no se levante, siéntense,

no se levante.

>> la felicito de todo corazón,

va a ser un gustazo tener una

jefa como usted.

no, qué nos va a fallar,

si usted es lo máximo,

con permiso.

helena: eva, que este sea

el comienzo de puras cosas

buenas para usted,

se lo merece.

eva: gracias, helenita,

cuento con usted para todo,

¿verdad?

>> evita querida,

ya sabe que no solo tiene en mí

una empleada eficaz,

sino una amiga incondicional.

plutarco: bienvenida

al corporativo, señora.

eva: gracias.

>> ya sabe, lo que necesite.

eva: gracias.

santiago: doña eva, doña eva,

muchas felicidades,

y ya sabe, usted dice, y yo más

puesto que un calcetín.

eva: gracias.

no tiene que ser tan efusivo,

santiago, gracias.

>> fernando, ¿qué estás viendo?

nando: el oscuro futuro de

mi hijo.

>> ya deja ese tema.

en vez de estar aquí perdiendo

el tiempo deberías haber ido a

la junta donde presentaron a

eva como socia.

nando: luego felicito a esa

vieja.

>> fernando, ayer era amiga

de la familia y hoy es esa

vieja otra vez.

nando: es que ahora ni oigo

lo que digo, no ves que estoy

preocupado por kevin.

>> nada más porque no escogió

la guitarra como tú querías.

nando: no es eso solamente,

es que primero les gusta

el arpa, luego como que dejan

de ser machitos--

>> eso es prejuicioso,

y estás haciendo una tormenta

en un vaso de agua.

nando: mira, te voy a pedir

un favor, no vayas a contar

a nadie que mi chavo está

tomando clases de arpa.

no vaya a ser que luego

empiecen las murmuraciones.

eva: así que como nueva socia

de esta empresa me gustaría ver

todos los estados financieros

recientes.

plutarco: ¿como para qué?

no tiene caso, usted tiene que

mirar para adelante--

eva: ah, sí, es que me gustaría

estar empapada de todo y así

conocer cómo se ha manejado la

compañía, ¿verdad que no tiene

nada de malo, don adri?

adrián: plutarco, dale a la

señora todo lo que necesita.

plutarco: está bien, pero a mí

me parece innecesario.

señora, a la brevedad tendrá

sus papeles.

eva: ya verán qué buen equipo

armamos los tres.

vamos a ser el trío galáctico,

las tres efes,

el formal, la fortachona,

y el feo.

renato: ey, lucía,

¿cómo estás, cómo amaneciste,

te sientes mejor?

lucía: pues, ¿ves eso tirado?

renato: no veo nada.

lucía: qué bueno, mejor, porque

es mi cara, que se cayo de

la vergüenza, qué oso anoche,

no te puedo ver a la cara,

perdona.

renato: ¿por qué te preocupas?

me divertí muchísimo.

lucía: ¿en serio?

renato: tanto, que sabes qué

pienso, deberíamos repetirlo.

lucía: san antonio,

san cherve, escúchenme bien,

porque ese es el bueno,

no sé cómo le van a hacer,

pero se tienen que aliar para

que me echen la mano.

ese no, el otro, es de los

ojitos pizpiretos, ese es el

bueno, así que...

adrián: como usted sabe, eva,

el proyecto más importante que

tenemos es playa majaua.

eva: sí, así es, pero de todas

formas me refería a reforzar

ciertas áreas de trabajo,

apoyar a santiago, fernando,

a marceluca...

no se haga, marcela.

sí, es un elemento muy eficaz,

y muy comprometido con

la empresa, gente como ella es

lo que necesita grupo imperio.

adrián: me sorprende tanto que

conozca tan bien al personal.

eva: sí, es que desde que entré

me puse a estudiar todo,

a fin de mejorarla, porque ve

que todo es perfectible.

adrián: lo que pasa es que todo

lo operativo, de eso se

encargaba juan carlos.

desde que no está, a pesar del

esfuerzo de plutarco,

ha quedado un hueco muy grande.

eva: ¿y para qué estoy yo?

no se achicopale, no se

apachurre.

por ejemplo, sé que atendía muy

bien lo de las ferias

turísticas.

si usted me permite,

yo me encargo de eso.

adrián: estaría muy bien, eva,

desde que juan carlos falleció

lo hemos descuidado y no hay

quien lo atienda.

eva: pues aquí me tiene,

ya llegué, entré por la puerta

grande, caí del cielo,

y aunque caí del cielo soy

terrenal, real, mire, tóqueme.

adrián: me alegra ver qué tan

bien nos entendemos los dos en

los negocios.

eva: sí, vamos a ser muy buenos

socios, ya verá, socios y nada

más, socios.

helena: por eso me gustaría

ver la posibilidad de ascender

a lucía zárate al nivel de

asistente y que trabaje conmigo

ahora que eva es accionista.

plutarco: eso lo tendría que

consultar con mi cuñado,

adrián es el que siempre

da la última palabra cuando se

trata de nuevas empleadas para

el área directiva.

helena: sí, entiendo, bueno,

si me hace el favor de

comentárselo se lo voy a

agradecer mucho.

plutarco: sí, claro, por

supuesto.

eva: ¿novedades, helenita?

helena: todo en orden,

solamente le estaba comentando

a plutarco la posibilidad de

que ahora lucía sea mi

asistente, y así creo que todos

contentos.

eva: por mí no hay problema,

al contrario, y yo voy a seguir

cerca de usted, del proyecto--

plutarco: como le comenté

a la licenciada, eso es algo

que solo adrián puede autorizar.

así es y así ha sido siempre

en esta empresa.

eva: ay, don pluti, no sé

si recuerda, pero ya soy socia

y accionista, así que tengo

voz y voto.

plutarco: apenas acaba de

entrar y ya se está volando con

el puesto, es socia, pero el

dueño y accionista mayoritario

es mi cuñado.

eva: ex-cuñado,

porque desde que murió mi

mujercita bella, que dios la

tenga en su gloria rodeada por

un coro de ángeles celestiales,

usted no tiene ninguna relación

familiar con mi jefecito santo.

helena: a ver, yo creo que

mejor ya no discutan, veamos

que dice don adrián de lo de

lucía y ya, no hace falta que

se peleen.

plutarco: está bien, solo

porque usted me lo dice,

con permiso.

eva: y le encargo los estados

financieros, don pluti.

es para hoy, socio.

que se ponga a trabajar, es un

baquetón.

plutarco: maldita viuda.

cindy: licenciado, aquí están

los papeles que me solicitó.

ah, y también vine a decirle

que lo buscan.

plutarco: ahorita no estoy para

nadie, que pidan una cita y ya

veremos.

cindy: pero es que la persona

que lo busca--

samantha: hola.

plutarco: cindy, déjenos solos

y que nadie nos interrumpa.

cindy: sí, licenciado,

con permiso.

plutarco: ¿se puede saber qué

demonios haces aquí, samantha,

estás loca?

nadie puede verte en esta

empresa, y mucho menos conmigo.

samantha: relájate, estás muy

nervioso, siéntate.

¿no?

bueno.

vine porque necesito de tu

ayuda, renuncié a taurus y no

tengo trabajo.

plutarco: no tengo más dinero,

te di bastante, con eso date

por bien servida, no te voy a

dar más.

samantha: no, si no vengo a

chantajearte ni a limosnearte.

vengo porque quiero que me des

trabajo aquí, en grupo imperio.

Cargando Playlist...