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Por Ella Soy Eva Capítulo 43

Univision2 Dic 2019 – 12:00 AM EST

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adriano: voy a seguir

sus consejos

y los de mi querida antonia,

voy a ver más allá

del físico, voy a buscar

la belleza interior.

juan carlos: ya.

hágalo, ¿y sabe qué?

estoy segura que un día

va a encontrar

el verdadero amor,

va a ver.

lucía: ay.

ay.

qué gusto volverte a ver.

renato, ¿verdad?

renato: a mí también me da

gusto verte,

lucía.

lucía: ay.

ay, te acordaste de mi nombre

y todo.

renato: ¿cómo se me iba

a olvidar una mujer tan guapa

como tú?

lucía: ay, gracias.

qué galán.

oye, pero cuéntame,

¿ya te dijeron algo?

¿ya te dieron el trabajo?

renato: [niega]

no, pero me llamaron

para otra entrevista.

lucía: ah, bueno, esas son

buenas noticias.

[susurra] oye,

¿sabes si te va a entrevistar

mau, el de recursos humanos

o es otra persona?

renata: [susurra] no sé quién,

pero espero que sea alguien

que me resuelva.

¿sabes por qué?

lucía: ¿por qué?

renato: porque cada vez

encuentro más razones

para querer trabajar

en grupo imperio.

lucía: [ríe]

ay, ya.

adriano: tengo una debilidad

por las veinteañeras.

juan carlos: se comenta

en la empresa.

[ríe]

adriano: pero después de esta

experiencia yo creo que es hora

de hacerle caso a mi hermana.

juan carlos: ay, ya.

adriano: y a usted.

juan carlos: mire, adriano,

se la voy a poner así.

adriano: póngamela.

juan carlos: yo sé que no soy

una divinura, ¿verdad?

que soy poco agraciada, tosca,

caballona, lo que se dice

en el norte, así, ¿no?

mire, yo ni de relajo pisaría

un concurso de belleza,

pero ¿sabe qué soy?

soy bien buena gente, ya.

adriano: usted es una excelente

persona, eva maría.

tan trabajadora,

le sobran virtudes.

juan carlos: y aún hay más.

doña toñita no hubiera aparecido

nunca en una revista de modelos

para caballeros

por los prejuicios

de esta sociedad.

era lo que se dice

una mujer hermosa.

adriano: no hay duda.

con un corazón de oro.

juan carlos: mire,

conforme yo la fui conociendo,

la fui viendo más hermosa

cada día, en serio.

a su lado, al lado de toñita,

esa tal paola,

esa chicuelita que no sabe

ni sumar 2 + 2,

es horrenda, a poco no.

adriano: ah.

juan carlos: sí.

¿qué quedamos, don adriano?

¿está viendo con el corazón

o con los ojos?

porque ya usted me confunde.

es horrenda le digo.

adriano: sí, muy mala persona.

juan carlos: con ella jamás

hubiera formado

una familia, don adriano.

adriano: ¿cómo no?

juan carlos: ¿qué pasó?

¿hay que explicarle todo

a usted?

¿con qué está viendo otra vez,

con los ojos o con el corazón?

bueno.

adriano: no,

nunca habría formado

una familia con ella.

juan carlos: exactamente.

si es lo que usted quiere,

búsquese una mujer

hecha y derecha.

adriano: y pensar que hasta

su prima mimí se dio cuenta

y yo la traté muy mal.

y tenía toda la razón,

paola resultó ser una fichita.

juan carlos: ya.

es que, ¿sabe qué?

mi prima es como yo,

es intuitiva, es francota.

eso se debe a nuestras raíces

sinaloenses--

adriano: eso.

¿sabe qué?

me gustaría hablar con ella,

¿usted cree que se podrá?

juan carlos: cómo no se va

a poder.

de poder se puede,

todo se puede, ¿qué no?

claro que se puede.

y a mimí le va a encantar,

¿sabe por qué?

porque mimí es bien alturista,

le encanta escuchar

y dar consejos,

nada más que cuando la vea,

a ver,

¿con qué ojos la va a ver?

dígame.

adriano: corazón.

juan carlos: exacto.

repita después de mí.

la voy a ver...

adriano: la voy a ver...

juan carlos: con los ojos

del corazón.

adriano: con los ojos

del corazón.

juan carlos: qué bonito se oye,

qué bonita persona es usted.

adriano: eso, eso.

lucía: y además

también tuve un novio que--que

se quería casar conmigo, ¿no?

pero la verdad me salió

como medio--medio machín.

sí, no como--como muy así,

como muy rudo y no,

a mí la verdad no

porque me gusta que me traten

así como la damita que soy, ¿no?

renato: claro, claro.

y qué mal que te hayas quedado

con esa impresión, lucía,

porque te aseguro

que también hay caballeros.

lucía: no, hombre.

a poco tú--

ay, ¿eres detallista

y así todo y todo?

renato: sí.

sí, claro.

aunque moderno,

pero me encanta tener detalles,

regalarles cosas únicas

y además, no sé,

llevarlas a desfiles de moda.

lucía: [resuella]

no, no.

¿te gustan los desfiles?

renato: sí.

lucía: a mí me encantan

los desfiles.

no, es más, es más,

el último al que fui fue el--

este, el de zócalo,

el del 16 de septiembre.

ay, qué desfile.

¿lo viste?

nos gusta lo mismo a ti y a mí,

somos iguales.

renato: sí.

lucía: ay.

mimí: ay, así que casi matan

a mi papachoncito.

ay, pobrecito el sustazo

que se habrá metido.

gracias.

juan carlos: y la enorme

decepción porque paola

estuvo jugando con él

todo este tiempo, ¿eh?

mimí: y conste

que se lo advertí,

pero no me hizo caso

y me mandó a volar.

juan carlos: pero adivina qué.

don adriano quiere verte,

se me hace que ahora sí

te va a tirar los canes, ¿eh?

mimí: ay, yo creo que ya

es demasiado tarde.

además, como tú dices,

no soy su tipo.

él se lo pierde.

juan carlos: ah, bueno,

¿quién te entiende, mimí?

o sea, puede ser tu chance.

y más ahora, ¿no?

es más, mucho más ahora

que lo que está buscando

es la esencia, no el físico.

[ríe]

mimí: no me ayudes, mi hijo.

ni que estuviera yo

tan traqueteada.

mira nomás

qué carnita sinaloense.

mucha pechuga coliche.

ya quisieran muchas plebeyas

estar como yo.

juan carlos: sí, eso es cierto.

no, no lo dije por eso,

lo dije porque él se fija

mucho en la edad

y pues este, hace tiempo que--

[tose] tú ya pasaste los 20.

mimí: no hablemos de toses, ¿eh?

me haces sentir ruca

y ahí nos vamos.

lucía: ay, sí, sí.

de verdad, no sabes, amiga,

renato es tan guapo.

vamos, hasta su nombre

es bonito, renato.

ve, oye, oye.

[modula] renato.

o sea renacer, ¿eh?

¿eh, sí?

helena: lucía, lucía,

¿qué vamos a hacer?

lucía: no, de verdad--

no, espérate, espérate,

aparte es metrosexual.

claro, le encanta

todo lo "fashion", la moda.

o sea, así, ¿no?

"couture" como yo, mira.

helena: ándale, igual.

oye, bueno,

luego me cuentas de renato,

pero es que ¿sabes qué?

que necesito que me acompañes

a un hospital mañana.

lucía: oye, espérate, ¿por qué?

¿te sientes mal?

helena: no, no,

yo estoy perfecta,

pero necesito que me acompañes

para arreglar lo de los papeles

del seguro.

juan carlos: ay, a veces,

¿sabes qué?

se me olvida la comodidad

de estar vestido así, caray.

yo creo que la onda

sí enfrió bastante, ¿no?

como para que alguien fuera

del medio turístico,

y sobre todo de grupo imperio,

me reconozca, ¿no?

si salgo así a la calle.

mimí: [chista]

¿está loco, mi hijo?

¿cómo crees?

no, no, no, yo diría

que te esperes un poquito más.

ay, imagína que salgas

y alguien así te reconozca,

seguro no faltará el fan

de la revista de espectáculos

o de sociales, como yo,

y te reconozca.

juan carlos: no, como tú nadie,

tú eres la mejor.

además dame de chance

de vestirme de hombre,

salir a la calle,

aunque sea un ratito

para sentirme yo lo que soy

así me libero de jugar de eva

que no es nada fácil

traerlo encima.

mimí: no, no, no, no exageres.

mejor cuéntame

hasta cuándo piensas seguir

viviendo con helenita.

juan carlos: pues no sé,

pero es que ahora más que nunca

debo estar ahí.

con el pretexto de que

plutarco se quedó viudo

ahora anda sobres con helena,

como--como buitre al acecho.

[grazna]

y no está bien.

mimí: bájale a tus celos,

mi hijo, ¿eh?

como quiero quiera que sea

y aunque no sea santo

de mi devoción,

pues a lo mejor don pluti

sí quería a la toñita.

juan carlos: no estaría

tan seguro, fíjate.

hay algo en la muerte de toñita

que no me--o sea, no me cuadra.

yo cargo con la culpa,

pero es que me late

que hay algo más.

mimí: pues entre que sí

y que no,

¿qué onda con nuestro plan,

cuándo entramos

a la casa de toñita

y pues vamos a ver a alguien

que nos ayude a abrir

la caja fuerte?

juan carlos: no, está difícil

porque ahora como plutarco

está de duelo,

pues no sale de su casa.

mimí: pues creo que yo ya tengo

localizado a alguien

que nos puede ayudar, ¿eh?

juan carlos: ah.

y hablando de mi toñita,

no sabes cuánto la extraño,

de verdad.

mi mujercita bella.

mira,

de veras que si yo

la maté del susto,

me merezco el peor

de los castigos.

ojalá y no.

lucía: ¿en serio te dijeron

que tu mamá sí estuvo

en el hospital?

helena: sí.

pero a mí todo eso

se me hace muy raro.

hay algo que no me checa, no sé.

lucía: ¿qué te estás imaginando

o qué?

helena: pues para mí que hay

algo más detrás de esa caída

de la escalera,

pero todavía no sé que es

ese algo más.

lucía: ay, ¿no andarás

un poco paranóica?

igual y tu mamá sí se cayó

y nomás se metió un santo

y ya tan, tan, se acabó.

helena: no, no, no, eso a mí

no me convence nada.

lucía: ¿por qué no le preguntas

a ella mejor personalmente?

igual ella te dice

y ya te dejas de andar

como investigador privado.

helena: pues sí, ya le dije,

pero no me quiere decir nada.

lucía: ¿sabes qué?

yo creo que después--

mañana, mañana seguimos

averiguando esto.

te juro que yo voy

contigo al hospital

y ya le sacamos toda la verdad

a doña chivis,

pero ahorita ya vete

a descansar, ¿sí?

helena: sí, está bien.

tú también descansa.

gracias.

marcela: mientras me organizo

para terminar la tesis

necesito que me eches mucho

la mano con la casa,

con los niños,

mi amor, por favor.

fernando: o sea, como quien dice

tú las haces, ¿y quién las paga?

pues yo, ¿no?

marcela: no, no te estoy dejando

todo el paquete,

nada más te estoy pidiendo

ayuda por unos días.

además, ya habíamos quedado

que somos un equipo, ¿no?

fernando: [asiente]

te voy a explicar qué clase

de equipo somos, flaquita.

ciérrate esto--

jennifer: oye, mami,

¿yo te puedo ayudar con la cena?

¿qué voy haciendo?

tú dime.

marcela: ay, gracias

por el apoyo, mi hijita,

pero ¿a qué debo el honor?

jennifer: yo siempre te ayudo,

mamá.

y pues es que quiero invitar

a alguien a cenar.

fernando: ay, caray, caray,

caray.

¿y a quién vamos a invitar

a cenar, jennifer maría

del rocío contreras?

marcela: noriega.

jennifer: ¿a quién va a ser?

a un chavo que quiere conmigo,

mi nuevo pretendiente.

fernando: ¿otro?

[música]

helena: lalito, bajó mucho

tu promedio, esas no son

tus calificaciones normales.

¿qué pasó?

lalito: no sé, mami,

pero dice mi maestra que

si le echo muchas ganas,

puedo mejorar mucho.

helena: yo estoy de acuerdo

con esa maestra.

y de ahora en adelante

le vamos a echar muchas ganas

y mucho tiempo a tus tareas

y a los repasos y a lo que tú

necesites para que te sientas

más seguro en la escuela, ¿va?

vamos, de acuerdo.

ven para acá.

de todas maneras

te quiero mucho, ¿eh?

pero a mejorar--

silvia: ya está lista la cena,

vénganse.

helena: ve a lavarte las manos

y a sentarte a la mesa

y ahí te alcanzo.

lalito: sí, señor.

helena: [suspira]

lalito bajó mucho

sus calificaciones,

¿viste la boleta?

silvia: sí, ya vi,

pero también se me hace lógico,

son muchos cambios

en muy poco tiempo, hija.

helena: sí, eso también pensé yo

y sé que lalo se tiene

que sentir más seguro,

más tranquilo, por eso

nada más voy a esperar unos días

a que se sienta mejor mi papá

y ahora sí me llevo a mi hijo.

silvia: pues quién sabe

como vaya a reaccionar tu papá

cuando esto pase.

helena: y ya no me contaste

del accidente ese que tuviste

en la escalera.

silvia: ay, no fue nada.

y eso ya pasó hace muchos años.

ya ni me acuerdo.

helena: pues tuvo que ser algo

muy fuerte para que te llevaran

al hospital, ¿no?

silvia: le estás dando

demasiada importancia a eso,

hija.

si lo que te preocupa

es que la aseguradora

no vaya a pagar lo de tu papá,

pues ya veremos

de dónde lo conseguimos.

tú no te apures.

helena: yo firmé como

responsable y ya lo iré pagando

poco a poco,

pero no se trata de eso, no.

silvia: ay, pues entonces

no sé de qué se trata.

ándale, ya vente,

nos están esperando para cenar.

lalito, vente, hijo.

fernando: flaquita.

ven, flaquita.

a ver, a ver, no ha pasado

ni un mes y jennifer ya quiere

andar con otro chavo,

¿qué le pasa, flaca?

eso se llama--

¿sabes cómo se llama?

libertinaje, flaca.

y en mis épocas, ¿sabes

cómo se llamaba?

no te digo, flaca,

peor la verdad.

marcela: flaco, no exageres,

ni que fueras un viejito,

por favor.

está bien que conozca chavitos,

que vea qué onda

hasta que llegue el bueno.

fernando: [asiente]

ahora la solapas.

o sea no puede ser, flaquita,

¿qué van a decir los demás

de que mi hija ande cambiando

de novios como de calcetines?

marcela: a ver, ¿y qué dirían

si fuera kevin el que cambiara

de novia como de calcetines?

fernando: ah, flaca,

eso es distinto, flaquita.

¿por qué es distinto?

porque él es--¿qué es, qué es?

pues es hombre, flaca.

marcela: a eso quería llegar.

cuando se trata de hombres

se les permite todo,

cuando es de mujeres

somos unas libertinas.

fernando: pues sí.

o sea, la verdad sí.

marcela: no.

fernando: [balbucea]

si mi hijo anduviera con muchas

chavas, yo hasta lo aplaudía

y se lo festejaba, flaquita,

la verdad.

marcela: ya lo dijo sor

juana inés de la cruz--

fernando: ay, no, ahí vas,

ahí vas con tus cosas

de literatura

y la mujer esa que se

disfrazaba de monja, flaquita.

oye, flaca, ¿sabes

qué estoy pensando?

kevin nunca nos ha traído

ni una novia.

marcela: ay, bueno.

si ella anda con muchos, malo.

si él no anda con ninguna, malo.

nada te parece.

fernando: ¿sabes qué, vieja?

no entiendes nada.

de la vida no entiendes nada.

me cae.

marcela: "sin ver que sois

la ocasión de lo mismo

que culpais".

>> sí, sí, sí.

sí, ya terminamos el trabajo

de equipo, ma.

bueno, ahí nos vemos.

oye, gracias por dejarme

pagarte después, ¿eh?

bueno, ahí nos vemos.

[celular]

helena: bueno.

ah, hola, plutarco, ¿cómo está?

plutarco: mal, helena.

muy mal.

no puedo dejar de pensar

en mi antonia.

helena: dele tiempo al tiempo,

no se desespere.

plutarco: usted dígame, helena,

cómo--cómo está,

como van las cosas

en la oficina.

helena: bien, bien,

todo está en orden.

mire, ahora lo que importa

es que usted se recupere.

créame que yo mejor que nadie

entiendo lo que se siente

perder a alguien tan--

tan querido.

plutarco: por eso me permití

llamarle, porque yo sé

que usted es la única persona

que puede comprender

lo desesperado que estoy.

no puedo más.

le juro que no puedo más.

helena: cálmese, por favor.

plutarco: no puedo calmarme.

le suplico que venga a verme.

siento que me muero,

que mi casa me está ahogando.

helena, estoy a punto

de hacer una locura.

ayúdeme, por favor.

helena: no--no se mueva de ahí.

yo voy para allá ya,

en este momento.

adiós.

marcela: entonces tú vas

un año más arriba que jenny.

>> sí, señora.

sí, y soy un año más grande

que ella también.

fernando: [asiente]

entonces ya tienes que empezar

a ver lo del servicio militar,

¿no, chavo?

¿o qué,

me vas a salir con que eres

de los que le sacan la vuelta

a marchar?

>> no, señor.

no, para nada.

lo que pasa es que pues,

todavía no ha habido fechas

para lo del sorteo,

pero sí pienso hacerlo a tiempo.

marcela: mira qué bien, ¿no?

es bueno que seas un muchacho

responsable y qué bueno.

>> gracias.

kevin: mi papá fue remiso,

¿verdad, pa?

fernando: a ti quién

te preguntó.

tráete otros refrescos

[indistinto].

pero órale, rápido.

jennifer: ¿quieres tomar

algo más?

>> eh, yo creo que sí,

un café está bien.

jennifer: ahorita te lo preparo

yo.

>> gracias.

fernando: ¿y ahora esta?

¿de cuándo acá tu hija

sabe hacer algo, eh?

¿por qué a mí nunca me ofrece

ni un vaso de agua

y a este hasta café le va a dar?

marcela: amor.

[susurra] callate ya.

plutarco: es muy duro, helena.

a cada instante pienso que

no voy a poder vivir sin ella.

sin mi querida antonia.

helena: es natural, plutarco.

usted ha sufrido una pérdida

muy fuerte y--y no ha tenido

tiempo de procesarlo.

es natural, normal,

que se sienta así.

plutarco: siento que nunca

voy a poder salir de este pozo

oscuro sin fondo.

nada me alegra, nada me importa.

se fue ella

y le perdí el gusto a la vida.

helena: yo lo entiendo

perfectamente.

a mí me pasó algo parecido

cuando se murió juan carlos.

cuando perdemos a un ser querido

es muy difícil poderlo superar.

yo todavía no logro

recuperarme del todo.

plutarco: lo sé.

sé que usted me comprende

porque acaba de pasar

por algo similar.

quedarse sola

sin el ser que amaba,

no hay nada más cruel.

helena: pero confiemos

en que el tiempo puede

curar esas heridas.

al menos ayuda a cicatrizarlas.

plutarco: pero ¿mientras

qué hago?

llega la noche y me siento

peor, más solo que nunca.

este vacío inmenso

no lo puedo resistir.

helena: pero cálmese, cálmese,

plutarco, no está solo,

yo estoy aquí con usted,

por favor.

plutarco: pero usted se va a ir

y yo me voy a quedar aquí

en medio de esta inmensa

soledad.

hasta tengo miedo de cometer

alguna locura.

helena: no, no, no, quítese

esas ideas de la cabeza

y tranquilícese y ya no piense

más en eso, por favor.

plutarco: en cuando usted

se vaya me van a asaltar

los remordimientos, la culpa

y esa idea que me ronda

en la cabeza.

irme, irme con mi antonia.

helena: ya no vuelva a decir

eso, por favor, se lo suplico.

ya por favor, ya.

plutarco: ¿pasaría esta noche

acompañándome

para imperdir que haga algo

irremediable?

[música]

plutarco: no quiero obligarla

a nada,

no es ningún chantaje,

es que me da miedo

quedarme solo.

no quiero que me asalten

esas ideas macabras.

helena: yo me voy a quedar

aquí con usted, no se preocupe,

no lo voy a dejar así.

plutarco: gracias, helena.

ha demostrado ser

una gran amiga.

¿qué haría en estos momentos

sin usted?

mimí: [ríe]

ay, esta maxine

es que no se mide,

está en todo el chismerío.

juan carlos: [balbucea]

mimí: ¿eh?

juan carlos: se me hace que

me tengo que rasurar.

¿por qué me hablas de esta

tal maxine como si yo la debería

de conocer, quién es?

mimí: pues, ¿cómo que quién es?

ya te lo he dicho muchas veces.

maxine goodside, ¿qué hay otra?

ella se las sabe todas, todas

sobre el mundo de la farándula.

juan carlos: ¿y sí eres su amiga

neta, de verdad

o eres una de sus tres folowers

en twitter?

mimí: óyeme, ¿qué te pasa?

es mi intimísima, mi comadrita,

las dos nos adoramos.

yo soy una de sus mejores

fuentes porque yo me sé

trocho morocho del espectáculo.

así que no andes dudando de mí.

juan carlos: no, no,

si tú lo dices.

mimí: ¿desconfías de mí, eh?

no, yo no me ando

inventando cosas,

¿qué soy, mitómana o qué, eh?

juan carlos: ¡ay, no le pegues

a una mujer!

mimí: qué feo eres.

juan carlos: ay, ya,

tranquila, hombre.

silvia: es que ni siquiera supe

cuando te fuiste, mi hijita.

¿qué pasó?

helena: estoy con el licenciado

plutarco, mamá.

se siente muy mal y yo

no puedo dejarlo solo en este

momento.

silvia: ay, pobre, pero

no es para menos.

está tan apegado a su esposa.

y perderla así, tan de repente,

pues debe ser

muy duro, mi hijita.

helena: sí, se siente

muy deprimido.

y a mí me da miedo lo que pueda

hacer si se queda solo.

¿te puedo encargar que

acompañes a dormir a lalito,

por favor?

silvia: claro, no te preocupes.

yo lo acuesto.

te lo paso para que se den

las buenas noches.

lalito, ven, es tu mamá.

lalito: ¿mi mamá?

silvia: sí.

lalito: oye, ¿ya vas a llegar?

eduardo: ¿qué no va a venir

helena o qué pasa?

silvia: don plutarco está

muy mal por la muerte

de su esposa; y pues,

helena le va a hacer

compañía un rato

para no dejarlo solo,

así como está el pobre.

eduardo: pues, qué bueno

que tu hija se haga presente.

no estaría mal que hiciera

mejores migas con ese señor.

santiago: ¿quién te entiende,

eduardo?

cuando tu hija se fija

en alguien le haces la vida

imposible.

y cuando ves a un hombre

que a ella no le interesa,

parece que se la pones

en charola de plata.

eduardo: yo no estoy haciendo

nada.

lo único que digo es que

don plutarco es un hombre

respetable y ha hecho

mucho por helena.

es más, le ha ayudado más

de lo que ella se merece.

juan carlos: voy al departamento

de helena.

mimí: pues, a ver si te puedes

despedir de tu amiga

la mitómana, mi amiga la rose,

la que se inventa que tiene

amigos en--[teléfono]

todo eso, ¿no dices tú?

juan carlos: ay, ya.

no seas sentida, hombre.

fue una bromita.

todo bien.

espera.

[voz aguda] ay, mi jefecito

adorado, ¿cómo dice que le va?

qué gusto que me habla.

es que luego pasa que la gente

no dice nada ni se manifiesta.

y digo yo: "pues, ¿quién

me habla? ¿el fantasma?

¿o por qué no habla la gente,

verdad?

adriano: eva maría, quería

ver si acepta ir a cenar.

me gustaría platicar con usted,

y me cuenta de los últimos

días de mi hermana.

juan carlos: ¿cómo?

o sea, ¿ahorita, ahorita,

esta noche?

adriano: si no tiene

inconveniente ni otros

planes, claro.

juan carlos: ay, bueno, lo ve.

pues, claro que lo conozco.

eh, digo, ¿sí me explica

cómo llegar?

bueno, ahí lo veo pues.

chaíto.

mimí: óachale, óchale,

arre, arre, vámonos.

aquí me quedo yo,

twitteando con mis amigas

imaginarias.

vete.

juan carlos: [voz normal]

ya, hombre, no te azotes.

es broma.

y es que adriano me invitó

a cenar.

¿no quieres venir?

mimí: ya lo dijiste, ¿no?

te invitó a ti, no a nosotras.

provechito.

ándele, váyase.

arre, bye.

juan carlos: ya, mimí,

no te enojes, hombre.

vamos y así le puedes

enseñar que la carnita

sinaloense es la mejor, quiro--

mimí: sácate--

juan carlos: si llegamos

temprano, me curas de la

abstinencia.

mimí: ¿qué te pasa, cochino?

juan carlos: ándale, ven.

"porfitas".

adriano: a usted le debo

una disculpa.

usted me advirtió sobre paola

y yo no hice caso.

perdón, perdón--

mimí: ya ve, ya ve.

pero no hay fijón.

ya estoy acostumbrada, total,

a que no crean muchas cosas

de las que digo.

adriano: [ríe]

invité a maría, pero qué bueno

que vino usted.

mimí: gracias.

adriano: quiero hablar, ¿saben?

quiero hablar con mujeres

de su edad.

saber qué piensan.

mimí: perdóneme, perdóneme,

pero discúlpeme.

mi prima aquí apenas está

arañanado los 40 y yo todavía

estoy muy chicuela.

me faltan todavía varios

treinta y...

juan carlos: ¿qué edad tienes?

no te escuchamos.

mimí: todavía me faltan

varios para alcanzarte, prima,

¿eh?

estoy chamacona yo, joven--

juan carlos: yo no soy una

chicuela, pero tampoco soy

tan cacheteadona, no.

soy un roperón.

pero también tengo sentimientos.

adriano: [ríe] perdón de

verdad, perdón de verdad.

no quise ofenderlas, pero

bueno, lo que pasa es que

andando con quinceañeras,

desconozco lo que opinen

y piensan las mujeres

un poquito mayores. [ríe]

juan carlos: no es tan chistoso,

no se haga.

[música]

[música]

mimí: ay, muchas gracias,

joven.

juan carlos: ah, primita,

pero si no estás en una cantina,

hombre.

¿qué te pasa?

mimí: es para relajarme,

para la calor, nada más.

es que soy media timidona, lic.

pero no vaya a pensar

que soy alcohólica.

no, dios me libre, no.

juan carlos: ah, no.

pues, imagínese usted

si mimí no fuera tímida.

pues, sí, ahí sí que dios

nos libre, ¿verdad?

mimí: es que así somos

las norteñas.

trancota, gente alegre

y sencilla del norte.

un poco deslenguada, chelera.

salud.

adriano: y medio leperillas,

¿eh? [ríe]

juan carlos: exactamente.

ya nos va conociendo

mi jefecito hermoso, ¿verdad?

adriano: [ríe]

ahora sí que entiendo

por qué mi hermana se la pasaba

tan bien con ustedes.

le hacían reír.

le hacían la vida más agradable.

mimí: sí.

juan carlos: ay, mi toñita

querida.

desde acá te mandamos

todo nuestro amor, mi mujercita

bella.

cómo te extrañamos.

adriano: y no sé por qué,

pero también me acordé de...

de mi amigo juan carlos.

es que perdón, nos divertíamos

mucho juntos.

eran dos--

dos seres entrañables que--

que se me fueron así.

mimí: sí, pero pues ya sabe

nuestra filosofía, mi lic.

ah, no--tengo las aves.

se las vamos a enseñar.

♪ la vida es color de rosa

la vida es felicidad ♪

♪ ambos: hecho de flores

hecho de flores

cáchelas cáchelas-- ♪

adriano: no, yo me la sabía

con bombones.

eh--perdón, de veras.

por todo eso que les dije.

muchas gracias a las dos.

todos: salud.

[brindan]

plutarco: es que cierro

los ojos y se me aparece

antonia.

y esta culpa, helena,

esta maldita culpa por haberla

dejado morir.

helena: no diga eso.

usted no tuvo nada que ver.

plutarco: claro que sí.

[solloza] debía haber

cuidado su diabetes,

su presión arterial,

el colesterol, la obesidad.

de alguna forma, yo la maté.

helena: no, no, no.

usted no la mató.

como dice, se le complicó

la salud, la presión, el azúcar.

doña antonia debió haberse

cuidado más y estar bajo

una rigurosa atención médica.

plutarco: por eso.

yo podría haber hecho más

y no lo hice.

y jamás me lo voy a perdonar.

helena: trate de descansar.

¿le preparo un té para que

concilie el sueño?

y yo se lo preparo

y después me voy, ¿sí?

plutarco: no, no, no.

no se vaya, helena.

no me deje solo.

hoy no, por lo menos.

siento que los fantasmas

me rondan.

es la culpa.

mi conciencia.

preferiría que nos quedáramos

toda la noche platicando.

helena: está bien, sí.

como usted quiera.

plutarco: te suplico

que no me abandones en estos

momentos.

no puedo con esta soledad.

[llora]

antonia...

antonia...

[música]

[música]

fernando: o sea que sí

te cayó bien el niño este, el--

¿cómo es que se llama?

marcela: daniel.

fernando: daniel.

marcela: si las cosas siguen

por donde van, más te vale

irte aprendiendo el nombre,

mi amor, ¿eh?

porque se ve que jenny y él

se encantan, ¿eh?

fernando: yo no sé qué le ve

tu hija, la verdad.

a mí me parece muy sin embargo.

muy equis, como dicen

los chavos.

marcela: pues, a mí me pareció

buen muchacho.

educado, de buena familia,

con valores.

me causó muy buena impresión,

la verdad--

fernando: pues, a mí no,

a mí no.

y ni se te ocurra darle alas

a la chamaca con ese chamaquito.

al rato no lo vamos

a sacar de aquí, imagínate.

marcela: qué exagerado.

apenas se están conociendo.

fernando: ¿sabes qué?

en todo caso, ellos no me

preocupan ahorita.

porque jenny, pues, será

rezongona y todo, pero esta

es su casa.

el que me da pendiente

es tu hijo.

marcela: ¿y kevin por qué?

fernando: porque está

grandecito, flaca.

y no le ha dado por andar

noviando ni espiando

a la vecina que está

de muy buen ver.

de acá se ve--

marcela: ¿cómo que de acá se ve?

fernando: ah, es un decir,

es un decir.

marcela: ¿otra vez andas

con eso?

mira, los chamacos de 14,

sobre todo los hombres,

todavía son mucho más niños

que adolescentes.

no te apures.

ya le llegará la edad,

que tiene de dónde heredarlo.

fernando: ojalá, flaca.

yo lo veo lento, lo veo

lento a mi chavo.

muy lento.

mimí: mira nada más.

hasta en la sopa te encuentro

y tú ni quinto de caso

que me haces, ingrato.

juan carlos: no, no, no.

mejor me alejo de la tentación

de una vez; y a lo mejor

duermo como dios manda,

¿no?

ay, dios.

está bueno el colchón.

¿qué problema?

[gime]

ay, caray.

[suspira]

[forcejea]

ahí está.

ahí está.

no, no así.

así no.

ahora sí, ahora sí.

no, pero--

[jadea]

ahí está, ahí está.

[suspira]

plutarco: yo voy a ser

paciente contigo, helena.

vas a ser mía

por las buenas

y con todas las de la ley.

me encantas, helena.

te quiero para mí...

solo para mí.

[música]

[música]

[llaman a la puerta]

juan carlos: [voz aguda]

helenita.

buenos días.

[llama a la puerta]

¡helenita!

¡ya es hora de levantarse!

la dejé domrmir un poquito,

pero ya.

le preparé sus huevitos--

[resuella]

no llegó a dormir,

no llegó a dormir.

me lleva, me lleva.

alabado sea cristo y los doce

apóstoles.

pero ¿dónde andaba, helenita?

me tenía con el jesús

en la boca.

helena: ah--[imita su voz]

hola, buenos días.

¿cómo amaneció?

yo muy bien, muchas gracias.

¿y usted? buenos días.

juan carlos: ay, ya, es que

me asusté, oiga.

¿sabe por qué me asusté?

porque no pernoctó aquí

anoche.

no durmió aquí.

y ya ve cómo se angustia una.

que si la inseguridad,

que si la violencia,

que si los teporochos,

que si el popochas,

que si la colonia peligrosa.

o sea, ay, ya sé.

se quedó con lalito

en casa de sus papás, supongo,

¿verdad?

helena: eva, no, no.

pasé la noche en casa

de plutarco.

juan carlos: ¿qué--? ¿qué--?

plutarco: helena, nena.

[ríe]

¿eh?

¿perdón?

¿es a mí, helena?

[ríe]

¿eh?

¿me decías?

¿sí?

[teléfono]

[carraspea y suspira]

cuñado.

adriano: perdón por molestarte.

quiero respetar tu duelo,

pero...

me llamó el notario para leer

el testamento de nuestra

antonia.

plutarco: ah, eso...

adriano: curiosamente,

el notario es el licenciado

modesto caballero,

el papá de juan carlos.

plutarco: ni siquiera me

acordaba del testamento,

adriano.

¿quién piensa en bienes

cuando se fue mi bien

más preciado,

lo que yo más amaba?

adriano: pero la vida

continúa, ¿no?

y como un favor especial

a la familia, el licenciado

modesto leerá el testamento

en grupo imperio.

plutarco: voy a hacer un

esfuerzo...

me voy a levantar de la cama,

voy a tratar de olvidar

este dolor que me está matando

y nos vemos en la empresa.

adriano: ha llegado la hora

de enterarnos qué es lo que

dejó estipulado mi hermana

antonia.

ánimo.

plutarco: gracias.

allá nos vemos.

[festeja]

¡testamento!

plutarco ramos arrieta,

accionista de grupo imperio.

no, no, no.

ya sé, ya sé.

plutarco ramos arrieta,

heredero universal

de la ballena. [ríe]

juan carlos: jamás imaginé

que usted tuviera tan pocos

valores como para irse

a dormir con un hombre

que acaba de enviudar--

helena: no, no, no, eva, no.

a ver, déjeme explicarle--

juan carlos: no,

¿qué explicarme?

el cuerpo de mi toñita

aún no se enfría.

y para el tamaño todavía

le falta, ¿eh?

y ustedes en plena indecencia.

es que ya no hay moral,

es que ya no hay valores,

es que ya no hay nada--

helena: ¡le prohíbo que me hable

así y que me diga eso!

me quedé con él para apoyarlo.

plutarco estaba pasando

por un momento muy difícil.

no piense cosas que no son.

¿con quién cree que habla?

como si no me conociera,

por favor.

plutarco es mi amigo, nada más.

y ultimadamente, yo soy

una adulta y yo sé qué hacer.

y no necesito pilmama que

me esté diciendo lo que puedo

y lo que no puedo hacer.

ya.

juan carlos: ay, bueno.

perdone que insista.

pero...

no hay que hacer cosas buenas--

helena: que parezcan malas.

juan carlos: exactamente.

pues, si ya sabe, entonces ¿qué?

y si me pongo así es porque

usted deja que mi imaginación

vuele, vuele así.

helena: a usted le vuela sola.

yo no tengo por qué darle

explicaciones de mis actos

ni a usted ni a nadie.

yo ya tengo un papá inquisidor

y no necesito una amiga igual.

juan carlos: ay, está bien.

qué genio, qué modales.

qué manoteos son estos, hombre,

por favor.

si me escandalicé es porque

me preocupa su imagen.

yo no quiero que la gente--

la gente es mala y habla.

y yo no quiero que la gente

hable mal de usted--

helena: ay, de mí han dicho

miles de cosas por ser

madre soltera y por mucho más.

yo ya estoy curada de espanto.

por mí que digan misa.

yo sé perfectamente quién soy

y lo que valgo.

juan carlos: bueno.

disculpe, es que si me mortifico

es porque usted me importa

mucho.

helena: demasiado.

se toma atribuciones que

no le corresponden.

desde un principio le advertí

que no se metiera en mi vida.

20 veces será.

juan carlos: sí, me acuerdo.

hasta me corrió del trabajo,

¿verdad--?

helena: sí.

y ahora lo siento mucho,

pero le voy a pedir

que se vaya de mi casa.

espero que mañana consiga

un lugar donde vivir.

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