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Por Ella Soy Eva Capítulo 41

Univision2 Dic 2019 – 12:00 AM EST

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[puerta]

plutarco: [llora]

¡no me hagas esto!

adriano: ¿cómo sigue?

plutarco: igual.

mírala,

parece que está dormidita.

adriano: fuerza, antonia.

fuerza, no te puedes ir.

tu marido te necesita.

plutarco: ¡antonia!

mi amor.

adriano: bien.

plutarco: ¡antonia! ¡antonia!

[timbre]

juan: vine de volada

a cambiarme.

¿usted descansó?

¿durmió bien?

helena: pues sí.

un poco, eva.

la verdad es que me vine muy

preocupada por la señora

antonia.

y por plutarco.

ese pobre hombre está

destrozado.

y a mí me duele muchísimo verlo

así, no sabe cuánto.

juan: llevo mucho tiempo en este

mundo para darme cuenta cuando

las lágrimas de un hombre son de

cocodrilo.

y no sé si creerme las de plu.

tar-qui-to.

helena: no hable así de

plutarco.

él está profundamente enamorado

de su esposa.

y eso ni usted ni yo

tenemos porqué dudarlo.

helena: ¡eva!

juan: ¡helena!

helena: ¡ya, eva!

juan: ¡ya, helena!

helena: ya váyase a cambiar.

juan: es lo que quiero pero

usted no me deja.

helena: ¿no la dejo de qué?

juan: quiere platicarme aquí en

la sala.

helena: no quiero platicar,

ya váyase a cambiar.

no estoy platicando de nadie.

me está pregunte y pregunte...

juan: ay, sí, ¿ya me puedo ir?

helena: sí, ya.

juan: pues, déjeme ir.

no diga nada.

helena: ¿por qué sigue hablando?

hable y hable.

y yo también.

plutarco: estuve a punto

de asfixiarla con una almohada,

pero entró adriano.

rebeca: eso es tener mala

suerte, pero ya habrá otro

chance, y ahora sí no puedes

fallar.

plutarco: rebeca, no es tan

fácil.

yo nunca he matado a nadie.

rebeca: o lo haces, o nos lleva

pifas.

si ella vuelve en sí,

a ti y a mí nos carga el payaso.

plutarco: a lo mejor se

despierta y no se acuerda

de nada.

rebeca: sí, chucha. ¿cómo no?

yo nada más te digo que no está

en mis planes pisar la cárcel.

así que te me vas deshaciendo

de la ballena ya.

plutarco: ya te dije que yo no

soy un asesino.

rebeca: llegó la hora de tu

debut.

ya sabes,

o la matas o nuestros días están

contados.

así que fájate los pantalones.

y haz lo que tengas que hacer,

plutarco.

[monitor]

[pasos]

plutarco: parece un angelito.

enfermera: lo siento,

pero no puede haber tanta gente

aquí.

sólo una persona.

plutarco: ¿saben qué?

¿se podría quedar un rato

con ella? yo necesito despejarme

un poco.

helena, por favor.

juan: mi mujercita bella.

perdón por todo lo que hice.

espero que no estés así por mi

culpa, antonia.

créeme que todo lo que te dije

como eva es cierto,

somos amigas.

y eres mi mujercita bella.

aprendí a quererte, respetarte

y admirarte.

no tienes idea de lo que me has

enseñado.

te quiero mucho, antonia.

de verdad te quiero.

antonia: eva, estaba pensando

en que quería darle un juego

de llaves de mi casa.

juan: ¿y eso?

antonia: no sé, somos tan buenas

amigas, que me quedaré muy

tranquila si las tuvieras.

mira, voy de regreso a méxico,

necesito aclarar muchísimas

cosas.

voy a abrir esa caja fuerte

y voy a ver lo que hay ahí.

lo único que necesito es

que se haga justicia.

juan: dame una señal, por favor,

dame una señal para saber que me

has perdonado.

¿es la señal?

es la señal, ¿verdad?

son las llaves de su casa.

esta es la señal, ¿verdad?

es la señal.

adriano: como muchos de ustedes

saben, mi hermana antonia está

pasando por un momento

muy delicado.

su estado de salud es muy grave.

parece que los médicos nos dan

pocas esperanzas.

pero yo no quiero perder la fe,

no quiero perder la fe en que mi

hermana se va a recuperar.

y quiero pedirles algo

muy especial.

que recen.

que recen por mi hermana

antonia.

ella necesita de todas sus

oraciones,

de sus buenos deseos,

y yo de antemano les agradezco

a todos y cada uno de ustedes

todo el apoyo que puedan

brindarle a mi hermana.

el licenciado ramos arrieta

y yo vamos a estar con ella.

con mi hermana en el hospital.

en nuestra ausencia, se hará

cargo de la compañía

la licenciada helena moreno.

helena: ya sabe que usted puede

contar conmigo, y no se preocupe

por nada.

lo importante es que usted esté

con su hermana en estos

momentos.

adriano: gracias, licenciada.

y gracias a todos.

por favor recen.

recen.

rebeca: esta es peor

que la humedad.

se mete en todas partes.

víbora.

marcela: ¿decía algo,

licenciada?

rebeca: que hay que pedir mucho

por la salud de toni.

adriano: no te imaginas

lo que es para mí ver a antonia

inconsciente en esa cama.

no sabes cuánto me duele.

paola: sí, obvio, nene.

pero no sé,

ya se va a recuperar o no sé.

tranqui, no te azotes.

adriano: paola, te estoy

diciendo que mi hermana,

mi único familiar se puede

morir.

¿no puedes entender cómo me

siento?

paola: sí, sí te entiendo.

no estoy tonta.

pero ¿qué quieres que te diga?

no soy doctora, la neta,

no sé qué decirte.

sorry.

adriano: a mí me ayudaría mucho

verte.

sentir tu abrazo.

sentir tu apoyo moral.

paola: no sé, igual y al rato

te caigo a tu oficina y así.

adriano: yo estoy saliendo

para el hospital.

ahora más que nunca

tengo que estar cerca de ella,

cuando ella despierte,

quiero estar ahí.

quiero que sepa

y quiero decirle cuánto

la quiero.

paola: ok. como tú quieras.

adriano: en estos momentos

es cuando uno valora más

a la familia.

por eso, tú que todavía

tienes a tus padres,

de verdad, valóralos.

disfrútalos,

porque la vida se va rápido.

se va rápido y uno se queda

solo.

muy solo, paola.

[música]

[música]

nando: de verdad me siento

culpable, santi.

santiago: ¿de qué?

nando: a ver, yo creo que cargo

el arma y me sale por atrás.

marcela: ya tengo la lista de

las personas que quieren ir a

ver a antonia.

ay, pobrecita, ¿verdad?

¿quién nos iba a decir que se

iba a poner así de malita de la

noche a la mañana?

nando: no te mortifiques tanto.

ni que fuera para tanto.

ni que se fuera a morir.

marcela: óyeme.

nando: la gordita...

marcela: que se te haga la boca

chicharrón.

nando: no se va a morir.

marcela: ¿cómo no va a ser para

tanto?

nando: no se va a morir.

marcela: gracias a ella y a doña

eva es que yo pude volver a mi

trabajo.

yo tengo mucho que agradecerle.

rebeca: yo no tenía ni idea

de lo que le pasó a toni.

y mucho menos que estuviera

tan grave.

¿de plano ustedes creen que sí

se muera?

santiago: quién sabe,

lo que sí es que ella siempre se

portó muy bien con nosotros.

¿verdad, tú?

nando: sí, lo que sea de cada

quien.

santiago: ojalá y se mejore

la señora.

rebeca: ay, sí, ojalá.

marcela: y el otro que también

me puede es don plutarco.

pobrecito, siempre tan cariñoso,

tan entregado a su esposa.

rebeca: eso sí, pobre

licenciado.

tanto que se quieren él y su

mujer, ¿verdad?

marcela: sí, se ven muy

enamorados los dos.

rebeca: ¿verdad?

juan: yesenia, habla eva maría

león jaramillo.

viuda de zuluaga.

la amiguita de la señora

antonia.

sí, hablo para que le prepares

una muda a tu patroncita.

y se la lleves de voladísima al

hospital.

claro, ahoritita, te estás

tardando, mi chula.

[ríe]

gracias, mi reina santa.

cristian.

cristian: ¿qué onda, doña eva?

¿busca a su sobrino?

porque no ha venido para acá.

juan: no, no estoy buscando

al inútil de juan carlos,

¿no anda por ahí tu madrina?

le estoy marque y marque

al celular, y lo ha de tener en

silencio porque no me contesta.

¿cómo será de despistada,

verdad?

cristian: por aquí anda,

ahorita se la paso.

¡madrina!

juan: hijo de tu re... ¡chamaco!

mimí: quítate de aquí.

vete a checar si el señor

del tres ya pagó lo del mes.

o se hizo guaje otra vez,

ándale.

cristian: mejor pídame que vaya

a ver si ya puso la marrana.

como si no supiera que quiere

chismear a solas con la ñora.

mimí: entonces no respingues

y obedece.

ándale.

aguas con meterte a mi cuarto

y agarrar mis pelucas

y desgreñarlas.

¿cristian, me oíste?

cristian: sí.

mimí: ¿qué pasó, j.c.?

¿ya despertó la toñis?

juan: no, está igual.

ya voy de camino para su casa.

me encontré sus llaves

y despaché a la gente doméstica.

y como plutarco está en el

hospital.

entonces, me voy a colar.

mimí : sí, no dejes pasar esta

oportunidad.

yo estoy segura que toñita

estaría de acuerdo con esto.

ella quería que se supiera

la verdad, ¿no?

juan: así es.

mimí : nada más que aguas,

mi chulo, que nadie te vaya

a cachar.

juan: ¿cómo crees?

oye, ¿puedes conseguirme a

alguien que le sepa a las cajas

fuertes?

mimí : ahoritita mismo me voy

como chiflona al mercado.

a ver si me encuentro a un

chalán que sepa de esas mañas,

y si sí, te lo mando.

juan: gracias,

por como están las cosas,

es ahora o nunca.

[música]

[música]

adriano: entonces, ¿no hay

signos de mejoría?

¿cómo es posible que los

doctores no digan nada?

plutarco: ni una palabra.

nada, cuñado.

yo sigo rezando para que

despierte pero todavía

no sabemos qué va a pasar

con mi antonia.

jesús: adriano,

me acabo de enterar,

¿cómo está tu hermana?

adriano: mal, desgraciadamente,

jesús, está muy mal.

jesús: sabes que cuentas

con nosotros para cualquier

cosa que necesites.

mira, también mi hija

quiso venir a darte su apoyo.

paola: siento mucho, tío adri,

lo de tu hermana.

ojalá que se recupere.

adriano: gracias a los dos

por estar aquí.

jesús: plutarco.

adriano: de cualquier manera se

siente muy bien tenerte cerca.

paola: no sabes las ganas

que tengo de estar contigo.

doctor: ¿familiares de la señora

reyes?

plutarco: ¿cómo está mi esposa,

doctor? ¿ya despertó?

doctor: lamentablemente,

la señora sigue inconsciente.

le hicimos otros estudios

y me temo que su salud se está

deteriorando más rápido de lo

que pensamos.

adriano: ¿de veras está tan mal?

doctor: sí, a pesar de los

esfuerzos, la señora no

reacciona, no podemos sacarla

del coma diabético.

y su presión arterial

sigue muy alta.

lo siento mucho.

pero cada vez es más difícil

que ella se pueda recuperar.

con permiso.

adriano: voy a ver a mi hermana.

plutarco: sí.

que se muera de una vez,

que se muera.

quien sea que me esté escuchando

ahí arriba, hágame caso.

que se muera ya.

adriano: tienes que despertar.

[solloza]

tienes que abrir los ojos

y sonreír como siempre,

te tienes que poner bien.

porque yo no quiero

que te vayas.

sé que nunca te lo dije pero...

creo que eres un gran

ser humano.

una mujer muy valiosa

y siempre voy a estar

orgulloso de ser tu hermano.

tienes que hacer un esfuerzo,

hermana,

y no dejarme solo

porque yo te quiero mucho,

te quiero mucho.

antonia, antonia. hermana.

¡doctor, doctor! ¡doctor!

antonia.

antonia, ¿qué tienes?

¿qué quieres decir? ¡antonia!

doctor, abrió los ojos.

y luego los cerró y esa cosa

empezó a sonar.

[monitor]

[solloza]

[llora]

[celular]

juan: helenita,

dígame para qué soy buena, pues.

helena: eva, tiene que ser muy

fuerte.

lo último que me hubiera gustado

es darle esta noticia

tan triste.

su amiga...

nuestra querida antonia,

acaba de fallecer.

juan: gracias por avisar.

no se preocupe,

yo voy a estar bien.

te fuiste demasiado pronto,

querida amiga.

espero que desde el cielo

me puedas perdonar

y me creas todo lo que te dije.

siempre te voy a recordar

con muchísimo cariño.

y siempre serás mi mujercita

bella.

[música]

[música]

juan: resignación, don adriano.

toñita era un ángel y de ahora

en más, pues, se oficializó,

¿verdad?

nadie la quería como usted.

pero aquí todos la vamos

a extrañar.

adriano: sabe que antes de morir

abrió los ojos, me miró.

juan: seguramente se estaba

despidiendo.

adriano: puede ser.

no sé, creo que algo me quiso

decir.

juan: no esté triste.

helena: tranquilícese, plutarco.

yo sé que a doña antonia no le

hubiera gustado verlo así.

cálmese, por favor.

plutarco: sólo le pido a dios

que me lleve con ella porque no

puedo vivir sin antonia.

no puedo.

[llora]

mimí: ay, prima, ¿qué te digo?

la toñita me duele igual

que a ti.

y también la voy a extrañar.

juan: me siento muy culpable.

daría lo que fuera porque esto

no estuviera pasando.

nunca me voy a perdonar

si yo tuve algo que ver con su

muerte, nunca.

mimí : no, no digas eso.

para empezar, tú no eres dios

para decidir quien se muere

o no.

juan: no, pero es que...

mimí : ya te dije que si tú

tuvieras la culpa, además,

le hubiera dado el patatús

delante de ti cuando te vio

encuerado.

y no horas después en su casa

y con su marido.

juan: me gustaría mucho estar

tan segura como tú.

mimí : aquí no sabemos qué pasó

pero si alguien tuvo la culpa

de que toñita muriera,

ese no fuiste tú.

eso métetelo muy bien en tu

cabezota.

juan: ajá.

mimí : ¿qué te pasa, m'ijo?

se te está yendo el color.

¿te sientes bien?

juan: sí, es la gastritis de

siempre.

pero ya se me va a pasar.

rebeca: qué tristeza tan grande

la de mi toni querida.

marcela: era una gran mujer

doña antonia.

es una lástima que se nos haya

tenido que ir.

rebeca: yo le tenía mucho

aprecio porque compartíamos

tantas cosas.

la oficina, por ejemplo.

estuvimos semanas juntas.

eso nos hizo íntimas.

casi, casi hermanas.

jesús: adriano está devastado.

nunca lo había visto así.

paola: sí, pa.

qué mala onda, ¿no?

santiago: pobre chief,

ahora se quedó solo.

es que doña antonia era el único

familiar cercano que tenía.

no estaba casado ni tenía hijos.

>> bueno, pero puede tenerlos

todavía.

para el hombre es mucho más

fácil rehacer la vida a la edad

que sea.

para una mujer es más difícil,

por eso tenemos que estar

bien seguras de con quién

nos vamos a casar.

nando: está para un cafecito,

¿no? venden unos guajolotes

aquí afuera...

marcela: cállate.

nando: venden champurrado.

marcela: ya.

nando: flaca.

modesto: yo perdí a mi hijo,

y tú a tu hermana,

nadie repara eso pero todavía

tienes a tus amigos.

eso que no se te olvide,

adriano.

adriano: no puedo dejar

de recordar que antes de morir

me pidió que formara

una familia.

que me podía quedar solo.

modesto: te dio un sabio

consejo, es tiempo de que le

hagas caso, amigo.

mimí: entonces ¿el señor que

está con don adri es tu papá?

juan: sí.

se llama modesto.

modesto caballero.

seguramente está ahorita

reviviendo el funeral de su

hijo.

y yo aquí,

sin poderle decir a él ni a mi

mamá cuánta falta me hacen.

mimí: mi vida.

adriano: creo que a mi hermana

le hubiera gustado que sus

cenizas estuvieran al lado

de la de mis padres,

pero es tu decisión qué hacer

con los restos de...

plutarco: no, cuñado, yo no sé,

no puedo pensar ahora.

lo único que quisiera

es no separarme de ella.

>> señores, la urna está

adentro.

plutarco: ¡no!

[llora]

¡antonia!

no me dejes, antonia.

[música]

[música]

[descorchado]

plutarco: [ríe]

gracias por haberte ido al cielo

de los cetáceos.

ahora no serás lo que siempre

fuiste.

un estorbo inmenso.

tengo que decidir qué hacer

con lo que queda de ti, gordita.

¿te tiro por la coladera

o te uso de abono para el

jardín?

o a lo mejor...

[timbre]

rebeca: permisito, permisito.

plutarco: ¿qué haces aquí,

blancanieves?

rebeca: ¿cómo que qué, enanito?

disponiendo de lo que será

nuestra casa.

hay que hacerle muchos

arreglitos.

el gusto de la ballena era muy

barroco, muy cargadito, pues.

y empezando por esa cosa

que está horrible.

plutarco: no, espera.

hay que ser discretos,

no podemos descararnos.

tengo que llevarle luto

a la gorda, rebeca, entiende.

hay que seguir fingiendo.

rebeca: ay, pero si llegó

el momento que habíamos soñado

por tantos años, cachito.

al fin tú y yo solitos.

para siempre, como final de

cuento, eh.

plutarco: hay que disimular.

falta que me den mi herencia.

las acciones del hipopótamo.

rebeca: pero ¿qué tiene?

aquí nadie nos ve.

¿no dijiste que ibas a correr

a la fábula?

hagamos el amor desaforadamente,

cachito.

una vez por cada enano.

plutarco: prudencia, rebeca,

vete y luego nos vemos.

no podemos levantar sospechas.

rebeca: enanito, qué

frustración, yo que venía

dispuesta a todo, mi amor.

plutarco: ahora no es

conveniente.

rebeca: entonces, ¿qué?

¿me vas a dejar toda emocionada?

plutarco: mañana nos

desquitamos, te lo prometo.

vamos.

rebeca: mira, cachito.

mira.

ay.

ay, tantito, enanito.

ay, está bien, ya me voy, ya.

ya, ya.

helena: ¿cómo que no pueden

pagar el hospital?

ustedes son la aseguradora.

se supone que tendrían que

hacerse cargo de los gastos

médicos de mi papá.

>> lo siento, pero si le pedí

que me trajera el contrato

original, fue para constatar las

cláusulas, y efectivamente,

estamos en lo correcto.

no podemos cubrir ese monto.

helena: yo firmé pagarés.

para que lo dejaran salir.

si ustedes no me cubren esto,

yo me voy a quedar endeudada por

siglos en el hospital.

además, no es justo.

mi papá está enfermo

del corazón.

ustedes ya le había cubierto

un infarto antes.

hace años.

¿ahora por qué ya no?

>> porque es un seguro familiar

con cobertura limitada.

a una cantidad específica.

y esa cantidad ya fue agotada

desde hace tiempo.

helena: ahí es donde debe haber

un error.

sí es un seguro muy viejo,

pero en los 30 años que tiene de

vigencia, lo hemos ocupado tres

veces. nada más.

>> aquí tengo el historial

médico de su familia.

como puede ver, este sería

el cuarto evento.

helena: es que no es el cuarto.

fue el infarto de mi papá,

hace casi nueve años,

después mi parto, hace ocho.

y después el pre infarto que

acaba de sufrir mi papá ahora.

son tres, no cuatro.

>> usted menciona los tres

últimos, pero el primero fue

muchos años atrás.

la paciente fue la señora silvia

romero de moreno.

helena: es mi mamá.

nunca estuvo en un hospital.

>> aquí dice que hace más de 25

años estuvo internada por un

problema grave.

[música]

[música]

adriano: adelante.

juan: no lo quiero interrumpir.

sólo quise venir a ponerme a sus

órdenes.

espero que sepa que cuenta

conmigo.

adriano: gracias.

muchas gracias, eva.

juan: no se lo digo de dientes

para afuera.

se lo digo de corazón.

adriano: yo también quería

verla.

yo sé que usted fue un gran

apoyo para antonia en los

últimos días.

juan: ¿qué le digo?

yo hubiera querido tener mucho

más tiempo para estar con ella,

se lo aseguro.

adriano: desde que se

conocieron, mi hermana cambió.

usted sacó lo mejor de ella.

juan: ¿qué le digo yo?

ella y yo nos hicimos

uña y mugre.

y me enseñó tantas cosas de la

vida mi toñita.

adriano: antonia siempre fue una

solitaria.

pero en usted encontró a la

amiga que siempre quiso tener.

gracias por todo lo que le dio

a mi hermana, gracias.

se lo agradezco con el corazón.

juan: no, no.

¿qué agradece? ¿cómo cree?

si la afortunada de ser su amiga

fui yo.

estar cerca de ella

fue un aprendizaje,

además, ¿sabe qué?

fue un grandísimo honor.

adriano: también su prima

le hizo mucho bien

juan: ¿mimí?

adriano: sí.

ella también fue un gran apoyo

para antonia, bueno.

hasta para mí cuando la vi en el

hospital.

un día me gustaría darle las

gracias a su prima.

juan: usted diga "rana"

y ella brinca.

adriano: no, no brinque.

juan: perdón y no es por nada,

pero mi primita es una gran

mujer.

adriano: le confieso que la

muerte de mi hermana me ha hecho

tomar una decisión

que puede ser inesperada

para muchos, pero creo que es lo

mejor que puedo hacer,

es la mejor decisión.

ya platicaremos de eso en su

momento.

eva,

muchas gracias por su apoyo.

ya sabe.

juan: sí, jefecito,

para lo que necesite,

aquí andamos.

helena: ¿estás segurísimo

que no te dejaron mucha tarea?

lalo: nada más unas preguntas

de español y unos problemas

de matemáticas.

helena: entonces ve por tus

cosas y las traes y hacemos aquí

juntos todo de una vez,

te lo reviso y así. ¿va?

lalo: va.

helena: [ruido de beso]

silvia: aquí está el cafecito.

helena: gracias, ma.

silvia: ¿cómo te fue?

¿te sirvieron los papeles que te

di?

¿ahora sí le van a pagar

al hospital?

helena: no, esta vez no

van a cubrir los gastos.

silvia: ¿y eso por qué?

helena: dicen que el seguro solo

tiene cobertura por cierta

cantidad, y según yo, todavía

podía cubrir el infarto de mi

papá.

pero ellos dicen que no.

silvia: caray, yo pensé que

teníamos dinero en el seguro.

helena: hice cuentas con ellos

sobre las veces que lo

hemos ocupado pero...

yo no contaba con qué la primera

vez que se usó, la paciente

fuiste tú.

¿que tuviste un problema muy

delicado?

silvia: ¿te dijeron qué me pasó?

helena: no, por eso quiero que

tú me lo cuentes.

¿por qué estuviste en el

hospital? ¿por qué yo nunca supe

nada?

silvia: me caí de las escaleras

y me golpeé, pero tampoco fue

tan grave.

tú apenas tendrías tres o cuatro

años, por eso no te acuerdas.

¿quieres que le ponga azúcar?

eso es todo.

helena: un poquito.

¿por qué nunca me lo contaste?

silvia: ya te dije, estabas muy

chiquita, y cuando creciste,

ya no tenía caso.

voy por unas galletitas

para tu café.

[celular]

helena: ¿sí?

no, no me interrumpe nada.

dígame, plutarco.

juan: no sé que hacer.

sin mi mujercita bella.

siento un dolor aquí en el pecho

horrible.

mimí: que en paz descanse

y en gloria esté.

y no empieces con eso de que

traes culpa porque ya, chole.

juan: no es solo eso,

es todo lo que viene.

sin antonia no tengo pretextos

para entrar a su casa.

¿cómo le voy a hacer para

conseguir pruebas?

¿cómo diablos voy a abrir la

caja fuerte?

mimí: le vamos a tener que hacer

a los detectives privados.

hay que hacer un plan.

[celular]

juan: helenita, a sus órdenes.

helena: quiero pedirle que esta

tarde se encargue de la oficina.

juan: por supuesto que sí.

pero, ¿todo bien? ¿todo bien con

el plebe? ¿todo bien con su

papi?

helena: ellos están bien.

voy a visitar a plutarco que

está desconsolado.

y se siente muy solo.

juan: hi....

jo... válgame.

válgame el cielo, qué tristeza.

tener ese...

ah, me imagino cómo estará

de ca...lamidad.

que siente en su cerebelo.

sí.

entiendo perfectamente bien.

ándele, pues.

hasta lueguito,

cuídese mucho.

por dios.

me lleva, me lleva, me lleva.

me carga el payaso, mimí.

mimí: ¿qué pasó?

juan: helena va a ir a ver a

plutarco que porque está muy

deprimido dice.

mimí: ¿quién quita y sí es

cierto?

juan: no seas ingenua.

no seas...

ingenua, hombre.

está usando lo de su viudez para

acercarse a helena.

es puro teatro.

mimí: si es así, qué pluti,

digo, qué mal hombre.

qué poco respeto a la memoria

de su esposa.

juan: le voy a dar una

sorpresita al viudo.

vas a ver.

vas a ver lo que va a pasar

con ese viudo.

se va a ver con la ley,

que mire que... uy, no.

que lo proteja el cielo.

paola: adri, ¿qué onda?

¿qué pasó?

¿por qué me citas aquí,

de repente, random, de la nada?

sin plan. ¿aquí, adri?

adriano: me urgía verte,

necesito hablar algo muy

seriamente contigo.

paola: sí, pero ¿aquí?

sabes que este es uno de los

restaurantes favoritos de mi pa.

o sea, ¿no te da miedo que nos

cache o algo?

adriano: no, ya no me da miedo

nada.

ya no me importa quién sepa

de lo nuestro, quién se entere

que estamos juntos.

no me importa.

paola: uy, qué intenso.

adriano: lo único que quiero,

mi amor, es que me contestes

algo muy importante.

paola: ¿qué?

adriano: paola,

¿te quieres casar conmigo?

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