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Por Ella Soy Eva Capítulo 4

Univision2 Dic 2019 – 12:00 AM EST

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[♪ tema musical ♪]

antonia: [exhala]

adriano: [ríe]

juan carlos: antonia,

buenas noches.

adriano, ¿cómo estás? ¿qué onda?

[ríe]

adriano: ¿y, ahora, qué pasa?

¿por qué ese look tan...

ochentero?

>> [ríen]

juan carlos: ¿te gusta?

es para la fiesta,

¿no? el pelo--

>> [ríen]

adriano: ¿y qué? ¿algún problema

con tu nueva conquista?

juan carlos: no, no,

perdón por tener que contarles

esto, pero no me queda de otra,

la verdad, mira,

no me puedo quitar

a esa mujer de encima.

[ríe]

perdona, antonia, pero--

[ríe]

adriano: ¿no? me extraña de ti,

de veras, ¿eh?

juan carlos: se trata

de--de una exempleada

de la empresa, ¿sabes?

sé que cometí un grave error

involucrándome con ella,

pero--pero les aseguro

que ella fue la que se me echó

encima.

perdón, antonia.

adriano: bueno, ¿y cuál es

el problema? ya.

juan carlos: el problema

es que me salió, imagínate,

con que está embarazada.

perdón, antonia.

adriano: [ríe]

juan carlos: pero yo les aseguro

que ese hijo no es mío, ¿eh?

adriano: cla--

juan carlos: el problema

es que ella sabe que tú eres

mi jefe, tú también, antonia,

¿no? y me amenazó con armar

un escándalo aquí

para presionarme,

o sea, nada que ver.

antonia: ay, no, qué barbaridad.

juan carlos: me da muchísima

pena, ¿no? este, pero

les suplico que, si se acerca,

o llega a decirles algo,

no le hagan caso,

porque yo creo, personalmente,

que le falta líquido,

está medio loca, de verdad.

adriano: [ríe]

no te preocupes, juan carlos,

tú bien sabes que yo sé

cómo tratar a esta clase

de arribistas.

ay, nenas, nenas, nenas,

las conozco.

antonia: bueno, ¿y estás seguro

que ese niño no es tuyo?

porque, a lo mejor, esa pobre

mujer está desesperada.

adriano: antonia, perdón.

plutarco: es el colmo.

además de arreglar tus problemas

laborales, ¿también tenemos

que ayudarte a resolver

tu vida privada?

adriano: plutarco,

no es el momento.

juan carlos: no, no, ni es

el caso tampoco, hermano,

o sea, lo que quieras--de

la empresa lo discutimos allá

allá, ¿aquí, pues, qué onda?

plutarco: y yo que pensaba

que andabas muy preocupado

en buscar el proyecto

para grupo imperio, pero no,

el señor anda metido

en problemas de faldas.

espero que esta mujer

no resulte ser la novia

o prometida de otro socio.

adriano: a ver,

¿de qué se trata?

¿es--es, pues, una plática

de niños, o qué?

juan carlos: no.

adriano: esto se trata de

solidaridad de género, señores.

¿está bien? no se diga más,

vamos a apoyar a juan carlos.

juan carlos: ¿qué te pasa?

helena: buenas noches.

antonia: ¿qué tal?

buenas noches.

helena: ustedes no me conocen,

me llamo helena moreno,

y me gustaría hablar con ustedes

un minuto del despido

injustificado

por el que yo pasé--

adriano: señorita, no tenemos

tiempo para platicar

sobre sus problemas,

estamos tratando

problemas serios de familia.

por favor, retírese.

helena: fíjese que este también

es un asunto muy serio.

lo que quiero decirle

es que juan carlos caballero--

adriano: ya le dije que no

tenemos tiempo para usted.

por favor, váyase.

juan carlos: ajá, ajá.

helena: no tiene por qué

ser tan grosero, señor reyes.

nada más quiero decirles--

[suena el celular]

yo también tengo asuntos

importantes que atender.

adriano: ajá.

helena: ahora me explico todo...

su empresa es

una cueva de machos

y de misóginos.

adriano: [ríe]

eso sí que duele.

¿qué es misógino?

juan carlos: no lo entendí,

no sé.

pero les dije, bipolar,

le falta litio, ¿que no, eh?

uy, y muchas gracias,

perdón por este numerito, ¿eh?

antonia, perdón,

mañana nos vemos, permiso.

adriano: matador.

juan carlos: [ríe]

adriano: [ríe]

antonia: qué barbaridad,

ya hasta el hambre se me quitó,

adriano.

adriano: no, no, no, no,

¿lo pedimos para llevar?

helena: pero, entonces,

¿lalito está bien?

silvia: por él no te preocupes,

el que está muy enojado

es tu papá.

helena: y seguramente se está

desquitando contigo, ¿verdad?

silvia: ay, ya sabes

que yo lo sobrellevo,

lo que no quiero

es que se altere.

además, pues, si es algo noche,

mi hijita.

helena: ¿allá son las 12,

tan rápido?

sí, ya es tardísimo, ma.

silvia: y si no regresas pronto,

tu papá se va a poner peor,

hijita, ya lo conoces.

helena: ay, no, no, no quiero

que tengas problemas con él.

sí, ya voy para allá, mami.

sí, bye.

juan carlos: ¿y todo bien?

helena: [exhala]

nunca me imaginé que fueran así

estos groseros, pelados,

patanes.

si así son los dueños,

¡qué se va a esperar uno

de los empleados!

juan carlos: sí, es que--es que

es increíble, a una mujer

no se la puede tratar

de esa forma.

helena: muchas gracias

por defenderme, juan.

hace mucho tiempo

que no me sentía así, protegida.

juan carlos: y no sé cómo

me contuve para no romperle

la cara al viejo petulante ese.

viste el bigote que trae,

de los ochenta, ¿qué le pasa?

fatal.

cuando le--el trato que te dio

a ti el tal este

juan carlos caballero,

ese es otro que tienen

que matar, hijo de mil, ¿viste?

¿qué me dijo?

¿sabes qué me dijo?

me dijo, "es política

de la empresa", me dijo,

qué descaro.

helena: mira, definitivamente

salirme del grupo imperio

fue lo mejor que me pudo

haber pasado, lo mejor.

juan carlos: y, bueno, dale,

ya olvídemonos del asunto,

viste, y concretemos

nuestra sociedad, porque espero

que me perdones lo de antes,

de verdad, es un rollo cultural,

de la argentina.

helena: está bien, juan,

no te preocupes.

y--y me da mucha pena,

pero ya me tengo que ir.

juan carlos: ¿cómo? pero no,

la noche apenas comienza.

al menos dejame llevarte

a tu casa.

helena: no, no te preocupes,

yo me voy en un taxi.

juan carlos: ¡no! ¡cómo taxi!

helena: de verdad, de verdad,

voy a pedir un taxi.

juan carlos: bueno, pero

está bien, mañana nos vemos,

seguro, tenemos que echar

a andar muchas cosas juntos,

¿viste? socia.

>> [ríen]

helena: sí.

gracias por pensar

en mi empresa para tus negocios,

no te imaginas cuánto necesitaba

que alguien creyera

en mi capacidad.

sobre todo ahora que voy

a participar en un concurso

con mi proyecto

de playa majahua.

juan carlos: ese proyecto

debe ser bárbaro.

debería yo ser tu socio también

en ese proyecto.

helena: ah, el problema

es que ya me arreglé con

alberta travel para participar

con ellos, y no les puedo

quedar mal.

juan carlos: claro, entiendo,

pero, bueno, tal vez

yo pueda apoyarte con toda

la experiencia que tengo.

dejame ver el proyecto, lo leo,

en una de esas, te--

helena: no, juan, no.

gracias por tu ofrecimiento,

pero este es un--un reto

personal, ¿me entiendes?

juan carlos: qué bueno.

[ríe]

¿viste?

todo bien.

helena: bueno, ¿nos vemos

mañana, entonces?

buenas noches,

y de verdad gracias por todo.

juan carlos: buenas noches,

linda.

helena: adiós.

juan carlos: adiós.

[suspira]

y bueno...

[carraspea]

hola.

>> hola.

juan carlos: ¿querés que

te cuente un cuento?

>> mm, sí.

juan carlos: ¿preferís

la versión corta...

o la versión larga?

>> [ríe]

juan carlos: [ríe]

eduardo: ¿qué tal

tu reunión de trabajo?

fue un mero pretexto

para andar de cuzca.

helena: no te permito

que me hables así.

eduardo: el que no te permite

que llegues a deshora soy yo.

esto no es un hotel de paso,

es una casa decente,

y la vas a respetar.

silvia: eduardo, ¡por favor!

van a despertar a lalito.

eduardo: yo sí pienso en lalito.

a ver qué hace el pobre niño

al rato que se dé cuenta

que su madre no llega

por andar en reunioncitas

de trabajo.

silvia: ay, ya lo conoces,

mi hijita, no le hagas caso.

helena: [solloza]

es que yo no puedo seguir así,

mamá.

necesito hacer algo

para irme lejos, a un lugar

donde pueda vivir en paz

con mi hijo.

silvia: no te amargues,

mejor cuéntame,

¿cómo te fue con ese señor

que le llegó el tour?

helena: es un argentino

que trae turistas a méxico.

pero es increíble que por hacer

negocios con él para pagar

las deudas, me vaya tan mal

con mi papá.

silvia: pero no estamos hablando

de tu papá, yo solamente

quiero saber qué te pareció.

¿no me puedes contestar?

¿que es una pregunta

tan difícil?

helena: [ríe]

está bien.

vive en miami, es muy simpático,

hoy se portó muy amable conmigo.

[ríe]

y, pues, está guapo.

>> [ríen]

silvia: ¿y cómo se llama

ese estuche de monerías?

helena: [ríe]

juan, mamá, juan...

perón.

silvia: ¿juan?

[músic

antonia: ¡ay!

[solloza]

yo creo que la cena

estuvo muy pesada, plutarco.

no debí haber pedido

esas tres bolas de helado

bañadas con chocolate,

me siento fatal.

plutarco: pero si apenas

cenaste, cariño.

recuéstate, al rato se te pasa.

antonia: ay, es que no sé

si fue la comida, o--o que

nuestra velada romántica

se echó a perder, pero...

ay, algo me cayó muy mal.

plutarco: sí, ay, te prometo

que la próxima saldremos

totalmente solos, lejos

de juan carlos y sus mujeres.

antonia: [solloza]

plutarco, en serio, creo

que estoy a punto de reventar.

[solloza]

se me hace que me indigesté,

o que me intoxiqué

con los mariscos.

plutarco: ahorita te traigo

unas sales para desempacharte.

tú tranquila.

antonia: [solloza]

[jadea]

¡ay!

[marcación]

[jadea]

soy antonia reyes

de ramos arrieta...

mándame una ambulancia

inmediatamente, por favor.

sí, señorita, es una emergencia.

[jadea]

residencia el versalles,

número 65.

rápido, por favor.

plutarco: ¿qué pasó, mi vida?

antonia: plutarco...

me estoy muriendo.

plutarco: pero, por favor,

doctor, dígame,

¿cómo está mi mujer?

¿va a sobrevivir?

no, no me lo diga, ¿falleció?

>> no, no, no, su esposa

sufrió un coma diabético.

tiene los niveles de glucosa

elevadísimos.

plutarco: pero ¿está viva?

>> afortunadamente.

mire, su señora es diabética,

pero si controla su peso

y cambia sus hábitos, puede

tener una mejor calidad de vida.

plutarco: ni ella ni yo

sabíamos que padecía diabetes.

bueno, va a tener que modificar

sus hábitos, estilo de vida--

>> es correcto, y le recomiendo

que la deje internada,

necesito hacerle unos estudios--

plutarco: no, no, no,

de ninguna manera, mi mujer

se va conmigo ahora mismo.

antonia: ¡ay! plutarco,

¿no será mejor que pase

la noche aquí?

plutarco: no, mi amor,

los médicos nunca

me han dado confianza,

siempre son alarmistas,

encuentran enfermedades

donde no las hay

con tal de cobrar de más.

antonia: ¡ay! y, bueno,

¿te dijeron qué fue

lo que me pasó?

¿qué tengo, amor?

plutarco: una cosita de nada,

que eres diabética, mi vida,

pero vas a estar bien,

no hay de qué preocuparse.

antonia: ¿diabética?

ay, amor, pero eso es

muy delicado.

plutarco: ay, para nada, bombón,

es muy controlable.

ah, por cierto,

te traje un regalito.

antonia: ah.

ay.

plutarco: ¡tarán!

antonia: trufas.

ay, me fascinan, plutarco,

pero--pero, pues,

no debo comer azúcares.

plutarco: pero yo estoy en todo,

son especiales para diabéticos,

cero azúcar, cero calorías.

antonia: [ríe]

plutarco: ¿oyó?

antonia: ay.

ambos: ¡ay!

antonia: [jadea]

mmm, mmm.

están deliciosas, mmm.

aparte saben a las trufas

normales, amor, no cabe duda

que eres el mejor hombre

del mundo.

plutarco: tú no sabes

de lo que soy capaz de hacer

por ti, antonia.

antonia: mmm.

plutarco: no tienes ni idea.

mm, vámonos.

antonia: mm, quiero pedirte

un favor enorme, amor, no

le digamos nada a adriano, ¿sí?

no quiero preocupar

a mi hermano.

te lo suplico, ¿sí?

plutarco: hecho, pero solo

porque tú me lo pides.

además, tu diabetes

no es nada grave, yo te cuido.

pon tu vida en mis manos.

antonia: [ríe]

plutarco: otra más, otra más,

otra más, uy, qué rico.

helena: esto es para--lucía, con

eso cubrimos los gastos del mes.

lucía: ajá.

helena: apenas la libramos, ¿eh?

lucía: oye, pero, ya,

acaba de repuntar.

entonces, quieta--el sentido

del tal juan carlos caballero,

¿y?

helena: y del dueño

del grupo imperio,

se les plantó ahí y les reclamó

por lo mal que me trataban.

lucía: ¡uy! lo que hubiera dado

yo por estar ahí,

¡cómo no estuve allí!

helena: no sé ni qué tanto

les dijo, pero...

con su sola actitud

yo me sentí...

no sé, así como protegida.

lucía: ¿y después qué?

¿hubo bacho becho--?

helena: ay, claro que no, no.

no de no, eh, intentó como...

pasarse de listo.

[ríe]

lucía: ¿y tú qué hiciste?

helena: no, pues,

¿qué le iba a hacer?

ponerlo en su lugar,

¿qué más quieres que hiciera?

lucía: ay, por eso no te casas

ni agarras novio ni nada.

yo tengo algunas ideas,

te las voy a pasar.

pero ya, en serio ya, dime,

yo creo que la perdonamos

lo del resbalón, porque

finalmente te defendió

y eso habla muy bien de él, ¿no?

helena: sí, yo creo que juan

es un gran hombre.

y vale mucho la pena.

lucía: entonces es el novio

perfecto para ti,

ay, anímate, da el paso.

helena: ya no empieces

a inventar cosas, ya.

lucía: ¡ay!

[chista]

da el paso.

helena: no, ya, cá--cállate, ya.

cállate.

plutarco: [exhala]

rebeca: ay, cachito, qué carita.

parece que te chupó

nosferatu, el vampiro.

plutarco: no te burles, rebeca,

pasé pésima noche,

porque antonia se sintió mal,

y tuvimos que ir de emergencia

al hospital.

rebeca: y para variar,

fue falsa alarma, ¿no?

plutarco: sí, ahora resulta

que es diabética.

a la ballena le salen

todo tipo de enfermedades,

pero por más que lo pido

no se muere.

rebeca: el cetáceo tiene

más vidas que un gato.

así que encima de obesa,

hipertensa, que ronca como oso

y trae el colesterol

por las nubes,

ahora tiene diabetes.

plutarco: mm, rebequita...

rebeca: mm.

plutarco: ¿no se te antoja

zambullirnos en tu jacuzzi? ¿mm?

rebeca: sí, sí.

plutarco: hazme olvidar

esta noche de pesadilla, ¿sí?

me urge.

ambos: mm.

rebeca: claro que sí, tritón,

voy a hacer como que trabajo

y te veo en un ratito, ¿no?

ay, cachito, espérate,

espérate, espérate.

[beso]

[puerta se cierra]

>> [exhala]

[música]

lucía: oíme, amiguis,

¿le contaste de tu hijo?

helena: ay, no, no,

es que no hablamos nada

de nuestra vida privada.

lucía: ¿cómo?

yo me hubiera enterado

hasta del color

de sus calcetines.

helena: [ríe]

no te niego que juan perón

es--es inteligente y guapo,

hasta encantador,

pero nuestra relación

solamente va a ser de trabajo.

lucía: ah, no, si no queda

de otra, ni modo, trabajar.

helena: ajá.

juan carlos: buenos días, linda,

buenos días.

la puerta siempre abier--confías

en el barrio, ¿eh? buenos días.

helena: no te esperaba

tan temprano, hola.

helena: te tengo una propuesta

interesantísima, nena,

¿podemos...

[carraspea]

hablar?

helena: sí, sí, por supuesto,

sí.

juan carlos: claro, buenísimo,

antes que nada, una sincera

disculpa por el bárbaro

atrevimiento mío de ayer,

no vuelve a pasar.

helena: no te preocupes,

queda olvidado.

sobre todo después

de que me defendiste

de la gente del grupo imperio.

juan carlos: [ríe]

helena: [ríe]

juan carlos: bueno, una vez

enterrado el asunto, perfecto,

hablemos de negocios, pues.

helena: sí, sí, ya--

juan carlos: ¿te sentís bien,

linda?

lucía: mm.

juan carlos: ¿tenés frío?

lucía: sí.

[llaman a la puerta]

plutarco: adelante.

fernando: ¿nos mandó llamar,

licenciado?

plutarco: sí.

quiero saber cómo van

con el dichoso proyecto de...

con el dichoso proyecto

de playa majahua.

se están tardando.

santiago: ah, este, pues,

superbién, licenciado--

juan carlos: sí, sí, sí,

debe ser cierto, porque anoche

me topé con juan carlos

en un restaurant seduciendo

a una de sus múltiples

conquistas.

fernando: el proyecto está

en marcha, licenciado.

muy pronto van a tener

toda la presentación oficial,

formal, como debe ser,

licenciado.

plutarco: más les vale.

¿qué esperan?

vamos, fuera.

fuera, fuera.

fernando: sí, licenciado.

juan carlos: y estoy por recibir

un grupo muy importante

de turistas, y me tengo

que cerciorar personalmente

de los servicios que ofrecen,

por eso me urge conocer

acapulco, linda.

helena: mm, quieres checar

los hoteles allá.

juan carlos: y, sí, y todos

los tours que lleguen,

te los mando a vos desde luego,

pero necesito

que vos me acompañés, linda.

helena: ¿yo? no, no,

yo no puedo hacer un viaje así

de la noche a la mañana, no.

ah, pero estoy segura

que mi amiga, mi--mi socia

lucía, ella seguramente--

lucía: ¡no, no, no, no!

ay, perdón, casualmente

escuché ahorita

lo que estaban diciendo.

es que yo no puedo viajar,

acuérdate de--de mi mal,

y--y yo creo que tienes

que ir tú, jefa.

juan carlos: [ríe]

helena: [ríe]

lo--lo siento, lo siento,

es que lo que pasa--

juan carlos: helena, ¿todas

las mexicanas son como vos?

¿no les gusta la plata,

la guita, el dinero?

helena: no, no es eso.

juan carlos: y lo que pasa

es que vos sos mi contacto,

así que si viajes moreno no

puede ofrecerme los servicios,

tendré que buscar a alguien más,

con permiso, mucho gusto.

helena: no, juan, no--

lucía: ¡no te vayas!

¡no te vayas, no!

helena: no, siéntate, por favor.

juan carlos: helena, yo no

quiero asociarme con nadie más

que no seas vos.

¿qué decís, linda?

¿me acompañás al viaje,

por favor?

helena: [ríe]

está bien,

te acompaño a acapulco.

lucía: ¡ay!

[ovación]

juan carlos: bárbaro, perfecto,

paso por ti muy temprano mañana,

¿te parece? a las siete

de la mañana, ¿está bien?

hasta luego, gracias--

helena: adiós.

juan carlos: ¡hasta luego!

lucía: au, au, au.

ay, te vas a acapulco con él,

mi amiguis, guau.

helena: ¿cómo le voy a hacer?

[exhala]

juan carlos: el día

que una vieja me haga sufrir,

me convierto en una con falda,

maquillaje y tacones.

santiago: fíjate, pero a todos

les llega su hora.

se me hace que tú te vas

a terminar enamorando

de una fea, malhumorada,

gritona y gorda.

>> [ríen]

juan carlos: con esa ya se casó

plutarco.

>> [ríen]

silvia: ¿y le tienes tanta

confianza como para hacer

ese viaje con él, hija?

helena: pues, a estas alturas

todo es un riesgo.

pero la verdad

me da buena espina.

además es una gran oportunidad

de trabajo, porque con

la experiencia, los contactos

que él tiene, pues la agencia

se iría para arriba, ¿no?

silvia: yo confío mucho

en tu criterio, helena.

si tú crees que es algo bueno,

adelante, hija.

helena: [ríe]

gracias, ma.

yo sabía que me ibas a entender.

silvia: nada más, mi hijita,

las cosas bien para que, pues,

tu papá no te descubra,

porque ya sabes lo mal

que juzga este tipo de cosas.

helena: ya estoy cansada, ma,

de rendirle cuentas, a veces,

como si fuera adolescente--

silvia: no, pero mira,

tienes que tener paciencia--

eduardo: por fin

cerré la sastrería.

helena: [carraspea]

eduardo: ¿ya está la cena,

mujer?

silvia: sí, sí, pero...

antes helena

te quiere decir algo.

helena: sí, eh, voy a salir

de la ciudad mañana temprano

para un asunto de trabajo--

eduardo: no me importa

por qué asunto quieras viajar,

tú no vas a ningún lado.

santiago: nando...

fernando: ¿mm?

santiago: algo raro tiene

mi computadora, hay varios

programas que no encuentro.

fernando: la mía está igual,

hermano, se me borraron

varios archivos.

santiago: ¿qué?

fernando: ¡licenciado!

licenciado, venga, licenciado.

eh, licenciado...

[carraspea]

este, ¿usted sabe qué pasó?

es que nuestras computadoras

se le borraron varias cosas.

santiago: sí, como usted mandó a

hacer el memo del mantenimiento

del sistema, pues, a lo mejor

tiene algún--alguna idea, ¿no?

plutarco: es un servicio

de rutina para eliminar

la basura de cada equipo.

así que si les borraron algo,

es porque tendrían pura basura.

[ríe]

a ver si así trabajan en serio,

señores.

santiago: ah, sí, ya.

fernando: [exhala]

helena: ¿me vas a escuchar,

por lo menos?

te estoy diciendo que

practicamente es ir y venir,

de un día para el otro,

y yo no quiero--

eduardo: no me importa

cuánto tiempo estés allá.

no vas a viajar sola, punto.

helena: papá, no quiero quedar

mal con el trabajo

que me están ofreciendo.

así que yo voy a hacer

ese viaje, y no te preocupes,

no voy sola.

eduardo: ah, ¿no?

¿y, entonces, con quién?

[música]

[música]

helena: ¿todo listo, hermano?

santiago: sí, hermano, ya están

listas las reservaciones

y todo lo que me pediste.

espera, además, tengo listo

otro tour para mandarlo

a la agencia.

juan carlos: no, no, no,

ese ponlo en stand by,

porque a lo mejor

no lo tenemos que desviar.

santiago: qué bueno, qué bueno.

entonces, ¿vas a tirar a matar?

juan carlos: papaloi, o sea,

acapulquirri, o sea, sol,

palmeras, brisa,

helena y yo solos,

¿qué--qué puede salir mal?

te pregunto yo, ¿qué?

[llaman a la puerta]

buenos días, linda,

la puerta siempre abierta,

me encanta.

>> [ríen]

helena: hola.

juan carlos: disculpame

por sacarte tan temprano

de la cama.

helena: no, no te preocupes,

estoy acostumbrada.

juan carlos: buenísimo,

¿nos vamos?

helena: juan...

eh...

lalito: ¡ya, mami!

helena: ¿ya te lavaste las manos

y todo?

lalito: ¡sí, señor!

helena: [ríe]

juan carlos: ¿sos casada?

helena: [ríe]

no, no, soy madre soltera.

¿no hay problema que lalito

venga con nosotros al viaje?

juan carlos: y no...

sabés que jamás me imaginé

que--que vos tuvieras

uno de estos.

>> [ríen]

helena: sí, lalito es

el gran amor de mi vida.

mi amor, saluda, él es juan.

juan carlos: che, lalito,

sos un--un niño.

[ríe]

¿cómo estás?

lalito: me llamo eduardo,

¡y no me tocas la cabeza!

juan carlos: re lindo tu niño.

félix: aquí tiene, patrón.

este cd contiene

todo lo que pude bajar

de las computadoras

de santiago y fernando.

no es mucho,

pero ojalá le sirve.

plutarco: muy bien, félix,

si te necesito, te mando llamar.

félix: con permiso, patrón.

plutarco: [carraspea]

a ver...

"playa majahua, pequeño poblado

pesquero ubicado en las costas

de...".

estos dos parásitos

no averiguaron nada más.

par de inútiles,

no sirven para nada.

juan carlos: le dejo 200,

se queda con el cambio.

gracias.

helena: ¡gracias!

juan carlos: ¡pará, loco, pará!

helena: ¡lalito!

pero, mi vida, ¿qué pasó?

perdóname--

juan carlos: es el pibe.

helena: sí.

juan carlos: todo bien.

[enciende el motor]

helena: pero ¿por qué le haces

eso, mi vida, si tienes la mano

llena de chile?

lucía: ¡ah!

[llaman a la puerta]

sí, ¡sí!

silvia: ¿se puede?

lucía: ¿quién?

¡doña silvia! ¿cómo está?

¿cómo no se va a poder?

silvia: ay, qué gusto.

ay, pero qué barbaridad,

cada vez la agencia

está más en forma.

lucía: sí.

silvia: todo se ve

como muy profesional.

ay, hasta computadora nueva.

lucía: sí, nadie diría que hace

poquito era mi epa--¿verdad?

silvia: pues, sí, ¿verdad?

lucía: ¿y qué la trae por aquí?

silvia: antes que nada, pues,

quise traerte algo de comer.

lucía: ¿qué?

silvia: pues, sí,

porque pegada en el teléfono

y atendiendo clientes, pues,

no haz de poder ni salir

a la esquina.

lucía: ay--

silvia: a ver si te gusta.

lucía: ay, muchas gracias.

de verdad, sí, ya estoy harta,

¿eh? de pedir tortas y tacos

y todo a domicilio--

silvia: es un arrocito

a la mexicana, sí, sí.

lucía: ay, moría por algo así,

comidita casera.

gracias, gracias,

gracias, gracias.

silvia: de paso yo quería, pues,

que me hablaras un poco

de juan perón.

no sé, lucía, yo lo he estado

pensando y no sé si fue

muy buena idea dejar ir

a mi hija con ese hombre.

lucía: a ver, despreocúpese,

porque juan perón

lo que tiene de guapote,

lo tiene de caballero.

él es, hágase de cuenta

lo que se dice una dama.

silvia: ¿tanto así?

lucía: ay, sí, figúrese,

cuando helena vio a los meros

meros de--del grupo imperio

ahí en un restaurante,

juan salió a defenderla.

y los puso como lazo de cochino.

silvia: ay, válgame.

lucía: sí, sí, y eso es

lo que toda mujer busca, ¿no?

un hombre que la defienda,

que la proteja, una mínimo, ¿no?

digo, ya, si los vamos

a mantener, pues, que

por lo menos nos protejan.

silvia: pues, sí, ¿y cómo es él,

eh? ¿cómo es físicamente?

lucía: lo que le sigue de guapo.

silvia: ah.

lucía: uy, no, papucho es poco,

es galán y usa ropa de marca.

sí, no, es altote él

y con unos ojazos pispiretos

y una sonrisa que te derrites

nomás lo ves.

silvia: bueno, como me lo pintas

ha de ser un artista de cine,

¿no?

lucía: ándele, así,

como artista de cine,

como--como el brad pitt,

o no, mejor, mejor como--como

el potrillo--

[música]

>> bienvenidos.

helena: gracias.

juan carlos: gracias.

lalito: ¿sí nos vamos a meter

al mar, mamá?

helena: ¡claro que sí, mi vida!

juan carlos: ¿no conoce el mar

el pibe?

helena: sí, por supuesto,

siempre lo llevaba

a playa majebo, pero ahora

que hemos estado más apretados

de dinero, pues,

ya no se ha podido.

¿verdad?

juan carlos: y le encanta.

helena: no, le re encanta.

juan carlos: te sale rebién

el argento, loca, muy bien.

helena: vamos, mi vida.

ahora nos vemos, con permiso.

>> déjeme le digo que tiene

usted una familia muy bonita,

¿eh?

juan carlos: ¿qué?

>> sí.

juan carlos: ¿tú estás loco,

hijo? es ridículo,

¿cómo crees que es mi familia?

¿que yo voy a tener un niño?

¿sabes quién soy yo?

pregúntale al staff de mujeres

de todo este hotel quién soy yo

y te van a decir,

no seas ridículo.

pues, dale con las maletas,

jálale, pero ¡jálale con

las maletas, hijo!

>> permiso.

juan carlos: pues, ¿cómo que--?

plutarco: ¿se puede saber

dónde está su brillante jefe

juan carlos?

santiago: este, pues, verá,

salió.

¿verdad tú?

fernando: sí, salió.

santiago: y, pues, ya no está.

¿verdad tú?

fernando: no, ya no está.

plutarco: ¿y adónde fue?

santiago: ah, fue a playa

majahua, un viaje relámpago

que le salió, es de "vengo,

voy", bueno, así dijo él.

es algo así como que va, viene,

superrápido.

fernando: mire, licenciado,

ahora verá.

juan carlos fue a familiarizarse

con el lugar.

hablar con los integrantes

de la comunidad y completar

un estudio de la zona.

plutarco: preparen todo

lo que tengan

sobre playa majahua ahorita.

quiero que mi cuñado

esté enterado de cómo van

los adelantos del proyecto.

fernando: es que, a ver,

cómo--cómo le explico.

juan carlos tiene

la información completa.

yo diría que, pues, mejor

lo esperáramos, porque si no--

plutarco: y yo diría que mejor

te callaras la boca,

porque no está a discusión.

es una orden.

si su jefe inmediato

se fue de viaje,

para eso están ustedes, ¿verdad?

los espero en media hora

en la oficina de mi cuñado.

santiago: en media hora, nando,

mejor habla tú en la cuenta,

porque yo estoy muy nervioso,

y si yo pued--

y mejor, no, no, mejor hablo yo.

tú eres muy agresivo--

se pone muy mal, nando.

no, no, mejor hablo yo.

o tú o--

fernando: hermano,

¿por qué no mejor te callas?

ándale, sigue trabajando.

ándale, sigue trabajando, santi.

santiago: trabajando.

>> habitación doble para usted.

helena: gracias.

>> y sencilla para usted,

señor perón.

juan carlos: muchísimas gracias,

loco.

helena: espero que no haya sido

problema el cambio

de habitaciones de última hora.

>> no, no se preocupe.

helena: qué bueno.

bien, pues, nos vamos a instalar

y a cambiar, ¿y nos vemos

en unos 20 minutos?

juan carlos: 20 minutos

suena bárbaro.

helena: va, gracias.

ven, mi vida.

juan carlos: me caés rebién,

pibe.

[ríe]

>> juan perón, eso, che.

juan carlos: [chista]

>> cuando santiago me llamó

para reservar, y me contó

algo del asunto,

pensé que era una broma.

juan carlos: no, no es broma,

es verdad, así que nadie

puede referirse a mí como

juan carlos caballero, nadie.

para todos soy juan perón,

el argentino, ¿entendido?

>> es que ahora que lo veo,

no lo puedo creer.

juan carlos caballero

dispuesto a seducir

a una madre soltera.

¿no va en contra de tu código?

juan carlos: siempre hay

una primera vez para todo.

y cuando se trata de la empresa,

no hay código que valga.

ahora necesito que me ayudes

a encontrar a una persona

que entretenga al escuincle

este, por favor.

>> eso no es problema,

lo puede cuidar la encargada

del kids club.

juan carlos: buenísimo, ok.

operación luna de miel,

no puede fallar, ¡nunca falla!

>> no te preocupes, yo me

encargo de que no te moleste.

juan carlos: me cae re mal

el botones, por cierto, ¿eh?

¿qué te me quedas viendo, hijo?

no puede ser que no me conozcas,

pregunta por mí.

casi todas las camas

de casi todo este hotel

han sido usadas por mí,

pregún--no, ¿sabes qué?

no preguntes,

jálale con las maletas.

pero ¡jálale--!

es que también te falta que--

o sea es un pie y luego el otro.

lalito: ¡que no quiero

que te vayas!

helena: ya sé, mi amor,

pero es que es cosa

de mi trabajo,

y yo ya te lo expliqué,

no me voy a ir a pasear,

mi vida.

es más, mira, cuando regresemos,

nos vamos tú y yo a la playa,

¿te parece? ¿eh?

¿verdad que no nos vamos

a tardar?

lalito: pero yo quiero

que te quedes conmigo.

¡que no venimos juntos!

juan carlos: e--e--escucha,

pibe, mireya, que es mi amiga--

lalito: ¡que yo me quiero quedar

con mi mamá!

helena: no lo voy a poder

dejar, juan.

juan carlos: mireya,

¿por qué no lo llevás a--?

lalito: que yo me quiero quedar

con mi mamá,

¿qué parte no entiendes?

juan carlos: qué lindo que sos.

helena: mira, vamos a hacer

una cosa, mi amor, mireya

te va a llevar a los juegos,

y yo te acompaño

y vemos qué tal está,

y si no se te antoja

quedarte ahí, tú vienes

con nosotros, ¿te parece?

lalito: ajá.

helena: muy bien.

juan carlos: qué maravillosa

mamá que sos.

helena: [ríe]

juan carlos: tan paciente.

si yo hubiera tenido

una mamá como vos,

le haría caso

en todo lo que me dijera.

helena: ¿lo crees?

[ríe]

lalito: [se burla]

fernando: playa majahua

está enclavada en una

de las costas más bellas

del país.

santiago: sí, es verdad.

fernando: eh, su población

es pesquera.

son pescadores--

santiago: pescado.

fernando: su vegetación

es tropical.

adriano: fernando,

eso ya me lo sé de memoria.

fernando: uy,

¿también se lo aprendió?

>> [ríen]

adriano: a ver, señores,

lo que me urge saber

es cuáles son los adelantos

del proyecto turístico,

la derrama económica,

ganancias, plusvalía.

santiago: ah, derrama,

chi, no, mire, va a ver

mucha derrama, ¿verdad?

adriano: fernando, lo que

necesito saber urgentemente

son datos precisos,

cifras exactas, saber cuáles son

las facilidades que ofrece

el gobierno, lo--los beneficios

bancarios, todo.

fernando: sí, todo, todo, todo

lo va a tener próximamente,

jefe, ya--

adriano: quiero que me escuchen

muy bien.

quiero todo esto terminado

antes de la próxima quincena.

tiempo suficiente

para recavar información

y que me entreguen todo.

no se sienten.

santiago: no, jefe.

adriano: retírense.

ambos: ah, sí.

santiago: con--con permiso.

>> [hablan a la vez]

fernando: permisito.

plutarco: adriano, juan carlos

y este par se están tardando

muchísimo.

no sé tú, pero yo diría

que habría que tomar medidas

más drástica para presionarlos.

adriano: ¿a qué te refieres?

plutarco: mano dura, cuñado.

mireya: ¿ya viste todo eso

con lo que puedes jugar?

¡te vas a divertir muchísimo!

helena: entonces, ¿sí te quedas?

lalito: bueno.

helena: ¡eso!

¡bien!

se lo encargo muchísimo,

y si necesita algo, por favor,

me llama a mi celular.

mireya: ah, no, pero ya

me dieron sus datos

en la recepción.

helena: muy bien, gracias.

juan carlos: y, de hecho,

mireya, me podés marcar

a mí también,

cualquier cosa me llamás.

mireya: sí, muchas gracias.

helena: diviértete mucho, ¿eh?

ya trae su traje de baño abajo.

mireya: ¿sí?

helena: adiós, mi amor.

juan carlos: ¿nos vamos?

helena: sí, nos vamos.

[ríe]

fernando: no puedo creer

que me hayan retenido el sueldo

hasta nuevo aviso.

>> me hubieras dejado

que le reclamara a la cajera,

fer--

fernando: ah, sí, sí, ¿y dejar

que me pusieras en ridículo

ahí enfrente

de todos los empleados?

hombre, hubiera sido el colmo

que mi esposa ahí se pusiera

a bogar por mí.

ya me imagino a todos

cuchicheando.

[ríe]

mira, fernando no cobró.

[ríe]

santiago: ¿qué vamos a hacer,

eh?

>> bueno, por lo menos

yo sí cobré.

con esto podemos pagar

las cosas básicas,

las colegiaturas de los niños,

y así.

fernando: ¿sabes qué,

sabes qué, sabes qué?

¡eso es lo que más me enchila!

que tú sí cobraste, y yo no.

lo único que me falta

es que mi mujer me mantenga

como si yo no llevara

los pantalones en la casa.

no, no, no.

>> es una cosa temporal

en lo que se arregla

este malentendido, por favor,

no te pongas así, mi amor.

santiago: ey, ey, ¿y si llamamos

a juan carlos a ver

si él puede averiguar

qué fue lo que pasó?

fernando: santi, santi, santi,

piensa, piénsale.

él ahorita anda, pues,

en una misión, una misión

muy importante, la misión,

en una misión.

en todo caso, habría que ir

a reclamarle a plutarco

que es el vicepresidente

financiero, nos guste

o no nos guste.

santiago: a ver, ¿tú piensas

que plutarco tuvo algo que ver

con esto?

fernando: ¡uy, hermano,

me corto un brazo si no!

es más, me corto los dos,

y si tuviera tres,

los tres me cortaba.

[música]

juan carlos: ya sabe, cuando

haga la señal que es las manos

a mi cara, ¿verdad?

usted apaga los motores

y va y me dice que hubo

un problema con una manguera

del combustible y que tiene

que ir en lancha por una nueva.

>> claro.

juan carlos: ajá.

>> y que no me voy a tardar

más de media hora,

pero me desaparezco dos.

juan carlos: exacto, muy bien.

>> operación luna de miel.

juan carlos: luna de miel.

ya sabe, manos a la cara

es la señal y, ahí está helena,

aguante, aguante, aguante.

helena: [ríe]

juan carlos: helena.

helena: hola.

[ríe]

oye, ¿estás seguro que no es

más fácil llegar a estas playas

por coche?

juan carlos: sí, segurísimo

estoy, además aprovechamos,

¿viste? para conversar

en el yate de la logística

y la estructura de los tours.

helena: sí, yo tengo algunas

ideas que te quiero proponer.

juan carlos: bárbaro, vos no

perdés el tiempo, helena,

increíble.

helena: muy bien.

juan carlos: capitán,

le presento a helena moreno.

helena: ¿qué tal?

¿cómo está, capitán?

mucho gusto.

juan carlos: ¿nos vamos?

helena: sí, claro.

juan carlos: y, vamos,

pasa, por favor.

antonia: ay, amorcito,

muchas gracias por traerme

de compritas.

plutarco: de nada, vidita,

pero ¿sabes? apúrate que es

tardísimo y tengo que volver

a la oficina.

antonia: sí, mi amor.

>> oiga, oiga, señor,

usted fue el que me chocó

el otro día y se dio a la fuga,

¿verdad?

plutarco: no, no, usted

debe estar confundiéndome

con otra persona.

>> no, no, no, para nada.

anoté el número de su placa,

vea su carro,

también está chocado,

no se haga.

rebeca: antes de que se

me olvide, no te vayas

a injertar en pantera,

pero saliendo de la comisión

de turismo, pues, le hice

un rayoncito a tu coche,

una cosita de nada,

un rasponcito

que ni vas a notar.

plutarco: ah, sí, fue afuera

de la comisión de turismo,

¿verdad?

>> no, señor,

no me quiera confundir,

fue saliendo del hotel pradera.

plutarco: ¿qué? si ese es

un vulgar hotel de paso.

¡maldita rebeca!

lalito: ¿puedo ir a la playa?

mireya: no, mi amor,

hasta que llegue tu mamá.

lalito: ay, pero es que ya

estoy muy aburrido.

mireya: no, corazón, mira,

¿por qué no te subes

al tobogán verde? ya va a abrir.

lalito: no.

mireya: aviéntate de allá,

corazón.

vente, vamos con tus papás.

aviéntate de allá, corazón.

>> no vayas a meter la pata,

si ves a juan carlos caballero

tienes que hacer

como que no lo conoces.

>> ¿por eso se puso juan perón?

>> sí, imagínate, él que no

soporta a las madres solteras,

se trajo una,

con todo y escuincle.

>> algo importante se

ha de traer entre manos, ¿eh?

mira que andarle dando vueltas

en el yate y todo.

>> exacto, seguro.

juan perón la va a seducir

y la va a dejar

con su corazoncito destrozado.

>> ay, las mujeres siempre

chillan como magdalenas,

pero luego se les pasa,

así son todas.

>> así que ya sabes,

no la vayas a regar

con la operación luna de miel.

>> operación luna de miel.

plutarco: ya, ya voy, mi cielo,

ya voy.

>> bueno, entonces,

¿en qué vamos a quedar?

porque yo de aquí no me muevo

hasta que me paguen el percance.

plutarco: [chista]

está bien, hombre,

no haga aspaviento que no quiero

que se entere mi mujer.

>> ¡ah! su mujer.

plutarco: sí.

>> ¿su mujer?

ah, así sí, así está muy bien,

mi buen, oiga, ¿y cómo están

los colchones de ahí?

están de lujo, ¿verdad?

yo ya estuve ahí.

plutarco: déjeme en paz.

juan carlos: [inhala]

[exhala]

helena: [ríe]

pero mirá qué suspiro.

juan carlos: te sale rebién

lo argento.

helena: se te sal--

juan carlos: no--no, es

simplemente una mínima nostalgia

que me da estar

en esta inmensidad,

en esta belleza natural,

bajo el sol, en el mar,

la vida es más sabrosa, ¿viste?

helena: [ríe]

juan carlos: no podemos negar

que es una situación

muy romántica, y yo daría

lo que fuera por si quiera

intentar tratar de conquistar

a una mina tan linda como vos.

pero no puedo.

helena: ¿y por qué no puedes?

juan carlos: y porque me llena

un dolor grande, nena,

el corazón se me hace pequeño--

helena: párale a esa historia

que yo ya la he oído

miles de veces

y, de verdad, no creo nada.

de verdad, tú eres encantador,

pero a mí me gustaría mucho

poder mantener esta relación

así, a nivel laboral solamente.

juan carlos: helena, me ofendés,

yo soy un caballero, por favor.

digo, ¿qué--qué historia crees

que te iba a contar?

decime si te atrevés.

helena: que te acordás

de una exnovia

que te rompió el corazón,

¿viste?

juan carlos: y, no--

helena: sí, claro que sí.

juan carlos: y...

mireya: ¡lalito!

¡lalito!

¡lalito!

es un niño como de este tamaño,

tiene el cabello castaño oscuro.

>> ¿qué ropa trae?

¿qué ropa trae?

mireya: trae--trae una camisita

amarilla y--

>> [hablan a la vez]

mireya: los ojitos los tiene

claros, se llama lalito,

se llama lalito, y es chiquito,

es blanquito, flaquito,

está chiquito.

>> ustedes lo van a buscar

por allá, tú acompáñame,

¿de acuerdo?

mireya: no sé, qué edad tiene,

¿cómo siete?

juan carlos: y explicame,

¿sufrir por amor es un derecho

único de las mujeres?

porque yo lloré por amor.

no me da la vergüenza decirlo.

helena: perdóname, juan,

es que he oído esa historia ya

muchas veces,

y me cuesta mucho creerlo.

juan carlos: pero quién entiende

a las mujeres, ¡qué quieren

que les digamos nosotros

los hombres!

helena: pues, que sean directos

y que digan la verdad y ya.

juan carlos: y la verdad

es que sos una mujer bellísima,

helena, sensual, fuerte,

inteligente.

no me importa que me hayan

destrozado el corazón,

vos podés tomarlo, morderlo,

masticarlo, pisotearlo, helena,

¡me encantás, helena!

helena: juan, yo quiero ser

sincera contigo.

juan carlos: no me expliques

nada, solo decime si te gusto.

[suena el celular]

no--no--no me torturés más,

solo decime si te intereso,

helena.

helena: es que está sonando

tu teléfono, mejor contesta.

juan carlos: sí, en mal momento

suena también.

helena: sí, pero contesta.

juan carlos: aló.

>> juan carlos, pensé que nunca

me ibas a contestar.

no quería hablar con la mamá

del niño antes de hablar

contigo.

juan carlos: ¿qué pasa?

>> el niño, juan carlos,

se perdió.

juan carlos: ¿qué?

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