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Por Ella Soy Eva Capítulo 38

Univision2 Dic 2019 – 12:00 AM EST

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[tema musical]

>> mire, en efecto,

esa fue la intención

del licenciado caballero.

sin embargo,

nunca recibimos tal cantidad.

ese dinero jamás llegó

a su destino.

juan carlos: a ver, si se supone

que el licenciado caballero

compró acciones

por tres millones de dólares

en el hotel de mérida,

¿pues cómo es que ese dinero

nunca llegó a sus manos?

pues, ¿qué,

se lo robó usted o qué?

>> pues yo no puedo decirle

mucho más, señora.

el caso es que el asunto

estaba atorado legalmente,

y eso es todo.

juan carlos: bueno.

no sabe cómo se lo agradezco

infinitamente.

es usted una santa, de veras,

un alma de dios.

"bye, bye", chaíto, gracias,

ándele.

¿qué está pasando?

o sea, cada vez

se complica más esto,

se enreda más.

¿qué está pasando?

[murmullo]

modesto: eugenia,

ya te lo he dicho

en todos los idiomas.

juan carlos no está aquí.

eugenia: no perdíamos nada

con intentarlo, modesto.

ay, ¿dónde se habrá metido

ese hijo nuestro?

ya me está preocupando

tanto silencio de su parte.

marcela: ay, señores caballero,

qué sorpresa.

qué gusto verlos.

eugenia: hola, marcela querida,

tanto tiempo.

esta mujer, modesto,

es un encanto.

siempre amable, solícita,

siempre con esa sonrisota

en la boca.

marcela: ay, con usted cómo no,

doña eugenia.

siempre la he querido mucho.

primero, bueno, porque era

la mamá ee juan carlos,

que en paz descans.

y luego porque yo--

bueno, siempre siempre

la veía en las telenovelas.

modesto: eugenia,

es hora de irnos.

eugenia: modesto, déjame seguir

buscando a juan carlos.

a lo mejor

está en el piso de abajo.

¿tú no lo has visto, marcela?

marcela: este...

si quiere, licenciado,

yo me quedo con doña eugenia

y la acompaño,

y ya cuando terminemos

de buscar a su hijo,

yo se la llevo.

modesto: gracias, marcela.

las espero

en el estacionamiento.

no se tarden, por favor.

eugenia: [ríe]

mira, marcela, yo no soy

de esas mamás posesivas

que quieren que su hijo

les hable a cada hora.

no, no, para nada.

pero desde hace mucho tiempo

que no sé nada de él

y no me parece justo.

marcela: no, sí, yo la entiendo.

ya ve,

yo también tengo dos hijos

y uno siempre quiere estar

pendiente de ellos, ¿verdad?

eugenia: ¿verdad que sí?

¡claro!

marcela: sí, si quiere

yo la acompaño

a buscar a juan carlos, vamos.

eugenia: si me haces el favor.

mira, te lo voy a agradecer

tanto, marcela, de verdad.

marcela: no sé si esté,

pero bueno, lo podemos buscar.

eugenia: ah, claro, sí.

a eso vengo, a buscarlo.

juan carlos: el asunto

está rarísimo.

cada vez más complicado, mimí.

mimí: y, no, pues sí.

esto es francamente

misteriosísimo.

juan carlos: mira, los famosos

tres millones de dólares

están desaparecidos

y nunca llegaron a su destino.

así que, desde luego,

el ratero de plutarco los tiene.

pues, ¿quién más?

mimí: y por lo dicho, jc,

urge abrir esa caja fuerte.

juan carlos: ¿cómo voy a abrir

la caja fuerte, hija,

si no me sé la combinación?

mimí: ah, no te preocupes.

yo voy a buscar alguien

que nos pueda ayudar.

siempre hay alguien

que puede hacer

ese tipo de mañosadas.

aunque no va a estar fácil,

mi hijo.

juan carlos: pues, ¿sabes qué?

te lo voy a agradecer por--que--

bueno, amiguita, luego te llamo.

gracias por llamar. "bye".

vero: ay, eva,

qué bueno que la veo.

¿no tendrá de casualidad

una toalla?

juan carlos: [ríe]

ay, chula,

pero qué despistada eres.

pues aquí están.

silvia: sé que no es fácil,

pero te agradezco tu paciencia.

voy con tu papá.

lalito: mamá,

¿me sigues platicando del viaje?

helena: ay, amor, yo creo

que vamos a tener que cambiar

un poquito los planes esta vez

y ya no te voy a poder llevar

a la playa.

lalito: pero yo quería ir.

helena: yo sé, mi vida,

pero lo que tú no sabes

es que me voy a quedar aquí

y vamos a pasar

todo el fin de semana juntos.

y nos podemos ir a--al cine

y tú escoges la película, ¿va?

lalito: sí, lo que más me gusta

es salir contigo, mamá.

helena: ay, mi amor.

¿estás triste?

lalito: no, es que me da cosa

que mi abuelito y tú se enojen

y que mis abuelitos

se peleen tan feo.

helena: ¿tú has visto

que tu abuelita

se pelee con tu abuelo?

lalito: sí, hasta el otro día

dijo que ya se quería ir

de esta casa.

helena: [carraspea]

rebeca: ay, amiguis,

qué pena me da tu caso.

te creí más astuta, pero no,

perdiste a santiago

y se va a casar con otra.

angélica: tú lo dijiste.

se va a casar,

no lo van a encarcelar.

después del bodorrio

nos podemos seguir viendo.

rebeca: ¿así que

te vas a conformar con ser

su plato de segunda mesa?

qué lástima me das, amiguis.

pensé que tenías

muchas más aspiraciones.

angélica: pues igual que tú,

mamita, con plutarco,

nomás que tú peor.

¿no dices que últimamente

se anda haciendo del rogar

y se desaparece?

rebeca: pues sí,

pero voy a investigar

algunas cositas

para volverlo a tener agarrado

de donde te conté.

y para eso me pinto sola.

[ríe]

angélica: ten cuidado,

lo estás presionando demasiado.

se va a hartar

y te va a mandar a volar.

rebeca: no me subestimes,

amiguis.

a mí recursos me sobran,

soy muy lista.

y esta caperucita

se almuerza ese lobo feroz

y de mí te acuerdas.

angélica: [ríe]

>> señorita oropeza,

le traen un encargo.

rebeca: ¿a mí? ¿qué es?

>> venga, por favor.

rebeca: estoy desayunando.

[suspira] ahí voy.

angélica: son los de hacienda,

ahora sí te agarraron.

rebeca: que la boca

se te haga chicharrón.

angélica: te lo estuve

dice y dice.

rebeca: pero ¿qué te pasa?

si yo pago todos mis impuestos.

angélica: no te hagas.

rebeca: yo los pago bien.

angélica: ahora sí

te van a agarrar.

se me hace que es

el de la policía de la hacienda

que luego vienen

y yo he oído que los encierran

y les sacan un dineral.

además, si no pagas--

>> felicidades

por su nueva camioneta.

se la manda el licenciado

ramos arrieta.

¿me hace el favor

de firmar aquí,

señorita oropeza?

rebeca: yo soy rebeca oropeza.

gracias.

ambas: [gritan]

>> es toda suya, ¿eh?

sus llaves.

rebeca: sí, sí, mis llaves.

te lo dije,

a plutarquito lo traigo

cacheteando las banquetas.

¡qué detallazo!

plutarco sí me quiere,

sí me quiere.

ay, chiquito, ya vas a ver

lo que te voy a hacer

cuando te vea.

angélica: ¡está hermosa!

eugenia: ay, modesto,

estaba pensando que deberías

comprarme un celular,

así el día que juan carlos hable

le doy mi número

y ya puede comunicarse conmigo.

modesto: mujer,

pero tú no sabes ni usarlo.

no tiene caso,

juan carlos no va a llamar.

eugenia: bueno,

pero no perdemos nada.

cómprame uno, ¿qué te cuesta?

modesto: mira, te compro uno

o 20 si quieres,

pero va a ser inútil

porque juan carlos

no va a volver a llamarnos

ni va a volver a aparecer,

eugenia.

eugenia: yo no entiendo

por qué dudas de mí

cuando te digo que juan carlos

está vivo.

hasta me haces parecer

como si estuviera loca, demente.

modesto: mujer, mujer,

es que hay mucho--

mucho de locura en tus palabras.

eugenia: "al nacer,

lloramos por haber venido

a este gran teatro de locos".

modesto: mujer, mujer, mujer.

mujer, mujer, mujer--

eugenia: ¿es de lope o de tirso?

modesto: mujer...

juan carlos:

todavía aquí mi mujercita bella?

vi que su esposo se fue y bueno,

pues creí que usted

se había ido con él, ¿verdad?

tome asiento, ándele.

antonia: ay, gracias.

no, pero es que todavía

tenía trabajo.

y bueno, eso me hace ser

más independiente de mi marido.

juan carlos: ay, qué bello

oir eso, ¿verdad?

la mujer

es la compañera del esposo

y no su "lapa".

y cuantimenos, su sombra.

antonia: exactamente.

y no sabe lo bien

que me hace sentirme así.

y en gran parte

se lo debo a usted,

la mejor amiga que he tenido

en toda mi vida.

juan carlos: no diga eso.

yo nada más

le doy algunos consejitos

y usted sabe si los toma

o los deja.

yo nada más le echo porra,

¿sabe para qué?

para sacar a ese mujerón

que trae usted ahí adentro.

antonia: [ríe]

y bueno,

ya que estamos tan contentas,

dígame, ¿ya está lista

para ir al convivio

de fin de semana a acapulco?

juan carlos: pues,

por supuesto que sí.

ya verá

que la vamos a pasar bomba.

risa y risa,

divierte que divierte,

baile que baile.

¿sabe qué?

antonia: ¿qué?

juan carlos: ya nos hace

mucha falta acordarnos

de que la vida es...

antonia: ¿un carnaval?

juan carlos: no, ¿qué nunca

se lo aprende o qué?

la vida es color de rosa,

la vida es felicidad

y llueven flores,

llueven flores.

que no me oiga don adriano,

pero ¿sabe qué?

últimamente, toñita,

hemos trabajado como mulas.

antonia: ay, eva, no sabe

cómo me preocupa adriano.

lo veo muy solo.

nunca se casó,

y pues no tiene familia.

bueno, solo plutarco y yo,

pero no sé qué me da a pensar

que no es feliz.

[llaman a la puerta]

adriano: señoras.

juan carlos: ay, dios,

sabe que lo invocamos.

como un milagro llegó, ¿verdad?

adriano: voy de salida,

solo vine a despedirme.

antonia: oigan, ¿qué les parece

si nos vamos a tomar una copa

nosotros tres?

juan carlos: ay, ¿usted cree?

no...

adriano: mejor lo dejamos

para otro día,

¿no crees, hermanita?

antonia: ay, pero ¿qué les pasa,

par de aguafiestas?

vamos a tomarnos algo

y platicamos

y nos destensamos de este día.

total la vida es...

juan carlos: es un carnaval.

antonia: ¡no! es color de rosa.

¿no te acuerdas?

juan carlos: sí.

antonia: y llueven flores.

juan carlos: ¿no siente

las flores que llueven,

don adriano? que llueven flores.

adriano: "nope".

plutarco: no sé...

recientemente la gorda

ha cambiado de actitud,

como que se manda sola.

y eso no me gusta, es peligroso.

onésimo: sí, peligrosísimo.

oye, y hablando de viejas,

¿cómo vas con la mamacita

de la helena?

plutarco: me urge

que llegue el "casual weekend"

para verla--

onésimo: ¿el qué?

plutarco: "casual weekend".

onésimo: "¿washa wique?".

[ríe]

muy internacional.

¿y para qué quieres eso?

plutarco: para verla

en traje de baño

en vivo y a todo color.

y no le digas "mamacita",

eso es de nacos.

onésimo: cálmate.

¿y querer verla en traje de baño

en vivo y a todo color

no es de nacos?

no, tú sí eres de otro nivel.

pero a ver, ¿cómo le vas a hacer

para acercarte a helena

si en el--en el "washa wique"

va a estar tu esposa

y la rebeca encima de ti,

como siempre.

plutarco: ando en todo, onésimo.

tengo una cabaña

muy acogedora en acapulco

y pienso ofrecérsela a helena.

onésimo: ah, pues.

pero ¿para qué hasta acapulco?

fíjate, aquí en la marquesa

conozco unas cabañas

que por 800 varos--

plutarco: no digas idioteces,

onésimo.

ante todo, clase.

¿escuchaste? clase.

onésimo: te estoy dando

una clase,

pero no pones atención.

[celular]

así no te vas a desarrollar.

plutarco: ¿caperucita?

[gruñe]

rebeca: lobito, cachito,

amorcito chulo y primoroso,

gracias por mi regalito.

está de ¡guau!

plutarco: ¿regalito?

regalote.

me salió un ojo de la cara.

rebeca: bueno, sí,

es un detallote.

amo mi camionieta, mi amor.

y para agradecértelo

como debe ser,

te estoy esperando en el jacuzzi

como dios me trajo al mundo

para hacerte aullar.

[aúlla]

plutarco: ay, caperuza,

me encantaría,

pero hoy no se va a poder.

rebeca: bueno, te perdono

porque hoy te luciste conmigo.

pero allá en acapulco

nos desquitamos

y le damos vuelo a la hilacha.

plutarco: ya veremos, caperuza.

recuerda que las otras veces

no iba la vaca

y ahora sí va a ir.

rebeca: esa es tu bronca,

cachito, a ver cómo

te deshaces de la res.

plutarco: tengo una idea mejor.

no, no, luego te la platico.

rebeca: te encanta

hacerte el misterioso conmigo,

pero hoy no te voy a repelar

porque me hiciste inmensamente

feliz.

silvia: pero ¿qué te cuesta

dejar que el niño

se vaya con su mamá?

es nada más un paseo.

eduardo, no seas egoísta.

eduardo: ya te dije,

yo no le tengo confianza

a tu hija.

no se cuida ni ella,

menos va a cuidar al niño.

silvia: eduardo, por favor,

es su mamá.

eduardo: en acapulco hay mar,

hay albercas,

los que van son extraños...

uno no sabe qué mañas tengan.

yo no voy a exponer a mi nieto

por la necedad de tu hija.

silvia: es tu hija también

y la única que tienes.

¿qué no te importa

lo que ella sienta?

eduardo: lalito me ha costado

más a mí que a helena.

es más mío que de ella.

es el único hijo varón

que tenemos.

lo único que quiero es cuidarlo.

silvia: qué lástima

que no siempre

hayas querido cuidar así

a un niño.

juan carlos: con la novedad

de que a toñita se le ocurrió

que viniéramos a tomar una copa

a un bar.

mimí: pues yo te cuento

que acabo chismear

en mi blackberry

con mi amiga la woodside.

así que,

pues si me dices dónde están,

las alcanzo.

sí, sí, jc, sí,

ya sé dónde está ese bar.

ahí las veo.

juan carlos: no, mimí, mimí--

¡mimí!

ay, me colgó.

me colgó.

[música]

[risas]

juan carlos: ay,

pero ¿de qué me perdí

que andan tan contentos?

adriano: aquí mi hermana

que me hace reír,

cosa que me alegra enormemente.

hacía años que no te veía así.

antonia: ay, aunque evita

diga que no,

todo esto se lo debo a ella.

es que desde que la conocí

supe lo que era

la verdadera amistad.

juan carlos: pues mire,

a mí me pasa igual,

señora antonia,

es usted mi amiguita del alma

y la quiero mucho de verdad.

antonia: ay, y yo a usted

no sabe cuánto.

pero, si me disculpan,

ahorita vengo, ¿eh?

adriano: ¡tenías siete años!

antonia: ay, no.

adriano: siete años tenías.

[ríe]

en verdad, eva maría,

déjeme agradecerle

de todo corazón

su amistad con mi hermana.

es evidente

que le ha hecho mucho bien.

mucho.

juan carlos: sí, a mí también,

don adriano.

toñita es un amor, ¿sabe?

y le tengo un cariño enorme.

ella me ayudó a entrar

al grupo imperio, ¿sabe?

y me apoyó desde un principio.

adriano: sí, lo recuerdo,

lo recuerdo.

juan carlos: ¿sabe qué?

su hermana

tiene un corazón de oro.

adriano: ¿se da cuenta,

eva maría?

es la primera vez que hablamos

de cosas personales.

juan carlos: sí es verdad.

sí, no habíamos tenido

la oportunidad

de platicar así, ¿verdad?

adriano: lo único que sé

de usted es lo que vi

en su currículum

y lo poco que me ha contado.

juan carlos: bueno, pues,

¿qué más le puedo decir

que no sepa, no?

que soy una viuda, sola,

trabajadora,

con ganas de superarse,

luchona, y pues bien llevada,

¿cómo no?

[ríe]

ay...

[música]

[música]

silvia: [solloza]

helena: ¿por qué

no me habías dicho que querías

irte de la casa, mamá?

ya nos hubiéramos ido las dos

con lalito.

silvia: hija, lo que oyó lalito

fue un pleito

como hemos tenido muchos,

pero no creo que pase a mayores.

no te preocupes.

helena: ¿cómo no voy

a preocuparme

si veo cómo te trata mi papá

todo el tiempo?

si yo no me he llevado a lalo

es para no empeorar las cosas,

pero ya esto

no puede seguir así.

silvia: ay, mi hijita,

no te preocupes.

mira, un día él va a mejorar

y pues, tú te vas a llevar

a tu hijo contigo.

helena: cuando suceda,

tú vienes conmigo, ma.

silvia: son tantos años...

tantas cosas juntos.

y la verdad, no sé si--

si yo y tu papá

podríamos vivir separados.

[suspira]

todos: [ríen]

[hablan a la vez]

mimí: ¡ey, muchachonas,

chamaconas!

ay, yo pensé que nada más

estaba aquí doña toñita.

no me dijiste

que viniste con mi feo pachón.

antonia: ay, qué gusto verla,

mimí.

mimí: ay, guapísima doña toñita,

un gustazo.

eh, oiga, y usted

antes de que me diga "señora",

le recuerdo que soy señorita.

adriano: ¿qué tal, señorita?

juan carlos: ya siéntate, prima,

no te vayas a cansar.

mimí: ay, ay, perdón.

ey, muchacho,

ven para acá, mi hijo.

¿me traes dos chelas

y dos tequilas dobles fríos?

nada más para entonarme,

entrar en calor y relajarme.

bien, pues díganme

qué estamos festejando.

¿le subió el sueldo

a mi primita?

juan carlos: no, no,

no le haga caso, no.

no es por un aumento ni nada.

qué va a pensar don adriano,

por dios.

antonia: bueno, ¿y ustedes

son primas del lado materno

o paterno?

juan carlos: paterno.

mimí: materno.

juan carlos: no, sí.

sí, bueno, o sea--

antonia: yo ya no entendía nada.

[ríe]

juan carlos: ah, sí, no.

somos primas segundas,

pero de niñas vivíamos juntas

y por eso nos queremos tanto.

mimí: sí, de allá

en badiraguato, en culiacán.

juan carlos: exacto,

ella nació en culiacán.

pero mi tía piquita

nos invitaba a las dos

y siempre estábamos juntas.

[celular]

adriano: permítanme.

mimí: ay, ¿le ayudo?

adriano: no, aquí está,

aquí está.

mimí: ah, salud.

adriano: [titubea]

hola, paola.

antonia: ay, es que de seguro

es una de sus amiguitas

descocadas.

ya me cansé de decirle

que nada bueno le van a dejar.

de esas dizque universitarias

que no buscan nada serio con él.

mimí: sí, es lo mismo

que yo digo, pero por ahí dicen

que don adriano

ya tiene una novia fija.

una plebeya

que no llega ni a los 23.

antonia: ay, es que esto

es el colmo. es que,

¿qué va a querer esa escuincla?

nada bueno.

sacarle el dinero a mi hermano

y burlarse de él.

mimí: es lo mismo que yo digo.

juan carlos: ay, mimí, tú y--

qué bárbaro, cómo me encanta

chismear con ustedes.

mimí: salud, prima.

salud, toñita.

todas: [ríen]

marcela: ay, no es cierto.

¡no hay luz!

no puede ser.

fernando: ¿otra vez

se fue la luz?

ya ni la amuelan

los dueños de la luz.

marcela: oye,

pero los vecinos sí tienen.

fernando: oye, flaca,

¿no se te habrá olvidado

pagar la luz

y que nos la hayan cortado?

marcela: fernando contreras,

quedamos que tú te hacías cargo

de los servicios.

yo misma te di

los recibos de este mes.

¿me estás diciendo

que no pagaste nada?

fernando: ¿sabes qué, kevin?

búscate una lámpara y pilas.

unas velitas, cerillos, algo.

¡apúrale, mi hijo, ritmo!

¿y tú qué?

ayúdale a tu hermano,

sirve de algo, mi hijita.

jennifer: ahí voy,

pero a ti se te olvidó.

fernando: a ver, ¿para qué

me das recibos a mí?

si ya sabes

cómo tengo la cabeza, flaca.

marcela: [suspira]

todas: [ríen]

>> yo acabo de comprar

un traje de baño nuevo

y muero por estrenarlo.

>> pues ya empaquen

y tengan todo listo,

porque mañana nos vamos.

todas: [celebran]

marcela: buenos días, chicas.

todas: [saludan]

marcela: ¿cómo están?

vero: muy bien, marcelita,

aquí organizando lo de acapulco.

ustedes sí van

al "casual weekend", ¿verdad?

fernando: por supuesto

que vamos a ir,

si yo nunca me he perdido uno.

y las que han ido me han visto.

todos: uh, uh.

marcela: no, yo la verdad

quiero aprovechar

el fin de semana

para ver lo de mi título.

fernando: ah...

marcela: yo creo

que yo no voy a poder ir.

fernando: qué lástima,

voy a tener que ir solito

a acapulco, muchachas.

[celebra]

marcela: te recuerdo, flaco,

¿qué creen?

tenemos un problema doméstico

bastante--bastante complicado

por culpa de alguien, ¿verdad?

así que pues yo creo

que ese alguien deberías

quedarte a resolverlo, ¿verdad?

fernando: flaca, lo puedo pagar

el lunes, da igual.

yo quiero ir a acapulco, ¿no?

[celebra]

marcela: vete tú, flaquito.

vete tú.

fernando: qué comprensiva,

flaquita, ¿eh?

entonces voy a ir a acapulco.

voy a acapulco, ¿eh?

solo--

[celebra]

>> ¿en serio prefieres

quedarte en vez de ir

a acapulco con fernando?

marcela: es que la verdad,

chicas, a mí me urge

un descanso...

pero de él, por el amor de dios.

[ríe] ya.

no, me va a volver loca,

de verdad.

se los encargo mucho,

porque luego se emborracha

y se queda dormido.

bueno, que se diviertan.

vero: gracias.

todas: [celebran]

helena: y para evitarme

más pleitos y más disgustos

con mi papá, ya decidí

no ir a acapulco y ya.

juan carlos: ay, pues no sabe

qué tristeza me da.

digo, me da mucho gusto

que se quede con el "buqui".

eso sí, ¿no?

pero de veras, ¿no?

y con todo respeto,

su señor padre

es que se pasa, de veras.

¿pues qué le pasa al teniente?

helena: sí, ya lo sé,

ya lo sé, eva.

pero ya no quiero

discutir más con él.

es muy desgastante

eso de estar--

juan carlos: sí, yo la entiendo.

pero pues, ¿qué le pasa

al sastre por tres camisitas

que cose ya tiene esa actitud?

helena: al menos voy a pasarme

todo el fin de semana

con lalito.

y me voy a dedicar solo a él

para que estemos felices

juntos los dos.

juan carlos: ay, mire,

yo lo que le digo nada más

es que la obsesión de su papá

por el niño, no sé,

es como muy exagerada, ¿no cree?

digo, está bien,

es su abuelo, ¿no?

pero pues se pasa,

se pasa el teniente.

tiene un pistolón,

pum, pum, pum--

helena: mi papá siempre,

siempre quiso tener

un hijo varón.

juan carlos: ahí está, ahí está.

es el machismo.

siempre querer tener

hijos hombres,

como si las mujeres

no valiéramos.

¿pues qué le pasa, de veras?

ay, qué atraso.

es que son como neandertales

los hombres. y déjeme decirle,

el verdadero sexo débil,

¿sabe cuál es?

dígame si se atreve.

¿sabe cuál es?

helena: pues sí--

juan carlos: claro,

pues el hombre.

helena: sí, puede ser, sí.

juan carlos: nada de puede ser.

es, fíjese.

helena: eso, sí.

juan carlos: ¿usted conoce

hombre tan macho que aguante

los cólicos de cada mes? ¿a ver?

¿un embarazo? ¿a ver?

¿un parto? no, ¿a ver?

ni se diga, no.

helena: no.

juan carlos: todos lloran con

una cortadita insignificante.

ay, sangrita, sangrita. ¿a ver?

helena: bueno, pero ya

no se exalte, y además,

no me tiene que convencer a mí.

juan carlos: ay, perdón.

¿sabe qué? me inspiré.

me exalté, me alteré,

me apasioné.

mire, lo que quiero decir

básicamente es que es el colmo

del machismo que dejen entrar

solamente hombres.

y además, ¿sabe qué?

son ellos y nadie más que ellos

los que determinan

el sexo del bebé con eso--

helena: si se sigue enojando,

le va a hacer daño.

pues ya se le sudó aquí.

juan carlos: está bien.

pero de una vez le digo, ¿eh?,

que yo tampoco voy

al convivio. no, no, no.

antonia: ay, no, no, no,

de ninguna manera, eva.

usted va porque va. a ver,

¿qué pretexto me va a poner?

helena: sí, pues sí, eva. vaya.

¿qué le quita le va a caer bien?

tómelo como vacaciones.

juan carlos: ay, ya no insistan,

¿porque saben qué?

me van a convencer las dos.

ya me convencieron.

ay, qué facilotas.

todas: [ríen]

[música]

[música]

adriano: anímate, "baby".

vámonos juntos a acapulco.

el sol, la playa, la brisa.

paola: pues sí,

pero si es una convivencia

de tu empresa

con tus asalariados,

¿yo qué tengo que ver ahí?

adriano: quiero demostrarte

que para mí nuestra relación

es muy seria.

quiero llevarte como mi novia

y de una vez presentarte

ante mi hermana como debe ser.

¿cómo la ves?

paola: ¿tanta formalidad?

qué intenso.

ya, luego me la presentas

otro día formalmente y ya,

equis.

adriano: paola, yo no me estoy

haciendo más joven,

al contrario.

si no hago las cosas ya,

se me va a ir el tren.

paola: mira, adriano,

mejor nos vemos en la noche

y lo platicamos.

dime dónde te veo

y pues ahí te alcanzo.

adriano: oye, ¿y qué te parece

algo emocionante?

vamos al teatro--

o una galería.

me llegó la invitación

de un amigo escultor,

¿qué te parece?

paola: ¿neta? ¿un escultor?

adriano, ¿quieres que me aburra

como ostra?

¿no hay algo más divertido

y "cool", menos denso?

adriano: es que siempre

vamos a los lugares

que a ti te gustan.

puro "punchis punchis".

¿no crees que es hora

de que vayamos a algo

que a mí me interese?

paola: ya veremos, adriano.

al rato me vas a llevar

al ballet o a la ópera

y ahí sí me suicido, ¿eh?

neta, la pintura me aburre

un buen, ¿eh?

adriano: bueno, paola,

en la noche lo platicamos.

te mando un beso.

[suspira]

[llaman a la puerta]

adelante.

juan carlos: don adriano,

le traigo unos papeles

que necesito que le firme

a mi jefecita santa, por favor.

adriano: eva...

¿usted cree que alguien

de mi edad puede tener

algo serio con una mujer

mucho más joven?

juan carlos: [ríe]

helena: y fue por todo eso

que decidí ya no ir a acapulco.

plutarco: qué--

pena, helena.

se le va a extrañar mucho.

era la primera vez

que iba a ir a un convivio

de la empresa.

helena: sí. pues, seguramente,

el próximo mes voy a poder ir.

ah, lo bueno es que me voy

a quedar todo el fin de semana

con lalito juntos.

plutarco: es una pena

que el teniente no haya dejado

ir a lalito.

yo tenía muchas ganas

de jugar con él.

helena: pero ya será

en otra ocasión.

uy, él también

va a estar feliz

de jugar con usted.

plutarco: helena,

no me lo tome a mal,

pero ¿quiere que hable

con su señor padre

para ver si logro convencerlo--?

helena: no, no se moleste.

eso prefiero arreglarlo yo.

pero qué bueno que vaya usted

con su esposa y que se diviertan

y que descansen estos días.

plutarco: era solamente

una sugerencia.

sí, sí, voy a aprovechar

para estar con mi esposa que--

últimamente ha estado

tan distante conmigo.

helena: no, pues,

qué mejor oportunidad

para hablar y arreglar

sus diferencias, ¿no?

el suyo es un matrimonio

para toda la vida. eso se nota.

plutarco: sí.

para toda la vida.

juan carlos: pues mire, ¿verdad?

le voy a dar mi opinión,

pero usted disculpará,

dispensará, pero--

pues cuando dos personas

se aman verdaderamente, ¿no?,

pues la edad es lo de menos,

oiga.

adriano: qué casualidad.

es lo mismo que pienso yo--

juan carlos: no se me emocione,

que todavía no he acabado.

claro, yo no lo sé de cierto,

pero supongo que no hay que ser

tan brutos como para dejarse

llevar nomás por un par de--¿no?

o un par de--

digamos, pues,

un par de ojitos pizpiretos.

no hay que ser tan brutos.

no, no, no, no.

adriano: eva, gracias

por el consejo.

juan carlos: no sea llorón, ¿eh?

adriano: [llora] estoy firmando.

juan carlos: [ríe] ah.

lucía: ¿cómo?

¿cómo que no vas a ir

a acapulco, mi miss?

es el primer "casual weekend"

al que nos invitan.

no me hagas esto.

¿por qué me lo haces?

helena: lo siento mucho,

pero ya te conté por qué no.

¿por qué no mejor vas tú

y te diviertas tú

y después me cuentas?

lucía: ay, no.

si no vas tú, no voy yo.

no, ya me veo yo ahí sola, no.

helena: ¿sabes qué?

tienes razón.

sí, yo creo que mejor

no vayas. no.

así no te encuentras

por ahí al tal mauricio este

y pues te expones

a que te haga una grosería

enfrente de todo el mundo.

mejor no vayas.

lucía: ¿no?

bueno, pero--

bueno, si no, pero--

también ponte a pensar

que también--

sí me haría bien, ¿no?

distraerme.

porque--van a ir todos,

todos los de la empresa.

imagínate cuánto--

pues cuánto hombre soltero

y solo va a ver, ¿no?

y--y quién quita, ¿no?

y un clavo

saca otro clavo.

helena: pero eso a ti

no te llama la atención.

lucía: no, pero--pues ves.

¿no?

antonia: supe por ahí

que ya andas presentando

a esa fulanita paola

como tu novia.

ay, adriano,

por el amor de dios, ubícate.

adriano: mira, hermanita,

aunque no lo creas

ni lo parezca,

esta vez va en serio.

bueno, tan en serio

que pienso formar una familia

con ella.

antonia: ay, adriano, por favor.

yo solo deseo que seas feliz.

y ojalá yo no me equivoque

con ella, ni tú tampoco.

adriano: no me voy a equivocar.

es más, mira, este fin de semana

pienso invitarla a acapulco.

quiero que la conozcas,

que la trates.

y luego me dices qué te parece.

antonia: pues yo solo espero

que no estés confundiendo

el amor con la pasión

del momento.

[música]

[música]

juan carlos: bueno,

mi reina santa, me voy,

pero no del todo, ¿eh?

cualquier cosa me llama

al celular y yo me regreso

de volada. faltaba más.

helena: no se preocupe.

vaya, disfrute, relájese,

diviértase, que le hagan

un masajito en su espaldita,

así riquito.

juan carlos: bueno, ya veremos,

helenita.

no le hable a extraños.

no agarre taxis de la calle.

llame a los de sitio.

lleve al "buqui" al circo

o al cine...

se me duerme tempranito.

no se me desvele--

helena: eva, ni mi mamá

me trata así.

ya parece usted mi marido.

juan carlos: [ríe] ay.

sí, así soy, así soy yo,

soy muy maternal,

muy sobreprotectora.

bueno, y "aprovechandito",

¿verdad?

déjeme agradecerle una vez más

haberme dado asilo

en esta bella morada.

es usted más buena

que el pan dulce.

helena: para eso estamos

las amigas.

y no se preocupe, de verdad.

ya váyase feliz.

yo me voy a quedar aquí

feliz con mi hijo.

es más, hasta le voy a decir

a mi papá que deje a dormir

a lalito aquí el fin de semana.

juan carlos: ay, eso sería

muy lindo, ¿verdad?

y así usted no se queda

solita en su casa, ¿verdad?

es que me da no sé qué dejarla,

la verdad. ay, ya sé.

me quedo.

helena: no, no, no, eva,

de verdad, no.

ya váyase, porque se le va

a hacer tarde y la va a dejar

el camión. además,

es camión de empleados.

no es cualquiera que usted

pueda agarrar. ándele, ya.

por favor y vaya a agarrar

la ropa a la pensión.

juan carlos: me voy antes

de que me ponga a llorar

como maría magdalena.

[llora]

helena: así no llora

maría magdalena,

parece ambulancia. ya.

juan carlos: eso sería así.

[imita sirena]

las madalenas son así.

[llora y ríe]

helena: muy bien, muy bien.

adiós, eva.

ya, de verdad, adiós.

que le vaya bien.

juan carlos: se cuida mucho.

helena: igual, adiós.

[ríe]

ay, esta señora es terrible.

plutarco: ay, mi amor,

¿te acuerdas que hace unos días

me estaba por dar gripe?

yo creo que por intentar

cortármela, me regresó

el doble de fuerte.

antonia: ay, amor,

no te puedo dejar así.

mejor cancelo el viaje

y me quedo aquí a cuidarte, ¿sí?

plutarco: no, vida mía,

¿para qué? cualquier cosa

le pido--se lo pido a yesenia.

tú ve.

nunca te diviertas.

antonia: pues es que me siento

muy mal de dejarte así.

¿qué tal si se te complica

esa gripa?

plutarco: no, cualquier cosa

le digo al doctor.

tú ve al convivio,

disfrútalo al máximo.

los empleados

te están esperando.

es la primera vez

que vas a ir con ellos.

antonia: bueno, está bien.

pero me voy a enojar mucho

si te sientes mal

y no me avisas, ¿eh?

plutarco: no te preocupes--

antonia: acapulco está cerca.

el chofer me puede regresar.

plutarco: no te preocupes,

que si esto se vuelve neumonía,

vas a ser la primera

en enterarte.

antonia: es que no me voy

a despegar de mi celular

y te voy a estar llamando

todo el tiempo, plutarco.

¿a ver?

no tienes fiebre.

ay, mi amor--

plutarco: mi amor, mi amor,

¿cómo me vas a besar?

te puedo contagiar.

antonia: ay, mi amor,

siempre te preocupas por mí.

te llamo en cuanto

llegue allá, ¿sí?

te adoro, mi amor, te amo.

plutarco: y yo también

siento por ti muchísimo,

muchísimo.

antonia: ay, amor.

ay, te amo, chiquitito.

te amo, ¿eh?

"bye", amor.

[música]

[música]

juan carlos: yo por mí,

me hubiera quedado, ¿no?

para estar con helena

y con lalito, pero pues,

al menos no estará a merced

de plutarco.

mimí: ¿a poco él también

fue con la toñita?

juan carlos: van todos

menos helena.

me lleva, no puede ser, hombre.

mimí: ey, tranquilo,

no ganas nada, mi hijo.

mejor aprovecha para destensarte

porque últimamente

ni tú te aguantas, ¿eh?

y de paso, pues a ver

si puedes sacar información.

juan carlos: ¿de qué?

mimí: pues--pues de lo que sea.

de algo es mejor que nada.

ay, qué ganas de ir a acapulco

tengo.

juan carlos: yo te invitaría

de mil amores, mimí,

pero es que es nada más

para los empleados

del grupo imperio.

mimí: no, sí, sí, ya sé.

no te preocupes.

además, no me quiero exponer

a los desaires de don adriano,

porque para él soy como

un cero a la izquierda.

no se fija en mí ni por error.

lo que tiene de machote

lo tiene de sangrón,

de pesado, de bruto,

como todos los hombres

de su especie.

juan carlos: me cansé de decirte

que no eras su tipo.

¿me cansé o no?

pero no haces caso.

mimí: está bien,

pues él se lo pierde.

algo me decía que estas pulgas

no iban a brincar en su petate.

pues, allá él

y sus chamaquillas,

sus "plebiyas", ya habrá otro

que goce de estar carnita

sinaloense.

juan carlos: oye, mimí...

mimí: ¿qué?

juan carlos: me estás gustando,

mimí, yo quiero carnita

sinaloense--

mimí: [ríe] ¡ya!

juan carlos: [se queja]

mimí: síguele y te va a ir peor.

juan carlos: ya me voy, ¿eh?

porque me deja el autobús

de los empleados.

mimí: ah, sí, sí.

juan carlos: y aquí

me cachetean.

mimí: ya, hombre.

juan carlos: gracias por todo,

mimí, buena onda, ¿eh?

mimí: si se te ofrece

cualquier cosa me llamas,

muñecota.

ya, muñecote, pues ya, ya, ya.

y no te vayas a poner

el bikini tan chiquito.

plutarco: blancanieves,

te llamé dos veces.

rebeca: lo oí,

pero me estaba bañando, cachito.

ay, no, quepo en mí

de la emoción.

tú y yo este fin de semana

para que pequemos los dos

hasta condenarnos.

plutarco: te hablo

porque hubo un ligero

cambio de planes.

¿qué crees?

la ballena se va a quedar aquí,

así que lo mejor es que tú y yo

nos veamos en acapulco.

rebeca: ¿qué mejor?

sin el manatí,

nos vamos a poder entregar

a la lujuria a gusto, cachito.

plutarco: espérate.

lo que pensé es que no llegues

al hotel con todos

los empleados.

nos vemos directamente

en la cabaña.

rebeca: claro.

¿tú crees que tengo ganas

de departir con el "naquerío"?

me voy discretita

y derechita a la cabaña.

plutarco: que nadie sepa

que fuiste y no salgas

para que nadie te vea.

rebeca: yo solamente

le voy a abrir

a los siete enanos,

a nadie más.

plutarco: yo me voy por mi lado,

te alcanzó allá,

así aprovechas para estrenar

tu camioneta.

rebeca: obvio.

lástima que nadie me va a ver

para que se mueran

de la cochina envidia.

pero no importa.

plutarco: entonces,

ya quedamos, blancanieves.

te encierras en la cabaña

y ahí me esperas.

rebeca: sí, cachito.

solamente le voy a abrir

a la bruja para que me dé

una manzana envenenada

y te espero ahí

para que me despiertes

con un beso.

plutarco: adiós.

me esperas.

juan carlos: [resuella]

válgame dios, toñita,

llegó de voladísima usted.

antonia: ay, qué pena, eva,

debí haber pasado por usted

y así nos traía el chofer

a las dos.

de verdad, discúlpeme,

no lo pensé.

juan carlos: no se preocupe,

¿sabe qué?

me vine en el autobús

de los empleados

cotorreando con las chicuelas.

usted no sabe lo que dicen

las mujeres y lo que platican

cuando van solas. ¡uy!

antonia: ay, eva,

estaba pensando en que quería

darle un juego de llaves

de mi casa.

juan carlos: ¿y eso?

antonia: bueno, no sé,

somos tan buenas amigas

que me quedaría muy tranquila

si las tuviera.

juan carlos: ay, no me diga

que me las quiere dar

para que yo esté al pendiente

para cuando usted se quiera

volver a matar con vitaminas.

antonia: ay, no, eva,

claro que no, pero pues--

puede surgir alguna emergencia.

no sé.

luego le paso un duplicado.

juan carlos: no sabe

cómo le agradezco la confianza.

oiga, por cierto,

¿dónde está don pluti?

porque no encuentro

sus grandes pectorales por aquí.

antonia: ay, mi marido.

le agarró un gripón...

se quedó en la casa.

juan carlos: ¿qué--qué--"what"?

antonia: bueno, le insistí

en quedarme a cuidarlo,

pero finalmente me convenció

y aquí estoy. ay, pobrecito.

se va a tener

que quedar en cama.

juan carlos: ¿en cama de quién?

antonia: ¿pues cómo

que en la de quién?

[ríe] en la nuestra, eva.

juan carlos: ay, pues sí,

¿verdad? se quedó por allá.

válgame la virgen santísima

y jesucristo todos juntos.

[música]

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