null: nullpx
Cargando Video...

Por Ella Soy Eva Capítulo 37

Univision2 Dic 2019 – 12:00 AM EST

Comparte

plutarco: ese hombre

se equivoca, yo fui dos veces

a playa majagua.

acuérdese, licenciada,

usted misma hizo

las reservaciones

de hotel y de avión.

rebeca: bueno, eso sí es verdad.

plutarco: entonces, el hombre

se equivoca.

antonia: no, él estaba

muy seguro de que te vio una vez

y que ni siquiera dormiste allá.

ay, plutarco, dime la verdad,

no me ocultes nada.

plutarco: está bien,

ya van a ver.

¿cómo se llama el regidor

de playa majagua?

antonia: creo que gumersindo.

plutarco: gumersindo bedoya.

¿y el párroco?

conrado castañas.

¿y el dueño del hotel?

pío v garcía.

antonia: ¿y eso qué tiene

que ver?

plutarco: cómo conocí a la gente

más importante del lugar

en mis dos idas a playa majagua.

y hay más,

¿quién tomó estas fotos?

¿se tomaron solas?

no, señoras, las tomé yo

en mis dos viajes

a playa majagua.

así que quién va a saber más,

¿un pescador desmemoriado

o yo que fui dos--dos veces

a playa majagua?

antonia: tú, mi amor.

plutarco: me duele,

me duele mucho que desconfíes

de mí y de mi palabra.

antonia: ay, no digas eso, amor.

es que ponte en mi lugar,

me quedé con la duda,

eso es todo, ¿me perdonas?

plutarco: está bien, aclarado

el punto, vuelvo a la oficina

porque tengo mucho trabajo.

antonia: vidita,

¿cuando te vayas

puedes llevarte a rebeca?

así se van juntos a la oficina

y ella no tiene que irse

en taxi, es que le choca.

plutarco: sí, sí, claro,

encantado le doy aventón

a la licenciada.

santiago: pero ¿qué tanto puede

costar que laves algunos platos,

hagas algunos pagos?

la verdad es que yo creo

que estás exagerando un poquito.

fernando: la verdad es que

en mi casa ya nadie

me comprende.

y tú, que te dices mi amigo,

te pones del lado de mi vieja,

¿qué diría mi compadrito

que en gloria esté?

santiago: hablas de tus nuevos

quehaceres en la casa

como si se fuera

a acabar el mundo.

fernando: sí, sí, no, casi,

fíjate.

¿cuándo me iba a ver yo,

que soy el hombre de la casa?

porque escúchalo bien, flaca,

yo sigo siendo

el hombre de la casa.

¿cuándo me iba a ver ahí

formado en la cola del teléfono

de la luz, del agua,

hasta de las tortillas

el otro día, mi hermano, cuándo?

santiago: bueno, si no lo hacías

antes era por conchudo.

porque déjame decirte una cosa.

que marcela hace más por ti

y por tu familia

que lo que tú haces por ella.

fernando: ahí está, ¿ya ves?

te pones del lado de la flaca.

me cae que vas a ser

un almidón de primera,

está bien, ¿no te casas?

ya te lo aseguro--

santiago: no, no estamos

hablando de mí, ¿eh?

estamos hablando de ti.

y la verdad es que deberías

de ver el lado bueno

a todo esto, ¿eh?

de que tu esposa

sea una ejecutiva

y gane lo mismo que tú.

fernando: ¿qué lado bueno

va a tener el que mi vieja

esté trabajando aquí

cuando debería estar en la casa

cuidando a mis hijos--?

santiago: de que van a tener

un buen sueldo los dos y que van

a estar mejor como familia.

y que al menos tú

no vas a seguir teniendo

las deudas de antes.

¿no te das cuenta,

no lo entiendes?

fernando: no, no es que no

lo entienda, es que no me vas

a convencer, mi santi.

la verdad es que yo extraño

mis chilaquilitos verdes

por la mañana, por la tarde

mi torta con mi chesco--

santiago: ¿todo eso?

fernando: por la noche,

mis enchiladas verdes también,

con su cremita, su queso--

paty: hola.

santiago: paty, bebé.

pásale, ¿qué tal?

fernando: hola, paty...

santiago: siéntate, siéntate,

por favor, ¿qué quieres?

¿quieres agua, cafecito?

¿hay galletas--hay?

fernando: y luego no quiere

que le digan mandilón...

santiago: ¿qué dijiste?

fernando: nada, no, yo nada.

adriano: cindy, preciosa,

toda la tarde voy a estar fuera,

pero cualquier cosa que usted

necesite me llama.

cindy: sí, que le vaya muy bien,

licenciado.

adriano: [suspira]

>> jefecito.

adriano: adiós.

modesto: precisamente a ti

venía a buscarte.

adriano: yo ya iba de salida.

modesto: qué bueno, vine por ti.

adriano: ¿para qué?

modesto: ¿cómo que para qué?

para comer juntos,

para platicar a gusto tú y yo.

¿por qué te fuiste tan temprano

del evento anoche?

adriano: es que tú eras

el anfitrión, te vi muy ocupado

y no quise interrumpir.

modesto: me traían como loquito.

[gime]

me interesa hablar contigo de--

este asunto de andar

de noviecitos a estas alturas

del partido.

adriano: lo dices por ti

y por jimena, ¿no?

modesto: ja, ¿y por quién

lo iba a decir?

por supuesto que es por ella.

ambos: [ríen]

modesto: únicamente alguien

como tú me puede entender.

adriano: qué mal, ¿verdad?

[ríe]

ambos: [suspiran]

modesto: mira nada más

lo que viene por ahí, ¿te gusta?

adriano: tengo 16.

modesto: ¿16?

préstame tres.

adriano: ¿podrás?

[ríe]

santiago: pero ¿cómo que vamos

a adelantar tanto la boda, bebé?

no puede ser, no.

paty: ay, ¿ya ves?

nunca te importa lo que yo

pienso, eres un egoísta

de lo peor, pollo.

santiago: no, no soy un egoísta.

pero un día me dices una cosa

y otro día me dices otra.

a ver, ¿no que querías una boda

grande, así, con todo?

paty: a ver, pollo,

sigo queriendo una boda grande.

el hecho de adelantarla

no significa que la tengamos

que hacer más chica.

solo nos va a salir un "poquis"

más caro, pero tampoco

es para tanto, pollito.

santiago: ¿cómo que no es

para tanto?

va a haber más gastos.

mira, bebé, yo ya pedí

un préstamo en la empresa,

y aun si me lo aprueban

no nos va a alcanzar

con todo esto, por favor, bebé.

paty: pollo, pollo, yo sé

que el sacrificio ha sido

muy grande, pollito.

pero te prometo

que la recompensa

va a estar mucho mejor.

santiago: ¿la recompensa?

paty: te lo prometo, pollo, ¿sí?

ándale, ¿sí?

gracias, mi amor.

que estés bien, bye, fer.

fernando: bye, paty.

santi, escúchame bien

lo que te voy a decir.

pon atención.

si sigues así no va a haber

sueldo que te alcance

para pagar tanta deuda.

ahí te lo dejo, hermano.

santiago: sí, ya lo sé.

pero es que patricia ha sido

tan buena conmigo que--

no puedo negarle nada.

fernando: eso yo te lo entiendo,

porque eso habla de--siéntate

y pon atención.

ponte a las vivas.

escúchame bien: a las mujeres

ni todo el amor,

ni todo el dinero.

y si escuchaste, muy bien,

flaca, porque es la verdad.

santiago: sí, ya lo sé, pero--

en otras circunstancias.

pero no puedo negarle nada.

fernando, la dejé plantada

en la iglesia delante

de todo el mundo.

de alguna manera se lo tengo

que recompensar, ¿no crees?

fernando: ajá... ¿sabes qué?

como dicen mis hijos:

"ni cómo ayudarte, hermano".

santiago: [suspira]

rebeca: a la ballena le sobran

toneladas de grasa,

pero le falta inteligencia

y cacumen, atributos que a mí

me sobran, fíjate.

plutarco: y dale con lo mismo.

si no fui dos veces

a playa majagua, según tú,

¿adónde crees que fui?

rebeca: yo qué sé, cachito,

pero no me tragué tu cuento

ni tu lista de aborígenes

prominentes, ni tus fotos,

que seguramente

bajaste de internet.

plutarco: ya párale, rebeca,

de veras, ¿no podemos

llevar la fiesta en paz?

tengo demasiados problemas

como para, encima, lidiar

con tus cambios hormonales.

pon un poquito de tu parte.

rebeca: ok, trataré.

oye.

plutarco: ¿qué?

rebeca: regálame un coche.

plutarco: ¿qué, estás bromeando,

qué?

rebeca: ¿por qué voy a bromear

con algo tan serio y tan caro?

ándale, cachito, regálame

un carro nuevo, no seas malo.

seguro con un regalito

como esos me tranquilizo

y estoy de buenas, y--

plutarco: ¿tú crees que tengo

una máquina de hacer dinero?

no, cada centavo me lo gano

por soportar a adriano.

y además, todo no lo tengo.

rebeca: yo me merezco

un cochecito para aguantarte

a ti y tu neura.

porque lo mío--lo mío sí

es una vez al diez.

pero lo tuyo ya es del diario,

papacito.

plutarco: ¿así vas a estar?

porque si sigues en ese plan,

yo me voy.

rebeca: pues, vete, vete.

porque de aquí me voy directito

a contarle todo al manatí.

plutarco: eres una mugrosa

chantajista.

rebeca: chantajista sí,

mugrosa, jamás.

y quiero mi coche del año,

ya sabes cuáles me gustan,

cachito... ándale, por favor.

uno bonito, ¿sí?

[música]

[música]

modesto: ya me dijiste

que está guapa y eso yo lo sé

perfectamente, pero precisamente

por eso me está volviendo loco

esta niña, te lo juro.

pero eso no--no es exactamente

lo que te estoy preguntando.

adriano: pero--pero a ver,

¿qué es lo que quieres saber?

modesto: hace unos días tú y yo

hablábamos de cuánto nos gustan

las chavitas.

pero salvo mi exesposa,

a mí ninguna mujer

me duró mucho.

y tú, tú eres un solterón

incurable, ¿no?

adriano: sí, bueno, todo mundo

sabe que así he vivido

toda mi vida.

modesto: ajá.

adriano: ¿adónde quieres llegar?

modesto: deja eso.

tú y yo siempre nos hemos

hablado con la verdad, ¿o no?

mírame, mírame, aquí, aquí.

¿cómo ves a un hombre de mi edad

comprometiéndose

con una jovencita?

y sin caer en el ridículo.

¿cómo lo ves?

a ver, dime.

adriano: [balbucea]

exactamente no lo sé,

pero se puede cumplir el dicho

que dice que--que pues--

que en el amor la edad

no importa, ¿no?

ahora que si tus intenciones

verdaderamente son serias,

honestas, si lo que sientes--

modesto: mira, la verdad

es que no te entiendo nada

lo que me dices.

pero estoy calculando

lo que quieres decirme.

pero voy a ser franco,

yo pensé que me ibas a decir

que yo me estaba volviendo loco.

adriano: no, no, no.

mira, quizá puede pensar

mucha gente, o afirmar

que es un capricho.

que ella está contigo

nada más por interés,

pero ¿cómo te lo digo?

¿cómo te lo digo?

si de verdad hay un cariño,

un amor verdadero--

>> adivina quién soy...

tío adri, ¿cómo estás?

papi.

>> hola, mi vida.

>> pensé

que no los iba a alcanzar.

tío adri, te extrañé, qué gusto.

modesto: ¿sabes qué?

se me olvidó decirte

que mi niña, mi chiquita

nos iba a alcanzar

porque no quiere comer solita,

¿verdad?

>> ay, no,

pero creo que interrumpí

algo superimportante.

¿quieren que me vaya?

modesto: por dios, chiquita, no,

para nada.

estábamos hablando de un asunto

de negocios,

que no era importante, ¿o no?

ahí está.

>> qué bueno, porque muero

de hambre, pa.

tengo mil hambres.

ambos: [hablan a la vez]

¿qué me recomiendas?

modesto: aquí hay una carne

añeja buenísima.

>> ay, pero tengo mil antojo

de tocino, pa.

modesto: [ríe]

>> no, en serio, le fascina

el puerco.

>> no, pa, no me fascina,

es mi debilidad, lo amo,

amo el cerdo.

>> se vuelve loca con el cerdo.

eva: no sabe lo difícil que fue

compartir la cama con elena.

me moría de ganas por besarla,

abrazarla.

mimí: te digo que a mí

me da pavor que estés ahí.

un día no te vas a aguantar

las ganas y vas a echar todo

a perder.

eva: no, no voy a hacer eso.

pero entiéndeme, por favor.

hace mucho tiempo que no tengo

nada de nada...

con nadie.

mimí: qué pena me da tu caso.

pobrecito, ¿eh?

debes de andar arañando

las paredes.

tú no te preocupes,

nadie se ha muerto de eso.

eva: es que mi última vez

fue con elena.

obviamente, estar

en la misma cama con ella

me cuesta mucho trabajo,

remprimir mis impulsos...

mimí: antes de meterte

a la cama con ella, date un baño

de agua helada, échale hielo.

y si sientes que se te sube

la sangre, piensa en lo más

horroroso que se te ocurra.

eva: pagar impuestos.

mimí: ándale, por ejemplo.

y así de plano estás como ella

de presión,

te encierras en el baño.

sí, y no sales

hasta que se te haya bajado

la temperatura.

eva: no es solo sexo,

¿de acuerdo?

o sea, con ella es diferente,

es mucho más.

me muero de ganas

de darle ternura.

besarla...

oler su pelo.

mimí: si haces todo como debe

ser, chance y un día de estos

puedas hacer eso.

pero no antes, mi chulo.

y cuanti menos como eva.

eva: ¿y qué crees que va a pasar

eventualmente?

elena va a conocer a otro hombre

y se va a enamorar.

¿y yo qué?

¿voy a estar de mujer comedida,

de vieja?

[golpes]

mimí: ay, mi hijo, tranquilo.

eva: me disculpan todos.

estaba picante el pozole.

sabes que ando en mis días,

¿verdad?

[ríe]

lucía: huele todo buenísimo

como siempre.

gracias.

>> ya sabes, aquí tienes

tu casa, cuando quieras.

lucía: gracias.

eduardo: no sé cómo pudo

gustarte.

estaba asqueroso.

ni siquiera tenía sabor.

cada día cocinas peor, silvia.

de veras, ¿qué te pasa?

helena: oye, papá, el doctor

te mandó a ti solamente dieta

blanda.

mi mamá siguió sus instrucciones

y te hizo un consomé muy rico.

ya no te desquites con ella.

eduardo: ¿qué doctor

ni qué doctor?

ustedes me quieren matar

de hambre, eso es todo.

ya me voy.

no, no, no necesito ayuda,

no soy ningún inútil.

lucía: dios me libre de pensar

eso que acaba de decir.

yo nomás estoy aquí

de acomedida, por favor.

nno me quite la buena intención

y déjeme ayudarlo.

es más.

lalito, ayúdame con tu abuelito.

vamos.

lalito: pero despacio,

¿eh, abuelo?

lucía: sí, despacio.

qué bien se le ve esa bata,

¿ya le había dicho?

con cuidadito.

helena: no sabes cómo me molesta

cómo te trata mi papá.

tengo ganas de decirle

todas sus verdades.

silvia: ay, mi hijita,

tu papá está mal, dale tiempo

y vas a ver que va a mejorar.

helena: no me lo vayas a tomar

a mal, pero yo tengo miedo

de que exagere su enfermedad

y con eso se aproveche

para que nosotras sigamos

haciendo lo que a él le da

su regalada gana.

silvia: ay, hijita, no hables

así de tu papá, por favor.

helena: cada día es peor

cómo te habla.

a veces, siento

que voy a reventar de oír

lo que te dice.

silvia: ay, mi hijita,

no dejes que esto te amargue

el día.

mira, vamos a darle un tiempito,

¿sí?

se repone y todo va a pasar,

como siempre.

[música]

[música]

>> con permiso.

modesto: ya no voy a regresar

a la notaría.

¿quieres que vayamos al teatro,

a cenar?

eugenia, ¿me escuchaste?

¿qué tienes?

eugenia: ay, ¿cómo que qué,

modesto?

hace meses que juan carlos

no se reporta, no nos llama,

no viene a visitarnos.

modesto: eugenia, ¿cuándo

vas a enfrentar la realidad?

yo sé lo doloroso que es.

pero aunque lo niegues,

nuestro hijo está muerto.

eugenia: morir, dormir,

tal vez soñar.

shakespeare, modesto.

modesto: ¿quieres que vayamos

a visitar su tumba,

llevarle flores?

eugenia: no, no,

tengo una idea mejor.

llévame a grupo imperio.

a lo mejor, mi niño está ahí

y puedo verlo.

¿me llevas mañana?

>> [ríe]

adriano: por favor, no te rías,

es tu padre, es mi mejor amigo.

>> relájate, adri.

adriano: no, que me pida que

te dé un aventón a tu casa...

yo, la verdad, me sentí muy mal.

>> a mí me encantaría ver

la cara de mi papito

si supiera que tú y yo estamos

aquí juntos.

se pondría verde.

adriano: no sé cómo eso

te puede divertir.

>> ay, claro, es superdivertido.

¿a poco a ti no te gusta

andar a escondidas?

relájate.

adriano: de verdad, no me gusta

esto de andar a escondidas.

yo prefiero que tu padre

lo sepa todo.

bien, derecho,

que sepa lo nuestro.

>> ¿es neta?

ni se te ocurra, ¿eh?

pobre de ti si lo haces.

arruinarías todo.

o sea, ni al caso

tu comentario, ¿eh?

fuera de lugar.

adriano: pero pau, yo...

yo no soy tan iluso como

para pensar que lo va a aceptar

a la primera de cambio,

pero después de todo,

somos amigos.

podemos platicar y así ya no

seguir escondiendo...

pau: cero de acuerdo, ¿eh?

aparte, ¿qué caso tiene, nene?

ni siquiera sabemos cuánto

vamos a durar tú y yo, ¿ok?

ni al caso que le digas.

adriano: yo sí viviría contigo

toda la vida.

helena: ¿regaderazo

a estas horas?

eva: deja ya de cuestionarme.

así soy yo.

tengo mis manías.

pero soy mujer y soy buena

persona.

usted duérmase, buenas noches.

que sueñe con los angelitos.

helena: buenas noches, eva.

bañarse a esta hora...

eva: [grita]

ay, está helada.

helena: eva, ábrala

a la izquierda, la caliente.

eva: [tararea]

[grita]

adriano: perfecto.

qué trabajo tan limpio,

de verdad.

excelente, la felicito,

marcela.

marcela: muchísimas gracias,

licenciado.

adriano: ¿sabe qué?

si alguna vez tuve dudas

sobre su regreso a esta empresa,

usted misma se ha encargado

de disipar esas dudas.

estoy totalmente convencido

de que fue un gran acierto

que usted permaneciera

en su puesto.

marcela: muchas gracias,

no, hombre, al contrario,

yo le agradezco mucho

la confianza y la oportunidad.

fernando: yo siempre le dije

que mi mujer era la ideal

para este puesto, licenciado.

todavía le falta un poquito

para dar el ancho, pero cuando

lo logre--

adriano: fernando, fernando,

no se preocupe.

es más, creo que de ahora

en adelante, será usted,

marcela, la que revise

los informes de fernando.

[risas]

marcela: a mí me gusta muchísimo

mi trabajo.

y claro que mi esposo

tiene razón, me falta muchísimo

por aprender, pero este,

yo lo hago con muchas ganas.

adriano: ¿sabe qué es usted?

un ejemplo de superación

personal.

eso.

por lo tanto, tengo algo

muy importante que decirle.

marcela: usted dirá.

adriano: quiero que termine

la tesis que dejó a medias.

quiero que se titule

lo más pronto posible.

marcela: ¿de verdad quiere eso?

adriano: usted se lo debe

a sí misma, marcela.

además, sería otro motivo

de orgullo para su familia.

¿no es así, fernando?

fernando: [ríe]

y bien orgullosotes nos sentimos

de la flaca.

todos, el niño, la niña,

el marido.

adriano: yo.

[risas]

eva: ay, señora antonia,

cuente cómo le fue an mahagua,

cuente, cuente.

antonia: bueno, ¿qué les parece

si eso lo hablamos en la junta

que vamos a tener en un rato?

plutarco: perfecto, mi amor,

algo más formal

y no en el pasillo.

avísenme la hora y ahí las veo.

antonia: sí, mi amor.

plutarco: permiso.

eva: váyase por la sombrita,

¿eh?

helena: doña antonia, ¿me pudo

conseguir una copia de su tesis?

antonia: ay, helena, no sabes

cómo la he buscado y

no la encuentro por ningún lado.

ni en la casa ni aquí.

yo creo que voy a tener que ir

a la universidad por la copia.

helena: pues, cuando guste,

yo la acompaño.

antonia: usted no sabe

lo que me enorgullece saber

que quiere leer mi tesis.

bueno, en cuanto hable

con adriano,

les aviso de la junta.

buen día.

helena: gracias.

eva: oiga, ¿por qué

tanto interés en la tesis

de doña antonia?

helena: porque si plutarco

se basó en ella,

quiero conocerla.

[música]

[música]

marcela: mi amor,

yo sé que esto de que me titule

va a implicar un esfuerzo extra

a todos, pero yo te prometo

que si nos organizamos--

fernando: sí, ¿sabes qué,

flaquita?

no es el momento ni el lugar

para platicar esas cosas, ¿sí?

¿qué tal si al jefe se le ocurre

pedirme algo

y no lo tengo listo?

estoy trabajando, flaca.

una cosa es la casa y otra

el trabajo.

dame chance.

marcela: está bien,

si quieres, lo platicamos

con calmita en la casa

y ya, yo también me apuro

ahorita.

te quiero mucho, mi amor.

fernando: en casa, flaca.

trabajo, casa,

dos cosas distintas.

>> fernando, ¿cómo les fue

en la junta?

¿todo bien?

fernando: dos tres.

la flaca le quiere hacer

a la mujer maravilla

y se le va a acabar el gusto,

tarde o temprano.

>> ¿no le fue bien?

fernando: sí, le fue

de maravillas, está feliz.

nada más le falta brincar,

nada más que es mucho paquete.

no va a aguantar, va a tirar

la toalla.

es vieja, es vieja.

>> no, fernando, qué bueno

que nada más te tiene de marido

y no de enemigo.

no, tú...

fernando: ¿sabes qué, mi santi?

¿qué te traes?

santiago: ¿yo?

nada.

fernando: esto lo vamos

a arreglar de otra forma.

santiago: ¿sabes qué?

después, porque ahorita

tenemos la reunión

de lo de playa mahagua

y a ver cómo nos va, ¿no?

helena: como pueden ver

gracias al trabajo del equipo

estamos cerrando el arranque

del proyecto de playa majahua.

por fortuna, cumplimos

con todos los objetivos

de la primera fase.

santiago: ¡equipo, equipo--!

adriano: sin porras.

¡sin porras!

todavía nos falta

mucho camino por delante,

pero es muy claro que tenemos

un inicio bastante prometedor.

antonia: saben que

la licenciada oropeza y yo

fuimos a playa majahua

en estos días

y quiero decirles que

el panorama no podría ser mejor.

helena: es un lugar increíble.

antonia: la comida,

el paisaje, la atención.

es encantador.

para el cierre del contrato,

la gente de allá

confía plenamente

en la licenciada moreno.

así que vamos a depender

casi completamente

de tu relación con ellos.

helena: no los voy a defraudar.

estoy tan comprometida

con ustedes como con

la gente de playa majahua, que

me ha dado toda su confianza.

juan carlos: no es por presumir

a nuestras altas ejecutivas

pero así como ellos adoran

a la licenciada moreno,

hay delegados en playa majahua

que están dispuestos a venir

a negociar gracias a quién,

a mi mujercita bella.

la licenciada antonia,

para quien pido un aplauso.

todos: [vitorean]

antonia: no saben qué gusto

pertenecer a un equipo

como este, estoy feliz.

plutarco: yo también estoy

muy satisfecho

con los logros

pero debo reconocer

que la gente de playa majahua

se ponga un tanto difícil

con los permisos

de construcción, por ejemplo.

helena: pero si ellos están

seguros de que vamos a respetar

los acuerdos de ecoturismo

como lo hemos estado haciendo

no va a haber ningún problema.

plutarco: claro, pero por

seguridad habría que evitar

que los lugareños tengan

injerencia una vez

que concedan los permisos.

rebeca: el licenciado

ramos arrieta tiene razón.

obviamente allá no hay

ejecutivos de nuestro nivel

para negociar, así que no

hay que confiar en la palabra

de ellos nada más.

plutarco: por supuesto que esto

es solamente una observación.

si la hago es porque hay

mucho dinero de por medio

y quien está arriesgando

es grupo imperio,

no la gente de playa majahua.

helena: estoy convencida

de que cada parte está poniendo

lo que le corresponde

para que esto funcione

de la mejor manera.

lo que es un hecho es que para

arrancar con la siguiente fase

hace falta aportar

un capital mayor.

y ese tema está en manos

de ustedes, licenciados.

plutarco: adriano,

la última palabra es tuya.

solo te recuerdo que

nuestras finanzas están

comprometidas en 3 millones

de dólares.

juan carlos caballero le robó

a la empresa para comprar

las acciones de ese dichoso

hotel de mérida.

lucía: oye, sí les has dado

mis recados, ¿verdad?

>> claro que sí.

pero el licenciado mauricio

está muy ocupado

y me da mucha pena

pero no te puede recibir.

lucía: no te quiero interrumpir.

te doy esta invitación

para que se la des a mau,

es de un concierto

que me invitaron del--

[balbucea]

con "la inculta".

>> ¿qué?

lucía: es un lugar

donde promueven la cultura

y las artes y le gusta mucho

a mi mau.

se la das por favor y ya.

>> sí.

lucía: gracias, qué linda.

nunca cambies, "princess".

adriano: en este momento

estamos enfocados en el proyecto

de playa majahua y no estoy

dispuesto a hablar

de lo que juan carlos caballero

le hizo a esta empresa.

plutarco: no es que a mí

me guste ventilar el asunto

pero no es ningún secreto

que el fraude que hizo

juan carlos afectó

la economía de grupo imperio.

adriano: plutarco, por lo mismo

no hace falta mencionarlo.

el tema financiero

lo resolveremos en su momento

y en privado como siempre

lo hemos hecho.

si no hay más puntos a tratar

podemos dar por terminada

la reunión.

rebeca: licenciado, yo sí

tengo un pendiente.

le recuerdo que el mes pasado

cancelamos el casual weekend

que la empresa ofrece

al personal precisamente

por el fallecimiento

de juan carlos.

adriano: ¿y cuál es su punto?

rebeca: que no me parece justo

que ese evento tan importante

quede cancelado así que propongo

retomar el paseo a acapulco

de inmediato, por supuesto

si usted lo autoriza.

adriano: organícelo.

no tengo ningún inconveniente.

a mi oficina.

helena: doña antonia,

yo sé que su hermano

no quiso tocar el tema

y me da pena preguntárselo

a usted, ¿pero sabe algo

del fraude por el cual

acusaron a juan carlos?

antonia: no mucho.

es información que adriano

y plutarco se quieren reservar.

rebeca: fue un asunto horrible.

le partió el corazón

al licenciado reyes.

juan carlos lo traicionó.

obviamente por eso no lo quiere

ni mencionar.

juan carlos: [carraspea]

si me permiten, yo no conocí

al finadito pero sí sé que nadie

absolutamente nadie

tiene pruebas en su contra.

y como ya no está aquí

para defenderse,

nos vamos a quedar con la duda.

que dios lo tenga en su gloria.

antonia: volviendo al tema

del casual weekend,

¿qué le parece?

¿le gustaría acompañarnos?

helena: por supuesto que sí.

aunque debo confesarle

que disfruto de cualquier paseo

mucho más si estoy

acompañada de mi hijo

y no sé si me permitan llevarlo.

rebeca: no, chulita,

es reunión laboral no familiar.

nunca hemos llevado niños.

qué horror.

antonia: tampoco es un convivio

exclusivamente para adultos.

así que no se preocupe, helena.

cuenta con mi aprobación

para llevar a su hijito.

helena: muchas gracias.

[música]

antonia: nunca he ido

a esos convivios.

ya es hora de que salga,

me divierta,

conozca más gente.

y que usted y yo nos

la pasemos muy bien viajando.

juan carlos: así me gusta,

mi mujercita, con ese ánimo

va a vivir chorroscientos años

y va a ser muy dichosa.

antonia: y muy trabajadora.

juan carlos: amén.

antonia: voy a hacer un informe

de todo lo que hice

en playa majahua.

juan carlos: oiga,

por cierto,

de pura casualidad,

¿usted entiende algo...

de los dichosos 3 millones

de dólares que fueron a parar

al hotel de mérida o esas cosas?

antonia: más o menos, eva.

lo que sé es que no hemos podido

recuperar ese dinero porque

legalmente está atorado.

juan carlos: ¿cómo

que atorado?

antonia: no sé muy bien.

los que saben bien

son mi hermano y mi esposo.

las canalladas de juan carlos

caballero.

juan carlos: no está bien

hablar mal de los difuntos,

que después se le aparecen

a la noche y le jalan las patas.

antonia: pero de juan carlos

no tengo ni un solo

recuerdo bueno.

qué lástima, ¿no?

morirse y no dejar

nada bonito a los demás.

juan carlos: no hablemos de

cosas tristes y trascendentales.

dígame, ¿le encantó

playa majahua o no?

dígame que no sé.

antonia: es un paraíso.

aunque me sentí un poquito mal.

juan carlos: ¿por qué?

antonia: va a decir que es

una tontería pero

es que vi a rebeca en bikini

y me sentí menos.

ella con tan bonito cuerpo

y yo...

juan carlos: mire.

párele.

ella tené un cuerpazo

de conejita de revista

pero usted tiene un corazón

que no le cabe en el pecho.

antonia: ay, eva.

juan carlos: es la verdad,

el cuerpo se desgasta,

se avejenta con el tiempo.

en cambio el corazón

latirá hasta el final

y será grandote

de tanto amor.

qué bonito hablo a veces.

lo de adentro es lo que cuenta,

lo de afuera es solo

una envoltura.

usted no debe sentirse menos

ni ante rebeca

ni ante mí

ni ante nadie.

antonia: [ríe]

eugenia: mira nada más

el emporio que has levantado,

adriano.

modesto: cuántos años

de conocernos y de ser amigos,

adriano.

eugenia: y casi no nos vemos.

adriano: estoy de acuerdo.

no es justo.

creo que debemos vernos

más seguido.

ir a comer, al teatro,

es tu pasión.

eugenia: el mundo es

un gran teatro donde todos

somos actores.

adriano: algunos muy buenos

otros muy malos.

eugenia: [ríe]

adriano: qué descuidado soy.

no les he ofrecido

nada de beber.

¿se te antoja algo?

eugenia: no, nada.

a mí me gustaría

que me dieras permiso de

buscar a juan carlos por aquí.

es que me muero de ganas

por abrazar y besar a mi hijo.

es muy travieso, ya lo sé.

pero es un amor, ¿a poco no?

no te quedes callado.

puedes decirlo,

¿verdad que es un amor?

helena: habla la licenciada

helena moreno.

¿me puede comunicar

con mauricio moreno, por favor?

dígale que lo llamo después.

muchas gracias.

no es cierto que esté

fuera de la ciudad.

mauricio robledo

está ahí en su oficina.

lucía: o sea que a la única

que se lo niega es a mí.

helena: lucía, no pierdas

tu dignidad.

menos por un hombre

que no te quiere ni ver.

ya deja de buscarlo.

lucía: gracias.

helena: es mejor que te quites

la venda de los ojos.

entiendo que una a veces una

tiene las cosas enfrente

pero a uno no le gusta ver

lo que no quiere ver.

lucía: ¿por qué me dices eso?

helena: es que sigo

teniendo mis dudas

sobre lo de juan carlos.

lucía: pero si ya comprobaste

que te adoraba.

helena: sí, sé que me amó

como lo amé, pero...

nadie me quiere hablar

de lo del supuesto fraude

que cometió y a mí me da

mucha desconfianza.

lucía: a poco crees que sí

se clavó la lana esa que dice.

helena: quisiera pensar

que lo culparon sin razón,

pero cuando lo conocí su papá

también desconfiaba de él.

si su padre no confiaba

en su inocencia,

¿por qué lo voy a hacer yo?

[música]

plutarco: cuando el desarrollo

esté terminado, grupo imperio

te va a demandar el 100%

de tu tiempo.

¿vas a seguir al frente

de la empresa o tienes

pensado un posible retiro?

adriano: estaba pensando

que tal vez me retire

mucho antes de lo planeado.

plutarco: ¿por qué lo dices

así, cuñado? ¿estás enfermo?

adriano: no, estoy entero.

hay cosas tan inesperadas

que a veces la vida no alcanza

para hacer lo que habías

planeado.

ya ves la muerte de juan carlos.

recuerdo cuando me pidió

comprar parte de mis acciones.

llegué a apreciarlo tanto

que sí, tengo que admitir

que lo imaginé como el socio

más joven de mi empresa.

plutarco: tal vez no debería

recordártelo pero...

yo te pedí lo mismo

y prometiste considerarlo.

adriano: así será.

deja que el proyecto de

playa majahua sea una realidad

y te prometo que vamos

a ver lo de tus acciones.

plutarco: sí, claro.

cuando tú lo decidas, cuñado.

adriano: cuando yo lo decida.

lalito: yo ya acabé.

abuela, ¿cuánto te falta?

silvia: mira nada más.

cuándo iba a creer que mi nieto

y yo íbamos a estudiar juntos.

lalito: [ríe]

helena: lalito está

muy orgulloso de ti.

yo también.

eres un gran ejemplo.

lalito: ajá.

silvia: mi nieto tan hermoso,

tan estudioso.

helena: ma, ¿qué crees?

grupo imperio hace un convivio

cada mes para sus empleados.

este mes me invitaron.

así que este fin de semana

este señorcito y yo

nos vamos a ir a acapulco.

lalito: ¡eh, nos vamos al mar!

silvia: qué bueno, hija.

te hace falta distraerte

y a mí me da tanto gusto

que se vayan juntos.

eduardo: lalo no va a ir

a ningún lado.

lalito: pero, abuelo,

yo quiero ir.

eduardo: esta es plática

de grandes, eduardo.

vete a jugar.

helena: ve un ratito a tu cuarto

y al ratito platicamos.

lalito: sí, mami.

juan carlos: todo se pierde

en estos bolsos.

¿cómo le hacen las viejas?

ahí está.

hola, hablo a hotel maya.

buenas tardes.

habla eva maría león

jaramillo vda. de zuloaga.

fíjese que trabajo

en el despacho del notario

modesto caballero.

>> ¿en qué puedo servirle?

juan carlos: fíjese que mi jefe,

padre de juan carlos caballero,

que en paz descanse,

quisiera saber sobre

las acciones que supuestamente

compró su difunto hijo.

>> discúlpeme,

pero esa información

es confidencial.

juan carlos: ay, hombre,

ya lo sé.

pero póngase usted

en el lugar de un padre.

lo único que él quiere saber

es si su vástago defraudó

a grupo imperio

a fin de comprar 3 millonzotes

de dolarucos en acciones.

>> en efecto esa

fue la intención

del licenciado caballero.

sin embargo nunca recibimos

tal cantidad.

ese dinero jamás

llegó a su destino.

juan carlos: ¿quequé-what?

Cargando Playlist...