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Por Ella Soy Eva Capítulo 3

Univision2 Dic 2019 – 12:00 AM EST

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[tema musical]

>> los dejo, con permiso.

helena: gracias.

¿y te duele mucho?

lalito: no.

helena: estuviste llorando,

¿verdad?

lalito: mi abuelo dice

que los hombres no lloramos.

helena: yo creo que tu abuelo

se equivoca en eso, mi amor.

los hombres también lloran

como nosotras las mujeres

cuando les duele algo del cuerpo

o algo aquí adentro,

como a ti.

lalito: ¿cómo sabes

que me duele aquí?

helena: pues porque casi

no me has querido ver

a los ojos y no me has contado

por qué te peleaste.

y ahorita que ya nos dejó

la directora solos,

¿me vas a contar?

lalito: ajá.

helena: ¿qué pasó?

lalito: es que unos niños dicen

que tú eres mamá soltera

porque mi papá

no se quiso casar contigo,

y que por eso no tengo papá.

helena: pues es que a veces

la gente dice cosas

como sin pensar.

pero los problemas

no se arreglan a golpes,

mi amor.

a ver, ¿tú crees

que esos compañeros

tienen razón en algo?

lalito: no, son unos tontos

que no saben nada.

helena: y, entonces, ¿por qué

no te dejas de preocupar

por lo que los demás digan?

lo importante

es lo que tú crees.

lalito: yo no sé

cómo es mi papá,

pero yo creo que tú eres

la mejor mamá que he tenido.

[chirrido de cubiertas]

[golpe]

>> ey, ey, ¡espérese!

¡ey, espérese!

marcela: claro que sí,

lo transfiero inmediatamente.

gracias a usted.

plutarco: marcela,

mande un memorándum

a todas las áreas

avisando que mañana

habrá mantenimiento de rutina

en el sistema de cómputo.

marcela: ¿otra vez?

hace como 15 días se hizo uno.

plutarco: así es, pero ahora

el encargado de mantenimiento

va a ser aquí félix.

no pregunte y obedezca.

marcela: muy bien, licenciado,

ahorita lo redacto y lo envío

a todos los departamentos.

plutarco: perfecto.

[teléfono]

marcela: ¿grupo imperio?

fernando: flaquita, flaca,

flaquita--

marcela: sí, permítame,

lo transfiero.

fernando: urge que nos traigan

unas tortas a santiago y a mí.

tenemos hasta acá de chamba.

marcela: no me digas.

es que el mensajero salió.

si quieres, en cuanto vuelva,

yo le digo que vaya.

¿grupo imperio?

fernando: flaca, flaquita--

flaca, es que--

marcela: sí, permítame

un segundo, por favor.

fernando: es que rujo de hambre,

flaca, acércate, oye, oye.

marcela: sí, sí se oye.

fernando: ah, sí, no, ya oíste.

no podemos salir de la oficina

de juan carlos, flaquita,

pues ve tú que estás

más desocupada, ándale.

marcela: tengo que contestar

los teléfonos.

¿grupo imperio?

fernando: no,

¿quién va a contestar--?

¿quieres que yo me ponga

la diademita

y que haga tu chamba?

flaquita, por favor, digo,

búscale el modo.

pon de tu parte, flaquita,

por favor, caramba.

[teléfono]

marcela: ¡grupo imperio!

lalito: entonces,

¿esta es tu nueva oficina?

helena: sí, mi amor.

hace días que ya no trabajo

en el hotel de grupo imperio

y ahora trabajo aquí

con tu tía lucía.

lalito: qué padre, mamá.

¿y mis abuelitos

ya vinieron aquí?

helena: no...

no, tu abuelito

no sabe nada de nada,

y yo quisiera

que ese fuera un secretito

que pudiéramos guardar

entre tú y yo.

¿me lo guardas?

lalito: ¿por qué mi abuelo

no lo puede saber?

helena: ah, pues

porque si se entera,

a veces se preocupa y luego

puede volverse a enfermar

y eso no queremos y--

y bueno,

también porque te lo pido yo.

¿trato hecho, jamás deshecho?

lalito: ay, mamá,

eso ya no se usa.

mejor chócalas y ya.

helena: chócalas y ya.

chócalas y ya.

lalito: pero fuerte, mamá.

helena: ah, sí, sí.

¡chócalas y ya!

juan carlos: [suspira]

santiago.

ven para acá.

discretamente, santiago,

porque ya te conozco.

santiago: ¿a mí?

juan carlos: tú abres la boca

y todo el mundo se entera

de todas las indiscreciones

que pasan en grupo imperio,

gracias a ti.

santiago: yo--yo--¿y tú?

fernando: no, a mí no metas.

juan carlos: por favor,

necesito que investigues

qué "tours" tenemos programados

para mañana

en cualquiera de las agencias

de grupo imperio.

y te voy a pedir

que me pases uno, por favor.

santiago: ¿no que te urgía

lo de playa majahua?

¿para qué quieres un tour?

ay, ¿a poco te quieres ir

a pasear a la ciudad?

[ríe]

fernando: [ríe]

juan carlos: [burla]

usted son como grandes

profesionales, ¿verdad?

son como hijos de polo polo,

¿no?

fernando: ¿qué pasó, compadre?

juan carlos: tenemos el tiempo

encima, ¿de acuerdo?

y nuestros trabajos

están en riesgo.

y además,

la comunidad en playa majahua,

pues nomás no quiere cooperar.

fernando: ¿y eso qué,

compadrito?

juan carlos: ¿cómo que qué,

compadrito?

tenemos todo en contra.

absolutamente todo en contra,

y tenemos que cambiar

de estrategia, así que yo

le tengo que arrebatar

el proyecto a helena moreno,

pase lo que pase.

santiago: no, juan carlos,

yo no entiendo nada.

¿qué tiene que ver lo del tour

con todo eso?

juan carlos: papaloy,

tengo un plan

que no puede fallar, mi rey.

me cae.

rebeca: cachito,

¿sigues enojado conmigo?

porque yo ya te perdoné.

plutarco: [ríe]

¿perdonarme?

pero si la que se puso

como desquiciada fuiste tú.

rebeca: ay, no seas rencoroso.

ya me conoces,

sabes que me alebresto

muy fácilmente.

soy impredecible, impulsiva,

temperamental.

plutarco: esto era

lo que necesitaba

para relajarme.

rebeca: con qué poquito

te desestresas, cachito.

yo venía a proponerte

que tuviéramos

junta de corporativo

en el jacuzzi de mi depa.

¿qué dices?

plutarco: no se diga más.

después de dormir

tantas noches con la ballena,

necesito chapotear un poco

contigo.

rebeca: antes de que se me

olvide, cachito, no te vayas

a injertar en pantera,

pero saliendo

de la comisión de turismo,

pues le hice un rayoncito

a tu coche.

una cosita de nada.

un rasponcito

que ni vas a notar.

lucía: oye, ¿y estás segura

de que no te va a cachar tu papá

sin el uniforme?

helena: no, no, porque hoy salió

y va a regresar más tarde.

[se queja]

lucía: ¿qué, qué?

helena: que a veces

no puedo creer

que yo haga estas cosas

con tal de no enfrentarme

con mi papá.

a estas alturas de la vida...

lucio: uh, habló la anciana.

helena: no anciana,

pero ya no soy una niña.

lucía: pero ¿sabes qué eres?

eres muy buena hija.

y tú y yo sabemos

perfectamente bien

por qué le quieres evitar

el disgusto a tu papá.

pero bueno, a ver, ya mejor dime

qué crees que le pasa a lalito.

¿por qué crees que anda

tan inquieto?

helena: ay, no sé, será la edad.

está en esa etapa

en la que los niños

preguntan mucho por su papá.

lucía: [resuella]

ay, pues apúrate

a que ya le consigas uno

que valga la pena.

helena: ay,

ya te he dicho mil veces.

yo no soy de las que anda

buscando una pareja.

lucía: no...

helena: ya, cuando llegue...

si no ha llegado es por algo.

ni modo.

lo más importante para mí

en la vida, lo principal,

es lalito.

lucía: pues no sé cómo le haces,

¿eh?, porque lo que es yo,

ya no puedo vivir

sin mi sebastián.

ay, hasta estoy pensando

tomar clases para ser

el ama de casa perfecta.

helena: ay, ¿y eso?

lucía: ay, es que él

es niño bien.

él es muy conservador

y quiero que se dé cuenta

de que yo soy--yo soy--

helena: ah, por eso andas

últimamente vestidita así

muy tapadita.

lucía: no.

helena: tú sí sigues siendo

una niña.

lucía: pues sí, seré una niña,

pero la que se tiene

que destapar un poquito eres tú,

porque si no nunca va a llegar

tu hombre ideal.

helena: bueno,

pues cuando llegue

el hombre ideal, llegará,

y se va a dar solito, natural,

y yo me voy a dar cuenta

enseguida.

lucía: ajá, ajá.

pues a mí se me hace

que va a estar enchino

que llegue el amor a tu vida

si sigues aquí encerrada.

helena: no estoy encerrada.

solamente estoy esperando

a que llegue

cuando tenga que llegar.

lucía: bueno, pues entonces,

abre la ventana

a ver si algo se mete,

por lo menos.

ambas: [ríen]

[música]

plutarco: rebeca,

¿llamas a esto un rasponcito?

¡es tremendo choque!

¿qué te pasa?

qué bárbara, no te mides.

rebeca: no me alces la voz,

ya sabes que soy muy sensible.

además,

es una cosita insignificante.

plutarco: ¿ah, sí?

bueno, ¿y quién va a pagar

por esa cosita insignificante?

quiero saber.

rebeca: pues el seguro

de tu coche.

ni modo que yo, faltaba más.

con el sueldo que me das

no me alcanza para nada,

cachito.

[celular]

plutarco: hola, amorcito,

¿cómo estás?

antonia: muy mal, plutarco.

ven de inmediato, ¿sí?

me siento fatal.

plutarco: sí, sí, claro,

enseguida salgo para allá.

rebeca: lo que me faltaba.

para no variar,

por culpa de la tonina,

vamos a tener que posponer

nuestra junta de corporativo.

siempre me amuelan.

plutarco: no, al contrario,

mi amor, ese jacuzzi

con burbujas nos espera.

rebeca: ay, ¿no te vas a ir

de volada con la ballena?

plutarco: no, al rato.

tengo que pretexto perfecto.

antonia, ¿qué crees?

me chocaron el carro.

rebeca: [ríe]

qué listo me saliste.

plutarco: y si con suerte

me tardo un poquito,

quizás cuando llegue a casa

descubro que ya soy viudo.

rebeca: ¿ves?

ahora tienes que agradecerme

lo del rasponcito.

me debes una, cachito.

[claxon]

plutarco: ¡antonia, mi vida!

no te mueras.

[jadea]

estás viva.

ay, gracias, gracias, dios.

estás viva, mi amor.

antonia: te estuve esperando,

plutarco.

plutarco: pero ¿cómo te sientes?

antonia: fatal.

y por suerte

que no me estaba infartando,

porque si no me hubieras

encontrado, no sé,

toda tiesa y fría.

plutarco: no, no digas eso.

yo estaba muy preocupado por ti.

antonia: sí, cómo no.

pero si te tardaste las horas,

plutarco.

plutarco: es que fíjate

que no pude llegar

porque cuando venía para acá

me chocaron.

ya sabes, el seguro,

la policía, la delegación...

antonia: bueno, hubieras llamado

para avisar.

plutarco: es que, ¿qué crees?

a mi celular

se le acabó la batería.

pero ¿de qué estás malita?

¿tu presión?

antonia: no, plutarco,

no es nada físico.

estoy fatal

por nuestra relación.

quiero el divorcio.

lucía: [tararea]

helena: lucía, hoy amaneciste

como muy contentita, ¿no?

lucía: ay, amigui, sí,

es que toda la noche

estuve pensando en sebastián.

¿y sabes qué?

a mí se me hace

que sí me caso este año.

y en una de esas, tú también.

helena: ¿yo?

no, yo para nada.

ya te he dicho,

en eso del amor yo--

lucía: sí, ya sé,

tu historia del amor, sí.

que no hay que salir a buscarlo,

que él solito llega y la la la.

¿sabes qué?

yo voy por un café

para dejar de soñar

y de pensar en sebastián y--

¿quieres uno?

helena: sí, porfa.

lucía: dejo abierto, ¿eh?

helena: ajá.

ambos: [gritan]

juan carlos: disculpame, viste,

vi la puerta abierta

y decidí entrar.

no fue mi intención.

helena: sí, no hay problema.

ambos: ¡ay!

helena: [gime]

juan carlos: [gruñe]

helena: ¿y usted quién es?

juan carlos: ¿yo?

yo soy juan...

perón.

juan perón de la argentina,

¿viste?

helena: yo soy helena moreno.

mucho gusto.

juan carlos: un placer.

estuvo bueno eso

del tope al borrego, ¿no?

¡pum!

helena: [ríe]

sí, "al borrego", no.

"tope borrego".

juan carlos: por eso,

al borrego, sí.

ambos: [ríen]

helena: y bueno,

¿cómo puedo ayudarle?

juan carlos: resulta que trabajo

en una agencia turística

de miami y tengo un "bus"

lleno de gente ansiosa

por conocer la ciudad

y me he quedado sin guía, loca.

helena: ¿cómo pudo pasarle eso?

juan carlos: ¿cómo "cómo"?

un "garca".

un chanta hijo de mil

que me ha quedado mal.

¿y quién tiene que solucionarlo?

yo, perón que soluciona todo.

increíble.

¿vos me podés ayudar, "please"?

helena: sí, sin nungún problema.

juan carlos: eh, pará.

otro tope del borrego

ya no aguanta la cabeza, viste.

me bajo yo.

helena: sí, gracias.

¿y cómo--cómo fue

que supo de nosotros, eh?

juan carlos: y bueno,

es una página web, no es cierto,

que se llama "viajes moreno".

y así fue cómo las conocí.

helena: ya, en la página.

bueno, a ver, ¿a qué hora

sale el tour este que necesita?

¿a qué hora?

juan carlos: el bus está listo

para salir en una hora,

más o menos.

helena: ¿en una hora?

¿tan rápido?

juan carlos: y sí,

por eso estoy reapurado

con el tiempo, viste.

tengo todo listo, itinerario,

gente, bus, todo,

así que me tenés que decir

si puedo contar con vos

y con viajes moreno.

helena: es que yo hace tiempo

que no llevo un grupo.

juan carlos: ¡increíble!

en méxico nadie quiere

hacer dinero, loco, ¿qué pasa?

helena: sí es algo que sé hacer

perfectamente, así que...

bienvenido a viajes moreno.

juan carlos: buenísimo,

muchísimas gracias.

tope del borrego, viste.

remexicano.

helena: "del borrego", no.

tope borrego.

juan carlos: los cimarrones,

allá en la pradera, viste,

los machos

así marcan territorio.

antonia: ay...

plutarco, ¿qué haces aquí?

plutarco: no pude pegar un ojo

en toda la noche.

[suspira]

desde que me pediste el divorcio

no sabes lo deprimido que estoy.

antonia: ay, entiéndeme,

plutarco.

te amo tanto

que yo no puedo retenerte

conmigo si no eres feliz.

plutarco: no, pero si yo soy

inmensamente feliz a tu lado,

amor mío.

¿de qué forma quieres

que te demuestre que te adoro

como a nadie en el mundo?

antonia: plutarco, plutarco,

talvez me quieres,

pero ya no me amas.

hace meses que no tenemos nada.

ni siquiera

una velada romántica.

ya no eres el hombre

que yo conocí.

plutarco: dame otra oportunidad,

¿sí?

corazón, dame otra oportunidad.

volveré a ser el plutarco

del que te enamoraste.

el mismo que juró amarte

hasta que la muerte nos separe.

por favor, por favor, por favor.

antonia: ay, plutarco...

[música]

ojalá se diviertan.

gracias.

adelante.

"thank you, thank you".

gracias.

juan carlos: [habla en inglés]

helena: no.

juan carlos: está igualito.

helena: ¿te parece?

[ríe]

>> gracias.

helena: pues muchas gracias.

gracias a todos.

[aplausos]

juan carlos: "wonderful".

aplauso a su guía, loco.

el inglés perfecto,

la "pronunciation", ¿eh?

increíble.

helena: gracias.

>> ¡viva méxico!

helena: viva méxico, sí así es.

juan carlos: bueno, gracias.

continúen por allá, por favor,

su bus que los lleva al hotel

los espera.

adelante.

helena: que les vaya muy bien.

"thank you again. bye, bye".

juan carlos: "thank you".

helena, tengo que decirte

que me has dejado

gratamente impresionado, loco.

helena: ¿y yo, por qué?

juan carlos: porque decís

que no haces esto

en mucho tiempo,

pero dejame decirte

que sos toda una profesional.

helena: dicen que lo que bien

se aprende nunca se olvida.

y a mí me gusta darle

el trato personal

que se merece la gente.

juan carlos: pues todos

han quedado encantados,

dejame decirte.

tenemos que hacer negocios

más seguido tú y yo.

helena: sí.

¿y tiene más grupos de personas

que vengan a la ciudad?

¿o cuál es su plan?

juan carlos: bueno, un plan,

así como tal un plan...

miles, millones.

¿y vos tenés

un proyectito por ahí

que requieras un socio

inversionista muy poderoso

que te pueda ayudar?

no sé...

helena: sí, de hecho,

yo acabo de abrir la agencia

y tengo muchos planes

por desarrollar también,

y cosas.

juan carlos: buenísimo.

tenemos que hacer negocios

juntos.

esta noche cenamos, buenísimo.

helena: sí--

[celular]

perdón, perdón.

juan carlos: adelante.

helena: ¿bueno?

hola, mi amor, ¿cómo estás?

juan carlos: así que hay

un "mi amor" en el panorama.

helena: qué bueno.

¿me pasas a tu abuelita?

lalito: quiere hablar contigo.

silvia: ay, gracias.

hola, mi hija,

nada más quería avisarte

que ya estamos en la casa.

helena: mucha gracias

por haber ido por él, ¿eh?

sí, es que yo he estado aquí

ocupada todo el día

con un grupo de turistas

y no pude hacer nada más.

silvia: ay, qué bueno.

eso quiere decir que la agencia

está empezando a tener clientes,

¿no?

helena: sí.

nos llegó este grupo

así como caído del cielo,

pero ya después te contaré.

tengo un poquito de prisa.

adiós, un beso, "bye".

perdón, perdón,

es que era importante.

juan carlos: sin problema.

no me has respondido

si querés cenar conmigo

esta noche.

conozco un lugarcito,

un restaurante superprivado,

viste, superíntimo,

donde vos y yo podamos hablar.

de negocios, claro.

de la negociación.

helena: sí, sí.

pues nada más dígame a qué horas

y en dónde y nos vemos.

juan carlos: pará

con el "usted", loca.

¿usted? ¿qué es eso?

hicimos un negocio millonario

con unos turistas

que les dibujaste

una sonrisa en su rostro,

¿y me llamás de "usted"?

no, tuteame.

yo, vos, vos, yo, vos.

helena: [ríe]

juan carlos: [piensa] al

principio se va a ser la difícil

pero al final es como todas,

tarde o temprano

también va a caer.

felices todos.

santiago: ¿seguro?

juan carlos: ¡segurísimo!

santiago: oye, eso está bien,

pero no me has dicho

helena en qué categoría cabe.

¿es plebeya, cortesana

o marquesa?

juan carlos: pues ahora

que lo pienso,

fíjate que no sé.

lucía: oye, dime pues.

helena: ¿qué?

lucía: ¿cómo qué?

dime cómo es,

pues cómo es el tal juan perón.

¿es guapo, feo, o regular,

o cómo?

dime, cuéntame.

helena: es--es guapo,

es alto...

lucía: ajá, ajá.

helena: y es guapo, es alto...

lucía: a ver, a ver, a ver.

¿eso quiere decir que te gustó?

helena: ay, claro que no.

lucía: ay, ay, ay.

helena: no, claro que no.

no, me cayó bien y ya.

lo importante es que vamos

a hacer negocios con él

para la agencia y ya.

lucía: ay, ay--

pues oye, ¿qué tal

si él es el hombre

que no estás buscando,

pero que tanta falta te hace?

helena: ay, no me hace falta.

lucía: ay, sí te hace falta.

helena: que no.

lucía: yo te he visto,

te hace falta.

helena: ¡ya!

plutarco: vida mía...

estás hermosa.

una pequeña muestra

de todo lo que te adoro.

antonia: ay, plutarco,

eres una divinura.

¿chocolates?

ay, me muero, eres un sol.

plutarco: eso sí, mi amor,

tienes que prometerme

que nunca más--

nunca más volveremos a hablar

de divorcio en esta casa.

antonia: claro, mi amor.

plutarco: hay que darse prisa

para que nos respeten

la reservación

en el restaurante.

pero mira nada más,

estás bellísima.

una vueltita.

ay, qué bella.

antonia: ay, eres un adulador,

plutarco.

plutarco: solo que hay

un pequeño detalle.

adriano se enteró y--

bueno, se nos pegó a la cena.

antonia: no...

plutarco: sí, sí,

no hubo poder humano

que lo hiciera desistir.

antonia: ay, no,

pero era una cena romántica

entre tú y yo solitos.

plutarco: ya lo sé,

yo se lo dije,

pero ya sabes cómo es.

lo que sí logré

es que terminando el postre

nos deje solitos.

antonia: bueno, o sea que

al menos vamos a estar

tú y yo solitos en la sobremesa.

oye, plu...

plutarco: ¿ajá?

antonia: ¿y ahí hay música?

plutarco: ajá.

antonia: ¿y se puede bailar?

plutarco: ajá.

antonia: bailemos, amor.

plutarco: sí, mi amor,

ya que tu hermano

nos va a acompañar en la cena,

¿por qué no le sacas el tema

de las acciones?

antonia: ay, ¿otra vez con eso,

terroncito?

plutarco: no, mi amor,

estás de acuerdo que es mejor

que la empresa quede en manos

de la familia antes que en manos

de un trepador

como juan carlos caballero.

antonia: ay, bueno, no sé,

ya veremos.

ay...

[música]

ju

todavía no llega.

santiago: te lo dije, "brother",

a ver si no te deja plantado

por culpa del novio.

entonces sí, "bye",

adiós a la chamba.

juan carlos: tranquilo, hombre.

esta misma noche

me la llevo a la cama.

¿y sabes qué? con todo

y proyecto en mis manos.

y si no tengo

el proyecto en mis manos,

por lo menos le saco

algo de información,

así que despreocúpate.

santiago: juan carlos,

¿pero cómo?

explícame cómo puedes estar

tan seguro.

juan carlos: mira,

cuando uno las sabe consentir,

las viejas son capaces de soltar

hasta sus más íntimos secretos,

santi.

además, le voy a hacer un favor.

va a ser un servicio

a la comunidad.

santiago: ¿cómo le vas a hacer?

a ver, explícame.

¿botándola después

de que le robes el proyecto?

juan carlos: no entiendes nada.

hay que explicarte todo, hijo.

mira, después de que caiga

y me entregue la propuesta,

me desaparezco.

me va a llorar

un par de semanas,

¿pues cómo no?

como me va a perder, ¿no?

pero nada grave.

santiago: ¿y luego?

juan carlos: luego regresa

con el novio queriéndose casar,

y en menos del año,

gracias a mí, ¿eh?,

está al lado del novio

reafirmando su amor

y vestida de blanco y casándose

con el hombre que ama.

santiago: ¿y ese es el favor?

por favor, juan carlos,

ni tú mismo te la crees.

juan carlos: ay, papá, papá,

te falta tanto, te falta tanto.

hacer que una mujer se case

es la mejor ayuda

que uno le puede dar.

santiago: entonces

no va a estar tan fácil, ¿no?

juan carlos: es cosa, mira,

de crear la atmósfera, ¿viste?

unas copitas de más

la van a relajar.

el alcohol es infalible, hombre.

¿y sabes qué?

me aburriste, adiós.

lalito: [imita motor]

eduardo: ¿y ahora?

¿qué son los silos?

¿soldados o robots?

lalito: ay, ¿qué no ves, abuelo?

son carros.

eduardo: ah...

lalito: voy a ver

cuál llega primero hasta allá.

eduardo: ándale, pues,

nada más no los enredes,

porque últimamente

me están saliendo muy caros,

mi hijo.

lalito: a ver, elige uno.

eduardo: este.

lalito: este.

lucía: con permiso.

buenas noches.

ay, don eduardo,

qué guapo se ve hoy.

eduardo: buenas.

¿vas a salir o qué?

helena: tengo un compromiso

con la empresa

y vine a despedirme de lalito.

eduardo: pues te ves

como para ir a cualquier parte,

menos a trabajar.

o no sé en qué trabajes tú.

helena: papá...

lucía: es que--es que viera

que ni chance nos dieron

de escoger.

nos dijeron que teníamos que ir

a una cena de empleados

y pues ni modo que no vayamos.

eduardo: mm...

¿y a qué horas piensas regresar?

digo, si se puede saber.

helena: lo más pronto

que pueda, papá.

¿me acompañas a la puerta,

mi amor?

lucía: con permiso.

de verdad, hoy se ve muy bien.

el gris le sienta--se ve muy--

como teniente. bien.

eduardo: y como siempre,

el que va a tener que dormir

al niño soy yo.

silvia: ay, eduardo,

cualquiera diría

que lo haces diario.

ni que tu hija saliera

a cada rato.

además, te encanta

leerle cuentos al niño.

eduardo: silvia,

¿no tienes nada que hacer?

helena: hola, buenas noches.

juan carlos: bendito el árbol

donde sacaron la madera

para construir la pila

donde te bautizaron, helena.

estás bellísima, loca.

helena: [ríe] gracias.

juan carlos: permitime,

vení, sentate por favor.

te ayudo con todo, por favor.

no te molestes con nada.

helena: traigo algunos proyectos

que podrían interesarte.

juan carlos: y no, pará,

¿pero cómo así?

iniciemos esta reunión

profesional brindando algo.

¿querés champaña, vino,

cualquier cosa--?

helena: gracias, juan,

yo no tomo alcohol.

¿vemos los proyectos?

tengo--

eduardo: lista la cama, soldado.

lalito: sí, señor.

eduardo: ahora a usted

le toca dormir.

marchando.

un, dos, un, dos, un, dos,

un, dos.

muy bien. ahora a dormir.

lalito: oye, abuelo,

¿me lees un cuento?

eduardo: no.

lalito: ándale.

eduardo: no traigo mis lentes.

no.

lalito: tengo uno con letras

grandototas, así.

mejor lo busco...

ay, es este.

eduardo: bueno,

pues ya que insistes,

vamos a ver.

"el toro ferdinando.

en españa vivía un torito

al que no le gustaban--"

helena: es que no puedes llevar

a 100 personas cuando todavía

no hay infraestructura

para recibirlos.

juan carlos: y tenés razón.

bueno, brindemos pues,

por este encuentro profesional

por lo menos con agua

a ver si no se nos sube mucho

a la cabeza.

helena: [ríe]

juan carlos: y bueno,

creo que hemos hablado mucho

de esta reunión profesional,

de negocios y tenemos que darnos

una oportunidad

de conocernos mejor, ¿no?

de conocernos mutuamente.

así que, primero las damas.

hablame vos de vos.

antonia: ay, qué lugar

tan divino.

plutarco: tráiganos

una tabla de quesos,

una de carnes frías

y la mejor champaña de la casa.

mesero: por supuesto, señor.

adriano: qué lugar, qué lugar.

¿no es mío?

antonia: ay, adriano,

¿cómo crees?

adriano: promete ser

una gran noche.

[ríe]

helena: [murmulla]

gracias.

juan carlos: muy gentil.

provecho.

helena: gracias.

[tv]

silvia: ¿no encuentras nada

que te guste?

eduardo: ahorita ya no hay

nada bueno.

¿ya viste la hora que es?

silvia: no, no he visto.

eduardo: es tardísimo

y tu hija todavía no regresa.

silvia: no es tan tarde,

eduardo, no exageres.

seguro no ha de tardar.

eduardo: ándale.

tú síguela tapando.

más alcahueta no puedes ser,

caray.

helena: cuando empecé

la universidad,

empecé a trabajar

primero como guía de turistas

para algunas agencias de viajes.

juan carlos: y me imagino

que cuando acabaste de estudiar,

todo el mundo se peleaba

por contratarte.

decime que no si te atrevés.

helena: no, juan.

no, las cosas no funcionan así,

ni aquí ni en china, ¿eh?

terminé la universidad

y encontré trabajo

de recepcionista

en uno los hoteles exprés

del grupo imperio.

juan carlos: así que empezaste

desde abajo.

helena: sí.

ojo que la verdad

no me fue nada fácil

llegar a ser subgerente.

juan carlos: bueno,

de todas maneras

todo el mundo sabe

que un talento como el tuyo

no se puede desperdiciar.

helena: pues te diré.

juan carlos: ¿qué me dirás?

decime.

helena: nada.

juan carlos: ¿cómo "nada"?

si te veo la cara

que algo te está molestando.

soy como vidente, nena.

decime por favor.

helena: bueno, es que justamente

pensé que yo podría crecer

como profesional

en el grupo imperio, pero--

nunca me dejaron.

luego creí que me iban a apoyar

con el proyecto

de playa majahua,

pero en lugar de eso

me despidieron.

juan carlos: qué atorrantes

hijos de mil--

hay que ser muy trucho

para hacer eso, ¿viste?

helena: lo peor es la manera

en la que lo hicieron.

me dieron una indemnización

que no alcanzó para mucho,

y de mi propuesta

no dijeron ni una palabra.

nada.

juan carlo: ¿pero y eso--?

helena: te voy a decir una cosa.

en el fondo,

yo les agradezco

que me hayan corrido.

juan carlos: ¿por qué?

helena: porque dentro de todo,

eso fue lo que me impulsó a mí

a abrir mi propia agencia.

juan carlos: y mirá vos

que la abriste rapidísimo,

¿viste? así que--

a los del grupo imperio,

dejalos en el pasado ya.

helena: sí, aunque te confieso

que me quedé con las ganas

de poner en su lugar a--

a cierto ejecutivito

de esa empresa.

antonia: ust

y yo todavía no sé qué pedir.

pero yo creo que lo más prudente

va a ser que pida una ensalada.

plutarco: no, no, ¿cómo, cielito

si las especialidades

de la casa son--mira,

costillitas de cerdo,

fuente de mariscos,

langosta thermidor--?

adriano: no es por nada,

pero pues yo creo que eso

tiene mucho colesterol.

plutarco: ay, cuñado,

es un gustito.

dátelo, dátelo.

además, ¿hace cuánto que no está

la familia reunida?

antonia: ay, tiene razón.

hace mucho que no salgo

y me puedo dar ese gustito.

yo creo que voy a pedir

la fuente de mariscos

y las costillitas de cerdo.

[risas]

plutarco: y la langosta

se te antojó, me di cuenta.

antonia: ay, amor, eres un sol.

siempre complaciéndome

y viendo por mí.

te amo.

adriano: voy a llorar.

voy a llorar.

me recordaron

cuando eran novios.

de verdad es muy difícil

encontrar parejas como ustedes.

tan--tan perfectas.

juan carlos: y ahí

tuve que trabajar

en lo que fuera.

y cuando digo "lo que fuera",

me refiero lo que fuera, helena.

para pagar mi carrera.

me ha costado trabajo

entrar a este medio

y quizás por ahí pueda ser

porque siendo hombre--

helena: ¿qué? ¿por ser hombre?

ay, no, yo nunca había oído eso.

juan carlos: helena,

la mujer convence

con una sonrisita,

una miradita...

así como vos.

helena: y los hombres

pueden hacerlo

con un buen discurso.

así, como vos,

aunque no signifique nada.

juan carlos: y te sale rebién,

¿viste?

ambos: [ríen]

juan carlos: creeme, helena,

que llegar adónde estoy

me ha costado mucho trabajo.

antonia: bueno, ¿y tú, adriano?

¿cuándo vas a sentar cabeza?

digo, ya es tiempo que pienses

en casarte y formar una familia.

ay, adriano.

adriano: no, no, no, no.

casarse, esa palabra

no está en mi diccionario.

yo tengo un solo amor.

bueno, dos.

primero mi hermana.

y después mi pasión

hacia el grupo imperio.

plutarco: a propósito, antonia,

¿no tenías algo

que comentarle a tu hermano?

antonia: ay, sí.

adriano: ¿qué?

ya sabes que a ti--

a ti no puedo negarte nada.

absolutamente nada.

pide lo que quieras.

antonia: es que--

como cosa mía, ¿eh?

yo estaba pensando en que,

no sé, podrías ofrecerle

a plutarco parte

de tus acciones.

ya ves que está trabajando

muy bien y los proyectos

están saliendo muy bien.

adriano: no me hagas llorar.

no me hagas llorar, por favor.

estamos en una cena familiar.

no me hablen

de negocios ahorita.

me desgasta emocionalmente.

me cansa. no.

antonia: tienes razón,

mejor brindemos.

salud, amor.

adriano: salud.

plutarco: salud.

juan carlos: pará.

uy, esta canción me reencanta.

me recuerda a tu país,

su cultura, sus colores,

su romanticismo, sus sabores,

helena.

tenés que bailar conmigo

esta canción.

helena: ¿yo? no, no, no.

juan carlos: sé que es

una reunión profesional

y que quizás estoy siendo

un poco atrevido

al pedirte esto,

pero tenés que bailar conmigo

esta canción, helena.

es que es buenísima.

es que sus colores, su sabo--

bailá conmigo, dale.

helena: no, de verdad, no.

juan carlos: ¿las mexicanas

no bailan, helena, o qué pasa?

esta canción me encanta.

dale, por favor, bailá conmigo.

sus colores, sus sabores,

su roman--

tanto tiempo disfrutamos

de este amor, helena, por favor.

solo una pieza.

antonia: oye, adriano,

no me lo tomes a mal, pero--

comes y te vas, ¿no?

es que esta se supone

que es una velada romántica

para dos tortolitos.

¿verdad, mi amor?

adriano: picarones.

son unos pícaros.

por supuesto, como y me voy.

antonia: ay, adriano,

eres una divinura de verdad.

siempre desde niña cumpliéndome

todos mis caprichos.

ay, gracias.

adriano: ¿cómo no te voy

a querer?

¿cómo no te voy a adorar si--

eres lo único que tengo

en la vida?

lo más querido.

lo más amado.

y a ti también, plutarco,

te doy gracias por--

hacer feliz,

muy feliz a mi hermana.

juan carlos: hablame

de tu vida, nena.

helena: pues yo creo

que ya te conté todo.

dónde estudié

y cómo empecé a trabajar y--

y todo.

juan carlos: y no.

si nos vamos a conocer más

como socios, tenés que contarme

tu vida a fondo.

o no sé, de pe a pa.

helena: [ríe] no.

no creo que sea necesario

que sepas mi vida personal

como para tener

una relación de trabajo.

y de todos modos,

no hay mucho que contar.

juan carlos: no me lo parece,

linda.

estoy seguro de que estás

llena de sorpresas

que ni vos misma conocés.

todo bien.

ya que eras tan platicadora,

si querés te platico yo, mejor.

helena: cuéntame, entonces,

¿qué te hizo dejar argentina

para venir a este lado

del continente?

juan carlos: bueno--

¿querés que te cuente

la historia corta?

¿o preferís la larga?

helena: pues--

pues la corta.

juan carlos: bueno,

de todas maneras,

te la puedo contar

en un lugar mucho más íntimo,

como la habitación de mi hotel.

helena: eres un idiota.

silvia: eduardo,

¿qué estás haciendo aquí abajo?

eduardo: qué pregunta

más estúpida.

¿qué voy a estar haciendo?

estoy esperando a que tu hija

se digne a llegar a la casa.

silvia: eduardo, por favor,

ya te dije que helena

debe estar por llegar.

eduardo: deja de alcahuetearla,

aunque sea una vez en la vida,

por dios.

silvia: yo no la estoy

alcahueteando.

eres tú el que la tratas así

como si fuera una muchachita.

y helena es una mujer

hecha y derecha.

eduardo: yo la trato

como se merece

porque vive en mi casa.

ya metió la pata una vez.

no dudes que en cualquier

momento lo vuelva a hacer.

¿qué no te das cuenta?

silvia: yo no sé cómo puedes

decir eso. bien sabes

que desde que nació lalito,

ella solamente vive por el niño,

por su trabajo.

eduardo: su trabajo.

tanto estudio para que ella

termine en un puesto

de medio pelo,

del que nunca va a salir.

¿y sabes por qué?

porque es mujer

y porque se fregó la vida

con su domingo siete.

juan carlos: déjame explicarte--

helena: yo ya sabía que esto

era demasiado perfecto

para ser verdad.

lo único que querías era sexo.

sexo, como todos los hombres.

¿no tienen otra cosa

en la cabeza?

juan carlos: esa no fue

mi intención.

fue un malentendido.

por ahí en la argentina

somos más atrevidos, puede ser.

helena: sí, ya me di cuenta.

juan carlos: hagamos de cuenta

que no pasó nada.

helena: pero sí pasó.

juan carlos: ¿cómo te puedo

convencer que estoy arrepentido?

decime cómo.

helena: mejor ya no digas nada.

ya me voy.

juan carlos: helena, pará.

helena: juan carlos caballero.

juan carlos: ¿eh?

helena: ese--

ese es juan carlos caballero.

el hombre que a mí me humilló

cuando me despidieron

del grupo imperio.

¿y sabes qué?

ahorita me va a oír.

juan carlos: no, no--

[música]

silvia: no empieces otra vez

con lo mismo, por favor.

ya son otros tiempos.

ahora hay muchas mujeres

que logran salir adelante

como profesionistas,

como madres solteras.

y yo tengo fe en que mi hija

va a lograr sus sueños.

eduardo: sueño es

el que me está quitando.

pero en cuanto llegue

me va a escuchar.

a ver qué pretexto pone.

silvia: ningún pretexto.

está en una reunión de trabajo.

y si se tarda, debe ser por algo

muy importante.

eduardo: sí, ¿cómo no?

a ver si no anda por ahí

de pierna suelta.

silvia: eduardo--

eduardo: como con nosotros

ya tiene la vida resuelta,

¿verdad?

estamos al pendiente del niño

y tú--tú que la alcahueteas

en todo.

silvia: eduardo, por favor,

¿cómo puedes pensar eso?

es tu hija.

tú te estás dando cuerda solito.

te estás imaginando cosas

que no son.

ándale, mejor vamos a dormir--

eduardo: ¡suéltame, déjame!

mejor hubiéramos tenido

un hijo varón

y todo sería diferente.

y yo--

silvia: un hijo varón.

eduardo: tú y tu hija

me van a matar un día

con tanto disgusto.

de ustedes dos no se hace una.

juan carlos: pará, pará, helena.

pará, pará, por favor.

¿ese de allá es juan carlos--?

helena: sí ese

es juan carlos caballero.

está con uno de bigote

que es adriano reyes,

el dueño del grupo imperio.

no me dieron la cara

para despedirme, pero ahorita--

ahorita me van a escuchar.

juan carlos: pero pará, helena,

¿qué ganás?

atorrante [...] hijo de mil.

no le des--dejalo por la paz.

helena: ¿tú los conoces?

¿tú los conoces?

juan carlos: ¿no te había

dicho antes?

helena: no.

juan carlos: es que [...]

el grupo imperio [...]

que me dejaron a mí plantado

con mi tour, ¿viste?

helena: no lo puedo creer.

entonces con mucha más razón.

con mucha más razón

alguien les tiene que decir

en la cara lo que ellos son.

juan carlos: no, no, pará,

helena, ¿pero qué caso?

¿qué ganás con eso?

pedimos la cuenta mejor

y nos vamos.

helena: no, no, no, por supuesto

que no nos vamos.

esta gente me tiene que oír

a mí y yo no me pienso quedar

callada un solo segundo más.

juan carlos: helena, pará--

helena: ¿pero por qué "pará"?

ya déjame--déjame en paz

con lo de "pará". déjame en paz.

yo sé lo que voy a hacer--

juan carlos: pero qué agresiva

que sos, helena, pará.

helena: lo único que tengo

que decirles es lo que

se merecen en la cara.

adriano: ¿no crees

que pediste demasiado?

antonia: ay, adriano,

no te preocupes.

mira, yo te prometo que mañana

voy a estar a punta de zanahoria

y jugo de piña con nopal.

adriano: perfecto.

plutarco: qué chiquito

es el mundo. ahí está,

ni más ni menos,

que juan carlos caballero.

allá.

adriano: ah, cierto.

bueno, ¿qué tiene de extraño?

este es un lugar de moda, ¿no?

¿con quién está?

plutarco: seguro con una

de sus múltiples conquistas.

¿pero de dónde la conozco?

¿dónde vi yo a esa mujer?

helena: ellos me despidieron,

juan.

¿qué después de eso

me van a hacer peor?

a ver, ¿qué me van a hacer peor?

juan carlos: vos no sabés,

helena, es gente muy poderosa.

por ahí pueden tomar represalias

y no te conviene ahora que vos

apenas comenzás--

helena: yo no me voy a ir

sin que sepan de mi dignidad.

esa gente tiene que oír

sus verdades en la cara.

juan carlos: no vale la pena,

helena, pará, dejalo así.

helena: el tipo este,

adriano reyes, talvez no tiene

ni idea que sus empleaduchos

son una bola de--de machines.

de machines.

juan carlos: y sí.

adriano: una mujer hermosa, ¿eh?

no cabe duda que juan carlos

tiene muy buen gusto.

como yo.

plutarco: y donde pone el ojo,

pone la bala.

adriano: como yo.

plutarco: no se le va una viva.

adriano: como yo.

antonia: ay, pobre mujer.

seguro juan carlos

le va a terminar

rompiendo el corazón.

ese es su deporte favorito.

primero las enamora,

y luego las bota.

juan carlos: ¿me permitís--?

helena: durante muchos meses

yo preparé el proyecto

específicamente

para presentárselo

al tipejo este.

trabajé muy duro, ¿y para qué?

¿para qué? ¿para que me mandaran

sacar de la empresa

arrastrando como--

como si yo fuera qué?

no hay derecho, por dios.

juan carlos: no hay mal

que por bien no venga, helena,

vos tenés tu propio negocio.

helena: no, no, no, no, no.

hay que hablar.

también les vamos a reclamar

del tour que te quedaron

a deber a ti.

juan carlos: a mí no me importa.

helena: sí, sí, ¿qué tal

que también el mismo

juan carlos caballero

es el que tiene la culpa de eso?

se lo voy a decir en su cara.

juan carlos: helena,

primero que nada, te calmás.

primero que nada, calmate,

por favor, respirá.

buscá tu centro.

veme a los ojos.

helena, no vale la pena.

en todo caso--

yo debería de hablar con ellos.

helena: ¿tú?

¿tú por qué, tú qué?

juan carlos: para demostrarles--

demostrarles que vos

no estás sola, que tenés

a alguien que te respalde,

porque al fin de cuentas,

helena, somos socios.

¿qué es lo que somos?

¿no somos socios? decime vos.

¿somos socios?

claro que somos socios.

dejá que tu socio vaya

y te respalde y te defienda--

helena: no vas a ir tú

a hablar con ellos--

la que quiere hablar con ellos

soy yo--

juan carlos: te tenés

que calmar. calmate, por favor,

calmate.

no puede ser.

ay, papá.

[música]

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