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Por Ella Soy Eva Capítulo 2

Univision2 Dic 2019 – 12:00 AM EST

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helena: pero, licenciada,

¿cómo que estoy despedida?

no entiendo nada.

por lo menos, dígame por qué.

rebeca: debido a un plan

emergente de austeridad,

la empresa decidió prescindir

de los servicios de empleados,

pues, con cierto grado

de conflicto, como tú.

helena: no, no, yo

en todos los años

que llevo trabajando aquí,

no he tenido ningún problema

con nadie.

nunca he llegado tarde,

no he faltado,

no hay queja de mi trabajo.

rebeca: sí, mi chula,

pero en tu caso,

como madre soltera,

eres propensa a pedir permisos,

a llegar tarde,

no faltan los festivales,

que el niño se enfermó, en fin.

helena: no, es que eso

es discriminación.

usted no me puede hablar así,

usted también es mujer.

rebeca: sí,

pero no soy madre soltera.

helena: pero es que no me pueden

hacer esto.

yo apenas ayer vine a hablar

con el licenciado caballero

para presentarle un proyecto

en el que llevo trabajando--

rebeca: mira, chula,

el licenciado caballero

ya firmó tu despido,

así que más te vale

que pases a recoger

tu liquidación

y que te vayas por las buenas.

helena: ¿me está amenazando?

rebeca: no, no, no, para nada,

nada más te estoy aconsejando,

porque hay un abogado listo

para defender a la empresa

en caso de que se te ocurra

demandar o algo así.

así que yo que tú,

me iba calladita y de buen modo.

helena: sí, sí, por supuesto

que me voy a ir,

pero antes exijo

que me regrese

la copia de mi proyecto.

rebeca: mira, chula,

yo no sé de qué me hablas,

pero me imagino que vas

por tus triques al hotel,

¿verdad?

helena: ¿que ahora va a decir

que no puedo recoger

mis cosas personales o qué?

rebeca: por supuesto que sí.

y ya que vas para allá,

no seas malita,

dale esta hoja a lucía zárate,

así le ahorras la vuelta

a tu compañera.

plutarco: este proyecto

de baja california

es prácticamente inviable.

a ver, veamos otro.

adriano: creo que este

lo tenemos pendiente,

alguien nos recomendó

que invirtiéramos

en ese hotel de mérida.

juan carlos: no, de hecho,

hice un análisis

de este proyecto

y es imposible que tenga éxito,

esto no puede funcio--

plutarco: a ver.

juan carlos: no es

de las proporciones

que necesitamos, plutarco,

lo que nos urge

es un contrato de gran capital.

adriano: exacto, ya ves

que no es nada fácil sustituir

el negocio que perdimos

con fairbanks.

juan carlos: [suspira]

sí, ya lo sé,

ya lo sé y te garantizo

que voy a encontrar

una solución,

cueste lo que cueste, adriano.

plutarco: ajá.

>> un segundo.

lucía: mimí, mimí,

¿crees que a mí también

me mandaron llamar

de la oficina

de juan carlos caballero?

y eso que yo no entregué

el proyecto,

¿para qué me querrán?

helena: para esto.

lucía: ¿qué es?

helena: estamos despedidas.

juan carlos: ya.

[suspira]

ay, ay, ay,

de veras no puede ser.

victoria infante.

pues claro,

victoria trabaja en turismo.

no, si a veces, juan carlos,

no te llega el agua al tinaco,

mano.

ahí está.

[carraspea]

victoria: juan carlos caballero,

¿y a qué se debe el milagro?

juan carlos: no,

¿cuál milagro, hombre?

yo siempre me acuerdo de ti.

claro, no te llamo

porque sé

que eres una mujer

extremadamente ocupada.

victoria: [ríe]

sí, claro.

bueno, yo pensé que ya me habías

quitado mi título nobiliario.

juan carlos: no, nunca,

victoria,

tú siempre serás mi condesa.

victoria: oye, y ¿se puede

saber qué necesita el caballero?

juan carlos: bueno, necesitar

es una palabra muy fea.

a ver, digamos

que busco una asesoría.

victoria: y esta asesoría,

¿tiene algo que ver

con la cancelación del contrato

del grupo imperio

con el fairbanks?

juan carlos: qué bárbaro,

qué rápido corren los chismes

y las noticias.

y eso que se supone

que se había tapado

ese escándalo,

¿cómo la ves?

victoria: sí, bueno,

es que como trabajo

en la comisión de turismo

y resulta que soy

la subdirectora

de relaciones institucionales,

pues, a veces

me entero de cosas.

aunque me encantaría saber

los detalles.

juan carlos: mira,

¿qué te parece

que te los cuento todos

con lujo de detalle?

pero tú también, pues, me tienes

que contar algo, ¿no?

victoria: [ríe]

sí, ya sé por dónde vas,

pero no, no me vas a convencer

tan fácilmente.

oye, aunque ¿sabes qué?

me acabo de enterar de algo

que creo

que va a interesarte muchísimo.

juan carlos: ¿de verdad?

oye, ¿si te invito

a mi departamento...?

bah, a comer, ¿no?

¿y me cuentas todo eso?

victoria: no, no sé,

juan carlos,

ya te dije, estoy muy ocupada.

juan carlos: condesa, yo sé

que te encanta cómo cocino,

hombre, este...

me sé, aparte,

pues, nuevas recetas, ¿no?

la verdad, y...

ah, perfecto, bueno,

nos vemos en mi "depa",

entonces.

"yes", papá.

>> tiene una llamada.

todas: ¡justicia, justicia!

¡justicia, justicia!

helena: ey, ¡un momento,

por favor, un momento!

exigimos hablar

con el señor

juan carlos caballero.

queremos justicia.

todas: ¡justicia, justicia!

¡justicia, justicia!

¡justicia, justicia!

¡justicia, justicia!

¡justicia, justicia!

¡justicia, justicia!

¡justicia, justicia!

helena: ¿en dónde está?

quiero hablar con él.

plutarco: ¿qué demonios

está pasando?

todas: ¡recontratación!

¡recontratación!

¡recontratación!

plutarco: ¿qué es lo que pasa

aquí, eh?

helena: señor juan carlos

caballero,

usted nos tiene

que escuchar a nosotras,

darnos una explicación

porque nos corrieron

sin ningún motivo, ¿eh?

esto es una injusticia

en contra de todas nosotras,

somos mujeres,

pero no somos dejadas.

plutarco: ¡fuera de aquí!

helena: nos tiene que explicar,

señor caballero.

plutarco: ¡fuera de aquí!

¡seguridad!

¡seguridad!

todas: ¡recontratación!

¡recontratación!

¡recontratación!

[griterío]

victoria: hay algo bueno,

algo muy bueno,

se abrió hace unos días

una licitación

en la comisión de turismo

para un lugar en la costa.

juan carlos: pero ¿para

desarrollo?

victoria: sí, lo que nadie sabe

es que el que gane

ese concurso tiene

el futuro económico garantizado.

juan carlos: ¿cómo, cómo?

¿está cerca?

¿por dónde está el lugar?

¿lejos?

¿cómo?

victoria: es un pueblito perdido

en el estado de guerrero,

cerca del mar,

nadie daba un peso por él,

pero resulta

que tiene todo el potencial

para convertirse

en el destino turístico

más codiciado de méxico.

juan carlos: ¿cómo se llama?

victoria: se llama

playa majahua.

juan carlos: ¿playa majahua?

victoria: majahua.

juan carlos: majahua, me suena.

playa majahua.

santiago: ¿qué te pasa,

juan carlos?

¿por qué lo tiras?

¿ni siquiera lo has leído?

juan carlos: no tengo tiempo,

"brother",

para--para ver proyectitos

ecoturísticos pobretones

de playa "majaja", por favor.

santiago: "jahua".

juan carlos: vieja tenía que ser

la que perdió el tiempo

desarrollando un proyecto

de estos.

¡ah!

helena: ¡regréseme mi proyecto!

¡regréseme mi proyecto!

¡odio a juan carlos caballero!

¡odio a juan carlos caballero!

¡odio a juan carlos caballero!

juan carlos: playa majahua.

victoria: ¿conoces el lugar?

juan carlos: ¿eh?

victoria: que si conoces

el lugar.

juan carlos: no,

pero ¿quién no ha escuchado

de playa maruja, no?

victoria: majahua.

juan carlos: por eso, majahua,

sí.

victoria: bueno,

si al grupo imperio le interesa

ganar la licitación

más vale que se apure

porque queda poco tiempo

para entrar al concurso.

juan carlos: bueno, bueno,

mi condesa,

me voy corriendo, volando,

después te termino

de--de atender, ¿no?

gracias.

victoria: no, no,

estamos platicando,

no me has dado de comer.

juan carlos: ah, ¿tienes hambre?

perfecto, digo,

tampoco no--no seas floja.

no puedo hacer todo yo,

atenderte y darte de comer,

pues no.

en el "refri" hay todo

para hacerte un sándwich

increíble,

nada más no me dejes tirado

porque la sirvienta

viene hasta el próximo viernes

y, pues yo,

¿lavar trastes yo?

pues no, ¿verdad?

victoria: juan carlos.

juan carlos: ese es mi nombre.

mi condesa,

te quedas en tu casa,

no me dejes tiradero, ¿eh?

y los trastes los lavas y...

[música]

[mús

helena: y yo que pensé

que me iban a apoyar

con mi proyecto,

debí suponérmelo.

lucía: por cierto,

no te lo devolvieron,

vamos por él.

helena: no, no, no, yo no vuelvo

a poner un pie en esa empresa.

yo tengo todo en original.

si a ellos no les importa

playa majahua,

ellos se lo pierden,

ellos se lo pierden.

lucía: pero, por favor,

no te me vayas a deprimir

por esto, ¿eh?

helena: llevo partiéndome

muchos años el alma, lucía.

y ahora menos que nunca

me voy a derrotar.

voy a conseguir el apoyo

de alguna manera, vas a ver.

lucía: bien, bien,

así se habla, mimí.

helena: prometí sacar adelante

este proyecto por mi hijo

y lo voy a cumplir

así tenga que tocar

1.000 puertas.

lucía: sí, vas a ver

que se van a arrepentir

de habernos corrido,

algún día se va a arrepentir.

helena: la competencia

del grupo imperio.

lucía: ¿qué, qué?

bueno, sí vamos a ser

su competencia en algún momento,

pero no creo que--

helena: no, es que no estoy

hablando de eso.

¿te acuerdas de la tarjeta

que me dieron el otro día?

espérame.

lucía: sí, sí, aquí, pues.

si quieres vamos a mi casa.

helena: no, no, ¿sabes qué?

lucía: ¿qué?

helena: toma un taxi,

te encargo mis cosas,

y tú vete adelantando

yo te alcanzo después.

lucía: pero ¿adónde vas?

helena: voy a tocar

la primera puerta.

y no se vale llorar.

lucía: no.

helena: vas a ver, vas a ver.

juan carlos: [gime]

[grita]

gracias, dios, gracias.

no, no, no, ¡no!

[ríe]

[gime]

[risas]

santiago: ahora sí

que se alborotó el gallinero.

y ¿tanto argüende para qué?

para que las acabaran

despidiendo de todas formas.

>> además,

¿de qué se quejan?

siendo viejas seguro

se van a encontrar un baboso

que las mantenga.

que se conformen.

santiago: ay, espérate,

espérate, te diré, ¿eh?

porque algunas están bien rucas

y otras feas,

pero feas, lo que se dice feas,

¿eh?

plutarco: [aplaude]

qué bueno que se diviertan

mientras trabajan.

no se vayan a cansar

de reírse tanto, ¿eh?

santiago: no, no, no,

licenciado,

lo que pasa es que era

solamente un "break", mire.

lo que pasa es que a veces

hay que relajarse un poco

y así rendimos más, es todo.

plutarco: qué mala suerte tienen

de no ser mujeres

porque cuando los pongan

de patitas en la calle,

no van a tener

quién los mantenga.

fernando: [titubea]

¿se puede saber exactamente

a qué se refiere, licenciado?

plutarco: ¿cómo no eran íntimos

de su gran jefe, juan carlos?

ambos: sí, sí.

plutarco: no les comentó nada.

santiago: ¿de qué o qué?

plutarco: mi cuñado le puso

un ultimátum.

si no encuentra pronto

un negocio

que reponga el de fairbanks,

él y--y ustedes dos

van a ser despedidos.

[ríe]

ahora sí,

síganse riendo, les gané.

[ríe]

helena: de verdad

le agradezco mucho

que me haya recibido

tan pronto, señor smith.

smith: yo siempre

valoro a la gente

que tiene buenas ideas.

y su propuesta

me parece excelente, helena.

helena: ¿usted cree

que a su empresa

le interese mi proyecto?

smith: precisamente

acaban de abrir un concurso

para un desarrollo

ecoturístico sustentable

en playa majahua.

y la compañía que represento

quiere participar.

helena: no, no estaba enterada.

smith: le doy detalles

más adelante,

ahora lo importante es que abra

una agencia de viajes.

helena: no, no entiendo,

¿no me va, usted, a dar trabajo

en su firma?

smith: como extranjeros,

no podemos respaldar

una persona física,

por eso necesita abrir

una agencia

lo más pronto posible.

helena: ¿yo?

ah, bueno, ¿no importaría

que fuera una--un negocio

muy, muy pequeñito?

smith: no, lo que necesitamos

es que sea una empresa

en forma para concursar

a través de usted

de manera legal.

podemos firmar un acuerdo,

pero también usted

debe garantizar algo,

que no aceptará

ninguna otra oferta

y mucho menos de grupo imperio.

helena: no, no, le juro

que ni muerta regreso

a esa empresa, no,

así que yo veré cómo le hago,

pero voy a montar esa agencia.

smith: perfecto, entonces,

cuando está lista,

avísame y concertamos

una cita con el dueño

de alberta travel company.

solo le anticipo

que no hay mucho tiempo,

el plazo está por vencerse.

helena: no se preocupe,

el proyecto está

totalmente listo,

solamente falta

ultimar detalles.

así que muy pronto, recibirá

noticias mías y de mi agencia.

smith: entonces, ¿firmamos

una vez la carta de compromiso?

helena: por supuesto.

todos: [gritan a la vez]

juan carlos: tú te vas a casar.

tú tienes a marcela

y a tus hijos.

esto lo hice

para no preocuparlos, carnales.

fernando: ¿de veras lo hiciste

por eso, compadrito?

juan carlos: por supuesto, hijo,

siempre hemos sido un equipo

desde la universidad.

¿qué digo equipo?

casi hermanos.

¿a poco creen que los voy

a traicionar?

fernando: no, sí es cierto,

compadre.

juan carlos: es que híjole.

fernando: ven, compadrito, ven.

nomás una pregunta, compadrito,

¿cómo le vamos a hacer

para que no nos echen a la calle

como perros, a ver?

juan carlos: me enteré

de un negocio.

santiago: ah.

juan carlos: que nos va

a salvar.

santiago: ¿algo tan redituable

como lo de fairbanks?

juan carlos: no, no, no,

del mismo calibre, no, es más,

o hasta más.

fernando: ah.

juan carlos: nada más necesito

que me ayuden, ¿eh?

fernando: pero, compadrito,

por favor, siempre ha sido así,

"compa", tú nomás dices rana

y ¿nosotros qué, eh?

juan carlos: siempre trabajamos

al 100%,

esta vez hay que trabajar

al 200%.

hay que echarle todas las ganas,

necesito saber

que cuento con ustedes.

santiago: sí, sí, claro,

¿de qué se trata o qué, eh?

juan carlos: del próximo

destino turístico.

fíjate,

el que va a ser

el más importante

de todo el país,

playa majahua.

¿qué hubo?

silvia: bórrale bien,

no se vaya a romper,

con cuidadito.

no, pues, es que no tiene,

mira.

lalito: mamá, llegaste temprano.

helena: mi amor, sí, mi vida,

¿cómo estás tan grandote,

tan precioso ya?

uy, no te aguanto.

eduardo: ¿y ese milagro,

que llegas con luz de día?

café.

¿que no había

nada que hacer en tu trabajo?

¿te corrieron o qué?

helena: no, para nada,

solamente quise llegar

más temprano

para disfrutar tiempo

con lalito.

silvia: lalito, termina tu tarea

y aprovecha que llegó tu mamá

para que estés con ella, hijo.

lalito: ¿vas a jugar conmigo?

helena: claro que sí.

lalito: ¿futbolito?

helena: sí, aunque me ganes,

15-0.

¿por qué no te subes esto

y ahorita te alcanzo, va?

lalito: sí, señor.

helena: va.

[ríe]

eduardo: ojalá salieras

a esta hora a diario,

para que tu hijo

se duerma cuando dios manda,

y no a la hora que a su madre

le da la gana llegar.

helena: ma, me voy a cambiar

y ahorita vengo para ayudarte

con lo de la cena, ¿va?

silvia: ¿qué pasa, mi hijita?

helena: no, nada, no, ¿por?

[música]

[música]

helena: por eso necesito abrir

mi propia agencia de viajes,

para que los canadienses

me apoyen con el proyecto.

silvia: yo te visto trabajar

muy duro en eso tantos años,

lo que más quiero

es que un día

se te haga realidad

para que tú puedas

salir adelante con lalito.

helena: gracias, ma.

ay, ahora lo que no sé

es de dónde voy a sacar dinero

para abrir la agencia.

silvia: hija, y ¿como cuánto es

lo que necesitas?

helena: uy, ma, por lo menos

como 200.000 pesos,

y nada más para empezar.

silvia: oye,

¿y si hipotecamos la casa

para que tú abras ese negocio?

total está a mi nombre.

helena: no, no, ¿cómo crees?

yo no puedo dejar que hagas eso

por mí, no.

no, no, más bien, yo necesito--

silvia: yo sé

que tú vas a responder

por esa deuda con el banco.

helena: no estoy tan segura,

mamá.

silvia: pues yo sí.

acéptalo, hija, por favor.

nada más te voy a pedir

un favor,

que tu papá no se entere

porque yo no le quiero dar

motivos para que él se enferme.

helena: ay...

¿cómo te lo voy a agradecer?

ay, te juro, te juro

que no te voy a quedar mal.

silvia: yo lo sé, mi hijita,

yo lo sé.

juan carlos: [gime]

moreno romero helena.

moreno, moreno.

helena moreno romero, ahí está.

[marca]

[carraspea]

helena: bueno.

juan carlos: buenas tardes,

con la señorita helena moreno,

por favor.

helena: soy yo, ¿quién habla?

juan carlos: juan carlos

caballero,

vicepresidente operativo

de grupo imperio.

helena: juan carlos caballero.

juan carlos: así es,

helena moreno,

le llamaba porque--

helena: ¿qué es lo que quiere?

¿qué es lo que quiere

después de haberme sacado

de la empresa

como a una delincuente?

juan carlos: discúlpeme,

no sé de qué me está hablando,

¿eh?

helena: ay, por favor,

yo no entiendo para qué me llama

si ya no trabajo para ustedes,

afortunadamente.

juan carlos: precisamente,

yo la llamaba

para proponerle que regrese a--

helena: ¿al grupo imperio?

bueno, que le quede muy claro,

licenciado caballero,

yo no vuelvo a poner un pie

en esa empresa.

juan carlos: no, es que, mire,

nos interesa mucho su--

helena: cuando yo lo busqué,

no tuvo tiempo

ni para recibirme,

así que por favor

olvídese de mí,

porque ya es muy tarde.

juan carlos: bueno,

por lo menos déjeme explicarle

que--

helena: no necesito escuchar

ninguna explicación.

ni se le ocurra

volver a llamarme, ¿me entendió?

silvia: hija, tranquila.

helena: ¿cómo tranquila,

cómo tranquila, mamá?

¡juan carlos caballero!

juan carlos: ay, me colgó,

fíjate.

santiago: juan carlos,

aquí traemos unos...

¿y esa cara?

fernando: ¿qué pasó, compa?

no, no, ¿nos vas a decir

que el proyecto

del que nos hablaste

ya se fue al diablo?

juan carlos: no, tranquilos,

tranquilos.

estaba hablando con a--alguien

que puede ayudarnos

en el proyecto,

pero, pues, no quiso,

se puso histérica.

>> ¡histérica!

>> no, si era una vieja,

ya ves cómo son las viejas.

juan carlos: ¡por eso odio

hacer negocios con las viejas!

¡les gana la histeria!

todos: [ríen]

¡les gana el período!

juan carlos: vamos a trabajar,

el presente, proyectos.

tiene que estar

a más de cinco kilómetros

del df, por lo menos.

fernando: está bien, está bien.

helena: es que después

de lo que me hizo,

todavía tiene el descaro

de llamarme este tipo.

ay, me da asco, me da asco.

silvia: bueno, y ¿de plano

no quieres regresar con ellos?

el orgullo es un mal consejero.

a lo mejor hasta te suben

el sueldo, ¿quién quita?

helena: no, no, no, mamá, no,

¿a qué voy a regresar con ellos?

¿a que me nieguen el ascenso

que yo me merezco

solamente porque dicen

que estoy descalificada?

¡ay, por dios!

silvia: bueno, a lo mejor

si hablas con ellos, pues--

helena: no, no tengo nada

que hablar con ellos.

¿qué voy a hablar con ellos?

ay, además, yo estoy convencida

de que con tu ayuda

y con la de los canadienses

me va a ir muy bien

con la agencia de viajes, ma.

de hecho, ya firmé

una carta compromiso con ellos

y ya no me puedo echar

para atrás.

silvia: bueno, está bien, hija,

tú sabrás.

helena: ma,

yo sé que tenemos

muchas dificultades

y que debo muchas colegiaturas,

pero yo tengo confianza

de que esto va a salir bien.

silvia: bueno, pues entonces,

mañana mismo

solicitamos la hipoteca

para que puedas disponer

de ese dinero.

helena: ¿estás segura?

silvia: segurísima.

además, te lo mereces,

porque eres buena mujer,

buena madre

y eres la mejor de la hijas.

helena: eso me dices

porque soy la única.

silvia: no, hija,

eres la mejor de las hijas.

[ríe]

juan carlos: playa mahagua

tiene todo para ser

el destino turístico

del siglo xxi en un lugar

que es prácticamente virgen.

imagínese esto: grandes cadenas

hoteleras, restaurantes, spas,

resorts de gran lujo.

todo con el perfil

de grupo imperio.

plutarco: adriano, es un buen

dicho de pescador--

adriano: plutarco.

plutarco: continuemos.

juan carlos: claro.

playa mahagua

puede ser un destino

tan importante, adriano,

como el caribe, el mediterráneo

o hasta las islas griegas.

adriano: vayamos al grano.

¿qué es lo que me propones?

juan carlos: eh, bueno, pues,

capital para poder invertir

y comprar un terreno y construir

uno de nuestros hoteles.

es la oportunidad

que estamos buscando.

adriano: no, no estoy dispuesto

a invertir mi capital

en negocios de tal magnitud

y menos ahora que la empresa

está pasando por una crisis

tan severa.

dudo mucho que contemos

con la suficiente solvencia

para financiar un proyecto

de este tamaño.

adriano: y siento mucho

decirte que no voy a arriesgar

mi fortuna personal.

lo primero que tengo que hacer,

óyeme bien, es sacar a flote

la empresa, estabilizarla

y después retirarme.

plutarco: ¿retirarte, adriano?

juan carlos: bueno, entonces

te ofrezco lo siguiente.

¿qué te parece que yo me encargo

de conseguir el capital

para ese proyecto, yo,

a cambio de algo.

plutarco: ¿tan seguro estás

de que vas a tener éxito?

juan carlos: espérame.

cuando firmemos ese contrato,

me das la opción

de poderte comprar

acciones de grupo imperio.

plutarco: [ríe]

es inadmisible, adriano.

adriano: plutarco...

a ver.

si ese negocio resulta tan bueno

como tú lo dices, pues,

me parece una muy buena oferta.

plutarco: adriano, no puede ser.

adriano: preséntame el proyecto

formalmente.

y si me convence,

te vendo parte de mis acciones.

lalito: ¿ahora sí

me parezco a mi papá?

eduardo: ¿qué te vas

a andar pareciendo

a ese bueno para nada?

no digas tonterías, eduardo,

dame el saco.

lalito: ¿por qué cada vez

que hablo de mi papá,

te enojas o hablas mal de él?

eduardo: porque es

un irresponsable, un infeliz,

cobarde, que salió huyendo

porque nunca te quiso.

helena: oye, papá,

no le hables así a mi hijo.

lalito: mamá, ¿es cierto

lo que dice mi abuelito?

luego hablamos, mi vida.

despídete y vete a acostar.

ahorita te alcanzo.

lalito: buenas noches, abuelito.

>> vete a dormir, hijito,

porque mañana hay escuela.

buenas noches.

helena: papá,

te pido que nunca más

le vuelvas a hablar así

a mi hijo, por favor.

eduardo: estoy en mi casa

y puedo decir lo que yo quiera.

faltaba más.

helena: sí,

pero lalito es mi hijo.

y yo no voy a permitir

que tú le hagas daño a él

hablándole mal de su papá.

eduardo: ¿todavía defiendes

al imbécil que se largó

dejándote embarazada,

al que casi dejó a tu familia

en la calle?

mujer tenías que ser.

helena: estoy defendiendo

a mi hijo.

no voy a permitir que lalo

crezca lleno de rencores

y amarguras como tú.

eduardo: no me provoques.

si no te callas,

no respondo de mí.

>> ya sabes cómo es tu papá,

mira, mejor déjalo y vete

con el niño, hijita, por favor,

¿sí?

helena: como quieras, mamá.

eduardo: tu hija

ya no me tiene respeto.

¿ves lo que provocas

por andarla solapando?

nada más eso me faltaba.

mujeres...

[música]

[música]

plutarco: y después

de lo que hizo juan carlos,

más que castigarlo, parece

que lo estuvieras premiando.

adriano: cometió un error,

es cierto, pero eso

no le quita que sea el mejor.

plutarco: no es el clavo.

yo soy tu cuñado

y jamás me has ofrecido

parte de tus acciones.

adriano: somos de la familia,

plutarco.

eres el esposo de mi hermana,

por lo tanto,

todo lo de ella es tuyo

y todo lo tuyo es de ella.

juan carlos: a ver,

si yo consiguiera un proyecto

que sacara a flote

al grupo imperio,

¿me venderías

parte de tus acciones?

adriano: lo tuyo

son las finanzas, plutarco,

no andar buscando negocios.

dedícate a los números,

eso te sale muy bien.

plutarco: es que tengo

contactos.

adriano: ¿para qué te metes

en honduras?

deja que juan carlos

busque un negocio

que nos saque a flote.

tiene experiencia, talento,

nunca me ha fallado.

fuera de lo de fairbunds,

nunca me ha fallado.

ahora sí, no hay otra cosa

por platicar.

a trabajar.

plutarco: con permiso.

y a mí, que soy su cuñado,

jamás me ha ofrecido

ser accionista de esta empresa.

>> y eso que te sacrificaste

casándote con su hermana

la ballena, y ni así.

qué lástima.

plutarco: en cambio,

juan carlos se acuesta

con la prometida del gringo,

consigue el negocio

de nuestras vidas

y a cambio del sueño guajiro

de playa mahagua,

adriano acepta darle parte

de sus acciones.

es el colmo.

>> exacto.

es el colmo

que en todos estos años

no hayas podido conseguir

ni una méndiga acción

del grupo imperio.

plutarco: ¿insinúas

que es mi culpa?

>> ¿y de quién más, cachito?

juan carlos mete la pata

hasta al fondo, y a él

sí le hacen la oferta.

tú eres su cuñado, y nada.

bueno,

¿tú de qué lado estás, rebecca?

¿del mío o del cretino

de juan carlos?

rebeca: mira, lo único

que quiero decir es que él

en un dos por tres consigue

lo que tú, ni en siglos.

plutarco: ¿sabes qué?

[chasquidos]

lárgate.

lo último que necesito

es oír tus estupideces.

vamos, fuera--

rebeca: a mí no me andes

tronando los dedos

ni me andes corriendo

como si fuera

una vil empleaducha.

plutarco: pues, eso

es lo que eres, ¿no?

si no me vas a apoyar,

esfúmate de mi vista.

rebeca: a mí me respetas,

plutarco.

ve a humillar al mastodonte

que tienes por esposa.

yo soy una dama

y me vas a tratar como tal.

plutarco: me vuelves a amenazar

y te corro.

¿entiendes? te corro.

rebeca: ándale, córreme

y le cuento todo a antonia.

a ver qué dice la ballena

cuando sepa que tú y yo

somos amantes.

cachito...

lalito: pero ¿entonces

no estás enojada conmigo?

helena: claro que no, mi amor,

ven.

claro que no.

lalito: ¿entonces estás enojada

con mi abuelo?

helena: con él sí, un poquito.

lalito: ¿por qué?

helena: por lo que dijo

de tu papá.

pero que conste

que está muy equivocado.

lalito: yo sé que mi papá

se fue y que nunca viene.

yo creo que es por mi culpa.

helena: jamás vuelvas a pensar

en eso, no, nunca.

no, tu papá se fue por...

únicamente por problemas

entre nosotros,

pero tú no tienes ninguna culpa

de eso.

lalito: ¿entonces, tú crees

que mi papá sí me quiere?

helena: yo creo que...

yo creo que tu papá

se está perdiendo

la oportunidad de ver crecer

a un niño bueno, noble,

inteligente y maravilloso

como tú.

plutarco: [suspira]

antonia: mi amor, deja

los problemas del trabajo allá

y no los traigas a la casa.

siéntate.

siéntate, amor, siéntate.

te voy a dar un masaje

de aromaterapia de pelos.

tengo un aceitito divino.

plutarco: estoy

que no me calienta ni el sol,

antonia.

antonia: bueno, te digo

que te dejes consentir por mí,

mi amor.

esto te va a desestresar.

déjalo todo en mis manos.

plutarco: ¿y sabes

qué es lo peor?

hoy venía con unas ganas

tremendas de estar contigo,

pero con todo lo que pasó,

se me vino el mundo abajo.

antonia: ay, amor,

¿tan grave fue?

plutarco: tu hermano

ofreció venderle un porcentaje

de acciones a juan carlos

a cambio de que él

le consiguiera un buen negocio,

¿te parece poco?

antonia: ay, amor,

no es para tanto.

aparte, sabes que el 40

por ciento de las acciones

las tengo yo.

plutarco: ese es el detalle.

que se las ofreciera

a ese vaquetón

y no a mí que somos familia.

antonia: ay, amor, no te enojes.

no te enojes, que me asustas.

plutarco: no, no te asustes.

vamos a dormir.

antonia: tu masajito, mi amor.

plutarco: vamos a dormir.

juan carlos: mm...

[suspira]

ok, ok.

sé que no tenemos tiempo

para desarrollar

una propuesta muy elaborada,

así que tenemos que basarnos

en rasgos generales.

>> ok, ¿quieres que comience

con una plataforma

para el presupuesto?

juan carlos: sí, de hecho,

te puedes basar en el último

proyecto grande que manejó

la empresa, ¿no?

santi, tienes que irte

a playa mahagua para hacer

un diagnóstico del lugar.

santiago: sí, ¿cómo no?

¿cuántos días?

juan carlos: ¿cómo ves?

dice "cuántos días".

se quiere ir de reventón

a acapulco.

no, no.

es un viaje express.

te me vas hoy

y te me regresas mañana.

>> ya ves por andar de

[indistinto]

juan carlos: sé

que no es suficiente, pero allá

tienen toda la información

que necesitamos.

y nosotros tenemos prisa,

compadres.

santiago: a ver, ¿quiere decir

que hay otros que van a armar

el mismo proyecto?

juan carlos: claro que...

[balbucea]

eso no importa, que vayan otros,

hombre.

nosotros vamos a ganar

ese proyecto.

¿podemos o no podemos?

todos: [hablan a la vez]

juan carlos: no, no,

con ese entusiasmo, no.

con un entusiasmo de verdad.

o sea, podemos o no podemos,

hijos.

>> ¡podemos!

santiago: podemos, podemos.

juan carlos: no, sin la porrita,

nada más con el "podemos".

todas: [hablan a la vez]

juan carlos: ¿cómo

que no pudiste hacer nada?

o sea, ¿les dejaste claro,

santiago, de qué se trataba

esto?

santiago: juan carlos,

en cuanto le plantee

la posibilidad de un desarrollo

turístico en su comunidad,

me mandaron al diablo.

>> qué gente tan ladina.

ya ni siquiera porque pueden

salir beneficiados.

adriano: no, espérate,

con trabajo, me dejaron tomar

las fotos.

nadie está dispuesto a hablar

o a negociar si no es a través

de una mujer.

juan carlos: ¿cómo una vieja?

¿quién quiere negociar

con una vieja?

pero no saben ni sumar, hijo.

¿y qué vieja o qué?

santiago: helena moreno.

>> [acento inglés] solo falta

la presentación del proyecto

ante la mesa de directivos

para hacer oficial el acuerdo.

helena: yo estoy lista.

en cuanto me digan,

vengo a exponer los contenidos.

>> primero hay que agradecer

eso, que su idea es excelente.

y cuenta con todo mi apoyo

para presentarse al concurso.

helena: muchas gracias, señor.

no sabe lo que esto significa

para mí.

>> bueno, estoy seguro

de que esto sería solamente

el principio de un gran negocio

entre su agencia y mi empresa.

helena: y yo le aseguro

de que usted

no se va a arrepentir

de invertir en playa mahagua.

>> ok, helena moreno,

pues, le damos la bienvenida

oficial a esta alianza.

juan carlos: a ver,

independientemente

de lo que pase,

tenemos que encontrar

alternativas para desarrollar

el proyecto de playa mahagua.

santiago: ay,

no quiero parecer necio,

pero los de la comunidad

de playa mahagua no quieren

tratar con otra persona que

no sea una tal helena moreno.

juan carlos: ¿por qué

no te calmas,

porque ni te entiendo

lo que quieres decir? uno.

y dos: nuestro proyecto

va a ser mucho mejor

que el de ella.

¿qué te pasa, hijo?

apoya.

ustedes saben perfectamente bien

que ninguna mujer

es más competente que un hombre.

tú también lo sabes.

>> sí, pero no tenemos tiempo,

compadrito.

no tenemos suficiente tiempo

para entrarle al concurso

y, seguramente, esa vieja

ya tiene todo armado.

juan carlos: olvídense

de esa vieja, ¿qué les parece?

y nos concentramos en trabajar.

nosotros vamos a ganar

ese concurso.

vamos a ganar ese concurso,

hombre.

plutarco: qué suerte encontrarme

juntos a hugo, paco y luis.

juan carlos: [ríe]

plutarco: entreguen

sus celulares de la empresa

como van, que todavía

falta recoger muchos.

juan carlos: ¿por qué?

plutarco: plan de austeridad.

solo los vicepresidentes

van a tener ese privilegio.

así que santiago, fernando,

entreguen sus teléfonos.

juan carlos: hola, chula.

plutarco, mejor,

para mí es indispensable

que tanto santiago como fernando

conserven sus celulares.

plutarco: eso discútelo

con adriano.

si tanto les urge, que usen

sus celulares personales

y que ellos los paguen, claro.

vamos, entreguen sus teléfonos.

juan carlos: oye, tranqui,

me estás saboteando mi trabajo.

hoy en día, plutarco, un celular

no es un privilegio,

es una necesidad,

una herramienta de trabajo.

plutarco: ¿sabes qué,

juan carlos?

hace siglos no existían

los celulares.

y los aztecas, ¿qué crees?

construyeron las pirámides.

así que ustedes van a poder

hacer su trabajo sin teléfonos.

entreguen sus celulares,

¿oyeron?

vamos, vamos.

gracias.

buenos días.

>> gracias.

con permiso.

juan carlos: ¿cómo ves

este pedazo de imbécil

comparando a los aztecas

con los celulares?

hay que ser idiota

para hacer esa comparación,

¿verdad?

fernando: ¿qué tienes?

juan carlos: ¿qué tengo?

pues, la gastritis, hijo,

¿cómo que "qué tengo"?

todos: [hablan a la vez]

>> adriano quiere verte.

juan carlos: [suspira]

adriano, este va a ser

el negocio de nuestras vidas,

te lo aseguro.

adriano: por lo mismo, necesito

resultados cuanto antes,

juan carlos.

quiero un reporte formal y serio

de inmediato.

juan carlos: estamos en eso,

trabajando, tanto yo

como mi equipo,

de tiempo completo

al 100 por ciento.

adriano: no me falles,

juan carlos.

tú lo sabes.

tu trabajo y el de tu equipo

pende de un hilo.

o concretas algo

o los tres se van

de esta empresa.

juan carlos: reconozco

que cometí un error,

que estuve muy mal,

y no vuelve a suceder.

pero escúchame, el proyecto

de playa mahagua va a ser

tuyo y mío.

te lo juro.

rebeca: sí.

al parecer, vicepresidencia

está proponiendo algo

sobre playa mahagua.

pero yo estoy segura

de que cuando sepan bien

de qué se trata,

lo van a pensar.

no me digas.

bueno, pero tú sabes

que la competencia

se maneja de otra manera.

ay, chulita,

ya se me hizo tardísimo.

todavía tengo que dar una vuelta

a la comisión y yo aquí

en el chisme.

mil millones de gracias.

besitos.

chula,

avísale a uno de los choferes

que me espere afuera.

voy a salir.

>> ay, discúlpeme, licenciada,

pero nos acaban de avisar

que ya no va a haber choferes

disponibles.

solamente

para las vicepresidencias.

rebeca: ¿qué?

¿y quién ordenó eso?

>> el licenciado ramos arrieta.

¿sabe que anda con el programa

de austeridad?

rebeca: el licenciado

ramos arrieta.

¡ahorita mismo me vas a decir

por qué me quitaste el coche

y el chofer!

plutarco: baja la voz.

a mí no me hables así.

es parte del plan de austeridad.

rebeca: ay,

pero soy la directora

de relaciones públicas.

nada más falta que me quites

el celular, cachito.

plutarco: hice

una excepción contigo,

pero si sigues gritando,

también te lo quito.

así que te me calmas, ¿oíste?

rebeca: es que no puedo estar

sin coche.

me tengo que mover a todos

lados.

ahorita, por ejemplo, me urge ir

a la comisión de turismo.

plutarco: pues, no sé,

toma un taxi.

rebeca: ¿estás loco?

jamás voy a tomar un taxi.

plutarco: entonces ve caminando,

en microbus o en escoba.

pero ya no me molestes.

rebeca: qué cruel eres conmigo.

cachito, dame un chofer, ¿sí?

plutarco: entiende

que, aunque quisiera,

ya despachamos a los choferes.

y los dos que quedan,

están ocupados.

rebeca: entonces,

préstame tu coche.

plutarco: yo no le confío

a nadie mi coche.

y mucho menos a una mujer.

rebeca: entonces, pues,

no me pienso mover de aquí

hasta que me lo prestes.

así que tú decides.

plutarco: no seas infantil.

rebeca: [gime]

plutarco: está bien, está bien,

ya, toma.

rebeca: ay, gracias.

para que veas

que soy agradecida,

te tengo un chisme

que te va a interesa--

plutarco: fíjate

que no me interesan tus chismes.

ahora, déjame trabajar.

y, por favor, cierra la puerta

cuando salgas.

rebeca: como tú digas.

patán.

[música]

[música]

santiago: ya el viernes

empiezo con el proyecto.

juan carlos: sí, la presentación

viene de grande,

¿y saben para cuándo es?

para ayer.

fernando: como siempre.

oye, compadre, ya que vamos

a estar clavados con esto,

¿por qué no pedimos

que nos den unas reinitas?

comprenderás...

juan carlos: rebe, rebe.

hola.

rebeca: hola.

juan carlos: ¿escuchaste

de pura casualidad

algo de un proyecto pequeño

en el estado de guerrero?

creo que se llama maya mahagua.

rebeca: [ríe]

yo lo sé todo.

soy muy discreta.

pero es sí, te irías de espaldas

si te contara todo lo que sé.

juan carlos: ¿de verdad?

oye, rebe.

rebeca: ¿qué?

juan carlos: ¿y si nos vamos

de espaldas juntos

en un lugar más íntimo,

y no en la frialdad

de estas oficinas,

que tienes que hablar así

bajito y eso?

rebeca: ay, juan carlos,

pero ¿quién te crees que soy?

así como me ves,

soy una mujer muy recatada.

juan carlos: ajá.

pero creo que no me entendiste.

un lugar íntimo, me refiero

a un bar donde podamos, no sé,

pedir unas copas,

contarnos un chiste,

y no sé, reír.

y después no sé,

irnos de espaldas.

rebeca: es que no sé.

juan carlos: ¿cómo no?

ambos: [ríen]

rebeca: en realidad, tengo

que ir a la comisión de turismo.

eso me toma unos 15 minutitos

nada más.

juan carlos: te veo

en la ribiera en una hora.

rebeca: ¿en el bar que está

cerca del hotel pradera?

juan carlos: ah...

¿está cerca de un hotel

la ribiera?

rebeca: ay, juan carlos.

juan carlos: ¿segura?

¿no será otra ribiera que dices?

bueno, sí, ese.

en una hora.

rebeca: bueno, pero una copita

y ya.

juan carlos: desde luego.

oye, yo soy un caballero

ante todo.

[silba]

rebeca: [silba]

[suspira]

deberíamos de repetir

este tipo de juntas más seguido.

le haría muy bien

al corporativo.

juan carlos: no, rebe,

lo que acaba de pasar

es una excepción a la regla.

yo, generalmente, no tengo

este tipo de reuniones

con las mujeres

de grupo imperio.

rebeca: ¿entonces quiere decir

que tengo una posición especial

en tu agenda?

juan carlos: dale, sí,

algo así, sí.

y hablando de agenda,

¿qué te parece

si pasamos a lo que sigue

en el orden del día, no?

rebeca: pala mahagua.

juan carlos: exacto.

rebeca: bueno, tú sabes

que yo tengo muchos contactos.

y me enteré por una amiga

que alberta travel company

va a concursar

por este proyecto.

juan carlos: no, espérame,

las compañías internacionales

no pueden entrar

a ese tipo de concursos.

rebeca: no directamente, mi rey.

pero fíjate

que van a hacer una alianza

con una agencia nacional

para competir por la licitación.

juan carlos: fíjate,

¿cómo los ves?

nuestros más grandes

competidores haciendo alianzas

con gente local para rivalizar

con nosotros, ¿cómo los ves?

rebeca: ¿y a ti qué?

no creo que ese proyecto

le pueda dejar algo

a grupo imperio.

juan carlos: no entiendes, rebe.

igual, me tengo que ir

a la oficina.

rebeca: no, espera,

no seas malo.

mira, me doy un baño rápido

y me llevas a comer algo,

que tengo un hambre...

[celular]

juan carlos: un segundo,

por favor.

en privado, rebe.

rebeca: [suspira]

helena: gracias por poner

tu departamento para la agencia.

>> ay, cállate.

además, es mi manera de entrarle

como socia y, de paso,

me alivianas tantito

con la renta.

helena: qué bueno

que el edificio ya tenía

el uso de suelo, ¿no?

>> sí.

es que mira, cuando las cosas

son pa' ti, son pa' ti.

helena: ay, sí,

y esto cada vez se ve más

bonito, más presentable,

más de a de veras,

como la agencia que queremos.

>> yo creo que hasta mejor

que eso, ¿eh?

helena: oye, ¿te acordaste

de checar la página de internet?

no...

>> sí.

helena: ah.

>> quedó increíble.

deja, te la enseño.

aquí la tengo en mi computadora.

ahí está.

helena: quedó padrísima,

felicidades.

>> oye, te quiero hacer

una pregunta.

¿por qué vienes

con nuestro antiguo uniforme?

no me digas que aquí también

lo vamos a tener que usar

porque me va a dar un infarto.

helena: ¿cómo crees?

no, yo me lo pongo para salir

así de mi casa,

porque mi papá no sabe

que me corrieron

de grupo imperio.

y mejor que no lo sepa.

>> ya entendí, ya entendí.

[celular]

helena: bueno.

sí, ella habla.

pero dígame qué pasó.

no, no, yo en un minuto

salgo para allá, gracias.

>> ¿qué pasó?

helena: no sé, algo

pasó en la escuela con lalito

y tengo que ir.

ahí te encargo la oficina--

ambas: [hablan a la vez]

santiago: a que no sabes

lo que me acabo de enterar.

alberta travel company

le va a entrar a la licitación

por playa mahagua.

juan carlos: sí, ya lo sé.

santiago: ¿y también

que va a hacer una alianza

con una empresa pequeña?

juan carlos: sí.

santiago: pero te apuesto

que lo que no sabes

es que el desarrollo

que ellos van a presentar

es de ecoturismo sustentable

con participación

de la comunidad.

juan carlos: ¿qué?

santiago: brother,

es totalmente diferente

a lo que nosotros

estamos proponiendo.

tenemos que empezar de cero.

juan carlos, el gobierno va

a apoyar este tipo de proyectos

como el que les va a proponer

los canadienses

con viajes moreno.

juan carlos: espérame.

¿viajes moreno?

¿es la empresa

que están apoyando?

¿viajes moreno?

santiago: sí, y agárrate,

porque estuve investigando,

¿y qué crees?

es una agencia que acaba

de abrir una ex empleada

que tú corriste.

juan carlos: y te apuesto

que la ex empleada

se llama helena moreno.

santiago: sí, ¿cómo sabes eso?

juan carlos: ah,

eres un imbécil, hombre.

santiago: a ver, ¿de dónde

sacaste esa información?

¿y por qué estás hablando

en voz baja?

no, no me digas que estás

con una vieja, por favor.

juan carlos: sí.

santiago: nosotros a punto

de quedarnos en la calle

y tú sigues con tus conquistas.

juan carlos: cállate,

que si me hubieras hablado

un poquitito antes,

me hubieras ahorrado

el peor resbalón de mi vida.

santiago: pero cuenta al menos

cómo estuvo.

es duquesa, princesa,

marquesa...

juan carlos: no, hombre,

¿qué va?

una equis,

una cortesana por vocación,

de esas que todo el mundo

conoce, hombre.

ya sabes, las que tú

prácticamente terminas

haciéndoles el favor.

pero bueno, te veo en la tarde,

brother.

bye.

rebeca: cerdo, miserable,

desgraciado.

¿así que soy una equis

y me estabas haciendo el favor,

no?

juan carlos: no, rebe,

escuchaste mal.

son pláticas

que tenemos los hombres

sin ninguna importancia.

rebeca: sí soy muy cortesana

y todo lo que quieras.

pero aunque no lo creas,

también siento.

y ojalá alguien algún día

te ponga en tu lugar

y sientas lo que siente

una mujer cuando hablan así

de ella.

¡imbécil!

juan carlos: ya hasta

iba a llorar.

vieja ridícula, ¿qué le pasa?

ya parece que yo, juan carlos

voy a sentir lo que siente

una mujer, por favor.

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