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Por Ella Soy Eva Capítulo 153

Univision5 Feb 2020 – 12:00 AM EST

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locutor: televisa presenta...

eva: a mí se me hace que estás

tomando una decisión

precipitada, mimí.

mimí: toda mi vida he tomado

las decisiones así,

sobre la marcha,

agarrando al toro

por los cuernos de frente

como va.

pero, prometo que no me iré

de aquí dejándote con la bronca

de helenita encima.

te espero a que hables con ella,

y, pues, ya luego me pinto

de colores.

eva: no es necesario, mimí.

ese problema lo tengo

que resolver yo.

tú ya me ayudaste muchísimo,

eres... tú eres la mejor amiga

que he tenido en toda mi vida.

no, la única amiga vieja.

mimí: vieja, tú--

eva: bueno, mujer, pues, pero,

si hubiera tenidos más,

hubieras sido la mejor.

mimí: eres un bruto.

eva: ¿y? aunque no creo que

la mejor opción sea que

te vayas, yo--voy a respetar

lo que decidas.

cuentas conmigo para todo.

y lo sabes.

mimí: gracias.

[celular]

eva: helena.

helena: juan, qué bueno

que te encuentro.

perdóname, no te voy a poder

ir a ver como habíamos quedado.

eva: pero ¿por qué?

¿pasó algo? ¿o qué?

helena: nada grave, lo que pasa

es que mi papá me llamó

porque quiere verme,

y conociéndolo, eso...me extraña

y me preocupa al mismo tiempo.

eva: bueno, llamarte seguro

para algo grave, para gritarte

o para regañarte o lo que sea,

pues, no tienes por qué

alarmarte, ¿no?

ve tranquila a ver a tu papá

y nosotros podemos vernos

mañana, no pasa nada.

helena: sí.

gracias.

sabía que me ibas a comprender.

más que nada porque sabes

cómo es mi papá y es muy raro

que quiera hablar conmigo, ¿no?

yo también te amo.

¿qué querrá mi papá?

eugenia: ay.

no te puedes seguir

abandonando así.

tú necesitas comer.

anda, ve, aunque sea

una probadita.

claudia: gracias, pero, no tengo

hambre, señora.

eugenia: mientras tú sigues aquí

encerrada, afuera el tiempo

sigue su curso.

tienes que sobreponerte

a lo que pasó.

y retomar las riendas

de tu vida.

claudia: cómo si quiera sé

qué es lo que quiero ser.

eugenia: bueno, para empezar,

vamos a inscribirte

en la escuela para que termines

la preparatoria, ¿sí?

claudia: pero ¿para qué?

en el caso.

si eso me hiciera sentir mejor,

pues, adelante, pero ¿de qué

me serviría?

eugenia: pero ¿cómo dices eso?

¿qué no piensas cultivarte?

estudiar una carrera,

crecer como persona,

estar cada día más orgullosa

de ti misma.

claudia: ¿cómo voy a estar

orgullosa de mí, si no sirvo

para nada?

eugenia: ay.

claudia: toda mi vida he sido

un estorbo para mi familia.

¿qué tanto puedo valer?

si todos los que me importan

no quieren vivir conmigo.

eugenia: te voy a preguntar algo

muy duro.

pero necesito saberlo.

¿también te sientes así

porque dejaste de ser virgen?

eduardo: y si te llamé,

fue porque quiero pasar

más tiempo con mi nieto.

sobre todo que lo dejes

quedarse aquí

algún fin de semana.

y quiero tomarte la palabra

antes que la retires.

helena: no, si yo misma

te lo ofrecí.

se me hace como...raro

que me hayas llamado nada más

para eso.

eh, yo no--no--no tendría

por qué haber cambiado

de opinión, ¿por qué?

eduardo: ¿por qué otra razón

te voy a llamar?

lo único que tenemos en común

es mi nieto.

y si te pedí que vinieras

porque, pues, es más correcto

hablarlo en persona.

ya sabes que a mí me gusta

el orden y las cosas muy claras.

así que, de una vez vamos a ver

cuándo voy a poder tener

a mi nieto y cuándo no.

por ejemplo, el próximo

fin de semana, sí puedo.

al siguiente, no, no, no,

no puedo, tengo cosas que hacer

en la sastrería.

la siguiente semana, sí puedo.

la que viene, otra vez no puedo.

lucía: ay, hola.

ya.

te--te ibas a ir sin despedirte,

santi--digo--no--no es reclamo,

no es reclamo, es el--

santiago: no, no, no, no, lucía.

te juro que me iba a despedir

de ti--de, bueno,

de todas formas

nos íbamos a ver

en la oficina.

lucía: pues, sí, sí, sí, digo,

bueno, hoy no nos veíamos

para nada porque, bueno,

hemos tenido tanta chamba

últimamente, ¿verdad?

santiago: sí.

lucía.

de verdad, gracias.

si no hubiese sido

por tu apoyo

después de lo de angélica,

pues--

lucía: no, no.

santiago: yo no sé qué hubiera

sido de mí, en serio.

lucía: ni te fijes, ni te fijes

en eso.

tú--tú también me ayudaste

mucho a mí, bueno, al final,

los dos nos echamos la mano,

nos echamos--no, no nos echamos

de, o sea, me refiero--

santiago: no, no, en serio,

yo entiendo qué--qué quisiste

decir.

lucía: sí, sí.

santiago: y la verdad es que

ya--me voy.

lucía: sí, ya.

santiago: y--bye.

[música]

[música]

eduardo: bueno.

entonces, ya quedamos en que

esos fines de semana,

el niño se viene a dormir

aquí conmigo, ¿no?

espero que te acuerdes

de las fechas que quedamos.

no quiero estar esperando

a mi nieto.

y que tú no vayas a quedar mal.

helena: no, no te preocupes,

papá, cuenta con que vas

a tener aquí a mi hijo

en esos días para que pase

más tiempo contigo.

eduardo: sirve que el niño

se distrae.

tú trabajas más,

y que tu mamá le dedique

más tiempo al negocio ese

que puso.

se ve que está contenta, ¿no?

helena: sí.

sí, cada día tiene más clientes

y le hacen más pedidos

y yo la veo muy feliz

con su vivero.

eduardo: ¿y será que

los clientes van a comprarle

plantas de verdad o...

habrá alguno que vaya

por otra cosa?

helena: eh...

si lo que tú quieres es saber

si ella está saliendo

con alguien más,

le preguntas a la persona

equivocada, no--mira, lo que yo

te puedo decir es que mi mamá

está haciendo algo muy bueno

con su vida y tú deberías

hacer lo mismo que ella.

eduardo: me hablas como si yo

fuera un incapaz

o como si fuera inferior

a tu madre.

helena: no, no se trata de eso,

papá.

lo que yo digo, es que ella

tomó sus propias decisiones

y tú deberías de preocuparte

más por tu vida

que por lo que hace mi mamá.

eduardo: yo no permito que nadie

me diga lo que debo o no hacer.

y mucho menos voy a discutir

ese tema contigo.

te llamé para lo de mi nieto,

y eso pues, ya quedó claro.

así es que si no tienes

otra cosa que agregar...

helena: sí.

sí, tienes razón.

ya, este, ya vimos lo de lalito

y pues, creo que no hay nada más

de qué hablar.

eh.

pues, que--que estés bien, papá.

adiós.

fernando: a ver, mi hijito.

mi hijito.

[silba] quítate eso.

a ver, de aquí a acá

es la respuesta.

ha usado corrector azul.

kevin: oye, pa, cómo que ya

hace hambre, ¿no?

fernando: ¿cómo que ya hace

hambre otra vez?

ya ni la afinas, kevin,

comimos hace tres horas,

comiste como pelón de hospicio.

te comiste 12.

kevin: sí, pero, yo estoy

en pleno desarrollo, además,

unas quesadillitas,

¿qué te cuesta?

yo estoy estudiando mucho,

sino yo me las hago, de veras,

pero, pues, ya ves.

fernando: sí, nomás porque estás

castigado.

échale ganas al estudio,

mi hijo, porque solo así

se sale adelante.

estudiando una carrera.

kevin: sí, pero ¿para qué si

cuando termine, pues, no voy

a encontrar trabajo?

fernando: hombre, ¿y tú cómo

sabes? cuando yo me recibí,

luego--luego me dieron chamba

en grupo imperio.

y sin palancas, ¿eh?

mi compadrito no tuvo nada

que ver, sí, yo sin palancas--

kevin: sí, pero ya ves, pa.

ya no trabajas ahí

y siempre estás hablando mal

de tu chamba.

¿para qué tanto estudio

si voy a terminar

desempleado o en una chamba

que odie?

como tú.

fernando: [piensa] no sabes

lo duro que me pegó

escuchar a kevin decir eso.

se me caía la cara de vergüenza.

santiago: ¿vergüenza?

yo pensé que ni eso tenías.

fernando: pues, qué mala onda

que me estés diciendo

esas cosas en mi situación.

18 años viviendo con mi familia,

me voy y me sales con eso,

no, que mala on--y eres

mi amigo, ¿no?

santiago: nando, nando,

aguanta, ¿eh?

a lo mejor eso pasó

para que sientes cabeza.

para que valores de verdad

a tu familia.

fernando: necesito conseguir

chamba, mi santi.

¿sabes para qué?

para que mi hija me respete

otra vez, ¿eh?

para--para que mi hijo

me admire.

y para que la flaca se trague

sus palabras.

santiago: lo ves, es que no

aprendes, eres...

no, no, es que no quiero pensar

lo que va a pasar cuando tú

estés viviendo solo.

fernando: y ahora que dices eso,

necesito un lugar dónde vivir,

pero a la de ya.

como no pueda hacer nada

con el abogado, pues voy a tener

que guardar una lanita

para entrar a un ¿qué?

santiago: ¿qué?

fernando: pues, un cuartito,

un huevito, a dónde--a dónde

quepa una cama.

santiago: ah, sí, un cuarto.

fernando: un lugarcito, si acaso

y ya.

santiago: no, no, no, es que

cómo da vueltas la vida.

ahora tú estás lleno de broncas,

y yo ya regresé

a mi departamento.

solo.

[ríe] tranquilo.

fernando: oye, mi santi,

estaba--estaba yo pensando,

a ver--a ver tú qué opinas.

ahora sí que yo para ti soy

¿tu qué?

santiago: ¿qué?

fernando: tu amigo.

no, no, qué digo tu amigo,

no, no, no, ¿tu qué?

santiago: ¿qué?

fernando: tu compadre.

no, no, qué digo tu compadre,

¿tu qué?

santiago: ¿qué?

fernando: tu hermano.

y cuando un hermano

tiene una bronca,

pues, llega el otro hermano

y le hace, ¿el qué?

santiago: ¿el qué?

fernando: el palmo.

santiago: ah, sí.

un ami--sí.

fernando: sí, sí.

santiago: pero ¿qué tiene

que ver todo--

fernando: piénsale, santi.

santiago: no, no, no me estarás

pidiendo que--

fernando: no, no, qué pasó.

yo no te estoy pidiendo nada,

no me malinterpretes, ¿eh?

yo te estoy agradeciendo

lo que vas a hacer por mí,

carnal, ¿eh?

ahora sí que tú lo dices,

yo voy por mis cosas

y me las llevo para tu casa.

¿eh?

eugenia: en mi juventud nos

hicieron creer que valíamos

más con un marido que solas.

y que el valor era menor

si conocíamos a más

de un hombre en la intimidad.

o si éramos madres solteras.

o divorciadas.

eso nos hizo pensar que el mundo

giraba alrededor de los hombres.

yo, por ejemplo, cometí

el enorme error de alejarme

de mi pasión más grande

en la vida.

dejé la actuación.

y lo hice por darle el gusto

a modesto, mi marido.

claudia: ¿de verdad él

te lo pidió?

eugenia: sí.

pero, lo peor es que yo acepté.

antepuse mi condición

de esposa, y al final, la única

que se quedó

con un enorme vacío

que no pude llenar con nada más,

fui yo.

por eso, es muy importante

que decidas qué quieres hacer

con tu vida.

estudia, prepárate, trabaja.

y no lo hagas para darle gusto

a los demás,

sino para que te valores

tú misma, hija.

claudia: gracias.

santiago: nando, nando.

entiende.

es un depa muy pequeño

con una sola recámara, una cama,

entonces--yo no, eh, tú vas

a estar muy incómodo porque--

fernando: ah, no, no,

ni te fijes, mi santi, así que

lo que importa es el ¿qué?

santiago: ¿qué?

fernando: el gesto, hermano.

es más, vámonos organizando,

espérate, una semana, yo duermo

en la cama y tú no.

la siguiente semana, tú duermes

en el sofá, y yo no, hermano,

¿eh? no te quejes,

¿qué te parece?

no, ahora sí que amigos

como tú ya no existen, ¿eh?

si estuviera mi compadrito

juan carlos, que en gloria esté,

ya estoy seguro que entre

los dos estarían peleándose

para ver a casa de quién

me voy, ¿eh?

ya--ya me los conozco, ¿eh?

salucita, compadre.

santiago: qué ni qué,

claro que así sería.

fernando: yo creo, mi santi,

que ya estuvo bueno

de hablar de mis broncas.

ya no vamos a hablar de mí.

vamos a hablar de ti.

¿qué me tenías que decir

de la lucía?

que--que--que--que la lucía,

¿qué era? ¿qué--qué?

mira, ¿te la escabechaste?

no, no, no, perdón.

fue--fue una broma.

de mal gusto, ok,

estoy de acuerdo, porque, pues,

la lucía no es de tu tipo.

¿no? y la lucía es tu--es tu,

como que la vas a ver.

[música]

[música]

santiago: ay, no.

fernando: no, no, no, no,

de ningún ángulo se ve bien,

doña eva, ¿no?

imagínate que te diga...

fernando: ¿qué pasó?

¿qué pasó?

¿sobre de quién vas, mi santi?

órale, yo te apoyo.

santiago: ¿qué onda, sebas?

sebastián: perdón, ¿te conozco?

santiago: soy amigo y ex roomie

de lucía zárate.

sebastián: lucía zárate es

una chava de lo más intensa.

santiago: y tú eres un imbécil,

que quiso aprovecharse de ella.

sebastián: ¡suéltame, animal!

espérame un rato--

[gritan]

¿qué te pasa, animal?

¡yo nunca me aproveché

de lucía!

desde el principio le dije

que era lo que quería.

si ella no entendió,

es su problema.

santiago: espérate, espérate.

ya, ya, ya se fue, ya, ya.

fernando: ¿quién era?

es que, santi, tengo vergüenza,

siempre haciendo tus desfiguros,

veo por qué te andan rompiendo

botellas en la cabeza, carnal.

qué onda aquí, siéntense.

helena: sí, pues, nos pusimos

de acuerdo sobre qué días

lalito se iba a quedar con él.

silvia: ¿nada más?

¿y por qué no te lo dijo

por teléfono?

helena: ya sabes cómo es.

silvia: a lo mejor, tu papá

te llama porque, pues,

tenía ganas de verte,

pero, no sabía

ni cómo decírtelo.

helena: mm, quién sabe,

yo lo dudo.

igual, y podría ser

que se sintiera solo o algo,

pero, es que es tan difícil

entender a mi papá.

silvia: con él, puedes esperar

cualquier cosa, hija.

yo viví más de 30 años a su lado

y creo que nunca terminé

de conocerlo.

siempre fue tan cerrado

que--que nunca supe adivinar

ni entender sus reacciones.

helena: ¿y todavía te duele

haberte separado de él?

silvia: mm...la verdad es que...

ya no.

él siempre va a ser tu papá,

yo lo respeto por eso

y por el buen abuelo que es.

pero, estoy tan entusiasmada

con el vivero,

tengo tanto por aprender

y por hacer que,

pues, cada día pienso menos

en tu papá.

helena: ay, me siento tan

orgullosa de oírte hablar así.

silvia: perdí mucho tiempo

en tratar de resolverlo,

pero, por fin aprendí

que mi vida está muy bien

sin él.

marcela: tampoco te tienes

que ir ahorita.

fernando: pero, tenías razón.

no soy un buen ejemplo

para los niños.

es mejor que me vaya lo antes

posible.

el día de mañana les digo

qué onda a los chavos.

marcela: acuérdate que mañana

se va jennifer al campamento.

fernando: bueno, pues, entonces

hablo con ella cuando regrese,

de todos modos, tu hija

ya me está perdiendo también

el respeto ella, ¿eh?

mira, flaca, eso de que me vaya

también va a servir para que

tú y yo pensemos las cosas, ¿eh?

igual y en una de esas

se--se componen, o sea, no,

le encontramos una solución--

marcela: la única solución,

es divorciarnos, fernando.

fernando: vas otra vez, ¿eh?

¿que--que no te basta con lo que

estoy haciendo?

ya acepté que lo mejor es irme,

pero, no--no nos tenemos

que divorciar, flaca.

marcela: ¿sabes qué, fernando?

si no te puedes llevar todo hoy,

no te preocupes, puedes regresar

mañana por lo que te falta.

nada más hazme el favor

de venir cuando yo no esté.

y apúrate, por favor,

que ya me quiero dormir.

[ronquidos]

santiago: ¡ay, dios mío!

[llora] no puede ser,

son las cinco de la mañana.

fer, fer, please, please,

hazte para allá, por favor.

[jadea]

[solloza]

[alarma]

marcela: ay.

ya es hora, fer.

mi amor.

[solloza]

[música]

[música]

[llaman a la puerta]

eva: sí.

ah.

ah.

mimí: ¿qué crees?

ya es hora de despedirnos.

que haga a medias en mis petacas

y--y ya me voy a la central

camionera.

juan carlos: pues, ¿por qué tan

rápido?

mimí: al mal paso, darle prisa,

eso dicen, ¿no?

para qué me espero más.

además, tampoco vayas a creer

que me voy a desaparecer

para siempre.

nada más un ratito.

así que, te encargo la casa,

el fdp.

voy a traer mi teléfono

prendido todo el tiempo

por cualquier cosa, ¿eh?

juan carlos: espérate, hombre.

se va sentir bien sola

y triste la casa sin ti,

hombre, pues, tú eres

la castañuela,

el alma de este lugar.

la que hace que lluevan flores.

y no agua.

mimí: ya no me digas

porque me tengo que ir, ¿eh?

sabes que te quiero un chorro,

condenadote.

dios te cuide y te ampare.

y cuídate mucho.

juan carlos: [susurra] cuídate.

también cuídate mucho.

no hagas ninguna tontería, ¿eh?

piensa todo muy bien, por favor,

y acuérdate aquí tienes

un amigo sincero,

que te va a estar esperando.

ojalá este viaje te ayude

a saber qué es lo que quieres

hacer con tu vida, mimí.

[susurra] no te vayas.

eres la mejor amiga del mundo,

mimí.

mi única amiga mujer.

mimí: cállate.

juan carlos: con razón la mejor,

si eres la única.

mimí: [ríe] te quiero, tonto.

marcela: anoche me quedé

pensando en lo que platicamos.

y me permití escribirte

una cosita.

nada más que te pido que la leas

ya cuando estés allá.

la lees con calmita, por favor.

jennifer: gracias.

fernando: buenos días, mi santi.

¿qué pasó?

yo también me sirvo un cafecito.

no te lo pido porque se ve

que andas en ¿qué?

santiago: ¿en qué?

fernando: en pena, ah, santi.

oye, por cierto, ya casi

no hay nada en la despensa.

santiago: mm, pues, podrías ir

al súper, ¿no?

fernando: mm, órale, va.

déjame dinerito y compro algo

para hoy.

ah, es que no he ido al cajero

a sacar lana, mi santi.

oye, mi santi.

ahora que te veo bien,

qué mala cara traes, ¿eh?

¿dormiste mal?

¿tuviste pesadillas?

porque fíjate que yo caí

como ¿qué?

santiago: ¿como qué?

fernando: como tronco, mi santi.

es más, me hizo falta,

¿qué me hizo falta?

santiago: ¿qué?

fernando: pues, como diez

minutitos más, mi santi,

con permiso, ¿eh?

ay, no hagas tanto ruido,

mi santi.

eva: ay, ¿sabe qué?

traigo mi corazoncito

abolsonado, ¿sabe cómo?

mire, le voy a decir.

así.

helena: eva.

eva: apachurrado.

¿sabe cómo?

así.

pues, quiere ver que soy

muy apegada a mi primita mimí,

¿verdad?

y ahora que se fue, luego--ay,

mi corazón.

la voy a extrañar horrores,

oiga.

así.

[gruñe]

eso es de horror.

helena: sí, yo la entiendo.

pero, esperemos que regrese

pronto de sinaloa,

que no se quede mucho tiempo

allá.

eva: ay, yo descu--cristo,

escucha las plegarias

de helenita, cristo.

bueno, ¿usted cómo dice

que le va?

yo la sigo notando así como que,

así como que así, no sé.

¿es porque anoche tuvo

que cancelarle a juan carlos?

por lo de su papá.

helena: pues, en parte, sí.

eva: ah...

helena: ay, tengo muchas, muchas

ganas de verlo.

pero, estoy muy preocupada

por lo que me dijo plutarco.

de alguna manera, amenazó

con despedirme de la empresa.

eva: sobre mi cadáver, fíjese,

eso no lo voy a permitir jamás,

porque por algo yo soy socia.

ahora mismo voy a ponerle

los puntos sobre las íes

a ese remero de dictador.

helena: eva, no, espera, espera,

eva, eva.

eva: déjeme cachetearlo.

una y ya.

nunca me deja cachetearlo.

helena: eva, a ver, escúcheme.

a mí me contrataron para

el proyecto de playa majahua

y grupo imperio

está en su derecho de rescindir

mi contrato cuando todo termine.

por eso me urge comprobar

lo antes posible que mi proyecto

fue plagiado.

porque hasta ahorita, las únicas

pruebas que tengo

son las dos tesis

de la señora antonia,

pero, eso no--no es suficiente

para aclarar nada.

eva: ay, sí, ¿verdad?

y para rematarla, la persona

que tiene el famoso disco,

ese que nos puede ayudar,

¿verdad? se anda haciendo guaje,

nomás.

todavía no es hora que no

me lo da, ¿usted cree?

déjeme ir a ver a plutarco,

le reviento esto en la cabeza.

no sea malita--

helena: no hagas la cosas más--

eva: me asusto, no va a saber

dónde le--

helena: eva.

eva: ya, deme chance.

¿cómo cree que le voy a pegar--

[música]

eugenia: entonces, el que me

dejó a mi suerte,

en aquel albergue

con los indigentes, ¿es el mismo

que se aprovechó de ti?

claudia: sí.

eugenia: ah.

¿y cómo lo conociste?

claudia: me lo presentó kevin,

el--el niño ese de la clase

de música.

eugenia: te topaste con un tipo

sin principios ni valores.

no solo me puso en riesgo a mí,

tampoco tuvo el menor escrúpulo

en presionarte para satisfacer

sus instintos.

¿te das cuenta de lo peligroso

que es el tal daniel?

claudia: sí.

eugenia: es urgente que yo hable

con sus papás, tenemos que ir

al colegio para que nos den

su dirección, teléfono--

claudia: señora, no, es que

no quiero ofenderla,

pero, si se da cuenta que si

le contamos al director

de la escuela lo que pasó

y todo, no nos va a creer

a ninguna de las dos.

eugenia: pero, si vamos a decir

la verdad.

¿por qué no nos va a creer?

claudia: por mi culpa.

acuérdese que ya una vez

hablamos con él y yo le di

un nombre falso para que no

encontraran a daniel y todo.

y además, pues, le hice creer

que usted estaba mal.

que--como que no sabía

lo que decía y...

eugenia: sí.

tienes razón.

tal vez no tenga mucho caso

ir a esa escuela.

pero, si dices que te

lo presentó kevin,

a lo mejor, a través de él,

podemos encontrar a la familia

de daniel.

claudia: lo que no le he dicho,

es que daniel tiene novia.

eugenia: bueno, solo eso

faltaba.

ay, lo que ese tipo

no tiene es vergüenza.

claudia: bueno, el caso, es que

ella es jennifer,

la hermana de kevin,

y pues, si se entera de todo,

quién sabe qué vaya a pasar.

eugenia: ay, a ver, a ver,

a ver, espérate, espérate.

e--esos niños, jennifer y kevin,

¿son los hijos de marcela?

¿la amiga que me recomendó

tu escuela de música?

claudia: sí.

jennifer: moría por estar

aquí contigo.

y también por salirme

de mi casa.

obviamente, ya teníamos broncas

por todo lo que te conté.

pero, están más intensas ahora

que mi papá se fue quien sabe

dónde.

daniel: es que estuvo cañón

eso de que tu jefe

se hiciera pasar por ciego,

mi amor.

pero, sirvió para que

te dieras cuenta que tus papás

solo piensan en sí mismos.

y que ellos ni siquiera

te quieren tanto como yo, ¿eh?

jennifer: ¿tú crees?

daniel: claro que sí, mi amor.

es obvio que lo que quieren

es tener ventaja, vente,

siéntate.

la verdad, él quiere sacarle

lana a mi papá, ¿eh?

y ella, o sea, tu mamá,

está superclavada

en ser ejecutiva.

¿dime si no?

no les importa lo que pase

contigo y con tu hermano.

a poco no.

jennifer: la verdad es que no

me hago a la idea de verlos

separados.

yo sé que en todas las familias

hay broncas,

pero, siempre me encantó

que mis papás siguieran juntos

a pesar de todos los problemas.

daniel: ay, no me digas, neta,

los prefieres agarrados

del chongo que separados.

jennifer: es que no siempre

estaban peleando.

mira, sí discutían y todo.

pero, cuando mis amigas

me contaron que sus papás

se iban a divorciar,

yo pensé que los míos, pues,

nunca iban a hacer eso.

daniel: ay, a ver, mi amor,

a ver, ya ves que sí, ¿eh?

se separaron y no se detuvieron

ni por ti ni por tu hermano.

jennifer: ahora sí creo que

el matrimonio no sirve para nada

y es un asco.

daniel: obvio, obvio, mi amor.

a ver, ya, pero tampoco

te claves, ¿ok?

a ver, hay que dejar las broncas

familiares fuera de aquí,

¿te late?

porque si vine hasta acá,

fue por estar contigo nada más.

para estar tú y yo solos.

jennifer: [ríe]

daniel: para hacerte mía.

¿me explico?

jennifer: sí.

dani.

¿sabes qué?

yo también quiero tener

mi primera vez contigo.

lucía: y entonces, ya está hecha

la reservación para el regidor

de playa majahua.

suite sin el express de reforma,

¿sí? ¿segura? si no me van

a ajusticiar a mí, ¿eh?

cindy: no, no, sí, ya,

no te apures.

ya lo chequee y su suite

está lista.

lucía: mm.

santiago: cindy.

¿te puedo entregar

el informe de las agencias

de viajes para el área

de contabilidad?

cindy: sí, sí, sí, santiago.

ya los llevo.

ya los llevo, santiago.

lucía: pues, este--

santiago: ¿eh?

lucía: ¿qué--cómo te fue

en--en tu cambio

a tu departamento?

cómo--sí.

santiago: bien.

cindy: ¿cómo?

¿ya no viven juntos?

¿ya no son roomies?

no, no me digan que tuvieron

un problema, pues,

¿por qué se separaron?

¿qué pasó?

santiago: no.

lucía: mira, pasa luego, así--

santiago: el departamento ya--

lucía: la situaciones son--

cindy: entonces, yo gané

la apuesta, yes.

sí, vero y jacqui decían que,

pues, bueno, iban a terminar

compartiendo mucho mas

que el departamento, yo decía

que no, porque, bueno, ustedes

no tienen nada que ver.

son como el agua

y como el aceite.

eva: he estado llame y llame

a don adriano y el señor

no se digna a contestarme.

oiga, qué feo.

pudiente, pero, qué feo.

helena: no, no sabe cómo me urge

ya que todo esto se solucione

para--para estar finalmente

con juan.

eva: [suspira]

helena: eva.

me da pena molestarla con esto,

pero, usted tiene algún

inconveniente de que lo cite

yo a él otra vez

hoy en la pensión

donde usted vive.

eva: ay.

picarona, es usted

una insaciable, licenciada.

helena: no...

eva: [ríe]

denle vuelo a la hilacha,

pues, yo creo, hombre.

igual nos podemos ir juntas

y platicamos en lo que llega

el ex minero.

helena: ¿quién?

eva: el ex minero, porque estaba

bajo tierra.

[ríen]

ay, me encanta que--

lucía: sí, ya está todo listo

para recibir al señor regidor

esta noche en el hotel express

de reforma y así va a poder

el señor a la junta que--tan

¿qué?

de planos, sí las interrumpí--

eva: no, claro, vemos que

tocaste y dijimos pásale.

pues, ya qué, ¿no?

helena: ya, no te preocupes,

gracias por lo del regidor

y ahora tenemos que reunir

toda la documentación

para la junta.

lucía: ya casi lo tengo

todo listo, ¿eh?

helena: bueno, también tenemos

que ver con marcela

lo del departamento de turismo

de convenciones, acuérdese, eva,

que quedamos de echarle la mano.

eva: no se me olvida,

ni que fuera lucía, oiga.

yo tengo memoria de elefanta.

¿sabe cómo?

así.

[barrita]

helena: [ríe]

eva: así no le hace, ¿verdad?

bueno, voy con marceluca

y regreso, voy a practicar.

helena: dele, ¿de qué? ¿de--

eva: [barrita]

lucía: se va a herniar

la garganta.

eva: con esa nunca iba a salir.

lucía: nunca.

helena: a ver.

eva: [barrita]

helena: eso es una ballena.

[música]

[música]

daniel: te amo, mi amor.

te adoro.

y quiero tanto a tu familia

que no me importa que se hayan

portado tan mal con la mía.

jennifer: ay, ya.

dijimos que las broncas

se iban a quedar fuera

del campamento, ¿no?

daniel: tienes razón.

¿sabes qué?

en la tarde, te voy a llevar

a un lugar increíble

que conozco por aquí.

por fin vamos a estar juntos

tú y yo solitos.

¿y sabes qué?

te juro que no te vas

a arrepentir.

eva: ¿qué--qué what?

el cavernícola de tu esposo

no es nada ciego,

si no andaba de parranda.

perdóname, marceluca,

pero, si yo lo veo,

me lo voy a agarrar a bolsazos

aunque no me vea el ciego falso,

¿sabes por qué? por payaso.

y por mitotero, ¿sabes cómo

lo voy a agarrar a bolsazos?

así, mira.

marcela: ay, sí yo también

tengo ganas de hacer eso.

con estas me salió,

fue invento todo.

por eso, ahora sí la separación

va en serio.

con decirle que fernando ya no

está viviendo en la casa.

eva: ay, tú sabes que yo

te apoyo en lo que decidas, ¿eh?

solo te pido que lo consideres

todo muy bien antes de dar

un paso tan serio.

marcela: no, ya es un hecho,

doña eva.

ya se fue de la casa,

está viviendo en el departamento

de santiago.

pero, los que más me preocupan,

son mis hijos.

eva: ay.

pues, cómo no.

una como quiera, ¿no?

pero, y las criaturas, ¿qué?

¿qué culpa tienen las criaturas?

el prehistórico neanderthal

de tu marido,

no tiene progenitora, es más,

nunca la tuvo.

no se debe jugar con la salud

nunca, marcela, es un barbaján,

un cabezón, un guarachudo

bueno para nada,

come cuando hay.

¿sabes qué?

cuentas conmigo para lo que sea,

marceluca, tú no te preocupes

de nada.

ya veremos cómo hacerle para que

los planes estén bien.

a pesar de la inminente

separación.

marcela: muchas gracias.

[celular]

eva: timbre.

mi bella dama, pero qué gustazo.

¿en qué la puedo servir?

ah, precisamente, estoy aquí

con ella, qué casualidad,

es usted una pitonisa, ¿eh?

sí.

vamos para allá.

helena: no, no te confundiste.

eva y marcela sí quedaron

de venir ver esto con nosotras,

pero, cancelaron porque

de última hora tuvieron

que salir las dos.

lucía: no.

mira, no vayas a creer que a mí

me gusta el chismeo, porque,

digo, también por qué ibas--

helena: ah, sí, no, no.

lucía: pero, sí está raro

que se hayan ido así nomás.

así son decir dónde, por qué

o con quién o de qué--

lucía: o sea, algo te debieron

de haber dicho, ¿no te dijeron--

helena: no me dijeron porque

no son chismosas.

ni yo les pregunté porque no

soy chismosa.

como otras.

pero, es muy importante

la documentación para la reunión

de mañana, ¿eh?

ya necesito que esté completa.

lucía: sí.

helena: oye, lo que no veo

es el--el--el informe este

que nos mandó santiago

en la mañana, ¿te lo dio o no?

¿o qué? no está acá.

lucía: ah, sí, este, ah,

aquí está.

es que--es que, bueno, no se

lo pedí yo personalmente, ¿no?

o sea, mande a vero a que

se lo pidiera y quién sabe

por qué no te lo di,

se me olvidó, no sé.

helena: oye.

no quiero parecer metiche.

lucía: ¿ah, no?

helena: pero--no.

pero ¿qué no quisiste ver

a santiago y por eso

se lo pediste a vero?

¿cómo se llevan ahora

ustedes dos?

lucía: no--no te importa,

chismosa.

helena: ¿cómo se llevan ahora

ustedes dos?

lucía: bien, normal, cool,

o sea, cada chango

a su mecate, ¿no?

eh, ¿en qué estábamos? a ver,

estoy muy ocupada--

helena: estábamos en que no

te creo nada.

tú jamás das vuelta la plática

cuando se trata de hombres.

y ahorita, le sacaste.

lucía: ¿qué te pasa--

helena: que te asiste al zócalo,

tienes miedo.

lucía: no estoy así.

helena: ay, no, supermiedo,

tienes miedo.

me sacas a platicar

y tienes miedo.

claro que sí.

claudia: a mí me da mucha pena

haberles contado todo esto,

pero la señora eugenia

tiene razón.

usted es la mamá de jennifer

y tenía que saber con quién

anda su hija ahorita.

marcela: ¿cómo no me di cuenta

antes de la clase de tipo

que era?

si le pasa algo a mí hija,

no me lo voy a perdonar nunca.

eugenia: no, no, no hay que

pensar lo peor.

lo que queremos es evitar

que a tu hija o a cualquier

otra chica le pase lo que

a claudia y--y yo creo que

todavía estamos a tiempo

de prevenir las cosas.

marcela: claudia, te agradezco

de todo corazón que hayas sido

tan valiente de contarnos

todo esto.

y quiero que sepas,

que si yo fuera tu mami

yo estaría muy orgullosa de ti.

muchas gracias.

y ahora lo único que espero,

es que de veras no sea

demasiado tarde, doña eugenia,

porque mi hija está

en una excursión de la escuela

y ahí está ese infeliz.

[suspira]

voy a marcar a ver si...

ay, no puede ser.

no debe haber señal.

eva: bueno, tú--tú tranquila,

marceluca.

lo que hay que hacer ahora es

organizarnos para localizar

a jennifer

y hablar con fernando, ¿verdad?

vamos, bye, mis bellas damas,

muchísimas gracias.

eugenia: que les vaya bien.

marcela: vamos.

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