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Por Ella Soy Eva Capítulo 151

Univision4 Feb 2020 – 12:00 AM EST

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locutor: televisa presenta...

mimi: por favorcito, señor,

por lo que más quiera,

no se la lleven.

la eva es una mujer buena

y además ella es inocente

y no ha hecho nada malo.

yadira: qué bueno que vinieron

a salvarme de las garras de este

par de lelas, de chacalas.

de "coyotas" hambreadas.

juan: ay, qué feo.

>> pareja, pareja,

necesitamos refuerzos.

tenemos un 40-20, repito,

un 40-20.

[celular]

ambos: [gritan]

juan: ay, es mi teléfono,

¿puedo contestar?

o mejor no contesto,

no contesto, está bien,

no voy a contestar.

helena: eva, contesta, eva.

a ver, otra vez.

¿dónde está?

ahora ya ni al buzón me manda,

¿por qué?

>> acaban de llegar

los refuerzos,

tenemos la casa rodeada.

afuera tienen a güey miau,

alias el chino.

yadira: anótele bien los cargos,

oficial, porque esta,

así como la ven, es terrible.

se dedica a la falluta,

al tráfico de silicona.

si no vean a la prima,

es una gandalla vil y corriente,

de verdad.

mimi: eso no es cierto, oficial.

todos: [hablan a la vez]

>> ya, basta, basta, ¡silencio!

¡cállense las tres!

juan: ¡cómo gritan las viejas!

>> no venimos por ninguna

eva maría, nosotros tenemos

orden de aprehensión

contra yadira rivers.

conocida como

la reina del norte,

la sultana del monte.

la terrible witsie witsie,

buscada por la pgr,

el fbi y la interpol.

>> cambiamos aquí el lente

cinco, lo vamos a cambiar.

además, el cuadro está bonito.

>> pero ¿quién salió

de ese cuarto por fin?

eugenia: [gime] algo me dice

que a claudia le pasó algo.

trae otra mirada, otro caminar.

algo le sucedió.

>> [susurra]

eugenia: ¿lo ves, te das cuenta

de lo mismo que yo?

>> sí, señora.

daniel: perdóname, jenni.

o sea, te juro que ayer

me desaparecí, mi amor,

porque tuve uno de esos rollazos

familiares, ahí.

ya sabes, el oso de la familia,

que no se aguantan

ni entre ellos.

jenni: pronto seremos dos

con esos rollos,

en mi casa ya no tarda

en estallar la bomba.

mi amor, voy a necesitar mucho

de tu apoyo.

daniel: mi amor,

ya sabes que sí.

lo bueno es que ¿sabes qué?

en dos días ya es el viaje

de fin de curso, vamos a poder

estar lejos de nuestros papás.

jenni: ¿te digo algo?

a veces siento que tú eres

lo único que tengo.

daniel: siempre, mi amor.

>> esta peligrosa delincuente,

contrabandista, fallutera

y amante de lo ajeno es buscada

en toda la frontera norte

de este y del otro lado también.

yadira: no sé qué,

me están confundiendo,

está bien fea la vieja.

esa no soy yo, señor general,

oficial, yo soy eva maría león

jaramillo viuda de zuloaga.

esa que está ahí no es eva.

esta vieja se fue--

y me robó mi identidad.

la maldita eva soy yo.

>> usted nació en tucson,

arizona, y desde hace tiempo

le estamos siguiendo los pasos

por asociación delictuosa,

contrabando y varios cargos más.

yadira: ¿cómo voy a ser yo,

señor coronel?

yo--primita, familia,

emeteria, dile.

mimi: que no me digas emeteria.

yadira: así te llamas

y está bien bonito tu nombre.

juan: está bien bonito.

yadira: la verdad,

diles la verdad.

mimi: miren, señores oficiales,

ya, la única prima que yo tengo,

la única eva es esta.

[música]

[música]

ambos: [hablan a la vez]

mimi: ya, cállate, y no

me vuelvas a decir emeteria.

juan: así te llamas, prima,

ya en buena onda.

>> llevamos bastante tiempo

siguiéndote la pista,

yadira rivers.

>> mira, aquí está la prueba

contundente, el pasaporte

de estados unidos a nombre

de yadira rivers, con tu foto.

nacida en tucson, arizona.

>> ahora sí, yadira rivers,

ya te cargó el pañal.

juan: ay, yo tengo uno

en mi cuarto, bien que lloran.

yadira: quiero mis abogados.

ustedes no me pueden detener,

yo soy la verdadera eva.

esa gigantona hija de su madre

se llama juan--

es una impostora.

juan: ¡cállate!

señores oficiales de la ley,

lindas personas, tan educados,

tan bellos y tan guapos,

esta sabandija le quería quitar

su casa a mi prima.

mimi: sí, la verdad sí,

es que ella quería convertir

mi humilde pensión

en una casa de masajes.

¿cómo decía?

juan: ¡spa!

mimi: eso, ande,

y con final feliz, eso dijo.

juan: y para rematar,

esta endiablada mujer,

engendro de luzbel,

quería entregar nuestros

cuerpecitos frágiles,

pequeños y débiles

a un mafioso jugador chino.

yadira: ¿chin--chino?

yo no conozco a ningún chino,

al único asiático que conozco

es el de la agrícola oriental.

juan: [balbucea]

>> a ver, traigan al 30-98.

repito, traigan al 30-98.

hace unos momentos fue detenido

aquí afuera güey miau,

alias el chino,

que dijo que venía

por una cachorra madurona.

yadira: es esa.

>> el chino ya confesó.

yadira: maldito chino soplón,

me delataste con la policía.

chino infeliz,

te voy a dar cuello.

>> no, te equivocas, yadira,

el que te delató fue otro.

ambas: [resuellan]

¡dago!

dagoberto: [balbucea]

todos: ¿qué?

>> encontramos al señor

dagoberto moribundo.

yadira rivers intentó matarlo

arrojándolo de un tercer piso.

en el percance, se mordió

y se cortó un pedazo de lengua

al caer, es por eso

que no puede hablar.

juan: [ríe]

>> pero el señor aquí presente

denunció por escrito

a yadira rivers como la única

y verdadera responsable

del intento de su homicidio.

el señor nos informó

de su asociación con el chino

y nos dijo dónde podíamos

encontrarlo.

yadira: hijo, deslenguado.

desgraciado, ¡mientes!

mientes con todos tus dientes,

desgraciado, cochino,

mentiroso y traidor.

yo soy y siempre he sido

eva maría león jaramillo

viuda de zuloaga.

a ver, ¿de dónde somos?

aquí, a calzón quitado,

frente a todo el mundo.

a ver, ¿quién es la verdadera

eva, esta gallina culeca, fea,

horrible, o yo?

a ver, díselos, díselos.

órale.

juan: dago.

todos: [hablan a la vez]

juan: ¡dago!

yadira: además de que rimas

horrible ahora dices perjurios.

yo soy eva, yo soy eva,

la única eva, pues.

>> ya, se acabó el mitote,

vámonos, yadira rivers.

tienes que ser juzgada

en los estados unidos y de menos

te van a echar unos 30

o 40 añitos en la cárcel.

juan: guapo, no se la lleve,

déjeme decirle algo porque no

la voy a volver a ver.

eres mala como la triquina,

mala como las arañas, mala.

y con todas las mañas.

yadira: mala, pero qué bonita,

chirrión... con dignidad

me voy a la cárcel.

con dignidad, pues,

con dignidad.

juan: ay, prima...

ambos: [hablan a la vez]

juan: cristo es grande

y nos protege.

cristo redentor.

ambos: [ríen]

mimi: ay, besas mucho, prima.

helena: ¿qué está pasando aquí?

juan: ay, qué bueno que vino,

helenita, una tragedia.

helena: pero ¿qué pasó,

qué tragedia de qué?

lucía: ay, mi rey, gracias,

todo el día consintiéndome

mis caprichos.

mira, ay, sí, hasta mi osito

de peluche para mi colección.

>> para ti todo, mi amor.

lucía: ay, fíjate, oye,

¿por qué venimos a la ciudad,

no te estás quedando?

>> no se me ocurre otro lugar

mejor para cerrar con broche

de oro nuestro sabadito.

lucía: ah.

>> ¿cómo ves?

una comida romántica,

tú y yo aquí, ¿me explico?

lucía: mira, sí, si te soy

sincera, yo así ahorita,

hambre, así, hambre,

no tengo tanto.

>> bueno, pero después

de lo que va a pasar,

seguro nos va a dar

un hambre atroz.

lucía: ¿después de lo que va

a qué, qué va a qué?

¿a pasar qué?

>> lucy...

lucía: ey, no, espérate,

espérate, ¿sabes qué?

perdón, perdón, pero es que--

no quisiera que pase

como la última vez

que nos vimos, ¿no?

que pasó lo que pasó.

y al otro día te estabas--

no, mejor yo creo que llevamos

nuestro noviazgo paso a pasito,

¿sí?

>> ¿noviazgo?

lucy, me acabo de separar.

hasta el año de casado

me puedo divorciar

y no tengo ni seis meses.

lucy, estoy en crisis,

¿me explico?

lucía: ay, ay, güey.

helena: es que me quedé

con el pendiente,

se me desapareció.

y luego ya ni siquiera

me contestaba el celular.

y con todo lo que está pasando,

no sé, me entró un mal

presentimiento, por eso vine.

juan: pues, ya ve que no estaba

tan equivocada mi pitonisa.

helena: eso que me contaron

de su prima es para no creerse.

juan: ya ni nos diga.

y nosotras sin saber

que se trataba de una peligrosa

delincuente.

conocida como [balbucea]

helena: ¿cómo?

juan: [balbucea]

mimi: yadira rivers.

juan: que desde cuantísimo

la buscaba la policía, ¿verdad?

cristo, qué bueno

que te apiadaste de nosotras

y mandaste a la ley, cristo.

mimi: no, sí, tremendo sustote

que nos llevamos, helenita.

pero mire, al final los buenos

siempre salimos ganando,

¿que no?

juan: yeah.

helena: pero ¿ustedes están

bien, no les hizo daño ni nada?

juan: ay, no, todo se resolvió

bien, alabado sea el cielo,

esa criminal está detenida.

y seguramente la van a dejar

en su mazmorra por el resto

de sus días, con un grillete

y una bola de metal

que va a caminar,

¿sabe cómo va a caminar?

helena: ya sé cómo, eva.

lucía: ay, espérate, espérate,

hazte para allá.

>> lucy, tú malinterpretas todo,

no sé qué hacer con mi vida:

si divorciarme,

regresar con mi esposa.

lucía: a ver, a ver, entonces,

¿qué es lo que quieres conmigo?

>> digamos que tú eres

una dulce transición entre

mi vida pasada y la futura,

si me explico.

ahora lo último que quiero

es asumir un compromiso.

lucía: así, de plano.

>> lucy, somos adultos.

lo que podemos hacer sin broncas

es divertirnos un rato,

todo bien.

lucía: no, no, no, todo mal.

¿sabes qué?

aquí está tu globo,

toma tu mugre globo.

¡ay, toma tu globo!

y toma tu peluche.

hombres como tú sobran, ¿eh?

yo quería algo más de ti.

>> ¿qué te pasa, lucy?

no entiendo a las viejas.

lucía: ¿qué, ese es el problema?

y ustedes los hombres sienten

que no nos entienden,

y no tienen la más mínima

intención de hacerlo.

que te quede bien clara

una cosa, no me vuelvas a buscar

en tu vida, nunca jamás.

¡nunca!

plutarco: ya, déjate de rodeos,

dime, ¿cómo te fue con rebeca?

¿le diste su calentadita?

onésimo: sí, claro,

le metí un calambre,

le puse su estate quieto.

ya no va a volver a molestar,

de veras.

plutarco: vaya, entonces creo

que ahora sí me libré por fin

de esa caperucita insoportable.

onésimo: claro, o sea,

¿de plano ya no quieres nada

de nada con la rebeca?

plutarco: nada,

todas mis energías

van hacia helena, mi helena.

va a ser mía o de nadie.

[música]

[música]

plutarco: ya déjate de tanto

bla bla bla.

¿ya descubriste quién es

el que anda con helena?

onésimo: ay, plu...

te estoy diciendo.

desde qué hora te dije

que la licenciada nomás se va

de su casa a la oficina,

de la oficina a su casa y ya.

plutarco: a ver, enséñame fotos

que lo comprueben, vamos,

enséñame.

onésimo: ¿cómo te las voy

a enseñar si no traigo

la cámara?

me hubieras avisado antes.

a ver, mejor explícame

de tu obsesión por la helena,

¿es así ya tanta que ya

te olvidaste de la rebeca

para siempre?

¿así ya, de veras, de veritas?

plutarco: sí, ¿por qué tanto

interés por esa víbora?

¿quieres algo con rebeca o qué?

porque si es así, olvídalo.

ella jamás se fijaría en un naco

iletrado y mediocre que no pasó

de tercero de primaria, como tú.

marcela: ¿cómo puedes ser

tan descarado de no irte

de la casa después

de lo que hiciste?

¿que no tienes vergüenza,

fernando, verdad?

fernando: sí, tengo, es que no

es de vergüenza la cosa,

es de justicia.

marcela: hasta por justicia.

fernando: es que está bien

que me equivoqué, y mucho.

pero no quita que a mí también

me costó esta casa.

¿o lo que yo trabajé

para comprarla no vale o qué?

marcela: no, ese no es el tema,

el tema es que ya no podemos

vivir bajo el mismo techo.

¿o qué quieres, ahora resulta

que además tus hijos y yo

nos tenemos que ir a la calle?

porque es lo único que falta.

fernando: no, yo nunca dije

que se fueran a la calle.

yo nunca te quitaría el techo,

ni a ti ni a mis hijos.

pero debe haber alguna forma

de que nadie quede desamparado,

¿no?

marcela: desamparado, por favor,

como si fueras un chamaquito.

fernando: ¿ya ves, ya ves cómo

trato de hablar decentemente

contigo, en buen plan,

y no se puede?

marcela: sí, por eso me gritas.

fernando: sí, porque no me dejas

hablar, porque no hay forma--

marcela: porque ya no quiero oír

más tonterías, fernando,

ya no hay nada que puedas decir.

además, como las culpas no caen

al suelo, entonces,

que las cargue tu esposa.

¿ves por qué quiero

que te vayas?

porque nunca aceptas

tus responsabilidades

y todo es mi culpa, siempre.

juan: ¿qué es lo que le puedo

decir, verdad?

mi licenciada favorita,

es que no desconfíe

de juan carlos.

confíe, él seguramente la está

pasando por ahí muy mal,

escondido.

dele un tiempo

para que las cosas

se acomoden, ¿verdad?

finalmente, el fiambre,

el fiambre, porque estaba

envuelto, ¿no?

helena: ah, sí, sí.

juan: bueno, finalmente

le ha demostrado su amor,

y con creces, ¿que no?

helena: sí, tiene razón.

muchas gracias, eva,

sus palabras siempre me hacen

sentir mucho mejor.

juan: ay, bueno, y ahora

que la policía se llevó

a mi prima, la tocaya, ¿no?

que en realidad es [balbucea]

le puedo ofrecer la pensión,

¿verdad?

para que usted y el exfiambre,

fiambre porque estaba en--

helena: sí, y ya revivió.

juan: exacto, pues,

para que se encuentren aquí.

¿cómo la ve?

helena: ay, eva, ¿cómo se lo voy

a agradecer?

es usted tan buena amiga.

juan: ay, ¿usted cree?

helena: sí.

muchas gracias por todo.

ya me voy ahorita, gracias.

juan: ándele.

[suspira]

nomás que sepa quién es

su amiga eva, me va a odiar.

ay, otra vez la maldita

gastritis, es por tantas

preocupaciones.

por tanto dorado,

por tanto rojo.

[gime]

lucía: el caso es que él

solo quería una tarde divertida

y nada más, y cero compromiso.

que no sabe si va a volver

con su esposa.

santiago: lo bueno

es que te diste cuenta a tiempo

de la clase de tipo que es.

no caíste otra vez.

lucía: pero ¿por qué me volvió

a buscar, santi?

si yo estaba tan contentita

aquí en mi casa.

santiago: bueno, así como que él

te volvió a buscar...

acuérdate que se encontraron.

y fuiste tú quien le marcó,

le llamó después.

bueno, eso no lo disculpa

de haberse portado

como un patán, ¿eh?

lucía: eso es lo que yo digo.

[balbucea]

¿qué te hecho para que me odies

tanto, caray?

a ver, ya, dime, dime en serio,

santi, ¿por qué nadie me quiere?

¿de verdad, de plano,

así caigo mal o soy muy pesada?

¿o doy flojera, estoy muy fea,

santi? dime.

santiago: ¿cómo dices eso,

lucía?

eres un bombón, bueno,

lo que sigue de bonita, sí.

lucía, tú eres una gran chava

y te mereces un galán

a tu altura.

lucía: debe andar volando,

porque yo no lo veo.

fernando: yo no niego

que metí la pata.

pero no tengo trabajo,

no tengo ahorros,

no tengo dónde vivir.

así es que ande como quieras,

pero esta también es mi casa

y no me voy.

marcela: ay, pobrecita víctima,

dios mío, ¿sabes qué, fernando?

yo ya te aguanté demasiado.

fueron años, años de aguantar

tu conchudez, tu impertinencia,

tu machismo, nomás me falta

que ahora empecemos a vivir

como perros y gatos

porque el señorito no se quiere

ir de la casa.

fernando: como si el matrimonio

fuera pura felicidad--

marcela: no es así,

pero sí tiene que haber respeto.

y tú no tienes idea qué es eso.

y no voy a dejar que tú

te quedes en la casa

a enseñarles a mis hijos

a ser unos transas.

no voy a permitir que te quedes

a darles ese mal ejemplo.

así que o te vas de la casa

o yo no sé cómo va a cambiar--

kevin: mamá, no puedes correr

a mi papá, ¿qué te pasa?

jenni: sí, pero tampoco

le puedes decir a mi mamá

que se vaya a su casa,

ella ha aportado más aquí.

todos: [hablan a la vez]

marcela: ¡por favor, por favor!

no nos vamos a estar gritando.

lucía: a lo mejor el destino

quiere que yo me quede sola.

así lo que se dice

sola para siempre.

santiago: tú no vas a quedarte

sola, lucía, solo es cuestión

de darte cuenta

lo mucho que vales.

y cuando eso suceda,

todos los hombres se van

a pelear por tu corazón.

y por tener ese amor que tú das,

tan grande y sin reservas.

lucía: gracias, santi.

gracias por tus palabras.

gracias por ser tan buen amigo.

¿qué haría yo sin ti?

gracias.

santiago: de nada, gracias a ti.

modesto: entre mujeres

se entienden mucho mejor.

tú acércate a ella,

ve qué le pasa, ¿no?

eugenia: pero ¿cómo pretendes

que sea yo quien se le acerque,

por favor?

la responsabilidad es tuya.

claudia es la hija que tuviste

con tu amante, y por supuesto

que me ve como su enemiga

natural... ¿sabes qué?

es inútil discutir contigo,

ya estoy cansada de decirte

lo mismo, ya.

modesto: está bien, si tanto

insiste, pues, voy a tratar

de hablar con claudia.

pero no creo que consiga nada.

ya sabes que para mí

no es nada fácil saber

cómo acercarme a mis hijos.

voy a ver que no destruyan

los muebles de mi abuela.

[llaman a la puerta]

juan: ¿se puede?

mimi, fíjate que--

¿qué tienes, qué pasó?

mimi: estoy llorando,

¿que no me ves?

es que todo lo que pasó

me afectó mucho, y además

acabo de leer esta carta

que me escribió dagoberto, vela.

la encontré tirada en el piso,

yo creo que la dejó ahí

antes de que se lo llevaran.

juan: "mimi de la rosa,

la más hermosa y primorosa.

también conocida como emeteria,

la más bella y etérea.

como testigo tengo a dios,

y después de pedirte perdón,

te digo adiós".

qué bárbaro, qué malo

es para rimes este "brother".

mimi: ya, ya sé que rima

de la patada, pero ¿qué quieres?

me cala igual, ¿y qué?

juan: está bien.

"no volveremos a vernos

más que con los eternos.

perdón por anteponer mi ambición

antes que tu situación".

chale.

"mire lejos para que no

me alcance la venganza

de yadira rivers,

que vive lejos.

perdón con todo mi corazón

mi amor--"

esto está para los leones,

qué mal rima, qué bárbaro.

mimi: sí, pero esta carta

me hizo ver lo sola que estoy.

algo debo estar haciendo mal,

pero no sé qué.

siento que todo me afecta,

como que estoy perdiendo

mi chispa, mi alegría de vivir.

me siento muy sola.

juan: no, mi niña, que no

estás sola, me tienes a mí.

tus amigos del medio artístico

imaginarios, tu trabajo

de maquillista, tu comadrita

de radio, ¿cómo se llama?

mimi: ama--

juan: esa, hombre.

además, mira, nada que una

rotura de abstinencia no cure.

mimi: no, quítate, bruto.

la desalmada esa de la eva

tenía razón, mi vida

está estancada y estoy muy sola.

juan: ah, ¿y yo qué,

estoy pintado, cómo sola?

[música]

[música]

>> honestamente, no sé

para qué tanto misterio

con nuestra cita, rebeca.

si lo que quieres

es que interceda por ti

con plutarco, de una vez te digo

que no lo puedo hacer.

rebeca: sí, ya sé que tú

no puedes hacer nada.

y no es por llamarte inútil,

pero bueno, como plutarco

te tiene agarrado

de quién sabe dónde...

>> [ríe]

a mí plutarco no me tiene

agarrado de ningún lado.

mejor dime qué es

lo que quieres,

porque te puede salir muy caro.

rebeca: ay, diosito, qué feo

y decadente se ha puesto

el mundo, de veras.

yo venía con las mejores

intenciones y en el mejor

de los planes.

>> ah, ¿sí, cuáles?

rebeca: a prevenirte, a decirte

que te cuides de plutarco.

porque cuando consiga de ti

lo que quiere, estoy segura

de que te va a dar una puñalada

trapera como me la dio a mí.

>> no soy un idiota

para que me usen, rebequita.

entre plutarco y yo

hay un acuerdo

muy conveniente para ambos.

además nos conocemos

desde hace muchísimos años.

ya sabemos de qué pie cojea

cada uno, ¿entiendes?

rebeca: yo también lo conozco

desde hace mucho, y sé dónde

tiene hasta los lunares.

diez años ayudándole en todo

para que fuera trepando.

y si no fuera por mí,

le seguirían gustando

los trajes de terlenka.

ambos: [ríen]

>> ay, rebeca, ¿por qué

no aceptas que se aburrió de ti

y ya? eso es todo.

rebeca: sí, eso me queda

clarísimo, me botó

cuando ya no le fui útil.

y hasta eso corre

con mucha suerte, porque sé

que me hubiera ido peor.

por eso te lo advierto,

ten mucho cuidado con ese loco.

juan: no lo veas tan renegrido,

mimi, todavía podemos recuperar

la pensión o a tus inquilinos.

yo te echo la mano con eso.

mimi: ¿que no te has dado cuenta

que estamos en un problemón

marca chamuco?

más choncho que antes, mi hijo,

¿que eres menso o qué?

mi prima eva fue víctima

de su propia trácala.

nadie le creyó que ella es

la verdadera eva.

y se la llevaron por ser

la peligrosa yadira rivers.

juan: qué irónico, ¿verdad?

que nadie le crea

quién es en realidad,

y por su identidad falsa

la metan al bote

y no por quien realmente es.

porque quien realmente es

soy yo, evidente.

mimi: no, tampoco, y eso mismito

es lo que te puede pasar a ti

si el mundo se da cuenta

que tú te haces pasar por eva.

igual que mi prima, que andas

usando papeles falsos que no

son tuyos y pueden acusarte

de usurpación de identidad.

igualito que a ella.

helena: oye, por cierto,

¿cómo está tu abuelo?

¿sí pasó a verte?

lalito: sí, me recogió y fuimos

por un helado, y qué bueno,

porque ya lo extrañaba mucho.

oye, ¿algún día me podré

ir a dormir con él?

helena: sí, no creo que haya

problema, pero ¿por qué dormir

allá y no pasar la tarde

o algo así nomás?

lalito: nada más

para acompañarlo, es que tú,

yo y mi abue vivimos juntos

y muy felices.

pero él no tiene con quién vivir

y está solo.

modesto: ¿segura que te sientes

bien?

porque si te duele algo,

te puedo llevar a un doctor

para ver si estás enferma

o para que te revise

por si te pasa algo, no sé.

claudia: no me duele nada

ni necesito un doctor, gracias.

modesto: bueno, es que eugenia

insiste tanto en que no te ve

bien que me preocupa

que vayas a necesitar algo

y no me lo quieras decir.

por eso te pregunto.

claudia: si tú nunca estás

preocupado por mí, papá,

¿por qué ahora sí te importa

lo que me pueda pasar?

¿porque doña eugenia te lo pide?

modesto: contigo no se puede

hablar... bueno, pero que conste

que por lo menos yo lo intenté.

lo intenté.

eugenia: pero es que se trata

de tu hermana, crecieron juntos,

seguramente nadie la conoce

mejor que tú.

renato: no se crea,

yo soy diez años mayor que ella.

crecimos completamente

separados, mi mamá era

quien la controlaba

y, que yo recuerde,

nunca hubo acercamiento

real entre nosotros.

eugenia: no lo puedo creer,

es que te oigo y parece

que estoy oyendo a tu padre.

renato: yo no me parezco

en nada a ese señor.

si lo que tiene claudia

es algo muy urgente,

claro que voy a verla.

pero si es cualquier cosa,

sinceramente tengo muchas

responsabilidades en mi trabajo

como para andar perdiendo

el tiempo por un capricho

de mi hermana.

eugenia: ¿sabes qué, renato?

no te preocupes, tú sigue

con tus responsabilidades

en grupo imperio

y no te molestes en venir

a ver a tu hermana.

buenas noches.

claudia está mucho más sola

de lo que yo creí.

[piensa]

me parece que ya es hora

de hacerse cargo

de esta pobre niña.

[música]

[música]

ambos: [hablan a la vez]

lucía: ya... ay, santi.

[ríe] no lo puedo creer.

ay, estuvo... maravilloso.

santiago: sí... digo,

pero estoy seguro

que fue un error.

digo, porque tú y yo

somos amigos.

[televisión]

>> ¿y ahora cuál es la broma,

qué te trajiste conmigo?

>> ¿no estamos jugando

a los casados?

a mí ya me gustó el jueguito.

acabamos de amigos,

tal vez sea mejor, ¿hecho?

eugenia: es una película que ya

tiene muchos años, es un clásico

de la cinematografía mexicana.

claudia: estuvo bonita, gracias.

eugenia: [suspira]

la protagonista de esta película

fue una gran amiga mía.

hicimos una obra de teatro

juntas hace más de 30 años.

fue uno de los personajes

más difíciles que he

representado en mi vida.

claudia: ¿usted era buena

o mala?

eugenia: es más complicado

que eso, era una mujer

que pasaba por una situación

muy fuerte.

una de esas que parece salida

de la novela, pero que realmente

pasan en la vida real.

claudia: ¿y de qué se trataba?

eugenia: de una joven confundida

que, sin tener a quién recurrir

para pedir un consejo,

una palabra amiga,

se entrega a un hombre

que no valía la pena.

claudia: [llora]

eugenia: él era un tipo

como muchos,

y que lamentablemente no saben

apreciar a la mujer valiosa

que les brinda su confianza.

y luego de hacerla suya, pues,

la dejó sintiéndose sola

y abandonada a su suerte.

santiago: no quiero que--

me malinterpretes, lucía.

pero hay momentos en la vida

de un hombre en los que uno

se siente solo, y se deja ir.

y como a ti y a mí

nos ha ido mal, o sea,

con nuestras parejas, entonces--

lucía: sí, sí, santiago,

ya entiendo, sí.

yo estaba muy sensible,

tú... confundido, ¿no?

santiago: yo creo que--

arriesgamos nuestra amistad

por andar de--

lucía: la pasión, fue la pasión

de--del momento.

fue un error, fue un error.

claudia: ¿cómo se llamaba

esa obra de teatro?

eugenia: "inocencia robada".

claudia: [llora]

eugenia: hay historias

de las que es

muy difícil hablar.

pero no porque sean inventadas--

porque el cine, el teatro,

la televisión son un reflejo

de la vida.

si alguien viera nuestras vidas

en una telenovela, seguro--

seguro diría que no es verdad.

claudia: [llora]

eugenia: ay, claudia...

claudia: [llora]

silvia: ¿ya se durmió?

helena: sí, ya, pero después

de lo que nos dijo siento

que lalito tiene razón.

yo no lo había pensado así,

pero mi papá no la debe

de pasar nada bien

viviendo solo en la casa.

silvia: a lo mejor, no,

pero su carácter

no lo ayuda para nada.

sin ir muy lejos, cuando fue

al vivero estuvo a punto

de armarme una escena de celos

y nada más porque me vio

hablando con un cliente.

helena: no me digas eso.

silvia: sí, y si se detuvo

fue por lalito, pero se moría

de ganas de gritar

delante de ese señor,

que no estaba haciendo otra cosa

más que siendo amable conmigo.

ay, las cosas que se le ocurren

a tu papá, de veras.

helena: ma, y aquí entre nos,

¿alguna vez has pensado

en rehacer tu vida

con alguien más?

silvia: no, hija, yo ya no estoy

para esas cosas.

apenas vengo de un divorcio

al que me costó tanto trabajo

llegar, y lo último que quiero

es tener otra pareja.

no, como sea, te voy a decir

lo que siempre te he dicho.

él es tu papá, y la que no debe

dejarlo solo eres tú.

helena: sí, es que yo

he intentado acercarme a él,

pero no puedo, ma.

cuando empieza

con sus indirectas

y con sus malos modos

a mí me gana el coraje.

yo no puedo, no puedo con él.

silvia: bueno, trata

de tenerle paciencia

porque lalito tiene razón.

a ti no te costaría nada

hacer un esfuerzo

para llevarlo con tu papá.

porque sea como sea,

eduardo es un gran abuelo

y tú no debes permitir

que tu hijo se aleje de él.

helena: sí.

eugenia: todo este llanto

te hará bien.

cuando las palabras no salen,

las lágrimas ayudan

a desahogar las penas.

claudia: [llora]

señora, yo quisiera contarle,

pero--

eugenia: no, no te preocupes.

ni te sientas presionada,

nadie mejor que tú para decidir

en qué momento estás lista

para hablar.

lo único que deseo, claudia,

es que sepas...

que, si tú quieres,

yo estoy aquí para escucharte.

claudia: gracias.

eugenia: ya agradeces.

ay, si lo único que hice

fue hacerte compañía

y contarte un poco

de lo que aprendí en la vida.

sí, gracias a lo que viví

en mis años como actriz.

claudia: me hubiera gustado

verla en esa obra que me contó.

eugenia: ese personaje,

y muchas otras cosas que hice

en el cine,

y la vida misma...

me enseñaron que hasta

las situaciones más difíciles

se pueden superar.

así que no dejes

que se te cierre el mundo

sin importar lo que haya pasado.

claudia: [llora]

santiago: lucía, pensé que ya

habías salido y--

lucía: no, no, todavía no.

voy a ver a helena un ratito

a su casa y luego voy a hacer

unas cosas y así,

para aprovechar el dominguito.

¿ya te vas?

santiago: no, nada más estaba

sacando una de las maletas.

hasta mañana a la tarde

se van los inquilinos.

bueno, pero quería preparar

todo para mudarme

regresando de la oficina.

lucía: ajá.

santiago: digo, pero si tú

quieres, hoy mismo me puedo

ir a un hotel.

lucía: no, no, no.

o sea, no te preocupes, digo,

nada más quería saber

porque total te vas mañana,

¿verdad?

y no lo dije porque quiero

que te vayas, no quiero.

digo, vamos, a menos

que te quieras ir.

santiago: ¿entonces sí prefieres

que me vaya?

lucía: no, no... no, ¿sabes qué?

la que se va ahorita soy yo.

ambos: [hablan a la vez]

lucía: [balbucea]

santiago: adiós.

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