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Por Ella Soy Eva Capítulo 147

Univision31 Ene 2020 – 12:00 AM EST

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locutor: televisa presenta...

santiago: o sea, me dio

muchísima pena haberlos

interrumpido ayer.

si hubiera sabido que estaban

acá como--

lucía: a ver, santi--

santiago: no, no, no hubiera

salido de mi habitación.

oye, ¿se enojó?

lucía: lo que pasa es que él

piensa que no es correcto

que yo tenga un "room mate"

hombre, ¿tú crees?

santiago: ay, pues es por

desconfianza yo no sé por qué.

porque tú y yo

solo somos amigos.

lucía: ajá.

santiago: aunque está

en su derecho, yo lo entiendo.

pero ¿sabes qué?

como me van a entregar

el departamento que renté, pues

igual y me regreso por allá.

lucía: ¿y eso por qué?

¿qué pasó? ¿no les gustó?

santiago: no, no, no,

lo que pasa es que la chava

que me lo renta está embarazada

y que necesita más espacio.

y como me lo van a regresar

antes de tiempo,

pues me van a dejar el depósito.

nada mal, ¿verdad?

lucía: no, no, sí,

eso sí está bien.

pero tú tranquilo, ¿eh?

tampoco es--corre prisa,

tú tómate el tiempo que quieras.

santiago: lucía.

lucía: ¿eh?

santiago: gracias.

lucía: de qué.

ay, te voy a extrañar.

santiago: yo también.

lucía, ¿sabes qué?

me da mucho gusto

que estés cumpliendo tus sueños.

y que ya tengas novio.

porque sebastián es tu novio,

¿verdad?

lucía: bueno, tanto así

como mi novio, así como--

qué bruto, como es mi novio,

qué novio es, no.

pero yo creo casi ya.

fernando: flaca, ¿tú te vas

de una vez con ellos

a la oficina o cómo?

marcela: no, ¿cómo crees

que te voy a dejar solo?

ya avisé en grupo imperio

que llego hasta la tarde.

yo me voy hasta que regresen

los muchachos de la escuela.

ustedes no se me entretengan

a la salida, por favor.

aquí los espero.

y ya apúrense,

que ya está el taxi.

jennifer: te quiero.

fernando: yo también.

dime "princeso".

jennifer: nos vemos,

ay, princeso.

kevin: ve, pa,

para que te diviertas.

fernando: ¿qué es, mi hijo?

kevin: es para escuchar música.

fernando: gracias, mi hijito.

gracias, mi hijo.

marcela: bye, mi amor.

jennifer: bye, papi.

fernando: nos vemos, mi hija.

¿y no irás a tener

broncas allá, flaca?

marcela: no, espero que no.

eres más importante tú.

te quiero acompañar

a tu trabajo,

a ver qué va a pasar.

yo no quiero que te metas

en un problema legal con ellos.

si hay manera de arreglar

las cosas por las buenas,

pues qué mejor.

fernando: no, ya te dije

que no es por gusto, flaca.

es porque no me queda de otra.

si no los demando,

esta gente no va a aflojar

la indemnización

que me corresponde.

marcela: bueno, a lo mejor

ya te están buscando

un especialista que te atienda,

mi amor.

fernando: ya los conozco.

acuérdate que trabajo

en el archivo.

revisando ahí papeles

me di cuenta que tienen

mucha cola que les pisen, ¿eh?

así es que más vale que me oigan

y me indemnicen bien,

porque, si no, ahí sí.

marcela: flaco, no se trata

de amenazarlos.

se trata nada más

de que te den lo justo.

fernando: ve cómo estoy, flaca.

soy un pobre ciego que no sabe

ni moverse solo siquiera.

así no te sirvo de nada.

no puedo dejar que la compañía

me pase por encima.

marcela: ay, flaquito,

qué te digo.

fernando: pues dime la hora,

flaquita.

porque no tarda en llegar

el abogado, ¿eh?

y quiero estar listo

para irnos de una vez.

ayúdame, flaquita.

quiero estar bien presentado.

marcela: tu corbata.

fernando: sí, por favor.

marcela: despacio.

fernando: ahí vamos.

juan: chicuelas, [balbucea].

sindi, ¿dónde estás?

no te voy a pisar.

ay, tanto chicuelas que hay

y ninguna cuida

la oficina de adriano.

se habrán ido al café

todas juntas.

[balbucea]

ay, qué recuerdos

de las nalgadas.

helena: eva, qué gusto verla.

no sabía que ya había regresado.

juan: voy llegando de mi pueblo,

santita.

nomás que antes quise yo

saludar a adriano.

helena: sí, pero no me apriete

tanto.

juan: es que la extrañé mucho.

helena: yo también

la extrañe mucho.

eva.

yo también venía a hablar

con don adriano.

y también quiero contarle

unos asunto a usted.

es que chucho,

no sé si las cosas estén bien

entre don adriano y usted.

juan: andamos en las mismas.

yo también quiero ponerme al día

con usted porque han pasado

muchísimas cosas, no sabe.

pero antes tengo que hablar

con él primero.

vamos a ver si nos recibe

juntas.

helena: sí.

juan: véngase.

adria--

¿qué pasó aquí? perdón.

¿dónde está adriano?

plutarco: mi cuñado decidió

tomarse unos días de descanso.

y por lo tanto voy a estar

a cargo en mi calidad

de presidente interino

de grupo imperio.

[música]

[música]

es que todas las mujeres

presumen de ser sensibles,

y a veces son

las más insensibles.

usted se desaparece y mi cuñado

sufriendo lo indecible.

las mujeres no saben el daño

que nos causan a los hombres.

más si estamos enamorados.

pero seguro les ha de importar

un rábano.

juan: ay, ridículo

que se haga el mártir,

en buena onda.

yo me acuerdo cómo sufrió

mi [balbucea] por su culpa,

no se haga.

no me contesta mi prometido.

renato: bueno, les informo

que tendremos una junta

más tarde para dar

la noticia oficial de que

el licenciado ramos arrieta

ocupará la presidencia de la

empresa durante la ausencia

del licenciado reyes.

helena: ¿y hasta cuándo va

a volver don adriano?

plutarco: no me lo quiso decir.

juan: ¿saben qué, copetes?

yo no estoy de acuerdo

con esa decisión, ¿cómo la ve?

plutarco: nadie le pidió

su opinión, señora.

incluso, hay una carta poder

donde mi cuñado me nombra

presidente de grupo imperio.

así que, hágale como quiera.

juan: pero qué bar--una se--

¿cómo ven, copetes?

una se desaparece unas horitas

y le cambian la jugada así.

cómo es el destino de malo.

a mí nadie me consultó

y soy tan socia como el que más.

¿sabe qué?

vámonos.

pásele.

jennifer: no te imaginas

cómo está el pobrecito.

te juro que ni en mis peores

pesadillas me imaginé

que le pudiera pasar

una cosa así.

se quedó ciego

de la noche a la mañana, daniel.

me duele tanto ver así

a mi papá.

daniel: sí, ya sé,

ha de estar muy cañón.

jennifer: daniel, si mi papá

no recupera la vista,

yo no sé qué vamos a hacer.

va a ser un golpe muy duro

para él y para todos.

mi amor, me siento muy mal.

daniel: lo peor es que nadie

de la compañía ha ido a verlo.

eso está muy mal.

pero si hay que reclamarle

a mi papá, yo lo hago, mi amor.

jennifer: ¿en serio harías

eso por mí?

daniel: claro que sí.

tú sabe que por ti soy capaz

de lo que sea.

te prometo que voy a ver

cómo le hago,

pero voy a ayudar a tu familia.

tú no estás sola.

jennifer: te quiero mucho.

yo no sé qué haría sin ti,

mi amor, gracias.

marcela: creí que se iban

a tardar más en la reunión

con los de la compañía merino.

fernando: flaca.

marcela: perdón, perdón.

fernando: no,

¿sabes qué es lo mejor?

marcela: estuvo rápido, ¿no?

fernando: sí.

en muy buenos términos,

flaquita.

marcela: sí.

fernando: yo sinceramente

creí que iban a poner

el grito en el cielo

y que me la iban a hacer de tos

para todos, pero al contrario,

se portaron muy bien.

¿a poco no, licenciado?

marcela: a ver.

fernando: gracias.

>> mire, lo que pasa

es que la compañía

quiere evitar la demanda

a toda costa.

saben que las condiciones

de trabajo son terribles.

y por eso prefieren llegar

a un acuerdo con usted

y evitar un escándalo.

estoy casi seguro que les vamos

a sacar lo que usted pide,

don fernando.

fernando: esa voz me gusta,

licenciado.

marcela: no, bueno,

tampoco se trata de sacarle

los millones.

esa es la verdad.

fernando: flaca, flaca.

mejor no te metas

en lo que no sabes, ¿ok?

marcela: no, sí, mi amor,

sí me meto.

lo honesto es pedir

que te paguen lo justo,

no hay que abusar y pedirles

peras de la virgen.

así no son las cosas, fer.

>> bueno, bueno, yo los dejo

para que platiquen.

estaré en contacto

con la compañía merino.

y cualquier cosa que resuelvan

yo se la notifico, don fernando.

fernando: ajá.

>> con permiso, señora.

marcela: lo acompaño.

fernando: ¿por qué te me pones

al brinco, eh?

y aparte enfrente del abogado.

uno aquí tratando de arreglar

las cosas y ve nomás

lo que resultas, flaca.

marcela: fernando, no me puse

al brinco, mi amor.

entiéndeme, me siento...

me siento muy rara

haciendo esto.

estamos hablando de la compañía

del papá de daniel.

del novio de jennifer.

fernando: valiente suegro

que tiene mi hija.

ni siquiera se apareció

en la junta.

eso quiere decir

que le importa un rábano

lo que pase en su empresa.

qué le va a importar

lo que me pase a mí, flaca.

la verdad.

marcela: de todos modos, bueno,

yo creo que no deberíamos

decirle nada a los muchachos

todavía.

mientras no se solucione algo,

no tiene caso que sepan

de demandas y esas cosas.

ah, por cierto,

ya no deben de tardar mis hijos.

en cuanto lleguen,

me voy a la oficina.

ya tengo la comida lista.

si no me diera tiempo

de dártela antes--

fernando: flaquita, flaquita,

a propósito de enchiladas

y esas cosas.

con esto de la comida,

de las idas y vueltas,

como que se nos va a complicar

a todos, ¿no?

¿que no estaría mejor

que de una vez pues renunciaras

al grupo imperio?

juan: ¿qué le pasa a ese

energúmeno?

se siente el dueño mayoritario

de grupo imperio, ¿verdad?

[balbucea]

qué rápido se--

helena: eva, eva, eva,

no haga corajes.

no peque así.

no tiene caso que se pongas así.

juan: ay, ¿cómo de que no?

es un cretino.

es un arribista.

es un aprovechado.

insoportable.

¿y sabe qué? no digo más.

¿por qué no digo más?

helena: ¿por qué?

juan: por respeto a usted.

helena: ay, gracias--

juan: pero qué ganas de decirle

hasta de lo que se va a morir.

a ese plutón,

y no por el planeta.

hasta el zapato se me cayó.

helena: a ver, eva,

las sillas y las cosas

no tienen la culpa.

ya deje de golpear.

no tiene por qué dejar que esto

la altere así.

se va a romper los zapatos.

a fin de cuentas

es por unos días.

y con todo su carácter,

yo confío en que plutarco

no va a hacer una locura, no.

juan: quién sabe, ¿verdad?

por lo pronto, ¿sabe qué?

nos va a estorbar para encontrar

pruebas a favor de juan carlos.

helena: hay algo, eva,

que me preocupa mucho más

que la investigación

en este momento.

a ver, con la confianza

que nos tenemos,

¿qué está pasando entre usted

y don adriano?

¿por qué esta crisis?

¿ya no se quiere casar con él?

juan: ay, helena,

desde el principio adriano supo

que yo no podía corresponderle

de la manera que él quería.

y ahora, pues ¿qué?

hasta una boda se acerca.

helena: sí, sí, ya ni me diga.

yo la entiendo mejor que nadie.

acuérdese que a mí

me pasó lo mismo con plutarco.

porque yo nunca dejé de amar

a juan.

juan: es que ese sí

que es un gran amor, ¿verdad?

helena: sí.

eva, yo siento que...

que usted ama a alguien.

pero si no es a don adriano,

cuénteme, dígame la verdad.

usted--¿usted está enamorada

de otro?

rebeca: ¿sabes?

un día de estos, deberíamos

de organizar una junta

del corporativo para conocernos

mejor, sí me entiendes, ¿no?

junta del corporativo.

raúl: no, rebeca,

no te entiendo.

¿por qué mejor no eres directa

conmigo?

dime, para qué me quieres.

rebeca: por favor, raúl.

no confundas la amabilidad

y la cortesía con otra cosa.

me ofendes.

¿ya ves?

eso me gano por acomedida

y por buena compañera.

raúl: rebeca, yo soy un hombre

que no se anda con rodeos.

y tú tampoco eres una jovencita

inocente.

así que mejor vamos a ser claros

y directos, ¿qué te parece?

sé que soy irresistible

para las mujeres.

así que, ¿para qué le damos

tantas vueltas?

rebeca: uy, raúl,

tienes la autoestima

por las nubes.

qué aplomo, qué seguridad

en ti mismo.

qué ma--

qué macho.

raúl: muy bien, rebequita.

[música]

[música]

juan: le aseguro que en mi vida

no hay ningún hombre.

no es porque ande yo pensando

en otro que esté considerando

cancelar mi boda con adriano.

eso no es así, se lo juro.

helena: lo único que yo le pido

es que piense bien las cosas.

porque es muy difícil tomar

una decisión así.

pero en estos casos,

lo mejor es hacer

lo que le dicte su corazón.

pero sin engañar a don adriano,

porque nada--nada, eva,

es peor que la mentira.

juan: ay, helenita,

no sabe la falta que me hacía

a mí hablar de esto

con usted, ¿verdad?

helena: tal vez no sea

el mejor momento,

pero yo sigo pensando

que don adriano puede no ser

tan inocente como pensamos.

juan: ay, pero ¿por qué

insiste con eso? oiga.

helena: ayer cuando yo le conté

que plutarco me dejó

fuera de fitza,

adriano le dio la razón,

se puso de su parte.

y prácticamente dio

por cerrado el asunto.

¿no le parece muy sospechoso

eso?

juan: ay, pues sí,

de que está raro, está raro.

¿verdad?

pero como si no tuviéramos

más problemas, me acabo

de acordar de algo, oiga.

helena: ¿de qué?

juan: se nos viene encima

la mentada auditoría esa

que le pedí a adriano.

y con plutarco a la cabeza,

va a estar muy difícil

encontrar alguna prueba

que le sirva a su muchacho

[balbucea].

helena: caballero.

juan: eso dije,

présteme atención.

[hablan a la vez]

helena: bueno, de todas maneras,

no hay que desesperarnos, eva.

porque de algún modo vamos

a tener que poder ayudar a juan.

juan: sí.

helena: ya verá que sí.

[llaman a la puerta]

adelante.

>> licenciada moreno,

la junta va a empezar,

ya las esperan a usted

y a doña eva.

ambas: gracias.

rebeca: pero preferiría

que esto lo habláramos después.

en un ambiente más relajado,

más cómodo.

raúl: comprendo.

como tu situación

en grupo imperio ya no es

tan estable, entonces, tú--

[llaman a la puerta]

renato: licenciado mendoza,

licenciada oropeza,

los están esperando.

junta en la presidencia.

rebeca: sí, sí.

mimí: estuve viendo

las cosas que compraste, prima.

y como que todavía no me queda

muy claro lo del negocio.

eva: pues ¿qué? ¿por qué?

¿o qué o cómo?

mimí: pues no sé, hay unos

como colchoncito así que,

pues no entiendo como para qué.

eva: ay, emeteria.

mimí: que no me digas emeteria.

eva: así te llamas, pues.

mimí: y, además,

también hay otros artículos

que son raros,

así que no son digamos

como para lo que es un spa.

eva: ay, pero quién te ve,

que nunca has salido

de tu móndrigo rancho, de veras.

ahí en los united

es como que otro boleto,

como que más acá.

más "nice", pero--

tú qué vas a entender si nunca

has salido de tu rancho, ¿eh?

ahí te encargo el changarro.

y ay de ti, ¿eh, emeteria?

ay de ti donde se me pierda algo

te lo cobro a ti,

o a la grandulona esa, ¿eh?

quién sabe qué clase

de mañas tengan ustedes, ¿eh?

[...] están solitas.

voy por unas de harina, ¿eh?

plutarco: damas, caballeros,

es mi deber informarles

que por motivos personales,

nuestro jefe licenciado

adriano reyes se va a ausentar

por tiempo indefinido.

por tal motivo, me ha dejado

a cargo de la empresa.

he aquí la carta poder

que me autoriza a tomar

las decisiones que yo crea

convenientes.

renato, pásales una copia.

marcela noriega, ¿dónde está?

santiago: tuvo problemas

familiares, no pudo asistir,

licenciado.

pero yo me encargo

de informarle.

rebeca: qué descaro.

le acaban de dar la dirección

de un nuevo departamento

y por problemas familiares

se ausenta.

a estos asalariados

les da uno la mano

y se toman el pie.

juan: ¿tú la contrataste,

rebecucha? no, ¿verdad?

entonces, chitón.

no te sientas la muy jefa,

porque ni te va ni te queda.

helena: cualquier cosa,

yo cubro a marcela.

igual que renato le puede

informar sobre esta junta.

y esperemos que tú jamás

te enfermes, rebeca.

para que no vayas a ausentarte

nunca.

rebeca: aquí se nota quién

tiene puesta la camiseta

de la empresa y quién no.

yo hasta con cólico renal

estaría al pie del cañón.

eva: hola, chiquillo.

¿qué pasó?

hola, chamaca.

>> hola.

eva: oye, ¿te avisó

el vigilante que vengo

a buscar a la eva?

>> no.

eva: es que--o sea,

de parte de su amiga íntima,

o sea, de pues yo.

>> bueno, ¿quién la busca?

porque ahorita justo entraron

a una junta muy importante.

la plana mayor.

eva: pues más mejor.

así de una vez, pues toda

la perrada tiene el placer

de conocerme.

¿eres güera natural?

>> como usted.

eva: oye, ¿es para allá?

>> no, lo que pasa

es que tengo que anunciarla,

señora, no puede pasar.

primero tengo que--

eva: o, ¿qué, pues?

móndriga greñuda.

>> lo que pasa es que tengo--

eva: a ver, espérate.

ahorita todo el mundo

va a saber quién soy yo.

eva.

ahí voy, papi.

eva, pues.

plutarco: se acabó la

discusión sobre marcela noriega.

ahora, debemos enfocarnos

en la junta con el regidor

de playa majahua

que habrá de realizarse

la próxima semana.

juan: ay, yo, yo,

yo opino que no.

hay que esperar a que regrese

adriano para organizar

esa junta, don pluti.

aunque todavía no sepamos

cuándo vaya a regresar

de sus vacaciones.

rebeca: ¿no lo sabe,

evita querida?

todavía no se casan,

y ya tienen problemillas

matrimoniales.

muy mal, ¿eh?

qué falta de comunicación.

juan: nada de eso, rebecucha,

no, no, no.

si yo no sé cuando regresa,

es porque no he hablado con él,

pero ya lo haré.

así es que no empiece

a destilar veneno tan temprano.

¿sabes cómo, chula? así.

helena: yo apoyo a eva.

puedo hablar con el regidor

y posponer esa reunión

para cuando don adriano

esté de regreso, no pasa nada.

plutarco: disculpa que te

contradiga, helena, pero sí,

sí pasa.

esa junta es urgente,

así que insisto

en que la vayamos

programando con o sin adriano.

[hablan a la vez]

[música]

[música]

marcela: no se trata

nada más de renunciar.

es todo, flaco.

a mí me da mucha pena

con los papás de daniel.

siento que es un abuso.

yo no tengo cara para ver

al muchacho.

fernando: siquiera tú

lo puedes ver, yo ya no.

marcela: flaco, no me hagas

sentir peor, por favor.

yo lo digo porque me da

mucha pena con el muchacho.

tanto que ha hecho por nosotros

y ahora estarle pidiendo

muchísimo dinero a su papá--

fernando: mira, mira, flaca,

no revuelvas las cosas.

el chamaco no tiene la culpa

de las metidas de pata que hacen

en la compañía de su papá.

y por lo visto,

es un señor muy desapegado.

después de todo,

fue un accidente de trabajo.

marcela: ya no sé qué pensar.

eva: a mí nadie me toca

ni un pelo

aunque sean de mentira, ¿eh?

yo soy amiga íntima,

uña y mugre de esta señora,

¿o no?

eva, pélame.

¿por qué no me presentas

aquí con todas estas finas

y distinguidas personas, eh?

juan: ay, jesús del guarto,

hijo de la virgen de guanajuato.

les presento a una de mis primas

de allá, de allá del norte.

¿y qué creen?

además de que es mi prima,

es mi tocaya, qué casualidad.

ella se llama eva,

¿y yo cómo me llamo? eva.

[ríen]

¿qué haces aquí, mi reina?

por el amor de--

discúlpenla, porque ahí

en el pueblo le decían primate,

porque no está muy evolucionada.

pero su carácter así es,

broncudo.

es como una bestia belcebú,

como un chango.

[ríen]

vete conmigo, prima.

eva: no, hombre, pero si--

no, espérate, güerca, espérate.

apacíguate tantito.

nomás porque estás

más alimentada que yo

y más ponchada.

no, no, a mí no me jales,

porque--

[hablan a la vez]

juan: yo mientras atiendo

a mi primita.

hay que domesticarla a veces.

[hablan a la vez]

rebeca: si me permiten,

esto es lo que justamente

llamo yo una naca.

una naca en toda la extensión

de la palabra.

la naca mayor.

tenía que ser prima

de la otra naca, la viuda.

plutarco: bueno, damas

y caballeros, prosigamos.

no dejemos que este incidente

nos distraiga

de nuestras ocupaciones.

estábamos hablando de la junta

con el regidor de playa majahua.

helena, ¿algo que decir?

eva: óyeme, suéltame.

me vas a dejar toda marcada,

mira.

mira, gigantona.

ya te agarré en tu movida

chueca, ¿eh?

te has estado haciendo

pasar por mí para quitarme

mi casa, en complicidad con

la mosca muerta de la emeteria.

juan: ay, cálmate, [balbucea]

me das hasta miedo.

hay una explicación para todo.

eva: te la querías dar

de muy ejecutiva con mi nombre

en esta empresa, ¿no?

y quedarte con unas acciones

que están a mi nombre, ¿no?

pero ya te caché.

¿y sabes qué?

te voy a quitar la máscara.

♪ quítate la máscara

me la baila ♪

juan: ya, hombre, serénate,

por dios.

para empezar, ¿cómo supiste

que yo trabajaba aquí?

eva: es que estaba viendo

una revista donde sales

tú con tu jeta ahí horrible

tu carota, pero con mi nombre,

desgraciada.

juan: ay, no.

bueno, en verdad, bueno,

sí me hice pasar por ti,

pero fue por un pequeño

problemita.

una nimiedad legal que yo tuve.

pues quién no tiene

problemas legales, ¿quién no?

y yo no quise,

pues suplantarte

ni usurpar tu identidad.

ni mucho menos.

eva: ay, a ver, a ver, a ver,

a ver, a ver, a ver.

juan: no me pegues.

eva: ¿qué clase de problemitas

andas trayendo tú, eh?

¿qué cacho de problema?

juan: ¿qué?

eva: que qué cacho de problema.

juan: ¿qué?

eva: que desembuches, pues,

órale, no te hagas.

plutarco: les repito,

mi cuñado adriano me dio

un poder legal

para que durante su ausencia

pueda yo tomar las decisiones

más convenientes

para esta empresa.

por lo mismo, no pienso posponer

la junta con el regidor

en playa majahua.

se hará la próxima semana

sin la presencia

del licenciado reyes.

helena: por mí no hay problema.

plutarco: y si lo hubiera,

ni modo, helena,

son mis órdenes.

¿quedó claro?

rebeca: clarísimo, licenciado.

usted debería imponerse

como se debe.

ser todo un impotente.

¿cómo se dice cuando alguien

se impone?

helena: licenciado mendoza,

ya que la junta con el regidor

es inminente, quisiéramos

que nos informe cómo va todo

con la constructora fitza.

raúl: he estado revisando

los contratos.

y vamos por muy buen camino.

y próximamente les voy

a informar sobre los avances.

helena: ¿no podría ser

más específico?

porque dijo cosas,

pero no dijo nada.

plutarco: bueno, bueno.

esta reunión era solamente

para informar que voy a estar

al frente de la empresa

en ausencia de mi cuñado.

así que todas las decisiones

que yo tome, están autorizadas

de antemano por nuestro jefe.

si no hay más al respecto,

levantamos la sesión.

[música]

[música]

eva: ahí te va

mi triste historia.

eva: ah.

juan: mi nombre real es juan--

no, no, no, juana carlota.

eva: [tararea]

juan: ya.

hace tiempo sufrí

un accidente automovilístico

en el que casi muero

toda chamuscada.

qué digo chamuscada,

achicharrada, ¿sabes cómo? así.

eva: ¿y por qué te accidentaste?

¿venías borracha? [balbucea]

¿o de plano venías ahí prendida?

juan: ¿cómo prendida?

[hablan a la vez]

no, porque me acusaron

de un delito que yo no cometí.

así fue como yo perdí mi nombre,

y fui a la pensión de mimí.

eva: ¿de la emeteria?

juan: sí, emeteria, pues.

nos volvimos íntimas.

y se me presentó la oportunidad

de trabajar en este imperio

de grupo.

o sea, el grupo imperio,

y pues la tomé.

eva: ¿y eso qué?

¿qué tiene que ver eso?

¿para qué te robaste mi nombre?

¿qué? ¿yo qué?

juan: pues sí es cierto.

pero ya ves cómo es la vida,

es que una cosa lleva a otra

y cuando acordé mi otra íntima

amiga toñita,

que en gloria de esté.

[balbucea]

rodeada de un coro de ángeles

celestiales que le cantan así.

[tararean]

juan: cantas bien bonito.

bien agudo, pero bien bonito,

¿verdad?

bueno, ella me había heredado

a mí unas acciones, ¿verdad?

sin que yo pudiera decirle

quién era yo en realidad.

ahora--

es que son recuerdos

muy dolorosos, ¿verdad?

el accidente, toñita,

su triste deceso.

cristo, ¿por qué te la llevaste,

cristo?

marcela: mira,

independientemente

de que te den ese dinero o no,

yo tengo un compromiso muy serio

con grupo imperio.

fernando: o sea que no piensas

renunciar.

marcela: flaco, ponte

en mis zapatos.

acabo de proponer la creación

de un departamento nuevo

y don adriano lo autorizó.

no lo puedo dejar botado.

fernando: pues qué egoísta

me saliste, ¿eh?

tú pensando en tus logros

y al ciego de tu marido

que se lo lleve la fregada.

[hablan a la vez]

marcela: no me digas eso,

fernando.

mira, vamos a esperarnos

a ver qué pasa con ese dinero

y ya tomamos una decisión.

lo que hay que hacer ahora

es que te vea un especialista,

fer.

tu salud es lo más importante.

fernando: [balbucea]

marcela: sí es lo más

importante.

hola, mi amor.

hola, hijos.

fernando: ¿qué pasó?

¿qué pasó, mi princesa?

aquí, causando lástima.

con eso de que uno anda ahí

en calidad de bulto.

haciendo estorbo.

[hablan a la vez]

fernando: no, yo puedo solo,

yo puedo solo.

marcela: te acompañamos.

fernando: que yo puedo solo.

con permiso.

no soy un inútil.

eva: esa historia

está bien mafufa.

es que a otro perro

con ese hueso.

que te crea la más vieja

de tu casa, o sea, tú.

juan: oye, es cierto, créeme.

es que hay veces que la realidad

supera a la ficción.

eva: pues mucho sentimiento,

mucha palabrota.

pero la verdad yo no te creo

nada.

eres rementirosa remitotera,

rebién quién sea y cómo, ¿eh?

pero yo creo que hay

una solución para solucionar

todo este "margallate" [...].

juan: ¿vas a llamar

a la policía?

eva: al la policía nunca.

rebeca: esto es algo privado

entre el licenciado

ramos arrieta y yo, renato,

esfúmate.

que te largues.

te saliste con la tuya, lobito.

aunque sea por unos días

vas a ser el manda más

de esta empresa.

bien dicen que el que persevera

alcanza.

yo creo que esto lo podríamos

festejar, ¿no crees?

plutarco: déjate de bromas

de tus indirectas.

sigue así y aprovechando

mi puesto te corro

o te mando refundida a alguno

de nuestros hoteles exprés.

rebeca: ay.

cachito, ¿te acuerdas

de los sueños que teníamos

donde fantaseábamos que tú

serías el poño de grupo imperio

y yo la señora de ramos arrieta?

todavía estamos a tiempo

de hacerlo realidad.

plutarco: en parte sí.

efectivamente algún día seré

dueño de toda esta empresa.

pero donde te voy a quedar mal

es en eso de que seas mi mujer.

eso nunca.

rebeca: pues me lo debes

por esos diez años que pasé

contigo.

por andar de tu querida

a la sombra de la ballena.

merezco una indemnización

por haber desperdiciado

mis mejores años a tu lado.

plutarco: date por bien servida

que no te eche a patadas

de la empresa.

ahora, lárgate.

y mucho cuidado

con tus indirectas, o te mando

de recepcionista a una agencia

en la mitad de la nada.

rebeca: eres un cretino.

todavía no sé por qué

me enredé contigo.

pero hay un dios que todo lo ve

y te va a dar tu merecido

castigo, patán.

no, patancito.

con permiso.

[música]

[música]

juan: bendito dios, ¿verdad?

tal parece que a ninguna

de las dos nos conviene

que la policía meta

sus narizotas en este pequeño

diferendo entre tú y yo.

eva: ey, ey, nada de policía,

¿eh? de policía ni la p,

como la tuya, pues.

juan: ¿cómo?

ah, ah.

bueno, a mí me pueden acusar

de suplantación de identidad

por usar tu nombre, ¿verdad?

¿pero a ti por qué te da miedo

la policía, evita? ¿te andan

siguiendo los pasos o qué?

¿en qué chanchullo

andas metida?

eva: eh, [...].

es un viejo trauma, de cuando

me fui de mojada a los united.

pues me agarró la migra

y me di a la fuga.

y pues me agarró la poli

y me di a la fuga.

y de ahí pues como que yo

también le agarré, ¿no?

y agarré la tirria, pues--

y el pánico a los uniformados.

juan: hablas con un decibel

bien altísimo, ¿verdad?

eva: ¿qué?

juan: ya me imagino

cómo te habrá ido.

eva: no, no te imaginas.

juan: no, sí, me imagino

que te agarró la migra--

eva: pues que no te imaginas.

te estoy diciendo

que cómo te vas a imaginar

si tú eres una fresa aquí.

[balbucea]

juan: está bien, está bien.

eva: ¿sabes qué?

vamos a arreglar

este relajo entre las dos

sin meter a nadie de acá, ¿no?

yo ya te tengo una idea

de cómo solucionarlo.

para la oreja, órale,

te voy a contar.

[teléfono]

juan: me asustó el teléfono,

perdón.

eva: si vamos a seguir así,

pues mejor me voy, ¿no?

a mí me atiendes o me atiendes.

juan: bueno.

>> doña eva, marcela está aquí,

quiere ver si puede verla.

juan: que pase la--no es cierto,

que pase.

voy a atender a una personita

que es muy importante.

eva: está bueno el sillón, ¿eh?

oye, si vas a estar

atendiendo a personitas,

mejor platicamos en la noche,

¿no?

¿o qué? nos arreglamos acá

tú y yo.

[balbucea]

marcela: permiso.

eva: [balbucea]

juan: ay, santo dios,

pero ¿qué te pasa, reina santa?

marcela: ay, ni se imagina,

doña eva.

juan: ay, dios.

renato: licenciada moreno,

perdón que interrumpa.

el licenciado ramos arrieta

quiere un informe detallado

sobre sus avances

en playa majahua.

y también un reporte

de actividades del viaje

a acapulco.

helena: pero ese informe

ya se lo entregué a don adriano.

renato: entiendo,

pero el licenciado ramos arrieta

insistió en que usted los

hiciera expresamente para él.

quiere los dos reportes

en menos de una hora.

juan: ay, válgame san panuncio

bendito.

¿cómo pudo pasar algo así?

marcela: pues ya ve.

y aunque sí me siento culpable

por no renunciar,

la verdad es que no creo

que sea lo mejor para todos.

juan: ay, pues por supuesto

que no,

porque independientemente

de que a fer lo indemnicen

o no, ¿verdad?

tú estás a cargo de un área

nueva en grupo imperio.

y pues sin ti nunca se hubiera

hecho.

es tu realización profesional.

no la puedes dejar.

marcela: pues sí,

yo también pienso eso, pero...

por otro lado, ¿cómo dejo

a fernando solo en la casa

así como está?

¿qué hago, doña eva?

le juro que ahora sí

no sé qué hacer.

juan: ay, marceluca.

pues mira, lo que se me ocurre

así de bolón pim pon, ¿verdad?

es que ahorita pidas un

permisito para faltar un tiempo.

marcela: ¿usted cree

que me lo van a autorizar?

ya ve cómo son aquí.

juan: ay, pues don pluti

podría ponerse los moños

ahorita que anda con la novedad

de que es el presidente interino

en ausencia de adriano.

pero como sea, yo te apoyo.

y voy a localizar a adriano

para contarle todo,

así que tú ni te apures.

marcela: no sabe cómo

se lo agradezco, doña eva.

además de ser muy buena jefa

y muy buena amiga,

es usted una gran mujer.

plutarco: el informe

sobre playa majahua no está mal,

pero siento que le faltan

una serie de cosas todavía.

helena: será porque hay cosas

que ya no están en mis manos.

ahora resulta que la gente

de fitza tampoco puede contarme

nada del proceso

además de lo jurídico.

pero tú ya sabías eso, ¿no?

plutarco: sí, algo.

helena: ¿y puedo saber a qué

se deben tantas limitaciones

en mi trabajo?

¿por qué diste la orden

de que me dejaran fuera

de todo lo relacionado

con playa majahua?

plutarco: no tengo por qué

darte explicaciones.

¿tienes el otro informe

sobre lo que hiciste

en acapulco o no?

helena: ese ya se lo entregué

a don adriano.

que fue quien me envió

a hacer ese trabajo.

y es el verdadero presidente

de la compañía.

no es un sustituto como tú.

plutarco: seré lo que quieras.

pero no he dejado de ser

un accionista de esta empresa

y tú no eres más

que una empleada.

así que mientras yo

esté en la presidencia,

me vas a obedecer quieras o no.

helena: ¿y por qué tienes

tanto interés en ese informe?

¿qué es lo que quieres saber

realmente?

¿si trabajé o si estuve

en acapulco con mi novio?

juan: aquí tu prima eva ya sabe

¿qué crees?

mimí: ¿qué?

eva: oh, pues ya dile, pues.

juan: ya sabe que suplanté

su identidad y que he estado

usando su nombre, pues.

mimí: ay, válgame.

primita, mira, espérame--

eva: no te acercas,

no te acercas.

mimí: mira, lo que pasa

es que aquí pues mi amiga

juana carlota necesitaba

un nombre, un nombre de nombre,

pues, una vida.

y a mí se me hizo fácil

darle tus papeles,

porque yo ni sabía

dónde andabas tú.

eva: ah, mira, qué fácil, ¿eh?

ya no le eches tanta crema

a tus tacos, emeteria, ¿eh?

mimí: que no me digas así.

eva: pues así te llamas, pues.

juan: así está tu acta

de nacimiento, pues.

eva: mira, el caso

es que la grandulona

usurpó mi nombre y con eso,

pues violó mi persona, mi ser.

y si lo hicieron,

fue para sacar ventaja

haciéndose pasar por mí.

así es que pues ahora,

pues ahora vamos a hablar

sin pelos en la lengua

y a tanga arremangada

aunque te duela.

yo no voy a decir ni "mais".

es más, voy a dejar

que la juana se quede

en la pensión.

pero a cambio de algo,

a cambio de algo.

juan: ¿de qué, de qué?

eva: que hagamos una sociedad

entre tú y yo.

mimí: ay, seguro es algo chueco.

eva: oh, pues claro que es

algo chueco, pues ustedes

empezaron.

ustedes usurparon mi nombre

y sin mi permiso, pues.

eva maría león jaramillo,

viuda de zuloaga pues soy yo.

esta grandulona

es una impostora.

juan: ¿que qué?

eva: una impostora, pues.

juan: ¿qué?

eva: una impostora.

pues no te hagas.

juan: qué agresiva.

plutarco: no sé de qué me

hablas.

lo único que quiero es ver

tu rendimiento laboral

en guerrero, nada más,

eso es todo.

helena: ya déjate de rodeos,

plutarco.

estoy harta de esto.

si tú lo que quieres

es saber la verdad,

por lo menos ten el valor

de preguntármelo en mi cara.

plutarco: ¿qué quieres que haga?

¿que te pida de favor

que me cuentes

todos los detalles

y que me siente a escuchar

cómo seguro me engañabas

con él desde que éramos novios

tú y yo?

helena: jamás hice eso.

plutarco: no te creo.

y lo mínimo que puedes hacer

es decirme la verdad,

porque yo tengo todo el derecho

de saber quién es el otro.

basta de engaños, helena,

dímelo de una buena vez.

¿quién es el tipo

por el que me dejaste?

helena: ahora soy yo

la que no tiene por qué darte

explicaciones.

plutarco: quieras o no, me vas

a decir quién es ese infeliz.

helena: ya te dije que no.

no tienes ningún derecho

a exigir que te diga

una sola palabra sobre él.

así que déjame en paz.

plutarco: helena, no te vayas.

helena: lo siento mucho,

pero tengo cosas que hacer.

y no voy a estar escuchando

necedades tuyas, suéltame.

plutarco: no te puedes ir

a ningún lado.

todavía te amo, helena.

helena: lo tuyo no es amor,

plutarco.

si fuera amor,

no me estarías haciendo esto.

¿me sueltas, por favor?

porque me estás lastimando.

plutarco: tú no te puedes ir

a ningún lado.

no puedes amar a ningún

otro hombre, helena.

tú eres mía.

helena: plutarco, por favor.

¡plutarco!

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