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Por Ella Soy Eva Capítulo 145

Univision30 Ene 2020 – 12:00 AM EST

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locutor: televisa presenta...

helena: lo bueno es

que, prácticamente, tengo

toda la mañana libre.

solo en la tarde

checo unos detalles

y ya con eso acabo mi trabajo.

juan carlos: mm...

te amo, te amo, te amo.

helena: mm...

me encanta verte así.

pero no dormiste bien,

estuviste inquieto

toda la noche.

juan carlos: mm... algo así.

helena: no es para menos.

con todo lo que te está pasando.

juan carlos: helena.

helena: ¿mm?

juan carlos: te quiero contar

algo...

muy serio y muy importante.

ven.

eh...

fernando: anoche estuve pensando

un buen.

iba a aguantarme

hasta que tuviera la lana.

pero te lo voy a decir

de una vez, flaca.

estoy chambeando horas extras

para sacar un buen billete

y pagarte lo que le diste

a don adriano,

eso del...

del robo del grupo imperio.

pero en cuanto dé esa lana,

renuncio a ese mugriento trabajo

en la compañía merino.

ya no aguanto más.

y no vayas a armar un pancho

porque la decisión

ya está tomada. ya.

marcela: muy bien, fer.

si eso es lo que quieres,

yo te apoyo.

helena: no me tardo, amor.

me voy a lavar las manos.

juan carlos: sí.

[celular]

mimí.

mimí: ay...

bendito dios, mi hijo.

ay, te hablo de volada

porque, antes que nada,

ya le dijiste toda la verdad

a helenita, ¿verdad?

juan carlos: no, no.

en esas ando.

estoy a punto de hacerlo.

mimí: bueno, pues,

yo te hablo para otra cosa.

agárrate.

te tengo una noticia que...

mi prima, la eva, la verdadera,

se apersonó

y está instalada aquí,

aquí, en la pensión.

juan carlos: ¿qué? ¿qué? what?

¿qué?

mimí: sí.

ándale, mi hija, dios te ampare.

eh... besitos, adiosito.

eva: ¡a ver, emeteria!

mimí: ¿qué? ya te dije

que no me llames emeteria.

eva: pues así te llamas.

¿cómo fregados quieres

que te llame?

¿a quién jijos del mal

le estabas informando

que yo estoy aquí, eh?

¡a ver, dímelo, emeteria!

¡contéstame! ¿a quién?

¿a quién fregados?

helena: amor, me tienes

muy intrigada.

¿qué?

juan carlos: helena...

antes que nada,

quiero que sepas que...

alguien nos está tomando fotos.

helena: ¿qué?

juan carlos: ¡no, no no!

no voltees. no...

seguramen... no, no, no.

porque--porque, seguramente,

nos ha estado siguiendo

desde hace rato.

[ríe] hay que disimular.

helena: ajá.

juan carlos: porque es mejor

que ese tipo no se entere

que ya lo vimos.

[ríe]

helena: pero ¿tú crees

que ya se ha dado cuenta?

juan carlos: no, no,

porque ya se hubiera ido.

se hubiera ido.

[ríe]

qué bárbaro.

espérame aquí, ¿sí?

helena: ¿qué vas a hacer?

no. no sabemos si ese tipo

es peligroso. no...

por favor, no vayas

a cometer una locura.

juan carlos: no, hombre.

¿una locura yo? ¿cómo crees?

helena: juan.

mimí: no te encabrites, eva.

calmantes montes

y pájaros cantantes. eh...

justamente le estaba hablando

a mi amiguita, a la juanita,

a la que se está quedando

en este cuarto.

eva: ¿y? ¿y eso qué?

mimí: ah, pues, ¿qué?

que le estaba diciendo

que tú habías venido

y que yo estaba bien contenta

por eso y...

y, pues, que yo me estaba

quedando en su cuarto.

no te pongas paranoica, ¿eh?

¿por qué la desconfianza?

eva: es que no quiero

que la perrada se entere

que ando por acá.

¿que no ves que luego luego

las envidias y las hipocresías?

¡bola de "jijos de su mando"!

¡todos los "jijos de su mando"!

¡váyanse a la fregada!

mimí: [balbucea] ey, ey, ey.

espérame.

yo no te entiendo, oye.

¿cuáles envidias?

mira, yo te juro

que mi amiga, la juanita,

es de toda mi confianza, ¿eh?

eva: yo no conozco

a esa mentada juanita, ¿eh?

así es que no le andes dando

santo y seña sobre mi persona,

sobre mi persona mía, ¿estamos?

¿eh? ¿estamos? ¿o qué?

¿me vas a obedecer o no,

emeteria? ¡órale, dilo, dilo!

mimí: ya, ya, ya, bájale,

que me asustas tú.

[música]

[música]

lucía: gracias.

santiago: lucía, lucía.

lucía: ¿qué?

santiago: desde ayer

que salimos del bar,

te quedaste muy seria.

y hoy igual,

no has dicho ni... "bru".

lucía: ay, ya, santi.

santiago: fue por el tipo

que nos encontramos anoche,

¿verdad?

confía en mí.

para eso somos amigos, ¿no?

sebastián fue un exnovio tuyo

que te movió el tapete grueso,

¿no?

lucía: a ver.

¿te acuerdas cuando helena y yo

interrumpimos

tu boda con patricia?

santiago: sí.

lucía: por una confusión.

en realidad, la boda

que queríamos interrumpir

era la de sebastián.

santiago: te querías

ganar una fichita, ¿no?

lucía: no, no, es una fichota.

me usó.

me usó, santi, andaba conmigo

y yo no sabía

que se iba a casar.

me vio la carota.

y yo, enamoradísima

y él, ya comprometidísimo

con anillo, iglesia... todo.

y yo juraba

que ese era el bueno.

santiago: no. qué poca.

¿cómo puede haber tipos

que hacen eso?

andar con dos mujeres a la vez.

de verdad, o sea, ya no... no.

así como yo que...

andaba... y después con...

eh...

no. yo no... yo no dije nada,

de verdad, en serio, yo...

lucía: ajá.

bueno, la cosa es que ahora

que me volví a encontrar con él,

me volvió a mover el tapete,

santi. es que, a ver, a ver,

en serio, ¿de verdad no crees

que si me lo encontré,

es porque es

parte de mi destino?

imagínate.

¿qué tal--?

santiago: ay, lucía...

lucía: ¿qué? ¿"ay" qué?

¿"ay" qué?

juan carlos: ¿quién te mandó?

¿quién te mandó?

¿quién te mandó, eh?

helena: juan.

¿qué pasó? ¿estás bien?

juan carlos: sí, todo bien.

helena: pero ¿por qué estás

aquí? ¿qué pasó?

juan carlos: aquí tengo

la cámara del tipo ese.

helena: ¿qué?

juan carlos: o sea,

¿por qué nos estaba siguiendo?

¿qui--qui--quién lo mandó

a ese tipo? ¿qué?

helena: tuvimos suerte que...

que no estuviera armado

o algo peor.

juan carlos: mira,

eso no puedo probarlo.

pero casi te podría jurar

que a ese tipo...

¿sabes quién lo mandó

a tomarnos fotos?

helena: plutarco.

juan carlos: sí. plutarco.

rebeca: al grano.

¿pudiste o no pudiste?

¿qué pasó con los tres millones

de dólares?

onésimo: pues mira,

después de un chorro

de intentos, ¿qué crees?

pude abrirla.

y luego me puse a buscar.

¿y qué crees?

que no encontré nada

que pudiera inculpar a plutarco.

pero luego busqué "más mejor".

¿y qué crees?

rebeca: ay, ya, ya, ya. ¿qué?

onésimo: pues nada.

que encontré

los tres millones de dólares.

rebeca: ay...

gracias, virgencita.

voy a ir de rodillas a la villa

para agradecerte el milagro.

¿y qué pasó con los millones?

¿te los quedaste?

¿los guardaste? ¿qué?

onésimo: bueno, espérate,

mamita. no seas impaciente.

si quieres ver el billullo,

pues, vas a tener que pagarme

como habíamos quedado.

rebeca: momentito.

no tengo un pelo de tonta

ni soy estúpida.

no te voy a dar nada.

¿qué tal si me estás mintiendo?

onésimo: ah, bueno.

entonces, dando y dando,

pajarito volando.

yo te enseño los milloncitos

y tú me enseñas tu cuerpecito.

rebeca: óyeme, óyeme,

mugroso gato apestoso.

no me trates

como si fuera una sexoservidora.

lárgate de mi casa,

maldito naco libidinoso.

onésimo: espérame, espérame,

rebe.

no me digas así.

si yo te quiero bien,

no nomás para mi camita.

rebeca: ya, ándale, ándale.

onésimo: espérame.

rebeca: cochino, puerco.

¡degenerado!

onésimo: espérame.

rebeca: ¡pervertido!

onésimo: mi negra quiere cumbia.

¿quién te manda a estar

tan linda, lindita,

tan sabrosa, sabrosita?

rebeca: ¡ya!

onésimo: tan buena, buenita.

tan guapota--

rebeca: ¡ya! ¡lárgate!

ay...

virgencita, virgencita, tengo...

tengo que quitarle el dinero

a ese macuarro

sin entregarle mi cuerpecito.

y, al mismo tiempo,

vengarme de plutarco.

eva: ya mandé a llamar

carpinteros, albañiles

y pintores de brocha gorda

para empezar cuanto antes

la remodelación

de este cuchitril tan feo.

mimí: ¿tan rápido?

pero si todavía ni siquiera

hemos hablado qué hay

que hacerle a la pensión.

además, no está

tan dada al catre, ¿eh?

cuando mucho, pues,

una revocadita, una resanadita

y... pues, poquito nada más.

eva: mira, prima. ay...

mira, para acabar pronto,

yo--yo quiero aquí poner

uno de estos...

sta... spa--spa...

mimí: ¿spa?

eva: que te--tenga...

te--tenga tu salón de belleza,

te--tenga tus masajes,

te--tenga tu masaje integrado,

toda la cosa--

mimí: oye, pero ¿no se te hace

como que muy pronto?

además, como que--

eva: ya, ya, ya,

cerramos la pensión

y montamos el changarro.

así que me vas corriendo

a toda esa perrada de inquilinos

que tienes aquí.

dile a la bola de apestosos

que ya se les acabó el 20.

órale.

¡órale, prima!

juan carlos: se borraron

todas las fotos.

esta cámara ya no funciona.

helena: bueno.

juan carlos: no podemos

quedarnos ni un día más

en acapulco, ¿eh?

helena: lo mejor es...

es regresarnos hoy mismo

a méxico.

tengo que averiguar si realmente

fue plutarco quien mandó

a ese tipo a seguirnos.

juan carlos: no, bueno,

estoy seguro que fue plutarco.

desde luego.

pero hay que tener cuidado.

no lo podemos enfrentar

así, abiertamente.

helena: sí.

juan carlos: por lo pronto,

tienes que estar

en playa majahua

para arreglar tus pendientes

con el regidor, ¿no?

helena: sí, sí, sí, pero eso

no me toma más de medio día.

mañana en la noche puedo tomar

un avión a méxico y...

y, aunque me duela en el alma,

amor, yo--yo creo que lo mejor

es que desde ahorita,

nos vayamos por separado.

juan carlos: sí, bueno,

no te quiero dejar sola.

ya te expusiste demasiado

con el tipo ese de la cámara.

¿qué tal si te vuelve a seguir?

helena: no, no, no voy a correr

ningún riesgo.

confía en mí, amor.

yo--yo me sé defender sola.

no podemos quedarnos aquí

juntos.

tú vete solo a méxico.

y me voy a ver

a la gente de playa majahua.

juan carlos: es que todo se está

empezando a volver muy peligroso

para ti, helena.

yo no te puedo estar poniendo

en situaciones así, de peligro,

cada vez que nos veamos.

este... y, por lo mismo,

ya tomé una decisión.

helena: ¿qué quieres hacer?

onésimo: ¿qué pasó, mi plu?

¿para qué soy bueno?

plutarco: ¿cómo vas

con mi encargo ahí,

en acapulco?

¿viste a helena con alguien?

onésimo: no.

pues fíjate que en esas ando.

hasta ahorita

no se ha visto con nadie.

incluso desde aquí,

la estoy divisando

y no se ha visto con nadie, ¿eh?

do--dos de camarón, por favor.

plutarco: no te separes de ella

hasta que helena regrese.

onésimo: mi plu, pues,

¿para qué me mandaste?

tú--tú no te dejes

de preocupar.

órale.

ahí te ves.

bueno, bolillo. ¿qué pasó?

¿estás siguiendo

a la señorita que te dije?

¿anda solita o qué tranza?

¿qué has visto? cuenta.

bolillo: no, patrón.

sí la estuve siguiendo.

estaba con un señor.

pero me descubrieron

tomándoles fotos.

me persiguieron.

y, pues, perdí la cámara.

onésimo: mira, ya, ya, ya,

mejor cállate

y ahí déjala, animal.

¿sabes qué? mejor regrésate

ahorita ya para la capital.

a ver qué le invento

al plutarco.

[música]

fernando: me cae que otro mes

aquí sí me vuelvo loco.

a ver...

esto no sirve.

esto es basura.

comida para ratones, pobrecitos.

otro que seguro es basura.

ah, caray.

ah, caray.

¿y esto qué es?

[ríe] órale.

así que la compañía le pagó

a un empleado

por daños y perjuicios

en accidente de trabajo.

pues qué buena onda, ¿no?

uy, ¿le dieron toda esta lanota

nomás por romperse un brazo?

no... ¿sí será? pues...

helena: de veras es lo mejor

que podamos hacer.

juan carlos: no estoy seguro

de que sea buena idea

dejarte aquí sola, la verdad.

¿por qué no en vez de irme

a méxico, me voy contigo

a playa majahua

y te espero en otro lado?

helena: no, no.

es que no tiene caso

seguirnos arriesgando.

no sabemos si el tipo este

va a volver con otra cámara

o con... algo.

no, lo mejor es

que no vuelvan a vernos juntos,

sobre todo, pues, ahorita

que sabemos que hay alguien

que nos está siguiendo.

juan carlos: está bien.

si te deja tranquila eso, pues,

así lo hacemos, como tú quieras.

helena: pues vamos a empacar.

y al ratito nos vemos.

[celular]

juan carlos: mimí, ¿qué pasó?

¿por qué hablas tan bajito?

mimí: pues porque mi prima,

la eva, tiene oído de tísica,

mi hijo. y todo el santo día

anda detrás mío, condenada,

ya no sé qué hacer con ella,

de plano.

oye, ¿tú ya le dijiste

a helenita que eres la otra eva?

juan carlos: no, no pude, caray.

y, por como van las cosas,

pues, tampoco es el momento

de decírselo, ¿eh?

mimí: ah, sí, de plano.

juan carlos: es que si se entera

que estoy suplantando a alguien,

sería involucrarla en un delito.

y no quiero

que se meta en problemas legales

por mi culpa.

mimí: pues sí, ¿verdad?

¿para qué quiere

más broncas la pobre? sí.

juan carlos: y lo mismo

me pasa contigo, mimí.

me siento muy culpable

por haberte metido

en otra bronca

ahora que apareció

la verdadera eva maría.

mimí: tú ni te fijes, mi hijo.

a fin de cuenta,

yo fui la que te dio la idea

de suplantar la identidad

de mi prima y, aparte, pues,

yo con gusto te ayudé

a inventar a la otra eva,

¿verdad? que...

que, por cierto,

me cae mucho mejor

que la eva esta de veras.

juan carlos: el problema es

que la eva real está contigo.

y, por lo que me cuentas,

no tiene ganas de irse.

mimí: pues no.

la mera verdad, no sé

qué hacer con ella, mi hijo.

desde que llegó, de plano,

está poniendo mi vida

al revés, de cabeza.

juan carlos: mira,

entre los dos, vamos a encontrar

una solución, mimí.

tú eres mi amiga.

te debo mucho más que una

y te juro que no te voy a dejar

sola en esto.

rebeca: raúl.

qué feliz coincidencia

encontrarnos.

¿cómo vas con tu trabajo?

raúl: bien.

ahora me dedico todo el tiempo

a grupo imperio.

rebeca: haces muy bien.

igual deberías desestresarte

un poco, ¿no?

hay que liberar las tensiones.

ay... mira nada más cómo...

hasta bolas tienes.

un masajito, un...

un jacuzzi, por ejemplo, claro,

con una princesita de cuento

al lado.

ambos: [ríen]

raúl: ¿qué cosas dices, rebeca?

ojalá tuviera tanta suerte

como para encontrarme

una princesita de cuento.

rebeca: de que las hay, las hay.

por ejemplo, yo, a veces,

me siento blancanieves.

¿tú crees?

raúl: no me digas.

rebeca: sí.

otras veces, pocahontas.

y otras, la bella durmiente.

eso sí.

cenicienta jamás.

ambos: [ríen]

rebeca: te veo lueguito.

raúl: órale, sí.

[carraspea]

eva: pues yo lo siento

por ustedes, ¿eh?

pero se me largan todos de aquí,

se me meten a un asilo,

se van a vivir con sus hijos,

se buscan otro techo.

a ver cómo fregados le hacen,

pero se me van, órale.

¡órale!

a la fregada todos.

mimí: ey, evita, ¿qué pasa?

¿eh? tú no me puedes correr

a mis inquilinos así,

nada más porque sí.

además, ya muchos pagaron

por adelantado.

y no son modos simplemente.

eva: yo--yo no me ando

con rodeos, ¿eh, primita?

regrésales su dinero.

que estos arrimados

agarren sus tiliches

y que se vayan a dormir

al parque o abajo de un puente,

que ahora están bien limpios.

esta es mi casa.

así es que órale.

mimí: ¡así no se hacen

las cosas, eva! ¿eh?

en todo caso, se les notifica

mínimo con unos dos meses

de anticipación

para que ellos vean

dónde irse a vivir.

y--y no a un parque

y debajo de un puente

como tú andas diciendo.

así no son las cosas--

eva: ey, ey, ey. no me llenes

el buche de piedritas, ¿eh?

porque ya sabes

que si me buscas,

a mí me encuentras, ¿eh?

y yo no respondo.

no respondo, chipote con sangre,

sea chico o sea grande.

[balbucea]

mira, me estás viendo

bien gacho, ¿eh?

mimí: ay, ya, ya, ya, bájale.

ey, ey, ey, párale, párale.

párale tú, ¿eh? párale.

eh, eh... no le hagan caso, ¿eh?

tranquilos, ustedes tómense

su tiempo.

y si quieren, yo les ayudo

a conseguir otra pensión,

así que tranquilos, ¿eh?

eva: tienen 24 horas, ¿eh?

y voltéame a ver.

tienen 24 horas, ¿eh?

para largarse de aquí,

a desalojarme toda la fregada.

¡órale! ¿entendieron?

¿entendieron? ¿entendieron?

no. tienen cara

de que no me entendieron.

¡24 horas!

y no les quiero volver

a ver las jetas.

¡órale!

mimí: no se preocupen.

ya vemos cómo le hacemos.

yo les voy a ayudar.

tranquilos.

[música]

helena: entonces, yo me voy

a playa majahua y mañana

a primera hora veo al regidor.

y a la noche,

ya estoy de vuelta en méxico.

juan carlos: ya.

yo tomo un autobús y te aviso

cuando llegue a la ciudad.

qué lástima, ¿no?

que no pudimos quedarnos

todos los días

que habíamos planeado

estar juntos.

helena: ay, sí.

a mí también

me duele en el alma

perder así el tiempo,

pero ni modo, ni modo.

lo primero es tu seguridad.

y de hoy en adelante,

tenemos que ser muy cuidadosos

cuando nos veamos.

juan carlos: sí.

helena: ya vete.

bueno, no te vayas.

sí, ya vete.

ya no quiero

que se haga más tarde

y yo creo que lo mejor

es salir por separado.

juan carlos: sí.

cuídate mucho.

háblame en cuanto llegues

a playa majahua, por favor.

sabes que te amo, ¿verdad?

helena: y tú sabes

que eres mi vida entera, juan.

sí lo sabes, ¿verdad?

juan: sí.

helena: te amo.

adriano: ¿te confieso algo?

eva y yo andamos mal.

estamos... en crisis.

ella me dijo

que quiere pensarlo bien

antes de seguir

con los planes de la boda.

plutarco: eso es gravísimo.

veme a mí con helena.

me pasó lo mismo

y ahora ella anda con otro.

no es para que te deprimas más,

pero... mírate en este espejo.

las mujeres, todas,

son traicioneras.

adriano: dudo mucho

que eva maría

me ande engañando con otro.

estoy seguro

que nuestra crisis

es por otra cosa.

aunque no sé por qué.

plutarco: bueno, no digo

que ande con otro,

solo que... estés alerta.

enfréntala, encárala,

sácale la verdad.

cuñado, no puedo verte sufrir.

haz algo y hazlo pronto.

a mí me parte el alma verte...

verte así.

adriano: ¿tan fregado me ves?

plutarco: cuñado...

helena: lo más importante

es estar preparados

para la junta que viene.

la próxima semana

nos vamos a reunir todos

en grupo imperio.

y ahí mismo tenemos que darle

una solución

al problema de playa majahua

con fixa.

>> eso sí urge, helenita,

porque mire qué inconforme

ha estado la gente del pueblo.

y con justa razón, ¿eh?

esos tipos de la constructora

son una calamidad, de veras.

helena: sí, yo lo entiendo.

y le reitero que estoy

cien por ciento con ustedes.

para mí lo más importante

es que se respeten los acuerdos

que hicimos desde el principio.

yo lo que menos quiero

es que la comunidad

salga dañada.

>> mire, le confieso

que la única razón

por que la gente

no se ha levantado en contra

de los fulanos de fixa

es porque todos confiamos

en usted.

helena: sí.

y yo le agradezco infinitamente

ese voto de confianza.

más tarde tengo un encuentro

con un representante

de la constructora fixa

a ver si con él

consigo información

que nos pueda ayudar.

>> por cierto,

¿cómo va su investigación

en grupo imperio?

¿ha encontrado algo

que le sirva para lo suyo?

helena: no.

no. lamentablemente, aún no.

pero cada vez

estoy más convencida

de que mi proyecto original

sobre playa majahua

sí fue plagiado.

y en la próxima junta

puede pasar algo decisivo

que me permita demostrarlo.

eugenia: vamos a la dirección

a inscribirte.

claudia: sí.

eugenia: ya, claudia.

todo el camino te la pasaste

mandando mensajes. ya, deja eso,

concéntrate, por favor.

claudia: sí, ya.

eugenia: ese es el joven

que se hizo pasar

por el chofer.

plutarco: tienes que meterle

velocidad a tu relación

y conquista de... de la viuda,

raúl, vamos.

tal parece que ahora

la caballona y adriano

traen broncas.

raúl: [ríe]

déjamelo a mí, plutarco,

que en cuanto aparezca eva,

le entro con todo.

por lo pronto, ella y yo

ya quedamos en tomarnos

un cafecito muy pronto.

¿cómo la ves, mm?

plutarco: bueno, espero

que del café pasen

a algo más ardiente.

y, por cierto,

acéptame un consejo.

mantente alejado de rebeca.

es una víbora muy peligrosa,

peor que una boa constrictora.

raúl: [ríe] no sé

de qué me hablas, plutarco.

ella y yo apenas si nos damos

los buenos días, hombre.

oye, y ahora que lo mencionas,

me salta una duda.

¿para qué sigues teniendo

a esa mujer en grupo imperio

si ya no piensas usarla

como chivo expiatorio?

no lo entiendo, plutarco.

plutarco: a veces lo mejor

es tener a tu enemigo cerca,

al ojo visor,

así uno puede estar prevenido

antes de que ataque.

raúl: mm...

plutarco: pero tal vez termine

deshaciéndome de ella.

quiero darle un castigo ejemplar

porque ha sido

un gran dolor de cabeza.

[música]

eugenia: dime la verdad.

¿no es aquel el patancito

que se hizo pasar por chofer

y me llevó al refugio

de los menesterosos?

¿eh?

dime.

sí. es el cretino

que me engañó. claro que es.

pero ahorita me va oír.

claudia: no, no, no.

usted está alucinando.

no es el chavo

que se la llevó al refugio.

¡cálmese!

eugenia: no seas grosera.

¡suéltame!

claudia: tranquilícese.

le puede hacer daño ponerse así.

eugenia: [jadea]

no puede ser. se fue.

pero tú me vas a decir

quién es. dime.

¿cómo se llama ese delincuente?

claudia: ya le dije que no sé,

no me acuerdo.

eugenia: es que tú tienes

el deber moral de decírmelo,

claudia. él me dijo

que se llamaba pablo venecia,

pero yo estoy segura

que no usaría su nombre real

conmigo, ¿eh?

claudia: igual y sí.

no estoy segura.

eugenia: yo necesito saber

su nombre para preguntar por él.

aquí, en la escuela, deben tener

su dirección, su teléfono

para localizar a sus padres,

lo que sea.

te exijo

que me digas cómo se llama.

claudia: está bien. usted gana.

se llama jesús aníbal galas.

es lo único que sé.

juan carlos: no te apures, mimí.

yo me quedo aquí,

en un hotel de rumbo

porque, estando la verdadera eva

en la pensión,

no me puedo aparecer por allá.

mimí: ay, bendito dios.

pero no vas a poder estar mucho

en un hotel, mi hijo.

digo, ni la eva ni juan carlos

se pueden ausentar tanto

de aquí, en la pensión.

levantaría sospechas.

juan carlos: ya sé, hombre.

a ver, ¿cuándo se va tu prima?

mimí: mm... agárrate.

ya me la sentenció.

dice que piensa quedarse

para siempre aquí.

ya se me instaló aquí

la muy canija.

juan carlos: a ver, cálmate

y escúchame.

se me ocurre un plan,

pero antes tienes que hacer

que tu prima salga de la pensión

para que yo pueda entrar

y vestirme de eva.

mimí: va a estar muy difícil,

¿eh? porque esta mujer parece

como que no quiere salir

ni a que le dé el sol

ni a respirar aire ni nada.

pero a ver, desembucha,

¿qué plan tienes?

>> bueno, pues,

lo siento mucho, señora,

pero en el sistema,

no hay nadie

registrado con ese nombre.

ya lo revisé dos veces.

además, como director

de esta institución, le aseguro

que los alumnos del colegio

son ejemplo

de disciplina y de civilidad.

eugenia: ¿qué--qué me está

queriendo decir?

>> pues que ningún alumno

de este plantel sería capaz

de un acto de delincuencia,

como el secuestro

que usted acaba de narrar.

le aseguro que la persona,

quien quiera que sea,

no forma parte

del instituto verona.

claudia: sí. no, no, no.

está lógico.

eugenia: entonces,

usted antepone

el prestigio del colegio

a la sensatez

de alertar a una familia

de que su hijo

es un delincuente consumado.

bueno, "hábrase" visto

tal desfachatez, por dios.

claudia: ya, no se ponga así,

señora. no tiene la culpa

de que usted esté confundida.

eugenia: ya te dije

que tengo la mente

más clara que nunca, claudia.

pero ese joven que me dejó

al borde de la locura

está aquí,

en el que será tu colegio.

y ni tú ni nadie

me va a convencer

de lo contrario.

se acabó.

ay...

>> [resopla]

bueno, eh, señora mistral,

señora mistral,

si usted de antemano duda

de la rectitud

de este instituto,

creo que es un buen momento

para... ¿cómo decirlo?

...rectificar

su decisión inicial.

eugenia: ¿a qué se refiere

con eso?

>> a que si usted piensa

que este no es

el instituto adecuado,

lo mejor sería que su ahijada

no se inscriba con nosotros.

helena: déjeme ver

si estoy entendiendo.

según usted, fixa está apoyando

el proceso del desarrollo,

pero no están involucrando

a la comunidad

de la gente de playa majahua.

>> sí, sí, efectivamente,

así es. es correcto, licenciada.

helena: pues sí.

eso, de entrada,

es una contradicción.

en el acuerdo decía claramente

que la gente del pueblo debe

tener la participación señalada.

si los dejan fuera de todo,

ustedes están incumpliendo.

>> no, no, no.

eso no es así, licenciada.

nosotros

únicamente estamos siguiendo

los lineamientos

que se plantearon

desde antes, desde antes

que se firmara

el acuerdo con ustedes.

helena: no, no. eso no es así.

los contratos

entre fixa y grupo imperio

claramente estipulaban

que debía respetarse

la participación ciudadana

de los habitantes,

así como la flora y la fauna

del lugar.

>> ay, licenciada,

me da muchísima pena

decirle esto, pero...

desafortunadamente,

no puedo seguir tratando

este asunto con usted.

helena: ¿cómo que no puede?

usted representa a fixa.

yo vengo por parte

de grupo imperio.

soy la directora

del proyecto playa majahua.

>> licenciada,

lo siento muchísimo,

pero mire,

recibí un memorándum

en el que me dicen

que, de ahora en adelante,

todo lo que se refiere

al trabajo de fixa

en este desarrollo,

solo lo podemos tratar

única y exclusivamente

con los licenciados

mendoza o ramos arrieta.

helena: y, entonces,

¿conmigo qué?

>> pues que...

lamentablemente, con usted

no podemos seguir tratando esto.

helena: a ver, eh, se supone

que yo solamente dejé de ver

el asunto jurídico.

ahora quieren dejarme

fuera de todo.

¿de qué se trata?

no lo estoy entendiendo.

>> [resopla]

no sé, no sé, licenciada.

y me da muchísima pena

con usted, pero...

yo solamente cumplo órdenes.

con permiso, licenciada.

helena: esto sí está increíble.

¿no pueden tratar conmigo qué?

lucía: ay, ¿qué crees?

santiago: ¿qué?

lucía: hoy en la noche

voy a cenar con sebastián.

[festeja] qué emoción.

santiago: ay, qué bueno,

qué bueno, pero respira,

respira, tranquila.

para empezar,

¿quién le habló a quién?

¿tú a él o él a ti?

lucía: ¿eso qué importa, santi?

el caso es que ya quedamos.

vamos a cenar con vinito,

con velas,

con ambiente romántico,

con música en vivo.

santiago: ¿quién le habló

a quién?

¿tú a él o él a ti, lucía?

lucía: bueno, ya. yo, a él.

¿y? ¿y? ¿y?

soy una mujer moderna,

contemporánea, ¿eh?

no de esas que se esperan

a que los hombres tomen

la iniciativa.

ay, no, qué flojera.

¿eh? además,

todo, todo el universo

indicaba

que yo tenía que hablarle,

santi, por dios.

[festeja]

qué emoción.

santi, santi, santi...

¿me perdonas?

[música]

[música]

[celular]

claudia: ¿daniel?

daniel: ¿qué onda, clau?

¿cómo estás?

claudia: te estuve mandando

mensajes todo el día

y no me los contestaste.

daniel: ah, sí.

apenas los estoy viendo.

a ver, en uno me decías

que ibas al instituto verona

con tu madrastra, ¿no?

y que me cuidara

de no toparme con ella.

claudia: pues, de hecho, te vio,

pero le inventé

un chorro de cosas

y ya no pudo dar contigo.

daniel: ah, pues, gracias,

preciosa.

eso significa

que te importo, ¿no?

claudia: no te emociones.

solo quería, pues,

evitarnos una megabronca.

daniel: no, no, no, no te hagas.

lo hiciste

para protegerme, hermosa.

te lo tengo que agradecer

en vivo.

a ver,

¿cuándo nos vemos tú y yo?

ponle fecha, hora, lugar

y ahí me vas a tener, hermosa.

helena: hola.

buenas noches.

no hay nadie aquí.

familia...

lalo: ¡mamá!

helena: ah, acá estás.

¿cómo está mi hermoso?

¿cómo se portó

mi cosita hermosa?

¿te portaste bien?

lalo: sí. me porté bien.

¿verdad, abuela?

carmen: sí, se portó muy bien.

pero nos agarraste de sorpresa,

mi hijita.

no te esperábamos todavía.

¿que no llegabas

hasta el fin del semana?

helena: sí.

sí, pero es que hubo

algunas cosas,

problemas de playa majahua,

que hay que resolver acá.

carmen: ¿algo grave?

helena: no. no es nada grave.

ay, pero me da gusto

estar aquí con ustedes otra vez.

[ríe]

lalo: nunca te había visto

tan feliz, mamá.

hasta parece que tienes

ojos de enamorada.

carmen: ay, lalito,

¿qué cosas dices?

lalo: ajá.

helena: sí, tengo

ojos de enamorada.

¿sabes por qué?

lalo: ¿por qué?

helena: porque tú eres

el amor de mi vida,

porque te amo muchísimo

y porque sí,

eres el amor mundial mío.

y tú ya sabías eso.

lalo: sí, pero me gusta

que me lo digas.

helena: ah, pues,

te lo digo muchísimo,

muy enamorada de mi amor.

ambos: [ríen]

[música]

sebastián: o sea, yo le eché

todos los kilos, pero créeme,

mi matrimonio no fue

para nada lo que yo pensaba.

desde la primera noche,

me fue muy mal,

nos peleábamos todos los días.

lucía: ay, qué mala onda.

sebastián: sí.

el error fue

haberme casado tan pronto

con esa chava.

no sabes, me acordé mucho de ti,

pero no me atrevía a llamarte.

aunque, cuando te vi

en ese bar...

lucía: ¿qué? ¿qué?

sebastián: pues supe

que no había dejado de sentir

por ti lo mismo de antes.

o sea, como algo mágico,

una experiencia religiosa.

¿me explico?

lucía: te entiendo

perfectamente.

sebastián: mujeres van y vienen,

pero nadie como tú.

tú, tatuada en mi corazón.

siento que tú y yo

somos uno mismo.

lucía: ay. las mismas palabras

me dijiste la última vez

que estuvimos juntos.

¿te acuerdas

de esa noche maravillosa?

y al día siguiente te casaste.

qué mala onda, de veras,

¿eh, sebastián?

sebastián: fui un idiota.

lucía: sí.

sebastián: fui un tonto.

lucía: sí.

sebastián: uno no sabe

lo que tiene

hasta que lo ve perdido,

mi amor.

lucía: no.

sebastián: créeme

que te extrañé mucho.

lucía: ay...

sebastián: te llevo grabada

en la mente,

en el corazón...

en el alma.

eva: [chista]

ey, mira, ¿qué húbole?

mimí: mírale. chula.

está bien chido ese look, ¿eh?

eva: a ver si aprendes, ¿eh?

en lugar de andar de morada.

mimí: ¿y ahora por qué

me enrollaste tanto?

eva: ay, es que la pizca

de la uva ahí, en california,

me dejó mal acostumbrada,

con los pajaritos todo el día.

mimí: ah. ya. ¿y vas a salir?

eva: pues sí.

si es que tengo que ir

de shopping para--para hacer

varios compritas

aquí para el spa.

mimí: ah, pues, te acompaño.

digo, no tengo nada que hacer.

no faltaba más.

además, no conoces bien

la ciudad. no debes saber

ni cómo tomar el metrobús.

voy contigo.

eva: ey, ey, ey.

[habla en otro idioma]

o sea, "oséase",

aguántame las carnitas, ¿eh?

no, tú te me quedas

aquí a esperar

a los albañiles y carpinteros

que hoy empiezan a arreglar

este chiquero asqueroso, mami.

mimí: pero--pero ¿no se te hace,

eva, que--que--?

eva: ey, ey, ey,

no me interrumpas.

no me interrumpas

que me encabritas.

es que de veras, prima,

te aplastas aquí que no quiero

dejar sola mi casa.

no, y cuando regrese,

mi chilorio,

con sus tortillitas

bien calientes...

poquito chile,

como a mí me gusta.

ahí te ves.

no manches,

no te hagas la mensa...

mimí: [resopla]

ey, mi hijo, ahora es cuando.

vente para la pensión.

ah, la eva se fue,

dizque de compras.

ándale, vente, córrele.

claudia: hola.

daniel: ¿qué onda?

¿y ese milagro?

claudia: pues me escapé

un ratito de mi madrastra

para venir a verte.

daniel: ah, mira,

qué chistoso

porque te burlas de jennifer

porque es una hijita de familia,

pero tú estás igual

de encerradita que ella.

claudia: nada que ver.

la señora eugenia está loca,

pero no me controla

como los papás de tu novia.

a ella sí la tratan

como niña, ¿no?

daniel: pues sí,

pero, bueno, ahí va, ahí va,

tratando de rebelarse

aunque, obviamente, hay otras

que son muchísimo más rebeldes

que ella.

claudia: estás perdiendo

el tiempo con ella, daniel.

y no sé por qué sigues ahí

habiendo cientos de niñas

que morirían por estar contigo.

daniel: pero acuérdate

que jennifer es para mí como...

a ver, ¿cómo te digo, pues?

como la buena obra del día.

[ríe]

pobre. le hago el favor

de estar con ella.

digo, aparte, si la dejo,

dice que se muere, ya sabes.

pero, sobre todo,

estoy con ella nada más...

pues, nada más, mientras...

encuentro a una chava

que verdaderamente me demuestre

que sí es toda una mujer.

claudia: ¿o sea que dejarías

a tu noviecita

si encontraras

la mujer que buscas?

daniel: claro.

obvio.

¿por qué?

¿a poco tú sabes

dónde encuentro a esa mujer?

helena: y lo peor

es que, prácticamente,

me están dejando fuera

del desarrollo playa majahua

cuando era mi proyecto, juan.

¿te das cuenta?

juan carlos: plutarco es capaz

de todo con tal de traicionarte.

helena: hoy mismo

voy a hablar con eva

para que sepa

cómo están las cosas.

y con don adriano

para que me explique

lo que le dijo

a la gente de fixa.

además, voy a tratarle

de sacar la verdad a plutarco

de lo que pasó en acapulco.

juan carlos: solo te pido,

por favor,

que tengas mucho cuidado.

no lo enfrentes abiertamente

sobre esto.

helena: no.

no, no, no te preocupes.

yo te llamo más tarde, ¿sí?

juan carlos: te amo.

y cualquier cosa que pase,

la vamos a resolver

estando juntos.

helena: eso es

lo que me hace sentir

más fuerte que nunca.

bueno, ya me tengo que ir.

besos, amor.

daniel: guau, ¿eh?

sí me sorprendiste, preciosa.

vaya que sí sabes

besar muy bien.

claudia: bueno, entonces,

ahora, cuando quieras estar

con una mujer y no con una niña,

ya sabes dónde encontrarme.

daniel: oye, oye, oye.

no, no, no, esos jueguitos

nos van conmigo. ven.

acuérdate. ¿eh?

claudia: ok.

ya comprobaste

que yo soy mucho mejor

que esa noviecita sin chiste

que tienes.

ahora, si quieres más,

vas a tener que dejarla a ella

para estar conmigo.

daniel: no, no.

oye, a ver, eh...

pero se--segura,

tú eres la adulta, ¿verdad?

y la madura.

claudia: a veces hasta eres

simpático, pero cuando quieres

caer mal, lo haces muy bien.

[llaman a la puerta]

helena: buenos días.

puedo pasar, ¿verdad?

plutarco: sí, helena, claro.

pasa. siéntate.

helena: no, muchas gracias.

plutarco: pensé que no estabas

en la ciudad. no te esperaba.

helena: yo tampoco

hubiera esperado venir

a reclamarte esto.

pero me desautorizaste

ante la gente de fixa.

ellos obviamente ya no quieren

darme información.

así, prácticamente,

me estás dejando fuera

del desarrollo playa majahua.

plutarco: espera, helena,

no es lo que estás pensando.

helena: ah. entonces,

¿qué es lo que está pasando?

¿por qué me estás dejando

cada vez más fuera del proyecto?

¿qué? ¿tienes alguna queja de mí

o me estás ocultando algo? ¿qué?

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