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Por Ella Soy Eva Capítulo 14

Univision2 Dic 2019 – 12:00 AM EST

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[tema musical]

juan: a ver, sí es cierto

que yo desvié algunos tours

para viajes moreno, de acuerdo.

pero aprovecho para aclarar

que toda la responsabilidad

recae en mí, fernando y santiago

no tuvieron absolutamente

nada que ver con esto.

ahora, con respecto

a las otras acusaciones,

son totalmente falsas, adriano.

yo jamás le he vendido

información a la competencia,

por dios.

plutarco: tonia descubrió varias

irregularidades

y yo les di seguimiento.

proyectos que tuvimos

en nuestro poder acabaron

misteriosamente

en la competencia.

antonia: y fueron un éxito

en esas empresas,

los teníamos en nuestras manos

y perdimos millones de pesos

por tu culpa, juan carlos.

juan carlos: tonia, a ver,

yo no he vendido información,

eso no es cierto.

plutarco: sí, es cierto.

y tengo testigos.

marcela,

que pase el señor montes,

por favor.

maximiliano: permiso, señores.

maximiliano montes

para servirles.

plutarco: señor montes,

¿nos podría decir de dónde

conoce al licenciado caballero?

maximiliano: él me vendió

información de algunos proyectos

que estaban siendo evaluados

por él mismo para grupo imperio.

juan carlos: a ver, perdón,

yo nunca he visto a este hombre

en mi vida.

maximiliano: acuérdese,

licenciado.

usted y yo hemos coincidido

en varias ferias,

¿no lo recuerda?

juan carlos: oiga, ¿sabe qué?

no mienta.

yo a usted no lo conozco, pues,

¿qué le pasa?

maximiliano: ¿no recuerda

la convención de biarritz

hace dos años?

ahí nos presentaron

y usted me ofreció hacer

buenos negocios a costa

de la empresa.

adriano: tú y yo estuvimos

en esa convención, juan carlos.

¡me consta que estuviste

en biarritz!

juan carlos: claro, que te

consta, adriano, porque estuve

contigo, ahora yo nunca he visto

a este hombre en mi vida, pues,

¿quién es usted?

helena: me hizo creer

que me amaba.

me llevó a la cama haciéndose

pasar por juan perón

para quitarme mi proyecto,

y yo todavía le puse

todo mi trabajo en sus manos.

ay, ¿cómo pude ser tan estúpida?

lucía: espérate, ay.

¿tú cómo ibas a adivinar

que el tipo ese era

juan carlos caballero, amiguis?

tampoco es tu culpa.

helena: es que no debí confiar

en él, lucía.

lucía: amiguis, ¿qué te digo?

de verdad creo que yo todavía

no acabo de entender

lo que pasó.

helena: yo tengo muy claro que

juan carlos me quitó el proyecto

de mi vida, se quedó con un

trabajo al que le dediqué años.

y ahora resulta que por su culpa

me acusan a mí de haberme

plagiado mi propio proyecto.

hasta los canadienses pensaron

que yo me lo robé.

lucía: ya, ya, ya, tranquila.

ánimo, mira, todavía puedes

hablar con ellos y convencerlos

de que la única que trabajó

en lo de playa majagua

fuiste tú.

helena: no, no es tan fácil.

plutarco: esos tres millones

de dólares se usaron

para comprar parte

de un hotel en mérida.

antonia: ¿qué hotel?

plutarco: uno que muchas veces

juan carlos dijo que no era

buen negocio y resulta que

ahora casualmente las acciones

de este hotel están a su nombre.

adriano: ¿me puedes decir,

me puedes explicar con qué

dinero las compraste, eh?

juan carlos: yo no he comprado

nada, adriano, no tengo

absolutamente nada que ver

con esas transacciones.

¿sabes quién armó todo este

teatrito para inculparme?

¡plutarco!

antonia: ay, no, no puede ser,

qué descaro.

todo te incrimina a ti

y sigues acusando a mi esposo,

no puede ser.

juan carlos: bueno, está bien,

voy a hablar con mis abogados

y voy a buscar pruebas

y comprobarles que no tengo

nada que ver con esto.

esto es absurdo.

helena: juan carlos supo

hacer tan bien las cosas

que...

que ni siquiera sé

cómo lo voy a demostrar.

lucía: ay.

tranquila.

mujer: buenas tardes,

¿ustedes son las encargadas

de la agencia?

lucía: sí, pasen, por favor.

hola, yo soy lucía zárate.

mucho gusto.

ella es mi socia helena moreno.

¿en qué podemos ayudarles?

hombre: estábamos buscando

un viaje para nuestro

aniversario de bodas.

pero, bueno, si la señorita

se siente mal, podemos--

helena: no, no, para nada, no.

es que como que tengo alergia.

lucía: sí, sí, aquí estamos.

helena: sí, adelante,

mi amiga los atiende.

lucía: a ver, oigan,

a poco son recién casados, no.

mujer: no, bueno, aniversario.

lucía: ¿cuántos años?

hombre: el uno, número uno.

lucía: uno, el primero,

qué bonito, ¿y qué se les

antoja?

helena: ¿les puedo ofrecer

un cafecito o agua?

mujer: para mí sí,

un vasito con agua.

hombre: nada, gracias, gracias.

marcela: no sé por qué

la urgencia de la junta,

pero están todos rarísimos,

está pasando algo, ¿eh?

no sé qué, pero está pasando

algo serio.

[teléfono]

hombre: buenas tardes.

todas: buenas tardes.

marcela: buenas tardes,

¿en qué puedo servirles?

hombre: somos de la

procuraduría.

estamos buscando al señor

juan carlos caballero,

tenemos una orden de aprehensión

en su contra.

[llaman a la puerta]

juan carlos: ah,

bloquearon mis cuentas.

marcela: juan carlos.

hay unos judiciales en la

recepción y te andan buscando.

juan carlos: ¿cómo unos

judiciales si yo soy inocente,

marce? es nada más tiempo

para que demuestre mi inocencia

y ya.

marcela: no, es que tiempo

no tienes porque vienen por ti

y traen una orden de aprehensión

en tu contra.

juan carlos: ¿una orden de

aprehensión?

me tengo que ir de aquí

entonces.

marcela: yo los entretengo

como pueda y tú vete

por la escalera de servicio.

juan carlos: sí.

[música]

una orden de aprehensión

en contra de juan carlos,

¿cómo se les pudo escapar?

¡no lo puedo creer!

adriano: ¡lo único que quiero

saber es dónde carambas

está juan carlos, eso es todo!

rebeca: no tengo ni idea,

licenciado reyes, he estado

metida en la junta.

adriano: plutarco,

¿me puedes explicar qué hacían

unos judiciales aquí?

plutarco: yo mismo puse

una denuncia en contra

de juan carlos.

adriano: ¿demandaste a juan

carlos en nombre de la empresa

sin consultarme nada?

plutarco: lo hice a través

de un abogado particular

justamente para no alertar

a juan carlos.

lo importante es que si giraron

una orden de aprehensión

es porque hay pruebas de fraude,

adriano.

adriano: no puede ser que esto

me esté sucediendo.

plutarco: lo que tienes

que aceptar es que juan carlos

es un delincuente y tal vez

que por eso se dio a la fuga.

si no fuera culpable,

estaría aquí dando la cara.

antonia: ay, adriano, tranquilo,

de verdad no me imagino

lo que debes estar sintiendo.

adriano: nunca,

nunca había recibido

una decepción tan grande.

nunca.

santiago: nando, nando,

yo no entiendo nada.

¿tú crees que juan carlos

haya sido capaz?

fernando: no, pues yo no sé,

santiago.

¿yo cómo voy a saber?

juan carlos: tú has sido abogado

durante toda la vida

de la familia, ¿de acuerdo?

así que tienes que creerme.

yo sé que no debí huir,

pero tengo que comprobar

mi inocencia, efraín.

efraín: vamos a ser realistas,

juan carlos.

siéntate, por favor.

estamos en un país donde

uno es culpable hasta que

se demuestra lo contrario,

pero en mi opinión,

como se han presentado

las cosas--

juan carlos: a ver, ¿cómo?

¿qué me estás diciendo?

¿que me tengo que entregar?

efraín: en lo que demostramos

tu inocencia.

juan carlos: no, no,

yo no puedo hacer eso.

efraín: va a ser inevitable

que pases un tiempo

en la cárcel, ¿eh?

juan carlos: tengo que ayudar

a helena, efraín,

todo lo que le está pasando

es por mi culpa.

efraín: ¡olvídate de esa mujer!

el que tiene problemas

con la ley eres tú.

no pienses en ella ahora.

juan carlos: yo no puedo

permitir que me detengan,

entiéndeme, por favor.

o sea, tengo que encontrar

la forma de ayudarla.

efraín: ¡estás loco,

juan carlos!

no puedo creer que estés así

por una mujer, caray.

juan carlos: yo tampoco.

lucía: amiguis, tú siempre dices

que todo pasa por algo, ¿no?

ahí está, nos quitan

el proyecto, pero estamos

cerrando un tour

para 30 personas, ¿no?

¿qué tal si te va mejor aquí

que en playa majagua?

helena: lucía, hay algo

que no te he dicho.

lucía: tú ni te presiones

de nada, teniendo la agencia

podemos hacer otro proyecto,

el que sea, y vamos a trabajar

duro para sacarlo adelante, ¿sí?

helena: ¿sabes qué, lucía?

mejor vamos a cerrar ese tour

y ya luego cuando estemos solas

te cuento algo que me dijo

el señor legarreta

de la comisión de turismo.

lucía: sí, sí.

helena: ¿y por qué no les das

su itinerario a los novios?

lucía: sí, bueno, por favor,

no te preocupes de nada.

buenas tardes, adelante.

hombre 1: estamos buscando

a la licenciada

helena moreno romero.

helena: sí, soy yo,

para servirles.

¿en qué les puedo ayudar?

¿qué tal? ¿qué tal?

hombre 2: ¿qué tal?

lo siento, pero le traemos

una notificación

que no puede esperar.

helena: ¿de qué se trata?

hombre 2: su licencia de

operación ha sido revocada

y la comisión de turismo

la ubican a usted

como elemento nocivo.

hombre 1: a partir de este

momento no puede usted

practicar ni prestar

servicios turísticos.

esta agencia de viajes

queda clausurada.

adriano: ¿qué hiciste,

juan carlos?

plutarco: cuñado, están buscando

a juan carlos.

en cualquier momento lo agarran.

adriano: esto es lo peor

que me ha pasado en mi empresa.

esto es lo peor

que me ha pasado en mi vida.

plutarco: entiendo que estés

muy dscepcionado, pero...

tenemos que actuar.

no podemos dejar que se salga

con la suya.

adriano: hiciste bien, plutarco.

juan carlos tienen que responder

ante la ley por lo que nos hizo.

helena: es que no pueden

hacernos esto.

por lo menos tienen que darme

tiempo para demostrar

que yo no plagié nada.

hombre 1: bueno, le van a dar

algunos días para que usted

presente sus pruebas.

pero mientras no tenga licencia,

esta agencia debe permanecer

cerrada.

lucía: disculpen, ¿eh?

disculpen, todo esto tiene

que ser un malentendido,

pero se va a aclarar,

se va a aclarar pronto, sí.

hombre 3: qué pena, pero si

los están clausurando,

preferimos no correr el riesgo.

helena: no se preocupen,

yo me voy a encargar

de que les respeten

sus reservaciones.

de eso de verdad no tengan

ninguna preocupación.

mujer: mejor no se molesten,

cancelamos todo.

hombre 3: gracias.

lucía: pase.

helena: dios mío.

es que no puedo creer

que sean tan arbitrarios.

están aquí los clientes,

por favor.

¿y tú qué haces con esa caja?

lucía: no, aunque nos corran

ni crean que vamos a dejarles

todas nuestras cosas

de nuestra agencia así nomás

para que cualquiera entre

y las agarre, no, señores,

para nada.

hombre 1: para eso son los

sellos, para que no entre nadie.

lucía: pues a mí no me importan

sus sellos, a mí no me importan

sus sellos, aunque tenga

que dormir ya llena de cajas

en el cuarto de la azotea,

yo no les voy a dejar

absolutamente nada.

helena: lucía, espérate un

momento, ¿cómo que el cuarto

de la azotea, qué es eso?

lucía: no me queda de otra,

amiguis, me están cerrando

mi casa y por lo menos

en el cuarto de servicio

tengo algunos mueblecitos.

helena: a ver, lucía, cálmate.

no te vas a quedar ahí arriba

tú sola.

lucía: entonces, ¿adónde me voy,

amiguis?

helena: pues mientras esto se

arregla tú te vas a ir a mi casa

y yo ya hablaré con mi papá

y lo convenzo como pueda.

hombre 2: señoritas, por favor.

tenemos que cerrar.

lucía: agarra tus cosas.

helena: a ver.

me llevo la agenda

y estos folders, a ver.

>> señora, ¿qué tal? ¿cómo está?

antonia: hola.

rebeca: quién se hubiera

imaginado esto de juan carlos,

¿verdad, toni?

antonia: ay, lo siento, querida,

aunque conozco a juan carlos

desde hace mucho tiempo

por la amistad que tiene

con mi hermano,

a mí nunca me cayó bien.

rebeca: ¿y eso por qué?

antonia: ay, porque no sabes

cómo me molesta la forma

tan despectiva con la que trata

a las mujeres que no son

modelitos de revista.

rebeca: sí, qué chocante.

antonia: no, y a eso agrégale

que es un don juan.

rebeca: no, déjeme le digo,

toni.

el 99 % de las mujeres

que trabajan en esta empresa

han caído en sus redes.

antonia: [resuella]

¿y tú, rebeca?

rebeca: [ríe]

por favor, toni,

no me haga reír.

yo soy orgullosísima de ese 1 %.

además, jamás me hubiera fijado

en ese don juan de quinta.

antonia: ay, menos mal,

porque si no, hubiera sido

como muy bochornoso.

rebeca: déjeme le digo

que yo ni a la esquina

con esos don juanes,

y mucho menos con casados,

eso nunca.

plutarco: aquí tienes los datos

de juan carlos y foto

para que lo busquen.

no sé cómo, pero me lo

encuentras a la de ya.

onésimo: sí, está bien, seguro,

pero va a estar complicado,

es una ciudad de más

de 20 millones de habitantes.

más la zona conurbana.

plutarco: si dieron con osama

bin laden, tú bien puedes

encontrar a juan carlos.

movidito que esto era para ayer,

vamos.

onésimo: oh, bueno, está bien,

hombre, voy a preguntar

a los cuates.

lo que sí, te digo una cosa,

ni soy mago ni hago milagros.

plutarco: ahórrate tus

comentarios y no vuelvas

hasta que lo encuentres.

onésimo: está bueno, ya.

esa de rojo.

rebeca: cachito.

ya entendí cuando me dijiste

que el mequetrefe de juan carlos

iba a caer,

pero la verdad nunca me imaginé

que tanto así.

plutarco: no hablemos de él

ahorita.

rebeca: pero ¿cómo no?

si estoy anonadada.

quién diría que ese remedo

de casanova era un vulgar

estafador.

plutarco: pues eso hay que

festejarlo, caperucita.

ese infeliz cayó

yo me voy para arriba.

¿cómo ves si esta noche

lo celebramos

en tu departamento?

rebeca: [aúlla]

ay, lobito.

ya te extrañamos en mi jacuzzi

y yo.

dime, ¿por qué tienes esa bocota

tan grandota, abuelita?

plutarco: ay, para comerte

mejor.

rebeca: ay, pues cómeme.

juan carlos: los agentes

ya deben de estar en mi casa,

compadre.

y por lo mismo no quiero pasar

a casa de mis papás, porque--

sí, gracias.

porque seguramente

está vigilada.

y desde luego no quiero

preocupar a mi mamá

con todo esto.

marcela: no, juan carlos.

fernando: ¿qué vas a hacer,

compadre?

juan carlos: pues sé que no

puedo esconderme toda la vida,

¿no?

pero es que honestamente

no sé ni por dónde empezar.

marcela: entonces, tal vez

sería conveniente que--

fernando: quédate, compadrito.

quédate, descansa y ya mañana

vas a estar más relajado,

menos preocupado,

ya a ver qué pasa, ¿no?

marcela: quédate.

juan carlos: es que no quiero

causarles molestias.

de hecho, pensé en ir

al departamento de santiago,

¿no?

está soltero, vive solo,

ustedes son una familia

y no los quiero involucrar,

pero, pues, tu casa me quedaba

de paso.

y no sabía si me venían

siguiendo o no.

marcela: no, pero no es ninguna

molestia y tú serás--

fernando: hiciste bien en venir,

¿tienes hambre?

flaquita, hazle algo de cenar.

no puedes andar sin comer,

compadrito.

flaquita, por favor, haznos--

prepáranos algo, ¿sí?

dile a jennifer que te ayude,

que ya cenamos.

dile a jenni.

ay, todo lo tengo que--

perdón, compadre.

¡jennifer!

juan carlos: contesta, helena.

contesta, contesta, contesta.

modesto: miren, juan carlos

no se ha aparecido por acá,

pero pasen, pasen

y búsquenlo si quieren.

si mi hijo es un delincuente,

tiene que pagar, se acabó.

eugenia: modesto.

¿y estos señores? ¿qué?

ay, modesto,

¿son los guardaespaldas

que me contrataste

para evitar a los paparazis?

modesto, ¿no crees que

exageraste?

modesto: no, eugenia,

no se trata de eso.

mira, ellos--

eugenia: no, no, ya sé, ya sé.

son los reporteros.

ay, cuando quieran empezamos.

estoy lista para mi close up.

modesto: no, eugenia, no,

no son reporteros,

son parte de tu escolta

y tienen que checar

la seguridad de la casa.

pasen, pasen, por favor.

chepina, llévenlos por favor.

chepina: por acá, por favor.

pasen ustedes, por acá.

eugenia: una escolta.

modesto, si yo no necesito

escolta.

[música]

juan carlos: [grita]

[tintineo]

helena: ahora no sé cómo voy

a decírselo a mi papá.

además de la deuda de siempre,

está lo de la hipoteca.

silvia: ay, pues, ¿para qué

le decimos que te cerraron

la agencia?

no tiene caso.

helena: se va a enterar.

lucía: buenos días.

buenos días,

¿cómo está, don eduardo?

qué bien que se ve el día

de hoy, qué guapo.

eduardo: ¿todavía por aquí,

muchacha?

lucía: sí, sí, ya ve cómo se

le pasa a una el tiempo volando

cuando está con compañía

tan bonita, tan alegre,

tan contenta.

helena: papá, lucía va

a necesitar quedarse aquí

unos días más porque tuvo

un problema con su departamento.

eduardo: claro, una mujer

viviendo sola, ¿cómo no va

a tener problemas?

¿qué problema tuviste? a ver.

lucía: es--ah, ¿qué cree?

fíjese que--bien raro,

porque dejé enchufada

la plancha, ¿no?

no la de así, la de así, ¿no?

y entonces de repente, ¡ay!

no sabe el susto, el susto,

porque a oscuras,

me quedé a oscuras, ¿y qué pasó?

cables, los cables todos,

fíjese que me los tienen

que cambiar, pero también

del edificio entero.

qué raro, ¿no?

qué extraño.

eduardo: por eso siempre

he dicho que las mujeres

no deberían vivir solas,

si no saben cambiar ni un foco.

qué van a saber cómo arreglar

un problema de la casa,

por favor.

¿y cómo cuánto tiempo

se va a quedar esta niña

con nosotros?

helena: como uno o dos meses.

eduardo: ¿meses?

fernando: ahí están las

noticias.

juan carlos: gracias.

jennifer: buenos días.

marcela: buenos días.

jennifer: ¡tío!

juan carlos: jennifer,

¿cómo estás?

fernando: jennifer maría del

rocío, ¿por qué no viniste

cuando te habló tu madre?

jennifer: pues porque me estaba

arreglando.

fernando: ah, ¿y de cuándo acá

te arreglas tanto

para la escuela?

todos: [hablan a la vez]

marcela: ya váyanse sentando,

¿no?

fernando: compadre,

¿gustas sentarte?

juan carlos: sí, gracias.

marcela: hija, ¿le puedes tú

servir a tu hermano, mi amor?

jennifer: ¿y por qué no se sirve

él solo?

kevin: bueno, yo me sirvo.

fernando: siéntate.

jennifer, obedece.

jennifer: a ver, ¿por qué--?

fernando: obedece, mi hija,

no vamos a discutir, por favor.

reportero: caballero,

vicepresidente operativo

del gran emporio y místico

grupo imperio denunciado

por frade contra la misma

empresa se encuentra

prófugo de la justicia.

el escándalo se desató

a partir de una acusación

de plagio por una licitación

pública.

tendremos información

más adelante.

y ahora unos mensajes

y regresamos.

[celular]

fernando: espérate, no.

juan carlos: es santiago,

es santiago.

¿qué pasó, santiago?

sí, ya, las acabamos

de escuchar.

santiago: vinieron a buscarte

aquí, brother.

se acaban de ir.

no, hombre, es que está cañón.

juan carlos: sí, ya sé, gracias

por avisar, ¿eh?

cuídate mucho.

lalo: mamá, ¿ya nos vamos?

helena: sí, mi vida.

¿qué tienes?

eduardo: ¿te sientes mal, lalo?

hoy es tu partido de fútbol.

te veo muy mala cara.

¿que no vas a jugar o qué?

lalo: sí, voy a jugar, abuelo,

pero es que juan me prometió

que iba a ir al partido

y como no va a ir, pues,

siento feo.

eduardo: ah.

¿se puede saber por qué juan

no cumple sus promesas?

helena: porque tuvo que salir

de la ciudad para atender

un asunto de trabajo

y por eso no puede ir

al partido.

eduardo: mm, tuvo que salir.

lalito, quita esa cara,

porque aunque otros

te queden mal,

tú y yo vamos a jugar juntos

como siempre.

lalo: ay, pero vamos a perder,

abuelo.

eduardo: ¿cómo que vamos

a poder?

anímate, vamos a ganar.

lalo: pero es que la otra vez

perdimos.

eduardo: ahora vamos a ganar.

quita esa cara.

vamos a ganar tú y yo,

vamos a jugar y vamos a ganar.

lalo: es que tú juegas bien mal,

abuelo.

lucía: [ríe]

eduardo: anímate, hijo.

juan carlos: yo creo que me voy

a ir, porque no los quiero

comprometer y tampoco los quiero

exponer, la verdad, así que...

fernando: ¿qué vas a hacer,

compadre?

juan carlos: pues no sé,

ya veré cómo me las arreglo yo,

pero mejor me voy.

gracias por todo.

fernando: ¿sabes qué?

ey, tu carro lo han de estar

rastreando, llévate el mío.

juan carlos: no--

fernando: compadrito, por favor.

ambos: [hablan a la vez]

fernando: por favor, lo botas

por ahí, compadrito.

juan carlos: gracias, man.

fernando: vale, compadre.

cuídate, cuídate mucho.

ey, no te le acerques

a esa mujer, ¿eh?

prométemelo.

prométemelo.

juan carlos: bueno, cuídense

mucho, ¿eh?

que les vaya bien.

kevin.

kevin: adiós, padrino,

te cuidas.

juan carlos: cuídense mucho.

plutarco: todo me está saliendo

a pedir de boca.

ya solo es cuestión

de que atrapen a juan carlos

y estoy del otro lado.

onésimo: oye, y por todos mis

servicios, que no han sido

pocos, ¿no me estoy mereciendo

un dinerito extra, una placita

en la empresa o alguito?

plutarco: onésimo, ¿cómo quieres

que te pague sueldo de ejecutivo

si ni siquiera llegaste

a la secundaria?

onésimo: sí, pero sería

como un estímulo

para que uno haga mejor

su chamba.

plutarco: date de santos

que apenas con la primaria

terminada estés ganando

el dineral que te pago.

onésimo: órale, no llegué

más que a tercero de primaria,

pero soy como un

estudiante promedio.

modesto: ¿dónde estás?

¿y se puede saber qué hiciste,

juan carlos?

juan carlos: a ver, lo que dicen

es mentira, yo no me he robado

nada, papá, por favor.

modesto: y si no es cierto,

entonces ¿por qué te está

buscando la policía?

juan carlos: porque me pusieron

una trampa, papá, ¿de acuerdo?

es más, de hecho no puedo

hablar por el celular,

me tengo que deshacer de él.

y como bloquearon mis cuentas,

quiero pedirte un favor.

voy a necesitar dinero

y un lugar para esconderme--

modesto: si estás diciendo

la verdad, no tienes que huir

de la ley.

mira, le puedo hablar

al licenciado suárez para que--

juan carlos: ya hablé con él,

ya hablé con él,

mientras no tenga pruebas,

tengo que seguir así.

modesto: ¿prófugo, hijo?

¿prófugo?

lo siento, juan carlos,

pero yo no puedo ayudarte

mientras estés escapando

de la ley.

juan carlos: oye, papá,

espérate, soy tu hijo, hombre.

modesto: ¡por eso mismo!

no voy a permitir que arrastres

por el lodo nuestro apellido.

mira, si eres inocente,

tienes que dar la cara.

juan carlos: papá, no me voy

a entregar, no voy a dejar

que me encierren porque

tengo que ayudar a helena.

modesto: ¡helena! ¡helena!

mira nada más en qué lío estás

por haberte metido con--

con la mujer equivocada.

espero que aprendas la lección.

juan carlos: ay, mira, no voy

a discutir eso contigo ahorita,

por favor, no hay que discutir.

modesto: lo siento, hijo,

pero no voy a encubrir

tus faltas, ¡no! ¡no!

y no hay nada que yo pueda

hacer por ti.

juan carlos: papá--

bueno.

no puede ser, no puede ser.

¿qué pasó con ese ánimo?

¿no vas a jugar el partido

o qué?

lalo: sí, no pensé que ibas

a venir.

¿qué le pasó a tu voz extraña?

juan carlos: ¿mi voz ex--?

es una larga historia, campeón.

ahora lo importante es que vine

como te lo prometí.

solo que no puedo quedarme

a jugar, pero al menos

quería verte, echarte porras.

vas a meter muchos goles por mí,

¿verdad?

lalo: no, porque ya me acordé

que tú hiciste llorar a mi mamá

y contigo no quiero hablar.

juan carlos: no, lalo, mira,

es cierto que tú mamá y yo

tuvimos problemas, pero--

pero yo la quiero mucho

y las cosas se van a arreglar,

te lo prometo.

lalo: y si la quieres,

¿por qué la hiciste llorar?

juan carlos: yo no quiero

hacerle daño, lalo,

pero es que hay alguien

que nos quiere lastimar

a los dos.

y por eso me tengo que ir, ¿no?

para buscar a esa persona

y poder cuidar a tu mamá.

lalo: entonces, ¿no te vas a ir

a otro país?

juan carlos: no sé, no sé.

pero esté donde esté voy

a cuidarlos a ti a tu mamá

para que no les pase nada malo

nunca.

y en cuanto pueda vengo

por ustedes, ¿cómo ves?

lalo: ¿me lo prometes?

juan carlos: sí.

prometo que voy a regresar

y que voy a estar aquí

para verte crecer.

y si tú me aceptas,

lalo, yo voy a estar

muy, muy orgulloso

de intentar ser tu papá.

¿te gustaría la idea?

lalo: sí, sí quiero que seas

mi papá.

juan carlos: [ríe]

[música]

¿que me consiga un certificado?

¿de qué quieres que sea?

¿abogado, doctor, ingeniero?

plutarco: ya, ya conozco

tus mañas.

onésimo: pues claro

que las conoces.

a ver, ¿quién le consiguió

los papeles falsos al muñeco--?

plutarco: [chista]

cállate, ¿por qué no lo gritas

así todo el mundo se entera?

onésimo: pues lo grito,

¿quién le consiguió los papeles

falsos--?

plutarco: cállate.

confórmate con lo que te doy,

que no es poco, y no repliques.

es cierto,

¿tú no deberías estar buscando

a juan carlos?

onésimo: [ríe]

pues tranquilo.

también yo tengo mis chalanes.

mira, en cuanto le echen el ojo,

vienen, lo ven, me avisan

y mira, nos enteramos.

juan carlos: entonces, tenemos

un trato, ¿eh?

ahora necesito que me hagas

un favor.

lalo: ¿cuál?

juan carlos: que no le digas

a tu mamá que vine a verte,

por favor, esto tiene que ser

un secreto de caballeros

entre tú y yo, ¿va?

lalo: sí.

juan carlos: bueno.

te voy a extrañar.

lalo: yo también.

juan carlos: prométeme que vas

a cuidar a tu mamá.

y que te vas a portar muy,

muy bien con ella, ¿eh?

lalo: sí.

juan carlos: cuando regrese

los tres vamos a ser

una familia.

cuídate mucho.

eduardo: ¡lalo!

¡lalito!

lalo: te quiero mucho, juan.

juan carlos: yo también.

mete muchos goles,

muchos, muchos goles.

adiós, córrele, córrele.

helena: ¿juan?

¿cómo me encontraste?

¿qué estás haciendo aquí?

juan carlos: sabía que venías

al juego de lalito.

helena: no te atrevas

a acercarte a mi hijo.

juan carlos: ven, por favor,

tenemos que hablar.

helena: suéltame.

suéltame.

juan carlos: yo soy inocente,

yo no me robé tu proyecto.

helena: tú me destrozaste

la vida, juan.

me quitaste todo.

te hiciste pasar por alguien

que no existe, me engañaste--

juan carlos: helena, te amo,

te amo y te estoy diciendo

la verdad.

y si tú crees en mí,

me entrego en este momento

para que lo aclare todo,

¿quieres que me entregue?

helena: ¿cómo voy a creer

en alguien que jugó conmigo

y que montó todo un teatro

para engañarme?

te hiciste pasar por otro,

¿y sabes qué es lo peor, juan?

que jugaste con el cariño

de mi hijo.

y eso nunca te lo voy

a perdonar.

juan carlos: te estoy diciendo

la verdad, helena.

yo te amo y no te quiero perder.

dime que me crees,

dime que me crees

y voy y me entrego

en este momento, dímelo.

helena: ¿cómo voy a creerte?

si te metiste con lo más sagrado

que hay en mi vida.

no voy a seguirte oyendo,

juan perón, o juan carlos

caballero, como te llames,

no me importa.

para mí...

tú estás muerto.

felicidades, mi vida,

yo sabía que iban a ganar.

estoy muy orgullosa

de mi campeón.

pero, bueno, pues ya vámonos,

mi cielo, apúrate, mi hijito.

eduardo: bueno, ¿y ahora por qué

tanta prisa?

helena: porque, pues,

ya mi mamá nos está esperando

y ustedes ya deben de tener

mucha hambre, ¿no?

eduardo: helena, ¿por qué estás

tan nerviosa? ¿qué pasa?

helena: en la casa platicamos,

papá.

por favor, ya vámonos.

vente, mi amor.

plutarco: así que ya te

enteraste.

>> sí, si es la noticia

del día.

todo salió mejor

de lo que esperabas.

plutarco: así es.

igual dile a tu amiguito

y empleado que desaparezca

por un tiempo,

no podemos arriesgarnos.

>> de maximiliano

no te preocupes.

plutarco: entonces, nuestro

trato está finiquitado.

tu venganza ya está consumada.

>> no.

no hasta que atrapen

a juan carlos.

plutarco: muy pronto van a dar

con él.

juan carlos va a pasar

mucho tiempo en la cárcel.

sus minutos de libertad

están contados.

santiago: nando,

¿entonces no les dijo

lo que va a hacer o qué?

fernando: no, mi santi, pues,

la verdad no creo que salga

bien librado de esta, hermano.

santiago: oh.

marcela: vamos a pensar

positivamente, a lo mejor

todo se aclara pronto.

fernando: flaquita, ¿cómo dices

eso?

pues si más bien todo se está

complicando más y más.

santiago: y para acabarla

de amolar, pues,

yo me caso pasado mañana.

fernando: ánimo, ánimo.

marcela: ¿cómo que para acabarla

de amolar?

te debería dar gusto

que en medio de todo esto

por fin te vas a casar

con patricia.

mira, a lo mejor se nos hace

el milagro y juan carlos

está con nosotros en la boda.

marcela: flaquita,

usted sí que de veras...

estás viendo y no ves.

perdónala, hermano, ánimo.

adriano: pero la confianza,

él tenía la confianza.

eso sí vale.

eso sí cuesta.

antonia: te afectó mucho más

de lo que tú pensabas, ¿verdad?

adriano: yo pensé que...

sentí que era como si alguien

muy querido se me hubiera

muerto.

antonia: ay, no, adriano.

plutarco: [ríe]

ey, cuñado.

vidita, ¿cómo están?

parece que ya dieron

con el paradero de juan carlos

y están a punto de apresarlo.

antonia: ay, no, qué bien,

ahora sí va a pagar

todo el daño que nos ha hecho.

plutarco: directito al

reclusorio.

veinte años mínimo.

[música]

helena: me echas un grito

cuando termines de bañarte,

mi amor.

lalo: sí, mami.

helena: [llora]

¿por qué me hiciste esto,

juan perón?

¿por qué?

no sabes el dolor que siento.

juan carlos: no tienes idea

cómo me dolieron tus palabras,

helena.

pero sé que no las dijiste

de corazón.

voy a demostrarte mi inocencia.

tiene que haber alguna manera.

helena: tiene que haber

una manera de olvidarte, juan.

de sacarte de mi corazón.

juan carlos: lo que tú y yo

tenemos solamente se siente

una vez en la vida.

solamente se entrega

una vez el corazón

de esta manera.

helena: tenía miedo

de entregarme y tú lo sabías

y aun así te aprovechaste.

sabías que había sufrido antes

y no te importó.

todo lo que dijiste

y todos los planes que hicimos.

juan carlos: nos esperan todos

nuestros sueños, helena.

ten paciencia, te lo suplico,

por favor, no va a ser fácil,

pero te prometo que vamos

a estar juntos.

helena: todos tus juramentos

eran mentira.

¿adónde--

adónde se va a ir este amor?

juan carlos: este amor es lo que

me da fuerzas para seguir.

es lo más importante,

es lo único,

no hay otra cosa que quiera

hacer más que estar contigo

y con lalito.

ustedes son la razón

de mi existencia.

helena: eres un egoísta,

un canalla.

un mal hombre.

juan carlos: eres el amor

de mi vida.

helena: y lo peor de todo

es que...

te sigo amando.

juan carlos: ¿cuándo podrás

perdonarme?

te amo, helena.

[celular]

onésimo: ¿qué pasó, chimuelo?

¿dónde está el méndigo?

órales, pues que no se

te pierda.

ya, sí, llámale a la tira,

ahorita voy para allá.

a ver.

[ríe]

ahorita no te la vas a acabar,

méndigo.

oficial: estoy en persecución

del automóvil sospechoso

con placa 581--

[sirenas]

juan carlos: ¡me lleva!

lo que me faltaba,

una patrulla.

no puedo permitir que me paren,

si me paran,

no puedo ayudar a helena, caray.

onésimo: [ríe]

te lo dije.

yo también tengo mis chalanes.

aquí voy, cerquitita de ellos,

en todo el contingente,

¿cómo ves?

yo te mantengo informado.

va toda la caballería

tras él, usted relájese.

órale.

no me falles, mi bólido,

no me falles.

[freno]

lucía: lalito, me da mucho gusto

que hayas ganado el partido

de fútbol porque tú eres

mi futbolista favorito.

lalo: ay, sí, ay, sí.

lucía: bueno, ¿y qué?

¿ganaste trofeo y toda la cosa

y eso y así?

lalo: pues claro.

lucía: ¿sí? pues ándale,

ve por él y tráemelo

como para que yo lo vea.

lalo: ¿qué ven ni qué nada?

vamos por él, no seas floja.

lucía: órale, va, claro que sí.

ahorita venimos, ¿eh?

ándale, a ver.

córrele, pues.

eduardo: desde hace rato

andas muy rara, helena.

¿se puede saber

qué me estás escondiendo?

helena: lo que pasa, papá,

es que, mira...

reportero: buenas noches,

este es un reporte especial.

el vocero de grupo imperio

acaba de emitir un comunicado

confirmando que se ha cometido

un fraude millonario

en contra de esta empresa

turística.

el presunto defraudador

es juan carlos caballero

mistral, exejecutivo

de este emporio y actualmente

prófugo de la justicia.

juan carlos: juan.

eduardo: ¿que no se llamaba

juan perón?

helena: eso es lo que yo creía,

papá, pero juan no es la persona

que pensé.

eduardo: ¿eso era lo que

no me querías decir?

¿que tu noviecito ejemplar

es un ratero?

silvia: por favor, eduardo,

cálmate.

acuérdate que alterarte

te puede hacer mucho daño.

eduardo: ¡tú no digas

estupideces, deja de hablar!

habla.

helena: lo que yo quería

decirte, papá, es que...

tú tenías razón en desconfiar

de juan, él me engañó,

me robó mi proyecto

de playa majagua

y por su culpa me acusaron

de plagio y me cerraron

la agencia de viajes.

pero...

lo peor es--

silvia: mi hija, piensa bien

lo que vas a decir, por favor.

helena: sí, ya lo pensé, mamá.

lo peor es que para abrir

la agencia de viajes yo

hipotequé esta casa.

eduardo: [suspira]

[sirenas]

juan carlos: [grita]

[grita]

hombre: te voy a bajar la luna

y las estrellas.

ambos: [gritan]

[sirenas]

[explosión]

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