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Por Ella Soy Eva Capítulo 108

Univision4 Ene 2020 – 12:00 AM EST

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locutor: televisa presenta...

eva: al rato la busco

para darle los datos

que me pidió, lic.

helena: pues más le vale.

con permiso.

adriano: eva maría,

la estaba esperando.

ahora sí me va a decir

por qué llegó tan tarde.

eva: porque mi amiguita

eugenia mistral

tuvo una audición

y yo fui a acompañarla.

qué enfadoso es usted.

lucía: [solloza]

[golpean la puerta]

sí.

adelante.

renato: o sea, ¿se puede?

lucía: chí, sí, sí, eh,

pásale es que, ay, yo creo que

hoy ha de haber mucho smog

porque, ay, traigo los ojos

bien, bien rojos.

y me arden... seguro me va a dar

una conjuntivitis, o no,

¿sabes qué? ya sé, creo que

se me debe de haber metido

los imecas así en las pupilas.

horrible.

renato: lucía.

necesito que me disculpes

por lo de hace rato.

me porté como un patán,

como un tonto.

lucía: no, no, no, no, no, no.

no, olvídalo, olvídalo.

está bien.

te--te--te perdono, sí.

renato: bueno, pero es que

también quería saber si--

lucía: sí, sí, sí, claro que

quiero volver a ser tu novia.

sí, sí, sí.

sí, renato, sí.

[ríe]

adriano: a mí me da mucho gusto

que eugenia retome su carrera.

es una de las actrices

más prestigiadas de la historia

del teatro, cine, radio

y televisión de este país,

pero no estoy seguro

que a modesto le encante la idea

de que ella vuelva

a los escenarios, ¿no?

eva: ándele.

oiga, jefecito.

y así como por pura curiosidad,

verdad, me imagino que usted

sí conoce a la otra familia

de don modesto, verdad.

adriano: ¿eh? ¿otra? no.

¿eh? ¿ah? no, no sé de qué

me habla, eva.

eugenia: gracias, chepina.

chepina: por nada, señora.

con permiso.

becker: en la semana,

vamos a firmar el contrato.

vemos que le tomen medidas

para su vestuario y a recoger

todos los libretos.

eugenia: ay, señor becker,

no sabe lo emocionada que estoy.

gracias, gracias

por todo su apoyo.

claudia: voy a mi clase

de música, señora.

regreso al rato.

eugenia: dile al chofer que

te espere afuera de la escuela.

claudia: sí, ya sé.

eugenia: eh, claudia.

¿sabes que, en el casting

de hoy, les gustó mi actuación?

me quedé con el papel.

claudia: ¿y ya lo sabe mi papá?

eugenia: todavía no.

en cuanto regrese de la notaría,

se lo voy a decir.

claudia: pues a ver si le da

permiso.

eugenia: ya soy una mujer

adulta, independiente.

no tengo que pedirle

permiso a nadie, de nada.

claudia: ojalá le vaya bien

en ese trabajo.

a ver si no confunde

esa historia con sus rollos

de teatro y su vida real.

adiós.

eugenia: disculpe, señor becker,

yo trato de meter en cintura

a esta niña,

pero ella es muy difícil,

es como la mala semilla.

eva: no se me haga el loco

que no le queda, eh.

si lo sé yo, "cuantimás"

lo sabe usted que tiene

toda la vida siendo amigo

de don modesto, que no.

adriano: eva maría, son cosas

personales, por favor,

no me haga hablar de más,

por favor, ya me conozco.

eva: pero, pues, ¿qué le estoy

preguntando? ¿intimidades?

pues todo el mundo sabe.

que nada más quiero saber

si los conoce o no, mire.

dígame, ándele.

¿sí o no?

claro, que si no confía

en su prometida,

pues ahí nos vemos--

adriano: no, no, no, no, evita,

evita, a esos ojitos

de papel volando, no puedo

negarle nada, la verdad--

eva: no me recite canciones.

adriano: perdón, perdón, perdón.

la verdad sí sé algo sobre

esa otra familia de mi amigo.

eva: ahí está, eso fue lo que

me imaginé.

adriano: pero yo nunca se

lo conté a juan carlos.

él siempre fue como un hijo

para mí.

pero yo siempre tuve muy claro

que no era mi papel decírselo.

solo modesto podía tomar

esa decisión, ¿yo, por qué?

¿quién soy?

además, no sé, yo solo

conocí a carmen.

carmen, su otra pareja,

pero no conocí a sus hijos.

ni siquiera sé cómo se llaman.

en ese tema,

modesto siempre fue muy modesto.

[ríe]

perdón.

eva: qué sirvengüenzada

eso de seguir con su vida de

esposos y padres respetables,

mientras tiene

un segundo frente

ahí escondido, sin pensar en lo

que lastiman a sus mujeres

y a los hijos de las mujeres.

se me hace que usted

debe ser uno de esos.

se le nota en las manos

y en la cutícula.

¿cómo de que no?

dígame de una vez, por qué

siguió usted, no veo que llore,

ante la tristeza

y degradación que implica

que yo sepa que usted tiene

un segundo frente.

[música]

[música]

eugenia: claudia es una muchacha

muy rebelde, pero yo me esfuerzo

todos los días

en tratar de educarla

con disciplina porque eso

es lo que necesita esta joven.

becker: con esta situación

familiar, ¿usted cree poder

con este nuevo trabajo?

¿está segura que su salud

no va a afectar este proyecto?

eugenia: ay, de ninguna manera,

señor becker, yo me siento

espléndidamente bien.

es solo que esa muchacha

es irrespetuosa.

[susurra] y le encanta sacarme

de mis casillas, ya sabe,

los adolescentes.

becker: [ríe] sí, a esa edad,

siempre tratan de ir en contra

de lo que sea.

eugenia: [ríe]

¿hay algo más que le preocupe?

becker: ay, señora mistral...

adriano: bueno, tampoco

hay que ser tan severos

con modesto, ¿no?

al final de cuentas, es hombre.

y como hombre, debe

hacerse cargo

de las dos familias.

no creo que alguna vez

los haya desamparado, ¿no?

eva: ay, como hombre,

no debería tener dos familias,

neandertal.

no, no cabe duda...

los hombres cuando les conviene,

se tapan con la misma cobija.

a ver, ¿qué pensaría de mí?

si yo tuviera mi casa chica.

adriano: eva maría, por favor,

eso es muy diferente.

eso sería una falta de respeto

a mí, que soy su pareja.

no me va a decir que tiene

dos prometidos o algo así.

no me lo diga.

eva: no sea ridi--

no sea ridículo, claro que no.

oiga, los hombres

cuando hablan,

¿se escuchan las babosadas

que dicen o tienen un filtro

para eso?

no lo puedo creer.

además, no estábamos hablando

de mí,

sino de estas ideas

retrógradas que promueven

todavía más el machismo.

cuando las mujercitas bellas

merecemos el mismo respeto

que quieren ustedes,

los hombres, porque todas

somos mexicanas.

adriano: usted no sabe

lo que siento por usted

al oírla hablar así, eva maría.

eva: no, pero me lo imagino.

o ahora me va a decir

y como usted es un típico

macho mexicano seguro

que no quiere andar

con una feminista, verdad,

y lo voy a entender,

no se preocupe.

no me voy a tirar

a la depresión, eh, no.

adriano: al contrario,

eva maría.

cada vez que la oigo defender

apasionadamente sus ideales,

su lucha social, esas palabras

que vienen de adentro

de la entraña hacen

que me enamore más de usted,

eva maría.

que su palabra, porque es

su palabra la que me lleva

a pensar y a creer mucho más

en usted.

ese discurso en favor

de la mujer, ese discurso

que viene desde allá,

desde el pasado para venir

a recaer en este presente,

en este presente.

becker: eh...

no me quiero meter en asuntos

que no me incumben,

pero por lo que alcancé

a escuchar,

la niña es hija de su esposo,

no su ahijada, ¿no es así?

eugenia: sí, sí, así es.

pero yo no entiendo

qué es lo que le preocupa.

becker: eh... nada, señora.

bueno, aquí tiene la psicología

de los personajes completa,

la sinopsis de la historia

y el primer capítulo

de la serie.

eugenia: ahora mismo

me pongo a estudiar

"la sombra de una duda".

[ríe]

señor becker, muchas gracias.

gracias por todo su apoyo.

becker: de nada, de nada,

señora.

eugenia: lo acompaño.

becker: ah, sí, muchas gracias.

helena: para que hayan abierto

una cuenta a nombre de la señora

eugenia mistral,

tuvo que haber sido alguien

de mucha confianza.

ay, que no sea eva,

que no sea eva, por favor.

[llaman a la puerta]

adelante.

plutarco: helena, tú siempre

tan trabajadora.

helena: estaba revisando

un informe, pero siéntate,

esto lo puedo hacer después.

¿qué pasó?

plutarco: ¿es sobre

playa majahua o sobre qué?

helena: eh...

plutarco: ¿por qué tienes

el informe sobre

el fraude que cometió

juan carlos?

helena, ¿cuál es tu interés real

en este asunto?

fernando: órale.

[murmura]

este, oye, ¿cómo voy

a recomendar un producto

que ni conozco?

no sé ni cómo se llama.

[ríe] en serio...

>> cuando la conductora

le pregunte qué le parece,

usted diga que es maravilloso,

que funciona perfecto,

que le cambió la vida.

fernando: ah, ahí va,

¿así nomás? ¿así de fácil?

>> así de fácil.

ya está su micrófono.

usted no se preocupe por nada,

solo actúe

lo más natural posible, ¿ok?

fernando: ¿natural?

>> natural.

fernando: ya estás.

>> suerte, eh.

fernando: no, hombre, te vas

a sor--ahí va a estar, ¿verdad?

>> aquí.

fernando: pero fíjate, eh.

presentadora: buenas.

fernando: buenísimas.

mucho gusto.

eva: no, no es broma, mimí.

o sea ahora helena sospecha

de eva, imagínate.

o sea, ¿qué voy a hacer para que

ella se dé cuenta de que eva

no tiene nada que ver y no

me pierda la confianza?

mimí: válgame

la virgen santa de badiraguato.

cada vez se está complicando más

este margallate, mi hijo.

oye, ¿y el tres efes qué?

eva: al menos, suerte

no me está atosigando tanto.

con decirte que no me habló

en toda la mañana,

aunque me desaparecí, eh.

se me hace que ya

lo voy domando,

qué fáciles son los hombres,

tan babosos, tan idiotas,

todos, eh, todos sin excepción.

son facilitos de controlar.

mimí: bueno, parece

que don adriano, "el pachón",

está controlando un poco

sus apasionados impulsos.

pobrecito, tan enamorado

que está y tan jarioso que es.

eva: ay, mimí, ya usted,

lo que me preocupa es

qué hacer para que helena

vuelva a confiar en mí.

o sea, en eva porque en mí...

nota que falta de cuelga, pero,

en eva, si confía en eva, pues,

a ver, quién hace a eva,

lo hago yo, solamente si confía

en eva, según yo adentro,

mis adentros, yo que veo,

al ser yo quién hace a eva,

pues que está confiando en mí.

>> tres, dos...

presentadora: estamos con

el señor fernando contreras,

que quiere compartir

su testimonio con nosotros.

díganos, señor contreras,

¿qué le parece

este nuevo producto que está

revolucionando el mercado?

fernando: ah, pues yo solamente

puedo decir que este producto

me cambió, ¿qué me cambió?

la vida, eh.

a toda la gente que ahí está

en su casita, yo,

fernando contreras, les digo

que este producto

me cambió la vida.

presentadora: seguramente,

muchos hombres que lo ven

estarán deseosos de tener

más detalles acerca

del funcionamiento

de "sexatime".

el tratamiento que está dando

de qué hablar en todo el mundo.

fernando: no, sí, no, en serio,

estas sí son,

¿qué son? ¿pastillas?

no, estas pastillas

deben ser como--

como vitaminas porque--

presentadora: como usted sabe,

estamos hablando de

las cápsulas que le devuelven

la esperanza a los hombres que,

como usted, padecen de

disfunción eréctil.

fernando: [susurra] ¿cómo

que eso padezco yo?

reportera: es natural

que los señores sientan pena

al tener que aceptar que tienen

infinidad de problemas

a la hora de demostrar

su hombría, pero eso ya es

cosa del pasado

con nuestro revolucionario

producto.

usted mismo

es una prueba viviente

de que "sexatime"

puede funcionarle a cualquiera.

fernando: sí, güera.

me ofendes.

no, no, yo cómo voy a necesitar

para... no, hombre.

alguna vez--pero una, solo una.

no, no, no, no, no, yo, no.

espérate, ¿a dónde vas?

¿dónde vas? no, no, yo, yo,

la verdad, este, vine aquí

porque me agarraron

como puerquito, eh, pero,

señora, señor, no crean nada

de lo que pasa acá.

yo soy fernando contreras

y--y--lo que pasa es que

me agarraron acá, desesperadón,

porque ando buscando chamba

y, ah, pues, es más, apúntenle,

soy fernando contreras,

si saben de una chambita--

no, a ver qué, a ver qué,

no, no, lo vamos a arreglar

de otra for--no, primero

me empiezan a manosear,

me ponen el micrófono,

y ¿como en que te basas

para decir que yo padezco

de disfunción eréctil, güera?

helena: no, no te confundas.

no se trata de que yo

siga pensando en juan.

lo que pasa es que ese asunto

del robo que cometieron

fernando y rebeca

me dejó intrigada

sobre cómo se hizo

este otro fraude.

plutarco: ya te lo había

explicado el abogado

raúl mendoza,

yo mismo, también adriano.

¿qué necesitas? ¿por qué

sigues investigando?

helena: porque antes de morir,

juan me juró que era inocente.

plutarco: yo ya te enseñé

mil pruebas

de que no era inocente, además,

lo de contreras es un robo

que no se compara

ni por equivocación

con el fraude millonario

que cometió juan carlos.

por otro lado, ya se comprobó

que rebeca es inocente,

fue una víctima de fernando

como tú misma lo fuiste

de juan carlos.

¿qué más necesitas saber

para creerme, por dios?

helena: es que no se trata de

creer o no creer,

se trata de comprobar hechos.

acuérdate que a ti también

trataron de implicarte

en el robo.

¿qué--qué tal si a juan,

en su momento, le hicieron

lo mismo?

plutarco: ¿quién?

¿quién estaría dispuesto

a hacer eso? ¿qué ganarían?

si tantas dudas tienes

es porque, al menos,

debes tener una sospecha.

helena, dime.

¿estás desconfiando de mí?

kevin: claudia, claudia.

se te olvidó tu cuaderno, toma.

claudia: gracias.

la verdad es que todo esto

de venir a la escuela,

como que me vale, pero, igual

gracias por recogerlo.

kevin: ¿cómo? o sea,

¿no te gusta la música?

o ¿qué onda?

claudia: no, sí me gusta, pero,

pues no para estudiarla.

kevin: pero, entonces, ¿para qué

vienes a clases?

claudia: igual prefiero

venir aquí para no verle la cara

a la esposa de mi papá,

es nefasta.

kevin: estás hablando de

tu madrina,

la que era actriz famosa, ¿no?

es la mamá de mi padrino,

juan carlos,

pero yo nunca lo conocí.

claudia: créeme, es lo que

le sigue a lo nefasto.

oye, ¿no quieres un ride

a tu casa? sígueme, que

mientras platicamos.

¿sí o no?

kevin: eh, eh, sí.

plutarco: entonces,

sí desconfías de mí.

helena: no, yo no dije eso...

plutarco: no lo necesitas decir,

tu silencio es más

que elocuente.

lo que no entiendo es qué

he hecho yo para ganarme

tu desconfianza,

dímelo, por favor.

helena: no, plutarco,

tú no has hecho nada.

yo no estoy desconfiando

ni de ti, ni de nadie.

lo único que quiero

es aclarar el asunto de fernando

porque a partir de eso,

yo quedé más--más confundida

que antes, eso es todo.

plutarco: pero sigues

obsesionada con juan car--

helena: no,

no estoy obsesionada con él.

plutarco: entonces, deja

de averiguar sobre él.

juan carlos está muerto,

es parte del pasado.

no quiero un fantasma

que se interponga

entre nosotros.

helena: no, es que eso no va

a pasar.

no va a suceder, ya.

plutarco: helena, ¿qué te parece

si vamos a cenar?

para estar solos,

fuera del trabajo,

fuera de--de esta presión.

helena: es que hoy quiero

llegar más temprano a mi casa

para terminar de ordenar cosas

y ya quedar instalados bien.

si veo que se puede, te llamo

y nos vemos más tarde,

aunque sea un ratito, ¿va?

plutarco: como tú quieras.

lo que me faltaba.

ahora helena está dudando de mí.

tengo que hacer algo

para que vuelva a confiar en mí.

rebeca: uy, parece

que un lobo feroz

amaneció de mal genio.

si es así,

concédeme tres deseos.

plutarco: ¿qué diablos quieres?

rebeca: ¿ves?

amaneciste de malas.

no me digas que otra vez

tu noviecita no quiso

nada contigo.

cachito.

pobrecito, ternurita.

plutarco: pobrecita de ti,

si me sigues molestando.

no sigas o te saco a patadas

de mi oficina, ahora.

rebeca: please, please, hazlo

y te voy a demandar

al instituto de la mujer.

ándale, cachito, pégame.

uy, cómo que ya perdiste

el sentido del humor,

pero, bueno, a lo que vine.

¿no se te ofrece nada, cachito?

plutarco: hay algo en lo que

me puedes ayudar.

aunque, aún

no sé muy bien de qué manera.

mimí: si ando callada

en el mundo twittero,

comadrita "maxim", es porque

ando aguitadona,

como quien dice, de capa caída.

>> madrina.

mimí: eh.

>> pues ya revisé

la falla del baño,

ahora sí los huéspedes

no van a tener queja.

quedó más que listo.

mimí: ¿seguro?

mi hijo, es que tú eres

muy malhechote, lo que se dice

cuachalote.

no te creo, mejor voy

a checar yo misma.

encárgate de la recepción.

>> ok.

helena: buenas tardes.

>> qué tal, señorita,

¿otra vez por acá?

helena: con permiso.

>> oiga, espérese.

helena: no, no

me estés agarrando.

>> ay, es que doña eva no está.

helena: sí, ya sé perfecto

que no está.

se trata de algo muy serio,

por eso vine.

>> pues, ¿qué pasó o qué?

helena: pasa que es muy posible

que eva sea una delincuente.

así que voy a abrir su cuarto.

>> oiga, no.

rebeca: ¿yo, hablar

de maravillas de ti

a la trepadora?

ni muerta, fíjate.

además, la piraña no me traga

y tampoco me creería.

y yo, ¿qué beneficio tengo

con eso? ¿qué?

plutarco: que no te corra

de esta empresa,

que no te boletinen

el medio turístico

y acabes pidiendo limosna

en una esquina.

rebeca: mira, cachito.

si la piraña ya te está

perdiendo la confianza,

allá tú, es tu problema.

¿y sabes qué?

me da gusto que el objetivo

del fraude

del tarado de fernando

esté cumpliendo su cometido.

helena ya está dudando de ti.

plutarco: eres una estúpida

que no alcanza a ver

más allá de sus narices.

rebeca: para nada, cachito.

por algo invertí

diez años en ti,

porque veo a futuro.

con lo que no contaba

era con la aparición

de la mosca muerta

de la madre soltera.

plutarco: ¿cuándo vas a entender

que si me perjudicas a mí

vas a salir raspada?

rebeca: tal vez tengas razón.

plutarco: no, no, no,

sin el tal vez.

tengo toda la razón.

jugaste mal tus cartas

y ahora te tienes que conformar

con el juego que yo te proponga.

y mucho cuidadito

con hacerme una trastada.

porque te puede pesar.

>> señorita, oiga, oiga,

usted no puede pasar.

helena: ay, está cerrado.

ábreme la puerta.

>> pues, es que yo

ni tengo ni llave,

mejor hay que decirle

a la patrona.

helena: ¿cómo no vas a tener

llave del cuarto de eva?

mimí: ¿este escándalo que--?

ay, helenita, qué milagro,

¿qué hace usted por estos lares?

helena: eh, ¿verdad?

es lo que yo digo,

que qué hago por aquí.

ábrame, ábreme la puerta.

[música]

[música]

lucía: ah, lo que pasa,

lo que pasa--ay, mi amor--

es que se fue mi amiguis

hace rato, hace rato se fue,

y por eso ya no la debe

de encontrar.

eva: bueno, yo después le hablo,

¿verdad?

qué bárbaro, qué agarraditos

están, quiere decir que todo

va bien, me imagino.

lucía: ay, claro, doña eva,

renato y yo estamos de lo más

enamorados, ¿verdad, mi amor?

eva: mm, y reconciliadísimos

por lo que mis ojos pueden ver.

lucía: ajá.

eva: qué lindo, ¿me prestarías

un rato a tu novio, lucía?

es que tengo

que encargarle algo.

lucía: ay, ahorita no

porque vamos--vamos a--

eva: no te estoy preguntando

qué opinas, te tengo que decir

una cosa que es importante,

pero no me quita mucho tiempo,

no, ven, hombre.

lucía: espéreme tantito,

lo que pasa es que--

eva: no.

lucía: y ya habíamos quedado

de ir a--doña eva,

doñ--

eva: lucía, gracias.

lucía: [balbucea]

se lo llevó.

todas: [hablan a la vez]

eva: ¿cómo están, chicuelas?

todas: hola.

eva: por lo que veo no le has

dicho nada de lo tuyo a esa

pobre mujer, ¿verdad?

renato: no sé de qué me habla,

señora.

eva: no te hagas, sabes muy bien

de lo que estoy hablando.

ya deja de fingir

lo que no eres, y si no quieres

salir del closet,

es muy tu problema.

lo que no está bien es que sigas

jugando con la gente.

renato: está bien, tiene razón,

pero, por favor, entiéndame,

yo no le puedo decir la verdad

a lucía.

eva: entonces, termina con ella,

pero sin romperle el corazón,

¿eh?

renato: ay, sí, claro,

como si fuera tan fácil.

eva: ay, tampoco es cosa

del otro mundo, ¿eh?

cánsala, enfádala, aléjala,

desengáñala, ¿qué sé yo?

hay miles de formas

para desilusionar

a una mujercita bella

y hacer que se vaya

por su propia cuenta

sin que salga lastimada.

renato: qué curioso, exactamente

eso me dijo santiago

que hacía juan carlos caballero.

eva: ¿qué?

renato: eso.

eva: ¿qué?

renato: eso. eso hacía

juan carlos caballero,

y eso me recomendó santiago

que hiciera con lucía.

eva: ah, pues, ya ves,

no soy la única

que te recomienda

ese consejillo.

así que escoge, o haces algo

con lucía o yo misma le cuento

todo lo que sé de ti.

renato: gracias por el consejo.

eva: de nada.

ay, copetes.

renato: ya.

eva: está bien,

no es el momento.

helena: qué lata, por dios.

vero: no te puedo dejar entrar.

mi hijo, déjanos solas.

si necesito ayuda, te llamo,

pero no creo.

>> bueno.

está bueno, ¿eh?

helena: pues yo le--le guste

o no le guste, yo voy a entrar

al cuarto de eva.

yo estoy segura de que ella

esconde algo muy grave.

mimí: ¿qué le pasa, licenciada?

mi prima es incapaz de hacer

algo en contra de la ley.

helena: ajá, sí.

mimí: qué feo que dude

de la evita que la quiere tanto

y la considera una

de sus mejores amigas

y más íntimas, ¿eh?

helena: ay, claro, claro,

es que usted la está tapando,

usted es su tapadera,

seguramente es su cómplice.

mimí: ¿cómplice de qué

o como de qué?

a ver, explíquese.

helena: ya ve.

mimí: ¿qué?

helena: se puso nerviosa,

porque usted es su cómplice.

mimí: ay, mi chula,

yo no sé de qué está hablando.

mire, la eva es mi prima,

y somos, pues, como uña y mugre,

y si a eso le llama usted

ser cómplice, pues, está bien,

sí, pues, somos cómplices.

helena: ¿sabe qué?

yo voy a entrar

al cuarto de eva.

mimí: no, no, no--

helena: y a mí no me importa--

mimí: a ver, no, no, no, no, no.

cuando llegue mi prima,

que ella la invite a pasar,

y ahorita le hablo

pa' que se venga de volada

y arregle este desgarriate.

eh, siéntese, por favor.

helena: no, no, no me voy

a sentar, me voy a esperar

aquí a que usted le llame.

mimí: está bueno, pues,

ahí quédese.

le voy a llamar, ¿eh?

helena: bue--pues, llámele.

llámele y yo voy a esperar aquí.

para que ella llegue

y para que ella me diga

que no tiene nada que ocultar,

que ni usted ni ella, ¿eh?

mimí: y dale con

la desconfianza.

helena: es que ya estoy harta

de creerle a la gente

que no debería, harta.

y sí me voy a sentar.

mimí: está bien, siéntese.

helena: ¿y qué?

me voy a sentar, ¿cómo ve?

mimí: está bien.

helena: y si quiero,

me vuelvo a parar, ¿y qué?

porque yo me puedo esperar

aquí a que ella venga,

y que me explique.

me voy a volver a sentar,

ya me senté.

[celular]

eva: mimí, ¿qué pasó,

todo bien o para variar

hay broncas?

mimí: sí, aquí está

un escándalo, prima,

¿no lo sabes?

aquí está la licenciada moreno,

sí, atrás de mí.

helena: está aquí.

mimí: sí, se quería meter

a tu recámara, ¿cómo ves?

eva: ¿qué?

no, no, no, ya, ya, ya,

hay que pensar algo.

a ver qué se me ocurre

para calmar a helena, espérame.

mimí: pues, haz lo que quieras,

mi hija, pero, apúrate,

porque la licenciada está

montada en su macho

y no hay poder humano

que la haga desistir.

helena: no voy a desistir.

eva: no la dejes entrar.

a ver qué se te ocurre

y qué se me ocurre,

pero no la dejes entrar.

[música]

[música]

fernando: ¿qué hubo, flaca?

marcela: [apaga la música]

fernando: [gruñe]

marcela: ¿y los niños

dónde están?

fernando: en su cuarto, creo.

marcela: ¿cómo que crees?

lo que yo no puedo creer

es que ni para eso sirvas,

para saber si tus hijos

están o no están en la casa.

fernando: ya bájale

a la regia manera, ¿eh?

tampoco es pa' que te pongas

acá tan punk, y además

no estoy de humor,

tuve un pésimo día.

marcela: ¡jennifer, kevin,

vengan, por favor!

pues pa' que te lo sepas,

fernando, yo tampoco tuve

un buen día, pero no por eso

voy a descuidar a los niños.

fernando: por lo menos

tú tienes trabajo, flaca,

yo todavía no consigo nada.

marcela: no te hagas la víctima,

tú solito te buscaste

ese problema.

ahí sí, como dicen mis hijos,

ni cómo ayudarte.

fernando: ¿ya vas a empezar

otra vez, flaca?

ahora resulta que cada vez

que nos vemos,

me echas en cara eso.

jennifer: ay, ya, ¿otra vez

están peleando?

hasta allá se escuchan

sus gritos.

marcela: perdón, no, no,

es un detalle que no nos hemos

podido poner de acuerdo

tu papi y yo, mi amor.

jennifer: a ver, a ver, mamá,

yo ya no tengo seis años,

me doy cuenta perfectamente

de lo que está pasando.

a ver, ¿por qué no nos dicen

que lo corrieron

y que es puro cuento

eso que renunció

por una gran oportunidad?

dejen ya de mentirnos, ¿no?

¿o no te corrieron?

plutarco: contesta, mendoza,

contesta.

operadora: el número que usted

marcó no está disponible

o se encuentra fuera

del área de servicio.

plutarco: ¿dónde diablos

se mete este abogado de cuarta?

si no entran las llamadas,

tiene que responder un mail.

raúl, no sé dónde andas,

pero en cuanto puedas

repórtate conmigo.

respóndeme este mail,

tenemos que adelantar

lo que te comenté la otra vez

por teléfono.

rebeca: ¿dónde le puedo

encontrar algún trapo sucio

al infeliz de plutarco?

[llaman a la puerta]

félix: licenciada oropeza,

solo para saber

si todo está bien con

lo que viene siendo su equipo.

ando haciendo un chequeo

de rutina.

rebeca: ay, todo bien, félix,

esfúmate.

félix: la dejo trabajar,

con su permiso.

rebeca: félix, espérate,

ven, siéntate, por favor.

félix: gracias, señora.

rebeca: ¿y cómo has estado?

félix: muy bien, gracias.

rebeca: qué bueno.

ya me acordé, y sí tengo

un problemita, ¿tú crees

que me puedas ayudar?

yo digo que sí

porque eres un genio

de la computación.

félix: ¿en qué puedo servirle?

rebeca: ay, félix...

fernando: si no les dijimos

la verdad a tu hermano y a ti

no fue porque quisiéramos

verles la cara, mi hija,

pues, ¿cómo crees?

fue para no mortificarlos,

no porque estuviésemos

escondiendo algo malo.

yo nunca he hecho nada malo

en mi vida, ¿eh?

¿verdad, flaca?

jennifer: entonces, ¿sí se puede

saber por qué te corrieron?

fernando: es--no--sí, sí,

sí se puede.

lo que pasa es que--este--

marcela: es que hubo un recorte

de personal, mi amor,

en la empresa hubo un recorte

muy grande y, pues, tu papá

fue de los que se tuvo que ir

de la empresa.

jennifer: ¿y por qué tú?

tenías un puesto muy importante.

fernando: ¿cómo no?

lo que pasa--

marcela: lo que pasa

es que uno no sabe por qué

los ejecutivos toman

sus decisiones, hija,

y, bueno, por ejemplo,

a mí, no les convenía correrme

porque yo estoy con otro tipo

de contrato que no genera

antigüedad como el de tu papá,

entonces, yo por eso me salvé.

fernando: ah, ahí está la cosa,

¿eh?

marcela: pero, bueno,

en todo caso, lo que importa

es que tu papá le está echando

todas las ganas para conseguir

un trabajo nuevo.

y ya vas a ver

que si nos apoyamos entre todos,

vamos a salir adelante,

¿verdad, fernando?

fernando: este, sí, o sea,

sí, sí, así como lo dijo

tu mamá, así es exactamente,

hijita.

ándele, mi hija.

jennifer: te quiero mucho.

pues, mucha suerte

con las entrevistas,

ojalá que se den cuenta

de lo que vales

y de que eres un gran hombre

y, pues, que encuentres

algo pronto.

marcela: oye, mi hija,

¿tu hermano dónde está?

jennifer: ay, no sé si está,

yo no lo he visto

desde que se fue

a la clase de música.

¿tú lo viste llegar?

fernando: no, no, mi hijita.

marcela: ¿cómo que no?

pues, si ya es tardísimo.

la clase terminó hace horas.

ay, a ver dónde anda,

a ver si nos contesta

este chamaco.

[música]

[música]

rebeca: somos unas pobres

mujeres débiles, frágiles,

indefensas.

félix: entonces, lo que usted

y ella quieren es lo que viene

siendo hackear la cuenta

de ese mal hombre.

rebeca: ándale, te digo

que eres un genio, se nota

que te las sabes de todas todas.

[gruñe] guapo.

entonces, ¿me ayudas con esto?

félix: es que, ¿cómo le digo,

licenciada? a mí no me gusta

meterme en lo que viene siendo

una bronca.

además, me extraña

que me pida esto

si ya lo intentó antes.

rebeca: a ver, a ver, a ver,

¿a qué te refieres

con que lo intenté antes?

félix: ah, no se haga.

rebeca: ¿no se haga qué?

marcela: no, es que pensé que,

en una de esas,

kevin se había ido para tu casa.

no, no te preocupes, pues,

nada más te encargo,

si sabes algo,

¿me avisas, por favor?

gracias.

fernando: así que kevin

tampoco fue a casa

de ese amigo suyo.

marcela: ay, ¿dónde se metió

tu hermano, caramba?

fernando: ay, tranquila,

flaquita, ya aparecerá.

ha de traer su celular apagado,

es muy distraído,

¿a quién salió?

a su madre.

a lo mejor anda por ahí de vago

con alguna muchachita,

¿a quién salió?

a su padre.

marcela: fernando, no estoy

de humor pa' tus tonterías.

fernando: ay, está bien.

marcela: no es momento ahorita.

aparte, qué poco conoces

a tu hijo, tu hijo no es así.

¿cómo puedes estar tan tranquilo

y tan despreocupado y yo estoy

que me muero de la angustia?

fernando: pero ¿qué ganas

con eso? flaquita, relájate,

ya aparecerá.

jennifer: ay, papá, ya.

fernando: ¿papá qué?

[timbre]

ahí está, ahí está,

¿pa' qué lloraron? ya, órale.

daniel: jenny.

jennifer: ¿qué onda?

daniel: ¿cómo estás?

señora, ¿cómo está?

buenas.

señor, mucho gusto.

fernando: órale, mi hijo,

¿cómo estás?

daniel: ¿cómo está? ¿qué tal?

¿todo bien?

fernando: todo bien, mi hijo.

félix: me refería a lo que viene

siendo el cd que una vez

me enseñó, ¿sí se acuerda?

ese que era como una especie

de llave para entrar

a las computadoras.

licenciada, ¿de dónde salió

este disco?

rebeca: ¿por qué?

¿de qué se trata

que te sorprende tanto?

yo pensé que se trataba de algo

de la presentación

de la chiqui trepadora

sobre playa majahua.

félix: entonces, ¿el cd lo tenía

la licenciada moreno?

¿cómo habrá llegado a sus manos?

rebeca: ah, pues, ¿quién sabe?

esa piraña tiene muchas mañas.

félix, ¿me ayudarías a hacer

otro disco igual?

tú ponle precio

a tus invaluables servicios.

tú pides, y yo te doy.

kevin: tengo como cien

llamadas perdidas de mi mamá.

claudia: chales, sí, a poco

te checan tanto.

kevin: no normalmente, pero

mira la hora que es,

ahora sí me van a matar.

mejor les llamo

que ya voy en camino.

claudia: no, no, no, mira,

yo que tú no les marcaba

porque si te van

a gritar, era ahorita,

y cuando llegues también, pues,

mejor llega directo y te ahorras

el regaño por celular.

kevin: bueno, como tú digas.

oye, ¿crees que tu chofer

me pueda llevar a mi casa?

claudia: no, salió a llevar

a quién sabe adónde a la señora,

pero puedes tomar un micro

aquí en la esquina.

nomás que apúrate y vete antes

que llegue chepina

porque es una chismosa

de lo peor.

si te ve aquí, seguro le va

con el cuento a la loca

de su patrona.

kevin: pero ¿por qué no quieres

que se entere doña eugenia?

no hicimos nada malo.

claudia: no, no, te recuerdo

que, pues, esa señora

está loca desquiciada y me odia

y busca cualquier pretexto

para hacerme la vida imposible.

si sabe que estuviste aquí,

me va a castigar horrible

y luego le va a ir con el chisme

a mi papá y, bueno, ya sabes

cómo son los papás.

kevin: oye, ¿mañana vas a ir

a la escuela de música?

claudia: pues, igual sí.

todavía no sé,

a ver si se me antoja.

ya vete, ¿cómo vas?

kevin: bueno, nos vemos mañana.

híjole.

félix: bueno, es que no viene

siendo nada fácil,

más bien, bastante complicado.

rebeca: [ríe]

muy bien, pues, entonces,

tú ponle ceros al cheque.

¿quinientos pesitos,

mil pesitos?

o ya sé, ¿te sorprendo?

félix: mejor sorpréndame.

rebeca: muy bien.

con este dinerito

te vas a dar por pagado,

y te daré un poco más

por tu silencio,

y nadie tiene por qué enterarse,

y menos que nadie don plutarco.

félix: pero él es

el vicepresidente de la empresa.

rebeca: es el único que podría

pedirte un disco así

en esta empresa, y yo te voy

a dar un dinero para que tú

te calles.

félix: no, licenciada,

lo que yo quise decir--

rebeca: ¿para qué me explicas?

sé inteligente

y saca provecho de esto,

pero no te quieras

pasar de listo, porque además

de todo esto tengo

las uñas filosas

y puedo hacerte pedacitos.

anda, vete a hacer un cd

como ese y como ya debes

de tener experiencia,

puedes hacerlo rápido,

así que lo quiero hoy mismo.

te espero, y cuando

lo tengas listo, pues,

te doy tu chequesote, ¿dale?

[gruñe]

guapo.

ay, virgencita, no me hagas

caer nunca con alguien así.

eva: a ver, licenciada moreno,

vamos a aclarando todo eso

que no aclaramos en la oficina,

¿qué le parece?

helena: exactamente,

me parece muy bien.

eva: ah, bueno, a ver,

antes que nada explíqueme,

¿qué hace usted aquí en

la pensión de mi primita, oiga?

no sé qué quiere encontrar aquí,

¿verdad?

y no sé por qué pretende

entrar por la fuerza

a mi cuarto, pues, ¿qué sigue?

¿checar mi celular o qué?

qué falta de respeto.

helena: primero, dígame

qué interés tiene usted

sobre el fraude del que acusaron

a juan carlos caballero.

mimí: eh, prima.

eva: ¿qué?

mimí: yo las dejo y así, pues,

platican a gusto, ¿eh?

eva: está bien.

mimí: con permiso, licenciada.

eva: ándale.

helena: quiero una explicación

real, satisfactoria sobre

este asunto, no quiero

que me empiece a enredar

con su: "¿qué, qué?".

eva: ¿qué le pasa?

yo no lo hago así--

helena: sí, así hace.

eva: no, así no le hago yo,

para empezar, ¿eh?

y yo sí--y yo no enredo.

siempre que hablo soy clara--

helena: no es clara,

dígame qué pasa.

eva: está bien, como socia

tengo que estar informada de eso

y de todo lo que tenga que ver

con grupo imperio,

o si no, ¿pa' qué soy socia?

¿qué soy, como un adornito

en la empresa?

helena: eva, ya, dígame.

eva: no, más bien dígame usted

cuál es su interés en esto,

a ver, ¿cuál?

¿cuál? ¿cuál?

helena: yo revisé el informe

de la empresa sobre

las acusaciones que le hicieron

a juan.

hubo un testigo que lo acusó

a él de haberle vendido

información confidencial.

eva: sí, algo supe.

helena: pues, ese testigo

fue ni más ni menos

que maximiliano montes,

¿le suena?

el famoso enamorado

que tuvo usted, el que usted

anduvo buscando cuando entró

a trabajar a grupo imperio,

¿se acuerda o no se acuerda?

a ver, a ver, ahora dígame,

dígame si se atreve,

como usted dice, ¿qué hay detrás

de esa supuesta relación?

eva: ay, qué flojera da

cuando empieza a haber cosas

que nos son--

helena: no, no, no,

no son cosas que no son, eva.

además, alguien sacó

una cuenta bancaria a nombre

de la mamá de juan

para transferir el dinero

del desfalco.

eva: ay, ¿y eso qué?

helena: ay, ¿cómo que eso qué?

ahora resulta misteriosamente,

¿verdad?, que usted es amiga

muy cercana

de doña eugenia mistral,

la mamá de juan.

eva, me da una explicación a mí

ahorita o se la va a dar

a la policía.

cantante: ♪ me lanzo

en tus brazos sin paracaídas

sé que en tu corazón

yo voy a reposar

enamorada, sigo mis instintos

nada que pensar

contigo hago círculos

de los cuadrados

lo que nunca hice

yo lo haré por ti

solo te pido

que no mientas nunca

no me dejes ir ♪

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