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Por Ella Soy Eva Capítulo 10

Univision2 Dic 2019 – 12:00 AM EST

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locutor: televisa presenta...

juan: ustedes saben

perfectamente bien que yo

acepté sacar adelante este

proyecto para salvar nuestros

puestos.

está bien, les debo una disculpa

por todo, ustedes son mis

hermanos, en serio.

santiago: ya, juan carlos,

no te preocupes, todo está

olvidado--

fernando: claro que no.

ya, olvidado, vamos a echarle

un ojo al proyecto ese de tu

ex, pues, ya pasó, no.

juan: qué hubo, el proyecto

está, ¿eh, qué pasó?

ahí está.

y yo lo siento mucho, pero este

proyecto no lo vamos a ver

nunca.

lucía: ay, ya estaba

sonando, pero me mandó otra

vez al buzón el muy pelado.

helena: ¿sigues buscando a

sebastián?

creí que a estas alturas ya te

habías desengañado de él.

lucía: es que no puedo creerlo

que ni siquiera me haya querido

dar la cara el muy pelado,

pero claro, como ya consiguió

lo que quiso, ya se desapareció

el muy pelado, pero yo siento

que algo se trae entre manos.

helena: con razón, olvídate

de él, no te merece, es un

pelado.

lucía: ya viste que hasta tú

te diste cuenta, lo conoces,

ya, lo dejo un rato.

volviendo a la chamba, no se

te olvide que el sr. smith no

tarda en llegar--

helena: sí, sí, ya estoy

preparando mis cosas--

lucía: oye, y por fin cuándo

vamos a ver el proyecto,

porque según yo estamos a días--

helena: falta poquito, pero

sigo esperando la opinión de

juan, no sé,

algo me dice que no le gusta,

y para no lastimarme prefiere

decir que no lo ha leído.

lucía: ah, hay una forma

rápida de salir de la duda.

le preguntas, sino cómo vas

a saber, ya está llamando en

este momento, contesta,

vamos, vamos.

adriano: ay, qué bueno

encontrarlas a las dos,

de verdad, miren, lic.,

no sé si sepa, pero mi hermana

se une desde hoy a grupo

imperio.

>> justo ahorita me lo acaba

de informar y no salgo de mi

asombro, guau.

antonia: bueno, lo que no

quedamos es dónde me voy a

instalar, necesito espacio,

computadora--

adriano: no te preocupes,

precisamente por eso me da

gusto verlas juntas,

hay un área de oficinas que

está en remodelación.

>> va a quedar divina,

ahí va a tener una vista--

adriano: bueno, pero mientras

está lista quería pedirles si

es posible que ustedes

compartan su oficina

de relaciones públicas.

antonia: claro, si no te

molesta, lo último que quiero--

>> molestarme, para nada,

es un honor tener a la dueña

de grupo imperio a mi lado.

antonia: ay, qué amable,

te lo agradezco--

adriano: lic., de verdad,

muchas gracias, sabía que podía

contar con usted.

>> pues, no se diga más,

welcome.

santiago: no.

fernando: sí, ¿te das cuenta lo

que acabas de hacer, o no te

das cuenta?

igual y ni te das cuenta--

juan: perfectamente me doy

cuenta, y no le voy a romper

el corazón a la mujer que amo.

quiúbole, sí lo dije, y no me

pregunten qué voy a hacer

después, porque no puedo

pensar en eso--

fernando: no te preocupes,

nos quedó claro que no puedes

pensar, es más,

no puedes pensar en nada--

santiago: a ver, ¿crees que

helena te va a perdonar tan

fácil?

juan: no, pero voy a hacer

todo lo que esté en mis manos

para no lastimarla.

fernando: vas a terminar

lastimándola aunque no quieres,

piensa, ah, no, perdón--

santiago: nando tiene razón,

como si fuera la primera vez

que le rompes el corazón a

una mujer, juan carlos.

juan: no, no,

pero sí es la primera vez que

me importa.

helena: tenemos todo

lo necesario para presentar

el proyecto--

>> lo único que nos falta es

hacer un viaje de familia

de playa mahaua antes de

presentarnos al concurso, es

una instrucción de mr. keaton.

helena: no hay problema,

podemos viajar mañana mismo

si así lo dispone.

>> yo tengo un conference

call en la tarde, pero llegaré

allá en cuanto me desocupe.

usted reserva avión y hotel

y nosotros cubrimos todos

los gatos.

helena: entonces su boleto

sería para la tarde, y yo tomo

a la mañana para poder

organizarme con la gente del

pueblo y recibirlo como se

merece.

>> gracias, es en serio

un placer hacer negocios con

usted.

helena: lo mismo le digo,

mr. smith, gracias.

antonia: ay, rebeca,

quiero pedirte un favor.

rebeca: el que guste, señora,

sabe que estoy aquí para

atenderla en lo que se ofrezca.

antonia: llévame a conocer

al personal, es que como voy

a trabajar en la empresa

quiero conocerlos--

rebeca: vamos, por supuesto,

va a ser un gusto ser su guía,

por aquí.

antonia: qué linda, gracias...

juan: helena, disculpame por no

tomar la llamada antes, pero

estaba en una junta.

helena: no te preocupes, te he

estado llamando demasiado,

¿verdad?

es que tengo que hacer un

viaje relámpago, la gente me

pide que vaya y arregle

detalles antes de entregar el

proyecto del concurso, por eso

llamaba, para invitarte

un café.

voy a darle de comer a lalito,

pero me encantaría verte antes

de irme.

juan: no sé si pueda, helena,

creo que te llamo después.

sí, todo bárbaro, te llamo

luego.

helena: bueno, bye, besos.

pao: ay, ¿cómo estás, amor,

osito hermoso, cómo estás?

ay, adri, ¿qué tienes?

adriano: pao, es un lugar

público, por favor.

pao: ¿y?

no pasa nada, peor que el otro

día cuando nos cachó tu

hermana, ni al caso.

adriano: me da mucho gusto

lo tomes a la ligera, pero sí

fue bastante incómodo.

pao: ya me imagino la reganiza

que te debe haber puesto,

ya sabes, la diferencia de

edades, pues, eso mil, ¿eh?

adriano: por lo mismo debo

decirte que lo siento mucho,

pero he reconsidero que quiero,

prefiero que no trabajes en el

grupo--

pao: ok, está bien.

adriano: ¿así nomás?

pao: ¿qué esperabas, que me

enojara?

ni al caso, no soy así.

digo, obvio que me hubiera

encantado salir de

la universidad y trabajar en tu

empresa, pero si no se puede,

ni modo--

adriano: qué bonita actitud.

bueno, pero yo pienso

que eres muy linda y podemos

seguir lo nuestro fuera del

grupo--

pao: ok, como quieras, baby.

adriano: tú no eres de este

planeta o eres hombre.

cualquier mujer habría hecho

unos dramas por esto.

pao: yo soy diferente, todo

cool, estoy más en el aliviane,

todo fresh, amor, tranqui.

adriano: no cabe duda, eres

única.

pao: lo sé.

oye, podemos pedir de comer,

tengo hambre, please.

vas?

helena: mañana temprano,

tengo que estar al mediodía

en playa--

lalito: ¿y te vas a tardar

mucho?

helena: un par de días como

mucho.

lalito: ¿y no me puedes llevar

de plano?

helena: no, amor, es viaje

de negocios, tienes escuela,

lo mejor es que te quedes con

tus abuelos--

lalito: ¿y para la otra que

vayas sí me llevas?

helena: ah, solo si te portas

bien y no tengo quejas de tus

maestras, abuelos,

te prometo que al próximo te

vienes conmigo.

lalito: así sí me voy a portar

bien.

helena: qué convenienciero,

si yo te hubiera dicho...

eugenia: porque así es el amor,

como el fuego, suelen ver antes

el humo los que están fuera

que las llamas los que están

dentro.

>> qué bonito le salió,

con permiso.

eugenia: ¿qué te parece esa

parte de mi monólogo?

juan: me encanta, no sabes

las ganas de verte en teatro.

eugenia: me verás, ya me verás

en el teatro.

tú tienes algo.

juan: no, todo bien, estoy

perfecto.

eugenia: no me engañas, ven

acá, seguro traes esa carita

por la niña esa que me contaste.

helena, ¿verdad?

juan: sí, a ti no te puedo

mentir, mamá,

la verdad que estoy...

enamorado.

eugenia: lo sabía, una madre

nunca se equivoca.

bueno, entonces, ¿cuál es el

problema, amor?

juan: el problema, si es que

lo hubiera, es que no he sido

muy honesto con ella,

y no le puedo decir la verdad,

porque la voy a lastimar.

eugenia: hijito, siempre que

juegas con niñas terminas

haciéndolas llorar.

juan: sí, verdad, no lo había

pensado así--

eugenia: ese es tu problema,

siempre piensas en divertirte

y ya, pero si de veras quieres

a helena, has todo lo posible

por no lastimarla.

juan: pero cómo, porque si le

digo la verdad no solo lastimo

a ella, sino a su familia,

y no me atrevo, no tengo fuerza

para eso.

eugenia: la fuerza no es

aferrarse, sino dejar marchar.

ese es el sacrificio más

grande que uno puede hacer

por el amor, dejar ir a la

felicidad, renunciando a los

sueños y al amor mismo.

adriano: ¿qué tal tus

langostinos?

pao: deli, pero no tanto como

tus besos, tocinito.

adriano: eres única, contigo

me siento como adolescente.

>> mira quién está aquí,

el galanazo de adriano reyes.

qué agradable coincidencia.

bueno, no te interrumpo más,

cuando tengas tiempo échame

una llamadita y nos damos una

escapada, ¿sale?

adriano: una conocida.

pao: ay, ajá, y yo nací ayer,

¿no?

joven, ¿me da más vino, plis?

es que me gusta así, gracias.

adriano: la verdad pensé que me

ibas a hacer una escena de

celos.

pao: ¿yo?

ay, ¿por qué?

o sea, conmigo todo fresh, amor,

peace and love, no pasa nada.

adriano: tú eres única, tú no

perteneces al común denominador

de las mujeres.

pao: amor, es lo que he tratado

de decirte todo el tiempo, no

pasa nada, todo cool, babe.

y las escenas de drama y así me

dan, mmm, nada que ver.

adriano: ¿sabes qué?

voy a reconsiderar mi oferta

para el trabajo en el grupo

imperio.

pao: ¿neta?

adriano: con ese carácter creo

que no me vas a causar ningún

problema.

pao: ¿dónde firmo, babe?

juan: yo les di mi palabra que

no van a perder su trabajo y se

las voy a cumplir.

fernando: compadrito, no estés

prometiendo cosas que no vas a

cumplir como si fuéramos

viejas, no hemos cobrado

nuestra quincena, ni siquiera

eso has podido resolver--

juan: tranquilo, brother,

yo tampoco he cobrado, nada más

estoy pidiendo un par de días,

dos.

santiago: nando, ¿qué hacemos?

fernando: cómo qué hacemos,

resolverlo--

ambos: [hablan a la vez]

¿qué pasó?

juan: les voy a hacer un cheque,

acepten--

ambos: [hablan a la vez]

santiago: mira, no tienes

la responsabilidad de todo,

la verdad es que nando y yo--

ambos: [hablan a la vez]

santiago: tú estás en una

situación que tampoco puedes

pensar en todo.

fernando: es que también cuando

uno anda así no puede pensar

mucho.

compadrito, ¿no será contagioso?

juan: creo no.

marcela: con mucho gusto

lo comunico, déle un beso a su

esposa.

¿me decía, seño?

antonia: que aquí entre nos,

fui a dar un recorrido y me di

cuenta de algo gravísimo.

es un desfile de jovencitas muy

atractivas que no hacen nada

más que platicar entre ellas

y embellecerse.

marcela: grupo imperio, a sus

órdenes.

le comunico al área de ventas.

dispénseme.

antonia: es que más que

empleadas parecen objetos

decorativos, francamente no me

parece correcto.

marcela: ay, perdóneme.

grupo imperio, a sus

órdenes.

¿qué pasó, hija?

no, no te doy permiso,

ya lo habíamos hablado.

en la casa hablamos.

no, yo ya te dije, pero no te

voy e estar solapando cada...

hija, estoy en mi trabajo,

luego te marco, no puedes ir.

discúlpeme, es que llaman

y llaman.

antonia: es que aquí la única

que no deja de trabajar eres

tú, marcela.

marcela: es que, ay, hijo,

lleva esto al hotel condesa

lo más rápido que puedas.

antonia: ¿ves?

la que se lleva la mayor carga

eres tú, y las demás como si

nada, nada más viendo revistas

de la farándula--

marcela: qué le digo, señora,

yo creo...

yo creo que aquí cada quien

hace lo que le corresponde.

antonia: sí, pero a la empresa

le debe costar un ojo de la cara

mantener a tantas modelitos que

no deben rendir como empleadas.

rebeca: perdón que

la contradiga, pero en esta

compañía la imagen es

superimportante, es más, es lo

más importante.

¿una galletita?

antonia: me encantaría, pero no

debo--

rebeca: ay, una no es ninguna.

están deli, bañadas en chocolate

son...

antonia: muchas gracias, pero

no.

rebeca: como quieras.

ay, qué exquisitas están,

siento cómo se deshace el

chocolate en la boca.

es un éxtasis.

helena: y voy a ir a ver a unos

inversionistas, papá.

esto es muy importante para mi

proyecto.

solamente son dos días, pero me

quiero ir con la tranquilidad

de que estás de acuerdo con el

viaje.

lalito: qué rica te quedó

la comida, mamá, gracias.

helena: qué bueno, mi vida,

por qué no te vas a lavar

los dientes y te ayudo con

tu tarea.

lalito: permiso.

eduardo: propio, mi hijo.

silvia: eduardo, tu hija tiene

un rato hablando y ni siquiera

la volteas a ver.

¿qué no piensas contestarle

nada?

eduardo.

eduardo: no gasto mis palabras

con un par de inconscientes que

hacen lo que se les da la gana.

helena: no tienes por qué

tratarnos así, mi mamá no se

merece--

eduardo: tú andas muy confiadita

en que las cosas van a salir

como quieres, pero si sigues

con ese tipo y resultas tan

estúpida como para embarazarte

otra vez, olvídate que tienes

padre.

silvia: no, hija.

mariana: mucho gusto,

le comunico a la agencia de

viajes, no me cuelgue,

por favor.

fernando: ¿qué pasó, flaquita,

comemos?

mariana: ay, perdóname, pero

como se me juntó trabajo pedí

que me trajeran una chapata de

queso de puerco.

fernando: ¿nomás una?

bueno, ¿entonces?

[balbucea]

que si me das dinero para ir

a comer.

mariana: bueno, si me dices-

fernando: shh.

que te van a ver, y todo mundo

va a decir que me pagas...

mariana: a ver...

fernando: [ríe]

mariana: ay, ojalá pronto se

solucione esto de tu sueldo...

este, no, pensaba, porque hay

que recoger a los niños a casa

de mi hermana, que por cierto,

ten para la gasolina, amor.

fernando: ahí estás.

mariana: para darle propina al

muchacho de la gasolinera.

monedas no traigo...

fernando: un poquito más.

santiago: claro que te quiero.

estoy un poco presionado con

todo lo de la boda.

no sé, tal vez porque faltan

unos días.

no, cómo dices, claro que me

quiero casar, bebé.

no, lo resuelvo sin pedirle

dinero a mis papás.

oye, ¿y ya pensaste en esto

de ajustar un poquito el viaje

de luna de miel?

no sé, tal vez lo podemos

retrasar...

no me grites, me vas a reventar

el tímpano.

sí, paty, cálmate, sí.

lucía: sí, pero sentí horrible

cuando me mandaba al buzón,

puerquito.

ok, ya entendí,

ya no te estás escondiendo,

pero igual llámame para que

sepa que estás.

sí, también te mando uno,

mira, sí.

helena: ¿cómo que puerquito,

qué es eso?

lucía: apareció, que es

lo importante, y ya lo voy a

ver.

ay, que bonito es el amor--

helena: cuidado con el amor,

porque luego se te olvidan

las cosas y te voy a dejar

muchos pendientes.

aquí te lo apunté, hay que

hacer estos pagos para el banco,

llamar para ofrecer

los servicios de la agencia--

lucía: oye, no será que en

estos días nos vaya a mandar

juan otro tour, digo, para estar

preparada.

helena: no sé, si pasa, están

los teléfonos de las

ex-compañeras de grupo imperio,

les llamas así no te quedas

solita--

lucía: de acuerdo, ya que tienes

que ir a la playa, llévate a

juan, ¿no?

así como quien no quiere

la cosa te llevas el amor.

helena: la idea no es mala.

lucía: claro que no, si es

mía, es buenísima.

imagínate la luna de miel--

helena: no digo por eso, sino

porque me gustaría que juan

la viera de cerca y conociera de

primera mano mi proyecto.

lucía: no se diga más,

te lo llevas y asunto arreglado.

helena: no creo que acepte.

igual y le digo si lo veo antes

de irme, me gustaría saber qué

le pasa, está como raro--

lucía: mira, si quieres,

le volvemos a marcar.

helena: quieta, no me vas a

volver a hacer ese chistecito

otra vez.

lucía: ¿yo?

sería incapaz, amiguis.

le marco del mío.

>> sea como sea va a terminar

odiándote,

lo que hiciste hecho está.

y si ahora llegas y le dices

quién eres, te va a echar

la culpa de todo, como que no

hayas visto ni por encima

su trabajo.

eugenia: ese es el sacrificio

más grande que uno puede hacer

por el amor, dejar ir a

la felicidad, renunciando a

los sueños y al amor mismo.

juan: helena.

helena: ay, amor, estaba a

punto de llamarte.

estaba pensando que a lo mejor

podrías acompañarme a la playa,

así conoces el lugar y ves el

proyecto, ¿leíste algo?

juan: no, pero estoy en eso.

helena: juan, me encantaría

vinieras conmigo, y de paso

aclaramos cualquier cosa de

la propuesta.

¿qué dices?

juan: sí, re-bien,

te encuentro en el aeropuerto

entonces.

sí, también.

plutarco: entiendo perfecto,

samantha.

samantha: fue muy duro,

jugó vilmente con mis

sentimientos.

plutarco: sé de lo que es capaz

juan carlos y entiendo

perfectamente que te haya

destrozado el corazón,

es lo que se dice un vil

canalla.

samantha: no existe grosería

que lo defina.

plutarco: dime, ¿qué estarías

dispuesta a hacer para vengarte

y hundirlo de una vez y para

siempre?

samantha: lo que sea.

antonia: aquí las empleadas

se la pasan chacoteando,

maquillándose, o leyendo

revistas de chismes, adriano,

creo que deberíamos

reestructurar la planta de

personal.

adriano: no, hermanita, todas

cumplen con una función.

gracias, preciosas.

plutarco: además después de

haber despedido cien empleadas

no podemos darnos el lujo de

correr a más.

adriano: una medida dolorosa

pero necesaria, ya ves qua una

empleada quiso hacernos

un escándalo en público.

antonia: pero de todas formas

creo que no tenemos el

rendimiento que deberíamos

tener.

adriano: plutarco, por qué

mejor no me platicas del

proyecto de playa--

antonia: ay, no, a propósito,

quería comentarles--

adriano: permíteme tantito,

amor, antonia, por favor.

¿hay avances?

plutarco: bastante, me falta

afinar detaller, pero yo diría

que...

antonia: es que quería

comentarles de los masajes

relajantes--

adriano: antonia, hermana,

tu cabeza está llena de ideas,

por qué mejor no te sientas en

mi silla y revisas alguna

carpeta de ahí y plasmas todas

tus ideas, ¿está bien?

a ver, platícame de ...

helena: juan, amor,

pensé que no llegabas,

ya anunciaron nuestro vuelo.

¿ya presentaste tu maleta?

no vas a ir, ¿verdad?

juan: helena, yo creo que

debemos hablar.

me voy de viaje a miami, es un

viaje urgente.

creo que lo mejor es que

terminemos para siempre.

helena: pero ¿por qué te tienes

que ir a miami, no podríamos

encontrar una solución--?

juan: es que una relación a

larga distancia no vale

la pena,

y yo estoy seguro vas a

encontrar un hombre que te

merezca.

no hay mucho que entender, me

hubiera gustado que todo fuera

diferente, la verdad.

yo no soy el hombre que vos

pensás.

adiós, helena.

rebeca: chocolatitos,

son suizos, sería un pecado

capital no probarlos.

antonia: se ven deliciosos,

pero aquí traigo dulcecitos

bajos en azúcar.

rebeca: bueno.

bueno, ¿y qué hacía, tony?

antonia: ah, lo que pasa que

tenía varias ideas para el

proyecto de playa de mi esposo.

rebeca: ¿el licenciado hizo un

proyecto para la playa?

antonia: sí, y aunque se basó

mucho en mi tesis, ni él ni

mi hermano me dejaron opinar.

rebeca: quién diría que el

vicepresidente financiero

terminaría haciendo una

propuesta para la playa.

antonia: digamos que adriano

y plutarco ignoraron mis

aportaciones, déjame decirte

que no eran nada--

rebeca: no es novedad,

en grupo imperio los de las

grandes ideas siempre tienen

que ser los hombres.

antonia: eso parece.

rebeca: por eso estoy feliz

en rr.pp, porque no hay tantas

complicaciones y además--

antonia: pues, seguramente, pero

de todas maneras no deberían

desestimar buenas ideas vengan

de quien vengan.

rebeca: tienes toda la razón.

¿no quiere probar uno?

mire que me los voy a acabar,

además uno no es ninguno--

antonia: bueno, uno y ya.

rebeca: delicioso, ¿verdad?

le dije que era pecado no

probarlo.

pero uno no es ninguno, dos es

alguno, venga, échese otro,

ande.

qué rico, ¿verdad?

helena: lo último que esperaba

es que terminara conmigo

y saliera con que se regresa a

miami.

lucía: no te lo puedo creer.

no, por eso dicen que

los hombres son de marte,

no hay quien los entienda,

pero no te puedes achicopalar.

mira, en lugar de apachurrarte,

échale ganas para que salga

adelante.

helena: sí, el trabajo me va a

distraer, y me duele mucho,

pero esto no va a frenar mis

planes de vida.

lucía: así se habla.

a ver ahora cómo haces para

explicarle a tus papás y a

lalito que tronaste con él.

helena: en este momento no voy

a pensar en eso, voy a poner

toda mi energía en playa

majahua.

plutarco, ya estamos...

¿qué traes, compa?

juan: terminé con helena.

quisiera no hablar del tema,

mejor no mencionarla.

santiago: no te preocupes, ya.

juan: lo que hay que hacer

ahora es buscar otro proyecto,

quizás perdimos el de la playa,

pero uno igual de atractivo.

santiago: no perdamos más el

tiempo, dinos por dónde

empezamos y estamos.

rebeca: vaya, con lo que

saliste, resulta que te consigo

toda la información de la playa

y te inventas un proyectito sin

decirme nada.

cómo qué, si soy quien te

consiguió los datos, y si no es

por la elefanta ni me entero.

¿qué pensabas, plutarco,

sacarme de la jugada?

plutarco: shh, era una

sorpresita--

rebeca: ¿una sorpresita para mí?

ay, ternurita.

entonces si ganas el concurso

vas a lograr que adriano te

venda las acciones.

plutarco: voy a ser el héroe de

grupo imperio y mis bonos van a

subir como espuma.

juan: por supuesto que no me

olvido, es cuestión nada más de

matchear agendas y ya.

oye, pero gracias por

la información, estamos en

contacto, besos.

fernando: ¿alguna novedad en

la secretaría, compadre?

juan: nada que valga la pena,

¿ustedes cómo van?

santiago: encontré algo

interesante, pero es en

sudamérica.

juan: no, en sudamérica no,

los costos se elevarían, además

no tenemos ningún socio

por allá.

¿tú?

fernando: creo que podemos

abocarnos en varios territorios

del sudoeste, hay muchas zonas

vírgenes que...

¿qué pasó, estás bien, compadre?

juan: ah, no, sí, estoy cansado

nada más, hay que darle.

fernando: te digo, las viejas

son las viejas.

oye, compadrito, ¿seguro a ti

segurísimo que no se te saldrá

con unas cachetadas?

juan: no, creo no,

no, seguro no.

rebeca: ay, esto amerita una

junta del corporativo.

plutarco: sí, pero no aquí,

andan merodeando.

rebeca: ay, qué rico, eso me

excita más.

plutarco: no, mejor esta noche

paso a tu departamento, nos

metemos al jacuzzi y brindamos

con champaña.

rebeca: ¿me lo juras, lobito?

te espero, lobito.

plutarco: marcela, sí,

dile a félix que lo espero en

la oficina ahorita.

juan: ya les dije que no quiero

hablar de eso.

santiago: aunque no quieras

hablar de helena, no puedes

más, necesitas un break--

fernando: sí, tiene razón,

nunca la tiene, pero ahorita

la tiene.

vamos por unos tragos,

ya tiene mucho que no

lo hacemos, unos traguitos.

santiago: precisamente de eso

se trata, levantar los ánimos.

fernando: terminando aquí vamos

por tragos como en los viejos

tiempos, eso o cachetadas,

pero que se te sale, compadre,

se te sale.

helena: hola, ma, ¿cómo están,

cómo está lalito?

silvia: está terminando su

tarea.

ay, claro que ha preguntado

por ti, pero como sabe que

regresas pronto no te ha

extrañado tanto.

helena: ¿y mi papá?

silvia: sigue sin dirigirme

la palabra, ya ves cómo es,

no le he podido sacar ni un sí

ni un no.

helena: es que eso de ignorarte

es igual o peor que gritarte,

no deja de ser una agresión,

es muy incómodo estar así.

silvia: dios quiera se le pase

pronto, hija.

y dime, ¿qué le pareció a juan

playa majahua?

helena: no pudo venir, pero ya

luego te cuento.

silvia: te oigo tristona,

¿estás bien?

helena: sí, todo bien, ma,

¿me pasas a lalito, porfa?

silvia: sí, claro, le va a dar

gusto.

lalito, hijo, córrele.

te habla tu mamá.

plutarco: quiero que siembres

esta información en la pc de

juan y quiero que parezca que

lleva ahí mucho tiempo,

¿es posible?

>> es bien fácil, patrón.

a sus órdenes, con su permiso.

juan: plutarco.

yo sé que siempre hemos tenido

una relación muy tirante, pero

vengo a pedirte un favor.

plutarco: el gran juan carlos

caballero se digna a pedirle

favores a un simple mortal como

yo, eso no me lo esperaba.

juan: estoy hablando en serio,

plutarco, vamos a hablar como

adultos.

por el tiempo que tenemos

de conocernos y por el tiempo

que hemos trabajado juntos,

vengo a pedirte que en el

remotísimo caso que yo no

llegara a presentar el proyecto

de playa majahua y adriano

llegara a despedirme, pues,

te quiero pedir que consideres

a santiago y a fernando como

parte de tu proyecto.

plutarco: ¿a esos dos rémoras

buenos para nada?

juan: es que mira, dado el caso

que el proyecto no estuviera

listo, verdad,

es responsabilidad enteramente

mía, ellos dos no son

responsables.

y de hecho, no solo no son

responsables, los recomiendo

ampliamente.

plutarco, me estoy tragando

mi orgullo, vengo a pedirte un

favor para ayudar a la empresa,

a dos excelentes trabajadores,

y a ti.

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