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Muchachitas Como Tú Capítulo 53

31 Jul 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

>> uh, uh, uh, uh.

>> ♪ a la adversidad

hay que enfrentarla

la felicidad hay que ganarla

para triunfar saber ser fuerte

es lo fundamental ♪

todos: ♪ junta el valor

para alcanzar a esos sueños

que se ven lejanos

pero créeme que esto

muy pronto se hará realidad

hay tantas cosas por delante

ten cuidado que no fallen

si el camino se hace duro

tú le ganas seguro

vuelen alto

muchachitas

las estrellas van a alcanzar

talentosas muchachitas

lo que quieran lo podrán lograr

todo lo que quieran

lo podrán

lo lograrán

lo lograrán

las estrellas van a alcanzar

todo lo que quieran lograrán

lo que quieran

lo podrán lograr

lo que quieran lograrán ♪

uh, uh, uh, uh.

carmen: [solloza]

¡no!

¡ya no, por favor, no más!

[llora]

¿por qué me quieren volver loca,

por qué?

¡no puedo permitir

que le hagan nada al niño!

¡a mí háganme lo que quieran,

pero al niño no!

¡malditos!

[llora]

qué horrible es esto.

[llora]

¿qué hago, dios mío, qué hago?

[llora]

julio: pero ¿por qué insistes

en ver a esa mujer?

ya checamos que está aquí,

está encerrada.

y con un fuerte tratamiento.

¿de veras crees que desde aquí

sea ella quien le hace daño

a carmen márquez?

rubio: ay, mira, no lo sé,

pero...

hay algo en todo esto

que no me cuadra

y quiero estar bien

seguro de ello.

julio: oye, oye,

¿y sabes si carmen márquez

ha recibido más sustos o,

o amenazas de muerte?

rubio: no.

pero le prometí que iba

a resolver este asunto

y lo voy a resolver.

[celular]

bueno.

carmen: rubio, venga a verme,

por favor.

¡pasó algo horrible,

estoy muy desesperada!

rubio: perdón, perdón,

¿es la maestra carmen márquez?

carmen: ¡sí, soy yo!

¡por favor, venga a mi

departamento antes de que me--

me vuelva loca, por favor!

guillermo: no es necesario

que finjas, verónica.

y menos ahora...

que apareció el verdadero

padre de tu hija.

verónica: ella--

no--no sé de qué

me estás hablando, guillermo.

alfredo: momento, momento.

pelear otra vez

no los lleva a nada.

y tú tienes que descansar,

guillermo.

ya estás bien, pero por si acaso

estate tranquilo.

por favor, verónica,

ya no peleen.

tengo que irme,

cualquier cosa me llamas.

verónica: sí.

[solloza]

alfredo: no lo alteres,

eso es lo que más daño le hace.

verónica: [solloza]

amor--

guillermo: verónica.

me duele mucho que después

de tantos años...

aún sigues pensando

en josé olivares.

verónica: no, no, no es cierto.

no es cierto.

guillermo: ¿no hablabas con

carmen de un tal pepe

cuando yo llegué?

verónica: no, no-- hay--hay

muchos pepes.

hablábamos de un empleado

de la escuela.

guillermo: ah...

claro, claro.

ojalá...

pudiera creerte.

permiso.

verónica: [jadea]

pepe: era cierto lo que me dijo

verónica.

mónica ya sabe que guillermo

sánchez-zúñiga

no es su padre.

>> [resuella]

como quien dice: "se te acabó

tu minita de oro", ¿no?

pepe: claro que no...

vicente: bueno, pues,

entonces ¿qué?

pepe: mi hija no sabe

que su padre soy yo.

y por lo que veo,

verónica no quiere que lo sepa.

vicente: ponte muy abusado,

porque en una de esas

se te cae el negocito, ¿no?

pepe: no, chente.

el negocito no se

me viene abajo.

vicente: ah, ¿cómo?

pepe: porque la vieja no quiere

que su maridito se entere

que yo reaparecí en sus vidas.

vicente: ah...

pepe: así que para empezar

va a tener que ser mi vieja.

mi vieja.

y ya veremos qué le saco

después,

además de esto, ¿no?

carmen: qué bueno que llegó,

rubio.

¿cómo ve?

es lo más terrible

que he visto en mi vida.

ya, ¿para qué las tapa, oiga?

siento la sensación de como

si fuera el niño y yo.

julio: perdón, no--no,

no se asuste, ya,

ya se lo quito.

voy a subirlas al auto

para llevarlas más tarde

a la delegación,

a ver si hay huellas.

con permiso.

rubio: sí, julio.

carmen: rubio.

de veras le digo,

estoy muy desesperada.

no me gusta nada esto.

por favor, le quiero pedir a ver

si nos puede dar...

protección al niño y a mí,

sobre todo al niño.

rubio: por desgracia no es fácil

conseguir protección

para algo así.

mis superiores pueden pensar

que solo se trata de una broma

de mal gusto.

carmen: ay, ¿cómo cree?

¿entonces no me van a proteger?

rubio: ah, no, no.

no he dicho que no,

señora márquez.

carmen: si quiere dígame carmen.

rubio: ah.

gracias, carmen.

eh, mira, voy a tratar de--

voy a conseguir protección.

por mientras...

yo voy a cuidarla

con mucho gusto.

pero seguimos en las mismas.

o...

¿ya tiene alguna sospecha de la

persona que la está amenazando,

señora?

digo, carmen.

carmen: ya le dije a usted.

y se lo vuelvo a repetir.

no tengo la más mínima idea.

yo pensé que era de repente...

virginia que está

en el hospital psiquiátrico.

pero no.

queda totalmente descartada.

rubio: bueno, no necesariamente

está descartada.

ahí hay algo raro.

virginia: [ríe]

qué alegría.

así que la asesina

de carmen márquez

ya está muerta...

[ríe]

de miedo.

[ríe]

qué bueno.

se merece eso y más.

y más, y más, y más y más y más.

y más y más.

doctor: virginia, calma,

cálmate, cálmate, cálmate.

ten, ten, chiquita.

ten, chiquita,

tómate estas pastillas, ¿sí?

virginia: ¿más pastillas?

doctor: sí, sí, las necesitas.

ten.

tienes que estar tranquila

para mañana.

¿sí? porque viene la policía

a hablar contigo.

¿sí?

virginia: ¿vienen

para que yo acuse a carmen

por haber matado

a mi querido felipe, verdad?

doctor: sí, sí, sí, sí.

sí. así es, sí.

vienen a hablar... de ti

y tú te vas a portar muy bien.

escúchame,

y no les vas a decir

lo que ya sabes

que no tienes que decirles.

¿verdad, chiquita, verdad?

¿sí?

tómate-- tómatelo.

tómatela, ¿sí?

así.

virginia: [ríe]

nadie debe saber

nuestro secreto, ¿verdad?

doctor: no, no. nadie.

nadie, absolutamente nadie.

[música]

alfredo: ¿dónde andabas?

se supone que deberías de estar

en casa hace mucho tiempo.

isabel: fui a casa de elena,

¿sí?

para apoyar a mónica.

ya sabes por todo lo que está

pasando mónica,

¿cómo puedes ser tan insensible?

digo.

alfredo: ya sé lo que pasa

con mónica y sus papás,

pero no pongas eso de pretexto.

estás castigada.

tenías que haberte quedado aquí

y no haber ido a casa

de tu amiga elena.

isabel: ay, papá--

no lo puedo creer.

ya va a empezar el sermón

otra vez, ¿verdad?

entiende, papá, tengo que apoyar

a mónica, es mi amiga, ¿eh?

alfredo: me parece muy bien.

pero una persona que bebe

como tú bebiste la otra noche

no es capaz de apoyar a nadie

ni así misma, hija.

isabel: ya, ya, ya, ¿sí?

¿siempre me lo vas a estar

recordando o qué? ya.

alfredo: hija, tienes que estar

consciente que hiciste mal.

isabel: pues, ya,

ya lo sé, papá.

ya entendí, ¿sí?

¿qué--qué quiere que haga?

no puedo hacer el tiempo

para atrás.

además,

te juro que no hice nada malo,

nada más estuvimos consolando

a mónica en casa de elena,

eso fue todo.

alfredo: francamente no entiendo

a mónica.

debería de estar agradecida

con guillermo.

la ha tratado como si fuera

su hija.

ojalá y mónica no se arrepienta

algún día de haber tratado

como ha tratado así a guillermo.

isabel: la engañaron, papá,

sus papás-- bueno, su mamá

y guillermo la engañaron

todos estos años.

alfredo: sí, sí, de acuerdo,

pero lo hicieron para

protegerla.

isabel: ah.

[ríe]

ya, ya entendí.

ahora resulta que el engaño

protege...

mm, mira.

mira, qué bueno que me lo dices,

¿eh? así luego ni te quejes

si yo te engaño.

te prometo, papito, que lo voy

a hacer para protegerte--

alfredo: ya, ya, basta, hija.

estás demasiado rebelde,

¿por qué, hija?

¿qué te pasa? quiero saberlo.

¿qué tienes?

isabel: ¿quieres saber qué

tengo?

lo que pasa es que mi vida

cambió de la noche a la mañana

con la muerte de mi mamá.

de pronto me están cayendo

muchos veintes.

estoy comprendiendo cosas, ¿sí?

alfredo: ¿cosas como qué, hija?

¿mm?

isabel: como que la vida dura

muy poco

y es mejor disfrutarla.

¿y sabes qué?

eso es lo que voy a hacer

a partir de este momento.

disfrutar de la vida, papito.

¡disfrutar de la vida, papito!

¿mm?

todos: [ríen]

lorena: así... que tu papá

compra el instituto...

para, para, para así j---

[ríe]

a las odiosas muchachitas.

margarita: [ríe]

>> pero, pero

¿tu papá va a querer?

margarita: ay, claro.

él me adora, mira,

yo soy su consentida.

lo puedo intentar, digo,

no pierdo nada.

lorena: oye,

¿y si no funciona qué hacemos?

margarita: mm, pues,

si no funciona,

habrá que romperle las piernas

a isabel y ahogar adonde sea

a leticia.

[risas]

silvia: oye, joaquín, y entonces

si te invito a mi graduación,

¿sí irías?

joaquín: pues, por mí,

encantado, silvia.

silvia: ey.

joaquín: además,

será el primer evento social

con el que iría

con la familia de mi novia.

silvia: [ríe]

ay, me caes súper, joaquis.

oye, entonces, luego te doy

mi invitación y todo, ¿no?

leticia: ey, ya, ya, ya, ya,

niña. ya.

no abuses de que ando

de buenas, ¿eh?

joaquín: de acuerdo, de acuerdo,

de acuerdo.

leticia: ya, suelta.

bye, bye, bye.

silvia: ay, qué estrés.

leticia: contigo, niña.

joaquín: bueno,

nos vemos mañana, mi amor.

y recuerda que te amo,

que te adoro.

con todo, todo, todo mi corazón.

¿mm?

ambos: [ríen]

joaquín: te quiero. bye.

leticia: bye.

silvia: sale, pues,

con el besote que se dieron,

¿eh?

leticia: ay, silvia, ¿estabas

espiándonos o qué?

silvia: [ríe]

no, yo, yo solo pasaba por aquí.

pero se ve que están

superenamorados, ¿verdad, leti?

leticia: [ríe]

ay, silvia, ya, no seas metiche.

silvia: ay.

leticia: ah, pues, sí, lo amo,

pero--

mira, tú eres una niña,

tú ni lo entenderías.

¿para qué te digo?

pero ¿sabes qué?

solamente sí te voy a decir

una cosa:

no invites a joaquín

a tu graduación.

porque,

porque igual y para entonces...

[suspira]

ya no vamos a ser novios.

elena: oye, ma.

ya dime qué onda con la mamá

de mónica, ¿sí?

ayer dijiste que era mejor

que mónica no supiera quién es

su papá, pero ¿por qué?

¿es malo ese señor?

esther: no quiero hablar

del tema.

elena: ¿por qué, ma?

esther: olvídalo, hija,

ese no es asunto tuyo.

elena: uy, cualquiera diría

que a ti mismita te afecta

lo del papá de mónica.

¿que a poco lo conoces?

ay, pues, qué lástima

que no me quieras contestar.

porque segurito que la mónica

va a buscar a mi papá

para preguntarle.

esther: ¿qué, a tu papá?

pero si ni lo conoce.

elena: ¿cómo que no?

si sí lo conoce.

lo vimos cuando llegamos aquí,

moni le preguntó y--

esther: ¿qué?

elena: pues, mi papá dio a

entender que sabe algo

de la persona con la que andaba

la seño verónica

cuando eran jóvenes.

o sea, ese por allá

cuando nació mónica.

[música]

¿cómo te puedo ayudar?

¿qué quieres que haga?

verónica: pues, pues,

por lo mismo escúchame y ya.

carmen: claro que te escucho,

verónica.

verónica: esta mañana me dejaste

prácticamente con la palabra

en la boca, ¡porque tenías

que hacer no sé qué cosa!

carmen: pero es que tengo

un chorro de cosas importantes

que hacer también.

no tengo 5 centavos,

estoy agobiada de problemas.

en que maldita hora

te agarrará abel,

el contador ese.

verónica: ah, ¿me estás echando

la culpa?

carmen: no.

¿cómo crees, verónica?

¿qué culpa tienes tú

de lo que haya hecho él?

¿poniéndose de acuerdo

con mi excuñado el desgraciado?

¿para hundirme?

que me canso, verónica.

problemas en la academia,

problemas aquí en la casa.

¡problemas que traigo

yo internos también!

y aparte tengo que soportar

que venga vicente a ver al niño.

¡aparte me están acosando,

me están volviendo loca!

¡loca!

¿lo puedes entender?

me quieren matar.

y quieren matar también al niño.

no aguanto.

me estoy volviendo loca, amiga.

[llora]

federico: tío, pero

¿estás seguro que quieres

hacer eso?

guillermo: [suspira]

sí, federico.

llévame a ver a mónica

a casa de su amiga natalia.

federico: sí, sí.

está bien.

pero, eh--eh,

no estás bien del corazón, tío,

eso pudiera afectarte.

guillermo: más me afecta

no ver a mi hija.

federico: claro.

guillermo: no poder hablar con

ella, no poder explicarle.

además también te quiero pedir

un favor.

federico: sí, sí, sí,

claro que sí, tío.

lo que necesites.

guillermo: quiero que mandes

a investigar a mi esposa.

federico: ¿qué?

¿investigar--investigar? a--

guillermo: sí, sí, sí.

federico: pero ¿por qué?

guillermo: porque creo que

me engaña con su ex.

con el papá de mónica.

verónica: perdóname, carmen.

sí es cierto lo que dices.

es que he estado tan metida

en mis problemas que no había

puesto atención a lo que dices.

¿te siguen apareciendo

esas muñecas horribles?

carmen: algo peor.

ahora son maniquíes

de tamaño natural.

verónica: ay.

carmen: no sé qué voy a hacer.

si al menos ese maldito

diera la cara.

por lo menos saber quién es,

me estoy volviendo loca,

verónica.

no sabes qué cosa tan terrible,

no se lo deseo

ni a mi peor enemigo.

es terrible esto, terrible.

[suspira]

rodrigo: [silba]

ay, mi amor.

pues, el departamento

está padrísimo.

pero cuéntame,

¿qué es lo que vas a hacer

después?

no te vas a quedar aquí

toda la vida.

mónica: pues...

rodrigo: mira, mi amor,

a mí me encantaría...

pues, mantenerte.

pero todavía no puedo.

[ríe]

pues, no me alcanza, ¿verdad?

[ríe]

mónica: ya lo sé,

pero no te preocupes.

conque estés conmigo y me ames,

me basta, ¿sí?

además yo ya voy a empezar

a buscar trabajo.

rodrigo: ¿y de qué?

mónica: pues, ni idea,

pero tengo que encontrar algo,

pero, a ver, ven.

ven.

hay algo que quiero preguntarte.

rodrigo: dime lo que quieras,

mi amor.

tú ya sabes que entre tú y yo

no hay ningún secreto.

mónica: mi amor...

dime.

¿qué onda contigo y elena?

rodrigo: ¿cómo?

mónica, ya sabes que no hay nada

entre ella y yo, pues,

ya sabes que tronamos.

mónica: sí, sí, sí,

eso es obvio,

pero no me refiero a eso,

o sea--

yo quiero saber si... si--

bueno, o sea, ya,

si, si ustedes dos ya...

¿hicieron el amor?

rodrigo: [ríe]

por dios, mi amor.

eso--eso no se pregunta.

mónica: ay, pues, perdóname,

o sea, quiero saber,

soy muy curiosa, ¿sí?

dime, por favor, si tuvieron

relaciones elena y tú.

rodrigo: [ríe]

mónica,

mónica, lo importante

es que te amo a ti.

cielo, cielo, voltéame a ver.

te amo.

y te amo demasiado.

mi amor,

te juro que me encantas,

¿qué son esas preguntas?

mónica.

mónica, te amo.

te amo.

ven, ¿sí?

ya.

natalia: no quiero que mónica

piense que vienen conmigo.

guillermo: no te preocupes.

le diremos la verdad,

que nos encontramos

en la puerta del edificio.

natalia: si mónica no lo quiere

ver, señor, créame que lo

siento, yo no puedo hacer nada.

mónica es mi amiga.

rodrigo: te amo.

te amo.

federico: ay, no qué asco.

guillermo: no puede ser.

¡ven acá!

¡aléjate de mi hija!

¿entiendes? ¡aléjate!

¿para eso te saliste de la casa,

mónica?

¿para convertirte en una ramera?

¡en la ramera de rodrigo!

[música]

mónica: ¿cómo, cómo te atreves

a decirme esto

o cualquiera otra cosa?

entiéndelo, tú no tienes

ningún derecho sobre mí.

rodrigo: por favor, don

guillermo. mire--

guillermo: ¿es así como

pagas mi confianza?

rodrigo: déjeme explicarle,

don gui--

guillermo: lárgate de mi vista,

rodrigo.

estás despedido.

rodrigo: ok, señor,

estoy despedido,

pero déjeme explicar--

guillermo: en cuanto ti, mónica.

ya basta de caprichos.

te vienes ahora mismo a la casa.

mónica: ¡a mí no me toques!

tú no eres nada mío y no quiero,

no quiero volverte a ver

en mi vida.

rodrigo: don guillermo,

don guillermo,

con todo el respeto,

mónica está--

federico: rodrigo, tú cállate,

por favor. ¿qué te metes?

rodrigo: ¡déjame hablar!

¡me estoy metiendo

porque mónica es mi novia!

federico: ¿es tu novia?

ay, todo mundo aquí sabe

que lo único que te interesa

es su dinero.

rodrigo: ¡no me interesa el

dinero nada más!

natalia: ¡ya basta, basta!

¡no quiero pleitos en mi casa!

mónica: ¿cuál dinero, eh?

yo no quiero nada de este señor.

¿te puedes borrar de mi vida

para siempre?

verónica: ay, carmen.

¿no se puede hacer algo

para averiguar quién es

la persona que te está haciendo

esas cosas horribles?

carmen: pues, la policía

está investigando.

pero tú sabes,

con todas las cosas

que pasan en la ciudad,

mi caso es uno más.

y para ellos nada más

se trata de amenazas,

no lo ven importante.

mira, yo tengo fe de que rubio

va a investigar algo.

porque tengo miedo que le vaya

a pasar algo al niño, verónica.

verónica: ¿es el mismo

comandante de aquella vez

cuando te acompañé a declarar

porque habían querido hacer

un secuestro exprés

con claudio?

carmen: sí.

es el mismo.

verónica: el que no está de

mal ver.

el que te gusta.

carmen: ay.

ay, verito, por dios.

¿te imaginas?

¿ahorita yo meterme

en una relación sentimental?

estaría yo loca.

verónica: pero tal vez es

la vida la que te está diciendo

que necesitas

un hombre a tu lado.

llevas mucho tiempo sola.

carmen: amiga.

ay, no.

verónica: estás sola

porque quieres, amiga.

carmen: pues, sí,

pero es que necesito

no sentir eso, amiga.

volverte a enamorar

de un hombre muy especial,

eso es cuestión de piel.

¿tú crees en estos momentos

que exista alguno

y que esté desocupado, amiga?

por favor.

verónica: [suspira]

>> bernardo.

pero qué bueno que ya

estás aquí. ¿qué, adelantaste

tu viaje o qué?

bernardo: sí, sí, sí.

ambos: [ríen]

bernardo: hola.

es que...

hice algunos cambios importantes

en nueva york y seattle.

preferí regresar a méxico

para que veamos ese asunto

tan importante que me urge.

ese asunto que tú y yo sabemos.

>> bueno, pues, bienvenido,

bernardo, otra vez.

bernardo: [ríe]

carmen: pues, sí, vero.

¿quién sabe?

a lo mejor algún día me vuelvo

a enamorar, pero lo dudo.

dime,

¿cómo vas con guillermo?

verónica: ay.

carmen: ¿siguen peleando,

verdad?

mira, yo creo,

verónica, que es el momento

en que tendrías que estar

más unida con tu familia.

verónica: carmen, yo pienso

igual que tú.

he tratado de que sea así,

pero la verdad...

mientras pepe

me siga presionando,

no puedo hacer otra cosa.

carmen: verónica,

ve con la policía.

diles lo que te está haciendo

este desgraciado infeliz,

¿por qué no hablas, amiga?

¡habla!

verónica: no, no, no, no, no.

carmen: mira, estaba pensando,

él, ya te acuerdas,

que estuvo en la cárcel, ¿no?

¿por qué no lo vuelven a detener

otra vez?

verónica: no, ¿y qué ganaría yo?

su amenaza principal ahora

es decirle a guillermo

que está saliendo conmigo,

que se está entendiendo.

si mi esposo se entera

de que yo no se lo dije,

capaz de que--

hasta se divorcia de mí, carmen.

no, no, no, no, no, no.

carmen,

yo amo a guillermo.

lo amo, no sabes cuánto

y no podría vivir sin él.

carmen: ¿entonces?

guillermo: pero ¿cómo puedes

hacerme esto?

¿qué no entiendes que te quiero?

¿que no me importa

que no te haya engendrado?

para mí eres y seguirás siempre

siendo mi hija.

mónica: ¡yo no soy tu hija!

federico: ¿es que ni siquiera

puedes ser un poco agradecida?

con alguien que te dio--

mónica: ¡mira, tú no te metas,

ya!

eres un hipócrita.

a ti te conviene que yo no sea

hija de, de tu tío guillermo,

¿no?

siempre me envidiaste

porque yo era la heredera.

¡porque tú siempre

has querido la fortuna

de los sánchez-zúñiga!

guillermo: ya basta.

¡ya basta, mónica, ya!

¿cómo te atreves a decirle eso

a federico?

la única persona que realmente

se preocupa por mí.

federico

debió haber sido mi hijo.

martha: tengo la partida

de cartas que organiza

tu patrona cada 15 días.

ya me están esperando.

>> eh, la señora constanza

no está,

solo está la señorita margarita.

martha: ¿cómo que no está?

pero si hoy nos toca

jugar canasta.

margarita: [ríe]

ay, martha.

eres tan poco importante para mi

mamá que se le olvidó avisarte,

pues, que se iba de viaje

y no iba a haber canasta.

[asienta]

martha: ya veo qué hace

mi futura nuera

cuando no está aquí su madre

para cuidarla.

mira no más qué fachas,

margarita.

¿y así quieres casarte

con mi hijo?

margarita: martha,

dime lo que quieras,

pero si tu hijo no se ocupa

de mí,

a pesar de ser mi prometido

y de que nos vamos a casar

muy pronto,

yo no me pondría borracha

para dejar de pensar

en lo poco que le importo

a mi futuro marido.

pues, que anda con otra

en estos momentos. ¿mm?

silvia: oye, leti,

¿por qué dijiste que

para mi graduación

ya no ibas a ser novia

de joaquín?

¿ya planeaste terminar con él?

digo,

porque se ve que se

quieren mucho.

leticia: mira, silvita,

no te metas, ¿sí?

no es asunto tuyo.

silvia: leti, es que quiero

saber cómo es que si se aman

ya sabes que vas a tronarlo.

eso no pasa.

leticia: ay, silvita, pues,

porque tengo otro pretendiente.

y...

me conviene más.

silvia: no.

leticia: sí.

[música]

elena: estoy trabajando

y ya es muy noche.

isabel: ándale,

te juro nada más,

una copa y ya.

ay, es que mi papá

está de guardia del hospital

y va a llegar bien tarde.

elena: ay, isa, te pasas.

mejor descansa tú que sí puedes

y mañana nos vemos

en la escuela.

isabel: ¿de plano?

elena: pues, sí.

[murmullos]

bueno, pues, ahí la vemos.

hasta mañana.

[suspira]

isabel: [resopla]

mm.

natalia: lástima que a mí

no me dio tiempo de decirle

a don guillermo que no vuelva

más por aquí.

pero le voy a decir al portero

que no lo deje entrar ni a él

ni al odioso de tu primito.

qué ganas de ofender

por ofender.

rodrigo: lo que pasa es que

federico es de las personas

que si no está molestando

a alguien,

pues, no es feliz.

mónica: sí, nati.

por favor, dile al portero

que ni el señor ese

ni el odioso de federico

los dejen entrar, ¿sí?

no quiero volverlos a ver nunca.

y ahora sí,

desde mañana voy a buscar

trabajo, porque no quiero nada,

nada de guillermo

sánchez-zúñiga.

[llaman a la puerta]

natalia: si es el odioso

de tu primo, me va a oír.

mónica: ¡no, y si es ese señor

ahora sí que me oye a mí!

rodrigo: ya.

mónica: no, sí.

jorge: escuché gritos.

¿qué--qué pasó, todo bien?

natalia: sí-- no, jorge.

ahora no es momento.

hasta mañana.

¡hasta mañana!

rodrigo: ¿y este estúpido

siempre mete las narices

en donde no lo llaman?

jorge: hola.

isabel: hola.

jorge: qué sorpresa, tú eres

isabel, amiga de mónica,

¿verdad?

isabel: sí, soy yo.

jorge: pues, mira, si vienes

a ver a mónica, olvídalo.

está muy feliz con su novio.

isabel: ay, ¿de veras?

mm.

bueno, pues, a ver si los dos me

quieren acompañar a tomar algo.

ay, es que ya estoy harta

de estar encerrada en mi casa,

ya no puedo.

jorge: oye,

pero ¿para qué necesitas

a mónica y a su novio?

mejor déjalos solos.

mira, es más,

yo puedo ir contigo.

o si quieres podemos tomar algo

aquí en mi departamento.

¿cómo ves?

[murmullos]

>> ¿te pasa algo, elena?

es que desde hace un rato

te veo muy pensativa.

elena: te lo voy a decir

porque tú también me das

mucha confianza.

>> dime.

elena: me preocupa mi amiga

chabela.

quería salir a tomar unas copas

a estas horas.

>> ay,

todos los chavos lo hacen,

¿qué tiene de malo?

elena: no, pues, nada.

pero es que...

chabelita bebe mucho.

además, estoy preocupada

por muchas cosas más.

mi mamá anda muy extraña

últimamente con eso del papá

de mónica y así.

>> ay, elena, la verdad

no te entiendo nada.

mejor vuelve a trabajar

y así te olvidas

de todos esos rollos, ¿no?

elena: [piensa] ¿adónde iría mi

mamá?

nunca sale de noche.

[timbre]

carmen: ¿y ahora qué?

ay.

verito, ¿me acompañas?

verónica: ay, ¿y para qué?

carmen: ¿y si son las personas

estas que me vinieron a dejar

el otro día las cosas aquí?

verónica: no, no, no, no,

no, tranquila. no pasa nada.

carmen: siento que todo se

me viene encima.

las lámparas, como que todo

me quiere hacer daño.

verónica: carmen, tranquila.

no puedes vivir así, carmen.

esther.

[música]

esther: venía a buscarte a ti,

carmen.

para que le dieras un recado

a verónica, pero ya no es

necesario molestarte.

por lo que veo ustedes siguen

siendo tan amigas

como cuando me traicionaron.

verónica: [suspira]

te lo repito, esther,

ya te dije que yo

nunca hubiera--

carmen: ya, por favor,

no es el momento.

no es el momento

para estar peleando,

por favor, pasa, esther.

esther: solo quiero que verónica

sepa que su hija mónica

ya se encontró con pepe.

vicente: ahora sí, chavos,

pásenle a lo barrido.

miren no más esto.

pepe: órale, chente.

está padrísimo este lugar,

manito, ¿eh?

>> [grita]

no, hombre, cuando ya esté

bien instalado,

¡va a estar de pelos!

vicente: pues, ¿qué esperaba?

mi socio federico cantú

es un hombre muy poderoso.

y no se anda con chiquitas.

y créanme, muchachos,

este va a ser un gran lugar,

y sobre todo, ¡un gran negocio!

>> [grita]

[ríe]

[música]

jorge: por favor.

isabel: gracias.

ay.

pues, ni modo, jorge.

mis papás siempre me advirtieron

que nunca, nunca entres

sola al departamento

de un hombre soltero.

así que, pues, ni modo,

la mejor opción fue este bar.

jorge: en mi casa

o en este lugar tu compañía

siempre va a ser muy agradable.

isabel: ay, gracias.

>> hola.

jorge: ¿ya has visto qué vas a

querer?

isabel: este, yo te encargo un,

un vodka tonic, por fa.

jorge: y que sean dos,

por favor.

>> de acuerdo.

jorge: gracias.

isabel: fíjate,

cuando supe que me tenía

que quedar aquí en méxico

a vivir, no sé, me daba como,

como miedito.

jorge: [ríe]

isabel: pero cada vez

me acostumbro más a estar aquí,

y cada vez me gusta más

estar aquí.

jorge: me encantan

las provincianas.

son tan frescas,

tan naturales.

ambos: [ríen]

federico: ¿sabes qué, tío?

a lo mejor me voy a tomar

atribuciones que no me

corresponden, pero te lo voy

a decir sinceramente.

no vale la pena que sufras,

pues, por alguien como mónica.

ella es una malagradecida.

tío, una buena copa,

siempre el corazón lo agradece.

guillermo: gracias, federico.

federico: ándale.

guillermo: pero creo que no

entiendes lo mucho que me duele

que mónica me desprecie

de la manera en que lo hizo.

federico: tío.

tío,

claro que lo entiendo,

pero es que no tienes por qué

perder la dignidad.

ya supéralo.

te vas a dejar derrotar

por alguien que no vale la pena.

ay, tío, tú eres joven todavía.

¿por qué no tienes

un hijo propio?

o muchos.

perdón, perdón, perdón, tío.

ay, qué inoportuno comentario,

¿verdad?

nada más te recordé que

tu esposa verónica es infiel.

guillermo: aún no es un hecho,

federico.

federico: no, no, no.

sí tienes razón.

no es un hecho todavía.

¿quieres que la investigue

sí o no?

guillermo: [suspira]

sí.

el que nada debe,

nada teme.

así que si verónica es inocente,

no le importará

que la mande a investigar.

federico: no, no, no, para nada.

guillermo: aunque creo que

me moriría si descubro

que me engaña con otro.

me moriría.

federico: no.

[piensa] no, no, no, no.

aunque no te engañe con otro

yo me voy a encargar

de que tú creas que así es.

ambos: [ríen]

isabel: ay, ya.

jorge: cuidado.

isa, isa, tranquila.

isabel: me encantó

platicar contigo.

jorge: [ríe]

isabel: pero a ver si otro día

me llevas a otro bar,

pues, pues, diferente, ¿no?

ay, ¡es que amo

esta ciudad de noche!

me encanta.

¿sabes qué?

estoy empezando a ver lo bueno

que hay en la ciudad.

jorge: ah, sí, sí.

isabel: imagínate.

me daba miedo el df.

ahora lo quiero conocer todo.

¡pero todo!

sobre todo de noche.

jorge: pues, ya sabes que

cuentas conmigo, ¿eh?

¿no quieres que te lleve

a tu casa?

isabel: no.

no, no.

yo traigo coche.

no.

bueno,

no tengo permiso de usarlo.

pero...

mi papá ni cuenta se va a dar

que lo saqué.

[resuella]

no manches.

ya es supertarde.

ya me voy.

jorge: isa--isa...

estás bastante alegre,

mejor yo te llevo y,

y mañana venimos

por tu auto, ¿sí?

isabel: no manches, jorge.

no estoy borracha, cálmate.

jorge: ¿ah, no?

isabel: te lo juro, neta. ya.

jorge: oye, isa,

mira, es mejor que--

isabel: ¿es mejor qué?

nada.

te hablo mañana para ligar, ¿no?

bye. bye, bye.

jorge: cuidado.

a ver, espera, espera.

isabel: espera, ¿cuál es?

jorge: cuidado.

isabel: [ríe]

gracias. ¡bye!

jorge: maneja con cuidado,

por favor.

[música]

[neumáticos rechinan]

[claxon]

isabel: [suspira]

[sirena]

ay, la policía.

[suspira]

policía: señorita,

se acaba de pasar un alto.

y casi provoca un accidente.

su licencia, por favor.

isabel: ay, hola, joven.

mi licencia.

sí, mi, mi licencia.

eh.

[ríe]

la dejé por, por aquí

en algún lado. eh.

uy.

[ríe]

eh, ahorita la encuentro, joven.

deme un segundo.

[ríe]

oiga, joven,

¿y si me perdona?

policía: huele a alcohol,

señorita.

isabel: no es cierto.

[balbucea]

bueno, la verdad,

ya, neta, neta,

igual y me tomé una copa, dos,

pero y ya, se lo juro.

policía: además no trae

su cinturón de seguridad puesto,

señorita.

isabel: me lo iba a poner

ahoritita.

mire, mire cómo--

uh. y ahí está.

policía: pues, va a tener que

acompañarme a la delegación.

isabel: ¿cómo?

¿a--a la delegación?

policía: así es.

[música]

laura: ♪ voy a mandar hacer

un amarre

para que solo pienses en mí

para que nadie de mí te aparte

para tenerte amarrado a mí

voy a mandar hacer un amarre

para que nunca te vayas más

para que nunca pienses en otra

y cada día me quieras más ♪

[música]

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