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Muchachitas Como Tú Capítulo 33

3 Jul 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

[música]

abel: sí, inspector, mi cliente,

la maestra carmen márquez,

dice que llegará a un acuerdo

con la tesorería para pagar

todos los impuestos que debe,

pero si no alcanza, está

dispuesta a entregarles

el instituto como pago.

federico: [piensa] carmen se va

a quedar en la calle

y sin su escuelita.

abel: gracias, adiós.

federico: así que carmen márquez

está a un tris de que hacienda

le embargue su escuela.

maravilloso, maravilloso.

mi tío está a punto de dejar

este mundo.

abel: ¿en serio?

federico: sí, voy a verlo

al hospital.

acaba de darle un infarto.

joaquín: un señor vino

a preguntar por mí.

parece que era un empresario

teatral o algo así, ¿qué sé yo?

rolando: órale, joaquín, ¿vas

a bailar en una obra de teatro?

joaquín: no, rolando, no voy

a bailar en una obra de teatro.

yo me quedo donde estoy.

aquí está mi felicidad,

al lado de leti.

rolando: ay, qué humorcito.

leticia: pase por favor.

¿no quiere que le dé un tour

por la escuela?

félix: no, está bien, está bien.

leticia: sí, sí, ¿está bien?

félix: señorita, por favor--

leticia: maestro, de verdad

no sabe, no nos vamos a tardar

nada, de verdad va a ver qué

bonita es la escuela--

félix: no, muchas gracias.

pero primero tengo que hablar

con la maestra carmen.

leticia: bueno, ¿quiere que

vaya a la cafetería?

¿le traigo un cafecito

descafeinado, un refresquito,

una agüita? no sabe qué ricas

las preparan aquí, de verdad.

félix: gracias, pero estoy bien.

no te preocupes.

leticia: yo soy leticia herfert,

muchísimo gusto.

no dude en pedirme cualquier

cosa que se le ofrezca.

yo estoy aquí a sus órdenes.

félix: ok, gracias.

leticia: bueno, yo quiero

que esté bien.

carmen: ¿dónde está mi amigo

félix greco?

federico: guau, mi carmen

márquez, belleza.

carmen: mira, ¿te acuerdas?

félix: [canta]

leticia: [ríe]

ay, a mí me cayó de pelos.

de verdad yo creo que no es

tan mala onda como dicen.

es superlindo, ¿no?

elena: leticita.

carmen: ay, félix, que "felix"

me haces de volverte a ver,

querido amigo.

federico: querida carmen,

cómo te quiero, te extraño.

carmen: de veras, y tanto

tiempo, ¿verdad?

¿y cómo me ves?

félix: guapísima, guapísima.

carmen: ¿de veras?

mira, vivo a dieta.

me cuido, mi chiquito querido.

félix: te ves bella.

carmen: gracias.

además, me da mucho gusto

que hayas aceptado participar

en el examen de admisión

de mis muchachos.

son aspirantes, tienen ganas

de superarse, de salir adelante.

pero no entiendo por qué están

tan tensos, tan nerviosos.

creen que te los vas a comer.

félix: ya me di cuenta, ¿eh?

las muchachitas que me hicieron

el favor a traerme para acá

me veían como si yo era brujo.

carmen: mi vida adorado.

no, y ahora que te conozcan,

te van a adorar, félix.

félix: pues ojalá, espero

que sí.

carmen: así va a ser,

mi chiquito querido.

isabel: ¿tenías que ser tan

obvia, leticia?

leticia: ¿obvia yo? ¿qué hice?

mónica: ¿qué hice? no te hagas.

elena: ahora sí te viste

retebarbas, hija.

te pasaste de lanza, no manches.

leticia: claro que no,

yo solamente quise tener

una atención con el supermaestro

félix greco.

o sea, pobrecito, estaba

perdido.

isabel: sí. has sido más

lambiscona.

mónica: convenencirísima.

elena: hipócrita.

lucy: sí, ¿sabes qué? todo eso

y un poquito más.

leticia: ya, ya, bueno, bueno.

está bien, está bien.

pueden pensar lo que se

les pegue la gana, pero mañana

que sea el examen, ahí van

a estar dándome las gracias

por haber sido yo tan linda

y tan buena como

es mi naturaleza.

todas: [hablan a la vez]

verónica: muchas gracias

por venir a apoyarme.

federico: ya sabes que cuentas

conmigo para lo que sea.

verónica: federico, yo no sé

lo que haría si llegara

a morirse guillermo.

federico: [piensa] pues te vas a

tener que ir a acostumbrando.

rodrigo: ya ni modo, papá.

ya se enteró elena.

así que lo único que me queda

es seguir adelante y afrontar

las consecuencias.

héctor: no, ya ni pa' qué

te digo que te lo dije.

tienes razón, hijo, solo

te queda seguir pa' adelante.

pero ¿estás seguro entonces

que mónica te ama?

rodrigo: sí, papá.

de eso no tengo la menor duda.

mónica me ama tanto como yo

la amo a ella.

ahora el problema es saber

qué dice don guillermo.

héctor: no, pues sí.

hay que esperar a ver qué dice.

elena: en cuanto crucemos

la puerta, no quiero saber

nada de ti, mónica.

mónica: me encanta la idea.

leticia: no sean tontas.

el trato de fingir amistad

entre ustedes tiene que durar

hasta que salgan del instituto

y dos cuadras después.

isabel: sí, ¿que no ven, burras?

afuera siempre hay gente

del instituto y nos descubren.

leticia: vienen margarita

y sus buitres, vengan, vengan.

mónica: a ver, a ver, a ver,

tengo una superidea.

¿por qué no nos vamos todas

a mi casa para que isabel,

que baila increíble, nos enseñe

unos pasos para el examen

de mañana?

isabel: encantada de la vida

las ayudo, amigas.

todas: [hablan a la vez]

leticia: hay que estar unidas

para protegernos de los buitres.

elena: vámonos.

mónica: vamos, amigas.

margarita: a ver, a ver, a ver.

¿no que las muchachitas estaban

peleadas entre ellas?

>> te juro que no lo entiendo.

hace rato escuché a la naca esta

despotricar en contra de mónica.

>> y mónica hablaba pestes

de elena.

margarita: más vale que pase

algo para que isabel no entre

a este instituto.

todas: [ríen]

leticia: ¿vieron la cara que

pusieron las tres?

isabel: sí, lo mejor fue

la jetota de la margota.

elena: sí, no manches, casi se

le cae la quijada.

mónica: bueno, pues, ya,

misión cumplida.

ahora ya vámonos, por favor,

porque lo que menos quiero

es molestar a elena

con mi presencia.

elena: no te hagas, que lo que

quieres es correr a ver

a rodrigo.

leticia: silencio, silencio,

no sean tontas.

todavía estamos en territorio

enemigo, ¿en qué quedamos?

[celular]

mónica: ay, ¿quién es?

¿bueno?

alfredo: moni, cariño, no te

asustes. ya todo está

controlado, pero necesito

que vengas al hospital.

mónica: ¿al hospital? ¿qué pasa?

alfredo: a tu padre le dio

un infarto.

rolando: ¿sabes qué? a mí se me

hace más bien que es como un

león que está agazapado,

esperando la oportunidad de que

alguien falle para destrozar

a cualquier bailarín.

joaquín: pues si es así,

voy a tener que ir preparando

a mi leti desde ahora.

es que si no pasa el examen,

no, ella es bien sensible,

se va a poner muy mal.

rolando: mira, joaquín, no te

enojes conmigo, yo no te quiero

molestar, pero a mí se me hace

que si leti no pasa el examen,

no te va a volver a hablar

nunca.

es que, no sé, esa chava tiene

una cara de convenenciera

que no puede con ella.

joaquín: no hables mal de ella,

rolando. no tienes

ningún derecho a decir nada

de ella si no la conoces bien.

leticia: qué mala onda lo del

papá de mónica, ¿no?

elena: la verdad, sí, qué gacho,

hija.

y aunque mónica traicionó

nuestra amistad, no se merece

algo así.

ojalá su papá se recupere.

leticia: sí, ojalá.

pero ahora que si llegara

a morirse, claro, que dios

no lo quiera, ¿te imaginas

lo que heredaría mónica?

mónica: mamá.

verónica: hija.

no, mi vida, no, cálmate.

mira, tu papá se va a poner

muy bien, ya vas a ver.

mónica: papito, yo te quiero

mucho, te adoro.

por favor, no te puedes morir,

yo te necesito.

no me dejes sola, no puedes.

[solloza]

guillermo: no me voy a morir,

mi amor, mi niña, mi princesa.

elena: no, pues tú si estás

reloca.

¿pa' qué caminar hasta la base

cuando podemos agarrar la micro

enfrentito de la escuela?

leticia: es que aquí nadie

puede verme.

además, aquí las micros

todavía están vacías.

elena: no, tú sí estás grave,

hija.

un día te voy a llevar

a mi cantón pa' que eches

un vistazo a lo que es ser

pobre.

vivir al día y a veces hasta

vivir a la hora.

leticia: ¿a la hora?

elena: sí, ahora sí comemos,

ahora no.

leticia: [ríe]

no, espérate, espérate.

elena: ¿y ahora tú qué?

leticia: es que odio el olor

a micro. no sabes, huele como

a puro naquito, ¿no? guácala.

elena: ay, virgencita, esto

no tiene remedio.

é te parece

el examen?

no sé, ¿te gusta el concepto?

félix: me parece bien, muy bien,

me parece estupendo, carmen.

¿lo hiciste tú sola?

carmen: ¿cómo crees? para nada.

me ayudó joaquín, mi maestro

de baile, al que por cierto

te voy a presentar.

félix: ¿te refieres a joaquín

barbosa?

carmen: sí, a poco lo conoces.

félix: sí, ya lo conozco,

aunque él a mí no.

estoy enterado que joaquín

fue un gran bailarín

en nueva york.

lástima que no pudo llegar

más lejos por culpa de su padre.

y todavía puede llegar

porque está muy joven.

carmen: claro que sí.

lo que pasa es que joaquín

está como muy desilusionado,

muy desinflado.

ya tiene tiempo trabajando

aquí conmigo en el instituto.

pero fíjate que no quiere.

no sé qué pasó tan fuerte

que no quiere volver a bailar

así profesionalmente.

félix: es una lástima.

pero, bueno, olvidándonos

de joaquín, cuéntame,

¿qué onda en tu vida?

carmen: ¿cómo me ves?

félix: divina.

carmen: linda, ¿verdad?

¿sigues enamorado de mí?

félix: claro que sí, carmen,

como siempre.

carmen: ay, mi vidita, querido.

pues fíjate, félix, que perdí

a mi hermana.

perdí a mi hermana y ahora vivo

con mi sobrino claudio que tiene

nueve años.

lo adopté y me he realizado

como madre, que es lo que

me hacía falta, félix.

pero ¿sabes qué?

en cualquier momento puede

aparecer el padre y me lo va

a querer quitar.

y eso es lo que me está matando

de la angustia.

félix: carmen, ¿qué onda?

>> ¿y ahora qué onda contigo?

vicente: es que, pollito, ya

encontré la manera que

en la oficina de guillermo

sánchez-zúñiga me digan dónde

puedo encontrar a mi cuñadita

carmen.

>> a ver, mi terroncito

azucarado, ¿qué vas a hacer?

vicente: mira, dado que carmen

fue una famosa cantante

y bailarina, me voy presentar

como un importante empresario

norteño de espectáculos

que la busca porque quiere

contratarla.

>> [grita]

eso.

¿y crees que sí se la traguen,

vicente?

vicente: pollita, pero por

supuesto que sí.

es un buen plan.

ahora sí voy a encontrar

a carmen márquez y le voy

a sacar mucho dinero a cambio

del inútil de mi hijo.

félix: sí, joaquín, te vi bailar

en broadway y lo hiciste

muy bien.

¿por qué te sorprende

que te lo diga?

joaquín: es que yo prefiero

no recordar esa época

de mi vida.

eso ya quedó enterrado para mí.

pero ¿por qué mejor no hablamos

de lo del examen?

yo me imagino que yo voy a ser

el blando y usted el exigente,

¿no es así?

félix: no, joaquín, creo que

debe ser al revés.

yo no voy a desanimar

a los aspirantes a ingresar

a este instituto.

una cosa es un programa

de televisión y algo

muy distinto es evaluar

a jovencitos que van a necesitar

del baile como complemento

a su carrera.

sería muy diferente si alguien

quiere estudiar el baile

de lleno.

carmen: tenemos dos grandes

bailarinas, realmente buenas.

isabel y margarita, fíjate

que tienen futuro bailando.

ya vas a ver a isabel,

porque margarita ya es

de segundo grado y no va a hacer

el examen, pero ya la vas

a ver en su momento.

félix: me encantaría.

joaquín: pues me alegra oírlo

decir eso, félix.

félix: creo, joaquín, que vamos

a ser un gran equipo

para calificar a todos

los alumnos.

joaquín: claro que sí, félix.

[murmullos]

rolando: ahora tenemos que

cumplir nuestra palabra

y no volver a hablar mal

de la payasa de leticia.

>> sí, ¿ya qué, carnal?

rolando: y aunque no lo creas,

me va a costar trabajo, ¿eh?

>> [ríe]

pues a mí también.

y aparte no me gusta la forma

con que trata a las personas,

como si fueran inferiores.

ni que el dinero hiciera

mejores a las personas, ¿no?

elena: ¿y ahora cómo vas a pagar

la escuela?

¿pa' eso sí alcanza en tu casa?

leticia: pues sí, pero no quiero

hablar más del tema.

no me recuerdes lo miserable

que soy, ¿o qué, me quieres

traumar más o qué?

elena: yo nada más te digo

que tarde o temprano se saben

las cosas, leti.

¿y qué vas a hacer cuando todo

el mundo se entere?

leticia: nadie tiene por qué

enterarse, elena, no si tú

no lo dices.

nadie tiene por qué saberlo,

¿me entendiste?

elena: no, yo, mira, chirrín

chin chin, la llave.

pero nos guste o no, la verdad

siempre sale a luz.

tarde o temprano, hija.

pero como tú quieras.

total, pa' eso somos amigas.

bueno, yo ya me paso a retirar.

bajan.

tarde o

temprano se saben las cosas,

leti.

¿y qué vas a hacer cuando

todo el mundo se entere?

leticia: no, isabel y mónica no

se pueden enterar.

y mucho menos margarita

y sus amigas.

[piensa] ¿cuándo voy a salir

de esta maldita pobreza?

[música]

[música]

pepe: [ríe]

qué don héctor este, ¿verdad?

se ve muy mal haciendo trabajos

de vieja, don héctor.

búsquese una, ¿no?

esther: ya deja en paz

a don héctor, pepe.

él no se mete contigo.

además, por lo menos, él sí hace

algo de provecho.

pepe: no, yo se lo digo

nada más que por su bien.

porque se está quemando aquí

en la vecindad, vieja.

no vayan a pensar lo que no es,

gordo.

se le cayeron los calzones,

don héctor.

julio: al fin, esthercita.

buenas.

qué bueno que los encuentro.

ya tengo tiempo buscándolos.

esther: qué raro, porque aquí

hemos estado todo el tiempo.

julio: sí, esthercita,

pero me equivoqué y me fui

a la otra vecindad que está

aquí a media cuadra.

esther: ay, don julio, usted

siempre tan despistado.

pepe: bueno, bueno, ¿qué pasó,

qué pasó, qué pasó?

ya basta de pláticas, ¿no?

¿qué lo trae por acá, don julio?

julio: le tengo buenas noticias.

¿cómo ve, esthercita? ya le

tengo trabajo a su marido.

¿cómo la ve, señor

pepe olivares?

esther: ¿lo jura, don julio?

esas sí que son excelentes

noticias.

pepe: ¿y trabajo de qué

me consiguió?

julio: de repartidor de pizzas.

héctor: [ríe]

ahora sí va a llegar lejos.

federico: cierra.

estoy tan cerca de que todo

esto sea mío.

abel: ¿tan mal está

don guillermo?

federico: sí, y mañana que le dé

unas cuantas gotitas de las que

me da el científico loco

va a estar peor.

ay, abel, abelito, ¿cuándo

vas a dejar de tener miedito?

al que le tienes que tener

miedo es a mí.

porque si me traicionas,

te mueres.

abel: yo no pienso traicionarte.

federico: muy buena decisión.

yo no perdono.

ni siquiera a renata

que me traía loquito.

¿ya sabrá que le cancelé

las tarjetas de crédito?

>> ¿cómo va a ser su forma

de pago?

renata: con tarjeta.

tome.

roger: este hotelito sí

me gusta, fíjate.

renata: yo siempre busco

lo mejor.

>> su tarjeta está cancelada,

señorita.

lo siento, pero voy a tener

que romperla.

renata: no--

>> ¿tendrá alguna otra forma

de pago?

elena: ¿y ahora? ¿por qué

es la pachanga que no invitan

o qué?

esther: ay, mi hijita, estamos

celebrando que don julio

le consiguió trabajo a tu papá.

elena: [resuella]

pepe: sí, mi vida, como

repartidor de pizza.

elena: papá, eso sí es

un milagrote.

gracias, mil gracias.

julio: no hay nada qué

agradecer, elenita.

elena: ¿cómo que no? si primero

nos sacó de irnos al bote

con el rollo ese de la muerte

del diablo, luego me consiguió

a mí mi chamba y ahora esto.

julio: bueno, lo que sí, es que

el sueldo de tu papá va a ser

un poco bajo, pero con

las propinas va a ganar

una buena lanita, elena.

esther: y va a tener su moto

y toda la cosa.

pepe: no, eso sí, yo y mi motota

de volada.

elena: qué chido, papá.

pepe: sí, qué padre, ¿no?

repartidor de pizza.

qué trabajo más halagador,

¿no, don julio?

repartidor de pizzas.

[piensa] ni loco me pienso

quedar como repartidor

de mugrosas pizzas.

federico: por que pronto

se muera mi tío guillermo.

martha: salud. si se muere,

al fin seremos los dueños

de todo.

federico: ¿seremos?

no, mamá, no te incluyas.

yo voy a ser dueño de todo

y tú vas a vivir como reina

gracias a mí.

martha: yo he cooperado mucho

y me corresponde una parte

del todo.

federico: mamá, no voy a

discutir contigo, todo va

a ser mío, pero voy a ser

muy generoso.

martha: ¿no te has puesto

a pensar, hijito, que yo podría

decirle a la policía todo

lo que has hecho para acelerar

la muerte de guillermo?

federico: mamá, no seas tonta.

si mi tío guillermo sufrió

un infarto fue porque tú

lo amenazaste con decirle

a mónica que él no era su padre.

así es que la policía

va a ir sobre ti, no sobre mí.

martha: ¿y si les digo que tú

has estado dándole veneno

a guillermo?

federico: no hay pruebas.

martha: ¿quién te dice que no

tengo uno de los frasquitos

que te da tu amigo

el científico?

sería una prueba decisiva

para la policía, ¿no crees?

[música]

[música]

federico: así que mi propia

madre quiere destruirme.

antes de que se te ocurra,

yo voy a acabar contigo.

no, no, mamá, perdóname.

pero no necesito matarte

para deshacerme de ti.

basta con que le diga

a la policía que tú mataste

a mi padre, que tú descompusiste

los frenos para que se muriera.

martha: no es cierto.

no sé de qué me hablas.

federico: mamita, yo sé

dónde está rosendo.

rosendo, el mecánico

que contrataste para matar

a mi papá.

el nuevo taller mecánico

que tiene en provincia es mío.

así que en el momento que yo

decida, le voy a decir al tipo

que declare en tu contra.

martha: pero no puede ser.

tú me dijiste que rosendo

había muerto.

federico: mentí para que

estuvieras tranquila.

pero ya sabes la verdad.

entonces, cuando mi tío

guillermo muera, yo voy a ser

el dueño y tú te vas a conformar

con lo que yo te dé.

¿entendiste, mamita?

constanza: ¿vas a hablarle

a federico?

margarita: sí, mamá, lo quiero

ver hoy en la noche.

constanza: es él el que debería

hablarte, no tú a él.

margarita: mamá, si quiero

que se case conmigo y él

no me llama ni me busca,

pues yo lo voy a llamar

y lo voy a buscar.

constanza: ay, hija, no le

ruegues. ese hombre no vale

la pena. tú mereces algo mejor.

margarita: pero yo amo

a federico y ahora más que nunca

sé cómo se lo voy a quitar

a la idiota de renata,

su amante, mamá.

constanza: entonces, ¿estabas

enterada de que federico

tiene una amante?

margarita: claro que estaba

enterada, mamá, no soy tonta.

pero esa tipa va a salir

muy pronto de la vida

de federico.

renata: nunca pensé que acabaría

en una pensión así.

roger: que no te vaya a escuchar

doña angélica o no te va

a dejar quedarte aquí.

ahora, si quieres, te puedes

quedar en la calle.

renata: no, no, no.

claro que no.

pero te lo juro que

el desgraciado de federico

me las va a pagar.

roger: tan de usted,

eso sí me gusta.

[ríe]

a ver, ¿como qué sabes

de federico que nos permita, no

sé, sacarle algún dinerito?

renata: ¿estás hablando

de una extorsión?

roger: lotería. el tipo

de lo merece, ¿o no?

renata: yo diría que sé

muchísimo.

lástima que no tenga pruebas.

federico: ¿nos veremos

en la noche en un hotel?

qué raro porque yo soy siempre

el que tengo que estar rogando

para que vayamos a un hotel.

margarita: pues eso va

a cambiar, mi amor.

esta noche yo quiero darte

una sorpresa.

federico: qué bonita sorpresa.

¿paso por ti a las nueve?

margarita: no, esta vez

nos vemos directamente

en el hotel, mi amor.

hasta entonces, mi vida.

federico: qué raro.

¿se habrá enterado margarita

que terminé a renata?

mónica: qué bueno, pero nosotras

no nos vamos.

alfredo: a ver, a ver, ¿cómo te

sientes, compadre?

guillermo: mucho mejor,

compadre, mucho mejor.

alfredo: bueno, ya oyeron.

no tiene caso que ustedes

se queden aquí.

verónica: no, alfredo, muchas

gracias, pero la verdad

yo prefiero quedarme aquí.

no quiero separarme

ni un momento de mi marido.

alfredo: bueno, tú, hijita,

hazme el favor de llevarte

a mónica contigo.

no es necesario que se la pasen

aquí las tres.

tu tío guillermo ya empezó

a recuperarse y va a salir

muy pronto.

isabel: ok, sí, papito,

está bien.

vente, moni, vámonos.

mónica: bueno, pero mañana vengo

temprano, ¿ok?

no olvides que te adoro

y que te quiero mucho.

guillermo: yo también te quiero

mucho, mi amor.

¿no tienen examen mañana?

mónica: sí, pero eso no importa,

primero estás tú, papi.

total, puedo entrar al instituto

el próximo semestre y ya.

guillermo: de ninguna manera,

moni, quiero que vayas

al instituto y sigas adelante

con tu inscripción

y con tus planes.

así que si quieres verme mañana,

ven cuando me hayas dado

la noticia de que aprobaste

tu examen de admisión.

mónica: ay, eres el mejor papá

del mundo.

gracias, bye.

isabel: bye.

verónica: las voy a acompañar.

mónica, se van con cuidado

por favor.

mónica: sí, sí, claro que sí.

pero ahora, tú por favor

cualquier cosa, mamá, me avisas.

verónica: sí, por supuesto,

querida.

espero en dios que no haya

ninguna recaída.

elena: si de verdad mi papá

sigue así trabajando,

sí que la vamos a hacer.

ojalá mi papá realmente cambie

y no vaya a regresar

a lo de antes y nos vuelva

a tratar como si fuéramos

trapos sucios.

esther: mi hijita, qué cosas

tan feas estás diciendo.

elena: es la neta, ma.

y créeme, te veo tan ilusionada

que más le vale a mi papá

que no nos falle.

porque sí que no se lo voy

a perdonar.

esther: mi amor, ¿de dónde

sacaste ese genio?

[música]

pepe: a poco de veras creen

esther y elena que yo me voy

a conformar con esto.

¿qué pasó, qué pasó, qué pasó?

esto no es lo mío,

yo soy de categoría.

>> pepe.

lleva esta pizza a santa ana 80,

departamento 11.

y recuerda que--

pepe: sí, ya sé, si llego tarde,

la pizza me la cobran a mí, ya.

ya voy de volada.

>> apúrate.

pepe: ¡no me presione!

¡de volada!

>> con esa actitud,

este cuate no va a durar aquí.

elena: ya te digo, lauris,

mi mamá está tan emocionada

con el cambio de mi papá

que el día que se dé cuenta

de que no es así, se va a sentir

retemal.

laura: híjole, ¿de plano

no crees que tu papá ya haya

cambiado?

elena: no, eso ya no

tiene solución.

es más, todos los hombres

son traicioneros y mala onda.

laura: a ver, déjame adivinar,

te peleaste con el rodrigo.

elena: sí, güey, y yo no

le quise contar ahorita a mi

mamá pa' no fastidiarle su

felicidad por lo del trabajo de

mi papá. pero el rodrigo me

estaba engañando con mónica,

con mi amiga la riquilla.

bueno, mi examiga.

laura: ay, manita. ¿rodrigo?

no lo puedo creer, caray.

elena: velo creyendo, porque

es la neta.

[solloza]

no sé cómo voy a vivir

sin rodrigo.

pero no me voy a dejar caer,

voy a seguir adelante

con mi carrera y al diablo

con el amor.

isabel: vas a ver que todo

va a salir bien, ¿sí?

tú tranquila.

mónica: ojalá.

rodrigo: mónica.

mónica: rodrigo.

isabel: bueno, yo los dejo

para que platiquen a gusto.

mónica: rodrigo, mi amor,

no sabes lo que pasó.

rodrigo: no, sí, ya lo sé.

hablé a la oficina y alicia

me dijo que tu papá estaba

en el hospital.

¿cómo sigue?

mónica: mi tío alfredo dice

que mejor, pero no sabes,

tengo mucho miedo.

rodrigo: ojalá pudiera yo

hacer algo para ayudar.

mónica: gracias, mi amor.

por cierto, como comprenderás,

no le pude decir a mis papás

sobre lo nuestro y que ya troné

con roger.

rodrigo: claro, mi amor,

pues yo lo entiendo.

ya buscaremos el momento.

mónica: no, soy yo la que se los

tiene que decir, así que déjame

a mí manejar esto.

rodrigo: ¿tú crees que

se molesten?

mónica: no sé, no creo, pero

¿quién sabe? mira, perdón,

pero me da mucho miedo

que piensen que tú eres

un oportunista.

carmen: no sabes la cara

de susto que pusieron todos

cuando se enteraron de que

félix greco iba a ser el juez

en su examen de baile.

se pusieron todos así, papito.

me hubiera encantado que les

vieras la cara.

claudio: pues, la verdad, tía,

para mí ese señor se ve malón

en la tele.

pero fue bien buena

onda conmigo.

mira cuántos dulces me compró.

carmen: claudito, pero no puedes

medir la bondad de las personas

por lo que te regalan.

claudio: sí, ya lo sé.

pero de todos modos, qué buena

onda de señor.

rolando: dicen que el félix

greco es tremendo,

que es el mismo demonio.

joaquín: dale con mismo, hombre.

rolando: yo nada más repito

lo que dice todo el mundo.

joaquín: no, es la pura

apariencia.

es la imagen que él quiere

proyectar para la televisión

nada más.

cuando me lo presentó la maestra

carmen, me di cuenta de que

es un señor muy serio,

muy responsable, muy profesional

y muy buena onda.

>> a ver si dices lo mismo

mañana si reprueba a leticia.

rolando: sí.

leticia: mamá, es el fin.

silvia: ¿y ahora qué le pasa

a leti, ma?

>> está un poco preocupada.

silvia: ¿poco?

pero si parece que se va

a cortar las venas.

>> no, es que mañana

va a tener su examen de baile

y está convencida de que félix

greco la va a reprobar.

silvia: ¿félix greco, el de

"bailando por un sueño" te va

a hacer el examen, leti?

leticia: [asiente]

silvia: no, hermanita, entonces

yo creo que ya tronaste.

yo que tú iba pensando

en estudiar para secretaria,

chef, o algo así, ¿no?

leticia: qué fea eres.

silvia: [ríe]

claudio: a mí me gustaban

los domingos porque ese día

mi mamá casi no lloraba

ni se sentía tan mal.

a veces hasta se reía viendo

el programa de baile.

carmen: claudito, vamos

a prometernos una cosa.

ya no nos vamos a poner

más tristes, porque yo sé

que desde el cielo, tu mamá,

mi hermana, está feliz

de vernos juntos.

y también de que conociste

a félix greco.

claudio: tía, ¿qué hay en el

cielo donde van los muertos

buenos?

carmen: en el cielo está dios,

mi amor.

y donde está dios, está todo

lo bonito y todo lo bueno

y todo el amor del mundo.

el cielo es un paraíso, mi amor.

claudio: entonces, ¿por qué

a todos nos da miedo morirnos?

si vamos a ir a un lugar

tan bonito.

carmen: porque imagínate

nada más, a mí me daría pánico

morirme y dejarte a ti que

eres lo que más quiero.

¿te imaginas?

te adoro.

[música]

[música]

pepe: una hawaiana mediana

y un refresco grande.

>> gracias, déjalo allá,

por favor.

pepe: mamá--digo, no,

discúlpeme, permiso.

>> ¿cuánto va a ser?

pepe: bueno, sin propina, 198.

¿chente?

vicente: ¿pepe olivares?

pepe: milanesas, que te dejas

bistecs, güey.

yo creía que habías muerto, pero

no, todavía víbora, manito.

vicente: no, no, no.

no lo puedo creer.

¿el gran empresario josé

olivares ahora reparte pizzas?

¿y eso?

pepe: ya ves, la vida me ha

tratado mal, mano.

vicente: pero ¿sabes qué?

viéndote bien, tal vez tú puedas

ayudarme y te puedes ganar

una buena lana.

¿qué sabes de carmen?

pepe: provechito, ¿no?

no, pues, nada, hace tiempo

que no sé nada de ella.

a poco ya no andas con

la hermana de carmen.

vicente: no, ya es difuntita.

pepe: ¿cómo?

vicente: sí, es difuntita.

pepe: pero a ti la que te

encantaba era carmen, ¿no?

vicente: sí, pero eso era antes.

porque probablemente ahorita

carmen ya está fea y gorda

porque si no, no se hubiera

retirado de los escenarios

y la farándula como lo hizo.

sí, debe estar fea y avejentada

con una momia.

pepe: órale.

carmen: verito, qué susto

me diste.

menos mal que guillermo

ya reaccionó y está fuera

de peligro.

verónica: ya está estable, pero

yo tengo mucho miedo

de una recaída.

ya sabes que él ha venido

sintiéndose mal desde hace

algún tiempo.

carmen: primero dios, las cosas

van a salir bien, ya verás.

no te preocupes.

yo mañana voy a ver a guillermo

y te acompaño un ratito

al hospital.

ya sabes que cuentas conmigo

para cualquier cosa a cualquier

hora, amiga.

hay personas como verónica

que tienen más problemas que yo.

no es justo que me esté quejando

a cada rato de que pueda

aparecer el desgraciado

de mi excuñado.

total, si vicente aparece,

lo voy a enfrentar

al desgraciado como se merece.

ni que fuera la primera vez,

carmen.

ni que fuera la primera vez.

vicente: sí, tengo un asuntito

pendiente con la carmen.

y por eso mismo necesito saber

si tiene dinero.

porque, después de todo, ella

trabajó muchos años bailando

y cantando, y que yo recuerde,

ganó buen dinero.

pepe: ¿quién sabe qué suerte

haya corrido tu cuñada?

yo perdí todo contacto con ella

desde que verónica y esther

se pelearon.

ya te imaginarás, carmen tomó

partido con verónica.

vicente: o sea que no sabes

nada de ella.

pepe: no, pero ¿tú qué asuntos

tienes con carmen?

¿es cosa de lana?

vicente: sí, se trata

de un buen billete.

pepe: ¿y no te puedo ayudar,

como dijiste hace un rato?

porque, como puedes ver, yo

necesito lana, compadre.

estoy quebrado.

yo no quiero seguir con esta

chamba, ¿me entiendes?

vicente: yo también necesito

dinero pa' moverme mientras

encuentro a carmen pa' que

nos dé de comer.

tal vez tú y yo podamos unirnos

para que hagamos unos negocitos

mientras tanto, ¿no te parece?

pepe: ¿negocitos como qué?

vicente: ya sabes, tú consigues

cierta mercancía y yo los

contactos para venderla.

acuérdate, remember, como

en los viejos tiempos.

ambos: [hablan a la vez]

federico: margarita.

margarita.

margarita: ahorita salgo,

mi amor, ponte cómodo.

voy a poner algo de música.

[música]

carmen: panchita.

panchita: sí, maestra.

carmen: panchita, qué bueno

que te veo.

te quería pedir por favor

que pases por el niño

a la escuela.

panchita: maestra carmen, es que

el tiempo no me alcanza.

tengo que lavar y planchar.

carmen: mira, te prometo

que te voy a conseguir

quien te ayude a lavar

y a planchar, pero necesito

que me eches la mano

con el niño.

ándale, panchita.

panchita: ¡cuidado!

[música]

carmen: ♪ voy a mandar a hacer

un amarre

para que solo pienses en mí

para que nadie de mí te aparte

para tenerte amarrado a mí

voy a mandar a hacer un amarre

para que nunca te vayas más

para que nunca pienses en otra

y cada día me quieras más ♪

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