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La Que No Podía Amar Capítulo 3

1 May 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

ana paula: ¡margarito!

margarito: ¡ana paula!

¡ana paula, dame la mano!

¡ana paula!

ana paula: ¡margarito!

margarito: ¡ana paula!

¡ana paula, dame la mano!

rosaura: pero yo no estoy

de acuerdo en que te vayas

a buscar a tu hermana.

van a creer que es una niña

mimada.

miguel: yo tengo que saber

que mi hermana está bien.

[llaman a la puerta]

rogelio: ¿esta es la casa

de paula carmona?

rosaura: ¿quién la busca?

rogelio: soy rogelio montero,

el patrón de paula.

miguel: ¿mi hermana está bien?

rogelio: así es.

rosaura: ay, menos mal,

mi sobrino ya quería ir

a buscarla.

hasta iba a gastarse el único

dinero que teníamos

para mis medicinas.

pero es que estábamos

tan preocupados por ana paula.

miguel: a ver, si ella

es la encargada de cuidarlo,

¿por qué no vino?

rogelio: bueno, porque--

cynthia: no, siempre lo traigo

yo cuando venimos a tuxtla.

yo soy su hermana.

eh, paula me pidió

que les entregara una carta,

pero--pero parece que--

que se me traspapeló

en los estudios de mi hermano,

qué pena.

miguel: ¿ella está bien?

rogelio: por supuesto que sí

está bien.

rosaura: ay, no sabe

cómo le estamos agradecidos

porque le dio trabajo

a mi sobrina.

más ahora que miguel se quedó

sin empleo.

rogelio: bueno, pues, yo puedo

conseguirte trabajo.

gustavo: el río ha crecido

mucho de ayer a hoy.

rogelio: ¿qué sabes hacer?

miguel: soy carpintero.

rosaura: y de los buenos,

se lo aseguro.

miguel: pero hago lo que sea.

puedo manejar, puedo cargar,

lo que sea, de verdad.

rogelio: tengo un amigo

que tiene una constructora

que tal vez te pueda dar

trabajo.

rosaura: ay, no sabe cómo

se lo agradecería.

miguel: por favor, sí.

de verdad me gusta trabajar.

soy cumplidor, llego a tiempo,

lo voy a hacer muy bien.

rosaura: qué pena, no tengo nada

en el refrigerador,

si no, los invitaba a almorzar.

cynthia: no, no se preocupe.

rosaura: ay, pues, ¿cómo no?

rogelio: cynthia.

¿por qué no te encargas

de traer comida?

y dile al chofer que me traiga

el celular.

rosaura: miguel, acompaña

a la damita.

cynthia: no, no es necesario.

rosaura: ay, sí,

deje que la ayude,

aunque sea a cargar.

ándale, hijo.

rogelio: y bueno, cuénteme,

¿cómo conoció a bruno?

rosaura: ah.

en la delegación,

cuando mi sobrino

tuvo un problema.

rogelio: ¿qué problema?

rosaura: ay, si usted supiera...

todo fue por culpa

de nuestro casero.

tenía las peores intenciones

con mi ana paula.

rogelio: entiendo.

rosaura: y como por supuesto

ella jamás iba a corresponderle,

pues, el hombre nos subió

la renta y nos quiso correr

de aquí.

para no hacerle el cuento largo,

terminamos en la delegación

de policía.

>> ¿estás bien, mi hijo?

gustavo: sí.

ahora lo importante es que ella

reaccione.

[gime]

reacciona.

sí, sí.

ana paula: [tose]

gustavo: hola.

>> ¿sí estás bien, mi hijo?

gustavo: sí.

¿estás bien?

ana paula: [jadea]

>> vamos por una manta, "inge".

gustavo: ¿así de drástica eres

siempre para llamar la atención?

hola.

ana paula: hola.

gustavo: ¿estás bien?

ana paula: sí, sí.

gustavo: mira, te lastimaste

con las piedras.

ana paula: estoy bien.

estoy bien, nada más

que me asusté muchísimo.

gustavo: no te preocupes,

yo también.

la corriente es muy fuerte aquí,

te lo digo porque soy ingeniero

hidráulico.

soy gustavo durán.

ana paula: ana paula.

gustavo: mucho gusto, ana.

ana paula: igualmente, gustavo.

rosaura: y entonces bruno

nos prestó para pagarle

al casero.

y claro,

ahora estamos en deuda con él.

rogelio: por eso paula aceptó

trabajar tan lejos conmigo.

rosaura: claro.

porque no nos gusta tener

deudas.

no sabe lo mortificada

que eso me tiene.

rogelio: no se preocupe.

yo me encargo de pagarle

a bruno todo lo que les prestó.

rosaura: ¿en verdad?

rogelio: sí, claro.

rosaura: se lo agradezco.

aunque claro, ahora mi sobrina

estaría en deuda con usted.

rogelio: no, rosaura,

ustedes ya no deben nada.

rosaura: ¿en verdad?

rogelio: claro, en verdad.

rosaura: ay, gracias,

don rogelio.

ay, qué bueno es

y qué bendición que ana paula

esté trabajando para usted.

rogelio: mire, yo soy

una persona difícil y paula

me parece una buena enfermera.

rosaura: y lo es.

buenísima, no lo digo

porque sea mi sobrina, en verdad

ella es una muchachita

muy trabajadora.

rogelio: tiene que serlo

porque no cualquiera deja

a su familia para trabajar

tan lejos.

rosaura: así es, sí.

además mi sobrina es muy seria,

¿eh?

no crea que va andar por ahí

echando novio, perdiendo

el tiempo, no, no, no.

gustavo: vine por casualidad.

otro ingeniero debería estar

aquí, pero algo se le atravesó

y me mandaron a mí.

ana paula: pues qué suerte

tengo.

digo, porque si no, capaz

que ahorita me estaría llevando

la corriente.

gustavo: bueno, pues, tengo

que seguir con mi trabajo.

hoy mismo tengo que regresar

a tuxtla.

allá vivo.

ana paula: yo también.

gustavo: ¿en se--?

ana paula: sí.

gustavo: ¿en serio?

ana paula: sí.

gustavo: entonces, ¿te puedo

buscar en tuxtla?

ana paula: me encantaría, digo,

después de todo te debo la vida,

¿no?

gustavo: más bien yo diría

que tuve suerte.

porque así te conocí.

¿a qué te dedicas, ana?

ana paula: soy enfermera.

gustavo: ¿en serio?

mi hermana también.

ana paula: ¿de verdad?

gustavo: sí, sí, de hecho

la acaban de nombrar jefa

de enfermeras allá donde

trabaja.

ana paula: de hecho regresando

a tuxtla tengo que buscar

trabajo, porque vine aquí

a ver algo de un empleo,

pero no me voy a quedar.

gustavo: tal vez mi hermana

mercedes pueda ayudarte.

ana paula: ¿de verdad?

gustavo: sí.

ana paula: eso sería

muy importante para mí.

cuando me caí al río,

pensé muchísimas cosas.

creí que me iba a ahogar.

gustavo: en momentos como estos

es cuando te das cuenta

lo que es importante

en la vida.

ana paula: sí.

me hizo pensar

en todo lo que he hecho

y en todo lo que voy a hacer.

gustavo: yo diría que fue

para conocernos.

ana paula: yo también.

ambos: [ríen]

ana paula: ay, me tengo que ir.

tengo que buscar a margarito.

el niño, el niño

con el que vine.

debe estar como loco buscándome

el pobrecito.

gustavo: vamos, te llevo con él.

rogelio: david, soy rogelio

montero.

necesito que le des

trabajo a alguien.

david: sí, claro, con gusto,

rogelio.

¿de quién se trata?

carmona flores.

sí, sí, claro, cuenta con ello.

¿es ingeniero, arquitecto?

ah, carpintero.

rogelio: te va a buscar mañana.

y tú y yo tenemos que vernos

para platicar de la obra

que te encargué.

ahora estoy aquí en tuxtla.

sí, donde siempre a las 05:00.

muéstrale mi tarjeta

cuando vayas.

miguel: gracias.

rosaura: ay, las palomas

de mi sobrina.

las debe extrañar tanto.

[balbucea]

bruno: federico, bienvenido.

federico: gracias, bruno.

bruno: buenos días.

federico: buen día.

¿cómo estás?

bruno: bien, muy bien.

federico: ¿y qué, qué me dices?

bruno: por supuesto

que la hacienda del fuerte

puede seguirle vendiendo

todas las cabezas de ganado

que usted necesite.

federico: ah, muy bien,

muchas gracias.

bruno: adelante.

aunque ya sabe que el precio

lo decide rogelio.

federico: bueno, espero

que como voy a comprar

más volumen, me den mejor

precio.

bruno: eso lo tengo que platicar

con él.

como sabe usted, no es cualquier

cliente.

federico: lo sé.

también sé

que dentro de unos meses

se acaba el contrato

de diez años que firmé

con el padre de rogelio

para que me diera

lo mejor de su ganado.

bruno: rogelio lo tiene

muy presente.

federico: bruno.

dime sinceramente,

¿crees que al terminar

el contrato, rogelio quiera

seguir surtiéndome?

bruno: francamente no lo sé.

¿sabe?

ayer después de años

de no hablar de ella

rogelio mencionó a vanesa.

federico: ¿qué dijo?

¿le sigue guardando rencor?

bruno: creo que nunca

la va a perdonar.

aunque también creo

que no ha dejado de amarla.

federico: ay, bruno,

fue tan triste lo que sucedió.

se querían tanto.

yo no puedo juzgar a mi hija,

dentro de todo ella fue honesta.

no pudo soportar

la parálisis de rogelio.

bruno: yo lo entiendo.

¿y cómo está vanesa?

federico: bien, bien, bien.

lleva tres años casada,

aunque aún no tiene hijos.

bruno: salúdela, por favor.

usted sabe que yo la aprecio.

federico: gracias, bruno.

hasta luego.

[música]

[música]

rogelio: llévame a donde dejamos

a cynthia.

margarito: qué bueno

que ya se secó tu ropa.

pero acuérdate, no le vayas

a decir nada al licenciado.

ana paul: no te preocupes,

margarito, nada más, ¿tú sabes

si maripaz tenga algún peine

o algo?

porque no quiero llegar así--

bruno: paula.

hola, ¿qué te pasó?

¿estás bien?

ana paula: eh...

es que me tropecé en el río

y me caí, y me mojé.

bruno: pero ¿estás bien?

ana paula: sí, estoy bien,

estoy bien, no, esto no es nada.

bruno: bueno.

vamos a la hacienda

para que te cures, vamos.

ana paula: sí.

cynthia: a mí no me engañas.

estás usando la misma estrategia

de siempre.

rogelio: no sé de qué hablas.

cynthia: que estás utilizando

a los parientes de la enfermera

para que ella se vea obligada

a quedarse contigo, eso.

rogelio: ya te dije

que esa muchachita va a entender

quién manda.

ya después se va.

[alerta de texto]

[carraspea]

debería estar por llegar.

lo saludas y te quedas callada.

él y yo tenemos asuntos

que arreglar.

cynthia: sí, pero yo quiero--

rogelio: y nada de andar

de coqueta.

cynthia: bueno, a ver...

¿por qué no?

soltero, está guapo...

rogelio: es mi amigo

y tenemos negocios juntos.

no quiero que estés en medio,

porque seguramente va a haber

problemas.

cynthia: a toda costa quieres

evitar que sea feliz, ¿verdad?

y sobre todo, que reciba

mi parte de la hacienda.

rogelio: y dale con lo mismo.

cynthia: ni creas que voy

a renunciar

a lo que me corresponde.

mira, voy a encontrar

con quién casarme y tú vas

a tener que darme

lo que me toca.

rogelio: el día que tú vayas

a la hacienda, ya sea

para casarte o huyendo de mí,

te vas sin nada.

cynthia: sí, pues mi papá no

me dejó estudiar, tú no me dejas

casarme--

rogelio: ¡david!

¿cómo estás?

david: rogelio, hola.

cynthia: hola, david,

¿cómo estás?

david: bueno, a ti

ni te pregunto eso, ¿no?

porque estás espectacular

como siempre.

cynthia: ay, qué lindo.

bueno, pues, yo los dejo solos

porque voy a dar una vuelta

por la hacienda--

rogelio: no, no, no.

no te vayas, te quiero aquí

por si se me ofrece algo,

siéntate, además me dijiste

que te morías por ver a david.

bruno: ¿estás segura

de lo que vas a hacer?

ana paula: sí.

ya tomé una decisión, bruno.

hoy me di cuenta

de muchas cosas.

bruno: ¿como cuáles?

ana paula: ya no voy a aguantar

el trato del señor montero.

además estoy lejos de mi gente.

yo...

yo quiero buscar trabajo

en tuxla.

perdóname, perdóname porque sé

que te debo dinero.

y te juro que te lo voy

a pagar todo.

bruno: pero sabes que eso

no es lo que me importa.

ana paula: bueno, si quieres,

te firmo un documento.

me puedo comprometer a mandarte

una cantidad de dinero mensual.

bruno: paula, nada de eso sería

necesario si no tomaras

la decisión de irte.

ana paula: entiéndeme.

yo no me voy a sentir a gusto

trabajando con rogelio montero.

no vamos a entendernos nunca.

bruno: paula, tú eres

una muchacha muy noble y si lo--

ana paula: no, no, no.

bruno, tengo mi carácter

y cada vez que vea

que ese hombre

es injusto con alguien

o lo maltrata, voy a reaccionar

muy mal.

por favor, por favor ayúdame

a deshacer el contrato.

bruno: ay, paula, paula.

¿tú crees que para mí

es fácil trabajar a su lado?

¿sabes que antes esta hacienda

eran dos?

y una de ellas era mía.

ana paula: ¿y qué pasó?

¿por qué ya no tienes tu propia

hacienda?

bruno: mi papá y el de rogelio

eran socios.

y amigos, pero después, no sé

ni cómo, mi papá se endeudó.

dicen que--que hizo

malos manejos.

ana paula: pero tú no lo crees.

bruno: lo que yo crea

da lo mismo,

lo que importan son los hechos.

ahora la querencia es una parte

más de la hacienda de rogelio.

despacio, despacio.

ahí, ahí.

para ser la primera vez

que montas lo haces muy bien.

ana paula: ay, es que este

caballo es muy mansito, bruno.

bruno: es un amor.

quiero que veas algo.

ana paula: ¿verdad que eres

un amor, verdad que sí?

el río.

bruno: es el mismo río

al que te trajo margarito

esta mañana.

es impresionante, ¿verdad?

¿te gusta?

ana paula: me encanta.

nunca voy a olvidar

esta cascada.

y este río.

gustavo: y aquí están

los resultados de las mediciones

que hice ayer en san gabriel.

david: ah, qué bien, ¿eh?

a ver.

gustavo: ¿algo más

que necesites?

david: sí, sí, que sigas

con el estudio de suelo

para ver si conviene construir

un centro comercial

en el terreno de tuxtla.

ayer vi al dueño y ya quiere

una respuesta.

gustavo: de acuerdo.

hasta luego.

david: hasta luego.

gustavo: luego te aviso.

david: sí, sí, claro.

gustavo: nos vemos.

buenos días.

miguel: buenos días.

david: pasa.

miguel: me mandó rogelio

montero para hablar con usted.

david: sí, sí, claro, este...

me dijo que eres carpintero,

¿no?

miguel: sí.

david: bueno, por desgracia

ahora no necesito a nadie

en esa área,

pero vamos a ver

en qué te empleo, ¿sí?

miguel: gracias.

rosaura: siéntate, siéntate.

[ríe]

>> ¿y ahora tú qué tienes,

rosaura?

rosaura: ay, es que tengo

tantas cosas que contarte.

pero antes hazme un favorcito.

tu hijo sí usa eso

del "i-interne", ¿verdad?

>> sí, ¿por qué?

rosaura: dicen que ahí se puede

saber todo de todos, ¿no?

>> bueno, supongo

que de la gente importante,

porque de ti y de mí

no creo que diga nada.

[ríe]

rosaura: mira, dile por favor

que investigue todo lo que pueda

de este señor.

[música]

[música]

gustavo: ¿cómo está la jefa

de enfermeras más guapa

de todo tuxtla?

mercedes: ¿se supone

que te refieres a mí?

[ríe]

gustavo: así mero, hermanita.

mercedes: pues, yo estoy

muy bien.

disfrutando de mi nuevo puesto.

gustavo: buenos días.

todos: buenos días.

mercedes: ¿y tú qué tal?

cuéntame.

gustavo: yo estoy feliz.

mercedes: ¿por qué?

¿tan bien te fue en ese pueblo

al que fuiste?

gustavo: ah, conocí una chava

que me encantó.

me encantó.

mercedes: oye, pero me hablas

muy emocionado y pero si dices

que vive tan lejos...

gustavo: no, vive aquí

en tuxtla

y el sábado la voy a ver.

ana paula: sé que tengo

que pagar el dinero que bruno

nos prestó a mí y a mi familia.

maría: pero si como dices,

él no te quiere cobrar.

ana paula: yo de todos modos

voy a pagarle.

maría: ¿son mis nervios

o te noto distinta

de ayer a hoy?

ana paula: ayer que me caí

al río y pensé que me iba

a ahogar--

maría: gracias a dios

no fue así.

ana paula: en esos momentos

de angustia pensé en mi familia.

ahora sé que quiero estar

cerca de ellos...

y trabajar en tuxtla.

maría: bueno, si viniste

hasta acá, es porque no tenías

trabajo allá.

ana paula: conocí a alguien

que--que tiene una hermana

enfermera y me dijo que tal vez

pueda ayudarme.

maría: no me gustaría

que te fueras.

pensé que bruno

te iba a convencer

para que te quedaras.

[teléfono]

hacienda del fuerte.

ah, permítame un momento.

es para ti.

te llaman de tuxtla.

ana paula: gracias.

¿bueno?

tía, qué alegría escucharte.

sigues con los dolores,

qué barbaridad.

espera, tía, hay algo

que debo decirte.

ya no voy a trabajar

en esa hacienda.

rosaura: ¿cómo que no?

¿por qué?

ana paula: es que...

el hombre para el que tenía

que trabajar es muy difícil.

rosaura: trabajar con enfermos

no es fácil.

pero eso es lo que estudiaste

y firmaste un contrato,

no puedes quedar mal.

ana paula: estoy viendo

cómo solucionar eso,

porque ya le dije al dueño

que me iba, tía.

créeme, él no es una buena

persona.

rosaura: ay, pero ¿cómo dices

eso?

si tu jefe es un encanto.

ana paula: ¿por qué lo dices?

rosaura: porque vino

a visitarnos por la carta esa

que mandaste.

hasta le consiguió trabajo

a miguel.

ana paula: ¿cómo?

rosaura: sí, sí, lo que oyes.

así que no puedes dejar

ese empleo y menos

quedar mal con tu jefe.

o con bruno.

ana paula: pero, tía--

rosaura: mira, mira, te voy

a pasar a tu hermano

para que te salude de carrerita,

¿eh?

miguel: ana paula,

tu jefe me consiguió trabajo

y voy a ganar más

que en la carpintería.

ana paula: ay, pero, miguel,

¿có--?

tengo aquí enfrente a romeo

y julieta.

miguel: sí, hasta eso te quiso

llevar la señorita cynthia.

rosaura: ana paula,

piensa en tu hermano y en mí.

y no dejes ir esta oportunidad,

aprovéchala.

mira, al menos quédate un mes

para que podamos pagar la renta.

porque el sinvergüenza

de don máximo, de puro coraje,

nos la volvió a subir.

ana paula: no, tía.

no, tía, por favor, no llores.

no llores.

rosaura: te lo suplico, hija.

piensa en lo que te dije.

y te voy a colgar

porque la llamada

va a salir carísima.

quédate allá, por favor,

por favor, mi amor.

cynthia: ¿qué?

¿te gustó la sorpresa?

ana paula: sí, muchísimo.

gracias, de verdad.

cynthia: me contó tu tía

cuánto las quieres y pensé

que a lo mejor así te sentirías

menos sola.

ponlas en su cuarto.

>> palomas en su cuarto.

cynthia: tu familia estaba

muy mal porque tu hermano

no tenía trabajo y...

y yo--

no.

rogelio lo ayudó y yo sé

que lo hizo como una manera

de demostrarme que está

arrepentido por haberme

tratado mal y también por eso

me dejó traerte tus palomas.

dime que te vas a quedar.

por favor.

ana paula: ¿puedo pasar, señor?

rogelio: pasa, ¿qué quieres?

ana paula: [carraspea]

decirle que usted no tiene

por qué pagar la deuda

que tengo con bruno.

yo la voy a pagar.

por eso seguiré trabajando

aquí...

si usted está de acuerdo.

>> vine en cuanto mi hijo

me contó lo que averiguó.

qué buena suerte tiene

tu sobrina.

rosaura: ¿por qué lo dices?

>> porque ana paula trabaja

con uno de los hacendados

más ricos de méxico.

rosaura: ¿qué?

[ríe]

ana paula: ¿qué dice?

¿me quedo o me voy?

rogelio: está bien.

quédate.

allí están las hojas.

comienza con tu trabajo.

ana paula: sí, señor.

rogelio: el médico ordenó

que me des ese tipo

de fisioterapia en las piernas.

¿sabes hacerlo?

ana paula: sí.

rogelio: comienza

con tu trabajo.

hace mucho que nadie me tocaba.

¿sabes que tengo sensibilidad

en las piernas?

ana paula: sí,

sé que no tiene movilidad

ni siente la posición

de los músculos

respecto al resto del cuerpo,

pero que sí tiene sensibilidad.

rogelio: vaya,

veo que te informaste sobre mí.

ana paula: es parte

de mi trabajo, señor.

en tuxtla le pregunté a bruno

todo lo que pude sobre usted.

bueno, sobre su caso.

y luego lo comenté

con una de mis maestras--

rogelio: ah, vaya.

eres--eres una profesional.

[ríe]

ana paula: mi maestra me llevó

con una fisioterapeuta

y me da gusto que usted

empiece con estas terapias.

debió tomarlas

desde el principio,

porque así sus músculos

estarían más tonificados.

rogelio: no, no,

no te equivoques.

nadie le dice a rogelio montero

qué hacer o qué no.

solamente eres una empleada,

así que aprende a guardar

tu lugar.

ana paula: guardaré mi lugar

como empleada, se lo aseguro,

pero en cuestiones de salud

mi obligación es recordarle

lo que el médico ordena.

>> el jefe de ana paula

tiene una hacienda enorme

que heredó de su abuelo,

pero que antes fue un fuerte.

rosaura: ¿en serio?

>> sí.

y también tiene tierras

en varios estados.

y su ganado se lo vende

a la principal empacadora

de carnes del país.

rosaura: no.

>> sí.

[ríe]

rosaura: ya decía yo

que rogelio montero era rico.

>> no, no es rico, amiga,

es millonario.

rosaura: ¿y qué más averiguaste?

>> bueno, que estudio eco--

rosaura: economía.

>> sí, sí, sí, eso, eso.

rosaura: ¿y qué más?

>> pues eso que dice ahí.

que tiene gran parte

de las acciones

de una importante compañía

constructora.

miguel: ya terminé la carta

de ana paula.

rosaura: ay, mi hijo.

>> bueno, yo los dejo.

rosaura: ándale, ándale,

que te vaya bien.

>> hasta luego.

rosaura: y gracias.

miguel: la voy a ir a dejar

en el correo y luego

voy a tramitar mi licencia

de chofer con el dinero

que me dio el ingeniero david.

ya quiero trabajar.

rosaura: sí, mi hijo,

porque...

aunque no sea buena idea

que se lo diga a tu hermana

para angustiarla,

a ti tengo que confesarte

lo que me dijo el doctor.

miguel: ¿qué te dijo?

rosaura: por desgracia

ya no me va a dejar trabajar.

miguel: ¿por qué?

rosaura: no había querido

decirte,

pero además de mi reumatismo,

tengo un problema muy serio

en el corazón y no puedo

hacer esfuerzos.

miguel: tía.

tía, lo siento mucho, pero...

¿no--no hay nada que se pueda

hacer?

¿un tratamiento?

¿una operación, algo?

rosaura: parece que en mi caso

no.

[llora]

miguel: ay, tía.

tía, tía, tía.

tú no te vas a morir

como mi mamá, ¿eh?

no nos vas a dejar.

¿sí?

yo--yo voy a trabajar muy duro

para que tú puedas descansar

y estar bien, ¿sí?

te lo juro.

sí.

rosaura: gracias, hijo.

gracias.

maría: ¿qué pasó, paula?

¿te vas a quedar a trabajar

aquí?

ana paula: ay.

pues sí.

me siento comprometida

con el señor montero

después de que le consiguió

trabajo a mi hermano.

maría: mm, y de haberte traído

tus palomas.

ese sí fue un gran detalle.

ana paula: sí, aunque yo sé

que en realidad todo esto

fue cosa de la señorita cynthia.

al menos espero seguirme

llevando bien con ella.

cynthia: qué bueno que paula

conoce la fisioterapia

que te recomendó el doctor.

rogelio: te libraste de ser tú

quien me atienda.

cynthia: para eso tuve

que soportar el ruido

de las palomas todo el camino.

rogelio: ya no te quejes,

menos te hubiera gustado

ser mi enfermera de por vida.

cynthia: las palomas se llaman

romeo y julieta.

[ríe]

¿no te parece lo más cursi

del mundo?

[ríe]

rogelio: [ríe]

¿o sea que la enfermera

resultó ser una romántica?

ambos: [ríen]

maría: con permiso.

vengo a deshacer la maleta

de rogelio.

cynthia: yo los dejo.

rogelio: no está mal

eso de romeo y julieta.

cynthia: [ríe]

maría: ya me dijo paula

que se va a quedar

en la hacienda.

rogelio: me alegra que una vez

más haya quedado en claro

quién manda en el fuerte.

maría: ¿por eso le conseguiste

trabajo al hermano de paula

y le trajiste sus palomas

para salirte con la tuya?

[música]

ana paula: estoy tan contenta

de que estén aquí.

les voy a poder contar mis cosas

como siempre.

[suspira]

tengo que aguantar a ese hombre

por mi familia.

no voy a renunciarle

a rogelio montero,

porque no solo es lo lejos

que estoy de mi gente,

sino que ese hombre

es insoportable,

pero al menos

las tengo a ustedes.

margarito: y a mí.

ana paula: [ríe]

margarito: estas flores

están más bonitas que las otras.

ana paula: muchas gracias,

eres muy lindo.

margarito: yo te voy a traer

las flores todos los días

para que no te vayas nunca.

ana paula: ¿sabes qué?

los dos nos vamos a hacer

compañía, ya lo verás.

[llaman a la puerta]

maría: paula, ¿puedo pasar?

¿tú qué haces en el cuarto

de la señorita, margarito?

margarito: ella es mi amiga

y me da permiso de estar aquí,

¿verdad?

así como tú me dejas entrar

a la cocina.

maría: bueno, pero que rogelio

no se entere.

margarito: uy, de tontos

dejamos que lo sepa.

ana paula: [ríe]

eso sí.

maría: apúrense,

porque ya es hora de cenar.

ana paula: ¿sabes qué?

te juego unas carreritas

a ver quién cruza primero

el patio y llega a la cocina,

¿va?

margarito: sale.

ana paula: una, dos, tres.

[ríe]

maría: margarito puede ir

a la cocina,

pero tú no.

ana paula: ¿y por qué no?

maría: el patrón quiere

que de hoy en adelante

tomes los alimentos

en el comedor con él.

[llaman a la puerta]

dany: hola.

miguel: hola.

dany: vengo a darles de comer

a romeo y a julieta.

miguel: híjoles, no están.

dany: ¿qué?

¿qué?

ay, no, no, no, por favor,

no me digas que se le escaparon

a tu tía, es que ella no sabe

cuidarlas y ana paula

me las encargó a mí.

miguel: dany, tranquila.

tranquila, están bien.

están muy felices porque están

con ana paula.

dany: ¿cómo?

miguel: sí, sí, su jefe

y la hermana vinieron

y se las llevaron.

dany: ay, qué bueno.

pues, entonces, mi amiga

debe de estar feliz

en la hacienda.

miguel: y yo estoy muy feliz

aquí contigo porque te voy

a demostrar que soy

trabajador y que ya no vuelvo

a arrugar, ¿me crees?

dany: sí, claro.

miguel: quiero decirte que...

que te quiero.

dany: [suspira]

cynthia: nana.

ya sirve la cena

porque tengo mucha hambre.

rogelio: no, todavía no, maría.

cynthia: ¿por qué no?

bruno está en san gabriel,

no va a cenar con nosotros.

rogelio: pero paula sí.

cynthia: ¿la enfermera

va a cenar con nosotros?

rogelio: quiero que esta

me atienda mejor que todas

las otras.

maría: perdón, rogelio,

pero la muchacha ya está cenando

en la cocina.

ana paula: ¿qué no le dijiste

que la quiero aquí?

maría: sí, pero ella dijo

que cenaría con los demás

empleados.

miguel: cierra los ojos

que te tengo una sorpresa.

dany: ¿qué?

miguel: cierra los ojos.

dany: bueno, bueno, bueno.

miguel: no hagas trampa.

dany: no.

miguel: no puedes ver.

dany: no estoy viendo.

miguel: ¿segura que no estás

viendo?

dany: no, no estoy viendo.

miguel: a ver, extiende tu mano.

dany: [resuella]

miguel, está precioso.

daniela y miguel.

miguel: desde hace mucho quería

decirte que te quiero, pero...

no me atrevía.

dany: y yo hace mucho

estaba esperando

a que te animaras.

miguel: pues me hubieras mandado

una señal.

dany: ¿qué?

pero si te las mandé

y muchas, pero el que tenía

que decidir eras tú.

miguel: ah, ya sabes, tenía

miedo que me dijeras que no.

dany: pues, no debes de dudar

de ti.

eres un superchavo.

consuelo: ¿te sirvo

más frijolitos, efraín?

efraín: ajá, y tortillitas

también, por favor.

ana paula: yo te ayudo

a calentarlas, consuelo.

consuelo: no, no te apures.

yo lo atiendo.

rogelio: ordené que cenaras

en el comedor conmigo

y eso es lo que vas a hacer.

ana paula: usted me pidió

que recordara que soy una más

de sus empleadas.

que debo guardar mi lugar,

es lo que estoy haciendo,

cenando con todos los empleados.

margarito: [grita]

rogelio: guardar tu lugar

como empleada es seguir

las órdenes de tu patrón.

así que a partir de mañana

vas a estar conmigo

en el comedor.

para que me atiendas

en lo que necesite.

ana paula: perdón.

de verdad, perdón

por amargarles la cena.

cynthia: ¿lo viste a efraín?

margarito: no, patroncita,

pero si quiere, se lo busco.

cynthia: no, no, no.

¿tú estabas anoche en la cocina

cuando mi hermano

habló con paula?

margarito: sí.

cynthia: ¿y qué fue lo que pasó?

margarito: todos estábamos

retetranquilos cenando.

la consuelo le estaba

coqueteando a efraín,

como siempre.

cynthia: ¿por qué dices

que la estaba coqueteando?

margarito: soy niño, no tonto.

me doy cuenta que a ella

le gusta mucho efraín.

el caso que llegó el patrón

y le gritó a ana paula

que tenía que comer

allá con ustedes.

ahí en la mesota del comedor.

ana paula: buenos días, señor.

me dijo maría que hugo

es quién lo ayuda a levantarse

y a vestirse.

¿quiere que a partir de mañana

lo haga yo?

rogelio: no.

ana paula: de acuerdo.

yo estoy aquí para atenderlo

en lo que se le ofrezca.

rogelio: siéntate.

maría, sírvenos, por favor.

maría: ¿no esperamos a que cy--?

rogelio: no, no esperamos.

ana paula: maría, eh, primero

al señor montero.

aunque esté aquí para atenderlo,

sigo siendo su empleada.

maría: voy por el desayuno.

ana paula: gracias.

miguel: ¿usted es el ingeniero

durán?

gustavo: sí, pásale.

¿qué se te ofrece?

miguel: soy el nuevo chofer.

me dijo el ingeniero david

que me pusiera a sus órdenes.

gustavo: ¿has trabajado antes

en alguna constructora?

miguel: no, pero le echo ganas.

gustavo: bueno, pues hay

que llevar documentos

a las obras y el supervisor

tiene que revisarlos

y te tiene que firmar.

miguel: ¿y si no quiere?

gustavo: bueno, pues tiene

que darte un reporte por escrito

de cuál es el problema

que él ve.

también tienes que transportar

materiales o equipo.

hay equipos muy delicados,

así que hay que ser

muy cuidadosos.

miguel: sí, claro.

usted me dice qué hay que hacer

y yo lo hago.

gustavo: ¿cómo te llamas?

miguel: miguel.

gustavo: bienvenido, miguel.

miguel: gracias, mucho gusto.

gustavo: igualmente.

gracias.

ana paula: ahora sí ni los pies

vamos a meter, margarito.

nada más nos vamos a sentar

en esta roca.

¿está bien?

margarito: gracias

por no acusarme.

ana paula: ay, ¿cómo crees?

baja con cuidado.

margarito: después

de ese sustote, creí que jamás

ibas a querer volver

a venir al río.

ana paula: no.

si este río no lo voy a olvidar

nunca.

margarito: bueno, sí,

pero por la arrastrada

que te dio.

ambos: [ríen]

ana paula: no te preocupes.

¿sabes qué?

yo creo que las cosas

siempre pasan por algo.

gustavo: aquí están

los documentos y ya te di

la dirección de la obra.

miguel: no tardo, con permiso.

gustavo: propio.

buenas tardes, disculpe,

¿está ana?

rosaura: no, ¿quién la busca?

gustavo: gustavo durán.

soy un amigo y quedamos

de que nos íbamos a ver

el sábado, pero quería saber

si ya regresó a tuxtla.

rosaura: no ha regresado.

¿ella le dijo que volvía mañana?

gustavo: sí.

rosaura: entonces,

¿ya es un hecho

que va a regresar?

¿se lo dijo?

gustavo: bueno, me dijo

que iba a ver algo

en un trabajo,

pero que no se iba a quedar.

¿con quién hablo?

disculpe.

rosaura: soy su tía.

gustavo: mucho gusto, señora.

rosaura: maldita ana paula,

no me hiciste caso.

[música]

ana paula: tienes que seguir

estudiando, margarito.

margarito: pero ¿para qué?

si ya sé leer y escribir.

ana paula: [ríe]

pero eso no es todo,

también tienes que aprender

otras cosas.

el fin de semana que el señor

montero se vaya a revisar

el ganado, yo te voy a dar

clases.

ay, el fin de semana.

margarito: ¿qué pasa?

ana paula: ay, le dije a alguien

que me hablara pensando

que iba a estar en tuxtla.

pero me voy a quedar aquí.

vete a cambiar, margarito.

margarito: sí, paula.

rogelio: quedó bien el contrato.

¿por qué no me contaste

que conociste a mi enfermera

en una delegación?

bruno: no creí que eso fuera

importante.

rogelio: ¿ah, no?

tampoco me dijiste

que la ayudaste

en un problema serio

y que hasta le prestaste

dinero.

¿tienes algún interés

particular en paula?

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