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De Que Te Quiero Te Quiero Capítulo 88

8 Jul 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

[música]

natalia: mamá.

diego: señora.

no la escuchamos llegar.

carmen: así parece.

natalia: mamá, no es lo que

estás pensando.

carmen: no me vengas

con tonterías.

diego: pensamos que no iba

a regresar tan pronto.

carmen: es mejor que te vayas,

diego.

quiero hablar con mi hija.

diego: claro, hasta luego.

me despide de natalia.

[llama a la puerta]

carmen: ábreme, natalia.

natalia: no.

carmen: que me abras, te digo,

vamos a hablar.

natalia: mamá, ahora no,

por favor.

ahora no.

karina: cinco, cuatro, tres,

dos, uno, cero.

las nueve.

[timbre]

así me gusta.

puntual como un inglés.

alonso: beto...

no, beto.

beto...

beto.

alberto: me hizo prometerle que

lo iba a traer contigo

y aquí lo tienes.

misión cumplida.

nos vemos.

karina: alonso.

alonso.

no, alonso.

alonso, despierta,

me tienes que cumplir.

¡alonso!

[gruñe]

alonso: [ronca]

kimberly: ay, espero que esto

del toloache funcione.

eleazar tiene que enamorarse

perdidamente de mí.

amor, ya está lista la cena.

eleazar: en serio se ven muy

ricas, ¿de qué son?

kimberly: hay de carne con papa,

elote con queso y de atún.

eleazar: kimberly, quién te

viera.

si están como se ven,

me las voy a comer todas, ¿eh?

kimberly: siéntate, te sirvo.

eleazar: va.

a ver.

[celular]

kimberly: ay, no contestes.

eleazar: a ver.

es morales, no me tardo.

kimberly: bueno.

eleazar: ¿qué pasó, morales?

ah... está bien, voy para allá.

kimberly: ¿y ahora qué?

eleazar: lo siento,

me tengo que ir.

es una emergencia.

kimberly: no puede ser.

si no es una cosa, es otra.

bueno, por lo menos no se fue

tras carmen como otras veces.

¿cómo era?

las que tienen la rayita

junto al piquito doblado,

esas tienen toloache.

y las del piquito doblado

de los derecho, no tienen.

ay, no, era al revés.

yo creo que esta es la que sí.

de veras que me quedaron

muy buenas.

irene: ay, mi amor, me tenías

con el alma en un hilo.

mira nada más cómo vienes.

¿qué te pasó?

alonso: es que se me descompuso

el coche en la carretera

y tardó muchísimo la grúa

en auxiliarme.

y pasé la noche en vela,

es todo.

irene: te marqué muchas veces

a tu celular.

alonso: sí, ya sé, es que

se me acabó la pila.

irene: mira, lo bueno

es que estás bien.

ve a bañarte y te preparo algo

de desayunar,

para que te repongas.

alonso: gracias.

brigitte: ¿karina?

¿tienes un momento?

quiero decirte algo.

karina: sí, dime.

brigitte: ¿tú crees que la dueña

del departamento tenga

algún problema en rentarlo

en lugar de venderlo?

karina: ¿por qué?

brigitte: porque mi prima cambió

de opinión y ya no quiere

comprar por el momento.

karina: como que tu prima

es medio rara, ¿no?

cambia de planes a cada rato.

¿o no será que me estás

ocultando algo?

brigitte: ¿como qué?

karina: pues como que

lo de la prima es un invento

para cubrir las apariencias.

¿quién te está prometiendo

un departamento, brigitte?

brigitte: [ríe]

karina, qué imaginación la tuya.

el departamento

es para mi prima.

¿se puede o no se puede rentar?

karina: sí, sí se puede.

justamente la dueña

me lo sugirió.

brigitte: entonces, haz una cita

para cerrar el trato.

yo voy a firmar

en su representación.

karina: está bien.

brigitte: ¿y tú cómo estás?

karina: pues más o menos.

brigitte: ¿por qué?

karina: tu novio me vino

a aventar a alonso

a mi casa anoche, como bulto.

estaba borrachísimo.

brigitte: uy, qué mal,

¿y eso por qué o qué?

karina: porque le exigí que

viniera en la noche,

pero así como llegó no me sirvió

para nada.

brigitte: bueno, un mal rato

lo tiene cualquiera.

te dejo, ya me tengo que ir.

espero tu llamada

para lo del departamento.

kimberly: ay, maldita sea,

qué dolor de barriga tengo.

y eso que me comí las empanadas

que no tenían toloache.

eleazar: kimberly, no me digas

que te has pasado

toda la noche esperándome.

kimberly: sí, osito, me quedé

preocupada por ti.

ustedes los policías

siempre arriesgando la vida.

eleazar: pues sí, es parte del

trabajo. ya vete a dormir.

yo solo vine a darme un baño

y me regreso a la oficina.

karina: ay, pobrecito de ti.

vete a bañar y te voy a preparar

algo de comer y un café.

eleazar: va.

kimberly: tengo que darle

las empanadas,

no se puede ir sin comérselas.

ay...

qué dolor.

brigitte: ya me voy.

primero paso con el zapatero

a recoger unos zapatos

y a que me arregle

la bolsa que se me rompió.

natalia: está bien.

nos vemos en caprico.

buenos días, mamá.

carmen: buenos días.

¿ahora sí ya puedes hablar?

kimberly: sí, mamá.

y discúlpame por lo de ayer.

carmen: mira, natalia, tampoco

me quiero hacer la mojigata

contigo, pero me parece que

diego y tú actuaron muy mal.

¿qué hubiera pasado si en vez

de ser yo hubieran llegado

tus hermanos?

¿qué ejemplo serías para ellos?

natalia: sí, mamá, lo entiendo.

estuvo muy mal lo que hicimos.

carmen: la casa se respeta,

natalia, con gente o sin gente.

realmente me extraña que diego

te haya orillado a faltarle

el respeto a esta casa.

natalia: pues no puedo echarle

la culpa nada más a él.

fuimos los dos.

carmen: pues muy mal, y si de

casualidad ya andas teniendo

relaciones con él...

natalia: no. mamá,

te juro que no.

carmen: no, no me jures.

solo cuídate. recuerda

que todo tiene consecuencias,

y te lo digo yo, que tuve cuatro

consecuencias por no cuidarme.

natalia: mamá, discúlpame.

discúlpame, fue un momento

de debilidad nada más.

te juro que no se va

a volver a repetir,

te lo prometo.

carmen: yo entiendo que ya se

van a casar, pero por

su propio bien, hagan las cosas

como es debido.

natalia: sí, mamá.

perdóname por haberte hecho

pasar ese mal rato.

no te pongas así.

carmen: mi amor.

irene: siéntate, mi amor.

ahorita te sirvo café.

¿tienes mucho trabajo?

¿no te puedes quedar un rato

para que recuperes tus horas

de sueño?

alonso: no, no, no puedo.

irene,

tengo que confesarte algo.

irene: ¿qué pasa?

alonso: tú sabes que te amo,

¿verdad?

irene: sí, mi amor.

alonso: bueno, no lo olvides

nunca, por favor. nunca.

te amo como jamás he amado

a nadie.

irene: yo también.

[música]

[música]

kimberly: siéntate, mi amor, no

te puedes ir sin desayunar, eh.

eleazar: solamente me tomo

un café, es que comí

con los muchachos unos tamales

antes de venir para acá y... ya.

kimberly: ay, yo que te preparé

las empanadas con tanto cariño.

ándale, cómete una aunque sea.

eleazar: no, ¿sabes qué?

mejor ponlas en una bolsa,

me las llevo. a mediodía

seguramente me va a dar

un hambre.

kimberly: como tú quieras,

mi amor. espérame.

eleazar: kimberly, ya me voy.

hasta luego.

kimberly: oye, osito, ya que

no cenamos anoche,

¿podemos comer juntos hoy?

eleazar: está bien.

kimberly: paso por ti

a tu oficina.

eleazar: va.

kimberly: bye, osito.

gino: [con tono italiano]

invitarla a cenare a un buono

ristoranto. regalarli fiori,

llevarla a bailare.

recitarle poemas de amori

a la luz de la luna.

[ríe]

arreto, comandante, que si

hay alguien que sabe

cómo conquistar una donna,

sono io, gino ricci.

paolo: ey, ya llegué.

hoy salí más temprano de clases.

gino: gracias, paolino, gracias.

paolo: a ver, ¿qué es esto,

papá? ¿qué es esto?

gino: unas notas que estoy

haciendo.

paolo: ¿a ver?

ah, mira, está en italiano.

¿a ver si lo entiendo?

¿a ver si lo entiendo?

mira, a ver.

"invitarla a cenare

a un buono ristorante".

gino: sí.

paolo: invitar a alguien a cenar

a un buen restaurante.

"regalarli fiori".

regalar quién sabe qué cosa.

gino: "fiori, fiori". flores.

paolino.

paolo: ah, ok.

"recitarli poemas de amore

a la luz de la luna".

gino: a la luz de la luna.

paolo: recitar poemas de amor

a la luz de la luna.

qué romántico, eh.

órale, ¿esto es para conquistar

a mí mamá, verdad?

gino: sí, sí, paolino, sí.

diego: buenos días.

tenemos pendiente lo que dejamos

anoche a medias.

¿qué dices? ¿nos vamos por ahí

a continuarlo?

natalia: no, diego, ¿cómo crees?

diego: ¿por qué no?

natalia: porque estamos

en el trabajo.

ya de por sí estoy bien

arrepentida de lo que pasó ayer

en mi casa.

diego: por dios,

no seas mojigata.

natalia: me sentí

superavergonzada

con mi mamá.

mi amor, ¿para qué hacer cosas

buenas que parezcan malas?

vamos a esperar a casarnos.

diego: y yo que pensé que ya

habíamos avanzado.

otra vez con tus absurdos

pudores.

brigitte: ¿de qué pudores

hablas, cuñadito?

diego: de los de tu hermana.

natalia: diego.

diego: [piensa] en cambio esta

no tiene ninguno.

está bien.

no voy a seguir insistiendo.

de que se te mete una idea, ni

cómo hacerte cambiar de opinión.

voy a mi oficina.

natalia: mi amor, pero no te

vayas enojado.

así me gustas más.

diego: [piensa] con esta va

a ser de manita sudada

hasta que nos casemos.

paolo: todo esto está muy bien,

aunque yo le agregaría algo más

a la lista.

gino: ¿qué cosa, qué cosa?

paolo: una serenata desarma

a cualquiera.

gino: ah, mariachis.

paolo: no estaría mal.

bueno, aunque yo veo

que vas muy bien, eh.

ya hasta se besaron.

gino: y, ¿usted cómo sabe eso?

paolo: ah, ya ves, de todo

se entera uno.

gino: dime una cosa, paolino,

la tua mamma, ¿no tenía un

moscono que le ande rondando?

paolo: no. no, no, para nada.

bueno, tuvo un pretendiente que

resultó ser un pillo, y luego

reapareció el chato,

el papá de lupita.

gino: il chato, il chato.

¿qué pasó con él?

paolo: digamos que le dio

una probadita de su propio

chocolate.

gino: ¿cómo es eso?

paolo: lo dejó plantado el día

que se iban a casar.

en venganza por haberla dejado

antes de que naciera lupita.

gino: [piensa] ¿estará pensando

en hacerme stesso a me?

eleazar: ¿qué pasó, morales?

¿fuiste a tu casa?

edwin: no, jefe, preferí

dormirme aquí un rato.

no, hombre, si me voy,

capaz que se me pegan

las sábanas.

y luego tengo que terminar

el reporte del operativo.

eleazar: cuando termines te vas

a descansar.

edwin: gracias, jefe.

qué rico huele.

¿qué son?

eleazar: unas empanadas que me

hizo kimberly.

¿quieres?

edwin: pues, sí se las acepto,

es que huelen resabrosas.

eleazar: si serás tragón.

[música]

[música]

[teléfono]

alonso: ¿qué pasó, karina?

karina: quiero verte a la hora

de la comida en mi casa.

alonso: ¿y por qué a esa hora?

karina: porque yo lo digo.

alonso: está bien. está bien.

ahí nos vemos.

basta, hoy le voy a poner

un alto a esta idiota

como dé lugar.

ya, ya, lo que sé es que esto,

irene, no puede continuar así.

mi amor, no voy a poder

comer contigo.

tengo que ir al hospital.

irene: bueno, pues, está bien,

no te preocupes.

voy a aprovechar para

terminar el vestido de natalia.

solo lo puedo hacer cuando

ella no está.

alonso: de acuerdo, nos vemos.

es la última vez que te miento.

te lo juro.

brigitte: ¿y cómo estuvo eso de

que anoche alonso se emborrachó

contigo?

alberto: ¿quién te dijo?

brigitte: karina.

karina me dijo que lo fuiste

a dejar a su casa en calidad

de bulto.

alberto: ah, se me olvidaba que

ustedes dos son amigas.

brigitte: ¿no tenía que

contarme, o qué?

alberto: ya lo hizo.

así que, ¿ya qué?

lo que te pido es que no

divulgues el asunto.

y te mantengas al margen.

es una situación muy delicada

que solo le atañe a alonso.

brigitte: mi amor, pero--

alberto: pero nada.

si me entero que llega a oídos

de irene porque tú estás

hablando de más, vamos a tener

problemas.

brigitte: cálmate, mi amor.

me choca cuando te pones así

de tajante.

alberto: lo siento, yo soy así.

te lo vuelvo a repetir,

no vayas a comentarlo.

eleazar: ¿y cómo están

las empanadas?

edwin: no, jefe, de rechupete.

estaban de concurso, eh.

lo que sea de cada quien,

son tan buenas o mejores

que las de doña carmen.

eleazar: ¿tanto así?

edwin: sí, de veras, es más, ahí

le dejé una para que la pruebe.

eleazar: ¿una?

en serio traías hambre, eh.

kimberly: hola, mi amor.

mira, te comiste las empanadas.

¿te gustaron?

eleazar: sí, sí, estaban

riquísimas.

sólo dejé una, se la iba

a invitar a morales.

el pobre no ha comido nada.

kimberly: ay, de haber sabido,

traigo más.

quedaron unas en tu casa.

hola, morales.

edwin: buenos días.

¿cómo le va?

kimberly: ay, no seas así

de formal, háblame de tú,

yo no soy tu jefe.

eleazar: por mí no hay problema.

carmen: hola, pensé que iban

a comer más temprano.

paolo: es que fuimos a ver

a un proveedor.

pero venimos

muriéndonos de hambre, ma.

carmen: siéntense, ahorita

les sirven.

yo tengo que salir a atender

un asunto, nos vemos después.

ángela: hola, hicimos de comer

sopa de pasta, arroz,

y filete de pescado.

¿les traigo de todo?

gino: no, yo solo quiero

un filetto di pescado.

ángela: ¿qué?

paolo: que solo quiere pescado.

ángela: míralo, ya hasta

italiano está aprendiendo.

pablo: pues, sí, algunas cosas.

no, oye, a mí sí dame

de todo.

bueno, vamos, te ayudo.

gino: carmelona era tutto

amore y ahora me desprecia.

¿será que quiere vengarse de mí

también?

[música]

natalia: mi amor, mi amor,

ve este.

diego: "márcame, quiero

deshacerme de un estorbo".

natalia: y la verdad,

no sé cuál escoger,

es que todos están hermosos.

[celular]

brigitte: discúlpame, tengo que

ir al baño.

natalia: mira, ¿te parece bien

este para la mesa

de los invitados?

diego: sí, está bien.

[celular]

¿bueno?

dígame, ingeniero robles.

brigitte: ¿qué onda?

estoy comiendo con alberto.

le tuve que inventar que me paré

al baño.

diego: sí, ingeniero, nos vemos

ahora mismo en caprico.

sí, necesito que resolvamos

este asunto.

brigitte: ¿quieres que me vaya

a caprico?

diego: ajá, sí, todo lo podemos

resolver en la tarde.

sin interrupciones.

brigitte: entiendo,

ahí nos vemos.

diego: mi amor, lo siento,

surgió un imprevisto.

tengo que atender

al ingeniero robles.

natalia: no, pero, mi amor,

tenemos que terminar con esto.

diego: mira, escoge lo que

quieras, ya sabes que confío

en tu buen gusto.

natalia: pero también íbamos

a pasar a ver la mantelería

y las mesas.

diego: sí, hazlo, no te detengas

por mí.

alberto: ¿quieres un postre?

brigitte: no, no, gracias.

mejor pide la cuenta para que

me lleves a caprico.

no quiero regresar tarde

y menos ahora que estoy sola.

ya sabes, mi hermana anda

con lo de su boda.

edwin: ¿no gustan un cafecito?

eleazar: no, gracias.

kimberly: yo sí te lo acepto,

con dos de azúcar, por favor.

ay, osito, no me has platicado

qué pasó anoche que tuviste que

salirte de la casa.

eleazar: tuvimos operativo.

kimberly: ah.

gracias, morales.

edwin: para servirle.

kimberly: morales, ¿en qué

quedamos?

me ibas a hablar de tú.

edwin: ah, pues, sí, ¿verdad?

kimberly: te quedó muy rico, eh.

edwin: bueno, pues, no tan bien

como sus... digo,

como tus empanadas.

kimberly: ay, eso que solo

probaste una, la próxima vez

les traigo más.

eleazar: tengo que terminar

esto, o guardan silencio,

o sálganse a platicar

mientras trabajo.

kimberly: perdón, osito, mejor

nos tomamos el cafecito ahí

afuera para no interrumpirte,

¿sí?

vamos, morales.

edwin: después de ti.

irene: ¿qué te parece, trini?

trini: está quedando muy bonito.

natalia se va a ver linda.

irene: de eso se trata.

quiero que luzca

como nadie ese día.

trini: ¿la quiere mucho, verdad?

irene: uy, sí.

estoy haciendo este vestido

como si la que se casara fuera

mi hija.

[ríe]

¿qué tonta, no?

trini: no sé qué decirle.

irene: bueno, creo que tenemos

que meterle un poco la cintura

porque natalia es muy delgadita.

trini: tiene razón, para que

luzca su cinturita.

irene: bueno, te lo encargo,

trini, porque tengo una cita

y no me había dado cuenta

de la hora.

trini: despreocúpese, señora,

yo lo hago.

irene: bueno, y cuando termines,

lo guardas muy bien, no quiero

que natalia lo vaya a ver antes

de tiempo.

trini: sí, señora.

irene: gracias.

[timbre]

karina: [suspira]

¿ahora sí vienes dispuesto

a cumplirme?

alonso: vengo a decirte que no

pienso seguir tu jueguito.

karina: pues, si a eso vienes,

te hubieras ahorrado el viaje.

ya sabes cuál es mi repuesta.

alonso: karina, ¿qué estás

haciendo?

karina: le estoy mandando

un mensaje a tu amada.

diciéndole que soy tu amante.

y con esta foto.

para que no haya duda de que

estuviste en mi cama.

conmigo.

alonso: ¿sabes qué?

haz lo que quieras.

karina: ya está.

a la una,

a las dos...

alonso: no, a ver, dame eso.

préstamelo, dame el celular.

no, karina, dame el celular.

karina: [grita]

[sonido del teclado]

alonso: karina, ¿estás bien?

¿karina?

¿estás bien?

ay, no.

karina, reacciona, por favor.

¿karina, karina?

karina, ¿me escuchas?

karina, reacciona.

brigitte: ¿y esto?

aquí no diseñamos vestidos

de novia.

esto no puede ser más que para

mi hermanita, de su querida

irene.

lo que sea de cada quien,

está precioso.

edwin: me encontré estas

galletitas.

espero que te gusten.

kimberly: ay, eres un encanto.

siempre tan amable.

edwin: ¿quieres que te cuente

del operativo de anoche?

kimberly: sí, anoche me quedé

muy preocupada.

yo sé que a eleazar le encanta

su trabajo, pero cada que

sale a una de esas cosas, yo me

quedo como con el jesús

en la boca.

[suspira]

edwin: de veras que qué suerte

tiene el jefe.

kimberly: ¿por qué lo dices?

edwin: porque tiene quién se

preocupe por que él esté bien.

y pues, en cambio, uno...

kimberly: ¿qué, no tienes

familia, o pareja?

edwin: no.

yo soy así, solito

en el mundo.

kimberly: ay, no te creo.

¿cómo va a ser?

edwin: sí, así es.

kimberly: pero si también

tienes lo tuyo.

cumples con las tres "f":

feo, fuerte y formal.

como todo buen hombre.

eleazar: listo, vámonos a comer.

kimberly: adiós, morales,

gracias por el café

y las galletitas.

nos vemos después.

edwin: [suspira]

¡ay!

¿quién me dio el "córrele que

te alcanzo"?

diego: órale.

brigitte: ¿cómo me veo?

¿no te parezco mejor novia que

natalia?

diego: no sé, a ella no la he

visto así, pero tú te ves muy--

carmen: diego, tenemos

que hablar.

[música]

[música]

carmen: ¿qué haces vestida

de novia?

no me digas...

claro, pues, si es el vestido

que le están haciendo a natalia.

¿por qué lo traes puesto tú?

¿qué haces con el vestido

de tu hermana?

brigitte: mamá, no grites.

se lo estaba enseñando a diego.

carmen: ¿y con qué derecho?

diego: calma, señora.

solo me quería mostrar

cómo va la confección.

brigitte: es un secreto, mamá,

natalia no sabe que se lo están

haciendo.

carmen: ¿y tú por qué se lo

tienes que enseñar a diego como

si fueras su modelo personal?

brigitte: mamá, ¿qué estás

pensando?

carmen: no, no estoy pensando.

te estoy viendo exhibirte frente

al novio de tu hermana como

una...

como una...

irene: ¿qué haces con el vestido

de natalia, brigitte?

alonso: karina, por favor,

reacciona, despierta,

no me hagas esto.

respira, respira.

eso, así.

karina: ¿qué me pasó?

alonso: ay, qué bueno que ya

reaccionaste.

te caíste y te pegaste

muy fuerte en la cabeza.

¿cómo te sientes?

karina: como una idiota,

me duele todo.

alonso: me diste un buen susto,

perdiste el conocimiento largo

rato.

karina: ¿y eso es grave?

alonso: si no hubieras

reaccionado, sí.

pero ya lo hiciste.

karina: la nuca me duele.

alonso: voy a ir a la farmacia

a traerte un antiinflamatorio

y un analgésico.

con eso se te va

a quitar el dolor.

karina: sí, sí, pero antes

ayúdame a ir a mi cuarto, ¿sí?

quiero recostarme en mi cama.

alonso: a ver, ven.

karina: ay.

alonso: con cuidado.

karina: me siento toda mareada.

alonso: despacio, despacio.

karina: ayúdame, por favor,

no puedo yo sola.

alonso: vamos, sí puedes.

karina: no, no, ¿y si me cargas?

alonso: no te voy a cargar, sí

puedes.

karina: no, no, no puedo,

alonso.

alonso: por favor, sí puedes.

brigitte: fue una ocurrencia

que tuve y ya.

sin mala fe.

malo que se lo hubiera ido

a enseñar a natalia, ¿no?

no entiendo por qué tanto

escándalo.

diego: si lo que les preocupa

es eso de que el novio no debe

ver el vestido antes de la boda,

a mí me tiene muy sin cuidado.

no soy supersticioso.

irene: ese vestido yo lo estaba

haciendo sin que nadie

lo supiera para que fuera

una sorpresa para natalia.

y tuviste que hurgar para

encontrarlo, brigitte, y eso

está muy mal hecho.

brigitte: no, tampoco fue así.

estaba en el taller

y lo encontré de casualidad.

supuse que podría ser un buen

detalle que diego lo viera,

nada más.

irene: eso no me parece

un detalle.

me parece un abuso de confianza.

¿no puedes pensar en lo que va a

decir natalia cuando se entere?

diego: no tiene por qué saberlo.

¿y para qué hacer un problema de

lo que no es?

brigitte: diego tiene razón.

irene: lo que hiciste no tiene

perdón, brigitte.

una vez más encontraste el modo

de molestar a tu hermana.

brigitte: ¿por qué dice eso?

irene: ¡porque no estoy ciega!

porque más de una vez has tenido

actitudes que obviamente tienen

el ánimo de molestarla.

brigitte: mamá, ¿vas a dejar

que me acuse así?

carmen: no te puedo defender

porque pienso lo mismo.

brigitte: mamá.

carmen: muchas veces te he

disculpado tus groserías

y tus desplantes con natalia,

pero esto no te lo voy a pasar,

esto es el colmo.

¿por qué lo hiciste, brigitte?

¿por qué?

brigitte: ¡bueno, ya!

ya estuvo bien de tratarme como

si hubiera cometido un delito.

no pareces mi mamá.

no me puedes pasar ni el menor

error, porque luego, luego,

me lo echas en cara.

en cambio a natalia le perdonas

lo que sea.

carmen: eso no es cierto,

no sé de dónde sacas esas ideas.

irene: diego, creo que ellas

necesitan hablar.

vámonos.

carmen: ahora mismo me vas

a decir qué diablos pretendes,

porque nada de lo que dijiste

me convence.

¿qué es lo que traes

entre manos, brigitte?

alonso: hola, buenas tardes.

>> buenas tardes.

alonso: me vas a dar

un analgésico y una caja

de "explex", por favor.

>> lo siento, pero el

antiinflamatorio que me pide,

no se lo puedo vender

sin receta médica.

contiene un sedante que

es medicina restringida.

alonso: no te preocupes,

soy médico, ahorita te doy

mi cédula.

aquí está.

>> está bien, ahora tomo nota

y le traigo la medicina.

permítame.

alonso: gracias.

irene: no, brigitte no conoce

los límites, mira,

¿tomar el vestido, ponérselo

y venírtelo a enseñar?

¿qué pretende?

diego: me parece que tanto

carmen como tú están exagerando.

lo que hizo brigitte más parece

una niñería que ganas

de molestar. no es tan grave.

irene: ay, diego, por dios.

no seas inocente.

no me quiero ni imaginar

que brigitte tenga

otras intenciones.

diego: bueno, ¿qué intenciones?

irene: no te hagas el loco,

sabes perfectamente

a qué me refiero.

lo único que me tranquiliza es

que sé que tu cariño por natalia

está encima de cualquier cosa.

diego: indudablemente.

solo tengo ojos para ella.

brigitte: no traigo nada entre

manos, mamá.

simplemente estoy harta de ser

plato de segunda mesa.

ni tú ni nadie me quiere.

siempre has preferido

a esa recogida.

yo no sé por qué me trajiste

al mundo si ya la tenías a ella.

carmen: deja de decir tonterías

porque sabes muy bien que quiero

a todos mis hijos por igual.

brigitte: eso no es cierto.

tú solo tienes ojos para

natalia.

a mí solo me han tocado

las sobras de tu cariño.

carmen: por dios, brigitte,

te he dado exactamente el mismo

cariño y el mismo amor

que a todos tus hermanos.

es más, a veces pienso

que contigo me faltó un poquito

más de mano dura.

porque si la hubiera tenido,

esta estúpida rivalidad

que tienes con natalia

no habría crecido.

brigitte: ella nunca debió estar

entre nosotros.

carmen: brigitte, ¿qué son esos

celos, hijita, qué te pasa?

brigitte: me pasa que estoy

harta de tu preferencia

por ella.

mi papá no se hubiera ido si

cuando nací, nada más hubiera

estado abdul.

con una regada bastaba.

carmen: cállate, insolente.

no te voy a permitir

que me juzgues.

si dios puso en mis manos

a natalia, fue por algo.

y con todos mis hijos yo he

cumplido como madre hasta

el final.

y tengo la conciencia

bien tranquila.

brigitte: pues, no sé cómo será

tu conciencia que no te deja ver

que yo soy tu hija y ella no.

pero ¿sabes qué?

quédate con tu querida natalia.

yo ya me acostumbré

a no tener madre.

¿ves? ¿ves?

a tu natalia serías incapaz

de darle una bofetada.

carmen: porque ella nunca me ha

faltado el respeto como tú.

brigitte: claro, natalia

la virtuosa, la talentosa,

la hacendosa.

la mejor de tus hijos.

aunque no lleva tu sangre.

carmen: así es.

yo no le regalé el título

de buena hija, eso se

lo ha ganado a pulso, día a día.

¿por qué tú no puedes ser como

ella?

¿por qué tú no puedes

aprender de su actitud en lugar

de dejarte llenar por

malos sentimientos?

brigitte: lo que me faltaba,

¿no?

ahora me tengo que parecer

a ella, a ver si así me quieres.

carmen: no, no, brigitte,

cada quien es como es.

lo único que yo quisiera es que

fueras menos envidiosa

y más comprensiva.

quítate ese vestido,

ve pensando cómo te vas

a disculpar.

y a partir de ahora, quiero

verte en otra actitud con ella.

gracias por dejarnos tu oficina.

¿podemos hablar un momento,

diego? porque en realidad,

a eso es lo que vine.

diego: sí, señora, claro.

irene: bueno, yo los dejo.

permiso.

diego: vamos a mi oficina.

[música]

[música]

alonso: ya estoy aquí.

karina: ay, qué bueno.

me siento pésima,

estoy toda adolorida.

creo que me va a salir

un chichón en la cabeza.

alonso: sí, es lo más seguro.

pero con lo que te voy a poner

te vas a sentir mucho mejor.

vas a estar relajada

por completo.

karina: ¿poner?

¿qué, es una inyección?

alonso: sí.

pero el efecto es mucho

más rápido y es mejor.

karina: ay, bueno, cuando menos,

tengo un médico de cabecera.

ay, no, no, no.

alonso: tranquila, no te va

a doler.

esto es superrápido.

es más, no veas. no veas.

ok, ahí está. listo.

a ver, espera.

ahí está, ahora, el brazo.

tranquila, no va a pasar nada.

ponte para allá.

¿listo? a ver.

¿lista? ahí va.

ponte para allá.

tranquila, es más, no vas

a sentir nada.

ahí está.

karina: ay, ay, ay.

alonso: ¿ya ves? listo.

superrápido.

karina: no, no, no.

ni creas que te vas a poder--

ay, a poder ir. tienes que

cuidarme toda la tarde.

alonso: bueno, si tú lo dices.

karina: ya de lo otro

ni hablemos porque me siento

molida.

[bosteza]

pero vas a estar pegado a mí.

ven, acuéstate a mi lado, ven.

alonso: eh, ahorita voy.

¿karina?

¿karina?

esto te va a durar cuando menos

hasta mañana.

ups, creo que eso no te lo dije,

¿verdad?

kimberly: ¿mamá?

[tv]

mamá, ya llegué.

¿mamá?

>> ¡ay!

qué susto me metiste,

no me grites.

kimberly: pero es que qué manía

la tuya de apagar el aparato

con el volumen hasta arriba,

mamá.

>> bueno, ya, ya.

¿cómo te fue con eleazar?

¿se comió las empanadas?

kimberly: sí, se las terminó.

y anda bien atento conmigo.

hasta me invitó a comer.

>> ay, te lo dije, te lo dije,

esa receta no falla.

te voy a ir enseñando otros

truquitos.

bien dice el dicho,

ayúdate que yo te ayudaré.

[ríe]

kimberly: yo quisiera

conquistarlo por mí misma,

pero no está de más

una ayudita, ¿verdad?

ambas: [ríen]

carmen: yo venía a hablar

contigo de lo que pasó anoche

en mi casa, entre natalia y tú.

y lo que menos esperaba era

encontrarme con esta situación.

diego: espero que las cosas se

arreglen entre brigitte y usted.

como le dije a mi tía, a mí,

más que otra cosa, me parece

una niñería.

no creo que sea tan grave

el hecho de que me haya

venido a enseñar el vestido.

carmen: discúlpame, diego, pero

la conozco mejor que tú y no fue

ninguna niñería. fue maldad.

ahora espero que recapacite con

todo lo que hablamos.

diego: yo también lo espero.

y en cuanto a lo de anoche,

señora, le ofrezco una disculpa

otra vez.

usted sabe, somos jóvenes,

nos ganó el momento.

carmen: lo entiendo, y te digo

lo mismo que le dije a natalia.

solo les pido que respeten

la casa.

tengo más hijos, podrían

haber llegado en cualquier

momento, o yo misma pude haber

llegado acompañada.

diego: sí, tiene toda la razón.

no es pretexto.

pero es que ya sabe que

en esos momentos uno no piensa.

carmen: pues, más les vale que

piensen. están a unos días de

casarse, ¿qué les cuesta cerrar

con broche de oro su noviazgo?

diego: así será, señora.

se lo prometo.

[piensa] si supiera que me caso

nada más porque su hija

no suelta prenda.

[música]

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