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De Que Te Quiero Te Quiero Capítulo 86

4 Jul 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

irene: ¿qué pasa?

mejor nos vamos a tu casa,

¿no?

alonso: sí, sí, sí, sí, mejor.

irene: [ríe]

bueno, dame, dame un minuto.

[celular]

alonso: bueno.

karina: muñe, ¿no quieres ir

al cine conmigo?

alonso: no, no, no, lo siento,

no puedo.

karina: bueno, entonces te

espero a cenar en mi casa.

alonso: no voy a poder ir,

luego hablamos.

irene: ¿te llamó alguien?

alonso: no, no,

era número equivocado.

irene: [ríe]

rosario: ¿y cómo le fue

a marita hoy, padre?

juancho: muy bien, señora,

muy bien.

rosario: qué bueno, hija.

por lo que veo, ya te hallaste.

mara: sí, mamá,

el padre me trata muy bien.

la verdad, trabajo muy a gusto

aquí.

juancho: y yo estoy muy contento

con ella, eh.

pero eso sí, tiene mucho

que aprender,

quiero enseñarle todo

lo relacionado con los manejos

de la parroquia.

rosario: mm, pero antes

que se empeñe un poquito

del aseo de la casa,

porque mire cómo está

este mueble de polvo.

juancho: lo que pasa

es que yo le pedí

que no tocara nada.

ya sabe, me gusta ordenar

personalmente mis cosas,

uno tiene sus manías.

rosario: pues sí, pero de todos

modos no le afloje,

es su obligación tenerlo

todo muy limpio

y prepararle de comer,

ella sabe cocinar muy bien.

juancho: doña rosario,

usted no se preocupe,

su hija es muy responsable

y una excelente muchacha.

nos vemos mañana.

mara, que descanses.

mara: igualmente, padre,

buenas noches.

juancho: buenas noches.

rosario: con permiso, padre.

juancho: vayan con dios.

paolo, ya puedes salir.

paolo: ay, ¿cómo ve? ¿verdad

que la señora está gruesa?

juancho: sí, hijo, de todo

hay en la viña del señor.

pero bueno, ya encontraremos

la forma de entender

que su hija

tiene derecho a vivir.

paolo: gracias, papá juancho.

ángela: hasta mañana,

buenas noches.

carmen: que te vaya bien.

nos vemos mañana

temprano para abrir.

abdul: la voy a acompañar,

jefa, ¿sí?

carmen: está bien, mi hijo.

váyanse con cuidado.

lupita: ¡adiós, ángela!

toño: listo, doña carmen.

¿se le ofrece algo más?

carmen: no, toño, ya puedes

irte, nos vemos mañana.

toño: con permiso.

gino: adiós.

lupita: adiós.

carmen: ¿nos vamos?

eleazar: sí, sí, yo las llevo.

gino: eh, no se moleste,

comandante, yo la llevo.

eleazar: no, no, si no es

ninguna molestia.

además voy para allá,

sirve que le doy

las buenas noches a mi mamá.

gino: habla muy bien de usted

que sea tan buenillo, eh,

vaya a darle las buenas noches

a "sua mamma" y yo me encargo

de llevar a carmelona

y a lupita.

eleazar: no es necesario

que se moleste, a mí no

me cuesta nada llevarlas,

así se evita la vuelta.

gino: "es un "piacere" para mí

llevar a carmelona

y a la "piccolina".

lupita: me llamo lupita

y me quiero ir con eleazar.

gino: bueno, pues váyase

con eleazar y yo me llevo

a carmelona.

carmen: ándale, mi hija,

vete con eleazar, yo paso

por casa de mi madrina.

eleazar: vamos, lupita.

gino: carmelona,

¿qué hay con eleazar, eh?

ese hombre te mira

con otros ojos.

carmen: pues, ¿qué te digo?

ni yo misma sé cómo están

las cosas con eleazar.

a veces es un hombre encantador

y hasta pienso que siente

algo por mí, y no niego

que también me atrae,

pero nunca ha terminado

de decidirse y decir la verdad,

y pues yo tampoco.

siempre hay algo como

que nos frena, algo que impide

que lleguemos a algo más.

y la verdad es que en el fondo

tengo miedo de perder su amistad

tan valiosa por una tontería.

porque eso sí, mis hijos

lo adoran y no me perdonaría

que se alejara por mi culpa.

gino: ah, bueno, ese comandante

se nota a leguas que quiere

algo contigo, eh.

esa "manifestazione"

no son de "amistade".

carmen: bueno, pues ya lo sabes,

así están las cosas

con el negro.

gino: ¿con el negro?

carmen: ah, así le digo

de cariño desde que nos llevamos

chiquitos, de chamacos.

bueno, vámonos.

gino: ah, negra me la voy a ver

si ese hombre me gana

mi carmelona.

rodrigo: me voy a tomar

la tarde, abuelo,

no me esperes en la oficina,

tengo muchas cosas que hacer.

vicente: seguro se fue

a la dichosa fiesta de la fonda.

irma: por ahí está bien.

por aquí, sí, sí, sí.

vicente: ¿qué es esto?

rodrigo: mira a quién te traje,

abuelo.

vicente: hijo.

pero ¿qué diablos tienes

en la cabeza, diego?

¿cómo se te ocurre sacar

a tu hermano del hospital?

rodrigo: calma, abuelo, arreglé

las cosas para que esté aquí

igualmente bien atendido.

vicente: pero ¿por qué

lo hiciste?

rodrigo: pues por nostalgia,

¿qué más?

sentí la enorme necesidad

de tener a mi hermano cerca.

ya no puedo estar

separado de él, abuelo,

y él estaba tan solo allá que--

vicente: pues en eso tienes

razón, pero no entiendo,

¿cómo lo vamos a atender aquí?

rodrigo: irma se va a encargar

de atenderlo las 24 horas.

el doctor ocampo me dio

todas las instrucciones

para que no le falte nada.

va a seguir la misma rutina

que tenía en el hospital.

vicente: ¿usted está dispuesta

a cuidarlo todo este tiempo?

irma: sí, don vicente, si usted

no dispone de otra cosa.

vicente: no, no, no, no,

qué mejor que usted para atender

a mi nieto.

rodrigo: por la tarde trajeron

una cama especial para él,

abuelo, ya debe estar instalada.

vicente: pues me alegra

que hayas pensado en todo.

si va a estar aquí,

pues que sea en las mejores

condiciones.

rodrigo: ¿dónde va a estar mejor

que en su propia casa?

vicente: indícales el cuarto

de tu hermano para que

lo instalen.

rodrigo: eh, quiero que se quede

en el mío.

vicente: ¿y eso?

rodrigo: mi cuarto está

junto al de huéspedes que es

el que tendrá que ocupar irma,

y yo quiero que siempre

esté muy cerca de él.

vicente: pues como quieras.

siempre me pareció que solo

dormía, se ve tan vivo.

irma: está vivo, don vicente.

solo que en estado de coma.

[música]

ángela: ay, no, por aquí

no pasa ni un taxi,

mejor vamos a la esquina.

>> buenas noches.

abdul: ah, buenas noches.

>> ¿y qué tal les fue

en la reapertura de la fonda?

abdul: ah, muy bien.

hubo muchos invitados,

estuvimos bailando hasta

bien tarde, pero ya mañana

abrimos al público y pues,

a darle con todas las ganas,

¿no?

>> les deseo la mejor

de las suertes.

ángela: ¿qué es lo que quiere,

señora? ¿quiere sacar

información para ver

de qué manera puede hacer

otra de las suyas?

abdul: a ver, ángela, bájale,

solo nos está deseando suerte.

ángela: por favor, abdul,

solo tú crees sus buenas

intenciones.

[suspira]

no es necesario que me acompañes

a mi casa, nos vemos mañana.

abdul: eh, ángela.

>> uh, creo que se enojó.

oye, se ve que tu novia

tiene su carácter, eh.

abdul: eh, sí, últimamente anda

de muy mal genio, pero no es

mi novia, eh, solo somos

compañeros de trabajo.

>> no le hagas caso,

ya se le va a pasar.

oye, bueno, ya que se fue,

¿por qué no me acompañas

a la farmacia y pues por ahí

nos tomamos un cafecito?

abdul: dale, pues, vamos.

>> pues, vámonos.

lupita: no sé cómo,

pero tienes que hacer algo

o el papá de paolo

te va a comer el mandando.

eleazar: ¿qué quieres que haga?

a tu madre cada que

se le aparece

uno de sus antiguos amores,

les vuelve a dar entrada.

primero chato y ahora este.

lupita: pues yo no quiero

que se vaya a casar con él.

eleazar: eso díselo a ella.

lupita: no, no, no,

tú tienes que hacer algo.

eleazar: yo mejor me retiro

mientras tú y tus hermanos

aprenden italiano.

lupita: qué chistoso, ¿eh?

>> ¿así que estás libre

y sin compromisos?

abdul: sí, ya tiene rato

que no tengo novia.

>> pues estoy en las mismas,

hace tiempo que no tengo

pareja.

abdul: ah, ¿a poco?

no le creo.

>> ay, háblame de tú,

abdul.

abdul: bueno, pero de todos

modos no te creo.

>> ¿y eso por qué?

abdul: pues, ¿por qué ha de ser?

está como raro que una mujer

tan atractiva no ande con nadie,

¿o no?

>> [ríe]

¿te parezco atractiva?

abdul: pues para qué más

que la verdad.

>> ay, hombre,

oírlo de un galán

como tú es todo un halago.

abdul: [ríe]

ay, doña--digo, mire, ya,

no me choree, ¿ya ve?

ya hasta me ando chillando.

>> ¿en serio?

¿y qué puedo hacer

para que te sientas

más en confianza?

abdul: eh--no sé.

>> yo sí.

[celular]

abdul: bueno.

>> ¿qué onda contigo?

¿no quieres ir a dar un volteo

en mi nave?

abdul: ya rugiste, ¿dónde estás?

voy para allá, ahorita te veo.

híjole, me tengo que ir,

mi hermano me está esperando

para dar una vuelta

en su coche nuevo.

nos vemos después.

gracias por el café.

>> ay, este está muy sonso.

pero ya encontraré

la forma de quitárselo.

[llaman a la puerta]

natalia: voy.

¿y tú, qué haces solita?

¿y mi mamá?

lupita: viene con gino.

natalia: ah.

¿y tú cómo te viniste?

lupita: me trajo eleazar.

pero ya no quiso subir,

se quedó con la madrina.

natalia: mm.

lupita: oye, ¿a ti cómo te cae

gino?

natalia: bien.

cuando lo conocí,

era más chica que tú

y--y de lo que me acuerdo

es que era todo dar.

siempre nos llevaba

a comer pizzas,

hablaba muy chistoso y--

y le daba por cantar.

se ve que sigue siendo

buena onda, ¿no?

lupita: se me hace

que no voy a contar contigo.

eleazar: ¿y a ti cómo te cae

gino?

luz: bien, me parece

una buena persona.

¿para qué te lo voy a negar?

siempre sentí que él iba

en serio con carmen.

y también creo que si ella

tuvo un verdadero amor, fue él.

eleazar:[piensa] no me ayudes.

luz: ¿qué atenúas?

entre el turco y el francés

hubo, a lo mucho,

dos años de diferencia.

pero entre gino y el chato,

casi pasaron 12 años.

eso quiere decir algo, ¿no?

me acuerdo que a carmen

le dolió que se desapareciera.

eleazar: sí, me imagino.

luz: sabe dios qué vaya

a pasar ahora que regresó.

la verdad es que sigue siendo

tan agradable como antes.

y, por lo que vi,

lo que heredó no se le quita.

carmen me decía que le encantaba

que le hablara en italiano.

¿y cómo no?

si se oye tan bonito.

así como golpeado, sabrosón.

eleazar: bueno, ya,

hasta parece que eres

su admiradora.

luz: ay, bueno, ¿y tú

por qué te molestas?

la verdad es que el hombre

es muy simpático.

eleazar: si tú lo dices...

ya me voy.

nos hablamos mañana.

luz: ah.

gino: carmelona, "io sono

molto felice" de haberte

encontrado.

no me negarás que es cosa

del destino que quiera

que estemos unidos tú y yo.

carmen: ¿tú crees?

gino: ah, sino cómo te vas

a explicar tú que de tantos

boliches que hay en la ciudad,

paolo haya escogido el mío.

carmen: no, pues eso sí

es verdad.

gino: yo nunca te he olvidado.

dame la oportunidad

de reconquistarte.

carmen: ay, gino,

es que han pasado tantos años.

no es tan fácil,

la vida me ha enseñado

a andarme con cuidado.

gino: ay, carmelona, carmelona,

yo te juro que soy sincero.

dame la oportunidad

de demostrártelo.

¿qué quieres que haga?

pídeme lo que quieras.

como decimos en sicilia,

"si tú dices rara, io brinco".

carmen: pues no, no tengo

que decirte lo que tienes

que hacer.

si quieres reconquistarme,

demuéstramelo con acciones,

no con palabras.

aunque no niego que me gusta

que me hables en italiano.

gino: yo hago lo que tú

me pidas, carmelona.

carmen: ¿lo que yo te pida?

gino: lo que quieras.

carmen: lo que quiero

es que te vayas a descansar.

buenas noches, gino.

gino: carmelona.

carmelona, "io quiero un bacio".

carmen: ah.

gino: no, carmelona,

después del beso de anoche,

eso no me sabe "niente".

carmen: ay, de veras cómo eres.

eleazar: así que anoche

se besaron.

[música]úsica]

alonso: si karina llama,

se acabó.

irene: [tararea]

alonso: ay, no sabes

cómo te extrañé.

irene: [ríe]

y yo a ti, mi amor.

pero ya estamos juntos otra vez.

nada más que tenemos

un problema.

alonso: ¿cuál?

irene: que no hay nada de comer,

te acabaste la despensa.

voy a pedir una pizza.

alonso: no, no, no.

irene: ¿por qué no?

alonso: porque no quiero pizza,

prefiero una torta.

irene: [balbucea]

bueno, está bien, tranquilo.

no es para que te exaltes.

oye, no--no tiene línea,

qué raro.

alonso: es que a veces le pasa,

al rato lo reporto.

¿de qué quieres tu torta?

irene: de pierna.

[ríe]

carmen: bueno, si nos besamos

o no, ¿a ti qué más te da?

¿acaso yo te ando preguntando

cuando besas a tu osita?

eleazar: no, no, no me quieras

voltear las cosas.

carmen: ¿ah, no?

eleazar: ¿me puedes decir qué

traes con el fetuccini ese?

carmen: pues ultimadamente

si traigo algo, ¿qué?

eleazar: soy capaz de

desaparecerlo, de esfumarlo.

carmen: ay, no, me decepcionas.

como todos los hombres,

no eres más que un cavernario.

yo esperaba que me dijeras

que ibas a luchar por mí,

que te ibas a esforzar el doble

para convencerme de tu amor,

pero no, te salió lo macho.

la tienes perdida,

eleazar medina.

porque así lo mandaras empacado

al polo norte, eso no va a hacer

que te quiera a ti,

porque eres un egoísta,

y en lugar de pensar

en lo que yo quisiera,

no haces más que pensar

en marcar tu territorio

como perro.

eleazar: y encima de todo

me vas a ofender.

carmen: ay, pues,

tómalo como quieras.

y hay de ti si le haces algo

a gino, porque te vas a acordar

de mí.

eleazar: ah, con que esas

tenemos.

carmen: ajá.

eleazar: pues que te aproveche

tu italiano, quién me manda

a andar de bruto.

carmen: bruto y más.

¿qué más da si un italiano

o chino o gallego?

yo lo único que deseo

es que demuestres

que de verdad me quieres.

ay, pero no se te da,

nomás no se te da.

karina: ¿por qué no contestas,

alonso?

operadora: el teléfono

que usted marcó,

está apagado o fuera

del área de servicio.

le sugeri--

karina: te me estás

escondiendo, infeliz.

pero ni creas que te voy

a dejar.

[teléfono]

diana: bueno.

karina: ¿sabes algo de alonso?

diana: primero saluda, ¿no?

karina: perdón.

es que el tarado no me contesta.

se me hace que se me anda

escondiendo.

y tengo un mal presentimiento

de que se vio con la ruca.

diana: presientes bien.

se vieron en la reapertura

de la fonda.

karina: ay, ¿por qué

no me dijiste nada?

diana: ay, ni yo sabía

que iban a ir.

ella tenía toda la cara

de que lo iba a batear.

no creo que lo haya perdonado.

digo, ¿quién aguanta

lo que le inventamos?

karina: y si lo perdona,

yo me encargo de que

se entere lo que pasó anoche

en mi casa, con lujo de detalle.

[llaman a la puerta]

lala: buenas noches.

venía a ver a rodrigo.

soy lala.

irma: buenas noches, lala.

yo soy irma, y me voy

a hacer cargo del cuidado

de rodrigo.

lala: sí, así me informaron.

¿puedo tocarlo?

irma: claro.

lala: gracias.

nunca me hice la idea

de verlo así.

por eso nunca fui a visitarlo

al hospital.

no podía.

es muy duro para mí.

imagínese, yo los vi nacer.

siempre he estado con ellos.

cuando murieron sus papás...

y luego cuando murió su abuela,

la señora amelia.

han pasado cosas muy tristes

en esta casa.

pero lo que pasó a rodrigo,

aun me cuesta trabajo aceptarlo.

¿usted cree que algún día

vaya a despertar?

irma: he visto cada caso...

usted no pierda la fe.

lala: ay, ojalá, señorita.

sería una bendición.

no sé si ya le dijeron

cuál va a ser su cuarto.

irma: todavía no.

lala: es el de aquí al lado.

si quiere pasar a dejar

sus cosas, yo me quedó aquí

a cuidar a rodrigo.

irma: sí, gracias.

ahorita regreso.

lala: rodrigo.

hilda: ¿yo por qué tengo

que atender a esta?

una enfermera es igualita

que uno.

irma: buenas noches.

soy irma, la enfermera

de rodrigo.

hilda: buenas noches.

irma: disculpe, ¿en el baño

hay toallas, jabón y shampoo?

hilda: toallas y jabón sí,

lo otro son cosas personales,

¿no?

irma: ay, es que no traje.

¿me puede conseguir?

hilda: pues será hasta mañana.

irma: lo voy a necesitar

al rato.

consígamelo, por favor.

hilda: mire usted.

no porque vaya a dormir

en este cuarto, la voy a tratar

como si fuera invitada.

aquí las dos somos gente

del servicio.

así que procúrese usted

sus cosas, chulita.

irma: ya veremos.

esta vieja mula no me va

a quitar la sonrisa.

ay, esto está mejor

que cualquier sitio

en el que haya estado

en toda mi vida.

[música]

[celular]

irene: hola, tadeo,

buenas noches.

tadeo: fui a buscarte a la suite

y me dijeron que ya habías

dejado la habitación.

irene: sí, ya estoy en casa

de alonso.

ay, se aclararon las cosas

entre nosotros.

tadeo: ah, qué bien.

espero que no te equivoques

otra vez.

que estés bien, buenas noches.

irene: buenas noches.

mi amor.

sí era tadeo, no me veas así.

alonso: está bien.

irene: tú sabes que lo vi

cuando terminamos

y está al tanto

de todo lo que pasó.

obviamente quería saber

cómo estoy y por eso me llamó.

alonso: lo entiendo,

no te preocupes.

irene: él cree que me estoy

equivocando al regresar contigo.

pero yo sé que no.

en realidad, tú nunca me has

fallado.

alonso: [piensa] ¿en qué momento

se me ocurrió meterme

con karina?

irene: ¿te molesta que tadeo

me llame?

alonso: no.

irene: entonces, ¿por qué

estás tan serio? ¿estás enojado?

alonso: no, no, no, de verdad

que no.

irene: no te creo.

[ríe]

¿quieres que te convenza

de que el único hombre

que me interesa

en este mundo eres tú?

alonso: ay, mi amor.

irene: [ríe]

rodrigo: por fin en mi cama.

a pesar de que diego casi

se escapa, el día se convirtió

en un día perfecto.

pero puede serlo más aún.

irma: ¿me ibas a buscar?

rodrigo: qué comes que adivinas.

irma: pensé que debíamos cerrar

el día con broche de oro.

rodrigo: bien,

estamos en el mismo canal.

irene: listo.

ay, mi celular, no me tardo.

alonso: sí.

karina: lo sé todo.

a las 10 en mi casa

o irene se entera.

irene: ¿qué haces?

alonso: estaba tirado

en el pasillo, ¿tú crees?

irene: yo no sé por qué

la gente es tan cochina.

hay que decirle

al administrador.

alonso: sí, sí, le voy a decir.

y vamos que se hace tarde.

ya lo tiro

en el estacionamiento.

vicente: doctor ocampo.

>> ¿cómo está, señor cáceres?

siéntese, por favor.

vicente: gracias.

le pedí que me recibiera,

porque necesito que me aclare

algunas dudas que tengo

en relación al traslado

de mi nieto en mi casa.

>> con gusto, señor cáceres,

no crea que a mí no me

sorprendió la decisión.

vicente: la tomó diego

sin avisarme.

le juro que de habérmelo

consultado, no lo hubiera

autorizado.

aunque no le niego que me da

gusto tenerlo conmigo.

>> me imagino.

vicente: hábleme claramente,

doctor.

¿qué problema se puede presentar

por tenerlo en casa?

>> médicamente ninguno,

siempre y cuando en su casa

se reproduzcan las condiciones

que tenía aquí.

en cuanto a cuidados

y medicamentos,

en realidad es una rutina,

podría decirse de soporte vital

o, en una sola palabra,

mantenimiento.

vicente: ¿y no hay riesgos?

>> los mismos que aquí.

una infección, alguna reacción.

quizá la única desventaja

de tenerlo con ustedes

es la rapidez con que

se respondería en caso

de emergencia.

vicente: ajá.

>> se lo dije a diego,

pero obviamente él está

apostando a que eso nunca

suceda.

vicente: ¿y el que esté

en un ambiente familiar

podría provocar

un cambio favorable?

>> no hay relación directa

comprobada, pero digamos

que el calor de hogar

siempre ayuda.

hilda: chiqui, chiqui.

chiqui, chiqui.

no, pues no reacciona,

aunque parezca que está vivo.

chiqui, chiqui.

irma: ¿qué hace usted aquí?

hilda: pues nada, tenía

curiosidad de ver al zombie.

irma: no sea irrespetuosa.

hilda: ¿por qué?

si es la verdad.

pensé que iba a estar más

fregado, pero se ve igualito

que la última vez que lo vi

vivito y coleando.

justo antes de que lo dejaran

así, porque ha de saber usted

que fue por una golpiza.

diego: [emite sonido]

hilda: ay, ay, ya revivió.

irma: no sea ignorante,

es una reacción normal

en un paciente en coma.

hilda: híjole, qué susto

que me metió.

¿y qué más hace?

irma: no tengo por qué darle

explicaciones a usted, y salga,

por favor, que voy a asear

al paciente.

hilda: por cierto, ¿qué andaba

haciendo en la madrugada

de aquí para allá por la casa?

la vi entrar a la cocina.

irma: ¿y a usted qué le importa?

ah, no, no, no, no.

[chista]

irene: que tengas un lindo día,

mi amor.

alonso: igual, bye.

irene: bye.

alonso: ¿qué te pasa?

¿estás loca?

te pude haber atropellado,

karina.

karina: sabía que no ibas

a llegar a la cita.

alonso: pero si todavía

faltan cinco para las diez.

karina: ábreme.

alonso: karina, ¿qué pretendes?

karina: maneja, quiero ir

al mirador de cuernavaca, muñe.

rodrigo: un día en la casa

y ya estás metida en chismes.

irma: no es chisme,

solo quiero que pongas

a esa tipa en su lugar.

ay, no sabes lo irrespetuosa

que es.

me la encontré haciéndole

cosquillas a diego a ver

si reaccionaba y le dijo zombie.

rodrigo: [ríe]

bueno, en eso tiene razón.

rodrigo: ¿qué no le vas

a decir nada?

rodrigo: ay, yo no suelo meterme

en asuntos de criadas.

irma: [resuella]

me está espiando.

me preguntó qué hacía anoche

en la cocina que bajé por agua.

rodrigo: eso sí ya no me gustó.

irene: ¿podemos hablar?

no me has mandado

las especificaciones del pedido

que le hiciste al proveedor

de telas.

rodrigo: ah.

irma: ya le puse su dosis

de medicamento, pero yo creo

que--

rodrigo: gracias, irma.

la dejo, tengo que atender

un asunto urgente.

irene: ¿a quién le están

poniendo medicamentos?

rodrigo: eh, te quería dar

la sorpresa, tía, pero bueno,

ya, ni modo, ya te enteraste.

ayer decidí trasladar

a rodrigo a la casa.

la que me hablaba

era la enfermera

que lo está cuidando.

vicente: buenos días.

natalia: buenos días,

don vicente.

vicente: supongo que ya habló

con diego.

estoy muy contento.

con mi nieto en casa, mi familia

vuelve a estar completa.

[música]

natalia: ah, qué bueno

que esté contento.

vicente: ¿cómo no?

tenerlos otra vez a todos

reunidos bajo el mismo techo,

es una gran alegría para mí.

de alguna manera,

recuperé a mi nieto.

natalia: yo también estoy

muy contenta, don vicente.

bueno, la felicidad

de usted y de su familia

es muy importante para mí.

vicente: eh--

bueno, bueno, a trabajar, eh,

a trabajar.

natalia: sí, sí, don vicente.

con permiso.

vicente: pase.

irene: pues sí, sí me sorprende

mucho, porque todo

lo relacionado con rodrigo

siempre lo hemos visto juntos.

¿por qué decides trasladarlo

a la casa así por tu cuenta?

rodrigo: bueno,

fueron varias cosas.

una, la más importante,

es que últimamente

lo he visto muy mejorado.

irene: ¿lo has estado viendo

seguido?

rodrigo: sí, cosa que

tú no has hecho, eh, tía.

irene: bueno, sí, eso es verdad,

no me ha dado tiempo,

es muy difícil verlo así.

rodrigo: bueno, para mí es

como si solamente estuviera

dormido.

pero jamás he perdido la fe

en que va a despertar.

y cuando suceda,

quiero que despierte en la casa,

no en un hospital.

irene: pues yo no creo

que sea bueno hacerse

falsas esperanzas,

porque lo hemos hablado

muchas veces, diego, y tenerlo

en la casa es fomentarlas.

rodrigo: va a despertar, tía,

tú ten fe.

además, como le dije

a mi abuelo, quiero que esté

cerca ahora que me voy a casar.

necesito que de algún modo

esté ocupando su lugar

en la familia, que no esté

abandonado a su suerte.

irene: pero nunca

lo hemos abandonado.

rodrigo: es que tú qué sabes

lo que se siente estar

en ese estado,

es un vacío espantoso,

una soledad horrible--

irene: me lo estás diciendo

como si tú lo hubieras vivido.

rodrigo: bueno, no hace falta

tener mucha imaginación

para suponerlo.

pero aunque su mente

estuviera en el paraíso,

yo quiero a mi hermano conmigo.

¿sabes lo que siento estar

separado de mi gemelo?

irene: bueno, sí, sí,

tienes razón y discúlpame

por cuestionarte.

natalia: hablé con don vicente.

no pensé que le diera tanto

gusto que me fuera a vivir

a tu casa.

hasta me dijo que siente

que recuperó a su nieto.

carmen: cabezas de ajo,

cilantro--

buenos días.

ay, ángela, qué guapa.

¿dónde es la fiesta?

ángela: ¿me veo bien?

carmen: claro que te ves bien.

pero se me hace raro

verte tan arreglada.

ángela: si funciona,

me va a ver así todos los días.

carmen: ay, ya entendí.

¿y se puede saber

quién es el afortunado?

ángela: se dice el pecado,

no el pecador.

[ríe]

carmen: ay, cuidado.

eh, se me hace que tienes

que acostumbrarte

a andar en tacones.

no le vayas a tirar

la charola en la cabeza

a un cliente, mi amor.

[ríe]

gino: ah, "buongiorno

principessa".

carmen: buenos días.

¿qué haces por aquí?

gino: "io iba camino

al mio laboro"

y decidí parar a saludarte.

[ríe]

carmen: ups.

[ríe]

natalia: lo vi tan contento

que--

[ríe]

le di un beso

de la pura emoción.

me nació, aunque sí me di cuenta

que se puso tieso, no está nada

acostumbrado a eso.

no sabes qué bien me siento

de haber contribuido

con un granito de arena

a su felicidad.

sentí como que me empieza

a querer.

¿será cierto?

irene: ay, ¿por qué no?

si es muy fácil quererte,

natalia.

rodrigo: no, y mi abuelo

no es de piedra.

debajo de ese cascarón,

hay buenos sentimientos.

natalia: después de esto,

me dan ganas de invitarlo

a comer a la fonda.

ambos: ¡no!

rodrigo: no, no lo atosigues.

con él las cosas tienen que ser

poquito a poco.

mejor espérate

que estés en la casa

y con el trato diario,

te lo puedes ir ganando.

natalia: pero aquí también

es de diario.

rodrigo: natalia, no insistas.

nosotros sabemos

lo que te decimos.

natalia: bueno, está bien.

y los dejo, porque--

ustedes estaban ocupados.

ambas: [ríen]

irene: ahorita te alcanzo,

voy a arreglar un asunto

con diego y voy.

obviamente se confundió.

rodrigo: pues sí.

rodrigo: ¿y cuándo piensas

contarle de rodrigo?

rodrigo: ya veré,

no falta mucho.

por lo pronto,

qué suerte que se confundió.

irene: qué lástima diría yo,

porque está muy emocionada

del supuesto cariño

que ella le tiene a mi papá.

rodrigo: no te preocupes,

se lo va a terminar ganando.

[música]

[llaman a la puerta]

irma: adelante.

lala: ay, señorita,

le traigo un jugo

para que se refresque.

irma: qué amable,

muchas gracias.

lala: está recién hechecito.

irma: mm.

se nota, está muy fresco.

lala: ay, pobrecito

de mi rodrigo.

nada más duerme y duerme.

¿y usted no se aburre?

irma: no, es mi trabajo,

me gusta.

no crea que nada más

es verlo dormir.

lo aseo, lo ejercito,

lo cambio de posición,

lo ayudo en sus necesidades.

no puedo permitir

que se deteriore.

llevo tanto tiempo cuidando

de él que hasta cariño le tengo.

lala: qué bueno que una

persona como usted

se haga cargo de él.

luego luego se le nota

cómo lo quiere.

irma: ya ni me diga

que me va a hacer llorar.

siéntese un ratito

para platicar conmigo.

cuénteme más sobre rodrigo

y su hermano.

karina: ¿qué pasa?

alonso: perdón, karina,

pero es que así no puedo.

karina: ¿por qué no?

alonso: porque yo no reacciono

así, a la fuerza, no.

karina: ah, pues no sé

cómo le vas a hacer,

pero a mí me cumples.

alonso: ¿qué tienes en la

cabeza, karina? ¿qué quieres

con todo esto?

karina: no, no, ¿qué quieres tú?

yo ya estaba resignada

y tú me buscaste.

y no solo me buscaste, sino

que pasaste la noche conmigo.

alonso: estaba borracho,

ni me acuerdo de lo que hice.

alonso: consciente o no,

estabas feliz de hacerme el amor

y no una, varias veces.

el alcohol se te fue pasando

y tú me respondías igual.

ay, ya, no te resistas.

alonso: no, no, no.

karina: pues no voy a ser

tu juguete, fíjate,

ni voy a ser plato

de segunda mesa.

yo te ofrecí que tuviéramos

una relación libre,

sin compromiso y no la tomaste,

ahora las cosas

se van a hacer como yo digo,

o tu ruca se entera.

alonso: ah, ¿hasta cuándo me vas

a seguir chantajeando?

karina: hasta que me canse.

y vámonos, que tengo que llegar

a mi trabajo.

ah, y esta noche te quiero

a las 21 horas en mi casa.

te vas a quedar a dormir.

alonso: en qué monstruo

te has convertido, karina.

karina: no me importa

lo que pienses,

no voy a permitir que esa ruca

se quede contigo.

[celular]

no, no, y ni se te ocurra

contestar.

alonso: ¿por qué no?

karina: porque no se me da

la gana.

vámonos.

órale.

lala: de chiquitos

eran muy traviesos.

rodrigo siempre fue más tremendo

que diego.

irma: [piensa] eso me está

quedando claro,

aunque el canijo me haya contado

el cuento al revés.

¿y competían entre ellos?

lala: uy, sí, siempre.

diego era bien tranquilo,

y al que siempre le gustaba

sobresalir era a rodrigo.

rodrigo era más--

¿cómo le diré?

irma: envidioso.

lala: algo así.

como diego es más dulce

y querendón, pues todo el mundo

lo prefería,

y rodrigo se ponía celoso.

para el único que rodrigo

era el favorito

era para don vicente.

ah, bueno, y lo sigue siendo.

irma: pobre señor, me imaginó

lo que debió haber sufrido

cuando se accidentó y luego,

verlo así.

lala: uy, sí, no tenía consuelo.

irma: y con las novias,

¿cómo eran los gemelos?

lala: ahí la competencia estaba

más dura.

tiro por viaje,

rodrigo le quería bajar

las novias a diego.

en la escuela, en la prepa,

en la univers--donde fuera.

irma: ¿lo suplantaba?

lala: no me consta, pero yo creo

que sí, porque muchas veces

oí que se peleaban por eso.

es que le digo que rodrigo

era tremendo.

[ríe]

ay, y ya me voy, señorita,

o se me va a ir la mañana

aquí platicando con usted.

[ríe]

irma: gracias por venir

a hacerme compañía un rato.

lala: ay, qué agradece.

irma: la acompaño.

lala: gracias, muy amable.

irma: gracias.

confirmado.

el santo eres tú

y el diablo es el otro.

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