null: nullpx
Cargando Video...

De Que Te Quiero Te Quiero Capítulo 80

26 Jun 2020 – 12:00 AM EDT

¡Nuevo!

Presiona aquí para reaccionar

Reacciona
Comparte

locutor: televisa presenta...

>> qué obsesión, estás enfermo.

rodrigo: llámalo como quieras,

pero este infeliz va a pagar

por lo que yo sufrí,

y no se paga muriéndose, no...

[ríe]

tiene que vivir

para que quedemos a mano.

>> no te puedo garantizar nada,

y te advierto,

yo no voy a cargar

con un asesinato.

rodrigo: [ríe]

¿a estas alturas

vas a salirme con escrúpulos?

ya no te sirven,

estás metida hasta el cuello

en esto,

no tienes salida.

o te afanas

y ves cómo lo mantienes vivo,

o vas a cargar con un muertito.

>> o te dejo el paquete

y me largo a donde nadie

me encuentre.

rodrigo: te vas a ir

cuando podamos dejarlo

que despierte,

no antes.

y con la bolsa llena

vas a tener más dinero

del que hubieras pedido soñar

en tu mediocre vida.

brigitte: [suspira]

no escucho nada.

rodrigo: aguántalo

unos días más,

solo unos días.

>> ¿se te ofrece algo?

brigitte: estoy esperando

al ingeniero.

está ocupado.

>> [asiente]

brigitte: [resopla]

>> está bien,

voy a hacer todo lo posible,

aunque no te puedo

prometer nada.

rodrigo: sé que vas a poder.

>> esa es la muchacha

que se cayó en el desfile,

¿verdad?

rodrigo: [ríe]

sí.

>> ¿qué tienes que ver

con ella?

pensé que te bastaba conmigo.

rodrigo: pensaste mal.

cada quien es lo que es,

¿o tú crees que yo me trago

que le sacas información

a ocampo solo por tu linda cara?

[ríe]

>> ocampo no significa nada

para mí.

rodrigo: no, mira,

tampoco la chica que viste.

pasa.

>> buenas tardes, señorita.

regina: buenas tardes.

alfredo: regina.

¿puedes venir un tantito,

por fa?

regina: claro.

alfredo: no sé, el técnico

de las mesas quiere reportarte

algo.

regina: alfredo.

¿atiendes al joven, por favor?

alfredo: vale.

¿qué número?

>> ¿número?

alfredo: número de zapatos,

¿qué? ¿no vas a jugar?

>> ah, sí, sí, sí.

nueve.

alfredo: nueve.

>> [piensa] ándale.

a este le voy a sacar

toda la sopa.

brigitte: dime la verdad, diego,

¿quién era esa mujer?

rodrigo: una persona

que está haciendo

su servicio social

en la empresa.

me quería pedir un favor.

brigitte: ¿qué favor?

rodrigo: ¿me estás interrogando?

brigitte: no, pero no me pareció

que el asunto que vino a tratar

fuera laboral.

y bueno,

yo entiendo mi lugar,

pero eso no quiere decir

que me sea tan fácil aceptar

que andes con una y con otra.

rodrigo: [ríe]

no seas celosa.

mejor ocúpate de encontrar

nuestro lugarcito para que nada

ni nadie nos interrumpa.

brigitte: en eso estoy.

rodrigo: perfecto.

ahora déjame trabajar.

[suspira]

>> pues, me quedan un poco

apretados.

¿no me puedes dar otro

medio número más grande?

alfredo: está bien.

pero me tienes que dejar

uno de los tuyos.

>> ¿y eso?

alfredo: pues, así es la cosa.

en todos los boliches

es lo mismo.

a menos que traigas los tuyos.

ya que si quieres comprar unos,

aquí en la tienda venden.

>> no, no, no, si no es

para tanto, mire, ya,

cuando me vuelva un campeón,

pues, igual y me animo.

¿ves? hasta una bola

me ando comprando.

mira, me eché un lujo

a una bola que está bien picuda.

oye.

¿y aquí dan clases?

ah, porque el chavo morenito

que se fue tiene pinta de que

juega muy bien.

alfredo: ese qué va a saber,

¿eh?

no creo que sepa ni siquiera

agarrar una bola.

>> pues, ¿a poco?

entonces, ¿por qué trabaja aquí?

alfredo: el dueño del boliche,

yo no sé qué le vio.

más bien dicho,

sí sé.

desde que llegó,

lo trae para todas partes.

y se porta muy cariñoso con él.

¿qué, no? bueno, ¿eh?

la verdad,

nunca me imaginé que el patrón

tuviera esas mañitas.

>> o sea que, ¿tu patrón [...]?

alfredo: pues, yo nunca

me había dado cuenta,

pero, ahora estoy seguro.

el tal paolo,

también es de su bando.

a mí--a mí no me la pegan.

los dos traen su onda

y siempre los fregados

somos nosotros.

nada más para que veas, ¿eh?

entró ganando más que yo,

que tengo años trabajando aquí.

por algo debe de ser, ¿no?

>> [diálogo inaudible]

alonso: ¿cómo sigues?

irene: mal,

no se me quita el cólico.

sigo aquí, estoy descansando,

mi amor.

seguro que no voy a regresar

a la oficina.

alonso: ¿ya te tomaste algo?

irene: no.

alonso: tengo analgésicos

en el baño.

tómate una pastilla,

te va a ayudar.

tienes que estar bien

para la noche.

irene: ay, sí.

sí, tienes razón.

alonso: te dejo porque ya llegó

mi paciente.

te llamo al rato para ver

cómo sigues.

irene: besos.

[marca]

[tono de llamada]

¿quién habla? ¿brigitte?

oye, no voy a regresar

en la tarde, me siento un poco

indispuesta.

te encargo, y cualquier cosa,

me llamas a mi teléfono.

[asiente]

sí, nos vemos en la noche.

[resopla]

carmen: ándale, hija,

vete a quitar ese uniforme

y cámbiate.

lupita: [asiente]

carmen: ay, ojalá haya

encontrado un buen marisco

y buen pescado.

>> me hubieras dicho temprano,

me hubiera ido a traerlo

al mercado de la viga.

carmen: ay, es que no se

me ocurrió, madrina.

>> hola, natalia.

natalia: hola, madrina.

carmen: ¿qué haces aquí, hija?

natalia: fui a...

fui a ver a papá juancho

para invitarlo a la cena

de la noche.

y la señora irene

me dio permiso de faltar

en la tarde.

¿cómo estás, madrina?

>> bien, bien, hija, ¿y tú?

natalia: bien.

nerviosa por lo de la noche.

mamá, no sé ni qué me voy

a poner.

carmen: ay, con lo que te pongas

te vas a ver muy bien.

¿y qué crees?

mi madrina y yo estuvimos

platicando sobre la fiesta

que te quiero hacer

para la boda.

ya hablé al salón que rentó

el chato para que me hagan

un presupuesto.

estoy pensando en unos 250

invitados, más o menos.

natalia: mamá...

ni siquiera he hablado

con diego, todavía no decidimos

si queremos fiesta o no.

carmen: ay, ¿cómo no van

a querer fiesta?

si uno no se casa

todos los días.

ustedes ni se preocupen,

yo me voy a encargar de todo.

natalia: pero, mamá--

carmen: pero, nada, mi hijita.

quiero darme ese gusto.

el día que te cases vas a ser

la novia más feliz del mundo.

ya hasta sé qué vamos a dar

de cenar.

yo misma lo voy a preparar todo.

>> ¿y qué copas vamos a usar,

don vicente?

vicente: las de cristal cortado.

y saca todo lo de plata

para servir.

>> sí, señor.

>> ay, ¿cómo va esto, lala?

>> tenedores a la izquierda,

cuchillos a la derecha,

junto con la cuchara de la sopa.

>> ¿y esto?

¿para qué sirve?

vicente: para sacar los scargots

de su concha.

>> ¿los qué?

>> caracoles.

>> en mi vida lo había visto.

[ríe]

bueno, ¿para qué más

que la verdad?

ni sabía que se necesitaran

tantos cubiertos para comer.

>> ya están aquí los vinos,

don vicente.

vicente: ponlos en ese mueble.

[carraspea]

vamos a la cocina a ver

lo del menú, lala.

>> sí, señor.

natalia: ¿no te parece que--que

te estás adelantando

mucho, mamá?

carmen: ay, no, mi hijita,

para nada,

la fiesta le toca organizarla

a los papás de la novia

y no quiero que luego

nos agarren las prisas.

natalia: pues, sí,

pero...

es mi boda y quisiera decidir yo

que es lo que quiero.

>> carmen.

no lo vayas a tomar a mal,

pero, pienso que natalia

tiene razón.

carmen: ¿qué está queriendo

decir, madrina?

que si yo organizo la fiesta,

¿no va a estar a gusto?

natalia: no, mamá, no dijo eso.

carmen: pues, eso fue lo que yo

entendí.

a ver, dime una cosa.

¿no será que ahora que vas

a emparentar con esos ricachones

lo que yo te puedo organizar

te parece poca cosa?

natalia: mamá, no digas eso

ni de broma.

lo único que quiero

es que me des la oportunidad

de hablar con diego.

carmen: sí, claro.

y si no le parece,

yo ya me amolé, ¿verdad?

¿eh? qué se vayan a la basura

todas mis ilusiones de--de hacer

una gran fiesta a la primer hija

que se me casa.

natalia: mamá.

es que ese es el problema.

que la quieres hacer a tu gusto.

no nos has preguntado a nosotros

qué queremos, no--

carmen: está bien.

¿sabes qué?

hagan lo que se les dé la gana.

eso me saco yo por andar

de ofrecida.

natalia: mamá...

>> no te preocupes,

ya se le pasará.

[música]

[música]

>> jefe,

caso cerrado.

como usted me lo ordenó hoy,

ya fui a averiguar cómo están

las cosas con el dueño

del boliche y paolo.

eleazar: bueno, ya, ya no le des

tanta vuelta, dime,

¿qué averiguaste?

>> agárrese, jefe, ¿eh?

pues, resulta que el dueño

del boliche sí es un mañoso,

y anda engatusando al muchacho,

y lo peor de todo,

es que paolo está feliz

de que lo engatusen.

eleazar: [suspira]

carmen: [llora]

natalia: mamá...

mamita, no te enojes.

comprende que lo que

te estoy pidiendo

nada más es tiempo.

¿cómo te puede pasar

por la cabeza

que me importa más

la familia de diego que tú?

tú no sabes lo orgullosa

que estoy de ti.

no dejo un solo día

de darle gracias a dios

que me haya puesto en tu camino.

carmen: [solloza]

natalia: eres la mejor mamá

del mundo.

y todo lo que soy, todo,

todo te lo debo a ti...

que jamás te importó

que no llevara tu sangre.

carmen: ay, eso ni lo menciones,

mi hijita, tú eres tan hija mía

como tus hermanos,

y si de alguien estoy

muy orgullosa,

es de ti.

natalia: perdóname, mamá,

no quería que te sintieras mal.

carmen: no, no, mi hijita,

perdóname tú a mí.

tienes razón,

yo debí haberte preguntado

qué querías

antes de hacer planes,

pero entiéndeme,

estoy tan emocionada,

tú eres mi...

tú eres mi chiquita.

mi primera hija se me casa.

[ríe]

habla con diego,

y lo que ustedes decidan,

eso es lo que se va a hacer.

yo lo único que quiero

es que tú seas feliz, mi hijita.

natalia: y lo voy a ser, mamá.

amo a diego con todo mi corazón.

carmen: eso espero.

a mí lo único que me preocupa

es el viejo gruñón de su abuelo.

natalia: ay,

no, no te preocupes,

ya verás que me lo voy

a ir ganando cuando se convenza

de que lo único que me importa

es diego,

y no su dinero.

además,

cuando vivamos en nuestra casa,

seguro vamos a tener

poco contacto con él,

y nada más en caprico,

y ahí se ha estado portando

bien conmigo.

carmen: pues, más le vale,

porque si no soy capaz

de ponerlo en su lugar.

natalia: [ríe]

sí, no lo dudo.

ya me contó papá juancho

cómo te lo pusiste

el día del desfile.

carmen: [ríe]

por cierto, ¿cómo se va a ir

a la cena?

¿viene para acá

para irnos todos juntos, o...?

natalia: no, no, no, no, no,

él va a llegar allá

por su cuenta.

carmen: me hubiera gustado

que también fueran eleazar

y mi madrina, pero, la verdad,

es que ya se me hizo

mucho encaje.

natalia: pues, sí,

pero ellos van a ser

los primeros en la lista

de los invitados a la boda,

¿sí?

carmen: [asiente]

natalia: ya, mamá,

no chilles.

[ríe]

ya,

ya, mamita, ya.

>> digo, el empleado al que

le saqué la sopa,

y sin charolearlo, ¿eh?

me dijo que ya hasta tierra

le traen al paolo.

eleazar: y--y cuando paolo

te descubrió, ¿cómo lo viste?

>> no, pues, de lo más normal.

hasta que ese señor le llamó

a su celular y salió volado.

eleazar: [suspira]

¿y no lograste escuchar

a dónde iban?

>> no, jefe,

ahí sí le quedo mal.

eleazar: ah, maldita sea.

y del dueño,

¿qué lograste investigar?

>> poco.

eso sí,

que con los demás empleados,

tiene un genio

de los mil demonios.

y qué según esto,

antes era muy reservado

con su vida personal.

hasta ahora, que se voló

con la llegada de paolo.

eleazar: investígame todo

lo que puedas de ese hombre,

hasta el último detalle.

no sé cómo,

pero tengo que hacer algo

para alejarlo de paolo.

>> sí, jefe, yo me encargo.

[música]

paolo: no, hombre, don gino,

con este programa va a ver

qué fácil va a ser el manejo

administrativo del boliche.

gino: ah, ragazzo,

tú eres un genio,

hay que celebrarlo.

te quiero invitar

a un restaurante italiano,

el que tú quieras.

paolo: ah, se lo agradezco

mucho, pero ¿qué le parece

si mejor lo dejamos

para otro día?

gino: ¿ma perché?

paolo: de hecho,

le iba a pedir permiso

para ver si me dejaba

salir antes.

gino: ay, pero ¿por qué?

paolo: es que hoy van a pedir

la mano de mi hermana.

gino: ¿cuál de la due?

¿cuál de las dos?

paolo: de natalia.

gino: ah, mamma mia,

la piccolina, ¿eh?

pero es una ragazzina,

cómo pasan los años.

paolo: no,

la ragazzina es brigitte.

acuérdese, ya le conté.

gino: ah, sí, sí, perdón,

me confundí, scusa.

para una ocasión así

tú tienes que ir guapo.

io voglio regalarte

una corbata, un saco, o due.

paolo: no, no, no,

¿cómo cree que me va a andar

regalando corbatas? eso no.

gino: ¿perché no?

el italiani "sapiami" de moda.

que los italianos

sabemos de moda.

ahora, hay una tienda acá cerca,

tiene unas corbatas italianas,

un saco ragazzo

que te va a hacer así...

lupita: madrina.

¿cómo es eso de que nada más

van a pedir la mano de natalia?

>> así se dice, mi amor.

no sé por qué

ni quién lo inventó,

pero, así se acostumbra

a decir.

[ríe]

lupita: cuando tú te casaste

con el papá de eleazar,

¿cómo pidió tu mano?

>> uh...

de lo más romántico

que te puedas imaginar.

[ríe]

el viejo era muy ocurrente.

ese día que pidió mi mano,

llegó a la casa

con un grupo jarocho

arriba de un camión.

[ríe]

se traían un escándalo,

que lo que era pedida,

se convirtió en pachanga.

[ríe]

como quien dice,

tuve dos fiestas.

la pedida de mano

y la de la boda.

[ríe]

lupita: qué padre.

cuando yo me vaya a casar,

quiero que mi novio

haga lo mismo.

>> muy bien.

ambas: [ríen]

>> por lo que veo,

ya se pusieron de acuerdo.

carmen: ah, pues, sí, madrina.

va a ser como natalia quiera.

acepto que me aceleré.

¿qué pasó, hijo?

¿encontraste pescado

y mariscos frescos?

abdul: sí, jefa.

natalia: ¿y eso para qué es?

carmen: voy a preparar una sopa

de mariscos para la noche,

porque no podemos llegar

con las manos vacías,

no me vayas a decir que no.

porque--porque ya lo de

tu fiesta, es aparte.

natalia: [ríe]

alonso: ya estoy aquí,

mi amor.

¿cómo sigues?

irene: igual.

no se me quita el malestar.

alonso: no, qué mal.

¿te tomaste el analgésico?

irene: sí, pero no se me quita.

alonso: mi amor, tú no puedes

seguir así.

no vamos a poder ir a la cena.

¿sabes qué?

voy a llamar a un amigo,

él es ginecólogo,

se llama bernardo ibáñez.

a ver qué dice.

irene: gracias, mi amor.

alonso: [suspira]

[tono de llamada]

bernardo, ¿cómo estás?

habla alonso cortés.

bernardo: ¿qué tal, alonso?

qué novedad.

alonso: aquí, molestándote.

bernardo: pues, dime.

¿en qué te puedo ayudar?

alonso: fíjate que mi mujer y yo

tenemos una cena importantísima

y la pobre tiene un cólico

que no la deja.

ya se tomó un analgésico y nada,

¿qué--qué le doy?

bernardo: y dime, ¿ya los había

sufrido antes?

alonso: creo que no,

pero, mejor te la paso.

irene: ay, no.

alonso: toma.

irene: buenas tardes, doctor,

mucho gusto.

no.

no, no, doctor,

nunca me había pasado

nada tan fuerte.

es nuevo para mí.

bernardo: independientemente

de lo que le voy a dar

a tomar ahora,

sería bueno que viniera

para hacerle una revisión.

irene: sí, doctor.

¿trabaja mañana sábado?

bernardo: sí.

la puedo recibir como...

como a las 12 del día

en mi consultorio,

que está en el hospital

de la santa cruz.

mire.

por ahora, tómese dos tabletas

de clariticol forte

cada ocho horas.

con eso,

va a estar a gusto en su cena.

irene: muchas gracias, doctor.

nos vemos mañana.

clariticol forte.

alonso: ok.

bueno, voy a llamar

para que te traigan la medicina.

irene: ay.

[tono de llamada]

rodrigo: prepárate

para tu mejor actuación,

rodrigo cáceres.

[llaman a la puerta]

sí.

>> ya llegó la señorita irene

con el joven alonso.

están en la sala esperando.

rodrigo: voy.

irene: qué raro se siente

llegar como visita

a mi propia casa.

[ríe]

rodrigo: buenas noches,

y me alegro que sean

los primeros.

te debo una disculpa, galeno,

por las tonterías que he dicho

y hecho últimamente.

perdóname.

no solo les deseo lo mejor,

si no que voy a hacer

todo para apoyarlos.

alonso: gracias,

la verdad es que no esperaba

menos de ti.

rodrigo: y no más golpes,

te lo prometo.

vicente: ¿de qué golpes hablan?

alonso: buenas noches,

don vicente.

vicente: buenas.

irene: hola, papá.

rodrigo: se me pasó la mano

aquí con el galeno, me salté.

vicente: las cosas

no se arreglan a golpes, diego.

rodrigo: ya lo entendí, abuelo.

ya ofrecí disculpas.

así que quiten

esa cara de serios,

que esta noche

quiero que nos olvidemos

de todos los malos momentos...

y eso va también para ti,

abuelo.

vicente: [gruñe]

natalia: [suspira]

mamá, ¿te falta mucho?

vamos a llegar tarde.

carmen: ya mero acabo.

vayan pidiendo el taxi.

[timbre]

abdul: voy, voy, voy.

papá juancho.

natalia: papá juancho, ¿no ibas

a llegar allá?

juancho: sí, pero terminé

mis pendientes, y como eleazar

fue a visitarme,

pues, le pedí que me diera

un aventón,

y la verdad, prefiero llegar

con ustedes.

eleazar: yo solo vengo

a felicitarte y a desearte

la mejor de las suertes.

natalia: gracias.

me hubiera gustado

que tú y mi madrina

me acompañaran, pero...

eleazar: no, no, no te

preocupes, yo entiendo.

ya, ya festejaremos

el día de tu boda.

supongo que a eso

sí nos vas a invitar, ¿no?

natalia: claro.

van a ser los primeros

en la lista.

eleazar: bueno, ¿y la suegra?

también la quiero felicitar.

natalia: en la cocina.

ay, por favor, apúrala,

vamos a llegar tarde,

y todavía tenemos que pedir

el taxi.

eleazar: de eso no te preocupes,

aunque nos hagamos bolas

en mi carro,

yo los llevo.

te ves preciosa.

carmen: ay, negro,

qué susto me diste.

¿qué haces aquí?

eleazar: ah, solo quería verte

y decirte que tu mensaje

me volvió loco.

carmen: ah...

eleazar: ya tengo la "t",

¿qué tengo que hacer

para que me mandes

la siguiente letra?

carmen: no, ya, nos pueden ver.

natalia: mamá, mamá, ¿qué pasa?

carmen: ¡ya voy!

negro, hazme un favor,

en mi cuarto dejé mi bolsa,

¿me la puedes traer

mientras termino esto?

eleazar: ajá.

carmen: ay, negro...

paolo: ¿qué tal?

¿cómo me veo?

natalia: uy,

estás guapísimo.

bueno, esta corbata

no te la conocía.

paolo: ah, es que me la regaló

mi jefe.

también el saco.

natalia: pues, muy bien.

[ríe]

[timbre]

rodrigo: ¿está bien así

tu whisky, abuelo?

vicente: sí, perfecto.

gracias.

alberto: buenas noches.

>> buenas noches.

alberto: ¿qué húbole?

rodrigo: pasen.

brigitte: buenas noches.

rodrigo: pásenle.

brigitte: qué casa tan

espectacular.

qué buen gusto, don vicente,

lo felicito.

vicente: gracias.

brigitte: buenas noches, señora

irene.

irene: hola, buenas noches.

alonso: brigitte...

brigitte: me imagino lo que

debe de haber sido su infancia

aquí, señora irene.

alberto: alonso y yo

también disfrutamos mucho

esta casa cuando éramos niños.

brigitte: ay, claro,

se conocen de toda la vida,

por eso le dicen tía

a la señora irene.

alonso: yo nunca le he dicho

tía, brigitte.

alberto: ay, yo tampoco,

brigitte,

no sé de dónde sacas eso.

vicente: sírveles algo de tomar,

diego.

alberto: yo te ayudo.

natalia: [piensa] pensar que

la recogida de natalia

va a disfrutar de todo esto.

>> [ríe]

de verdad que estás clavada

con el tema.

irma: y no sabes las bolas

que me hago, principalmente,

con las fórmulas.

soy una tonta.

>> no digas eso, mi amor,

tú eres muy inteligente.

ya, ¿qué quieres saber?

irma: por ejemplo,

eso de los efectos colaterales

en la fórmula para inducir

el coma,

no me queda claro.

>> es sencillo:

el medicamento principal

es la espiritocina,

es la que regula

el tiempo que quieres

tener al paciente en coma.

irma: ajá.

>> los otros dos,

la colatina y la menriocicina,

son para prever

los efectos colaterales.

irma: o sea, que si se aumentan

esos dos, el paciente

tiene menos peligro

de salir dañado.

>> podría decirse.

irma: ¡ah!

>> ¿y a qué hora termina

tu turno?

quiero que nos vayamos a cenar.

irma: [susurra] cuidado,

la supervisora siempre entra

sin tocar.

y hoy no puedo,

tengo turno toda la noche.

>> ni hablar.

hasta mañana entonces.

irma: hasta mañana.

tengo que ponerle más colatina.

brigitte: ahora que veníamos

para acá me venía fijando

en las casas enormes,

y todas muy elegantes.

por aquí solo debe de vivir

gente muy rica.

alberto: sí, mi amor,

el pedral es una zona

en donde están algunas

de las mansiones más grandes

de la ciudad de méxico.

vicente: por lo que veo,

la puntualidad no es una virtud

de la familia de la novia.

[timbre]

rodrigo: deben ser ellos.

yo voy.

>> gracias.

rodrigo: bienvenidos, pasen.

carmen: hola, diego.

rodrigo: buenas noches.

carmen: buenas noches.

irene: hola, buenas noches.

carmen: buenas noches.

don vicente, muchas gracias

por recibirnos en su casa.

abdul.

abdul: madre.

carmen: la bolsa, hijo.

trajimos una sopa de mariscos.

vicente: [carraspea]

irma: [suspira]

ahí vamos.

espero que todo salga bien.

eso es.

muy bien.

diego: [gruñe]

irma: dios.

ay, dios mío, ¿qué hice?

se me está yendo.

[jadea]

[pitido monitor continuo]

[música]

irma: [jadea]

no me hagas esto, diego,

por favor.

reacciona.

ay, dios,

no me puedes hacer esto.

perdóname.

por favor, regresa.

regresa, por favor.

ay, dios mío.

[jadea]

vicente: no, no, no,

¿para qué trajo esto?

irene: ay, es una atención

que nos hizo la señora carmen,

papá, y yo,

sabiendo lo bien que cocina,

esto debe estar delicioso.

muchas gracias.

carmen: no es por nada, ¿eh?

pero la sopa de mariscos,

me sale de chuparse los dedos.

[ríe]

irene: ¡lala!

>> dígame, señorita.

irene: lala,

es una sopa de mariscos

que nos hizo el favor de traer

la señora carmen, cuidado.

la sirves de primer tiempo.

>> sí, señorita.

carmen: ah, pero antes

de servirla,

le das un hervorcito

para que se concentre bien

el sabor, ¿eh?

>> sí, claro.

carmen: ándale.

rodrigo: bueno, ¿y qué

les ofrezco de tomar?

carmen: pues, yo sí me echaba

una cervecita si tienes por ahí,

y--y si no, pues un rompope.

ah, y refrescos

para mis muchachos.

juancho: para mí también

un refresco.

carmen: pero siéntense,

siéntense.

ay, mire nada más,

don vicente,

ya lo embarré.

espérenme tantito.

ahí está,

ahí está.

hasta chapeado quedó.

vicente: [gruñe]

irma: [suspira]

qué susto me diste.

si no hubieras reaccionado,

no sé qué hubiera hecho.

[jadea]

¿qué estaré haciendo mal?

lo que me queda claro

es que no te puedo

estar medicando así,

no me vuelvo a arriesgar.

no me perdonaría

que te murieras por mi culpa.

[suspira]

alfredo: buenas noches.

>> buenas.

¿no está paolo?

alfredo: no, no se encuentra.

>> no le hagas.

si quedó de darnos

unas cortesías.

somos sus compas.

alfredo: uy, pues, les vio

la cara, ¿eh?

porque él aquí no es nadie.

y menos para andar dando

cortesías.

es más,

en este boliche

nunca se han dado.

>> órale, qué mala onda.

alfredo: si quieren jugar

unas líneas,

van a tener que pagarlas.

>> pues, las pagamos.

ya después hablamos con él.

danos zapatos para todos

y una mesa.

alfredo: ¿qué número?

>> del ocho.

alfredo: la mesa diez.

>> ya rugiste.

si se aparece paolo,

le dices que aquí estamos.

gino: ¿quiénes son esos tipos?

los escuché preguntando

por paolo.

alfredo: pues, pregúntele a él.

dicen que son sus cuates.

hasta les ofreció unos pases

de cortesía.

yo--yo no les di nada, ¿eh?

solamente, eso si usted

los autoriza.

carmen: ¿y cómo les ha ido

con la ropa?

me han dicho mis hijas

que no paran de trabajar.

irene: ay, sí, gracias a dios,

nos ha ido muy bien.

carmen: era de esperarse,

pues, sí está bien bonita.

irene: [ríe] gracias.

¿y a usted cómo le va

en la fonda?

¿ya pudieron abrirla otra vez?

vicente: [piensa] ¿y de cuándo

acá estas son tan íntimas?

carmen: no.

no, todavía, no,

pero, ya estamos a punto

de abrir otra vez.

se metieron a robar.

no solo se llevaron las cosas,

destruyeron todo.

ay, fue un desastre.

pero ahora que reinauguremos,

nos tiene que ir a visitar,

don vicente.

no es por nada, ¿eh?

pero tenemos muy buena fama

y le aseguro que tenemos

la mejor comida veracruzana.

brigitte: mamá, ¿cómo crees

que don vicente

va a ir a la fonda?

vicente: pues, su hija

tiene razón.

no acostumbro a comer

en fondas.

carmen: ah...

paolo: qué viejo tan sangrón.

abdul: y brujita con la escoba.

carmen: pues, bueno, si un día

se anima,

pues, ya sabe, ¿eh?

>> ya pueden pasar al comedor.

irene: muchas gracias, lala.

vamos.

carmen: pase, pase.

vicente: gracias.

alonso: muy bien, mi amor,

eres muy buena anfitriona.

irene: ay, no, pero no voy

a permitir que mi papá

los haga sentirse mal

nada más porque son humildes.

alonso: pues, yo te amo.

me encanta como piensas.

irene: [ríe]

alonso: vamos.

carmen: ay, miren...

paolo: órale.

abdul: y con tarjeta

y toda la cosa, ¿ya viste?

mira, mira,

ahí está mi nombre.

paolo: sí, ahí está el mío.

esto no lo había visto nunca.

¿ya vio cuántos cubiertos?

juancho: ajá.

paolo: ¿y este?

¿como--como para qué sirve?

juancho: ni idea.

por algo lo habrán puesto.

tú haz lo que hagan los demás.

vicente: no, gracias,

no acostumbro comer mariscos

de noche.

carmen: se va a dar

la arrepentida de su vida,

don vicente.

le va a gustar, pruébelo.

vicente: ya dije que no.

a mi edad sé perfectamente

lo que quiero comer o no.

carmen: tenga,

a mí sí sírvamelo

bien cargadito

para agarrar fuerzas.

>> con permiso.

carmen: ay, disculpe, ¿eh?

pero es que esto de los modales

así como que muy "fufurufos",

no es lo mío.

vicente: ya me di cuenta.

rodrigo: ¿tinto o blanco,

doña carmen?

carmen: ahí sí que me pillaste.

¿qué se toma en estos casos?

rodrigo: le recomiendo

blanco seco y bien frío.

carmen: ándele.

rodrigo: ¿a usted también,

padre?

juancho: sí, te lo acepto.

irene: está buenísimo el caldo,

carmen.

carmen: qué bueno que le gustó.

le doy la receta para que vea

que no soy ninguna díscola:

en una olla se ponen a hervir

cuatro litros de agua

con una cabeza de ajo,

luego le echa media ramita

de apio,

un trozo de cebolla...

[música]

>> pasado mañana ya debes estar

mejor para que vayas a trabajar

con el padre juan.

y ni creas que vas a andar sola.

yo te voy a ir a dejar

y regreso por ti

a la hora que salgas.

a mí no me vuelves a hacer

otra trastada.

ah.

y mucho cuidado con lo que

le digas al padre juan.

tú estabas enferma de gripa,

¿eh?

>> mamá.

déjame buscar otro trabajo,

por favor.

>> te callas.

y haces lo que yo te diga

porque no me tienes

nada contenta.

[suspira]

lupita: ¿qué es esto?

vicente: scargots.

lupita: ¿y eso qué es?

irene: caracoles, lupita.

lupita: ¿caracoles?

guácala.

paolo: órale.

y son de los grandes, ¿eh?

como los panteoneros.

irene: [ríe]

lupita: yo no quiero.

[gime]

carmen: hay que probar de todo,

lupita.

si los sirven,

es porque deben ser buenos.

irene: pero no saben mal,

pruébalos.

irene: mira,

con este tenedorcito chiquito

en una mano

y las pinzas en la otra.

entonces, escoges el que

te haga ojitos,

lo agarras con las pinzas así

y con este tenedorcito chiquito

le sacas--le sacas

toda la carnita así.

y mira.

a ver, alonso, abre la boca.

alonso: mm.

irene: y te la comes.

carmen: así.

irene: así, perfecto.

natalia: ay.

ay, don vicente.

don vicente.

rodrigo: [ríe]

no, no, no.

¿saben qué?

mejor cómanselos como puedan.

[ríe]

[golpe]

>> ¡túmbala!

>> para que vean quién es

el que manda aquí, ¿eh?

>> ya le eché un ojo a todo

el boliche.

si logramos entrar por la noche,

cuando no "haiga" nadie,

hay muchas cosas que podemos

robarnos.

>> ¿viste computadoras?

>> "simón", hay muchas.

nomás con esas nos sacamos

una buena lana.

>> sí, es mucho,

más, aparte, lo que podamos

sacar de la caja

y lo que podamos robarnos

de la tienda,

eso lo vendemos de volada.

>> la neta nos convino

que el moreno entrara

a chambear acá.

si no se arruga,

nos va a ir de pocas.

>> de eso yo me encargo, papá.

paolo: bueno,

por lo menos esta carne

se ve más normal, ¿no?

abdul: cuando menos no va

a salir huyendo.

fue el caracol más rápido

de la historia,

¿sí o no, don vicente?

natalia: abdul, no me hagas

sentir peor.

carmen: fue un accidente,

mi hija, a cualquiera le pasa.

lupita: es que estaban

bien babosos.

vicente: se dice "rijosos".

carmen: yo estaba pensando

que para la boda

no les voy a poder hacer

cosas tan sofisticadas.

pensaba, pues, cocinar yo.

ya lo hablé con natalia,

aunque ella insistió

que lo platicáramos

contigo, diego.

rodrigo: por mí puede cocinar

lo que quiera, suegra.

usted es garantía.

carmen: gracias, mi hijo.

rodrigo: ¿y--y con qué piensa

deleitarnos?

carmen: pensaba hacer moronga

y huevito en salsa verde,

taquitos de chicharrón prensado.

vicente: ¿tacos para una boda?

pero ¿cómo se le ocurre, señora?

carmen: entonces, ¿qué,

don vicente?

¿mole?

también se lo voy a hacer,

claro que sí, faltaba más.

es que...

es mi primera hija

que se casa,

figúrese.

irene: bueno,

ustedes de plano,

ya están hablando de celebración

y ni siquiera ha tomado diego

la palabra para pedir la mano

de natalia,

motivo por el que estamos

aquí todos, ¿no?

rodrigo: tienes toda la razón,

tía.

atención a todos, por favor,

gracias por estar aquí

hoy reunidos para celebrar

este gran acontecimiento.

desde que te vi por primera vez,

supe que ibas a ser para mí

y para nadie más.

también supe que aunque

nos separan muchas cosas,

nos une la más importante,

el deseo...

vicente: [carraspea]

rodrigo: el deseo por construir

una vida juntos.

carmen: ah.

[ríe]

rodrigo: me siento orgulloso

de haberle ganado la partida

a quienes pensaron

que esto iba a ser imposible,

y ya les vi la cara...

la cara de felicidad,

ahora que saben que por fin

voy a cumplir mi deseo, ¿no?

señora carmen,

abdul,

paolo,

brigitte,

lupita,

y a usted, padre,

les pido formalmente

la mano de natalia.

carmen: no solo te doy la mano,

si no a mi hija entera.

rodrigo: ¿qué te parece

que nos casemos

en 15 días, mi amor?

Cargando Playlist...