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De Que Te Quiero Te Quiero Capítulo 42

2 May 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

[música]

irene: gracias por venir,

estuve a punto de volver a caer.

alonso: estoy seguro

de que no lo hubieras hecho,

pero qué bueno que me llamaste.

irene: ¿tú crees en mí?

alonso: completamente.

irene: gracias, gracias,

no sabes cómo te agradezco

que confíes en mí.

[llora]

eleazar: me cuesta un poco

de trabajo creer

que estás a punto

de sentar cabeza, chato.

chato: ¿de veritas?

en la vida siempre llega

el momento de hacerlo,

pues, además lo bailado

ya nadie me lo quita. [ríe]

eleazar: ah, eso que ni qué,

porque de seguro eras tremendo,

¿eh?, debes tener tu historia.

chato: pues, como todos,

unos más, otros menos.

eleazar: ¿y cómo es que después

de tantos años así, de la nada

te salió el cariño por lupita?

chato: pues es que yo no creía

en eso de que la sangre llama,

pero así fue y cómo no me voy

a encariñar con alguien

como ella,

si--si es un angelito.

eleazar: y a poco

en todo este tiempo,

¿no te comprometiste con nadie?

tú sabes, una relación seria.

chato: bueno,

de que hubo mujeres, las hubo,

pero ni una como carmen.

híjole, de pleno fui

el más bruto de los hombres

al dejarla plantada

en la iglesia.

pero ahora voy con todo, ¿eh?

sí, señor.

a ver, falta poco.

y es hora de ir por mi hija.

¡joven, joven!

la cuenta, acá, aquí.

natalia: diana no puede atentar

contra su propio hijo,

tienes que hablar con ella,

a lo mejor a ti sí te escucha.

juancho: hija, ¿y no será

que te está chantajeando?

eso lo dice bien claro,

sólo quiere que te alejes

de diego.

yo no creo que se atreva

a hacer algo así.

natalia: papá juancho,

esa mujer es capaz de todo.

aunque yo me alejara de diego,

él está decidido a divorciarse

y a ella nadie le va a quitar

de la cabeza

que es por mi culpa.

juancho: bueno, ¿y por qué

no se lo dices a diego?

yo pienso que sería lo mejor.

natalia: lo pensé, pero--pero

si se lo digo,

seguro la va a enfrentar

y ya ves lo que dice,

capaz que cumple su amenaza.

por favor, papá juancho,

habla con ella, te lo ruego.

juancho: [suspira] bueno,

está bien, voy a intentarlo,

pero si no logro nada,

no habrá más remedio

que decírselo a diego,

¿de acuerdo?

¿tienes la dirección de su casa?

natalia: sí, te la apunto.

lupita: ¿y tú qué haces aquí?

eleazar: vengo por ti.

lupita: no me puedo ir contigo,

el chato dijo

que iba a venir por mí.

eleazar: venimos juntos,

está en el coche, mira.

lupita: y, ¿por qué no se baja?

eleazar: eh, bueno, es que está

un poco indispuesto, ¿sabes?

lupita: ¿y qué es indispuesto?

eleazar: [suspira]

vicente: siempre tengo la razón,

claro que se fue a tomar,

no falla, irene nunca va a dejar

de ser una alcohólica.

pero sólo a diego

se le puede ocurrir

que va a cambiar.

a ver ahora adónde diablos

la va a ir a encontrar,

nos ha hecho cada escándalo.

rosa: cálmese, don vicente,

está muy agitado.

vicente: ¿y cómo no lo voy

a estar?

tener una borracha en la familia

es una vergüenza...

[gime]

rosa: ay, ¿qué le pasa?

vicente: no, nada, nada, nada,

es sólo una palpitación,

es taquicardia, pero, no, no,

se me quita, se me quita.

rosa: ¿quiere que le llame

al servicio médico?

vicente: no, no, no, mira,

mejor llévame a mi casa,

por hoy ya fue suficiente

de sorpresitas.

rosa: sí, don vicente, vamos.

chato: [ebrio] ¿cómo estás,

mi hijita?

lupita: ¿qué tienes, chato?

¿por qué hablas así?

chato: es que me siento

un poquito mal

por andar comiendo en la calle,

me dio un intoxicado

de aquellas.

lupita: ¿quién te manda?

mi mamá dice que en la calle

nunca hay que comer.

no sabes cómo hacen la comida,

a lo mejor

y ni se lavan las manos.

eleazar: yo se lo dije, lupita,

pero es necio hasta la pared

de enfrente.

yo creo que el chato

va a necesitar unas inyecciones.

chato: no, no, inyecciones no,

ahorita se me pasa.

paolo: ¿qué pasó, eleazar?

¿qué hubo, chato?

¿qué hacen aquí?

chato: pues, ¿cómo qué?

vine por lupita

y también por ti,

para que no te sientas. [ríe]

paolo: ¿qué traes, chato?

lupita: está enfermo de la panza

porque comió en la calle.

paolo: ah, ¿y tú le crees?

lo que tiene

es que está borracho.

lupita: ¿estás borracho?

chato: eh, alegre,

que es distinto,

nomás me tomé unas cervecitas

con eleazar para festejar

que es el mero mero

de homicidios.

platícale, cuñado.

lupita: ¿tú también? me chocan

los mentirosos, no me hablen,

me cae gorda la gente que dice

mentiras, vámonos, paolo.

paolo: tss.

irene: gracias.

alonso: mientras te preparo

un té, cuéntame,

¿qué fue lo que pasó

con tu papá?

irene: pues, que llegó

de sorpresa a la oficina

y descubrió que estamos

trabajando en un proyecto

de la confección de ropa.

alonso: ¿y él no sabía nada?

irene: no, diego y yo queríamos

decírselo cuando ya fuera

un hecho y cuando estuviera

funcionando, porque

sabíamos que de otra manera

no lo iba a autorizar.

alonso: conociéndolo

se debe haber molestado mucho.

irene: imagínate, me gritó

con todas sus letras

que jamás,

jamás confiaría

en una alcohólica,

en una enferma como yo.

alonso: irene,

tienes que aprender

a lidiar con eso.

si tú estás segura de ti misma,

nada ni nadie te va a hacer

dudar de lo que eres,

de lo que has hecho,

ni él ni nadie tiene

derecho a descalificarte.

irene: no, no es fácil,

es mi padre

y él sabe tocarme exactamente

ahí donde--donde más me duele.

[solloza]

[música]

irene: y salí huyendo

al sentirme tan menospreciada

y lo único que pensé

era que necesitaba un trago

y me fui a un bar,

pero cuando tuve esa copa

en mis manos,

pensé en ti y me frené.

y recordé palabra por palabra

lo que--lo que decía ese mail

que me mandaste.

el sentirme amada y querida

por ti me dio esa fuerza

para detenerme.

alonso: irene.

irene...

[timbre]

juancho: buenas tardes,

disculpe, ¿es la casa

de la familia cáceres?

lala: sí, padre,

¿qué se le ofrece?

juancho: ¿se encuentra

la señora diana?

lala: sí, pero no creo

que lo pueda recibir.

vicente: ¿qué hace usted aquí?

juancho: vengo a ver

a la señora diana,

es urgente que hable con ella.

vicente: lala, hazlo pasar

a mi estudio,

en un momento voy para allá.

lala: sí, señor.

padre, por aquí, por favor.

juancho: gracias.

diego: ¡natalia!

natalia: ¿diego? ¿qué pasó?

diego: renuncié a caprico.

natalia: ¿qué?

diego: mi abuelo no quiere

que mi tía y yo desarrollemos

el proyecto de la ropa.

natalia: ay, dios,

qué barbaridad,

¿y cómo está la señora irene?

diego: mal, muy mal,

mi abuelo debe haberle hecho

pasar tan mal momento

que recayó.

natalia: ¿cómo que recayó?

¿en qué?

diego: ¿no sabías?

mi tía es alcohólica.

natalia: ¿y desde cuándo

es alcohólica?

diego: bien, bien no sé,

hubo un tiempo que mi tía

estuvo fuera de la casa

y no sé si ahí empeoró

o fue desde antes.

natalia: ay, pobrecita,

debe de haber sufrido mucho

para que se haya tenido

que refugiar en el alcohol.

¿y dónde está ahora?

diego: no tengo idea,

mi abuelo marcó a su celular

y le contestaron de un bar,

se quedó ahí su celular.

le dijeron que se fue

con un hombre y no tengo idea

de dónde buscarla.

natalia: ¿ha pasado otras veces?

diego: sí, no sabemos de ella

hasta que llama

o llama la policía

avisando que está por ahí.

natalia: bueno, ojalá no llegue

a tanto y se comunique pronto,

no te preocupes.

vicente: ¿qué es eso tan urgente

que tiene que hablar

con la esposa de mi nieto?

juancho: si no le molesta,

me gustaría hablarlo con ella

personalmente.

vicente: diana

no lo va a recibir,

así que hable o retírese.

juancho: bueno, señor cáceres,

diana amenazó con abortar

a su bebé.

vicente: pero ¿quién le dijo

semejante estupidez?

juancho: eso es lo de menos,

señor cáceres--

vicente: ¡se equivoca!

seguramente se lo dijo la tipa

esa que fue usted a defender

el día que se metió

en mi empresa.

¿usted cree que le voy a hacer

caso a las intrigas

de esa mujer?

desde que apareció en la vida

de mi nieto lo único

que ha ocasionado son problemas.

juancho: yo no vine a hablar

de eso,

sino del riesgo

que corre su bisnieto.

estamos hablando de la vida

de una criatura inocente,

abra los ojos, señor cáceres,

no vaya a lamentar

el no haberme escuchado.

vicente: usted no va a venir

a mi casa a decirme

lo que tengo que hacer

y menos voy a hacer caso

de chismes, puede retirarse.

juancho: con permiso,

señor cáceres,

espero que no se arrepienta.

buenas tardes.

tiburcio: buenas tardes.

juancho: con permiso.

tiburcio: pase.

vicente,

el cura que se acaba de ir

es el de tuxpan, él recogió

a su nieta la noche que la dejé

en el pesebre.

juancho: natalia, soy yo.

natalia: sí, papá juancho,

¿qué pasó?

juancho: no pude hablar

con diana,

apareció el señor cáceres

y no me lo permitió.

pero a él sí le dije

a lo que venía,

para que se hiciera cargo

de la locura de esa mujer.

natalia: ¿y cómo lo tomó?

vicente: no me hizo caso,

no soy santo de su devoción,

cualquier cosa que venga de mí

no lo va a tomar a bien.

lo siento, hija,

no pude hacer más.

natalia: de todos modos gracias,

papá juancho.

diego: ¿qué pasa?

natalia: [suspira]

diego, no te lo quería decir,

se trata de diana.

lee esto, por favor,

pero te ruego que lo tomes

con la cabeza fría,

prométeme que no vas a hacer

ninguna locura, ¿sí?

vicente: ¿estás seguro,

tiburcio?

tiburcio: sí, jamás olvidaría

esa cara, era él.

y si llegó hasta aquí

debe ser por algo.

don vicente, es una señal,

debemos de hablar con la verdad.

vicente: no digas estupideces,

así viniera el dios padre,

yo ya tomé una decisión.

tiburcio: pero don vicente,

él debe saber

dónde está su nieta.

vicente: ¡no me interesa!

mi nieta está muerta.

eso es lo que creen todos

y lo que van a seguir creyendo,

es la última vez que vuelves

a tocar el tema, ¿entendido?

tiburcio: sí, señor,

como usted diga.

vicente: ¡ahora, lárgate!

y olvídate que ese padre

estuvo aquí.

tiburcio: sí, sí, señor, sí.

[música]

[música]

alonso: no sabes las veces

que soñé con este momento.

irene: yo tenía tanto miedo

de entregarme, dios mío.

alonso: ¿por qué?

irene: porque--porque

no estoy segura de nada,

porque no sé cuánto pueda durar

este amor,

y no sé que va a ser de mí

cuando se acabe.

alonso: ¿y por qué se tendría

que acabar?

al contrario, este amor

va a crecer cada día más.

no se va a acabar nunca,

yo te he amado toda mi vida

y lo voy a seguir haciendo.

irene: shh, no hagas promesas.

alonso: tienes razón,

no son necesarias,

te lo voy a demostrar.

diego: diana está

completamente loca.

natalia: perdóname

que no te lo haya mostrado

antes, pero me moriría

si le pasara algo al bebé

por mi culpa y lo sigo temiendo.

por eso le pedí a papá juancho

que fuera a hablar con ella.

diego: ¿consiguió algo?

natalia: no, tu abuelo

no lo dejó.

diego: me lo imagino,

le debe haber cerrado la puerta

en la cara.

lo siento mucho, agradécele

de mi parte su respaldo.

natalia: ¿qué vas a hacer?

diego: no lo sé,

pero por lo pronto

tener mucho cuidado,

al igual que tú,

la creo capaz de todo.

voy a pedirle consejo a alberto,

quizá legalmente

se puede hacer algo.

alberto,

necesito hablar contigo

con carácter urgente.

de acuerdo, voy para allá.

me voy, mi amor,

esto necesita que se atienda,

pero ya.

natalia: sí, suerte, calma.

[suspira]

chato: ya, lupita, perdóname,

de verdad, es que me puede mucho

que estés enojada conmigo.

mira, no es pretexto,

pero hay momentos en la vida

que a uno le dan ganas

de distraerse un poco

y eso fue lo que hice.

lupita: te hubieras ido al cine

o al parque,

pero preferiste

irte a emborrachar.

como cuando abandonaste

a mi mamá,

¿por qué lo hiciste?

chato: pues, por menso, mi hija,

¿por qué más?

yo quería mucho a tu mamá,

nada me hacía más feliz

que ella.

pero a veces los hombres

no sé que tenemos en la cabeza

que, pues, que no valoramos

lo que tenemos

y lo que más me puede

es que me perdí

los primeros años

de un angelito como tú.

ojalá algún día me perdones.

lupita: está bien, te perdono,

pero con una condición.

chato: la que quieras.

lupita: que te portes bien

y no te vuelvas a emborrachar.

chato: trato hecho,

vengan esos cinco, eso.

[teléfono]

alberto: ¿sí, marta?

marta: licenciado,

el ingeniero cáceres está aquí.

alberto: que pase, gracias.

¿qué pasó?

diego: lee esto,

diana se lo mandó a natalia.

alberto: ¿qué le pasa a diana?

está loca.

diego: no tienes que decírmelo,

¿atentar contra la vida

de su propio hijo?

es demasiado.

alberto: ah, y súmale

el intento de homicidio

en tu contra.

diego: tenemos que hacer algo.

alberto: vámonos por el recurso

de interdicción.

si logramos demostrar

que diana es una mujer inestable

y con tendencias suicidas,

un juez emitirá una orden

para que se interne

en una clínica especializada,

donde puedan ver por su salud

y la de tu hijo.

diego: adelante,

has lo que tengas que hacer.

alberto: pues, necesitamos

una evaluación médica.

diego: hablemos con alonso.

buenas tardes, rebeca,

¿se encuentra alonso?

rebeca: no, ingeniero,

salió y no ha regresado,

¿quiere que le dé algún recado?

diego: que me hable

a mi celular por favor, gracias.

quién sabe dónde está,

no ha regresado

a su consultorio.

alberto: al rato se comunica

contigo, sino yo lo localizo

y le comento.

mañana te voy a ver

a tu oficina.

diego: olvídalo,

ya no tengo oficina,

renuncié a caprico.

alberto: ¿qué?

diego: diferencias

con mi abuelo.

se opuso rotundamente

al proyecto que tenemos

mi tía y yo de lanzar

una línea de ropa.

alberto: ¿y qué tanto poder

tiene tu abuelo en caprico?

diego: absoluto, es el dueño.

alberto: yo recuerdo

que tu abuela decía

que la empresa iba a ser

para ti, para rodrigo

y para irene.

diego: pues, no fue así,

mi abuelo resultó ser

el heredero universal.

irene: ay, me muero de hambre.

alonso: ay, yo también,

a ver qué improvisamos.

irene: ¿tienes--tienes pasta?

alonso: sí.

irene: ¿y orégano o albahaca?

¿algo así?

alonso: ay, mi amor,

estás en la casa

de un hombre soltero,

no pidas mucho.

irene: bueno, no importa,

a ver qué improviso con--

con lo que tienes.

alonso: pellízcame, por favor.

irene: ja, tonto.

alonso: no, no, no,

mejor no me pellizques,

porque si es un sueño,

no quiero despertar.

irene: esta es la realidad,

mi querido doctor

y es nuestro presente.

lo único que quiero

que quede en el pasado

son todos los miedos

y toda la inseguridad.

alonso: así va a ser, mi amor

y yo te voy a ayudar.

tiburcio: es él, pero

¿a qué vino a ver a don vicente?

no creo que lo haya mandado

a llamar, si ni siquiera sabía

que era el padre de tuxpan,

no entiendo nada.

no entiendo.

¿y si hablo

con la señorita irene?

no, no, eso no,

mejor voy a buscar al padre

y le digo que yo sé

quién es la madre

de la bebé que encontró

hace años en el pesebre.

lala: viejo,

a que no sabes quién llegó.

diego: alina.

alina: estoy aquí

para que me expliques

todas las bajezas

que le has estado haciendo

a mi hija.

¿te parece válido

que haya tenido que suspender

una expedición

por tener que venir a defender

a mi hija de su propio marido?

diego: no sé que le habrá dicho

diana, pero su hija

no es ninguna víctima, alina.

diana: no lo oigas, mamá.

solamente está tratando

de enlodarme,

es lo único que ha hecho

todo este tiempo.

diego: ni siquiera

delante de tu madre

puedes dejar de decir mentiras.

¿hasta dónde llega tu cinismo,

diana?

necesito hablar con usted

a solas.

diana: no, yo quiero

estar presente,

la vas a tratar de enredar.

diego: alina, por favor,

pase al estudio.

diana: no, no, mamá,

sólo te va a echar mentiras.

diego: no voy a hablar contigo

presente, pase, por favor.

[música]

alina: no me fue nada fácil

dejar mis investigaciones

por venir a abogar por mi hija.

¿qué te pasó, diego?

siempre pensé

que eras una persona educada.

diego: yo no he maltratado

a diana en ningún momento,

esto no es más

que una vil mentira.

alina: ah, por favor,

no me hubiera llamado

si no estuviera en una situación

desesperada.

diego: no fue ella

quien la llamó, fui yo.

alina: ¿tú?

diego: sí, yo,

estaba tratando de localizarla

para pedirle su ayuda.

el comportamiento de diana

es insostenible, no come,

le llama engendro

al niño que lleva dentro,

me disparó con un arma.

alina: no, no puedes

estar hablando de mi hija.

diego: así es como están

las cosas.

ciertamente nuestra relación

estaba mal desde hace un tiempo,

pero todo se acrecentó

cuando descubrí

que tenía un amante.

alina: el que tiene una amante

eres tú.

diego: no, ella me fue infiel.

con decirle que hasta tuvo

el cinismo de traer a su amante

a la casa,

presentándonoslo como su primo.

alina: no, no puede ser,

esto es una calumnia.

diego: se lo puedo probar.

alina: ¿ah, sí? ¿cómo?

diego: con un video

en el que se delata.

alina: quiero verlo.

irene: bueno, ¿nos vamos?

alonso: si no queda de otra.

[timbre]

alonso: es alberto,

¿qué hacemos?

irene: pues-- pues ábrele,

yo-- yo me escondo.

alonso: no, ¿cómo crees?

ahora, que si quieres

le abro la puerta

y que se entere de una vez

de lo nuestro.

irene: no, shh, no,

esperamos a que se vaya.

alonso: bueno.

irene: esperemos.

[teléfono]

[celular]

alonso: ay, es él.

irene: pues, ya, contéstale

e invéntale que estás

en otro lugar y ya, que se vaya.

alonso: ¿có--?

irene: ya.

alonso: ¿bueno?

alberto: ¿dónde estás?

alonso: en el consultorio.

alberto: vengo de allá,

estoy afuera de tu departamento,

vi tu coche ahí abajo.

alonso: es que, no lo saqué,

amaneció con la batería baja.

alberto: bueno y a todo esto,

¿en dónde estás?

alonso: en una cita.

alberto: ah,

¿y quién es la afortunada?

alonso: karina.

alberto: órale, ¿no que no?

oye, ¿y como a qué hora

crees que te desocupes?

alonso: en un rato.

alberto: ah bueno,

entonces aquí te espero,

me urge hablar contigo de diana,

parece que ahora sí

se le botó la canica.

alonso: no, no, no, no, eh,

mejor nos vemos en tu casa.

alberto: bueno,

¿para qué, hombre?

¿para qué vas hasta allá?

aquí te espero.

alonso: no se va a mover

de aquí, me va a esperar.

irene: bueno, ¿y qué hacemos?

alonso: espero que eleazar

esté en su casa.

[teléfono]

eleazar: bueno.

alonso: eleazar, soy yo,

alonso, ¿estás en tu casa?

eleazar: no,

traigo una extensión

en mi unidad,

¿adónde crees que marcaste,

galeno?

alonso: ay, necesito

que me hagas un paro,

estoy en mi departamento

y alberto está allá afuera

esperándome.

tienes que distraerlo

para que yo pueda salir.

eleazar: ¿y por qué

tanto misterio?

alonso: es que estoy con alguien

y no quiero que la vean,

mejor luego te explico.

eleazar: ah, ah, ya entiendo,

no te preocupes,

ahora veo cómo lo distraigo.

eleazar: ¿alberto?

¿qué haces aquí?

alberto: estoy esperando

a alonso.

eleazar: pues en lo que llega

¿te invito un café?

alberto: ¿que no ibas de salida?

eleazar: iba a ver al conserje,

pero, no me urge, pásale,

está abierto.

alonso: campo libre, vamos.

eleazar: sólo quería corroborar

mis sospechas.

irene: ¿sus sospechas?

ay, alonso.

[música]

>> [video] te he demostrado

el hombre que soy durante años.

¿o qué? ¿no te gusta

cómo te hago el amor?

diana: tengo que aceptar

que en eso eres el mejor.

tú sabes cómo llevarme al cielo,

no hay nadie como tú en la cama.

alina: basta.

¡diana!

diana: ¿qué pasa?

¿ya te convenció

con sus mentiras?

alina: quiero que me des

una explicación de lo que diego

me acaba de mostrar.

diana: ¿qué le mostraste?

¿el estúpido video?

mamá, lo mandó a hacer

para entramparme.

alina: no tienes vergüenza.

diana: él me orilló, mamá.

desde que nos casamos

no he sido más que un mueble

para él y ahora

una maldita incubadora.

a ver, ¿por qué no le hablas

de tu amante? de la infeliz esa

que tienes trabajando contigo.

lala: aquí está su té,

don vicente.

vicente: gracias, lala.

lala: ¿ya sabe que llegó

la mamá de la señora diana?

vicente: ¿qué?

lala: sí, señor,

llegó en la tarde,

está hablando con diego

en el estudio.

vicente: le dije a diego

que no la llamara.

irene: oye, ¿y qué era?

¿tu vecino de confianza?

alonso: sí, sí, no te preocupes,

ya va a haber una oportunidad

para que lo conozcas.

irene: no, pero no.

alonso: ¿no, qué?

irene: no, nos podemos ir

en tu coche,

alberto va a descubrir

que le mentiste.

alonso: [ríe]

irene: ¿de qué te ríes, menso?

alonso: de que

nos estamos comportando

como unos adolescentes.

ya, súbete, alberto

no va a bajar.

eleazar de seguro lo tiene

bien entretenido, vamos.

diego: lo que me preocupa

es la salud del bebé.

diana: ¿ves? para él

no soy más que una incubadora,

escucha cómo me desprecia.

vicente: ¿qué está pasando aquí?

buenas noches, señora.

¿puedo saber a qué se debe

su presencia?

alina: vine a cumplir

con mi deber de madre.

vicente: ¿usted?

nunca ha sabido

lo que es ser madre.

desde que diana era una niña

la dejó abandonada

a la buena de dios

por sus extravagancias

de arqueóloga barata.

alina: ¿cómo se atreve

a descalificar mi trabajo

de esa manera?

vicente: ¿cómo se atreve usted

a presentarse como si fuera

una mujer ejemplar?

alina: no vine a discutir

con usted.

estoy muy cansada

de tantas horas de viaje,

tengo que pensar con claridad

sobre la situación.

mañana, con la mente

más despejada, hablamos.

vicente: me parece muy bien.

diego, dile al chofer

que la lleve a su hotel.

alina: ¿hotel? ¿qué, no tienen

un cuarto de huéspedes?

vicente: claro que tenemos,

pero da la casualidad

de que lo está ocupando diego.

así de bien están las cosas

con su hija.

alina: bueno, entonces

me quedo en el cuarto con diana,

vamos a tu cuarto hija.

vicente: te dije

que no la llamaras.

diego: cuando lo hice

no la encontré

y después le llamó diana

y le contó su versión,

el resto ya lo sabes.

vicente: a ver

si no se complican más

las cosas con esta loca aquí.

diego: [suspira]

carmen: no, la verdad

es que lo que están haciendo

está muy bonito.

brigitte: más de la mitad

yo los diseñé, mamá.

carmen: ay, qué bien, mi hija.

el único que no me gusta es ese,

es que ese cuello que tiene ahí

está muy feo.

natalia: buenas noches.

carmen: ay, mi hijita,

ya me dijo brigitte

lo que pasó.

no te preocupes, ya saldrá algo,

mientras me ayudan en la fonda.

bueno, voy a poner la mesa

para cenar.

alonso: servida, mi amor.

ay, es que, no-- no quiero

separarme de ti.

irene: ya, dame un beso

y vete que alberto

te está esperando.

[celular]

alonso: ya voy para allá,

alberto, ahí te veo.

alina: la última excavación

que hicimos en birmania

nos arrojó pruebas contundentes

de la ascendencia birmana

en las tribus naskapí,

al norte de canadá...

irene: buenas noches.

diego: ¡tía!

estábamos preocupados por ti.

irene: sí, me imagino

que pensaron los peor,

pero ¿ya ven?

no soy la misma de antes,

estoy bien.

alina, no sabía

que estabas en méxico.

alina: ni yo

que habías regresado a tu casa.

irene: papá, ¿podemos retomar

lo que dejamos pendiente?

vicente: sí, si, sí,

vámonos, vámonos.

alina: ¿qué, no van a cenar?

diego: cenen ustedes,

nosotros tenemos que arreglar

algunos asuntos.

alina: qué familia tan rara.

diana: así es siempre,

si no eres cáceres, no cuentas.

[música]

irene: no lo voy a negar,

después de discutir contigo,

me dieron ganas

de volver a beber.

pero no lo hice, papá, no tomé

una sola gota de alcohol.

vicente: ¿y por eso te fuiste

con un hombre

y dejaste tu celular en un bar?

eso sólo lo hace una borracha.

irene: no me fui

con ningún hombre

y si dejé el celular

fue por un descuido.

vicente: no te creo.

irene: a ver, no estás viendo

que estoy sobria.

¿de qué otra manera

puedo convencerte, papá?

mira, ya, olvidemos lo que pasó

en la mañana.

el proyecto es viable,

¿por qué no te das

la oportunidad de analizarlo?

y una vez que lo conozcas,

tú solo te vas a convencer

de que es factible.

vamos, papá,

eres un hombre de negocios.

vicente: olvídalo,

dije que no y es no.

diego: ni modo, tía,

tendremos que llevarlo a cabo

solos, yo estoy contigo.

irene: no, diego, no tienes

por qué sacrificarte.

diego: no,

no es ningún sacrificio,

creo firmemente

en nuestro proyecto,

y no tenemos ya nada

más que hablar, con permiso.

vámonos, tía.

vicente: van a acabar

en la ruina, par de imbéciles.

alina: tengo que reconocer

que la comida en esta casa

siempre ha sido buenísima.

mmm, estas crepas

están deliciosas.

¿qué, a ti no te gustaron?

diana: ah, no sé

cómo puedes tener apetito

después de esa discusión.

alina: cuando comes

puras latas por meses,

no sabes cómo agradeces

una comida como ésta.

bueno, ya que estoy aquí,

dime qué quieres que haga.

diana: mamá, necesito

que seas mi aliada en todo.

alina: dinero no me pidas, ¿eh?,

ya sabes que no tengo.

diana: dinero es el que quiero

sacarle a diego,

tú me tienes que ayudar.

[teléfono]

¿roger?

no, ¿cómo les fue?

¿qué encontraron?

no, ¿cuántas vasijas?

¿dos? eso sí es un hallazgo.

¿de qué tamaño?

eleazar: va un abogado, ¿no?

con su hijo a su hacienda

ganadera y el hijo le pregunta

al abogado:

"papá, ¿todo lo que veo

a mi alrededor es ganado?"

"no, hijo, es robado".

[ríen]

alberto: bueno, ya te sabes

este que son tres amigos,

uno se llamaba tonto,

el otro nadie y el otro ninguno.

tonto va y le dice al policía:

"nadie se cayó al pozo

y ninguno lo está ayudando",

entonces el policía le responde:

"¿usted es tonto?",

"sí, mucho gusto".

[ríen]

eleazar: dios mío, no sé cuáles

son peores, si los que cuentas

tú o los que cuento yo.

[timbre]

alberto: ese debe ser alonso.

eleazar: pásale, galeno.

alberto: ¿y esa sonrisa?

uy, más rápido cae un hablador

que un coco, tanto que renegabas

de karina y ahí ves.

alonso: pues, ya, olvidémonos

de karina.

a ver cuéntame,

¿ahora qué pasó con diana?

alberto: le mandó a natalia

un mail en donde dice

que si no deja a diego

va a atentar contra su bebé.

diego quiere que la valores,

si logramos comprobar

su inestabilidad es muy probable

que un juez dé una orden

para que sea internada

en una clínica especializada.

diego: quiero decirte

que estoy muy contento

de que no hayas recaído, tía.

irene: [ríe]

diego: te confieso

que yo también llegué a pensar

que te ibas a volver a refugiar

en el alcohol.

irene: pues, sabes que no.

y ahora cuéntame,

¿qué pasó con las cosas

que había en la oficina?

diego: natalia y brigitte

se las llevaron a su casa,

allá está todo.

irene: ay, qué pena todo

con ellas, no les di

una explicación,

me salí casi corriendo.

las pobres se han de haber

asustado mucho.

tengo que llamarles

y les voy a decir

que vamos a seguir

con el proyecto

fuera de caprico.

diego: fue un día fatal.

sabes que encima de todo

diana le envió a natalia

un mail amenazando

con que si no me deja,

va a atentar contra mi hijo.

irene: no, bueno, esa mujer

está loca.

alonso me dijo que--

diego: ¿al--alonso te dijo?

irene: bueno,

en una de mis terapias,

alonso me dijo que eso es así.

que hay mujeres

que están tan mal de su cabeza

que recurren a métodos

muy bajos

para conseguir lo que quieren.

diego: justamente

lo que diana está haciendo.

alberto: mañana a primera hora

te veo en tu consultorio

para entregarte los papeles

que tengo que presentar al juez.

bueno, gracias por el café.

nos estamos viendo.

eleazar: cuando quieras.

vaya bronca trae diego.

ojalá todo se solucione

para bien.

¿de plano creen que sea capaz

de atentar contra su propio

hijo?

alonso: de diana

se puede esperar todo.

oye, eleazar,

con respecto a irene,

ella no quiere

que nadie sepa lo nuestro.

eleazar: no te preocupes,

entiendo.

elena: aquí, en su casa,

va a estar mejor, maestro.

ya debe de estar harto

del hospital, a ver.

tadeo: algo,

¿cuántos días estuve?

elena: tres, a ver.

tadeo: son muy pocos

para haber vuelto de un viaje

a nueva york.

me gustaría hablarle a irene,

pero no quiero que me vea mal,

voy a esperar un poco.

elena: ¿por qué no le dice

la verdad?

se ve que ella lo aprecia mucho

y podría ser un gran apoyo

para usted.

tadeo: no, no quiero

preocuparla, la pobre

se la ha pasado bastante mal,

no quiero ser una preocupación

más en su vida.

[timbre]

irene: buenos días,

señora, ¿cómo está?

carmen: bien, gracias.

irene: pues, me apena mucho

lo que pasó ayer,

pero que no decaiga el ánimo,

porque hacemos un gran equipo

y vamos a sacar esto adelante.

carmen: ¿o sea

que van a regresar a caprico?

irene: no, no, vamos a buscar

un local donde montar el taller.

tenemos que confeccionar

el resto del muestrario

y hay mucho trabajo por delante,

¿eh?

natalia: ¿por qué no--?

¿por qué no trabajamos aquí

en lo que encuentran un local?

brigitte: ay, eso

estaría perfecto.

irene: no, no, ¿cómo creen?

yo no quiero causar molestias.

natalia: no, nosotras encantadas

¿verdad, mamá?

carmen: si ustedes quieren,

por mí no hay ningún problema.

irene: está muy bien,

pero solamente

mientras encontramos otro lugar.

natalia: bueno, pues, a trabajar

se ha dicho.

porque con el apoyo de todos,

hoy nace la línea de ropa

"irene cáceres".

todos: [ríen]

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