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De Que Te Quiero Te Quiero Capítulo 39

28 Abr 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

luz: el pobre chato

ya hasta de ti tiene celos.

[ríe]

no sé de dónde sacó que tú

estabas enamorado de carmen.

eleazar: ¿yo, enamorado

de carmen?

ahora sí que se voló la barba

este chato.

luz: pues como los ve

muy unidos,

malinterpretó el cariño

que se tienen,

y súmale el cariño

que te tiene lupita.

eleazar: ah. ahora resulta

que quería que lo recibieran

con los brazos abiertos

después de tantos años.

luz: justamente eso fue

lo que le dije.

como sea, tú has estado siempre

al pendiente de los garcía.

es normal que te tengan cariño,

cómo tú a ellos, pues.

pero de ahí a que tú estés

enamorado de carmen,

vaya ocurrencia del chato.

[ríe]

eleazar: ¿y se fue convencido?

luz: pues más bien se fue

con la cola entre las patas,

porque yo le dije

que se olvidara

de esas tonterías,

y que si tanto

le interesaba carmen,

y de verdad está arrepentido,

pues, que le ofrezca matrimonio

y le cumpla como dios manda.

eleazar: mamá, no le pidas

peras al olmo.

el chato.

lupita: ¡mamá, ya nos vamos!

carmen: que les vaya bien,

mis vidas, se van con cuidado.

paolo: vamos, ma, anímate.

dicen que ese museo

está bien padre.

carmen: ay, mi hijo, quisiera,

pero ni me he bañado.

además, tengo mucho que hacer.

quiero lavar la ropa,

hacer mi lista de cosas

para la semana. en fin...

no se te olvide guardar

el boleto del museo.

la maestra te lo va a pedir.

lupita: no, mami.

también llevo mi cuaderno

para apuntar.

carmen: vayan con dios,

los espero a comer.

abdul, no sueltes a tu hermana,

y mucho cuidado en el metro,

por favor.

abdul: sí, ma. no te preocupes.

lupita: adiós, mami.

carmen: ay, amor.

adiós, mi amor.

adiós, mi negrito, cuídate.

paolo: bye.

>> natalia,

qué gusto verte.

¿cómo estás?

natalia: pues, te diré,

bien y mal.

bueno, creo que más bien,

todo bien.

>> bueno, por fin.

¿estás bien con diego?

natalia: sí, muy bien.

>> no, bueno,

ya con eso el resto se arregla.

cuando el amor está bien,

todo lo demás se acomoda.

natalia: no te creas.

con diego hay que tener

mucha paciencia.

el famoso divorcio

va para largo.

la cosa se complicó más

con el niño que van a tener.

>> no me digas

que resultó ser de diego.

natalia: sí,

y ya me voy porque quedé

de verlo para ir a desayunar.

luego te hablo.

diego: mi amor.

no sabes qué ganas tenía

de verte.

mira lo que te compré.

natalia: está lindísimo.

diego: es el primer regalo

que te hago como novios.

natalia: ¿en dónde quieres

desayunar?

aquí hay varios lugares.

podemos ir

a los churros del norte,

a la cocina de la tía güera,

al clavo de canela, a...

no sé.

carmen: ay, está helada el agua.

ese boiler está dando lata

otra vez.

[timbre]

[susurra]

[llaman a la puerta]

¡voy!

¿y ahora qué se les olvidó?

ay, abdul, ¿no te he dicho

mil veces que no salgas

sin las lla...?

ay, perdón.

es que pensé que eran mis hijos.

pásale, ahorita vengo.

me voy a ir a poner algo.

[grito]

chato: guau.

pégame, pero con las dos manos

para que se caiga la toalla

otra vez.

siento como que revivo.

no, yo creo

que ya no me voy de monje.

[música]

[música]

carmen: ¿por qué me miras así?

chato: es que no más de verte

me... me regresas la vida.

carmen: ay, ya.

no te hagas el gracioso.

chato: en lugar de llamarte

carmen,

deberías de llamarte gloria.

cada día estás más, más--

carmen: ay, no se te ocurra

decir una peladez.

chato: estas más guapa

que nunca.

tanto que si la belleza

fuera pecado,

no tendrías perdón de dios.

ay, carmela.

carmela, la sangre me hierve

nada más de tenerte cerca.

carmen: ay, ya, chato. ya.

chato: es que de tanto pensar

en ti,

tengo el corazón y el ánimo

hasta arriba

por estar a tu lado.

carmen: dije que ya.

mejor dime a qué viniste,

porque tengo muchas cosas

que hacer.

chato: vine...

vine a decirte que quiero

ser parte de tu historia,

cómplice de tus pecados.

cásate conmigo.

diego: ¿no se te antoja

que vayamos a chapultepec?

hace años que no me subo

a una montaña rusa.

natalia: no, yo no me he subido

ni me subiré.

diego: ¿por qué no?

se siente padrísimo.

ándale, anímate.

natalia: no, otro día.

hoy no nos va a dar tiempo.

diego: no, no empieces

con pretextos, es domingo.

natalia: no es pretexto,

mi amor, tengo que regresar

a comer a la casa,

y los domingos comemos

todos juntos.

diego: ¿cuándo vas a hablar

de lo nuestro con tu mamá?

natalia: no sé.

diego: ¿de veras es tan dura?

natalia: no,

es muy comprensiva

y muy buena gente,

pero como lo nuestro no es

de lo más normal, no creo

que le haga mucha gracia.

diego: no es normal,

pero no estamos haciendo

nada malo.

te quiero,

y te quiero bien.

quisiera convencerla a ella

de lo mismo.

ya sé qué vamos a hacer.

natalia: ¿qué?

diego: llegas con el peluche,

le dices que te lo regaló

tu novio, que soy yo.

natalia: ay, qué tonto eres.

[ríe]

>> ¿va a salir, señora?

diana: ¿algún problema?

>> no, bueno,

lo digo por el día de ayer.

me preocupa que vaya a cometer

una imprudencia.

diana: no seas igualada.

¿a ti qué te importa

lo que yo haga?

no debería darte explicaciones

porque no eres

más que una sirvienta,

pero para que lo sepas,

me voy a encontrar con diego.

¿contenta?

carmen: ¿casarnos?

ay, no, chato.

esa película ya me la sé

y no tiene un final feliz.

chato: esta es la segunda parte,

y en este final

es pura felicidad.

hazme la prueba que quieras.

te prometo que haré

el papel de mi vida a tu lado.

carmen: ay, sí, ¿cómo no?

lo mismo me dijiste hace años

y me quedé esperándote

en la iglesia

y nunca apareciste.

chato: olvidemos el pasado,

ahora es diferente.

carmen: ay, sí, ¿cómo no?

diferente porque ahora tienes

una hija, pero me cuesta mucho

creer en tus palabras.

chato: ¿qué puedo hacer

para que me creas?

haré lo que tu quieras.

soy capaz de todo

para demostrarte

que hablo en serio.

carmen: ¿lo que yo quiera?

chato: tus deseos son órdenes.

carmen: bueno, pues,

empieza por arreglar el boiler.

diego: no me quiero despedir.

natalia: yo tampoco.

nos vemos mañana.

diego: ¡natalia!

tu peluche,

y acuérdate que tienes

que decirle a tu mamá

que te lo regaló tu novio.

natalia: sí, le voy a decir.

carmen: ¿sabes o no de plomería,

chato?

chato: ah, pues, por supuesto

que "yes".

no más dame chance

de encontrar el problema.

¿y cuáles fueron los síntomas?

carmen: ¿cuáles síntomas?

chato: de cómo empezó a fallar,

pues, para que me entiendas.

carmen: ah,

es que me estaba bañando

y de repente se acabó

el agua caliente.

oye, ¿no será el termostato?

chato: ándale, eso mero.

sí, de seguro se desajustó

el "clutch", lo que provocó

que el termostato se fregara,

pero ahorita queda, ya verás.

¿sabes qué?

necesito que me eches la mano.

ya aflojé una pieza,

pero si suelto la llave,

no va a servir de nada.

mete tú la mano y la agarras.

mientras,

yo ajusto las perillas.

carmen: pero ¿no me voy

a quemar?

chato: no, no, ya cerré el gas.

por aquí.

carmen: a ver.

chato: por ahí.

carmen: ¿esa que está suelta?

chato: ajá.

esa, esa. esa.

carmen: espérame.

chato: sí, agárrala bien. eso.

carmen: ahí está.

chato: por ahí.

¿la tienes?

no la vayas a soltar, ¿eh?

carmen: apúrate, porque esto

está muy incómodo.

cochino, eres de lo peor.

chato: no, no te enojes.

dame un besito, ¿sí?

carmen: ¿qué besito ni qué nada?

suéltame.

chato: un chiquito.

¿que no sientes cómo me tienes?

carmen: pues claro que siento.

chato: por eso, uno chiquito.

natalia: ¡mamá!

carmen: ay, eh, hija.

no es lo que estás pensando.

estamos arreglando el boiler.

natalia: no.

no. yo no estoy pensando nada.

ay. mejor me voy.

carmen: ¡natalia!

¿ya viste lo que provocas?

¿ahora qué va a pensar mi hija?

chato: que somos

muy buenos plomeros, ¿no?

ya, ya, ya, pido paz.

a ver, déjame, termino

de arreglar el boiler.

a mí se me hace que ya quedó,

¿eh? ¿tienes unos cerillos?

carmen: aquí están, toma.

chato: gracias.

no, yo creo que ya quedó.

soy buenísimo para esto.

tranquila, es un boiler.

[explosión]

carmen: chato.

[ríe]

[música]

[música]

luz: hija,

¿qué pasó?

¿por qué traes esa cara?

pásale.

natalia: ay, madrina,

es que me encontré a mi mamá

y al chato muy acaramelados.

luz: válgame dios,

¿a dónde estaban?

natalia: en la zotehuela.

¿será que esto va en serio?

luz: no sé, hija.

lo que sí te puedo decir

es que anoche el chato estuvo

aquí pidiéndome consejos

sobre cómo reconquistar

a tu mamá.

natalia: ¿y qué le dijiste?

luz: pues que se comprometiera

con ella,

que le pidiera matrimonio.

natalia: madrina.

luz: la gente cambia,

y a mí se me hace que esta vez

el chato sí es sincero.

tú lo has visto.

ha procurado a su hija,

y se desvive en atenciones

con tu mamá.

¿qué más pruebas quieres?

carmen: mira nada más

cómo quedaste.

[ríe]

ahora sí que en serio

se te subió la temperatura.

chato: ya, no te burles.

para que veas de que...

de que siento, siento.

y ni en eso te voy a fallar.

ándale, ya di que sí.

ya te arreglé el boiler.

carmen: eres un sinvergüenza.

chato: esa no es una respuesta.

carmen: no, pues claro que no.

necesito tiempo.

chato: bueno, ok,

pues, te lo doy.

corre tiempo,

¿ya?

carmen: no,

y mejor ya vete.

ah, pero te vas por la sombrita

para que no te dé el sol,

porque no creo que sea

recomendable.

[ríe]

chato: está bueno, pues,

pero mañana vengo

por la respuesta.

carmen: [ríe]

parece que este

ahora sí va en serio.

>> diego,

¿y la señora diana?

diego: ¿qué? ¿no está aquí?

>> no, me dijo

que se iba a encontrar contigo.

diego: te mintió.

[tono de llamada saliente]

[celular]

diego: no entra la llamada.

voy a seguir insistiendo.

espero que no haga

otra barbaridad.

[tono de llamada saliente]

natalia: ¿se puede?

carmen: ay, hija,

claro que se puede.

¿dónde andabas?

natalia: fui a ver

a la madrina.

carmen: mi hijita,

lo que has visto

no es lo que parecía.

lo que pasa es que el chato

estaba arreglando el boiler y--

natalia: mamá, mamá,

no tienes que darme

explicaciones.

me sorprendí, eso es todo.

no pasa nada.

carmen: bueno, mi hijita,

lo que pasa es que--

natalia: pero nada.

mamá, ya pasó.

carmen: ¿qué crees, mi hijita?

el chato

me propuso matrimonio.

natalia: [resuella]

entonces, ¿sí se animó?

carmen: ¿cómo? ¿ya sabías

que me lo iba a pedir?

natalia: no, no, no, para nada,

pero, pues, era de esperarse.

ay...

desde que apareció,

no ha hecho otra cosa

que demostrar que te quiere.

¿y qué le respondiste?

carmen: ay, todavía no le doy

una respuesta.

natalia: ¿y qué piensas hacer?

carmen: pues antes de decidir,

le voy a poner ciertas pruebas

porque, aunque parezca sincero,

no quiero que me vaya a salir

con lo mismo de hace años.

natalia: te entiendo.

no debe ser fácil tomar

una decisión así, tan pronto.

carmen: pues si realmente quiere

formar un hogar,

antes tiene que conocer

el significado de esa palabra,

y con todas sus letras.

natalia: bueno, ¿y qué?

¿pudo arreglar el boiler?

natalia: pues...

de que prende, prende.

natalia: ¡mamá!

carmen: [ríe]

[timbre]

diana: ¿que usted no estaba

en la cárcel?

carmen: ¿y usted quién es?

diana: ¿está natalia?

carmen: ¿quién la busca?

diana: diana mendoza.

soy la esposa de diego cáceres.

carmen: no está. soy su mamá,

¿qué se le ofrece?

diana: que le diga a su hija

que deje en paz a mi marido.

su hija es una sinvergüenza

que se le metió por los ojos

a mi marido

hasta que hizo reventar

mi matrimonio.

y hoy por hoy, gracias a ella,

diego me está pidiendo

el divorcio.

carmen: en primera, mi hija

no es ninguna sinvergüenza.

y en segunda,

habría que ver quién hizo

reventar su matrimonio.

si mi hija o usted misma.

diana: ¿sabía

que estoy esperando

un hijo de diego?

carmen: ¿está embarazada?

diana: sí.

¡y la infeliz de su hija lo sabe

y no le importa

dejar a un hijo sin padre!

carmen: no le permito

que insulte a mi hija.

diana: no,

a una cualquiera no se le puede

llamar de otra forma.

carmen: ¡óigame, no le permito

que trate así a mi hija!

¡a mi casa

nadie viene a insultarla así!

diana: ¡no la estoy insultando!

sólo estoy diciendo lo que es.

¡es una interesada que anda

detrás de diego por su dinero!

nada más hay que ver

cómo viven, señora,

para darse cuenta

de que es una arribista.

carmen: está muy equivocada,

natalia no es

ninguna interesada.

diana: señora,

a leguas se nota

que quiere el negocio redondo.

alcahueta.

natalia: ¡a mi madre

no la insultas!

¡respétala!

diana: ¿qué respeto le puedo

tener a dos tipas como ustedes?

par de zorras.

carmen: espérate.

fuera de aquí. ¡fuera de aquí!

¡fuera de aquí!

diana: ¡suéltame!

¡deja a mi marido en paz

o te mato!

carmen: ¡dije "fuera"!

todas: [jadean]

natalia: mamá, yo--

carmen: no quiero escuchar nada.

diana: ¡zorras!

[teléfono]

diego: ¿qué pasó, mi amor?

natalia: diana.

diana estuvo aquí.

¡vino a insultarme

a mí y a mi mamá!

diego: no puede ser.

con razón no estaba aquí,

en la casa, cuando llegué.

voy para allá, y ahora sí tengo

que hablar con tu mamá.

[música]

[música]

tadeo: ¿cuánto

por tus pensamientos?

irene: no, no estaba

pensando nada.

tadeo: no te creo,

te conozco.

¿puedo adivinar?

irene: a ver.

tadeo: estabas pensando en...

[gime]

irene: ¿qué te pasa?

¿qué tienes?

tadeo: nada.

irene: ven, ven,

siéntate tantito.

¿qué hago?

tadeo: ¿te importaría

que regresáramos a la casa?

irene: no, no, claro que no,

vamos. vamos. a ver. te ayudo.

ay, tadeo.

diego: natalia.

[puerta]

diego: señora, ¿podemos hablar?

carmen: está bien,

vamos a la sala.

elena: aquí está la medicina,

maestro.

¿no prefiere irse a su recámara

para que esté más cómodo?

¿eh?

tadeo: creo que nos vamos

al hospital.

la crisis es muy grave.

elena: venga.

tranquilícese.

despacito.

carmen: ¿qué es

lo que me quiere decir?

diego: señora, quiero explicarle

cuál es la situación

con natalia.

carmen: ¿y qué me va a explicar?

¿mm?

gracias a usted, se rompió

la confianza entre nosotras

porque natalia

jamás me había ocultado algo

y ahora ha sido una tras otra.

natalia: mamá.

carmen: déjame hablar.

fue justo lo que tú no hiciste,

hablar,

y mucho menos con la verdad.

de veras no entiendo

cómo permití

que siguieras trabajando con él.

ahora hasta los insultos

de su esposa

tenemos que aguantar.

porque su mujer vino

a insultarme, a gritarme

que natalia lo dejara en paz

porque iba a tener un hijo suyo.

a ver.

diego: señora, lo que hizo diana

no tiene perdón,

pero yo quiero que sepa

que en todo esto

la menos culpable es natalia.

ella no tiene nada que ver

con la ruptura de mi matrimonio.

y yo cometí un error

al casarme con diana.

nunca nos llevamos bien.

pero de alguna manera,

nuestro matrimonio funcionaba.

hasta que descubrí

que desde hace tiempo

me engañaba con un hombre.

fue entonces cuando natalia

reapareció en mi vida,

y quiero decirle

que yo a su hija la respeto.

mi divorcio ya está en trámite

y pronto voy a ser

un hombre libre

para poder ofrecerle

todo el cariño

que natalia se merece.

[música]

[música]

diego: desde hace tiempo

quería hablar con usted,

y explicarle todo,

pero natalia temía su reacción.

natalia: mamá, discúlpame.

debí haber hablado contigo,

explicarte

cómo estaban las cosas,

y nada de esto hubiera pasado.

carmen: ven acá.

y, por lo que más quieras,

no te vuelvas

a callar las cosas.

¿que tú no sabes que lo único

que yo quiero en la vida

es tu felicidad? ¿eh?

natalia: sí.

carmen: bueno, ya.

vamos a olvidarnos

de lo que pasó.

diego: señora,

me apena mucho el mal momento

que diana le hizo pasar.

le ofrezco una disculpa.

carmen: ya, ya, ya, hombre, ya,

dije que nos olvidemos

de lo que pasó,

pero eso sí,

arregle sus problemas

antes de ofrecerle

algo serio a mi hija,

y amarre a esa mujer.

porque mire,

si vuelve a venir por acá,

va a conocer a carmen garcía.

>> señora,

ay, qué bueno que llegó.

el joven diego

la estaba buscando.

diana: ¿está aquí?

>> no, volvió a salir.

la ha estado llamando

a su celular.

diana: ah.

[llaman a la puerta]

rodrigo: está abierto.

te equivocaste de cuarto.

diana: ¿tú--tú para qué quieres

esa pistola?

rodrigo: el lobo diría:

"¡para matarte mejor!".

[ríe]

diana: qué gracioso.

rodrigo: ay, y qué poco sentido

del humor tienes.

uno nunca sabe

cuándo pueda ser útil.

¿has disparado alguna vez?

diana: nunca.

rodrigo: es muy fácil.

lo más importante

es saber empuñarla.

no debes tener miedo.

tú mandas sobre ella.

a donde va la vista,

va el arma.

y cuando vas a disparar,

respiras profundo.

apuntas.

¡y boom!

[ríe]

diana: [suspira]

carmen: yo--yo entiendo

lo difícil de la situación,

así que les pido

que sean más juiciosos

en todos los sentidos.

natalia: no, no te preocupes,

mamá.

ya hemos hablado de eso.

diego: bueno, yo me retiro.

gracias por su comprensión,

señora.

con permiso.

hasta mañana.

natalia: gracias, mamá.

carmen: espero no equivocarme

con eso

de que de verdad te quiere.

y ayúdame a poner la mesa

que tus hermanos

no tardan en llegar.

alberto: en algún momento

tengo que hablar con tu mamá.

¿por qué no quieres que suba?

brigitte: ya te dije que no.

y, por favor,

no me hagas enojar.

además, yo ya le dije

que somos novios.

mira, una cosa es ser normal,

y otra cosa es ser anticuado.

y mira, eso de que vayas

a hablar con mi mamá

para formalizar las cosas,

ya no se usa.

alberto: no estoy de acuerdo,

pero como tú quieras.

mira.

brigitte: diego,

¿qué haces aquí?

diego: vine a hablar

con tu mamá.

brigitte: ¿y eso?

diego: diana vino a armar

un escándalo.

afortunadamente, todo se aclaró.

brigitte: ah.

pues me alegro mucho.

nos vemos.

alberto: ¿qué fue

lo que hizo diana?

diego: vino a decirle a carmen

que por culpa de natalia,

nuestro matrimonio

era un fracaso.

insultó a natalia

y no sólo a ella,

sino a carmen también.

dios, no sé que voy a hacer

con esa loca.

alberto: ¿ya comiste?

diego: no.

alberto: vamos.

diego: te lo agradezco,

pero lo que quiero

es ir a poner a diana

en su lugar.

tengo mucho coraje.

ahora sí llegó demasiado lejos.

luego te hablo.

alberto: que te sea leve.

[música]

[música]

brigitte: hola.

natalia: hola.

brigitte: me encontré a diego

ahí abajo,

¿cómo estuvo eso de que diana

vino a armar un escandalo?

carmen: ay. sí, fue

muy desagradable.

vino a gritonear y a exigir

que natalia dejara a su marido.

brigitte: pues, te ves

muy tranquila.

carmen: sí, diego ya me explicó

cómo están las cosas.

me tranquiliza

el hecho de que natalia

no haya tenido nada que ver

con su decisión de divorciarse.

brigitte: pues qué bueno

que ya se aclaró todo.

lupita: ya llegamos.

carmen: ¿y cómo les fue?

lupita: bien, está grandísimo,

y en medio hay una fuente.

hay unos señores que se cuelgan

de un palo y dan vueltas.

paolo: [ríe] lupita,

son los voladores de papantla.

lupita: sí, dan vueltas

hasta llegar abajo.

irene: [llama a la puerta]

vicente: adelante.

irene: ¿sigues leyendo

los libros que me prestó alonso?

vicente: estoy tratando

de que la lectura

de estos autores

me ayuden a tomar una decisión.

irene: bueno,

pero no te presiones, papá,

no tienes que tomarla.

vicente: yo quiero lo mejor

para rodrigo,

y si eso va a ser

que lo desconectemos,

quiero estar convencido de ello.

irene: ¿y ya encontraste

algo nuevo?

vicente: la mayoría coincide

en que el estado de coma

es un estado sin consciencia,

sin sensibilidad,

sin nada,

mas que los órganos

funcionando artificialmente,

pero yo me niego a creerlo.

en alguna parte,

está el alma de mi nieto.

todo eso que era él

antes del accidente

no puede haber desaparecido

así nada más.

irene: no te atormentes, papá.

vicente: ¿sabes?

me gustaría verlo.

irene: pues mañana tienes cita

con el cardiólogo. si quieres,

después vamos a verlo.

vicente: sí.

hace tiempo decidí

no visitarlo más,

por el dolor

que me producía su estado,

pero ahora

necesito verlo.

no sé si por última vez.

brigitte: qué buen poder

de convencimiento tienes, ¿eh?

mis respetos.

natalia: ¿por qué lo dices?

brigitte: no te tardaste nada

en que mi mamá te creyera

que eres una blanca paloma.

natalia: ¿y por qué no habría

de creerme?

diego y yo

no estamos haciendo nada malo.

brigitte: contigo se le ablanda

el corazón muy fácil.

natalia: con todos, brigitte.

mi mamá confía

en todos nosotros.

brigitte: no sé si en todos.

pero obvio,

a ti te tiene una fe ciega.

yo no sé cómo te las arreglas

para pasar por inocente.

¿metiéndote

con un hombre casado, natalia?

natalia: las cosas no son

como las dices.

brigitte: mira, a mi mamá

le podrás tomar la medida,

pero yo no me chupo el dedo,

hermanita.

diego es un hombre casado,

punto.

natalia: ¿por qué siempre tienes

ese resentimiento

conmigo, brigitte?

¿por qué?

paolo: oye, ma.

carmen: ¿qué pasó, hijo?

paolo: cuando veníamos

del museo,

pasamos a comprar un helado

en un lugar de comida rápida

y... vi que estaban solicitando

personal de medio tiempo.

quiero trabajar por las tardes.

¿puedo?

carmen: claro que sí, hijo.

siempre y cuando no me descuides

la escuela.

paolo: mira,

aquí está la solicitud.

si me dan el trabajo,

voy a poder ayudarte

con los gastos de la casa.

carmen: no hace falta, hijo.

con lo que ganamos en la fonda

es más que suficiente.

paolo: pues sí, ma,

pero yo también quiero ayudar.

carmen: gracias, hijo.

ambos: [ríen]

alberto: oye, de plano,

ahora sí se pasó diana, ¿eh?

¡gol!

oye, deberías de recetarle algo

para que se le alineen

las neuronas.

alonso: bueno, todavía

no se hacen

los trasplantes de cerebro.

alberto: ni con eso, ¿eh?

por cierto,

¿sabes como se mueren

las neuronas en las mujeres?

alonso: no, ni idea. vas.

alberto: solas.

[ríe]

alonso: ¡gol!

uy...

alberto: o sea que...

o sea que diana está

desahuciada, ¿eh?

alonso: pues, lo dirás de broma,

pero la cosa es seria.

tiene manifestaciones

de esquizofrenia.

alberto: y todo se viene

a complicar

en el momento en que se comprobó

que el bebé que está esperando

es de diego.

alonso: la verdad es

que no quisiera

estar en sus zapatos.

ambos: [ríen]

alberto: sácale, órale.

rodrigo: uno nunca sabe

cuándo pueda ser útil.

[pasos]

diego: ¿qué pretendías con armar

el escándalo que fuiste a hacer

a casa de natalia, eh?

diana: ¿pues qué más?

exigirles que respeten

lo que es mío.

diego: ¿cuál tuyo, diana?

desde hace tiempo tú y yo

no tenemos nada que ver.

diana: pero teníamos.

desde que te enredaste

con esa tipa,

todo se fue al caño.

diego: ¡natalia no tiene

nada que ver

con nuestra separación!

¡y te recuerdo

que la que tuvo un amante

fuiste tú!

diana: ¡porque tú me abandonaste

para irte con esa!

diego: ¿cómo te atreves

a decirme eso?

si llevábamos mucho tiempo

sin hacer nada,

y llevabas

quién sabe cuanto tiempo

con el tal oliverio.

no hagas que te pierda

aun más el respeto.

diana: pues a ver

cómo lo recuperas,

porque voy a ser

la madre de tu hijo.

diego: que seas la madre

no significa que seas mi mujer.

diana: ¡si no vas a ser mío,

no vas a ser de nadie!

[tono de llamada saliente]

[teléfono]

[tono de llamada saliente]

[celular]

tadeo: ve quién es, por favor.

elena: es la señorita irene.

tadeo: contesta tú,

y que no sepa que estoy aquí,

¿sí?

elena: ¿bueno?

irene: ¿elena?

elena: sí, señorita, soy yo.

irene: estoy buscando a tadeo,

y llamé a la casa

y nadie me contesta.

elena: ay, qué pena,

oí el teléfono,

pero no alcancé a contestar.

irene: ah.

bueno, quería saber cómo sigue.

elena: mucho mejor.

de hecho, anda en la calle,

y pues se le olvidó el celular.

por eso le contesté yo.

diego: baja el arma, diana.

no vayas a cometer

una estupidez.

no muevas la pistola.

diana: es que todavía

no me decido.

no sé si dejar a mi hijo

huérfano de padre

o matarnos él y yo

o a los tres de una vez.

diego: estás loca.

diana: loca por ti, mi amor.

si dejaras a esa tipa,

todo sería tan fácil.

diego: diana,

dame el arma.

diana: siempre se puede

rectificar, diego.

podríamos ser tan felices

los tres.

diana: ¡no, me estás lastimando,

diego!

[disparo]

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