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De Que Te Quiero Te Quiero Capítulo 16

Univision25 Mar 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

[música]

natalia: ¿yo?

pero, señora, ¿cómo le ayudo?

diana: necesito saber

quién es su amante.

yo sé que tú lo puedes

averiguar.

diego es mi vida, no sé hacer

otra cosa más que quererlo.

sin él me voy a morir, patricia.

no puedo perderlo.

me voy a quedar en deuda contigo

toda mi vida.

entre mujeres tenemos que ser

solidarias.

natalia: está bien, la voy

a ayudar.

diana: sí, eres un sol,

lo sabía, yo lo sabía.

y ya me voy, no quiero que me

vean por aquí, me veo horrible.

gracias amiga.

carlos: ¿qué tardan tanto?

pero siquiera invítame

algo de tomar.

brigitte: no puede ser,

si es él.

>> ah, qué carlos tan sediento.

[murmullos]

brigitte: no puede ser.

>> ¿y adónde vas, preciosa?

te dije que eras la primera

en pasar.

brigitte: que pase otra,

tengo que hacer una llamada.

>> oye, pero ¿qué pasa?

>> pues, parece que tu amigo

y brigitte se conocen.

los dos salieron corriendo.

diego: natalia, viniste.

decidiste quedarte, no sabes

lo feliz que me haces.

natalia: no, ingeniero,

se equivoca.

no esté pensando eso.

diego: ¿entonces?

natalia: solo vine a recoger

algo que se me quedó

en el escritorio.

diego: por un segundo

yo pensé que--

natalia: me apena que se haya

equivocado.

diego: después de todo

lo que hablamos ayer,

de que te abrí mi corazón

yo creí que--

natalia: lo siento.

brigitte: [grita]

carlos: ¿adónde vas?

tú y yo tenemos que platicar.

brigitte: suéltame, imbécil,

por tu culpa mi mamá

está en la cárcel.

carlos: justo de eso vamos

a hablar, y no intentes huir,

si gritas te aviento

a las ruedas del primer coche

que pase.

vaya suerte la mía

quién me iba a decir

que te iba a encontrar,

lástima por ti, tan chula

que estás.

brigitte: por favor no me hagas

nada, te juro que digo

que no te vi.

carlos: ¿en serio?

brigitte: por favor déjame ir,

por favor.

carlos: no, chiquita, por culpa

de tu madre estoy metido

en tremendo lío y contigo

me voy a cobrar la deuda.

[gime]

te vas a arrepentir.

esa escuincla es la hija

de carmen garcía, la mula

que agarraron.

[gime]

[llaman a la puerta]

eleazar: adelante.

kimberly: cómo eres malo, osito,

quedaste en llamarme y sigo

esperándote.

eleazar: ¿cuántas veces

te he dicho que no me digas así

en la oficina?

ya sabes que si quieres verme,

me tienes que llamar antes.

estoy trabajando, ¿no me ves?

estoy ocupado.

kimberly: no me hables así,

mi amor.

[celular]

eleazar: discúlpame.

bueno.

brigitte: ¿eleazar?

soy yo, brigitte.

eleazar: ¿bueno, bueno?

kimberly: ¿quién era?

eleazar: la hija de carmen,

la ahijada de mamá.

se cortó la llamada.

jaiba: por cierto, deberías

decirle a tu amiga que tenga

cuidado con su prometido.

el tipo es bastante guarro, ¿eh?

seguro no me reconoció porque

me aventó un piropo bastante

ofensivo.

eleazar: ¿quién?

jaiba: no me digas

que tienes celos--

eleazar: déjate de juegos.

¿a quién dices que te

encontraste?

jaiba: a carlos, el que

conocimos en el restaurante.

eleazar: ¿dónde lo viste?

contéstame, ¿dónde lo viste?

vicente: llegó diez minutos

tarde, señorita.

karina: discúlpeme, señor.

es que me encontré con diana

en la puerta y la pobre está

muy afectada

por lo de su divorcio.

vicente: no le pago para hacer

de consejera de diana.

esto es un trabajo, no un lugar

de reunión social.

karina: sí, señor.

vicente: usted tiene un horario

y obligaciones que cumplir.

karina: sí, señor.

vicente: quiero que me organice

unos estados financieros

cruzando una información

muy importante que le voy a dar.

me imagino que sabe hacer eso,

¿verdad?

karina: ay, señor, ¿hacer qué?

vicente: cruzar información.

karina: ah, sí, sí.

vicente: pues, más le vale

o no me va a servir para nada

en esta oficina.

eleazar: gracias, no sabes

lo importante que es esa

información que me acabas

de dar.

ahora vete, tengo que trabajar.

kimberly: pero ¿cuándo nos

vemos, mi amor?

eleazar: yo te llamo, adiós.

morales, háblale a jacqui,

muévete.

>> comandante, ahí afuera

hay una muchacha que quiere

verlo, dice que es su sobrina.

eleazar: yo no tengo sobrinas,

no molestes, vete.

jacqueline: ¿qué pasa, por qué

la urgencia?

eleazar: carlos pereyra está

en méxico, lo vieron ayer

por la prado churubusco.

tráete los mapas de la ciudad,

rápido.

polita: [grita]

carmen: polita, por favor.

óyeme, ¿qué te pasa?

yo no te he hecho nada,

yo no quiero tener problemas.

polita: ya los tienes.

carmen: ¿qué te pasa, a ver?

[gritos]

>> ¿quién empezó?

polita: ella me aventó el balón.

carmen: no es cierto.

ay, sí, no me iba a dejar,

embustera.

¿por qué no le preguntan

a las demás?

>> acabas de llegar

y ya estás haciendo problemas.

órale, a ver--

carmen: yo no hice nada.

pregúntenle a las demás chicas.

polita: y ay de ustedes si abren

el pico... porque me las cargo.

regina: y ahora tú,

¿qué haces aquí?

pasó algo con diego.

natalia: sí.

>> ¿qué descubriste ahora?

natalia: diego fue anoche

a mi casa y me dijo con todas

sus letras que me ama.

regina: ¿de verdad?

natalia: me dijo que no

regresara a la empresa

si no quería, que él me podía

prestar para pagar

lo de mi mamá, y que se lo podía

devolver cuando pudiera.

regina: eso está muy bien,

¿dónde está lo malo?

natalia: ay, que hoy su esposa

fue a verme desesperada

y me pidió ayuda para salvar

su matrimonio, imagínate.

regina: qué barbaridad.

natalia: quiere que la ayude

a descubrir con quién anda

diego, ni modo de decirle

que soy yo.

me siento chinche, la peor

de las mujeres, la peor.

regina: no, no, no, quítate

ese sentimiento.

tú no tienes la culpa

de que diego se haya equivocado

al casársele.

natalia: pero si yo no hubiera

reaparecido, ellos seguirían

juntos para toda la vida.

regina: nadie puede vivir

con alguien que no ama.

natalia: pero ese sería

su problema.

ahora sí, ahora sí no vuelvo

a poner un pie en esa empresa,

y no quiero que diego me vea

ni la punta de la nariz.

regina: vamos a tomarnos un café

para que estés más tranquila.

no pasa nada si hoy abro

un poco más tarde.

eleazar: en esta calle fue

donde kimberly lo vio.

>> oye, ¿no tenemos alguna

dirección donde pueda estar

escondiéndose?

eleazar: no, no, hay que

llevar un retrato hablado

y si es necesario

se lo enseñamos a todos

los que viven por ahí, alguien

lo tiene que reconocer.

tenemos que encontrarlo

a como dé lugar.

jacqueline: eleazar, entiendo

tu apuro, pero quizás solo

pasaba por ahí.

>> discúlpeme, comandante,

pero se coló, no pude detenerla.

eleazar: está bien.

¿qué haces aquí?

brigitte: acabo de ver a carlos,

me quería matar.

[música]

natalia: no sabes la pena

que me dio ver lo que sufre

su esposa.

lo adora.

me dijo que es su vida y que

lo había amado desde siempre.

regina: no sé por qué

no lo creo del todo.

natalia: debe quererlo mucho,

regina, ya ni dignidad tiene

la pobre o no se hubiera

atrevido a irme a pedir

mi complicidad.

regina: puede ser plan con maña.

natalia: no creo, no creo,

está desesperada,

y en el amor todo se vale.

se la está jugando por salvar

su matrimonio y yo no voy

a destruir la felicidad

de nadie.

por más que diego diga

que no la ama y que me--

regina: ¿y que te ama a ti?

natalia: no es que diga misa,

yo ya me retiro de ahí.

su mujer es su mujer y tiene

todo el derecho a luchar por él

con todo.

yo no voy a ser un obstáculo.

no, señor.

lalo: padre.

juancho: no me interrumpas,

lalo.

de por sí esto de la computadora

no se me da.

lalo: es que, padre.

juancho: es que nada,

¿no ves que esto requiere

de toda mi concentración?

es complicadísimo.

lalo: lo que pasa es que

juancho: que no me interrumpas

como un demonio, ¿ya ves?

a ver, lalo, ¿se está muriendo

alguien?

¿viene el diluvio universal?

¿se acerca el fin del mundo?

entonces, lalo.

lalo: no, pero--

diego: la culpa es mía, padre.

vengo a que me ayude

a solucionar dos vidas,

la mía y la de natalia.

brigitte: es ahí.

eleazar: aparca aquí.

perfecto.

vamos, jacqui, quédate con ella,

por favor.

este es el lugar.

los quiero vivos, vamos.

>> libre.

eleazar: ¡policía federal!

>> libre.

vicente: fíjese, eso no va ahí.

karina: entonces, ¿dónde va?

vicente: pero ¿qué no ve

que se trata de porcentajes?

ahí van las unidades.

karina: sí, señor.

vicente: arréglelo.

karina: s--sí, señor.

vicente: mire, comuníqueme

con diego.

karina: ¿quiere hablar con él?

vicente: bueno, ¿para qué

se lo pido entonces si no?

karina: le marco por

el interfono.

vicente: no, no, no, no, siga

en lo que está.

es usted bastante inútil.

vicente: páseme a diego.

>> no está, señor.

vicente: bueno, entonces páseme

a su secretaria.

>> tampoco está, no hay nadie.

vicente: de seguro esos dos

andan juntos, par de cínicos.

karina: ¿por qué lo dice, señor,

acaso usted cree que su nieto

y la secretaria--?

vicente: ¿a usted qué

le importa?

esto no es asunto suyo.

termine lo que le pedí

o dígame si no puede para ir

buscando su reemplazo.

morales: nada, jefe.

se esfumaron antes de que

llegáramos.

ya vienen para acá los peritos

de dactiloscopia, les vamos

a recoger toda la evidencia

que dejaron.

eleazar: estuvimos cerca,

morales, ¿quién sabe a qué santo

le rezan estos desgraciados?

por lo menos brigitte salió

ilesa.

encontrarse con carlos evitó

que se la llevaran a quién sabe

dónde.

morales: ni lo diga, jefe.

eleazar: encárgate de todo.

¿tienes idea de adónde

te viniste a meter?

¿has escuchado sobre la trata

de blancas?

estos infelices te iban a sacar

del país para prostituirte.

dale gracias a dios

que te encontraste a carlos

que si no, lo hubieras

lamentado.

brigitte: yo solo quería

trabajar, vi el anuncio

en una revista, ya no me digas

nada por favor,

estoy muy asustada.

carlos sabe dónde vivimos

y puede ir a buscarme.

eleazar: lo dudo, de todos modos

voy a asignar un par de agentes

para que los protejan.

mientras tanto vamos

a la agencia, quiero

que me platiques todo lo que

viste allá adentro, cuántos

eran aparte de carlos, todo,

con lujo de detalles.

vámonos.

juancho: ¿y de dónde

se le ocurre a usted pensar

que voy a intervenir

para que natalia se reconcilie

con usted?

diego: yo sé que no soy santo

de su devoción, padre,

pero déjeme decirle que quiero

a natalia desde el día

que la conocí.

es por eso que me atrevo

a pedirle que me ayude a hacerla

reconsiderar su posición.

padre, soy un hombre honesto,

sincero, y sí, por un momento

no le dije que era casado,

pero--

juancho: ah, ¿es casado?

diego: sí, pensé que lo sabía,

pero ya me voy a divorciar.

juancho: fuera.

fuera de aquí.

es usted un cínico,

un sinvergüenza.

¿cómo se atreve siquiera

a ponerle los ojos en natalia?

válgame dios.

fuera.

diego: pero, padre--

juancho: fuera.

diego: gracias de todos modos,

padre.

juancho: y si de verdad

la quiere, aléjese de ella.

diego: no cuente con eso, padre.

no soy capaz de semejante

sacrificio.

[celular]

natalia: ¿qué pasó,

papá juancho?

juancho: estuvo aquí el infeliz

ese de diego.

¿tú sabías que estaba casado?

natalia: ¿diego estuvo ahí?

juancho: te estoy preguntando,

natalia, ¿sabías o no sabías

que es casado?

natalia: sí, sí, papá juancho,

sí sabía.

juancho: pero ¿en qué clase

de persona te has convertido?

a ver, quiero verte en este

momento.

sí, sí, sí, ven a la parroquia

inmediatamente, tenemos

que hablar.

natalia: sí, papá juancho.

[exhala]

está furioso.

se acaba de enterar que diego

es casado, parece que lo fue

a ver.

regina: ¿para qué habrá ido?

natalia: no sé, no sé,

pero tengo que ir

a la parroquia o papá juancho

me mata.

señorita.

diana: ¿ya me depositaste

el dinero, eh?

oliverio: mi amor, discúlpame,

pero es que tuve que usarlo.

en cuanto me paguen

te lo regreso.

diana: oliverio, me estás

haciendo pensar mal.

oliverio: pero también te hago

sentir bien, ¿mm?

diana: de todos modos, hubiera

querido que me avisaras

que ibas a usar el dinero,

pero, bueno, está bien,

tampoco nos vamos a pelear

por tristes 20 mil pesos, ¿no?

que además ni míos eran,

eran de mi marido...

[ríe]

[música]

natalia: espera, ¿esa es diana?

es la mujer de diego.

regina: ¿cuál, la que se está

besando con ese tipo?

natalia: sí, ella.

diana: ya, no tengo antojo

de café si no de otra cosa.

mejor vamos a tu casa, mi amor.

oliverio: vámonos.

natalia: no lo puedo creer.

no puedo creer tamaño cinismo.

regina: te dije que era pura

maña de esa mujer.

natalia: qué bárbara, pedirme

ayuda para descubrir a diego,

cuando--cuando ella es, fíjese,

una sinvergüenza, mírala.

regina: ¿y qué vas a hacer?

natalia: no sé.

no sé.

alonso: ¿qué tal, irene?

irene: hola.

alonso: siéntate por favor.

irene: gracias.

alonso: ¿quieres retomar

en dónde nos quedamos cuando

nos interrumpió karina?

irene: ay, no sé.

alonso: era algo de suma

importancia para ti,

algo que le ibas a decir

a tu novio en ese momento.

irene: sí, si es lo más

importante de mi vida.

alonso: entiendo que debe

ser doloroso, pero tienes

que sacarlo.

y recuerda que estamos

en terapia y sea lo que sea,

yo no juzgo.

irene: estaba embarazada

y lo que tenía que decirle

a tadeo era que iba a tener

un hijo de él.

alonso: entiendo.

¿y en dónde está ese hijo?

irene: fue una niña,

y murió, murió.

[solloza]

brigitte: sí, él también estaba

con carlos y con tomi.

eleazar: ¿tomi?

brigitte: sí, el que nos hizo

las pruebas el primer día.

seleccionó a cinco niñas

y hoy supuestamente iba

a escoger a una para que fuera

la imagen de un crucero

en miami.

eleazar: miami.

morales: jefe, entre las cosas

que encontramos estaba

esta lista con los nombres

y datos de todas las chicas

que hicieron el casting,

incluido el tuyo, ¿eh?

brigitte: una secretaria

nos fue anotando conforme

fuimos llegando.

morales: ¿quiere que localice

a todas estas chicas

para que rindan su declaración?

eleazar: sí, hazte cargo.

vamos, sígueme.

alberto: su señoría, le pido

reconsidere su negativa

y reclasifique el delito

que se le imputa a mi cliente.

>> lo siento, licenciado,

no aportó los elementos

suficientes como para que

reclasifique el delito.

alberto: pero mi cliente no

tiene antecedentes y de acuerdo

a las averiguaciones que está

llevando el comandante medina,

todo indica que fue utilizada

por carlos pereyra.

ella no tenía conocimiento

de causa.

en el expediente ya le han

hecho dichas averiguaciones.

>> no son suficientes

para autorizar su petición,

requiere de una prueba

fehaciente y mientras no

aparezca el presunto autor

intelectual como usted asegura,

su cliente seguirá su proceso

como hasta ahora.

alberto: en ese caso, otorgue

una ampliación del periodo

para la presentación de pruebas.

para demostrar que mi cliente

es inocente.

>> está bien, licenciado.

concedido.

alberto: gracias, su señoría.

[música]

irene: yo nunca le dije

a tadeo que habíamos tenido

una hija.

alonso: ¿por qué no lo hiciste?

irene: pues porque intenté

decirle que estaba embarazada,

pero antes de decirle algo

me contestó que nada ni nadie

lo iba a detener en su sueño

de irse a parís.

es un tipo muy egoísta, igual,

pues yo no era su prioridad

en la vida.

alonso: ¿por qué falleció

la niña?

irene: porque nació

en las peores condiciones.

¿te acuerdas que se supone

que yo me había ido a suiza?

alonso: claro que me acuerdo.

¿no te fuiste?

irene: no.

en realidad vicente cáceres

me encerró en la casa de tuxpan

para que nadie supiera

de mi embarazo y no le ensuciara

su apellido.

me sorprendió el parto en medio

del campo, en la lluvia,

sola, ahí nació mi hija,

y después de que nació,

yo perdí el conocimiento

y me encontraron y la niña

ya estaba muerta.

ellos la enterraron.

alonso: toma.

irene: y esa niña le iba a dar

un sentido a mi vida

y yo la perdí y con ella

se fueron todas mis ganas

de vivir.

nunca he tenido a nadie,

desde que nací.

la única persona que me quiso

fue mi mamá y también la perdí

y me siento vacía,

vacía de aquí.

por eso, yo creo que por eso

es que me refugio en el alcohol

porque es el único refugio

que encuentro.

alonso: ya no más, irene,

ya no va a ser así.

te voy a ayudar a encontrarte

a ti misma y llenar todo

ese vacío que sientes.

irene: ¿y tú crees que pueda?

a ver, es que me siento

muy débil, me siento

sin fuerzas.

ya no quiero luchar.

alonso: claro que puedes,

no te olvides que te conozco

desde hace mucho.

sé de tu temperamento,

tu capacidad, tu fuerza,

de cómo fuiste capaz de darnos

afecto a todos.

para mí encontrarte en casa

de rodrigo y diego era parte

del encanto de visitarlos.

siempre fuiste tan dulce

y cariñosa con todos nosotros.

irene: ¿de verdad?

alonso: claro, ¿no te acuerdas

que me ayudabas a ganar

cuando jugábamos

a las escondidas?

irene: [ríe]

alonso: y yo era el más menso

de todos.

irene: sí.

alonso: siempre perdía.

irene: ya se me--ya se me había

olvidado eso.

alonso: y cuando jugábamos

futbol, tú eras la portera.

irene: [ríe]

alonso: ¿ves?

irene: sí, claro.

alonso: esta es la irene

que me gusta, la que ríe,

la que goza.

no es cierto que estés vacía,

eres una mujer llena

de virtudes, talentosa,

brillante, creativa,

yo te voy a ayudar a reencontrar

todo eso que hay en ti.

natalia: ya estoy aquí,

papá juancho.

juancho: a ver, explícame,

¿cómo es posible que sabiendo

que diego es casado hayas

seguido cerca de él?

¿dónde quedaron tus principios

y tu moral?

natalia: ay, papá juancho,

es que no sabes lo que acabo

de ver--

juancho: no me importa, a mí

no me importa lo que acabas

de ver.

tú estás mal y te exijo

que te alejes de ese hombre

a la voz de "ya".

natalia: por favor, escúchame

las cosas no son como tú crees.

juancho: ¿y qué me vas a decir,

que diego cáceres no es

el mismísimo demonio?

¿ahora lo vas a defender?

natalia: es que el pobre es--

juancho: no lo puedo creer,

dios mío, ¿qué pobre ni

qué nada, hija?

es un sinvergüenza, un cínico,

un depravado.

natalia: su mujer le pone

los cuernos.

juancho: pues, si eso te dijo,

estás peor de lo que yo

pensaba.

natalia: papá juancho.

juancho: hija, eso lo dicen

todos los casados para causar

lástima.

natalia: no, es que él

no me dijo nada, diego

no lo sabe.

yo vi a su mujer con su amante

con mis propios ojos.

juancho: ¿y eso qué?

¿estás buscando justificaciones

para permanecer a su lado?

natalia: no, papá juancho,

lo que no sé es si decírselo

o callármelo.

imagínate, la mujer lo manipula,

lo chantajea a su antojo

y la mala es ella.

juancho: pues, muy su problema,

hijita.

mira, con cuernos o sin cuernos,

diego cáceres sigue siendo

la misma persona que es.

deja que ellos arreglen

sus líos, hija, no es tu asunto,

¿o estás pensando que si queda

libre hay más posibilidades

para ti?

natalia: no, no, no es eso,

pero--

[música]

natalia: discúlpame, pero

esta vez no estoy de acuerdo

contigo, papá juancho.

creo que es mi deber decirle

a diego que su mujer le está

viendo la cara.

por humanidad no debo callar

algo así.

juancho: ¿qué humanidad

ni qué ocho cuartos?

lo que pasa es que me estás

ocultando lo que sientes

por él.

te sigue interesando ese hombre,

¿verdad?

[teléfono]

te salvó la campana,

pero ahorita me contestas.

bueno.

abdul, ¿qué pasa?

abdul: papá juancho, ¿podrías

venir a la fonda?

pasó algo importante.

juancho: ¿qué pasó?

abdul: reapareció carlos,

pero ¿sabes qué?

no hay que hablar por teléfono,

aquí está eleazar con nosotros.

juancho: ah, pues, ahora mismo

salgo para allá, natalia

está aquí conmigo.

carlos reapareció.

natalia: ay, bendito sea dios.

[celular]

diana: bueno.

karina: te hablo rapidito,

te tengo un notición,

ya sé quién es la amante

de tu marido.

diana: ¿quién?

karina: natalia, su secretaria.

diana: no puede ser,

¿cómo lo supiste?

karina: pues, a tu suegro

se le salió un comentario

porque ni diego ni ella

están en la oficina.

textual dijo: "deben andar

juntos, par cínicos".

¿qué entiendes por eso?

diana: pero si es una--

insignificante, corriente

sin clase.

no, karina, no.

karina: pues, ¿qué quieres?

le gustan así.

ya ves que en tuxpan andaba ahí

con una triste pueblerina.

diana: ahora entiendo por qué

la defendió hasta con las uñas

cuando yo la quería correr.

karina: pues, claro, imagínate

si no.

bueno, ya, no vaya a ser

que me vea tu suegro

y me ponga como chancla.

irene: [llama a la puerta]

¿puedo pasar?

diego: claro, tía, adelante.

irene: ¿ya comiste?

es que no quiero comer sola

ni llegar a casa a verle la cara

a vicente cáceres.

diego: pensaba comer aquí,

tengo que sacar algunas cosas

y tengo una junta temprano,

además no estoy de ánimo.

irene: ¿y eso por qué?

diego: contigo no puedo

disimular.

es por natalia, ¿te parece bien

que pidamos algo aquí

y platicamos?

irene: va.

diego: ¿y tú de dónde vienes?

irene: ay, de ver a alonso.

me removió muchas cosas.

diego: ah, pues, eso es bueno,

¿no?

irene: pues, yo creo que sí

porque me siento muy bien.

diego: me alegro.

oye, ¿te parece bien si pido

unas tortas?

irene: claro, perfecto.

>> buenas tardes, soy el abogado

de carmen garcía, una de las

reclusas, necesito hablar

con ella.

>> permítame.

licenciado, la interna carmen

garcía no tiene autorización

para visitas, está castigada.

>> pero ¿por qué?

>> por mal comportamiento,

se encuentra en aislamiento

preventivo por cinco días.

natalia: dime que lograste

detener a carlos, por favor.

eleazar: no, natalia,

desafortunadamente cuando

llegamos al lugar que nos dijo

brigitte ya se había escapado.

natalia: ¿tú fuiste la que

lo vio?

eleazar: el casting para modelos

al que fue tu hermana

era para conseguir mujeres

y prostituirlas

en el extranjero:

trata de blancas.

juancho: santo dios.

eleazar: de alguna marera

que brigitte se encontrara

con carlos en ese lugar evitó

que se saliera con la suya.

natalia: ¿y él te vio,

te reconoció?

brigitte: sí, sí, ese imbécil

quería matarme.

natalia: eleazar, ¿qué vamos

a hacer?

carlos sabe dónde vivimos.

eleazar: tranquila, dudo mucho

que intente algo.

en este momento debe estar

escondido.

de todos modos voy a dejar

a dos agentes vigilándolos

las 24 horas en el exterior

del edificio y aquí.

natalia: sí.

eleazar: no está por demás

extremar precauciones.

hablen con paolo y lupita,

no los alarmen.

natalia: ¿dónde están?

abdul: ya vienen para acá,

acabo de hablar con paolo.

eleazar: cualquier cosa extraña

que vean me llaman de inmediato,

o se lo informan a los agentes

que los van a estar custodiando.

procuren no salir solos,

si alguien los viene a visitar,

les avisan a los agentes,

por favor.

diego: me duele tremendamente

el rechazo de natalia,

pero en el fondo le doy la razón

de que no quiera estar

a mi lado.

no soy un hombre libre.

irene: bueno, es que

es una chica con principios.

tiene que tener un nudo

de sentimientos encontrados.

diego: tú también crees

que me quiere, ¿verdad, tía?

irene: pues, por lo que

me cuentas, sí.

diego: pero ya entendí,

ya no voy a intentar nada

con ella hasta que no sea

un hombre libre.

[celular]

eleazar: ¿qué paso, alberto?

alberto: estoy en el reclusorio

y no me permitieron

ver a carmen.

sí, la pusieron en aislamiento

por cinco días

por mal comportamiento.

eleazar: ¿qué?

voy para allá, a mí no me pueden

negar la entrada.

[música]

diana: qué frío ha estado

haciendo últimamente,

¿no, don vicente?

vicente: sí.

diana: y pensar que en la playa

nunca hace frío.

qué lindo debe ser no tener

frío nunca, ¿no le parece?

vicente: sí.

diana: y a mí me sienta

tan bien el bronceado.

todos los colores se me ven

divinos.

[ríe]

vicente: ¿puedes callarte

y dejar de decir babosadas?

diana: don vicente, solo quería

hacer plática para no estar

comiendo en silencio

y tristeando los dos.

vicente: yo no estoy triste.

diana: pero yo sí.

¿cómo voy a estar feliz

sabiendo que diego

ya no me quiere,

que se quiere divorciar de mí?

no tengo en quién apoyarme

ni con quién desahogarme.

vicente: a mí no me agarres

de paño de lágrimas,

te advertí que lo estabas

dejando escapar y no me hiciste

caso.

diana: usted sabe quién

es su amante, ¿verdad?

vicente: no sé si es su amante.

diana: pero algo se trae

con alguien y usted sabe

quien es.

dígamelo, por favor,

don vicente, ¿quién es?

vicente: ¿para qué quieres

saber?

diana: es la fulana que contrató

como su secretaria, ¿verdad?

vicente: ¿cómo llegaste a esa

conclusión?

diana: no importa, gracias

por confirmármelo.

irene: buenas tardes,

señor.

edmundo: señorita irene,

qué gusto, hace mucho que

no la veíamos por acá.

irene: así es edmundo,

estaba viviendo afuera.

quiero pedirle un favor.

edmundo: lo que usted ordene.

irene: necesito la dirección

de una empleada:

natalia garcía.

edmundo: permítame, ahorita

se la doy.

natalia garcía.

diana: karina, mi suegro

ya me confirmó que la amante

de diego es la tipa esa.

karina: te lo dije,

y tú pensando que era tu aliada.

diana: pues, sí, más bien

ella me vio la cara a mí,

pero no por mucho tiempo,

vas a ver.

karina: ¿qué vas a hacer?

diana: consígueme todos

los datos de esa muerta

de hambre y ya verás.

su dirección, su teléfono,

todo.

karina: ¿y yo cómo hago eso?

diana: ay, karina, por dios,

¿qué no te puedes meter

a una base de datos o sacarle

la información al jefe

de personal?

y rapidito porque me urge.

carmen: [solloza]

eleazar: carmen.

carmen: eleazar, sácame de aquí

por favor, te lo ruego.

eleazar: pero ¿qué fue

lo que pasó?

carmen: una interna me agredió

y yo lo único que hice

fue defenderme, y por más

que les decía a las guardias

que ella había empezado

no me creyeron.

ayúdame por favor es que yo

no soporto estar aquí

encerrada--

eleazar: tranquila, tranquila,

déjame ver qué puedo hacer,

pero tienes que ser fuerte.

diana: es que ya no puedo,

eleazar, las fuerzas

ya se me acabaron, siento

que me voy a morir aquí

encerrada.

eleazar: shh.

carmen: ayúdame, no voy

a resistir, no merezco esto,

eleazar.

eleazar: te juro que nadie más

que yo sabe que no te mereces

esto, mucho menos estar pagando

por algo que no hiciste,

pero no te puedes dejar vencer.

saca fuerzas de dónde sea,

piensa en tus hijos, en lo mucho

que les haces falta.

diana: [solloza]

eleazar: voy a hablar

con la jefa de custodios,

pero antes por favor tienes que

calmarte, no te puedo dejar así.

carmen: [solloza]

>> ay dos judiciales

cuidando la fonda,

no me puedo acercar.

>> vente para acá.

por ahora te tienes que olvidar

de tomar venganza, ¿eh?

la policía está cuidando

a los hijos de tu mula.

hay que ver qué le inventamos

al jefe.

carlos: si no te hubieras

enredado con esa policía,

no estaríamos metidos en esto.

eleazar: carmen garcía no es

ninguna delincuente y mucho

menos peligrosa.

ella lo único que hizo

fue defenderse, no tenía

por qué aislarla de esa manera.

>> si ordené que la aislaran,

fue por su bien.

eleazar: ay, por favor,

no me diga eso.

>> escúchame bien, su amiga

se metió con una interna

muy peligrosa, si la saco

de esa celda, podría pasarle

algo que va a lamentar.

usted decide.

eleazar: déjala donde está.

karina: ya tengo los datos

de la tipa.

diana: venga, anoto.

karina: vive en la calle

miraflores 455, andador 30,

edificio 40 c, departamento 201.

diana: ¿y dónde diablos queda

eso?

karina: ay, ¿quién sabe?

tengo que dejarte, ya llegó

don vicente.

buenas tardes, don vicente.

vicente: ¿con quién hablaba?

karina: con diana, señor,

ya sabe que soy su amiga.

vicente: es una chismosa usted,

es lo que es.

¿qué tiene que andar metiéndole

ideas en la cabeza a mi nuera?

karina: pero ¿por qué dice eso?

vicente: no tiene derecho

a meterse en la vida privada

de mi familia, ¿entendió?

karina: sí--sí, señor.

diego salió hace rato, señor.

vicente: ¿acaso le pregunté?

hable cuando yo se lo indique.

karina: sí, señor.

[exhala]

jacqueline: morales ya contactó

a las muchachas que estaban

en la lista, les mostramos

todas las fotografías

del archivo y todas

seleccionaron y reconocieron

al tercer hombre que estaba

con carlos y el camarón.

se trata de un proxeneta

de nombre tomás gonzález.

eleazar: ¿y eso de qué me sirve?

no tenemos idea de dónde está

escondido ese infeliz, ni carlos

ni el camarón, y mientras

carmen está encerrada

en una celda de castigo.

¿de qué me han servido tantos

años de policía, jacqui,

de qué?

sea como sea, no puedo atrapar

a esos infelices, y mucho menos

ayudar a la única mujer que he--

jacqueline: eleazar, tú estás

enamorado de carmen, ¿verdad?

[música]

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