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De Que Te Quiero Te Quiero Capítulo 105

31 Jul 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

lupita: ah...

¿y cómo fue que llegaste

a méxico?

gino: eh, la primera vez

vine con el "miosío"

leonardo albelobelo.

lupita: ¿la primera vez?

gino: sí, mas tuve que regresar

a sicilia.

lupita: ¿por qué regresaste

a sicilia?

gino: cosas de la vida, lupita,

tenía yo que casarme.

lupita: ¿casarte?

gino: sí...

lupita: ¿y cómo se llama

tu esposa?

gino: eh, no es necesario

parlare de eso, lupita--

lupita: sí, sí es necesario,

es parte de tu historia.

gino: ah, una historia

que quisiera olvidar, lupita.

¿cómo se llamaba?

conchetina capone matigliatti.

cochineta para los amicis.

lupita: ¿cómo se escribe?

gino: con la mano. [ríe]

lupita: gino, es en serio.

gino: ah, mejor

yo te lo escribo, el italiano

no se pronuncia como se escribe.

conchinetta

capone

matigliatti.

prego.

lupita: y la "cochinota",

¿vive todavía en sicilia?

gino: eh, eh, grazie a dios.

lupita: ¿y no tiene parientes

aquí?

gino: eh, la tía lucrecia,

mas vive en puebla

de los ángeles.

ah, pero por favor, lupita,

de ella mejor ni hablar.

lupita: como tú quieras.

cuéntame de tus hermanos.

gino: ah, el fratelli mío,

el piero, catalina,

marcelo e donato, e io.

somos cinco hermanos,

cinque fratelli.

karina: qué bonito me quedó.

hecho con amor para mi amor.

me doy una manita de gato

y me voy.

esta noche, a como dé lugar,

tengo que recuperar cuanto menos

su amistad.

y aunque la tentación es grande,

no me puedo pasar de la raya.

ay, alonso...

¿qué me diste que no puedo

hacer otra cosa que no sea

pensar en ti?

[timbre]

kimberly: hola.

rosi: ya estamos aquí.

¿y el doctor?

kimberly: vive aquí en frente.

>> es el de los ojos azules,

¿verdad?

kimberly: sí, ese mero.

según mi osito,

que anda muy bajoneado,

entonces,

como buenas samaritanas,

tenemos que levantarle el ánimo.

rosi: pues, ¿qué esperamos?,

vamos a caerle.

kimberly: solo voy

por mi celular.

rosi: oye, ¿y eleazar

no viene con nosotras?

kimberly: no, tuvo que ir

a trabajar.

rosi: ay, pobre,

ni siquiera los fines de semana

lo dejan descansar.

kimberly: no me tardo.

rosi: ¿qué, nos echamos

un volado a ver quién

se queda con el doctor?

>> no, mejor deja que cada quien

haga su luchita, ¿qué no?

rosi: vale.

[timbre]

alonso: ay, a ver.

kimberly: hola.

alonso: hola.

kimberly: ¿qué haces?

alonso: eh...

estaba trabajando.

hola.

kimberly: ¿trabajando

en domingo?

estás peor que mi osito

y eso que no eres policía.

alonso: ¿y eleazar?

kimberly: se fue a trabajar,

¿tú crees?

¿te acuerdas de mis amigas?,

estuvieron de porristas

en el partido.

rosi: hola.

alonso: sí, sí, hola, claro.

>> guau, tienes un futbolito,

¿quién se anima a jugar, chicas?

ambas: ¡yo!

>> ¿podemos?

alonso: sí, claro.

rosi: ¿nos invitas algo

de tomar, alonso?

alonso: eh... sí, estás

en tu casa, lo que quieran.

[celular]

alonso: ¿bueno?

ah, señora cervantes, eh--

permítame, es que,

es que no la escucho bien.

espéreme.

[timbre]

kimberly: esperen, esperen.

¿asunto?

karina: nada, toma.

kimberly: ¿y esta?

alonso: ¿quién era?

kimberly: ni idea, supongo

que alguien de la tienda,

porque dejó este panqué

y se fue.

alonso: ¿era una chaparrita

de ojos azules, cabello oscuro,

así medio cachetonsita?

kimberly: sí.

alonso: ay, no, se me olvidó.

qué tonto soy.

ponlo en la mesa, por favor,

gracias.

kimberly: sí.

[celular]

karina: [llora]

no, de mí no te vas a burlar.

me invitaste para restregarme

tus amigotas.

esto ya fue demasiado.

que te aproveche.

kimberly: ¿qué pasó?

¿la encontraste?

alonso: no.

saben, me da mucha pena,

pero lo mejor es que se vayan.

>> ¿por qué?

alonso: tengo cosas que hacer.

kimberly: ¿seguro que es por eso

o te enojaste por lo que pasó

con tu amiga?

alonso: kimberly, de verdad,

tengo mucho trabajo,

lo dejamos para otro día.

kimberly: como quieras.

vámonos, chicas,

se acabó la fiesta.

>> pues ya qué, bye.

rosi: estás muy joven

como para estar tan amargado.

adiós.

kimberly: se me hace

que la regamos.

rosi: ¿por qué?,

¿quién se iba a imaginar

que su chava iba a venir

de rogona?

ay, la verdad, qué poco

alivianado es tu amiguito,

bastante.

kimberly: en fin, allá él.

eso sí, ni una palabra

de esto a mi osito,

mejor que ni se entere, ¿eh?

>> ok.

eleazar: ¿de qué no me tengo

que enterar, kimberly?

kimberly: ay, mira a qué hora

llegaste, mi amor,

no te esperaba tan pronto.

eleazar: no me respondas

con otra pregunta, contéstame.

kimberly: eh...

te voy a decir,

pero no te vayas a enojar.

como me dijiste que alonso

andaba de capa caída, pues,

se me ocurrió caerle

con mis amigas para animarlo.

estábamos en pleno huateque

cuando se apareció la fulana esa

y se fue bien enojada.

eleazar: bueno, es que solo a ti

se te ocurre irte a meter

a la casa del galeno,

ya ni la amuelas.

>> vámonos.

eleazar: sí, sí, sí.

kimberly: yo solamente quería

que él pasara un rato agradable.

eleazar: un rato agradable.

que te quede claro que alonso

es mi amigo, no tuyo.

kimberly: tus amigos

son mis amigos,

por algo somos pareja.

eleazar: ya no la quieras

arreglar.

voy a ver a alonso

y no se te vuelva a ocurrir

meterte donde no te llaman.

[timbre]

alonso: ay, ¿y ahora qué?

eleazar: galeno, discúlpame,

ya me enteré lo que vino

a hacer kimberly.

alonso: ay, no te preocupes,

ya qué le vamos a hacer.

mañana a ver si localizo

a karina.

eleazar: ¿karina?,

¿no era irene?

alonso: uh, bueno fuera.

era karina, me habló

en la mañana, que quería verme

y pues traté de cortarla

pero estuvo insiete e insiste.

bueno, el caso es

que cuando le dije

que viniera a tomarse un café...

kimberly y sus amigas

estaban aquí y bueno.

eleazar: menos mal, ¿no?

alonso: pues sí, pero pues,

aunque karina no es santo

de mi devoción, no quiero

que vaya a pensar

que lo hice a propósito.

ya mañana la busco.

¿quieres un poco de panqué?,

se ve bueno.

eleazar: no, pues,

nos lo echamos.

y un cafecito, ¿no?,

para acompañar.

alonso: ¿café?

eleazar: es mucho pedir.

rodrigo: ¿se puede?

irene: sí.

diego, ¿qué haces aquí?

pensé que te ibas a pasar

el día con natalia.

¿ella también vino a trabajar?

rodrigo: no.

pasó muy mal la noche,

se le bajó la presión.

irene: ¿qué le pasó?

rodrigo: se metió un susto

terrible.

entró al cuarto de rodrigo

y lo vio justo

cuando abrió los ojos.

ya sabes, los movimientos

reflejos que alguna vez

ha tenido.

irene: y ya sabía de él

o justo así lo descubrió.

rodrigo: se lo dije

la noche anterior.

irene: ¿y cómo lo tomó?

rodrigo: pues mal.

irene: pues sí.

esperaste demasiado tiempo

para decírselo,

yo no sé qué ganabas

con seguir guardando el secreto.

no debió haber sido nada fácil

para ella entenderlo,

y luego ver que rodrigo

abría los ojos, no, qué.

y no quiero decir que te lo dije

pero todo lo hubiéramos evitado

si desde un principio

le hubieras hablado

con la verdad.

lala: le va a caer muy bien

el consomé.

es lo mejor para reponer

fuerzas.

natalia: gracias, lala.

lala: ya me imagino

el susto que se pegó

con el joven rodrigo.

a mí también me pasó.

natalia: ¿también lo vio

abrir los ojos?

lala: sí, cuando recién

lo trajeron del hospital.

con decirle que casi me desmayo

de la impresión.

natalia: sí, yo también, fue--

fue una impresión muy fuerte.

¿a usted no le pareció

que la veía con una mirada

muy viva?

lala: pues, la verdad,

del susto ni me fijé.

ay, pobrecito.

dicen que es involuntario

que los abra.

natalia: sí, así es.

lala: bueno, la dejo.

al rato subo por la charola.

natalia: gracias, lala.

algo tenía esa mirada.

no sé qué era pero...

pero no reconozco en esos ojos

la mirada del hombre

que me quiso violar.

[música]

alonso: doctor quiroz,

¿cómo está?,

habla alonso cortés.

quiróz: cuánto sin saber

de usted, mi estimado doctor,

¿cómo le va en la vida?

alonso: bien, bien, bien,

gracias, espero que usted

también esté bien.

quiróz: perfectamente, gracias.

¿a qué debo el honor

de su llamada?

alonso: tengo un paciente

en estado de coma

que me tiene muy inquieto.

necesito saber qué sustancias

son las que están

en su organismo.

quiróz: me ayudaría mucho

saber qué busca.

alonso: trazas de medicamentos

para mantenerlo drogado.

quiróz: de acuerdo.

alonso: quiero que le practique

algo así como...

como un antidoping.

quiróz: sí, capto perfectamente.

¿ha notado algo atípico?

alonso: es muy raro.

los últimos análisis reportan

resultados en parámetros

normales.

no reflejan ninguna alteración,

ni siquiera por los medicamentos

que le administran.

es como si no le pusieran nada.

quiróz: o como si la sangre

de los estudios no fuera de él.

alonso: exactamente.

ando tras un misterio

que necesito que me ayude

a descubrir.

quiróz: de acuerdo, en cuanto

tenga las muestras me avisa.

yo personalmente me encargo

de hacer el análisis.

pamela: hola

carmen: ¡hola!

pamela: lupita me dijo

que le diera esto.

carmen: ay, gracias, pamela.

pamela: de nada.

[lupita]: mamita, perdóname,

pero tengo que arreglar

un asunto muy importante.

regreso en dos días.

¿me llevas adonde salen

los camiones para puebla?

>> ¿y eso para qué, lupita?

¿qué no te voy a llevar

a la fonda?

lupita: no, es que mi mamá

me está esperando allá.

ella me dijo que hablara

al sitio de mi papá

y que pidiera un taxi.

>> sí, eso me dijeron

en la base.

eleazar: kimberly

a veces me desespera.

solo a ella se le ocurre irse

a meter adonde no la llaman.

edwin: lo hizo de buena fe.

solo quería ayudar al doctor,

¿qué tiene de malo?

no sea duro con ella.

[celular]

eleazar: ¿qué pasó, carmen?

carmen: tienes que ayudarme,

lupita desapareció.

eleazar: ¿cómo que desapareció?

carmen: sí, vine por ella

a la escuela y ya no estaba.

y una amiguita me dio una nota

donde dice que se va a arreglar

un asunto muy importante

y que regresa en dos días.

eleazar: tranquila,

ahora levanto un reporte.

va a aparecer.

vete a la fonda.

carmen: ay, negro,

por lo que más quieras,

encuentra a mi hija. [llora]

por favor, te lo ruego.

eleazar: yo te voy avisando

cualquier cosa.

estate tranquila.

carmen: [llora]

[llaman a la puerta]

irene: hola.

diego me contó lo que pasó,

debe haber sido muy fuerte

para ti.

natalia: ¿por qué le siguió

el juego a diego?

¿por qué me ocultó la existencia

de su hermano gemelo?

irma: no te va a doler.

te voy a ir poniendo

un poco más cada día.

con eso, en una semana,

ya no estarás en este mundo.

irene: si te oculté

la existencia de rodrigo

fue porque diego me lo pidió.

y no creas que yo accedí

tan de buena gana.

natalia: pero no entiendo

por qué prefirió ocultármelo.

irene: porque no quería

que pensaras mal de él.

natalia: ¿por qué iba a pensar

mal?

irene: por la competencia que

siempre tuvieron entre ellos.

a rodrigo le encantaba

que se suplantaran

el uno al otro.

era un juego que hacían

frecuentemente con las chicas,

y después de que diego

te conoció no quiso que pensaras

que podían estar jugando

contigo.

natalia: ¿por qué lo iba

a suponer?

irene: ¿no te dijo que rodrigo

lo suplantó en tuxpan?

natalia: no, no me dijo nada.

y no me diga que--

irene: sí, cuando rodrigo

se enteró que te había conocido,

se hizo pasar por él.

eleazar: voy a la fonda

a ver si hay alguna noticia.

tú levanta el reporte.

pide apoyo a la policía

de tránsito, dale las señas

y el nombre completo de lupita.

edwin: garcía pabuena, ¿verdad?

eleazar: sí.

estamos en comunicación.

cualquier noticia

me avisas de inmediato.

edwin: sí, jefe, pero cálmese.

igual y solo es una travesura

de la niña y al rato aparece.

eleazar: ojalá así sea, morales.

lo que me preocupa

es que su desaparición

tenga que ver con la llamada

que me hizo para pedirme ayuda

y yo no le hice caso.

edwin: no creo.

¿qué tiene que ver

una cosa con la otra?

eleazar: con esta niña,

uno nunca sabe.

seguimos en contacto.

edwin: sí.

natalia: con razón los cambios

de carácter de diego

cuando recién nos conocimos.

irene: estuviste

con los dos hermanos

sin que lo supieras.

natalia: sí, el que me--

irene: ¿el que te qué?

natalia: el que me parecía

más brusco era rodrigo.

irene: diego siempre ha sido

mucho más afectuoso,

mucho más cálido.

natalia: ¿y por qué no me lo

dijo?

irene: para que no pensaras

que trataron de burlarse de ti.

diego no quería que rodrigo

supiera de ti,

no quería que te conociera.

la vez que lo suplantó

fue a escondidas de él.

natalia: dios.

irene: y cuando se volvieron

a encontrar,

pensó que si te hablaba

de su hermano podía perder

la confianza

que con tanto trabajo había

conseguido que le tuvieras.

natalia: y mire lo que pagamos.

me enteré de la existencia

de rodrigo de la peor manera.

y ni siquiera me dijo bien

las cosas.

sus explicaciones

son más lógicas.

¿le digo una cosa?

si no fuera porque vi

a rodrigo en su cama

y en estado de coma...

pensaría que está suplantando

a diego.

irene: ¿por qué lo dices?

natalia: porque a veces diego

se pone tan violento,

tan agresivo que me recuerda

al que conocí en tuxpan.

irene: últimamente diego

ha cambiado mucho

y también yo lo he notado.

natalia: no será que--

que ahora que rodrigo está mal,

no sé, que su alma

se le metió a diego y--

dicen que los gemelos

son como uno solo.

irene: pues sí, pero esas

no son más que suposiciones.

lo único cierto es que rodrigo

es rodrigo y diego es diego.

aunque sí, no me deja de parecer

un misterio ese cambio

de actitud tan repentino.

eran diametralmente opuestos.

bueno, eso pensaba yo

hasta ahora que...

ay, que a veces me confundo

con sus reacciones.

[música]

lupita: señorita,

¿me vende un boleto para puebla,

por favor?

>> discúlpame,

pero no podemos vender boletos

a menores de edad.

lupita: ah, es que mi papá

está ocupado.

ay, mire, es él.

es que lo llaman a cada rato

de su trabajo.

>> entonces te doy dos boletos,

¿verdad?

lupita: ay, sí, de veras,

dos boletos, por favor.

>> ¿cómo se llaman

tu papá y tú?

lupita: eleazar garcía pabuena.

rodrigo: tengo un hambre

de los mil demonios.

¿qué, tú no comes?

brigitte: no tengo hambre.

rodrigo: ¿estás de malas?

brigitte: ¿tú crees

que me tienes muy contenta?

¿por qué no me dijiste

que tenías un hermano gemelo?

rodrigo: no empieces.

no vine a oír reclamos

ni sermones,

sino a lo que ya sabes.

nada más deja que termine

de comer para agarrar fuerzas--

brigitte: me chocas.

rodrigo: ¿vas a empezar

como tu hermana

que está más fría

que un témpano?

brigitte: ¿y cómo quieres

que me sienta?

me tratas como un objeto sexual.

rodrigo: ¿y qué quieres?

esposa ya tengo,

eres mi juguetito.

y bien caro, por cierto, ¿eh?

porque este departamento

no me sale nada barato.

vamos a disfrutar el chop suey

y otras cositas.

brigitte: deberías de tratar

de ganarme con algo más,

en lugar de fajonearme

todo el tiempo.

rodrigo: te digo,

ya estás como tu hermana.

brigitte: bueno, ya.

no me compares con natalia,

me parece de pésimo gusto.

rodrigo: [ríe] no me digas.

brigitte: te lo digo en serio,

diego.

¿cómo te sentirías tú

si empezara a preguntarte

cosas de tu hermano?

¿cómo era, qué le gustaba?

¿tú crees que yo le caería bien?

¿verdad que se siente feo?

rodrigo: bueno, bueno, ya,

está bien, entendí.

¿me disculpas?

brigitte: está bien.

te disculpo.

¿sabes qué?, cuando alberto

me contó que ustedes

eran tan diferentes de carácter,

tuve una sensación muy rara.

rodrigo: ¿ah, sí?,

¿qué sensación?

brigitte: que si no supiera

que tu hermano

está en estado de coma,

hubiera jurado que siguen

jugando a intercambiarse.

muchas veces

eres más como me dijeron

que era rodrigo, que como diego.

qué tonta.

rodrigo: pues sí.

qué tonta, porque yo soy diego.

y con esto basta

para demostrártelo.

natalia: diego y yo--

aún no hemos podido

estar juntos.

irene: ¿y eso?

natalia: nuestra noche de bodas

fue un fracaso.

desde que descubrí a su hermano,

no he podido ser la misma.

estoy tan angustiada por todo.

irene: fue un error muy grande

que diego no te hubiera hablado

de rodrigo, pero no es como para

que por ello pierdan su amor.

con que los dos pongan

un poquito de su parte,

todo se puede arreglar,

porque el amor lo tienen

y eso es lo único que importa.

porque lo sigues queriendo,

¿verdad?

natalia: sí, claro,

cómo voy a dejar de amarlo.

es el amor de mi vida, pero

me siento tan confundida.

si de por sí a veces sentía

que habían dos diegos,

ahora encima de todo,

cada que diego se porte rudo

conmigo, yo voy a pensar

que es rodrigo.

irene: no, no, no, a ver,

no te puedes volver paranoica.

natalia: es que tengo miedo,

tengo miedo de empezar

a rechazarlo.

irene: yo creo que tienes

que cortar eso por lo sano,

porque no puedes dejar

que eso se te vuelva un trauma.

natalia: ¿y qué hago?

irene: lo más conveniente,

yo creo, que es que hables

con un especialista.

y yo solo conozco una persona

en la que confiaría

y que sé que te puede ayudar.

alonso, ¿vamos a verlo?

natalia: ¿ahorita?

irene: ahorita es cuando

lo necesitas, es más.

lo voy a llamar a ver

si te puede recibir.

tú mientras si quieres

vete a cambiar.

natalia: sí.

irene: alonso, soy yo.

alonso: ¿irene?

¿en qué puedo servirte?

irene: natalia está mal

y queremos ver

si la puedes recibir.

alonso: ¿qué tiene?

irene: pues supongo

que es una depresión.

anoche se enteró

de la existencia de rodrigo

y está siendo muy difícil

para ella asimilarlo.

alonso: entiendo.

vengan a mi consultorio,

aquí las espero.

lala: ¿van a salir?

irene: sí, lala,

vamos al consultorio

del doctor cortés.

lala: ah, yo les llevaba

té y galletitas.

irene: ay, muchas gracias, lala,

para la próxima.

lala: ¿ya se siente mejor,

señora?

natalia: sí, lala,

muchas gracias.

lala: qué bueno.

irene: nos vemos, lala.

lala: que les vaya bien.

[música]

lupita: ¿y ahora qué hago

con el otro boleto?

>> ya no encontré boleto

para puebla.

sí, hay más corridas,

pero son más tarde.

ni modo, me voy a tener

que esperar, ¿qué hago?

yo les aviso a qué hora

sale el camión.

lupita: oiga, oí que no encontró

boletos para puebla.

>> sí, mi hija,

y me urge llegar,

tengo un pariente muy grave.

lupita: yo le vendo uno,

tengo dos.

>> ¿vas a viajar sola?,

estás muy chiquita.

lupita: es que mi tía

se iba a ir conmigo

pero a la mera hora no pudo.

mi mamá me va a estar

esperando allá

cuando me baje del camión.

>> ¿y quién te trajo

a la central?

lupita: mi hermano,

pero fue al baño.

entonces, ¿qué?,

quiere el boleto, ¿sí o no?

>> claro que sí, mi hija.

ay, me caíste del cielo.

oye, como que ya se tardó

tu hermano, ¿no?

lupita: ah, mire, es él.

voy a decirle que ya vendí

el boleto, ahorita regreso.

>> ¿y ahora?

¿adónde fue tu hermano?

lupita: ya se fue a mi casa.

>> ¿pero cómo, no te va a subir

al autobús?

lupita: es que le dije

que le iba a vender el boleto

y que me iba a ir con usted.

y como le vio cara

de buena gente, no se preocupó.

>> ay, mi hijita, nada más

porque de veras soy buena gente,

pero no anden haciendo eso,

porque luego uno nunca sabe

con quién se topa.

eleazar: ¿qué pasó?

¿saben algo de lupita?

carmen: nada.

no está con mi madrina

ni con ninguna

de sus compañeras de la escuela.

eleazar: ¿y en la unidad,

con alguna amiguita?

carmen: abdul y paolo

fueron a preguntar.

¿qué pasó?

abdul: nada, no está con ninguna

de sus amigas de la unidad.

también le dimos una vuelta

a la colonia y tampoco nadie

la ha visto.

carmen: [llora]

ay, virgen santa,

¿dónde podrá estar?

eleazar: carmen, ¿cómo la viste

en estos días?

¿había algo que la preocupara?

carmen: no, no, para nada.

estaba un poquito nerviosa

por la boda de natalia, pero,

pero nada más.

eleazar: ¿nada con ella?,

¿con brigitte?

carmen: no, no, no.

ya me hubieran hablado

y no quiero mortificarlas.

mira, esta es la nota

que me entregó su compañerita.

[lupita]: mamita, perdóname,

pero tengo que arreglar

un asunto muy importante.

regreso en dos días.

eleazar: [piensa] ah...

esto tiene que ver

con la llamada que me hizo

pidiéndome ayuda.

gino: eh, yo anoche la vi

"molto tranquila".

estuve ayudándole

con "la sua tarea".

me estuvo preguntando

por mi familia de sicilia,

mi exesposa.

eleazar: ¿y qué le dijiste

exactamente?

gino: nada, que, que

la cochetina está en sicilia,

que cuando me vine

por primera vez a méxico,

me quedé en casa

de la tía lucrecia matigliatti,

en puebla.

eleazar: [piensa] canija

escuincla.

no te preocupes, carmen.

me hago cargo.

te mantengo informada.

permiso, chavos.

>> buenas tardes,

bienvenido.

muy bien, señor, adelante.

buenas tardes.

>> buenas tardes.

>> adelante, buen viaje.

lupita: ¡hola!

>> hola, señorita.

buenas tardes.

muy bien, ¿me permite?

muy bien, bienvenidas,

que tengan buen viaje.

>> gracias, buenos días.

pásale, mi hijita.

carmen: ¿dónde podrá estar

mi criatura, dios mío?, tan--

tan chiquita, sola en la calle.

y yo que esperaba más

de eleazar, solo me sale

con un "no te preocupes,

te mantengo informada".

abdul: ¿que querías

que te dijera?

ya levantó el reporte,

seguro se va a movilizar.

gino: ma'como dicen en sicilia,

ayúdate que yo te ayudaré.

andiamo, veamos qué podemos

hacer nosotros

por nuestra cuenta.

carmen: gino, ya buscamos

en todas partes.

gino: hagamos algo, lo que sea,

no nos quedemos con los brazos

cruzados.

eleazar: morales,

averigua en todas las líneas

de autobuses que salen

para puebla,

si lupita compró un boleto.

solo espero que haya dado

su nombre verdadero.

edwin: ahorita hablo, jefe.

eleazar: si confirmas que tomó

un autobús, averigua el número

y de inmediato pide apoyo

a la federal de caminos

para que lo detengan.

edwin: oiga, ¿y cómo para qué

quería ir la niña a puebla?

eleazar: algo me dice

que fue a buscar

un familiar de fetuccini.

una tal lucrecia matigliatti.

edwin: a ver, sí, jefe,

nada más repítame el nombre.

lucrecia mi, mi, ¿mi qué?

eleazar: matigliatti.

no creo que haya mucha gente

en puebla con ese apellido.

yo voy para allá.

paolo: ¿estás seguro

que el perro va a encontrar

a lupita?

gino: por supuesto,

es un perro entrenado.

aquí, aquí, órale, andiamo,

andiamo, hay que encontrar

a lupita, hay que encontrar

a lupita.

abre la puerta, por favor.

andiamo, lupita, vamos a buscar

a lupita.

¿para dónde, para dónde?

no tan rápido, "per favore",

no tan rápido.

paolo: ¿y ahora?

¿para dónde se fue?

abdul: no, no se fue.

lo fueron.

oye, mejor vámonos a la fonda

con mi jefa, ¿no?

igual ya saben algo de lupita.

paolo: vamos.

pablo: ¿cómo estás, tadeo?,

pasa.

tanto tiempo, te confieso

que me sorprendió

que pidieras una cita.

tadeo: en realidad fue mi esposa

la que insistió en que te viera.

pablo: ¿tu esposa, te casaste?

tadeo: con irene, ¿la recuerdas?

es quien me acompañó cuando--

pablo: sí, sí, claro

que la recuerdo, felicidades.

tadeo: gracias.

pablo: y cuéntame,

¿a qué debo tu visita?

tadeo: en realidad,

cuando irene hizo la cita

fue porque me sentía mal

del estómago, pero yo accedí

a venir porque quiero

hablar contigo de otra cosa.

pablo: ¿de qué se trata?

tadeo: mi enfermedad

ha seguido progresando, pablo.

pablo: ¿cómo? yo pensé

que si no te veía era porque

todo estaba bajo control.

tadeo: no, no es así.

me dieron de alta en nueva york,

no porque estuviera bien,

sino porque ya no hay nada

que hacer, no tengo cura.

pablo: caramba...

tadeo: y tomé la decisión

de enfrentar mi enfermedad

yo solo, sin decirle a nadie,

sin, sin tratamientos

que solamente alargan la agonía.

pero ahora necesito tu apoyo,

pablo, tengo que mantenerme vivo

hasta lograr un objetivo.

pablo: ¿qué objetivo?

tadeo: irene y yo

perdimos una hija

hace más de 20 años.

necesito encontrarla para,

para poder irme de este mundo

en paz.

pablo: ¿está desaparecida

tu hija?

tadeo: irene la tuvo

sin que yo me enterara siquiera

de que estaba embarazada.

le hicieron creer que al nacer

había muerto, pero en realidad

se la arrebataron

para darla en adopción.

pablo: qué lamentable.

tadeo: yo necesito encontrarla,

pablo, es el mejor regalo

que puedo dejarle a irene.

ayúdame.

ayúdame, por favor, no permitas

que se me vaya la vida

antes de haberlo logrado.

[música]

[música]

>> buenas tardes.

solo es una revisión.

buenas tardes, solo se trata

de una revisión.

estamos buscando a una niña

que desapareció.

rodrigo: natalia.

¿natalia?

¿dónde diablos se metió?

¡lala!

lupita: dime, diego.

rodrigo: ¿dónde está mi mujer?

lala: salió.

rodrigo: ¿cómo que salió?

lala: vino la señora irene

a visitarla y se fueron juntas.

[natalia]: este es el buzón

de voz de natalia.

rodrigo: ¿sabes adónde fueron?

lala: sí, fueron a ver

al doctor cortés.

irene: buenas tardes, rebeca.

rebeca: buenas tardes,

señora irene.

irene: ¿le puede avisar

al doctor que ya estamos aquí?

rebeca: sí, cómo no.

doctor, aquí está la señora

irene con--

alonso: ahora la recibo.

hola, natalia, irene.

natalia: disculpa que te haya

venido a molestar.

alonso: no es ninguna molestia,

al contrario, pasen, por favor.

irene: no, yo aquí los espero.

pasa.

natalia: gracias.

eleazar: ¿qué pasó, morales?

edwin: confirmado, jefe,

lupita tomó un autobús

para puebla, y no solo eso,

según la señorita de la línea,

iba con su papá.

eleazar: ¿el chato?

edwin: no, jefe, dio su nombre,

el suyo de usted, eleazar.

nada más que le cambió

el apellido,

porque era garcía pabuena.

eleazar: no lo puedo creer.

seguro convenció a alguien

para que la ayudara.

¿ya pediste apoyo

a la federal de caminos?

edwin: ya hasta me reportaron

que detuvieron el autobús

pero no encontraron a lupita.

todo está muy raro, ¿eh?

igual y se arrepintió

y nunca se subió al autobús.

eleazar: no, no la conoces,

cuando algo se le mete

en la cabeza, nada la detiene.

algo debe haber hecho

para que no la vieran.

¿qué pasó con la dirección

de la matigliatti, que te pedí

que investigaras?

edwin: pues jefe,

¿cuándo le he fallado?,

aquí la tengo.

eleazar: mándamela

en un mensaje a mi celular.

seguimos en contacto.

[ruido]

no, no, no puede ser.

maldita suerte la mía,

a buena hora se me poncha

una llanta.

natalia: me impresioné muchísimo

de saber que diego

tiene un hermano gemelo.

alonso: tienes que darte

un tiempo para asimilarlo.

natalia: el problema es

que ahora me siento

muy confundida, alonso.

alonso: ¿por qué?

natalia: cuando me enteré

que rodrigo lo suplantó

en cuanto me conoció...

yo siento que lo sigue

suplantando ahora.

alonso: no tienes por qué

ver en diego a rodrigo.

natalia: pues lo veo.

te juro que lo veo,

siento que diego se transforma

en rodrigo y me da miedo.

alonso: ¿miedo por qué?

a fin de cuentas, solo viste

a rodrigo un par de veces.

el resto de tu vida

ha sido con diego.

¿o hay algo más

que me quieras decir?

natalia: no.

alonso: el miedo siempre viene

de algo que nos afecta

o nos afectó mucho.

¿qué crees que puede ser

lo que te cause ese miedo?

¿qué te ha afectado tanto

para que le temas a diego?

rodrigo: ¿qué demonios

están haciendo aquí?

rodrigo: ¿qué te pasa?,

¿por qué estás tan agresivo?

rodrigo: ¿y cómo quieres

que me ponga si mi mujer

se sale de la casa

sin decir agua va?, y se viene

a meter con el loquero.

irene: tu jamás le habías dicho

así a alonso.

rodrigo: ¿qué hacen aquí?

irene: natalia tiene

una depresión.

rodrigo: por dios, tía.

¿qué depresión?, no es más

que una escuincla caprichosa

a la que se metieron quién sabe

qué ideas a la cabeza.

irene: mira, baja la voz,

y vamos a hablar.

natalia: creo que sí sé

lo que me provoca miedo.

pero antes de decírtelo,

quiero que me digas algo.

alonso: ¿qué necesitas

que te diga?

natalia: ¿es cierto

que los psicólogos

y los psiquiatras

guardan en secreto

lo que les confiesan

sus pacientes?

alonso: tenemos una ética

profesional que nos prohíbe

hablar de lo que nuestros

pacientes nos dicen.

¿por qué?

natalia: porque lo que te voy

a decir no quisiera

que se lo dijeras a nadie.

alonso: te lo prometo,

puedes hablar libremente.

natalia: rodrigo

trató de violarme

y un amigo me defendió.

en la pelea cayó

y se golpeó la cabeza...

y eso fue lo que lo dejó

en coma.

[música]

irene: diego, te desconozco,

¿por qué te has vuelto

tan grosero?

natalia es tu esposa.

rodrigo: ella no se comporta

como tal.

me siento como un marido

burlado.

irene: ¿burlado?

rodrigo: ajá.

irene: ¿porque se enteró

de rodrigo

y está muy angustiada?

eso es parte

de las consecuencias

de haberle ocultado la verdad.

rodrigo: me pone en ridículo,

tía, hasta con la servidumbre.

y no se diga con mi abuelo.

irene: ay, y ahora lo único

que te importa es la opinión

de los demás.

¿y dónde queda natalia?

rodrigo: es que me hace sentir

un pelele frente a todos,

incluida tú, tía.

¿y ahora con alonso?,

eso no lo soporto.

natalia: y entonces diego

fue a ver al doctor mendoza,

que tiempo después

me enteré que era a diana,

y yo me fui a buscar

a mi familia.

apareció quien yo pensaba

que era diego...

y ahora entiendo

que era rodrigo.

su actitud

se me hizo muy extraña.

insistió que fuéramos

a ver la luna...

y yo accedí.

me empezó a besar

con mucha rudeza, tanta que--

que me espanté.

me gritó que dejara de jugar

a la niña inocente,

que yo sabía muy bien

lo que quería.

entendí que quería abusar de mí.

no sé cómo logré zafarme y hui,

pero él, él me siguió

y logró alcanzarme.

y me sometió.

ya no tuve fuerzas

para resistirme.

rodamos por el suelo

y yo solo gritaba y gritaba,

pidiendo ayuda y...

y entonces fue cuando

apareció andrés.

se le fue encima.

pensamos que había muerto.

yo me viré a méxico

huyendo de la policía,

que buscaba a los culpables

y andrés se embarcó.

y ahora que lo vi en coma

se me vino todo encima.

como si todo hubiera vuelto

a suceder.

alonso: toma.

natalia: gracias.

irene: yo fui la de la idea

de que natalia

viniera con alonso.

está muy mal, diego,

te desconoce.

te ha visto tan distinto

que hasta cree que se te metió

el alma de rodrigo.

rodrigo: qué niñerías.

te digo que es una inmadura,

y tú, estás peor que ella.

irene: a ver, mira cómo me estás

hablando.

natalia tiene razón,

no eres tú,

y yo también me he sentido

muy desconcertada contigo.

alonso: ese andrés que mencionas

es el amigo que te ayudó,

¿verdad?

natalia: sí.

si no hubiera sido por él

no sé qué hubiera pasado.

aunque la mala suerte

fue que diego--

digo rodrigo se golpeara

con un tronco en la cabeza

y pasara lo que pasó.

alonso: entiendo.

natalia: fue por eso que

terminamos viviendo en méxico.

alonso: ahora entiendo

tu reacción cuando volviste

a ver a diego.

estaba muy desconcertado.

él no entendía por qué

lo rechazabas.

incluso llegó a pensar

que estabas loca.

>> imagínate lo que yo sentí

cuando lo vi.

era mi agresor.

por un lado, me alegré

de que estuviera vivo,

pero por otro--

por otro pensé

que me iba a mandar a la cárcel.

y el resto, pues, tú lo sabes.

como nunca hablamos del tema

y el parecía haberlo olvidado.

no sé, terminé convenciéndome

de que había sufrido amnesia

por el golpe.

ahora entiendo que diego

siempre fue bueno conmigo.

y todo ese problema

lo tuve con su hermano gemelo.

alonso: lo bueno es que

cuando menos ya tienes claro

que se trata de dos personas

distintas, y que la agresión

la recibiste de rodrigo.

ahora lo que hay que tratar

de encontrar es por qué

sigues rechazando a diego.

natalia: porque tengo miedo.

alonso: ¿miedo de qué?,

¿de qué, natalia?,

¿de que te denuncie?

él desde siempre descartó

la posibilidad

de que tu hubieras estado

en el momento del accidente

de rodrigo.

natalia: sí, eso lo sé,

es otra cosa lo que me da miedo.

alonso: ¿qué cosa?

natalia: es que últimamente

se irrita con mucha facilidad,

y cuando se pone así,

me hacer recordar

lo que pasó esa noche.

y ahora que sé de la existencia

de rodrigo,

me imagino que es él.

alonso: ¿desde cuándo empezaste

a sentir que diego no es diego?

natalia: creo que desde

que regresó de un viaje

que hizo a monterrey.

a partir de ahí, empezó a tener

cambios de personalidad

muy raros.

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