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Antes Muerta Que Lichita Capítulo 93

2 Jul 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

[tema musical]

santiago: señoras y señores,

les pido un minuto

de su atención, por favor,

que quiero hacerle

una pregunta muy importante

a alicia, mi novia.

alicia,

¿quieres casarte conmigo?

lichita: es que yo...

¿de verdad estaba tan enamorada

como para casarme con santiago?

lo único que sabía

era que tenía que tomar

un tiempo para pensarlo.

sí, sí, me caso contigo.

[aplausos]

beatriz: mientras le cuento,

vístase, por el amor de cristo.

pues vea, recibí un mensaje

citándome aquí.

"la madre superiora

de la congregación

de las hermanas de la caridad

del verbo encarnado

estará unas horas en méxico,

si usted quiere saludarla

personalmente, la esperamos

en el...".

dafne: ¿y eso?

beatriz: no sé.

así que no entiendo qué sucedió.

me pasaron por mensaje

esta dirección

y me citaron aquí a esta hora.

elías: qué raro, porque además

yo esperaba a alguien más.

pues ¿en qué nos confundimos?

a ver, ¿la citaron en un motel?

beatriz: ¿esto es un hotel?

claro, huele a azufre,

se respira el pecado

de la lujuria.

¿sabe qué?

yo mejor me voy.

elías: no, espéreme, espéreme.

es que ya que estamos aquí

intentemos averiguar

qué fue lo que pasó,

porque esto es más misterioso

que los 12 misterios

de la biblia.

roberto: don nacho, no quisiera

meterme en lo que no me importa,

pero para estar en el anuncio

de la boda de su hija,

usted no se ve nada contento.

nacho: no, pues usted no canta

malas rancheras.

ni falta hace preguntar

por qué anda de capa caída.

bueno, a ver ¿quién le manda

venir a echar limón a la herida?

¿qué necesidad?

salud.

roberto: salud.

elías: en efecto, el lugar

no tiene facha de motel.

beatriz: pero ¿quién me citó

aquí?

el mensaje era de un teléfono

que no tengo registrado.

elías: no sé por qué,

pero algo me dice

que nos tendieron una trampa.

lo que no sé es quién

habrá sido.

beatriz: ay, una trampa.

¿una trampa para qué?

no, elías, más bien se trató

de una broma de pésimo gusto.

aunque, bueno, es muy chistoso.

elías: ¿sí?

beatriz: sí, pues imagínese,

usted y yo.

ambos: [ríen]

elías: en un motel.

había jaboncitos chiquitos

y todo.

no sabe qué quiere decir eso,

pero yo le voy a explicar.

así, chiquitos, de color rosa.

roberto: eh, eh, hidalgo.

nacho: ¿hidalgo?

roberto: sí.

roberto: [suspira]

ambos: [ríen]

nacho: pero--

la calabaceé de la peor manera.

me dejé transar así,

como méndigo chamaco.

pero ya no quiero seguir

hablando de esto.

mejor usted platíqueme

sus penas,

sus mortificaciones,

sus agobios.

lichita: es que

¿quién te entiende, mamá?

¿no querías que me encontrara

un amor que me sacara

a roberto de la cabeza?

¿no que santiago pintaba

para príncipe azul y qué sé yo?

ahora resulta que siempre no.

elsa: es que el matrimonio

no es enchílame otra gorda,

alicia.

lichita: bueno, mamá,

ahora ya la vas a agarrar

contra santiago y la verdad

es que no me parece

magos: oigan, oigan.

¿por qué tanta alegata?

ay, mamá, ¿por qué no estás

contenta con el bodorre

de mi hermana?

ximena: ay, tía, justo a ti

te andaba buscando.

¿ya probaste las fresas

con chocolate

que trae el mesero?

ay, no, es que están deliciosas.

lichita: no, pero ahorita mismo

vamos por una, porque buena

falta me hace algo dulce.

y de paso me ayudas

a despedir a los fotógrafos.

magos: ¿qué pasa, mamá?

roberto: espéreme tantito.

tengo algo que hacer.

nacho: no, no me dejes, ven.

no me dejes, no.

ximena: bueno, yo creo que mejor

me voy con mi abuelita

para que ustedes

se pongan románticos.

bye.

santiago: qué buena idea, bye.

te quedaste muy callada,

¿pasa algo?

lichita: pues...

roberto: ¡piérdete!

¡sácate, rama!

¡hazte para acá!

¡quítate!

mm.

ay, no me lo van a creer,

pero aquí donde me ven,

los vine a felicitar.

lichita: roberto, yo creo

que es mejor que te vayas.

roberto: ¿por qué, eh?

¿por qué no en vez de correrme

me dices así, duro,

a la cabeza, eh,

que estás segura

de casarte con él?

¡dímelo! ¡con él!

augusto: guau, muy bien, draco,

excelente trabajo.

serías un tremendo paparazzi.

[ríe]

[música]

lichita: estoy segura

que quiero casarme con santiago.

santiago: sabes,

para mí significó mucho

que hayas dicho eso.

lichita: bueno, nada más dije,

pues, la verdad.

no, roberto.

santiago, no, por favor.

no, no.

roberto: ¡órale!

¡uno por uno, hágale!

¡no te quites!

¡uno, por uno, uno!

¡uno por dos, dos!

¡dos por tres, cinco,

desde aquí te brinco!

¡ándale, órale, ándale!

¡órale!

néstor: qué mal se vio licha

al no invitarnos a su fiesta.

digo, no que se me antoje

codearme con la gutierriza,

pero por mínima decencia

nos hubiera invitado.

chuchette: eso indica que su

niña interior es muy rencorosa,

pero allá ella.

de todas formas,

por quedar bien le mandé prensa

y algunos medios

para que cubran su fiesta.

néstor: bueno, tú sí que eres

una veleta.

primero andabas bardeando

a lucifer y ahora

andas de lambiscona

con tu alice triunfadora.

¿y qué tanto buscas en tu face?

chuchette: un amiguito mío

que se llama yurisander valdés.

un cubanito papito tun tun.

magos: ay, chale.

bueno, lichita,

¿y la fiesta qué?

lichita: ¿cuál fiesta, magos?

esto ya se acabó.

santiago: por favor, disculpen

este incidente.

si gustan, los acompaño.

nacho: hija, qué te digo--

lichita: mira, papá,

mejor no me digas nada

porque todo este relajo

se hizo porque tú estuviste

solapando a este borracho

que ahora hasta busca pleitos.

elsa: oye, pero tampoco

la agarres con tu papá, ¿él qué?

lichita: ay, no,

ahora resulta que todos ustedes,

que son mi familia,

andan festejándole al bruto este

sus gracias como si fuera

muy bonito lo que hace.

muy chistoso, ¿no?

elsa: pues es que a mí

me da pena el pobre.

nacho: hija, hija.

somos hermanos del mismo dolor.

elsa: ah, qué, la chicharra,

ya, nacho, ándale.

vámonos, vámonos, ándale,

ándale, no te vayas a caer.

órale.

lichita: perdóneme que

se lo diga, pero su yerno

no tiene vergüenza.

valeria: yo entiendo que estés

enojada, alicia,

pero para un cachito

y comprendelo.

roberto está sobrepasado

y no es para menos.

entre el carácter podrido

de luciana,

su puesto como presidente

y lo de su hijo,

no lo culpo si pierde

el control.

lichita: pero ¿de verdad existe

ese hijo?

¿ya habló con él y con luciana?

¿dónde está?

valeria: no, no me hagas caso.

vení, mejor dame un abracito

y yo me voy a buscar un taxi.

lichita: no, ¿cómo cree?

espéreme dos minutos

en lo que me despido

de santiago, saco mi coche

y yo la llevo.

espéreme.

valeria: pero, alicia, lichita,

muñeca hermosa de mi corazón,

me vas a meter en tremendo

quilombo.

yo te dije que esta pieza

es del hi--

lichita: del hijo de roberto.

me imagino que es él, ¿verdad?

valeria: mira que es lindo

ese chiquito, ¿eh?

pero como yo no lo conozco,

no sabría decirte si es o no.

lichita: es que yo sé quién es.

valeria: pará un cachito,

alicia.

me asustás, ¿vos me decís

que lo conocés?

lichita: ¿puedo saber

cómo te llamas?

mateo: mateo.

lichita: lo vi en un orfanato.

platicamos y me encariñé con él

y le mandé unos regalitos

y hasta quise ir a visitarlo,

pero ya nunca más

pude entrar a verlo.

bueno, haga de cuenta

que yo nunca vine, doña valeria.

pero si este niño

es hijo de roberto,

¿qué es lo que hacía

en un orfanato?

santiago: ¿lo conociste?

¿platicaron alguna vez?

félix: no, nunca fuimos amigos

ni mucho menos.

lo que sí es que después

de cierto incidente,

varios presos lo evitaban

porque el tipo se ganó fama

de violento.

santiago: sí, eso ya

lo comprobé.

pero no puedo dejar pasar

algo así, félix.

¿tú crees que me puedas

averiguar más acerca

de roberto duarte?

félix: claro que sí.

[música]

roberto: ♪ usted es la culpable

de todas mis angustias

de todos mis--♪

ya, ya, ya, gumaro.

¿no ves que me sigo?

gumaro: chales, camarada.

ahora sí que tú ni para atrás

ni para adelante con tus pleitos

internos contigo mismo.

y hasta con el santiaguito

que, pues, la neta

ni te la debía.

roberto: ya lo sé,

y se me cae la cara de vergüenza

por esa pelea,

pero la verdad, ni la pensé.

♪ usted es la culpable

de todas mis angustias

de todos mis quebrantes ♪

¡ya, ya, gumaro, me sigo!

¡me sigo, me sigo!

gumaro: no, ya, es que, mira,

a ti se te caerá la cara

de vergüenza, pero a ese pobre

se le cae de los guamazos.

roberto: nomás le di uno.

gumaro: mírate nomás.

con ese golpe ahí en la cara,

todo desbalanceado.

no vayas a preocupar

a la luciana por verte así,

camarada.

roberto: luciana no creo

que se dé cuenta de nada.

honestamente, a ella

no creo que le importe

lo que pase conmigo.

[música]

♪ usted es la culpab-- ♪

ya, ya, ya.

ya me voy, ya.

elsa: a ver, alicia.

este es un paso bien importante,

así que mirándome a los ojos

dime:

¿de veras santiago

es el hombre de tu vida?

ese silencio tuyo me dice

más que mil palabras.

pero con santiago

tienes que hablar.

no te esperes a tener la boda

encima.

si tienes dudas,

más vale que se las digas

de una vez.

[música]

[música]

elías: de seguro me citaste

en ese hotel

con un plan con maña.

chuchette: ay, ¿yo?

¿por qué lo dices?

elías: no, por nada.

pero a ver, ¿por qué no llegaste

a la cita?

te estaba esperando

como tú me lo pediste,

en traje de adán.

lichita: a ti te estaba

buscando, chuchette.

¿se puede saber por qué

me mandaste ayer a la prensa?

la fiesta era privada,

para amigos y familia, nada más.

chuchette: ay, ¿qué crees,

mi alice triunfadora?

lo hice para quedar bien

contigo, y estuvo que

ni mandado a hacer.

porque ya supe que

el papito tun tun de santiago

te pidió matrimonio.

a ver si se me pasa algo

de tu "séxito"--

digo, de tu éxito.

elías: ¿de la vega pidió

tu mano?

lichita: ajá.

¿por?

chuchette: mira, salieron

algunas notas en la revista.

elías: alicia, discúlpame

por no haber llegado

a tu fiesta,

es que tenía una cita,

pero ¿qué crees?

alguien me quedó muy, muy mal.

pero igual te felicito.

espero que me invites

a tu boda.

lichita: claro, los veo luego.

elías: y entonces, ¿qué?

¿saco a mi niño interior?

chuchette: ay.

sandra: ¿cómo van con

lo del blog de dafne?

¿ya saben quién está

detrás de eso?

>> todavía no, licenciada.

ya mandamos varios mails,

pero nadie responde.

sandra: qué poca iniciativa.

no solo se trata de escribirle,

ofrézcale dinero,

ofrézcale una fuerte suma

de dinero.

mándele un correo

y suéltele un cañonazo

de dinero.

pero, por favor,

muévase, rápido.

>> sí, licenciada.

sandra: ay, dios.

dafne: aunque suene raro,

al final si tienes broncas

con tu mamá,

pero te das el chance

de asomarte a su corazón,

te puedes llevar una sorpresa

cañón.

si te pasó algo como esto,

escríbeme al hashtag

conociendo a mi mamá

y cuéntame qué onda con tu vida.

besos, dafne.

>> augusto, esto es oro molido

para tu caso.

es bastante probable

que podamos utilizar estas fotos

para llegar a un acuerdo

con los abogados de beatriz.

augusto: estoy seguro que sí.

imagínate el escándalo

si una sola de estas fotografías

se filtrara por ahí.

>> alicia, desde hace rato

te noto muy pensativa, ¿qué?

¿fue por lo de ayer en la

reunión, por la pedida de mano

y el escandalito

que armó roberto?

lichita: no, estaba pensando

en--

luciana: botarga.

permíteme felicitarte

por tu compromiso

con santiago de la vega,

que como guapo es guapísimo,

y curiosamente como millonario

es millonarísimo.

lichita: ¿qué se te ofrece?

estoy muy ocupada.

luciana: ay, qué carácter.

yo creí que ibas a estar

mucho más sedita,

digo con semejante notición.

tú de verdad no pierdes

oportunidades, ¿verdad?

fíjate, además de trepadora,

lagartona.

te felicito.

lichita: luciana, qué bueno

que te veo.

quiero que me digas

todo lo que sepas

sobre el hijo de roberto.

luciana: ups.

roberto: estoy a punto

de comenzar a buscar

en la contabilidad de la api

para ver si encuentro algo

para agarrar a don augusto.

gumaro: más "concentrancia",

camarada.

agárrate una lupa

y que no se te vaya ahí

ningún cero por lo redondo,

ovaladito o como sea.

roberto: luego nos vemos.

[teléfono]

sí.

mujer: señor duarte,

aquí está el señor--

perdón, ¿me repite su nombre?

vladimir: vladimir,

vladimir vera.

beatriz: señores abogados,

los cité para saber

cómo van los trámites

de mi divorcio.

>> pues verá, resulta

que el asunto se ha complicado,

señora casablanca.

beatriz: ¿por qué lo dice,

licenciado?

>> se trata...

de unas fotografías

muy comprometedoras, señora.

beatriz: ¿de qué fotos habla?

explíqueme.

>> en verdad nos da mucha pena,

pero son de usted.

en un motel con un hombre

que no es su marido.

luciana: ya te dije,

sé de su existencia,

pero no sé nada de ese

escuincle.

es más, ni siquiera lo conozco.

y harías bien en no meterte

en donde no te incumbe.

ese es un asunto

de mi matrimonio.

aunque es obvio que sigues

sintiendo algo por mi marido,

¿te quedó claro, miserable?

lichita: como también es obvio,

por lo que veo, que tú

no sientes nada por tu esposo.

te casaste con él solo

por conseguir un trofeo

y nada más.

luciana: ay, ya, no te hagas

la payasita porque a ti

no te queda.

fíjate.

[festejos]

mateo: papá.

papito, ¿eres tú?

luciana: no te quedes como ida.

ay, pareces lela.

ey, ey, oye.

te estoy agrediendo, respóndeme.

no me dejes hablando sola.

oye, espérate, que parezco loca

hablando sola.

lichicienta.

lichicienta ven para acá,

te tengo que decir tus verdades.

roberto: no creas que no sé

que estás aquí para vengarte.

pero a mi hijo lo dejas en paz,

¿me entiendes?

vladimir: no me digas que tienes

un hijo.

hombre, felicidades.

roberto: no te hagas el cínico.

confiesa, confiesa si eres

el dichoso tutor.

vladimir: puede que sí,

puede que no.

¿tú qué crees?

roberto: eres un infeliz,

si no estuviéramos aquí,

te juro--

vladimir: [chista]

mira, ¿por qué no mejor hacemos

un pacto entre caballeros?

roberto: ¿qué demonios quieres?

vladimir: ¿qué te parece esto?

yo te dejo en paz a ti

y a los tuyos, y por supuesto

no le cuento nada a nadie

sobre tu pasado en la cárcel,

pero a cambio tú me dices

dónde está sofía ramírez.

roberto: yo no sé nada de ella.

vladimir: no te hagas, roberto.

sé perfectamente que tú sabes

dónde está, así que escoge.

¿qué prefieres?

¿proteger a sofía o a tu hijo?

[música]

lichita: vine varias veces

a visitarlo y la verdad

es que me encantaría verlo

otra vez.

es un niño encantador,

como de unos--no sé,

¿seis, siete años?

se llama mateo, mateo duarte,

sí sabe de quién le hablo.

>> lo único que sé

sobre el niño mateo duarte

es que hace tiempo

fue dado en adopción.

roberto: mira, idiota,

lárgate de aquí porque no sé

si me voy a volver a aguantar

las ganas de partirte la cara

otra vez.

vladimir: está bien, me voy,

pero si no me dices

dónde está sofía,

yo voy a decirle a tu suegro

y a mis nuevos amigos de la api

y a tu querida esposa

todo sobre tu pasado.

y por supuesto que ambos sabemos

que tu pasado no tiene

nada que ver con el

de un destacado estudiante

de publicidad que dices haber

sido sino con el de un mugroso

preso golpeador.

esto--esto no se me olvida.

>> ¿y qué te dijeron

adonde fuiste ahorita? ¿que sí?

>> pues, yo les vi la cara

como de que sí querían darme

la chamba, fíjate.

pero, digo, tampoco les iba

a poner tan fácil la cosa.

>> mi tía alicia me dijo

que casi en todos lados

lo primero que te piden

es el certificado de prepa,

y tú un día me dijiste

que no lo tenías.

>> ay, no, hombre, mi chava,

pero tampoco es como que sea

obligatorio tenerlo para que

a uno le den un buen sueldo,

posibilidades de progresar

y que sea de medio tiempo

como debe de ser, porque, digo,

tengo que seguir echándole

la mano a tus abuelos,

ni modo de dejar

el cafecito botado.

roberto: alicia,

¿qué haces aquí?

alicia: ahorita mismo

me vas a decir si aquel niño

que vimos en la casa

hogar santa clara

cuando te vestiste de payaso

y--y que te dijo papá

enfrente de mí,

¿de verdad es tu hijo?

y si es así,

¿por qué carambas lo escondiste?

roberto: ¿desde cuándo acá

te interesa si tengo o no tengo

un hijo? porque recuerdo

perfectamente que traté no una,

sino varias veces de contarte

sobre él, y tú nunca

quisiste escucharme, mi cielo.

augusto: ¿y alicia dónde está?

>> ay, ¿qué crees? salió.

seguro ya anda viendo

lo de la iglesia

y lo de su vestido de novia.

augusto: ¿de qué hablas?

>> ¡ay, ay! ¡a poco no lo sabe!

mire, el papito tun tun

de santiago de la vega

le propuso matrimonio. ¡cheque!

ay, qué suerte tienen algunas

que saben aprovechar el éxito,

de veras.

roberto: es que es algo

muy largo de explicar,

pero por ti estoy dispuesto

a hacerlo, alicia.

pero antes necesito

que me digas la verdad.

¿en serio estás enamorada

de santiago?

¿tú sí te quieres casar con él?

alicia: no creo que un hombre

casado tenga derecho

a preguntarme eso.

roberto: precisamente por eso

te puedo decir que no soy feliz.

haberme casado con luciana

fue el error más grande

que pude haber cometido.

no hay nada peor que soportar

un matrimonio sin amor, alicia.

alicia: nadie te obligó

a casarte con ella, ¿o sí?

roberto: no, pero lo hice

porque creí que con eso

podría darle a mateo

lo que necesitaba.

si me casé fue por amor

a mi hijo, alicia,

nada más por él.

alicia: pero ¿qué tiene que ver

el matrimonio con tu hijo?

roberto: te digo,

es largo de explicar,

pero tampoco me has contestado.

¿de verdad amas tanto a santiago

como para casarte con él?

alicia: ay, roberto, por favor--

roberto: mira, mira, mira...

yo acepto que está guapo,

y feo no es, es un tipazo,

tiene cualidades

de príncipe azul,

y sé que yo estoy

muy lejos de serlo,

pero hay una cosa

que sí te puedo asegurar...

[exhala]

él nunca, nunca te va a amar

como te amo yo.

eso jamás.

alicia: [exhala]

ay, la verdad es que yo tampoco

he podido olvidarte.

[ríe]

augusto: estaba de tan buen

humor hasta que recibí

esta maldita noticia.

quién diría que esa mujer...

me iba a mover el piso así.

beatriz: [jadea]

ahora entiendo tu repentina

actitud tan civilizada

con nuestro divorcio...

era para darme una puñalada

traicionera cuando menos

me lo esperaba, ¿verdad?

¡qué estúpida de mí!

debí haberlo imaginado,

eso es...

es típico de ti.

alicia: mira, no me voy a poner

a hacer una lista

de lo que ha pasado,

pero te recuerdo que me usaste

para llegar al puesto

que querías.

me dejaste botada

en el aeropuerto,

y te casaste con otra,

me escondiste lo de tu hijo--

roberto: te juro por lo más

sagrado que te amo como a nadie

en el mundo.

y que cada cosa

tiene una explicación.

cuando me escuches,

te vas a dar cuenta que...

[suena el celular]

bueno, espérame tantito.

[suena el celular]

[exhala]

lo siento, pero--

carmona: no, no, no, no,

más lo voy a sentir yo

si no te apuras, robertito, ¿eh?

no te veo por ningún lado, ¿eh?

así que corre, vuela o acelérate

para ver qué haces,

yo no te voy a estar esperando

todo el día.

roberto: perdón, tengo que irme.

[exhala]

alicia: [exhala]

roberto: pero antes...

necesito que me digas

si me darías otra oportunidad.

beatriz: [llora]

eres horrible.

augusto: no, no, no, no, no, no,

señora, más horrible

te vas a ver tú cuando,

con un solo click de mi dedo,

se enteren todas las fundaciones

y todas las asociaciones

moralinas que presides, ¡ah!

y tu santa iglesia

que tanto apoyas, claro.

beatriz: no te atreverías.

augusto: beatriz, ¿tantos años

juntos y no me conoces?

¿qué soy? ¿mm?

pu-bli-cis-ta.

y así como puedo vender demonios

para que parezcan santos,

también puedo hacer

que santa beatriz

se convierta en un demonio

ante los ojos del mundo.

[ríe]

beatriz: [exhala]

¿qué es lo que quieres?

augusto: ay...

¿qué es lo que quiero?

lo que siempre

te he pedido por las buenas...

véndeme tus acciones de icónica.

roberto: [suspira]

no sabes cuánto miedo

me daba perderte.

alicia: es que no debemos estar

haciendo esto, roberto,

tú tienes a tu esposa,

yo estoy comprometida,

y no podemos vivir una mentira.

roberto: pero esto

no es una mentira.

al contrario, es una oportunidad

para volver a empezar.

yo te necesito, alicia,

necesito tu amor,

tu compañía, tu apoyo.

eso solo tú me lo puedes dar.

alicia: ay, pero no podemos

hacer esto--porque eso sería

cometer el mismo error otra vez.

[exhala]

tenemos que arreglar

muchas cosas antes--antes

de pensar, siquiera,

en estar juntos, pero, sobre

todo, tú tienes muchas cosas

que contarme.

[suena el celular]

roberto: vaya.

ya voy, carmona, ya voy.

carmona: te doy tres minutos

para que estés aquí, ¿eh?

tres, y ni uno más,

uno, dos, tres.

alicia: ¿por qué te apuran?

¿qué está pasando?

roberto: por ahora no puedo

contarte gran cosa,

es un asunto muy serio

que tiene que ver con mi hijo.

alicia: ¿dónde está mateo?

supe que lo adoptaron,

pero no pude averiguar más.

roberto: de verdad,

tengo que irme,

lo único que te puedo adelantar

es que mi hijo está con sheila,

su mamá.

por favor, sheila...

alicia: ¡ah! ¿sheila? ¡ah!

entonces, por eso la llamabas,

por eso dijiste tantas veces

su nombre.

roberto: y yo que creí

que te había soñado.

alicia: [suspira]

roberto: con razón.

ay, alicia, no quisiera irme,

pero antes de echarme a correr,

te prometo que voy a arreglar

mi situación para estar contigo.

[exhala]

mi amor...

alicia: [exhala]

a pesar de todo, no estaba

totalmente segura de estar

haciendo bien, o si otra vez

me estaba dejando llevar

por un impulso...

[exhala]

por otro lado, y si santiago

salía lastimado, pues,

la única culpable sería yo.

carmona: no sabes cómo me purga

que me ocultes cosas.

yo hago circo, maroma y teatro

para cruzar toda la ciudad

y verte aquí, ¿eh? con tal

de que el tal vladimir ese

no te ande venadeando,

y tú sigues obstruyendo

mi trabajo, pareces niño

chiquito, ¡caray!

roberto: no, ya le dije

que oculté lo de sofía

por seguridad.

carmona: pues, aquí nadie

está seguro, robertito, ¿eh?

así que, escupe ya, ¿cómo

diablos sabe dónde está, eh?

roberto: bueno, desde que le di

la golpiza a vladimir,

me dediqué a sondear

con sus allegados

todo lo que pude sobre la chica.

me da pena decir esto,

pero cuando uno se hace

de una fama como golpeador,

las puertas

se le abren fácilmente.

carmona: [ríe]

¿te da pena,

o me estás presumiendo?

[ríe]

roberto: total me puse

en contacto con sofía

desde la cárcel para ofrecerle

mi ayuda, pero la niña

estaba asustada,

estaba amenazada.

carmona: ¿amenazada de qué?

¿qué le dijo

el tal vladimir ese?

roberto: que si lo denunciaba,

le iba a ir peor.

lo único que pude hacer por ella

fue decirle

dónde podría esconderse.

aunque tampoco puedo asegurar

que siga ahí.

carmona: mm.

augusto: tú me pediste

que confiara en ti,

y me lo tomé tan en serio

que te convertí

en mi mano derecha.

por eso, alicia, ahora te voy

a pedir algo que, a la larga,

va a ser una nueva demostración

de mi absoluta confianza

hacia ti.

alicia: [carraspea]

carmona: es que tú no me vas

a servir de nada

para agarrar a augusto.

mira, robertito, si el vladimir

le dice quién eres en realidad

y de dónde vienes, pues,

mi investigación se cae al suelo

y eso no lo puedo permitir.

roberto: pero tampoco usted

me está sugiriendo que entregue

a sofía a cambio del silencio

de vladimir, ¿o sí?

carmona: [ríe]

¡por supuesto que no, hombre!

no digas tonterías.

a esa chiquilla no

me la puedo dejar a su suerte,

la debo proteger, ¿mm?

para eso soy la ley.

roberto: carmona...

se me está ocurriendo algo,

pero...

puede ser un poco peligroso.

augusto: necesito que firmes

estos papeles.

alicia: sí, don augusto.

carmona: está re bueno tu plan,

te felicito, cuate,

en vez de andar dizque

haciéndole al publicista,

mejor te hubieras metido

a la corporación.

roberto: no, cómo cree,

es simplemente pensar,

anticiparse, eso es todo,

carmona.

carmona: está bien, está bien,

está bien, está bien,

pues, entonces, no le cuentes

absolutamente a nadie el plan,

y mucho menos si crees

que vladimir te anda siguiendo

los pasos, ¿mm?

roberto: [ríe]

carmona: ¿y esa carita, qué--?

¿o qué?

roberto: no, no, es que

con tanta cosa últimamente,

para mí esto es

un pequeño respiro.

ahí irán las cosas

mejorando poco a poco.

carmona: [ríe]

alicia: "cuando llega el momento

perfecto para casarse,

dedicarse solo al trabajo

o apostarle todo a un gran amor,

¿hay que pensar en todo,

o dejarse llevar

por el impulso?".

fátima: alicia, luciana acaba

de convocar a una junta

para ver algo de unas marcas,

y el primero que llegó

es tu prometido.

¿quieres que lo haga pasar,

o lo llevo allá, qué hago?

alicia: si cree que voy a dejar

que se tome atribuciones

de directora general

cuando eso ya no le corresponde,

está muy equivocada.

fátima: ¿qué piensas hacer?

porque ya sabes que ella

no tiene un carácter nada fácil.

alicia: pues, yo tampoco

me voy a quedar callada.

más bien, voy a hablar

con don augusto

para que él me diga exactamente

cuál es la posición de luciana

en icónica, porque esto

no va a seguir así.

>> le juro que ya le mandamos

el mail a la persona

que lleva el blog de dafy

y le ofrecimos, como usted dijo,

un bombazo de dinero,

pero no nos contesta.

sandra: ¡dioses! estoy harta

de tratar con inútiles.

¿qué nadie se ha fijado

que en el maldito blog

hay un chat para hablar

con quien está detrás

de la dichosa dafy?

>> no, licenciada, la--la verdad

no nos habíamos dado cuenta.

sandra: ¿qué no piensan?

¿no usan su materia gris?

pero no te confundas,

si siguen así, los voy

a despedir a todos por ineptos,

lárgate.

yo misma voy a chatear

con quien esté atrás de esto.

¡adiós, fuera, rápido!

>> sí, licenciada.

sandra: "hola, dafy,

me encanta tu blog,

llevo un tiempo leyéndolo

y estoy muy interesada.

por eso quiero hacerte

una propuesta.

ojalá estés en línea

y me contestes".

dafne: ¡otro fan!

a ver qué dice.

[suspira]

alicia: se trata de crear

un mecanismo que premie

las visitas y el consumo

de una forma única y especial,

tan especial como la marca

misma, claro, implementando

el eslogan "people's café

para gente con sabor".

luciana: no puedo creer

que ya tengas

toda la campaña armada.

pues, ¿a qué hora la hiciste?

¡ay!

alicia: pues, no sé

por qué te extraña, luciana,

acuérdate que dije que yo iba

a llevarla personalmente.

¿qué opinan?

santiago: me gusta, y mucho.

una tarjeta de membresía

electrónica, adonde puedas

acceder desde tu celular,

crear tu propio avatar,

y que te den descuentos

y puntos con cada visita.

es genial.

alicia: también podemos

aprovechar los avatars

en un estilo muy...

cool para poder redecorar

las sucursales y los

característicos vasos de cartón,

así también podemos crear

merchandising coleccionable

como tazas, vasos, termos,

camisetas, etcétera.

luciana: bueno, a ver, espérame,

el 90 % de la campaña

está basada en las ideas

que yo di la vez pasada,

yo, ¿mm? y no en vano mi

segundo nombre es creatividad,

y ese eslogan lo inventé yo.

>> me acuerdo perfectamente.

luciana: así que espero

que me den mi crédito

por estas sublimes creaciones.

[ríe]

y yo le agregaría

a tu propuestita, pon atención

porque odio repetir.

hay que crear toda una campaña

de relaciones públicas.

hablando del cambio de look

de las tiendas, del artista

que creó las ilustraciones,

fíjate.

y la exclusiva

tarjeta de membresía, ¿mm?

y para darle mayor ¡punch!

se pueden tomar fotos cálidas

de celebridades con su vasito

de people's café

¡y subirlas a un mural virtual!

en el web site de la marca.

ay, ¿no es mega incre?

>> ajá.

santiago: me encanta, ¿eh?

de verdad, me encanta.

bueno, salvo lo que opinen

los demás, yo propongo

que la encargada de llevar

la mercadotecnia de mi marca

sea luciana.

luciana: ¡ay! ¡ah! ¡ah!

sandra: "tal vez no hayas

checado los mails,

pero te hemos estado buscando

desde hace días.

lo que pasa es que puedes ganar

mucho dinero con tu blog".

dafne: "ok, eso ya lo entendí,

pero ¿cuál es la onda o qué?".

>> "mira, no sé si conozcas

a la agencia de publicidad

'madelene', lo mejor de méxico,

yo soy su directora general,

sandra madariaga".

dafne: [tose]

"obvio que conozco esa agencia.

lo mejor es que tratemos esto

tú y yo en persona".

santiago: bueno, entonces,

¿te parece que luciana

lleve mi cuenta?

alicia: de acuerdo,

pero bajo mi supervisión.

y te recuerdo, luciana,

que debemos echar a andar

la campaña lo antes posible.

luciana: ay, sí, ajá, sí,

[habla en inglés].

ay, santi, me voy

y muchísimas gracias, ¿eh?

bueno, vámonos.

[ríe]

gracias.

[ríe]

alicia: ¿me puedes explicar

por qué tomaste esa decisión?

santiago: claro que sí, mi amor,

pero prefiero que nos veamos

esta noche para explicártelo

y--y darte una sorpresa.

porque me imagino que

ahorita tienes mucho trabajo,

y yo también.

¿te parece?

alicia: sí.

beatriz: ¿cómo no pensé que

augusto sería tan traicionero

como para tenderme una trampa?

sí, yo, una casablanca,

acusada de haber cometido

adulterio en un motel,

¡dios me libre y me favorezca!

alicia: no quiero ser grosera,

pero...

creo que me debes

una explicación de lo que pasó

esta tarde cuando le diste

tu cuenta de people's café

a luciana.

santiago: tienes razón.

gracias.

bueno, de entrada lo hice

porque quiero que tengas

más tiempo para mí

y para nuestra boda.

y también lo hice...

por esto.

alicia: ¡ah!

¿dos boletos para irnos

tú y yo a parís

este fin de semana que viene?

santiago: exactamente,

a parís este fin de semana

que viene.

alicia: ¡guau!

santiago: es que mi familia

vive allá y--y, bueno,

creo que es el momento perfecto

para que los conozcas,

sobre todo ahorita

que estamos en los preparativos

para nuestra boda.

¿qué te parece?

¡qué sorpresa, no!

alicia: ah...

me sentía tan culpable,

tenía a un verdadero príncipe

frente a mí, ofreciéndome

lo mejor de su vida,

y yo...

[exhala]

ni siquiera en ese momento

podía dejar de pensar...

[exhala]

en un hombre como roberto.

luciana: al parecer,

vamos a esperar solos,

porque mi tía salió,

mi papá no está,

y la gorda sigue enroscada

en su serpentario.

¡ah! te imaginas, flaco,

algún día esta mansión

¡puede ser solo nuestra!

¡tuya y mía, ay!

¿no está incre?

roberto: a ver, a ver, a ver,

a ver, antes de que comiences

a delirar, a ver, ven...

siéntate, gauchita, siéntate.

a ver, dime a los ojos

si me amas de verdad,

porque no podemos negar

que lo que hay entre nosotros

no es amor.

beatriz: tú...

valeria: beatriz,

no--no te molestes en saludarme,

voy a pasar al consultorio

de mi terapeuta, chau.

beatriz: no, no, no, valeria,

necesito hablar contigo.

roberto: creo que debemos

aceptar que los dos

nos tenemos cariño,

pero no somos un matrimonio,

ni siquiera lo hemos consumado,

ni tú has querido,

ni yo he querido,

así que dejemos

de darle vueltas al asunto.

creo que lo mejor

es que nos divorciemos.

luciana: ¿divorciarnos?

santiago: bueno, y hay que

planear todo con tiempo,

tus vacaciones en icónica...

es más, si quieres pedir

tu renuncia de una vez

por mí está perfecto.

porque no creo que quieras estar

ahí para toda la vida, ¿verdad?

alicia: [ríe]

¿y por qué lo dices?

santiago: digo, no creo

que quieras trabajar ahí

para siempre.

es más, en el momento

en que quieras abrir

tu propia agencia, yo te ayudo.

alicia: ¿mi--mi--mi propia

agencia?

santiago: ¡claro!

de esa manera eres tu propia

jefa, manejas tus propios

tiempos, porque, digo,

en algún momento dado,

pues, vamos a querer tener

una familia, y así vas a tener

tiempo para--para nosotros,

y--y para nuestros hijos, ¿no?

alicia: ay, no sabía que--que

tú ya estuvieras pensando

en tener hijos.

santiago: pero por supuesto.

es un sueño

que siempre he tenido.

es más, a mí me encantaría tener

un niño y una niña.

es más, si quieres tener niño,

niña y, luego, niño, niña,

podemos tener cuatro,

sería sensacional.

o podemos tener la pareja,

podemos tener dos y dos.

alicia: [ríe]

santiago: digo, podemos tener

dos niños, porque así podemos

jugar, ya sabes, a todo,

a las luchas, al box, a los--

alicia: ahí me cayó el 20.

atrás de mis dudas con santiago,

no solamente estaba roberto,

sino mis propios sueños.

santiago era un príncipe,

pero no lo conocía lo suficiente

como para casarme con él.

santiago: o podemos tener

dos niñas, porque tú siempre

sabes que--siempre dicen

que las niñas--

alicia: santiago...

tú siempre has sido

muy directo conmigo

y quedamos que así iban a ser

las cosas siempre

entre nosotros, ¿no?

santiago: sí.

alicia: así que, pues...

no me voy a andar con rodeos.

santiago: ¿qué pasa?

¿dije algo mal?

alicia: ay, es que pasa

que eres un hombre maravilloso.

santiago: [suspira]

alicia: eres el príncipe

que toda mujer puede desear y...

no sabes lo afortunada

que me siento de que--de que

quieras hacer una vida

conmigo...

santiago: [ríe]

alicia: pero...

la única verdad es que...

santiago: [suspira]

alicia: es que yo no quiero

casarme contigo.

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